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Old problems and new neighbours. The results of a large reform in the Raval District, Barcelona/Viejos problemas y nuevos vecinos. Consecuencias de una gran reforma urbana en el barrio del Raval, Barcelona.

Elegia del Barrio Chino desde la calle d'en Robador

El titular del diario L'ultim boci del Raval convertit en ciutat enaltece la integracion definitiva del ultimo solar que quedaba tras la destruccion masiva que condujo al nacimiento de la Rambla del Raval [...] Ya solo queda la calle Robador por <<reactivar>>. Ahora bien, si lo que habia antes no era <<ciudad>>, ?que es lo que encierra esa calle? (Gerard Horta, 2010).

El barrio del Raval de Barcelona (Cataluna, Espana) ha sido estigmatizado de manera continua desde practicamente su formacion, en el siglo XIV, como lugar de encierro de lo que la ciudad expulsaba. Tal y como afirman diversos historiadores de la ciudad (Fabre y Huertas Claveria, 1976; Huertas Claveria, 1979; Villar, 1996), desde la constitucion del Raval al otro lado de la muralla que se alzaba en la actual Rambla, centro geografico de la ciudad antigua, este siempre ha sido un barrio al margen (Aisa y Vidal, 2006) y, al mismo tiempo, servidor de la ciudad (Artigues Vidal et al., 1980). Los huertos y los centros asistenciales o religiosos eran los elementos caracteristicos de su paisaje. Los primeros proveian de alimentos a la ciudad y los segundos recogian y controlaban a la poblacion que se consideraba problematica, ya fuese por ser portadora de alguna enfermedad--<<fisica o moral>>--o por haber cometido algun delito o falta (Fraile, 2011).

La calle d'en Robador fue una de las primeras vias urbanizadas del barrio. Las viviendas mas antiguas datan del siglo XVIII y algunas de las primeras actividades que se registran en aquella calle tienen que ver con lo que hoy llamamos trabajo sexual, al menos desde el ano 1339 (Benito Julia, 2008: 14). A dia de hoy, es probablemente el ultimo lugar del distrito de Ciutat Vella de Barcelona donde se ejerce la prostitucion de calle.

El Raval fue el primer barrio industrial de Barcelona y uno de los primeros del sur de Europa, pues fue el emplazamiento de las primeras grandes fabricas de vapor y textiles del Estado (Fabre y Huertas Claveria, 1976: 298). A principios del siglo XIX era uno de los conclaves mas importantes del anarquismo europeo (McDonogh, 1987; Ealham, 2005; Aisa y Vidal, 2006). Un <<vivero de Revolucionarios>>, como lo llamo Emili Salut (1938), el lugar fue escenario de la mayoria de las luchas obreras en Barcelona desde el siglo XIX hasta la actualidad y cuna del sindicato anarcosindicalista Confederacion Nacional de Trabajadores (Fernandez, 2014: 50-62). Conocido como el Barrio Chino, segun una denominacion original de Francisco Madrid a principios del siglo XX, vivio su epoca dorada de bohemia y fama entre la intelectualidad europea desde la primera decada hasta finales de la tercera del siglo XX (1a). Durante la llamada Guerra Civil espanola fue destruido en gran parte por las bombas fascistas italianas de 1937 y 38. Desde la ocupacion franquista en enero de 1939 hasta la actualidad, vivira periodos de mas o menos vitalidad; eso si, siempre infamados con el estigma de ser un barrio <<reincidente>> (Subirats y Rius, 2008: 69), un <<autentico territorio y geografia del mal>> (McDonogh, 1987), una especie de <<infierno en la tierra>> (Ealham, 2005) donde <<se confabulaban lo mas pernicioso de la sociedad para arremeter contra el orden, la tranquilidad, la paz y el trabajo de Barcelona>> (de Otero, 1943: 16).

La primera reforma urbanistica planteada para el Raval fue la del Plan Macia (1933). Se trataba de una propuesta de intervencion muy ambiciosa que abarcaba todo el conjunto de la ciudad e incidia en el necesario <<saneamiento>> del <<cancer de Barcelona>>, el distrito V. Dicho plan se vio truncado por el alzamiento militar rebelde de julio de 1936. Tal y como aparece aun hoy dia en la web del Ayuntamiento de Barcelona: <<El Plan Macia daba soluciones racionalistas e integradas a los problemas del barrio. Pero fueron las bombas de la Guerra Civil las que hicieron los primeros saneamientos urbanisticos al sur del Raval>> (2). Con este agrio precedente, habra que esperar a 1988--dos anos despues de que Barcelona sea designada sede de los Juegos Olimpicos de 1992--para que se inicien las obras de <<rehabilitacion del Raval>> con la excusa de un supuesta <<batalla por el control de la droga en el Barrio Chino>> (Rufian Roto, 2011). Se inicia entonces la primera de las tres macrointervenciones sobre el Raval, la llamada Illa Sant Ramon (1988-1999); le siguen la segunda, que hara desparecer las calles Sant Jeroni y Cadena para abrir la Rambla del Raval (1991-2001), y la tercera, que es la que nos ocupa: la de la Illa Robador (3) (2006-2012). Se calcula una destruccion total de 2.500 viviendas, 480 locales comerciales y la expulsion directa de aproximadamente mas de 7.000 habitantes (Fernandez, 2014: 135-145).

