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POLITICA Y ETNICIDAD, Y SERVICIO MILITAR. DOS EXPERIENCIAS PARALELAS EN MESOAMERICA. CHIAPAS Y GUATEMALA, 1808-1871.

Introduccion

La investigacion sobre las guerras en el siglo XIX es una tradicion de larga data que ha dejado su huella duradera en las formas en que aun hoy se ve ese periodo. Sin lugar a dudas, las distintas aproximaciones de los ultimos anos sobre los conflictos "fundadores" de los Estados latinoamericanos han permitido trasladar el foco de atencion sobre las actuaciones de las elites al papel que los sectores populares (en su amplia diversidad) tuvieron como soldados, cargadores y manifestantes. Es decir, se han visibilizado dinamicas que demuestran que las culturas politicas construidas a partir de la nueva legitimad republicana dependieron de relaciones complejas entre todos los sectores de las sociedades americanas que no pueden ser reducidas al simple clientelismo.

Por esta razon, la relacion entre politica y guerra ha sido fructifera para ampliar el horizonte sobre la primera mitad del siglo xix en America hispana. Ha permitido que se vea el campo de la politica y sus lenguajes como una esfera no exclusiva de las elites, pues cada actor, desde su propia logica, reconceptualizaba la nueva legitimidad. (1) En este sentido, participar activamente en los conflictos era otra faceta, igual que la electoral, de la lucha por el poder y la sobrevivencia. Esta tendencia de historia militar tambien ha tomado otro camino en un tema central: la construccion de los Estados. Como han mostrado los estudios recientes sobre las guerras y la construccion estatal, movilizar a los pueblos para ir a la guerra ha sido parte fundamental de las practicas estatales, tanto para construir instituciones como para definir las identidades nacionales frente a un "otro" que se le combate. (2)

Pero al mismo tiempo, estos estudios retoman una postura mucho mas flexible a la hora de conceptualizar los Estados, pues no se les define territorialmente por anticipado, sino que se parte de las pugnas regionales y locales para estudiar la formacion de facciones, ejercitos y/o bandas. Esta postura ayuda a evitar que la definicion actual de los Estados se convierta en el criterio central a la hora de aclarar las trayectorias politicas. Al mismo tiempo, tambien ayuda a reconocer las luchas locales, las concepciones y el peso de los sectores populares a la hora de movilizarse para combatir. Estos estudios permiten aclarar algunos aspectos del tema de la supuesta "anarquia" promovida por el caudillismo durante la primera mitad del XIX, razones que han sido argumentadas para dejar a un lado este periodo (1808-1880) en los estudios sobre los Estados desde otras ciencias sociales, pues se ha demostrado que en este periodo se formo parte fundamental de la cultura politica a traves de las negociaciones o acuerdos para la movilizacion armada. (3) Por esta razon, el objetivo principal de este articulo es hacer un balance historiografico sobre las formas complejas y sutiles que llevaron a la recreacion de las diferencias etnicas en Guatemala y Chiapas a traves de los reclutamientos y movilizaciones militares. Se eligio el periodo 1821-1870 porque fue el lapso temporal que reporto mas conflictos y, sobre todo, porque fue el momento en que se dieron los primeros pasos de experimentacion republicana frente a la herencia del manejo de la heterogeneidad etnica del periodo colonial.

Servicio militar y etnicidad durante la Colonia

La historiografia sobre el periodo colonial en America Latina ha mostrado que la Corona articulo sectores heterogeneos a traves de la distribucion diferenciada de privilegios y obligaciones, es decir, se construyo un marco legal que inscribio a los individuos en grupos sociales que dependian del rey como agente justiciero. En este sentido, el servicio militar, tanto en los diversos tipos de milicias como en los batallones fijos, era parte de estas obligaciones y privilegios. Por esta razon, no existio un ejercito colonial unificado, regular entre si, sino un ejercito formado por milicias de muy variada condicion, batallones fijos y fortificaciones. Cada uno con responsabilidades y privilegios propios. Otro aspecto central del Ejercito colonial fue su concepcion como medio de defensa frente a las posibles invasiones inglesas desde los lugares costeros. Esto explica el enfasis en la construccion de fuertes militares en puntos estrategicos de las costas americanas y el requerimiento de tropas resistentes a los climas tropicales. (4)

Por su parte, los estudios recientes de historia social y politica sobre las guerras en America Latina en el siglo XIX han mostrado un hecho fundamental: la politizacion fue parte para la formacion de facciones, bandas y ejercitos. Con esta postura, los autores buscan resaltar la relacion existente entre el nuevo orden politico en construccion y la agencia compleja de los actores (elites criollas, mestizos, notables indigenas, antiguos esclavos, etc.) a la hora de negociar su participacion en las guerras. Historias que dependian de las luchas de poder concretas, que se expresaron en multiples esferas (impuestos, tierras y elecciones). Entonces, este proceso estuvo relacionado directamente con la nueva coyuntura en la que la difusion de la ciudadania liberal modifico la tradicion de manejo de las heterogeneidades sociales que habia privado durante el periodo colonial. Por esta razon, el sentido de politizacion como fenomeno en el siglo xix hace referencia no solo al hecho de inclinarse por una faccion o bando sino que representaba la participacion activa en las luchas, pero segun agendas propias no siempre visibles del todo para nosotros.

Los estudios sobre el Rio de la Plata, Mexico y Peru muestran con precision estas caracteristicas entre el periodo colonial y el republicano. Para el primer caso, Alejandro Rabinovich en su estudio sobre la conformacion de las fuerzas de guerra en el contexto de una "sociedad guerrera" muestra con claridad el impacto profundo del ejercicio de la guerra en las pautas grupos, pueblos e individuos durante la coyuntura 1806-1870, periodo marcado por las invasiones inglesas a Buenos Aires, las guerras de Independencia, los conflictos civiles y con otras unidades politicas (Brasil, Paraguay, Montevideo, Entre Rios, etc.). Por esta razon, el autor, haciendo acopio de una historiografia en expansion durante los ultimos anos, muestra con claridad como hacer la guerra, estructuro las practicas ciudadanas y etnicas. (5) En el caso de la Nueva Granada, Clement Thibaud y Marixa Lasso han discutido las consecuencias de la militarizacion de las poblaciones afroamericanas y mestizas durante las guerras de independencia y el significado en la mediana duracion para la construccion de un modelo republicano. (6) En Peru, se ha mostrado que la militarizacion alcanzo otras dimensiones por el papel que tuvo Lima como ultimo reducto fiel a la Corona. La mayor parte de los presidentes durante las decadas posteriores a 1824 fueron veteranos de la guerra, muchos de ellos se iniciaron como realistas. Al mismo tiempo, la poblacion indigena de la Sierra se involucro en las filas guerreras a tal punto que pudieron rearticular sus concepciones sobre la ciudadania al momento de movilizarse o aliarse con alguna de las facciones en lucha. Uno de los casos mas significativos es el de la rebelion de Huanta, al sur de Lima, pues las consignas a favor del Rey eran en realidad una estrategia para defender sus derechos sobre la tierra. Con el tiempo, muchos de estos rebeldes serian la base de apoyo de una de las facciones liberales. (7)

Nueva Espana y Guatemala

La reforma militar en Nueva Espana y el Reino de Guatemala despues de 1762 estaba relacionada con el papel estrategico que jugaban en el Caribe, ya sea como la colonia mas rentable (NE) o como la union entre America Septentrional y la del Sur (CA). Estos aspectos convirtieron a las costas caribenas en escenarios de batallas navales y de movilizacion de milicias y tropas regulares para su defensa. Uno de los ejes de la reforma militar era que el gasto recayera en las mismas poblaciones. Hecho que tenia el riesgo de dotar de armas a sectores de la poblacion americana que podian usarlo, con posterioridad, contra las mismas autoridades reales. En este sentido, la transformacion del Ejercito colonial respondio tambien a la politica de manejo de la heterogeneidad que habia caracterizado el reparto de privilegios y obligaciones en forma diferenciada a cada uno de los sectores que conformaban la sociedad colonial americana. Esta situacion tambien implicada una consecuencia clave: el uso de las milicias y cuerpos regulares como una forma de ascenso social y/o defensa de la autonomia local frente a otros actores. Solo asi se puede entender la participacion importante de negros, mulatos, mestizos y, en otro grado, de indigenas en distintas unidades. En esta seccion se rescataran los casos ilustrativos de la incorporacion de la diversidad social al servicio de las armas que mostrarian la complejidad de la politica de la Corona para manejar la heterogeneidad etnica con el objetivo de conseguir reclutas y reducir los costos militares.

