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Parte segunda: 1810-1820.

"Ya no podemos dedicar, ni consagrar, ni santificar este suelo, porque los hombres valientes que en el lucharon, lo exaltaron con su heroismo y su abnegacion".

Abraham Lincoln

-I-

a) La noticia revolucionaria

La noticia del 20 de Julio de 1810, llego a Citara en los ultimos dias del mes de agosto de ese mismo ano. Ella, y el llamamiento de la Junta Suprema a las Provincias del Reino para secundar la empresa con el coraje que se requeria, produjeron alborozo en los que vivian esperando. La locura disparatada y el motin irresponsable estuvieron ausentes en esos momentos de jubilo. Si habia llegado la hora de saltar las barreras de la opresion, era necesario actuar con serenidad, sin los inconvenientes de los alborotos.

En efecto, dice el Diario Politico de Caldas; el 31 de agosto ultimo, 1810, se erigio en Quibdo una Junta gubernativa a pedimiento del pueblo, con adhesion a la Suprema de esta Capital, con el objeto de atender las necesidades politicas del territorio, sin innovar en las relaciones de comercio y rentas de la Corona, que se mandaron subsistir como hasta alli, mientras no se dispusiese otra cosa por el Consejo General de las Provincias no. (67)

Es importante destacar que el "pueblo" pidio la creacion de la Junta gubernativa que iba a comandar la obra futura. "Pueblo", aqui, vale por seres que se inclinaban a voluntad de los patronos para no morir en la indigencia. En esta palabra quedan envueltos los habitantes de partidos mineros, los que luchaban por la existencia en un plano instintivo para subsistir, los que daban un ritmo brutal a su vida por bosques de moriche y de seje. La presencia de este "pueblo", corrige la apreciacion infundada de que "la region por su aislamiento y por la timidez de sus componentes sometidos pasivamente al dominio espanol, permanecio ajeno al movimiento libertario". (68)

"Fue nombrado para Presidente de dicha Junta don Jose Maria Valencia; Vicepresidente, don Tomas Santacruz y Barona; vocales, don Jose Ignacio Valenzuela, don Manuel Borrero y don Manuel Scarpetta". (69) Para seguir el ejemplo de Bogota, la mesa directiva se dirigio al canton noviteno a fin de que hiciera tanto como sus vecinos. Feligreses y tratantes que movian champanes y arrastraban tercios de mercancia, recogerian el comunicado y trabajarian con ahinco. Ganar el apoyo moral para la causa era una inmensa y oportuna conquista.

No se equivocaron los quibdosenos.

El 27 de septiembre de 1810 se formo una Junta Provincial, gubernativa en aquella capital, con asistencia del Teniente Gobernador de la Provincia y demas autoridades, el pueblo, curas y jueces, representantes de los lugares subalternos, los que de comun acuerdo eligieron Presidente de la Junta al D. D. Miguel Antonio Moreno; Vicepresidente, D. D. Francisco Antonio Caycedo; vocales, D. D. Ignacio Hurtado, D. Vicente Vernaza y D. Francisco Antonio Teran, secretario. Congregados dichos senores presentaron el juramento de obediencia, sumision y respeto a la Suprema Junta establecida en esta Capital en representacion de Fernando VII, y de servir fiel y legalmente sus empleos, con cuyos requisitos se verifico la instalacion de la referida Junta. (70)

Comprometida la tierra, permanecio vigilante. Habia llegado la hora de probar su resistencia, su caracter. Para abrirse paso por entre la pobreza circundante, suciedad, enfermedades y corrupciones del pasado, era necesario prepararse para repeler las fuerzas exteriores que caerian sobre ella para humillarla y quebrantarla.

b) Independencia del Choco

Ya sin las autoridades coloniales, el gobierno provisional del Nuevo Reino concreto sus actividades a formar un poder lo suficientemente capaz de enfrentarse con exito a los acontecimientos. En circular de fecha 27 de julio de 1810, invito a las secciones adictas a la revolucion a que enviasen un diputado con los que se constituiria la Suprema Junta de Santafe, organismo que convocaria a su vez una Asamblea General o Cortes del Reino, para resolver lo por hacer en favor de Fernando VII. (71)

La propuesta tuvo acogida en muchos lugares de significacion. Asi, por ejemplo, se alistaron a concurrir Cartagena, Santa Marta, Antioquia, Socorro, Casanare, Neiva, Mariquita, Pamplona, Tunja y Choco, especialmente esta, que habilito las delegaciones de Quibdo y Novita. Para hacer parte del Congreso, los atratenos eligieron el 20 de septiembre de ese ano, a don Tomas Santacruz y Barona, en tanto que Novita dio credenciales a los senores Ignacio Herrera y Luis Azuola, en eleccion efectuada el 11 de octubre de 1810. (72)

Aunque la tierra estaba distante de Santafe por muchos centenares de leguas, las ideas politicas de aquellos dias trabajaban sobre los chocoanos. "Tunja, despedazada por bandos acalorados; Sogamoso, que buscaba erigirse en provincia; Mompos, apartado de Cartagena y Giron de Pamplona; Ambalema en contra de Mariquita", (73) fueron estimulo para que Novita anhelara aprovechar la confusion para dar el salto de Canton a Provincia. Esta refriega casera inclino a Novita a presentarse al Congreso con las ideas de Narino.

En este mundo de "opiniones, sospechas, proyectos y temores, en que cada hombre era un sistema", (74) se reunio el Supremo Congreso el 22 de diciembre de 1810. No asistio a las deliberaciones el representante Santacruz y Barona, pero si don Ignacio Herrera, Sindico-Procurador de Santafe, calena ilustre que habia sobresalido en las jornadas del 20 de julio en la capital del Virreinato. Como amigo del centralismo, Herrera fue beligerante, asumiendo en sus actuaciones la voceria total de los chocoanos.

Para los sucesos de 1811, nuestro territorio estuvo presente. No rubrico la Carta Federal del 27 de noviembre de ese ano; por cuanto su vocero don Ignacio Herrera y el Dr. Manuel Bernardo Alvarez, que lo era de Cundinamarca, quedaron en minoria ante los delegados de Antioquia, Cartagena, Neiva, Pamplona y Tunja, quienes abogaban por una Constitucion calcada en la de los Estados Unidos y la Francia del Directorio. El Choco, amando como amaba el gobierno constitucional y representativo, la separacion de poderes y la caida del sistema fiscal imperante, tenia la obligacion de sostener que la federacion era la ruina de los pueblos nacientes por las exigencias de su organizacion.

Cinco meses antes de que el Colegio Electoral de Cundinamarca decretase la libertad del Estado que representaba del poder espanol, el Choco, infiel a los principios monarquicos, declaro su independencia el 2 de febrero de 1813. En Cabildo abierto integrado por Tomas Perez, Domingo y Manuel Mena, Miguel Buch, Angel Perez, Nicolas Gonzalez Acevedo, fray Jose Talledo, Francisco Garcia Falcon, Miguel Montalvo, Angel Rueda, Domingo Martinez y otros, juraron separar el territorio de la Corona. En lo adelante, en el anchuroso coloniaje, ese mapa de rios y canales, de bosques, resinas y metales, seria una comarca que buscaria sus propias soluciones sin el concurso de los gachupines.

Ciertamente la provincia era pobre para dar paso tan arriesgado. A esta circunstancia podrian agregarse la carencia de vias, los peligros de la Audiencia de Panama, las luchas internas de Popayan, la monarquia de Pasto, las disensiones de Cartagena y Santa Marta. Sin considerar estos peligros, la sabana de los citaraes y chocoes marcho con su tiempo, dispuesta a edificarse por si misma, bajo el amparo de sus ideales.

c) El momento estelar

Sometida Cartagena por don Pablo Morillo, comenzaron los fracasos nacionales. Dividido el ejercito expedicionario que invadia la Nueva Granada, se destino al Choco al teniente coronel Julian Bayer, quien en seis botes de guerra salio de Cartagena, en diciembre de 1815. Pobres y humildes labriegos, gentes de rios impetuosos y peones de siembras elementales, iban a medirse con el brillante conjunto del Pacificador, que entraba al pais inclemente e inexorable.

