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Parodia, simulacion y canibalismo en "hechos de un buen ciudadano I" y "hechos de un buen ciudadano II" de Claudia Hernandez.

PARODY, SIMULATION AND CANNIBILISM IN "ACTIONS BY A GOOD CITIZEN I" AND "ACTIONS OF A GOOD CITIZEN II" BY CLAUDIA HERNANDEZ

[...] el primer monstruo identificado y calificado, no es el asesino, no es el violador, no es quien rompe las leyes de la naturaleza; es quien quiebra el pacto social fundamental.

(Foucault, 2011, p. 96)

Me escandalizo que mi amigo rechazara el caso de Wilhem Storitz; si alguien habia escrito sobre un hombre invisible, ?no bastaba para que su existencia fuera irrefutablemente posible?

(Cortazar, 1972, pp. 70-71)

1. Introduccion

En su estudio de la estetica fantastica contemporanea, el teorico espanol David Roas propone que lo fantastico surge cuando un orden de sucesos rompe las reglas establecidas para comprender la realidad del mundo conocido, produciendo inestabilidad e inquietud en el publico lector (cfr. Roas, 2011), pero no en los personajes, quienes muy a menudo consideran normal lo ocurrido. Esta ausencia de reaccion pone en escena, segun Roas, una de las caracteristicas de lo fantastico posmoderno: la normalizacion de los hechos sobrenaturales por parte de los personajes, lo cual aparece como un rasgo distintivo en los relatos de la escritora salvadorena Claudia Hernandez (2007) "Hechos de un buen ciudadano I" y "Hechos de un buen ciudadano II", (3) objeto de este trabajo, donde una serie de muertes violentas no explicadas son asumidas con normalidad por los personajes, creandose cierta atmosfera fantastica, que es considerada en este acercamiento parodia de una realidad extratextual.

Otro de los estudiosos de esa estetica es el venezolano Victor Bravo, quien considera lo fantastico como insostenible, pues conduce a la locura. Segun su criterio, lo fantastico solo logra mantenerse en el discurso parodico, en el cual surge como una nueva forma de realismo, que al mismo tiempo lo niega como tal. Este discurso parodico aparece a traves de lo hiperbolico, lo escatologico o con el empleo de la digresion (cfr. Bravo, 1988). Por eso lo fantastico necesariamente sigue dos caminos: se resuelve en asombro y se transforma en horror, o bien en la ausencia de asombro que lleva al establecimiento del absurdo; tanto el horror, que se manifiesta generalmente como expresion del mal, como el absurdo, tienen una salida en la irrision (cfr. Bravo, 1988).

Con el interes de determinar como es representada esta estetica en los textos mencionados y analizar las estrategias de la autora para lograr ese fin, realizo el abordaje de los cuentos a partir de las propuestas de Roas y Bravo explicadas y las de la critica britanica Rosie Jackson (2001), (4) quien identifica lo fantastico con lo irracional, que viene a manifestarse como un tipo de lenguaje del inconsciente, por lo tanto lo ve como lo "otro", 'lo oculto' de la cultura. Para Jackson, eso 'oculto' brota como una especie de oposicion social sediciosa y perturbadora, enfrentado a la ideologia dominante de su epoca, que muestra lo no visto y lo no dicho de esa cultura al exponer un hecho imposible dentro de ella, convirtiendose de ese modo, en subversivo.

Tambien acudo a la nocion de "Lo siniestro", la cual continua apareciendo frecuentemente en la estetica fantastica contemporanea y que fue definida por Freud (1981, p. 2484) como "aquella suerte de espantoso que afecta las cosas conocidas y familiares desde tiempo atras". (5) Cuando surge, rompe la cotidianeidad y el sentido de seguridad que existia y deja en evidencia el limite que hay entre la realidad y lo imposible, precipitando la irrupcion de lo fantastico (cfr. Roas, 2001).

Los aportes expuestos arriba son imprescindibles para realizar el abordaje de los relatos de Hernandez, donde el tema de la violencia a partir de una de sus consecuencias fundamentales, la muerte por homicidio, es el eje fundamental alrededor del cual se teje la narracion y asi se apreciara en el analisis.

2. Los muertos y su significado

El tratamiento que el homicidio recibe en las narraciones es muy peculiar y probablemente produzca en el publico lector una sensacion de inquietud y malestar ante las incognitas sin respuesta y el horror de lo ocurrido, asi como de asombro ante la normalidad y ligereza con que los personajes acogen los hechos. Situacion irregular e increible desde nuestros parametros de lo que significa vivir en una sociedad donde hay leyes que exigen, en primer lugar, el respeto de la vida humana y disponen castigar a todo aquel que las viole. Lo sucedido en la sociedad plasmada en estos cuentos se opone a la razon y desde esa perspectiva, puede juzgarse "antinatural", "anormal" o "fantastico".

En este estudio, la escenificacion de estas muertes violentas es interpretada como una senal que atrae la atencion hacia ciertos episodios ocurridos durante los conflictos ideologicos, sociales, economicos y culturales experimentados en El Salvador durante buena parte del siglo XX. Uno de los episodios mas criticos -vivido por la autora en su infancia y adolescencia- es la abierta guerra civil que asola el pais durante doce anos, ocasionando millares de muertos y desaparecidos que la sociedad civil no pudo evitar.

Como es sabido, en la literatura se plasman muchos de los fenomenos que transforman y marcan de diferentes maneras las sociedades, apareciendo como sintomas de lo sucedido y asi lo he expuesto en otros trabajos. (6) En "Hechos de un buen ciudadano I" y "Hechos de un buen ciudadano II" los muertos son tan numerosos que aparecen hasta en el interior de las casas de habitacion. Se manifiestan como indicios de eso "'oculto' de la cultura" (cfr. Jackson, 2001), que viene a subvertir las versiones oficiales sobre lo sucedido y nombran lo silenciado exponiendolo, con el fin de conjurarlo.

Al referirse al libro De fronteras y a los cuentos en estudio, el escritor Rafael Menjivar dice que:

Hay quienes han querido encontrar en los relatos de este libro una vision metaforica de El Salvador de la ultima etapa de la guerra y de posguerra, y no se trata de una hipotesis desacertada; la aparente locura de sus situaciones y personajes, contrastada con la realidad salvadorena, a veces pareceria mas un retrato en sepia que una invencion. (Menjivar, 2007, parr. 4)

De acuerdo con numerosos estudios historicos y sociologicos realizados sobre la situacion salvadorena (7) y recreada en textos literarios (8) escritos en diversos generos, historicamente ha existido una amplia brecha entre ricos y pobres mantenida a lo largo del tiempo por un sistema represivo administrado por el ejercito, que en alianza con la oligarquia irrespeta los resultados del sufragio popular en varias ocasiones. Estos sucesos agudizan el malestar social general y provocan un clima hostil, con enfrentamientos entre los distintos grupos, identificados de derecha y de izquierda, que desemboca a menudo en una violencia indiscriminada. Con el objetivo de frenar esa situacion, a fines de los anos 70 se intenta establecer un pacto entre un grupo muy heterogeneo de fuerzas con los militares, pero no logra progresar porque estos ultimos no quieren ceder el control del poder (cfr. Fonseca, 1998).

