Printer Friendly

On the dimensions of fatherhood in adolescence/ Sobre las dimensiones de la paternidad en la adolescencia/ Sobre as dimensoes da paternidade na adolescencia.

Introduccion (1)

Hablar de sexualidad masculina y paternidad es hablar de las representaciones sociales que las predetermina. En palabras de Connell (1987) de aquel orden de genero que coloca a nuestra disposicion todo un inventario de ideas, representaciones y conductas consideradas, por un orden social determinado, como pertinentes y adecuadas para cada sexo. Ordenes e inventarios son producto de las practicas politicas y sociales de generaciones precedentes que objetivadas en normas, instituciones, reglas, expectativas, regulan las conductas de hombres y mujeres desde su infancia.El material recogido, pareceria indicar que existe una variedad de situaciones en torno a la paternidad a edades tempranas y en entornos de pobreza: aquellos jovenes que asumen en cierta medida el cuidado o sosten de su hijo/a, familias por via paterna que lo hacen, ausencia de la figura masculina en todo el proceso. Una variada gama de actitudes frente a la paternidad y una variada gama de identidades masculinas para las cuales esa paternidad cobra significado. Las identidades masculinas "clasicas", "hegemonicas", casi "patriarcales", no son factor de proteccion a la hora de jugar la partida de la inclusion social. Tales identidades son poco flexibles, esquematicas y subordinan a la mujer. A lo que se suman las responsabilidades asociadas al hijo/ a, si es que son asumidas. Todo ello constituye un cuadro de vulnerabilidad que creemos no ser necesario profundizar. Tal vulnerabilidad que, ademas "incluye" a ese hijo/a de esa pareja adolescente.

Desde otra perspectiva, fue un proyecto enmarcado en los llamados gender studies y/o men studies, que constituyen toda una tradicion en la bibliografia anglosajona y francesa, especialmente. Pero al respecto, consideramos pertinente realizar algunas precisiones. Los estudios sobre masculinidades, desarrollados a partir de la segunda mitad de la decada de los ochenta, registraron una cuestion relevante, levantada en varios espacios de debate sobre genero, incluso en aquellos especificamente feministas: la importancia de percibir la diversidad de las voces masculinas (Vale de Almeida, 1995,1996). Connell (1987, 1995), uno de los pioneros en esa tentativa, procuro desarrollar un modelo conceptual que, dando enfasis al caracter politico de las relaciones de genero, ofreciese herramientas analiticas para expresar esa diversidad. Discutiendo las masculinidades en el marco de una sociologia politica de los hombres en las relaciones de genero, Connell (1995) consideraba, ya a inicios de los noventa, los lugares y las practicas de los varones en las relaciones de genero como objeto de esa sociologia. Las revisiones de los estudios sobre masculinidades muestran tambien la tendencia a identificar masculinidad con hombres, tanto en la bibliografia internacional como en la vernacula, como lo senala globalmente Piscitelli (1998). Estudiar masculinidades o feminidades asociadas a los cuerpos sexuados correspondientes, solamente coloca limitaciones para el analisis desde una perspectiva de genero. Los analisis concretos realizados, tanto a nivel nacional como internacional, siguiendo la perspectiva de Connell (1997), muestran ausencias que no se refieren solamente a las masculinidades en si. Si analizamos minuciosamente la produccion nacional consultada (GUIDA, 2006; GUIDA et al., 2006) podriamos indicar que ella evidencia, al mismo tiempo, la inexistencia de una problematizacion equivalente en lo que se refiere a las identidades femeninas. Por ello la necesidad de estudiar nuestro objeto desde una perspectiva de genero no dicotomica pero colocando especial interes en los varones y sus practicas subjetivas en torno a su identidad sexual y al ejercicio de la paternidad.

Estrategia metodologica

Tecnicamente la estrategia metodologica se baso en entrevistas en profundidad a varones en contextos de pobreza, cuyas edades oscilaron entre los 14 y 24 anos y que fueron padres en su adolescencia. Esta estrategia combino tales testimonios con la aplicacion de entrevistas en profundidad a las mujeres-madres de los/as hijos/as de los varones entrevistados, como forma de superar una mirada dicotomica de genero y tratar de comprender las interacciones entre los miembros de la pareja al respecto. Paralelamente se aplicaron entrevistas en profundidad a equipos tecnicos y operativos y agentes tecno-politicos de las instituciones que apoyaron el proyecto. El criterio de seleccion de la muestra teoricamente se baso en lo que Bourdieu ha denominado "competencia". Indica Bourdieu (1990, p. 57):
   se puede aceptar asi que son tecnicamente competentes los que son
   socialmente designados como competentes, y basta designar a alguien
   como competente para imponerle una propension a adquirir la
   competencia tecnica que funda a su vez la competencia social.