La Junta de Citara, intuyendo los descalabros de los patriotas en el Atlantico, se apresto a la defensa. Avivando el, patriotismo por los medios a su alcance, allego recursos de todo genero "tanto que pudo auxiliar a don Juan del Corral, Dictador de Antioquia, con 500 fusiles, dinero y otros elementos, ayuda que se envio con el capitan Zoilo Salazar y alferez Emigdio Cardenas". (75) Realizado este acto de companerismo, el gobierno se preparo a resistir las fuerzas de la tirania.

Para luchar contra los que subian el Atrato, se encontro un punto de apoyo. En la desembocadura del rio Murri, desde donde se podia avistar oportunamente a los que llegaban, se construyo un fuerte con fondos de Francisco Garcia Falcon, corregidor del citado lugar, y el concurso de sus esclavos. Como jefe de la fortaleza actuaba el coronel Miguel Montalvo y el sinuano Tomas Perez, hombre que puso al servicio de la causa su persona y sus bienes, sus recursos pecuniarios y su fogoso entusiasmo.

Al pie del fuerte se colocaron los dos canones de a tres que cuidaban la comarca y la goleta El Fogoso, canoa de una sola pieza, y la comida necesaria. En plena selva comenzaba la lucha, no solo contra los extranjeros sino contra los rayos del sol, contra el calor y las lluvias, contra las fieras y las calamidades que arrasan las cosechas, contra las serpientes que asechan todos los caminos, contra los insectos que arruinan las sementeras, contra las hormigas que invaden las despensas y se comen los manjares, contra el zancudo, el mosco y los jejenes que flagelan en forma inmisericorde.

Mientras "la miserable Provincia del Choco", como la apellido Morilla, se disponia a su defensa, Bayer, con sus embarcaciones artilladas y bien provistas de tropas y pertrechos, llegaba al Zapote, rancherio costanero cercano al delta del Atrato. La dura y dificil travesia y las peripecias soportadas con la soldadesca, se vieron premiadas con el encuentro sorpresivo de don Jose Maria Portocarrero y Lozano, quien con 150 emigrantes habia dejado a Cartagena en los momentos del asedio. Convenientemente escoltados los fugitivos fueron devueltos a la Heroica, donde el primero hallo la muerte en el patibulo el 24 de febrero de 1816. (76)

Dos meses detuvo el palenque a los peninsulares. Desde febrero, en que Bayer se presento con su tropa, hasta marzo, en que las naves dieron rumbo a Cartagena a contar el insuceso, no hubo dia que no tronasen los canones y ensordecieran los fusiles. Valientes y deseosos de gloria, los espanoles adularon falazmente a los nativos, forzando entradas, trataron y realizaron asaltos, gritaron proclamas, llamaron a las filas realistas a los africanos, bajo el senuelo de la libertad. Si la ciudad de los Heredias habia sido la primera presa de la reconquista, el Choco era el primer escudo que amellaba los propositos de los ultramarinos.

Solo estuvo el Choco en esta hora de sacrificios. Solo estuvo en estos sesenta dias defendiendose de cuerpos de infanteria, de artilleria volante ingenieros, de fragatas que hendian las aguas en persecucion de altos designios. En un mundo desapacible como el bajo Atrato, el Choco, sin el apoyo de las capitales del Reino, lucho solo por un nuevo sentido de la vida, por una nueva politica social.

Con la victoria de Murri, se despejaron los caminos del Cauca, la entrada a Antioquia, la ruta al Ecuador, y Panama, Cartagena y los Andes. Si no se utilizaron esas vias para aniquilar a Morillo, la culpa no fue del Choco sino de los colombianos que se asfixiaban en coartadas y trampas, delaciones y enganos, en ansias de fueros, en infidencias y malicias entre hermanos que parecian haber olvidado el compromiso de resistir contra los foraneos que ganaban las ciudades de manera fulgurante.

--II--

a) El ano terrible

El ano de 1816, senala el comienzo de la ruina de la Republica. Soldados que ocupaban ciudades y levantaban patibulos; ejercitos que corrompian costumbres de regiones enteras; usurpacion de bienes pertenecientes a los patriotas; aumento de alcabalas sobre la produccion de cualquier genero; presidios y trabajos forzados. La fuerza imperial que cae despoticamente sobre campos y aldeas, hace abrir el camino de Anchicaya con la contribucion de todos los pueblos del Valle, (77) a la vez que golpea sobre la espalda de los negros que producen un millon de pesos en las minas chocoanas, segun los calculos de don Vicente Restrepo. (78)

En este ano crucial, el espiritu revolucionario no cede. Bayer, incansable como era, volvio a la brega en los primeros dias de abril. Venia en esta ocasion con el comandante Antonio Pla y un refuerzo de soldados, distribuidos en la fortaleza de Neptuno en la goleta El Fogoso, arrebatada a los nativos en el primer combate, y otra parte en la barquetona Mochuelo. Las baterias emplazadas en la fragata desmantelaron el fuerte de Murri, ahora abandonado a escasos patriotas, pues, los otros, refugiados en Quibdo, sostenian el gobierno que seguia con lado los reveses de los granadinos.

De que en Murri no habia para combatir sino escasos bongos en que algunos riberenos trataron de hostilizar a los extranjeros, lo confirma el siguiente parte de Bayer a Morilla, fechado el 19 de mayo en la boca de Bebara:

El 19 del mismo (de abril) me introduje por las bocas del rio, siguiendo siempre las huellas del enea, sorprendiendolo mas veces sus embarcaciones apostadas que se fijaban a nuestra vista. El 13 (de mayo) llegue al puerto del "Remolino" cerca de Murri, el cual encontre abandonado por la guarnicion. (79)

No hallando resistencia, los tercios se tomaron a Quibdo, el 6 de mayo de 1816. En el asedio quedaron prisioneros Francisco Garcia Falcon, a quien se le expropiaron sus bienes en favor de la Corona Angel Rueda, condenado a ocho anos de presidio en Cartagena, y Domingo Martinez, a seis. El capitan Tomas Perez escapo, lo mismo que el grueso de los republicanos que se dirigieron a Novita, con su gobernador a la cabeza.

Al dia siguiente, Bayer persiguio a los fugitivos con el escuadron Medio Regimiento de la Victoria. En el Arrastradera de San Pablo, donde esta hoy la ciudad de Istmina, se trabo el combate, que fue funesto para los nativos. En esta accion cayeron prisioneros Miguel Buch y Miguel Montalvo, quienes, trasladados a Bogota por el rio Magdalena, subieron al cadalso el 29 de octubre de 1816, al lado de Caldas y Ulloa.

Novita fue la ultima en esta serie de ganancias realistas. El 25 de mayo desaparecio su independencia. Arrojo y actos temerarios, nada valieron. Al final, canoas, canones, fusiles y soldados en poder de Bayer; Juan Aguirre, nombrado gobernador; Antonio Pla en poder de la costa del Pacifico, y el siguiente parte de victoria que honra a nuestros antepasados:

No 7. -- Que queda enterado.

Excelentisimo senor:

En este dia me da aviso Don Julian Bayer, Comandante de la Columna de Atrato, de estar sometida a la obediencia del Soberano, la Provincia del Choco; yo creo que esta es la ultima que lo ha hecho de todo este Reino, y acaso de todos sus dominios en America; mas para el gobierno sincero, y para la obligacion mia, me apresuro a felicitar a V. E. con extremos parabienes.

Dios guarde a V. E. muchos anos. Antioquia y mayo 27 de 1816.

Excelentisimo senor.

Francisco Warleta. (80)

b) Fusilamiento de Tomas Perez

Abolidas las medidas del gobierno revolucionario que dejaba libre el comercio en el ramo de aguardiente, la franquicia de la platina y el indulto de los mazamorreros, Juan Aguirre, en su caracter de gobernador, fijo por bando los tributos a que debieran sujetarse los traficantes y venteros. La cantara de aguardiente que en los anos anteriores oscilaba entre doce y diez y seis pesos, subio a treinta y dos; el gravamen a los mineros, "a clase mas miserable de la poblacion" como se la calificaba por entonces, crecio de tres a cuatrocientos pesos en favor de la Real Hacienda, a la vez que se estancaba la platina como en los tiempos anteriores.