La represion y los crimenes contra la poblacion continuan en aumento hasta el asesinato de monsenor Oscar Arnulfo Romero en marzo de 1980, acto que desencadena una mayor agresion, destruccion y brutalidad entre las fuerzas en conflicto, como senala al respecto el Informe de la Comision de la Verdad (9)

Este crimen polarizo aun mas a la sociedad salvadorena y se convirtio en hito que simboliza el mayor irrespeto por los derechos humanos y preludio de la guerra abierta entre gobierno y guerrillas. Durante los funerales, estalla una bomba frente a la Catedral de San Salvador, la multitud estimada en 50,000 personas, presa del panico es ametrallada. (s.f., p. 34)

A partir de ese momento, una amplia coalicion de organizaciones forma el Frente Democratico Revolucionario y unos meses despues se funda el Frente Farabundo Marti para la Liberacion Nacional, con base en cinco organizaciones populares que ya contaban con estructura militar, ademas de que tenian fuerte arraigo entre sectores urbanos y campesinos. La guerrilla se convirtio en una verdadera alternativa de poder y [... ] a mediados de 1982 ya controlaba amplias zonas en el norte y en el noroeste del pais. (Fonseca, 1998, p. 268)

Los sectores mas conservadores por su parte, tambien se organizan en dos agrupaciones: la Democracia Cristiana y el partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA). Este ultimo, asesorado por el gobierno de los Estados Unidos entrena grupos paramilitares conformados en "Escuadrones de la muerte", que con el fin de combatir la guerrilla e impedir el avance del comunismo persiguen, secuestran, torturan, desaparecen y asesinan a una gran cantidad de personas. Se dice que era frecuente ver cadaveres a orillas de las carreteras y en los barrios citadinos o perifericos. Se ha llegado a estimar en setenta y cinco mil los muertos y entre veinte mil y cuarenta mil los desaparecidos (cfr. Proner, 2012). (10) Todos estos hechos, agravados aun mas por una severa crisis economica, ocasionan incertidumbre, miedo y desesperanza que incitan a cientos de miles de personas a huir del pais, impulsando fuertes movimientos migratorios. (11)

Todavia en 1990 el Representante Especial de la ONU, en su informe anual sobre la situacion de los derechos humanos en El Salvador, expresa su preocupacion y la de la Comision de Derechos Humanos, "por la alarmante frecuencia con que miembros de la Defensa Civil del pais, se ven involucrados en graves hechos de sangre, robos, asaltos, violaciones y abusos de autoridad, creando un estado permanente de terror e inseguridad en la ciudadania" (Comision de la verdad, s.f., p. 57).

La incidencia de estos sucesos en la literatura salvadorena es clara, pues aun se viven sus secuelas. Como afirma Nadine Haas (2009, p. 4): "tanto la sociedad como la cultura no solo fracasan ante la violencia, sino que ademas ellas mismas la engendran. Una sociedad que se reduce a unos pocos y que reserva para estos la cultura, violenta a los muchos a los que excluye". Segun esta autora: "La violencia politica de las decadas anteriores fue relevada por la violencia posconflicto o posguerra. Si hablamos de la violencia posconflicto en Guatemala y El Salvador, hablamos en primer lugar de delincuencia o violencia criminal, del crimen organizado, de las maras, de femicidios, etc." (12) (Haas, 2009, p. 7).

En sus amplios estudios sobre la literatura centroamericana y la salvadorena en especifico, la critica Beatriz Cortez (2010) (13) ha acunado el titulo de "literatura de posguerra" para referirse a ella, asi como "estetica del cinismo" para explicar el desencanto y desesperanza que se percibe en los textos producidos en esta zona del mundo en la epoca actual, donde la violencia aun pervive, como indica Haas.

De acuerdo con lo dicho, en esta lectura se propone que la sociedad plasmada en los dos cuentos es una parodia (14) del discurso que la historia oficial ha instituido sobre la sociedad salvadorena de los ultimos treinta anos, donde aparentemente se han cumplido todos los requisitos de un Estado de derecho. (15) Pero este es una "ficcion", un "simulacro", ya que los asesinatos, las desapariciones y muchos otros delitos contra la vida y la seguridad de las personas se llevaron a cabo bajo el amparo de los grupos en el poder, los cuales los han ocultado, invisibilizandolos e impidiendo su mencion. Esto ha dado como resultado que los muertos se mantengan presentes en la memoria colectiva. (16) Asi es entendible que en los cuentos de Hernandez la muerte violenta sea considerada normal y no cause reaccion en los personajes, quienes no expresan asombro, dolor, ni miedo ante ella. Actuan como si esos hechos no existieran, tal y como los grupos hegemonicos en el poder pretendian.

Desde esas perspectivas, la construccion del ambiente y las situaciones narradas en los cuentos se analizan desde la estetica fantastica por medio del discurso parodico, que remite a una realidad concreta, tal y como lo propone Bravo (1988). Igualmente, es posible leerlo desde lo que Linda Hutcheon ha llamado "parodia posmoderna" cuyo uso en la literatura permite que la sociedad sea juzgada de forma ironica, pues realiza: "una especie de "revision" impugnadora o de relectura del pasado que confirma y subvierte a la vez el poder de las representaciones de la historia" (Hutcheon, 1993, p. 189). En los cuentos de Hernandez se revisa la historia oficial, se des-cubren sus estrategias de negacion y se nombra lo innombrado, escenificandolo y exponiendo la invisibilizacion de criminales y crimenes, mientras se recuerda a las miles de victimas anonimas, provocando una necesaria reflexion sobre lo sucedido y denunciando la impunidad de los culpables. Segun Hutcheon (1993, p. 194): "La parodia puede ser empleada como una tecnica autorreflexiva que llama la atencion hacia el arte como arte, pero tambien hacia el arte como fenomeno ineludiblemente ligado a su pasado estetico e incluso social". Es el enfoque que doy a mi lectura de los relatos de Hernandez, como se vera a continuacion.

3. La critica sobre la obra de Claudia Hernandez

La obra de Claudia Hernandez ha recibido varios premios importantes y es cada vez mas conocida y estudiada en el seno de la academia, por lo que es posible encontrar actualmente articulos como el de Carla Rodriguez, titulado "Cuerpos desgarrados: textualidades desgarradoras. Una aproximacion a la escritura de Claudia Hernandez" (2012), en el cual estudia esta obra como parte de una "literatura centroamericana" que no por utopica es menos real o menos valiosa. Rodriguez se apoya -entre otros autores- en algunas propuestas de Beatriz Cortez (2000) (17) sobre la llamada "estetica del cinismo", la cual responde a las premisas del posmodernismo. Estas, senala Rodriguez, llevan hacia "la desesperanza, el individualismo y la indiferencia ante cualquier realidad que no sea la personal" (2012, p. 122), lo cual fundamenta el interes que existe en la actualidad alrededor del cuerpo. El estudio de esta autora, acorde con tales planteamientos, se centra en el cuerpo como exponente performativo de los discursos culturales. En los cuentos analizados, "Abuelo", "Manual del hijo muerto" y "Mediodia de fronteras" el cuerpo de los protagonistas es el lugar donde se inscribe la violencia. En ellos se expone la fragmentacion del sujeto y se muestra el suicidio como "una realidad inminente". Se alude, ademas, a una problematica que Hernandez ha vivido en carne propia y trabaja ampliamente en varios relatos: la experiencia de la inmigracion.

