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Pascal ante el misterio de la gracia.

En los ultimos anos el interes por Pascal ha crecido notablemente no solo en el mundo intelectual frances, sino tambien en el resto de Europa y aun fuera de nuestro continente. En Espana este interes se remonta a autores de la talla de Zubiri, Eugenio D'Ors o Unamuno, y actualmente continuan publicandose estudios, tanto en el ambito de la literatura como en filosofia y teologia (1). Hay que reconocer, sin embargo, que todavia no son muchos los estudios publicados en lengua castellana que se beneficien de los mejores logros de la investigacion que esta teniendo lugar hoy en el ambito frances (2).

Historicamente, los problemas de interpretacion a los que ha tenido que enfrentarse el pensamiento de Pascal han sido muchos y de diversa indole. Desde poco despues de su muerte hasta hace apenas unas decadas, habia prevalecido una tendencia a estudiarlo desde el punto de vista literario, asi como --en cierta medida-- la inclinacion a interpretar su pensamiento de formas diversas, desde enfoques, a veces, un tanto subjetivos. A esto habian contribuido diversos factores: la misma personalidad de Pascal, el contexto intelectual en el que nace y se forja como pensador, las circunstancias en las que vive y muere, y la historia de las ediciones de Les Pensees: esa obra que tiene un significado especial y que fue publicada despues de su muerte, sin que se tuviera un conocimiento cierto del sentido que Pascal mismo habia previsto dar a los fragmentos que se recogieron (3).

En los ultimos decenios los estudios pascalianos han experimentado un impulso notable a instancias de autores que continuan trabajando para reconstruir, en primer lugar, el plan que Pascal habia previsto para Les Pensees, con los que su autor hubiera querido escribir una apologia de la religion cristiana y, analogamente, el resto de sus escritos. A partir de unos estudios realizados tanto desde la critica textual como desde la literatura, la historia, la filosofia e incluso desde la teologia --en un contexto interdisciplinar--, Pascal ha ido apareciendo cada vez mas a los ojos del mundo intelectual europeo no solo como un pensador cristiano de intuiciones geniales, sino tambien como filosofo, autor de un modo propio de entender el hombre, y especialmente como enraizado en la fe cristiana y en la tradicion agustiniana (4). Este arffculo pretende presentar algunas reflexiones en torno a una de las obras menos conocidas de este autor frances del siglo XVII --Los escritos sobre la gracia-- pero antes de entrar en materia, conviene hacer una breve introduccion que explique algunos aspectos de su biografia intelectual y espiritual.

Nacido en el seno de una familia cristiana y tras unos anos de actividad cientifica, el encuentro de Pascal con Port-Royal y con el jansenismo primitivo constituye un acontecimiento clave para comprender no solo el giro que da a su vida --marcada profundamente por un sentido de conversion-- sino tambien la perspectiva que, a partir de ese momento, adopta su pensamiento.

Se trata de una epoca compleja desde el punto de vista social, cultural y reologico que no conviene pasar por alto. De una parte, habia tenido lugar una gran expansion del calvinismo y aun persistian los debates teologicos en torno a la gracia que --primero en Lovaina, despues en Paris-- mantenian en tension a los teologos en un tema clave para la fe cristiana: la disyuntiva entre la primacia o bien de la gracia o bien de la accion humana en las obras que conducen a la salvacion; cuestion que, ademas del aspecto teologico, afectaba a una vision de la condicion humana. En este marco, dos amigos, Cornelio Jansen yJean Duvergier de Hauranne, futuro abad de Saint-Cyran, habian descubierto en la doctrina agustiniana de la gracia la respuesta a sus inquietudes. Tal es el origen del Augustinus, publicado en 1640, que dana ocasion a las condenas del jansenismo que --en todo caso-- debe distinguirse bien del pensamiento de sus protagonistas (5).

Port-Royal era un monasterio cisterciense que, tras haber entrado en decadencia como muchos otros, fue reformado a partir de 1599 gradas al coraje de la joven abadesa Mere Angelique y al espiritu jansenista difundido por Saint-Cyran, capellan del monasterio desde 1625. La doctrina espiritual y teologica difundida desde el monasterio acentua la primacia de la gracia frente a algunos excesos derivados del humanismo, que habian pasado a la teologia; subraya la importancia del pecado original como la clave para comprender al hombre en su condicion presente y, en el fondo, puede afirmarse tambien que tanto por el papel que otorga a la fe como por la afirmacion de Dios en cuanto ser trascendente, y en buena medida inalcanzable, se situa en las antipodas del racionalismo y tambien de cierta tendencia a hacer teologia procurando recorrer una gran parte del camino de la mano de la razon.

I. IMPRONTA AGUSTINIANA

La familia Pascal habia conocido el espiritu jansenista hacia 1646. Anos despues, Blaise experimenta una crisis espiritual que culmina en 1654 con la experiencia del Memorial y le impulsa a buscar una temporada de retiro en las cercanias de Port-Royal y a buscar alli direccion para su espiritu. Por este camino no solo intelectual sino, en primer lugar, vital es como Pascal conecta con el jansenismo, mas concretamente con lo que puede denominarse el espiritu de Port-Royal, si bien es cierto que mantuvo siempre su independencia y nunca llego a formar parte de Les Monsieurs de Port-Royal, aquel grupo de intelectuales, entre quienes destaca Antoine Arnauld (6), que vivia en las cercanias del monasterio y a los que se puede considerar como autores de un cierto cuerpo doctrinal (7).

Desde el punto de vista intelectual, Pascal conecto tambien desde el principio con ese espiritu; pero, si puede decirse que se identifica con los grandes temas jansenistas, es precisamente por su vision agustiniana del mundo y del hombre. Una vision que, enraizada en su biografia, empapa todo su pensamiento y se recoge sobre todo en dos obras especificas: Los escritos sobre la gracia y Las Provinciales (8).

En efecto, bajo el punto de vista religioso, Blaise Pascal habia vivido desde la ninez en un clima cercano a San Agusun. Su padre, Etienne, le habia encaminado hacia el estudio de los Padres y la lectura de la Biblia, al mismo tiempo que mantenia una clara distancia respecto a las tesis escolasticas. Mas adelante, tras el encuentro de la familia con el jansenismo, Blaise se emplea a fondo en el estudio de esta doctrina y redescubre la relevancia de la gracia a traves de las obras de Jansenio --en especial del Augustinus-- asi como en las de Saint-Cyran y Arnauld.

Son diversos los escritos en los que Blaise Pascal manifiesta su conocimiento y admiracion por San Agusun. A modo de introduccion pueden mencionarse algunos de ellos: una serie de cartas familiares --fechadas entre 1646 y 1651-- y dos escritos. Las cartas estan dirigidas a sus hermanas y dejan al descubierto sentimientos y pensamientos intimos que revelan hasta que punto la doctrina agustiniana habia dejado en el una huella profunda. En segundo termino, se encuentra el Fragmento de un Prefacio al tratado sobre el vacio (1651): un texto de caracter cientifico de gran interes, porque recoge su postura respecto al modo diverso como debe aplicarse el criterio de rigor intelectual en la ciencia positiva y en la teologia, al mismo tiempo que lamenta el error de algunos de sus contemporaneos. Unos aplicaban a la fisica el argumento de autoridad, lo que suponia cerrarse al progreso; otros pretendian razonar en cuestiones teologicas, olvidando que en esta materia la ultima palabra la tienen la Revelacion y los Padres, unicos interpretes verdaderamente autorizados --en ultimo termino-- de la palabra revelada (9).

