Printer Friendly

Odo Marquard, Individuo y division de poderes. Estudios filosoficos.

ODO MARQUARD, Individuo y division de poderes. Estudios filosoficos, trad. de Jose Luis Lopez de Lizaga, Trotta, Madrid, 2012. 144 paginas.

En esta obra, brillante y transcendente, udo Marquard consigue acercar al lector el analisis de la filosofia esceptica sobre la finitud humana. Esta filosofia define al ser como sujeto no absoluto, libre y capaz de cultivar multiples pensamientos sobre la realidad en la que vive defendiendo el pluralismo de ideas. A traves de las experiencias personales que han ido configurando su entendimiento del ser, Marquard nos ensena a comprender la realidad social que nos rodea. En Individuo y division de poderes se recopilan una variedad de textos escritos entre 1984 y 2003. Estos quedan enlazados entre si a traves de conceptos clave de su pensamiento y nos permiten aproximarnos a su personal estudio ontologico y epistemologico de la filosofia.

Sin duda, el acontecimiento mas importante del siglo veinte, la II Guerra Mundial, influyo en Marquard determinando su pensamiento y su modo de entender la filosofia. Para el los horrores y desenganos de la guerra se convirtieron en su propia posicion filosofica. Su vida estuvo marcada por la educacion que recibio en las escuelas de Adolf Hitler (1889-1945) y su experiencia en la Tropa Popular de Asalto; ambas tenian como objetivo la creacion de una elite nazi instruida en un idealismo basado en la negacion del civismo burgues y con una formacion solida en la indiferencia o, como dice el autor, en el "extranamiento del mundo" (p. 29).

No obstante, el pensamiento integral de Marquard se forma en la postguerra, cuando rompe con toda su infancia y comienza a cuestionarse la doctrina en la que lo han educado. A partir de entonces abogaria por un espiritu democratico firme incompatible con cualquier tipo de totalitarismo. Esta eclosion filosofica coincide con el Mayo del 68 que muchos definieron como la confrontacion inicial con el pasado nazi, aunque esta se produjera en los anos posteriores a la guerra y fuera protagonizada por la generacion esceptica. Esta generacion conformo la respuesta directa y racional a las consecuencias del totalitarismo fascista. A ella pertenecia Marquard. Fue una generacion que convirtio la culpa y la verguenza de los horrores cometidos en la "huida hacia la critica" (p. 35) y en la resistencia contra el conformismo de la negacion de la vida civilizada.

De esta manera, Marquard va a criticar el creciente entusiasmo por la etica filosofica del discurso que se beneficio de la genesis de una conciencia moral en la naciente Republica Federal Alemana liberada de los absolutismos. Esta nueva conciencia respondia al remordimiento de los alemanes por no haber sido capaces de enfrentarse y desobedecer al nacionalsocialismo y pretendia romper con este sentimiento e ir "contra todo lo facticamente existente en general" (p. 56). Ademas, esta conciencia comenzo a quebrantar tabues y a sacrificar totems pero, tambien, genero un nuevo discurso comun basado en la desobediencia retrospectiva, es decir, en la capacidad de absorber la mala conciencia y convertirse uno mismo en ella. Asi, apunta Marquard, se creo un nuevo discurso absoluto donde el hombre es, en si mismo, conciencia, y aquellos que lo asumen se convierten en vanguardia, dejando a los demas en el pasado y creando un supernosotros. sin embargo, Marquard nos alerta de estas posiciones, pues vuelven a caer en posicionamientos absolutos, a la vez que nos previene de algunas tendencias filosofico-sociologicas que abogan por el fin del individuo "como un progreso positivo" (p. 61) y donde se convierte en indispensable la figura de un Leviatan.

Por ello, Marquard nos advierte de la necesidad de colocar al ser dentro de su propia naturaleza finita: "Cuyo futuro mas cierto es nuestra muerte ... nuestro pasado mas inevitable es nuestro nacimiento" (p. 13). Este ser queda despojado de poderes absolutos y con su protagonismo rebajado al nivel de las formas finitas materiales propias de la realidad en la que vive. Asimismo, apunta que es necesaria una filosofia que apueste por el "retorno del individuo", idea que toma de W. Kraus (p. 62), pero que no le deje caer en posicionamientos absolutos y totalitarios, sino que le instruya en la division de poderes. Esta filosofia seria para Marquard el escepticismo. A su modo de ver, esta forma de pensamiento permitiria romper con la esclavitud epistemica de los absolutismos y apostaria por el dialogo basado, ante todo, en la libertad.

