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OBSOLESCENCIA Y REVITALIZACION DE UN PARQUE. ACCION COLECTIVA, COGNICION Y CIUDADANIA EN LA APROPIACION DEL ESPACIO PUBLICO.

OBSOLESCENCE AND REVITALIZATION OF A PARK. COLLECTIVE ACTION, COGNITION AND CITIZENSHIP IN THE APPROPRIATION OF PUBLIC SPACE

Introduccion

Los espacios publicos de las ciudades contemporaneas se transforman constantemente, tanto en su estructura fisica perceptible como en los usos que sugieren diferentes dinamicas sociales de apropiacion. En dicha transformacion juegan un papel clave diferentes aspectos: las mutaciones del espacio fisico que obedecen al desgaste connotadas comunmente como deterioro, algo que suele ser de interes central para la planificacion urbana, encargada de mantener las condiciones de usabilidad de los equipamientos urbanos y de otras estructuras que conforman dichos espacios publicos. Pero tambien hay otras dimensiones de ese cambio que son de interes en este articulo, asi como para una rama de los estudios urbanos centrados en el analisis de los dispositivos sociologicos o antropologicos que intervienen en la configuracion de los espacios publicos. Nos referimos, por un lado a la "obsolescencia", entendida no como una cualidad intrinseca de la materialidad urbana, sino como el producto de la valoracion simbolica que realizan diferentes actores de un espacio publico, de su materialidad y de sus usos. En segundo lugar, hacemos alusion a las mutaciones generadas por la calidad y cantidad de las practicas de apropiacion social y politicas que actores individuales y colectivos, en su calidad de urbanitas y de ciudadanos, hacen del espacio publico, algo que es fundamental para evaluar el funcionamiento de un lugar publico en una dimension de tiempo extendida.

Nuestra reflexion sobre este tipo de transformaciones no se enfoca en espacios genericos. Nos basamos en las mutaciones experimentadas por un espacio urbano, disenado en funcion del ocio, en una ciudad intermedia latinoamericana, Manizales- Colombia, algo que sin duda le confiere un matiz a las dinamicas que pretendemos estudiar. Mas especificamente, analizamos un escenario publico como un parque ubicado en un sector popular de la ciudad, el cual refleja una transicion en funcion de los usos y concepciones que se tienen de este. A traves de una lectura en clave etnografica de estas transiciones, afirmamos que la condicion de novedoso, obsoleto y revitalizado de un espacio publico urbano como un parque, dependen no solamente de su materialidad y del papel que cumple en su mantenimiento la municipalidad, sino de un complejo entramado de relaciones sociales y politicas de actores locales en este espacio, asi como de la puesta en funcionamiento de mecanismos de valoracion simbolica del espacio por parte de usuarios, transeuntes y vecinos del parque.

Autores como Obando y Salcedo ofrecen una definicion de los parques que funge como punto de partida para entender nuestro proposito. Para ellos

Los parques son espacios que deben ser politicamente abiertos para todos. Y arquitectonicamente deben posibilitar una multiplicidad de usos. Pero socialmente no son universales, ya que los parques son espacios urbanos producidos por ciertos grupos de ciudadanos que en ciertas ocasiones infortunadas pertenecen a la delincuencia. Esta circunstancia lleva a que los parques puedan ser concebidos por los habitantes de una ciudad como extranos a ellos, asi como algo que no les pertenece y hasta ni les concierne. (Obando y Salcedo, 2015, p.52)

Empleando otros terminos, se puede plantear que la representacion sobre los aspectos urbanisticos y arquitectonicos que participa en la definicion de un parque, asi como de su vida social, es relativa a un conjunto de actores, antes que universal. De lo anterior se colige que las representaciones que llevan a calificar un parque como inseguro para un tipo de sus usuarios o frecuentadores, no lo es para otros que lo pueden emplear para usos no convencionales, es decir, para formas de apropiacion, en este caso de ocio, ilegitimas o ilegales; en otros terminos, este tipo de usos suelen no ser coherentes con la funcionalidad del diseno originario del espacio publico y con los usos de las poblaciones mayoritarias que se supone deben apropiarselo.

Es ahi donde se manifiesta la importancia de entender los procesos socioculturales y politicos que se entretejen detras de los espacios publicos en una dimension temporal que permita ver diferentes momentos y formas de apropiacion. A traves de la lectura de diferentes momentos en los que un parque es apropiado por tipos de actores y acciones disimiles, accedemos a diferentes versiones reivindicatorias del ejercicio de la ciudadania, a traves de manifestaciones alternativas del disfrute de lo publico.

Marco Teorico

Reflexiones sobre los usos, concepciones y apropiaciones de los espacios publicos urbanos

Algunas lecturas que se hacen del concepto de espacio publico plantean que esta nocion ha perdido especificidad llegando a ser restrictivo dado su marcado caracter espacialista, producto de las concepciones del urbanismo moderno. La nocion de espacio publico es fluctuante en funcion de los intereseses de quienes aborden la realidad que refiere. En ocasiones se hace enfasis en su caracter de espacios que sirven para el encuentro y transito de personas (Burbano, 2014), algo que puede incluir la plaza, el parque, la calle, el centro comercial, el cafe, el bar, etc. (Obando y Salcedo, 2015). Otros, ademas destacan los intercambios que favorece y lo conciben como un "dispositivo topografico y social capaz de hacer eficaz al maximo el encuentro y el intercambio entre los hombres" (Gamboa, 2003, p .13)

Asi como la nocion de opinion publica, la de espacio publico puede referirse a la "esfera publica", alli donde la sociedad desafia al Estado, estableciendolo como un espacio de libertad. Para los propositos de nuestro analisis, el espacio publico no se agota ni esta asociado unicamente a lo fisico-espacial (plaza o parque), sea de una unidad (un parque) o de un sistema de espacios. Es, mas bien, un ambito contenedor de la conflictividad social, un espacio complejo de reivindicacion de la ciudadania que contiene distintas significaciones dependiendo de la coyuntura y de la ciudad de que se trate.

