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Ofelia Uribe de Acosta: critica a la educacion colombiana.

Ofelia Uribe de Acosta: Criticism of Colombian education

Ofelia Uribe de Acosta: Critica a educacao colombiana

INTRODUCCION

Cuando me propuse escribir sobre Ofelia Uribe de Acosta, pense que no tenia las fuentes suficientes para hacer un articulo y cumplir con los requerimientos establecidos para tal fin en el ambito academico. No obstante, considere necesario rescatar y valorar la voz de las mujeres que, como Ofelia Uribe de Acosta, se atrevieron a abrir los debates sobre la situacion social y politica del genero femenino desde los anos treinta del siglo XX en Colombia y con el proposito de continuar recogiendo elementos especificos que apoyen la construccion de los entramados sociales y politicos que fueron parte del contexto historico de su tiempo. Asimismo, cobra importancia el hecho de que Ofelia Uribe de Acosta trasciende en sus reflexiones al analisis de la social, economico y politico de la Colombia de ese momento.

El articulo gira en torno a las siguientes preguntas: ?Como fue la vida de Ofelia Uribe de Acosta y cuales fueron sus acciones politicas que la destacaron como una de las feministas sobresalientes entre los anos treinta y sesenta del siglo XX? ?Como trato el tema de la educacion en Colombia en el libro Una Voz Insurgente? ?Cuales de los analisis y propuestas sobre la educacion colombiana, hechos por Ofelia Uribe de Acosta, se mantienen en la actualidad?

En consecuencia, el articulo tiene como objetivo rescatar el pensamiento de Ofelia Uribe de Acosta, con el fin de relacionar su empoderamiento temprano y sus consideraciones sobre la politica nacional y, particularmente, sobre la educacion en un contexto en el que la autonomia social, politica y economica de las mujeres no era tenida en cuenta pues se connaturalizaba su subordinacion en todos los ordenes sociales.

Las fuentes para la elaboracion de este articulo se basaron en el libro Una Voz Insurgente, publicado por la Editorial Guadalupe en 1963; en la entrevista que Ofelia Uribe de Acosta le concedio a la poetisa Anabel Torres en 1986, que aparece en la revista Voces Insurgentes de la Universidad Central de Bogota; en el documental emitido por la television publica de Colombia, en 2004, en el programa Contravia, con ocasion de la conmemoracion del los 50 anos del voto femenino en Colombia, con entrevista grabada antes de su muerte; y en un documento de Magdala Velasquez, publicado en la revista Credencial Historia, en 1995, en el que aborda brevemente la vida de Ofelia Uribe de Acosta. De igual manera, se tienen en cuenta otras fuentes secundarias que permiten sustentar con datos estadisticos algunos temas.

El momento historico en el que Ofelia Uribe de Acosta se pronuncio se contextualiza en un pais en el que, conjuntamente con el crecimiento vertiginoso de la poblacion, operaba el proceso de industrializacion. Para este momento Colombia, segun el censo nacional de 1964, contaba aproximadamente con 17.484.508 habitantes, con predominancia de la poblacion en las areas urbanas. El analfabetismo en personas mayores de quince anos era el doble en el ambito rural, y las mas afectadas eran las mujeres (2). Asimismo, el pais experimentaba transformaciones que se expresaron en la emergencia de grupos sociales como agremiaciones y sindicatos que aspiraban a movilizar a la opinion publica con inquietudes economicas y sociales que posibilitarian el equilibrio nacional. De otro lado, es importante senalar que la autora de Una Voz Insurgente escribio y publico el libro en un momento en que Colombia "se recuperaba" de lo que se denomino la "epoca de la Violencia", desatada por el asesinato del politico liberal Jorge Eliecer Gaitan en 1948, a traves de lo que la dirigencia de los dos partidos politicos hegemonicos--liberal y conservador--llamaron el Frente Nacional, que consistio en la alternancia consensuada para gobernar por periodos cada cuatro anos durante dieciseis anos, lo cual incidio en el estancamiento de la cultura politica de la nacion.

El articulo desarrolla tres apartados: en el primero se hace una sintesis biografica de Ofelia Uribe de Acosta; en el segundo se destacan algunas consideraciones generales mencionadas en el libro sobre la educacion colombiana, e incluye las ocho fallas identificadas por la autora; y en el tercero se concluye con un analisis comparado en el tiempo, que demuestra que la mayoria de las percepciones e interpretaciones de Ofelia Uribe de Acosta mantienen vigencia actual en Colombia.

1. Las traviesas munecas de salon

Ofelia Uribe de Acosta fue una de las pioneras de la reivindicacion de los derechos de las mujeres y del periodismo independiente en Colombia. Su vida transcurrio a lo largo del siglo XX--nacio en 1900 en Oiba, Santander, al oriente de Colombia y murio en Bogota en 1988--; fue la mayor y unica mujer de los cinco hijos de un matrimonio con raigambre liberal; a los 86 anos recordaba, en entrevista con Anabel Torres, que su infancia transcurrio compartiendo con sus hermanos juegos que no eran propios para las ninas y que ya ella comparaba esas diferencias permitidas o negadas para unos y otras como practicar tiro al blanco, corretear, brincar o leer libros que estaban incluidos en el Indice de Libros Prohibidos publicado por la Iglesia catolica, como los del escritor colombiano Vargas Vila. Las mujeres, en particular, solamente podian leer libros sobre la vida de los santos y de cocina. Recuerda tambien que, desde su infancia, el medio la empujaba a cultivar las tres virtudes que ella consideraba negativas para la mujer: callar, ignorar y obedecer.

