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PEDRO DE PADILLA, IMITADOR DE BOCCACCIO: FILOCOLO Y DE MULIERIBUS CLARIS EN LAS EGLOGAS PASTORILES.

PEDRO DE PADILLA, IMITATOR OF BOCCACCIO: FILOCOLO AND DE MULIERIBUS CLARIS IN EGLOGAS PASTORILES

Proponer un estudio de influencias literarias no comporta un planteamiento acumulativo de deudas, desprovisto de una evaluacion de las tecnicas de traslado del modelo a un nuevo contexto (1). Al adoptar pasajes ajenos, el poeta no se subyuga a su modelo ni renuncia a su originalidad pues, en conformidad con el concepto de imitatio creativa, incorpora esos materiales con nuevo sentido, al servicio del texto receptor. Dichos postulados se verifican en las Eglogas pastoriles de Pedro de Padilla, un extenso libro bucolico (2) cuyo hilo pseudonarrativo camufla la riqueza de fuentes entretejidas en el discurso y trivializa el significado de la obra, autentico repertorio de modelos, tecnicas y metros, vehiculo de tres pilares tematicos, el pastoral, el filografico y el metapoetico (3). La lectura detenida y profunda de este conjunto de trece eglogas descubre la actuacion de textos referenciales, de Ovidio, Boccaccio, Petrarca, Sannazaro, Garcilaso y fray Luis de Leon, aclimatados a un discurso que, aunque se asienta en el paradigma de las Bucolicas de Virgilio, muestra versatilidad para recoger materiales extranos a la tradicion eclogica. Senalar esas presencias en la urdimbre intertextual de las eglogas no solo enriquece la interpretacion de estos poemas y la distancia de esa lectura como cronica de los amores de Silvano y Silvia que ha gozado de predicamento en la critica, sino que tambien agrega un texto probatorio de la repercusion de determinados modelos, fundamentalmente clasicos e italianos. De este modo, con las Bucolicas, fundamento de una topica y de una dispositio en libro, se amalgaman ecos textuales de otras obras, remisiones evidentes a un origen que no se pretende ocultar. Las tecnicas de imitacion heuristica posibilitan esa apropiacion, en la que, sin perder su sentido, el modelo sirve a los propositos del nuevo marco que lo acoge. Por lo tanto, la lectura revisada de las Eglogas pastoriles que aqui se defiende conlleva la reconstruccion de su arquitectura imitativa, segun el siguiente esquema (4):

(1) Contentio: en la egloga IX los Remedia amoris de Ovidio y De mulieribus claris de Boccaccio, a traves de la traduccion castellana de 1494, De las ilustres mujeres en romance, suministran sendas razones a los contendientes en la discusion filografica. Este planteamiento dialectico se realiza como imitaciones contrapuestas.

(2) Exemplum: el relato mitologico de la egloga X sigue la historia de Narciso relatada en las Metamorfosis de Ovidio (III, vv. 339-510), mediatizada por la Favola di Narciso de Alamanni, que Padilla sigue con mayor cercania que las restantes versiones castellanas de Silvestre y de Acuna. La conciliacion jerarquizada de estas diversas fuentes permite hablar de imitaciones superpuestas.

(3) Ekphrasis: en la egloga XII la Arcadia de Sannazaro guia los fragmentos descriptivos de las miniaturas talladas en algun objeto, un vaso o un baston, aplicando el procedimiento de la ekphrasis, practicado en la bucolica clasica. De este modo, un subtexto dominante se hace depositario de uno de los topicos adscritos al genero.

(4) Visio: el Triumphus Pudicitie de Petrarca se traslada a la vision de la amada referida en la egloga IV. El modelo unico se adapta y supedita al nuevo discurso.

(5) Dubia: la exposicion de situaciones sentimentales de la egloga VI se fija en cuatro de los trece dubbi de las Quistioni d'amore del libro IV (caps. 17-72) del Filocolo de Boccaccio, con la posible mediacion de la traduccion al castellano de 1541 o 1546. Ademas de adoptar el esquema compositivo general, se calcan determinados episodios del modelo. Por lo tanto, se ha ejercitado aqui una imitacion estructural y selectiva.

(6) Auctoritas: el desengano de la vida de la corte expuesto en la oda XIII remite al poema I de fray Luis de Leon, evocado mediante la reproduccion de versos o expresiones delatoras de su progenie. Otros ecos, de Petrarca o Garcilaso, obedecen asimismo a un deliberado proposito de mentar a un autor mediante el procedimiento imitativo del prestamo textual o la cita.

(7) Topoi: la tradicion converge en determinados versos sin modelo definido, producto de la contaminado. Se cumple asi el designio de la imitacion eclectica o compuesta.

Esta diversidad de textos y patrones genericos aglutinados en el libro ensancha las dimensiones de su discurso, neutralizando en determinados pasajes la prevalencia del bucolismo. Con tal funcion diversificadora se intercalan los fragmentos de Boccaccio que, frente a lo esperable, no proceden del repertorio pastoral del certaldes, constituido por las dieciseis eglogas latinas del Bucolicum carmen y los Ninfale, d'Ameto y Fiesolano, primeras muestras del desarrollo narrativo del genero y del cauce formal del prosimetro. Se ha preferido recurrir al tratado latino De mulieribus clarisy a las Quistioni d'amoredel libro IV del Filocolo (17-72), obras ambas de considerable repercusion, tal vez difundidas a traves de sus traducciones (5). Por lo tanto, al elenco de imitadores de Boccaccio debe sumarse Pedro de Padilla, que con sus Eglogas pastoriles contribuye a corroborar la presencia hispana de este autor (6).

A pesar de su fama, la influencia de Boccaccio en Espana configura un panorama disperso, que no cristalizo en un sistema unitario, literario o idiomatico, frente a la de Dante y Petrarca7. La critica se ha fijado en el Decameron como fuente de situaciones y argumentos novelisticos, adaptados a la narrativa y al teatro del Siglo de Oro, y modelo de engaste de diferentes cuentos en una cornice (8). Se ha destacado asimismo el caracter emblematico de sus dos obras dedicadas al tema femenino, la apologetica De mulieribus claris y la misogina II Corbaccio, inspiradora esta ultima del titulo Corbacho o Reprobacion del amor mundano, colofon del Libro del Arcipreste de Talavera que, no obstante, muestra mayor cercania a De casibus virorum illustrium. De Fiammetta, presente en numerosos pasajes de La Celestina, prevalece su condicion paradigmatica en el desarrollo del relato sentimental. Especial repercusion se concede a la Genealogie Deorum Gentilium (9), manual mitografico de rango equiparable a las Metamorfosis ovidianas y a la Mythologia de Natale Conti.

En este marco se situa la recepcion de las dos obras incorporadas al repertorio de fuentes de las Eglogas pastoriles. Al tratado latino De mulieribus claris y a su exaltacion de la virtud femenina se ligan el Triunfo de las donas (1443), de Juan Rodriguez del Padron, el Libro de las claras y virtuosas mujeres (1446), de Alvaro de Luna, el Tratado en defensa de virtuosas mujeres, de Diego de Valera (anterior a 1445), el final de Carcel de amor (1492), de Diego de San Pedro, y el Jardin de nobles doncellas (1542), de fray Martin de Cordoba, asi como el Libro de les Dones (1495), de Francesco Eximenis, o Lo Somni (1398), de Bernat Metge, en el ambito cultural catalano-valenciano (10). Aunque el Filocolo era ya conocido en la primera mitad del siglo xv en Espana, pues figuraba entre los libros de Santillana y dejo su impronta en obras como Triunfo de las donas y Carcel de amor, sera difundido sobre todo a partir de su traduccion parcial de 1541, el Laberinto de amor o, como se titularia en posteriores ediciones, Treze qvestiones mvy graciosas sacadas del Philocvlo.

En las Eglogas pastoriles ambas obras de Boccaccio se someten a una imitacion selectiva, de la que resulta una nomina de treinta y tres mujeres, de las ciento seis reunidas en De mulieribus (11), y cuatro cuestiones, frente a las trece repertoriadas en el Filocolo. A pesar de esta reduccion, ambos pasajes cumplen su cometido dentro de la egloga, la defensa de la mujer y el amor (egloga IX), para confutar los argumentos misoginos de Camilo, y la ilustracion de situaciones amorosas evaluadas con criterios filograficos proyectables al ambito pastoral (egloga VI). Las tacticas amplificatorias sirven para detener el tiempo del coloquio que versa sobre la historia de Silvano y Silvia, asunto relegado a un plano secundario en el transcurso de estos parentesis portadores de variatio narrativa, retorica y conceptual, con exornaciones eruditas de estirpe biblica, clasica o vernacula. De ese bagaje cultural tambien dan cuenta los fragmentos tributarios de Boccaccio.

LAS QUISTIONI D'AMORE DEL FILOCOLO

Un episodio parentetico, en la egloga VI, desarrolla una contienda de dubbi sometidos al dictamen de un arbitro (12), Liberino, que determinara "lo mas dudoso en las dificultades" (v. 248), adaptacion selectiva de las Quistioni d'amore del libro IV (17-72) del Filocolo de Boccaccio. Asi como las quistioni representan un breviario de amor, una etapa meditativa que interrumpe la obra, al mismo tiempo que se liga tematicamente a otros momentos de la narracion, este capitulo de dubbi mantiene una relacion especular con el conjunto en el que se interpola.

Las Quistioni fueron traducidas al castellano por Diego Lopez de Ayala, en una version que incorpora dos coplas de resumen para cada caso, y versificadas por Diego de Salazar (13), segun declara en el prologo Blasco de Garay, editor de las Trece cuestiones muy graciosas sacadas del Filoculo del famoso Juan Boccaccio, traducidas de lengua Toscana en nuestro Romance Castellano con mucha elegancia y primor, de 1546 (Toledo, Juan de Ayala). Con el titulo de Laberinto de amor habia aparecido una edicion no autorizada en 1541 (Sevilla, Andres de Burgos), reimpresa en 1546. En 1553 acompana a la Question de amor de dos enamorados como apendice: Assimesmo se ha anadido a esta obra en esta ultima addition treze quistiones delphilocolo de Iuan Boccaccio (Venecia, Gabriel Giolito de Ferrariis y sus hermanos)14. Es probable que esta traduccion haya mediatizado la lectura de los episodios elegidos para la egloga VI. Por ese motivo, el analisis del capitulo de dudas de la egloga VI remitira al original del Filocolo y a la traduccion en las versiones del Laberinto de amor (1546) y de las Trece cuestiones de amor (1553) (15).

En el Filocolo sirve de fondo a la conversacion un prado ameno, que se describe con cierto pormenor. Antes de iniciar el juego de dudas se corona como reina a Fiammetta, que actuara de arbitro. Esta introduccion de dos capitulos (17-18) se funde en la version castellana en la presentacion general de la obra, que resume en pocas lineas las peripecias de Florio-Filocolo en busca de Blancaflor, para situarlo en una huerta de Napoles, en donde se celebraba una fiesta: "Y llegando salto en tierra desseoso de ver algunas antiguedades de aquella ciudad, que fue fazia la sepultura de Virgilio y antes que a ella llegase, hallo en una huerta a madama Maria, hija del rey de aquella ciudad" (1546, f. aijr-aijv; 1553, f. 106v). Con su sequito se sumara a las danzas y participara en el certamen de dudas arbitrado por Maria. Los versos de la egloga mencionan una sombra de verdes cipreses (vv. 238-239), marco de la confrontacion de propuestas de "lo mas dudoso en las dificultades" (v. 248), que debera dirimir Liberino, unico personaje exento de amor. Desde la cornice, el jardin urbano se traslada a la floresta bucolica en la que los pastores sustituyen a damas y galanes (16). La ambientacion rustica se mantendra a lo largo del debate.

La egloga mantiene la estructura cuaternaria del modelo: la propuesta de una duda es seguida del dictamen del arbitro, que da pie a una replica del proponente de inmediato rebatida por el juez para emitir su sentencia definitiva. En el Filocolo se prescinde de goznes narrativos entre cada uno de los nucleos, divididos en capitulos en la version de Lopez de Ayala, que ademas anade sumarios en octosilabos al final de cada propuesta y tras la determinacion definitiva de la reina (17). Esta factura dramatica se corrige en la egloga con parentesis narrativos que comentan el parlamento previo, constatando su efecto en el auditorio (18), o bien introducen la siguiente intervencion (19). La recurrencia del verbo satisfacer (20) pone enfasis en la finalidad suasoria de los discursos al servicio de una elaborada argumentacion, con tendencia a determinadas figuras dialecticas como la concessio y la conciliatio, frente a la confutacion directa del Filocolo. Faltan, en cambio, los frecuentes exempla mitologicos que exornan los razonamientos del texto boccacciano.

De las trece quistioni se seleccionan la segunda, la tercera, la octava y la quinta. Plantean los capitulos extremos el sufrimiento amoroso, por exilio o celos (II), dicotomia que la egloga cambia en perdida o deseo inalcanzable, y desden o celos (V). En medio se evaluan las cualidades que hacen preferible al ser amado, fuerza, cortesia o sabiduria (III) y nobleza y riqueza (VIII). La similitud de los casos simetricamente dispuestos pudo haber condicionado la eleccion, que se fija asimismo en el alcance general de la duda, en detrimento de una narracion siempre supeditada a las reflexiones y principios inferidos de los casos particulares (21). Estos cuatro episodios mantienen el sentido general del modelo y en determinados pasajes siguen con exactitud la argumentacion, mientras que otros introducen cambios de matiz. Uno de los principales afecta la posicion del proponente como testigo ajeno al caso y consejero, frente al protagonismo predominante en las quistioni originales.

LUCENIO (VV. 253-487) Y LONGANIO-LONGANO (II)

Corresponde a Lucenio iniciar el certamen con una extensa relacion en liras que comienza evocando ese dia en que se quedo dormido en un soto, "por aliviar la dura / penosa carga de mi desventura" (vv. 261-262). El contexto apunta al caracter onirico del episodio, presenciado cuando el sueno es interrumpido por "suspiros tiernos y un piadoso llanto" (v. 267) o bien cuando ese estado se prolonga en la vision referida en la duda. Oculto tras una mata observa a unas pastoras, despues va a su encuentro y escucha sus cuitas. Una asume la funcion de portavoz y cuenta como perdio el bien poseido al verse separada de su pastor, mientras que la otra sufre la imposibilidad de gozar el amor que desea. Tras su relato, rechaza la presencia y el consuelo de Lucenio, que abandona el lugar.

En el Filocolo, Longanio--Longano en la traduccion--es testigo del llanto de dos hermanas, a las que observa en secreto hasta aproximarse a ellas y conocer la causa de sus lagrimas (22). Padilla ha trasladado al campo ese escenario interior de las habitaciones en las que estan Longanio y las hermanas, que la egloga convierte en pastoras. Sigue con exactitud el relato del modelo, enfatizando determinados pasajes, como la constatacion de la verguenza de las muchachas:

fuyme para ellas, las quales quando me vieron, de verguenca trabajaron de dissimular las lagrimas hablandome con mucha cortesia

Quedaron vergonzosas, al suelo las mejillas inclinadas como purpureas rosas, y por ellas sembradas gran numero de perlas mal cuajadas (vv. 298-302).

La ocultacion de las lagrimas se glosa en la siguiente lira:

Disimular quisieron conmigo, mas en vano lo intentaron, porque sus ojos fueron los que alli confesaron lo que por no poder no me negaron (vv. 303-307).

Las primeras palabras del joven a las muchachas, en estilo directo en la fuente ("Yo les dixe: <<Senoras ...>>"), se plasman en estilo indirecto ("Dijeles como habia / oido.....", vv. 308 55.). Al comienzo de su respuesta, la hermana mayor describe en plural el destino comun de ambas como victimas de Cupido, tras largo tiempo de resistencia a sus dardos, y solo despues individualiza su propio caso ("Yo, primero que esta mi hermana, ame en mi fantasia amaestradamente, pensando de dar fin a mi deseo.....").

En la version poetica la hablante refiere su paso del desamor a la pasion, intercala una lira que anticipa la historia de la otra pastora ("Siguio su compania / otro zagal sirviendo esta pastora ...", vv. 333-337), para volver despues al propio conflicto, causado por la marcha de su amante (vv. 343-367). Sin interrupcion continua con el relato de los males de su amiga, falta de esperanza de ver colmados sus anhelos ("Y esta gentil pastora, / a quien Fortuna ingrata no ha dejado / que goce hasta agora / del bien que ha deseado ...", vv. 368-387). En el Filocolo el discurso de la portavoz es interrumpido por Longanio, que inquiere la causa del lamento de la hermana ("Despues de oyda esta, preguntele por que causa la otra se quexava. Respondiome que tambien amava a otro mancebo ... e celos de quien la guardava le ocuparon muchas vezes el camino de su pensamiento"). El testigo las consuela y se va, final al que la egloga anade el rechazo de la muchacha: "Dejad de consolarnos, / porque en efecto es tiempo malgastado, / y aqui solas dejarnos / sera mas acertado" (vv. 393-396).

En su version original, los cambios de interlocutor en el debate apenas se marcan con un verbo dicendi, que falta en la respuesta de la reina a Longanio (cap. 24) (23), delimitada en la traduccion por el encabezamiento Capitulo sexto. De la respuesta de la reyna (1546, f. aviijr) (24), que sigue al Sumario de la segunda quistion en octosilabos. La egloga dedica a esta transicion dos versos: "Oyele atentamente Liberino / y a la propuesta duda asi responde" (vv. 411-412). Sendas sentencias coinciden: Padilla traduce en endecasilabos sueltos el dictamen de la reina, puesto en boca de Liberino, que falla a favor de la primera pastora. El modelo fundamenta la respuesta en un argumento general: "considerando que siente mas la adversidad el que ha usado la prosperidad", que la imitacion mantiene en "considerando lo que siente / en las adversidades el que estuvo / a la prosperidad acostumbrado" (vv. 416-418), y glosa con una segunda sentencia, "que el bien que en posesion jamas ha estado / podrase desear, mas no fatiga / el alma tanto solo aquel deseo / como perder la posesion dichosa / con que se goza lo que bien se quiere" (vv. 422-426). Tal es la leccion que se desprende de los exempla de Fabricio, Pompeyo y Medea (25) aducidos por la reina y omitidos en la traduccion. Lucenio intenta refutar este veredicto con otras tantas razones que lo contradicen, siguiendo casi a la letra la respuesta de Longanio (cap. 25) (26): tiene menos motivo de queja quien una vez ha alcanzado su deseo que el que lo desconoce, que, como Tantalo, sufrira el infernal tormento de los obstaculos interpuestos a dos voluntades conformadas y esperanzadas. Algunos pasajes de la traduccion y de la egloga coinciden verbalmente: "ninguna cosa es mas ligera de olvidar y perder que aquella que no ay jamas esperanca de cobrarse", "en amor no se yo cosa / tan facil de olvidarse como aquella / que ya no hay esperanza de gozarse" (vv. 437-439); "porque si las voluntades no fuessen conformes en ygualdad", "hallarse dos conformes voluntades" (v. 441); "Yo creo cierto que mas dolor siente el que espera cosa possible e no la puede aver por impidimentos que se lo estorvan, que no el que llora cosa perdida e sin remedio ni esperanca de avella", "Y ansi con mas razon entiendo y creo / que siente mas dolor quien cosa espera / posible de alcanzarse y no la goza, / por las que de ordinario se lo impiden, / que no el que llora ya sin esperanza / de volver a cobrar el bien perdido" (vv. 452-457).

Mientras que la reina, en el capitulo siguiente (26) (27), plantea su respuesta como correctio y reconduce la argumentacion hacia su tema axial (la propia duda sobre cual de las dos mujeres se dolia mas), Liberino, tras una inicial concessio, da su dictamen, que, de acuerdo con la fuente, rebate el razonamiento del contrario: el olvido afecta tambien el anhelo de lo inalcanzable. Ambos textos citan el proverbio "que quien bien ama, nunca olvida", "que quien ama de veras nunca olvida" (v. 475), como reconocimiento que no anula la primera sentencia: sufre mas quien ha perdido lo que gozo en el pasado por carecer de esperanza. En el modelo, cierra el razonamiento la mencion de Penelope, seguido, en la version castellana, del sumario en octosilabos.

Aunque en el fragmento del Filocolo nada se dice de la reaccion de Longanio ni del auditorio, la egloga deja constancia de que Lucenio acepta "por no hacer proceso en infinito" (v. 487), segun la opinion del publico notada por el narrador. Se manifiesta asi el agotamiento de este dilema y sus razones, que ya cansan a los oyentes.

JANSENIA (VV. 488-701) Y CARA-JUANA (III)

El segundo caso de la egloga, planteado por Jansenia, remite a la tercera quistione, que en el Filocolo protagoniza y narra Cara, convertida en Juana en la traduccion. A diferencia de su modelo, la proponente actua como testigo y consejera de un asunto ajeno. Mientras que Cara debe elegir para ella misma entre tres hombres, uno fuerte, otro cortes y otro sabio, Jansenia duda sobre la recomendacion que debe hacer a una amiga cortejada por tres pastores, uno rico, otro apuesto y otro discreto. De entrada, el diverso cometido de las relatoras y la disparidad de cualidades enjuiciadas determinan la emancipacion del original, confirmada con los pormenores de sus correspondientes desarrollos argumentativos.

En la propuesta (cap. 27) (28), Cara-Juana se limita a exponer el caso propio y lo ilustra con personajes emblematicos de las virtudes en lid: Midas, Absalon, Hector, Deyanira, Clitemestra y Lucrecia, nombre este ultimo erroneamente reemplazado en la traduccion por Marcia (1546) o Hercules (1553). La egloga suple estos exempla con una mayor complejidad narrativa, involucrando a una tercera persona, la destinataria de los consejos de Jansenia, y ofreciendo una detallada valoracion de cada uno de los tres pastores pretendientes.

La respuesta, introducida por un breve inciso (cap. 28) o por el titulo de la traduccion (29), es precedida en la egloga por seis versos de transicion (vv. 572-577) entre el discurso escuchado, que el publico elogia, y el que se presenta, a cargo de Liberino. Ambos jueces, la reina y Liberino, optan por la discrecion o sabiduria como requisito para mantener el honor y el amor. Y, mientras que Cara-Juana se introduce directamente, con el exclusivo gozne del titulo en la traduccion (30), la respuesta de Jansenia viene precedida del comentario narrativo, equivalente a las primeras palabras de la proponente en el modelo: "Mucho es contrario el parecer de vuestra alteza del mio", "Este fue el parecer de Liberino, / con el cual la pastora no conforma" (vv. 591-592). La contradiccion explicita, por parte de Cara-Juana, y la conciliatio de la egloga ("Pastor, no quiero / negarte que es el fin que se pretende / el que han propuesto agora tus razones", vv. 593-595) encabezan la argumentacion en contra de la sabiduria en el texto de Boccaccio, y a favor de la riqueza y belleza, en el castellano. El parlamento de Cara-Juana se sustenta en los casos de Biblis, Leandro (31) y Pasifae, que sucumbieron al amor con discernimiento. La egloga demuestra la ventaja de la riqueza y la hermosura para inferir que "el discreto no debe preferirse" (v. 638). En modo narrativo se constata el beneplacito de los oyentes, antes de dar paso a la sentencia del juez (vv. 639-644), transicion inexistente en el modelo italiano y en la traduccion efectuada por el titulo (32). La reina recurre a la refutacion directa de las razones de Cara-Juana en contra del sabio y en pro del fuerte y del generoso; asi concluye la quistione, cerrada con el preceptivo sumario en octosilabos. Como en la duda anterior, Liberino enuncia una concessio para rebatirla con objeciones. Opta asi por la discrecion, por no estar sujeta a las mudanzas de Fortuna, frente a los inconvenientes de la riqueza. Si Jansenia adujo que "en los ojos del mundo ya no lucen / discrecion y virtudes con pobreza" (vv. 612-613), Liberino asevera que la necedad convierte al rico en tirano. En contraste con el halago que suscita el rico, segun la pastora "dueno de los animos de todos, / que no hay quien no le sirva y obedezca" (vv. 607-608), el arbitro condena ese comportamiento interesado, diferenciable del autentico aprecio que reciben los discretos, y advierte sobre la caducidad de la belleza y sobre la condicion vanidosa de los pastores gallardos.

A traves del narrador se constata el acatamiento de este consejo. Un somero comentario en la siguiente quistione del texto boccacciano ("En el gesto se le parecio a la gentil dama que estava contenta de la respuesta de la reyna", 1546, f. bijv) se glosa como: "Obedece Jansenia la sentencia, / y dandose por bien aconsejada / puso luego silencio a su contienda" (vv. 699-701), en remision al comienzo de su discurso: "Solo por vuestro servicio / obedezco la sentencia" (vv. 492-493). Como en el modelo, el fragmento de cierre se ubica ya en la siguiente cuestion.

CESARINA (VV. 702-870) Y POLA-DONA MENCIA (VIII)

El dubbio interrumpido se enlaza con el de Cesarina, basado en la octava quistione, en donde Pola, dona Mencia en la version castellana, tras expresar su desacuerdo con el epilogo de la anterior secuencia, que desaconsejaba caer en las redes amorosas, emite su cuestion (cap. 47) (33). Apenas unas lineas bastan para esta breve pregunta general, carente de cualquier soporte narrativo: "quiero saber de quien se debe antes enamorar un gentil hombre, de una dama que es mejor que el y mas rica o de otra que no es tal como el ni tan rica, aplaziendole ygualmente entrambas a dos". Al adaptarla, Cesarina dirige un exordio al juez Liberino en el que lo define como exento del "fuero del Amor" (v. 706) y le pide que resuelva una duda (vv. 705-712). Mientras que en Boccaccio se expone sin preambulos la confrontacion entre dos tipos de mujer, la noble y rica y la plebeya y pobre, la egloga reconstruye un episodio concreto en el que Cesarina actua como confidente de la porfia de dos pastores en torno a la ventaja de sus respectivas amadas, Silvana y Leandra, iguales en valor, pero diferentes en linaje y riqueza (vv. 713-776).

Aunque las propuestas difieren, pues el dilema de la eleccion entre dos mujeres, por parte de un solo hombre, se plantea en la egloga como rivalidad de estados ("porque el uno del otro pretendia / la ventaja de estar bien empleado", vv. 755-756), sendos arbitros coinciden en postular la superioridad de la nobleza (34). Flanquean su dictamen elementos comunes, el apostrofe, "Gentil dama", "Gentil pastora" (v. 781), y el refran: "Que dize un proverbio vulgar <<mejor es bien dessear que mal posseer>>", "Y tras eso el vulgar proverbio dice / que vale mucho mas un buen deseo / que estar en posesion de algunas cosas" (vv. 792-794). Pero cada texto aporta matices diferentes a su respuesta, pues la reina juzga "quel gentil hombre se debe antes enamorar de la dama ques mas rica y de mejor linaje quel, que no de la ques de menos condicion y mas pobre", mientras que la egloga concentra su valoracion en la nobleza, sin considerar la riqueza (35), introduciendo un pasaje digresivo acerca de la naturaleza celestial del hombre, que le hace asemejarse a los angeles y aspirar a la perfeccion (vv. 781-788).

Cesarina objeta que la de inferior linaje sera mas facil de conseguir y amar, frente a la noble, que despreciara al pastor humilde (vv. 800-825). Apoya sus razones en una sentencia: "y al fin lo que se ama, si se trata, / cuanto mas se frecuenta mas se quiere" (810-811). Se ha seguido de cerca la replica de Poladona Mencia (cap. 49) (36): "Pues es cierto que todos desseamos los mas breves trabajos antes que los mas largos", "Bien se sabe / que todos cuantos viven en la tierra / querran de los trabajos los menores" (vv. 800-802); "E por esto se debe seguir la menor pues se puede alcancar antes della el amor que no de la que es mas, porque amando uno a una que es mas que el, siguensele muchos peligros", "A mi estas dos razones me convencen / a que la menos noble se procure, / porque ha de costar menos granjealla / y no son tantos los inconvenientes / que se pueden seguir de poseella" (vv. 805-809). La egloga suprime la anecdota, de fondo cortesano, acerca de los parientes y la servidumbre que velan por el honor de la dama, para pasar directamente al argumento del desprecio de la "pastora noble, rica y bella" por "un pastor pobre" (vv. 812-816), tambien aducido por el modelo: "ella queria ser antes servida de quien fuese mas que ella que no de quien es menos". En ambos textos se plantea el caso contrario: "y de la que es menos que no el alcancar lo ha mas presto porque ella se alabara y preciara de ser amada de quien es mejor que ella y trabajara de agradalle por que crezca su amor", "lo que en la menos noble no sucede, / porque se holgara de ser amada / de un pastor valeroso, bello y rico" (vv. 817-819). Concluyen, finalmente, que se debe amar a la inferior.

Encabezando su sentencia con un desmentido contundente ("Enganada del desseo dezis esso"), la reina rebate por orden las razones de Pola-dona Mencia (cap. 50) (37): alega en primer lugar que "quanto mas se ama, mas se dessea amar" y que los trabajos y dificultades producen deleite en el enamorado. Liberino, sin recurrir a las concessiones de los veredictos previos, acata el modelo para rectificar de forma directa el parecer de Cesarina: "Muy enganada estais, pastora hermosa" (vv. 826-867), oponiendo a su razonamiento la definicion de amor fino (38), coincidente con la idea general y algunas frases del dictamen de la reina, segun la version castellana ("quanto mas se ama, mas se dessea amar", "mientra mas passan, mas amor sienten y ninguno dessea su fin", "mayor deleyte sienten en las cosas que con mayor dificultad se alcancan"):

ser propria condicion del amor fino desear mas amar cuando mas ama, y en las dificultades aumentarse, y de esto es prueba manifiesta y clara ver que a quien ama, cuando mas padece, su fe se afina en medio del tormento y el dolor la rehace y multiplica (vv. 830-836).

Siguen, en ambos textos, amplificaciones sobre esa idea, formulada en el modelo como una dicotomia que hace proporcionales la dificultad y la condicion duradera del amor, seguida de una replica a la apostilla contextual: "A lo que dezis que ay peligro en los parientes ...". Padilla prefiere citar un proverbio, "lo que cuesta mas, en mas se estima" (v. 838), y glosarlo con sentencias tributarias del modelo: "en las grandes, que con trabajo se alcancan, las quales se guardan con todo cuydado como cosa ganada con mucho trabajo", "Y el placer con trabajos granjeado / es de mas gusto para quien lo goza" (vv. 839-840); "los sabios e discretos mayor deleyte sienten en las cosas que con mayor dificultad se alcancan", "Y solo emprenden lo dificultoso / los animos gallardos y perfectos" (vv. 843-844); "E caso que los perezosos procuran los mas breves y cortos trabajos", "porque es obra de amantes perezosos / huir el rostro a las dificultades" (vv. 845-846).

Respetando el orden de la argumentacion de la proponente, la reina cita otra de sus razones, "A lo que dezis que ay peligro en los parientes ...", omitida en el poema castellano y resuelta en el modelo con el consejo de prudencia y un ejemplo, el de Pisistrato, que tambien falta en la egloga. La recusacion de la idea de que una dama noble rechace a un hombre inferior a ella se apoya en Boccaccio en una premisa de signo misogino: "diziendo que siendo ella mejor quel, que querra amar a otro su ygual y a el no le terna en nada mostrays que no sabeys que el hombre por de baxa condicion que sea, lo es de mayor e aun de mejor que la mayor muger del mundo". Implicitamente se descarta cualquier posible menosprecio por parte de una mujer. A esa conclusion llega la egloga por diferente camino, al explicar el amor de una pastora noble hacia un pastor humilde como resultado del efecto del amor (vv. 857-858) y del agradecimiento consustancial a la nobleza (vv. 859-862). Mientras que el modelo, para dar fin a la cuestion, abre un parentesis sobre el comportamiento cortesano del hombre, por influencia de la dama de mayor linaje, antes de sentenciar que se elija a la mas noble, la egloga concluye proclamando la nobleza de la mujer como requisito para ser amada (vv. 863-867).

CINTIO (VV. 871-1268) Y CLONICO (V)

Un tramo de transicion constata el asentimiento de Cesarina para finalizar su duda y dar la palabra al siguiente proponente, Cintio (vv. 868-874), que en tercetos expone sus cuitas antes de referir el encuentro con dos pastores enzarzados en una disputa por el reconocimiento de la mayor gravedad de sus respectivos males, desden y rigor frente a sospechas y celos. Como narradortestigo transcribe en estilo directo la argumentacion del primero (vv. 897-928), cerrada con un canto al rabel en octavas acerca de los tormentos del desden (vv. 933-980). En sus quejas, el pastor pondera la intensidad de su tormento, que no admite consuelo, y su sujecion a la amada, de quien no obtiene recompensa. En medio de estas penalidades, proclama la satisfaccion con su mal y su firmeza perpetua. Tambien al rabel interviene el segundo pastor, escuchado "con gran gusto" (v. 994) por Cintio. Su canto en liras trata sobre los celos, presentados como el peor tormento de amor a traves de un razonamiento que los define por acumulacion de sintomas, denotadores de la perturbacion de quien los padece. Finalmente, resume su estado evocando los suplicios infernales.

Cintio, que oculto ha sido testigo de la contienda, se marcha sin ser descubierto (v. 1162). Este episodio, de corte dramatico, adapta la primera secuencia de la cuestion VIII del Filocolo en la que, tras una transicion que cierra el caso de Menedon, Clonico, narrador y coprotagonista, evoca su alegorica vision de una nave con cuatro doncellas y un angel que le encomienda amar a una de ellas y lo convierte a partir de entonces en esclavo de un afecto no correspondido, pues la amada solo tiene para el desden y crueldad. Posteriormente, hace participe de su dolor a un amigo, a su vez aquejado por los celos que provoco el suspiro de su dama al ver a un joven de agradable presencia. Clonico traslada a la reina la disputa que mantuvieron ambos sobre cual de los dos males es mayor (cap. 35) (39).

La escueta exposicion narrativa de los casos confrontados ha recibido en la version poetica un tratamiento amplificador mediante recursos acumulativos y enumerativos y la tactica de la insercion de poemas. Con todo, se registran coincidencias verbales que confirman el parentesco al que apunta la comunidad de planteamientos. La diferencia contextual se atenua si se considera la analogia entre el marco piscatorio del modelo y el pastoral de la egloga: "andando un dia en la ribera del mar pescando ostras marinas por mi passatiempo, me acaecio que bolviendo los ojos a las ondas vi venir una barqueta con quatro donzellas e un marinero", "Saliendo a repastar el otro dia, / como otras muchas veces, mi ganado / ... me fui por la ribera paseando, / dejandome llevar de mis antojos. / Y vi que dos pastores, acordando / cada cual un rabel que alli tenia, / para cantar se estaban ensayando" (vv. 875-895). Prescindiendo de la ficcion nautica y del enfoque autodiegetico del modelo, la egloga mantiene ciertos detalles generales: el estado inicial de libertad amorosa y la posterior rendicion a la belleza de una dama o pastora, que solo le devuelve desprecio. La alegoria nautica se proyecta sobre el canto al rabel, que habla de la tormenta "en el mar do navego sin descanso" (v. 958). Quedan asimismo indicios de las flechas, de oro y de plomo, con que el Amor, en forma de angel, hiere a su victima, perceptibles en la cautividad y tormentos del Amor declarados en dicho canto. Escasean, en cambio, las coincidencias textuales: "mostrandoseme cruel enemiga, nunca me mirando y ultrajandome con palabras descorteses", "Siempre de mi pastora maltratado / fui despues que la sirvo, que mirarme / aun no me da por paga del cuidado" (vv. 911-913).

Al fragmento que, en el modelo, subdivide la propuesta, remite la introduccion de Cintio. En aquel, Clonico refiere su charla con un amigo aquejado de celos, al que encuentra "estando yo un dia solo en un jardin quexandome de tanta desventura y con infinitos sospiros acompanado de lagrimas". La egloga ha desplazado ese tramo medial al portico en el que Cintio evoca el dia en que se retiro a un rincon del valle para llorar sus males, de los que lo evadio la fortuita aparicion de dos pastores. En ambos casos, se ponen en parangon las desventuras de cada uno, del amigo de Clonico, que le advierte: "yo por cierto tengo mas razon de quexarme que tu", y del pastor desdenado, que desafia al celoso diciendole: "Presto veras, pastor, como tu pena / no puede compararse con la mia" (vv. 897-898). El turno en liras del pastor celoso discurre con independencia del modelo, sustituyendo su entramado anecdotico por una sucesion de imagenes encarecedoras de los celos.

Liberino (vv. 1167-1182) y la reina (cap. 36) (40) convienen en dar la razon al celoso, en terminos similares: "vuestro dolor puedese curar con esperanca y el de vuestro amigo no", "porque a este el amor y la esperanza 172); "mayor pena me paresce la del celoso que la de quien ama y no es amado", "el celoso / siente mas pena que el aborrecido" (vv. 1169-1170). Contra tal juicio reaccionan sendos interlocutores con premisas similares. Cintio reitera uno de los argumentos del primer pastor (vv. 920-925), el regalo que recibe el celoso cuando se desengana de sus infundados temores, para oponerle el tormento sin esperanza. Se ha respetado la confutacion de Clonico (cap. 37) (41), cuyos argumentos se calcan: "el que posee lo que dessea que en una hora que lo tiene puede sentir mas plazer que trabajo ni pena aya sentido en ningun otro tiempo", "porque el celoso en sola un hora puede, / teniendo en posesion lo que desea, / descontar con regalo tan dichoso / todo cuanto padezca en muchos dias" (vv. 1189-1192); "Mas ardiendo yo con encendido desseo quanto mas lexos me hallo de cumplirlo, tanto mas ardo, y salteado de mil congoxas me deshago y me consumo", "Mas el que en amoroso fuego ardiendo / siente su desear mas encendido / cuando mas de remedio desespera" (vv. 1197-1199) (42); "porque yo no dudo que no sea mucho mejor dudando tener, que llorando dessear", "pues es mejor gozar el bien temiendo / que estar deshecho en llanto deseando" (vv. 1202-1203).

Esta tendencia hacia una creciente semejanza textual culmina en el tramo del dictamen definitivo. El de Liberino no solo mantiene el sentido general de la respuesta de la reina a favor del celoso (cap. 38), sino que calca gran parte de sus argumentos. El cotejo entre algunos pasajes ilustra esa dependencia: "la cosa que mas impide el sossiego del animo son los cuydados", "ninguna cosa / el sosiego del alma mas impide / que los tristes cuidados congojosos" (vv. 1206-1208); "Mas el celoso tiene el pensamiento lleno de infinitos cuydados", "Mas del que esta celoso los cuidados / son infinitos" (vv. 1219-1220); "El quiere y trabaja de poner tambien ley a los pies y a las manos y a todo auto de su amiga, y quiere conocer sus pensamientos y su alegria, interpretando a mal todo lo que vee, y cree que cada uno ama y quiere lo que el y lo dessea, sospecha que quanto ella le dize es con engano", "poniendo leyes nuevas a los ojos, / las manos y los pies y el movimiento / de la que quiere bien, y juntamente / juzga sus pensamientos y palabras, / las mas en dano suyo interpretando, / porque se persuade que hay en ellas / dobleces enganosas y cubiertas" (vv. 1222-1228); "?quien hay que siente mas dolor?", "?que dolor como aquel puede sentirse?" (v. 1244).

La hiperbolica ponderacion de los sintomas en "Siempre esta sobre avisso en los caminos del ayre y de la tierra y en su pensamiento le son contrarios el cielo, la tierra, aves, animales y qualquier otra criatura" se intensifica con la percusio: "monstruos, peces y fieras, hombres, aves, / la luna, el sol, el aire, el mar, la tierra, / los estrellados cielos y el abismo" (vv. 1234-1236). En cambio, se ha eliminado la observacion misogina: "porque las mugeres son mudables", trasladada de forma amplificada al tramo de la sentencia provisional de Liberino: "y la condicion propria / de todas las mujeres que es mudarse / con gran facilidad en sus intentos" (vv. 1172-1174). En ambos casos ese argumento se alega como motivo de esperanza para el desdenado frente al celoso.

Los debates desembocan en analogias que confirman la filiacion de la egloga con la quistione. "y vemos que los duros robles se quiebran antes con el viento que las delgadas canas", "que el impetu del viento riguroso / suele arrancar mas presto las encinas / que las delgadas canas que se inclinan" (vv. 1266-1268). Sin referencia a la aceptacion del proponente, que tampoco el Filocolo constata, se da paso a la formula de cierre. Dicho final parcial coincide con el termino de la egloga, expresado en la topica de la conclusion, con el ocaso, la despedida y la recogida de las manadas (43).

Segun se ha expuesto en el analisis precedente, las cuatro dudas de la egloga discurren por pautas paralelas: se narra un caso ajeno, en el que el hablante se involucra como testigo, y tras la exposicion de su duda entre amor perdido y deseado (1), entre la riqueza, la belleza y la discrecion (2), entre la riqueza y nobleza frente a la pobreza sin linaje (3), entre el desden y los celos (4), se pide el veredicto de Liberino. Este juez emite una primera opinion que recibe una serie de alegaciones, replicada en la sentencia definitiva que el ponente acepta. Determinados rasgos allegan entre si los episodios: Lucenio y Cintio comienzan el suyo declarando su propio sufrimiento en un paraje pastoril en el que asisten como espectadores de casos ajenos, como el de dos pastoras que se lo comunican sin admitir consuelo (1) o como el de dos pastores que seran observados en secreto (4). Con ambos casos guarda paralelismo el de Cesarina, que, como Cintio, se situa a la sombra de un arbol adonde llegan los pastores que le notifican su porfia. Las tres dudas se inician con una referencia temporal, "un dia" (1) o "el otro dia" (3, 4). Algo disimil se presenta la triple propuesta de Jansenia, en que la ponente no actua como simple observadora, sino como responsable de la decision ultima a traves de sus consejos. Aunque protagonizada por pastores, su duda no se ubica en un paraje pastoril ni contiene referencias temporales a un dia indeterminado.

El conjunto de las cuatro anecdotas se dispone en simetria: corresponden los extremos a los dilemas masculinos, de Lucenio y Cintio, cada uno de los cuales confronta dos diferentes pasiones amorosas, mientras que en el centro se situan las exposiciones femeninas, de Jansenia y Cesarina, acerca de una eleccion entre cualidades personales. De las trece cuestiones del libro IV del Filocolo se han extraido cuatro, agrupables en parejas por su semejanza: la segunda, de Longanio (23-26), y la quinta, de Clonico (35-38), constituyen el modelo de las intervenciones masculinas de la egloga, del mismo modo que la tercera, a cargo de Cara (27-30), y la octava (47-50), en boca de Pola, inspiran los episodios centrales. Falta en el poema castellano la configuracion intradiegetica de las quistioni 3 y 5, cuyo narrador protagonista se transmuta en testigo consejero, Jansenia, o mero espectador oculto, Cintio.

En la egloga, las cuatro dudas adoptan un mismo esquema que mantiene en equilibrio el relato y la argumentacion, compartimentada esta ultima en cuatro intervenciones de la voz del narrador heterodiegetico. Sobre la dispositio del modelo se efectuan leves cambios, tales como la concessio en las dos primeras sentencias definitivas frente a la correctio sin ambages de las dos ultimas, en concordancia con el discurso contundente de la reina; la mayor narratividad en las propuestas hasta reformular un caso abstracto como episodio; la funcionalidad de las divisiones narrativas, que ademas de delimitar el debate cumplen un cometido deliberativo al constatar la reaccion del publico, subsidiario del entramado judicial prevalente (44).

DE MULIERIBUS CLARIS

El encuadre dialogal de la historia de Silvano es interrumpido en la egloga IX para acoger, como en la VI, materia boccacciana, en dialectica confrontacion con la inspirada en Ovidio. Se inmiscuye ahora en esta cornice pastoral un personaje, Camilo, que pretende inculcar a Silvano el codigo aprendido en los Remedia amoris (45). Silvano disiente de sus argumentos, invalidados en una confutacion que, tras rechazar cada uno de los consejos recibidos--evitar el ocio, ausentarse y huir de la amada, fingir enfado ante ella, dejar la imaginacion, pensar en sus defectos, repartir el cuidado y buscar otras zagalas bellas (vv. 476-579)--culminara con la apologia de las mujeres. La sentencia conclusiva de su contrincante, de signo misogino, "porque todas ellas son / en mil cosas imperfectas, / a sus pasiones sujetas / sin ley, respeto y razon" (vv. 464-467), es retomada en el encabezamiento del tramo primordial de su replica: "Imperfectas has llamado / las mujeres sin razon, / siendo de mas perfeccion / que todo lo que hay criado" (vv. 580-583). Se desarrolla a partir de entonces una enumeracion probatoria de las virtudes femeninas, seleccionadas del De mulieribus Claris de Boccaccio.

Concurren en esta lista, a veces emparejadas, Minerva y Ceres, Tamaris y Marcia, Proba y Hortensia, Leoncio, Cornifica, Nicostrata, Aragne y Panfile, Europa, Martesia, Manto, la madre de Nino, Pantasilea, Camila y Cornicia, Tomiris, las mujeres de los Timbras, Cenobia (46), Irene, Yoles (47), Dido, Virginia, Paulina, Porcia, Penelope, Lucrecia, Julia, Hipermestra, Artemisia y Safos. Con la salvedad de Cornicia, todos estos nombres figuran en De mulieribus Claris de Boccaccio, que Padilla podria haber seguido a traves de la traduccion castellana De las illustres mujeres en romance (Zaragoza, Paulo Hurus, 1494) (48), a juzgar por las semejanzas textuales entre la breve caracterizacion poetica y los titulos de cada biografia de la traduccion que, a diferencia de los escuetos epigrafes de las versiones latinas, ofrecen autenticos resumenes del contenido (49).

Aunque De mulieribus Claris participa del proposito de un tratado anterior de Boccaccio, De viris illustribus, la variacion del adjetivo comporta un sentido mas amplio, que agrega al valor y virtud otras cualidades capaces de proporcionar fama, fundamentalmente las intelectuales, de manera que el designio puramente moral de la obra se matizaria con implicaciones culturales (Zaccaria, en Boccaccio 1970, pp. 4-6). Ese caracter comprensivo se declara en el Proemio: "Non enim est animus michi hoc claritatis nomen adeo strictim summere, ut semper in virtutem videatur exire; quin imo in ampliorem sensum--bona cum pace legentium--trahere et illas intelligere claras quas quocunque ex facinore orbi vulgato sermone notissimas novero" (24-25) (50). Aunque mantiene la idea abarcadora del original, la version castellana del pasaje prescinde de la acepcion culta del vocablo y sustituye claritatis nomem por nombre de illustres: "ca no es de mi acuerdo ni lo adebda tan poco el vocablo de tomar este nombre de illustres tan estrecha y tan encogidamente que siempre de las solas virtuosas se entienda, empero tomese mas largamente y desele al tal vocablo licencia de significar lo que suele" (f. IIII). Del mismo modo se ha procedido al traducir el titulo De las mujeres illustres en romance (51). Sin embargo, ambos adjetivos alternan en la obra y claras se emplea incluso en pasajes adicionados al texto latino, tales como la excusatio por el criterio selectivo que ha impedido escribir sobre "todas las excellentes y claras mujeres", dignas de memoria tanto en el bien como en el mal, al comienzo de la conclusion (f. CVI).

El modelo aplica un orden de agrupacion cronologico en tres secciones, comprendidas entre la primera mujer y la reina Juana (zaccaria, en Boccaccio 1970, p. 7): tras Eva (I) y Semiramis (II), figura historica, siguen las mujeres de la mitologia y la poesia antigua (III-XL); se disponen a continuacion las del mundo antiguo, documentadas en fuentes historicas y literarias, de Lavinia a Cenobia (XLI-C), excepto las biblicas Nicaula (XLIII), Atalia (LI) y Marianne (LXXXVII) (52); los seis ultimos capitulos se reservan a las mujeres del medievo, de la papisa Juana a la homonima reina de Jerusalen y Sicilia (CI-CVI) (53).

El elenco ofrecido por la egloga altera esta clasificacion para establecer tres grupos implicitos en la indole de las treinta y tres mujeres aducidas, segun el siguiente esquema (54):

1-9, 33: Mujeres letradas, artistas e inventoras: Minerva, Ceres, Tamaris, Marcia, Proba, Hortensia, Leoncio, Cornifica, Nicostrata, Safos.

10-22: Mujeres poderosas, protagonistas de hazanas y reinas: Europa, Martesia, Manthon, madre de Nino (alusion a Semiramis), Pantasilea, Camila, Cornicia, Tomiris, mujeres de los Timbras, zenotria (Cenobia), Irene.

23-32: Esposas fieles y sacrificadas: Ydoles (Yoles), Dido, Virginia, Paulina, Porcia, Penelope, Lucrecia, Julia, Hipermestra, Artemisia.

Solo Safos, ultima de la serie, se dispone fuera de la seccion que, por sus facultades, le corresponderia. Para los demas nombres, la sucesion se atiene a una coherencia tematica que trastroca el orden dado en la obra de Boccaccio, el siguiente, atendiendo a la traduccion:
   Minerva (vj), Ceres (v), Tamaris (liiij), Marcia (lxvj), Proba
   (xcvij), Hortensia (lxxxiiij), Leoncio (lx), Cornificia (lxxxvj),
   Nicostrata (xxv), Aragnes (xvij), Panfila (xxxxij), Europa (viiij),
   Marsepia o Marthesia (xj), Manto o Manton (xxviij), Semiramis (ij),
   Pentesilea (xxx), Camila (xxxvij), Tamiris (xxxxvij), Mujeres
   Cimbrias (lxxx), Cenobia (c), Irene (cij), Yole (xxj), Dido (xxxx),
   Virginia (lxiij), Pompeya Paulina (xciiij), Porcia (lxxxij),
   Penelope (xxxviij), Lucrecia (xlvj), Julia (lxxxj), Hipermestra
   (xiij), Artemisa (lv), Safo Lesbia (xxxxv).


Mientras que en el original solo se constatan dos capitulos dobles, los dedicados a las hermanas reinas de las amazonas Marsepia y Lampedon (xi) y Oritia y Antiope (xviij) (55), Padilla opta por emparejar seis nombres, desconectados entre si en el modelo: Minerva y Ceres, Tamaris y Marcia, Proba y Hortensia, Aragnes y Panfila. Predomina la distribucion binaria de las mujeres en la copla de arte mayor, excepcionalmente ocupada por un solo nombre (Tomiris, mujeres de los Timbras, zenotria, Irene, Ydoles, Paulina, Porcia, Arthemisia). Queda asi trazada la delimitacion de los exempla, enumerados a intervalos regulares con efecto acumulativo que redunda en el valor probatorio de la lista. Cada segmento semiestrofico o, en los casos citados, la copla en su totalidad, anade al nombre la virtud que le dio fama, resenada con caracter epigramatico. Un cotejo con los epigrafes de la traduccion, basados en el manuscrito 10 000 de la BNE (Ma1), pero ausentes del codice autografo, evidencia que la version castellana de 1494 sirvio de fuente a las caracterizaciones de la egloga (56). A fin de probarlo, se reproducen parcialmente los fragmentos de dichos encabezamientos al lado de los titulos del texto latino, que se limita a dar el nombre y, en su caso, el titulo o condicion del personaje.

1-2. Minerva y Ceres:

L: "De Minerva" (VI), "De Cerere dea frugum et Syculorum regina" (V).

T: Minerva, "inventora de las artes" (vj, ff. 11v-13r); Ceres, "la qual se dize haver fallado el trigo" (v, ff. 10r-11v).

E: "a la famosa Minerva / y Ceres, que fue sin par, / porque entrambas inventar / supieron en varias partes, / la una todas las artes, / la otra arar y sembrar" (vv. 603-608).

3-4. Tamaris y Marcia:

L: "De Thamari Myconis filia" (LVI), "De Martia Varronis" (LXVI).

T: Tamaris (54, ff. 61 v-62r), dotada para la pintura ("Ca siendo fija de un pintor, ella tambien lo fue y muy excellente", f. 61 v), al igual que Marcia (66, f. 70r-v): "fija de Varron, virgen romana, la qual, allende desta maravillosa abstinencia de la carne, alcanco una excellente alabanca en pintar, ca dizese haver sobrado a los mas sobidos pintores de su tiempo" (f. 70r).

E: "Tamaris y Marcia fueron / de belleza singular / y en el arte del pintar / las de su tiempo excedieron" (vv. 609-612).

5-6. Proba y Hortensia:

L: "De Proba Adelphi coniuge" (XCVII), "De Hortensia Quinti Hortensii filia" (LXXXIV).

T: Proba (97, ff. 98r-99r), autora de centones en los que se sirvio de los versos de Homero y Virgilio para explicar la Biblia; Hortensia (84, ff. 85v-86r), "duena romana, fija de Quinto Hortensio, claro orador, la qual tanto ygualo la virtud y costumbres del padre que parecia otro Hortensio"; represento a las mujeres ante los Tres Varones.

E: "Proba y Hortensia hicieron / tal prueba de su elocuencia, / que del senado en presencia / muchas causas defendieron" (vv. 613-616). Al atribuirle esa cualidad, ausente del modelo, se transfiere a Proba la caracterizacion de Hortensia.

7. Leoncio:

L: "De Leuntio" (LX).

T: Leoncio (60, f. 65v), "tan letrada que contendio con Theophastro".

E: "De buena filosofia / Leoncio tanto alcanzo, / que en Atenas do vivio / con Teofastro competia" (vv. 617-620).

8. Cornificia:

L: "De Cornificia poeta" (LXXXVI).

T: Cornificia (86, ff. 86v-87r), docta en poesia y alabada por San Jeronimo.

E: "y en el arte de poesia / supo Cornifica tanto, / que admiraba con espanto / a quien sus versos leia" (vv. 621-624).

9. Nicostrata:

L: "De Nycostrata seu Carmenta Yonii regis filia" (XXVII).

T: Nicostrata (25, ff. 31v-33r), "la qual dizen haver fallado las letras latinas", que fue tambien profetisa y adivina.

E: "Las letras, que agora son / de las lenguas fundamento, / fueron del entendimiento / de Nicostrata invencion" (vv. 625-628).

10-11. Aragne y Panfile:

L: "De Aragne colophonia muliere" (XVIII), "De Panphyle Platee filia" (XLIV).

T: Aragnes (17, ff. 24v-25r), "la qual porque fue vencida y sobrada de Pallas en el arte del texer, porque mas sopo que ella, segun dizen, ahorcose"; de Panfila (42, f. 50 v), "dizen que ella fue la que invento el uso del algodon, como se havia de filar, alimpiar y texer, assi como otros havian primero fallado la lana y el lino". E: "y con su gran discrecion / Aragne y Panfile fueron / las que el hilar descubrieron / del lino y del algodon" (vv. 629-632). De nuevo el emparejamiento produce confusion de atributos.

12. Europa:

L: "De Europa Cretensium regina" (IX).

T: "Y de tanta auctoridad fue esta reyna que dio apellido y nombre a la tercera parte del mundo, la qual ahun hoy se dize Europa" (9, ff. 15v-16v).

E: "Si buscas valor profundo / de Europa mira el renombre, / que ha ilustrado con su nombre / la tercer parte del mundo" (vv. 633-636).

13. Martesia~Marpesia:

L: "De Marpesia et Lampedone reginis Amazonum" (XI-XII).

T: Martesia (11, ff. 17r-18v), reina de las amazonas, "cuya virtud fue tanta que Hercules con otros senores y nobles fueron embiados a las conquistar".

E: "y pues en valor lo fundo / a Martesia mira y calla, / que Hercules fue a conquistaba / con ser en el sin segundo" (vv. 637-640). En este caso, se prescinde de la figura de la hermana, Lampedon, que el modelo dispone en el mismo capitulo.

14. Manton:

L: "De Manthone Thyresie filia" (XXX).

T: Manthon (28, ff. 35v-36r), hija del adivino Tiresias, "la qual venida en Ytalia fizo esclarescidas fazanas".

E: "De Tiresias adevino / a Manton, la hija, mira, / que con hazanas admira / a la Italia a donde vino" (vv. 641-644).

15. Semiramis:

L: "De Semiramide regina Assyriorum" (II).

T: "De Semiramis, reyna de los assirios, la qual muerto su marido Nino, en lugar de su fijo se vistio como hombre y fizo y exercio muy asperamente la arte militar y del campo. Y no solamente conservo el reyno de su marido, mas ahun fizo el adarbe de Babilonia y acrescento su reino fasta la India" (2, ff. 6r-8r). En el capitulo correspondiente se habla de la relacion incestuosa con su hijo, tambien llamado Nino.

T: "mira la madre de Nino / con la astucia que reino / y los reinos que gano / con su valor peregrino" (vv. 645-648). La egloga comprime el sentido del epigrafe y de manera significativa suple el nombre de Semiramis con una perifrasis, procedimiento que volvera a emplear cuando hable de la aficion de Paulina por Seneca, su marido, a quien llamara "maestro de Neron" (cf. infra, num. 26).

16. Pantasilea:

L: "De Penthessilea regina Amazonum" (XXXII).

T: Penthasilea (30, ff. 37v-38v), "noble reyna de las amazonas", que "guerreando por los troyanos contra los griegos fue muerta en la pelea".

E: "Mira de Pantasilea, / reina de las amazonas, / los trofeos y coronas / en la troyana pelea" (vv. 649-652).

17-18. Camila y Cornicia:

L: "De Camilla Volscorum regina" (XXXIX).

T: Camila (37, ff. 44r-45r), que lucho en ayuda de Turno y contra Eneas.

E: "y para que el mundo vea / tu sinrazon y malicia, / de Camila y de Cornicia / las grandes hazanas lea" (vv. 653-656). La somera caracterizacion no refleja indicios de De mulieribus claris, que tampoco recoge la figura de Cornicia en ninguna de sus versiones (57).

19. Tomiris~Tamires:

L: "De Thamiri Scitharum regina" (XLIX).

T: "De Tamires, reyna de los Scithas, muy esclarecida por la insigne victoria que hovo contra Ciro el Mayor, rey de los Persas, el qual como hoviesse venido contra los Scithas y hoviesse vencido al fijo de esta reyna y muerto, la madre tovo tanto osar de haver venganca que destruyo a Ciro con toda su hueste, y cortole la cabeca y pusola en un odre lleno de sangre" (47, ff. 54v-55v).

E: "Si Ciro el Asia gano, / Tomiris, reina extremada, / fue despues tan esforzada / que la vida le quito. / Ducientos mil le mato, / haciendo de si tal prueba, / que quien llevase la nueva / de los suyos no quedo" (vv. 657-664). Se interpreta el epigrafe, variado con detalles en los versos finales.

20. Las mujeres de los Timbras-Cimbros:

L: "De coniugibus Cymbrorum" (LXXX).

T: "De las mujeres de los Cimbros, vencidos por los romanos, las quales viendo a los suyos derramados y muertos, y no podiendo recabar el perdon que pidian de Cayo Mario, fecha conjuracion, todas de consuno se ahorcaron" (80, ff. 82v-83v).

E: "De hazanas celebradas, / si la mayor saber quieres, / de los Timbras las mujeres / no se queden olvidadas, / que, siendo desamparadas, / sus propios hijos mataron / y una noche se ahorcaron / por no verse deshonradas" (vv. 665-672).

21. Zenotria~Cenobia:

L: "De Zenobia Palmirenorum regina" (C).

T: "De Cenobia, reyna de los Palmerinos. Desta reyna se cuentan cosas maravillosas, ca ella exercito su ninez y mocedad como las amazonas en los duros trabajos de las selvas y de la caca. E despues, casada otra vez, fizo muy aspera vida en el campo con su marido, faziendo guerra contra los romanos y contra las naciones barbaras. Finalmente fue vencida por el emperador Aureliano y levada como vencida en el triumpho" (100, ff. 101r-102v). E: "De zenotria podras ver / aquel valor soberano, / que se puso mano a mano / contra el romano poder, / y con esfuerzo y saber / gano el Imperio de Oriente / y renombre entre la gente / de castisima mujer" (vv. 673-680). Estos versos se apartan del epigrafe e interpretan el capitulo.

22. Irene:

L: "De Yrene costantinopolitana imperatrice" (CII).

T: "De Irene, emperadriz de Constantinoble, cuya grandeza de coracon fue maravillosa, y la voluntad de imperar. Y fue su ventura mesclada: horas prospera, horas adversa; y horas mandava y reynava ella, otras vezes su fijo. Finalmente privada del Imperio, envejescio en pobreza" (102, ff. 103v-104v).

E: "Mira los hechos extranos / de la emperatriz Irene, / que no hay parte do no suene / la voz de casos tamanos, / que por prevenir los danos / de los comunes enojos, / sacando al hijo los ojos / tuvo el Imperio diez anos" (vv. 681-688). Los versos se inspiran en el capitulo, que narra como, despues de hacer que le sacasen los ojos a su hijo, consiguio recuperar el imperio durante cinco anos.

23. Ydoles~Yoles:

L: "De Yole Etholorum regis filia" (XXIII).

T: "De Yoles, reyna de Etolia, la qual se dize haver sido tan astuta y mujer tan desordenada en luxuria que quito las fuercas a Hercules, su marido, hombre nunca vencido por otro, y lo amollecio tanto que le fizo vestir como mujer, y ella tomo sus vestidos d'el" (21, ff. 27v-28v).

E: "De Ydoles podras mirar / el astuto pecho fuerte, / que de la paterna muerte / se supo tan bien pagar, / que, no pudiendo vengar / esta ofensa como quiso, / con su valeroso aviso / hizo a Hercules hilar" (vv. 689-696). Una vez mas, la informacion se extrae del capitulo, que detalla como, despues de conseguir que Hercules se vistiera de mujer, "traxole a que assentado como mujer en el suelo, entre las mujeres de baxa condicion contasse las pastranuelas de sus trabajos, y que tomando sus copos filasse lana entre ellas".

24. Dido:

L: "De Didone seu Elissa Cartaginensium regina" (XLII).

T: "De Dido, siquier Elisa, la qual siendo viuda, muerto Sicheo, su marido, por su hermano Pigmaleon, fuyo con muchos thesoros y riquezas por la mar, y finalmente vino a una parte de Africa, en donde edifico a Cartago. E como un rey africano llamado Yarbas la pidiesse por mujer y no quisiesse ella consentir, finalmente cercada quisose antes matar que casar con el" (40, ff. 47r-49v).

E: "Mira el honroso trofeo / de Dido la esclarecida, / que quiso perder la vida / por no ofender a Siqueo" (vv. 687-700).

25. Virginia:

L: "De Virginea Lucii Volupnii coniuge" (LXIII).

T: "Virginea fue una de las mas esclarescidas y famosas mujeres que ovo en Roma" (63, ff. 67r-68r).

E: "haz de la memoria empleo / en Virginia y en su templo, / de la castidad ejemplo / y freno para el deseo" (vv. 701-704). Los versos no se basan en el breve encabezamiento, sino en el capitulo, en el que se refiere que, echada de la capilla de las patricias castas del templo de Hercules, animo a las mujeres de baja estirpe a hacer un templo propio. El epilogo la propone como dechado de castidad: "Y no dudo que dio causa a muchas, por la cobdicia y desseo de la honrra y por fuyr la verguenca si las echavan del otro templo y del sacrificio de aquel, de tener gran studio en guardar la castedad" (58).

26. Paulina:

L: "De Paulina romana femina" (XCI).

T: "De Pompeia Paulina, mujer de Seneca, la qual tobo tanto amor a su marido que, viendole morir en el bano, ella misma se corto las venas tambien para morir, si no ge lo hoviessen defendido los ministros y siervos de Nero" (94, ff. 95v-96v).

E: "En Paulina podras ver / el extremo de aficion, / que al maestro de Neron / viviendo supo tener, / pues viendole fenecer / quiso, rasgando sus venas, / con aquellas mismas penas / la sangre y vida perder" (vv. 705-712).

27. Porcia:

L: "De Portia Catonis Uticensis filia" (LXXXII).

T: "De Porcia, fija de Caton, romano, dicho Uticense, la qual tanto amo a su marido Decio Bruto que oyda su muerte, deliberando luego de morir, se echo en la garganta carbones vivos y ardientes, que le quemaron toda la garganta y las entranas, y assi ella murio" (82, ff. 84r-85r).

E: "Mira el encendido pecho / de Porcia, que, muerto Bruto, / da de la vida el tributo (59) / quedando ceniza hecho. / Y dejarte han satisfecho, / lejos de tus opiniones, / los encendidos carbones / con que fue todo deshecho" (vv. 713-720).

28. Penelope:

L: "De Penelope Ulixis coniuge" (XL).

T: "De Penelope, reyna de Ycara, mujer de Ulixes, castissima entre todas las griegas porque andoviendo muchos anos su marido por el mundo y no sabiendose cosa cierta de su vida, siendo requerida por muchos enamorados de matrimonio, nunca quiso consentir a ninguno. E finalmente, buelto el marido, la fallo quasi ya vieja" (38, ff. 45r-46r).

E: "Mira la fe verdadera / de Penelope y el dano, / que previno con su engano / mientras al marido espera" (vv. 721-724). Los versos aluden a la estratagema de deshilar cada noche lo tejido durante el dia, contada en el capitulo.

29. Lucrecia

L: "De Lucretia Collatini coniuge" (XLVIII).

T: "De Lucrecia, duena romana, la qual tovo assi entre los Latinos la corona de la castidad como entre los griegos Penelope (60). La qual, como hoviesse sido desonrada por fuerca y engano por fijo de Tarquino Superbo, matose y fue causa que los romanos echaron todos los reyes, y se procuraron y ganaron la libertad" (46, ff. 52v-54v).

E: "y en Lucrecia considera / lo que su valor la fuerza, / que ofensa hecha por fuerza / no la ha excusado que muera" (vv. 725-728).

30. Julia:

L: "De Iulia Gaii Cesaris dictatoris filia" (LXXXI).

T: "De Julia, fija de Julio Cesar, mujer del grande Pompeo, la qual dio gran testimonio de amor a su marido. Ca levandose a caso los vestidos de su marido a casa ensangrentados del sacrificio, creyendo ella ser el muerto luego aquellos vistos, muerta y prenada cayo en el suelo de dolor" (81, ff. 83v-84r).

E: "A Julia mira expirando / por haber visto el vestido / de Pompeo, su marido, / viva sangre distilando" (vv. 729-732).

31. Hipermestra:

L: "De Ypermestra Argivorum regina et sacerdote Iunonis" (XIV).

T: "De Hipermestra, fija del rey Danao, la qual por esso es tan digna de memoria, porque como su padre le hoviesse mandado matar a su marido no quiso fazerlo, dado que las otras hermanas suyas hoviessen muertos a sus maridos. Por la qual piadad fue encarcelada y despues, en fin, librada por su marido. Y ambos en el lugar de Danao succedieron en el reyno" (13, ff. 19v-21r).

E: "y vuelve, considerando / como Hipermestra se atreve, / muertos los noventa y nueve, / a escapar el de su bando" (vv. 733-736). Segun lo narra Boccaccio, fueron 49 los maridos acuchillados por sus respectivas esposas, las hijas de Danao.

32. Artemisia:

L: "De Arthemisa regina Carie" (LVII).

T: "De Artemesia, reyna de Caria, mujer del rey Mausolo, de mucha memoria por la viudedad que guardo y por la mucha reverencia y acatamiento que tobo a su marido, ca ella se bevio sus cenizas y mando fazerle una rica sepultura, y despues fizo assi en la republica de su reyno como en el campo muchas y grandes fazanas, entre las quales consta que subjuzgo los de Rodas y los fizo pecheros y so tributo" (55, ff. 62r-63v).

E: "Mira el amor nunca oido / con que Artemisia vivia, / la seca ceniza fria / del abrasado marido, / y el sepulcro enriquecido / donde muerto lo encerro, / que tal no le celebro / la fama ni el sol le vido" (vv. 737-744).

33. Safos:

L: "De Sapho puella lesbia et poeta" (XLVII).

T: "De Saphos Lesbia, que fue poeta, cuya virtud fue muy loada porque compuso poesias y fizo versos y obras que ahun hoy estan en grande veneracion y estima" (45, f. 52r-52v).

E: "Safos en musica fue / la que tuvo tanta parte, / que en el primor de aquel arte / quien la igualase no se" (vv. 745-748). Se obvia su condicion de poeta para encarecer su talento musical, no consignado en el epigrafe, sino en el capitulo del modelo.

Se han excluido del catalogo de la egloga las mujeres conocidas por sus acciones deplorables, cuyo lugar en De mulieribus justifica el prologo: "Y no quiero que tenga por inconviniente, quien aquesta mi obra leyere, si con Penelope, Lucrecia o Sulpicia, castissimas y tan virtuosas senoras, fallare mezcladas a Medea, Flora, Senpronia y otras tales, que tovieron mas inclinacion a vilezas" (f. iiir). La idea de fama ha guiado la seleccion del tratado, segun reitera el epilogo, que le atribuye una finalidad ejemplar:

De las gentiles griegas, latinas y barbaras, havemos scripto lo que nos ha parecido ser mas digno de memoria, assi en el bien como en el mal, assi en la castidad y virginidad como en la dissolucion, y assi en los atrevimientos y fazanas varoniles que tovieron algunas como en delicadezes femeniles, y assi podra este libro aprovechar a todos (ff. cvv-cvjr).

Lineas despues se pone enfasis en sus cualidades intelectuales: "E lo que es mas de espantar y maravillar: hay historias de mujeres que en las artes y disciplinas y letras griegas y latinas fueron tan doctas y supieron tanto en la poesia, y tovieron allende de esto spiritu de prophecia, que ningun varon llego jamas con ellas" (f. cvir). La egloga ha mantenido ese designio cultural al encabezar la lista con once mujeres destacadas en las artes y en las letras y cerrarla con la poetisa lesbia.

La ausencia de nombres biblicos en la egloga extrema el predominio de las mujeres paganas ya concedido en el tratado, que en el proemio y en el final reconoce la minoritaria representacion de mujeres de la historia sagrada que ya han alcanzado la gloria eterna y han sido celebradas por hombres santos.

La praeteritio clausura la enumeracion: "De otras muchas no dire, / que en admirables extremos / famosas las conocemos / de quien la Historia da fe" (vv. 749-752), condensando las disculpas de Boccaccio al concluir su obra, en el original: "Ego autem--ut primis cum humilitate respondeam--omisisse multas fateor ultro; non enim ante alia omnes attigisse poteram, quia plurimas fame triunphator tempus assumpsit" (61). La traduccion justifica en otros terminos el caracter selectivo: "En el principio asaz proteste de no querer scrivir de todas las excellentes y claras mujeres que hovo en el mundo, porque el libro fuera muy prolixo". Por eso excluye a las santas y de las gentiles se limita a escribir "lo que nos ha parecido ser mas digno de memoria" (ff. cvv-cvir). En la egloga la omision se extiende a la copla siguiente, especificando la ausencia de las contemporaneas: "Y en nuestros tiempos han sido / tales las que se han hallado, / que a las del tiempo pasado / con ventaja han excedido. / De cuyo valor subido /raras grandezas dijera, / si perderme no temiera / en la empresa de atrevido" (vv. 753-760). Dicho elogio eliptico, prolongado en dos estrofas a traves de un movimiento inductivo, que permitira finalmente llegar a Silvia, "la belleza / de la que me tiene ansi" (vv. 771-772), sustituye la formula de interrupcion empleada en De mulieribus como excusa para no alcanzar el tiempo presente: "In nostras usque feminas, ut satis apparet, devenimus, quas inter adeo perrarus rutilantium numerus este, ut dare ceptis finem honestius credam quam, his ducentibus hodiernis, ad ulteriora progredi" (62). Faltan estas excusas en la traslacion, que se limita a indicar el recorrido de esta historia, "cuyo principio comenco en Eva madre de todos, y fenece en Constancia, emperadriz" (f. cvir).

La materia de las Eglogas pastoriles se extrae de multiples fuentes, que enriquecen la topica del bucolismo con ecos ajenos a esta tradicion. Es asi como se incorporan fragmentos de las Quistioni d'amore del Filocoloy del De mulieribus claris, a partir de sus versiones castellanas, para imprimir el sello boccacciano a las concepciones filograficas expuestas. Bajo la formula de los dubbi se plantean situaciones narrativas de diversos estados amorosos y, dentro de un debate, se enumeran las mujeres virtuosas que fundamentan la apologia del amor. Interpuestos en la historia medular del libro, derivan hacia ella aportandole su valor ejemplar: si los episodios de celos, desden, ausencia y eleccion de amantes, transmutados del marco cortesano al pastoril, se proyectan en el idilio de Silvano y Silvia, la lista de mujeres famosas de la historia y la mitologia se cierra con Silvia. Ambos parentesis, narrativo y dialectico, quedan como un testimonio mas de la influencia de Boccaccio en la literatura espanola del siglo XVI.

DOI:10.24201/nrfh.v65i1.2829

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SOLEDAD PEREZ-ABADIN BARRO

Universidade de Santiago de Compostela

msoledad.perez-abadin@usc.es

(1) El presente trabajo se inscribe en el proyecto de investigacion Recepcion y Canon de la Literatura Espanola en el Siglo XX: Historiografia, Critica y Documentos Ineditos (FFI2013-43451-P), financiado por el Ministerio de Economia y Competitividad del Gobierno de Espana. Este trabajo se enmarca en el proyecto FFI2015-70917-P, financiado por AEI-FEDER, UE.

(2) Consta de trece eglogas y un total de 10 674 versos; cuatro de ellas sobrepasan los 1 000 versos. Para el texto de la obra se ha consultado la primera edicion de las Eglogas pastoriles de Pedro de Padilla y juntamente con ellas algunos sonetos del mismo autor, Andrea Pescioni, Sevilla, 1582, asi como la edicion de Jose J. Labrador Herraiz y Ralph A. DiFranco (PADILLA 2010). Al reproducir el texto se modernizan la ortografia y la puntuacion.

(3) Para una vision general de la obra, vease PEREZ-ABADIN 2012. De la estructura del conjunto me ocupo en PEREZ-ABADIN 2015.

(4) Se reproduce el ofrecido en Perez-Abadin en prensa.

(5) De las ilustres mujeres en romance (zaragoza, 1494); Laberinto de amor (Andres de Burgos, Sevilla, 1541, 1546) o Treze questiones (Juan de Ayala, Toledo, 1546; Giolito de Ferrariis, Venecia, 1553). Veanse ARTURO FARINELLI 1929, t. 1, p. 243; ROGELIO REYES CANO 1975; M. Luisa Lopez-Vidriero 1992; ROXANA RECIO 2001 y M. DE LAS NIEVES MUNIZ MUNIZ 2003, pp. 537-551, para la traduccion del De mulieribus claris; y FARINELLI 1929, pp. 152-153; F. FERNANDEZ MURGA y J.A. PASCUAL RODRIGUEZ 1975, pp. 499-511; 1977, pp. 53-64; CARLOS ALVAR 2001, p. 345 y VIOLETA DIAZ-CORRALEJO 2001, pp. 241261, para las Quistioni d'amore.

(6) La existencia de treinta codices originales, del Quattrocento y del Trecento, en diversas ciudades y bibliotecas espanolas (J. ARCE 1978, p. 72), prueba una difusion confirmada por la abundancia de traducciones.

(7) ARCE 1978 resena las aproximaciones al tema de la presencia boccacciana en la literatura espanola, dividida en tres etapas: la primera, que abarca el siglo xv y la primera mitad del XVI; la segunda, correspondiente al Siglo de Oro; y una ultima, a partir del siglo XVIII. Su vision panoramica considera las conclusiones de AMADOR DE LOS RIOS 1861-1865, BOURLAND 1905, MENENDEZ PELAYO 1944-1945, SANVISENTI 1902 y FARINELLI 1929.

(8) Evaluan su influencia, entre otros, Bourland 1905; Farinelli 1929, pp. 353-386; y COLON CALDERON y D. GONZALEZ RAMIREZ 2013, aportacion esta ultima especialmente atenta a la huella del Decameron en Cervantes. Dicha obra solo llego a interesar en un segundo momento a los lectores espanoles, que inicialmente priorizaron al Boccaccio erudito y humanista (FARINELLI 1929, pp. 91-97; FERNANDEZ MURGA y PASCUAL RODRIGUEZ 1975, p. 499).

(9) Obra citada por el Marques de Santillana en su Prohemio e Carta, que Herrera sigue en sus Anotaciones (1580) sin citarla (cf. HERRERA 2001), y modelo de la Filosofia secreta (1585), de Perez de Moya, o del Teatro de los dioses de la gentilidad (1620), de Baltasar de Vitoria (Carlos Claveria en su ed. de JUAN PEREZ DE MOYA 1995).

(10) Reune una documentacion mas amplia FARINELLI 1929, que considera que las imitaciones precedieron a la traduccion anonima del tratado latino (p. 152). Ya en el siglo XVI siguen esta linea la Instruccion de la mujer cristiana de Vives, la Varia historia de santas e ilustres mujeres en todo genero de virtudes de Juan Perez de Moya, el Dialogo del viejo y del mancebo de Juan de Jarava, La perfecta casada de fray Luis de Leon, el Coloquio pastoril de Antonio de Torquemada, los Coloquios matrimoniales de Pedro de Lujan, el Dialogo en laude de las mujeres de Juan de Espinosa o el Tratado en loor de las mujeres de Cristobal de Acosta, sin olvidar el libro III del Cortesano de Castiglione. En la literatura pastoril pueden recordarse los elogios de damas ilustres del canto de Orfeo de la Diana de Montemayor, del canto del Turia de la Diana enamorada de Gil Polo y de El pastor de Filida de Galvez de Montalvo. (11) La version castellana De las mujeres illustres en romance (Zaragoza, 1544) ofrece ciento tres biografias, con una correspondencia con los capitulos solo alterada en los emparejamientos de xi, Marsepia y Lampedon, y XVIIj, Oritia y Antiope, y en el salto de lvj a lviuj. Este texto omite las dos semblanzas anadidas en la sexta fase redaccional de la obra, De Cammiola senensi vidua y De Iohanna Ierusalem et Sycilie regina, en coincidencia con el ms. 10 000 de la BNE (Ma1), base de la traduccion, que tambien omite De Enguldrada florentina virgine (FERNANDEZ MURGA y PASCUAL RODRIGUEZ 1975, p. 503).

(12) Las quistioni boccaccianas, que contribuyeron a difundir los dubbi amorosos, tienen como precedentes el partimen, la tenco y los jeux partis occitanos, modalidades de debate ilustradas en los cancioneros y en obras como Veneris tribunal de Ludovico Scriva o la Historia de Grisel y Mirabella de Juan de Flores (FARINELLI 1929, pp. 240-242; HERNANDEZ ESTEBAN 1975, p. 579, n. 31; LARA GARRIDO 1980, p. 121). Como nota] (1979, pp. 210-217), tambien el De arte honeste amandi de Cappellanus contiene judicia amoris y demandes d'amour.

(13) Las Quistioni d'amore se desgajaron de la obra y dieron lugar al rifacimento en verso de Giovanni di Ser Minoscio, Libro di Definizioni, de mediados del siglo XV, y a las adaptaciones al frances (1531), al castellano (1541, 1546) y al ingles (1566), REYES CANO 1975. Aunque, a partir de Rajna, se ha contemplado la posibilidad de que la version de Ayala y Salazar dependiera de otras europeas, un cotejo demuestra que "la traduccion francesa se cine literalmente al original en la misma medida en que la castellana se aparta de el" (MUNIZ MUNIZ 2003, p. 546).

(14) FARINELLI (1929, p. 244) es el primero en reparar en la existencia de una edicion de 1541 de la traduccion de Diego Lopez de Ayala, que se corresponderia con la impresa "a hurtadas" bajo el titulo de Laberinto de amor que hizo en toscano el famoso Juan Boccaccio: "I miei appunti mi rimandano ad un' edizione del Laberinto di Sevilla, 1541 (?), ma non so or piu bene donde li abbia cavati. Il Gallardo, Ensayo, I, 890, non registra che l'edizione di Sevilla, 1546, contemporanea alle Treze Questiones, e in cui e riassunto brevemente il contenuto novellesco del Filocolo". El hallazgo de un ejemplar incompleto de esta edicion de 1541 (Sevilla, Andres de Burgos), en la Biblioteca Nacional de Espana, se debe a Lopez-Vidriero 1992. Posteriormente, MUNIZ MUNIZ (2003) dara noticia de una version integra del Laberinto de 1541, conservada en la Biblioteca Nacional de Viena. Del cotejo de este texto con el autorizado de las Treze questiones (Juan de Ayala, Toledo, 1546), concluye que la edicion sevillana se muestra mas proxima al original. Para las posibles fuentes textuales de la traduccion, vease BLANCO VALDES 2015.

(15) Se sigue la edicion de Quaglio (BOCCACCIO 1967), a traves de la traduccion de Blanco Valdes (BOCCACCIO 2004), BOCCACCIO 1546 y BOCCACCIO 1553, ff. 104-155 [BNE U 498] (con errores de numeracion entre los ff. 108 y 113). En primera instancia se cita la edicion de 1546.

(16) "Hay algo esencial en las Trece quistiones: un ambiente ciudadano que, aunque se dialoga en un lugar ameno, un rincon aislado de la fiesta general, no es un mundo de pastores o bucolico" (RECIO 2001, p. 286).

(17) En sus precisiones sobre las Trece cuestiones, REYES CANO (1975, p. 531) advierte la tendencia de la traduccion a impersonalizar el contenido y a resaltar su condicion independiente, minimizando preambulos y contextos e intensificando el esquema dramatico del debate, al mismo tiempo que se recupera su funcion como ejemplo de casos.

(18) Cuestion 1a: "Entretuvo con gusto a los oyentes / la replica discreta de Lucenio" (vv. 458-459), "no replico Lucenio, ni quisieran / los que estaban alli" (vv. 485-486); cuestion 2a: "La buena gracia con que de Jansenia / esta breve demanda se propuso / agrado tanto" (vv. 572-574), "Satisfizo Jansenia sumamente / a todos los pastores que escuchaban, / no sin admiracion" (vv. 639-641).

(19) Cuestion 3a: "y para dar mas gusto a los oyentes / en mostrar de su ingenio la viveza / le replica diciendo" (vv. 798-800).

(20) Cuestion 1a: "que vuestro entendimiento satisfaga" (v. 404), "No dejo Liberino satisfecho / al dudoso pastor" (vv. 428-429), "quiero satisfaceros brevemente" (v. 464); cuestion 2a: "Satisfizo Jansenia sumamente / a todos los pastores que escuchaban, / no sin admiracion, lo que propuso. / Y Liberino, que es a quien importa, / por su reputacion satisfacerla" (vv. 639-643); cuestion 3a: "para satisfacer a Cesarina" (v. 779).

(21) Debe tenerse en cuenta, en este sentido, la clasificacion trazada por HERNANDEZ ESTEBAN (1975, pp. 580-581) entre los tres posibles planteamientos de las quistioni: las que presentan un tono general tanto en la pregunta como en la respuesta (3, 7, 8, 9, 11), las que utilizan la narracion como pretexto para extraer generalizaciones (2, 5, 6) y las que conceden predominio a la narracion (1, 4, 10, 12, 13).

(22) La propuesta de Longanio (IV, 23) se expone en el capitulo V de la traduccion (Capitulo quinto. Como Longano propuso la segunda quistion, 1546, ff. avv-avjv; Como Longano propuso la segunda question. Cap. V, 1553, ff. 108r-111v). Le sigue un sumario en octosilabos (1546, f. avijr; 1553, f. 111 v).

(23) En los otros capitulos de esta cuestion se limitan a los siguientes: el inciso "dijo eljoven", ya comenzado el capitulo 25, y "Dijo entonces la mujer", al principio del siguiente (26).

(24) La ed. de 1553 lleva el titulo de Respuesta de la reyna, cap. VI (f. 110r).

(25) Tomados de Valerio Maximo, segun nota BLANCO VALDES 2015, p. 438.

(26) Capitulo vij. Replica de Longano a la Reyna (1546, f. avijv); Replica de Longano a la reyna. Cap. VII (1553, f. 110v).

(27) Capitulo viij. Determinacion de la reyna (1546, f. avijv); Determinacion de la reyna. Cap. VIII (1553, ff. 110v-113r).

(28) Encabezada en la traduccion por el titulo Capitulo nono. De como dona Juana propuso la tercera quistion, la qual fue muy replicada entre todos (1546, f. aviijv); Como dona Iuana propuso la tercera question. Cap. IX (1553, f. 113r-v). Sigue a la propuesta el habitual sumario en octosilabos.

(29) Capitulo x. De la respuesta de la reyna (1546, f. br); Respuesta de la Reyna. Cap. X (1553, f. 114r).

(30) Capitulo xj. De la contradiccion de dona Juana (1546, f. br-v); Contradicion de dona Iuana. Cap. XI (1556, f. 114r-v).

(31) La traduccion, en las dos versiones consultadas (1546, 1553), cambia a Leandro por Alexandre.

(32) Capitulo xij. Determinacion de la reyna (1546, ff. bv-bij r); Determinacion de la reyna. Cap. XII(1553, ff. 114v-115r).

(33) Capitulo XXIX. Como dona Mencia propuso la octava quistion (1546, f. cvr); Como dona Mencia propuso la octava question. Cap. XXVIII (1556, f. 137r). La repeticion del numero del capitulo XVIII en la edicion de 1556 (f. 126) genera el error de numeracion.

(34) Capitulo treynta. De la respuesta de la reyna (1546, f. dvr); Respuesta de la reyna. Cap. XXIX (1553, f. 137 v). En este caso, la traduccion mantiene el verbo introductor: "La reyna le respondio".

(35) Contrariamente, en la duda anterior Jansenia anadia el factor de la riqueza, que faltaba en el modelo.

(36) Capitulo treynta y uno. Como contradize dona Mencia (1546, f. dvr-v); Como contradize dona Mencia. Cap. XXX (1553, ff. 137v-138r).

(37) Capitulo xxxij. Como determino la reyna que se siga la mas (1546, ff. dvvdvjr); Como determina la reyna que se siga la mas. Cap. XXXI (ff. 138r-139r).

(38) BLECUA 1981 extrae de la glosa de Silvestre, que comienza "En el perfecto amador", la definicion de fino amor como deseo "sin esperar galardon", equivalente al fin. 'amors trovadoresco, aunque el tema medieval se actualiza en los siglos XVI y XVII para dar nombre a una concepcion amorosa que se diferencia de la petrarquista y neoplatonica.

(39) Capitulo XVIj. Como Clonico propuso la quinta quistion (1546, ff. cijr-ciijv); Como Clonico propuso la quinta question. Cap. XVII (1553, ff. 124r-125v).

(40) Capitulo XVIIj. Respuesta de la reyna (1546, f. ciijv); Respuesta de la reina. Cap. XVIII(1553, f. 126r).

(41) Capitulo xix. Contradiccion de Clonico (1546, f. ciiijr); Contradicion de Clonico. Cap. XVIII(1553, f. 126v).

(42) Versos que a su vez amalgaman los de Garcilaso "Pasando el mar Leandro el animoso" (soneto 29) y de Boscan "hace su desear mas encendido" (soneto "Quien dice que el ausencia causa olvido").

(43) En el Filocolo (IV, 71), Fiammetta pone fin a la sesion, que califica de "razonamiento", cuando el calor de la tarde se ha aliviado y se avecina la noche, constatada en el capitulo siguiente.

(44) Tambien CHERCHI (1979, p. 214) ve las Quistioni d'amore del Filocolo como un "episodio di retorica giudiziale (ma in realta dimostrativa, in quanto tratta di virtu lodabili o di deficienze non altrettanto degne d'onore)".

(45) Segun estudio en PEREZ-ABADIN en prensa.

(46) "Zenotria" en la edicion de 1582.

(47) "Ydoles" en la edicion de 1582.

(48) Ed. facsimil, RAE, Madrid, 1951; se ha consultado tambien el documento electronico basado en el ejemplar Inc. 644 de la BNE. Para las caracteristicas de esta traduccion, que incorpora comentarios del autor anonimo al final de cada capitulo, veanse FERNANDEZ MURGA y PASCUAL RODRIGUEZ 1975 y 1977 y DIAZ-CORRALEJO 2001. Hubo una edicion posterior, Libro de Juan Bocacio que tracta de las illustres mugeres, Jacobo Cromberger, Sevilla, 1528, descrita por Salva en su catalogo (num. 1716), a la que se refiere FARINELLI 1929, p. 153.

(49) Segun demuestran FERNANDEZ MURGA y PASCUAL RODRIGUEZ (1975, pp. 502-505), dichos resumenes ofrecen una version literal del manuscrito 10 000 de la BNE (Ma1) con el texto latino que habria servido de base a esta traduccion.

(50) "Non intendo infatti prendere il termine fama in senso stretto e tale che sempre sbocchi in quello di virtu; bensi in piu ampio significato, con buona pace dei lettori. Percio considero illustri quelle donne che, per qualunque impresa nota al mondo, siano ben conosciute".

(51) El traductor prescinde de la acepcion latinizante de clarus, mantenida en los titulos de otras obras: Libro de las claras e virtuosas mujeres, de Alvaro de Luna; Loores de los claros varones de Espana, de Perez de Guzman; Claros varones de Castilla, de Hernando del Pulgar. Tampoco recurrira al adjetivo la traduccion italiana del siglo XVI, Libro delle donne illustri, de Betussi (ARCE 1978, p. 80).

(52) Para las fuentes de la obra en la historia y la literatura clasicas, vease Boccaccio 1970, pp. 13-15, y, en las notas de cada capitulo, pp. 481-557.

(53) El desinteres de Boccaccio, notado por zaccaria (BOCCACCIO 1970, p. 12), en tratar las mujeres contemporaneas--representadas por la papisa Juana, la emperatriz Irene, la doncella Enguldrada, la emperatriz Constancia, la viuda Cammiola y la reina Juana--, se reflejaria en la praeteritio generalizadora que cierra la egloga para justificar la exclusion de las damas contemporaneas ("De cuyo valor subido / raras grandezas dijera, / si perderme no temiera / en la empresa de atrevido", vv. 757-760). En De las mujeres lustres en romance la muestra queda reducida a la papisa Juana y las emperatrices Irene y Constancia, ultimo nombre del tratado.

(54) La Silva de varia leccion de Pedro Mexia (1990) menciona en diferentes capitulos a alguna de esas mujeres: Tamarete (silva II, cap. 18; t. 1, p. 650); Martesia (I, 10; 1, p. 249); Dafne, nombre de Manto (III, 34; 2, p. 260); Semiramis (IV, 8; 2, p. 380); Pantasilea (I, 11; 1, p. 257); Camila (I, 28; 1, p. 412); Tomiris (I, 26; 1, p. 393); Paulina (II, 15; 1, p. 627); Lucrecia (II, 15; 1, p. 631); Julia (II, 15; 1, p. 631); Artemisia (III, 33; 2, pp. 245-247). En la tercera parte del Coloquio pastoril de Torquemada 2011, Filonio cuestiona la virtud de Lucrecia, Penelope y Virginea (339), mientras que Torcato defiende a Dido (340). YJuan de Espinosa (1990) aduce a Tomiris (160), Porcia (120), Penelope (119), Julia (120), Hipermestra (117), Artemisia (118, 161), Camila y Zenobia (274). Vease tambien el desfile de mujeres castas en el Triumphus Pudicitie de PETRARCA (2003), formado por Lucrecia, Penelope, Virginia, Judit, Tucia, Hersilia, Dido, Piccarda y, sobre todas ellas, Laura (130-174). La relacion de Carcel de amor de DIEGO DE SAN PEDRO (1995) se divide entre gentiles: Lucrecia, Porcia, Penelope, Julia, Artemisa, Argia, Ypo la greciana, la mujer de Amed; las judias: Sarra, Delbora, Esther, Madre de Sanson, Elisabel; las modernas castellanas: Maria Coronel, Isabel de las Casas, beata Mari Garcia; virgenes gentiles: Atrisilia Sevila, Palas, Atalanta, Camila, Claudia vestal, Cloelia romana. En el Dialogo de un viejo y un mancebo, de Jarava (Juan de Brocar, Alcala de Henares, 1546, BNE R 8392), las mujeres reprobas que aduce Olimpio (Semiramis, Pasife, las mujeres de Escula, de Pompeyo y de Caton Censorino, Olimpia, Jezabel, Progne, Bersabe, Dalida) suscitan la replica de Florencio, defensor de su virtud (Rebeca, Bersabe, Esther, Minerva, Nicostrata, Carmentis, Aragnes, sibilas, Julia, Porcia Emilia, Sulpicia, la hija de M. Caton y esposa de Bruto, Valeria, Penelope, Lucrecia, Livia).

(55) XI-XII y XIX-XX, respectivamente, en la edicion de zaccaria (Boccaccio 1970).

(56) Antes de citar los epigrafes de la traduccion (T), en su totalidad o en parte, se proporcionan los escuetos titulos de la version del De mulieribus claris segun el manuscrito autografo (L), correspondiente a la ultima fase redaccional, editado por Zaccaria (BOCCACCIO 1970, p. 459). Se reproducen finalmente los versos correspondientes de la egloga (E).

(57) Cornicia no es mencionada en los catalogos principales. Podria tratarse de un error de impresion, por Cornelia, que aparece en el verso 387 de la Egloga de Fileno, Zambardo y Cardonio, de Juan del Encina (2001).

(58) Aunque, como senala Diaz-Corralejo 2001, p. 250, el tema de la castidad es objeto de numerosas glosas del traductor, en este pasaje se sigue de cerca el original: "Nec dubitem multis ob glorie cupidinem et effugiendam ignominiam, si a sacrificio arcerentur, servande castimonie causam atque studium iniecisse" (p. 256).

(59) "dada la vida el tributo" (1582). Se adopta la correccion de la ed. de Jose J. Labrador Herraiz y Ralph A. DiFranco.

(60) Se corrige "Penolope". Ella y Lucrecia aparecen en la misma estrofa en la egloga (vv. 721-728), tal vez por influencia de esta asociacion.

(61) "Ammetto di averne escluse molte; ma, anzitutto, non potevo tutte raggiungerle, perche il tempo, vincitore della fama, molte ne ha fatto dimenticare. Ne fra le superstiti all'ingiuria del tempo mi e stato concesso di vederle tutte; mentre la memoria non sempre offre, a chi voglia citarli, tutti i nomi delle donne note" (pp. 448-451).

(62) "Son giunto--como e ben chiaro--fino alle donne del nostro tempo. Ma fra esse e cosi raro il numero di coloro che brillano, che ritengo piu onesto por termine alla mia impresa che continuare prendendo a soggetto le donne d'oggi" (pp. 448-449).
Tabla

Lucenio (vv. 253-487)    Longanio-Longano, Q. II, 23-26 caps. 5-8
  narrador testigo,        (1546); ff. 108r-113r (1553) narrador
  consejero de dos         testigo, consejero de dos damas exilio
  pastoras perdida         / celos sufre mas la que ha perdido
  / desear lo
  inalcanzable sufre
  mas la que ha
  perdido
Jansenia (vv. 488-701)   Cara-Juana, Q. III, 27-30 caps. 9-12
  narradora testigo,       (1546); ff. 113v-115r (1553) narradora
  consejera de una         protagonista hombre fuerte / cortes /
  amiga pastor rico        sabio debe amarse la sabiduria
  / apuesto /
  discreto debe
  amarse la
  discrecion
Cesarina (vv. 702-870)   Pola-dona Mencia, Q. VIII, 47-50 caps.
  narradora testigo,       29-32 (1546); ff. 137r-139r (1553)
  consejera de dos         narradora neutral de un caso
  pastores mujer rica      abstracto mujer mas o menos noble y
  y noble / mujer          rica que el hombre debe amarse a la
  humilde debe amarse      mas noble y rica
  a la mas noble
Cintio (vv. 871-1268)    Clonico, Q. V, 35-38 caps. 17-20
  narrador testigo         (1546); ff. 124r-128r (1553) narrador
  oculto desden /          protagonista y confidente de amigo
  celos sufre mas          desden propio / celos del amigo sufre
  el celoso                mas el celoso
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Author:Perez-Abadin Barro, Soledad
Publication:Nueva Revista de Filologia Hispanica
Date:Jan 1, 2017
Words:17021
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