Las disposiciones de Aguirre se complementaron con la persecucion a los insurgentes. Invocando el articulo 22 de la Constitucion de 1812, que decia:

A los espanoles que por cualquiera linea son habidos y reputados por originarios de Africa, les queda abierta la puerta de la virtud y del merecimiento para ser ciudadanos; en su consecuencia las Cortes concederian carta de ciudadano a los que hicieren servicios certificados a la patria, o a los que se distingan por su talento, aplicacion y conducta, con la condicion de que sean hijos de legitimos matrimonios; de padres ingenuos; de que esten casados con mujer ingenua; y avecindados en los dominios de las Espanas, y de que ejerzan alguna profesion, oficio o industria util, con un capital propio, (81) ofrecio 200 patacones y la libertad, si era esclavo, al individuo que presentara vivo o muerto, al rebelde de La Purisima. Crispin y Simon Salazar, negros esclavos de Joaquin Sanchez, ganaron la prima, aunque no la condicion de libertos, porque al reclamar la carta de aforamiento, se les notifico recibir cincuenta palos cada uno. "Si la traicion se aprovecha, el traidor se castiga", fueron las palabras del tirano al serle reclamado el cambio de la oferta por el ilustre granadino.

El proceso del martir, iniciado el 4 de junio de 816, fue como sigue:

Orden de juzgar a Tomas Perez.

Citara, 4 de junio de 1816.

Senor Don Antonio Pla, 2 Comandante de la Columna del Choco.

Presente.

Hallandome con instrucciones del Excmo. General en Jefe del Ejercito Pacificador de las Americas, de hacer juzgar por el Consejo de guerra Verbal, formado por los senores Oficiales que se hallen en la Columna de mi mando, a los individuos mas perjudiciales a la tranquilidad publica; y de hacer ejecutar inmediatamente la sentencia, nombre ayer Presidente del Consejo de Guerra, en que reunira como vocales al Teniente de Granaderos del Regimiento de Leon, Don Vicente Gallardo, al Teniente del Regimiento del Rey, Don Ramon Sanchez, y al Alferez del Regimiento de la Victoria, Don Cosme Rodriguez, para que se juzgue en el dia de manana a Tomas Perez, Angel Rueda y Domingo Martinez, acusados de haber servido con las armas de rebelion contra las tropas del Rey nuestro senor, hasta ser cogidos con las armas en las manos, de haber servido de incendiarios en esta Provincia, en cuyas causas hara de Fiscal el Tercer Piloto de la Real Armada, don Manuel Gil.

Dios guarde a usted muchos anos, Julian Bayer.

Don Manuel Gil, Tercer Piloto de la Real Armada y habilitado de Oficial, segun Ordenanza General: habiendo de nombrar Escribano, segun previene S. M. en sus reales Ordenanzas, para que actue en el Consejo de Guerra Verbal contra Tomas Perez, Rueda y Domingo Martinez, nombro al Sargento Graduado Rufino Real, de la Tercera Compania del Regimiento de la Victoria, al que advertido en la obligacion que contrae, acepta, jura y promete guardar fidelidad y sigilo en cuanto actue.

Y para que conste la firmo conmigo en Citara, a doce de Junio de mil ochocientos diez y seis. Manuel Gil. -- Rufino Real.

Celebracion del juicio

Don Manuel Gil, Tercer Piloto de la Real Armada y habilitado de Oficial, segun Ordenanza General, certifico los puntos que hoy dia doce de Junio de 1816, despues de haber oido la misa del Espiritu Santo en la iglesia de este pueblo de Citara, se ha juntado al Consejo de Guerra en casa del Capitan 2. y Comandante de la Columna del Choco, Don Antonio Pla siendo dicho senor Presidente del Consejo y en el cual se hallaron presentes el Teniente del Regimiento de Leon, Don Vicente Gallardo y el de la misma clase del Regimiento del Rey, Don Ramon Sanchez, y el Subteniente del Regimiento de la Victoria; Don Cosme Rodriguez.

Habiendo hecho comparecer ante el Consejo a Tomas Perez, acusado del delito de infidencia, y hecha la senal de la cruz, se le exigio el juramento conforme a Ordenanzas; dijo llamarse Tomas Perez, ser de edad de treinta y cinco anos, hijo de la Pura y Limpia; preguntado si habia servido antes de la revolucion, dijo haber servido cuatro anos en los buques de guerra, y cuando subio de primera vez el Comandante Don Julian Bayer, confiesa haber sido uno de los que mas se distinguieron en la accion del Fuerte del Remolino, por cuya causa le hizo Capitan el gobierno insurgente; asimismo confiesa haber puesto una bandera encarnada con el objeto de defenderse hasta morir.

La segunda vez que subieron las armas del Rey fue el unico que hizo fuego con las fuerzas sutiles que mandaba en el Remolino de Murri, insultando a los espanoles y su Gobierno con palabras las mas oscuras. Preguntado por que motivo vino a este pueblo, dijo haber venido de patron y practico de una goleta inglesa con bandera del Estado que conducia mil y trescientos fusiles; y asimismo dice haber aceptado el empleo de Capitan gustosamente; que fue cogido con las armas en la mano por unos esclavos de Joaquin Sanchez, habiendo ofrecido cien patacones; y habiendole dicho nombrase defensor de entre los habitantes del pueblo, por no existir en la Columna mas oficiales que componen el Consejo, atestiguo con Don Pedro Portillo, vecino de este pueblo al que se hizo comparecer ante el Consejo y dijo: que solo puede alegar en su favor que, despues de salir a la toma de la Provincia de Antioquia, le oyo decir que quedaria (sic) y ojala se hubiese pasado en dicha Provincia de Antioquia, para no exponerse a padecer; y el alega a favor haber hecho varias solicitudes para irse a Cartagena, a su casa, y que nunca el gobierno se lo permitio. Para que conste, lo firmaron conmigo el presente Escribano, y por no saber escribir el reo, hizo la senal de la Cruz; y que lo dicho es la verdad a cargo del juramento que tiene hecho, en que se firmo y ratifico, leida que le fue esta declaracion.

Manuel Gil. -- (Hay una cruz)

Ante mi, Rufino Real. --Pedro Portillo.

Sentencia de muerte

En Citara, a doce de Junio de mil ochocientos diez y seis, estando confeso el reo del delito de infidencia, mando el senor Presidente pasasen a votar los senores que componen el Consejo, y unanimemente todos los votos le sentenciaron a ser pasado por la espalda como traidor al Rey y que su cabeza sea fijada en la embocadura del rio Atrato y Quito, y lo firmaron dichos senores.

Antonio Pla. -- Vicente Gallardo. -- Ramon Sanchez. -- Cosme Rodriguez.

Confirmacion de la sentencia

Citara, catorce de Junio de mil ochocientos diez y seis. Confirmo la antecedente sentencia, y ejecutese la muerte a las cinco de la tarde de este dia.

Julian Bayer.

Notificacion de la sentencia

En el pueblo de Citara, a las diez y media de la manana del dia catorce de Junio de mil ochocientos diez y seis, Don Manuel Gil, Tercer Piloto de la Armada Real y habilitado de Oficial, segun Ordenanza General de la Armada, en virtud de la sentencia dada por el Consejo y aprobada por el senor Teniente Coronel y Comandante de la Columna del Choco, Don Julian Bayer, paso, con asistencia de mi, El Escribano, al calabozo de la Prevencion de este pueblo de Citara donde se hallaban Tomas Perez, Angel Rueda y Domingo Martinez, reos de este proceso, habiendoseles hecho poner de rodillas les lei la sentencia de ser el primero pasado por las armas por la espalda y su cabeza fuese cortada y puesta en la embocadura del rio Quito con el Atrato; el segundo, de ocho anos de presidio en Cartagena; el tercero de seis anos. Y debiendo ejecutar la sentencia de cortar la cabeza a. Tomas Perez y ponerla en el sitio prescrito, en virtud de la primera sentencia, y se llamo a un confesor para que le preparase cristianamente. Y para que conste por diligencia, Ia" firmo dicho senor, de que yo el infrascrito Escribano doy fe.