Las mujeres no podian matricularse en la universidad, pues estaban destinadas al matrimonio, al convento o al magisterio; por ello Ofelia Uribe logro convencer a su padre de que le permitiera estudiar en la Escuela Normal, que era la unica educacion al alcance de las mujeres y, ademas, el unico recurso para estudiar mas alla de la primaria, se tuviese o no vocacion para ser maestra; en consecuencia se graduo como normalista a los 17 anos y ejercio durante un ano en una escuela de primaria. Dado que los primeros 30 anos del siglo XX fueron gobernados por el Partido Conservador, no logro el apoyo para un colegio que ella, junto con su madre, pretendia establecer en el municipio del Socorro, debido la adscripcion familiar al Partido Liberal.

A los 26 anos se caso en el municipio de Miraflores, Boyaca, con Guillermo Acosta, sobrino de quien fuera presidente liberal en el siglo XIX: el general Santos Acosta. Este parentesco le posibilito moverse en un ambito social que favorecia las acciones feministas que realizaba con otras activistas de la epoca. Una de las anecdotas que narro en entrevista para la television es como su novio, quince dias antes del matrimonio, le advirtio que de la puerta de la calle para fuera el seria amo de todas sus actuaciones y que de la puerta para dentro ella seria reina del hogar y duena de todo, a lo cual ella le manifesto que en esas condiciones no se casaria porque el tendria toda la libertad y ella, ninguna, pues ella quedaria enclaustrada y el, libre (3); finalmente acordaron hacer un convenio entre los dos, que despues se llamaria capitulaciones matrimoniales y que incluiria las mismas libertades, los mismos derechos y las mismas obligaciones para los dos.

Dada su profesion de abogado, Guillermo Acosta fue nombrado juez en el municipio de San Gil, Santander, y ella decidio trabajar con el hombro a hombro durante casi cinco anos. Asi aprendio a investigar, hizo de escribiente y cito testigos, entre otras cosas. De acuerdo con la historiadora Magdala Velasquez, "Con esta experiencia, [Ofelia Uribe] adquirio conocimientos juridicos, conceptos y elementos para comprender la funcion del Estado y de la politica"4.

En 1930 se inicio el gobierno del liberal Enrique Olaya Herrera, luego de mas de tres decadas de hegemonia conservadora en la direccion del Estado. Aunque las mujeres no tenian derecho a sufragar, salieron a las plazas publicas a apoyar al candidato que se hizo presidente, pues se buscaba un programa de gobierno que modernizara a Colombia en consonancia con el proceso de industrializacion que se venia dando en el pais. Era un momento en el que se requeria mano de obra libre dispuesta a trabajar en las fabricas y el establecimiento de un sistema politico laico que potencializara la capacidad de educacion de la poblacion. En este contexto, se empezo a originar el movimiento feminista sufragista, del cual hizo parte activa Ofelia Uribe de Acosta.

El gobernador liberal del departamento de Boyaca la delego al IV Congreso Internacional Femenino, realizado en Bogota en 1930, en el cual Ofelia presento una ponencia sobre los derechos civiles de las mujeres casadas, que proponia el manejo de los bienes propios y la independencia economica. La ponencia recogia el sentir de las mujeres que necesitaban y querian trabajar y de las mujeres de las clases altas, quienes sentian malestar porque sus herencias eran dilapidadas por sus maridos a su antojo. Su intervencion en este congreso se convirtio en un aporte fundamental para que en 1932 la Ley 28 otorgara a las mujeres casadas derechos sobre sus propios bienes.

Magdala Velasquez encuentra en el periodico El Tiempo del 1 de enero de 1931 el pronunciamiento de Ofelia Uribe de Acosta: "...El feminismo acaba de nacer en Colombia como producto natural de evolucion, pero todavia son muchas las mujeres que retroceden espantadas ante la repentina aparicion de esa palabra que viene a turbar su misera condicion de siervas humilladas, pero insensiblemente connaturalizadas con su papel de victimas" (5).

Inmediatamente Ofelia Uribe de Acosta, con Beatriz de Burgos, intervinieron directamente ante el presidente Olaya Herrera por lo que en el momento se consideraba el derecho a la cultura para las mujeres, que se materializaria con la expedicion en 1933 del Decreto 1972, que abrio las puertas de la universidad a la mujer colombiana. Estos dos triunfos en el gobierno de Olaya Herrera fueron producto de la primera organizacion feminista en Colombia y se convirtieron en logros significativos, al punto que la mayoria de las mujeres que hacian parte de esta organizacion consideraron que fue en este gobierno cuando se empezo a realizar la liberacion de las ultimas personas esclavizadas en Colombia: las mujeres.