El numero de entrevistados se rigio por el principio de saturacion, estableciendo un minimo de 10 adolescentes entrevistados.La identificacion de la muestra se realizo a partir de los dispositivos institucionales que avalaron la investigacion y remitio al area suburbana de Montevideo. Es por ello que se seleccionaron, a partir de referentes institucionales, el grupo de adolescentes y jovenes que se presumio que "tienen algo para decir" (BOURDIEU,1990, p.57).En total se entrevistaron a diez varones y nueve mujeres. En el presente articulo, cabe aclarar que hacemos referencia al primer objetivo especifico de la investigacion, que pretendia analizar las formas de ejercicio de la paternidad por parte de varones pobres y las formas que asume su identidad masculina.

Una primera aproximacion

Tal vez una distincion en la vivencia de la sexualidad adolescente, ademas de su caracter inaugural y novedoso, es que oscila entre la infancia y la adultez, entre lo vulnerable y lo fuerte, o como indica Meler (2009b, p. 159) "entre el desamparo infantil y el poder atribuido a los adultos". Las posturas ante el hijo luego nacido y la paternidad que denominamos "nula" o "fragmentada", por decirlo de alguna manera, son expresion de la tension indicada por Meler (2009b). En el contexto reproductivo analizado (adolescencia pobre y suburbana) y de acuerdo a la bibliografia consultada, la paternidad masculina biologicamente entendida, se expresa por una serie de elementos que trataremos de sintetizar a continuacion. En primer lugar, cabe destacar que, para los adolescentes,el ejercicio sexual aparece como una practica alejada del afecto, como expresion de virilidad extrema, como elemento que refuerza la identidad masculina, al confirmar no ser homosexual ni mujer, como ya se ha dicho.Pero el material empirico recogido nos permite pensar que esto no es regla universal.El hijo es, como ya dijimos, medianamente buscado, dentro de relaciones consideradas de novios que poseen cierta historia o tiempo. En la mayoria de las historias que nuestros interlocutores contaron con amabilidad y apertura,el sexo deviene de relaciones mas o menos estables y prolongadas, en una percepcion del tiempo muy acotada y rapida, por ser simplemente adolescentes. Pero en general los adolescentes hablan de tales relaciones como consolidadas y que permiten investir no solo eroticamente a la pareja sino como padres potenciales, tambien en una situacion de tensiones ambiguas. Pues es cierta la preocupacion por el desempeno, por el estar a la altura de lo que se espera de un hombre, en fin, una serie de caracteristicas vinculadas a los padrones sexuales masculinos hegemonicos que hacen que la sexualidad sea, muchas veces, el desempeno de un rol.

Del mismo modo, el hijo entendido como dadiva a la mujer, coloca a la mujer en un lugar simbolico historicamente tradicional: extractora de semen, de energia, aunque no se verbalice (SEIDLER, 1997). Gilmore (1990) indica que el hombre es evaluado por su potencia sexual y su capacidad de fecundar a la mujer. En situaciones donde el proveer es algo practicamente vedado, el fecundar, como ya hemos visto, tal vez sea una de las pocas formas de consideracion y estima de la figura masculina, en un tramo de edad donde la afirmacion personal es sumamente necesaria. Un atributo asociado a la masculinidad biologica y que parece desdibujado en las situaciones a las que pudimos abordar, es que la seduccion no aparece como forma de ganar prestigio masculino, si el hacerse cargo de los hijos, que dotaria a estos adolescentes de hombria, ademas de su condicion masculina (FULLER, 2000c). Del mismo modo, la represion de la afectividad no se percibiria en estos varones jovenes, especialmente en relacion a los hijos con quienes establecen relaciones casi fraternales y casi siempre como una modalidad de juego (FULLER, 2000a,2000b). Estos atributos asociados a la masculinidad hegemonica parecerian estar atenuados, no porque el repertorio del sistema sexo/genero sea diferente, sino por la edad que atraviesan. El ser adolescente tal vez explique mas que la clase y el genero estas caracteristicas. No obstante vale la pena recordar la tendencia al control de la mujer, al control de su cuerpo, es decir, donde esta, con quien y como esta vestida, son tres preguntas frecuentes a traves de diversos dispositivos electronicos. Tal expresion social de la sexualidad masculina dominante expresa tambien el costo que deben pagar estos varones para dar cuenta de la figura masculina imperante.Su inversion narcisista se agota en mantener y reproducir tal figura. De esto habla Seidler (1997), haciendo referencia a mantener tal masculinidad biologica que sustente el dominio social y por tanto la masculinidad social.Socialmente, este tipo de paternidad biologica--que hace alusion clara ciertas expresiones ideo-interpretativas del ejercicio de la sexualidad--se asume en acciones sociales e interpretaciones sociales. Desde la perspectiva de las adolescentes, ya es conocida su asociacion fortisima a las tareas de cuidado, desarrollando fuertes influencias en el ambito privado, no asi en el publico donde se encuentran profundamente limitadas en el ejercicio de cualquier tipo de poder o derecho. Es practicamente nula la participacion masculina en tareas de cuidado, siendo mas presente cuando la pareja convive. Si bien esto es asi, tambien lo es que los adolescentes encuentran muchas dificultades para sobresalir en el ambito publico. Estrictamente estamos hablando de encontrar y mantener o sostener un trabajo estable y bien remunerado. Paralelamente su influencia en el ambito domestico es menor. Esta masculinidad retraida, ese rol de proveedor sumamente diluido expresaria posibles fuentes de frustracion a las que debe prestarse atencion.