La Reforma Militar en el Reino de Guatemala transformo la reglamentacion y la distribucion de las unidades milicianas y regulares del Ejercito Colonial, para alcanzar el objetivo de proteger las costas y los principales centros urbanos del Istmo. De esta manera, intentaba cumplir con la funcion de defensa frente a las amenazas britanicas y al mismo tiempo servir como institucion que controlaba a la poblacion. Estos se manifesto en cuatro aspectos centrales: garantizar la restriccion de portar armas o montar a caballo para los indigenas y mulatos, ejecutar las disposiciones legales y judiciales, custodia de presos y reclusos a las carceles. (8) Sin embargo, el mayor reto para las unidades militares del Reino fue la guerra contra Gran Bretana en 1776-1783, durante la cual el capitan Matias Galvez movilizo tropas de distintos lugares del Reino en contra de los territorios apropiados por los britanicos. Estos hechos tuvieron lugar despues de la problematica que hubo con el traslado en 1773 de la Ciudad de Santiago de Guatemala a su actual ubicacion, debido a los terremotos de Santa Marta. (9) ?Como fue la politica de reclutamiento para las milicias y unidades militares durante este periodo? Para explicar las variaciones que se hicieron presentes, se discutiran los casos regionales.

Costa caribena

Las guerras imperiales que se desarrollaron en el Caribe por el control de las rutas comerciales e islas obligaron a las autoridades reales a establecer alianzas con los actores locales o exiliados para garantizar la defensa de las costas del Istmo. El caso de las tropas negras y mulatas ubicadas en la costa fue un buen ejemplo de la forma en que las oficiales reales negociaban la participacion en las filas de las milicias y guarniciones.

Los acontecimientos en Francia a partir de 1789 tuvieron un impacto enorme en la isla de Santo Domingo, tanto por las luchas entre las monarquias como por la recepcion de las ideas revolucionarias entre los esclavos. Estos acontecimientos llevarian a la independencia de Haiti a inicios del siglo XIX. Las autoridades espanolas, descosas de aprovechar la situacion, negociaron el apoyo de soldados negros y mulatos provenientes de la isla que tenian una postura antirrevolucionaria. En la Real Orden dirigida al gobernador espanol, Joaquin Garcia, nombraba a los lideres negros contrarios a los jacobinos haitianos, pues el objetivo era:
   Ganar el animo de Juan Francisco [Jean Francois] y Jacinto
   [Hyacinthe] y demas jefes aliados (...) para que hostilicen a la
   tropa y habitantes de la parte francesa adictos a la nueva
   constitucion hasta lograr su total exterminio y reunirla a nuestra
   tierra, para lo cual les franqueara VS los auxilios posibles,
   ofreciendoles desde luego, que su Majestad los recibe bajo de su
   Real Proteccion, y asegura bajo su Real palabra a los negros y
   mulatos desde ahora para entonces la libertad, excepciones, goces y
   prerrogativas correspondientes a vasallos suyos ... (10)


Como lo recalca Jorge Victoria Ojeda, este pacto dio paso a una trayectoria itinerante para los que fueron conocidos como las Tropas Auxiliares del Rey, puesto que fueron trasladados a diversas partes del Caribe y el Golfo. De interes para este articulo, son aquellos individuos que fueron ubicados en las cercanias de Trujillo, pues su participacion en las acciones militares contra los ingleses fue fundamental para que sus integrantes exigieran compensaciones futuras.

Los puestos en las milicias ubicadas en las proximidades de la costa caribena no eran los mas apetecidos por los oficiales veteranos, en su mayor parte espanoles de nacimiento, pues a pesar de la construccion de fuertes como el de San Fernando de Omoa, el clima y la precariedad de los sitios habian provocado muertes de muchos de los oficiales y soldados asignados ahi. Por eso, las autoridades reales dependian de las milicias locales, formadas en su mayor parte por mulatos y negros de la zona, para defender la linea costera de las incursiones piratas y de ingleses. Las Tropas Auxiliares llegaron a Trujillo en distintas embarcaciones en marzo de 1796, acompanados de mujeres y ninos, es decir, las familias de los voluntarios. Los informes dejaban claro que los negros de Santo Domingo portaban con orgullo las condecoraciones recibidas por su accion en contra de los revolucionarios, pero que solicitaban al mismo tiempo un trato diferente debido al servicio prestado. Los funcionarios garantizaron en un primer momento el apoyo en pagos y alimentacion, pero conforme paso el tiempo se planifico la dispersion de este contingente para diluir su presencia en el Reino de Guatemala. Sin embargo, la negociacion de los voluntarios con las autoridades espanolas incluyo un viaje de medio centenar de este grupo desde Trujillo hasta la Nueva Guatemala, donde permanecieron hasta finales de febrero de 1797. La guerra les vino a favorecer, pues a finales de abril tuvo lugar el desembarco de tropas inglesas en Trujillo, en cuya defensa las Tropas Auxiliares de Santo Domingo tuvieron un papel importante. (11) A pesar de la polemica que rodeo por algunos anos sobre que contingente militar tuvo el papel clave en la derrota inglesa, un aspecto notable de este combate fue que en esos momentos las autoridades coloniales habian reducido los privilegios de los milicianos, incluyendo el fuero militar. Es decir, muestra la flexibilidad de los milicianos, con su propia agenda, para luchar por el reconocimiento publico (medallas) y social (fuero y privilegios). Ademas, la participacion en estos cuerpos locales tambien fue un momento para cuestionar a las autoridades locales.

Los Altos

El auge economico en esta region durante la segunda mitad del siglo XVIII y el terremoto de 1773 fueron la base para el crecimiento de poblacion espanola, mulata y, sobre todo, ladina a distintos pueblos indigenas con un impacto enorme en el mediano plazo. El caso mas conocido es el de Quetzaltenango, que paso de ser un pueblo de indios a una ciudad cuyas elites intentaron formar su propia audiencia y Estado a inicios del siglo xix. De este caso, se deben de resaltar los impactos de la reforma militar.

Para Quetzaltenango en particular, las milicias constituyeron el espacio institucional por excelencia para la poblacion ladina y espanola, pues desde el plano legal no tenian cabida en los cabildos indigenas. Para entender la dimension de este hecho se debe de recordar que no hubo otro ayuntamiento de espanoles entre San Cristobal de las Casas y Santiago de los Caballeros durante el siglo XVIII. Frente a la necesidad de convertir los cuerpos milicianos en unidades disciplinadas, a partir de la decada de 1760, se propusieron cambios en la conformacion de la milicia quezalteca. Sin embargo, las disputas entre facciones no indigenas al interior de esta poblacion, entre los ya asentados y los recien arribados a consecuencia de las transformaciones fiscales promovidas por los Borbones, produjo un motin en 1786. El legado de este acontecimiento fue el reforzamiento de la alianza entre los nuevos espanoles y las autoridades coloniales. Seria el nucleo familiar que llevaria adelante los primeros intentos de autonomia politica a inicios del siglo XIX. La presencia de milicias que englobaban a la poblacion masculina espanola y ladina funciono como un "ayuntamiento" de facto. En este sentido, la fundacion del Ayuntamiento en 1806 demuestra el peso que tuvieron los cuerpos milicianos para la conformacion de un mapa institucional y politico que seria la base para la construccion estatal. (12) Las milicias de Quetzaltenango fueron las encargadas de movilizarse y reprimir los motines indigenas en Los Altos desde finales del siglo XVIII hasta los albores de la independencia. (13)

Oriente

Los corregimientos de Chiquimula de la Sierra, Escuintla, Sonsonatc y Gracias fueron parte del circuito del anil. Por estos territorios pasaban los alimentos y ropa para los "poquiteros" productores del preciado anil y, en el retorno, venian las cargas de anil en planchas. Por otro lado, desde el siglo XVII se habian ubicado en algunas zonas estrategicas varios hacendados y medianos propietarios de origen espanol. A esto se agregaba la poblacion negra y mulata que, en algunos pueblos, constituia la mayoria de la poblacion no indigena. De esta manera, gracias a la presencia de un cuadro demografico mas diverso, la nomenclatura social era mucho mas heterogenea en esta region, a tal punto, que a lo largo de los siglos XIX y XX las variantes de clasificacion etnica se mantuvieron en el habla popular aunque no fueran parte del discurso oficial. (14)

En cuanto al plano militar, se debe destacar que el hecho de la separacion parcial de las unidades militares segun criterios etnicos y sociales en esta region. Esto se ejemplifica en algunos informes y proyectos de reorganizacion militar en todo el Reino de Guatemala. En la proyecto de reforma del Capitan General Pedro de Salazar de 1767 se propusieron siete companias de caballeria de espanoles (488 personas) y nueve companias de infanteria de mulatos (586 personas) para atender las necesidades de defensa y seguridad en el corregimiento de Chiquimula de la Sierra, que incluia a Zacapa, Chiquimula y la costa caribena atendida por el Castillo de San Felipe. Es decir, ejemplificaba bien la segregacion de las unidades militares. (15) En el caso de la diferencia racial recreada con mayor fuerza en el oriente a traves de las milicias, Ana Margarita Gomez recuerda que uno de los ejes que permitio este proceso fue la conformacion del fuero militar, sobre todo en el periodo 1779-1782 por la importante participacion de las milicias formadas por las castas en la guerra contra los ingleses, muchas de ellas formadas en esta region:
   los milicianos iniciaron a reconocer, demandar y, despues, a
   disfrutar los privilegios legales concedidos por el fuero militar.
   La conciencia colectiva de su posicion en la sociedad era
   particularmente notable despues de las exitosas campanas militares
   de 1779-1782 contra los britanicos y sus aliados en la costa
   atlantica, ocasion en la que los batallones de milicias defendieron
   la integridad fisica del Reino. De hecho, apoyados por sus
   oficiales, protegidos por los Capitanes Generales, y reacios a
   rescindir sus nuevas prerrogativas, las castas o los milicianos
   labradores pobres de raza mixta encontraron en la institucionalidad
   militar un mecanismo para protegerse a si mismos de los
   magistrados, gobernadores y de los criollos de clase alta
   organizados en los ayuntamientos. (16)


Los casos en que milicianos, cabos y soldados recibian tierras por su papel como cuerpo durante el siglo XVIII esta documentado para algunas zonas del oriente. Claudia Dary muestra como en 1752, en una disputa pollas tierras entre los indigenas de Santa Maria Jalapa y los "ladinos pardos", estos ultimos eran identificados como "cabos, militares, pardos de este pueblo (...) Alferez Tomas de Contreras, ayudante Pedro Cardona, sargento Francisco Sarveno y a todos los demas cabos militares de la compania de Jalapa". (17) igual forma, para los mulatos del Valle de Santa Rosa y Casillas, muchos de los que fueron considerados en un primer momento como invasores ilegales de las haciendas del lugar, llegaron a ser reconocidos como habiles milicianos y tuvieron un papel preponderante en las guerras del siglo XIX. (18) La clave de estos casos es que, a diferencia de Los Altos de Guatemala, la diversidad racial en el oriente fue aprovechada para la formacion segregada de las unidades milicianas, hecho que permitio a mestizos, pardos y mulatos el ascenso social y politico, pero tambien permitio que la herencia "espanola" fuera recreada a nivel local, aunque a nivel oficial no siempre fuera asi. (19)

Chiapas

Si bien es cierto que Chiapas no fue una unidad territorial antes de 1786, aqui se enfatiza sobre todo los territorios de dominados por Tuxtla, Ciudad Real y Comitan. Si se observa desde el plano de formacion de unidades militares, el ano de 1712 constituyo un punto de inflexion por la rebelion de los Zendales y las alianzas formadas entre distintos pueblos indigenas y las autoridades militares espanolas. Frente al exito de los zendales para conseguir un espacio autonomo en sus territorios, las autoridades reales tuvieron que reorganizar las tropas disponibles en Ciudad Real y sus alrededores y esperar los refuerzos que llegaron desde Guatemala y Tabasco. El nucleo de las tropas movilizadas estaba formada por criollos, mestizos y mulatos de Ciudad Real, mas 215 soldados transferidos desde Guatemala. A esto se agregaron, en un primer momento, 150 indigenas de Chiapa de Indios. (20) Este aspecto tenia una raiz mucho mas profunda. Los chiapanecas, el pueblo maya de Chiapa de Corzo, habia sido uno de los mas resistentes a la conquista del siglo XVI. Despues de haberse rebelado durante los primeros anos despues de la etapa militar, su estrategia para adaptarse al regimen colonial paso por cambiar de alianzas y volverse un grupo fiel a la Corona, a tal punto que por ello apoyaron a las autoridades en las incursiones hacia las Montanas Mayas en 1712. (21)

El primer aspecto que se debe de anotar en la distribucion de las milicias en Chiapas en 1735-1736 es que las milicias de la zona de los Zendales eran muy pequenas, pero podian recibir el apoyo importante de las distintas unidades milicianas de Ciudad Real y, en menor medida, de Los Llanos, Chiapa de Indios e Ixtacomitlan. La orden recibida por las autoridades en Ciudad Real era la de hacer una revista general de todas las milicias y la gente ladina de esa jurisdiccion. Para la organizacion de las milicias de "gente ladina" comprendida entre los 14 y 60 anos en Comitan, Socoltenango, San Bartolome, Teopisca, Amatenango, Aguacatenango, Zapaluta, Escuitenango y las haciendas proximas. Es decir, la zona de influencia de Comitan y el Camino Real. Al poco tiempo, se giraron ordenes similares para otros pueblos de Chiapas. (22)

En el balance realizado en 1767 por el Capitan General es visible que el reclutamiento en Chiapas y Soconusco mantuvo la division en el servicio militar, en contraste con Los Altos de Guatemala. Se tenian en ese momento 13 companias de infanteria y dos de caballeria formadas por "espanoles" y casi la misma cantidad (12 de infanteria y dos de caballeria) para mulatos. Se totalizaban 1,125 oficiales y soldados de infanteria y 164 de caballeria. (23)

La construccion de la ciudadania en Guatemala y Mexico, su impacto en el servicio militar

La construccion de los Estados en America hispana despues de la coyuntura 1808-1824 implico la formacion de un cuerpo de ciudadanos con derechos y obligaciones iguales ante la ley y responsables de la conduccion de los negocios publicos. Sin embargo, para alcanzar este objetivo, las elites herederas del poder en esta nueva etapa tenian que afrontar la herencia colonial del manejo de la diversidad social, tal como se ha ejemplificado aqui en el tema militar: ?como construir un cuerpo homogeneo de ciudadanos, si cada uno de los pueblos indigenas solicitaba el respeto a los derechos diferenciados que habian disfrutado antes de la debacle de la Monarquia?

En el caso particular del Reino de Guatemala y la Nueva Espana, las tensiones y conflictos en distinto grado significaron dos aspectos centrales. El primero, fue la confirmacion de los derechos conseguidos por la poblacion mestiza y mulata (ya vista como ladina en algunas zonas) gracias al servicio en las milicias coloniales. Por otro, si los primeros textos legales republicanos buscaban igualar a la poblacion indigena con la no indigena, a traves de una ciudadania civica, se abria la posibilidad de armar a los indigenas a un nuevo nivel con el miedo que eso conllevaba para las elites.

Otro factor clave es que las luchas que se originaron por la definicion territorial de los nuevos Estados, ya sean federales o centralistas, estuvo acompanada de las pugnas por la autonomia local y regional. Un resultado de esto fue que los Estados de Guatemala y Mexico no existieron desde el inicio como proyectos asentados y definidos. Por el contrario, la incorporacion de Chiapas y los proyectos autonomistas en Los Altos de Guatemala y Yucatan muestran que los proyectos defendidos desde las antiguas capitales coloniales fueron construidos por medio de un proceso complejo y extendido en el tiempo. Por esta misma razon, los proyectos nacionales que buscaron construir una identidad nacional tambien eran el resultado de una trayectoria conflictiva en la que se ha querido negar la ideologia que ha excluido a la poblacion indigena de la misma. Como lo reconoce Enrique Florescano, el principal problema ha sido "la presuncion falaz de que hay una sola identidad mexicana" y/o guatemalteca, en el otro caso. (24)

El proyecto nacional guatemalteco en sus primeras etapas reconocio a traves de las constituciones la existencia de una ciudadania civica-universal (1824-1829) en la que los indigenas podian alcanzar el reconocimiento como ciudadanos. Sin embargo, con las guerras federales y el ejemplo de los vecinos Yucatan y Chiapas, el proyecto politico defendido desde la Ciudad de Guatemala se transformo para garantizar la segregacion indigena de la direccion del Estado, reinstalando las Leyes de Indias en un contexto republicano (1838-1865). Con ello, la direccion del Estado fue exclusiva para la elite guatemalteca con el apoyo de los milicianos y sectores del centro y oriente, muchos de ellos reconocidos como nuevos ciudadanos, pues poco a poco equiparo la referencia de ladino a la de guatemalteco. (25)

