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ORIENTALISMO Y ANTIOCCIDENTALISMO: DISCURSOS QUE ENMARCAN LA REPRESENTACION DEL YO EN EL RELATO DE VIAJE DE INES ECHEVERRIA (IRIS).

Tras la revolucion de la independencia y durante todo el siglo XIX, se produce un aumento paulatino de publicaciones de relatos de viajeros chilenos que acuden a Europa y Norteamerica por diversos motivos, tales como asuntos diplomaticos, estudios, exilios, etc. (1) Hacia fines de siglo el perfil de dichos viajeros, sus motivos y sus rutas se multiplican y amplian. Por ejemplo, aparecen mujeres que viajan solas, asi como surgen travesias cuya razon de ser es la peregrinacion, evadir la realidad, encontrarse con uno mismo, etc. Finalmente, al radio delimitado por el tradicional Grand Tour se incorporan destinos como el oriente, a donde acudieron entre otros viajeros: Pedro del Rio Zanartu, el presbitero Jose Agustin Gomez y Carlos Walker Martinez (2).

Tierra santa (y de esta manera el oriente) se transformara en un lugar deseado especialmente por mujeres, seguramente porque habia menores reparos sociales para que viajaran solas hasta alli. La excusa de la peregrinacion religiosa favoreceria lo anterior. Los peligros, ademas, se habian reducido gracias a que comenzaria a operar durante la ultima decada del siglo XIX la agencia de los padres agustinos de la Asuncion. El vapor Notre Dame du Salut zarpaba periodicamente desde Marsella rumbo a Jafa, puerto desde el que los peregrinos se trasladaban hacia Jerusalen junto a experimentados guias. Esto promovera, entre otros factores, los viajes y relatos de las chilenas Ines Echeverria de Larrain (Hacia el Oriente: recuerdos de una peregrinacion a Tierra Santa, 1905) y Amalia Errazuriz de subercaseaux (Mis dias de peregrinacion en Oriente, publicado en la misma epoca).

El proposito religioso fue, sin duda, uno de los principales elementos que promoveria los primeros viajes de chilenos al oriente (especialmente al Medio oriente). Pero tambien hubo otras razones que ayudaron a que de alguna u otra forma el "oriente" o "lo oriental" captara el interes de este grupo de la elite chilena y se instalara como tematica en sus relatos. La crisis espiritual, como uno de los efectos de la discusion de la laicizacion del Estado, protagonizada entre conservadores y liberales, asi como el ambiente antipositivista transmitido desde Europa, propiciarian el deseo de reafirmar la fe con la peregrinacion, o de buscar otras posibilidades espirituales en oriente. Por otra parte, el enriquecimiento de mineros y banqueros tras la Guerra del Pacifico permitiria a sus familias darse mayores lujos y viajar por periodos prolongados. Pero sobre todo, el fuerte afrancesamiento de nuestra sociedad durante las ultimas decadas del siglo XIX, la admiracion por la arquitectura, pintura y letras francesas, seran una importante causa que incentivara el viaje al oriente y la descripcion de este. No olvidemos que en Paris durante la segunda mitad del siglo XIX se manifesto una pronunciada preferencia por los paisajes, motivos y temas exoticos de estilo orientalista. Esta tendencia fue desarrollada especialmente por artistas plasticos, tales como Jean-Leon Gerome (3), quien creo la Societe des Peintres Orientalistes en 1893. La fascinacion por oriente por parte de los galos se produjo desde las campanas de Egipto (1798-1802) y de argelia (1830), y aumentara mas tarde con la apertura del canal de suez (1869) (4). Las producciones de estos pintores tuvieron tal aceptacion por el publico frances, que durante la segunda mitad del siglo xix la pintura orientalista abundaba en los salones anuales de Paris. La practica del viaje a oriente y la tendencia a describir o recrear este tipo de escenas orientalistas se extendio a las distintas disciplinas artisticas. La literatura orientalista, por ejemplo, brindo significativos frutos y adquirio muchisimos adeptos (5). Esta moda llegaria tambien al sur de nuestro continente. Ruben Dario sera una buena fuente para demostrarlo. trasladado a Chile en 1886, el poeta nicaraguense se sorprende del considerable gusto orientalista manifestado por la alta sociedad chilena. invitado a los salones decorados con ese estilo pudo inspirarse para algunas de sus obras que hablan de objetos exoticos (6).

Mauricio Baros, no obstante, afirma que la construccion de un cierto imaginario oriental en Chile comenzo a gestarse varias decadas antes, al abrirse nuestra recien independizada republica a nuevos referentes culturales. Esto habria implicado la aparicion de un amplio abanico estilistico dentro del cual se encontraria la influencia de los estilos provenientes del oriente. Y en ese sentido, los viajeros europeos, y mas tarde los chilenos, serian los principales responsables de la instalacion del discurso orientalista en nuestro pais, utilizando como dispositivos para esta construccion el relato de viajes, la pintura, el grabado, etc. "In the first case the protagonists are the self same Chilean society, who enter in contact with the orient and orientalism be it through the influence of drawings, photographs, stories, etc. In the second case the protagonists are principally foreigners who visit our country during this period" (Baros, "Egypt" 3). Por lo tanto, las pinturas de Rugendas, el relato y los dibujos del naturalista Edward Poeppig, entre otros multiples viajeros que recorrieron nuestro territorio durante las primeras decadas tras la independencia, se encargarian de instalar las bases del orientalismo en Chile a traves de sus discursos hegemonicos. siguiendo a estos, el intelectual argentino Domingo Faustino sarmiento con su Viaje por Europa, Africa y America inauguraria la aplicacion del imaginario orientalista en un escrito sudamericano, atribuyendo ciertas caracteristicas de los beduinos del desierto a los habitantes de la pampa (Baros, El imaginario 25), y afirmando que: "Nuestro oriente es la Europa, y si alguna luz brilla mas alla, nuestros ojos no estan preparados para recibirla, sino a traves del prisma europeo" (sarmiento, Facundo 172).

En un articulo anterior titulado Hegemonia Occidental sobre el mundo. Los relatos de dos viajeras chilenas en Oriente (7), mostramos la construccion del mundo oriental a traves del relato de Ines Echeverria y Amalia Errazuriz, y se evidencio--con las metodologias planteadas por Edward said (Orientalismo 1978)--que estas autoras y viajeras fueron complices del discurso hegemonico europeo, pero al mismo tiempo se reconocieron a si mismas como individuos (mujeres) hispanoamericanos(as). La primera actitud se manifestaba a traves de sus comentarios y concepciones autoritarias (desde una posicion superior) respecto del "otro oriental", y la segunda, con sus constantes dudas y perplejidades respecto a lo que veian en oriente. La lectura que ahora realizamos incluye el analisis de la descripcion de individuos occidentales que aparecen en abundancia en el relato de viaje al oriente de Ines Echeverria. Nos enfocaremos en la relacion de las construcciones de los individuos occidentales y orientales desarrolladas por esta viajera, aspecto caracteristico en sus paginas de Hacia el Oriente: recuerdos de una peregrinacion a Tierra Santa (1905).

La propuesta se sustenta en no considerar al individuo oriental como el unico ser "extrano", "ajeno" u "otro" presente en este relato de viaje, sino que tambien incluir bajo este concepto a sujetos occidentales--ingleses, alemanes, espanoles e hispanoamericanos--que la escritora encuentra durante su peregrinacion.

El objetivo principal de este trabajo es demostrar que el orientalismo y el "antioccidentalismo" (u occidentalismo como lo entienden Buruma y Margalit), siendo discursos contradictorios, son empleados por iris como metodologia o camino para su autodefinicion. en su relato utilizara el orientalismo y el antioccidentalismo, pero no se identificara plenamente con ninguno de los dos. Pasara de una voz a otra: de la metropolitana a la periferica; de un orientalismo de origen europeo que defiende los valores occidentales, hacia un antioccidentalismo que critica dichos "valores". En ambos casos, la viajera caera en estereotipos, puesto que ella no deseara representar al otro en si, sino definirse a si misma a traves de la descripcion de este. Finalmente, en ese vaiven contradictorio, la autora deseara descubrir su propia voz, la de Ines Echeverria en medio de un pais, una sociedad y una clase con la que tampoco se identifica ni se siente comoda.