En el gobierno siguiente, del tambien liberal Alfonso Lopez Pumarejo, las feministas colombianas alcanzaron en una reforma constitucional el derecho a desempenarse en empleos publicos. Se designo a la primera mujer para uno de los juzgados de Bogota, lo cual produjo conmocion y demandas al Estado. Este hecho llevo a Ofelia Uribe de Acosta a recorrer el pais, dictando conferencias donde le fuera permitido hablar, pues comprendio muy bien que, sin la agitacion necesaria, las leyes y decretos logrados para favorecer a las mujeres se podian convertir en letra muerta. La oposicion incluso estaba en las mismas mujeres y en muchos sectores politicos.

Es asi como en 1937 logro un espacio en Radio Boyaca, en la ciudad de Tunja, en donde se empezo a transmitir el programa La hora feminista, un espacio de una hora varios dias a la semana. El interes y el impacto que tuvo el programa quisieron ser contrarrestados con otro programa dirigido por senoras "prestantes" de la ciudad, con duracion de una hora tambien, que se llamo La hora azul y cuyo proposito se centro en alabar las virtudes y recatos femeninos. No obstante, la emision de La hora feminista tuvo ecos en Bogota, donde se fundo la Union Femenina de Colombia; esta organizacion realizo un memorial, encabezado por la bogotana Lucia Rubio de Laverde, dirigido al gobierno y que reclamaba el derecho al sufragio, y desde Tunja se reunieron mas de 500 firmas (6). Estas acciones llevaron a que la prensa nacional incrementara las agresiones contra las mujeres que decidieron exigir estos derechos. Si en un comienzo, senalo Ofelia: "A los hombres les habia parecido una 'gracia' nuestra batalla, nos decian 'traviesas munecas de salon', en actitud paternalista y displicente. Ahora comienzan a sentirse amenazados por el impetu que iba cogiendo nuestro movimiento" (7).

Ofelia Uribe comentaba: "La prensa decia que el voto de las mujeres iba a corromper a las propias mujeres, es decir que lo femenino tenia por naturaleza el lugar del hogar para expresarse y que si salia de ese lugar iba a perder su feminidad. El perfume de la mujer era un perfume quintaesenciado que residia en la cabeza de la mujer y al menor contacto con las disciplinas de la inteligencia se evaporaba el perfume y quedaban convertidas en marimachos horrendos, no se podia hablar de derechos porque se les evaporaba el perfume entonces, las mujeres huyeron espantadas ninguna queria hablar de derechos porque perdian el perfumito" (8).

Como respuesta a los ataques de los periodicos de mayor circulacion en el pais y al hecho de que las feministas no tenian un medio para expresar sus pensamientos y presentar sus proyectos, Ofelia Uribe, que con el programa de radio habia logrado constituir un equipo de trabajo, lanzo la revista Agitacion Femenina, cuyo primer numero aparecio en Tunja en 1944. "Nosotras queriamos una voz para nuestros reclamos y para llamarnos las unas a las otras", senalo Ofelia. La revista estuvo en circulacion hasta octubre de 1946.

Magdala Velazquez destaca un articulo de primera pagina de Agitacion Femenina, titulado "Curiosa paradoja", en el cual Ofelia Uribe de Acosta afirmaba: "Entendemos que la genesis del liberalismo fue la lucha por la conquista de los derechos individuales y de las libertades publicas...Por eso no entendemos que los mayoritarios del Congreso que se consideran los unicos depositaros y mantenedores de la tradicion liberal, gastaron todas sus energias en impedir que la mujer colombiana obtuviera, con la totalidad de sus derechos ciudadanos, su significacion individual y humana. ?Es que el liberalismo no cuenta a las mujeres como personas?" (9).

Su estadia en Tunja fortalecio su postura politica frente a los derechos de las mujeres, por lo cual decidio asumir retos personales que confrontaran el establecimiento, como cuando se atrevio a matricular a una de sus hijas y a otra companera suya, quienes aspiraban a estudiar en la universidad, en el Colegio de Boyaca, dado que en la ciudad no habia liceo femenino para cursar el bachillerato clasico. Este hecho levanto protestas por doquier: los jerarcas de la Iglesia catolica de Boyaca, a traves del pulpito, expresaron su contrariedad por semejante desverguenza; se reclamaba al Ministerio de Educacion y al gobernador del departamento de Boyaca, exigiendo el retiro de las estudiantes del colegio. Ofelia Uribe de Acosta y su marido fueron citados a la capital de la Republica con el fin de convencerles de hacer el favor de no incomodar a la tradicional y conservadora sociedad tunjana, pero ellos se negaron rotundamente, aduciendo que se estaba en un gobierno liberal, un gobierno de avanzada y un gobierno de reformas que luchaba por el progreso; entonces el problema era del gobierno y era este el que debia solucionar la situacion. La confrontacion se resolvio a favor de la familia Uribe con la creacion de una seccion femenina para el Colegio Boyaca (10).

Los antecedentes mencionados hasta aqui son relevantes en la consecucion del voto para las mujeres en 1954 durante la dictadura de Rojas Pinilla, quien a traves de un golpe militar llego al poder en 1953 en un periodo en el que Colombia se desangro por la violencia politica y que tuvo como detonante el asesinato del caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitan el 9 de abril de 1948.