En este contexto, ?como entender la participacion de indigenas en milicias en Guatemala, si uno de los principales mecanismos de difusion de la ciudadania, el servicio de las armas, era en gran medida ajeno a la mayoria de la poblacion? Durante el periodo colonial, los indigenas tenian prohibido portar armas y usar caballo. Los unicos exceptuados eran algunos notables locales o pueblos que tenian el privilegio. Hubo casos concretos reportados de indigenas dentro de las milicias o batallones que muestra tambien otros aspectos de la politica segregadora de la Corona. A inicios del siglo XIX, se reportaron casos individuales de indigenas que dicen mucho acerca de la politica oficial en el servicio de las armas. Por un lado, se reforzo el reclutamiento para los batallones fijos con la intencion de garantizar la disponibilidad de tropas para cuidar la Ciudad de Guatemala y otros puestos costeros. Por otro, la coyuntura de crisis institucional entre 1808 y 1814 y la emision de la Constitucion de Cadiz, estuvo marcada por las revueltas en San Salvador, Granada y Guatemala. La presencia de Jose de Bustamante y Guerra, como Capitan General, llevo a que se formara entre 1811 y 1813 un nuevo ejercito colonial con la intencion de atajar nuevos intentos de revueltas. (26) En este contexto, se dieron los casos de reclutamiento indigenas, como el del soldado Jose Tomas Perez, proveniente del barrio de Candelaria. Las autoridades locales acusaron a Perez de ser indigena tributario que no debia de estar en el Batallon fijo, pero que habia prestado servicio entre 1812 y 1816. El oficial a cargo informo al Capitan General, Jose de Bustamante, que el soldado habia sido sentenciado a diez anos por intentos de desercion. Por esta razon, la justicia militar fallo conforme el dictamen del oficial, obligando al indigena Perez a cumplir su servicio. (27)

En el caso del periodo de Bustamante, 1811-1816, y su apoyo para mejorar los cuerpos militares y milicianos, coincidio con la agudizacion del conflicto militar en la Nueva Espana. Como ya lo han mencionado otros autores, en la Nueva Espana se hicieron intentos serios para armar a sectores de la sociedad, como a una parte de los indigenas, para hacerle frente a los grupos insurgentes. El Ejercito realista ocupo tierras, pueblos y caminos, forzando a las poblaciones a dar aportes en soldados y otros recursos para los oficiales y soldados. En este sentido, el Virrey Felix Calleja implemento una nueva ordenanza para los reclutamientos, en la cual se incorporaban a los indigenas como tropas.

La insurgencia generalizada en la Nueva Espana a partir de 1810 obligo a los oficiales del Ejercito Realista a enfrentar una serie de movimientos armados a lo largo del Virreinato. Frente a la insuficiencia de soldados y recursos, a partir de junio de 1811, se emitio el llamado "Plan Calleja" que llevo a la formacion de unidades milicianas en los pueblos para que se defendieran a si mismos de los rebeldes y permitir a las unidades regulares del Ejercito para la ofensiva concentrada en lugares estrategicos. El plan implicaba cuatro aspectos centrales para las formas de reclutamiento. El primero era la participacion de indigenas, pues para movilizar a las aldeas y pueblos habia que considerar a este sector para garantizar los reemplazos. Aunque si bien es cierto que al inicio de la implementacion de este proyecto tenia cierta vision elitista, las urgencias de la guerra obligaron a este paso. El segundo era el fin de la separacion entre blancos, morenos, pardos e indigenas en la formacion de las unidades militares. Esto provoco grandes conflictos, pero marcaba un cambio clave. El tercero, la eleccion de los oficiales por medio de una votacion interna de cada unidad. Esto cambio la tradicion borbonica de que los oficiales de los cuerpos milicianos fueran veteranos. Y el ultimo, la creacion de fondos locales para el sostenimiento de las milicias. De esta manera, las Cajas Reales se desatendian de cubrir los gastos militares. Es decir, la aplicacion del plan implico el traslado de los costos sociales y economicos de la campana contrainsurgente a los mismos pueblos. Esto tuvo un impacto enorme en las formas de organizacion militar posteriores a la independencia. (28)

En el caso del Reino de Guatemala, en diciembre de 1811, Bustamante giro las instrucciones para la formacion de milicias urbanas definidas como "Companias de voluntarios distinguidos de Fernando VII". El capitan general reconocio que varias solicitudes para formar estas companias habian llegado, sobre todo desde Los Altos y Chiapas. Bustamante fue claro en afirmar que debian de formarse de "las personas honradas, en la clase de ladinos, que tengan bienes propios, industria, u oficio para mantenerse con una mediana decencia correspondiente a su esfera" y, con vehemencia, aclaraba que el servicio patriotico debia de ser una de las principales metas para los ladinos y espanoles. Por otro lado agregaba, en lo que se refiere a la participacion indigena:
   Tambien podran formarse companias de Indios en los pueblos
   numerosos, distintas e independientes de las de Ladinos,
   componiendose de los principales de cada comun, que tengan bienes,
   sean industriosos, y se sepan explicar en castellano. (29)


Si bien es cierto que esta coyuntura pudo servir para que desde algunos pueblos y parajes los indigenas se incorporaran a las milicias, ya sea como un mecanismo para luchar por el poder local o para protegerse de la presion creciente de las autoridades locales y regionales, tambien se debe de recordar que desde finales del siglo XVIII habian aumentado la presencia de funcionarios y habitantes espanoles y ladinos que, aprovechando las nuevas politicas de salud y gobierno (cf. vacunas, tributos, escuelas y ayuntamientos), supervisaron con mayor detalle la vida diaria de las poblaciones indigenas en Los Altos de Guatemala. Esta fue la base para un ciclo de revueltas en varios pueblos y ciudades cuya chispa fue el cambio en la politica sobre el tributo (1800-1812), la emision de la Constitucion de Cadiz, el retorno del absolutismo y la reinstalacion constitucional (1812-1820). Estos procesos reforzaron la identidad miliciana ladina, como fue el caso de las milicias quezaltecas bajo la direccion de Prudencio de Cozar, pues fueron las encargadas de reprimir a estos pueblos. (30) Vicente Filisola, en un informe enviado en julio de 1823, pinto un panorama oscuro en cuando a la calidad de las fuerzas regulares y milicianas. El Batallon Fijo, compuesto de seis companias con alrededor de 500 hombres ubicada en la Ciudad de Guatemala para proteger la sede central del gobierno. A esta se agregaban cinco companias, que totalizaban casi 400 hombres, repartidas en distintos puntos estrategicos, en especial puertos: Trujillo, Omoa, Castillo del Golfo, Rio San Juan y presidio en Peten. (31) La queja principal de Filisola contra esta tropa, ademas de su indisciplina por ser muchos de ellos antiguos presidiarios, era la vinculacion social que habian alcanzado oficiales y soldados hacia el lugar de servicio, afincando a estos en la dinamica social local. Con ello, se promovia la poca fidelidad de la tropa hacia las autoridades asentadas en Ciudad de Guatemala:
   es consiguiente a la distancia la mala calidad de esta tropa y el
   abandono de sus oficiales, entregados por lo general a indecentes
   granjerias, a defraudar al soldado en sus haberes, y el que se
   distraigan con las relaciones que contrae el militar arraigandose
   en un punto fijo, donde o toma parte en los negocios politicos y
   contribuye a la division que reina en los pueblos pequenos, o
   uniendose al comandante principal, se forman monopolios; siendo
   todo un germen productivo de descontento, de quejas, de acusaciones
   mutuas y de discordia. (32)


Ademas, las tropas ubicadas en las lejanas costas no disponian de un Estado Mayor, es decir, de un cuerpo de oficiales encargados de la disciplina y entrenamiento constantes para mantener las capacidades operativas de las companias fijas. En cuanto a las milicias provinciales, unidades militares que por su condicion tienen un entrenamiento dirigido por oficiales veteranos, el panorama no era alentador. Con apenas ocho a diez veteranos para cuidar de la disciplina de las unidades milicianas, las posibilidades para la mejora militar no existian:
   los jefes, oficiales, sargentos, cabos y soldados voluntarios nada
   pueden aprender de su carrera, por aquella razon, no siendo en la
   mayor parte esta ultimas clases mas que unos hombres alistados,
   cargados de hijos y miserias, que gozan fuero para el
   entorpecimiento de la justicia ordinaria en los pueblos de sus
   residencias, sin la mas minima instruccion militar, por estar,
   ademas, diseminados en pueblos, aldeas y haciendas muy distantes
   entre si, de dificil o casi imposible reunion para las asambleas.
   (33)


De la misma manera, la caballeria no disponia de caballos para cumplir sus funciones y la artilleria contaba con pocas piezas operativas. Los gastos ocasionados por estas unidades indisciplinadas alcanzaban, de infanteria y caballeria, la enorme cifra de 264,699 pesos anuales. En la propuesta de Filisola para reorganizar las unidades militares, es de destacar que asignaba un batallon de milicia en Chiquimula, pronto a atender las emergencias en la costa caribena, y otro en Quetzaltenango.

