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Paisaje dorado.

Hay un roble en la orilla del mar. En ese arbol esta encadenada una fina cadena dorada.

Aleksandr Pushkin (1799-1837)

Cuando era nino, era un tipo malicioso. Molestaba a las sirvientas. Odiaba en extremo las cosas flematicas. Por eso, atosigaba a las sirvientas lentas.

Okei era una sirvienta flematica. Cuando le ordenaba pelar una manzana, dejaba de hacerlo dos o tres veces. No se que estaba pensando. Tenia que decirle:

--!Oye floja!--era necesario decirselo severamente cada vez que lo hacia. Si no, se quedaba como tonta, tomando en una mano la manzana y en la otra el cuchillo.

[Pensaba que] le faltaban sesos. Recuerdo que muchas veces vi que estaba en la cocina parada sin hacer nada. Para un nino como yo, esa imagen patetica me cabreaba tanto. Por eso, le gritaba como si fuera un adulto:

--!Oye floja! !Okei, el dia es muy corto!

Ahora siento escalofrios en la espalda. Nada mas de pensar que le encaraba todas esas palabras crueles y atroces a esa pobre mujer.

Sin embargo, no me satisfizo hacerla sentir mal. Un dia la mande llamar. Tenia un libro de dibujos en el cual aparecia un desfile militar. Habia cientos de soldados; algunos estaban montados en caballos; otros traian banderas; otros mas traian colgados en los hombros sus rifles. Ordene a esa mujer que recortara con unas tijeras cada uno de esos soldados. Comenzo en la manana y no probo bocado alguno. Al caer la tarde, la torpe Okei habia recortado tan solo treinta. El colmo fue que corto uno de los bigotes del general. Ademas, las manos de los soldados que traian sus rifles, las recorto como si fueran unas garras de oso. La regane con enjundia. Recuerdo que era verano, y Okei sudaba mucho; por esa razon, todos los soldados recortados quedaron empapados de sudor. Hice un berrinche y la patee.

Estoy seguro de que fue en el hombro, pero Okei se sobaba la mejilla derecha. Se puso a llorar y se fue chillando.

--Ni mis padres me habian pisado la cara. Recordare esto por el resto de mis dias--dijo como si fueran gemidos. Tengo que admitirlo, me senti mal despues de hacerlo, pero pensaba que era mi destino divino molestar a Okei. Actualmente, aunque en menor grado, no soporto a las personas ignorantes y torpes.

El ano pasado me corrieron de mi casa. De la noche a la manana estaba en la pobreza; deambule por las calles; llore mi desdicha en cualquier lugar; logre sobrevivir. Finalmente pense que podia mantenerme como escritor, pero me enferme.

En este verano, gracias a la caridad de algunas personas, alquile una pequena casa cerca del mar enlodado en la ciudad de Funabashi, en la prefectura de Chiba. Pude subsistir cocinando, pero cada noche tenia que pelear con mi transpiracion; sudaba tanto tanto que era posible exprimir mi cama. A pesar de eso, tenia que trabajar. Todas la mananas tomaba solamente una botella de leche de 180 mililitros. Al beberia sentia una extrana sensacion de felicidad, me sentia vivo; sin embargo, mi cabeza estaba ya aturdida. Recuerdo que cuando brotaron las flores de adelfa--si, ese arbol que esta en la esquina de mi jardin-, pense que se estaba quemando algo.

En ese momento, un polizonte flaco, pequeno y cuarenton vino a la puerta de mi casa para preguntar si mis papeles estaban en orden. Al cotejar mi nombre con los documentos, vio mi cara; tenia una barba de tres dias. Asi, volvio a revisar con detenimiento y dijo:

--Usted ... ?No es el senorito?

Las palabras del polizonte estaban marcadas por un fuerte dialecto de mi tierra.

--Si, soy yo--conteste de manera insolente--. ?Y usted?

El polizonte flaco se estaba aguantando la risa, en su cara estaba dibujado un poco de sufrimiento tambien.

--Ah, entonces si es usted. A lo mejor ya no se acuerda de mi. Hace como veinte anos manejaba un carruaje en K.

K era el nombre del pueblo donde naci.

--Como ve--conteste sin sonreir--, estoy en la miseria.

--!Como cree!--dijo un poco burlon el polizonte--. Si esta escribiendo una novela, es un signo de que esta llevando una vida exitosa.

Sonrei de manera forzada.

--Por cierto--el polizonte bajo la voz--, Okei siempre ha hablado sobre usted.

--?Okei?--no supe de quien me hablaba en un inicio.

--Okei. Ya se le olvido. La mujer que trabajaba como sirvienta en su casa.

Me acorde. Sin proponermelo, rezongue:

--Claro, !ah si!

Estaba de rodillas sentado en la puerta de mi casa, baje la cabeza sin fuerza. Me acorde de que hacia veinte anos habia hecho muchas fechorias a una flemosa sirvienta; me acorde de cada una de mis maldades. No aguante mas la situacion en que me encontraba.