Los lugares pubicos pueden crecer, presentar un apogeo y declinar en la medida en que el espacio, la actividad o los edificios adquieren o pierden significado (Lamizet, 2002; Piveteau, 1995). El espacio publico cuando es utilizado para comunicar transmite simbolos que, a la vez, son compartidos y contribuyen a diferenciar los usos que se hacen del lugar y que generan pertenencia con el mismo (Lamizet, 2002); en este sentido es que se construye la apropiacion del espacio publico.

Con el tiempo, las practicas vienen a proporcionarle identidad a los lugares mas alla de las intencionalidades que les quieren atribuir sus disenadores (Delgado, 2015; Monnet, 1998). Low (2009) mostraba como en sus ejemplos de la Plaza de la Cultura y de la Plaza Central en San Jose de Costa Rica, la contradiccion existente entre los propositos nunca neutrales de la planificacion de los espacios publicos cuando se busca su revitalizacion y la recepcion que tienen entre los pobladores.

Uria (2001) en su analisis sobre lugares para el ocio en ciudades espanolas, plantea que los espacios publicos--en el caso concreto de los espacios recreativos--no pueden considerarse, territorios neutros o pasivos sino construcciones de agentes sociales activos, que pueden reflejar y reproducir, a la vez que estimular o retardar determinadas dinamicas sociales. Afirma que para adaptarse a la nueva realidad de la sociedad contemporanea, este tipo de espacios se redefinen en un nuevo contexto, cuando no se crean ex novo o se transforman a tal punto que desembocan en tipos claramente desviados de sus puntos de origen anteriores.

Asi las cosas, aunque se pretenda definir la identidad de un parque o de una plaza apelando a la atribucion de cualidades esteticas de su diseno que los disenadores esperan comunique ciertos sentidos a sus usuarios, las practicas de apropiacion son realmente las que le asignan su identidad, con independencia a veces de las pretensiones de los planificadores. Otros autores en Colombia (Paramo y Burbano, 2014; Paramo y Garcia, 2010; Paramo y Arroyo, 2014) abordan la otra cara de la moneda, la cual no se puede desdenar en un analisis del espacio publico disenado: la materialidad del espacio--el escenario de la interaccion diria el sociologo Goffman (2000)--condiciona las actuaciones de los usuarios. Asi en este articulo, consideramos que "los usos y las practicas no ocurren en el vacio, por lo que resulta importante explorar el dominio que despliega la configuracion espacial del lugar como facilitador de las practicas y los usos que dan inicio a un diseno espacial" (Paramo y Burbano, 2014, p. 8).

Las dos cualidades del espacio publico senaladas anteriormente son importantes para entender la transicion de un espacio como un parque que pasa de ser novedoso a obsoleto, para posteriormente ser revitalizado como el caso que es objeto de analisis en este articulo. Asi las cosas, siguiendo el argumento de Low (2009), no es neutral, en terminos de ocio, el diseno de un parque para usos convencionales. Este es pensado para practicas de ocio licitas y sobre todo legitimas, de acuerdo con los parametros morales de los planificadores. Estos espacios cuando se inauguran obedecen a un uso convencional que restringe el acceso a los sujetos sociales sobre los que recae, por ejemplo, el estigma de consumidores de sustancias psicotropicas o de "vagos". Es esa carga ideologica que excluye a un tipo de usuarios la que puede funcionar para definir la identidad del parque. Posteriormente, cuando el parque no se corresponde en sus usos con esa identidad y empieza a ser apropiado por los que antes eran excluidos, por usuarios no convencionales, se expresa una contradiccion entre los usos del diseno y los usos reales que afectan la identidad del espacio que puede ser pensado como "obsoleto", "deteriorado" o "peligroso". En otro momento el espacio publico puede ser intervenido por los disenadores urbanos o por otros actores, que intentan restituir su uso convencional.

Por otro lado, intriga que sea corriente el empleo de nociones de espacio publico en el contexto de la planificacion urbana y a veces en ambitos academicos que se construyen en detrimento de otras que podrian considerarse mas oportunas a la hora de mostrar la pluralidad de usos, significados y funciones de un espacio de y para los encuentros y las intersecciones.

El reconocimiento o la negacion de dicha pluralidad, incluso de los marginados, excluidos y estigmatizados socialmente, trasciende el importante ambito de los derechos y se inserta en el de las lecturas que los actores individuales y colectivos suelen hacer de los otros en los escenarios publicos que son construidos como territorios, siempre para grupos especificos. Delgado (2015), a este respecto afirma:

Reconozcamos, de entrada que, dejando de lado su acepcion juridica como espacio de titularidad publica, es decir, propiedad del Estado y sobre el que solo el Estado tiene autoridad, la idea de espacio publico, tal y como se aplica en la actualidad, trasciende de largo la distincion basica entre publico y privado, que se limitaria a identificar el espacio publico como espacio de visibilidad generalizada, en la que los copresentes forman una sociedad por asi decirlo optica, en la medida en que cada una de sus acciones esta sometida a la consideracion de los demas, territorio por tanto de exposicion, en el doble sentido de exhibicion y de riesgo. (p. 57)

La discusion y el analisis de este tipo de espacios publicos, como un parque, es de importancia central, no solo en los paises del primer mundo, sino tambien en las ciudades latinoamericanas, por una razon senalada por algunos urbanistas calificados como post-modernos. Algunos de ellos afirman que en el ultimo tiempo el espacio publico ha estado desvaneciendose (Carrasco, 2011; Janoschka, 2002; Salcedo, 2002). Segun su perspectiva, los espacios publicos, definidos como lugares de construccion de ciudadania y encuentro social, han sido al menos parcialmente sustituidos por espacios pseudo-publicos. Asi las cosas,

Si el espacio publico moderno significaba exposicion, debate critico, interaccion entre clases y autenticidad, su existencia ha sido cuestionada por la nueva sociedad informacional y la ideologia privatista que la acompana: el habitar tradicional ha sido reemplazado por condominios y otras formas de comunidades enrejadas y el mercado ha sido completamente reemplazado por el mall, al menos en el imaginario colectivo. (Salcedo, 2002, p.6)

En funcion de lo anterior, escenarios de naturaleza publica como parques que se transforman en sus usos y en la manera en que son evaluados y vividos, permiten ver encuentros y desencuentros sociales, estrategias de apropiacion de diferentes actores urbanos que van mas alla de la reivindicacion de un espacio y tienden a la reivindicacion de la ciudadania, siempre bajo parametros morales o ideologicos provistos por la cultura.

Metodologia

Este analisis de las transiciones en la estructura fisica de un parque, pero sobre todo de las transformaciones en materia de apropiacion y de la interpretacion cognitiva que se hace de dicho espacio, se llevo a cabo a traves de una aproximacion etnografica realizada entre los meses de agosto de 2016 y agosto de 2017. El diseno metodologico de este estudio se dividio en tres momentos. En un primer momento se recabo informacion de fuentes primarias y secundarias tales como los diarios locales, planes de desarrollo de las administraciones municipales del ano 2000 hasta la actualidad, documentacion de los archivos historicos barriales (aclarando que para el caso del barrio estudiado, la junta de accion comunal no posee un archivo comunal), asi como la busqueda de cartografia municipal. En segundo lugar se realizo la fase de campo. Durante esta fase, desde una vision etnografica, se disenaron y realizaron talleres cartograficos con actores estrategicos como lideres locales, representantes de la junta de accion comunal y en general con los habitantes del barrio. Estos talleres fueron unas de las actividades centrales que aportaron a la recoleccion de informacion y concrecion de los datos. De igual forma se aplico la observacion participante y directa, por tres o cuatro dias a la semana durante un ano, alternando con la aplicacion de entrevistas a los habitantes del barrio. En tercer y ultimo lugar, con la informacion de campo obtenida, mas la revision de fuentes primarias y secundarias, se llevo a cabo la sistematizacion y el analisis de la informacion dando como resultado una reflexion conceptual y empirica que permite entender un fragmento de la realidad cambiante concerniente a los usos sociales de espacios publicos anodinos y habituales como un parque urbano.

Las categorias que orientaron el analisis se derivaron tanto de la revision conceptual de la tematica, como de una depuracion a la luz de los resultados del trabajo de campo. Las categorias privilegiadas son produccion y apropiacion del espacio publico, usos y concepciones espacio publico, accion colectiva, obsolescencia territorial y revitalizacion del espacio publico.

Resultados

Primer momento: de la fundacion del lugar al deterioro y la obsolescencia

Nuestra empresa etnografica se ubica en un sector compuesto por disimiles unidades habitacionales que poseen diferentes nombres pero que comparten los mismos espacios publicos. Es el caso del barrio Santos de la ciudad de Manizales, una ciudad enclavada en los Andes centro-occidentales de Colombia. El barrio Santos se localiza al sur de la ciudad. Alberga una poblacion de clase media-baja, lo cual equivale, en el sistema de clasificacion imperante en Colombia para tasar las tarifas de los pagos de servicios publico, a estrato tres, en una escala en la que el estrato uno (1) corresponde a la poblacion de menos ingresos y el seis (6) a la de mayores ingresos.

El barrio limita al sur con la via Panamericana, al norte con el Barrio la Isabela, al oriente con el Barrio Camilo Torres y al occidente con el Barrio el Guamal. Su fundacion data de 1998 (1), ano en el cual se empezaron a entregar las primeras viviendas, junto a equipamientos publicos como el parque y las canchas que son objeto de indagacion en este articulo, al igual que una unica via que conecta al barrio con otros sectores de la ciudad, la cual es utilizada para el moderado flujo de peatones, motociclistas y automoviles que caracteriza el sector.

Los espacios publicos de interes en este analisis, aunque se encuentran en el barrio Santos, son comunes a otro sector conocido como los conjuntos de Villamercedes, el Mirador del Cable y el conjunto Santo-Domingo, los cuales se encuentran en los borrosos confines del barrio Santos, o allende estos limites, segun quien trate de definirlos. El espacio publico en el que analizamos transformaciones, en virtud de las concepciones que recaen sobre el, asi como por sus usos y usuarios a lo largo de cerca de dos decadas, se concreta en tres equipamientos: dos canchas y un parque infantil. Las canchas son escenarios que en sus comienzos experimentaron frecuente actividad deportiva, en torno a la practica del microfutbol y del baloncesto, dos deportes que los planificadores suponen apropiados para estos espacios. Asi lo dejan entrever las entrevistas realizadas a los dirigentes comunales salientes de su cargo; manifestaban que el barrio contaba con excelentes lideres deportivos y sociales; a lo que se le sumaba que para la epoca existia una gran reciprocidad e integracion entre las familias del barrio.

El parque infantil es el otro equipamiento que fue de uso frecuente en sus albores. Segun los relatos, los ninos, acompanados por sus padres solian visitarlo sobre todo en horarios alternos a los de la escuela y con manifiesta frecuencia los fines de semana. El estado del equipamiento, las estructuras metalicas de los juegos estaba en buenas condiciones, lo que permitia un uso a su maxima capacidad y resultaba atractivo para usuarios y acompanantes.

El numero de usuarios potenciales del parque se incremento en la medida en que fueron construyendose el resto de unidades residenciales que hacen parte del sector; se hizo mas grande la poblacion (2), pero los espacios publicos siguieron siendo los mismos.

Antes de dar inicio al trabajo de campo ya contabamos con algunas nociones previas que apuntaban a que la zona del parque era el lugar donde por naturaleza los habitantes del sector se encontraban, compartian y dinamizaban la vida comunitaria. Lo anterior gracias en parte a la experiencia personal de uno de los investigadores, que tuvo que ser compartida y analizada reflexivamente por los dos para incluirla como dato.

Esas experiencias sistematizadas coincidian con los relatos de quienes habian sido habitantes los del sector desde su fundacion. Coincidian en las entrevistas en que durante los primero anos de ambos espacios los equipamientos eran de calidad y que eran utilizados con frecuencia por los habitantes del sector. Segun sus evocaciones manifestadas en las entrevistas, las personas del barrio interactuaban entre familias al igual que con las demas personas que solian frecuentar el sector. Algunos habitantes declaraban que existia para entonces una Junta de Accion Comunal (JAC) que velaba por el cuidado de los diferentes equipamientos del barrio, asi como por la creacion y promocion de actividades ludicas y civicas, que, segun los relatos, tenian la funcion principal de congregar los vecinos del barrio y consolidar los lazos comunitarios.

En parte esta dinamica fue decayendo en virtud de la llegada al barrio de nuevos vecinos, habitantes de las unidades habitacionales de construccion mas tardia. Los recien llegados no necesariamente se articulaban a la logica de integracion prestablecida. Segun las versiones de los entrevistados, el debilitamiento en la integracion comunitaria tuvo sus consecuencias en el mantenimiento de los espacios publicos.

Esto coincide en los relatos de los pobladores con una ruptura en la dinamica del sector, particularmente referida a los usos del espacio publico. Segun lo manifestado por un entrevistado, "las cosas fueron cambiando; con el paso de los anos el sector dejo de ser lo que era". El espacio vivido, el que autores como Lefebvre (2000) o Monnet (2000) conciben como el espacio que es apropiado por diferentes grupos humanos, donde los sujetos construyen sus experiencias en la cotidianidad, en este caso se transformo. El arribo de nuevos vecinos al sector confronto a los antiguos habitantes del sector a nuevos vecinos, que eran en esencia desconocidos. Lo anterior es problematico, si entendemos que la experiencia cotidiana del espacio vivido se fundamenta en la idea de la familiaridad: espacio fisico familiar, mismo equipamiento, mismas calles; sujetos del sector familiares, antiguos vecinos, participantes del mismo tipo de actividades; temporalidades familiares, usos del espacio en ritmos identicos. Al llegar los vecinos que no se integran a la dinamica comunitaria se integran al espacio vivido, bajo un conjunto de ideas que los encasillan como diferentes. La representacion del otro, la alteridad como se suele entender en la antropologia, cuando se refiere a desconocidos, puede implicar su estigmatizacion.

Los humanos cuando desconocen al otro, a un nuevo vecino, a un recien llegado, por ejemplo, este puede resultar sospechoso, peligroso por desconocimiento y por la diferencia que esto supone (Carrion, s. f.; Dammert, 2004). Cuando el otro se torna familiar y es integrado en una comunidad, se borran los limites que definen la diferencia, empieza a ser de los "nuestros". En el caso del barrio Santos, ademas de llegar otros vecinos, llegaron vecinos que usaban el espacio publico del parque en otros horarios, en las noches por ejemplo, y no necesariamente para practicar deporte. Tampoco eran ninos. Lo anterior tuvo lugar en un periodo de decadencia de la actividad comunitaria en el sector, lo cual se tradujo en la casi desaparicion de actividades organizadas en el parque y en el desmejoramiento del equipamiento urbano, ante la ausencia de la actividad comunitaria para su mantenimiento y la insuficiencia de la administracion municipal para mantenerlo en condiciones apropiadas. Se materializo asi un deterioro, que tuvo su impacto en la valoracion simbolica de un espacio que por dejar de obedecer a los usos designados que tenia en su tiempo de "novedoso", se torno en "obsoleto".

Las referencias en los discursos de los habitantes del sector hablan de una transicion de un espacio familiar a uno no amigable y en cierta parte resistido por la gente del sector. Estas narraciones sobre el cambio experimentado por el sector coinciden con las observaciones etnograficas: en efecto, en una parte importante del periodo de observacion en el parque no era habitual ver los ninos y ninas jugando. Tampoco eran observables las evocadas reuniones, festivales o los innumerables torneos de futbol referidos en los discursos de los habitantes del sector.

Algo que si resultaba frecuente evidencia en ese periodo de observacion (e incluso al final) era personas que sacaban a pasear sus mascotas, generando la sensacion de que aquel espacio publico es apropiado para llenarlo de excrementos animales, no siempre recogidos por sus amos. Tambien ha sido frecuente apreciar a diferentes grupos de jovenes calificados por los habitantes del sector como "desocupados", como "muchachos perdiendo el tiempo" o "vagos".

En los discursos de los habitantes se escucha con regularidad que este escenario se convirtio en foco de consumo de sustancias psicoactivas. Durante la primera fase de trabajo de campo era comun acceder a versiones que asociaban dicho espacio y sus usuarios habituales con representaciones de lo ilegal, lo prohibido, lo fuera de la norma. Una de las entrevistadas manifestaba que solia visitar los espacios publicos como minimo una vez al dia, acompanada de su nieta que se divertia haciendo uso de los espacios verdes y de las zonas de juego, mientras ella limpiaba el parque, recogia las basuras. Relataba que en algunas ocasiones cuando llegaba, el lugar se encontraba ocupado por personas que, a su juicio, no hacian "buen uso" del mismo.

Segun esta narradora, el problema radicaba en que las personas utilizan el espacio para traer a las mascotas a hacer sus necesidades sin tomarse la molestia de recoger sus excrementos. A lo que agregaba que los jovenes, en lugar de "divertirse sanamente, hacer deporte, o simplemente jugar con los amigos", utilizan el espacio como lugar para el consumo de "vicio". Lo anterior lo presentaba como la principal razon para dejar de visitar el parque con su nieta.

De las observaciones derivamos que en efecto los usuarios del parque eran muy pocos e inconstantes. A grandes rasgos se notaba la soledad del lugar, al igual que el desmejoramiento del equipamiento. Segun la comunidad algunos de los equipamientos infantiles fueron hurtados por habitantes de la calle y los que sobrevivieron no estaban en el mejor estado, lo que imposibilitaba o incidia en la poca intensidad de su uso. Por otra parte, eran evidentes las basuras y materia fecal de perro por casi todo el sector. Los escenarios deportivos como canchas al igual que el parque se encontraban en muy mala condicion, las mallas estaban agujereadas y las paredes que las sostienen, aun en la actualidad, se estan desmoronando, los desagues que poseen se encuentran tapados, en conclusion, es un escenario que ha sido tocado por el olvido y el deterioro. Esta situacion de deterioro del espacio fisico y la degradacion de las formas sociales a traves de las cuales se practica el espacio han coincidido para que sea valorado como "obsoleto". En terminos del uso social del espacio, se destacan dos razones. La primera radica en la perdida de compromiso, de interes y apropiacion de los habitantes del barrio, quien en cabeza de su junta de accion comunal ha descuidado los sectores publicos comunales. Y la segunda se debe a la presencia de personas -con practicas catalogadas como no convencionales- que hacen un uso diferencial del espacio, lo que genera tensiones entre quienes utilizan el mismo.

Segundo momento: la voluntad de revitalizar el espacio a traves de la accion colectiva

Pasado un buen tiempo de trabajo de campo, empezamos a percibir que las dinamicas en el sector no variaban mucho y que las acciones colectivas para intervenir el parque eran practicamente inexistentes. Al tiempo nos enteramos de la conformacion de una nueva JAC que llevaba tan solo dos meses de funcionamiento, la cual, segun algunos de sus lideres, tenia la intencion de generar pertenencia y trabajar por los habitantes del barrio. Un habitante en particular y lider de la JAC, Wilmar, un hombre de unos treinta anos, procedente de otra ciudad, emprendio un proyecto con la intencion de transformar las dinamicas de apropiacion del espacio publico del parque. Su iniciativa era recuperar los usos convencionales del parque, por parte de los habitantes convencionales de este tipo de escenarios. Su motivacion la encontraba en su propia experiencia de vida en la que, segun el, este tipo de canchas en su ninez habian participado en su formacion en torno a valores morales y de ciudadania que lo alejaban de aquellos que prevalecen entre los usuarios no convencionales que son calificados de viciosos. Intento entonces replicar una experiencia que habia tenido en la ciudad de Bogota: la creacion de un colectivo de ninos y jovenes, que con el apoyo de sus padres, emprendieran actividades que aporten en la generacion de una "vision de vida diferente, basada en el deporte, el estudio, pero sobre todo, en la pertenencia con el barrio y con sus escenarios publicos" (Wilmar, comunicacion personal, 5 de agosto de 2017).

Pasados los dias del encuentro con este habitante empezaron aparecer carteleras realizadas por la junta de accion comunal que invitaban a participar de la creacion de una escuela de futbol popular en el barrio. Al principio la aceptacion era muy poca, la gente no creia que hubiera alguien dispuesto a donar su tiempo para este proyecto, ademas de que pensaban que el sector era un lugar peligroso, donde solo mantenian personas no muy deseables.

Sin embargo, con el pasar de los dias, las actividades de practica deportiva empezaron a ser frecuentadas por ninos y ninas quienes participan activamente de las mismas, tanto asi que empezo a circular el rumor sobre que en el parque habia un joven que era profesor y que estaba ensenandole a los ninos del barrio a jugar futbol. En torno a este proyecto, de un individuo respaldado por la accion colectiva de la JAC, se empezo suscitar un mayor interes en la comunidad por saber sobre el proyecto deportivo, sobre quien lo lideraba, algo que tuvo su efecto a la postre en la incorporacion de un numero mayor de participantes que revitazaban el espacio a traves de la restitucion de su uso convencional.

Ese interes incidio en la moderacion de los prejuicios existentes sobre el parque. Eso no significaba que los usos no convencionales desaparecieran. De lo que se podria hablar es de una redefinicion de los tiempos en los que los usuarios convencionales y no convencionales practicaban este espacio publico. No hubo un acuerdo explicito, ni un dialogo para que esto se diera. A pesar de eso, la valoracion simbolica de los habitantes en general sobre este espacio no esta asociada de manera univoca con nociones socialmente negativas proximas al peligro, al deterioro, a la vagancia.

Es necesario senalar, no obstante, que el proyecto deportivo que se ha ido consolidando tuvo un duro inicio. Al principio solo participaban algunos ninos y ninas, pero con el pasar del tiempo se empezaron a involucrar los padres de familia y la comunidad en general.

Algunas de las acciones derivadas de este proyecto y de otras iniciativas de la JAC, se han traducido en intervenciones fisicas sobre el espacio en cuestion. Por ejemplo, se suelen organizar brigadas de embellecimiento y de recoleccion de basura. Asimismo se ha dado inicio a clases de aerobicos una vez por semana y, de la misma manera, se ha promovido la conformacion de una escuela deportiva popular acompanada de un torneo de futbol que busca la integracion de todos los habitantes del sector.

Dichas acciones colectivas de apropiacion en torno a los usos convencionales, han alejado formas de valoracion que inciden en la manera en que los actores se apropian del espacio publico. Ahora no es evaluado como un entorno inseguro o como foco para el consumo de sustancias psicoactivas. Pareciere que el lugar esta recuperando la vida que poseia antes a traves del restablecimiento de los usos convencionales.

A pesar de que aun el escenario tiene la presencia de actores considerados por los actores que se aglutinaron en torno a las JAC como no gratos debido a las practicas no convencionales que fomentan, a lo que se le suma que la recuperacion y puesta de los escenarios publicos se manifiesta con lentitud, en la actualidad es perceptible una apropiacion del espacio mas incluyente. En esta ultima linea, vale la pena destacar que a pesar de la inexistencia de acuerdos explicitos entre los usuarios de usos convencionales y no convencionales, el parque se ha tornado en un espacio donde tienen expresion diversas maneras de apropiacion, del ejercicio de la ciudadania desde concepciones morales divergentes.

Dicusion

Como bien lo senala una tradicion de los estudios territoriales, la produccion del espacio esta determinada por las relaciones sociales (Lefebvre, 2000). El espacio publico, por su caracter compartido, constituye el epitome de esa expresion de colectividad. Pero referir colectividad no significa un acuerdo para apropiar el espacio bajo los mismos supuestos morales ni simbolicos. Asi las cosas, las conductas asociadas a las formas divergentes de apropiacion espacial se corresponden a principios culturales de accion que pueden marcar una distancia entre los actores que se apropian, y aun de quienes disenan y construyen materialmente el espacio publico, a traves de ciertas consideraciones que constituyen geografias morales. Las geografias morales se concretan en los repertorios de las categorias a traves de las cuales es valorado un espacio, sometido a juicios y prejuicios que pueden calificarlo como deseable, indeseable, peligroso, eficiente, higienico, etc., y obviamente incidir sobre la practica que tiene lugar en este (Hernandez, 2016). A pesar de que los planificadores tienen un papel central al asignar valores morales asociados a usos convencionales del espacio publico urbano, los diferentes grupos e individuos que se los apropian tambien le atribuyen esa carga en virtud de sus propios repertorios y trayectorias construidas a lo largo de su experiencia social, la cual define usos prototipicos que deben hacerse de ciertos espacios.

A traves de la accion, mediada por los repertorios morales, las personas y las colectividades transforman el espacio, dejando en el su "huella", es decir, senales y marcas cargadas simbolicamente. Como es senalado por Vidal y Pol (2005) "las acciones dotan al espacio de significado individual y social, a traves de los procesos de interaccion" (p. 283). Asi, ademas de los valores atribuidos subjetivamente al espacio, por su configuracion o por nuestra experiencia de lo que debe ser un espacio (algo asi como la conviccion de que un parque sirve para la ludica, el ocio sano y saludable), este tambien es valorado en funcion de las acciones que solemos ver ejecutarse en este, lo cual puede matizar esa valoracion. Asi las cosas, un parque puede no ser interpretado de acuerdo a las expectativas convencionales como un espacio para el esparcimiento sano, sino como un foco de caos, de peligrosidad o de vagancia si es practicado por actores, otros, a los que se les estigmatiza o juzga en funcion de esos valores.

En este ultimo sentido enfatizamos la manera como al evaluar simbolicamente un parque, estamos haciendolo en funcion de los usos, la practica o la accion que en este ejecuta otro. Braudillard y Guillaume (2015), consideran que con la modernidad entramos en la era de la produccion del otro. Segun estos autores, la alteridad empieza a faltar y es imperiosamente necesario producir al otro como diferencia a falta de poder vivir la alteridad como destino. Lo mismo pasa con el espacio publico, es producido como diferencia, en ocasiones los limites y dimensiones de un espacio publico suelen ser muy confusos, y suelen estar en funcion de las intenciones de los usuarios, que a su vez son construidos como otros, a veces indeseables, peligrosos o a veces como otros proximos, susceptibles de incluir en una idea colectiva de "nosotros".

Por otra parte, la propia complejidad de la nocion de ocio (Uria, 2001) y su dificultoso aislamiento de otras actividades sociales--las simples practicas recreativas, la sociabilidad o el ejercicio asociativo, por poner algun ejemplo--hace que la materializacion de sus escenarios aparezca como una realidad, no pocas veces, problematica. Lejos de constituir territorios neutros, los espacios publicos en donde se desarrolla el ocio no son mas que construcciones de actores sociales que reflejan y reproducen en su logica la misma estructura social y las estructuras morales, como lo hemos senalado atras. Son tambien estos espacios el escenario de las resistencias frente al poder, a la vez que componentes que retrasan o estimulan la dinamica social; indican, en fin, la evidencia de una estandarizacion que invade los reductos mas banales y cotidianos, como un parque que se piensa para un tipo de ocio (asociado a usos convencionales), excluyendo otras formas de ocio (no convencionales).

Las huellas dejadas por los usuarios de un espacio publico a traves de la realizacion de usos o practicas no convencionales, asociadas a juicios morales descalificados socialmente, participan en la definicion de fenomenos como la "obsolescencia territorial". De la misma manera, el restablecimiento de practicas convencionales en un espacio que fuera considerada "degradado" "deteriorado" u obsoleto" genera una dinamica que puede ser calificada como de "rehabilitacion simbolica" (Althabe, 1993) o de "revitalizacion territorial".

Para el proposito de esta discusion, el deterioro es entendido como un presupuesto, que se refiere menos a una cualidad inherente a los elementos a los que se aplica (el espacio, un artefacto, el cuerpo humano, una vida o un periodo de tiempo) y mas bien al producto de un proceso cognitivo (3). La consideracion anterior, como los senala Hutchins, desde la perspectiva de la cognicion distribuida,

Estriba en el reconocimiento de las formas y contenidos transaccionales entre los elementos involucrados. En este sentido, ni los fenomenos cognitivos, ni las caracteristicas estructurales de los entornos materiales y sociales en los que estos operan, funcionan como dominios de fenomenos independientes (Bateson, 1982). Mas bien, el sistema cognitivo humano puede ser concebido como "un sistema distribuido que trasciende los limites del cerebro y el cuerpo (Hutchins como se cito en Lozano, 2014, p. 156).

Dicho de otra forma, podria sugerirse que la reduccion del uso y la transformacion de la finalidad desde la practica misma de los espacios publicos, pueden incidir sobre el caracter "obsoleto" del espacio apropiado, es decir, del territorio en terminos cognitivos. La obsolescencia territorial ha sido entendida por algunos autores como "un producto de procesos cognitivos, [que] se define por la oposicion en su diferencia a la utilidad potencial o factica de algo para objetivos fijados convencionalmente" (Lozano, 2014). En virtud de los argumentos anteriores, el espacio publico puede ser obsoleto en funcion de procesos de orden cognitivo como representaciones, percepciones y concepciones. Obviamente estos procesos cognitivos se entienden en funcion de su anclaje cultural y espacial. Como se colegiria de lo argumentado por ciertos autores (Lynch, 2005; Douglas, 1973; Bataille, 2003), la condicion situada -que es indispensable culturalmente para definir lo que es no funcional o esta fuera de lugar- no es precisamente una cualidad intrinseca, en este caso, del espacio publico definido de antemano, sino mas bien el resultado de operaciones de atribucion de significado, es decir, dotarlo de valor simbolico como positivo-negativo, util-inutil, apropiado-inapropiado, funcional-disfuncional, etc.

Sin embargo, consideramos que una lectura de la valoracion de un espacio como un producto enfaticamente cognitivo no es suficiente en nuestro analisis. La practica o los usos del espacio publico inciden sobre la dinamica que esta presenta. En el caso analizado, los usos no convencionales fueron centrales para asignarle caracteristicas al espacio publico, que incidieron en la interpretacion de "deteriorado" u "obsoleto" que hicieron de este algunos habitantes. Desde esta perspectiva, se argumenta que la accion individual y colectiva que se manifiesta en los usos le confiere ciertas propiedades al espacio que posteriormente son integradas a los procesos cognitivos, a traves de los cuales se interpreta un espacio publico.

Esa accion sobre todo cuando es colectiva que se sujeta a diferentes repertorios morales asociados a usos convencionales o no convencionales del espacio, no solamente sirve para generar estigmas sobre el espacio o formas de valoracion negativas como la de deteriorado u obsoleto. Asi tiene lugar lo que en nuestro analisis entendemos como un proceso de revitacion del espacio. Entendemos por "re-vitalizar (dar mas fuerza y vitalidad a una cosa) al tener un sentido de aumento, progresivo e integrador" (Yague, 2009, p. 2); en este caso, un mayor sentido de la vida social, de los usos por individuos y grupos cada vez mas numerosos y diversos, de lo que antes fuera un espacio "obsoleto".

Conclusiones

A lo largo de las dos ultimas decadas el espacio publico del barrio Santos ha vivido un intenso proceso de reestructuracion y transformacion fisica, simbolica, social y funcional. Durante este periodo, el sector ha pasado de una novedad vital en su uso y en las representaciones de sus practicantes al deterioro, y al declive en sus usos que puede ser interpretada como obsolescencia territorial", para posteriormente ser objeto de una revitalizacion, como consecuencia de los usos colectivos que incidieron sobre la forma de evaluarlo.

Las cuestiones referentes al espacio publico urbano, a sus dinamicas de declive de revitalizacion urbana incumben no solamente a un barrio, sino a la ciudad en su conjunto. Lo anterior considerando que las ciudades presentan una gran parte de su extension en espacios publicos. Estos son escenarios de encuentro, de confrontacion simbolica donde ademas se escenifica la ciudadania. Estos pueden ser "abandonados" por unos grupos y reinvidincados por otros en un cierto periodo de tiempo. Lo anterior supone que cuando es usado por unos puede ser valorado como negativo por los otros y viceversa. En algunos momentos, sin la existencia de acuerdos, un espacio puede usarse por diferentes grupos en funcion de sus propios intereses y de sus referentes culturales y morales.

Las ideas expuestas en este documento proponen una multiple vision del espacio publico. Por una parte, una aproximacion cognitiva y simbolica que remite a las valoraciones que hacen de un espacio publico un escenario vital o decadente. Por otro lado, una aproximacion a traves de las relaciones sociales y de las acciones que producen ademas de una forma particular de espacio, una idea sobre el otro que se lo apropia, el otro que es juzgado, poniendo en juego un conjunto de categorias que dan cuenta de ese otro que se encuentran supeditas a ciertas "geografias morales". Finalmente, ofrecemos una aproximacion a la accion colectiva que intencionadamente pretende restituir la vitalidad de un lugar, a traves de la reinstauracion de usos convencionales que gozan de un favor colectivo.

Asi pues, un espacio publico urbano por pequeno que sea, en este caso un parque, implica un enorme despliegue de acciones sociales que estan mas alla de la materialidad, implicando la produccion de valor simbolico y la apropiacion sociopolitica. Lo anterior supondria que la administracion municipal encargada del diseno de este tipo de espacios reconozca la carga ideologica que los construye como espacios que a la vez que resaltan un tipo de actividades convencionales, excluyen a usuarios, tambien ciudadanos, que se quieren distanciar de esos usos.

En el transcurso de este analisis hemos podido ver como la produccion del espacio publico (el parque) implica un complejo entramado de relaciones sociales y politicas de actores locales en este espacio, asi como de la puesta en funcionamiento de mecanismos de valoracion simbolica del espacio por parte de usuarios, transeuntes y vecinos del espacio. Siguiendo esta idea pensamos que se hace necesario reorientar e implementar economicamente las politicas publicas de revitalizacion y rehabilitacion urbana, con el fin de superar la vision reduccionista --de usos convencionales--que aplica el estado a traves de la planificacion, el disenamiento y el ordenamiento territorial.

DOI: 10.17151/eleu.2019.20.4

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Manuel Felipe Garcia-Arias **

Gregorio Hernandez-Pulgarin **

* Proyecto: "Obsolescencia y deterioro en el barrio Santos, Manizales 2016-2017. Practica de Investigacion II, Programa de Antropologia, Universidad de Caldas-Colombia, 2017.

** Universidad de Caldas. Manizales, Colombia. E-mail: manuelnz11@hotmail.com

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*** Universidad de Caldas. Manizales, Colombia. E-mail: gregorio.hernandez@ucaldas.edu.co

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Recibido: 1 de noviembre de 2017. Aprobado: 1 de noviembre de 2018

(1) Respecto a los origenes de este barrio, "Las primeras casas del barrio Santos, vecino de Guamal, las entregaron en junio de 1998. La urbanizacion nacio como un plan de vivienda para beneficiar a familias de escasos recursos, accediendo a prestamos y a subsidios" (La Patria, 2013).

(2) Segun el censo realizado por el lider comunal Jairo Galvis Giraldo en el mes de junio 2008, existian 1206 habitantes, de los cuales 833 eran adultos, 168 eran jovenes adolescentes y 205 ninos. Por otra parte existian 172 casas construidas y 152 apartamentos. (informacion extraida de un folleto realizado por la JAC del barrio Santos en el 2008).

(3) "Se ha postulado que la cognicion se encuentra inextricablemente vinculada no solo con el funcionamiento del sistema nervioso, sino tambien con las especificidades del entorno ecologico, de modo tal que "el entendimiento de los fenomenos cognitivos debe incluir una consideracion sobre los entornos en los que los procesos cognitivos operan y se desarrollan" (Hutchins como se cito en Lozano, 2014, p. 156).
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Author:Garcia-Arias, Manuel Felipe; Hernandez-Pulgarin, Gregorio
Publication:Eleuthera
Date:Jan 1, 2019
Words:8569
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