La paternidad en su expresion social posee un elemento que para nosotros amerita ser objeto de reflexion. Ya hemos insistido respecto a la escasa o nula participacion de los jovenes en tareas de cuidado. El domicilio matrilocal no es ajeno a ello: el sentirse ajeno en casa de los suegros, el sentir que debe pedirse permiso, es algo que coarta la iniciativa y espontaneidad. Pero lo que tambien debe considerarse es la capacidad de estos varones jovenes o adolescentes para colocar limites a sus hijos, o en otras palabras, desempenar la funcion "de corte" introduciendo la norma y ley cultural, en otras palabras, ponemos en duda la capacidad de interdiccion paterna. En las entrevistas realizadas,cuando observamos el tipo de vinculo espontaneo de estos adolescentes padres con sus hijos, es un vinculo basado en el juego donde el padre se infantiliza y a la hora de colocar limites se invoca a la autoridad materna. Este punto mereceria mas atencion para poder complejizarlo. Esto habla de una triada que no es la tipica edipica, donde la madre pareceria ejercer cierto poder derivado del cuidado, por tanto, del conocimiento del nino o por estar muchas veces sola ante toda responsabilidad, mas alla de la convivencia. Seidler (1997) indica que la triada digamos clasica, o mas especificamente, el padre interdicto, es posible cuando los padres son conscientes o rescatan sus propias necesidades. En palabras de Meler (2009a, p. 291): "[...] para limitar la omnipotencia infantil se requiere, de acuerdo a estas posturas, adoptar una posicion de rival, donde se percibe al nino como competidor por bienes escasos, tales como el tiempo, el esfuerzo, el descanso o la atencion de la madre".

Que el padre este mejor dotado para colocar limites es tambien una construccion ideologica, asociada a su "fuerza", "menor capacidad para el sacrificio", etc. Pero lo cierto es que en las situaciones analizadas observamos madres con fuertes tendencias a la "apropiacion" del hijo, como fuera resenado, desempenando papeles de relevancia y a padres adolescentes absolutamente alejados o que sostienen de la manera que pueden la paternidad y la vida. En tal sentido, y teniendo como base y trasfondo una pobreza limite, nada mas alejado que aquel panorama descripto por Freud (1984) con relacion al nino como "Su Majestad". Mas se acerca a una experiencia, a un rol instrumental, a un objeto propio y a un mandato asumido y materializado. O a una gran aporia e impostura, respecto a los y las adolescentes, donde el hijo es un certificado de adultez e identidad sexual plena para mujer y hombre. A esto se suma, socialmente, la figura de un padre proveedor fragil, con escasa presencia y una madre que apunta a la apropiacion, esto es, asume la impostura de una adultez socialmente obligada cuando ambos padres son y deben ser aun adolescentes como deciamos.

Indagando a Edipo y su presente

Lo que queremos senalar, basicamente dada la extension del articulo, es ?donde se ancla la legalidad de la paternidad de estos adolescentes? Tambien cabe preguntarse ello para las adolescentes, pero por falsa conciencia, pareceria que en el caso de las mujeres, es mas evidente su papel de madres. Sin pretender agotar el tema, traemos a este dialogo a Tuber (1997, p. 78) que critica las construcciones lacanianas respecto al nombredel-padre. Nos dice:
   Asi tenemos por un lado al padre sublime, al gran hombre, al
   pacificador y por otro, al padre que exige la obediencia ciega a su
   autoridad y una creencia absoluta incuestionable. En consecuencia,
   la funcion paterna no puede transmitir solo el principio de la
   razon, sin acarrear igualmente la crueldad y la irracionalidad.


Esta concepcion del padre simbolico se relaciona con un contexto en el cual el hombre se adueno simbolicamente del origen materno de la vida. Es el Padre de Edipo (FREUD, 1993) el portador real de la prohibicion que impide la union con el objeto incestuoso (ZIZ EK, 2001) y que retornara como autoridad simbolica posteriormente en "Totem y Tabu" (1943). Este padre no es el tercero en juego, el que impide la union con el objeto incestuoso, por el contrario, es su asesinato el que impide la union simbolica con la madre, como objeto de deseo. Y ese asesinato, colectivo, debio haber sucedido para pasar del estado animal a un estado social, integrado culturalmente.Mientras en el mito de Edipo alguien mata al padre de manera excepcional, en Totem y Tabu todos lo hicimos, la Horda lo hizo y ese crimen compartido por todos juega el papel de una base cultural comun: El Padre pasa a ser un simbolo, En este padre conviven el padre goce, vivo y sexuado y el padre muerto y simbolo interdictor (FREUD, 1943; Z IZ EK, 2001).

Posteriormente, en "Moises y la religion monoteista", ambas figuras se sintetizan en Moises, el hombre que, barriendo con supersticiones, introdujo el monoteismo y, si se quiere, la idea de un mundo gobernado por un sistema racional unico. Pero este Moises convive con la figura de un Moises furioso y vengativo si su pueblo lo traiciona. Este Dios vengativo no es el Padre Goce, sino el que introduce la interdiccion del incesto, la norma, lo cultural y expulsa todo goce o sexualizacion. El Padre de "Moises y las religiones monoteistas" no es el padre de "TOTEM y Tabu" que imponia la prohibicion conociendo el goce, sino que este Padre prohibe sin conocerlo y con furia. (FREUD, 2016; Z IZ EK, 2001).

La familia moderna burguesa, al unificar en su seno las dos funciones paternas (objeto de identificacion y, por otra parte, un supero mayusculo; funcion de corte y funcion nutricia,ha generado no solo lo que algunos denominan "crisis de Edipo", sino tambien una "crisis de investidura" de las figuras de autoridad (Z IZ EK, 2001, p. 331). Este proceso historico que trabaja Freud (DE OLIVEIRA; ARAUJO,2010) se asocia historicamente con una paternidad y maternidad en la que el origen materno de la vida ha sido expropiado por el padre, a partir del linaje patrilineal. Ademas, es claro que una madre afectiva, nutricia y un padre que ordena y coloca limites reproduce la division sexual del trabajo industrial y las "esferas" de la produccion y reproduccion. Sin embargo, por las entrevistas realizadas, pareceria que el parentesco y la filiacion se ubican matrilinealmente, en estos contextos alejados de la produccion y trabajo industrial. El origen materno no es el que se oculta, en estos casos y no solo en estos, tambien en el mundo adulto, mientras que el padre adolescente no es un padre interdictor, Norma y Simbolo. Si bien no tenemos respuestas, debe pensarse como se desarrollan las funciones nutricia y de corte en estas parejas adolescentes, inestables y fragiles. Siempre habra en el contexto familiar alguien que las desempene o complemente. Mas que la presencia importa que la funcion se cumpla pero lo cierto es que las condiciones de ejercicio de estas paternidades y maternidades en la adolescencia deban ser pensadas desde otra perspectiva. Por un lado, dentro del contexto historico general de la perdida de investidura de las figuras adultas, debemos reconocer las dificultades derivadas de la propia edad (ser adolescente) para construir autoridad. Es especialmente la figura del padre interdictor la que se encuentra en proceso de retiro, con sus limites difusos (ZIZ EK, 2001). Lo que queremos invocar es que diversos autores hoy colocan en duda la vigencia del Edipo como elemento estructurador del sujeto y/o de la patologia (GIL, NUNEZ, 2002; DE OLIVERA, ARAUJO, 2010). El avance de los derechos de la mujer; las diversas formas de ser familia, la diversidad de padrones culturales a aquellos que Freud observaba, deben ser reconocidos e incluidos en el analisis de la vigencia de la triada edipica. Heritier (1995) dice que lo verdaderamente prohibido seria el contacto de los cuerpos y la transmision de flujos de un cuerpo a otro.En la tragedia, el Coro no le dice a Edipo que se relaciono sexualmente con su madre, sino que encontro a su padre en el utero materno. Esto es lo impensable. Si el limite desaparece entramos en el terreno de lo indiscriminado. Y es precisamente en el campo de lo sexual y de las relaciones sexuales y de parentesco, donde adquiere mayor relevancia la diferencia de sexos y generaciones y las funciones paterna y materna, por el lugar que tienen en el psiquismo humano

cuando en cualquier cultura hay un hecho que pone en riesgo la distincion entre lo diferente y lo identico, circunstancia en que se borran las categorias, las leyes del espiritu humano, para utilizar los terminos de Levi-Strauss, se produce un punto impensable, que es como si el sujeto cayera en lo indiscriminado, lo no representable, quedando arrojado de la cultura del mundo y perdiera su condicion humana (SCHKOLNIK, 2002, p. 178).