INES ECHEVERRIA BELLO

Ines Echeverria Bello nacio y murio en santiago de Chile en los anos 1868 y 1949, respectivamente. Fue criada de acuerdo a la costumbre de las clases acomodadas de la epoca: mediante institutrices y sin salir mucho de casa. luego contrajo matrimonio con un oficial de ejercito y tuvo cuatro hijas.

A pesar de que siguio el camino prototipico de la mujer de su estrato, la bisnieta de don Andres Bello pensaba y sentia de manera poco comun: se rebelo mediante su profesion de escritora contra las convenciones conservadoras impuestas al rol de la mujer en su medio. En 1905, junto con el nacimiento de su cuarta hija, publico su primer libro--el relato de viaje Hacia el Oriente-, y al mismo tiempo inicio en su casa tertulias literarias en las que participaron distinguidos personajes del ambiente artistico e intelectual, tales como: Augusto D'Halmar, Luis orrego Luco, Alone, Joaquin Edwards Bello, Mariano Latorre, Luis Arrieta Canas, Mariana Cox stuven, Fernando santivan y Teresa Prats (8), entre otros, conformando junto a la mayoria de ellos lo que Bernardo subercaseaux denomina como "espiritualismo de vanguardia". Esta corriente o tendencia estaria fundamentada en una

[s]ensibilidad literaria y estetica con un perfil distintivo en las primeras decadas del siglo [XX], un perfil que aun cuando tenga ciertos vinculos y afiliaciones con el modernismo literario (la influencia, el clima espiritual antipositivista) no puede [...] asimilarse a el, ni tampoco a algunas corrientes literarias que empiezan a perfilarse en esos anos, como el criollismo o el nativismo (Subercaseaux, Genealogia s/p).

De hecho, "Iris como la mayor parte de las autoras vinculadas a esta tendencia, tuvo una vision critica y mas bien negativa de Chile, situandose en las antipodas de ese nacionalismo que caracterizo las fiestas del Centenario" (subercaseaux, "Iris" 284).

El academico concluye que Echeverria seria una de las figuras mas destacadas de la literatura femenina de nuestro pais durante las primeras decadas del siglo pasado, y que sus desafios e ideales serian compartidos "con otras mujeres que se interesaron por la literatura y el arte, y que descubrieron a Ibsen y Bergson, a Maeterlinck, Tagore y Emerson; mujeres que desde un piso cultural catolico se abrieron a otras dimensiones de la espiritualidad: al misticismo, al espiritismo, al hinduismo y a la teosofia" (Historia 87).

Gozando del reconocimiento de sus pares por su desempeno literario--en tan solo cinco anos (1910) ya habia dado a conocer cuatro novelas: Tierra virgen, Perfiles vagos, Emociones teatrales y Hojas Caidas-, se atrevio tambien a publicar memorias, cronicas, diarios intimos y textos de variados generos. En la prensa de las primeras decadas del siglo XX aparecieron varios articulos suyos sobre distintos temas, tales como arte, costumbres y sociedad, que causarian revuelo por su contenido critico (9). Mediante su escritura y sus conferencias intento reivindicar los derechos de la mujer, y junto a otras mujeres intelectuales (Delia Matte, Amanda Labarca) fundo sociedades destinadas al mejoramiento educativo de la mujer y su emancipacion, por lo que algunos la reconocen como la primera chilena en mantener una lucha feminista (10). En este mismo sentido, Bernardo subercaseaux aclara:

El espiritualismo de vanguardia fue tambien una estrategia discursiva de la elite femenina, que por esa via afirmo su independencia y su emancipacion de la domesticidad a la que la constrenia la moral conservadora y tradicional de la epoca (Historia 87).

En 1922 se convirtio en la primera academica mujer de la Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad de Chile.

Considerando la interesante trayectoria de Ines Echeverria, deducimos que su viaje al oriente el ano 1900, asi como la escritura y publicacion de esta experiencia, pudieron significar un paradigma en la vida de esta chilena, que desencadenaria su debut en el mundo literario. Algo pudo ocurrir en ese viaje que le diera brios para atreverse--ya con 37 anos de edad--a publicar su primer libro (el relato de viaje).

ORIENTALISMO Y ANTIOCCIDENTALISMO

Para este analisis se entendera por orientalismo lo senalado por Edward said, es decir:

La distribucion de una cierta conciencia geopolitica en unos textos esteticos, eruditos, economicos, sociologicos, historicos y filologicos; y la elaboracion de una distincion geografica basica (el mundo esta formado por dos mitades diferentes, oriente y occidente) y tambien, de una serie completa de "intereses" que no solo crea el propio orientalismo. [...] Es una cierta voluntad o intencion de comprender--y en algunos casos de controlar, manipular e incluso incorporar--lo que manifiestamente es un mundo diferente (alternativo o nuevo); es sobre todo un discurso que [...] se produce y existe en virtud de un intercambio desigual con varios tipos de poder. [...] De hecho, mi tesis consiste en que el orientalismo es--y no solo representa--una dimension considerable de la cultura, politica e intelectual moderna, y, como tal, tiene menos que ver con oriente que con <<nuestro>> mundo (Said 34-35).

Para el tipo de estudio que proponemos, subrayamos sobre todo la ultima frase de Said, es decir, la consideracion del orientalismo como una dimension de la cultura que tiene menos que ver con oriente mismo que con nuestro mundo. Echeverria, de igual manera, al hablar del oriente estaria mas bien hablando de su propio mundo.

Habria que aclarar del concepto anterior el problema que plantea Araceli Tinajero: ?Como aplicar el orientalismo de Said a la realidad latinoamericana? "?Como son las formas de representacion que surgen de un discurso creado desde un 'margen' [Chile] a otro 'margen' (el Oriente)? ?Cual es la dinamica que surge del acercamiento de un 'sujeto exotico' hacia otro 'exotico'?" (3). si bien Ines Echeverria se apropia del discurso hegemonico, ella no es europea, sino sudamericana y, por consiguiente, se debe considerar que su relato refleja la construccion de un "otro" por parte de otro "otro" (si se observa desde la perspectiva hegemonica). Mary Louise Pratt da algunas luces en este sentido cuando senala en Ojos Imperiales: Escritura de viajes y transculturacion (1992), que existen diferentes expresiones contestatarias que se crean a partir del "margen" o "periferia".

Por lo tanto, al igual como postula Tinajero, nuestro estudio parte del orientalismo de said, pero no podemos compartir la vision entera de su teoria, puesto que el relato de viaje de Echeverria responde a una realidad y contexto diferentes. Y en esa diferencia justamente se aloja una forma de expresion alternativa por parte de Iris, que incluye lo que denominamos el "antioccidentalismo".

Entenderemos como sinonimos los terminos "antioccidentalismo" y occidentalismo, ya que nos referiremos al concepto definido por Ian Buruma y Avishai Margalit, que comprenden este ultimo como:
   Hostilidad a la Ciudad, a su imagen de cosmopolitismo desarraigado,
   arrogante, codicioso, decadente y frivolo; hostilidad a la
   mentalidad occidental, manifiesta en la ciencia y la razon;
   hostilidad a la burguesia asentada, cuya existencia es la antitesis
   del heroe que se inmola en el sacrificio; hostilidad al descreido,
   al que es preciso aplastar para que deje sitio a un mundo en el que
   reine la fe pura (21).

   o tambien como:

   Expresion de un resentimiento amargo frente al ofensivo despliegue
   de superioridad por parte de occidente, que se basa en la presunta
   superioridad de la razon. Mas corrosivo que el imperialismo
   militarista es el imperialismo mental que se impone mediante la
   creencia occidental en el cientifismo, la fe en la ciencia como
   unica manera de acceder al conocimiento (100).