Manuel Gil. -- Ante mi, Rufino Real.

Ejecucion de la sentencia

En Citara a catorce de Junio de mil ochocientos diez y seis, yo infrascrito Escribano doy fe:

Que en virtud de la sentencia de ser pasado por las armas por la espalda, y puesta la cabeza en embocadura del Rio Atraia y Quito, dada por el Consejo de Guerra Verbal a Tomas Perez, se le condujo en buena custodia en el mismo dia, mes y ano, a extramuros de la ciudad, en donde estaba el ayudante de la columna, Don Vicente Gallardo; y habiendo publicado por dicho senor el bando que S. M. previene en sus Reales Ordenanzas, y leido por mi la sentencia en alta voz, se paso por las armas por la espalda a Tomas Perez, en cumplimiento de su sentencia, a las cinco de la tarde del referido dia, mes y ano.

Y para que conste por diligencia, lo firmo dicho senor, con el presente Escribano.

Ante mi, Manuel Gil. -- Rufino Real.

e) Sentencia de Domingo Martinez

En Citara, a doce de Junio de mil ochocientos diez y seis, habiendo concluido el reo su declaracion y no pudiendole averiguar el que habia sido comprendido en el delito de incendiario y si de insurgente, mando el senor Presidente pasar a votacion a los senores que componen el Consejo y unanimes todos los votos, fue sentenciado a ser desterrado por seis anos al presidio de Cartagena, y de verificar el castigo impuesto de cortar la cabeza a Tomas Perez y fijarla en el sitio prescrito y la firmaron. (82)

Miguel Buch, Miguel. Montalvo y el sinuano inmortal, fueron las ofrendas chocoanas a la naciente Republica en los aciagos dias de 1816, Cayeron en el terremoto provocado por las fuerzas peninsulares que Dios castigo mas tarde en Murri, donde loshombres de Bolivar realizaron el milagro de aniquilar los atropellos.

--III--

1816 - 1819

Los padecimientos soportados cohesionaron la raza. Unidos los hombres por el torbellino revolucionario, comenzo la tierra a moverse en busca de maneras eficaces para alcanzar su bienestar. Contra el orden establecido por Samano y sus agentes habia que maquinar, urdir, crear corrientes subterraneas capaces de despertar las emanaciones teluricas de los que padecian. Algo les decia a los chocoanos que la libertad no esta afuera sino dentro del corazon.

En este alentar, el pueblo contaba con las noticias del interior. A veces se sabian levantamientos y asonadas como las ejecutadas por los hermanos Almeidas en Choconta, Suesca y Nemocon, y otras ocasiones se desalentaba el espiritu al conocer los insucesos de mujeres como Policarpa y Antonia Santos, martirios y prisiones de ciudadanos ilustres, y muertes desesperadas. Con todo, la mente y los suspiros estaban fijos en Labranzagrande y Guasdualito, en Pore y Chire, en Arauca y La Laguna, puntos donde se preparaba la tormenta definitiva contra los pacificadores sanguinarios.

Las buenas y malas noticias recibidas pasaban los rios, cruzaban los minerales y agitaban a criollos en aldeas miserables. Piratas del Golfo de Uraba, indios y esclavos convertidos en mensajeros oficiosos, metian y afianzaban la idea de volver a las armas para debilitar a los hispanos. Reaccionar contra Aguirre fue el lema de los que sufrian deportaciones, cercenamiento de manos y orejas, robo de mujeres, encierros con grillos y trabajos forzados, impuestos exorbitantes, y la intervencion del gobierno en los negocios de los particulares.

Por todo esto, Murri volvio a ser campo de operaciones. Realistas vinculados al comercio, conocedores, ademas, de las turbulencias de Casanare, Pamplona, Tunja, Neiva y el Socorro, huyeron a Cartagena en forma precipitada. Entre estos se menciona a Carlos Ferrer y Xiques, capitan de navio, valeroso y amante del Rey que, en canoa chata bajo el Atrato y realizo la travesia de mar sin temor a los escollos. Los viajeros alertaron al gobierno de la Heroica de los peligros que en el Choco amenazaban la Corona, lo que sirvio para preparar una invasion al mando del vasco citado.

Tanto fervor patriota no fue inutil. Nativos y colonizadores que se oponian a la sumision, se vieron en el motin que dio la vuelta por los canalones de Santa Barbara y Sesego, Cajon y Los Tres Brazos, Yali, Sipi y Opogodo, con amenazas de prender en Tado e Iro y los zambullideros de San Pablo. (83) El desorden se aplaco con el sacrificio de los hermanos Padilla, Pio y Luis, el 1 de abril de 1819. (84)

a) Actividades en las costas

1) En el Pacifico --Manuel Valverde, espanol, fundador de Guapi a fines del siglo XVIII, dueno de minas en Tapaje, tremolo el pendon real en las tierras que dominaba. Con un cuerpo de guarnicion se presento a la defensa de la villa y del rio que eran suyos. En los primeros meses de 1813, la poblacion fue rescatada para el pais, por la valentia de don Manuel Olaya, sus esclavos y vecinos. Valverde huyo al Ecuador hasta la ocupacion de Popayan por Samano, fecha en que intento regresar, de no haber muerto en las cercanias de Coquimbo. (85)

Merece atencion destacada el patrullaje de don Guillermo Brown, evocado por el historiador Raimundo Rivas, de la siguiente manera:

"Guillermo Brown, Como doro de las fuerzas maritimas de Buenos Aires, se apodero, en Abril de 1816, de la fragata La Gobernadora, salida de Guayaquil con prisioneros patriotas para ser juzgados en Lima. Convencido por Vicente Vanegas de que debia seguir a las costas granadinas, con el objeto de ayudar a la revolucion, Brown llego a Buenaventura en los momentos en que triunfaba la reaccion a favor de Fernando VII, gracias a Morillo. Ofrecio sus servicios a las autoridades patriotas, solicito, ademas, provisiones para sus embarcaciones, mientras montaba una bateria de seis canones para defender el puerto de los espanoles.

"El presidente de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, doctor Jose Fernandez Madrid, y el general Jose Maria Cabal, contestaron aceptando alborozados las propuestas de Brown. Con todo, las comunicaciones no llegaron a poder del marino porteno, en cuyos navios pensaron asilarse, a fin de lograr su salvacion del patibulo, que les preparaba Morillo, ilustres proceres tales como Camilo Torres, apostol de la revolucion; el antiguo comisionado regio Liborio Mejia, el propio general Cabal y el conde de Casa Valencia.

"Tal proposito no se realizo porque Brown, cansado de esperar, viendo irse a pique sus naves ancladas, y temeroso de las superiores fuerzas espanolas, se hizo a la vela cuarenta y un dias despues de su llegada, dejando en tierra al doctor Hanford y a su hermano, quienes fueron puestos en capilla en Popayan"

En medio de la sostenida moral de los habitantes del Pacifico, merece destacarse la obra cumplida por Juan Illingworth. El gobierno chileno para socorrer a los patriotas destaco una de sus fragatas con mirar al rodeo del oceano. Para esta empresa se escogio La rosa de los Andes, buque que comando Illingworth, de familia inglesa, marino avezado, amigo de nuestro pais, y hombre diferente a los corsarios de su tiempo.

Los propositos de Illingworth fueron claros y precisos. Golpear a Espana en su avance al interior de la Nueva Granada; dar en tierra con la Cedula real de 1614 que establecia pena de muerte y confiscacion de bienes para quienes favorecieran la participacion de extranjeros en el comercio con las Americas; vencer los viejos galeones del imperio que zarpaban de Cartagena o Sanlucar con patentes de corso; amar la independencia americana.

Diferente a Luis Aury, que pretendio alzarse con Panama, Portobelo y Changres, y a muchos codos de distancia del capitan Mitchel, partidario de tropelias y desmanes, el enviado chileno combatio a Tacon en Tumaco, encallo en el rio Iscuande, huyendo de la nave espanola La prueba, con la que sostuvo un renido encuentro en la bahia de Buenaventura, donde entrego al coronel Cancino las armas y municiones que libertaron el alto, Choco del poderio de la Peninsula.