Durante la dictadura en el ano 1955 se creo en Bogota el periodico semanal Verdad, escrito y editado por mujeres, en la casa de Ofelia Uribe, con el fin de demandar la libre expresion para el periodismo; pero los ataques que recibio fueron mas fuertes que los sufridos por la revista Agitacion Femenina, por lo cual el ultimo numero de Verdad salio en agosto del mismo ano, ante la advertencia de un amigo de Ofelia que trabajaba con el alto gobierno y quien le informo de la orden allanamiento a su casa (11).

Despues vino el Frente Nacional, pacto politico a traves del cual la dirigencia de los dos partidos politicos hegemonicos, liberal y conservador, se alternaron para gobernar el pais por periodos de cuatro anos durante dieciseis anos, lo cual incidio en el estancamiento de la cultura politica de la nacion. Asi lo afirmo Ofelia Uribe: "El Frente Nacional acabo completamente con la democracia. En primer lugar, porque convirtio al pais en un botin para repartir [...] se acabaron los programas, se acabaron los ideales [...] y tambien porque la unica condicion sine qua non de la democracia es que exista oposicion" (12).

Durante el Frente Nacional, Ofelia Uribe de Acosta fue senadora suplente y fue silenciada; la clase dirigente le paso la aplanadora por refutar a uno de los lideres del Partido Liberal, Alberto Lleras Camargo, quien fuera el primer presidente del Frente Nacional. Por su parte, el periodico El Espectador, despues del plebiscito de 1957 (13), hizo apologia al partido arrogandose el haber concedido el voto a las mujeres, desconociendo intencionalmente los avatares, luchas y ultrajes que habian recibido las "traviesas munecas de salon", activistas colombianas durante tres decadas hasta la consecucion del derecho al sufragio en 1954.

El pensamiento de Ofelia Uribe de Acosta quedo consignado en su libro Una Voz Insurgente, publicado en 1963 por la editorial colombiana Guadalupe, en el cual narro directamente sus experiencias y las de otras mujeres que consolidaron la primera organizacion feminista en Colombia, asi como sus cuestionamientos criticos a la dirigencia politica del pais frente a la mecanica electoral, los partidos politicos y el problema de la violencia, la justicia y la educacion en Colombia, entre otros aspectos.

2. La mezquina nomina de intelectuales aptos para las tareas del gobierno

A lo largo de su libro, Una Voz Insurgente, Ofelia Uribe de Acosta hace referencia constante al tema de la educacion; en el apartado en el que abordo las ideas de feminismo y feminidad, invito a las mujeres que se dedicaban al profesorado, y especialmente a las que tenian a su cargo la catedra de antropologia, a que se preocuparan por transmitir a sus estudiantes los origenes de la civilizacion humana, pues con esto se forjarian las primeras luces en las mentes de las mujeres en el futuro (14).

Teniendo en cuenta los cambios socio-economicos que se daban aceleradamente durante lo que iba corrido del siglo XX, Ofelia Uribe de Acosta, desde su postura politica, que ella definia como liberal de izquierda, insistia en la necesidad de un nuevo tipo de educacion para la infancia y en una reeducacion para adultos, que se lograria mediante una accion educativa permanente de lideres capaces de entender las nuevas pautas y dando estas a conocer al conjunto de la sociedad a traves de pacientes labores de convencimiento.

Asimismo, planteaba la urgencia de la educacion politica:

"... si en todas las escuelas, colegios y universidades del territorio colombiano se prospectara de inmediato un moderno curso de educacion politica y de moral ciudadana, tendiente a despertar el espiritu de solidaridad humana y la necesidad de subordinar los intereses particulares al bien general, se daria el primer paso para el desarraigo del grosero egoismo, que es fuente de todas las calamidades que nos azotan" (15).

En el capitulo XVIII, dedicado especificamente a la educacion, la autora planteaba que para que la economia, la justicia y la salud avanzaran era fundamental que se cimentaran en la educacion, pues esta se constituia en la arquitectura de los pueblos. Tanto las elites como las masas debian tener acceso a la educacion pues las primeras elaborarian los planes y senalarian los derroteros y las segundas habrian de entenderlos, aceptarlos y colaborar inteligentemente a su interpretacion (16).

De otro lado, senalaba que el retroceso permanente en todos los ordenes de la actividad ciudadana se debia al inmovilismo de la educacion en Colombia pues, despues de sesenta anos de corrido del siglo XX, se educaba con los mismos principios de 1800, cuando las relaciones sociales se conducian de acuerdo con los principios patriarcales, que establecian venerar y obedecer a quien se reconocia como ungido de extraordinaria y superior sabiduria.

Advertia Ofelia Uribe de Acosta que la elite se estancaba en sus privilegios e ignoraba con soberbia que el pais habia cambiado. El vertiginoso aumento de la poblacion era evidente, y no se podia desconocer que la industrializacion se posicionaba aceleradamente en Colombia y que, por el contrario, la clase dirigente se justificaba a traves de expresiones como: "Este es un pais ingobernable" y "La mezquina nomina de intelectuales aptos para las tareas del gobierno", que no eran mas que excusas para explicar que la herencia era el unico origen del talento para gobernar; de esta manera se ponian restricciones para aquellas clases o grupos sociales que, como las mujeres, fueron puestos en la condicion de incapaces desde remotos tiempos (17).

La sociedad colombiana requeria de un rumbo mas dinamico, para lo cual era necesario modificar el sistema educativo por uno que estuviese mas acorde con los nuevos tiempos. La nueva sociedad industrializada se empezaba a caracterizar por la organizacion de gremios en defensa de sus intereses (sindicatos y asociaciones, entre otros) en defensa de los intereses de cada sector, pues se habia comprendido que las acciones individuales por si solas no tenian resonancia ante los gobernantes, mientras que las fuerzas organizadas podrian tener interlocucion con el Estado.

Para Ofelia Uribe de Acosta, algunos gobernantes mantenian concepciones de la vida y del mundo que no correspondian con las realidades de su tiempo, rechazaban las demandas de los gremios y conculcaban sus derechos, y afirmaba: "nuestras elites dirigentes son, en la mayoria de los casos 'incapacidades preparadas'" (18), por lo que necesitaban de una educacion que les proporcionara elementos que les permitiera entender y aceptar que su funcion no consistia en gobernar rigurosamente de acuerdo con sus convicciones e intereses, sino que debia estar acorde con una administracion que razonara sobre las necesidades e inquietudes de los gobernados. Por lo tanto, era fundamental transformar el sistema educativo, que debia contemplar dos fases: educacion primaria y secundaria en lo general y reeducacion para adultos.

La primera fase deberia ir mas alla de nociones librescas; estaria centrada en transmitir a la ninez hija de campesinos y trabajadores una conciencia plena de sus responsabilidades como ciudadanos utiles del pais. Se debia circunscribir a sus entornos, ya fuera por cooperativas escolares, agrupaciones agricolas o industriales, para que desde la infancia se asimilara y comprendiera que la solidaridad humana era fundamental para el bienestar y el progreso, pues la experiencia comunitaria conducia a pensar que los grupos organizados eran una fuerza constructiva. Este tipo de educacion formaria para la integracion social; ademas, era indispensable para resquebrajar ese arquetipo "de nucleo social estructurado sobre la autoridad del 'patersfamila', que ha perdido su calidad moral de rector" (19).

Ofelia Uribe de Acosta sostenia que un hogar presidido por un padre irresponsable y bebedor que concebia su autoridad a traves de la fuerza, con garrotazos y a fuete, se constituia en el ambiente en el cual la ninez abria los ojos a una vida en permanente conflicto. A su vez, las madres sometidas a estos abusivos metodos acudian a la mentira para esquivar las brutales imposiciones del "jefe de hogar", lo que terminaba convirtiendose en una escuela inadecuada para los hijos. Al respecto reflexionaba:

"?Como esperar que de esta clase de celula social puedan salir ciudadanos rectos y nobles? Logicamente son seres deformados, amaestrados para la mentira y el engano. Nuestra sociedad, basada en anticuadas normas de predominio absoluto del varon, continua sembrando en la mentalidad masculina el ancestral precepto de su absoluta potestad e irrefrenable libertad de instintos" (20)

Sumado a lo anterior, los padres no enviaban a los hijos a la escuela, pues los sometian a trabajar desde muy pequenos, y cuando los mandaban era por un ano o dos para que aprendieran a leer; situacion que se reflejaba en la disminucion de estudiantes en los ultimos anos de la primaria, tanto en las escuelas rurales como en las urbanas.

Por las anteriores razones Ofelia Uribe de Acosta consideraba que en los primeros anos se construian los cimientos de hogares responsables y equilibrados tanto por los esposos como por las esposas, lo que facilitaria la apertura de nuevas posibilidades de extension de la educacion popular y el proceso de reeducacion de los adultos. De esta manera se instaurarian modos de vida mas humanos, que incluyeran nuevos habitos de higiene, nutricion, primeros auxilios, trabajo y descanso, para asi concebir el fundamento de la responsabilidad y el deber, y no el temor y la inhibicion que caracterizaba a estos sectores.

En cuanto a la educacion secundaria y profesional, Ofelia Uribe de Acosta encuentra que en la Colombia de ese momento existia un totalitarismo disfrazado de democracia, por cuanto el acceso a estos niveles de educacion era desigual tanto en las posibilidades como en las oportunidades; situacion que terminaba por construir criterios individualistas y exaltaciones de egos en aquellos a quienes se les concedia el privilegio de llegar a ella. Esto llevaba a situaciones desmoralizantes pues, por un lado, fomentaba el arribismo y generaba una desaforada ambicion de ganancia, prestigio y poder, que sustituia los ideales humanistas por intereses personalistas y, por otro lado, en la mentalidad de los jovenes se iba forjando que escalar socialmente no tenia que ver con una formacion intelectual, ni con principios respetables, "sino [con] habilidoso malabarismo de 'avivatos' y aduladores profesionales" (21).

Lo anterior llevaba a que fuera escaso el grupo de intelectuales rebeldes que buscaran otras formas de pensamiento, cuestion que era necesaria para las transformaciones de la sociedad colombiana. Por esta razon, quienes dirigian el Estado se acomodaban en la difusion homogenea de discursos preconcebidos y aduladores que anquilosaban cualquier progreso que atentara contra sus intereses. Ofelia Uribe de Acosta pensaba que desconocer la rebeldia era un error de los dirigentes, pues se contribuia a la discriminacion y al estancamiento del pais, que permanecia encerrado en concepciones arrogantes del pasado; en este sentido invitaba a la clase politica para que con valor se corrigieran estos errores, si se aspiraba a que ascendiera la "nomina de intelectuales preparados".

Como resultado de sus recorridos por el pais, Ofelia Uribe de Acosta llego a la conclusion de que se requeria un plan educativo para adultos, pues era inocultable que la violencia desatada de arriba hacia abajo se constituia en perversa escuela sobre la mentalidad campesina, pues la ninez que vivio estas atrocidades habia crecido, por lo que era necesaria una reorientacion y rescate de la poblacion rural del odio; asi mismo, para que la clase dirigente pudiese renovar sus ideas y comprendiera que el camino estaba en educar, en vez de perseguir.

3. Las fallas de la educacion colombiana

Con base en las consideraciones antes mencionadas, Ofelia relaciono a manera de sintesis ocho fallas en la educacion colombiana, a saber:

1. Todo lo que tenia que ver con la educacion era importado, especialmente de Europa, sin que se tuviese en cuenta a los habitantes de Colombia. Afirmaba: "nuestros sabios viajan al exterior y regresan banados de luz a elaborar leyes, decretos, disposiciones mil para educarnos y civilizarnos" (22).

2. A la fecha, 1963, quienes habian ocupado el Ministerio de Educacion no tenian nada que ver con la educacion y la pedagogia; en general, habian sido abogados y medicos, situacion que se reproducia en las secretarias de educacion de los departamentos.

3. La situacion laboral carecia de estimulos para quienes elegian como profesion el magisterio; por un lado, se demeritaba la profesion y, por otro, aislaba a quienes tenian interes en ella, pues era una carrera que no tenia porvenir; inclusive cuando se aludia al maestro de escuela se hacia de manera despectiva.

4. Si bien la educacion publica se habia convertido en un privilegio para las clases adineradas, no garantizaba una formacion integral que forjara sujetos activos pertenecientes a una comunidad y a un territorio, en consonancia con la nacion en la cual vivian. Senalaba Ofelia Uribe que, dentro de los parlamentarios que eran profesionales, no se encontraba uno solo que orientara acciones hacia el bien comun. "No conozco programas concretos de ninguno de ellos porque todos se integran o desintegran momentaneamente alrededor de intereses puramente personalistas [...] Todo lo cual es protuberante demostracion de carencia de contenido ideologico, y exteriorizacion patente de la ausencia de una educacion modeladora de ciudadanos" (23).

5. Pensaba que la educacion que el Estado colombiano proporcionaba a cuentagotas era mezquina, que se quedaba en el discurso. La educacion campesina, que deberia ser la primera, era la mas descuidada; no habia acceso a la secundaria, generalmente se reducia a dos anos en los que se obtenian conocimientos basicos, y las nociones de ciudadania que se recibian eran las que inoculaban de manera sectaria los politiqueros en visperas de elecciones.

6. Ofelia Uribe de Acosta afirmo: "Tengo la sensacion de que el Ministerio de Educacion, ademas de falto de tecnica pedagogica, es un figura decorativa y juguete de las multiples fuerzas desvertebradas e incoherentes que protagonizan la farandula educacional" (24). Considero, entonces, que en el Ministerio habia un desorden administrativo que se caracterizaba por su inercia, que se manifestaba en un escandaloso despilfarro del presupuesto destinado para la educacion;cuestion que se comprobaba con el alto numero de analfabetismo y con la proliferacion de lo que ella llamaba "la vagancia infantil", pues no era mas que la reproduccion de la educacion que se les habia proporcionado a los padres. De otro lado, era evidente la formacion recibida por la dirigencia colombiana, pues se expresaba en el despilfarro del erario.

7. La descentralizacion y la autonomia que se les otorgaron o a los departamentos a comienzos de la decada de los sesenta del siglo XX carecian de planificacion y unidad, mas aun cuando los departamentos estaban divididos en los que tenian recursos y, por lo tanto, posibilidades educativas y los que no, que se veian obligados a pagar sueldos miseros a los educadores, con las consecuencias que estas condiciones traian, de tal manera que lo que se materializaba era una manifiesta discriminacion entre la poblacion colombiana.

8. Finalmente, senalo la injerencia e impertinencia de la politiqueria, que frustraba los desarrollos y continuidades educativas debido a los traslados y los cambios de maestros y maestras sin justificacion alguna, pues no se valoraba al magisterio como formador de la sociedad colombiana, sino como un grupo de empleados menesterosos que se podian cambiar, reemplazar y sacar al antojo de los politiqueros.

CONCLUSION

HOY COMO AYER

Indudablemente, la educacion colombiana, desde la decada de los sesenta a la fecha, ha ido ampliando en terminos de cobertura el acceso a la basica primaria, a la secundaria y, en menor medida, a la educacion superior. A la par de que se ha expandido el ingreso a la educacion, los diferentes gobiernos, en ausencia de politicas publicas estatales, asumen modelos externos con reformas que les son funcionales mas no adecuadas para el pais. Es asi como en los anos setenta hay una adecuacion al modelo economico que subsume la academia a la industria, donde esta lleva a su escenario a la primera, generando el modelo consumista. En los ochenta hay un giro del capitalismo que posiciona la ciencia y la tecnologia, convirtiendo al conocimiento en pilar de la economia capitalista, razon por la cual la educacion se convierte en un negocio.

La Constitucion Politica de 1991 cambia el perfil del pais, plantea que Colombia es un Estado Social de Derecho y hace un reconocimiento de la diversidad de la poblacion, construyendo en el discurso "un modelo liberal garantista"; paralelamente, hace ajustes neoliberales, en donde la calidad se traslada de los bienes materiales a los procesos educativos: procesos de acreditacion y adopcion de normas ISSO, entre otros.

Debe anotarse que hoy, como ayer, una de las fallas anotadas por Ofelia Uribe sigue vigente: durante el siglo XX y lo que va corrido del XXI, el Ministerio de Educacion no ha estado dirigido por personas formadas en asuntos de la educacion, sino que se favorece a quienes tecnicamente garanticen la adopcion de los nuevos modelos. A proposito de esto vale la pena mencionar la formacion de las tres ultimas ministras en economia, ingenieria industrial y derecho respectivamente.

A partir de los anos sesenta, Colombia intensifico su transicion demografica de sociedad rural a sociedad urbana, impulsada por el proceso de industrializacion y su correlativa violencia; hoy el 70% de la poblacion colombiana habita en las ciudades. La educacion en el ambito rural excluye de la basica primaria a un numero significativo del campesinado, principalmente por las condiciones de pobreza, y la mayoria de quienes acceden logran como maximo finalizarla. "Se conocio por cifras del DANE que la desercion escolar disminuyo 0,4% entre 2011 y 2012". El estudio precisa que se paso de 10.641.243 matriculados en 2012 a 10.540.711 en 2013 y que "para preescolar y basica primaria la caida fue de 1,3% y para la basica secundaria y media el descenso fue del 0,5%." (25)

Concluir la secundaria y acceder a la educacion superior no les garantiza a los jovenes mejores condiciones como se evidencia en la alta desercion de la educacion superior. En diciembre de 2013, segun datos del Ministerio de Educacion Nacional, aproximadamente 2.000.000 jovenes estaban matriculados en las universidades, sin que ello garantizara una movilidad social que les permitiera mejores condiciones de vida; es mas, en este nivel educativo tambien existe una alta desercion por la misma causa: la pobreza. El mismo Ministerio habia establecido en el 2009 que las tasas de desercion en el educacion superior se encontraban "entre el 45% y el 50%, lo que significaria que cerca de uno de cada dos estudiantes que ingresan al sistema no culminaria sus estudios" (26).

De otro lado, el sistema nacional educativo no permite un paso integral y armonico entre los distintos niveles educativos. La basica primaria y la secundaria estan legisladas en la llamada Ley General de Educacion--Ley 115 de 1984--, que excluye a la educacion superior; esta se legislo ocho anos mas tarde en la Ley 30 de 1992. Esto muestra que se hace urgente un sistema que articule todo el proceso educativo, pues lo que realmente incide en la problematica de la educacion en Colombia, como ya lo afirmaba Ofelia Uribe de Acosta desde los anos sesenta, es la pobreza y la desigualdad.

La condicion del magisterio, abordada por la autora de Una Voz Insurgente, continua siendo subvalorada, lo que se evidencia no solo en la condicion socioeconomica de esta profesion, sino en que ser maestro hoy se constituye en un refugio de segunda linea para cualquier profesional desempleado. Asi se establece en el Decreto 1278 de 2002--Estatuto de Profesionalizacion Docente--, en el que se plantea que cualquier profesional puede ejercer como profesor o profesora si cursa un programa de pedagogia de un ano en una institucion de educacion superior.

Actualmente en Colombia el debate se centra en los dialogos de paz, en donde el asunto de la educacion debe ser nodal, y no puede estar solamente en el ambito de la comunidad educativa: estudiantes, maestros y maestras, colegios y universidades, sino es un tema que atane a la sociedad en su conjunto. Tal como lo senalo en su momento Ofelia Uribe de Acosta, la arquitectura de un pueblo se edifica sobre la justicia, la educacion, la salud y la economia, cuestion que ha de articularse con la formacion etica y moral de ciudadania.

Finalmente, el llamado a la cultura politica hecho por Ofelia Uribe de Acosta se constituye en fundamental para la transformacion de la sociedad colombiana, con el fin de que se impida el desconocimiento del inconformismo y de la rebeldia y se posibilite una restauracion del odio tan acendrado en nuestro pais. Como senalan estudiosos del tema, la injusticia y la violencia son algunas de las causas de la aparicion de movimientos insurgentes, producto de los privilegios e intereses arrogados por las elites, que siguen considerando que el talento para gobernar es heredado, sin entender la necesidad de la cultura politica en unos y otros, pues no se puede desconocer que parte de la dirigencia colombiana y muchos sectores pobres han sido permeados por perversas estructuras como el narcotrafico y el paramilitarismo, con sus nefastas consecuencias.

Las dos ultimos fallas senaladas por Ofelia--el despilfarro del erario, la no planificacion y la division entre regiones ricas y pobres--tienen dos elementos: uno, la politiqueria, que sigue siendo devastadora y de la que hablaba Ofelia Uribe de Acosta, politiqueria que luego fue llamada corrupcion y clientelismo y a la que hoy, eufemisticamente, se le dice mermelada; cuestion que se evidencia con la Ley de Regalias, que privilegia proyectos productivos relacionados con la ampliacion de los mercados por sectores minoritarios, que dejan rezagadas las propuestas educativas; asimismo, los programas asistenciales, como Familias en Accion o el Proyecto Red-Unidos, se han convertido en instrumento de campanas politicas. El otro elemento es que se sigue ignorando la diversidad social, connatural a la nacion colombiana, y con ello los multiples saberes de nuestras comunidades nativas, afrodescendientes y otras minorias que conforman el arco iris de habitantes de Colombia; asi se haya reconocido la diversidad etnica y cultural en la Constitucion Politica de 1991, se sigue ignorando y agrediendo por medio del desplazamiento forzado y la violencia sistematica, que son producto de la injerencia de proyectos de las multinacionales, con los cuales cohonestan de manera abierta quienes manejan el Estado colombiano.

FUENTES

Acosta de Uribe, Ofelia. Una Voz Insurgente. Bogota: Editorial Guadalupe, 1963.

Asociacion Colombiana para el Estudio de la Poblacion--ACEP--. La poblacion de Colombia. COMMITER, 1974. http://www.cicred.org/Eng/Publications/pdf/ c-c9.pdf. 19/06/2014.Contravia Programa de la television colombiana, capitulo 53, emitido el 26/08/2004.

El Espectador, http://www.elespectador.com/noticias/educacion/preocupantescifras-de-desercion-escolar-articulo-518837.

Ministerio de Educacion Nacional,http://www.mineducacion.gov.co/ sistemasdeinformacion/ 1735/articles254702_libro_desercion.pdf pag. 67, (4/10/2014)

Torres, Anabel. "Una Voz Insurgente. Entrevista con Ofelia Uribe de Acosta", Revista Voces Insurgentes. Universidad Central, 1986.

Velasquez Toro, Magdala. Ofelia Uribe de Acosta (Credencial Historia No.68) http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/revistas/credencial/agosto95/ agosto4.htm(10/04/2014).

Wilma Nury Blanco Ruiz (1)

Universidad Pedagogica y Tecnologica de Colombia--Colombia Grupo de Investigacion GIEPEG en Alianza con HISULA

vilmanury@gmail.com

Recepcion: 15/09/2014

Evaluacion: 16/10/2014

Aceptacion: 24/11/2014

(1) Sociologa Magister en Desarrollo Rural, profesora de la Licenciatura en Ciencias Sociales de La Universidad Pedagogica y Tecnologica de Colombia, UPTC-Tunja, integrante del grupo de Investigacion GIEPEG en Alianza con HISULA, este articulo se interrelaciona con el proyecto "La Universidad en la capacitacion de maestras rurales SGI 1034" y "Las educadoras en las Escuelas Normales en Colombia SGI 1293" desarrollado por el grupo HISULA--UPTC.

(2) Asociacion Colombiana para el Estudio de la Poblacion--ACEP--. La poblacion de Colombia. COMMITER, 1974. http://www. cicred.org/Eng/Publications/pdf/c-c9.pdf. (19/06/2014).

(3) Programa Contravia TV. Capitulo 53. Entrevista realizada a Ofelia Uribe de Acosta, en el documental emitido el 25/08/2004 con motivo de la conmemoracion de los 50 anos del voto femenino.

(4) Magdala Velasquez Toro, Ofelia Uribe de Acosta. Revista Credencial Historia No.68.(2014) http://www.banrepcultural.org/ blaavirtual/revistas/credencial/agosto95/agosto4.htm (10/04/2014).

(5) Ibidem (documento sin paginar).

(6) Anabel Torres. "Una Voz Insurgente. Entrevista con Ofelia Uribe de Acosta", Revista Voces Insurgentes, Universidad Central (1986): 32, 33

(7) Ibidem, 33.

(8) Programa Contravia TV, op. cit.

(9) Velasquez Toro, op.cit. (Documento sin paginar).

(10) Torres, op.cit., 36.

(11) Ibidem, 38.

(12) Ibidem, 39.

(13) En el plebiscito de 1957 las mujeres votaron por primera vez en Colombia

(14) Ofelia Uribe de Acosta, Una Voz Insurgente (Bogota: Editorial Guadalupe, 1963), 48.

(15) Ibidem, 116.

(16) Ibidem, 349.

(17) Ibidem, 351.

(18) Ibidem, 351.

(19) Ibidem, 354.

(20) Ibidem, 354.

(21) Ibidem, 354.

(22) Ibidem, 354.

(23) Ibidem, 368.

(24) Ibidem, 369.

(25) El Espectador, http://www.elespectador.com/noticias/educacion/preocupantes-cifras-de-desercion-escolar-articulo-518837 (25/9/2014).

(26) Ministerio de Educacion Nacional (2014). http://www.mineducacion.gov.co/sistemasdeinformacion/1735/articles254702_libro_ desercion.pdf pag. 67, (4/10/ 2014).
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Author:Blanco Ruiz, Wilma Nury
Publication:Revista historia de la educacion latinoamericana
Article Type:Ensayo
Date:Jan 1, 2015
Words:7334
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