En este aspecto, la reflexion de Marquard apunta la importancia de reformular la idea de division de poderes que la doctrina clasica habia aportado basandose en la posibilidad de la individualidad politica y de la libertad. Sin embargo, en la actualidad, es necesario repensar este concepto ya que, como senala el autor, la division de poderes no es solamente una division politica, sino que determina la realidad de muchas formas y "esta diversidad de la realidad es la ocasion de la libertad humana" (p. 76). Ademas, la filosofia debe estar comprometida politicamente con el individuo finito, puesto que solo siendo ciudadano es real.

Paralelamente al concepto de division de poderes, Marquard construye buena parte de su pensamiento politico en torno al concepto de civismo burgues. Este debe configurar las relaciones politicas dentro de los Estados, primando siempre el centro ideologico y evitando los extremismos que repiten los discursos absolutistas y construyen un Estado de excepcion continuo. Por esta razon, en la reciente Republica Federal Alemana, la democracia parlamentaria se erige en torno a la idea de libertad del individuo y del pluralismo filosofico.

Ahora bien, uno de los aspectos en los que Marquard aporta claridad y nitidez, de manera brillante, es en relacion al concepto de filosofia. El amor a la sabiduria no debe entenderse unicamente como la pasion por el conocimiento, sino que tambien debe basarse en el analisis de la doctrina de vivir y de como construimos aquello que nos rodea. Por esta razon, no existiria la filosofia, sino que existen filosofias (1), basadas en la diversidad de esferas de la realidad que hay que conocer. La pluralidad de espacios conlleva la interdisciplinariedad, el pluralismo cientifico y, por tanto, aporta Marquard, la division de poderes, es decir, la libertad. Siguiendo con esta idea, la musica tambien jugaria un espacio importante en el entendimiento de la filosofia. La estetica filosofica y la metafisica tienen relacion con la musica, ya que permiten al ser apreciar la belleza y la finitud del tiempo en el que se envuelve (pp. 117-121).

En otro orden de cosas, Marquard aporta nuevas visiones a la filosofia de Johann Gottlieb Fichte (1762-1814) y de Joachim Ritter (1903-1974). Estos filosofos tambien resaltan la importancia del Yo en el analisis de la teodicea, por un lado, y en el estudio de la libertad civica burguesa, por otra. Ambos autores coinciden en la importancia que ha tenido la filosofia de la situacion historica para comprender la evolucion del ser y de la realidad que lo rodea. Sin embargo, no debemos pensar que Fichte y Ritter hayan sido escogidos por Marquard al azar, ya que parte de su trayectoria academica se ha basado en la revision de buena parte de la filosofia de estos dos pensadores.

En conclusion, Individuo y division de poderes es una obra de maxima actualidad para el analisis de la filosofia politica. En un contexto de crisis politica como en el que vivimos, resulta verosimil la circulacion de discursos absolutos que pretendan disuadir a la multitud. Sin embargo, la lectura de la obra de Marquard nos ofrece herramientas analiticas necesarias para explorar y comprender el porque de estas corrientes discursivas y como poder sortearlas bajo el amparo de la filosofia esceptica. Todo ello, a traves de una escritura sensata y reflexiva que envuelve al lector en un inconsciente metodico y analitico cargado de meditacion personal sobre nuestro propio modo de ser y de conocer.

(1) Cuenta Marquard que el analisis de "las filosofias" esta basado en las teorias de Hans Leisegang (p. 99).
COPYRIGHT 2013 Universidad Complutense de Madrid
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2013 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Almenara Niebla, Silvia
Publication:Foro Interno
Date:Jan 1, 2013
Words:1457
Previous Article:David Marquand, The End of the West. The Once and Future Europe.
Next Article:Reyes Mate, Tratado de la injusticia.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters