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Organizacion tecnologica de las primeras sociedades neandertales del Cantabrico. Lectura de las industrias liticas y de la fauna de los niveles inferiores (V, VI and VII) de la cueva de Lezetxiki.

RESUMEN: En este articulo se presenta una aproximacion a la organizacion tecnologica de las primeras sociedades neandertales que poblaron el Cantabrico, a partir del estudio de la industria litica de los niveles inferiores de Lezetxiki (V, VI y Vil) y su relacion con otras evidencias contextuales, especialmente las procedentes del estudio de los restos faunisticos. El analisis e interpretacion de las actividades tecnicas plasmadas en la industria litica se ha realizado desde una perspectiva global centrada en el subsistema produccion-gestion-funcion.

Palabras clave: Paleolitico medio antiguo. Tecnologia litica. Traceologia. Caza.

Technological organization of the first Neanderthal societies in the Cantabrian region. Interpreting the litbic industry and fauna from the lowermost levels (V, VI and VII) of Lezetxiki cave

ABSTRACT: This article studies the technological organization of the first Neanderthal societies that inhabited the Cantabrian region. We use the information provided by the lithic industry excavated in the three lowermost levels (V, VI and VIl) of Lezetxiki cave. We also explore the other related evidences, especially those inferred from faunal remains. The analysis and explanation of the technical activities flts in a general perspective centered in the production-management-function subsystem.

Key words: Ancient Middle Paleolithic. Lithic technology. Traceology. Hunting.

1. El yacimiento de Lezetxiki

1.1. Historia de las investigaciones y estudios previos

La cueva de Lezetxiki esta situada en las cercanias de Arrasate-Mondragon (Guipuzcoa), a 375 m de altitud sobre el nivel del mar, en la cuenca del rio Deba, a menos de 30 km de distancia de la costa actual.

Lezetxiki es una corta galeria norte-sur, con una fuerte inclinacion hacia el sur donde se abre la boca principal, en la que se llevo a cabo la excavacion arqueologica. El yacimiento se descubrio en 1927 y fue objeto de una cata arqueologica en 1928. Entre 1956 y 1968 los trabajos fueron desarrollados por sendos equipos dirigidos por J. M. de Barandiaran y sus colegas, D. Fernandez Medrano en las primeras campanas y J. Altuna a partir de 1964 (Barandiaran y Altuna, 1970). Desde 1996 se han llevado a cabo nuevas intervenciones arqueologicas, en una zona marginal de unos 10 [m.sup.2], dirigidas por A. Arrizabalaga, para poner en valor este deposito clasico (Falgueres et al., 2005: 95).

[FIGURA 1 OMITIR]

La excavacion de los niveles inferiores (V a VIII) comenzo en 1961 y fue practicamente la primera informacion sobre el Paleolitico medio antiguo conocida en el Cantabrico oriental. En el marco mas amplio de la region cantabrica el papel de los niveles inferiores de Lezetxiki ha resultado tambien crucial en las sintesis mas recientes sobre el periodo (Montes, 2003; Rodriguez Asensio y Arrizabalaga, 2004). Las referencias sobre las etapas antiguas del poblamiento en la region oriental del Cantabrico estaban limitadas a hallazgos o noticias aisladas--en Kurtzia, Arlanpe o Jaizkibel--de conjuntos fuera de contexto o sin estudiar (Marcos, 1982; Merino, 1986; Baldeon, 1990), hasta la modesta revitalizacion que ha conocido el interes por el periodo en los ultimos anos. La informacion ha acrecido considerablemente en la ultima decada como consecuencia de la localizacion de nuevos yacimientos y la excavacion de algunos de ellos. El caracter reciente de esta informacion es el motivo principal de que no existan aun nuevas interpretaciones generales para el Paleolitico medio antiguo en el Cantabrico oriental. Un rasgo comun de las propuestas de los trabajos sobre estos yacimientos es la atribucion de una gran antiguedad a algunos de estos lugares--como Irikaitz y Mendieta--, que se hacen remontar al Pleistoceno medio inferior (complejo cromeriense, Arrizabalaga e Iriarte, 2005) o Pleistoceno inferior (Rios et al., 2008).

En este trabajo analizamos los materiales recuperados en las excavaciones dirigidas por J. M. de Barandiaran y D. Fernandez Medrano junto a uno de los firmantes (J. A.). Estas intervenciones se situaron en el limite del porche meridional de la cavidad y se extendieron hacia la zona exterior (Fig. 1). El relleno excavado tiene unos 9 m de potencia y en el se definieron ocho niveles arqueologicos. La superficie maxima alcanzo en torno a 45 [m.sup.2], en un sondeo que ocupa casi por completo 14 m lineales. La retirada de los depositos fue poniendo al descubierto una galeria colmatada, profunda y estrecha que apenas sobrepasa los 2,5 m de anchura en todo su recorrido. La erosion de la ladera ha desmantelado el techo original de la cavidad y parte de la pared este. En la base de la secuencia, en el nivel VIII, se reconocio la existencia de otra cueva--llamada Leibar--que formaba parte de un sistema mas profundo y cuya boca habia quedado colmatada al comienzo de la formacion del deposito.

Los niveles inferiores--el V y el VI--fueron alcanzados por primera vez en la campana de 1961 (Barandiaran, 1964) y se continuo en ellos durante la de 1962, en unos pocos metros cuadrados de las bandas 5 y 7. A partir de la campana de 1965, ya con la codireccion de J. Altuna, se excava en los niveles VII y VIII (Fig. 2). El nivel VIII supone el comienzo de la sedimentacion en Leibar-Lezetxiki y representa un relleno de algo mas de 1 m--c. 880/1000 cm de profundidad-. El nivel VII se situa entre 650 y 800 cm, y esta formado por tierra compacta con bloques cementados, acumulados por crioclastia. El nivel VI, musteriense, entre los 540 y 650 cm, esta formado por tierra arenosa y gran cantidad de pequenos cantos, cambiando en la base hacia arcillas con cantos rodados. En algunos tramos el nivel estaba tambien cementado. Finalmente, el nivel V se divide en ocasiones en dos tramos: el Va, esteril arqueologicamente y el Vb, fertil; este ultimo se situa entre 540 y 480 cm.

[FIGURA 2 OMITIR]

Durante la excavacion y en los anos posteriores, el yacimiento y sus materiales han sido objeto de numerosos estudios: sedimentologico (Kornprobst y Rat, 1967), microfaunistico (Chaline, 1970), de avifauna (Eastham en Elorza, 1990), palinologico (Sanchez Goni, 1993) y macrofaunistico (Altuna, 1972) con un analisis especifico sobre carnivoros (Castanos, 1990). Ya J. M. Barandiaran interpreto numerosos restos oseos de los niveles inferiores como representativos de una variada industria osea y estos han sido revisados por A. Baldeon (1993) y J. Martinez Moreno (2005). Ademas, se tomaron muestras para dataciones absolutas (Falgueres et al., 1992). Destaca tambien el hallazgo de un humero humano en la base del nivel Vil (Barandiaran y Altuna, 1970) o en el nivel VIII. Este humero fue estudiado por J. M. Basabe (1966), quien lo atribuyo a un anteneandertal.

Existen algunos estudios previos del utillaje litico de Lezetxiki. El mas extenso y detallado es el de A. Baldeon, que reconoce una lasca Levallois atipica y el reciclado de nucleos como utiles en el nivel VII de la secuencia (Baldeon, 1993: 14-15). Tambien senala la presencia de talla Kombewa para la fabricacion de hendedores, talla Levallois desde el nivel VI y la busqueda de formatos definidos de tipo cuchillo de dorso. Ademas constata el uso del fuego a partir de los restos liticos termoalterados (ibidem). En el nivel V interpreta un sistema de gestion complejo, con el aporte de utiles ya conformados y una importante talla Levallois. Esta misma observacion habia sido ya apuntada por el propio J. M. de Barandiaran, quien senalaba que "una cosa llama la atencion en el material litico descubierto: el numero de lascas es notablemente inferior al de las piezas talladas, lo que parece indicar que estas, en su mayoria, eran fabricadas en otro lugar" (Barandiaran, 1965: 52).

1.2. Cronologia del deposito arqueologico de Lezetxiki

En general la cronologia del Paleolitico medio antiguo en el Cantabrico se conoce de forma muy deficiente, dada la falta de secuencias arqueologicas bien conservadas y de dataciones numericas claras y precisas. Ello ha obligado a conjugar todo tipo de analisis--geologicos, paleoambientales, arqueofaunisticos y tecnotipologicos--en un intento por crear un marco cronologico lo mas ajustado posible.

Contamos con muy pocos valores numericos que situen cronologicamente las ocupaciones anteriores al OIS 4 de la franja cantabrica. Las disponibles proceden de los yacimientos de El Castillo, El Pendo, Covalejos, Lezetxiki, Esquilleu, La Garma e Irikaitz. Sin embargo, algunas de estas referencias generan un alto grado de incertidumbre, limitando considerablemente la confianza en ellas.

En el caso de Lezetxiki, se ensayo una bateria de dataciones para los niveles inferiores (Falgueres et al., 1992; Sanchez Goni, 1993; Baldeon, 1993; Falguees et al., 2005) con resultados poco satisfactorios. De hecho, la combinacion de estos resultados, de las inferencias cronoclimaticas derivadas de los analisis palinologicos, de las tendencias sugeridas por los restos de macrofauna y microfauna y de los caracteres de la industria litica han generado una situacion poco definida sobre la cronologia de estos niveles.

Las dataciones numericas se ensayaron sobre fragmentos de hueso en los que se probaron distintas variantes de las series del uranio (espectrometria alfa y dos variantes de la espectrometria gamma) y tambien una datacion por ESR. Estos analisis situan los niveles inferiores de Lezetxiki en rangos cronologicos muy amplios y presentan algunas incoherencias internas, por lo que la lectura de esta informacion resulta bastante compleja. Tomando los valores maximo y minimo de los margenes de error de todos los sistemas de datacion empleados, la muestra del nivel V ofrece fechas entre 55 y 350 ka, la del nivel VI entre 117 y 323 ka y la del nivel VII entre 107 y 342 ka. Las medias centrales del conjunto de dataciones de cada nivel son de 110,75 ka para el nivel V, 238 ka para el nivel VI y 170 ka para el nivel VII (Fig. 3). Se aprecian problemas e incoherencias internas: los resultados son bastante dispersos, las medias reflejarian una inversion cronologica y los sistemas de datacion son inconsistentes desde un punto de vista interno. Ademas, cabe senalar que las dataciones obtenidas para TD10-1 a partir de estos mismos metodos (Falguees et al., 2001) han sido sensiblemente rejuvenecidas (Berger et al., 2008).

Una postura prudente aconsejaria considerar que las fechas obtenidas estan probablemente envejecidas varios miles de anos. La contradiccion entre la informacion cronologica del nivel VI y del nivel VII se resuelve, por el momento, concediendole mayor credibilidad a la referencia del nivel VII (1), con lo que la fecha de 170 ka deberia ser tambien una referencia post quem para el nivel VI.

Las referencias que proporcionan estas dataciones numericas pueden completarse con otras evidencias contextuales. En el caso de los restos biologicos (tanto fauna como vegetacion), la informacion disponible para los niveles inferiores de la secuencia de Lezetxiki es considerablemente rica, sobre todo en relacion con el resto de los contextos documentados para el Cantabrico.

Los restos de fauna de este segmento del deposito son, en general, muy similares y poco diagnosticos en todos los niveles (Altuna, 1972 y 1992) aunque hay que considerar como excepcional la presencia, en los niveles VIII y VII, de Ursus deningeri, especie propia del Pleistoceno medio y caracteristica del grupo paleofaunistico E de Aguirre (Montes, 2003). En el estado actual de la cuestion apenas hay U. deningeri fechados en los momentos mas recientes que el OIS 7--y, en todo caso, se situan a comienzos del OIS 6-por lo que casi todos estan asociados a fechas superiores a 200 ka (Duppes et aL, 2008; Tapia, 2010). Por otra parte, practicamente todos los restos de U. spelaeus se fechan precisamente a partir de 200 ka (Doppes et al., 2008), con la excepcion de los osos de Bisnik Jaskinia (Polonia) que se situan cronologicamente entre 200 y 270 ka (Hercman, 2000). Tampoco esta claro que U. deningeri y U. spelaeus se sucedan en terminos filogeneticos (Mazza y Rustoni, 1994; Valdiosera et al., 2006) por lo que cabe la posibilidad de que convivan cronologicamente y que la presencia de U. deningeri no excluya la existencia de U. spelaeus antiguos. En cualquier caso, es altamente improbable la existencia de U. deningeri en momentos mas recientes de 150 ka, lo que impone esta fecha ante quem al menos para la parte del nivel VII de Lezetxiki que contiene estos restos.

Hay pocas informaciones anadidas que se puedan relacionar con biozonas cronologicas. Ya se ha senalado (Altuna, 1972) el caracter arcaico, con rasgos "stenoides", del Equus identificado en el nivel VI; y contamos con la propia evidencia del humero humano recuperado tambien en la base del nivel VII/nivel VIII, que se ha interpretado como un neandertal de rasgos arcaicos o como H. Heidelbergensis, por su parecido con los restos de la Sima de los Huesos de Atapuerca. Pliomys lenki esta presente desde el nivel VI de Lezetxiki, pero la idea de Aguirre (1989) acerca de su cronologia restringida al Pleistoceno superior no puede ser mantenida a la luz de las evidencias de Trinchera Dolina de Atapuerca, donde se encuentra ya en el nivel 10, al menos desde el OIS 8 (Cuenca Bescos et aL, 2001).

Hemos insistido (Altuna, 1972) en la poca relevancia climatica de la fauna de Lezetxiki y en el caracter euritermo de la mayor parte de las especies representadas. El examen de los restos de herbivoros sugiere unas condiciones generalmente templadas, con la presencia de Sus y Capreolus y el dominio de Rupicapra sobre Capra en casi todos los niveles.

Asimismo, la informacion polinica es indicativa de unas condiciones bastante templadas durante la formacion del nivel V, con abundancia de pino pero presencia importante de especies caducifolias que revelan un bosque bien instalado. El nivel VI parece, en terminos generales, un poco mas fresco, con un paisaje mas abierto marcado por el dominio de herbaceas, si bien la base del nivel presenta condiciones tambien templadas (Sanchez Goni, 1993).

Contamos tambien con el estudio sedimentologico de la secuencia de Lezetxiki, realizado por P. Kornprobst y P.. Rat, quienes construyeron una propuesta de evolucion climatica en la que establecen varios periodos. En un resumen conclusivo situan en el Wurm toda la estratigrafia que se encuentra por encima de su nivel H (tramo superior del nivel arqueologico Vb, para el que proponen una cronologia de Wurm I o Wurm II). Sin embargo, la atribucion cronologica general no se hace con criterios sedimentologicos sino que se basa en las caracteristicas de los restos arqueologicos: como estos son musterienses, entonces la secuencia es wurmiense (Kornprobst y Rat, 1967: 260). A. Baldeon (1993) retoma esta ordenacion y anade una interpretacion del nivel VII, que presentaria evidencias de ambiente frio, aunque no tan extremo como el que se propone para el tramo inferior del nivel V. A partir de ello establece un esquema cronologico general con la asignacion del nivel VII a la glaciacion Riss, del nivel VI al interglaciar Riss/Wurm y del nivel V a las primeras pulsaciones del Wurm en el caso del Vb y a una fase mas templada dentro del Wurm en el caso del Va (Baldeen, 1993).

[FIGURA 3 OMITIR]

La datacion de los niveles antiguos de Lezetxiki a partir de estas referencias geologicas es solo aproximada y, de hecho, cabrian varias interpretaciones alternativas en funcion de que cronologia supongamos para alguno de los ciclos climaticos reconocidos en la secuencia. El mas caracteristico es la pulsacion calida y humeda que se observa en la capa G de Kornprobst y Rat, que equivale a la parte superior del nivel VI arqueologico. Esta pulsacion podria responder a las condiciones ambientales del estadio Se, lo que supondria admitir que el nivel V se deposito a lo largo del OIS 5 a-d y la parte inferior del nivel VI durante el OIS 6. El nivel Vil se habria acumulado en momentos mas antiguos del OIS 6 o bien durante el OIS 8.

Durante el desarrollo de las nuevas intervenciones en Lezetxiki se han realizado varios intentos de dataciones absolutas, todos ellos fallidos (Arrizabalaga et al., 2005; Arrizabalaga, 2006; Arrizabalaga et al., 2010). Unicamente hay disponible una fecha de 78,4 [+ or -] 8,4 ka (por racemizacion de aminoacidos) para la parte inferior del relleno de la cueva de Lezetxiki II y otra de 74 ka (por U/Th) para un espeleotema situado a 150 cm por encima de esta primera fecha (Castanos et al., 2011). Sin embargo, aun no se ha probado la existencia de una relacion estratigrafica entre este deposito y la secuencia clasica de Lezetxiki.

A partir de la discusion sobre las evidencias cronologicas disponibles podemos proponer una adscripcion cronologica, en el marco de los ciclos climaticos generales, referida a los tres niveles en estudio:

--Nivel V: tenemos la informacion procedente de las dataciones numericas que situa este nivel a mediados del OIS 5, y la informacion geologica, que detecta una sucesion rapida de periodos frescos y calidos, que pueden corresponderse con los subestadios 5d, 5c y 5b. La informacion faunistica no aporta mayores elementos de reflexion.

-- Nivel VI: las dataciones del nivel Vil, que nos parecen comparativamente mas fiables, situan el nivel VI despues de 170 ka. La informacion geologica sugiere un momento templado en el final de la acumulacion de este nivel, que debe haberse

formado, en sus tramos centrales e iniciales, en condiciones frias. Algunos rasgos de la fauna tambien sugieren una cronologia de edad rissiense. Consideramos probable que el nivel VI se formase en las partes centrales y finales del OIS 6 y en el comienzo del OIS 5.

--Nivel VII: las series de U-Th y el ESR lo situan en torno a 170 ka. Las evidencias de fauna, con la presencia de Ursus deningeri abundante, apoyan una edad de este tipo o incluso mas antigua. No hay informaciones geologicas sobre este nivel. Consideramos que el nivel Vil se formo a finales del OIS 7 y la primera parte del OIS 6.

2. Estudio de la industria lirica tallada

2.1. El conjunto lirico. Caracteristicas generales y estado de conservacion

Los restos liticos tallados conservados en los niveles inferiores de Lezetxiki forman conjuntos relativamente modestos. Ademas de un canto recuperado en el nivel VIII--en realidad, en el interior de la cueva de Leibar--, estan formados por 11 piezas en el nivel VII, 114 en el nivel VI y 51 en el nivel V. La mayor parte de los restos son de silex aunque tambien estan representados lutitas, cuarcitas, cuarzos y areniscas. El estado de conservacion de la coleccion no es demasiado bueno. La mayoria de los elementos, sobre todo de silex y lutita, estan alterados por patina, desilicificacion o por accion termica. Esto ha dificultado el reconocimiento de la procedencia de algunas materias primas y la lectura tecnologica, y ha imposibilitado en casi todos los casos los intentos de determinaciones funcionales minimamente precisas.

La coleccion estudiada procede de las excavaciones realizadas en la decada de los 60 del siglo pasado (2). Llama la atencion el alto porcentaje de utiles retocados y de soportes finales. Es posible que una parte de las caracteristicas del conjunto derive de las condiciones de la recogida y procesado de los materiales. En las memorias de excavacion ya se alude, en varias ocasiones, a la compactacion y cementacion de los sedimentos de los niveles inferiores del yacimiento (Barandiaran, 1964 y 1965). Con todo, en el caso de Lezetxiki, esta desviacion quiza no sea demasiado importante dado que alguno de los sesgos de la coleccion--como la escasez de lascas brutas--fue advertido por el propio J. M. de Barandiaran, como ya hemos senalado.

2.2. Aprovisionamiento de materias primas

En las series liticas de los niveles VII a V de Lezetxiki hay una relativamente amplia variedad litologica. El silex es la roca tallada con mayor frecuencia, con porcentajes entre 55 y 80% segun los niveles, seguido de la lutita. En las excavaciones se recogieron ademas algunas rocas no talladas--cantos rodados, bloques y plaquetas--de arenisca, ofita, caliza, lutita y cuarzo.

La mayor parte del silex es de origen exogeno y procede de distancias relativamente importantes. A partir de las caracteristicas macroscopicas de los ejemplares menos alterados--con las reservas que ello impone--es posible reconocer rocas recogidas en los afloramientos del Flysch costero, de Trevino y de Urbasa. Los afloramientos de la zona de Bioitza en Urbasa se encuentran situados a unos 40 km de Lezetxiki, mientras las otras areas fuentes (Trevino hacia el SW, Barrika hacia el NW y el silex del Flysch arenoso del corredor Deba-Irun hacia el NE) estan casi equidistantes, a unos 50 km (Mathey, 1987; Tarrino, 2006; Tarrino et al., 2007). Algunas de las otras variedades presentes podrian proceder de afloramientos o depositos puntuales.

La lutita es una roca sedimentaria de grano fino, bastante extendida en los entornos calizos del Pais Vasco (Fig. 4). Las variedades que se explotan para la talla suelen presentar una matriz silicea que le proporciona una dureza similar a la del silex aunque con cualidades cristalinas algo inferiores. Estas rocas son ubicuas, pero las adecuadas para la talla aparecen, entre otras, en las formaciones del Flysch negro supraurgoniano, generalmente cercano a los paquetes calizos en los que se abren la mayor parte de las cavidades con ocupaciones prehistoricas (Gonzalez Urquijo et al., 2005). Esto hace que la lutita sea, casi siempre, una roca de aprovisionamiento local. En el caso de Lezetxiki, las lutitas se encuentran en posicion primaria a menos de 2 km hacia el NO del yacimiento y son abundantes en la cuenca del Deba y en los otros valles cercanos en posicion secundaria.

[FIGURA 4 OMITIR]

2.3. Produccion y gestion de las tocas talladas

2.3.1. Lezetxiki nivel VII

a) La produccion del utillaje: el conjunto litico del nivel Vil de Lezetxiki esta compuesto por un

total de 11 elementos, entre los que se encuentra un canto trabajado. El conjunto tambien cuenta con un fragmento de canto sin evidencias de talla. Las rocas empleadas son el silex (n = 6), la lutita (n = 4) y la cuarcita (n = 1). En el caso del silex, los dos unicos elementos en los que se ha podido reconocer el afloramiento--el unico nucleo recuperado y una pequena lasca de talla unipolar--proceden del Flysch costero. En el conjunto hay un nucleo, seis piezas retocadas (5 de ellas raederas) y 4 lascas brutas. El nucleo se ha reutilizado para la conformacion de una raedera despues de su explotacion. No hay restos de talla. De hecho el elemento mas pequeno de la coleccion mide 24 x 8 mm.

Los nucleos y los productos de lascado reflejan el uso de dos estrategias de fabricacion, Levallois y unipolar. La produccion Levallois esta asociada a la lutita y aparece representada por dos soportes que remontan entre si (Fig. 5). Se trata de dos lascas de 54 x 45 x 12 mm y 45 x 55 x 13 mm, respectivamente, explotadas a partir de una modalidad Levallois particular. Las dos conservan cortex en el talon y en la zona distal, son soportes bastante espesos y no presentan una morfologia tipicamente Levallois (Borda, 1993). Baldeon (1993: 15) clasifico una de estas lascas como atipica o proto-Levallois.

[FIGURA 5 OMITIR]

En conjunto, estas dos lascas y sus negativos revelan una secuencia de trece extracciones que muestran una clara jerarquizacion de ambas caras del nucleo, con una cara de lascado y una plataforma de percusion que van a desempenar el mismo rol durante toda la secuencia observable. La cara de lascado no ha sufrido ningun tipo de acondicionamiento previo de las convexidades y ha sido dispuesta sobre una superficie cortical abombada. Por su parte, la plataforma de golpeo presenta una preparacion somera, con extracciones amplias--de entre 10 y 20 mm--, de modo que algunos de los productos de esta serie contarian con un facetado aparente y otros seran lisos o die dros. Una de las lascas remontadas presenta un facetado parcial muy poco invasivo y la otra tiene el talon liso.

La orientacion de las extracciones es original, su caracter excentrico diferencia esta modalidad de explotacion de las descritas para el concepto Levallois (Borda et al., 1990). La plataforma principal no ocupa todo el perimetro del bloque por lo que las extracciones tienen una tendencia, en general, unipolar o ligeramente centripeta. Sin embargo, en el detalle se observa que las dos extracciones de las que se conserva el positivo son cordales y estan lateralizadas.

La mayoria de los soportes procedentes de esta explotacion presentarian cortex en el lateral y/o en la zona distal. Esto no quiere decir que se trate de un momento de inicio de explotacion--ya se habrian extraido, al menos, siete soportes--, sino que es consecuencia del modo en el que la explotacion estaba organizada. Este esquema de talla implicaria la ausencia de una fase previa de decorticado y la lateralizacion de las extracciones, que arrastran sistematicamente los margenes de la cara de lascado. Excepto las dos lascas cordales remontadas, con dimensiones en torno a los 5 cm, el resto de los productos obtenidos serian en general de tamanos modestos, entre 2,5 y 3,5 cm de dimensiones maximas.

[FIGURA 6 OMITIR]

El otro esquema de produccion identificado es el unipolar, revelado por una lasca de pequeno formato (24 x 8 x 2 mm) con tres extracciones previas ordenadas en este sentido; y un nucleo que posteriormente se ha reutilizado para la conformacion de una raedera doble (Fig. 6, no. 1). Estos dos elementos se han tallado sobre matrices procedentes del Flysch costero. El nucleo presenta una explotacion unipolar en una de las caras, a partir de una plataforma acondicionada por una unica extraccion en sentido transversal al eje de lascado. Hay negativos de cuatro extracciones que llegan a alcanzar los 40 mm de longitud. Este nucleo presenta una segunda explotacion en la cara opuesta, tambien unipolar, que parte desde el fondo del nucleo de la primera y que ha dejado negativos de extracciones de mas de 37 mm. En este caso la plataforma ha sido eliminada por una serie de tres extracciones bastante grandes--c. 1,5 cm--que, ademas, han cortado la longitud de los negativos de las dos explotaciones.

Despues de estas producciones, el nucleo ha sido reciclado por retoque para la configuracion de una raedera doble. Es posible que este reaprovechamiento se deba a que las explotaciones han eliminado buena parte de la masa del bloque original, convertido al final de la explotacion en un soporte plano mas apto para ser retocado que como nucleo. Por los negativos que presenta, el objetivo de la explotacion seria la produccion de soportes de tamano medio y alargados, con el formato de lascas laminares.

En el conjunto esta presente tambien un util de gran formato. Se trata de un chopping-tool sobre canto de cuarcita con un retoque bifacial en uno de los extremos cortos, a partir de extracciones de entre 3 y 5 cm, para conformar la zona activa (Fig. 5, no. 4). Ademas, en uno de los laterales presenta un retoque mas somero.

b) La gestion del utillaje: la exiguidad de la coleccion no permite mas que una reflexion muy general sobre la gestion del utillaje desarrollada en las ocupaciones del nivel Vil. Varios indicios parecen sugerir una cierta intensidad en el aprovechamiento del utillaje. En primer lugar, la proporcion de soportes de silex retocados, que alcanza a piezas con dimensiones inferiores a los 3 cm. Por otra parte, se produce un reciclado de una parte del utillaje, tal y como prueba la presencia de dos lascas de reavivado de silex, una de las cuales, la de mayor tamano, ha sido a su vez retocada (Fig. 5, no. 3). Y por ultimo, el nucleo de silex, explotado hasta el agotamiento del volumen, ha sido recuperado para fabricar una raedera doble. Varios autores han documentado procesos similares de amortizacion intensiva en otros contextos musterienses con colecciones mas amplias: transformacion de utiles en nucleos Kombewa (Geneste y Plisson, 1996), nucleos trifaciales reconvertidos en bifaces nucleiformes (Borda, 1991) y, por supuesto, los cambios de morfologia de las raederas

Quina sometidas a fases de reavivado muy intensas (Bourguignon, 1997).

La mayor parte de los productos de silex son piezas de pequeno tamano y retocadas, en las fases finales de su vida util. Casi todos los soportes son de plena produccion, con caras dorsales y talones no corticales. Es decir, las piezas de silex parecen soportes buscados--objetivos de la produccionen secuencias de talla relativamente elaboradas. Algunos indicios sobre una gestion diferencial de las materias primas y una fragmentacion de las cadenas operativas no son lo bastante fiables debido a la exiguidad de la coleccion.

2.3.2. Lezetxiki nivel VI

a) La produccion del utillaje: el conjunto litico del nivel VI de Lezetxiki esta compuesto por un total de 114 elementos, 102 restos tallados, 11 cantos o fragmentos de canto y un percutor. En la coleccion figura una amplia gama de materias primas de caracteristicas diversas (Fig. TA). En veinte casos se ha podido establecer la procedencia de las piezas de silex: 10 de ellas corresponden al Flysch costero, 6 a los afloramientos de Urbasa y 4 a los de Trevino.

En las categorias tecnologicas estan sobrerrepresentados los soportes retocados que, unidos a las puntas, suponen mas del 40% del material recuperado en el nivel. Esta proporcion aumenta en el caso del silex, donde el 60% de los restos conservados esta retocado. Destaca el escaso numero de nucleos o fragmentos de nucleo y la ausencia de restos de talla. De hecho, en el conjunto tan solo hay dos piezas de menos de 20 x 20 mm de dimensiones.

Entre las piezas retocadas, las raederas, de diversos tipos--transversales, laterales, dobles, convergentes, Quina o semi-Quina--, son los utiles mas representados--23 de los 42 retocados-. Tambien son relativamente frecuentes las lascas retocadas (3)--10 de 42--. El resto de los retocados presentan valores practicamente anecdoticos.

El estudio de los nucleos y de los productos de lascado muestra una cierta variabilidad de las estrategias de produccion empleadas en la fabricacion del instrumental litico. Por supuesto, la lectura tecnologica de los nucleos hace referencia a la ultima fase de explotacion. Esto no excluye que estos mismos nucleos hayan sido explotados con otros esquemas operatorios en fases previas.

A diferencia de lo que ocurre en el nivel Vil, la produccion Levallois esta asociada al silex --aunque tambien hay un soporte Levallois en lutita--y se ensaya tanto la modalidad unipolar como la centripeta recurrente (Fig. 7B). Se trata de lascas de formato medio-grande que, en alguno de los casos, implican caras de lascado de mas de 7 cm, lo que requiere partir de bloques de silex de dimensiones importantes. Todas las lascas de silex presentan talones facetados (aunque algunos son ciertamente espesos), sin embargo, en el caso de la de lutita el acondicionamiento de la plataforma ha sido menos cuidado. Todas las lascas de produccion Levallois en silex (n = 4) han sido retocadas para la configuracion de raederas, denticulados o escotaduras; mientras la fabricada en lutita, como ocurria con las del nivel VII, ha permanecido bruta.

La produccion discoide (Fig. 7B) esta vinculada tanto al silex (n = 2) como a la lutita (n = 3). Se trata de soportes, en general, mas anchos que largos y espesos, sobre todo en el caso de la lutita aunque son escasas las diferencias en cuanto a la dimension de los soportes segun la materia prima. Tambien se observa un microfacetado restringido de la zona de golpeo (en cuatro de los cinco casos). Este acondicionamiento limitado--no afecta a toda la plataforma--no modifica la morfologia general de la plataforma por lo que no queda claro su sentido tecnico. Es probable que se realizara para asegurar la eficacia y precision en el momento de la percusion (Fig. 9, nos. 2-4).

De la lectura de los productos se desprende que se trata de nucleos de formato medio-grande que en fases de plena produccion han dado lugar a soportes de casi 4 cm de longitud y anchuras de hasta 5 cm. Estos nucleos discoides bifaciales presentarian cierta jerarquizacion de las superficies porque, en la mayoria de los casos, se han llevado a cabo preparaciones especificas de las plataformas de modo que, al menos en estas series, cada una de las superficies ha desarrollado un rol determinado--una como cara de lascado y otra como plataforma de percusion-.

En Lezetxiki VI no hay diferencias significativas entre la produccion discoide en silex y en lutita, ni en relacion al formato de los soportes ni tampoco en la estrategia de explotacion; a diferencia de lo que ocurre en otros yacimientos cantabricos (Carrion, 2002; Cabrera et al., 2005; Maillo, 2005) donde se vincula la materia prima de mayor calidad con los sistemas discoides jerarquizados.

La produccion Kombewa se reconoce en cuatro elementos (Fig. 9, nos. 5-7). Esta tallada en silex (n = 2), lutita (n = 1) y cuarcita (n = 1). Excepto en el caso de esta ultima roca, en la que el soporte es de 4,7 cm, el resto mide en torno a los 3 cm de longitud. La de cuarcita se ha extraido sin preparacion de plataformas, golpeando directamente sobre la dorsal cortical de la lasca nucleo. El resto presentan plataformas no corticales, con restos de extracciones previas hacia la dorsal de la matriz, aunque sin preparacion expresa de la plataforma de golpeo. Solo han sido retocadas las de silex, una de ellas para conformar una raedera. Las dimensiones del soporte de cuarcita evidencian una explotacion de lascas muy grandes para la obtencion de soportes tambien grandes.

[FIGURA 8 OMITIR]

Por ultimo, un conjunto amplio de soportes han sido fabricados a partir de un sistema de produccion unipolar (Fig. 11). Se ha tallado en diferentes materias primas, como cuarcita (n = 2) o lutita (n = 5), pero la mayoria son de silex (n = 9). Por lo que respecta a los tamanos, como se puede ver en la grafica de dispersion (Fig. 10), se diferencian tres grupos en funcion de la relacion entre la longitud y la anchura en los soportes completos.

El primer grupo esta formado por lascas pequenas con longitudes y anchuras entre 15 y 25 mm; el segundo y mas numeroso lo componen lascas en general alargadas--las mas grandes, con formatos practicamente laminares, tienen longitudes mayores de 40 mm y anchuras variables entre 25 y 55 mm aproximadamente-; el tercer grupo esta compuesto por dos lascas especialmente anchas de unos 30 mm de longitud y 60 mm de anchura.

En esta distribucion se pueden establecer algunas diferencias en funcion de la materia prima: los soportes de pequeno formato son fundamentalmente de silex (n = 4) y las especialmente anchas son lascas de lutita; en el otro grupo hay una distribucion mas equilibrada de las materias primas.

Mas de la mitad de los soportes (n = 10) no presentan restos de cortex. En general hay cierta preparacion de las plataformas, con extracciones amplias que han dado lugar a talones lisos o diedros. El 20% tiene talones corticales y solo hay un caso de preparacion exhaustiva por facetado, en una lasca de lutita de 35 x 60 x 15 mm.

Las caracteristicas de estos soportes indican que la explotacion de los nodulos se gestiona de dos formas diferentes: se explota la longitud maxima de los bloques para la obtencion de soportes alargados y la anchura o el espesor para la obtencion de soportes mas bien anchos. En este conjunto hay un remontado de dos lascas de cuarcita, de 58 x 52 x 20 mm y 55 x 36 x 17 mm respectivamente. Forman parte del grupo definido por productos alargados y muestran una serie de ocho extracciones, seis negativos y dos positivos (Fig. 12).

[FIGURA 9 OMITIR]

El remontado muestra un esquema de produccion en el que la cara de lascado es ligeramente envolvente, con soportes lateralizados que van a captar los flancos del nucleo--en algunos casos corticales--. No se ha llevado a cabo ningun tipo de acondicionamiento de la plataforma de percusion, que ha producido talones corticales y bastante espesos (16120 mm en el caso de las dos lascas que se conservan), a partir de angulos de lascado en torno a 70[grados]. Las ocho extracciones se han superpuesto en una cara de lascado de 55 x 62 mm. El tipo de producto buscado ha sido el mismo durante toda la secuencia: soportes alargados y de formato grande--entre 46 y 58 mm de longitud en todos los casos excepto en uno reflejado de 36 mm y dos de menos de 30 mm de longitud que posiblemente se deban a golpes fallidos--. Las lascas obtenidas presentan cortex en los laterales y/o en la zona distal en la mayoria de los casos.

Del conjunto de soportes de explotacion unipolar (n = 16) solo cinco han sido retocados, todos ellos de silex: dos se incluyen en el primero de los grupos definido segun los formatos y tres en el segundo. En el ultimo grupo, donde solo hay soportes de lutita, no se ha retocado ninguno. Tipologicamente se pueden distinguir dos raederas y una punta, el resto responden a retoques mas o menos marginales que no llegan a conformar ningun tipo morfologico caracteristico.

La produccion unipolar en lutita tampoco es expeditiva. Hay series largas de extracciones--ninguno de los soportes recuperados presenta cortexy las plataformas estan acondicionadas para que el lascado sea mas efectivo y preciso, mejorando asi la morfologia de los soportes. Se han buscado productos especialmente largos o especialmente anchos. Esta produccion de soportes alargados en lutita ya se ha documentado en el yacimiento de Axlor (Gonzalez Urquijo et al., 2005). Dadas las caracteristicas de los soportes, es posible que no se retoquen porque hay una cierta predeterminacion de los filos--largos y agudos--que parece ser el objetivo de la produccion.

[FIGURA 10 OMITIR]

b) La gestion del utillaje: su examen revela un sistema bastante complejo. Las materias primas liticas son variadas, con dominio del silex. El aporte de esta roca, procedente tanto de los afloramientos al norte como al sur de la Lezetxiki, introduce un primer elemento de planificacion en la forma de gestion del utillaje de este nivel, dada la lejania de las fuentes de aprovisionamiento.

En la fase de produccion, destaca el cuidado puesto en el mantenimiento y preparacion de las extracciones en la produccion Levallois, pero tambien en la talla discoide--con microfacetados restringidos--y en buena parte de la produccion unipolar, con la produccion de lascas grandes y alargadas. La escasez y naturaleza de los nucleos presentes y la ausencia de restos de talla sugieren que una parte de esta produccion se ha llevado a cabo fuera del yacimiento. Especialmente para el silex hay una alta proporcion de soportes finales y retocados y, en general, pocas evidencias de talla in situ. Esto apunta hacia una importacion de soportes ya elaborados o de utiles conformados.

[FIGURA 11 OMITIR]

Quiza el rasgo mas acusado en las estrategias de gestion que observamos en el nivel es una gestion diferencial de las materias primas en la fase de consumo, que puede resumirse en un aprovechamiento intensivo de los soportes de silex de gran tamano aportados desde el exterior:

--En primer lugar, existe una clara seleccion de los soportes de silex para ser retocados. Casi el 60% de las lascas talladas en esta roca estan retocadas, frente a un escaso 16% en el resto de las materias primas.

--Por otra parte, mientras en lutita y cuarcita las diferencias entre las longitudes de las lascas retocadas y las brutas son poco marcadas, para el sitex existe una clara seleccion de los soportes mas grandes.

--Esta seleccion del silex para el retoque es evidente en los soportes procedentes de casi todos los esquemas de talla identificados -unipolares, Levallois, y Kombewa--. En el caso de la produccion Levallois es habitual que los soportes obtenidos no se retoquen antes del uso (Plisson y Beyries, 1999; Lemorini, 2000). Sin embargo, en este caso cuatro de cinco lascas Levallois--todas las de silex--han sido retocadas para conformar raederas, denticulados o escotaduras. Tambien se aprecia en la produccion unipolar la busqueda de distintos formatos en los soportes finales; destacando la produccion de lascas grandes, con longitudes entre 40 y 80 mm, alargadas y generalmente espesas, que se gestionan de forma diferente en funcion de la materia prima en la que se hayan fabricado. De nuevo en este caso son las lascas de silex las que han sido objeto de un tratamiento mas intensivo.

--En el conjunto de los retocados el util mas representado son las raederas (n=23), casi todas en silex (n = 22) especialmente el procedente

del Flysch costero. H grupo denticulados-escotaduras es bastante reducido (n = 7); sin embargo, hay una clara asociacion de las lutitas y cuarcitas a este tipo de utiles (n = 4). Las raederas de silex han sido sometidas a procesos de amortizacion especialmente intensos. Esto se aprecia tanto en los negativos que aun conservan varias de ellas--algunas con varias fases de reavivado(cf. Fig. 11, no. 5) como en las propias lascas de reavivado presentes en la coleccion. Este grupo tecnologico esta formado por seis elementos todos ellos de silex (Fig. 13). Se trata de soportes de entre 2 y 4 cm, dos de los cuales han sido retocados (Fig. 13, nos. 4-5). Estos comportamientos manifiestan una estrategia intensiva de aprovechamiento del silex a traves de un reacondicionamiento importante de los soportes de gran formato (raederas) y una recuperacion de, al menos, algunas de las lascas de reavivado producidas como consecuencia de esta gestion.

[FIGURA 12 OMITIR]

[FIGURA 13 OMITIR]

2.3.3. Lezetxiki nivel V

a) La produccion del utillaje: la coleccion litica del nivel V de Lezetxiki esta compuesta por un total de 56 elementos; entre los que se encuentran cinco cantos. En su fabricacion se ha empleado una gama extensa de materias primas, aunque en porcentajes muy diferentes (Fig. 14).

La roca mas utilizada es el silex (80%) seguido de la lutita (11,7%). El resto de materiales aparecen de forma practicamente anecdotica. La categoria mas representada es la de las lascas brutas (65%), seguida de la de los retocados sobre lasca (25%), todos ellos de silex. Los dos utiles masivos estan fabricados en rocas distintas al silex. Destaca la ausencia total de nucleos y casi total de restos de talla (n = 1); en el conjunto solamente hay tres elementos con dimensiones inferiores a 20 x 20 mm.

[FIGURA 15 OMITIR]

El grupo de los utiles retocados representa casi el 30% (n = 15) sobre el total de los restos tallados. Las raederas, de diversos tipos (laterales, dobles o Quina), son el util mas representado (n = 7). El siguiente grupo mas importante, desde un punto de vista cuantitativo, es el de las lascas retocadas (20%). El resto de los grupos tipologicos tienen valores poco significativos. Sin embargo, hay que destacar la presencia de macroutillaje en este nivel: un bifaz y un chopping-tool o canto trabajado bifacial. El estudio de los productos de lascado muestra la presencia de producciones de tipo Levallois, Kombewa y unipolar. Todos estos sistemas de explotacion se reconocen en silex. Hay dos soportes claros de produccion Levallois (Fig. 15, nos. 1-2) y un tercero que probablemente refleja un comienzo de explotacion Levallois (Fig. 15, no. 3) en todos los casos con una preparacion exhaustiva de la plataforma por facetado. Una de estas lascas se ha retocado someramente y, como veremos, otra ha funcionado como pieza intermediaria.

[FIGURA 16 OMITIR]

La produccion Kombewa (Fig. 15, nos. 4-5) esta representada por tres lascas, dos de ellas de tipo Jano. Se trata de soportes de entre 2 y 3 cm de longitud que, en dos de los tres casos, han sido retocadas. Los talones son lisos no corticales o lineales. Dos raederas laterales (Fig. 15, nos. 6-7) son de produccion unipolar. Ambas conservan restos de cortex en la cara dorsal, pero presentan negativos previos de mas de 4 cm. La plataforma de golpeo ha sido cuidadosamente preparada mediante facetado.

En la coleccion de este nivel hay tambien dos soportes de silex, de pequeno tamano y de formato alargado, en los que las plataformas no estan especialmente preparadas y que presentan negativos previos ligeramente convergentes (Fig. 17, nos. 4-5). El macroutillaje esta representado por un chopping-tool y un bifaz (Fig. 16). El chopping-tool esta tallado en un canto de cuarcita. El filo activo, de 122 mm de longitud y delineacion convexa, esta configurado a partir de un retoque alterno. Opuesto a este filo hay cinco extracciones que sugieren un interes por reducir el espesor del soporte y regularizarlo. No obstante, no se puede descartar que estos lascados hayan cumplido tambien con el objetivo de producir soportes. El bifaz, por su parte, esta tallado sobre una plaqueta laminada de lutita y presenta un tratamiento claramente asimetrico de las dos caras.

En una de ellas hay, al menos, tres rangos de conformacion sucesivos: (1) extracciones grandes que han eliminado cualquier resto de superficie natural--los negativos de estas lascas de preforma que debian tener dimensiones superiores a los 6 cm se conservan en el centro de la cara---, (2) extracciones perimetrales de tamano medio, con dimensiones entre 2 y 3 cm y (3) un retoque, tambien perimetral, con extracciones menores de 1 cm. En la otra cara se conservan restos de la superficie natural y se ha llevado a cabo un retoque bastante abrupto y poco invasivo en uno de los laterales y, en la opuesta, dos extracciones mas grandes y planas que han servido de plataforma para la ultima fase de conformacion en esta cara. La estructura laminada de la materia prima ha provocado el reflejado de la mayoria de las extracciones.

[FIGURA 17 OMITIR]

b) La gestion del utillaje: el silex es la roca mas abundante (78%). El resto de las materias primas, de origen mas local, aparecen en porcentajes muy bajos (todas por debajo del 11%). La ausencia de nucleos evidencia una explotacion llevada a cabo fuera del yacimiento y, por tanto, una considerable importacion de soportes finales desde los lugares de aprovisionamiento de materia prima o de procesado de los bloques. Los sistemas de fabricacion (Levallois, unipolar y Kombewa) estan orientados a la obtencion de dos tipos de soportes: unos de formato medio-grande (desde 4,5 cm de longitud) mediante los esquemas Levallois y unipolar; y otros de entre 2 y 3 cm procedentes de la explotacion Kombewa. Aparentemente, la fabricacion de estos soportes esta destinada tanto a su uso en bruto como en forma de utiles retocados. Los retocados se han seleccionado unicamente entre lascas de silex de tamanos diversos, de 17 y 61 mm de longitud.

El resto de los soportes han sido obtenidos a partir de sistemas de explotacion no reconocidos. Solo en el 5% de los casos las plataformas son corticales. La mayoria presenta talones diedros, lisos no corticales y, en algunas ocasiones, facetados.

La existencia de procesos de mantenimiento de los utiles de silex se evidencia en las lascas de reavivado presentes en la coleccion y en los negativos que aun conserva alguna de las raederas (Fig. 17, no. 1). Hay tres lascas de reavivado en la serie, con longitudes que van de los 14 mm a los 29 mm (Fig. 17, nos. 2-3). En este nivel, ninguna se ha aprovechado como soporte para la conformacion por retoque de utiles de nueva generacion. Los datos presentan una cierta gestion diferencial de las materias primas, evidenciada en: (1) todos los utiles retocados son de silex, con procesos de aprovechamiento intensivos vinculados al rejuvenecimiento de los filos; (2) los soportes de estrategias mas o menos definidas o con predeterminacion tambien estan asociados a esta materia prima; (3) en general no hay una gran diferencia en los tamanos de los soportes en funcion de la materia prima empleada, pero el macroutillaje (un chopping-tool y un bifaz) esta tallado sobre matrices de gran formato de rocas locales (cuarcita y lutita); asimismo, otra pieza especialmente grande es una lasca cortical de cuarcita de mas de 8 cm de dimension maxima.

[FIGURA 18 OMITIR]

En la coleccion hay dos soportes especialmente alargados, aunque por la direccion de los negativos previos no proceden de una explotacion de tipo laminar (Fig. 17, nos. 4-5).

c) La funcion del utillaje: la alteracion de la coleccion, con buena parte del material desilicificado y/o quemado y huellas alteradas a nivel microscopico, ha impedido la realizacion de un estudio funcional extensivo en estos conjuntos. Sin embargo, durante la exploracion realizada para evaluar las posibilidades de observacion se ha podido apreciar, por un lado, la presencia de evidencias de uso--huellas de impacto--en las dos puntas recuperadas en el nivel VI y, por otro, algunos elementos aislados con rastros de uso bien conservados en el nivel V. Si bien el conjunto de evidencias es limitado, la informacion que trasciende es valiosa por la limitada informacion procedente de estudios funcionales que permitan conocer el uso expreso que se ha hecho del utillaje litico en estos contextos tan antiguos del Cantabrico y porque, como podremos comprobar, en ellos se trasluce una serie de actividades tecnicas que ilustran aspectos importantes de la organizacion de estos primeros grupos neandertales.

--Nivel VI:

Elementos de proyectil (4): los soportes a los que hacemos referencia para este nivel son lascas apuntadas resultantes de sendas explotaciones unipolares y ligeramente convergentes que han dirigido la extraccion de dos productos apuntados, tallados en silex, y con unas dimensiones de 39 x 25 x 7 mm y 37 x 25 x 6 mm respectivamente.

La primera de ellas muestra dos desconchados amplios de terminacion ligeramente reflejada hacia la cara ventral (Fig. 18). La segunda, una fractura burinante escalonada en el lateral izquierdo y hacia la cara ventral (Fig. 19). Como se puede apreciar en la imagen, despues de esta fractura de impacto el soporte ha sido reavivado a partir de un microrretoque continuo en el mismo apice. Estas labores de reaprovechamiento de las puntas fracturadas ya han sido documentadas en otros yacimientos de cronologias antiguas, como el de La Cotte de Saint Brelade, situado en el OIS 6 (Callow y Cornford, 1986).

[FIGURA 19 OMITIR]

La presencia de puntas empleadas como elementos de proyectil es un elemento mas en la discusion sobre las capacidades cazadoras de los grupos neandertales, hasta hace relativamente poco en discusion.

Este tipo de armamento compuesto revela, de forma inequivoca, el uso de enmangues en este contexto. Los mangos estan hechos con materiales perecederos que rara vez se conservan, aunque a veces quedan restos de los astiles o de las sustancias adhesivas (Borda et al., 1996; Koller et al., 2001; Mazza et al., 2006). Sin embargo, en ocasiones podemos llegar a inferir su uso a traves de las evidencias que muestra el utillaje litico: huellas tecnologicas como adelgazamientos, muescas o regularizaciones (Tillet et al., 2004) o huellas de la friccion con el mango --bright spots--(Beyries, 1987). En el conjunto litico del nivel VI de Lezetxiki hay evidencias de adelgazamientos en cuatro piezas--una raedera semi-Quina, una raedera Quina, una raedera lateral y una lasca bruta--que podrian quiza estar relacionados con el uso de enmangues. Se trata bien de extracciones hacia la cara bulbar en el filo opuesto a la zona retocada, o bien de la eliminacion o adelgazamiento del talon. En el caso de una de estas raederas Baldeon (1993) ya hizo referencia a esta eliminacion intencional del talon y del bulbo.

--Nivel V:

Las evidencias de uso son tambien bastante restringidas. La primera de las piezas analizadas es una lamina de silex de 35 x 12 x 4 mm con talon recto y lineal, y cinco negativos previos ligeramente convergentes. Los dos filos laterales presentan una delineacion convexa y melladuras de pequeno tamano de terminacion atinada. En el filo izquierdo (con un angulo un poco mas agudo) se aprecia, a nivel microscopico, un pulido muy desarrollado y brillante, ondulado y de trama cerrada en el borde del filo y abierta hacia el interior; ademas de estrias en sentido transversal al filo y un ligero redondeamiento del mismo (Fig. 20). La valoracion de este conjunto de rastros nos ha permitido determinar que esta pieza ha sido utilizada en un trabajo de raspado sobre una materia vegetal no lenosa.

[FIGURA 20 OMITIR]

El segundo elemento con evidencias de uso es una lasca Levallois de silex de 45 x 42 x 8 mm y de produccion centripeta recurrente. Presenta numerosos desconchados y fracturas de gran tamano en ambos extremos y hacia las dos caras (Fig. 21). Estas huellas traumaticas sugieren que ha funcionado como pieza intermediaria en un trabajo sobre una materia semidura, que hemos interpretado como madera por el pequeno tamano de los negativos de impacto que presenta.

3. Balance de la organizacion tecnologica del utillaje de piedra en los niveles inferiores de Lezetxiki

3.1. Aprovisionamiento

Las estrategias de captacion de materias primas--clasificadas en grandes grupos--son poco variables a lo largo de la secuencia. El rasgo comun es la importancia del aprovisionamiento a larga distancia y la preferencia por el silex. Tambien se explotan la lutita y otras materias primas locales y de menor calidad. Se observa una tendencia debil pero sostenida hacia un aumento de los aportes de silex a lo largo del tiempo (Fig. 22). Este aprovisionamiento se nutre de tres fuentes principales: el Flysch costero, la Sierra de Urbasa y la zona de Trevino. La debilidad de la muestra con la que contamos en este caso impide construir interpretaciones concluyentes, pero se observa otra tendencia de cambio en el aprovisionamiento de las rocas (Fig. 23). Esta tendencia parece marcar un aprovisionamiento creciente de rocas situadas al sur, en el valle alto del Ebro, frente a las rocas recogidas en los entornos costeros del Cantabrico.

Estas similitudes y diferencias en las estrategias de aprovisionamiento de la materia prima se manifiestan en otros aspectos de la fabricacion y gestion del utillaje.

3.2. Produccion

Respecto a las estrategias de explotacion puestas en practica para la fabricacion del utillaje, se observa una amplia variabilidad, sobre todo en el caso del nivel VI, donde la coleccion es mas amplia. Se aprecia una cierta continuidad de los sistemas de talla mas empleados--el unipolar y el Levallois--y la presencia especifica de la talla discoide exclusivamente en el nivel VI, con un tratamiento de la explotacion muy caracteristico que recuerda a la gestion de una explotacion Levallois. No obstante, la ordenacion de plataformas/caras de lascado y los objetivos de la produccion son muy distintos.

[FIGURA 21 OMITIR]

La produccion unipolar es muy importante, especialmente en el nivel VI, donde se ha recuperado un remontado de dos lascas fabricadas a partir de este esquema de talla. Este tipo de explotacion ha dado lugar a diversos tipos de productos--sobre todo en el nivel VI, donde hemos definido cuatro grupos en funcion de los objetivos de la produccion--, pero, en general, se han buscado soportes alargados, para lo que se lleva a cabo una cierta preparacion de las plataformas de golpeo. En el caso del nivel VI, hay tambien una produccion unipolar en lutita orientada a la obtencion de soportes mas anchos que largos, a partir de la explotacion del espesor de las matrices. El unico nucleo de talla unipolar recuperado es el del nivel Vil. Muestra una produccion doble opuesta, pero en caras del nucleo diferentes, con las plataformas bien preparadas por extracciones previas.

En la produccion Levallois se buscan soportes bastante grandes--algunas de las explotaciones cuentan con caras de lascado de 7 cm--. La produccion Kombewa esta presente en el nivel VI y en el V. Estos productos son el resultado de la explotacion de las caras ventrales de algunas lascas de silex, pero en el nivel VI tambien de lutita y cuarcita. La produccion Quina es muy marginal, con un solo elemento en el nivel VI.

3.3. Gestion

Respecto al estadio en que los productos llegan al yacimiento, en general se observa una importacion de soportes finales, que se deduce de la escasez de nucleos presentes en el yacimiento. Puede descartarse que sea el resultado de una seleccion diferencial en la recogida de materiales durante la excavacion, ya que estos sesgos favorecerian la presencia de nucleos en la coleccion. Por lo tanto, debe explicarse por una fragmentacion de las cadenas operativas en origen y la circulacion de productos por el territorio. Puede haberse dado una cierta produccion de soportes en el propio yacimiento a partir de bloques o nucleos importados. Esto explicaria la presencia de fragmentos de nucleo y soportes de acondicionamiento de la cara de lascado en la produccion discoide del nivel VI o del nucleo reutilizado del nivel VIl.

La circulacion de soportes o utiles configurados que se aprecia es posible que este en relacion con la localizacion de las fuentes de aprovisionamiento de materia prima, que para el caso del silex se encuentran a distancias considerables.

[FIGURA 22 OMITIR]

Mas dificil de comprender es la ausencia de los nucleos de lutita y la escasez de restos relacionados con los procesos de fabricacion. Ya hemos presentado la localizacion ubicua de los afloramientos y, por tanto, el caracter local de esta roca en los yacimientos de las zonas calizas del Cantabrico oriental. La ausencia de los nucleos que han generado los soportes localizados en el yacimiento no puede, por lo tanto, hacer alusion a sistemas de aprovisionamiento tan complejos como los del silex. Aunque puede darse una gestion inesperadamente compleja de una roca local, como ocurre con la ofita en otros lugares (Lazuen, 2011).

La principal evidencia de un tratamiento diferencial de las materias primas se manifiesta en la fase de aprovechamiento del utillaje, con una seleccion especifica de los soportes de silex para ser retocados--en los tres niveles y con independencia del sistema de produccion del que procedan--.

[FIGURA 23 OMITIR]

En este sentido resultan bastante expresivos los comportamientos relacionados con el acondicionamiento y mantenimiento de los utiles retocados. Los procesos de reavivado de las raederas se han realizado bien desde el propio filo fosil, para rejuvenecer una zona concreta, bien desde el flanco para eliminar la mayor parte del frente--por embotamiento del filo o para corregir angulos alterados por reavivados previos-. Algunas de estas lascas de reavivado, que tienen a menudo dimensiones superiores a los 2 cm, han sido a su vez reaprovechadas como utiles. Asi lo sugiere el hecho de que hayan sido retocadas (1 de 2 en el nivel VII, 2 de 6 en el nivel VI, pero ninguna de las 3 en el nivel V); un rasgo que se observa a menudo en los yacimientos del Paleolitico medio europeo (Meignen, 1988; Bourguignon, 1997; Jaubert, 2001; Soressi, 2004; Gonzalez Urquijo et aL, 2005). En Lezetxiki este comportamiento no parece tan sistematico como en otros lugares porque solo una baja proporcion de estos productos ha sido retocada--aunque por supuesto no se descarta su uso sin retoque--. Lo que se observa aqui parece ser un aprovechamiento puntual de algunos soportes especialmente grandes cuyo objetivo inicial habria sido el rejuvenecimiento de un filo inutilizable. No se habria producido, por tanto, un diseno previo de una estrategia de produccion de utiles de nueva generacion a partir de matnces especialmente espesas, sino que responde a un comportamiento menos estructurado.

[FIGURA 24 OMITIR]

La escasez de informacion sobre las condiciones de uso del utillaje limita las generalizaciones sobre estos aspectos. Sin embargo, se ha documentado el procesado de materias vegetales de distintos tipos (nivel V) y el desarrollo de una estrategia cinegetica con la fabricacion de utillaje especializado (nivel VI).

El util astillado parece asociado a la fabricacion-procesado de un instrumental sumario en madera. Una cuestion que se ve reforzada por las implicaciones de uso de utillaje compuesto que supone la presencia de puntas de proyectil.

Por otra parte, el trabajo sobre plantas no lenosas del nivel V refleja un tipo de procesado muy escaso en contextos de Paleolitico medio aunque ha sido observado, siempre en proporciones muy bajas, en lugares como Les Tares (Geneste y Plisson, 1996), Um-el-Tlel (Plisson, en Borda et al., 1998), Grotte Breuil y La Combette (Lemorini, 2000) o Bajondillo (Gibaja, 2007), habitualmente sobre piezas no retocadas.

4. Otras evidencias contextuales. Aprovechamiento de los recursos faunisticos

En los niveles antiguos de Lezetxiki se puede apreciar la existencia de una amplia variabilidad taxonomica, en la que destacan de forma significativa los valores de carnivoros, muy especialmente los de Ursus spelaeus. Para comprender la tafocenosis de los yacimientos cantabricos hay que aclarar que aunque los osos cavernarios se situan habitualmente dentro del grupo de los carnivoros, los estudios sobre su paleodieta--tanto del desgaste dentario como de la morfologia del aparato masticador--han establecido, de manera bastante clara, que se trata de animales basicamente herbivoros que al consumo de vegetales anaden tambien un cierto consumo carnico, posiblemente procedente de la captura de pequenos ungulados (Peigne et al., 2009).

De esta manera, en los contextos donde las asociaciones faunisticas principales incluyen animales de gran talla como el caballo, los grandes bovidos y el ciervo, el interes de la presencia de osos no tiene que ver tanto con la tafocenosis que explica la acumulacion de restos de animales en el deposito sedimentario como con el grado de antropizacion de la cavidad. Es decir, se puede descartar que U. spelaeus o U. deningeri sean los agentes que han introducido los restos de los ungulados grandes en la cavidad, lo que deja a los humanos como los principales responsables de esta acumulacion. Pero, por otro lado, las caracteristicas y el tamano de los osos cavernarios hacen inhabitables las cuevas por el peligro que suponen, especialmente para humanos infantiles y juveniles.

[FIGURA 25 OMITIR]

En Lezetxiki estos ursidos representan entre el 70% y el 90% sobre el total de la macrofauna (Fig. 24), lo que prueba una alta frecuentacion de la cavidad por parte de estos animales y, en consecuencia, sugiere una presencia esporadica de los grupos humanos. La evolucion en la presencia de oso, con porcentajes menores en los niveles VI y V respecto al Vil, hace pensar en una ocupacion humana menos discontinua en los momentos mas recientes.

En los niveles Vil y VI Bos/Bison es claramente dominante (Fig. 25). En el Vil, seguido de rinoceronte y algunos ungulados de menor talla y en el VI, de ciervo y caballo. Entre los restos de ungulados del nivel V domina la asociacion de Cervus elaphus con Bos/Bison. En terminos de cambio diacronico lo que se observa es el paso de un conjunto faunistico dominado por los animales de gran talla (Bos/Bison, Dicerorhinus, Equus) a otro en el que van predominando los taxones de tamano medio (Cervus, Capreolus, Rupicapra).

Los estudios tafonomicos se han centrado en el nivel VI de la secuencia, el que contiene un mayor numero de restos. En ellos se ha interpretado una importante manipulacion antropica con episodios de seleccion y transporte de los segmentos anatomicos mas nutritivos, que seran descarnados y aprovechados hasta el tuetano (Martinez Moreno, 2005). El acceso a la medula de los huesos de gran bovido ha sido bien documentado en este nivel con el remontado de una tibia fracturada (Baldeon, 1993, fotos 1 y 2 y fig. 15). Por otra parte, los porcentajes de marcas de carnivoros y su presencia relativa en las diferentes partes anatomicas sugieren un acceso posterior al de la intervencion humana sobre esos restos (Martinez Moreno, 2005). Las evidencias relacionadas con las faunas aprovechadas muestran una alternancia de ocupaciones humanas y de carnivoros y osos, lo que le confiere un caracter de palimpsesto asentamiento/osera. Pero se aprecia tambien un ligero incremento de la antropizacion de la cavidad a lo largo del tiempo (de la secuencia) que tiende a desplazar a ursidos y carnivoros.

En los niveles VII y Vi el aprovechamiento de los recursos animales esta basado en la explotacion de grandes herbivoros, centrado en los grandes bovidos que aparecen complementados por caballos, rinocerontes y ciervos. En el V el ciervo se consolida como la especie mas aprovechada, complementada por algunos de los animales de gran talla explotados en la fase anterior como el caballo y los grandes bovidos, pero tambien ahora por otros ungulados pequenos como la cabra, el corzo y el rebeco.

5. Conclusiones

Las capacidades tecnicas y el grado de complejidad social de los grupos neandertales fueron puestos en cuestion a lo largo de los anos 1980 y 1990 (Binford, 1983, 1985; Mellars y Stringer, 1989; Stringer y Gamble, 1996). En el Cantabrico este esquema conceptual, basado en la escasa capacidad organizativa y cognitiva de los grupos previos a los humanos modernos y plasmada en la simplicidad de los comportamientos, se recogio de forma mas o menos canonica en algunas sintesis influyentes (Gonzalez Sainz y Gonzalez Morales, 1986; Straus, 1992) y ha mediatizado, en cierto modo, las propuestas teoricas acerca del comportamiento de los grupos neandertales del Paleolitico medio antiguo regional (Rodriguez Asensio, 2001; Montes, 2003; Rodriguez Asensio y Arrizabalaga, 2004).

El registro arqueologico de Lezetxiki presenta algunas limitaciones, pero ofrece al mismo tiempo interesantes informaciones sobre las formas de vida de las poblaciones que ocuparon el Cantabrico entre finales del OIS 7 y el OIS 5. Los resultados de este analisis apuntan en el sentido de que tanto las tecnologias como las estrategias organizativas de estos primeros pobladores del Cantabrico oriental son bastante complejas y equiparables con las descritas en otros contextos europeos; ya desde hace mas de 300 ka en Schoningen, Bilzingsleben o Beeches Pit (Mania y Mania, 2005; Thieme, 1999; Gowlett et al., 2005).

1. Entre estas evidencias constatamos: la captacion de materias primas liticas en distancias en torno a los 40 km como parte de un sistema de aprovisionamiento bien estructurado; una alta variabilidad de los esquemas de produccion y el desarrollo de sistemas de fabricacion de soportes predeterminados desde la misma base de la secuencia (produccion Levallois de soportes grandes y unipolar opuesta con plataformas preparadas en el nivel Vil); el aprovechamiento de algunos soportes en ciclos de consumo extendidos (uso diferido, reutilizacion y reciclado) y el uso de una parte de utillaje en tareas significativas como el procesado de vegetales y el empleo de puntas de piedra como armamento de caza.

Este conjunto de datos tecnologicos y funcionales ponen de manifiesto un panorama de comportamientos tecnicos y economicos elaborados --en el marco de unas estrategias de explotacion y gestion del medio--, que sugieren una capacidad de planificacion mas alta que la atribuida en los modelos previos para estas poblaciones antiguas.

2. La obtencion y el procesado de los recursos animales es una tarea estrategica entre los grupos de cazadores-recolectores. En la Region Cantabrica se popularizo en los anos 90 un modelo que proponia una baja incidencia de este tipo de actividad en las sociedades del periodo. Con un aporte muy reducido de animales a los yacimientos (Straus, 1992) y una polarizacion hacia los de gran talla, en el marco de una estrategia eminentemente carronera. Sin embargo, las recientes aportaciones desde la tafonomia (Baena et al., 2005) se suman a lo observado en Lezetxiki, donde se constata una intensa manipulacion antropica de las carcasas de estos animales--con fracturas intencionales para la obtencion de la grasa medular--y un transporte selectivo de las partes anatomicas con mayor aporte nutricional --cuyo aprovisionamiento depende, necesariamente, de un acceso preferente o caza (Altuna, 1972; Martinez Moreno, 2005)--. A ello se suman ahora las evidencias del uso de armamento de piedra en contextos antiguos del Cantabrico como los del nivel VI de Lezetxiki (OIS 6), similares a los conocidos en otros lugares de Europa (Callow y Cornford, 1986; Villa y Lenoir, 2009).

3. Los modelos propuestos hasta ahora para las primeras ocupaciones del Cantabrico parecen cercanos al esquema forager en los terminos de L. R. Binford. En ellos, las estrategias tecnologicas del utillaje lirico estan caracterizadas por la simplicidad, alta uniformidad y baja especializacion funcional. Todo ello en el marco de una explotacion de recursos "al paso" y formas de aprovechamiento poco previsoras y aparentemente de nula especializacion economica (Montes, 2003; Rodriguez Asensio y Arrizabalaga, 2004).

La informacion que hemos podido reunir acerca de las ocupaciones mas antiguas de Lezetxiki nos remite a un tipo de asentamiento asociado a labores de procesado primario de animales y de algunos vegetales, en el que se desarrollan tambien actividades de mantenimiento puntual de utillaje. El debil numero de efectivos que componen los conjuntos liricos, la importante presencia de carnivoros y las evidencias vinculadas a la adquisicion de fauna nos permiten interpretado como ocupaciones muy breves y especializadas, que funcionan como centro de explotacion de recursos animales. La presencia de numerosos restos liricos alterados termicamente en el nivel VI nos remite a la existencia de posibles estructuras de combustion en el marco de esas visitas esporadicas a la cavidad. Ya se ha propuesto con anterioridad que un caracter selectivo de los conjuntos liricos--asociados al equipo de utillaje transportado en los desplazamientos--es consecuencia de la brevedad de las ocupaciones, que mostrarian una escasa organizacion microespacial y una importante actividad de carnivoros (Villa y Soressi, 2000). Esto describe una estrategia de movilidad logistica que supone el desplazamiento de grupos con un numero muy reducido de individuos para el aprovisionamiento de una parte importante de los recursos, que seran completados con otros de origen mas local. Se genera asi un tipo de ocupaciones en las que se ha llevado a cabo un conjunto de actividades de cierta intensidad pero de caracter muy concreto, con un repertorio litico reducido, tanto cuantitativa como cualitativamente.

Este conjunto de evidencias sugiere que, desde las fases mas antiguas del poblamiento conocido en el Cantabrico, esta instalado en la Region un modelo complejo de explotacion del territorio que incluye todos los elementos que se acaban de citar. Esta imagen es mas acorde con la que se obtiene tambien para cronologias del OIS 6-4 en el resto de Europa (Delagnes et al., 2007). Por lo que quiza los modelos de explotacion menos organizados deban llevarse--si se contrastan--a cronologias mas antiguas, en las que se ha propuesto un cierto nomadismo articulado en torno a los cursos fluviales y valles naturales (Santonja, 1995).

En cierta medida, el modelo que emerge de este analisis de los materiales de los niveles inferiores de Lezetxiki modifica el que se ha propuesto para estas poblaciones en el Cantabrico (Gonzalez Sainz y Gonzalez Morales, 1986; Straus, 1992; Montes, 2003; Rodriguez Asensio y Arrizabalaga, 2004; Gonzalez Urquijo, 2007; Carrion et al., 2008) y nos remite a grupos humanos con una cierta organizacion espacial en la gestion de todo tipo de recursos (liticos, pero tambien animales). Esto implica un grado de prevision, planificacion y organizacion social probablemente mas sofisticado que los propuestos hasta ahora en la Region Cantabrica para cronologias tan antiguas. Este modelo encaja mejor con los comportamientos deducidos para las poblaciones contemporaneas en otras regiones montanosas de Europa (Delagnes et al., 2007).

Agradecimientos

Los autores agradecen los comentarios de Amelia Rodriguez e Ignacio Clemente a los borradores de este articulo. Agradecen tambien las sugerencias de los evaluadores anonimos.

Recepcion: 2011-11-18; Revision: 2012-02-10; Aceptacion: 2012-03-12

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(1) En la publicacion de Falgueres et al. (2005) los autores se inclinan por otorgar mayor confianza a la datacion de la muestra del nivel VI porque parece la mas coherente, o menos dispersa, entre los distintos sistemas y modalidades (234 ka para ESR y 239,7 ka como media del conjunto de las fechas de series del U). Desde nuestro punto de vista, sin embargo, es la que suscita menos confianza. Para las fechas de la muestra del nivel V y de la del nivel VII los distintos sistemas empleados en las dataciones se ordenan de la misma manera: la fecha mas reciente es la espectrometria alpha, despues el primer metodo gamma, despues la fecha ESR y por ultimo la segunda modalidad de espectrometria gamma. La que desentona es precisamente la secuencia para la muestra del nivel VI, que es casi a la inversa, con ESR y espectrometria alpha proporcionando las fechas mas altas.

(2) Los materiales de la excavacion en curso se encuentran aun ineditos.

(3) El concepto "lasca retocada" hace referencia a aquellos soportes que presentan retoques someros que no permiten incluirlos dentro de ningun grupo tipologico.

(4) El concepto "punta de proyectil" o "elementos de proyectil" esta empleado, en este caso, de forma convencional para hacer referencia a su caracterizacion como instrumental cinegetico. Sin asumir con ello que su uso haya sido mediante lanzamiento.

Talia LAZUEN * y Jestis ALTUNA **

* Instituto Internacional de Investigaciones Prebistoricas de Cantabria (IIIPC). Universidad de Cantabria. Avda. de los Castros, s/n. 39005 Santander. Correo-e: talialazuen@hotmail.com

** Centro de Deposito de Materiales Arqueo/ogicos y Paleontologicos de Guipuzeoa. Paseo Zarategui, 82-84. 20015 Donostia-San Sebastidn. Correo-e: arkeologiagordailua@ej-gv.es
FIG. 7. A) Relacion entre materias primas y categorias
tecnologicas en el nivel VI.

                            Retocados
           Nucleo   Lasca   y puntas    Total

Silex        2       22        35        59
Lutita       --      25         6        31
Cuarcita     --       9         1        10
Arenisca     --       2        --         2
Total        2       58        42        102

FIG. 7. B) Relacion entre materias primas y estrategias
de produccion en el nivel VI.

           Unipolar   Discoide   Levallois   Kombewa   Indet.   Total

Silex         9          2           4          2        38      55
Lutita        5          3           1          1        20      30
Cuarcita      2          --         --          1        7       10
Arenisca      --         --         --         --        2        2
Total         16         5           5          4        67      97

FIG. 14. Relacion entre materias primas y categorias tecnologicas en
el nivel V.

                      Silex   Lutita   Cuarcita   Arenisca   Cuarzo

Retocado sb. bloque    --       1         1          --        --
Retocado en lasca      13       --        --         --        --
Lamina                  2       --        --         --        --
Lasca                  24       5         2          1         1
Resto de talla          1       --        --         --        --
Total                  40       6         3          1         1

                      Total

Retocado sb. bloque     2
Retocado en lasca      13
Lamina                  2
Lasca                  33
Resto de talla          1
Total                  51
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Title Annotation:Lezetxiki
Author:Lazuen, Talia; Altuna, Jesus
Publication:Zephyrus
Date:Jan 1, 2012
Words:15909
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