Lo que relato a continuacion es parte de una etnografia sobre la calle d'en Robador de Barcelona (4), donde describo e interpreto los problemas derivados de las transformaciones urbanisticas de los ultimos 20 anos con los que viejos y nuevos vecinos tienen que lidiar. Lo que se puede considerar como el ultimo asalto al Raval, ha provocado toda una serie de conflictos entre vecinos, trabajadores, empresas inmobiliarias, asociaciones, entidades del barrio y administracion publica. Existe malestar entre autoridades publicas y nuevos vecinos por el hecho de que persista en aquella zona, a pesar de las intervenciones urbanisticas, una imponente expresion de vida urbana o, en palabras de Milton Santos (1986), un lugar de multiplicidades humanas y, por tanto, de procesos de subjetivacion diversos, un espacio de actos imprevisibles en el cual la colision social es constitutiva. Esta es la principal fuente de disputas entre las instituciones gobernativas y los antiguos vecinos, trabajadoras sexuales--usuarias <<tradicionales>> del lugar--y, en general, gentes que viven en o de la calle.

A su vez, los nuevos residentes se sienten enganados por los responsables municipales y los promotores inmobiliarios. Se habian creado grandes expectativas alrededor del aura de una supuesta ultramodernidad multicultural que se esperaba surgiria tras la ereccion de la Rambla del Raval y la destruccion de gran parte de la Illa Robador. Esto no se ha cumplido y aun no se ve la luz al final del tunel. Esta inquietud ha hecho que vuelvan a tomar relevancia lo que se creian problemas de otra epoca. Se reproducen con facilidad, en multitud de articulos de prensa (5), todos los topicos ignominiosos sobre el antiguo Distrito V y el Barrio Chino y se colabora en la produccion de panicos morales sobre y contra las clases trabajadoras y mas descapitalizadas que alli todavia son mayoria. Se constata que las incisiones para <<salvar>>, <<rehabilitar>>, <<regenerar>> o <<sanear>>--con sus resonancias carcelarias y salvificas respectivamente --el barrio, no han surtido efecto. Ello explicaria el uso reiterado e impensado de conceptos que pretenden dar cuenta de este contraste entre nuevos y antiguos vecinos: ahora se habla de <<sensacion de inseguridad>>, <<incivismo>> o de <<degradacion de la calle>>.

El trabajo expone como opera el estigma goffmaniano, estableciendo interacciones indeseables entre los nuevos vecinos y, por ejemplo, las trabajadoras de la calle. Se ocupa entonces de la atribucion de impurezas y peligros--en terminos de Mary Douglas--a los ocupantes y transeuntes comunes d'en Robador. Se trata, al fin, del microanalisis de la vida cotidiana de los vecinos, usuarios, trabajadores y merodeadores de lo que quizas es la ultima sombra del estigmatizado y estigmatizante Barrio Chino, su ultimo bastion.

1. Reformas urbanisticas y violencia inmobiliaria

A mi no me importa que sepulten mis cines, mis colegios, los puntos de referencia del pais de mi infancia bajo una propuesta de paraiso que se llama Rambla del Raval y todo lo que le cuelga, sino que la deconstruccion se lleve por delante toda posible memoria de la ciudad mestiza y se practique a costa del vecindario mas debil de la ciudad (Manuel Vazquez Montalban, 2002).

La primera secuencia del documental Desde mi ventana, de Adele O'Longh (2007), empieza con un hombre encaramado a un andamio que amenaza con suicidarse en el numero 29 d'en Robador. El senor en cuestion se llama Bienvenido. En la pancarta que cuelga de la plataforma que ha improvisado en lo alto de la finca se puede leer: <<Justicia. Especuladores fuera>>. El grita: <<!Son 44 anos y no debo [dinero] a nadie!>>. La gente en la calle responde: <<!Estamos contigo!>>.

Gran parte de los nuevos problemas de los antiguos vecinos de la calle d'en Robador tiene que ver con el acoso que sufren, ya sea por parte de la policia o como resultado de la <<revolucion urbanistica>> e inmobiliaria que se ha vivido en la zona desde 1988. Dichos cambios urbanisticos afectan a la vida cotidiana de infinidad de maneras: desplazamientos forzosos, expropiaciones, indemnizaciones ridiculas (Asi lo recogen diversos investigadores, entre otros: Aramburu Otazu, 2000; Maza et al., 2002; Von Heeren, 2002; J. Subirats y Rius, 2005; Capel, 2009). Cabe destacar que, por primera vez en la historia del barrio, el Raval, ademas de ser de un lugar de control y confinamiento de clases subalternas, ha pasado a ser un lugar de expulsion directa e indirecta de su poblacion. Obvia decir que este cambio es debido al intento de conversion del centro de Barcelona en un enclave eminentemente especulativo y turistico (UTE, 2004).

Ciertas empresas inmobiliarias presionan a los vecinos con alquileres de renta antigua (6) para que dejen los pisos y venderlos despues a un precio mas elevado (7). Tal y como comprobe en el Registro de la Propiedad numero 3 de Barcelona, se han cometido diversos fraudes al vender inmuebles --calificados como <<libres de arrendatarios>>--con inquilinos viviendo aun en ellos. Asi pues, para poder llevar a cabo la compra-venta de fincas enteras lo mas diligentemente posible, las empresas inmobiliarias despliegan una serie de tecnicas al limite o al margen de la legalidad, destinadas a acelerar la expulsion de inquilinos. Por ejemplo, se niegan a cobrar los bajos alquileres a los vecinos, en muchos casos de avanzada edad, para luego reclamar el impago. Se trata de un tipo particular de violencia--conocida popularmente como mobbing inmobiliario--ejercida sobre los arrendatarios y contra la cual la administracion publica responde con inquietante resignacion (8).