A pesar que hubo otros intentos para preparar fuerzas federales y estatales antes de 1826, fue durante la Primera Guerra Federal (1826-1829) que se organizaron, sobre la marcha, nuevas unidades militares, se adquirio mayor experiencia en combate y se mejoraron las tacticas gracias a la llegada de oficiales extranjeros. La intensidad del conflicto obligo finalmente a la incorporacion de indigenas a las fuerzas combatientes, como lo admitia el Secretario de Estado de Guatemala:
   se ha mandado de algun tiempo a esta parte que se contase con ellos
   para la distribucion, reunion y remision de los cupos; siempre
   eligiendo solteros (...) y ultimamente se ha prevenido que solo se
   designen para el servicio militar a los que poseen el idioma
   castellano y que por sus demas circunstancias son de los que se
   llaman aladinados. (...) es muy de notar que los que hablan nuestro
   idioma y sirven con gusto, son de los mejores soldados. Sin duda
   por esto en los otros Estados de esta Republica, en la de Mexico, y
   en diversos puntos de America, se ocupa a esta clase, y con buen
   suceso, en la profesion militar. (34)


Los reclutamientos que tuvieron lugar durante la guerra se extendieron en el tiempo, incluyendo a todas las facciones en lucha. Por esta razon, se reportaron otros casos de reclutamiento de indigenas, como en Suchitepequez, por el bando liberal, en 1826. Se formaron companias civicas de indigenas y se inicio la fabricacion de polvora utilizando dinero de las cofradias y obras pias del lugar, pero la presencia de ladinos siempre fue la base, como lo atestigua el caso de San Marcos. (35)

La decada de 1830 se hizo patente el proceso de reforma militar con el gobierno de Mariano Galvez (1831-1838) y las alianzas creadas con algunos sectores, como los artesanos, para formar las unidades militares en la region central del Estado. Al mismo tiempo, fue notable la incorporacion a la Division de Los Altos de la poblacion ladina de esa region, a niveles mayores por la guerra contra los exiliados de 1829 en la frontera con Chiapas y en la costa del caribe hondureno. Por esta razon, Nicolas Raoul citaba el ejemplo de Agustin Guzman, oficial de origen chiapaneco que habia ascendido al liderazgo de estas unidades, como ejemplo de un oficial.

Por su parte, los oficiales y soldados ubicados en la ciudad de Guatemala eran vistos como la base mas firme del gobierno de Mariano Galvez. No en balde, en momentos de crisis en 1837, cuando se acercaba la eleccion por la jefatura del Estado de Guatemala, el debate era si los integrantes de la fuerza armada podian participar en la votacion, tal como lo expresaban en ese momento los oficiales.

La difusion del servicio militar durante el periodo de 1839 a 1870 estuvo marcado por la figura de Rafael Carrera (1814-1865). Al igual que algunos de sus lugartenientes mas cercanos, Carrera era veterano de la Primera Guerra Federal (1826-1829), adquiriendo experiencia que fue aplicada durante la rebelion de 1837-1839. A pesar de las contradicciones internas, Rafael Carrera pudo construir un liderazgo que abarcaba a ladinos, mulatos e indigenas en el oriente y centro del Estado de Guatemala durante la rebelion. Luego, participo activamente en las luchas facciosas por el poder, logrando asi ser reconocido como lider militar por una parte importante de la elite guatemalteca a partir de 1839. Sin embargo, el gran salto tuvo lugar en 1840, durante la campana militar contra el Estado de Los Altos. (36) Carrera construyo alianzas con los principales de varias comunidades indigenas de esa region, facilitando que el descontento indigena por las politicas fiscales y agrarias de ese Estado fuera canalizado para apoyar la campana militar. Segun algunos testigos, Carrera pudo contar con casi 2,000 indigenas en el momento de su triunfo militar contra ese Estado. (37)

En cuanto al servicio militar y la ciudadania durante este periodo, la elite conservadora decidio reactivar las Leyes de Indias para garantizar una ciudadania diferenciada para los indigenas. Esto se plasmo en varias leyes de 1839 y 1840 que garantizaron que la negociacion militar de los principales indigenas con Carrera se mantuviera. Ahora bien, en el mediano plazo, esto condujo a la separacion de los indigenas del servicio militar formal, tal como lo ordena el acuerdo gubernativo de 1851.

En este sentido, como lo sugirio Sullivan-Gonzalez, el esfuerzo militar del Estado recayo en las poblaciones de la Montana en particular y el oriente en general. La mayor parte del ejercito guatemalteco que triunfo en la guerra de 1863 contra El Salvador provenia de esa region. Y, como lo sugeri en otro lugar, la militarizacion de algunos puntos de esa parte de Guatemala alcanzo, en ese mismo momento, a casi todos los hombres adultos, es decir, eran pueblos movilizados casi en su totalidad, si se toma en cuenta que tambien tenian que ir mujeres para las tarcas de alimentacion. (38) Y como lo sugieren los trabajos de Claudia Dary, Matilde Gonzalez y el mio, (39) los que formaban las unidades militares en oriente durante el periodo de Carrera le disputaron los territorios a las poblaciones indigenas, pues se aprovecharon de la posicion de fuerza que consiguieron por su participacion en las guerras constantes de la primera mitad del siglo XIX, aunque el reconocimiento en el siglo XX haya ubicado a una parte de los indigenas orientales como "ladinos". (40)

Mexico y Chiapas

La historia politica de Mexico en el siglo XIX estuvo marcado, como lo apunta la mayor parte de la historiografia, por las guerras peleadas contra ejercitos extranjeros (1847, 1862-1867) y las constantes guerras civiles que atravesaron todo el territorio. Esta situacion obligo a la incorporacion de importantes sectores de la poblacion, indigena y no indigena, a las unidades del ejercito, milicias y Guardia nacional. Por estas razones, este periodo de la historia mexicana ha sido visto como anarquico marcado por la militarizacion, los pronunciamientos y los conflictos internos sin solucion a corto plazo. Por esta razon, una de las visiones que primo fue la de un ejercito que monopolizo el poder. Sin embargo, esta vision ha sido corregida por buena parte de la historiografia reciente, pues se han mostrado las distintas "culturas politicas" que se formaron en las regiones del pais. Esto ha llevado a explorar el fenomeno de la guerra desde perspectivas mas sociales. En ese sentido, tal como lo demuestra Josefina Zoraida Vazquez en diversos trabajos, el impacto de la guerra fue enorme, borrando las fronteras entre los militares y los civiles:
   Las autoridades civiles intentaron someter al Ejercito para detener
   los pronunciamientos y el desorden sin conseguirlo, en parte porque
   la division de civiles y militares no era clara; en casi todas las
   alianzas, el ejercito ponia la fuerza y los civiles los objetivos y
   los recursos. (41)


En el fondo, la postura de Vazquez expresa bien las consecuencias sociales de la militarizacion que tuvo lugar en Nueva Espana a partir de 1808, pero sugiriendo un aspecto central: la politizacion de todos aquellos que se identifican como soldados/milicianos/oficiales. Acto que no dependia exclusivamente de la influencia de los "civiles", sino que tambien era parte del rol que tenian los militares como actores politicos. (42) Por esta razon, la relacion que existio entre ejercito, milicias y politica fue clave porque a partir de ella se pueden seguir los pasos de una trayectoria compleja, con saltos y bifurcaciones sobre la formacion estatal mexicana. En este sentido, si se observa desde un plano institucional, las fuerzas de guerra mexicanas fueron divididas en muchas estructuras paralelas, con sus propios derechos y privilegios: Ejercito regular, milicia activa, civica, etc. Pero aun mas importante, es que cada una dependio en cuanto al financiamiento y linea de mando de instancias diversas: el Ejercito del Gobierno Nacional, las milicias activas de los Estados y las civicas de los cuerpos municipales. (43) Esto es expresion de la difusion del servicio militar por la frecuencia e intensidad de los conflictos que tuvieron lugar en estos territorios y recuerda que, junto al antiguo Virreinato del Rio de la Plata, Mexico fue de las zonas mas militarizadas en la America Hispana durante la primera mitad del siglo XIX. En cada ocasion que un nuevo grupo conquistaba el poder, la reorganizacion de las milicias y ejercito regular era uno de los primeros pasos. Con la crisis generada por la guerra contra Estados Unidos (1846-1848), la reorganizacion de las milicias como Guardias Nacionales dio un giro importante en la politizacion local y su encuadramiento marcial.