Para denominar lo recien descrito, preferimos el termino "antioccidentalismo", al igual que Felix Romeo, en virtud de que se vuelve dificil "utilizar en castellano el termino 'occidentalismo' cuando se trata exactamente de definir su opuesto" (Romeo s/p). La Real Academia define occidentalismo como: "1. Caracter occidental; 2. Defensa de los valores que se consideran propios del mundo occidental o inclinacion hacia alguno de ellos". Y justamente "bajo la palabra Occidentalism ian Buruma y Avishai Margalit presentan una serie de reflexiones, pautas y topicos que han seguido los enemigos de los valores occidentales, y que ya tiene un nombre en castellano: <<Antioccidentalismo>>" (Romeo s/p) (11).

Tambien consideraremos otros conceptos propios del pensamiento critico hispanoamericano de los ultimos anos, que nos permitiran interpretar de manera mas precisa el ejercicio que emprende Echeverria en las paginas de su relato. Dialogaremos (tal como adelantabamos) con Ojos Imperiales de Mary Louise Pratt, puesto que ines Echeverria esta haciendo autoetnografia:

[Las] expresion[es] autoetnografica[s] se refiere[n] a instancias en las que los sujetos colonizados emprenden su propia representacion de manera que se comprometen con los terminos del colonizador. si los textos etnograficos son un medio por el cual los europeos representan para ellos mismos a sus (usualmente subyugados) otros, los textos autoetnograficos son los que los otros construyen para responder a esas representaciones metropolitanas o para dialogar con ellas (Pratt 35).

Por lo que la voz contradictoria de Echeverria reta a la tradicion europea que ha construido al oriental y al americano, denunciando los discursos metropolitanos que se han empleado en los relatos de viaje como un dispositivo para "crear" el oriente y America. Ademas podriamos decir que la escritora chilena se apropia de un genero narrativo--el relato de viaje--que pertenece a la voz hegemonica, transculturandolo. "Los etnografos han utilizado esta palabra para describir como los grupos marginales o subordinados seleccionan e inventan a partir de los materiales que les son transmitidos por una cultura dominante o metropolitana" (Pratt 32). Iris "transculturaria" el relato de viaje europeo, para describir al otro oriental desde la otredad hispanoamericana, y yendo mas lejos aun, para "crear"--por un mecanismo similar al practicado por los europeos--a los propios europeos y occidentales, re-presentandolos como unos verdaderos otros.

La viajera se enfrenta al discurso hegemonico de manera osada, puesto que no solo toma prestado y se apropia de un genero que pertenece a ese discurso hegemonico, para asi poner en entredicho lo que ese discurso ha construido del mundo medio oriental, sino que sobre todo lo emplea para hacer con Europa lo que Europa ha hecho con el mundo y, especificamente, con el individuo americano (y con ella misma). Ella realiza el ejercicio inverso: construye y crea al europeo posicionandose en su rol de "veedora". Y en este ejercicio las contradicciones de sus observaciones son multiples, lo que evidentemente se debe a su realidad de heredera de varias condiciones y a su intencion mas intima de autodefinirse.

Hay que considerar, finalmente, que la tarea emprendida por Echeverria para encontrarse consigo misma tal vez no habria sido posible en su obra, sino a traves de la narracion y descripcion que florece por el contacto con los "otros" (ya sean orientales u occidentales). Esto debido a que el conocimiento del "yo" a traves del "otro" es clave para las construcciones que ella realiza. Todorov explica en La vida en comun (1995) que "el hombre vive en su propio cuerpo, pero comienza a existir por la mirada del otro" (87). Es decir, todos tenemos una necesidad imperiosa de los otros, no para satisfacer nuestra vanidad, sino porque les debemos a los otros nuestra misma existencia, porque adquirimos el sentimiento de nuestra propia existencia por la mirada de los otros (Todorov 87). Esto ultimo es fundamental para las conclusiones de nuestro analisis, ya que a traves de la lectura del relato de Ines Echeverria se evidencia que es imposible estudiar a los "otros" sin desarrollar a la par un estudio sobre "nosotros" mismos; como tampoco resulta definirnos a "nosotros" sin construir, a su vez, una definicion del "otro".

Metodologicamente se demostrara lo antes propuesto a traves de la visualizacion de tres voces o tres posiciones desde las que se expresa Ines Echeverria en su relato de viaje: 1. La del europeo puro, o que pretende serlo, entendida como la vision hegemonica. 2. La del criollo hispanoamericano, acostumbrado ya en ese entonces a la transculturacion o ejercicio autoetnografico, y que se debate entre la hegemonia y la periferia. 3. La voz intima que puede identificarse con esas voces americanas que siguen siendo sometidas por el hombre blanco, tales como los mestizos y los indigenas, o bien, en el caso de Echeverria, de la mujer en todos sus estratos, que es desde donde nos habla mas profundamente esta autora (ya sabemos que en su obra estarian algunas de las bases del feminismo en Chile). En algunos momentos de su relato iris utiliza una de estas tres posiciones o voces, para luego desplazarse a la segunda o tercera, lo que genera un complejo discurso, cuyo proposito ulterior es la busqueda de una voz intima y propia.

VISION HEGEMONICA

El relato de viaje de Ines Echeverria es riquisimo en descripciones de la "realidad" oriental. Vemos en sus paginas representaciones en las que aflora constantemente una mirada europea en pos de la mision civilizadora que debe aplicarse en territorios sumidos en la "oscuridad" islamica. Una mirada, como veremos en el ultimo punto de este trabajo, que se resquebraja sorprendente y contradictoriamente a ratos por una perspectiva mas intima o "americana", especialmente cuando su analisis de las mujeres islamicas la inspira para sus reflexiones sobre la libertad y los derechos de la mujer (asi como de quienes siguen sometidos), situacion que la abruma personalmente mas alla de los "limites" del oriente.

En este punto se mostrara, por una parte, como la autora logra identificarse algunas veces con esa voz hegemonica que defiende los valores occidentales en perjuicio de los orientales, asumiendo el discurso orientalista que definia Edward said y que practicaria sarmiento en su relato de mediados del siglo xix. Por otra, se explicara como ese ejercicio de representacion del otro responde mas bien a una necesidad de autorrepresentarse.

Su condicion de mujer dentro de una sociedad preponderantemente machista y su origen hispanoamericano no son suficientes para ablandar totalmente en ella una posicion y tono autoritario al momento de hablar sobre el oriente (Ramirez 6). Pues se trata de una posicion que esta presente, segun Said, en todos los estudios de descripcion orientalistas (43). Desde que llega al oriente, iris describira a sus habitantes--especialmente a los musulmanes--con caracteristicas incivilizadas y propensas al retraso social y cultural: "La inhospitalidad, el salvajismo feroz, la complicacion de tramites inutiles que imponen al viajero, hacen pagar cara la vision de Constantinople (Echeverria, Hacia el Oriente 31).

No solo critica duramente la forma de ser del "otro oriental", sino que tambien rechaza su fisonomia o caracteristicas fisicas:

Lo que mas hiere es el tipo de la raza asiatica, con su color moreno amarillento, los ojos hundidos dentro de las orbitas y la expresion del envilecimiento salvaje. Desde la primera mirada se siente la degradacion, al observar en esas caras la codicia feroz, sin ninguno de los rasgos de energia o de dignidad humana (Echeverria, Hacia el Oriente 56).