Las denuncias de acoso inmobiliario alrededor de la operacion urbanistica Illa Robador recibieron una considerable atencion de la prensa, especialmente las de la finca d'en Robador 29 y el bar Ciutat Vella en la calle Sant Rafael. Tal y como explica un antiguo vecino d'en Robador 29, debido a que su caso se publicito por la television publica y los propietarios no querian ser salpicados por un escandalo de mobbing inmobiliario, le ofrecieron pagar el coste del proceso judicial ademas de doce mil euros para que retirara la denuncia y dejase de nombrar la empresa responsable en medios publicos (Jacobo Gonzalez, 12/11).

Es habitual que los antiguos vecinos destaquen que antes el barrio <<estaba mejor>> y que la expulsion directa o indirecta del resto de habitantes <<tradicionales>> ha colaborado en su degradacion. Segun explica una vecina, <<el ambiente del barrio habia empeorado considerablemente con el aumento de la delincuencia [...] la marcha de esos habitantes de toda la vida tenia un fin>>. Segun la entrevistada, este era expulsar a los que tenian contratos de alquiler indefinidos y mantener contratos irregulares que podian negociarse o cancelarse sin regulacion alguna (Ma. Teresa Vivo, 05/12). En este sentido, hay que tener presente que la mayoria de realojados como consecuencia de las reformas eran personas mayores y <<clases medias>> (Aramburu, 2000: 93). Asi pues, estas personas mayores solo disfrutarian del precio de alquiler protegido durante unos anos, lo que facilitaria la <<natural rotacion de personas en el barrio>>, tal y como suponia un directivo de la empresa responsable de la intervencion (Abella, 2004: 48).

2. Bienvenidos a Karachi. La demonizacion del lugar y de sus practicas tradicionales

Si tenemos en cuenta la fenomenal ola migratoria de los ultimos diez anos, el Raval podria ser infinitamente peor. Sus zonas fronterizas podrian haberse convertido en un inmenso barrio sin ley. En el Harlem del sur de Europa. Una selva marginal, infranqueable en el corazon de Barcelona (Antoni Puigverd. La Vanguardia, 2005).

Cuando uno desciende por d'en Robador desde la calle del Hospital, al llegar al cruce con Sant Rafael, la anchura de la calle practicamente se dobla. Justamente ahi emergen los nuevos bloques de proteccion oficial que ocupan los numeros del 18 al 30 (ver fotografia 1). Estos pisos--que contrastan de manera contundente con los antiguos--estan adjudicados integramente en regimen protegido de propiedad por tres cooperativas de vivienda; cabe anadir que aqui no se realojo a ningun vecino afectado por el plan urbanistico de la Illa Robador. Lucen irregularmente en sus balcones dos tipos de pancartas con los lemas: <<Volem un barri digne>> [Queremos un barrio digno], auspiciado por un colectivo llamado Raval per Viure, y el otro, promovido por la AA.VV del Raval, que dice: <<Ajuntament, el Raval no aguanta mes>> [Ayuntamiento, el Raval no aguanta mas].

Algunas de las antiguas vecinas y trabajadoras de la calle ven <<la revolucion urbanistica>> sobre Robador con cierta inquietud. Presagian que tendran que cerrar los meubles--las habitaciones adaptadas para la transaccion de servicios sexuales contratados--. Aun asi, estan convencidas de que <<no pueden prohibir que las chicas trabajen en la calle, que son libres, que no pueden obligar a las chicas a hacer otro trabajo si ellas no quieren>> (DC, 11/02/2010). En identico sentido responden respecto a las razias irregulares de la policia Guardia Urbana o los Mossos d'Esquadra (9). De manera harto imprevisible, la policia se dedica a multar intensivamente a la gente que esta en la calle, trabajando, bebiendo, o a hombres que estan hablando con las chicas.

Una de las trabajadoras, asidua de la calle desde principios de los anos 80, mostraba su preocupacion por el acoso que reciben sus companeras, especialmente aquellas que son madres: <<Quieren que estemos en los bares, pero en los bares no podemos trabajar. Yo tengo una pension, pero no me da para el piso, la luz, la comida [...]>>. E insiste: <<Dicen que [...] ya no quieren ver a ninguna chica en la calle. Los clientes ya no vienen, algun extranjero, pero ningun espanol. Ahora esto esta muy mal, entre la television y los policias. Antes aqui se vivia muy bien. No faltaba trabajo, pero hace unos diez anos que ya no se puede trabajar>> (DC, 15/06/10).

La entrevistada destaca de que manera la prensa aumenta la presion sobre este tipo de usuarios o trabajadoras de la zona. En este sentido, cabe subscribir el analisis de Horta (2010) sobre el papel colaboracionista de los medios de comunicacion en la demonizacion del lugar y de sus practicas tradicionales. Los ejemplos son numerosos (a titulo ilustrativo, el ultimo alcalde socialista de Barcelona en relacion con una polemica sobre la prostitucion callejera en el Raval, declaraba que no <<acepta atentados contra la convivencia, el civismo o la legalidad, ni contra la dignidad>> (Hereu, J., En defensa del Raval. El Pais, 17/09/09). El que fuera arquitecto municipal, Oriol Bohigas, se referia a la Plaza Real, colindante con el Raval, como lugar <<en que se practican publicamente todos los actos domesticos, desde la defecacion y el vomito al coito, desde la borrachera a la droga>> (Cloaca de miseria. El Pais, 27/07). Antoni Puigverd lo describia como <<el Harlem del sur de Europa. Una selva marginal, infranqueable en el corazon de Barcelona>> (El Cisne ya no canta. La Vanguardia, 12/09/05), pero destacan los realizados en television como, por ejemplo, el programa Entrelinies de Televisio de Catalunya del 25/05/10. Con el elocuente titulo de Farts de furts [Hartos de hurtos], este reportaje asume el descenso del nivel de delincuencia en el barrio del Raval pero, al mismo tiempo, amplifica, produce y reproduce hasta el paroxismo la manida <<sensacion de inseguridad>>. Habla especialmente de una nueva figura, el <<multirreincidente>>, e insiste en que las multas por hurto no son efectivas porque <<obligan al delincuente a reincidir para pagarlas>>.