Sabedor del avance realista sobre Quibdo, se situa en Cupica, a ocho dias de Citara y ocho de Panama, con el proposito de trasladar su nave por el istmo de Napipi y cortar la retirada de los extranjeros que atacaban La Vigia. La relacion de tamana proeza, unica en su genero, la hace el historiador Vicuna Makena con las siguientes palabras:

En los primeros dias del mes de enero de 1820 la Rosa de los Andes se encontraba tranquilamente anclada en la bahia de Cupica, una de las muchas ensenadas del golfo de Panama, que por su profundidad hacia Darien estrecha el paso de un oceano al otro oceano.

Tenia noticia de esto el comandante de la Rosa por los indios riberenos y habia sabido ademas, a su paso por San Buenaventura, que los realistas de Cartagena enviaban una expedicion desde el Atlantico para que subiendo por el poderoso rio Atrato cayese sobre los invasores del Choco por su espalda. La expedicion, segun el aviso que hemos recordado, constaba de 200 hombres embarcados en cuatro canoneras.

Con la vivaz energia de los hombres de su raza, admirablemente secundado por la heroica docilidad de sus marinos y soldados chilenos, Illingworth se propuso llevar a cabo una de las operaciones mas atrevidas y singulares que sea dable imaginar en aquellas soledades, y cuya ejecucion importo una verdadera gloria universal para su nombre y para sus companeros. Esa resolucion fue la de atravesar de un mar a otro el istmo del Darien, con un destacamento de cien hombres llevando en sus hombros una embarcacion de mar, y embarcandose en la parte inferior del Atrato, cortar la retirada hacia el mar Caribe a los invasores.

Realizo su abra el atrevido marino con gigantescos esfuerzos: navegando en ocasiones contra las corrientes; arrastrando en otras su esquife entre las rocas; deslizandolo a veces a fuerza de brazos por las cimas escarpadas; y asi, el 4 de febrero de 1820, llego al termino de su expedicion, echando el pesado bote en las aguas del Atrato. (86)

Mientras estas cosas sucedian, los negros, expoliados por los terratenientes, se sublevaron en Saija en 1818, "contra sus verdaderos amos, unos, y otros negando la esclavitud". En numero de ochenta, en palenque sobre el rio, desbarataron la expedicion comandada por Manuel Silvestre Valverde, con puyas envenenadas, sables y macanas. (87) Este revuelto que contrasto con la conducta de los bandoleros africanos que seguian a Tacon y a los monarquistas de Pasto, mantuvo, en chozas y rancherios, el entusiasmo de ser libre hasta la llegada del gobierno de Jose Hilario Lopez.

2) En el Atlantico. Con el bloqueo de Cartagena iniciado por Morillo, comienza la actividad belica en el oceano Caribe. La dispersion de los sitiados que principio el 5 de diciembre de 1815, llevo a los mas apartados rincones del litoral la semilla de la revolucion. Siete goletas y seis embarcaciones menores sirvieron esta empresa, que honra a los que la iniciaron bajo el fuego cruzado de los buques enemigos.

La proeza, ejecutada con audacia" y valentia, encendio los animos patriotas en el interior de Uraba, Cocle, Veraguas, San Andres y Providencia, Cuba, Santo Domingo y los Cayos de San Luis. En el Darien, los hermanos Carabanos, sabedores de la caida de la Heroica, penetraron por el Atrato con la ambicion de soplar sobre los riberenos vientos libertadores. Un banco de arena, al detener la travesia, impidio que la tierra de abraibas y abenamecheis se contagiaran con las ideas de la independencia nacional.

Los que recalaron en las costas de Veraguas corrieron, asimismo, suerte adversa. La falta de alimentos y la sorpresa de las guerrillas realistas dispersaron el conjunto, dentro del cual iban Garcia de Toledo, y Ayos que, apresados, fueron despachados desde Portobello, por las autoridades espanolas a Morilla, en Cartagena. (88)

Lo mismo ocurrio a los emigrantes de Cocle, Jamaica y Providencia. Despues de estas aventuras, corsarios americanos continuaron trabajando. Imitando a los Estados Unidos en 1778 y 1812, marinos con patentes de Cartagena, Margarita y otros puertos; granadinos, venezolanos, chilenos y argentinos daban batalla sin cuartel a las naves realistas. Persiguiendo el comercio espanol se les vio desde 1815 a 1821 en los Cayos, Curazao, Kingston, Cartagena, Riohacha; Santa Marta, La Amelia, San Andres y Providencia, etc. Donde entraban despertaba el comercio, la trata de esclavos y los actos de pirateria. (89)

En febrero de 1820, Cancino resuelve ponerse en comunicacion con Aury, corsario y pirata, amigo de la emancipacion, mas tarde enemigo de Bolivar y de Brion, al que sonaba emular. Se buscaba auxlio para cortar el paso de las tropas imperiales que se internaban por el Atrato, detener el avance de Calzada en el Cauce, libertar el occidente de la Nueva Granada. En la goleta Diana, salio Joaquin Acosta a Catalina y Providencia. El resultado de la mision fue nulo por la escasez de viveres en el Choco para sostener la tripulacion que se trajese, por falta de un buen puerto para los 16 buques que componian la armada, por el desaire de Brion y Urdaneta al no solicitar la cooperacion de Aury en la campana contra Riohacha y Santa Marta.

En otra parte de estas notas aparecen las peticiones concretas de los patriotas ante el corso de Providencia. La negativa de Aury hizo posible la invasion quitena, la toma de Popayan, la entrada al Valle de los defensores de la tirania. Con las fuerzas del corsario se habria evitado el combate de Pitayo, la refriega de Jenoy, la toma del Patia por Calzada, los esfuerzos de Sucre en El Trapiche, las deserciones de los republicanos, las marchas y contramarchas a Cali en espera de tropas que venian de Guayaquil, la sangrienta batalla de Bombona y las tardias capitulaciones de Basilio Garcia con el Cabildo de Pasto.

b) Los dias decisivos

No bien terminada la batalla de Boyaca, Bolivar destino al Choco al coronel Nicolas Gamba y Valencia, y como ayudantes de campo a los capitanes Manuel Melendez Arjona, Juan Maria Gomez, Jose Maria Caicedo Zorrilla, al teniente Leandro Avendano y a los subtenientes Joaquin Acosta y Mauricio Olaya. Con tropas regulares, pertrechos y viveres salieron por Cartago con direccion a Novita, el 18 de octubre de 1819. Para asesorar a Gamba y Valencia el Libertador nombro como jefe civil y militar al gobernador del Choco, coronel Jose Maria Cancino.

Joaquin Acosta, que no habia podido viajar con el grueso de los expedicionarios, salio de Cartago en noviembre, a la cabeza de una escolta que debia auxiliar a los patriotas de esas soledades. "Viajando por caminos intransitables --dice su hija--; por andurriales y despoblados; morando en los climas peores del mundo; luchando con aquella naturaleza ecuatorial tan exuberante cuanto malsana, el joven militar paso los meses de Noviembre y Diciembre", (90) en viaje a su destino.