La Guardia Nacional fue un nuevo paso para reorganizar las unidades locales de milicias para apoyar en la defensa de la Republica Mexicana. Por esta razon, si bien es cierto su fundacion fue en la decada de 1830, es con la guerra contra Estados Unidos que adquirio la difusion en todo el territorio. Las nuevas unidades llegaron a ser el espacio fundamental de la politizacion y el ejercicio de las armas para los adultos de 18 a 50 anos. La formacion de las Guardias estaba atada a la eleccion de los ayuntamientos y el ejercicio del voto a nivel local, facilitando asi que los consensos locales fueran la base para crear las unidades de guardias. Al mismo tiempo, ser parte de estas unidades significaba combatir a nivel local y, en algunos casos, movilizarse fuera del espacio estatal. Sin embargo, los guardias ganaban los derechos de ciudadanos, pues eran sujetos a la reparticion de tierras y el derecho al voto. Asi, la Guardia Nacional fue:
   La primera organizacion laica nacional y republicana con base en
   pueblos, villas y ciudades capitales. Esta, en oposicion a la
   Iglesia, forjo al nuevo ciudadano a traves del ejercicio de las
   armas, difundio una cultura civica donde el soldado-ciudadano elige
   directamente, el ciudadano en armas defiende de toda amenaza a la
   nacion y, por esta accion, es merecedor de plenos derechos de
   ciudadania. (44)


Otro aspecto clave en las unidades de la Guardia Nacional es que en su interior convergian indigenas y no indigenas. Este hecho fue clave para la obtencion de bases sociales para el reclutamiento en zonas de guerra. Los distintos trabajos sobre el area de Puebla han mostrado como los guardias fueron clave para el triunfo federal en las decadas de 1850 y 1860. Por esta razon, como todos estos autores han mostrado, la posibilidad de ascenso politico y social a traves del servicio como guardia y el combate, ayudo a que al finalizar los conflictos, los antiguos combatientes exigieran los derechos ciudadanos prometidos por muchos de los discursos y leyes liberales. Esto fue la base de muchos de los conflictos y represiones que tuvieron lugar en el siglo XIX. Pero al mismo tiempo, los matices y diferencias a lo largo del territorio mexicano dependieron de las situaciones locales. (45)

?Que sucedio en Chiapas? La coyuntura del Imperio de Iturbide y la anexion a Mexico (1821-1824) las tensiones salieron a flote, abriendo una oportunidad para que la poblacion ladina en varios lugares fuese incorporada a las milicias. La incursion de Vicente Filisola a Centroamerica a inicios de 1822 obligo a este comandante a reclutar soldados durante su paso por Chiapas. Se estiman en casi 150 chiapanecos los que venian dentro del batallon de 600 soldados de infanteria y caballeria que formaban la "Division Auxiliar". (46) Por otro lado, era reconocido que Ciudad Real no tenia el peso militar que si tenian Tuxtla y Comitan. Esto se ejemplifica en las pugnas de los "Chiapas Libres" por el respeto a la autonomia de la provincia (1823). (47) Por su parte, Tapachula siempre estuvo relacionada con los intereses comerciales de Quetzaltenango, ya sea por lazos familiares o negocios. Esto llevo a que los agentes mexicanos que buscaban la anexion de Chiapas siempre pusieran su atencion ante la actitud de notables y pobladores de Tapachula para incorporarse a Centroamerica. Jose Javier Bustamante, uno de los principales agentes mexicanos en Chiapas, informo que:
   la ocupacion de Tapachula es facil y obra de cien hombres; pero el
   resultado costoso. La oposicion por armas solo podria intentarla
   Guatemala, auxiliando aquellos pueblos con las fuerzas de
   Quetzaltenango y Totonicapan. La de Tapachula ha sido de tres
   companias a ochenta y cuatro hombres sin disciplina, con 25 fusiles
   que creo no se han renovado en muchos anos y han de estar inutiles,
   porque aquel temperamento calido y humedo los destruye. (48)


Para evitar que la accion armada proporcionara argumentos a favor del gobierno de la Federacion de Centroamerica, Bustamante consideraba que se debia de negociar con algunos notables de Tapachula para que se "pronunciaran" a favor de Mexico, apoyados por un contingente militar ubicado en Tonala. Por su parte, el mismo personaje considero que a los chuj, pueblo maya ubicado en territorio chiapaneco y guatemalteco, en la parte norte de Huehuetenango, debia de ser favorecido con el comercio hacia Comitan, su territorio natural, para ganar la mayor parte del territorio posible. (49)

Durante las proximas decadas, se haria visible la agudizacion de las tensiones en las zonas de los Altos, Comitan y Tuxtla gracias a la identificacion de la ciudadania con los sectores no indigenas, recreando asi una identidad ladina, compartida con Los Altos de Guatemala. A traves de la participacion politica en las instancias oficiales, en ayuntamientos, en la reparticion agraria y, en especial, en la participacion en las unidades milicianas, es que la ciudadania fue un derecho adquirido por la poblacion considerada como ladina. (50)

Epilogo

En una fria manana del 5 de febrero ultimo, en la plaza central de San Cristobal de las Casas frente al Palacio Municipal en construccion, se reunieron autoridades del Estado y la Ciudad acompanados de escolares, una banda militar y personal de servicios ciudadanos. La reunion tenia como objetivo festejar los 99 anos de la actual Constitucion Mexicana (1917), una de las grandes efemerides que se celebran en la actualidad en ese pais (vease Fotografia 1). Mas alla de los periodistas, unos turistas y unos pocos habitantes de la ciudad, la celebracion no era tan concurrida como se podia esperar. Los discursos estaban dirigidos a rescatar la esencia de la nacion mexicana en general, pero tambien el tema de la integracion de todos los "mexicanos", es decir, la formacion de la nacion mexicana. Un discurso muy significativo pues en ese mismo momento, a unos metros del festejo, la plaza frente a la Catedral de San Cristobal de las Casas estaba ocupada por representantes indigenas y campesinos del Estado que protestaban por las condiciones economicas y la poca atencion a sus necesidades por parte de las autoridades. Un simbolo de las contradicciones que atraviesan a todos los habitantes del Estado desde el punto de vista etnico y social.

En esta celebracion hubo otros elementos que portaban un significado mucho mas profundo y de larga duracion. En primer lugar, la presencia tan visible del Ejercito a traves de la banda marcial encargada de la musica y de otros miembros de la fuerza armada. Clave porque el nacionalismo mexicano esta fundamentado, en gran medida, en las conmemoraciones de las victorias frente a las amenazas exteriores, al papel de "patriotas" que han tenido los soldados y oficiales frente a los invasores. Esto se hace visible en otras efemerides como el 5 de Mayo, fecha de la batalla de Puebla de 1862.

Asi que la presencia del Ejercito en la celebracion del 5 de Febrero de 2016 en San Cristobal no era extrana a las celebraciones publicas. Ahora bien, la presencia de los escolares en la celebracion tenia que ver con el militarismo del siglo xix y la presencia aun hoy de esa memoria. En la celebracion, las ninas y ninos representaban al futuro de la nacion, a los que se inician en el camino de la pedagogia ciudadana y, por lo tanto, los que sucederan a los dirigentes que en ese momento dirigian la actividad. Los infantes provenian de la escuela Crescencio Rosas. Fueron invitados para representar una escuela que lleva el nombre de uno de los principales oficiales militares en la historia de Chiapas (vease Fotografia 2). Aunque no era originario del Estado, su papel en la represion militar en contra de las aldeas y pueblos indigenas durante la rebelion de 1869-1870 ha permitido que su nombre perdure en la memoria coleta y, por lo tanto, sea uno de los heroes recuperados en forma recurrente. Y que su nombre estuviese presente es mas que indicativo del sustrato que ha dejado en la memoria coleta en particular y chiapaneca en general, hecho que enfatiza la importancia del estudio de las fuerzas de guerra pues fueron parte integral a la hora de definir la ciudadania, etnicidad y, en general, el poder en esos territorios.

Juan Carlos SARAZUA, Coordinacion de Humanidades Centro Peninsular en Humanidades y en Ciencias Sociales, Programa de becas posdoctorales, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, Mexico, correo electronico: jsarazua2@gmail.com

Recibido el 26 de abril de 2016; aceptado el 07 de julio de 2016

(1) Cf. Los estudios de la Nueva Politica.

(2) Cf. Manuel Chust y Juan Marchcna (coords.). Las armas de la nacion. Independencia y ciudadania en Hispanoamerica (1750-1850), Iberoamericana-Veurvert, Madrid, 2007; Juan Carlos Garavaglia y Eduardo Zimmermann (eds.), Las fuerzas de guerra en la construccion del Estado: America Latina, siglo XIX, Prohistoria Ediciones, Rosario, 2012; Juan Ortiz Escamilla (coord.), Fuerzas militares en Iberoamerica, siglos XVIII y XIX, El Colegio de Mexico-EI Colegio de Michoacan-Universidad Veracruzana, Mexico, 2005.

(3) Cf. Florencia Mallon, Campesino y nacion: la construccion de Mexico y Peru poscoloniales, Colegio de Michoacan-El Colegio de San Luis A.C.-CIESAS, Mexico, 2004.

(4) Cf. Allan Kuethe sugiere, por ejemplo, que las milicias disciplinadas despues de 1765 fueron un exito si estaban cerca de la costa, como el caso de Cuba, pero menos efectivas en los altiplanos y tierra firme. Alian Kuethe, "Las milicias disciplinadas ?fracaso o exito", Fuerzas militares en Iberoamerica, siglos XVIII y XIX, Juan Ortiz Escamilla (coord.). El Colegio de Mexico-EI Colegio de Michoacan-Universidad Veracruzana, Mexico, 2005, pp. 9-26.

(5) Cf. Alejandro Rabinovich, La societe guerriere. Rennes, PUR, 2013.

(6) Thibaud, Clement, Republica en Armas. Los ejercitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y Venezuela, Editorial Planeta-IFEA, Bogota, 2003. Por su parte, Marixa Lasso afirma que "Las guerras republicanas de independencia invitan a un sinnumero de interpretaciones politicas. Muchos afro-colombianos abrazaron el republicanismo en la esperanza de liberarse de la opresion y la discriminacion. A lo largo y despues de las guerras, ellos presionaron a la elite criolla en favor de nociones de igualdad y ciudadania. Se hace entonces necesario entender el racismo imperante y las desigualdades sociales de los siglos diecinueve y veinte, no como una continuacion historica de patrones coloniales, sino como nuevas y modernas nociones de desigualdad". Marixa Lasso, "El dia de la independencia: una revision necesaria", Nuevo Mundo Mundos Nuevos, disponible en <http://nuevomundo.revues.org/32872>, consultado el 8 de agosto de 2016.

(7) El caso de Huanta esta explica en Cecilia Mendez, The Plebeian Republic. The Huanta rebellion and the making of the peruvian state, 1820-1850, Duke University Press, Durham and London, 2005.

(8) Cf. Ana Margarita Gomez, "Al servicio de las armas. The Bourbon Army of late colonial Guatemala, 1762-1821", PhD. Diss., University of Minnesota, 2003.

(9) Op. cit.

(10) Citado en Jorge Victoria Ojeda, Las Tropas Auxiliares del Rev, UCR, San Jose, 2007, pp. 27-28.

(11) Jorge Victoria Ojeda, Las Tropas Auxiliares de Carlos IV: de Saint-Domingue al Mundo Hispano, Castcllo de la Plana, Publicaciones de la Univcrsitat Jaumc I, 2011, pp. 206-217. El historiador costarricense Aharon Arguedas ha demostrado que las tropas espanolas asentadas en Trujillo huyeron con la llegada del contingente ingles. Sin embargo, las Tropas Auxiliares, las tropas mulatas locales y Caribes Negros pudieron rechazar la invasion. Aharon Arguedas, "The Kingdom of Guatemala: under the Military Reform, 1755-1808", PhD Diss., Texas Christian University, 2006, 237 pp.

(12) Arturo Taracena, Invencion criolla, sueno ladino, pesadilla indigena. Los Altos, de region a Estado, 1750-1871, CIRMA. Antigua Guatemala, 2000: Aaron Pollack, Levantamiento k'iche' en Totonicapan, 1820: los lugares de las politicas subalternas, AVANCSO, Guatemala, 2008; Jorge Gonzalez, La experiencia colonial y transicion a la Independencia en el occidente de Guatemala. Quetzaltenango: de pueblo indigena a ciudad multietnica, 1520-1825, CEP1ICIS-UNAM, Merida, 2015.

(13) Este hecho ya habia sido recalcado por Severo Martinez Pelaez en su libro sobre Motines de Indios, FyG Editores, Guatemala, 2011. pp. 188-191.

(14) En el siglo xix la novela Henri el Canciller muestra esta variedad. Joseph Sue (Alfred de Valois) Henri el Canciller. Recuerdos de un viaje a America Central, CEPCHIS-UNAM, Merida, 2013. En estudios antropologicos recientes tambien surge esta referencia. Vease Christa Little-Siebold "Orientando las vicisitudes de la identidad: etnia, pueblo y comunidad en el oriente de Guatemala", en Memorias del mestizaje. Cultura politica en Centroamerica de 1920 al presente, Dario Euraque, Jeffrey Gould y Charles Hale (eds.), CIRMA, Antigua, Guatemala, 2004. pp. 193-214. Por otro lado, en la memoria de los habitantes y elites de Zacapa y Chiquimula se mantiene hoy la concepcion de descendencia espanola como un mecanismo de blanqueamiento, negando la herencia negra e indigena de la zona. Ver Matilde Gonzalez. Territorio, actores armados y formacion del Estado, Cara Parens, Guatemala, 2013. Para el caso de Jalapa, vease el estudio de Claudia Dary, Unidos por nuestro territorio: identidad y organizacion social en Santa Maria Xalapan, USAC, Guatemala, 2010.

(15) Manuel Claro Delgado Ejercito v sociedad en Centroamerica en el siglo XVIII, Ministerio de la Defensa, Madrid, 2010, pp. 452-456.

(16) Gomez, Al servicio de las armas, pp. 107-108. La autora afirma que los milicianos pelearon en las instancias judiciales sus nuevos privilegios pues la mayor parte de expedientes relacionados con este cuerpo eran sobre la defensa del Fuero militar.

(17) Dary, Unidos por nuestro territorio ..., p. 69.

(18) Ralph Lee Woodward. Rafael Carrera y la creacion de la Republica de Guatemala, 1821-1871, CIRMA, Antigua Guatemala, 2002; Matilde Gonzalez, Territorio, actores armados y formacion del Estado, Cara Parens-URL, Guatemala, 2014; Brian Connaughton (coord.), Repensando Guatemala en la epoca de Rafael Carrera. El pais, el hombre y las coordenadas de su tiempo, GEDISA-UAM Iztapalapa, Mexico, 2015; Hazel Ingersoll, "The War of the Mountain: A Study of reactionary peasant insurgency in Guatemala, 1837-1873", tesis de doctorado, George Washington University, 1972; Julio Pinto Soria, Centroamerica, de la colonia al Estado Nacional (1800-1840), Editorial Universitaria, Guatemala, 1989; Arturo Taracena, Invencion criolla, sueno ladino, pesadilla indigena. Los Altos de Guatemala, de region a Estado, 1850-1871, CIRMA, Antigua Guatemala, 2000; Douglas Sullivan Gonzalez, Piety, Power and Politics: religion and nation formation in Guatemala, 1821-1871, University of Pittsburgh Press, Pittsburg, 1998; Jorge Gonzalez Alzate, "A history of Los Altos, Guatemala a study of regional conflict and national integration, 1750-1885", tesis de doctorado, Tulane University, 1994; Juan Carlos Solorzano, "Rafael Carrera, ?reaccion conservadora o revolucion campesina? Guatemala, 1837-1873" en Anuario de Estudios Centroamericanos, Universidad de Costa Rica, vol. 13, num. 2, 1987, pp. 5-35; Daniele Pompejano, La crisis del Antiguo Regimen en Guatemala (1839-1871), Editorial Universitaria, Guatemala, 1997; Ann Jefferson, "The Rebellion of Mita, Eastern Guatemala in 1837", tesis de doctorado. University of Massachusetts, 2000, Greg Grandin, La sangre de Guatemala. Raza y nacion en Quetzaltenango, 1750-1954, Editorial Universitaria, Guatemala, 2007; Michael Fry, "Agrarian Society in the Guatemalan Montana, 1700-1840", tesis de doctorado, Tulane University, New Orleans 1988).

(19) Cf. Gonzalez, Territorio, actores armados ...

(20) Martinez PElacz, Motines ..., p. 428.

(21) Juan Pedro Viqueira, Encrucijadas chiapanecas. Historia, economia, religion e identidad, COLMEX-Tusquets, Mexico, 2002, pp. 269-270.

(22) Delgado, Ejercito v Sociedad ..., pp. 410-415.

(23) Op. cit., 453.

(24) Enrique Florescano, Etnia, Estado y Nacion. Ensayo sobre las identidades colectivas en Mexico, Aguilar, Mexico, 1998, p. 20.

(25) Arturo Taracena et. al., Etnicidad. estado y nacion en Guatemala, 1808-1944, CIRMA, Antigua Guatemala, 2003.

(26) Timothy Hawkins "La Corona, el Ejercito, y la sociedad colonial centroamericana" en Boletin de la AFEHC Historia electoral en Centroamerica: elecciones, ciudadania, representacion y organizaciones politicas (siglos XIX y XX), num. 34, febrero de 2008. Disponible <http://www.afehc-historia-centroamericaiia.org/index.php?action=fi_affi&id=1848>, consultado el 8 de agosto de 2016.

(27) Margarita Gomez, p. 73.

(28) Juan Ortiz Escamilla, Guerra y gobierno. Los pueblos y la independencia de Mexico, 1808-1825, Colegio de Mexico-Instituto Mora, Mexico, 2014, pp. 104, 132-133.

(29) Archivo Historico Diocesano de San Cristobal de las Casas (AHDSC), C4568. E13 Oficio de Jose de Bustamante en el que ordena que se formen milicias urbanas o companias de voluntarios que se encarguen de establecer el orden y mantener la paz en los pueblos. Bustamante tambien menciona cuales seran las caracteristicas de dichos grupos, su funcionamiento y las reglas que deberan seguir. Real Palacio de Guatemala, 23 de diciembre de 1811. Bustamante fue claro en ordenar que los oficiales de todas las unidades, incluyendo las indigenas, fueran espanoles y dejando la puerta abierta para que los sargentos y cabos fuesen de "su respectiva clase".

(30) Vease Mario Ruz y Arturo Taracena, "Los pueblos mayas y el movimiento de independencia", en Los indigenas en la Independencia y en la Revolucion Mexicana, Miguel Leon Portilla y Alicia Mayer (coords.), UNAM-INAH, Mexico, 2010, pp. 369-402.

(31) Manuel Montufar y Coronado daba unos datos semejantes, aunque discrepa en la cantidad de soldados del Batallon y companias fijas en las costas, pues calculaba en 1,500 soldados el total, y calculaba en casi 12,000 milicianos distribuidos en las ciudades y puntos principales de Centroamerica. Manuel Montufar y Coronado, Memorias para la historia de la Revolucion de Centro America por un guatemalteco, Aburto y Blanco, Jalapa, 1832, pp. XXVIII-XXIX.

(32) Vicente Filisola, La cooperacion de Mexico en la independencia de Centro America, por el General.... (segunda parte), Libreria de la Vda. de Ch Bouret, Mexico, 1911, pp. 69-70. Enfasis mio.

(33) Filisola, La cooperacion de Mexico...

(34) Archivo General de Centroamerica (AGCA), CI Leg. 97, Exp. 2735 fol. 12.

(35) Arturo Taracena, "La mirada de tres actores guatemaltecos sobre la Guerra Federal de 1826 a 1829: Montufar y Coronado, Cordova y Garcia Granados. Reflexiones metodologicas sobre un conflicto armado", La Primera Guerra Federal centroamericana, 1826-1829. Nacion y estados, republicanismo y violencia, Arturo Taracena (ed.), UAM-I, CEPHCIS-UNAM-URL, Mexico, 2015, p. 76.

(36) El intento de formar el Estado de Los Altos hunde sus raices en la transformacion de Quetzaltenango en el centro del comercio de esa region, actividad que estuvo controlada por la elite espanola y ladina, cuyos descendientes habrian de intentar en distintas coyunturas separarse del control politico de la Ciudad de Guatemala. Finalmente, se declaro la existencia del Estado de Los Altos en 1838, paso que fue reconocido por el Congreso Federal.

(37) Taracena, Invencion criolla ...

(38) Sullivan Gonzalez, Piety, power ...

(39) Dary, Unidos por el territorio. Analiza ese detalle con los Ladinos Pardos de Jalapa.

(40) Op. cit.

(41) Josefina Zoraida Vazquez, "Reflexiones sobre el Ejercito y la fundacion del Estado Mexicano", Fuerzas militares en Iberoamerica ..., p. 220.

(42) Vazquez afirma que los pronunciamientos eran uno de los medios mas importantes para la politizacion de aldeas, pueblos y caserios porque conforme se distribuian, cada lugar le agrega sus quejas: "de hecho se convirtieron en uno de los vehiculos mas eficaces para la politizacion y de informacion sobre los problemas de pais" gracias la difusion que alcanzaron. Ibid.

(43) Juan Ortiz Escantilla afirma que "de 1810 a 1857 en Mexico fue moneda corriente la recurrente creacion de unidades, la desmovilizacion de regimientos, la habilitacion de otros y el licenciamiento de los mismos. En todos los casos las decisiones fueron consecuencia y reaccion de las crisis politicas internas y no una respuesta a las necesidades de las fuerzas armadas". Juan Ortiz Escamilla, "La nacionalizacion de las fuerzas armadas en Mexico, 1750-1867", Las armas de la nacion. Independencia y ciudadania en Hispanoamerica (1750-1850), en Manuel Chust y Juan Marchena (coords.) Iberoamericana-Veurvert, Madrid, 2007, p. 298.

(44) Alicia Hernandez Chavez, Las fuerzas armadas mexicanas. Su funcion en el montaje de la Republica, El Colegio de Mexico, Mexico, 2012, p. 51.

(45) Hernandez Chavez ...

(46) Vasquez Olivera, Imperio Mexicano, 153-154.

(47) Mario Vasquez Olivera, "Chiapas mexicana. Politica regional e intereses de estado en la gestacion de la frontera entre Mexico y Guatemala, 1821-1842", PhD Diss., UNAM, 2014. Juan de Dios Mayorga en sus comunicaciones con el gobierno mexicano decia con claridad sobre las tropas: "Esta se compone de hijos de las mismas Chiapas, no tiene un solo soldado de Guatemala. Se reunio esta tropa por necesidad, por mantener el orden ...", Rafael Heliodoro del Valle. La Anexion de Centroamerica a Mexico, Secretaria de Relaciones Exteriores, Mexico, 1949, tomo VI, p. 38.

(48) del Valle, Anexion, tomo VI, p. 199.

(49) Bustamante decia: "?Si los chuges [sic], pueblos de Guatemala, que estan situados sobre Comitan, con quien hacen un activo comercio y son sus vivanderos y consumidores de las producciones de este pueblo, convendrian mas a los intereses de este Estado y de la nacion? Por un tratado podian cederse aquellos, que estan tan fuera de la vigilancia de este Gobierno, y tomar estos lo que estan igualmente de aquel", ibid., p. 200. Es notable que mientras sirvieron a los intereses anexionistas, los Chuj recibieron el derecho de comerciar libre de impuestos, materializado en las leyes en 1833 (comunicacion personal Aaron Pollack) para luego, una vez definida la frontera, sufrir la politica de nacionalizacion mexicana porque eran vistos como "guatemaltecos" a partir de finales del siglo xix. Sobre esto ultimo, vease Fernando Limon Aguirre, Historia Chuj a contrapelo. Huellas de un pueblo con memoria, ECOSUR-CCTCH, Tuxtla Gutierrez, 2009.

(50) El articulo "Hacer la guerra en tierras mayas" por publicarse en la Revista Peninsula, Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales, (CEPHCIS-UNAM) presentara los avatares por formar las unidades milicianas en Chiapas y Guatemala.

Leyenda: Fotografia 1. Celebracion del 5 de Febrero, 2016 (autor: Juan Carlos Sarazua).

Leyenda: Fotografia 2.

Leyenda: Fotografia 3.
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Author:Sarazua, Juan Carlos
Publication:Revista de Historia de America
Date:Jan 1, 2016
Words:11708
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