?Que efectos tendran todos estos cambios en las generaciones futuras. Creemos que aun no lo sabemos. Tal vez la unica seguridad es que diciendo "inconciente" podemos pensar los efectos de lo que escapa a la voluntad y la razon, que nos hace aceptar lo desconocido de nosotros mismos, nos estructura en base al conflicto psiquico y nos constituye en nuestra subjetividad. En este sentido amplio es que abordamos estas familias que no son, en general, las tradicionales nucleares pero las tienen como modelo. Ademas de conformarlas adolescentes que aun transitan sus busquedas particulares de identidad, en un contexto adverso, material y subjetivamente.

Sobre las eticas sexuales

Foucault (1986) otorga al ejercicio de la sexualidad la capacidad de constitucion de un sujeto libre y etico, a partir del reconocimiento del otro/a, con igualdad de derechos, objeto y sujeto de liberacion del self. Si retomamos tal concepcion, a nivel teorico el ejercicio de la sexualidad (y de la paternidad/maternidad tal como ha sido explicado), se asocian en un proyecto de constitucion del yo que el autor establece de la siguiente manera:

En esta moral de hombres hecha para los hombres, la elaboracion de si como sujeto oral consiste en instaurar de si a si mismo una estructura de virilidad: solo siendo hombre frente a si mismo podra controlar y dominar la actividad de hombre que ejerce frente a los demas en la practica sexual. Aquello que debe tenderse en la justa agonistica consigo mismo y en la lucha para dominar los deseos es el punto en que la relacion de si se volvera isomorfica a la relacion de dominacion, de jerarquia y de autoridad que, a titulo de hombre y de hombre libre, se pretende establecer sobre los inferiores, y con tal condicion de virilidad 'etica' es que se podra, segun un modelo de 'virilidad social' dar la medida que conviene al ejercicio de la 'virilidad sexual'. En el uso de sus placeres de varon, es necesario ser viril respecto de uno mismo, como se es masculino en el papel social. La templanza es en su pleno sentido una virtud de hombre. (FOUCAULT, 1986, p. 81).

Esta conformacion historica de la virilidad, que el autor no separa de ciertos atributos de lo que posteriormente Connell (1987) denominaria masculinidad hegemonica, la hemos detectado en aquellas situaciones donde se unen algunos factores: 1.una edad un poco mas avanzada de los padres; 2. parejas que conviven de manera mas o menos estable; 3.que cuentan con un minimo espacio propio, por minimo que sea, para ellos y sus hijos; 4. como obvia derivacion de los atributos masculinos de virilidad, los padres y en algunos casos las mamas, poseen trabajos estables, incluso formales, dentro de la precariedad o nivel salarial que caracteriza al conjunto. No es novedoso lo que indicamos, se trata de una sexualidad y paternidad/ maternidad ejercidas a partir de aquella etica que denominados de la conyugalidad y que habilita tambien una etica de la virilidad. Estos entrevistados constituyen un ejercicio de la sexualidad y la paternidad que consideran etico,o sea, consideran necesario que su experiencia sexual y paternal se asocie a estas normas. A saber, dentro del marco de una pareja estable y que convive. Mas alla que la vivencia del tiempo adolescente implique que las convivencias y relaciones puede ser a corto plazo, los adolescentes entrevistados se sienten involucrados en una relacion conyugal. Son aquellos jovenes entrevistados, que viven con sus parejas de manera continua y estable, que han sido padres con pocos anos mas--en torno a los 19--y que comparten un espacio que otorga un poco mas de independencia, los que se acercan a este proceso. Pareceria ser que la llegada de los hijos ha provocado esta conjuncion entre virilidad etica, sexual y social, respetuosa de los padrones hegemonicos. Se trata de escenarios un poco mas estables, con funciones y roles parentales un poco mas definidos o claros, aun dentro de condiciones objetivas de vida sumamente limitadas. Son parejas que poseen un minimo apoyo familiar material--un terreno, construccion de una pieza, etc. y afectivo. O sea, el mundo adulto, en la figura de familiares, se hizo presente de una manera habilitadora, aunque no exenta de dificultades. Queremos destacar que en estas parejas el hijo no ha sido una dadiva, tampoco un salvador o reparador. Pareceria que son hijos corolario de una relacion amorosa que se considera ya prolongada dentro de parametros adolescentes. Son adolescentes que provienen de familias que, aun con dificultades, han mantenido cierta estabilidad en el tiempo, aun cuando la figura paterna no sea el padre biologico exactamente, y en las que existe, mas alla de las condiciones de trabajo, una actividad laboral permanente, una trayectoria estable, formal y protegida. En estas parejas la figura del padre, mas alla de limitaciones, se acerca a la del "padre legislador", con apoyaturas funcionales de otras personas con las que convive, en alguno de los casos (FREUD, 1943).