El 16 de enero de 1820, salio de Novita Acosta rumbo al Atrato:

Hoy sali de Novita --escribe-- con mis companeros. Hasta las tres de la tarde guardamos en La Bodega al Coronel Cancina que deberia llegar hoy. Pero como no parecia y urgia continuar el viaje, hice cargar las canoas y embarcandonos en el rio Tamana, continuamos la marcha. A las cinco de la tarde llegamos a las bocas el Tamana en donde este rio desagua en el caudaloso San Juan. Nos quedamos esa noche en sus orillas en una casa grande. Estando alli recibi un chasqui que me enviaba el gobernador con una orden para que continuase marcha hasta Citara a cumplir una comision. (91)

En Citara, rendida su tarea, recibio orden de incino para fortificar un punto ventajoso sobre las riberas atratenas. El 27 estaba en Murri al lado de Gamba y Valencia, de donde partio a Providencia a conferenciar con Aury, con las siguientes instrucciones: 1. Pondra en manos del expresado senor dos pliegos y algunos papeles publicos que lleva consigo;

2. Le informara al estado politico del Reino todo, poniendo delante la libertad y franqueza con que puede aproximarse a bocas de este rio, entrar en comunicacion con el Supremo Gobierno y tratar a la vez con el Comandante de la fragata Los Andes, procedente de Chile;

3. Le hara presente que siendo este el unico puerto libre que sobre el Oceano cuenta la Nueva Granada, se le ofrece esta ocasion de renovar sus servicios subiendolo y protegiendo el comercio y las comisiones del Gobierno;

4. Sin embargo de que aguardamos un gran numero de elementos de Chile y tambien de Santafe, como por la distancia llegaran tarde para nuestras breves operaciones, y presentandose ahora la ocasion de hacer desaparecer la guerra del Sur, con el auxilio de este digno Jefe, le encarecera lo necesario por lo pronto para el cumplimiento de nuestros proyectos;

5. Con especialidad pedira cuarenta mil cartuchos de fusil, y si no polvora y plomo en parte para completar este numero; fusiles, doce piezas de artilleria de calibre de a 12 a 24 con sus correspondientes dotaciones; marineros; oficiales de marina; jarcias; carpinteros de ribera y galafates para cuatro buques con alguna tropa de linea y 400 fornituras;

6. A los talentos y acreditada prudencia de este Jefe abandonara la meditacion de las consecuencias favorables que resultaran a la Nueva Granada y a la causa entera de la nunca vista comunicacion entre los escuadrones del Norte con el del Sur por el istmo de Tupica;

7. A los cuatro dias de llegada debe volverse con los auxilios que por lo pronto se le presten, en un buque, ya sea en calidad de los servicios que comenzara a hacer este senor, o por el justo precio que sera satisfecho a su llegada;

8. Si por algun caso no estuviere el Almirante alli, y se hallase cerca, podra detenerse hasta diez dias con la certidumbre de que podra volver, y si no, seguira a Jamaica, y entregando al ciudadano Cabero el pliego, se interesara con el sobre el envio de quinientos fusiles con sus fornituras, y cuarenta mil cartuchos, y regresara de alli en el primer barco que venga.

Traera, ademas, cuatro cornetas con sus instrumentos, cuatro clarinetes, y dos trompas del mismo modo. (92)

Pero dejemos a Acosta en Providencia, y volvamos a Cancina que habia partido de Novita el 16 de enero al encuentro de la corbeta La Rosa de los Andes, anclada en Buenaventura. Con armas y provisiones regreso por la misma via del San Juan, con la idea de que el fuerte de Murri habia sido atacado por los enemigos. Angustiado, acelero la marcha. "Con la espada desnuda y lanzando gritos, sin dormir ni comer, alentando a los bogas, no les permitia un momento de descanso. Introducia el dedo indice de la mano derecha en el agua y no se encontraba satisfecho si la velocidad de la canoa no formaba una corriente que le hiciese llegar el agua hasta el codo. A la vez reclutaba en las orillas a todo hombre que consideraba capaz de manejar las armas.

Asi llego al Arrastradera de San Pablo. Alli se le informo que habia necesidad de pasar a espaldas de cargueros terciadores las personas y objetos y una vez en el punto de El Tambo, debia buscarse nuevas canoas para seguir a Quibdo. El Coronel encontro dispendioso el traslado y dispuso pasar arrastrando las embarcaciones en que iban soldados y elementos. Toda la tropa y cuanta gente pudo poner en movimiento emprendieron el arrastre de las canoas, las cuales corrian en seco con igual velocidad que en el agua, impulsadas por el esfuerzo humano. (93)

Del estado de la fortaleza de Murri, dice Acosta:
   Los espanoles habian levantado en Cartagena una expedicion de
   200 hombres y venian con una lancha canonera y cuatro buques mas de
   guerra a invadir el Choco. Tardarian en llegar a lo mas quince
   dias, y nosotros nos hallabamos en la fortaleza improvisada sin
   municiones, sin pertrechos y por junto apenas contabamos cuarenta,
   soldados.

   Las Provincias de Antioquia y del Valle del Cauca no podian
   socorrernos, porque no habia tiempo de avisarles. Pero el
   entusiasmo por la libertad y el amor a la patria, todo lo
   pueden.

   Gamba y Valencia partio a Citara a enganchar algunos soldados
   mas, traer la artilleria que pudiese hallar, y fundir todo mental
   que encontrara para hacer balas. Yo, --dice Acosta--, me quede en
   Murri con la guarnicion, un canon grande y cuatro pequenos que
   habiamos sacado de la goleta Diana. Situe estos lo mejor que pude
   para defender la posicion; felizmente los indios de los contornos
   se manifestaron en esta ocasion muy adictos a la independencia, y
   nos enviaron alguna polvora. (94)


Carlos Ferrer y Xiques se presento en Murri el 29 de enero de 1820. De lo ocurrido en esa accion, cuenta Acosta:

Apenas habia regresado el Comandante Gamba a Murri, se presento el enemigo al frente de la fortaleza y ataco briosamente con un canon, de a 24 que llevaba. Los espanoles no aguardaban que la improvisada fortaleza pudiera defenderse con tanto valor. Durante diez dias se vio asediada la valiente guarnicion de Murri por las fuerzas espanolas, sin que lograsen amilanarla, a pesar de lo exiguo de sus recursos. Viendo aquello y temiendo sin duda que llegasen a auxiliar a los patriotas de la capital del Choco, el Comandante espanol, despues de sufrir algunas perdidas, resolvio retirarse.

Al ver que el enemigo se alejaba, los patriotas pensaron que aquello lo hacian para obligar a la guarnicion a salir a perseguirlos, y entonces, fuera ya de los parapetos, acabar con ellos. Permanecieron, pues, detras de los muros del pequeno fuerte, aguardando a que regresaran pero no fue asi. Los espanoles habian partido definitivamente, y cuando Gamba dio orden de que se pusieran en marcha para perseguirlos, era ya demasiado tarde, y se devolvieron sin haber logrado alcanzar los. Dos dias despues llego Cancino con cien hombres y pertrechos para reforzar a los sitiados. (95)

Con el triunfo, muchos espanoles radicados en Quibdo huyeron despavoridamente. Cancino designo jefe de la escolta que debia seguir la caravana de fugitivos, al odiado Juan Aguirre, con orden de decapitar a los que aprehendiese. Fue asi como en el Brazo del Ingles, sobre el Atrato, hallaron la muerte Ramon, de Diego Jimenez, ex--gobernador del Choco; Inocencio Cucalon Joaquin Andrade otros. Carlos Ferrer y Xiques escapo, para morir en Majagual, provincia de Cartagena, por orden de teniente Jose Maria Cordoba.

De regreso de la comision, Cancino, ante el clamor de las familias perseguidas por Aguirre, pretextando no haber dado la orden por escrito, condeno al espanol a sufrir palos en las puertas de las casas de cada una de sus victimas. En desagravio de la decapitacion de Tomas Perez, le hizo cortar las manos que, fritas en aceite, las expuso a la publica contemplacion en el lugar donde tres anos antes fuera colocada la cabeza del costeno inmortal. (96)

De esta manera se liquido para siempre el gobierno espanol en nuestra comarca. En adelante, seguiria la lucha contra los esclavistas, la pobreza y la ignorancia, hasta que el negro pudiese entrar al escenario de la vida civil con sus creencias y supersticiones, mitos, cantos y danzas, concepciones magicas y psicomentales del mundo, "libres sus padres, libres sus hermanos, libres los esposos y libres los hijos de su amor", como lo quiso Bolivar, en oposicion a las sentinas de los barcos de trata, los socavones y las marcas, las ventas y castigos infamantes, la estrechez economica y los cimarronajes permanentes.

--IV--

Noticias de los libertadores

1. Jose Maria Cancino --Nacio en Bogota; en 1803. Hijo de don Salvador Cancina, fusilado en Cartagena por orden del general Morillo, llego al ejercito a la edad de catorce anos. En su hoja de servicios, se lee:

Cancino Jose Maria, Alferez 2 --Cuerpos donde ha servido: En el Batallon de Milicias. En el Batallon Socorro. En el Batallon Barcelona. En el Batallon Vanguardia. En el Batallon Guardias. En el Batallon No. 1 de Infanteria, Guardia Nacional.