Otro articulo academico que aborda los cuentos que analizo en este estudio es "Hechos de un buen ciudadano de Claudia Hernandez. La naturalizacion de 'lo fantastico'" (2014), de Jose Pablo Rojas, quien parte de "la naturalizacion de lo extra-ordinario" para afirmar que dicha naturalizacion intensifica "la ambiguedad del texto en relacion con la realidad misma: estabilizar el dominio de lo aparentemente imposible, no es sino poner en entredicho la doxa; es decir, todo conocimiento de uno o del mundo que se entienda como normal" (2014, p. 50). Para realizar su analisis, Rojas se fundamenta en los aportes sobre "Lo siniestro" de Sigmund Freud y en los de la critica Ana Markovic (2008) (18) y plantea que los cuentos que analiza pertenecen al fantastico moderno, en el cual se presenta un hecho sobrenatural que es aceptado como normal por los personajes desde el principio del cuento, sorprendiendo a los lectores.

Una investigacion extensa que estudia el conjunto de la obra de la autora salvadorena, es la tesis de doctorado Subalternidad, Exclusion y Violencia: La construccion de subjetividades en la obra literaria de Claudia Hernandez (2013) de Hilda Gairaud. Esta autora ubica la obra escogida en la literatura de posguerra y desde esa perspectiva destaca varios ejes de analisis, a saber: la violencia, el cinismo, la fragmentacion y la migracion. Tambien estudia varios temas y estrategias literarias que considera importantes en la obra de Hernandez como son la condicion subalterna, lo abyecto y el realismo grotesco, entre algunos otros.

Senala ademas, que algunos criticos (19) han clasificado esta obra en lo "real maravilloso", en el "realismo magico" e inclusive en lo "fantastico". (20) Reconoce que muchos de los relatos son ubicables en esos contextos ya que "combinan elementos reales con fantasticos que revelan esas realidades imposibles de describir siguiendo la mimesis y entonces se remiten al ambito simbolico" (Gairaud, 2013, p. 69). Sin embargo, no las desarrolla a profundidad al considerar que los textos de Hernandez van mas alla de la magia y la fantasia. No obstante, en mi lectura del texto desde las perspectivas teoricas utilizadas es posible descubrir una realidad ocultada, que es expuesta y denunciada por medio de la estetica fantastica, demostrandose que esta ultima no es una practica textual "escapista" y alejada del contexto en que se produce, como se vera a continuacion.

4. "Hechos de un buen ciudadano I"

Desde el titulo, en "Hechos de un buen ciudadano I" se anuncia, escuetamente, que en el texto se hablara de las obras de un buen ciudadano. Al indagar el exacto significado de la palabra ciudadano, entre varias acepciones que da el DRAE, se dice que es una "persona considerada como miembro activo de un Estado, titular de derechos politicos y sometido a sus leyes". (21) Algunos de esos derechos, establecidos desde 1789 y reconocidos ahora en la mayor parte del planeta, son el derecho a la libertad, a la seguridad, a la propiedad y la resistencia a la opresion. (22) Aunque habria que considerar como primer derecho fundamental de todos los seres humanos -no solo de quienes sean ciudadanos y ciudadanas- el derecho a la vida. (23) Otra de las acepciones de ciudadano lo senala como un "hombre bueno",24 un hombre (25) bondadoso. Por lo tanto, en los relatos se conoceran hechos que permitirian adjudicarle esos calificativos a un hombre que cumple con las leyes de su pais y que ademas, es bueno.

El cuento, de estructura lineal, comienza in medias res y un narrador/protagonista anonimo cuenta la historia. Habla en primera persona y desde su punto de vista, por medio de un discurso confesional, centrandose en el mismo y sus intereses al exponer los hechos. Se refiere desde el primer parrafo a sucesos ocurridos en el pasado, los cuales introducen inmediatamente a las personas lectoras ante lo que se podria llamar un hecho "a-normal":

Habia un cadaver cuando llegue. En la cocina, De mujer. Lacerado. Y estaba fresco: aun era mineral el olor de la sangre que le quedaba. El rostro me era desconocido, pero el cuerpo me recordaba el de mi madre por las rodillas huesudas y tan sobresalientes como si no le pertenecieran [...] (Hernandez, 2007, p. 17) (26)

La laconica descripcion del cadaver indica, sin lugar a dudas, que esa muerte no se produjo por accidente y la joven fue torturada, dadas las laceraciones que presenta. Se trata por lo tanto de un homicidio, hecho que muestra segun los patologos forenses espanoles Jose Manuel Tortosa y Santiago Crespo, la existencia de "[...] voluntad y actuacion de terceras personas de que se produzca esa muerte" (2011, p. 100).

El hallazgo tambien sugiere -o quien lee rapidamente lo asume- que podria existir mala intencion en el acto de depositarlo en la cocina del narrador, a quien tal vez se estaria intentando inculpar por el crimen. En ese sentido, el cuento pareciera derivar hacia lo policiaco cuando el hablante continua explicando: "Ninguna de las cerraduras habia sido forzada. Tampoco habia un arma por ningun sitio. Nada habia que me diera pistas sobre el asesino, que habia limpiado hasta las manchas de sangre en el piso. Ni una sola gota dejo" (p. 17).

El suceso deja en evidencia la inseguridad existente dentro de la casa, puesto que un asesino ha entrado sin forzar cerraduras y se marcha sin dejar huellas, convirtiendo un lugar intimo y acogedor -simbolo del ser interior, recuerdo del vientre materno e imagen del universo, (27) segun Chevalier (1995, pp. 257-259)- en una casa siniestra, (28) donde cualquiera puede introducirse a depositar un cadaver desnudo y partir sin mayores contratiempos.

Dado que el narrador no se ha identificado y permanece anonimo hasta el final, su confesion sobre los muchos asesinados vistos podria creerse producto del tipo de profesion que desempena -?sera oficial del ejercito, policia, medico, investigador, guerrillero?, ?trabajara en una morgue, sera sepulturero?-. Pero el hombre tampoco cuenta nada sobre el, excepto -como se ha dicho- lo que pudiera convenir a sus fines. De manera que hasta este momento, no es posible saber por que ha visto tantas personas asesinadas. El narrador no se inquieta por averiguar sobre el posible culpable del hecho, las motivaciones del crimen o las razones para dejar ese cuerpo en su casa. No habla, en ningun momento, de dar cuenta a la policia u otro organismo, que pudiera hacerse cargo de las pesquisas y sentara las responsabilidades correspondientes, como se haria en cualquier Estado de derecho, tal y como explican Tortosa y Crespo:

[...] lo que subyace en toda muerte violenta es la existencia de una posible responsabilidad en la produccion de esta muerte. La muerte violenta debe ser investigada de forma minuciosa para ofrecer el maximo de datos a la administracion de la Justicia. [...] (para) establecer las diferentes responsabilidades que pueda haber (Tortosa y Crespo, 2011, p. 99)

El lenguaje utilizado por este protagonista es coloquial y sus descripciones realistas. Su actuacion, desde un principio parece ser la "correcta", aunque el tono, nada sentimental ni tierno que utiliza al comparar las rodillas de la joven con las de su propia madre, contribuye a la creacion de una atmosfera ficticia, hiperreal. Es un tono ligero y hasta podria pensarse que burlon o humoristico, cuando agrega sobre la joven asesinada que: "[...] tenia cara de llamarse Livida, tal vez por el guino de lamento que se le habia quedado atascado en los labios amoratados" (p. 17), dejando patente una vision determinista sobre dicho nombre -que acompanara al cadaver a lo largo de los dos relatos- con el cual se describiria el aspecto "normal" de cualquier persona muerta, pues livida es un adjetivo que significa "amoratado" o "intensamente palido". (29)

A partir del tercer parrafo del relato -cuya extension es de apenas tres paginas- se evidencia su narcisismo en el interes mostrado por el hombre por exhibirse como alguien con iniciativa, que enfrenta eficientemente los sucesos que lo afectan mejor que cualquiera:

Como cualquier buen ciudadano habria hecho, no espere a que apareciera mensaje alguno en la radio o en la television, sino que hice imprimir uno en el periodico que decia: Busco dueno de cadaver de muchacha joven de carnes rollizas, rodillas saltonas y cara de llamarse Livida. Fue abandonada en mi cocina, muy cerca de la refrigeradora, herida y casi vacia de sangre. Informacion al 271-0122. (p. 17)

La informacion incluida en el anuncio, tan poco precisa que imposibilitaria cualquiera identificacion de la muerta, ademas de los detalles que incluye, inducen a cuestionar la salud mental del narrador, quien publicita de un modo tan imprudente un hecho que -se asume podria acarrearle una posible acusacion por un crimen que, segun el, no cometio, todo lo cual refuerza la atmosfera singular percibida desde el inicio.

Como resultado de la publicacion, el protagonista recibe cuatro llamadas. La primera es de un hombre de voz aguda, quien busca el cadaver fresco de un miembro de su familia que fue asesinado. Desean enterrarlo para "poder vivir sin cargos de conciencia" (p. 18). Surge la pregunta sobre la certeza de esa familia respecto al posible crimen, ?como saben que su pariente desaparecido fue asesinado si no lo han encontrado? Quien lee empieza a preguntarse sobre el tipo de sociedad en que suceden los hechos. ?Sera que la norma fijada por la costumbre es asumir que si alguien desaparece, ha sido asesinado? Esto no lo explica el hablante, pero el hecho establece una continuidad con la primera muerta. El narrador promete llamar al hombre si por "casualidad" le apareciera un cadaver masculino en su casa, "aunque no fuera junto a la refrigeradora" (p. 18). Considerar una "casualidad" la aparicion de cadaveres dentro de las casas de habitacion llama la atencion de nuevo hacia lo absurdo y siniestro del hecho y muestra la poca transparencia del lenguaje, el cual en la literatura fantastica contemporanea se vuelve oscuro, torpe, indirecto, segun afirma Roas (2001).

La segunda llamada proviene de una mujer, trabajadora en una oficina publica segun adivina el narrador, ya que ella no quiere identificarse. Solo desea felicitarlo por su anuncio porque "Ya no hay ciudadanos como usted" (p. 18). Esta llamada permite pensar que en el "ahora" textual nadie se involucra de esa manera cuando aparece un cadaver en su casa. Seguramente prefieren disponer de el de modo discreto, sin anunciarlo, porque lo cierto es que no podrian ignorarlo.

La tercera llamada la hace un funcionario publico para preguntarle si cumplio los procedimientos de salubridad indicados para evitar contagios en su lugar de residencia. Promete enviarle un formulario donde el narrador se haria responsable en caso de que se diera "una epidemia de muertos en los alrededores" (p. 18). Se conoce asi que la aparicion de cadaveres dentro de las casas y en los alrededores de los barrios es cuantiosa y frecuente. Parecen ser tantos los cuerpos que para enfrentar la situacion quienes tienen el mando ordenan la implementacion de procedimientos y la aplicacion de formularios burocraticos, tal vez para justificarse y mostrar haber hecho algo al respecto, sin importar lo absurdo de la medida. Todo indica, ademas, que el formulario mencionado delega la responsabilidad -?de la accion?, ?del cadaver?- en quien lo ha encontrado y no en quienes perpetraron el crimen.

La ultima llamada es hecha por un matrimonio de edad avanzada que pregunta por su hija, de nombre Livida, desaparecida y con caracteristicas similares a las del anuncio. Pero ellos creen a su hija con vida. El narrador confiesa sentirse conmovido y por eso no insiste en convencerlos de que la joven en su casa es, posiblemente, la Livida que ellos buscan. Como sucede con la primera llamada, otra persona es buscada por sus familiares. Muestra clara y recurrente de las desapariciones y muertes violentas en la ciudad del relato, lo cual podria explicar por que el narrador asegura haber visto tantos asesinados.

Esas llamadas rompen la propia representacion y experiencia de la realidad cotidiana de quienes vienen leyendo el cuento y los obliga a confrontarla con esa realidad "otra", extrana y amenazante que es la realidad de los personajes. La extraneza y ambiguedad que se ha producido introduce de lleno el relato en la estetica fantastica, pues como senala Roas (2001, p. 26): "sabemos que un texto es fantastico por su relacion (conflictiva) con la realidad empirica", la cual, como se ve en este cuento, es transgredida.

A lo anterior habria que agregar, de nuevo, el modo casual y el tono superficial con que el narrador habla de tales llamadas, aun cuando confiesa sentirse "conmovido". Todo esto evidencia la cotidianeidad de los sucesos, su "normalidad". Porque ninguno de los personajes -contados desde la vision del narrador- los rechaza, ni los califica de horrorosos. Nadie menciona a los criminales, ni se refiere al crimen llamandolo por su nombre. Tampoco parecen asombrados, extranados, o asustados, como deberia ser el caso, ya que como explica Chevalier es comun que: "[...] el misterio de la muerte se afronte [...] con angustia y se figure con rasgos pavorosos. Semejante actitud entrana mas la resistencia al cambio y a una forma de existencia desconocida, que no el temor a una reabsorcion en la nada" (1995, p. 731). Pero nada de esto aparece plasmado en lo narrado.

Es por todo lo dicho que propongo esta realidad textual como parodia de esa otra realidad monstruosa, que tambien "normalizo" a los muertos y desaparecidos, convirtiendose en una hiperrealidad, una realidad construida, mas "real" que la realidad y por lo tanto ficticia (Baudrillard, 2007), donde la ley, el orden y la justicia son tambien simulados. Los procedimientos establecidos en el texto para lidiar con los sucesos narrados son fantasticos por absurdos e hiperbolicos. Segun afirma Bravo, una vez establecido el hecho fantastico, el cual vendria a ser la aparicion del cadaver dentro de la casa, asi como la ausencia de reacciones por parte de los personajes y las actividades realizadas para enfrentar los hechos, el absurdo surge, puesto que el hecho es asumido desde la perspectiva de las consecuencias, "intentando adecuar el hecho invasor y extrano, en un contexto que insistentemente lo rechaza por contraste" (Bravo, 1988, p. 43). Conforme avanza la historia y acorde con ella, las absurdas acciones del narrador se evidencian cada vez mas como la parodia de una conducta virtuosa, lo cual lo transforma a el en un simulacro, (30) que habita en una ciudad cuya realidad tambien es ficticia, artificial.