Con estas palabras la viajera afirma que el oriental islamico es propenso biologica y naturalmente a un estado de barbarie opuesto a la "realidad" de las sociedades occidentales. "Estas sentencias, en donde el aspecto fisico es causa del comportamiento y caracter de los sujetos, corresponden a ciertas teorias de corte euro-centrista propias del siglo decimononico, que plantearon la diferencia de razas y categorizacion de estas" (Ramirez 4). Durante el siglo XIX se instalo una discusion ferviente respecto a este tema en practicamente todo occidente, expandiendose tambien en Chile e Hispanoamerica. Muchos intelectuales hispanoamericanos, entre ellos Domingo Faustino sarmiento, se apoyaron en teorias darwinistas para explicar la tozudez con la que algunos pueblos rehuian de la tan deseada civilizacion. Este pensador liberal argentino, desterrado en Chile durante la dictadura de Rosas, postularia que la raza espanola en si es propensa al estancamiento. Por lo mismo, se esfuerza en explicar que la mezcla entre espanoles e indigenas americanos habria producido una raza nefasta (12).

El aspecto fisico iria relacionado directamente con una supuesta actitud del individuo oriental (musulman), que es la que mas "hiere" a Iris cuando nos habla desde la voz eurocentrica: "Todo un mundo nuevo para mi, cuyo modo de ser, cuya postracion moral, retratada en esas fisonomias languidas, paralizadas, inertes, me hacen una impresion repugnante" (Echeverria, Hacia el Oriente 61). En estas ultimas palabras se observa un aspecto interesante: esta postracion moral de la que habla la viajera seria nueva para ella, dando a entender que no solo en Europa, sino que tambien en Chile, es una actitud que no se cultiva. "De alguna u otra manera, la narradora se ubica a si misma y, junto con ella, a todos los chilenos, en un marco distinto al oriental. Ella misma se comprende como un sujeto absoluta e indiscutiblemente occidental" (Ramirez 5). Su bandera sera en estos fragmentos la que defiende los valores occidentales del progreso, diciendo con firmeza que: "La vida no es ni puede ser la esterilizacion de las facultades; la vida es la energia y el sacrificio, y lo que de alli se aparte es humillante y es penoso" (Echeverria, Hacia el Oriente 61). Y entre sus valoraciones, el cristianismo sera clave. El individuo islamico tendria una fisonomia, una moral y un credo que lo apartarian de la verdad y del porvenir, como se puede leer en estas lineas: "Aquella santidad del lugar en que Jesus agonizo, estaban como profanados por la barbarie de la fiesta musulmana" (Echeverria, Hacia el Oriente 389).

El oriental islamico, por consiguiente, sera representado en algunos momentos del relato como la contracara del occidental. su aspecto fisico, su caracter, su expresion (lengua), su moral y sus creencias se opondrian totalmente a los valores que unen e identifican a las naciones occidentales: el progreso, las lenguas de origen latino y la cristiandad. Por lo tanto, tal como senala said en su Orientalismo, mas que hablarnos de oriente mismo, la viajera se empena por describir su propio mundo. Vale decir, mas que preocuparse por una representacion de lo "otro", esta intentando configurar una representacion de lo "suyo".

Antes de concluir este punto nos preguntamos por esa conviccion instalada en el relato de iris de que Chile e Hispanoamerica indiscutiblemente formen parte de la "occidentalidad". ?Como es posible que una chilena logre ver al oriental desde el "orientalismo"? ?Por que una chilena se identifica mas en algunos fragmentos con la fuerza hegemonica que colonizo su territorio, y no asi con otra tierra colonizada, como gran parte del oriente? Walter Mignolo ha de darnos una respuesta que explica este fenomeno, asegurando que en America se dio una situacion diversa a la de las colonias asiaticas y africanas. Varios hechos, dice el estudioso, marcan dicha diferencia que habria dado cabida, a su vez, a un trato y concepcion de parte del europeo--respecto a los americanos--distintos a los de aquel con el colonizado oriental:

La independencia de Norteamerica (1776) es la que abre las puertas para la expansion de la categoria de "occidente" a "occidentales americanos", que conducira luego a la palabra-clave de "hemisferio occidental". Esto es, las "indias occidentales" de las colonias hispanicas van dando lugar, paulatinamente, al "Hemisferio occidental"; una trayectoria ideologica y geocultural, si no opuesta, al menos significativamente diferente al "orientalismo" (Mignolo s/p).

Mignolo agrega que entre los acontecimientos que determinaron nuestra situacion respecto a Europa, de tal modo que esta nos incluyese dentro del hemisferio occidental, se encuentran: la independencia haitiana entre finales del siglo XVIII y comienzos del XIX; las independencias de los paises iberoamericanos a partir de 1810, y la independencia de Cuba en 1898. Concluyendo que:
   Lo que le da, finalmente, un lugar especial a "America" en el
   discurso del occidentalismo es que la reconversion de las "Indias
   occidentales" a "America" en el discurso del segundo colonialismo
   (Francia, Inglaterra), que corresponde a la etapa de formacion de
   los estados nacionales y de la distincion entre "America Latina" y
   "America sajona", nunca hizo de "America" algo semejante a la
   "otredad" (Mignolo s/p).


OJOS CRIOLLOS

La autora de Hacia el Oriente: recuerdos de una peregrinacion a Tierra Santa es gran observadora del sujeto humano en general, y por lo mismo se vuelve sumamente interesante tambien el analisis de la representacion que entrega de personajes occidentales (sobre el europeo y sobre el occidental no europeo). su percepcion de lo otro se extiende no solo a lo que concierne a la cultura oriental, como oposicion a la occidental, sino que es capaz de descubrir "otros" dentro de la misma occidentalidad, criticando ahora ciertos valores occidentales e instalandose asi una contradiccion en su discurso.

Sus alusiones a la poblacion inglesa, por ejemplo, manifiestan una cierta burla caricaturesca. sin duda admira a los ingleses por su energia y positiva disposicion, pero no busca parecerse a ellos en ningun momento de su relato; sino todo lo contrario, se afana en destacar las diferencias de su propia manera de ser con la de la mujer inglesa que la acompana durante los recorridos. Asi leemos en las siguientes lineas:

Al considerar la resistencia de Miss Livingston, en las excursiones, me he dicho mas de una vez que las inglesas son de fabricacion superior al resto del genero humano, debido quizas a la parte tan principal que se da a los ejercicios gimnasticos en su educacion; el hecho es que devoran leguas sin que los musculos se aperciban, que toman de asalto todas las costumbres con ardor de conquistadores y que hoy, en este calor torrido, fue ella, Miss Livingston, la que inicio proyecto de salida en la comitiva, desafiando aquella temperatura espantosa y alegando que un cielo semejante daria a todas las cosas aspecto extrano y que bien se podria sufrir algo, a trueque de tener un recuerdo mas en la galeria del cerebro ... El senor orbegoso [peruano] y yo nos dejamos convencer ... no obstante las amenazas de nuestros companeros que querian escudar su molicie con peligros imaginarios de fiebres, insolaciones y demas plagas de Egipto (Echeverria, Hacia el Oriente 416).

El fragmento que citamos parece expresar alabanzas a la superioridad de un aspecto desarrollado notablemente por los ingleses. sin embargo, entre estas lineas de supuesta "admiracion" aflora la anotacion socarrona, con la que Iris no pretende otra cosa que mostrar dicho aspecto excepcional del britanico como un exceso o afan desmedido, que pierde su sentido en ciertos casos. Al hacer alusion a que estos "devoran leguas", que "toman de asalto con ardor de conquistadores", esta empleando un lenguaje critico respecto a esa pretension del ingles--sobre todo el del siglo xix--de poseer el mundo. Anade que la inglesa es capaz de todo con tal de conservar "un recuerdo mas [y uno extrano] en la galeria del cerebro", lo que alude a esa condicion de "veedor" propia del discurso androcentrico del que nos habla Mary Louise Pratt en toda su obra. se atribuye, en este caso, a una mujer (Miss Livingstone) esa mirada masculina que se considera a si misma unica y universal. Echeverria, por tanto, no esta sino criticando a su modo, sutil e ironico, justamente esa tradicion practicada por los ingleses de "apropiarse" del mundo, no solo fisica y politicamente, sino sobre todo descriptiva y narrativamente.