Estas situaciones y sus hiperbolicas interpretaciones por parte de los medios de comunicacion estan afectando a todos los negocios de la calle. Durante el trabajo de campo, uno de los bares de alterne de la zona dejo de abrir por las mananas porque ya no le resultaba rentable debido a la disminucion sustantiva de visitas (DC, 05/03/12). Con todo, los rapidos cambios urbanisticos suscitan opiniones ambivalentes entre los usuarios y trabajadoras <<tradicionales>> del lugar. Algunos opinan que la nueva sede de la Filmoteca de Catalunya atraera a poblacion nueva; otros explican la numerosa presencia policial por la inauguracion del nuevo hotel de lujo Barcelo Raval. Una de las entrevistadas que vive frente al hotel, dice observar a <<gente guapa>> que cree que son <<modelos o actrices>>. Al mismo tiempo, se pregunta como creen que entrara alguien en ese hotel si en <<la puerta hay un hombre con turbante>> (10) (DC, 19/01/11).

En este marco es donde germina el agudo recelo hacia los vecinos, usuarios y trabajadoras <<tradicionales>>. Algunos de los vecinos de aspecto moderno (11) que viven en las fincas mas destartaladas y, en cierta medida, de espaldas a la cotidianidad de aquella calle, deben sortear por momentos las propuestas comerciales que hombres y mujeres pueden hacerles. En los mismos terminos que Mary Douglas (2007) interpreta las distancias que se establecen entre cuerpos o practicas contaminantes, observe algunas reacciones similares a la evitacion de algun tipo de contagio cutaneo. Por ejemplo, cuando una de las chicas que alli trabajaba iba tras un vecino nuevo, mientras este la ignoraba ostensiblemente y se escabullia (DC, 8/06/10). En otra ocasion, uno de los nuevos habitantes me explicaba como se azoraba cuando alguna trabajadora sexual pretendia saludarle mientras ella llevaba a sus hijos a la escuela (Ernesto y Asuncion, 11/11).

Asi pues, las chicas que trabajan en la calle acostumbran a tener mejor relacion con las vecinas y vecinos <<tradicionales>> que con los nuevos. Sus quejas tienen que ver con la incomprension que desprende la actitud de estos en relacion a su oficio:

Tenemos a los nuevos vecinos en contra. Los de toda la vida nos tratan como a una trabajadora mas, pero los nuevos nos miran como si fueramos personas enfermas. No reconocen nuestra profesion y nos estereotipan como ladronas o drogadictas. !Todas queremos que el barrio este limpio y en condiciones! No nos interesa que haya violencia porque ahuyenta a nuestra clientela y asusta a los vecinos (Bambolina, Elmaimouni, 2012).

Los nuevos habitantes y empleados de la zona muestran sus molestias <<por el ambiente que alli se respira>>. Segun sus opiniones, <<la atmosfera en general es mas desagradable: la suciedad, gente ... muchos [heroinomanos] ... la metadona y todo eso. [...] Nosotros, como trabajadores, siempre estamos alerta, a ver que ... por donde pueden salir ... !Hay un [mal] ambiente!>> (Emma, IEC, 05/11). Este escenario poblado de personas desconocidas--algunas de ellas algo desalinadas--centra sus quejas: <<hay un ambiente en la calle que hace que no te apetezca salir del piso y, segun a que hora llegas por la noche, es peligroso, inseguro. Y por el ruido tambien, hay mucho ruido por la noche>> (Asuncion, 11/11).

El malestar de los nuevos habitantes del barrio, ademas de expresarse abiertamente en las citadas pancartas que cuelgan de sus balcones, ha recibido la atencion de la television publica. En un programa, una de las nuevas vecinas mostraba su malestar por <<todo lo que hay alli [...] Yo venia buscando diversidad y singularidad. A mi, antes, el Rawal Super me encantaba, pero ahora estamos desbordados por este tipo de tiendas y no hay nada mas. Bueno, es que esto es Karachi directamente>> (12).

3. La imposible <<renovacion>> de personas o las pesadillas de los nuevos vecinos

La rehabilitacion [...] ha mejorado considerablemente la calidad media de la vivienda en Ciutat Vella, lo que hace prever una cada vez mas normalizada rotacion de residentes en el distrito y, por tanto, una logica renovacion de personas [...] No hay que temer la importante concentracion de emigracion paquistani o magrebi en esta zona [...] Lo mas probable es que poco a poco las familias se reubiquen por toda la ciudad y el ambito metropolitano, al tiempo que, al ir encontrando ocupaciones laborales, se diluya esta presencia, aparentemente constante y un tanto inquietante (Marti Abella, 2004).

Las citas siguientes son de una licenciada universitaria que trabaja en la nueva sede del Institut d'Estudis Catalans (IEC) y vive fuera del barrio. El IEC es un ejemplo de la instalacion de <<centros culturales>> que debian colaborar en la llamada <<regeneracion>> de la zona. Claro esta que siendo un barrio <<reincidente>>, eso no se contempla como empresa facil. Segun me explica la trabajadora, los argumentos que dan los patronos del IEC son que el barrio se esta <<abriendo culturalmente>> y el IEC debe formar parte de este nuevo polo de atraccion cultural (Emma, IEC, 05/11). El local del IEC se situa en la planta baja de los nuevos bloques de vivienda protegida mencionados anteriormente (ver Fotografia 2). De una manera muy elocuente, la entrevistada hace notar que los nuevos vecinos estan en mejor situacion economica que los antiguos. Segun ella, son vecinos <<tradicionales>> procedentes de otras partes del Raval <<pero gente muy, como ... rehabilitada, [...]>> (Emma, IEC, 05/11).

En dichas fincas, los nuevos residentes tienen impresiones aun mas desoladoras y esto parece ser asi practicamente desde el dia de su llegada a la nueva morada. Las descripciones del lugar que hacen son especialmente agrias y acostumbran a estar cargadas de prejuicios. Es comun que las sospechas de venta de productos robados, asi como la indisciplina de los andarines, produzcan desasosiego entre los extranados nuevos habitantes. Uno de ellos, por ejemplo, recordaba el shock que sufrio durante su primer dia en la calle d'en Robador. Explica como no pudo entrar a la calle en coche <<porque estaban vendiendo articulos robados, sin ningun problema, era como un mercadillo en la calle>>, y la indignacion que le causo la irreverencia de los que alli tenian montado su pequeno mercado itinerante al no apartarse (Ernesto, 11/11).

De hecho, se trata nada mas y nada menos de lo ya citado por el responsable de FOCIVESA, Marti Abella, que auguro, sin acierto, que la presencia <<aparentemente constante y un tanto inquietante [...] de emigracion marroqui y pakistani en la zona del Raval deberia ir diluyendose progresivamente>> (2004: 94-96). Al parecer, no ha sido asi. La dificil sustitucion de los vecinos <<tradicionales>> por otros con mas capacidad de consumo y comportamientos <<menos inquietantes>> ha provocado desencanto entre los nuevos vecinos que podriamos asociar a las <<clases medias>> (13). Se sienten traicionados por los promotores inmobiliarios y por la administracion municipal: <<Lo que pasa es que nos enganaron a todos, porque nos dijeron que mejoraria, que construirian un [centro comercial], que la calle cambiaria, que construirian tambien una Filmoteca al lado ... pero no ha cambiado para nada>> (Esmeralda, 11/11). Otra de las quejas es que Robador y, en general, el Raval, concentran un gran numero de organizaciones no gubernamentales que tienen entre sus objetivos principales <<garantizar la cohesion social>> o <<la mejora de la calidad de vida del barrio>>, <<de fundaciones subvencionadas que se ocupan de la pobreza>>. Tal y como lo expresaba una nueva vecina:

Entonces, la gente de todas partes viene al barrio y se queda aqui todo el dia; toda la gente que tiene problemas, los sin techo, los drogadictos ..., todo esto viene aqui, a la calle Robadors [...] los vagos de toda Barcelona no se van de aqui porque lo tienen todo. Ese es el porque de que este barrio no pueda cambiar. ?Por que no se los llevan a otros barrios? ?Por que no dan, por ejemplo, desayunos gratis en Sarria (14)? (Asuncion, 11/11).

Parece ser que el recurrente mito de la huida de los <<autoctonos>> sigue mas vivo que nunca entre los nuevos vecinos. Este mito ha sido etnograficamente desmentido en la investigacion de Mikel Aramburu (2001). Segun el autor, esta muy asociado a la denigrante etiqueta de <<inmigrante>> que acaba adquiriendo la cualidad de chivo expiatorio y ha cultivado tanto exito que corre el riesgo de convertirse en una <<profecia autocumplida>> (2001: 1-12). Un nuevo vecino lo expresaba asi: <<A este barrio siempre esta viniendo gente de fuera, no hay manera de hacer barrio>> (Ernesto, 11/11). Elocuentemente, el mismo es de nacionalidad argentina, inmigrado a Barcelona en los anos 80 del pasado siglo. Asi pues, se recurre de manera insistente a la figura del <<inmigrante>> para explicar <<la degradacion>> del barrio o a la idea de que <<nunca ha estado tan mal como hoy>>, que antes era un <<barrio humanizado>>, aunque el barrio estuviera <<degradado>>, y que, ahora, <<la gente esta de paso y se crea un clima de desconfianza general en todos los sentidos>> (Emma, IEC, 05/11). Esta supuesta <<nueva>> problematica relativa a la presencia de gente de paso o extranjera, contrasta con el hecho que el lugar ha sido desde su primera urbanizacion en el siglo XVII un barrio de llegada de inmigrantes (15).

Las interacciones entre nuevos y viejos vecinos o usuarios estan cargadas de una profunda incomprension que no es exactamente reciproca (Carman, 2008). Los nuevos moradores no parecen encontrar ningun motivo para relacionarse con los vecinos o usuarios habituales: <<Con el tipo de gente que vive por Robador, es complicado tener una relacion, porque es gente muy marginal>> (Asuncion, 11/11). Esta <<jerarquizacion cultural>> es recurrente entre los nuevos vecinos y visitantes para justificar su incomprension y sentimiento de inseguridad al verse en medio de personas y de practicas que asocian a la <<extranjeridad>> o al <<subdesarrollo cultural>>, ya sea por su procedencia <<inmigrante>>, actitudes <<incivicas>> o <<bajo nivel cultural>> (Asuncion, 11/11).