En tercer lugar, puede mencionarse la Conversacion con Monsieur de Sacy, un texto escrito, no por Pascal sino por Nicole Fontaine en sus Memorias, pero que forma parte ya de la obra pascaliana porque recoge un dialogo que tuvo lugar en Port-Royal des Champs en enero de 1655, unos meses despues de la experiencia del Memorial. El tema principal en torno al cual gira L'Entretien es el de las lecturas filosoficas. Mas concretamente se plantea la utilidad de leer a Epicteto y a Montaigne. En este contexto, Pascal, que indudablemente conoce bien a estos dos autores --los califca <<los mas ilustres defensores de las dos sectas mas celebres del mundo, las unicas que son conformes a la razo>> (10) --no duda en afirmar que es mayor el conocimiento que posee de San Agustin.>> Y cuando le interesa precisar el principal defecto que puede atribuirse a estos filosofos, remite a la ignorancia de ambos respecto a una cuestion que considera capital, a saber: los dos estados que han de distinguirse en la naturaleza humana. <<Me parece --afirma-- que la fuente de los errores de estos dos sectas esta en no haber sabido que el estado actual del hombre difiere del de su creacion [...]>> (11). Se trata, en efecto, de una cuestion clave en la teologia catolica, especialmente subrayada por San Agustin y desarrollada por el jansenismo (12).

II. ORIGEN DE LES ECRITS

Parece que la redaccion de Les Ecrits sur la grae tuvo lugar poco tiempo despues de Les Provinciales; mas concretamente, en el otono de 1655. Unos anos mas tarde --hacia el mes de junio de 1658-- comenzaba a clasificar fragmentos con el fin de ir dando una estructura a la apologia del cristianismo que mas tarde daria origen a Les Pensees. La apologia hubiera estado dirigida, como es logico, a no creyentes, y no pretendia hacer de ella una obra teologica. Sin embargo, San Agustin es clave para comprender su sentido mas profundo. De hecho, las ideas expuestas en los Escritos sobre la gracia iluminan la lectura de esta obra.

Para Pascal, la condicion humana es, por decirlo de algun modo, doble, y asi se recoge en un buen numero de Pensees. De una parte, presenta al hombre en el universo como un ser insignificante ante el infinito. Mas concretamente, entre dos infinitos: lo infinitamente grande --el abismo-- y lo infinitamente pequeno: es decir, esa inmensidad de seres imperceptibles que le rodean. Ambos infinitos le superan (13). Por otro lado, entiende al hombre como fuente de miseria y de grandeza, contradictorio e incomprensible para si mismo (14) Y unicamente en la fe cristiana --concretamente en la teologia agustiniana-- se detecta el origen de toda contradiccion, pues, como el Obispo de Hipona ensena, la condicion humana consiste en concupiscencia y gracia. En esta linea, cuando Pascal busca una sintesis del cristianismo, lo hace con un enfoque heredado del Doctor de la Gracia: <<la fe cristiana solo quiere establecer dos cosas: la corrupcion de la naturaleza y la redencion de Jesucristo>> (15).

La historia de la aparicion de los manuscritos no aporta demasiada claridad respecto al origen de Les Ecrits ni al plan que moviera a su autor a redactarlos. En cualquier caso, algunos datos hablan por si solos: las acusaciones recibidas contra Port-Royal y su entorno a proposito de la doctrina de la gracia contenida en el Augustinus se habian endurecido despues de que Roma condenara, en mayo de 1653, cinco proposiciones que, segun se decia, se encontraban en la obra de Jansenio. Para defenderse de tales acusaciones, los teologos de Port-Royal emplearon dos tipos de discurso: el primero --denominado cuestion de derecho-- estaba dirigido a argumentar que las cinco proposiciones podian tener un sentido heretico pero tambien eran susceptibles de otro ortodoxo; el segundo --la conocida como cuestion de hecho-- venia a demostrar que las proposiciones en cuestion no se encontraban en el Augustinus.

Ciertamente, se trataba de una disputa entre teologos. Sin embargo, se hacia necesario presentar en un lenguaje asequible a los no especialistas una explicacion acerca de la verdadera doctrina de la gracia: un instrumento que aportara cierta claridad a quienes se encontraban bajo el influjo de Port-Royal. Tal parece ser el sentido de estos escritos, de los que disponemos de unos fragmentos no terminados.

III. LES ECRITS EN EL CONTEXTO DE LA POLEMICA JANSENISTA

Componen esta obra tres fragmentos diversos e inacabados: una carta, un discurso y un tratado. El primero lleva por titulo Lettre sur la possibilite des commandements; el segundo, de tematica similar al anterior, es el Discours sur lapossibilite des commandements; y el tercero es un breve escrito sobre una cuestion especifica: el Traite de la predestination.

Respecto a los temas, dos de ellos se abordan de manera directa. En primer lugar, la posibilidad real que tiene el hombre, en su condicion actual, de llegar a cumplir los mandamientos, lo cual plantea el alcance del libre albedrio y la necesidad del auxilio de la gracia, cuestion que afronta directamente la primera de las cinco proposiciones jansenistas condenadas y que dice lo siguiente: <<algunos mandamientos de Dios son imposibles para los hombres justos, segun las fuerzas presentes que tienen, por mas que quieran y se esfuercen. Les falta tambien la gracia con que se les hagan posibles>> (16). El segundo tema es la predestinacion y, con el, a la vez que se defiende de la acusacion contenida en la quinta proposicion --<<es semipelagiano decir que Cristo murio o que derramo su sangre por todos los hombres absolutamente>> (17)--, Pascal remite aqui a la idea de Dios que le gusta subrayar: el Dios Absoluto y Omnipotente, cuyos designios se encuentran muchas veces ocultos a los hombres (18).

Junto a los grandes temas que constituyen el nucleo de Les Ecrits, interesa prestar atencion a otras cuestiones, como el camino que Pascal elige para afrontar el de la cooperacion entre voluntad y gracia, muy parecido, por cierto, a uno de los argumentos que los autores port-royalistas utilizaron para defenderse de las acusaciones de herejia. Adoptando un punto de vista en cierto modo hermeneutico muestra como una misma afirmacion conciliar --<<dos mandamientos son posibles para los justos>>-- puede ser interpretada en dos sentidos, no solo diversos entre si sino incluso contradictorios. Uno de ellos reflejaria sin ningun reparo la doctrina conciliar, mientras que el segundo podria atribuirse al molinismo y, por tanto, encerraria un sentido claramente heterodoxo desde el punto de vista teologico. El sentido conciliar expresa que para el hombre en estado de gracia --no es otro el significado de la palabra justo-- es posible cumplir los mandamientos, mientras que no seria capaz de tal objetivo si contara solo con sus fuerzas naturales. En sentido molinista, en cambio, tal afirmacion supone que el hombre tiene capacidad siempre, por si mismo, de cumplirlos, ya que goza del mismo libre albedrio que tenia en el momento de su creacion.

Esta es la via por la cual Pascal incide en su conocida idea en torno a la condicion humana: si no se tiene en cuenta la distancia que existe entre la naturaleza actual del hombre y la que tuvo en el momento de su creacion --tal es el estado de Adan y esta realidad no se conoce mas que por la fe--, facilmente se yerra al pretender explicar la verdad de las cosas y, mas concretamente, la verdad sobre el hombre. De este modo --concluye-- el molinismo desconoce el estado actual de la naturaleza humana y presenta una idea de hombre erronea por exageracion de sus posibilidades, mientras que el calvinismo las infravalora, al partir de la idea --tambien falsa-- de que despues de la caida original el hombre no puede aspirar sino a pecar en todo lo que hace.

Para Pascal, cada una de estas dos posturas amortigua de alguna manera el alcance de la contraria y solo por este camino es posible encaminarse a la verdad. Es este un razonamiento que evoca al que utilizara en el curso de la conversacion con Monsieur de Sacy, aunque los contextos sean diferentes: en esta ocasion, el tenor es teologico y los protagonistas Calvino y Molina; en aquella, el tema principal era la filosofia y los protagonistas de los errores contrarios Epicteto y Michel de Montaigne. El principal tema de fondo subyace, sin embargo, a ambos escritos: si no se cuenta con la luz de la fe, el hombre se muestra como un ser contradictorio y la condicion humana sera siempre un gran misterio (19).

IV. TRENTO, FRENTE A LUTERO Y AL SEMIPELAGIANISMO

Un proposito que, sin duda, movio al autor de Les Ecrits en el momento de su redaccion fue difundir una interpretacion adecuada del concilio de Trento, por ser el lugar donde se halla mejor formulada la verdad cristiana sobre la gracia, al mismo tiempo que se alza contra los errores de Lutero y del semipelagianismo. De este modo, dira Pascal, el proposito del concilio en el capitulo 11 del Decreto sobre la justificacion y desde el canon 18 al 25, es hacer ver que el justo --actuando por medio de la caridad-- puede hacer obras exentas de pecado y observar los mandamientos (20), mientras que en el capitulo 13 y en los canones numeros 16 y 22 se dirige a combatir el error contrario, afirmando que no es posible --ni siquiera al hombre justificado-- perseverar sin un especial auxilio de Dios (21).

Por lo que respecta al capitulo 11 del Decreto y, en general, a la condena del luteranismo, algo ha sido dicho ya en los parrafos anteriores. Pascal senala que, en su opinion, el concilio afirma que los justos pueden --con la ayuda de la gracia-- realizar obras merecedoras de la vida eterna. Tal afirmacion, que Pascal hace suya, no presenta problemas. Sin embargo, aparece un punto delicado en la interpretacion que el autor de Les Ecrits hace de la segunda cuestion, a saber: la necesidad radical de la gracia y el combate que en este contexto hace contra el semipelagianismo, que el identifica --en buena medida-con el molinismo. En estos comentarios, la lectura directa del canon no le ofrece dudas: el hombre en su condicion actual tiene necesidad absoluta de la gracia para perseverar en el bien. Se trata de una premisa de la que es necesario partir, en la medida en que se entiende que la naturaleza humana ha perdido su pureza original (22).

El problema aparece cuando el autor de Les Ecrits, mas preocupado, aparentemente, por desprestigiar a sus adversarios, cae en tal exceso de argumen tacion ante una cuestion de naturaleza dogmatica que, lejos de aclarar la situacion, se ve arrastrado mas alla de los principios que pretende defender: los de la doctrina catolica ortodoxa. Me refiero ahora a la distincion que establece entre perseverancia en el bien -es decir, en las obras-- y perseverancia en la oracion; distincion que utiliza para intentar reforzar la idea de la limitacion de la criatura frente a la grandiosidad de la gracia pero que, en rigor, no tiene sentido desde un punto de vista catolico. El argumento de Pascal en este texto se puede resumir del siguiente modo: en el canon 22 se afirma que, por la gracia, el justo goza de la posibilidad de perseverar en las buenas obras, que es tanto como decir que siempre podra observar los Mandamientos --hacer el bien-<<en el momento siguiente>> al que se encuentra (23). Por otro lado, existe la promesa evangelica de que quien solicite ayuda en la oracion siempre sera escuchado. Si el justo tuviese la posibilidad, por la gracia, de perseverar en la peticion, no podria dejar de perseverar tambien en la justicia, ya que su oracion siempre seria escuchada. Los hechos desmienten esta ultima tesis, lo que lleva al autor de Les Ecrits a concluir que existe diferencia entre la gracia de perseverar en las buenas obras y la de perseverar en la oracion, y anade que, si bien es cierto que los justos no pueden perseverar en las buenas obras sin una gracia especial de Dios, no se puede extraer de ahi que Dios conceda siempre gracia para perseverar en la oracion.

Resulta cuando menos extrano que el gran defensor del esprit definesse (24) y del ordre du coeur (25) caiga, en este contexto, en un defecto parecido al de quienes llamaba geometras --aquellos que desconocen que existen realidades a las que no se puede acceder por la razon-- y se deje llevar por la tendencia a razonar mas alla de lo razonable en torno a cuestiones que se situan tan en el nucleo del dogma cristiano. El motivo de esta actitud --en mi opinion poco coherente-- no parece ser otro que el de pretender vencer a quienes sostienen que el hombre posee en si mismo todas las posibilidades para actuar: una tesis que, ciertamente, aleja la necesidad de la gracia y empequenece la idea de Dios. A la postre, la distincion entre perseverancia en las buenas obras y perseverancia en la oracion conduce a Pascal por derroteros un tanto forzados: afirma que Dios deja a veces sin el auxilio de la gracia a los justos, de manera que estos dejan de rezar; y anade que no es posible conocer la razon por la cual el Omnipotente deja a la criatura en manos de su libre albedrio, ya que esto entra de lleno en sus misteriosos designios (26).

Lo que si tiene sentido --y es esta la idea que permanece constante a lo largo de sus argumentos-- es la importancia que otorga al auxilio divino, que obliga al hombre a desconfiar de sus pobres fuerzas. Dios --podria afirmarse interpretando el pensamiento de Pascal-- no seria tal, si estuviera tan subordinado a la voluntad del hombre.

V. Los DESIGNIOS INSONDABLES DE DIOS Y SU INFINITA MISERICORDIA

Es precisamente esta idea de la grandeza de Dios y el caracter misterioso de sus designios para con la Humanidad la que aparece con fuerza tanto en el Traite de la Predestination como en la Lettre. El pensamiento de Pascal en torno a estas cuestiones es sin duda agustiniano, aunque acude tambien desde el principio a la cuestion 23 de la Summa Theologiae, donde Tomas de Aquino recoge la doctrina fundamental sobre este punto (27). Despues hace una descripcion de las opiniones erroneas y contrarias entre si, y por ultimo glosa la doctrina catolica ortodoxa que pone en boca de los disciples de Saint Augustin, es decir, la doctrina de Port-Royal.

Para los calvinistas --afirma-- Dios creo a los hombres con la voluntad clara y absoluta --es decir, independiente de meritos o demeritos-- de salvar a una parte y condenar a la otra. Con este fin hizo pecar a Adan y a todos los hombres en el, a fin de que --al ser todos criminales-- pudiera condenar justamen te a los que ya habia resuelto condenar al crearlos; y envio a Jesucristo para redimir a aquellos que habia dispuesto salvar. En el polo opuesto, el error molinista consiste en afirmar que la salvacion humana no depende de la voluntad soberana de Dios sino unicamente de la de los hombres, y privilegia asi el papel del libre albedrio frente a la gracia divina (28).

El juicio que hace Pascal de estos dos errores contrarios, calvinista y molinista, es negativo, pero resulta interesante llamar la atencion sobre un matiz que no siempre se tiene en cuenta: la fuerza especial que pone al criticar a los seguidores de Calvino, por ser un grupo que se ha apartado de la Iglesia, frente al molinismo que --al fin y al cabo-- permanece en su seno. Se trata de una idea que contradice --mas bien, desmiente-- la impresion que en ocasiones se tiene de que Pascal --y, en general, el jansenismo-- se manifiesta muy proximo al calvinismo (29).

A los errores contrarios, Pascal contrapone la doctrina de los discipulos de San Agustin, quienes afirman, como primera premisa, que, <<en el estado de inocencia, Dios no hubiera podido con justicia condenar a ningun hombre ni negarle las gracias suficientes para su salvacion>>, mientras que <<en el estado de corrupcion, podia, justamente, haber condenado a la masa entera>> (30). Para ellos la voluntad de Dios es diferente en un caso y en otro: para quienes se encontraban en el estado de inocencia, el designio divino era salvarlos a todos aunque su voluntad estuviera condicionada a que los hombres tambien quisieran. Sin determinar al hombre al bien, Dios le habia dotado de gracias suficientes para salvarse (31); pero al rebelarse contra Dios con un simple movimiento de su voluntad, Adan infecto con su pecado a todos los hombres convirtiendo al genero humano en una masa de perdicion: la massa damnata de la que habla San Agustin (32). Si, en tal situacion, Dios hubiera querido salvar una parte de esa masa por pura benevolencia, esto no solo no hubiera contradicho su justicia sino que hubiera sido manifestacion de su infinita misericordia (33). Pues bien, siendo infinita la sabiduria de Dios y previendo los pecados que esa masa de perdicion iba a cometer, ha decidido dejar a esta multitud en la condena eterna y envia a su Hijo Jesucristo para salvacion y predestinacion de aquellos a quienes ha escogido (34).

Con esta interpretacion, Pascal subraya la infinita bondad de Dios que --es importante destacado-- no predestina nunca al mal, simple consecuencia de la libertad del hombre, sino solamente al bien, lo que no supone injusticia ninguna. La salvacion --afirma, en sintesis-- siempre proviene de Dios, mientras que la condenacion procede de la voluntad humana (35).

La cuestion de las dos voluntades --el modo como intervienen la voluntad divina y la humana en la misma accion-- es, sin duda, compleja. Las acciones humanas que conducen al ultimo fin, senala, proceden de un doble origen: la voluntad de Dios y la del hombre, pero el libre albedrio no queda anulado frente al poder divino (36). Para concretar aun mas, se pregunta si es posible que un mismo hecho --una buena obra-- tenga su origen en dos fuentes distintas, sin que una anule a la otra. Su respuesta, fiel a la tradicion agustiniana y al pensamiento de Santo Tomas de Aquino, pasa por los conceptos de causa primera o principal y causa segunda (37). Y a continuacion, anade una aclaracion obligada: aunque esas dos causas concurran a tal efecto, hay bastante diferencia en el modo como intervienen, y es que la voluntad de Dios es siempre <<fuente y principio de la voluntad del hombre y quien produce en el esa voluntad>> (38). Asi ocurre que, mientras es posible atribuir estas acciones unicamente a la voluntad de Dios, no puede decirse lo mismo respecto a la voluntad humana en solitario. El hombre considerado en si mismo, en definitiva, no es capaz de ninguna obra meritoria.

El autor de Les Ecrits no transmite su pensamiento unicamente a traves de conceptos, sino que es relevante ademas el modo como lo expresa, recurriendo con frecuencia a un estilo dialectico caracteristico, que utiliza la para doja como recurso. En este sentido, para mostrar la diferencia entre la opinion de los discipulos de San Agusnn y la de los molinistas respecto a la conjuncion entre gracia y libertad, trae una serie de proposiciones semipelagianas o molinistas, que pueden atribuirse tambien a los discipulos de San Agustin, siempre que se tenga en cuenta, como idea de fondo, el doble origen de las acciones. De este modo --afirma--, <<sin tener los mismos sentimientos de los pelagianos>> se pueden decir las mismas cosas que ellos, tales como: <<los mandamientos son siempre posibles para los justos>>, <<Dios no nos salva sin nuestra cooperacion>>, <<guardamos los mandamientos si queremos>> y otras semejantes (39). No ocurre lo mismo --anade-- con algunas proposiciones atribuibles solo a los discipulos de San Agustin. El sentido de expresiones tales como <<da salvacion no depende mas que de Dios>>, <<la gloria es gratuitas>>, <<no es de quien quiere o de quien corre sino de Dios que hace misericordia>>, no admite dudas: solo pueden ser pronunciadas por quienes defiendan que la voluntad divina es el verdadero origen de toda obra meritoria (40). Es asi como se manifiesta la superioridad de la doctrina de Agustin, que es capaz de asumir expresiones de sus adversarios, mientras que no ocurre lo mismo en sentido contrario (41).

VI. REFLEXIONES FINALES

El conjunto de trabajos que lleva por titulo Escritos sobre la Gracia constituye, probablemente, la obra menos conocida y tambien la de mas dificil comprension entre las escritas por Pascal. Se trata de un texto de caracter teologico, escrito en un contexto interesante y complejo, que aborda el nucleo de la controversia entre molinistas y jansenistas: una polemica larga que, cuanto mas se profundiza en ella, mas complicada aparece tanto desde el punto de vista filo sofico como teologico, al pretender explicar --sin conseguirlo-- la manera como confluyen gracia de Dios y libre albedrio en las acciones que conducen al ser humano hacia su salvacion (42). Sin embargo, al detenerse en el estudio del texto, se descubre que en esta obra se encierran ideas fundamentales para una adecuada interpretacion del pensamiento pascaliano. A lo largo de los distintos fragmentos aparece una doctrina que encajaria bien en el generico titulo de doctrina de Port-Royal, pero Pascal la recoge con un estilo propio y extrae de ella conclusiones que le llevan a profundizar en los temas que le preocupan como es, sin duda, la condicion y el destino del hombre.

La obra guarda una clara coherencia con el resto de las de su autor y desvela, al mismo tiempo, una faceta inedita en Les Pensees y en los escritos de caracter cientifico: la de teologo. Pascal se manifiesta como un buen conocedor de la doctrina conciliar y de los Padres, y no es logico, como a veces se ha pretendido, ver en el tan solo una especie de amanuense de los teologos de PortRoyal. El autor de Les Ecrits habla en nombre propio con todo lo que esta afirmacion lleva consigo: suyas son las luces y tambien las sombras que, en este caso, aparecen --no se puede dudar-- dando forma a algunas exageraciones de corte jansenista.

De acuerdo con el criterio que habia establecido ya en el Preface sur le Traite du Vide respecto al rigor en la ciencia teologica, la intencion del autor en este caso es clara: desea limitarse a exponer la doctrina tal y como entiende que se contiene en la Sagrada Escritura y en los Padres, sin pretender introducir nada que pudiera suponer una aportacion personal (43). Sin embargo, al querer subrayar ideas que considera centrales, cae a veces en el defecto de exa gerar su postura, haciendo que su discurso pierda coherencia respecto a las ideas que pretende defender. En cualquier caso, merece la pena no perder de vista lo que Pascal expresa aun por debajo de los temas que resultan mas polemicos. A lo largo de estas paginas se ha aludido ya a algunas grandes cuestiones. Entre todos ellas, me interesa destacar dos que, a mi juicio, son fundamentales en el contexto de la obra pascaliana, una obra que --no se debe olvidar-- no pretende ser filosofica ni tampoco teologica, pero que encierra una filosofia del hombre. En primer lugar, Pascal defiende la grandeza de Dios y la necesidad de la gracia frente a la tendencia, siempre actual, a acentuar la capacidad de la voluntad humana y a minusvalorar, por tanto, el aspecto sagrado e inabarcable del mundo sobrenatural. En segundo lugar, la importancia del pecado original como fuente de miseria y verdadera clave para comprender la contradiccion intrinseca de la condicion humana y el estado miserable en el que este permaneceria si no contara con Dios (44).

RECIBIDO: 13 DE NOVIEMBRE DE 2009 / ACEPTADO: 20 DE DICIEMBRE DE 2009

Bibliografia

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[19.] WILLIAMS, J. A., El argumento de la apuesta de Blaise Pascal, Pamplona: Eunsa, 2002.

[20.] ZUBIRI, X. (Traduccion y prologo), B. Pascal, Pensamientos, Madnd: Alianza, 2004.

(1) PASCAL, B., Pensamientos de Blas Pascal sobre la religion y otros asuntos. Version espanola de conformidad con el verdadero texto del autor con las adiciones de Port-Royal convenientemente distinguidas por E. D'Ors, Paris: Garnier Hermanos, 1927. PASCAL, B., Pensamientos. Traduccion y prologo de Xabier Zubiri, Madrid: Alianza, 2004. PASCAL, B., Obras. Traduccion y notas de C. R. Dampierre, Madrid: Alfaguara, 1983. La edicion de D'Ors es una traduccion de la primera edicion de Les Pensees, tambien conocida como la edicion de Port-Royal, y Zubiri recoge la de Chevalier. La de Dampierre es la mas actualizada de las publicadas en lengua castellana: sigue la edicion de Lafuma y recoge algunas anotaciones de Chevalier. Ademas de las ediciones de Obras, en Espana ha tenido una influencia notable la vision de Pascal transmitida por Unamuno: UNAMUNO, M., La agonia del cristianismo, Madrid: Alianza, 1986. En los ultimos anos se han publicado diversos trabajos en espanol que vale la pena senalar. Sin animo de ser exhaustiva destacaria, en primer lugar, algunos publicados en el ambito de la Universidad de Navarra: ILLANES, J. L., <<Acceso Al Dios como encuentro con el Dios Vivo>> Anuario Filosofico 30 (1997) 361-403; GONZALEZ, A. L., <<Solamente el Absoluto expresa adecuadamente al Absoluto? Acotaciones sobre el tideismo de Pascal>>, Scripta Theologica 35 (2003) 447-459; WILLIAMS, J. A., El argumento de la apuesta de Blaise Pascal, Pamplona: Eunsa, 2002; SAPORITI, P., Pascal y Kant. Pensar lo incognoscible, Pamplona: Eunsa, 2005. Merecen tambien ser mencionados los trabajos de la Profesora Villar Ezcurra: VILLAR, A., Blas Pascal. Conversacion con el sr. de Saci. Edicion bilingue y comentario filosofico del texto de Pascal, Salamanca: Sigueme, 2006; RICO, E., Cristo como <<Conciliacion de contrarios>> en el pensamiento apologetico de Blaise Pascal: aportaciones a la teologia fundamental, Toledo: Instituto Teologico San Ildefonso, 2007.

(2) Respecto a la situacion de la investigacion sobre Pascal en Espana, puede senalarse que es aun poco conocida la edicion Sellier de Les Pensees--PASCAL, B., Les Provinciales, Pensees et opuscules divers. FERREYROLLES, G. y SELLIER, P. (eds.), Paris: Garnier, 2004--, asi como la edicion critica de las Memorias de Fontaine, donde se encuentra el celebre texto de L'Entretien de Pascal avec Monsieur de Sacy, clave para comprender su discurso filosofico: FONTAINE, N., Memoires ou bistoire des Solitaires de Port-Royal. THOUVENIN, P. (ed.), Paris: Honore Champion, 2001.

(3) La tendencia a catalogar a Pascal como un personaje fundamentalmente literario tiene su origen, en parte, en Sainte-Beuve, el literato frances del XIX, agnostico, autor de una obra sobre Port-Royal que brilla mas por su valor literario que historico. SAINTE-BEUVE, Ch. A., Port-Royal, Paris: Gallimard, 1954. A partir de ese momento, las interpretaciones se han sucedido: Pascal se ha presentado, en ocasiones, como un pensador esceptico --tal es la vision de Victor Cousin-- quien lo considera ademas fideista; para otros, un pensador controvertido o en lucha consigo mismo. Otras veces, se ha subrayado demasiado su faceta mas espiritual en detrimento de otras: tal es la vision que transmitieron los primeros editores. En cualquier caso y, mas alla de cada una de las interpretaciones, se descubre el interes que su vida y su obra suscitan entre autores de corte diverso.

(4) Por cenimos a estos ultimos anos, entre estos autores sobresale Jean Mesnard, autor de la edicion critica de la obra pascaliana, aun inacabada, asi como de numerosos articulos sobre Pascal y su entorno. Philippe Sellier y Gerard Ferreyrolles son co-editores de Les Pensees y Les Provinciales. A los estudios sobre Pascal es preciso anadir los que tienen por objeto Port-Royal y la historia del primitivo jansenismo, en tantas ocasiones no bien comprendido. En este sentido, baste mencionar el Centre International Blaise Pascal en Clermont-Ferrand --http://odalix.univ-bpclermont.fr/Cibp/pascal.htm-- y la Societe des amb de Port-Royal-http://www.amisdeportroyal.org/--, donde se trabaja con un enfoque interdisciplinar. Al abrigo de estos focos, en los ultimos anos han nacido otros nucleos en diversos paises, como el que existe en Japon (Universidad de Tokio) formado por los Profesores T. Shiokawa y H. Takeda, entre otros, y el que ha nacido mas recientemente en la Universidad de Catania (Italia).

(5) Interesa subrayar que el jansenismo al que se alude aqui es el jansenismo primitivo, nacido en las primeras decadas del siglo XVII como respuesta al anhelo de renovacion espiritual que persislia en el seno de la cristiandad, a pesar de haberse celebrado ya el Concilio de Trento y de que hubieran surgido movimientos renovadores en el seno de la Iglesia, que comenzaban a dar sus frutos.

(6) Es posible, sin traicionar a la verdad, reconocer en Arnauld al autor mas representativo de esta corriente, de ahi que se acuda a su obra para determinar, en buena medida, la doctrina de Port-Royal. Las circunstancias que acompanan el desarrollo de toda esta doctrina port-royalista y el tono duro que adquirio la polemica con los molinistas han hecho que la personalidad y la obra de Antoine Arnauld (1612-1694) se haya visto envuelta en una cierta leyenda. Sin embargo, ha pasado a la historia como una de las grandes figuras del siglo XVII frances. Sobre la doctrina difundida desde Port-Royal, son especialmente interesantes los estudios de Jean Laporte. LAPORTE, J., La doctrine de Port-Royal. La Formation et le Developpement de la doctrine. Saint Cyran, Paris: Presses universitaires de France, 1923, I y II; y LAVORTE, J., La doctrine de Port-Royal. La Morale (d'apres Arnauld), Paris: Presses universitaires de France, 1951.

(7) Sobre la historia de Port-Royal y de los Solitarios, puede consultarse FONTAINE, N., Memoires ou bistoire des Solitaires de Port-Royal. THOUVENIN, P. (ed.), Paris: Honore Champion, 2001.

(8) La cuestion, sin duda interesante, del jansenismo de Pascal trasciende el contenido de este articulo y ha sido objeto de debate. Un autor que ha tenido gran influencia es Bremond, quien en su obra lo presenta como un personaje complejo, en lucha constante entre el catolicismo y el jansenismo: BREMOND, H., Histoire litteraire du Sentiment religieux en France (depuis la fin des guerres de religion jusqu'a nos jours), Paris: Librairie Armand Colin, 1967, IV. Esta tesis ha sido contestada por autores como Jean Laporte, Henry Gouhier o Andre Gounelle, entre otros. La conclusion que puede exu'aerse de estos estudios es mas equilibrada y puede resumirse en la siguiente afirmacion: Pascal mantuvo una identificacion de fondo respecto a Port-Royal, conservando al mismo tiempo su independencia; asume los grandes temas jansenistas dandoles aun mayor alcance.

(9) Preface sur le Traite du Vide en PASCAL, B., Les Provinciales, Pensees et opuscules divers. FERREY-ROLLES, G. y SELLIER, P. (eds.), Paris: Garnier, 2004, 84-92.

(10) Conviene tener en cuenta que el termino secta no tiene forzosamente una acepcion peyorativa en el siglo XVII. <<Emploi no pejoratif: je te dirai bien plus, mais avec confidence: La secte des chretiens n'est pas ce que l'on pense>>, (Com., Pol., 1412). <<Secte>> en Dictionnaire du francais classique. Le XVII siecle. DUBOIS, J., LAGANE, R. y LEROND, A. (eds.), Paris: Larouse, 1992, 453.

(11) FONTAINE, N., Memoires ou histoire des Sol#aires de Port-Royal. THOUVENIN, E (ed.), Paris: Honote Champion, 2001, 610.

(12) Sobre la influencia de San Agustin en Pascal, cfr. SELLIER, P., Pascal et Saint Augustin, Paris: Armand Colin, 1995.

(13) <<[...] Que l'homme contemple donc la nature entiere dans sa haute et pleine majeste, qu'il eloigne sa vue des objets bas qui l'environnent, qu'il regarde cette eclatante lumiere mise comme une lampe eternelle pour eclairer l'univers, que la terre lui paraisse comme un point aux prix du vaste tour que cet astre decrit, et qu'il s'etonne de ce que ce vaste tour lui-meme n'est qu'une pointe tres delicate a l'egard de celui que ces astres qui roulent dans le firmament embrassent [...] Enfin, c'est le plus grand [des] caracteres sensibles de la toute-puissance de Dien que notre imagination se perde dans cette pensee [...] Mais pour lui presenter un autre prodige aussi etonnant, qu'il recherche dans ce qu'il connait les choses les plus delicates, qu'un ciron lui offre dans la petitesse de son corps des parties incomparablement plus petites, des jambes avec des jointures, des veines dans ses jambes, du sang dans ses reines, des humeurs dans ce sang, des gouttes dans tes humeurs, des vapeurs dans ces gouttes, que divisant encore ces dernieres choses il epuise ses forces en ce conception et que le dernier objet oo il peut arriver soit maintenant celui de notre discours. Il pensera peut-etre que c'est 1a l'extreme petitesse de la nature. Je veux lui faire voir la-dedans un abime nouveau, je lui veux peindre non seulement l'univers visible, mais l'immensite qu'on peut concevoir de la nature dans l'enceinte de ce raccourci d'atome [...]>>. Pensees, 230 (199). Los numeros de Les Pensees corresponden a la edicion Sellier; se anade entre parentesis la correspondencia con Lafuma.

(14) Les Pensees presentan al hombre continuamente como un binomio de miseria y grandeza, bajeza y gracia. Como muestra, puede referirse uno de los fragmentos: <<[...] L'homme n'est qu'un sujet plein d'erreur naturelle et ineffacable sans la grace. [Rien ne] lui montre la verite. Tout l'abuse [...]>>. Pensees, 78 (45).

(15) Pensees, 681 (427).

(16) DENZINGER, H. y HUNERMANN, P., El Magisterio de la Iglesia. Enchiridion Symbolorum definitionum et declarationum de rebus fidei et morum, Friburgo de Brisgovia, Barcelona: Herder, 1999. Citado en adelante como DH seguido del numero que corresponda; aqui DH 2001.

(17) Ibid.

(18) Pascal recurre con frecuencia a las palabras de la Escritura sobre el DeusAbsconditus para subrayar que el Dios verdadero no puede ser abarcado por la razon humana tan limitada. El dios al que llega la razon --un dios autor de las verdades geometricas, tal como lo presenta el deismocarece de sentido: <<[...] Et ainsi ii faut bien que l'evidence de Dieu ne soit pas telle dans la nature. Aussi elle nous dit ailleurs: Vere tu es Deus absconditus>>. Pensees, 781 (242). Se apunta aqui una cuestion que nos llevaria lejos y que guarda relacion con el Memorial; la experiencia espiritual que marca un antes y un despues en la vida y el pensamiento de Pascal y que le lleva a escribir: <<L'an de grace 1654, Lundi 23 novembre, jour de St Clement pape et martyr et autres au Martyrologe. Veille de St. Chrysogone martyr et autres. Depuis environ dix heures et demie du soir jusques environ minuit et demi. Feu. Dieu d'Abraham, Dieu d'Isaac, Dieu de Jacob, non des philosophes et des savants [...]>>. Pensees, 742 (913).

(19) En la conversacion que, como relata Fontaine, tienen Monsieur de Sacy y Pascal a proposito de la filosofia, el visitante de Port-Royal explica asi el defecto de quienes, segun el, mejor han sabido entender al hombre: <<Il me semble que la source des erreurs de ces deux sectes est de n'avoir pas su que l'etat de l'homme a present differe de celui de sa creation; de sorte que l'un, remarquant quelques traces de sa premiere grandeur, et ignorant sa corruption, a traite la nature comme saine et sans besoin de reparateur, ce qui le mene au comble de la superbe; au lieu que l'autre, eprouvant la misere presente et ignorant la premiere dignite, traite la nature comme necessairement infirme et irreparable, ce qui le precipite dans le desespoir d'arriver a un veritable bien de 1a dans une extreme lachete>>. FONTAINE, N., Memoires ou histoire des Solitaires de Port-Royal. THOUVENIN, P. (ed.), Paris: Honore Champion, 2001, 610.

(20) <<Unde constat, eos orthodoxae religionis doctrinae adversari, qui dicunt, iustum in omni bono opere saltem venialiter peccare, aut (quod intolerabilius est) poenas aerternas mereri; atque etiam eos, qui statuunt, in omnibus operibus iustos peccare, si in illis, suam ipsorum socordiam excitando et sese ad currendum in stadio cohortando, cum hoc, ut in primis glorificetur Deus, mercedem quoque intuentur aeternam, cum scnptttm sit: Inclinavi cor meum ad faciendas iusticationes tuas propter retributionem, et de Moyse dicat Apostolus, quod aspiciebat in remuneratione,,. DH, 1539.

(21) Especialmente sintetica resulta la doctrina contenida en el canon 22: <<Si quis dixerit, Justifica tum vel sine speciali auxilio Dei in accepta iustitia perseverare posse, vel cum eo non posse, anathema sit>>. DH, 1572.

(22) En el fondo, Pascal subraya la necesidad radical de la gracia como premisa de la fe cristiana y, en cierto sentido, telon de fondo no solo del pensamiento agustiniano, sino tambien de toda antropologia cristiana. Desde esta perspectiva se entiende que el hombre es dueno de sus actos porque ha sido dotado del libre albedrio desde su creacion, sin que esto excluya que todo --su misma creacion y, por supuesto, la redencion-- sean dones de Dios y, por tanto, gratuitos, hasta el punto de que el mismo hecho de poder merecer el premio eterno es un don divino.

(23) <<Si les justes, au premier instant de la justice, ont le pouvoir prochain d'accomplir les preceptes dans l'instant suivant>>. Ecrits sur la grace, Lettre en Oeuvres (ed. cr.), II], 647. Las citas directas de los Ecrits corresponden a la edicion critica publicada por Jean Mesnard que se cita de manera abreviada: PASCAL, B., Oeuvres completes. MESNARD, J. (ed.), Paris: Desclee de Brouwer, 1964-1992.

(24) <<II y a donc deux sortes d'espnts [...] >>, Pensees, 669 (511). Puede verse tambien Pensees, 670 (512).

(25) <<Le cceur ases raisons que la raison ne connait point; on le sait en mille choses>>. Pensees, 680 (423). Se hace referencia aqui a la funcion cognoscitiva que Pascal atribuye al corazon, pero tambien habria que recordar sus fragmentos en torno a la necesidad de someter la razon: Pensees, 201 (170).

(26) <<Mais si l'on veut savoir la cause pourquoi ils ont quitte, ii en donne pour unique raison que Dieu les avait laisses a leur liberal arbitre. Et si l'on demande pourquoi, etant justes aussi bien que les elus, Dieu les laisse a leur liberal arbitre et non pas les elus, il declare que c'estpar unjugement cache>>. Ecrits sur la grace, Lettre en Oeuvres (ed. cr.), III, 670.

(27) Ecrits sur la grace, Traite en (Euvres (ed. cr.), tome III, 778. Sobre la influencia de Tomas de Aquino en el pensamiento de Pascal, puede consultarse FERREYROLLES, G., <<Les citations de saint Thomas dans Les Ecrits sur la grace>>, en DESCOTES, D. (ed.), Pascal, auteur spirituel, Paris: Honore Champion, 2006. En este estudio Ferreyrolles invalida la opinion de que exista una confrontacion en Pascal --y en los jansenistas de la primera epoca-- entre la autoridad de San Agustin y Santo Tomas.

(28) <<L'opinion des calvinistes est: que Dieu, en creant les hornmes, en a cree les uns pour les damner et les autres pour les sauver, par une volonte absolue et salas prevision d'auctm merite. Que, pour executer cette volonte absolue, Dieu a fait pecher Adam, et non seulement permis, mais cause sa chute [...] En haine de cette opinion abominable et de l'exces dont elle regorge, les molinistes ont pris un sentiment non seulement oppose, ce qni suffisait, mais absolument contraire. C'est que Dieu a une volonte conditionnelle de sauver generalement tous les hommes. Que pour cet effet Jesus-Christ s'est incarne pour les racheter tous sans en excepter aucun, et que ses graces etant offertes a tous, il depend d'un chacun d'en bien ou d'en mal user. Que Dieu, ayant prevu de toute eternite le bon ou le mauvais usage qu'on ferait de ces grites, a voulu sauver ceux qni en useraient bien, et damner ceux qni en useraient mal, n'ayant pas eu de sa part de volonte absolue ni de sauver, ni de damner aucun des hommes. Cette opinion, contraire a celle des calvinistes, produit un effet tout contraire. Elle flatte le sens commun que l'autre blesse. Elle le flatte et, le rendant rnaitre de son salut ou de sa perte, elle exclut de Dieu toute volonte absolue, et fait que le salut et la darrmation procedent de la volonte humaine, au lieu que dans celle de Calvin l'un et l'autre procedent de la volonte divine>>. Ecrits sur la grace, Traite en (Euvres (ed. cr.), III, 785-786.

29 <<L' Eglise a un deplaisir bien sensible de se voir dechiree par des erreurs contraires qui combattent ses plus saintes verites; mais quoi qu'elle ait sujet de se plaindre de vous molinistes et de vous calvinistes, neanmoins elle reconnait qu'elle recoit moins d'injures de ceux qui, s'egarant par leurs erreurs, demeurent dans son sein que de ceux qui s'en sont separes pour faire autel contre autel, sans avoir plus de tendresse ni pour sa voix maternelle qui les appelle, ni de deference pour ses decisions qui les condamnent. Si votre erreur, o moliniste, l'afflige, votre soumission la console; mais votre erreur, calviniste, jointe a votre rebellion, lui fait crier a Dieu: J'ai nourri des enfants et ils m'ont meprisee>>. Ecrits sur la grace, Traite en (Euvres (ed. cr.), III, 790.

(30) <<Dans l'etat d'innocence, Dieu ne pouvait avec jusfice damner aucun des hommes; Dieu ne pouvait meme leur refuser les graces suffisantes pour leur salut. Dans l'etat de corruption, Dieu pouvait avec justice damner toute la masse entinte; et ceux qui naissent encore aujourd'hui sans en etre retires par le bapteme sont damnes et prives eternellement de la vision beatifique, ce qui est le plus grand des maux>>. Ecrits sur la grace, Traite en (Euvres (ed. cr.), III, 787.

(31) <<Suivant ces deux etats si differents, ils forment deux sentiments differents touchant la volonte de Dieu pour le salut des hommes. Ils pretendent que dans l'etat d'innocence, c'est-a-dire au jour de la Creation, Dieu a eu une volonte generale et conditionnelle de sauver tous les hommes, pourvu qu'ils le voulussent rnoyennant les graces suffisantes qu'il leur donnerait pour leur salut, mais qui ne les determinaient pas infailliblement a perseverer dans le bien>>. Ecrits sur la grace, Traite en (Euvres (ed. cr.), III, 787.

(32) De Civitate Dei, 21, 12.

(33) <<Mais qu'Adam, ayant par son libre arbitre mal use de cette grace et s'etant revolte contre Dieu par un mouvement pur et simple de sa volonte et sans auctme impulsion de Dieu (ce qui serait detestable a penser), et ayant corrompu et infecte toute la masse des hommes, en sorte qu'elle a ete le juste objet de l'ire et de l'indignation de Dieu, ils entendent que Dieu a separe cette masse toute egalement coupable et toute entiere digne de damnation, qu'il en a voulu sauver une partie par une volonte absolue fondee sur sa seule misericorde toute pure et gratuite, et que laissant l'autre dans la damnation oo elle etait et oo il pouvait avec justice laisser la masse entiere, il a prevu ou les peches particuliers que l'homme commettrait ou au moins le peche originel dont ils sont tous coupables, et qu'ensuite de cette prevision il les a voulu condamner>>. Ecrits sur la grace, Traite en (Euvres (ed. cr.), III, 787-788.

(34) <<Que pour cet effet Dieu a envoye Jesus-Christ pour le salut de ceux-la seulement qu'il a choisis et predestines de cette masse. Que c'est seulement pour leur salut que Jesus-Christ est mort et que les autres, pour le salut desquels il n'est pas mort, n'ont pas ete delivres de cette perdition tmiverselle et juste>>. Ecrits sur la grace, Traite en (Euvres (ed. cr.), III, 788.

(35) <<Voila leur sentiment, suivant lequel ii se voit que Dieu a trae volonte absolue de sauver ceux qui sont sauves, et une volonte conditionnelle et par prevision de damner les damnes; que le salut provient de la volonte de Dieu, et la damnation de la volonte de l'homme>>. Ecrits sur la grace, Traite en (Euvres (ed. cr.), III, 790.

(36) Como hace notar Herve Pasqua, debe tenerse en cuenta que en tiempos de Pascal la teologia agustiniana de la gracia se hallaba aun poco desarrollada y la nocion de gracia actual no era conocida. En el siglo XIX la profundizacion teologica llevada a cabo por el tomismo permitira distinguir, en el contexto de la gracia actual, la gracia antecedente y la gracia consecuente, pero en el XVII no se contemplaban tales matices. Tal y como concebian los molinistas la gracia suficiente, se trataba de un auxilio que otorgaba al hombre todo el poder de hacer el bien. Contra esta concepcion se alza Pascal porque entiende que, a la postre, se neutraliza la accion divina a favor de la humana. Puede consultarse PASQUA, H., Blaise Pascal, penseur de la grace, Paris: Pierre Tequi, 2000, 126.

(37) Summa Theologiae I q.19, a.6. <<Utrum voluntas Dei semper impleatur>>.

(38) <<De telle sorte qu'encore qu'on puisse attribuer les actions ou a la volonte de l'homme, ou a la volonte de Dieu, et qu'en cela ces deux causes semblent y concourir egalement, neanmoins, il y a cette entiere difference qu'on peut attribuer l'action a la seule volonte de Dieu, a l'exclusion de la volonte de l'hmme, au lieu qu'elle ne peut jamais etre attribuee a la seule volonte de l'honmae a l'exclusion de celle de Dieu>>. Ecrits sur la grace, Lettre en (Euvres (ed. cr.), III, 678.

(39) <<Par oo vous voyez que presque tout ce que les semi-pelagiens ont dit de la justification en commun est veritable de ses effets particuliers. Et qu'ainsi on peut dire des memes choses qu'eux sans etre de leur sentiments, a cause des differents objets des memes propositions; et qu'ainsi toutes les expressions suivantes sont communes a saint Augustin et a ses adversaires: Les commandements sont toujours possibles aux justes; Dieu he nous sauve point sans norte cooperation; Nous garderons les commandements si nous voulons; II est en notre pouvoir de garder les commandements; Il est en notre pouvoir de changer notre volonte en mieux [...]>>. Ecrits sur la grace, Lettre en (Euvres (ed. cr.), III, 659-660.

(40) <<Mais les expressions contraires sont particulieres a saint Augustin et a ses disciples, comme: Le salut he depend que de Dieu; La gloire est gratuite; Ce n'est ni de celui qui veut ni de celui qui court, mais de Dieu qui fait misericorde [...]>>. Ecrits sur la grace, Lettre en (Euvres (ed. cr.), III, 660.

(41) <<Toutes celles de cette sorte sont propres a saint Augustin; de sorte que, par un merveilleux avantage pour sa doctrine, les expressions semi-pelagiennes sont aussi augustiniennes, mais non pas au contraire>>. Ecrits sur la grace, Lettre en (Euvres (ed. cr.), III, 662.

(42) Atraque los primeros manuscritos de Les Ecrits habian aparecido, de manera muy parcial, en 1779 y en 1908 Ernest Jovy reemprendio la tarea de su publicacion, fue en 1947 cuando se desvelaron sus ultimas paginas gracias a Louis Lafuma. Poco tenida en cuenta hasta una epoca muy reciente, el estudio mas completo se encuentra en la edicion critica dirigida por Mesnard.

(43) Pascal expresaba en este texto en que consiste el rigor con que se ha de trabajar en las distintas ciencias y, concretamente, el papel de la autoridad en la teologia: <<Dans les matieres oo l'on recherche seulement de savoir ce que les auteurs ont ecrit, comme dans l'histoire, dans la geographie, dans la jurisprudence, dans les langues et surtout dans la theologie, enfin dans toutes celles qui ont pour principe, ou le fait simple, ou l'institution divine ou humaine, il faut necessairement recourir a leurs livres, puisque tout ce que l'on en peut savoir y est contenu: d'oo il est evident que l'on peut en avoir la connaissance entiere, et qu'il n'est pas possible d'y rien ajouter [...] C'est l'autorite seule qui nous en peut eclaircir. Mais oo cette autorite a la principale force, c'est dans la theologie, parce qu'elle y est inseparable de la verite [...] II n'en est pas de meme des sujets qui tombent sous les sens ou sous le raisonnement: l'autorite y est inutile; la raison seule a lieu d'en connaitre>>. Preface sur le traite du vide en PASCAL, B., Les Provinciales, Pensees et opuscules divers, FERREYROLLES, G. y SELLIER, E (eds.), Paris: Garnier, 2004, 85-86.

(44) Se trata de una idea expresada con claridad en Les Pensees: <<Chose etonnante cependant que le mystere le plus eloigne de notre connaissance, qui est celui de la transmission du peche, soit une chose sans laquelle nous ne pouvons avoir aucune connaissance de nous-memes>>. Pensees, 164 (131).

Carmen MONASTERIO

Instituto de Antropologia y Etica

Universidad de Navarra. Pamplona. Espana

cmonasterio@unav.es
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Title Annotation:ESTUDIOS
Author:Monasterio, Carmen
Publication:Scripta Theologica
Date:Jan 1, 2010
Words:10324
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