La ironia aflora comunmente para criticar desde la posicion del mas debil. De hecho, mediante la ironia se vuelve fuerte el debil. Tal como nos recuerda Bruno onetto, lo ironico descubre lo ignorado y el descubrimiento siempre es penoso (s/p). La ironia, por consiguiente, es un recurso retorico, una manera de hablar sobre las cosas que los griegos definieron como "un hablar disfrazado", lo que explica la razon de que hagan uso de esta herramienta los que hablan desde una posicion no hegemonica. Pero la ironia tambien emerge cuando quien habla comparte ciertos valores con lo criticado, provocando que su reprobacion no pueda ser absoluta y que opte por expresarse desde una posicion intermedia. En ese sentido, Ines no ha sido la unica voz que ha usado la ironia como recurso de critica en el relato de viaje. Por ejemplo, en el relato de Mary Kingsley, una de las pocas mujeres que estuvo a cargo de expediciones en Africa durante la segunda mitad del siglo XIX, ella utiliza la ironia para referirse a sus pares hombres. La viajera comparte con ellos iguales valores, pero al mismo tiempo sabe que es una excepcion y minoria, porque es la unica mujer que realiza esa labor.

La estetizacion [propia del discurso del 'veedor'] es remplazada por una implacable ironia comica aplicada a ella misma y a quienes la rodean. [...] Al mismo tiempo que se burla de la soberbia y el deseo de posesion de sus pares hombres, la ironia de Kingsley constituye su propia forma de dominio, desplegada en un mundo pantanoso que el explorador-hombre no ha visto o no quiere ver (Pratt 384).

La ironia tambien le acomoda a Iris en cuanto que ella es portavoz de una mirada que representa el proyecto liberal hispanoamericano-criollo, "que politica e ideologicamente, implicaba la fundacion de una sociedad y una cultura americanas descolonizadas e independientes, manteniendo al mismo tiempo los valores europeos y la supremacia blanca" (Pratt 322). La critica a Miss Livingston no puede ser total y directa, puesto que la viajera chilena se encuentra hablando desde una voz que tambien comprende la supremacia blanca y gran parte de los valores europeos como los adecuados para su propio mundo.

El relato continua de modo ironico: "Nos resignamos a ser menos intrepidos que Miss Livingston y continuamos la excursion protestando de los musculos de acero de esas britanicas que resisten todas las distancias" (Echeverria, Hacia el Oriente 474). En esta ultima sentencia no aparece por ninguna parte el deseo de parecerse a la inglesa, sino por el contrario, se asume una condicion distinta, se revela conocer dicha diferencia, se acepta y se somete el discurso a una protesta contra la manera de ser de aquella mujer imparable. Miss Livingston representa al pueblo ingles en general, que para el caso particular de este estudio corresponderia a un "otro", es decir, a un ser diferente al "yo" que habla a traves del relato. Ines no esta viendo desde sus ojos de "europea", ni desde ojos "puramente americanos", sino que toma prestados unos lentes intermedios que definimos como los ojos del hispanoamericano o euroamericano criollo, capaz de comprenderse distinto al europeo en su totalidad, pero manteniendo el respeto y aplicacion de ciertos valores hegemonicos. No se debe olvidar que la escritora arrastra en sus venas lo que alguna vez sentenciara su destacado bisabuelo, don Andres Bello: que en buena medida America habria de seguir siendo la 'tierra de Colon' (13).

Los alemanes tambien son atrapados por el lente critico de nuestra autora. En El Cairo, ciudad atiborrada de turistas, Ines Echeverria se topa con alemanes y realiza las siguientes anotaciones respecto a las mujeres de ese grupo:
   Nunca escasean en estos bailes las alemanas con recargos inauditos
   de adornos sobre sus senos protuberantes, que las hacen parecer ni
   mas ni menos que fortalezas ambulantes. [...] Un grupo de alemanas,
   inmutables como ciudades fortificadas, pero que no sabrian acaso
   defenderse del menos intrepido de los asaltantes (454).


Aqui se esta planteando un juego descriptivo de logica inversa. Mientras la acompanante inglesa es fuerte y aguerrida, las mujeres alemanas son gruesas, pero sin que la fisonomia les sirva de nada util. En ambos casos, tanto en el de la inglesa como en el de las alemanas, lo que podria ser presentado como cualidad (la fortaleza mental o fisica) ha de dar un giro para convertirse en un defecto: terquedad excesiva y robustez innecesaria, respectivamente. ?Que esta planteando Iris con estas sentencias? ?No propone acaso como es que ella concibe a la mujer tanto en su aspecto como en su modo? Dice, sin decir, cual es la talla adecuada para el sexo femenino, que esta lejos de la protuberancia de las mujeres alemanas. Defiende, sin defender, que todo deseo debe tener limites, pues de lo contrario ha de volverse obstinacion, como es el caso de la mujer inglesa. Ines se esta atribuyendo a si misma la autoridad suficiente para poder designar lo que debe predominar en el plano de las costumbres y de lo estetico: mujeres de talles delgados, con vestimentas recatadas, pero con personalidades que les permitan salir al mundo y hacerse cargo de si mismas.

Lo interesante es que ella utiliza una mirada capaz de criticar y rebatir lo que ingleses y alemanes dan por sentado, desde una posicion que no deja verse a si misma empequenecida. La transculturacion sucederia en la medida en que ella asume a su vez prejuicios y, por ende, adopta algo parecido a esa condicion de "veedor"' que tanto rechaza, para luego "construir" su propia representacion del "otro europeo".

Un pasaje que reafirma esa posicion en la que su voz criolla se toma el derecho de criticar y con ello construir un imaginario propio respecto al individuo europeo es aquel en que Ines dialoga con un pasajero frances en la cubierta de un barco. Del dialogo se desprende que la autora es capaz de distinguir e impugnar los grandes vicios de la posicion hegemonica:
   --Senora, ?cuantos dias tiene Ud. de navegacion para ir a su
      pais?-.
   --Treinta, senor-. Desde aquel momento quedo convertida en
      personaje
   fantastico; el prestigio de esas distancias recorridas, me
      envuelven
   en una aureola legendaria.

   --?Debe Ud. llamar mucho la atencion en su pais?-.
   --si, senor, porque soy oscura y las gentes de mi tierra tienen
      tipos
   claros-. !Cuadro plastico! Mi interlocutor creia que eramos negros
   y resulta que yo, que le parezco clara, soy morena en aquel pais de
   gentes rubias y alabastrinas.

   --?Que idioma hablan Uds.?-.
   --El javanes, senor-.
   --?Y la religion?-.

   --La hindu-. Deje al corriente de cuanto queria saber a este feliz
   mortal. Nada le extrana que en esas regiones mitologicas, que nunca
   ha visto en su Mapamundi, se hable javanes y se profese el hindu;
      lo
   unico que le admira es encontrar una criatura tan exotica que hable
   frances y que vista a la europea. Luego me pide como un favor el
   tomarme fotografias, que iran probablemente a engrosar su coleccion
   de arabes beduinos, de mongoles o de negros abisinios (25).


Ines juega nuevamente con la ironia, y con ella deja al descubierto la ignorancia en la que se ve sumido el ojo hegemonico, que al desear abarcarlo todo deja de aprehender de verdad. se trata de un fragmento riquisimo en cuanto a la multiplicidad de posiciones y voces que la autora adopta. Al hablar en el mismo idioma y vestir a la moda francesa, se ubica dentro de la mirada europea. Al reirse de la falta de conocimiento del mapamundi de este hombre, se desplaza a su condicion de euroamericana que le ha permitido tener una vision del mundo mas periferica. Luego, al presentarse como supuesta habitante de un pueblo lejano que practica una "extrana" religion y cuyo idioma es totalmente desconocido para el oido europeo, esta queriendo demostrar su mejor conocimiento del mundo en comparacion con un individuo frances y, al mismo tiempo, se esta acercando a la voz mas puramente americana que sigue luchando contra el sometimiento de ese discurso hegemonico, que la desconoce y no logra comprenderla. En este sentido, M. L. Pratt senala que: "Mientras la metropoli imperial tiende a imaginar que determina la periferia (por la difusion del resplandor de la mision civilizadora o del flujo de capitales del desarrollo, por ejemplo), por lo general es ciega frente a la dinamica opuesta: la dinamica del poder que cada colonia tiene sobre su "madre patria" (25). Por lo que en este caso, el poder o dominio lo ejerceria Echeverria sobre el sujeto frances, materializado en un "mejor" conocimiento de la periferia y, en consecuencia, del mundo.

La pregunta que nos debemos hacer en este punto es: ?Cual es el verdadero proposito que esconden estas lineas con matices "antioccidentales"? ?Criticar a la metropoli y darle a Hispanoamerica el lugar que merece? En algun sentido si, pero lo que mayoritariamente motiva el relato de Iris es la definicion de una posicion propia y personal, es decir, la definicion de la voz de Ines Echeverria frente al mundo. Este ejercicio se observa cuando la autora demuestra que la busqueda de si misma y de una especie de estado espiritual y estetico que ella pretendia encontrar en Tierra santa--y en Medio oriente-, no solo es obstaculizada por el elemento racional, frio y antiestetico simbolizado por el pueblo ingles o aleman, sino que tambien por ciertas actitudes de individuos occidentales hispanoamericanos presentes en el relato. Toda situacion que la aleje de ese estado antes descrito sera rechazada duramente por la viajera.

Le molesta, por ejemplo, la "chabacaneria" de monsenor Albano, candidato brasileno al obispado de Ceara, pues la inspiracion poetica y espiritual de iris estaria muy lejos del ambiente tropical y del alegre colorido centroamericano: "Entre los no muy apuestos jinetes descuella Monsenor Albano, candidato al obispado de Ceara (Brasil) con su tipo aceitunado y traje vistoso, como el plumaje de un ave de los tropicos" (Echeverria, Hacia el Oriente 83). o bien: "Monsenor Albano hace rapidas apariciones envuelto en una carpeta de colores vivos que lo convierte en una florida planta tropical trasplantada en un invernadero de Francia" (486). La ironia reaparece en estos ultimos fragmentos como un recurso que permite "transculturar" con sutileza. iris toma el concepto de "lo exotico"--tan europeo-, apropiandoselo y destruyendolo en su ejercicio. Una actitud que surge del exotismo, segun Todorov, es que "el otro es preferido sistematicamente al yo mismo" (305), y ese fundamento radica solamente en que el otro es "extrano" o diferente; por lo que "la forma en que uno se ve obligado, en abstracto, a definir el exotismo, indica que se trata, no tanto de una valoracion del otro, como de una critica de uno mismo, y no tanto de la descripcion de una realidad, como de la formulacion de un ideal" (305). Pero para Ines, monsenor Albano no seria un "extrano" atractivo asi como lo comprende el exotismo hegemonico. Este "otro" (Albano) no es presentado como un sujeto preferido en relacion con ella misma desde ningun punto de vista. Por lo que en este caso la viajera desbarata el concepto eurocentrico de exotismo, riendose y criticando al europeo por su afan de "exotizarlo" todo, al punto de convertir en objeto a un sujeto americano (manifestado con su metafora de la planta florida llevada al invernadero de Francia). La autora no ve nada "exotico" o atractivo (segun el concepto de Todorov) en el "chabacanismo" de este sacerdote americano que lleva vestimenta tropical en medio de una peregrinacion a Tierra santa, revelando, respecto a este punto, una posicion distinta a la europea.

Otra pregunta que nos persigue desde las primeras paginas de su relato, e incluso desde el titulo, es: ?Que ha ido a buscar exactamente Echeverria al oriente? Tal como hemos ido senalando paulatinamente, creemos que la autora va a encontrarse consigo misma, y el escenario oriental, totalmente contrario a su realidad, puede ser de gran ayuda en cuanto metodo de definicion por contraste. Oriente, ademas, es ese lugar mistico, misterioso, sensitivo, natural y fidedigno--segun lo que ha aprendido de los imaginarios europeos--que podria ofrecerle un ambiente propicio para conectarse consigo misma. Ines Echeverria ha ido al oriente en calidad de peregrina a Tierra santa, existiendo evidentemente una busqueda religiosa en su andar. Pero esa exploracion no puede enmarcarse solamente en el cristianismo y catolicismo, puesto que la autora conoce, recorre y construye un "oriente" mucho mas amplio, donde el ejemplo de Jesucristo, asi como las ensenanzas de Buda, pueden ser igualmente validos.

La gran decepcion de Iris es que a pesar de hacer esfuerzos enormes para encontrarse con ese mundo mistico, son pocas las veces en que puede abandonarse a un ambiente propicio. En la persecucion de ese oriente espiritual se tropieza constantemente con obstaculos: con los orientales, con los europeos e hispanoamericanos. Y cuando goza de cierta calma durante el recorrido, lo que ve ante sus sentidos no es el oriente de sus suenos, no es el paraiso espiritual imaginado una y mil veces, porque el oriente que ha ido a buscar esta chilena de alta sociedad no se halla en ninguna parte. El oriente de esta viajera es una construccion, es una creacion, es un mundo inventado por ella misma, que cuando se asoma en su relato se le escapa de manera escurridiza, colmandose sus frases de dudas y contradicciones.

VOZ INTIMA

Es sorprendente observar los contradictorios giros que se producen durante la narracion de Echeverria. Las descripciones de las mujeres orientales, por ejemplo, seran momentos del relato en que la autora opta por dos voces simultaneamente (una europea y otra americana), seguramente ante la imposibilidad de sentirse duena plenamente de una sola voz. La mujer oriental despertara en Ines un rechazo constituido por los prejuicios e imaginarios que ha heredado de la tradicion europea. Pero al mismo tiempo, se identificara con aquella en virtud de su propia condicion de mujer, lo que puede proyectarse tambien a una simpatia y solidaridad con la realidad del americano aun sometido por el hombre blanco y la herencia hegemonica. Es que tras las independencias:
   No todos habrian de ser liberados, igualados y fraternizados por
   las revoluciones sudamericanas, como tampoco por las revoluciones
   de Francia y Estados Unidos [...]. Con respecto a los sometidos
   --los pueblos indigenas, los esclavos, los sectores de mestizos y de
   gente de color privados de derechos civicos, y las mujeres de todos
   los grupos--, las guerras de la independencia y sus secuelas
   reconfirmaron en general el dominio masculino blanco, catalizaron
   la penetracion eurocapitalista y muchas veces intensificaron la
   explotacion (Pratt 342-343).


En consecuencia, iris experimentara y encarnara una dualidad impresionante. Por un lado es totalmente heredera de la tradicion eurocentrica, en cuyo rol civilizador ella cree; pero por otro, rechaza la condicion androcentrica que fundamenta dicha tradicion y, que entre otras cosas, ha negado durante toda la historia que las mujeres sean duenas de si mismas. Esto consciente o inconscientemente la acerca a la voz de los sometidos que reclaman contra la voz dominante.

En el siguiente pasaje de su relato sale a la luz esa voz que clama justicia por las mujeres islamicas: "Hay un proverbio arabe que dice asi: <<si tienes una mujer, un fusil y un caballo y te encuentras en necesidad, vende primero tu mujer, despues tu fusil, pero no vendas nunca tu caballo>>. Toda mi dignidad femenina se habia sublevado ante tal cinismo de semejante proverbio" (Echeverria, 372). A traves de la realidad de la mujer oriental, Ines se desplaza hacia su condicion personal.

Marcela Prado senala que:
   Como mujer nacida en el seno de una familia ligada a los grupos
   oligarquicos, casada con militar de ascendencia vasca y de
   abolengo, el discurso de Iris reproduce, por un lado, la ideologia
   de su clase y, por otro--y asumiendo su condicion de mujer-, se
   rebela contra dicha ideologia, principalmente a traves de un
   discurso anticlerical. La voz se erige como librepensadora y se
   conecta con las diversas corrientes que circulan en las primeras
   decadas del siglo XX: corrientes orientalistas, decadentistas,
   socialistas, experimentalistas, con un cristianismo libre de dogma,
   con un discurso ideologicamente zigzagueante, ambivalente, que se
   mueve desde las posiciones mas aristocratizantes sobre el arte y la
   vida, hasta la voz emancipadora de una mujer que hace un
   planteamiento revolucionario sobre la maternidad, el matrimonio, la
   educacion (47).


Lo cierto es que el relato completo de Ines Echeverria es un trabajo de autodescubrimiento, de autodefinicion personal. La lectura nos revela una confrontacion entre el mundo externo y el mundo interno de la viajera. Y es esta lucha la que nos demuestra que Iris, a traves de su relato, mas que pretender hablar de los "otros", siempre ha tenido la intencion y el hondo proposito de hablarnos sobre si misma, sobre su vision del mundo, su concepcion de la belleza, su valoracion de la poesia y su busqueda espiritual. Una exploracion que se traduciria literariamente en el "espiritualismo de vanguardia", representado especialmente por Echeverria y practicado por un grupo de mujeres cuya sensibilidad se fundamentaba en "que el reino del espiritu no tenia fronteras ni nacionalidad. [Eran] mujeres que practicaban una suerte de ecumenismo espiritual" (Subercaseaux, "Iris" 284).

La escritora va a oriente, por consiguiente, en busqueda de esa espiritualidad, que es la puerta hacia el desprendimiento de las ataduras sociales que la agobian (14). Y en ese sentido, todo lo que la aparte en su viaje de ese mundo intimo y mistico, se le presenta como obstaculo. "Cuanto mas vale, me he dicho mil veces, la penumbra confusa en que se agitan las creencias de cualquier discipulo de Mahoma, que la descarnada materialidad de un naturalista" (433), dira Ines sin censura. Y sus mayores trabas seran los "otros", como manifiesta una y otra vez.

Para concluir la idea anterior se tomara nuevamente el ejemplo del "otro" ingles. En estos terminos se queja de ellos: "Para abandonarme al encanto de mi emocion intima, necesito defenderme de Miss Livingston, cuya erudicion corre fria como la hoja de acero de un cuchillo" (374). La comparacion denota el deseo de remarcar la frialdad y la sequedad propia de una mente extremadamente racional, en oposicion a la tendencia natural de la voz que narra, amiga de lo sensible, intuitivo, emotivo e intimo. En lo concreto, cuando Ines Echeverria describe a Miss Livingston vuelca la atencion en si misma, en su propia manera de ver e interpretar el mundo. Es decir, su alusion al "otro" es un metodo para finalmente expresar, comunicar y proponer una tesis o una vision de su realidad. Miss Livingston, los ingleses o el mundo ingles estan lejos de ser la preocupacion ultima de iris, lo que realmente la aqueja es la actitud poco emotiva, poco artistica y poco poetica con que descuella--segun sus prejuicios--el "veedor" ingles. Lo que le duele es el reinado de la razon, del dato, de la ciencia, por sobre el mito y la poesia, independiente de quienes sean los que practiquen esto que ella rechaza. La descripcion de la inglesa no cumple otro rol que una herramienta o ejemplo para su protesta. La descripcion del otro, insistimos, debe ser entendida aqui como un medio para un fin, no un fin.

Ines dirigira varias veces su critica contra las inglesas en esa direccion:
   Que agradable y bien merecido reposo se toma por las tardes en las
   terrazas de los hoteles cuyos jardines rescatan todas las molestias
   del dia con la belleza de los magnolios y palmeras, la seduccion de
   sus prados, la magnificencia inesperada de sus diversos puntos de
   vista [...] si en cada rincon no se encontrara una de esas inglesas
   capaces de afear un Eden [...] (458).


El elemento ingles en este "Eden", por lo tanto, no calza, sobra, molesta, en cuanto que simboliza lo contrario al ideal que persigue la autora. La inglesa habra de convertirse en un simbolo de una actitud que Ines utiliza para poder resaltar su propuesta personal, su mensaje y su vision poetica, emotiva e irracional del mundo. Por consiguiente, el "antioccidentalismo" del discurso de la viajera se utiliza como metodologia, mas no como fin ultimo, puesto que la autora no busca definir con su relato una voz comun que la identifique con un cierto grupo "antioccidentalista", sino descubrir y determinar su voz intima, interna, oculta y singular.

Si tuviesemos que definir la voz narrativa de Ines Echeverria segun expresiones literarias anteriores, mas que ser heredera de lo que habrian practicado las "exploratrices sociales" (15) de las primeras decadas del siglo XIX, habria que ubicarla junto a la "La mujer adultera" de Albert Camus (decada de 1950). Es decir, igualarla menos a esa manera de expresarse de las viajeras Mary Graham y Flora Tristan (que M. L. Pratt diferencia de la manera de expresarse de los discursos masculinos y androcentricos, afirmando que buscaban en primer lugar poseerse a si mismas), y acercarla mas a ese lamento desesperanzador de la francesa nacida en Argelia de la obra del autor franco-argelino.

Si bien las primeras escriben desde adentro (en cuanto mujeres), como senala Pratt, de todos modos, no pueden dejar de sentirse parte de esa perspectiva hegemonica, en donde su forma de intervencion imperial se expresaria en terminos de "reformismo social". Mientras que la mujer francesa nacida en Argelia que crea Camus responde a una realidad periferica de mas de un siglo despues. Ella acompana a su marido al interior de Argelia y en dicho viaje no encuentra nada como ella se lo imagino. Frente a ello la protagonista "revela sus perplejidades y dudas respecto a lo que ve, cosa que no hace jamas el veedor-hombre; ella en cambio, senala que detecta cosas todo el tiempo que no puede descifrar" (Pratt 400). Hay una escena en que la mujer observa sola el desierto de noche y se devuelve llorosa al lecho conyugal, pensando que ese reino desierto nunca sera suyo. Esto ultimo podria representar una metafora de lo que Ines Echeverria pudo sentir tambien al escribir su relato de viaje de regreso en su casa en Chile.

CONCLUSION

A traves de los tres puntos desarrollados se ha demostrado que en su relato de viaje a oriente, Ines Echeverria utiliza el discurso orientalista y el antioccidentalista con un proposito intimo: el de descubrir y autodefinir una voz personal y singular. iris intenta rebelarse en su primera obra (que es este relato) contra las voces externas que la han pretendido definir a lo largo de su vida. su familia, su clase social, su pais, etc., siempre le han dicho como es que ella debe ser y que debe hacer. La ensenanza catolica, sus institutrices francesas e inglesas, el codigo social de la elite santiaguina, entre otros, no le han permitido escoger un camino propio, sino que le han impuesto uno rigido contra el que ella habra de sublevarse.

Su relato de viaje a oriente corresponde a su debut literario. Con esta obra comenzara un largo trabajo de autodescubrimiento que la escritura le ayudara a ejecutar. Es esa condicion de primer libro la que justifica tambien la confusion de voces contradictorias dentro de sus paginas. El viaje a Oriente hubo de significar un gran impulso para que la autora se atreviese por fin a publicar, y a pesar de que no firma con su nombre, efectivamente desde entonces no dejara de escribir. El encuentro con el "otro"--salir de los limites nacionales y enfrentarse a realidades diversas--seria esa especie de umbral que hubo de cruzar, la potencial escritora, para determinar su destino y futuro en cuanto tal. sin duda, su viaje puede leerse como uno de formacion, en que la protagonista sale al mundo para no volver sino despues de encontrarse consigo misma.