--?Ella es feliz?--alce la cabeza. Recuerdo que despues de hacer esta pregunta tan subita y sin sentido, mi semblante parecia el de un criminal o un acusado. Incluso, mostre una sonrisa mezquina.

--Si, finalmente, gracias--contesto sin preocupacion alguna y se limpio el sudor de la frente con un panuelo--. Si no le incomoda, la proxima vez la traigo conmigo. Para agradecerle tranquilamente todas sus gentilezas.

Estaba pasmado. Pense que iba a volar. Dije que no. Me negue rotundamente. Me senti tan humillado. Recuerdo que mi cuerpo se retorcia.

Sin embargo, el polizonte insistio.

--Mi primogenito ha comenzado a trabajar en la estacion cercana. Tenemos ademas un nino, una nina y la mas pequena tiene ocho anos; acaba de entrar a la primaria. Estamos mas tranquilos. Okei se ha esforzado mucho ?sabe? No se como decirlo, pero todos los que han aprendido los buenos modales en su casa, pues han logrado tener exito--sonrio mientras se sonrojaba un poco--. Gracias a eso, Okei nos conto muchas cosas sobre usted. Por esa razon, el proximo dia de asueto quisieramos venir a saludarlo, los dos juntos sin falta.--De pronto, puso serio el semblante--. Me retiro. Que este bien.

Despues de tres dias, estaba mas preocupado por el dinero que por mi trabajo, asi que no pude estar mas en casa y tome un baston de bambu para salir hacia el mar. En ese momento, al abrir la puerta, afuera de mi casa habia un senor y una senora, traian puesto un yukata; junto a ellos estaba una nina, vestia ropa occidental roja. Estaban parados en fila como si fueran una pintura. Era la familia de Okei.

Vocifere enojado, grite tanto. Incluso yo mismo quede sorprendido.

--!Vinieron ... ! Hoy tengo que salir. Es una pena, pero es mejor que vengan otro dia.

Okei se habia vuelto una senora elegante. La nina de ocho anos se parecia mucho a su madre, cuando era mi sirvienta. Me miro de abajo hacia arriba con ojos torpes. Me senti triste.

Antes de que Okei dijera algo, corri huyendo hacia el mar. Al llegar a la playa, me puse a recolectar con el baston de bambu las plantas silvestres. No intente volver la vista, di un paso, luego otro, camine arrepentido, tenia mucha rabia de mi existencia. Finalmente, me dirigi hacia la ciudad cercana en la orilla del mar. Camine derecho. Sin ningun sentido vi el letrero del cine y los escaparates de las tiendas de ropa. Chasquee varias veces en senal de enojo. En algun rincon de mi alma habia una voz que murmuraba: "Perdiste, perdiste". No podia seguir asi, movi de manera brusca mi cuerpo. Camine de nuevo. Estuve haciendolo como treinta minutos y me regrese a mi casa.

Al salir a la orilla del mar, me detuve. [Algo en mi interior me dijo:] "Mira, frente a nosotros esta una imagen de paz". Era la familia de Okei. Los tres estaban jugando sin ninguna mortificacion, estaban sonriendo. Las voces sonaban hasta aca.

--Muy bien--dijo el polizonte. Avento con gran fuerza la piedra--. El senorito es una persona inteligente. Le espera un gran futuro.

--Por supuesto, claro--dijo Okei orgullosa--. Desde nino, el senorito ha sido un poco excentrico, pero siempre fue muy amable con las personas de menor estatus, siempre se preocupo por nosotras.

Me quede parado, comence a llorar. [Antes de rencontrarme con ella], estaba apunto de estallar, pero las lagrimas hicieron que desapareciera ese sentimiento. He perdido, pero es algo bueno. Tiene que serlo. El triunfo de Okei es, al mismo tiempo, el punto de partida de mi futuro, me ha iluminado.

Traduccion de ISAMI ROMERO

OSAMU DAZAI (1)

* Paisaje dorado (Ogon fukei: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII.]) fue publicado en febrero de 1939 en el diario Kokumin Shinbun ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII.]). La traduccion esta basada en una version moderna realizada por la Biblioteca Digital de Internet, Aozora Bunko [consultado en: http://www.aozora.gr.jp/].

(1) Osamu Dazai (1909-1948). Novelista y cuentista japones. Es uno de los escritores japoneses mas emblematicos de la primera mitad del siglo xx junto con Junichiro Tanizaki (1886-1965), Ryunosuke Akuta 1933) y Kawabata Yasunari (1899-1972).

Obras principales: !CorreMeros!(Hashire Merosu: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII.]) (1940), Tsugaru ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII.]) (1944), La mujer de Villon (Viyon no Tsuma: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII.])(1947), El ocaso (Shayo: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII.]) (1948) e Indigno de ser[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII.]) (1948). Estas tres ultimas obras estan traducidas al castellano.
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Title Annotation:TRADUCCION
Author:Dazai, Osamu
Publication:Estudios de Asia y Africa
Date:Aug 1, 2012
Words:1640
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