Otras situaciones la componen aquellas parejas para los cuales constituir una pareja y, como corolario, tener un hijo, los ha asentado en la vida, les ha dado un lugar, un espacio afectivo donde ser para si y para esos otros que poseen gran significacion afectiva. Existen una gran inversion e investimento afectivo tanto en la pareja como en el hijo. No se trata del hijo reparador, sino de alcanzar un espacio socio-afectivo que exprese su ""yo soy", "estoy aqui", etc. Mas que la paternidad, la construccion de una familia, como refugio afectivo en un mundo hostil es la tonica de sus deseos y acciones. La paternidad, el hijo, es corolario, pero no elemento fundante de la relacion familiar que se establece. La etica que caracteriza a este tipo de paternidad es la de la conyugalidad sobre la de la virilidad. Son padres presentes que en general delegan las tareas de cuidado. La posterior evolucion de estas parejas varia: permanecen juntas o se separan,pero destacamos que la llegada del hijo, en estos casos ha sido planificada, luego de un periodo de noviazgo que estos adolescentes en algun momento consideraron suficiente para consolidar la pareja. En las situaciones analizadas los tiempos varian desde nueve meses a cuatro anos, en contextos donde la vivencia del tiempo es voraz. Las formas de familia siempre se asocian, en estas situaciones, a la pareja monogama y conyugal. En general estos padres y madres provienen de familias de origen, de orden nuclear, pero con conflictos vinculares muy importantes, donde en algunos casos los padres han desarrollado figuras delictivas. Las trayectorias laborales son erraticas. Los vinculos amorosos son confusos.

Otro grupo lo constituyen aquellos que, viviendo de manera distante de sus hijos o hijas, problematizan esa situacion y sienten el peso de no haber podido superar a un padre ausente y que ha dejado su mella. Son situaciones claras donde el sentido del hijo es reparador. No tiene condiciones objetivas para desempenar una paternidad que la conciben desde la autoridad, la cercania y el traslado de la experiencia. Desarrollan relaciones sumamente conflictivas con la madre de los ninos y aparece la figura femenina de la suegra, tambien como portadora de males posibles. El papel de proveedor es puntual, mas alla de los esfuerzos, pero tratan de mantener un vinculo cercano con sus hijos. Son situaciones donde se hace presente la etica de la virilidad en un contexto donde la conyugalidad, tambien asumida en un momento,no ha podido ser sostenida. Se trata de situaciones donde ademas se expresa la necesidad de compartir los cuidados, dentro de los limites que implica la separacion de la pareja amorosa.

En estas agrupaciones de situaciones, los adolescentes hacen presentes las dos interrogantes fundamentales a la hora de llegar al mundo adulto senaladas por Freud: el amar y el trabajar. Estos adolescentes lo plantean aun desde su condicion no adulta y en sus limitadas condiciones materiales de existencia.

Por ultimo tenemos situaciones donde los padres apenas asumen su paternidad como minimos proveedores, deslindando responsabilidades o llevando adelante acompanamientos puntuales.Son situaciones donde el hijo dadiva se hace presente, por ejemplo, pero reproduciendo la dominacion masculina y no el poder negociador de los dos sexos. Son situaciones tambien donde el hijo es un "accidente" y se da fuera de una relacion afectiva y a partir de una sexualidad machista. Son situaciones donde no encontramos una etica de la hombria o virilidad como la hemos entendido hasta ahora. Se trata de una etica masculina hegemonica profundamente poco respetuosa de lo femenino.