Se puede concluir que la intencion principal del relato de viaje de iris es intima y poetica. Y ese desapego con la realidad, esa re-presentacion del mundo mediante un criterio literario, nos conduce mucho mas a un posible conocimiento de la autora misma, que al entendimiento de otros pueblos; a un descubrimiento de la intimidad del yo, mas que a una comprension de los "otros". Este ejercicio, en definitiva, distanciara el relato de Echeverria de un verdadero interes por comprender a los "otros", y lo acercara hacia el descubrimiento del complejo mundo interior de la autora, produciendose como resultado una obra fuertemente contradictoria.

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Veronica Ramirez Errazuriz

Universidad Adolfo Ibanez

vramirez@uai.cl

(1) Vicente Perez Rosales viaja a completar su formacion escolar a Europa en 1825 y publica sus experiencias durante la segunda mitad del siglo xix. Lo mismo ocurre con Isidoro Errazuriz durante la decada de 1850. Aparecieron viajes cuyo motivo fue el exilio, como es el caso del relato de Vicente Grez (1893). se publicaron otros que responderian a diversas intenciones de viaje, tales como los escritos por Benjamin vicuna Mackenna a lo largo de dicho siglo. Para profundizar en este tema, vease Viajes relativos a Chile de Guillermo Feliu Cruz (1962).

(2) Nuestra tesis doctoral consistio en el analisis de los relatos de los primeros viajeros chilenos que fueron al oriente. Los titulos de los relatos y los anos de sus viajes son: Viaje en torno al mundo por un chileno (1880-1882) de Pedro del Rio Zanartu; Impresiones de Viaje de un chileno (1887) del presbitero Jose Agustin Gomez; Mis dias de peregrinacion en Oriente (1893) de Amalia Errazuriz de Subercaseaux; Cartas de Jerusalen (1896) de Carlos Walker Martinez; y Hacia el Oriente. Recuerdos de una peregrinacion a Tierra Santa (1900) de Ines Echeverria de Larrain. No se incluye al argentino Domingo Faustino sarmiento, pues si bien viaja a Argelia enviado por Chile el ano 1845, fundando la voz sudamericana que describe el oriente, no es chileno. tampoco se incluye a Adolfo Rivadeneyra, quien nacio en Chile mientras su padre (el reconocido editor espanol Manuel Rivadeneyra) instalaba una imprenta en Valparaiso. La razon es que si bien este connotado editor, corresponsal y orientalista mantiene contacto con nuestro pais, lo cierto es que su formacion fue espanola y vivio como tal durante toda su vida. su modo de aproximarse al oriente, por consiguiente, respondera a otro contexto y perspectiva, permitida por la formacion y cultura europea en donde se desarrollo. su relato se titula El correo de Bagdad. Del Irak a Siria por la ruta clasica de los mercaderes (1869), y su afan responde mas bien a uno de caracter etnologico. (Ver: Ramirez, Veronica. Ficcion y creacion del mundo oriental en relatos de viajeros chilenos del siglo XIX. tesis doctoral. santiago: Universidad de Chile, 2014).

(3) Gerome fue uno de los pintores franceses que mas se intereso por los temas orientales. A partir de 1853 empezo a viajar regularmente a Turquia, Egipto y Asia Menor, y sus pinturas de oriente Proximo le dieron renombre. Uno de sus cuadros mas conocidos es Plegaria publica en la mezquita de Amr (El Cairo, 1870).

(4) El neoclasicismo fue la primera gran corriente pictorica que toco el tema, aunque lo hizo preferentemente para glorificar las hazanas de Napoleon y con un fin propagandistico para la grandeza del Imperio. En el romanticismo, la seduccion por el oriente significo un medio para evadir o alejarse de la realidad. La ubicacion de una escena en oriente (lugar lejano y ajeno) permitia al pintor y a quienes veian su produccion expresar sus deseos ocultos o ilicitos (erotismo), vedados en los ambientes cotidianos occidentales. El academicismo consagro este genero a mediados del siglo xix cuando Jean Auguste Dominique Ingres, presidente de la academia francesa, pinto sus escenas de banos turcos y odaliscas (entre sus obras destaca La Gran Odalisca, Louvre, 1814).

(5) Los viajeros antes mencionados, Del Rio, Gomez, Walker, Echeverria y Errazuriz, revelan en sus relatos el tipo de lecturas que habian realizado en momentos previos a sus viajes. Entre estos libros destacan: Las mil y una noches, Viaje por Egipto y Siria (1788) de Volney, Carmen (1845) de Merimee (llevada a la opera por Georges Bizet en 1875), Viaje en Oriente (1851) de Nerval, Constantinopla (1853) de Gautier, Salambo (1861) de Flaubert, entre otros.

(6) Vease: (Tinajero, "La muerte" 69-100). Alli se analiza la presencia del orientalismo en el modernismo hispanoamericano, especificamente en la obra de Ruben Dario.

(7) Ramirez, Veronica. Revista Chilena de Literatura 77, abril 2010.

(8) De todos estos nombres, tal vez sea el de Teresa Prats el menos conocido. Teresa Prats de Sarratea fue una distinguida educadora, pariente de don Andres Bello (al igual que Ines Echeverria), que sirvio en el Ministerio de Educacion durante varios anos. Dejo ademas un plan de estudio para la economia domestica y un texto guia para dicha ensenanza. Gabriela Mistral escribio un poema que lleva su nombre, incluido en su libro Desolacion, y ademas solicito que el Liceo de Ninas No. 7 se denominase Teresa Prats.

(9) Vease: Echeverria, Monica. Agonia de una irreverente. Santiago: sudamericana, 1996.

(10) Subercaseaux dice que: "Sin duda la figura mas destacada del feminismo aristocratico fue Ines Echeverria de Larrain (1869-1949)" (Historia 87). Vease para este punto tambien: Kottow, Andrea, Atenea 508 (2013); Prado, Marcela. "Ines Echeverria Bello (iris)...", 1999.

(11) Juan Jose Sebreli utiliza a menudo este termino en su ensayo: El asedio a la modernidad. Critica del relativismo cultural.

(12) Vease: Domingo Faustino Sarmiento. Conflictos y armonias de las razas en America (1883).

(13) Pratt nos recuerda como ejemplo de que Colon seguia muy presente todavia para los liberales criollos, el hecho de que "el general Bolivar habia elegido el nombre de Gran Colombia para la gran republica sudamericana que esperaba fundar [en la primera mitad del siglo xix]" (322).

(14) El uso del termino "peregrinacion" para titular su relato es mucho mas amplio y abstracto de lo que se pueda pensar en un inicio. En primer lugar, Ines no solo recorre Tierra santa, sino que se desplaza ampliamente por Medio oriente. En segundo lugar, si bien su viaje posee un motivo espiritual, no se limita a un tipo de desplazamiento acorde a los parametros catolicos o cristianos, pues demuestra interes por otras religiones y creencias que acoge con igual o mayor entusiasmo, tales como el hinduismo y el budismo; reflejandose con ello su inclinacion hacia la teosofia, como ese movimiento eclectico occidental que funde religiones y esta directamente relacionado con los movimientos esotericos espiritistas de finales del siglo XIX.

(15) Concepto acunado por la critica alemana Marie-Claire Hoock-Demarle para analizar la obra de Flora Tristan y Bettina von Armin. Pratt nos dice respecto a las exploratrices sociales: "si la tarea de los hombres era recoger y poseer todo lo demas, estas viajeras [Graham y Tristan] buscaban en primer lugar y por sobre todo recogerse y poseerse a si mismas. su reclamo territorial fue el espacio privado, un imperio personal de las dimensiones de una habitacion. Desde estos reductos privados del propio yo, Graham y Tristan se describen a si mismas emergiendo para explorar el mundo en expediciones circulares que las transportan a lo nuevo y a lo publico, para volver despues a lo conocido y a lo clausurado" (295).
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Author:Ramirez Errazuriz, Veronica
Publication:Revista Chilena de Literatura
Date:Apr 1, 2017
Words:11767
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