Campanas y accion de guerra: Hizo la de Popayan en el ano de 1813 y 1814 a ordenes del General Narino, hallandose en las acciones de Alto palace, Calibio, Juanambu y Tacines y en la de la Plata, a las ordenes del Comandante Pedro Monsalve, en la cual quedo prisionero, y sentenciado al 2. de Numancia hasta que en Paipa se fugo. Paso de nuevo al Ejercito Libertador de 1819. La conducta politico-militar de este oficial ha sido la que por la Ley organica del ejercito se exige.

Waldo Vanegas, Sargento Mayor de Infanteria y Jefe del Estado Mayor de la 1a Columna, del Ejercito, certifico que la anterior hoja de servicios esta formada conforme a los documentos presentados por el interesado, los cuales estan arreglados al Decreto de 4 de Julio de 1833.

Bogota, 25 de Julio de 1836. -- Waldo Vanegas.

En 1836 tenia, treinta y tres anos. Natural de Bogota, soltero. Republica de la Nueva Granada. -- 15 de enero de 1811. Pito veterano. Tiempo de servicio en este empleo, 5 anos, 5 meses, 25 dias. 11 de Julio de 1816, Prisionero. Tiempo que duro en prision, 8 anos, 5 meses, 25 dias. -- Incorporado de nuevo a filas, 6 de Agosto de 1819. -- Tiempo que figuro en filas de nuevo, 7 anos, 5 meses, 4 dias. -- 1. de Enero de 1827. -- Sargento 1. Tiempo que duro de Sargento 1., 3 anos, 7 meses, 2 dias. Alferez 2., 13 de Agosto de 1820. -- Tiempo de Alferez, 2 anos, 10 meses, 2 dias. -- Indefinido. 15 de junio de 1833. Tiempo de doble campana, 2 anos. Tiempo de servicio hasta el 15 de junio de 1833, 24 anos, 4 meses, 28 dias.

Se le considero valor. Aplicacion regular. Capacidad, regular. Conducta buena. Estado, soltero. En 1827 fue destinado al Batallon Vargas. (97)

Posesionados los patriotas del territorio chocoano, Cancino se preocupo por organizar la administracion publica, procurando en todos sus actos dar alivio a las clases desvalidas. En 1822 volvio con el cargo de gobernador, estableciendo, de acuerdo con la ley 14 de 1821, los cabildos y las autoridades indigenas. En 1823 fue gobernador por tercera vez y murio en su hacienda de Barragan, Provincia de Tulua, en 1834. (98)

2. Nicolas Gamba y Valencia - Natural de Cartago. Sirvio la causa republicana desde 1814. Cuando los patriotas fueron vencidos en 1816, Gamba se oculto hasta 1819, ano en que volvio a presentarse para servir en las filas patriotas. Sirvio al Choco con lucidez hasta cuando se unio a Sucre a su paso por el Cauca, pero tuvo la desgracia de morir en ese mismo ano en el combate de Guachi, 12 de septiembre de 1821.

3. Joaquin Acosta -- Nacio en Guaduas el 28 de diciembre de 1800. Presente ante el Libertador, pidio un puesto en el ejercito, plaza que se le confirio en el Batallon de Cazadores con el grado de subteniente. El 22 de septiembre de 1819 siguio al Cauca con la expedicion que debia pacificar esa Provincia que gobernaba Simon Munoz y sus secuaces.

Despues de la campana del Choco, se incorporo de nuevo a su Batallon que acampaba en Popayan. Aqui sirvio activamente en favor de los patriotas que vencieron fuerzas de Samano en Las Piedras y avanzaron hasta Cuchilla del Tambo, donde el 29 de junio de 1816 los realistas habian batido a los republicanos. El 22 de marzo de 1821 comando la escolta de honor que acompano a Sucre hasta Buenaventura, camino del Sur.

A fines de mayo de 1821, se dirigio al Choco a estudiar las posibilidades de la comunicacion entre el Pacifico y el Atlantico. La via escogida fue la de San Pablo, que deberia unir las corrientes de Atrato y San Juan.

Como secretario de gobierno de Cancino en 1822, Acosta conoce el territorio en toda su extension. En este tiempo escribe sobre minas: trabaja en el proyectado canal del Arrastradera; instala la primera asamblea de Novita; traza rutas comerciales como las de Garrapatas a Naranjal, y, en busca de los indigenas, a quienes estudia ampliamente, atraviesa el golfo, cruza el paramo de Guanacas y las tierras tolimenses y vuelve a Bogota, donde sigue trabajando al lado del general Santander.

Acosta fue geografo, hombre de ciencias, historiador, filantropo, profesor de Colegios, publicista del Semanario de Caldas y de los viajes de Boussingault a la America del Sur. Un gran colombiano que los campos de batalla, en lo mar, en las bahias, en los rios, en las charcas lodosas del Atrato, labro con hierro y fuego los perfiles de su propia existencia.

4. Miguel Montalvo -- Habia nacido en Honda en Abril de 1872. Educado en el colegio del Rosario, ejercio la abogacia en Bogota. En 1810 fue uno de los mas activos. Con el doctor Joaquin Vargas fue Relator de la Sala de Gobierno y de Hacienda. En 1812, en asocio de don Joaquin Caicedo y de don Tiburcio Echeverri fue a celebrar con el presidente de Tunja y otros altos personajes, los tratados de Santa rosa que no fueron cumplidos con los federalistas. Firmo lo acta de Independencia de Cundinamarca el 19 de junio de 1803. Hizo campana del sur al lado de Narino y asistio a los combates de Alto Palace, Calibio, Juanambu, Tacines, Cebollas, egidos de Pasto y la batalla de palo. Fue enviado en comision al Choco hasta caer prisionero. (99)

5. Miguel Buch --Espanol decidido por la causa republicana. Nombrado gobernador en 1814, sirvio con actividad y energia en la defensa de Antioquia, con hombres, armas y dinero. Defendio a Choco en el Fuerte de Murri, en 1815, para terminar en Novita, despues de resistir valientemente. (100)

(1) Silvestre, Francisco. Descripcion del Nuevo Reino de Santa Fe de Bogota. Bogota: Imp. Nacional. 1927.

(2) Ortega Ricaurte, Enrique. Historia Documental del Choco. Bogota: Editorial Nelly. 1921.

(3) Merizalde del Carmen, Bernardo. Estudio de la Costa Colombiana del Pacifico. Bogota: Imp. del Estado Mayor General. 1921.

(4) Perez Arbelaez, Enrique. Alejandro de Humboldt en Colombia. Bogota: Ediciones de Empresa Colombiana de de Petroleos. Editorial Iqueima. 1959.

(5) Carrasca, Ricardo. Historia de los caminos del Nuevo Mundo. Buenos Aires: Libreria y Editorial El Ateneo. 1945.

(6) Merizalde del Carmen, Bernardo. Op. cit.

(7) Giraldo Jaramillo, Gabriel. Relaciones de Mando de los Virreyes de la Nueva Granada. Bogota: Publicaciones del Banco de la Republica. Imp. del Banco de la Republica. 1954.

(8) Contraloria General de la Republica. Geografia Economica de Colombia-Choco. Bogota: Imp. Nacional.1943.

(9) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(10) Giraldo Jaramillo, Gabriel. Op. cit.

(11) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(12) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(13) Espinosa, Mario. "Viaje al Choco". Bogota: Publicacion del periodico Comandos. 1944.

(14) Vargas, Pedro Fermin de, Pensamientos politicos y memorias sobre la poblacion del Nuevo Reino de Granada. Bogota: Biblioteca popular de Cultura Colombiana, Imp. Nacional. 1944.

(15) Ciaurriz, Carlos. Archivo Nacional. Salon de la Colonia.

(16) Ciaurriz, Carlos. Archivo Nacional. Salon de la Colonia.

(17) Archivo Nacional. Salon de la Colonia.

(18) Archivo Nacional. Salon de la Colonia.

(19) Ciaurriz, Carlos, Archivo Nacional. Salon de la Colonia.

(20) Morales Benitez, Otto. Muchedumbres y Banderas. Bogota: Publicaciones Tercer Mundo. 1962.

(21) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(22) Groot, Jose Manuel. Historia Eclesiastica y Civil de la Nueva Granada. Bogota: Casa Editorial de M. Rivas y Cia..1890.

(23) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(24) Boletin Historial. Representacion del Comisario Regio Del Antonio de Villavicencio. Cartagena: 1916.

(25) Archivo Nacional. Salon de la Colonia.

(26) Archivo Nacional. Salon de la Colonia.

(27) Giraldo Jaramillo, Gabriel. Op. cit.

(28) Hernandez de Alba Guillermo. Aspectos de la Cultura en Colombia. Biblioteca Popular de Cultura. 1947.

(29) Bohorquez Casalla, Luis Antonio. La Evolucion Educativa de Colombia. Bogota: Publicaciones Cultural Colombiana. 1956.

(30) Gomez Hoyos, Rafael. La Iglesia de America en las Leyes de Indias. Instituto Gonzalo Fernandez de Oviedo. 1961.

(31) Arcila Robledo, Gregario. Las Misiones Franciscanas en Colombia. Bogota: Imp. Nacional. 1951.

(32) Nieto Lozano, Danilo. La Educacion en el Nuevo Reino de Granada. Bogota: Editorial Santa Fe. 1955.

(33) Ots Capdequi, Jose Maria. Manual de Historia del Derecho Espanol en las Indias. Buenos Aires: Editorial Losada. 1941.

(34) Puga, Vasco de. Provisiones, cedulas e instituciones de su majestad. Mexico: Impresor Jose Maria Sandoval. 1878.

(35) Ots Capdequi, Jose Maria. Op. cit.

(36) Mendoza Varela, Eduardo. "Mestizajes y mestizos, un mundo a dos vertientes". Bogota: Publicaciones de El Tiempo de Bogota. 1963.

(37) Pacheco, Juan Manuel. "?Fue un Jesuita el Fundador de Tumaco?" En: Revista Javeriana No 220. Bogota: 1955.

(38) Bargallo, Modesto. La Mineria y la Metalurgia en la America Espanola durante la epoca colonial. Mexico, D. F: Fondo de Cultura Economica. 1955.

(39) Groot, Jose Manue Op. cit.

(40) Alvarez Mejia, Juan. La Iglesia en America. En: Revista Javeriana.. No 220. Bogota: 1955.

(41) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(42) Arboleda Llorente, Jose Maria. El indio en la Colonia. Bogota: Prensas del Ministerio de Educacion. 1948.

(43) Posada, Eduardo. La Esclavitud en Colombia. Bogota: Imp. Nacional. 1935.

(44) Rojas Gomez, Roberto. "La Esclavitud en Colombia". En: Boletin de Historia y Antropologia. Ano XIV. No 158. Imp. Nacional. 1922.

(45) Giralda Jaramillo, Gabriel. Op. cit.

(46) Giralda Jaramillo, Gabriel. Op. cit.

(47) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(48) Banco de la Republica. Proceso historico del 20 de Julio de 1810. Bogota: Documentos. Imp. del Banco de la Republica. 1960.

(49) Restrepo Saenz, Eduardo. "Los escoceses en el Darien". En: Boletin de Historia y Antropologia. Ano XVIII. No 209. Bogota: Imp. Nacional. 1930.

(50) Hernandez B, Ernesto. Uraba Heroico. Bogota: Editorial A B C. 1956.

(51) Esquemelin John. Piratas de America. Buenos Aires: Editorial Colombia. 1945.

(52) Restrepo Vicente. Estudio sobre las minas de oro y plata de Colombia. Bogota: Publicaciones del Banco de la Republica. Imp. del Banco de la Republica. 1952.

(53) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(54) Espinosa, Mario. Op. cit.

(55) Martinez Delgado, Luis. Curso Superior de Historia de Colombia. T. VI. Bogota: Imp. Nacional.

(56) Garrigo, Roque E. Historia documentada de la conspiracion de los soles y rayos de Bolivar. La Habana: Imp. El Siglo XX. 1929.

(57) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(58) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(59) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(60) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(61) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(62) Aragon, Arcesio. Fastos Payaneses 1536-1936. Bogota: Imp. Nacional. 1936.

(63) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(64) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(65) Perez Ayala, Jose Manuel, Antonio Caballero y Gongora. Virrey y Arzobispo de Santa Fe. 1723-1796. Bogota: Imp. Municipal. 1951.

(66) Ortega Ricaurte, Enrique. Op. cit.

(67) Caldas Francisco, Jose. "Diario Politico de Santa fe de Bogota. En: Boletin. de Historia y Antropologia. Bogota: Ano 1. N0 11. 1903.

(68) Contraloria General de la Republica. Geografia Economica de Colombia. Bogota. Choco: Imp. Nacional. 1943.

(69) Caldas, Francisco Jose. Op. cit.

(70) Caldas, Francisco Jose. Op. cit.

(71) Henao y Arrubla. Historia de Colombia. Bogota: Talleres Editles de la Libreria Voluntad. 1952.

(72) Caldas, Francisco Jose. Op. cit.

(73) Restrepo, Jose Manuel. Historia de la Revolucion de la Republica de Colombia. Bogota: Imp. Nacional. 1858.

(74) Henao y Arrubla. Op. cit.

(75) Dominguez y Gomez, Victor M. "La Guerra de Independencia del Choco". En: Boletin de Historia y Antropologia. Ano X N0 109. Bogota: 1915.

(76) Dominguez y Gomez, Victor M. Op. cit.

(77) Ramos Hidalgo, Nicolas. Monografia del Distrito del Dagua. Bogota: Boletin de Historia y Antropologia. Nos. 361-362. Vol. XXXI. 1944.

(78) Restrepo, Vicente. Estudio sobre las minas de oro y plata de Colombia. Bogota: Imp. del Banco de la Republica. 1952.

(79) Valencia Lozano, Jorge. El Choco y la Guerra de la Independencia. Quibdo: Imp. Oficial. 1926.

(80) Velasquez, Rogerio S/F. Jose Maria Cancino. Bogota: Rev. Bolivar. No 28. Imp. Nacional.

(81) Zuleta, Eduardo. Movimiento Antiesclavista en Antioquia. Bogota: Boletin de Historia y Antropologia Ano X. Vol. 109. Imp. Nacional. 1915.

(82) Gonzalez Zea, Abraham. El Choco en la Historia. Medellin: Publicaciones del Consejo de Medellin. Imp. Municipal. 1944.

(83) Archivo del Distrito de Novita.

(84) Henao y Arrubla. Op. cit.

(85) Merizalde del Carmen, Bernardo. Estudio de la Costa colombiana del Pacifico. Bogota:

(86) Contraloria General de la Republica. Op. cit.

(87) Archivo General del Cauca. Colonia.

(88) Rivas, Raimundo. Op. cit.

(89) Rivas, Raimundo. Op. cit.

(90) Acosta de Samper, Soledad. Biografia del General Joaquin Acosta. Bogota: Libreria Colombiana. 1901.

(91) Acosta de Samper, Soledad. Op. cit.

(92) Acosta de Samper. Soledad. Op. cit.

(93) Contraloria General de la Republica. Op. cit.

(94) Acosta de Samper, Soledad. Op. cit.

(95) Acosta de Samper, Soledad. Op. cit.

(96) Gonzalez, Heliodoro F.. Emancipacion del Choco. Ejecucion del Capitan Tomas Perez en 1816. Panama: Imp. Santa Ana. 1909.

(97) Velasquez, Rogerio. Op. cit.

(98) Contraloria General de la Republica. Op. cit.

(99) Ospina, Joaquin. Diccionario biografico. Bogota: Editorial Aguila. 1941.

(100) Ospina, Joaquin. Op. cit.
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Author:Velasquez, Rogerio
Publication:Revista Poligramas
Date:Jan 1, 2010
Words:10862
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