El absurdo aumenta cuando el hablante cuenta como debe enfrentar, el solo, la situacion, pues pasan ocho dias sin que nadie reclame el cadaver y ya "comenzaba a oler mal pese a mis cuidados y a mis banos con balsamo y sal de cocina" (p. 19). Tal comentario establece su conocimiento de las tecnicas elementales de embalsamamiento y conservacion de cadaveres, sin recurrir a la refrigeracion, de modo que no pareciera descabellado pensar que este hombre ha estado muy en contacto con los muertos, sea porque se encarga de producirlos o de prepararlos para ser dejados en cualquier sitio, o con otros fines no manifestados por el, de ahi los muchos asesinados que dice haber visto y el tono admirativo que utiliza cuando se refiere al cadaver de "Livida": "He visto muchos asesinados en mi vida, pero nunca uno con un trabajo tan impecable como el que le habian practicado a la muchacha [...]" (p. 17).

Por otro lado, el uso de la sal de cocina es siniestro e irrisorio al mismo tiempo. Aunque ciertos tipos de sales y otros elementos quimicos se utilizan en la conservacion de los cuerpos, el hombre da la impresion de estar conservando el cadaver en "salmuera" -como si se tratara de algun tipo de alimento- lo cual termina de afirmar la imagen macabra y grotesca con que se presenta el cuerpo.

Para resolver la situacion en que se encuentra, el narrador ofrece el cuerpo de "Livida" al hombre de la voz aguda que lo llamo de primero, sugiriendole que lo haga pasar por el de su pariente desaparecido, para sepultarlo y darle tranquilidad a la familia. El hombre acepta agradecido y acude con un ataud. Introducen el cadaver junto con una serie de objetos, que serviran para simular el peso de un hombre y lo sellan. El de la voz aguda pide discrecion y el narrador se la promete.

La actuacion del narrador/protagonista es construida desde su propio discurso como ejemplar y digna de reconocimiento. La mujer que efectua la segunda llamada lo aprecia en ese sentido y el, desde una posicion narcisista de su propia valia lo acepta, construyendose, a continuacion, de esa manera, porque ademas conviene a sus intereses. Como explica Freud (1980), los narcisistas dirigen la libido hacia ellos mismos y se convierten en personas vanidosas, egocentricas, que en realidad tienen una baja autoestima, por lo cual necesitan compararse constantemente con los demas y para destacarse construyen una imagen artificialmente sobrevalorada de ellos mismos. Por medio de ella elevan de modo exagerado su propia importancia, la cual viene a justificar sus exigencias y caprichos. Necesitan de la admiracion y adulacion constantes, al mismo tiempo que manifiestan gran egoismo y desconsideracion hacia las necesidades y sentimientos de las demas personas (Freud, 1980), como pareciera ser el caso del narrador.

En esta primera parte, podria decirse que este hombre ha tenido exito en establecer una imagen suya que guarda fidelidad a su posible ser de "hombre bueno". A pesar de esto, habria que prestar atencion a su conducta en relacion con la pareja mayor que busca a su hija desaparecida. El hablante confiesa no querer hacerlos sufrir, por lo cual rechaza la posibilidad de entregarles el cadaver de "su" Livida, que muy bien podria ser la Livida que ellos buscan. Al hacerlo, se asigna el derecho de decidir por la pareja de ancianos. ?Sera mejor no conocer el paradero de la joven a saberla muerta? ?Sera mas beneficiosa la incertidumbre que la certeza, aunque se trate de un hecho tan doloroso? A estos padres no se les permite decidir, en nombre de una compasion que dice sentir el narrador, quien a pesar de su justificacion, actua de modo conveniente para sus propios fines: el deseo de reconocimiento, admiracion y respeto por "sus hechos".

Entre tales hechos habria que incluir, por cierto, la mentira y la simulacion, al hacer pasar el cuerpo de Livida por el de un hombre, agregando peso al ataud para salir airoso con el engano, ademas de prometer discrecion al hombre de la voz aguda, para luego contar lo sucedido y resaltar su propia figura y actuacion.

En el siguiente relato, el protagonista sigue procurando su propio beneficio y el simulacro de su persona se impone sin lugar a dudas.

5. "Hechos de un buen ciudadano II"

En este segundo cuento, la manifestacion del absurdo, la parodia, lo siniestro y tambien un humor macabro se agudizan y marcan una transformacion irreversible en la percepcion que se venia estableciendo de ese "buen ciudadano". El climax y conclusion de la historia se dan en esta secuencia -tambien de unas tres paginas de extension- donde el narrador, ya conocido en su ciudad por su actuacion anterior, recibe numerosas llamadas por medio de las cuales se solicita su ayuda sobre la mejor manera de disponer de los cadaveres, que continuan apareciendo en las casas de habitacion: "en las entradas, en los dormitorios, en los pasillos" (p. 39). El hombre se presta con gusto y veinte personas junto con los cadaveres encontrados en sus residencias, llegan a su casa.

Manteniendo el tono de la narracion, el protagonista comenta frivolamente que como "su" Livida, los demas cuerpos aparecieron desnudos. Sin embargo, los duenos de las casas, por su nerviosismo y "para no levantar sospechas al transportarlos" hasta la del narrador, los vistieron apresuradamente con lo primero que encontraron a mano, de modo que "habia muertas con ropas de hombre, ninos con faldas floreadas, jovenes con indumentarias de ancianos y viejos embutidos en camisas con motivos infantiles" (p. 39).

En un primer momento, el absurdo de la situacion se impone: veinte cadaveres son transportados a la misma casa y en una misma tarde "sin levantar sospechas", a pesar de ir vestidos "como locos". El temor a las sospechas no es aclarado en la narracion, aunque quien lee concluye que evitan ser descubiertos por algun tipo de autoridad no identificada. Pero inmediatamente despues la escalofriante realidad textual expone la violencia desmedida imperante, al tratarse de "veinte cadaveres de ambos sexos, de todas las edades y de diferentes partes de la ciudad" (p. 39).

La ciudad plasmada en el relato se muestra como un sitio brutal en el que no se respeta a nadie, ya que hay cuerpos de ancianos, de hombres y mujeres, de jovenes y ninos, victimas todas del horror y del desprecio, pues para privarlos de la vida, los despojaron hasta de sus ropas, arrojandolos luego en las casas de personas desconocidas. Explica Chevalier que en la tradicion biblica la desnudez puede tomarse en principio como simbolo de un estado donde todo esta manifestado y no velado. [...] muy naturalmente la desnudez designa tambien la pobreza y la debilidad espiritual y moral. [...] El simbolismo es a veces netamente peyorativo: la desnudez es la verguenza (Chevalier, 1995, p. 412)

En relacion con el primer significado simbolico, la desnudez de esos cuerpos manifiesta, ciertamente, la ausencia de vida. La impotencia frente al poder y la ausencia de una posible defensa experimentada por los habitantes de esa ciudad, quienes sufren la brutalidad de los asesinos -cuya ausencia en el texto impone siniestramente su presencia en virtud de los cadaveres y desaparecidos- podrian considerarse una muestra de pobreza y debilidad por parte de aquellos. La verguenza senalada por Chevalier, se materializa aun mas al ser vestidos de modo grotesco, como si fueran a participar en un desfile de carnaval. (31) Toda esa descripcion, a pesar del tono frivolo y algo humoristico del narrador cuando refiere los sucesos no causa risa, pues se trata de un humor macabro que desnuda el supuesto orden de una realidad distorsionada. En ese sentido senala Roas que:

[...] la combinacion de lo fantastico con la ironia y/o la parodia potencia el efecto distorsionador del relato, sin que, por ello, los fenomenos narrados pierdan su condicion de imposibles, puesto que tales recursos nunca se imponen al objetivo central de lo fantastico: transgredir las convicciones sobre lo real del lector, proyectadas en la ficcion del texto y, con ello, provocar su inquietud (Roas, 2011, p. 174)

Una vez reunido con los duenos de casa y los cadaveres, el narrador ensena a los primeros el procedimiento para salar los segundos. Tambien les explica la manera de llenar los formularios de la oficina de salubridad -el mismo llama por telefono- y, muy amable y cortes -segun su autopercepcion narcisista ya comentada- les muestra como elaborar el anuncio para el periodico y los acompana a publicarlo, como lo haria todo "buen ciudadano". En agradecimiento por su ayuda los duenos de las casas desean darle dinero pero el no lo acepta. Los visitantes insisten y al final depositan ese dinero en cajas selladas que dejan en la sala de su casa, lo cual mas adelante resulta de interes para exponer la verdadera naturaleza del narrador.

Realizados los tramites referidos, todos juntos se sientan a esperar las llamadas de los posibles familiares. Afirma el narrador que la "espera fue agradable", comentario bastante inquietante en vista de que en esa casa hay veinte cadaveres salados, rodeados de una serie de circunstancias extraordinarias.

El actuar de los personajes parece extrano, pues mientras esperan no guardan el respeto obligado en una ocasion de esa indole, sino todo lo contrario. Celebran su reunion alegremente y como si estuvieran en una fiesta toman bebidas y comparten bocadillos. La descripcion del narrador asi lo enfatiza: "La pasamos muy bien. Intercambiamos historias, algunos obsequios, animos y, por supuesto, alegrias cuando comenzamos a recibir las llamadas de los familiares de los cadaveres" (p. 40). Los sentimientos, de agrado y satisfaccion ante la experiencia que estan viviendo, ocultan y callan la violencia y sus consecuencias: innumerables muertos y desaparecidos, violacion del derecho a la seguridad personal, a la propiedad privada, ademas de los esperables sentimientos de miedo, incertidumbre y horror. Sin lugar a dudas, lo siniestro circula en el texto y asi lo perciben lectoras y lectores. Tal percepcion se acrecienta ante la reaccion de los parientes que reclaman los cuerpos, cuando aseguran que sus muertos nunca fueron mejor tratados, reafirmando el clima social de violencia existente:

De todas partes de la ciudad y hasta de fuera de ella aparecian parientes emocionados que nos agradecian con lagrimas por el buen trato que habiamos dado a sus muertos (algunos dijeron incluso que ni en vida habian sido tan bien cuidados sus hijos, hermanos, esposas, padres o amigas) (pp. 40-41)

Cuando ya se han entregado trece cadaveres, los visitantes se desbandan. El narrador ofrece cuidar los siete restantes, por lo cual es reconocido de nuevo: "En verdad es usted un buen ciudadano" (p. 41). Una vez queda solo con los cadaveres, el desenlace llega rapidamente.

El hombre lava los cuerpos para eliminar el exceso de sal, tarea que le toma tres dias. A esas alturas, dichos restos humanos estarian en un acelerado proceso de descomposicion que ademas de lastima solo podrian provocar rechazo y asco, pero el hablante no da detalles, mientras sigue contando en tono ligero y sin ningun enfasis lo que sucede. Aunque es evidente que sabe lo que hara, se preocupa por mantener -ante los ojos de la ciudad- su simulacro de buen ciudadano, por eso procede a cortar los cuerpos con cuidado: "Para que no fueran a crujir demasiado los huesos y llamaran la atencion de los vecinos. Despues hervi los trozos, deshile la carne y la mezcle con una salsa hecha con los tomates que cultivo en mi jardin. El sabor era inmejorable: Estaba yo seguro de que gustaria" (p. 41). Con la certeza de esto, el hombre lleva su guiso a "Los sitios que albergan pordioseros, indigentes y ancianos y les servi abundantes porciones las veces que desearon" (p. 41).

Los componentes de la salsa y la receta empleada resultan en un guiso de estupendo sabor, que el narrador aprueba con deleite, descubriendose ante los ojos de quien lee -desde su propia confesion- como un canibal, un monstruo carente de escrupulos, que probablemente ha visto tantos asesinados porque los recoge de las calles, o -simulando bondad- de las casas de otras personas, con el pretexto de "cuidarlos" y brindarles el tratamiento anteriormente narrado, para luego alimentarse de ellos, engullendolos con satisfaccion. Como afirma Celina Manzoni (2000) al analizar "El antropofago", cuento de Pablo Palacio: (32)

Los relatos sobre antropofagos suelen ubicar a ese otro que se alimenta de carne humana en otro tiempo o en otro espacio, pero tambien puede suceder [...] que la escritura recupere el miedo ante la inmediatez del peligro o que desplace el sentido ritual del acto por la perspectiva gastronomica (Manzoni, 2000, p. 450) que es lo que sucede en este relato de Hernandez.

Ante quien lee, el hombre no manifiesta verguenza por su conducta, aun a sabiendas de que ha violado los codigos legales, eticos, morales, sanitarios y religiosos establecidos en la gran mayoria de las sociedades, donde se prohibe la ingesta y el trafico de carne humana. Tiene plena conciencia de lo realizado e inclusive se jacta de ello, exhibiendose como un ser cruel y perverso. La naturalidad con que ha simulado ser un "buen ciudadano" es siniestra, horrorosa y de un oportunismo retorcido, que le incita a sacar provecho de los cuerpos encontrados para utilizarlos como ingrediente principal en su macabro platillo, explicandose, ahora si, su amplio conocimiento de los muchos asesinados, cuyos cuerpos fragmentados han sido desechados (Manzoni, 2000, p. 451). Su reaccion ante la aparicion de Livida podria explicarse, entonces, en funcion de su temor a que fuera una trampa para exponer su comportamiento a-normal y por eso la publicita tan insensatamente. De paso, se aprovecha de la situacion de un modo que fortalece su narcisismo para lograr admiracion y reconocimiento, pues como afirma Foucault (2011, p. 94): "el criminal siempre es un pequeno despota que hace valer su despotismo y en su propio nivel, su interes personal".

Las personas que degustaron su receta -tambien desechos vivientes de la sociedad- al saborear tan deliciosa y abundante comida ofrecida con una mentida generosidad, desconocen haber participado en una especie de parodia de la ceremonia cristiana de la comunion, donde los fieles se comen, simbolicamente, el cuerpo de Cristo sacrificado. O en una actualizacion de las ceremonias realizadas en epocas lejanas por los aztecas, cuando gracias a "las guerras floridas" obtenian prisioneros para ser muertos y comidos como parte de sus rituales sagrados en honor a sus dioses. En estos cuentos de Hernandez todos los cadaveres son producto del sacrificio, pero mas aun los que no fueron reclamados por sus familiares. El unico beneficiario de toda esta historia pareciera ser el narrador/protagonista, el antropofago.

Este hombre demuestra una enorme satisfaccion por el engano realizado a toda una ciudad, a partir del abuso de seres que no podian defenderse, por ser desechos sin vida convertidos en carne, unos y desechos vivientes convertidos en canibales involuntarios, los otros. Ninguno de ellos le importa al narrador, quien reconoce con desparpajo haber mentido, cuando para guardar las apariencias ante sus conciudadanos, les asegura que la carne del guiso la pudo adquirir con el dinero depositado en las cajas selladas.

Se descubre como canibal, (33) desde dos de los significados que le adjudica el DRAE a esta palabra: es antropofago y tambien cruel y feroz al utilizar abusiva y despiadadamente la desgracia de los demas para lucrar en su propio beneficio. Su ferocidad es encubierta bajo el manto de la simulacion. Visto asi, el narrador ciertamente es un personaje monstruoso, (34) cuya conducta rompe con el orden natural desde la apariencia psicologica de lo considerado "normal", dado que su transgresion es de orden social, moral y legal.

Todo esto permite que el sentimiento de lo siniestro se mantenga hasta el mismo final e incita a reflexionar sobre la maldad presente en lo sucedido (Bravo, 1998). ?Como saber cuando el monstruo se encuentra oculto entre nosotros, disfrazado de "buen ciudadano"? No es posible exponerlo ante una sociedad que ha silenciado -por motivos no dichos- hechos tan terribles como los narrados en los relatos y que a fin de cuentas podria merecerlo como conciudadano: este hombre es solo un monstruo mas viviendo en una sociedad monstruosa, ya que como indica Foucault: "?quien no podra autorizarse a infringir las leyes, cuando el soberano, que debe esgrimirlas y aplicarlas, se atribuye la posibilidad de tergiversarlas, suspenderlas o, como minimo, no aplicarlas a si mismo? Por consiguiente, cuanto mas despotico sea el poder, mas numerosos seran los criminales" (2011, pp. 94-95). Por eso el hombre cuenta con orgullo:

La ciudad entera lo supo y me aplaudio en un acto publico en el que fui llamado hombre bueno y ciudadano meritisimo. Yo acepte el homenaje con humildad y explique entonces que no eran necesarias tantas atenciones para conmigo, que yo era un hombre como todos y que solo habia hecho lo que cualquiera -de verdad, cualquiera- habria hecho, (p. 42)

Lo anterior permite suponer que los criminales que han torturado, desaparecido y asesinado a todos esas personas tambien pudieron recibir en algun momento, reconocimientos y consideraciones de respeto por acciones simuladas, parecidas a las del protagonista. De ahi que este confiese ser un "hombre como todos", que ha hecho "lo que cualquiera habria hecho", aunque tenga la certeza de que el es mejor, pues ha triunfado en su engano.

La burla y la ironia en el tono de su confesion demuestran la idea que tiene de su propia inteligencia, cuando se llama humilde e hipocritamente rechaza merecer tantas atenciones, conseguidas mediante la manipulacion y la mentira. Su confesion despues de todo resulta bastante coherente si se sigue la logica de la parodia y del simulacro establecida, al ser habitante de un sitio como el del relato.

6. Comentarios finales

De acuerdo con lo analizado en estos dos cuentos, la conducta del narrador/protagonista pareciera cambiar conforme avanza la narracion, pero esto es solo un efecto producido por su propia caracterizacion de hombre bondadoso y compasivo, ejemplo para sus semejantes, que cumple estrictamente con los codigos de conducta y moral instituidos socialmente. Esta caracterizacion es fundamental en funcion de su historia, por la forma en que se presenta y explica su conducta, contando -como se dijo- solo lo que le conviene y le beneficia. A lo largo de todo el primer cuento y primera mitad del segundo no se aprecia mala intencion ni maldad en su conducta. La simulacion pareciera motivada por sus buenos sentimientos y gran sensibilidad, al ser alguien que desea destacarse por sus buenos actos. Sin embargo, al final se descubre que su conducta ha sido constante, pues es desde el principio el mismo personaje que se descubre -a si mismo- al final.

El desenlace, resuelto en los ultimos tres parrafos del segundo relato es, por lo dicho, totalmente inesperado, cuando el narrador confiesa el modo en que aprovecha los cadaveres en el delicioso platillo que da de comer a los necesitados, jactandose de parecer generoso. Este hombre simula, engana, miente y falsea e induce a otros a hacerlo, todo en aras de ocultar su verdadero ser monstruoso y pasar ante los demas como un buen hombre. Al no ser descubierto por sus conciudadanos su confesion no es mas que una burla, en la que ensena al publico lector su inteligencia y su capacidad para manipular los "hechos". Estos ultimos quedan en la impunidad, lo cual le permite triunfar siendo el simulacro de un "hombre bueno y ciudadano meritisimo" (p. 42), digno habitante de un Estado de derecho que no lo es, donde "cualquiera -de verdad, cualquiera- habria hecho" (p. 42), lo que el hizo.

En ese aspecto, la violenta ciudad plasmada en los textos es -como se propuso- una parodia por medio de la cual se expone la falsedad de un constructo historico e ideologico, establecido en la historia oficial como un Estado de derecho, donde los que detentan el poder acosan, persiguen, torturan, desaparecen y asesinan, a quienes pudieran representar un peligro para sus intereses. Tal "Estado" en la realidad "real" es solo una mascara, un simulacro tambien, que obliga a los habitantes, que para otros efectos actuan de modo "normal", a asumir que las muertes violentas son parte cotidiana de sus vidas. Podria pensarse que la mirada que normaliza esas muertes es una de sobrevivencia, pues si las consideraran como lo que en verdad son, dificilmente podrian enfrentar el dia siguiente, al pensar que los proximos en desaparecer o ser asesinados pudieran ser ellos mismos.

Desde esa perspectiva, los relatos de Hernandez no nos dejan indiferentes. Se presentan, siguiendo a Jackson (2001), como 'lo oculto' de la cultura, que viene a subvertir el discurso ideologico dominante. Al mostrar las experiencias vividas en las sociedades actuales por medio de la estetica fantastica y la utilizacion de estrategias como la parodia, el absurdo y la simulacion, se plantean cuestionamientos y se induce a la reflexion sobre los sucesos escenificados y muestra el modo en que los personajes lidian con una realidad absurda y siniestra. Parece razonable, entonces, coincidir con Roas cuando afirma que: "El problema de lo fantastico es que cuando nos asomamos a traves de ese insolito angulo de vision, lo unico que contemplamos es el horror. No hay nada consolador en esa nueva perspectiva de la realidad" (Roas, 2011, p. 156).

Notas

(1.) Se utiliza el sentido literal de la palabra de acuerdo al DRAE: "Representar algo, fingiendo o imitando lo que no es".

(2.) El presente estudio es resultado parcial de la investigacion ya finalizada: "Narrativa breve latinoamericana de las dos ultimas decadas. Reescritura de lo fantastico en una seleccion de cuentos de Claudia Hernandez y Alberto Chimal", inscrita en la Vicerrectoria de Investigacion con el numero 021-B2166. De ella han resultado, tambien, los articulos "Seres monstruosos y cuerpos fragmentados. Sus representaciones en dos relatos fantasticos de Alberto Chimal". Revista de Filologia y Linguistica. 39 (1) del 2013; "Monstruos del pasado. Una lectura de "El tesoro" y "Siete sirenas" de Alberto Chimal". Kanina Revista de Artes y Letras de la Universidad de Costa Rica. 38 (Extraordinario) del 2014 y "Acercamientos y controversias sobre el estudio de la literatura fantastica actual". Revista de Filologia y Linguistica. 40 (1) del 2014.

(3.) Ambos cuentos estan incluidos en De fronteras. Guatemala: Editorial Piedra Santa, 2007.

(4.) En su articulo "Lo 'oculto' de la cultura", publicado en 1981 con el titulo de "Afterword: the 'Unseen' of Culture".

(5.) Llamado por Freud "Umheimlich".

(6.) Ver mi articulo "De ciudades y pasiones. Un acercamiento a cuatro cuentos latinoamericanos del fin de siglo". Revista de Filologia y Linguistica de la Universidad de Costa Rica. 36 (1), 2010.

(7.) Por Edelberto Torres-Rivas, Hector Perez-Brignoli, Elizabeth Fonseca entre otros (as) historiadores(as).

(8.) Ver entre otras las obras de Claribel Alegria, Roque Dalton y Manlio Argueta, por ejemplo.

(9.) Titulado: De la Locura a la Esperanza: la guerra de los Doce Anos en El Salvador: Reporte de la Comision de la Verdad para El Salvador. Esa Comision estuvo conformada por Belisario Betancour, Reinaldo Figueredo Planchart y Thomas Buergenthal y presenta el documento mencionado en 1992.

(10.) Proner, C. (2012, 02 de abril). Heridas abiertas en El Salvador. Diario digital Contrapunto, http://www. archivoscp. net/2008-2012/

(11.) Segun la CEPAL: "El aumento de la emigracion extrarregional se inicia entre 1970 y 1980, donde el numero de salvadorenos que se dirige a otros paises mas que se duplica. En la ronda de censos de 1980 la cantidad de emigrantes es cerca de 29 000; sin embargo el cambio mas notorio ocurre en 1990 donde la cantidad de emigrantes sobrepasa las 500 mil personas. Esto demuestra un crecimiento en la magnitud de la emigracion que alcanza el 10% de la poblacion total de El Salvador, lo que es uno de los porcentajes mas elevados de Latinoamerica" (Serie Seminarios y Conferencias. No. 24, s. f.).

(12.) Los destacados son del texto original.

(13.) Entre otros, en su texto Estetica del cinismo. Pasion y desencanto en la literatura centroamericana de posguerra. Guatemala: F&G Editores, 2010.

(14.) Tal y como entiende Gerard Genette el concepto de "Parodia minima", la cual considera "la forma mas rigurosa de parodia" que: "consiste en retomar literalmente un texto conocido para darle una significacion nueva, jugando si hace falta y tanto como sea posible con la palabras" (citado en Rojo, 1995, p 73).

(15.) Entendido como aquel que se rige por un sistema de leyes e instituciones fundamentado en una constitucion, cuya base juridica permite el funcionamiento y acciones de autoridades y funcionarios, quienes deben obedecer sus normas.

(16.) Como en Pedro Paramo (1955), unica novela de Juan Rulfo, reconocida como una de las mejores obras de la literatura universal. En ella los muertos dialogan entre si y con Juan Preciado, el protagonista, quien llega a Comala a reclamarle a su padre, Pedro Paramo, por haberlos abandonado a su madre y a el. La critica ha senalado que en esta novela se pide cuentas a la historia por los miles de muertos que la Revolucion Mexicana provoca, sin lograr los cambios que se pretendian en beneficio de las mayorias empobrecidas y explotadas.

(17.) Se refiere al articulo "Estetica del cinismo: la ficcion centroamericana de posguerra". V Congreso Centroamericano de Historia. Universidad de El Salvador, 10-21 de julio de 2000.

(18.) En su articulo "Lo fantastico y las normas socioculturales". Amoxcalli. (1), 2008.

(19.) Desde mi lectura, la obra de Hernandez no es compatible con las esteticas de lo "real maravilloso" ni del "realismo magico" con han propuesto algunos estudiosos. Esas clasificaciones han sido utilizadas de manera poco critica, adjudicandolas de modo esencialista e indiscriminada a la produccion literaria de America Latina, sin un estudio profundo de los rasgos que cada obra presenta. Esto ha llegado al punto de confundir ambas esteticas y utilizar sus nombres indistintamente, considerandolas lo mismo. Inclusive cierta critica ha inscrito la obra de Julio Cortazar y Jorge Luis Borges en el "realismo magico", ignorando sus rasgos especificos que los identifican claramente como textos fantasticos. Tema que he comentado en articulos anteriores.

(20.) El estudio realizado por Jose Pablo Rojas, comentado lineas arriba, profundiza y estudia, especificamente y de modo pertinente lo fantastico en los cuentos mencionados, los cuales son parte del corpus de este trabajo.

(21.) DRAE. Tercera acepcion.

(22.) Establecidos desde 1789, para los hombres -no para las mujeres- en la Declaracion de los derechos del hombre y del ciudadano, documento fundamental de la Revolucion Francesa.

(23.) Instituido en el articulo 3 de la Declaracion Universal de los Derechos Humanos.

(24.) DRAE. Cuarta acepcion.

(25.) Referido exclusivamente a los hombres, aunque la RAE aun lo utiliza como generico, en el supuesto de que incluye por igual a hombres y mujeres, posicion que no comparto pues considero que excluye o inferioriza a las mujeres, como lo explique por ejemplo en "Enfrentamientos y rebeliones en un microcosmos urbano: Historias de ascensor". Revista de Lenguas Modernas de la Universidad de Costa Rica. (11), 2009.

(26.) A partir de esta cita solo se acreditara el numero de pagina. Todas provienen de la edicion de la Editorial Piedra Santa, 2007.

(27.) Desde su simbolismo como "imagen del universo", lo sucedido en la casa es muy siniestro al ser una pequena muestra de lo que sucede en el mundo exterior.

(28.) Siguiendo la definicion para lo siniestro planteada por Freud (1981).

(29.) De acuerdo con el DRAE.

(30.) En el sentido que le atribuye el DRAE en su 3a. acepcion: "Ficcion, imitacion, falsificacion". El narrador simula ser algo que nunca ha sido.

(31.) En La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento (1999), para explicar su concepto del carnaval Bajtin propone una concepcion del "mundo al reves", donde por medio de la satira y la parodia se exponen y critican las contradicciones del mundo real. En el carnaval se producen todo tipo de inversiones de manera que quienes tenian el poder se convierten en esclavos y viceversa, por un corto periodo de tiempo. Este "mundo al reves" presenta el mundo real desde perspectivas alegres, humoristicas y risibles, pero tambien sarcasticas e ironicas. El texto de Hernandez desde mi lectura no alcanza a ser carvalesco, sino parodico, a partir de las perspectivas ya senaladas.

(32.) Escritor ecuatoriano vanguardista (1906-1947).

(33.) El DRAE senala que el canibal es 1. "antropofago". 2. "Se dice de los salvajes de las Antillas que eran tenidos por antropofagos". y 3. "Dicho de un hombre cruel y feroz". En cuanto a antropofago indica que es: "Dicho de una persona: Que come carne humana".

(34.) De acuerdo con el DRAE, en su primera y quinta acepcion para la palabra monstruo.

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M.L. Virgina Caamano Morua. Universidad de Costa Rica. Profesora catedratica e investigadora en la Escuela de Filologia, Linguistica y Literatura; en la Maestria de Literatura y en el Programa de Investigaciones Literarias. Costa Rica.

Correo electronico: vicaamano@yahoo.com

Recepcion: 05- 02- 2015

Aceptacion: 19- 06- 2015
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Author:Caamano Morua, Virginia
Publication:Revista de Filologia y Linguistica de la Universidad de Costa Rica
Date:Jun 15, 2016
Words:11104
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