Queremos ser claros. No respecto a las situaciones que hemos mapeado. No debemos olvidar que estamos frente a adolescentes que, siendo sujetos de derechos especiales por tal condicion, deben asumir responsabilidades del mundo adulto, que ademas les exigen comportarse como tales, cuando deberian continuar siendo, de alguna manera, adolescentes. Por otra parte, conforman y son modelados por un orden social patriarcal y asumen diferentes aspectos de los inventarios de genero de la sociedad uruguaya: subordinacion femenina, ser hombre es ser padre, la mujer debe dedicarse a tareas de cuidado y el hombre a ser proveedor y muchos rasgos mas que cada lector identificara a partir de sus practicas socio-politicas y profesionales. Pero lo cierto es que la mujer adolescente madre carga con una mayor soledad y aislamiento. Por ultimo algunas interrogantes que nos planteamos desde esta conjuncion biologica, social y etica de la sexualidad y paternidad en la adolescencia.

Pareceria que la perspectiva freudiana se hace mas presente en aquellas situaciones donde etica de la virilidad y conyugalidad coexisten. Donde las funciones paternas y maternas parecerian estar mas claras. Pareceria que, aunque de manera fragil, estos jovenes pueden asumir la figura del Padre Legislador, del padre tradicional, que se interpone entre la fusion del nino y la madre omnipotente y narcisista a nivel teorico. Hemos observado juegos pero tambien la colocacion de limites cuando interactuan con sus hijos, ademas de la definicion de espacios "adultos" e "infantiles" de manera muy precaria dentro de sus casas tambien muy precarias. Por tanto, ni la adolescencia ni la pobreza estarian definiendo per se la conformacion de estas identidades masculinas y conformaciones familiares. Existe un proceso que es profundamente cultural y psicologico, pero que hace a la manutencion de un orden social profundamente injusto y sexista, aun dentro de esa etica viril y conyugal.

Desde otra perspectiva, podemos preguntarnos si en aquellas situaciones donde la autoridad paterna se encuentra deteriorada, o se observa la ausencia del padre como cuidador cercano, no podria fomentarse la erotizacion del vinculo madre-hijo (MELER, 2009a). De alguna manera los tecnicos lo aprecian, intelectualmente lo intuyen, pero no logran definir con exactitud: "ese apego extrano"; "en el que todo pasa por el cuerpo"; un vinculo donde la madre es la unica gran dadora, ya que ser madre es solo "dar manas".

Pensar complejamente desde nuestra perspectiva no es simplemente pensar en la diversidad. Sino tambien pensar en los contextos sociohistoricos a partir de los cuales han surgido ciertas formas de comprension de estos temas. Es entender el contexto de construccion y validacion de ciertas formas del pensamiento teorico, en otras palabras, asociar la produccion teorica a su contexto de genesis. Lo real y la forma como el ser humano lo piensa, la relacion entre consciencia y existencia, la conciencia que el humano adquiere de la "cosa", en sentido filosofico, es lo que nos habilita a pensar en clave de diversidad, complejidad, o, en palabras que consideramos mas adecuadas, en clave de totalidad, aunque sea como horizonte posible. Porque como bien indica Sartre (1966) no existe totalidad sin totalizador, aunque si nos apresuramos por las ansias institucionales que nos permean, podemos terminar como totalizadores sin totalidad. No es un juego de palabas, si no ponemos en juego, ademas de la experticia, la capacidad de comprender y complejizar los temas como pertenecientes a un orden social, no tendremos totalidad. Y si lo hacemos burdamente, remitiendonos solo a la pobreza como causa unica o a la cultura o dinamica del capitalismo sin mas--tendencia generalizada en nuestra profesion, seremos totalizadores ineficaces ya que no habremos ni siquiera asomado a los limites de las expresiones fenomenicas de la realidad. Por ultimo y a la luz de Sartre (1966), es interesante pensar, tan solo como linea de indagacion, ?por que adolescentes con un "campo de los posibles" tan limitado (es decir, con un elenco de objetivaciones posibles tan escaso) se objetivan especialmente como padres o madres? Su campo instrumental, de elementos materiales y subjetivos para objetivarse en un yo que otorgue identidad y en actividades que otorguen sentido y placer a sus vidas, ya dijimos que es limitado. Pero tienen su cuerpo, que les permite reproducirse y tener hijos y ser padres o madres y otorgar dadivas. Lo que queremos indicar, a modo de hipotesis, es que quizas vivan su cuerpo de manera instrumental, como forma de objetivarse y encontrar respuesta a las preguntas ?Quien soy? ?Que soy?

DOI: 10.12957/REP.2018.39410

Recebido em 01 de maio de 2018.

Aprovado para publicacao em 13 de setembro de 2018.

Referencias

BOURDIEU, P. Sociologia y Cultura. Ciudad de Mexico: Grijalbo,1990.

CONNELL, R. Gender and power. Society, the person and sexual politics. California: Stanford University Press,1987.

--. La organizacion social de la masculinidad. In: VALDES, T.; OLA VARRIA J. (Ed.) Masculinidad/es. Poder y crisis. Santiago de Chile, n. 24, 1995.

DE MARTINO, M. Visibilizando la paternidad adolescente. Experiencias y practicas en la pobreza. Reflexiones socio-politicas desde el Trabajo Social. Montevideo: FCS/DTS/UdelaR, 2017.

DE OLIVEIRA MOREIRA, J.; ARAUJO, A. P. B. A castracao e seus destinos na construcao da paternidade. Psic. Clin., Rio de Janeiro, 22, n.2, 2010.

FOUCAULT, M. Historia de la sexualidad.Tomo II El uso de los placeres. Ciudad de Mexico: Siglo XXI, 1986.

FREUD, S. Totem y Tabu. Buenos Aires: Editorial Americana, 1943.

--. Introduccion al narcisismo. In: Obras completas,Vol.14.Buenos Aires: Amorrortu, 1984.

--. El complejo de Edipo. In: Obras Completas, Vol.19.Buenos Aires: Amorrortu, 1993.

--. Moises y la religion monoteista. Buenos Aires: Amorrortu, 2016.

FULLER, N. Conclusiones. In: FULLER, N. (Ed.). Paternidades en America Latina. Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Catolica del Peru, 2000a.

--. Introduccion. In: FULLER, N. (Ed.). Paternidades en America Latina.

Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Catolica del Peru, 2000b.

--. Significados y practicas de paternidad entre varones urbanos del Peru. In: FULLER, N. (Ed.). Paternidades en America Latina. Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Catolica del Peru, 2000c.

GIL, D.; NUNEZ, S. ?Por que me has abandonado? El psicoanalisis y el fin de la sociedad patriarcal. Montevideo: Trilce, 2002.

GILMORE, D. Manhood in the making:cultural concepts ofmasculinity.New Haven/London: Yale University Press, 1990.

GUIDA, C. Desafios para la integracion de la perspectiva de genero e involucramiento de los varones en los CAIF. Montevideo: Infamilia, 2006.

GUIDA, C. et al. De paternidades y exclusiones. El papel de los varones en situacion de pobreza extrema. Montevideo: Inau, 2006.

HERTIER, F. Del incesto. Buenos Aires: Ediciones Nueva Vision, 1995.

LASCH, C. La cultura del narcisismo. Barcelona: Andres Bello, 1991.

MELER, I. Los padres. En: BURIN, M, y MELER, I. Varones. Genero y subjetividad masculina. Buenos Aires: Mujeres Editoras, 2009a.

--. La sexualidad Masculina. Un estudio psicoanalitico de genero. In: BURIN, M. y MELER, I. Varones. Genero y subjetividad masculina. Buenos Aires: Mujeres Editoras, 2009b.

PISCITELLI, A. The gender of the gift. Marilyn Strathern. Cadernos Pagu, n. 2. 1998

SARTRE, J. P. Critica de la razon dialectica. Tomo I. Buenos Aires: Editorial Losada, 1966.

SCHKOLNIK, F. La funcion paterna y el lugar de la mujer en la sociedad contemporanea. Revista Uruguaya de Psicoanalisis, n.96, 2002.

SEIDLER, V. Man. Embodying masculinities. Londres: Sage, 1997.

TUBER, S. Figuras del padre. Valencia: Ediciones Catedra,1997.

VALE DE ALMEIDA, M. Senhores de si. Uma interpretacao antropologica da masculinidade. Lisboa: Fim de Seculo, 1995.

--. Genero, masculinidade e poder. Anuario Antropologico, n. 5, 1996. ZIZEK, S. El espinoso sujeto. El centro ausente de la ontologia politica. Buenos Aires: Paidos, 2001.

Monica De Martino Bermudez *

* Asistente Social. Dra. en Ciencias Sociales--Unicamp. Profesora Titular en Regimen de Dedicacion Total en Facultad de Ciencias Sociales en la Universidad de la Republica--Udelar. Correspondencia: Constituyente 1502, Piso 4to. Montevideo--Uruguay. CP: 11200. Email: <monica.demartino@cienciassociales.edu.uy>.

(1) El articulo se basa en el informe final de la investigacion mencionada en el resumen, elaborado por quien suscribe.
COPYRIGHT 2018 Universidade do Estado do Rio de Janeiro- Uerj
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2018 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Bermudez, Monica De Martino
Publication:Em Pauta
Article Type:Ensayo
Date:Dec 1, 2018
Words:5794
Previous Article:The production of family care and policies for aging/ A producao de cuidados na familia e as politicas para o envelhecimento.
Next Article:Family policies. A critical review based on the uniqueness of family experiences/ Politicas familiares. Una revision critica a partir de la...
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters