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PLURALISM AS A FOUNDATION OF MULTICULTURAL EDUCATION/EL PLURALISMO COMO FUNDAMENTO DE LA EDUCACION MULTICULTURAL.

PLANTEAMIENTO

La consideracion que defiende el derecho a la educacion como un autentico derecho subjetivo, parte del ideal que el Estado, a traves de la configuracion y puesta en practica de las politicas publicas en materia educativa, debe asumirlo como un objetivo y garantizarlo a los educandos (2). Desde esta perspectiva, la proyeccion del derecho a la educacion viene a ser entendida como una exigencia basica, cuyo contenido fundamental comprende "el derecho de los menores de ser educados conforme a las determinaciones de sus padres o tutores y supletoriamente conforme a las de los poderes publicos competentes, el derecho a la libre eleccion de centros educativos distintos de los publicos en todos los niveles de la ensenanza, el derecho de los padres y tutores a que sus hijos o pupilos reciban en la ensenanza la formacion religiosa y moral que este de acuerdo con sus propias convicciones, el derecho a que el sistema educativo y los establecimientos de ensenanza no sean discriminatorios, el derecho a la financiacion publica de la ensenanza obligatoria y el derecho a la ayuda economica de los poderes publicos en los niveles de ensenanza no obligatoria con un criterio de igualdad de trato" (3).

Esa igualdad de trato tiene como respuesta logica la problematica en cuanto a la delimitacion del contenido, puesto que es precisamente la formacion en valores y la implicacion axiologica, que se deriva de la misma, la que pone de manifiesto la precision implicita del derecho a la educacion. Asi mismo, la problematica en torno a la precision aumenta cuando el mismo derecho a la educacion concreta la asuncion del reconocimiento de otros derechos como pudiera ser el derecho el derecho a la ensenanza sin mas limitaciones que las reconocidas por el ordenamiento juridico (4).

Cabe destacar, en este sentido, lo contemplado por el articulo 13.1 de la Constitucion espanola cuando garantiza los derechos y las libertades publicas de los extranjeros en Espana reconocidos en el Titulo Primero del texto constitucional. De la interpretacion de este precepto constitucional, no puede entenderse como un derecho que resulte una limitacion a los sujetos extranjeros. En esta linea, la Convencion relativa a la lucha contra las discriminaciones en la esfera de la ensenanza, se reconoce expresamente en su articulo 3.e) que "los Estados Partes se comprometen a conceder a los subditos extranjeros residentes en su territorio, el acceso a la ensenanza en las mismas condiciones que a sus propios nacionales".

Tambien el Pacto Internacional de Derechos Economicos, Sociales y Culturales, contempla en su articulo 13.1 que "los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a la educacion. Convienen en que la educacion debe orientarse hacia el pleno desarrollo de la personalidad humana y del sentido de su dignidad, y debe fortalecer el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales. Convienen asimismo en que la educacion debe capacitar a todas las personas para participar efectivamente en una sociedad libre, favorecer la comprension, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y entre todos los grupos raciales, etnicos o religiosos, y promover las actividades de las Naciones Unidas en pro del mantenimiento de la paz".

Este reconocimiento desde el punto de vista de la titularidad, parte del ideal del derecho a la educacion como un autentico derecho universal. Precisamente por ello, desde este trabajo se refuerza la idea de inclusion a todos los sectores poblacionales, con independencia que ostenten una cultura identitaria diferente a la poblacion de acogida o grupo mayoritario, posibilitando tal y como defiende el profesor De Lucas, "compensar los efectos negativos derivados de la pertenencia al grupo minoritario, asegurando la igualdad en el reconocimiento y en la garantia de derechos, y asegurar la participacion en la vida publica de estas minorias en condiciones de igualdad" (5).

Resulta destacable, en este sentido, lo contemplado por la Declaracion Universal de los Derechos Humanos en su articulo 26 donde se reconoce que "toda persona tiene derecho a la educacion. La educacion debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instruccion elemental y fundamental. La instruccion elemental sera obligatoria. La instruccion tecnica y profesional habra de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores sera igual para todos, en funcion de los meritos respectivos. La educacion tendra por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecera la comprension, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos etnicos o religiosos; y promovera el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz. Los padres tendran derecho preferente a escoger el tipo de educacion que habra de darse a sus hijos".

No se puede obviar que derecho a la educacion se encuentra intimamente relacionado con la idea de libertad. El profesor Martinez Lopez-Muniz no pasa por alto este planteamiento cuando afirma que el derecho a la educacion "no solo entrana las facultades de una libertad de hacer o de no hacer o de como hacer, sino tambien y sobre todo un poder de exigir a otros unas prestaciones positivas dirigidas a producir el resultado de la instruccion educativa" (6). Por tanto, la importancia del derecho a la educacion no solo se proyecta como herramienta, sino tambien como una garantia para que el educando alcance un mayor grado de autonomia personal.

LA PROBLEMATICA AXIOLOGICA EN LA EDUCACION MULTICULTURAL

En la actualidad, la sociedad multicultural (7) reivindica un replanteamiento en cuanto a las exigencias debidas en torno a los valores interculturales que presiden en las diferentes comunidades sociales. En ese sentido, el profesor Aznar Minguet reconoce que el fenomeno de la globalizacion presente en los diferentes ambitos de actividad humana esta planteando en las sociedades actuales la necesidad de "afirmar la diversidad cultural, y va a requerir que las instituciones educativas insertas en sociedades pluriculturales, afirmen la realidad de la diversidad cultural local, desde la consideracion de la unidad global esencial de lo humano" (8). Ello lleva implicito necesariamente un avance en las politicas educativas (9) que partan de la base del reconocimiento de una educacion intercultural capaz de potenciar las garantias de igualdad ante la diversidad en los diferentes valores culturales.

Se defiende por tanto desde este estudio, que la estructuracion del sistema educativo debera atender a los valores y principios implicitos en los textos constitucionales y el ideal declarado sobre la universalidad de los Derechos Humanos. Ahora bien, la consideracion de estos valores y principios no puede realizarse en abstracto sin mas, sino que tendra que atenderse tambien a las peculiares circunstancias de cada momento y de cada lugar. Eusebio Fernandez lo pone de manifiesto al senalar que, al margen de estos valores constitucionales, es conveniente incluir "nuevos elementos que se encuentran en el horizonte politico y cultural y que deben instarnos a ampliar nuestras perspectivas valorativas para definirlas y adaptarlas, y, tambien, a meter otras nuevas. Asi, fenomenos como la globalizacion, los movimientos migratorios o la multiculturalidad de las sociedades deben tener adecuadas respuestas en un programa de educacion moral, civica y politica" (10)

Asi lo defiende tambien la profesora Santana cuando reconoce que "una de las premisas por las cuales un individuo pueda entender su entorno cercano seguro y comodo en una adaptacion a la vida social en general, debe partir, en principio, porque se sienta no solamente libre, sino respetado en sus valores, en sus costumbres, en definitiva, en su cultura identitaria" (11). En este sentido, no puede entenderse que los valores axiologicos proceden unicamente de elementos facticos, ya que son esos mismos valores los que identifican y diferencian a las comunidades sociales y por ende, proyectan su influencia en el ambito educativo.

Esa diferenciacion, en muchas ocasiones, nos hace comprobar como expresiones propias del lenguaje ordinario son empleadas para aludir los derechos de los extranjeros, asi como los derechos de los inmigrantes. Esto supondria entender tambien como sinonimos el derecho a la educacion de los extranjeros y el derecho a la educacion de los inmigrantes. El reconocimiento del caracter universal del derecho a la educacion parece en principio reducir la gravedad del problema, en la medida en que se entiende que todos, ya se les considere extranjeros o inmigrantes, tienen identico derecho a la educacion. Siendo esto cierto, tambien lo es que la carga de significado real en el lenguaje cotidiano de las dos expresiones resulta diferente.

Es una cuestion de matiz pero que tiene una indiscutible relevancia practica. La profesora Belloso Martin alude a ello cuando afirma que "conviene partir de una distincion terminologica acerca de la utilizacion de los terminos extranjero o inmigrante. Generalmente cuando se hace referencia a alumnos de origen extranjero se alude a alumnos cuyas familias provienen de otros paises y cursan estudios en Espana. El uso del termino inmigrante es mas complejo pues no es un dato que deriva necesariamente de la nacionalidad. Se suele considerar alumnos de origen inmigrante a todo los alumnos de origen extranjero salvo los procedentes de los paises de la Union Europea (que cuentan con el estatus de la ciudadania europea) o de America del norte, es decir, alumnos procedentes de paises considerados con origen de inmigracion economica cuyas familias llegan a Espana con la intencion de mejorar sus condiciones de vida" (12). Este planteamiento pone de manifiesto que, aunque la titularidad del derecho a la educacion sea ciertamente universal, comun por tanto a los dos colectivos senalados, la realizacion del derecho subsistencial a la educacion del inmigrante llevara consigo una exigencia prestacional para los poderes publicos diferente en cierto modo a la que pudiera llevar la realizacion del derecho a la educacion del extranjero considerada en abstracto.

Habria desde luego, elementos comunes a ambos supuestos. Asi, por ejemplo, la necesidad de proporcionar a los extranjeros, cualquiera que sea la razon que les lleva a trasladar su residencia al nuevo pais, el nivel del conocimiento adecuado de la lengua en la que se le van a transmitir los contenidos educativos. Pero seguramente no requerira el extranjero que no traslada su residencia por motivos de necesidad subsistencial o de deseos imperativos de mejora de las condiciones de vida que en su pais de origen resultan claramente insatisfactorias que se ponga en marcha un programa concreto de educacion intercultural basado en particular en la garantia del reconocimiento cultural, puesto que el extranjero no inmigrante comparte en general los presupuestos culturales comunes a los miembros originarios de la sociedad de acogida.

Y aun, en el supuesto de que no los llegara a compartir plenamente, el caracter estrictamente voluntario de su asentamiento en el pais receptor presupone en cierto modo la idea de que por su particular status economico y personal dispone ya de suficientes medios eficaces para no incurrir en la situacion de infravaloracion y desestimacion de si mismo que normalmente acompana a la condicion del inmigrante que no ve suficientemente reconocidos en el nuevo entorno social a los principios identitarios de la cultura que ha servido de contexto general a la formacion de su personalidad y que encuentra serios problemas a la realizacion de las conductas y actitudes que representan el ejercicio mismo de su derecho a la identidad cultural. La problematica que representa el caracter pluridimensional que se observa en el analisis del derecho a la educacion no puede obviar el objetivo declarado que representa el ideal de los derechos humanos frente a la poblacion de acogida. Asi lo defiende Gutmann cuando reconoce que con independencia del caracter subjetivo del derecho a la educacion "no puede constituirse en una razon decisiva para prescindir de un analisis de principios de los problemas de la educacion" (13).

Estas apreciaciones obligan a realizar un analisis por separado de lo que pudieramos denominar el componente linguistico y el componente cultural de la educacion de los inmigrantes. Son cuestiones conectadas pero diferentes, porque como afirma el profesor Ovejero Lucas, "compartir la misma lengua no asegura tener la misma cultura" (14) siempre sobre la base de la filosofia de la democracia cultural aplicada a la educacion que conlleva aparejado, no solo el derecho de los individuos a ser educados en su propia lengua y estilo de aprendizaje, sino tambien, el derecho a mantener su identidad bicultural, lo cual supone "retener e identificarse con su propia cultura de origen; integrar, de forma constructiva, los valores de la cultura dominante" (15).

Las garantias que defiende Martinez de Pison parten de la consideracion de universalidad del derecho a la educacion y asi lo defiende cuando reconoce que el derecho a la educacion constituye "un bien universalizable con independencia de la nacionalidad", precisamente por ello, entiende que el concepto todos, debe ser "interpretado en sentido amplio incluyendo a espanoles y extranjeros y debe rechazarse cualquier discriminacion en la educacion por razon de nacimiento, sexo, raza, religion, opinion, etc. tal y como prescribe el articulo 14 de la Constitucion" (16).

Otra cuestion adicional que afecta tambien de manera significativa a la realizacion del derecho a la educacion de los inmigrantes es precisamente el propio lenguaje de la regulacion normalmente establecida para proceder a la aplicacion del derecho a la educacion, que puede resultar en determinados casos un tanto ofensiva para la propia persona del inmigrante, contribuyendo cuando asi sucede a la acentuacion de su proceso de baja estima o desvalorizacion general. Esta situacion ocurre, por ejemplo, cuando se utilizan la expresion "alumnos con necesidades educativas especiales", u otras expresiones semejantes, sobre las que se trata de estructurar la educacion compensatoria que reclama la necesidad de adaptar el sistema educativo a las particulares condiciones linguisticas o culturales de los inmigrantes. La profesora Belloso Martin senala en este sentido que "el problema surge cuando no se produce ninguna normativa de desarrollo que haga referencia al apoyo a los ninos inmigrantes, por ejemplo, en el caso de la lengua. Como unica solucion tenemos que remitirnos a los alumnos con necesidades educativas especiales entre los que se acaba incluyendo a los extranjeros, pero distorsionando claramente el concepto de ninos con necesidades educativas especiales (los que estan en situaciones sociales o culturales desfavorecidas), concepto predicable de los alumnos extranjeros" (17). Esto situacion provoca irremediablemente en los menores un sentimiento de baja autoestima y de no estar a la altura de sus companeros, a la vez que deriva en la concentracion de los menores inmigrantes en determinados centros escolares originando una guetizacion.

No puede, en este sentido, desconectarse del tema propuesto la idea de que la propia educacion compensatoria que se trata de aplicar a la formacion de los inmigrantes culturalmente diferentes tiene su origen en la denominada teoria del deficit, implicando de alguna manera la actuacion publica encaminada a corregir carencias de tipo cognitivo que en este caso resultarian directamente vinculadas con el origen cultural del inmigrante (18). Y es que en su version mas comunmente asumida la compensacion "transforma la diferencia en deficiencia y por lo tanto relaciona la diversidad con carencias" (19).

Otra de las problematicas que se presenta en la figura de los inmigrantes es precisamente el particular problema que puede llegar a suponer la autoconfesion de la condicion irregular por parte del inmigrante cuando este reclama la realizacion del derecho a la educacion para si mismo o para los familiares que de el depende. Las dificultades que encuentra el inmigrante para ver reconocido su derecho a instalarse formalmente en la sociedad de acogida, pueden llegar a constituir un serio obstaculo a las posibilidades de realizacion del derecho a la educacion. Asi lo defiende la profesora Belloso Martin cuando alude igualmente a esta cuestion al senalar que "esta situacion de los menores en centros educativos se complica aun mas cuando sus padres o familias se encuentran en una situacion irregular. La posibilidad de que la matriculacion del hijo en un centro educativo pueda llegar a suponer una ocasion para poner en evidencia la situacion de irregularidad de los propios padres puede acabar disuadiendo a las familias de llevarles a ese centro educativo, dejando al menor sin escolarizar" (20).

Resulta paradojico que el ejercicio del derecho a la educacion por parte de los individuos mas desfavorecidos en el grupo social puede acabar convirtiendose en un instrumento de control de su situacion por parte de los poderes publicos. Es una situacion claramente insatisfactoria que contradice abiertamente el sentido general de la filosofia de los derechos humanos y el objetivo declarado sobre el ideal de la universalidad que se pretende con el derecho a la educacion. La solucion se presenta en cualquier caso evidente. Habria que eliminar la propia condicion irregular de quien pretende ejercitar para si mismo o para los miembros de su familia el derecho universal a la educacion, o por lo menos, mientras ello no sea viable, habria que desconectar la realizacion de ese mismo derecho a la educacion de cualquier posible consecuencia negativa para los intereses de quien lo reclama. En este sentido, la reivindicacion del derecho universal a la educacion por parte del inmigrante deberia suponer un escudo ante la posibilidad de su expulsion del pais receptor cuando la informacion relativa a la situacion irregular de la estancia del inmigrante en el mismo se produzca a traves de semejante reclamacion.

El ejercicio del derecho a la educacion debe resultar absolutamente incondicional, sin que pueda ser mediatizado por ninguna circunstancia concerniente a la situacion administrativa particular en que se encuentre quien lo reclama para si mismo o para sus familiares. Asi lo expresa claramente Belloso Martin cuando defiende que "todo menor con respecto al cual alguien (sus padres, tutor, guardador de hecho, administracion publica) solicite su escolarizacion gratuita en un nivel de ensenanza obligatoria tiene el derecho fundamental a esa escolarizacion, sin que eso dependa de la situacion juridica de quien formula dicha solicitud. Esto tambien significa que todo menor en edad de escolarizacion obligatoria que este en Espana en una situacion factica de residencia tiene necesariamente que estar escolarizado" (21). Evidentemente la idea de la incondicionalidad del ejercicio del derecho a la educacion por parte del inmigrante no debe atender unica y exclusivamente al reconocimiento formal de la titularidad del propio derecho, sino tambien, y de manera muy particular, a las ya aludidas condiciones facticas de acceso a dicho ejercicio eliminando los obstaculos que puedan presentarse a su realizacion.