Por otro lado, los nuevos vecinos apoyados por la autoridad municipal, organizan fiestas y ferias en lo que llaman <<el espacio publico>>, con la idea de contrarrestar el uso incomodo e insolente que se hace de la calle. De momento, parece que esta estrategia dirigida a que se de un uso que revierta en los comerciantes o en actos laudatorios hacia las mismas instituciones y de paso apartar a toda la amalgama de personas que por alli pulula y no rinde todas las cuentas que se les piden, solo tiene exito en la Rambla del Raval. Para ello, parece que necesitan un aumento del numero de nuevos vecinos, destinado a la toma del lugar. Segun me explicaban, <<el Ayuntamiento nos dice "coged la calle". Pero, claro, ?como coges esta calle? ?Haces fiestas en la calle...? Pero si esta gente no sabe [...] el nivel cultural de la gente que vive aqui es muy bajo>> (Nestor y Asuncion, 11/11).

Conclusiones. Los conflictos interpretados desde la perspectiva del <<nuevo colonialismo urbano>>

Lo interesante de la reflexion anterior es la lectura que hacen los nuevos vecinos de la situacion, practicamente en terminos coloniales o incluso belicos. Los entrevistados exponen la necesidad de superar en numero de efectivos a los usuarios <<tradicionales>> de la calle, para asi imponer sus practicas sobre las de los primeros. Por si esto no fuera suficiente, proponen el derribo de las fincas antiguas donde se alojan en su mayoria estos viejos vecinos: <<Yo pienso que la unica solucion [...] es tirar abajo los pisos que estan medio destruidos y construir nuevos. Y entonces si vendra mucha mas gente, pero es que nosotros no sobrepasamos todavia el porcentaje, somos muy pocos>> (Nestor y Asuncion, 11/11). Nada nuevo por otro lado; no hay que olvidar que el tan manido <<civismo>>--que enarbolan insistentemente estos nuevos pobladores--se contempla aqui como nueva practica de control y, en este sentido, se conceptualiza desde un discurso anclado en la tradicion colonialista (De Gaudemar, 1981). De manera similar reflexiona Mike Davis (2005: 3):
      El derecho en la era colonial se usa con frecuencia para
   justificar las expulsiones de antiguos vecinos [...]
   Verdaderamente, <<guerra>> es aqui una metafora adecuada. El ritmo
   acelerado de los desahucios y las <<limpiezas>> urbanas por todo el
   mundo es la ultima etapa alcanzada por el inveterado conflicto
   entre ricos y pobres por el <<derecho a la ciudad>>. Pero, como
   advierte el rojo fogonazo que se ve en el horizonte de Paris, los
   barrios miseria vuelven a la lucha.


En parecidos terminos belicos, se expresara tambien el geografo Pere Lopez Sanchez (1991: 94) cuando se refiere al papel que iban a tener los Juegos Olimpicos de Barcelona en la introduccion de la ciudad en el mercado de las Ciudades Globales. Para el autor, <<la reactivacion de la metropoli barcelonesa se esta realizando dejando en la cuneta a quienes no pueden o no quieren seguir el ritmo de la modernizacion>>. Para alcanzar dicho proposito, uno de los ejes de la renovacion de la ciudad establece precisamente la declaracion de guerra a la pobreza al mismo tiempo que recurre a <<declarar la guerra a la indisciplina [...] como pilar fundamental del actual orden urbano>> (Lopez Sanchez, 1991). Asi era tal y como lo expresaba una nueva vecina:
      Nosotros no nos quejamos de la presencia policial. Nos quejamos
   de todo el movimiento que hay alli [...] Han disminuido las quejas
   por prostitucion en un 69%. [Entrevistadora.--?A partir de que hora
   no puedes circular por la calle?] A las 18 h, porque ahora en
   invierno oscurece antes, o a las 17.30 h, pero no puedes circular a
   ninguna hora porque siempre esta degradado, porque visualmente ya
   es problematico (16).


De nuevo, la referencia al malestar se centra en el <<ambiente>>, el <<movimiento>> y especialmente en la presencia de <<extranos>>, y por supuesto extranjeros que, ademas de usar la calle, instalan tiendas de telefonos, pequenos restaurantes o supermercados.

Las parabolas coloniales tambien son utilizadas recurrentemente por la prensa para abordar el Raval. En el reportaje La maldicion del Raval (Luis Benvenuty, suplemento Magazine de La Vanguardia, del 09/10/2009) se decia que <<los testimonios muestran las heridas abiertas de un barrio que pide a gritos una reconquista en pro del civismo y la dignidad>>. Y es que, segun las retoricas oficiales sobre la zona d'en Robador, alli no ha vivido <<gente normal>> (17) hasta la llegada de los nuevos vecinos con mayor poder adquisitivo. Para llevar a cabo estas operaciones son necesarias grandes y poderosas corporaciones privadas que vayan de la mano del poder del Estado. Es un artefacto pensado para la sustitucion de habitantes y practicas comerciales por otros mas proclives a las nuevas logicas de consumo intensivo y a la complicidad con las instituciones gobernativas (desde que finalice mi etnografia se han abierto nuevos locales en la calle, como los restaurantes <<de diseno>> La Monroe y La Robadora; y uno de los bares de alterne ha sido sustituido por una galeria de arte, la cual ha manteniendo el mismo nombre: Alegria). Se trata de lo que algunos autores llaman nuevo colonialismo urbano (Atkinson y Bridge, 2005; Wilson, 2011) se manifiesta en las ideas de <<recuperar>> o <<tomar>> la calle y en la necesidad de contar con mas efectivos para contrarrestar los usos insolentes de sus tipicos habitantes. Se trata de confrontarse con estos: repudiadas prostitutas, vendedores ambulantes, toxicomanos, <<inmigrantes>> y, en general, una poblacion flotante de <<vagos>> con <<baja cultura>>, que, al parecer, son incompatibles con el desembarco de <<clases medias>> y turistas no avezados ni atraidos por <<cuarenta anos de bajos fondos>>.

Como se ha visto, se podria datar el inicio de esta colonizacion de las inmediaciones d'en Robador a principios del pasado siglo con la gran destruccion que se llevo a cabo mediante los bombardeos. Prosiguio con la expulsion de un numero de vecinos aun por determinar de manera exacta y de las practicas urbanas que alli se llevaban a cabo desde 1988 hasta la actualidad. Se implementa, endurece y acelera, con la construccion de hoteles de lujo que suponen una fuerte inversion de capital. Este sera uno de los pasos mas firmes para la centrifugacion de los <<indigenas>>, igualmente indignos, segun parece, de vivir en un lugar listo para su puesta en venta en una <<ciudad aparador>> (18). Definir el lugar de manera similar a un territorio barbaro, habitado por seres incivilizados, no hace mas que urgir a las drasticas intervenciones, expulsiones y a aumentar el menosprecio sobre sus habitantes.

Como una carcoma, la interpretacion sobre lo que ha pasado y esta pasando en la calle d'en Robador pivota insistentemente sobre el hecho de que alli todavia vive gente trabajadora, pobre e <<inmigrante>>. Llegan paulatinamente turistas con mayor poder adquisitivo--gracias, en parte, a la propulsion del lujoso hotel Barcelo Raval--; burocratas como los que puede llegar a atraer la sede de UGT o <<profesionales autonomos>>, instalados en los pisos de <<proteccion oficial>> de la Illa Robador. A esto se le anade la ubicacion de <<centros culturales>> como la sede del IEC o la nueva sede de la Filmoteca Nacional de Catalunya.

Se espera que el arribo de nuevos vecinos, el aumento del flujo de turistas y la ereccion de nuevos templos en honor a la Cultura, impongan sus cualidades redentoras o expiatorias para purificar los restos del mitificado Barrio Chino. Tal y como aqui se ha expuesto, ninguna de estas estrategias, por separado o coordinadamente, han conseguido acabar con la representacion hiperbolica asociada al mito del Barrio Chino ni con las formas de vida otra que se niegan a desaparecer. Es mas, podriamos decir que mito y realidad del Barrio Chino estan mas vivos que nunca.

Miguel Fernandez Gonzalez

Universitat de barcelona

Enviado: 14.02.2015

Aceptado: 15.05.2016

DOI: 10.11156/aibr.110204

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(1.) Quiero agradecer a Maribel Cadenas la revision y las pertinentes sugerencias para la elaboracion de este articulo. Tambien a Marc Morell la rica discusion sobre como nombrar en ingles lugares tan particulares como el Barrio Chino de Barcelona; como es sabido, sin poblacion china.

(1a.) Pablo Picasso, Igor Stravinsky, Arhur Schonberg, Albert Einstein, Leon Trotski, Marcel Duchamp, Simone Weil, Francis Carco, Jean Genet, Mac Orlan o George Bataille fueron algunos de los personajes de la vanguardia europea que visitaron el barrio durante las primeras decadas del siglo XX.

(2.) Ver http://lameva.barcelona.cat/ciutatvella/ca/historia-del-barri-del-raval [Accedido en abril de 2016].

(3.) Una operacion concebida para <<dar el impulso economico, social y cultural definitivo a la Rambla del Raval [...] una de las actuaciones mas emblematicas del plan de reforma del Raval>> (El Punt, 10/10/04). La destruccion de 50 fincas con sus correspondientes 450 viviendas y 93 locales comerciales establecio una tabula rasa donde se construiran la nueva sede del sindicato UGT (seccion de Mossos d'Esquadra), el lujoso Hotel Barcelo Raval, viviendas de proteccion publica, un supermercado y las nuevas sedes del Institut d'Estudis Catalans y la Filmoteca Nacional de Catalunya.

(4.) Realice trabajo de campo etnografico en la calle d'en Robador entre la primavera de 2010 y el invierno de 2012.

(5.) Estas expresiones aparecen en la prensa e insisten en <<la huida de los autoctonos>>. Solo a modo de ejemplo, vease Anna Vallbona: Los vecinos desisten de vivir en el barrio del Raval y huyen de el (traducido del catalan), LAvui, 17/10/2010.

(6.) Son los alquileres previos a la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), popularmente conocida como Ley Boyer de 1985-1995. La LAU ocultaba, tras un anuncio de facilitar el acceso a la propiedad por parte de los arrendatarios--cosa que ya se contemplaba en la ley anterior--, liberar el mercado de alquileres con la consecuencia directa de un aumento espectacular de los precios (Taller contra la Violencia Immobiliaria i Urbanistica, 2007: 10).

(7.) Como ejemplo, la finca d'en Robador numero 29 <<Se vendio cuatro veces desde el mes de julio de 2001 a 2003, con una progresion geometrica de plus-valias en cada transaccion: la primera venta (2001) fue por 420 mil euros, la segunda por 540 mil, la tercera por 961 mil y la cuarta (en 2003) por 1,364 millones, todo ello sin que los sucesivos propietarios hicieran la menor inversion en obras de rehabilitacion o mantenimiento>> (Coordinadora contra l'Especulacio del Raval, 2004: 74).

(8.) Entre otros ejemplos, la Federacio d'Associacions de Veins de Barcelona (FAVB) denuncio que la Oficina Antimobbing, creada por el gobierno tripartito progresista del momento, empujaba a los afectados a no denunciar los acosos y a resignarse. El video tiene el titulo de Realidades avanzadas de la vivienda y aun puede verse en esta pagina web: http://goo.gl/ X86rH [Accedido en abril de 2016].

(9.) Gerard Horta describia este fenomeno de la siguiente manera <<Basta con andar por los alrededores inmediatos de la Rambla del Raval para encontrarse con mujeres de aqui y de alli, consagradas profesionalmente al ejercicio de la prostitucion y con clientes avidos de follarselas. Nada que la policia desconozca. Sin embargo, de repente, como si un furor huracanado despertara desde insondables cienagas institucionales, la rabia estigmatizadora se desata sobre el Raval con una voluntad purificadora de consecuencias imprevisibles>> (2010: 232).

(10.) La informante se refiere a la estetica <<urbana y cosmopolita>> del hotel, pero integrada en el barrio. El lugar, con poblacion inmigrada de la India y del Pakistan, parece invitar a un imaginario orientalista. Por ejemplo, los trabajadores, en este caso el botones, va vestido con turbante con pluma, babuchas y guerrera blanca hasta las rodillas.

(11.) Utilizo la categoria <<modernos>> para etiquetar a aquellas personas que destaquen frente a los que estoy llamando <<vecinos o usuarias tradicionales>>. Dicha categoria remite a elementos puramente esteticos y relativos a una indumentaria distintiva (peinado o, por ejemplo, gafas o zapatos). En la mayoria de casos, podria equipararse a la de <<turistas>> o <<guiris>> (ver Brooks, 2002).

(12.) Con la expresion <<Karachi>>, la entrevistada, una de las nuevas vecinas de la zona, pretende establecer una analogia entre el Raval y la ciudad mas poblada de Afganistan. Ver programa de TV Marxar del Raval, que puede consultarse aqui: http://www.tv3.cat/ videos/3100315/Marxar-del-Raval-1 [Accedido en abril de 2016].

(13.) Solo a titulo orientativo, entre los entrevistados propietarios de una vivienda en estas nuevas fincas, se encontraban dos licenciadas universitarias, una profesora de educacion primaria y un tecnico administrativo de uno de los dos sindicatos mas importantes del Estado. Por otro lado, las condiciones de acceso a una vivienda de proteccion publica comportan unas condiciones laborales y unos ingresos minimos muy por encima de los que se estima pueden alcanzar los usuarios <<tradicionales>> de la zona.

(14.) Si establecemos 100 como la Renta familiar media disponible en Barcelona, en el Raval es 65 y en Sarria es 198. Ver http://goo.gl/3DoPFX [Acceso abril de 2016].

(15.) Jean Genet en los anos treinta se referia al Raval <<como una guarida que poblaban no tanto espanoles cuanto extranjeros, maleantes piojosos todos ellos>> (2010 [1942]: 25). Un cronista de la ciudad recordaba que <<[Entre los anos 30 y 60] el arrabal se transformo en un suburbio de inmigrantes hacinados>> (Carandell, 1974: 152).

(16.) Entrevista televisiva a una nueva vecina d'en Robador en <<Els veins del Raval, tips de la inseguretat al barri>>, programa Els matins de Televisio de Catalunya, 14/12/10. Se puede consultar aqui: http://www.tv3.cat/videos/3265910 [Accedido en noviembre de 2014].

(17.) Que alli, en <<el endemoniado Barrio Chino>>, <<vivia mucha gente muy normal>>, lo descubrio el citado directivo de la empresa publico-privada FOCIVESA, Marti Abella, durante un debate televisivo titulado Del Xino al Raval. Confiesa con cierta afectacion: <<Cuando en 1987 o 1988 fui a ver la Illa Sant Ramon que habia que derribar completamente y pase casa por casa, puerta por puerta, para saber quien y en que condiciones vivia alli, tuve la oportunidad de ver todas las fincas, de descubrir que el Barrio Chino ... Encontre mucha gente muy normal y me sorprendio mucho. Y la otra cosa es que, en muchas de las casas que visite, no se podia vivir, habia un mal olor [...] En ese momento, en 1988, se pensaba que no habia nada que justificara su rehabilitacion>> (Vease Colom, 2005).

(18.) Monica Degen (2008) senala que el diseno de Barcelona se ha volcado en crear una imagen de marca y obtener visibilidad en lo que ella llama la <<pasarela global>>.

Caption: FOTOGRAFIA 1. Aspecto de la calle d'en Robador una tarde del mes de julio de 2012.

Caption: FOTOGRAFIA 2. Sede del iEC (clausurada a principios de 2016) con camara de videovigilancia y con hierros en sierra en su escaparate como mecanismo disuasivo. Abajo a la izquierda, garrafa de plastico que, puesta entre los hierros, permite ser utilizada para sentarse sobre este metodo de prevencion urbanistica.
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Author:Gonzalez, Miguel Fernandez
Publication:Revista de Antropologia Iberoamericana
Date:May 1, 2016
Words:7730
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