LA DIVERSIDAD LINGUISTICA EN LA REALIZACION DEL DERECHO A LA EDUCACION DE LOS INMIGRANTES

La capacidad para comunicarse entre los miembros que conforman un grupo social constituye la conditio sine qua non en el proceso de socializacion e integracion. Precisamente por ello, resulta del todo inimaginable una integracion real si se desechara la importancia de la transmision del lenguaje como medio de comunicacion y socializacion entre los miembros que conviven dentro de un mismo espacio territorial.

Por todo ello, resulta impensable entender un derecho a la educacion eficaz que no tenga en consideracion la importancia de la dimension linguistica que posibilite maximizar las capacidades personales y comunicativas de los educandos.

La incorporacion de los inmigrantes a la sociedad de acogida, representa un fenomeno que reclama un esfuerzo comun de adaptacion por parte de los inmigrantes a la realidad de la sociedad receptora y al mismo tiempo tambien por parte de los miembros originarios de esta a la convivencia con otros individuos que puedan tener una lengua comunicacional diferente y que normalmente disponen de presupuestos culturales distintos y en ocasiones contradictorios a los que resultan definitorios de la cultura hegemonica en el pais.

El sistema educativo constituye el instrumento idoneo para conseguir dar un cauce real a ese esfuerzo comun de adaptacion. Logicamente, si el sistema educativo pretende ser adaptado a los cambios sociales debera tener muy presente la significativa transformacion operada con la llegada masiva en ocasiones de personas que acuden a la tierra prometida intentando alcanzar un mayor nivel de vida y una apertura de posibilidades de desarrollo para ellos mismos y para sus familias que de otro modo no podrian ni tan siquiera pensar.

Los dos elementos citados, la lengua y los presupuestos culturales propios, van a jugar un papel muy distinto, presentando caracteristicas perfectamente diferenciadas. Los miembros originarios de la sociedad de acogida pueden cerrar de manera irresponsable los ojos ante la gravedad evidente que supone la implantacion en la citada sociedad de acogida de individuos con presupuestos culturales nitidamente distintos a los que definen el sentido de la cultura hegemonica. Actuar asi es una manera de no querer ver la complejidad del problema. Cabe tambien que, basandose en la idea de asumir una supuesta superioridad cualitativa de la cultura hegemonica obliguen (directa o indirectamente) los miembros originarios de la sociedad de acogida a los recien llegados a asimilarse en el plano cultural al cuerpo doctrinal de la cultura dominante, dando a entender de forma implicita que ese esfuerzo de asimilacion no representa un mayor coste para el inmigrante, el cual ademas, precisamente por la supuesta superioridad de la cultura dominante, se pretende de manera erronea que ganaria bastante desde el punto de vista de su desarrollo personal con la asimilacion cultural que se le fuerza a llevar a cabo.

Es este, un planteamiento bastante hipocrita de la cuestion, porque los miembros originarios de la sociedad de acogida no estarian seguramente dispuestos a llevar a cabo el esfuerzo que reclaman por parte de los inmigrantes. El coste moral y psicologico que supone hacer dejacion de los presupuestos fundamentales de la cultura identitaria de cada individuo es evidente, y por lo demas es un coste que resulta comun tanto a los inmigrantes como a los miembros originarios de la sociedad de acogida. Pero, tratandose de un coste de caracter moral y psicologico le puede resultar relativamente comodo al disenador de las politicas educativas ocultar su sentido real, sobre todo teniendo en cuenta que va a ser la propia cultura dominante la que va a proporcionar la interpretacion oficial acerca de lo que representa ese coste.

El disenador de las politicas educativas puede poner en marcha estrategias de ocultamiento del sentido real que supone el sesgo cultural que vaya a asumir la politica educativa de que se trate. Pero donde no valen esas estrategias de ocultamiento es cuando nos situamos en el plano de la diferencia linguistica. Aqui la diferencia salta a la vista, y el esfuerzo que conllevaria el aprendizaje de la lengua comun tanto a los inmigrantes como a los miembros originarios de la sociedad de acogida tambien.

Podemos hacer como si no existieran diferencias culturales significativas entre unos y otros habitantes de un territorio comun y podemos tambien hacer como si la asimilacion de los individuos a los presupuestos definitorios de la cultura hegemonica fuera una cuestion de mera voluntad, que costara muy poco llevar a efecto. Pero no podemos cerrar los ojos ante la evidencia que significa encontrarnos con un individuo que no puede entrar en contacto con los demas porque sencillamente no les entiende, al usar una lengua distinta a la que o les es comun a todos ellos. Si queremos que los inmigrantes se integren a la sociedad de acogida, esa integracion pasa logicamente por resolver el problema de la incomunicacion que genera el uso de lenguas distintas que no resultan conocidos por todos los habitantes del mismo territorio.

Lo ideal en este tipo de supuestos seria que el sistema educativo ofreciera al inmigrante la posibilidad de acceder al conocimiento de la lengua oficial de la sociedad de acogida a traves de la correspondiente accion formativa, dejando en cualquier caso en manos del inmigrante la posibilidad de comunicarse en una u otra lengua. Esta es la tesis mas coherente con lo que antes indicabamos con respecto a la necesidad de plantearnos el problema de la realizacion de los derechos sociales como un problema de realizacion de derechos en clave de identidad cultural.

Es ademas la tesis que atiende a grandes rasgos la consideracion de la dimension linguistica de las culturas y a los imperativos que al respecto impone la idea misma de la diversidad cultural. La opinion de Kymlicka es determinante a este respecto "es dificil que los idiomas sobrevivan en sociedades industrializadas modernas si no se utilizan en la vida publica. Dada la difusion de la educacion regularizada las elevadas exigencias culturales en el trabajo y la extensa interaccion con los organos del gobierno, cualquier idioma que no sea un idioma publico pasa a quedar tan marginalizado que es probable que solo sobreviva entre una pequena elite o de una forma ritualizada, o en zonas rurales aisladas, no como un idioma vivo o en desarrollo, base de una cultura social floreciente. Las decisiones del Estado sobre el idioma de los servicios publicos y la ensenanza publica, son de hecho decisiones sobre que culturas sociales podran existir dentro del pais" (22).

La puesta en practica de ese modelo ideal conforme al cual el inmigrante tiene acceso al conocimiento de la lengua oficial de la comunidad de acogida, pero sin embargo no se ve obligado a utilizarla en sus relaciones sociales porque los propios miembros originarios de la sociedad de acogida llevarian a cabo el esfuerzo necesario para llegar a comprender el mensaje, queda sin embargo muy lejos de la realidad. Se pagaria un precio muy alto tanto en el plano economico, con la consiguiente necesidad de acudir permanentemente a equipos especificos de traduccion, como en el plano de la inmediatez de la comunicacion.

El inmigrante con una lengua distinta a la lengua comunmente utilizada en el territorio en el que reside no puede pretender que todos aquellos que van a convivir con el se adapten a las exigencias comunicativas que impone el uso exclusivo de esa misma lengua. Lo que si parece claro es que se le han de facilitar todos los medios para poder llegar a comunicarse de manera fluida en la lengua oficial de la comunidad receptora. La realizacion de esa posibilidad es algo que proporcionara beneficios inmediatos al inmigrante, que se integrara de manera mas facil en el grupo social, pero tambien indirectamente a la sociedad de acogida, que se vera enriquecida con la aportacion comunicativa de un nuevo miembro, amen del provecho que se pueda obtener por el hecho de que muy probablemente los resultados laborales del recien llegado se veran incrementados de manera notoria por esa misma facilidad en el ambito comunicacional que proporciona el conocimiento de la lengua comunmente usada por los miembros originarios de la sociedad de acogida.

Por lo demas, si bien parece razonable no exigir de los miembros originarios de la sociedad de acogida ni el esfuerzo que conlleva el aprendizaje de la lengua de cada uno de los inmigrantes ni el peaje economico que supondria el establecimiento de todo un sistema institucional de traduccion de las mas diversas lenguas, resultaria conveniente que se pusiera sin embargo a disposicion de los propios miembros originarios de la sociedad de acogida la posibilidad de acceder si asi lo desean al conocimiento de esas mismas lenguas.

Seria una forma de facilitar la comunicacion por su parte con los recien llegados a la sociedad receptora, pero tambien de promover un cierto reconocimiento social de la identidad del propio inmigrante. Y es que esta presenta en muchas ocasiones, junto a la faceta estrictamente cultural, tambien la faceta linguistica que le distingue nitidamente de las condiciones identitarias de los miembros originarios de la sociedad de acogida. Eso ademas de que tambien puede considerarse a la lengua propia como uno de los elementos que definen tipicamente la identidad cultural en sentido amplio del individuo de que se trate.

La estructuracion de un sistema educativo que propicie una posibilidad real para los miembros del grupo social de conocer las distintas lenguas identitarias coincidentes en el cumpliria a este respecto una funcion indiscutiblemente positiva, tanto en el plano estrictamente comunicacional como en el del reconocimiento cultural en sentido amplio.

Un problema real se plantea cuando el inmigrante rechaza las posibilidades que le ofrece el sistema educativo en relacion al aprendizaje del instrumento oficial de comunicacion en la sociedad receptora. Para este caso regiria la logica de la ensenanza obligatoria. Esta claro que el inmigrante se va a ver notablemente obstaculizado en lo que concierne a la realizacion de un plan de vida libremente concebido por el mismo si se encuentra incapacitado para comunicarse con los demas miembros del grupo social en cuyo entorno ha de discurrir su existencia. Una actitud de rechazo absoluto al aprendizaje de esta lengua comun podria llegar a denotar una cierta incompetencia del individuo para operar con pleno protagonismo en la realizacion de sus actos y en la toma de decisiones relevantes, porque seria algo asi como renunciar a la posesion de un instrumento que desde luego resulta de gran utilidad para desarrollarse de una manera mas plena en la comunidad social de acogida.

Otra cosa muy distinta es que se le obligue al inmigrante a distanciarse de su propia lengua prohibiendole su utilizacion. Seria esta una solucion aberrante, precisamente porque, como ya hemos dicho, la lengua propia tiene tambien una indiscutible connotacion cultural. En este sentido, la prohibicion del uso de la lengua propia en la sociedad de acogida equivaldria en cierto modo, a la prohibicion irresponsable de la realizacion de conductas que proyectan los principios definitorios de la cultura identitaria del sujeto. El mantenimiento general de la posibilidad de expresarse cada individuo con su lengua propia constituye un ejercicio concreto del derecho a la identidad cultural que a todos nos corresponde, por tratarse precisamente de un derecho de caracter universal.

El ejercicio del derecho a la identidad cultural que presupone el uso de la lengua propia deberia tambien cubrir al inmigrante con lengua propia diferente a la del pais de acogida ante los juicios erroneos acerca de su aptitud academica general que suelen muchas veces asociarse con ella. Tal y como se viene defendiendo en este trabajo, "determinados problemas que suelen vincularse a diferencias de tipo linguistico o de caracter etnico en el caso de ciertas minorias como sucede, por ejemplo, con determinados tipos de habla dialectales o cuando se producen situaciones escolares de deficiente rendimiento en legua, son interpretados como signos de baja habilidad para las cuestiones academicas. En ciertos casos, algunas de estas falsas interpretaciones sobre las capacidades de los alumnos son el origen de etiquetas que en modo alguno son ciertas y que nada le benefician" (23). Al contrario, el esfuerzo adicional que para el inmigrante con lengua propia supone comunicarse con mayor o menor exito en el ambito educativo es una prueba de merito y capacidad por su parte que deberia en cualquier caso ser tenida en cuenta.

El sistema educativo debera proporcionar al inmigrante los medios necesarios para acceder al conocimiento mas preciso de la lengua oficial o de las lenguas de uso mas extendido en la comunidad social de acogida. Debera tambien si ello fuera posible poner a disposicion de los miembros originarios de la sociedad de acogida instrumentos formativos que les permitan tambien acceder al conocimiento de las lenguas maternas o naturales de los recien llegados. Pero debera igualmente esforzarse porque tanto dentro como fuera del ambito escolar, se sienta el inmigrante suficientemente comodo al no verse privado de la posibilidad real de expresarse en su vida cotidiana en la lengua que de alguna manera define a su propio ser identitario.

Por lo demas, la puesta a disposicion de los cohabitantes en un mismo territorio, tanto de los inmigrantes como de los miembros originarios de la sociedad de acogida, del acceso al conocimiento de otras lenguas diferentes que puedan no resultar compartidas ni por unos ni por otros, contribuira seguramente a propiciar una mayor apertura cultural por parte de todos. Y es que el conocimiento de las distintas lenguas constituye tambien en parte un conocimiento de las culturas identitarias con las que esas mismas lenguas guardan una mayor relacion.

La disposicion para el aprendizaje de los idiomas representa, en este sentido, tambien una disposicion favorable al contacto con lo que en principio nos puede resultar lejano y diferente. Una sociedad en la que todos los individuos compartan esa misma disposicion sera muy probablemente una sociedad en la que ninguno de sus miembros se sentira culturalmente desplazado. La estructuracion del sistema educativo en lo que al aprendizaje de los idiomas respecta tendria que tener muy en cuenta ese dato concreto y no fijarse exclusivamente en el hecho, por otra parte, igualmente evidente, de que el conocimiento de los idiomas contribuye tambien en muy amplia medida a favorecer el progreso profesional de quien de el dispone.

EL RECONOCIMIENTO DE LA DIVERSIDAD CULTURAL EN EL AMBITO EDUCATIVO

La dimension cultural en el ambito educativo en general, y muy en particular en la figura del inmigrante constituye "la mejor garantia del respeto a los derechos humanos, la implantacion de una cultura y educacion de esos derechos. Los derechos por muy consagrados que esten en las Constituciones se respetan cuando son conocidos y ejercitados, previas la correspondiente formacion y asuncion del valor que representan. Los valores que implican estos derechos solo se alumbran y adquieren sentido cuando se asumen activamente y se practican en la propia vivencia personal" (24). Se defiende, por tanto, que un proyecto educativo que tenga en sus planes de estudios las garantias exigibles a todas las personas sin discriminacion cultural, garantiza un mejor desarrollo en el avance del reconocimiento de los derechos de los inmigrantes.

Entre los objetivos de las politicas educativas, debemos destacar el dato de que trata de evitar la circunstancia de que la cultura adquirida sea una realidad que aisle y condicione a sus miembros, restringiendo en ultimo termino el uso de su libertad, en la medida en que los individuos se ven constrenidos en determinados casos por los propios dirigentes del grupo cultural a permanecer anclados en los principios definitorios de su propia cultura. Esta circunstancia es propia de las sociedades cerradas donde los elementos culturales ajenos a los presupuestos tipicos de la cultura primaria de dicha sociedad son normalmente desterrados y expulsados sin mayores miramientos.

La idea de cultura que debera transmitirse dentro de los programas educativos debe logicamente rechazar tanto la cerrazon cultural entendida como las actitudes de desprecio y de exclusion de las culturas diferentes a la cultura hegemonica como la cerrazon de las culturas que no posibilitan de hecho a sus miembros a apartarse del credo cultural que se les ha venido inculcando desde los primeros anos de su ninez. La apertura cultural debera vincular tanto a quienes comparten los presupuestos de la cultura hegemonica como a quienes se adscriben explicita o implicitamente a las culturas minoritarias.

Habria, en este sentido, que desconfiar especialmente de quien dispone del poder real para eliminar o por lo menos para obstaculizar la accion de esa pretendida apertura cultural que en el caso de la cultura dominante seran los miembros de la sociedad de acogida en general, y en el caso de las minorias culturales, de manera mas especifica, de los lideres carismaticos con capacidad de influencia suficiente como para convencer a quienes comparten sus propios presupuestos culturales de las supuestas desventajas que para ellos mismos representaria paradojicamente el conocimiento y el mero hecho de entrar de alguna manera en contacto con otras culturas identitarias diferentes a la suya.

La educacion cumple una funcion social importante, entre otras cosas porque constituye un derecho imprescindible para la integracion del individuo dentro de su sociedad. La educacion permite a todos los sujetos, en mayor o en menor medida, la posibilidad de formarse en aquellos valores que permiten una mejor integracion dentro de la sociedad en la que habitan. No cabe duda de que esta integracion social presupone, por un lado, la posibilidad que tiene el individuo de proceder a integrarse en conformidad con los presupuestos de la cultura propia en la que ha desarrollado su existencia y, por otro lado, el fundamento universal que permite asimilar el valor del respeto y la tolerancia en clave de identidad cultural con la exigencia inescindible del valor que comprende el reconocimiento del caracter universal de los derechos humanos. Por ello resulta incuestionable el beneficio que genera en su perspectiva social la educacion al facilitar la participacion activa del individuo en la vida social.

El profesor Garcia Hoz reconoce que la educacion vendra a ser entendida como "el perfeccionamiento intencional de las facultades especificas del hombre" (25). Con esta afirmacion viene a poner de manifiesto que las capacidades y facultades que tiene el sujeto por su propia naturaleza son potenciadas a traves del proceso educativo. No cabe duda que la educacion permite formar en el individuo su propia personalidad atendiendo a estimulos e informacion de la realidad que le rodea. En este sentido, los valores, la cultura, la religion, la lengua y las tradiciones seran determinantes en el comportamiento del sujeto cuando se relaciona en un determinado entorno social. Es por ello que no se puede obviar la importancia que tiene la educacion en el desarrollo de la personalidad del individuo.

La educacion tiene un proceso crucial que va determinado en relacion con el transcurso del tiempo. Podria decirse, sin duda alguna, que el resultado que ofrece el ejercicio del derecho a la educacion es gradual. Los modelos educativos en los que se ve sujeto el individuo desde su proceso de aprendizaje a su proceso de asimilacion de conductas constituyen la base de la educacion. Se parte de la base de que el individuo debe de manera natural visionarse como un hombre libre y no como un ser devaluado y es precisamente esa misma libertad la que le debe permitir reconocer cuales son los modelos o valores que le rodean y discernir de manera racional y autonoma sobre lo que le conviene para alcanzar su libre desarrollo personal.

En el proceso educativo destacamos la importancia que desempena la neutralidad dentro de las sociedades multiculturales donde encontramos la existencia de una diversidad cultural. Ya que, como hemos comprobado, la educacion no deja de ser mas que una relacion de respeto entre todos los individuos que conforman la comunidad social.

La logica del presupuesto de la educacion partiria primitivamente del entorno mas proximo al sujeto que vendria a ser el nucleo familiar. Una prueba de ello la encontramos en el vigente Codigo Civil espanol cuando en el articulo 1094 situa al modelo que representa el padre de familia como el comportamiento que tiene que exigirse en la realizacion de la obligacion de conservar la cosa que tiene que ser entregada para dar cumplimiento a una obligacion juridica de dar. Otra muestra de ello la vemos en la Ley Fundamental de Bonn, donde se reconoce que "el cuidado y la educacion de los hijos son el derecho natural de los padres y deber que les incumbe prioritariamente a ellos". Queda patente igualmente en el enunciado del articulo 39.2 de la Constitucion espanola al afirmar que "Los poderes publicos aseguran, asimismo, la proteccion integral de los hijos, iguales estos ante la Ley con independencia de su filiacion y de la madre, cualquiera que sea su estado civil". A este respecto Martinez Lopez-Muniz defiende que "la educacion supone respetar el derecho-deber de los padres" (26).

En el preambulo de la Ley Organica 2/2006 de Educacion, se resalta que "la educacion es el medio mas adecuado para construir su personalidad, desarrollar al maximo sus capacidades, conformar su propia identidad personal y configurar su comprension de la realidad, integrando la dimension cognoscitiva, la afectiva y la axiologica". Sera por consiguiente el Estado quien debe garantizar el fundamento del deber que ostenta el valor de la educacion como un autentico derecho integrador.

La educacion supone un proceso imprescindible para la integracion que se debe proyectar con caracter general a todos los sujetos de cualquier pais, y en particular a los individuos que conforman la poblacion inmigrante. Tambien se debe garantizar y hacer posible que el individuo reciba una formacion no solo estrictamente academica sino mas precisamente una educacion que tambien permita abarcar otro tipo de facetas diferentes tanto personales como culturales (27). En consecuencia, la educacion que vaya a recibir depende en primera instancia la realizacion del objetivo de garantias el pleno desarrollo de la personalidad del individuo.

No faltan sin embargo autores que inciden en la necesidad de reconocer que el objetivo de la educacion va mas lejos de lo que representa la simple posibilidad de la autodeterminacion individual que supone el libre desarrollo de la personalidad. Es el caso del profesor Nuevo Lopez, que senala que "la finalidad constitucional de la educacion no se limita a la promocion de la libertad entendida como mera autodeterminacion individual. Mas alla del fomento del espiritu critico para hacer posible la autodeterminacion individual, es necesario que el educando reciba alguna orientacion, por minima que quiera considerarse, sobre como ejercer de manera responsable su libertad. El espiritu critico debe versar sobre algo, pues de lo contrario la libertad, concebida como indeterminacion, careceria de objeto sobre el que posarse, y no podria orientar la accion (libre) del educando" (28).

El requerimiento de una educacion que incida en la idea de la responsabilidad en el ejercicio de la libertad no contradice, en cualquier caso, la apuntada coincidencia entre los conceptos de libre desarrollo de la personalidad y pleno desarrollo de la personalidad puesto que el propio ejercicio de la autodeterminacion individual se produce en un contexto necesariamente social en el que el sujeto se ve obligado tambien a respetar el libre desarrollo de la personalidad de los demas. La apelacion al uso responsable de la libertad es una exigencia de la vida en sociedad que no puede dejar de tener en cuenta el sistema educativo de cualquier comunidad.

Uno de los objetivos que desempena la educacion es que constituye un elemento basico de la integracion social que permite, sin lugar a dudas, superar las posibles barreras o dificultades de distinto tipo que tantas veces se encuentra el inmigrante en su intento de integracion en el pais de acogida. Esta integracion social conllevaria implicitamente la asuncion del principio educacional que responde en buena medida a la idea de alcanzar una convivencia social pacifica, que es, en definitiva, la maxima que desea cualquier Estado. Son muchas las instituciones y organismos que se han preocupado por atender la consideracion sobre la relevancia que tiene la educacion como valor fundante del sistema social. Una prueba de ello la tenemos en el reconocimiento realizado por la Declaracion de los Principios de Cooperacion Cultural Internacional, de 4 de noviembre de 1966, cuando reconoce en su articulo primero que "Toda cultura tiene una dignidad y un valor que deben ser respetados y protegidos".

Ante la logica que plantea el principio de no discriminacion, la educacion en la multiculturalidad que habrian de recibir tanto los inmigrantes como los miembros originarios de la sociedad de acogida constituye en si mismo un avance considerable en el posibilitamiento de la realizacion del libre desarrollo de la personalidad del inmigrante. Es precisamente por ello que hay que considerar la insoslayable necesidad de una educacion que se proyecte de manera inmediata sobre el sentido de la dignidad del ser humano, asi como el fortalecimiento de su libre desarrollo de la personalidad atendiendo al valor del aprendizaje desde los pilares educativos que representan el respeto, la tolerancia y sobre todo el reconocimiento de los derechos fundamentales.

El sentido de la educacion como un derecho social supone apostar no solamente por un modelo academico que se proyecte sobre la base que permitira al sujeto una construccion de su vida basada en el proposito de alcanzar unas determinadas cotas de bienestar, sino que ademas debera procurar el establecimiento de modelos de conducta encaminados a propiciar en la mayor medida posible una vida social que pueda merecer con toda propiedad la calificacion de vida social justa.

No cabe duda de que las mutaciones sociales hacen que las sociedades se proyecten con un caracter interconectado que acompana necesariamente la multiculturalidad. En este sentido, es precisamente donde la educacion debe proyectar su dimension especialmente significativa. Sin duda alguna supone un reto para las culturas societales concretamente lo que afecta de manera mas directa a los sectores devaluados como puede ser el caso de los sujetos inmigrantes, ya que su integracion no podra en muchas ocasiones darse de manera natural.

Los sectores menos favorecidos de la comunidad social deberan estar contemplados como un fundamento de primer orden en la puesta en marcha de las politicas educativas para hacer valer su dignidad en el pais de acogida. Esas politicas de educacion deberan ir encaminadas a la formacion educacional de los individuos con un marcado elemento de toma en consideracion de la diversidad cultural, reconociendo en la misma diversidad un factor importante de riqueza cultural, asi como un factor propiciador de progreso que permitira a los sujetos originarios del pais de acogida conocer los contenidos definitorios de otras culturas identitarias que hasta el momento desconocian, basandose en la aplicacion de los valores de respeto mutuo, tolerancia y reconocimiento en la diversidad cultural, dejando abierta la puerta a la efectiva consecucion de una sociedad basada en la igualdad y no discriminacion de las personas.

El derecho a la educacion se consolida como uno de los derechos humanos mas relevantes porque ayuda a la persona a tomar por si misma decisiones cruciales para su realizacion personal. A traves de los conocimientos recibidos podra discernir efectivamente entre las diferentes opciones que se le presentan para decantarse por la que entienda que resulta mas correcta y la que le produzca un mayor interes personal para la realizacion de su proyecto vital. Gracias a la educacion recibida el individuo tendra implicita una libertad para optar y elegir lo mas adecuado para configurar el pleno desarrollo de su propia personalidad.

En definitiva, la formacion que proporciona la estructuracion del modelo de educacion configurado sobre los pilares de la libertad permite alcanzar al sujeto una mejor y mayor integracion en la comunidad social en donde se encuentra residiendo.

Los derechos sociales en general, y especialmente el derecho a la educacion, serviran para que los inmigrantes den un paso hacia adelante para lograr la debida realizacion de una de sus metas principales como lo es el reconocimiento y la equiparacion en igualdad de condiciones con los derechos que ostentan los miembros de la sociedad receptora.

El papel de la educacion de cara a la integracion de los inmigrantes tiene una doble dimension, por un lado, ensena a los nacionales desde la perspectiva de los valores en que estan fundamentados los derechos humanos a respetar a los no nacionales que residen en el mismo ambito territorial y por otro, transmitira a los no nacionales cuales son los valores nacionales que han de compartirse por resultar los valores que orientan el principio de universalidad de los derechos humanos. La formacion en valores funciona asi como "un instrumento para lograr la integracion de los sujetos procedentes de distintos referentes culturales, al objeto de lograr una formacion ciudadana en el contexto de un Estado democratico" (29). Estariamos reconociendo a la diversidad como un dato de hecho que condiciona inexcusablemente a la estructuracion del sistema educativo. En este sentido, habria que decir que "educar para la diversidad cultural supone una actitud de valoracion positiva hacia la comunicacion e interaccion entre culturas y hacia la comprension de lo diverso como un factor de aprendizaje positivo y necesario en las actuales instituciones educativas ... Aprovechar educativamente la diversidad cultural pasa por reconocer que lo comun es la diversidad y la diversidad debe ser desde la perspectiva pedagogica lo comun en los disenos y propuestas de intervencion educativa que se considere ya no solo oportunos y adecuados sino imprescindibles en una sociedad democratica" (30).

La plena integracion de la persona dentro de una determinada comunidad social debera realizarse de forma que la aceptacion por parte del individuo de los valores comunes no lleve implicita la renuncia a sus senas de identidad individuales o a las del grupo cultural al que pertenece, o en el caso de que tuviera que renunciar a determinados valores, se sacrificarian aquellos que ocasionen un dano relevante a terceros o colisionen y que sean abiertamente incompatibles con los valores de la sociedad donde el sujeto desarrolle su existencia por asumir estos ultimos un significado coherente con la imperativa aplicacion del principio de universalidad de los derechos humanos. Fuera de este supuesto, cualquier vulneracion que experimente la identidad originaria de la persona, que no sea voluntariamente deseada, se traduce en una agresion del derecho fundamental de la libertad de conciencia (31), y por extension al derecho al pleno desarrollo de la personalidad del individuo.

El hecho que la senalada integracion deba realizarse en un contexto de convivencia entre culturas diferentes nos obliga a hacer algunas consideraciones sobre el significado del pluralismo en el ambito educativo, para discernir despues cual es la mejor opcion educativa posible entre las que se pueden aplicar en el propio contexto de la diversidad cultural.

EL PLURALISMO COMO VALOR ESENCIAL EN EL PROCESO EDUCATIVO EN LAS SOCIEDADES DEMOCRATICAS

El pluralismo es uno de los valores supremos que se encuentra reconocido en la Constitucion espanola, constituyendose como uno de los pilares esenciales de nuestra sociedad democratica (32). Aunque existen autores que no defienden el pluralismo como el valor que fundamenta el reconocimiento de los derechos, sino como una "situacion estructural de una sociedad en la que se respetan los derechos" (33). Lo cierto es que la conexion entre el pluralismo y la realizacion de los derechos resulta mas que evidente en el caso que nos ocupa (34).

Una sociedad pluralista (35) es entendida como aquella sociedad que debe garantizar el respeto en el ejercicio de los derechos de cada individuo por parte de las demas personas. Es por ello por lo que la ensenanza debera ser tan pluralista como lo es, al menos, la sociedad dentro de la cual se desarrolla el modelo educativo de que se trate para que encuentren en ella un adecuado acomodo las diferentes culturas y estilos de vida de los individuos que integran efectivamente el grupo social. La negacion de este valor supondria un atentado directo contra todo Estado democratico convirtiendose en una sociedad sin ninguna clase de libertades ni acomodo para la defensa de los derechos de sus miembros. La proclamacion de las libertades y de los derechos fundamentales que llevan a cabo los textos constitucionales tendria en tal caso un caracter puramente nominal, distorsionandose en consecuencia su significado emancipatorio.

El profesor Ara Pinilla defiende la idea de que el diseno de los contenidos docentes se ha hecho sensible a "la necesidad de incorporar informacion acerca de los procesos democraticos y del contenido de la participacion como instrumento de emancipacion individual. El concepto de ciudadania ha cobrado aqui relevancia en su doble acepcion de titularidad de los derechos y de criterio de pertenencia del individuo a una concreta comunidad. Su vinculacion con los derechos y deberes justificaria sobradamente la consideracion de la educacion para la ciudadania junto a (directamente implicada con) la educacion en y para los derechos humanos" (36). A tal respecto, resulta del todo destacable el valor que asume la educacion en la Declaracion Mundial de Educacion para Todos, cuando reconoce que "la educacion es un derecho fundamental para todas las personas, mujeres, hombres, de todas las edades y en todo el mundo. Cada persona, nino, nina, joven y adulto debe beneficiarse de las oportunidades educacionales disenadas para satisfacer sus necesidades basico, desarrollar sus plenas capacidades, vivir y trabajar en dignidad, mejorar la calidad de sus vidas y tomar decisiones".

Dentro del contenido del derecho fundamental a la educacion que reconoce el modelo constitucional espanol, resulta destacable el marcado caracter pluralista que garantiza el contenido normativo. Se puede, en este sentido, citar los ejemplos que proporcionan la libertad de ensenanza que protege a la educacion de las posibles influencias monopolisticas, sobretodo en esos aspectos que son susceptibles de manipulacion en los ambitos ideologicos, intelectuales y politicos, el derecho de los padres de elegir centro y formacion religiosa y moral para sus hijos, la libertad de catedra, el derecho a la participacion en el control y gestion de los centros sostenidos con fondos publicos, el derecho a crear y dirigir centros docentes, etc.. (37).

Entre los derechos que proclama y protege el modelo constitucional de 1978, se encuentra la libertad ideologica que debera ser entendida en el contexto que asume el respeto de los derechos individuales de los demas. Ello conlleva que los Estados democraticos, muy lejos de querer adoctrinar (politica, filosofica y/o moralmente) a sus ciudadanos, deban constituirse como entidades preocupadas por alcanzar la mejor resolucion de los conflictos que entre los miembros de las diferentes culturas e ideologias se puedan llegar a plantear dentro de una sociedad.

Segun el profesor Souto Paz, el pluralismo ideologico que se debe implantar en los centros escolares debe ser radicalmente opuesto al adoctrinamiento ideologico. Se debe en consecuencia facilitar la creacion de escuelas plurales desde el punto de vista ideologico donde los estudiantes reciban una educacion no adulterada en un proceso de formacion activo por parte de la comunidad estudiantil huyendo de todo sistema donde el alumno resulte ser un mero receptor acritico y ciego de doctrinas ideologicas decididamente inflexibles. Esto es tanto mas dificil cuando se constata que "en general los patrones educativos tienden a la homogeneizacion" (38).

Tanto en las escuelas publicas como en los colegios privados sus idearios y la libertad de ensenanza de su profesorado deberan respetar (por encima de lo que le puedan dictar sus propias convicciones personales) la libertad y la dignidad del alumnado para favorecer "el pleno desarrollo de la personalidad humana, en el respeto a los principios democraticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales de la persona" (39). Este deberia ser el resultado final de ese ideario universal que tendrian que perseguir las diferentes ofertas educativas como asi lo establece, por lo demas, el tenor literal del articulo 27.2 de la Constitucion espanola (40).

El contenido que se desprende del Constitucional espanol viene entendido como un limite concreto al pluralismo ideologico en materia educativa y por extension al neutralismo absoluto. A modo de ejemplo, seria contraria al pluralismo ideologico y a los valores y principios constitucionales aquella ensenanza que defienda el racismo, la xenofobia o que sea reacia a la instauracion de un regimen juridico que posibilite la realizacion de una efectiva igualdad de genero. Este limite constitucional, como ya hemos indicado, sera aplicable tanto en la ensenanza publica como en la privada (41).

Precisamente por ello, el pluralismo ideologico dentro de los procesos educativos debe centrarse en transmitir al alumno toda una serie de valores de los que, si bien puede decirse que no necesariamente se encuentran por encima de todas las ideologias, tendrian que resultar cuanto menos comunes a todas ellas. Se trata de valores consensuados que no rompan con la estructura axiologica propia de la sociedad receptora, pero que tampoco ofendan al sentir especifico de los recien llegados a ella. En este sentido, nada mejor que recordar el propio caracter universal del derecho a la identidad cultural, que logicamente protege modos de ser y manifestaciones diferentes porque igualmente diferentes son los presupuestos culturales que cada uno asume en el propio ejercicio del derecho que le corresponde a la identidad cultural. Instando ademas a la implementacion del pluralismo y la diversidad en todas las propuestas educativas, recogiendo las profundas raices que el multiculturalismo presenta en la sociedad.

Por lo que, se debe fomentar una educacion inspirada en la diversidad cultural, considerada como un dato real que enriquece a su vez, por lo que tiene de comprobacion de la existencia de modos diferentes de vida, al conjunto del grupo social, una educacion enfocada de manera muy particular hacia los miembros de las culturas dominantes para que respeten a la particular idiosincrasia de los grupos minoritarios. Con esta medida se pretende eliminar "el grave riesgo para la autoestima individual que puede surgir en la convivencia entre culturas con posiciones de diferente peso social y capacidad de influencia" (42).

El objetivo educativo que marca la autentica realizacion de la autonomia individual exigira que la informacion transmitida sirva para sentar las bases en los estudiantes para que puedan llegar a pensar por si mismos y poner de manifiesto su espiritu critico (43). El proceso educativo debera para lograrlo, "promover la reflexion sobre los valores y los objetivos que orientan los actuales sistemas educativos, economicos, politicos, religiosos, sociales y culturales; discutir la herencia que las diversas culturas y civilizaciones nos han dejado, y analizar el conocimiento cientifico y tecnologico actual y su proyeccion en el futuro" (44).

El respeto al pluralismo es sobretodo respeto a las personas diferentes que no por ser diferentes dejaran de unirse en un proyecto comun de convivencia cuando este no resulte atentatorio a las exigencias inherentes al respeto de su propia identidad personal. Sostener el caracter destructivo del pluralismo, como muchas veces se hace, es no entender en absoluto su relevante funcion como unico marco aceptable para una realizacion adecuada de los derechos y libertades de todos.

La educacion democratica proporciona las bases sobre las cuales una sociedad democratica podra "asegurar las libertades politicas y civiles de sus ciudadanos adultos sin poner en riesgo su bienestar o incluso su supervivencia" (45). No tendria desde luego sentido pensar en la hipotesis proporcionada por unos individuos que pretendieran destruir de manera irresponsable el instrumento que les proporciona la posibilidad real de ejercer efectivamente sus derechos.

CONCLUSION

El pluralismo es concebido como uno de los valores que debe inspirar la configuracion de las politicas publicas educativas en las sociedades multiculturales. Dentro de un mundo globalizado, en el que nuestra sociedad es cada vez mas diversa culturalmente, resulta indispensable garantizar una convivencia pacifica entre personas con diversas identidades culturales. Las politicas educativas que favorecen la integracion social y la participacion activa de sus miembros, constituye uno de los pilares esenciales de las sociedades democraticas para garantizar el respeto entre las diversas culturas, el consenso social y la paz. Garantizar unos contenidos inspirados en la diversidad cultural dentro de los programas educativos supone una actitud de valoracion positiva hacia la interaccion entre culturas y la comprension de lo diverso como un factor de aprendizaje positivo y necesario en las actuales instituciones educativas.

En este sentido, el pluralismo educativo constituye la respuesta a las politicas publicas educativas que conjugue la diversidad cultural con los valores propios de la sociedad receptora. El pluralismo es un valor innato a todo contexto democratico que favorece el intercambio de culturas y su confluencia dentro de un mismo territorio, y que ademas posibilita el conocimiento de los valores de las diversas culturas y el aprendizaje de las diferentes lenguas. La posibilidad efectiva de acceso al sistema educativo -en terminos de igualdad- a aquellos sujetos, que poseen diferentes identidades culturales, es una garantia plena que permite alcanzar la plasmacion de un pluralismo entendido como fundamento para integrar los presupuestos de las diferentes culturas dentro de los sistemas educativos en las sociedades multiculturales.

DOI: 10.12957/rqi.2018.30797

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Trabalho enviado em 15 de outubro de 2017.

Aceito em 07de novembro de 2017.

Antonio Tirso Ester Sanchez (1)

(1) Doutor em Direito, Professor de filosofia do direito e do Master Universitario en Abogacia da Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Espanha. E-mail: tirso.ester@ulpgc.es

(2) FERNANDEZ-MIRANDA CAMPOAMOR Alfonso. "Comentarios al articulo 27 CE". Comentarios a la Constitucion Espanola de 1978. Tomo III. Madrid: Edersa Cortes Generales, 1996, p. 171.

(3) MARTINEZ LOPEZ-MUNIZ, Jose Luis. "La educacion en la Constitucion espanola: derechos fundamentales y libertades publicas en materia de ensenanza". Persona y derecho, num. 6, 1979, pp. 234-268.

(4) EMBID IRUJO, Antonio. "El contenido del derecho a la educacion". Revista Espanola de Derecho Administrativo, num. 31, 1981, pp. 654 y ss.

(5) DE LUCAS, Javier. "El vinculo social, entre ciudadania y cosmopolitismo". El vinculo social: ciudadania y cosmopolitismo, Valencia: Tirant lo Blanch, 2002, pp. 26-27.

(6) MARTINEZ LOPEZ-MUNIZ, Jose Luis. Op. cit., p.37.

(7) PEIRO I GREGORI, Salvador. "Multiculturalidad y valores de convivencia educativa". Multiculturalidad escolar y convivencia educativa. Madrid: ECU, 2008, p. 92, argumenta que 'la multiculturalidad no seria tanto la convivencia de personas pertenecientes a diversas subculturas, cuanto a la presencia simultanea en las coordenadas espacio-temporales de sujetos con identidades culturales que no se pueden superponer".

(8) AZNAR MINGUET, Pilar.; "Criterios pedagogicos y retos educativos para abordar la integracion de inmigrantes en la escuela". Multiculturalidad escolar y convivencia educativa. Madrid: ECU, 2008, p. 27.

(9) MUNOZ ARNAU, Juan Antonio. Derechos y libertades en la politica y la legislacion educativas espanolas. Navarra: Universidad de Navarra, 2010, p. 42, entiende por politicas educativas como aquellas "actividades estatales de gobierno (....) que, con base en las disposiciones constitucionales, tienen por objeto establecer las normas reguladoras de los procesos educativos, crear las instituciones correspondientes (....) y dotarlas de los medios personales y materiales, para satisfacer el derecho fundamental a la educacion".

(10) FERNANDEZ GARCIA, Eusebio. "La cultura civica y los derechos humanos", en Silvina RIBOTTA (editora), Educacion en derechos humanos: la asignatura pendiente. Madrid: Dykinson, 2006, p. 48.

(11) SANTANA RAMOS, Emilia. "Los imperativos culturales como garantia de los derechos del inmigrante". Revista de la Facultad de Derecho, num. 41, 2016, pp. 287-311.

(12) BELLOSO MARTIN, Nuria. "El derecho a la educacion de los extranjeros en una perspectiva multicultural", en Alfonso DE JULIOS-CAMPUZANO (editor), Ciudadania y derecho en la era de la globalizacion. Madrid: Dykinson, 2007, p. 289.

(13) GUTMANN, Amy. La educacion democratica. Una teoria politica de la educacion, trad. de Agueda Quiroga. Barcelona: Paidos, 2001, p. 19.

(14) OVEJERO LUCAS, Felix "Como no se debe defender la multiculturalidad". Letras libres, num. 13, oct. 2002, p. 32.

(15) AGUADO ODINA, Maria Teresa. Educacion multicultural. Su teoria y su practica, Madrid: UNED, 2008, p. 51.

(16) MARTINEZ DE PISON, Jose. El derecho a la educacion y la libertad de ensenanza. Madrid: Dykinson, 2003, p. 138.

(17) BELLOSO MARTIN, Nuria. Op. cit., pp. 295-296.

(18) GARCIA MARTINEZ, Alfonso; ESCARBAJAL FRUTOS, Andres y ESCARBAJAL DE HARO, Andres. La interculturalidad. Desafio para la educacion. Madrid: Dykinson, 2007, pp. 102-103.

(19) SAGASTIZABAL, Maria de los Angeles. "Diversidad cultural y educacion", en Maria Angeles SAGASTIZABAL (direccion), Diversidad cultural y fracaso escolar. Educacion intercultural: de la teoria a la practica, Madrid: CEP, 2009, p. 22.

(20) BELLOSO MARTIN, Nuria. Op. cit., p. 296.

(21) Ibidem, p. 295.

(22) KYMLICKA, Will. "Nacionalismo minoritario dentro de las democracias liberales", en Soledad GARCIA y Steven LUKES (comps.), Ciudadania: justicia social, identidad y participacion. Madrid: Siglo XXI, 1999, p. 133.

(23) GARCIA MARTINEZ, Alfonso; ESCARBAJAL FRUTOS, Andres y ESCARBAJAL DE HARO, Andres. Op. cit., p. 105.

(24) LOPEZ- BARAJAS, Emilio y RUIZ CORBELLA, Marta. Derechos humanos y educacion. Madrid: UNED, 2000, p. 40.

(25) GARCIA HOZ, Victor. Diccionario de pedagogia. Barcelona: Labor, 1974, p. 292.

(26) MARTINEZ LOPEZ-MUNIZ, Jose Luis. Op. cit., p.245.

(27) PAREKH, Bhikhu. Repensando el multiculturalismo. Barcelona: Istmo, 2005, p. 337, senala a este respecto que "una buena educacion deberia exponer a los estudiantes a distintas concepciones de la vida buena, de sistemas o formas distintos de conceptualizar experiencias familiares y ayudarles a captar el espiritu de otras culturas. Deberia ensenarles a ver el mundo a traves de sus ojos y a apreciar su fuerza y sus limitaciones. A la vez que se desarrolla la capacidad de pensamiento independiente, de analisis, de critica, etc., deberian cultivarse tambien capacidades mas "suaves" y menos agresivas como la imaginacion empatica, la habilidad para meterse en la piel de los demas y sentir con y para ellos, la voluntad de verse a si mismo a traves de los ojos de los otros, la capacidad de escucharles con sensibilidad y simpatia. Los estudiantes son miembros de sus propias comunidades etnicas y culturales, ciudadanos de sus comunidades politicas y, tambien, seres humanos. Un buen sistema educativo debe atender a estas tres vertientes. Deberia ayudar a los alumnos a entender la historia, la estructura social, la cultura, las lenguas, etc. de su propia comunidad politica y cultural para permitirles entenderse a si mismos mejor y encontrar su camino en el seno de estas comunidades".

(28) NUEVO LOPEZ, Pablo. La Constitucion educativa del pluralismo. Una aproximacion desde la teoria de los derechos fundamentales. La Coruna: Netbiblo, 2009, pag.56.

(29) PEREZ SOLA, Nicolas. "Nuevos retos en el ejercicio de los derechos educativos: la incorporacion del alumno inmigrante al sistema educativo y la educacion en valores", en Jose Luis CASCAJO CASTRO, Manuel TEROL BECERRA, Antonio DOMINGUEZ VILA, Vicente NAVARRO MARCHANTE (coordinadores), Derechos sociales y principios rectores. Valencia: Tirant lo Blanch, 2012, p. 366.

(30) LEIVA OLIVENCIA, Juan Jose. Convivencia y educacion intercultural: Analisis y propuestas pedagogicas. Alicante: ECU, 2011, p. 13.

(31) LLAMAZARES FERNANDEZ, Dionisio. Educacion para la ciudadania democratica y objecion de conciencia. Madrid: Dykinson, 2009, pp. 59-60.

(32) En el articulo primero de la Constitucion espanola se hace referencia expresa al valor supremo "pluralismo politico". Pero en el ambito politico no termina su concepcion como valor superior del ordenamiento juridico, el pluralismo se halla conectado con otros dos conceptos que determinan su contenido: por una parte , con el pluralismo sin calificativos, como manifestacion de un sistema social no uniforme al que se ha de aplicar un ordenamiento juridico que se pretende respetar las diferencias existentes entre sus destinatarios, y por otra parte, con la libertad, desde el momento en que ese pluralismo esta calificado como "politico" y por tanto se pretende que sea operativo en el campo de las relaciones sociales organizadas politicamente, siendo este precisamente el campo en el que opera la libertad.

(33) SERNA BERMUDEZ, Pedro. "La dignidad de la persona como principio del derecho publico". Derechos y Libertades, num. 4, 1995, p.293.

(34) Esta conexion con el pluralismo politico con otros pluralismos ha llevado al TC a confundir en alguna de sus resoluciones la formulacion que expresamente aparece en el art. 1.1 CE con otros conceptos en principio ajenos al mismo. A modo de ejemplo, podemos citar la STC 5/1981, de 13 de febrero, en la que el Tribunal Constitucional se refiere al pluralismo educativo y lo considera contenido en el art. 1.1CE.

(35) ANDER-EGG, Ezequiel. Diccionario de educacion. Cordoba, AR: Editorial Brujas, 2014, p. 186, establece que el termino pluralismo se aplica a "diferentes tipos de realidades; asi, puede hablarse de pluralismo en lo filosofico, sociologico, ideologico, religioso, cultural y en las ideas politicas. Como actitud vital, el pluralismo significa aceptar la pluralidad de tendencias y aspectos diferenciales que se dan en el mundo moderno, en todos los ambitos de la realidad humana. Implica aceptar la coexistencia de religiones, ideologias, filosofias, culturas, ideas y el derecho a la libre expresion de las mismas. Si ademas se acepta que los otros pueden tener parte de razon o una posicion mas aceptable o verdadera, esto supone una disposicion de animo pronta a oir y subordinar el propio punto de vista a las perspectivas o puntos de vista de los demas".

(36) ARA PINILLA, Ignacio. La difuminacion institucional del objetivo del derecho a la educacion. Madrid: Dykinson, 2014, p.174.

(37) ROJAS RIVERO, Gloria Pilar. "El derecho a la educacion", en Jose Luis MONEREO PEREZ (director) y Luis Angel TRIGUERO MARTINEZ (coordinador), Los derechos de los extranjeros en Espana. Estudio de la Ley Organica 2/2009, de 11 de diciembre, de reforma de la Ley Organica 4/2000. Madrid: La Ley, 2010, p. 258.

(38) ESCARBAJAL, A., Interculturalidad, Mediacion y trabajo colaborativo, Narcea, Madrid, 2010, p. 43.

(39) SOUTO PAZ, Jose Antonio. "El derecho a la educacion". Boletin de la Facultad de Derecho de la UNED, num. 1, 1992, p. 38.

(40) El enunciado 27.2 de la Constitucion espanola de 1978 establece que "La educacion tendra por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democraticos de convivencia y a los derechos y deberes fundamentales".

(41) TAJADURA TEJADA, Javier, "El derecho a la cultura como principio rector: multiculturalismo e integracion en el Estado Constitucional", en Jose Luis CASCAJO CASTRO, Manuel TEROL BECERRA, Antonio DOMINGUEZ VILA, Vicente NAVARRO MARCHANTE (coordinadores), Derechos sociales y principios rectores. Valencia: Tirant lo Blanch, 2012, p. 732.

(42) ARA PINILLA, Ignacio. "El impacto juridico de la diversidad cultural". Persona y Derecho, Vol. 49, 2003, p. 300.

(43) ENRIQUEZ SANCHEZ, Jose Maria; PEREZ RODRIGUEZ, Cristina; OTERO LEON, Lourdes y FERRARI NIETO, Enrique. Repensar los derechos humanos para una sociedad globalizada. Madrid: Universidad Nacional de Educacion a Distancia, 2016, pp. 140-146.

(44) OLIVE, Leon. Multiculturalismo y pluralismo. Mexico: Paidos, 1999, p. 26.

(45) GUTMANN, Amy. Op. cit., p. 354.
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Author:Sanchez, Antonio Tirso Ester
Publication:Quaestio Iuris
Article Type:Ensayo
Date:Feb 1, 2018
Words:12085
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