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Noelia Bueno Gomez, Accion y biografia, de la politica a la historia. La identidad individual en Hannah Arendt.

Noelia Bueno Gomez, Accion y biografia: de la politica a la historia. La identidad individual en Hannah Arendt, Tirant Humanidades, Valencia, 2017, 391 pp.

En el amplio campo de estudios academicos sobre la obra de Arendt, la monografia de Noelia Bueno, profesora de la Universidad de Oviedo, destaca por la voluntad de encontrar en la cuestion de la identidad individual una dimension que permita alcanzar una vision sistematica de la teoria arendtiana de la accion y del poder. Si bien es cierto--como la autora reconoce--que en la obra de Arendt la pluralidad predomina en forma clara sobre la realidad individual y el ideal moderno de la autonomia, no deja de ser importante tambien la presencia amplia en sus escritos de una honda preocupacion por las fuentes de produccion de sentido y los relatos que vehiculan intereses colectivos. Por ello, podria afirmarse que uno de los puntos en que la argumentacion del ensayo que reseno alcanza mas intensidad es justo el analisis de las diferencias que cabe identificar entre un relato fructifero inspirador de nuevas acciones y el formato que identifica su mayor perversion, a saber, un relato coactivo que se arroga el derecho de contener deducciones logicas que obligan al receptor a conformarse forzosamente a sus esquemas. Entre uno y otro modelo media una vision completamente dispar acerca de las condiciones de posibilidad de la accion y la existencia. Se trata sin duda de la mas sustantiva de las conclusiones a las que nos conduce esta obra, que parte del caracter desencubridor del relato, siempre visible a toro pasado de las acciones. Este interes por la figura de la identidad narrada como una pieza dilatada en el tiempo, que precisa de la apertura y despliegue del extasis temporal para delimitar sus contornos, se sirve de una primera presentacion en la que es protagonista en buena parte la palabra terapeutica de Rahel Varnhagen que, como reconocera tambien Isak Dinesen--tan admirada por Arendt--, es capaz de sanar cualquier herida en virtud de su potencial narrativo. Sin embargo, ninguna de estas expectativas resultaria coherente en el caso de no contar con el apoyo que el relato recibe del hecho de que el mundo se nos ofrece siempre dividido en una pluralidad de palabras, en cuanto que mundo-entre-los-hombres, que convierte a la apariencia en la ley de la Tierra. Justo porque nuestro estatus ontologico es el de la manifestacion mediante la accion y el discurso, la narracion se convierte en un instrumento muy adecuado para acceder a lo que somos, a aquello que estamos en condiciones de realizar.

Bueno no oculta cierta tendencia de Arendt a ensalzar en exceso la imagen del heroe que, mediante su accion, logra ensenar lo que en realidad es ante el mundo--en publico--, aun a riesgo de invisibilizar las derivas etnocentricas y racistas en que pueda incurrir esta apuesta. No puede negarse que Arendt es una de las pensadoras que supo diagnosticar con mayor perspicacia las razones por las que, desde 1919, y con especial virulencia, miles de seres humanos dejaron de ser considerados como tales y fueron entregados a una tenaz anomia juridica. Sus ensayos sobre Kafka reflejan un analisis intenso de las causas por las que los humanos dejan de contar con las condiciones de reconocimiento moral, juridico y politico que les permiten habitar la tierra, guarnecidos por un minimo baluarte frente a las inclemencias de la vida y de la violencia. Este aspecto es uno de los mas actuales del ensayo de Bueno, toda vez que el lector de una autora judia, victima de los lastres del asimilacionismo y de la barbarie del totalitarismo nazi, no deja de asombrarse por la tenacidad con que Arendt rechaza todo relato sobredimensionado acerca de los lazos que comparte, por ejemplo, con el pueblo judio. Se siente parte de el, pero sin que ello signifique que ese vinculo proceda de la libre eleccion, como ocurre con la philia celebrada en la literatura de Lessing, la unica fuente de identidad valiosa por haberse emancipado de las raices con que suele describirse nuestra deuda con la madre naturaleza. Ello no quiere decir--ni me parece que sea la intencion de Bueno decirlo--que Arendt permanezca insensible al fenomeno de la transformacion del ser humano en paria, en alguien sin papeles o en un nomada forzoso, sino mas bien que hay cierta tolerancia en su discurso hacia el hecho de que determinados individuos permanezcan por debajo de la linea de flotacion de la identidad politica al vivir afuera o en los margenes del espacio propiamente politico, como ocurria con los esclavos en la polis griega clasica. Una teoria de la accion responsable y, sobre todo, a la altura de los retos del siglo XXI no podria dejar de indagar los motivos por los que la condicion politica no es aun una condicion global ni de evaluar las consecuencias de ello para un discurso maduro acerca de la dimension politica y publica que esta llamada a desarrollar toda existencia. Las posiciones criticas que S. Benhabib y M. Canovan han dirigido contra la vision en clave excesivamente "comunicativa" de la teoria del poder de Arendt se analizan convenientemente en la monografia de Bueno.

Las dinamicas colectivas del relato en su funcionalidad politica se consideran en el capitulo IV de la obra, el cual se aproxima de manera progresiva al nucleo dramatico mas intenso de la argumentacion, a saber, la ya mencionada ambiguedad del relato que puede desembocar en ese doble que constituye la ideologia. Bueno repara en que la fundamentacion de la libertad en Arendt, de la misma manera que la accion concertada, precisa de la dependencia de un poema--tal es el caso de la Egloga IV de Virgilio o del Mesias de Handel--que les recuerde a los individuos el contexto de su empresa colectiva y los sostenga en el esfuerzo continuo por mantener en pie lo realizado. Las propias virtudes personales atribuidas al sujeto que se compromete politicamente--como el arrojo, la valentia o el virtuosismo--se revisten de un indudable pathos epico ante el que Bueno manifiesta un sano escepticismo: la figura del heroe, tan admirada por Arendt, ni es comun ni puede exigirse legitimamente a muchos individuos que, sin embargo, precisan de la actividad politica. El nivel de exigencia del discurso arendtiano es aqui francamente elevado. En esta linea se trata asimismo la relacion de las facultades del espiritu--pensamiento, Juicio y voluntad--con la narracion, con la conclusion de que es la facultad de juzgar la facultad eminentemente narrativa de tal plexo de operaciones del animo. En efecto, la facultad que impulsa a ponerse en el lugar de cualquier otro y el proceso reflexivo no podian resultar en absoluto ajenos a la constitucion de un relato capaz de integrar las diferentes posiciones que han de convivir en el espacio politico. Lo politico--a saber, la accion y el campo en que esta emerge--ha de esquematizarse como un texto en el que pluralidad e interconexion son los elementos dominantes.

La parte final del libro se enfoca en la funcion de la narracion como constituyente fundamental para la formacion de una subjetividad asumible y preparada para sostenerse sobre un espacio de constante contingencia. La capacidad del relato para conservar la memoria de la accion incluso en tiempos de oscuridad y para urdir la promesa de una unidad que se siente fragmentada debido a las vicisitudes de la historia encuentra su lugar en los analisis del capitulo V, que presenta a la narracion como eje de unidad para el individuo y anuncio de la perdurabilidad de la experiencia historica. Como mencione, la seccion mas intensa de la monografia recoge las criticas que autores como George Kateb han dirigido contra las tesis de Arendt en torno a la condena de los "relatos" ideologicos, frente al elogio del relato considerado tolerable e incluso necesario. Noelia Bueno toma dos ejemplos de zonas limitrofes de la literatura y la historia, como es el caso del conjunto de relatos Los peces de la amargura de Fernando Aramburu y el documental sobre los ultimos dias de Unamuno rodado por el matrimonio de Jean-Claude y Colette Rabate, para ilustrar que, a diferencia de la imposicion al publico de una "logica" de los hechos que se considera la correcta y necesaria, ambas obras pretenden aproximar al lector y al espectador a la reflexion libre sobre una serie de hechos evocados por medio de la mimesis o el reflejo directo de documentos que los atestiguan, de suerte que cada cual pueda desplegar con la ayuda de su propia facultad de enjuiciamiento que ocurrio, para formarse el relato que le resulte mas convincente por considerarlo el mas capacitado para recoger lo esencial de una realidad que no deja de transcurrir, de entregamos las ruinas de un presente que nunca se acomoda a molde conceptual alguno. Por lo tanto, podria considerarse que el saldo que arroja el profundo ensayo de Bueno consiste en la revision del lugar y ascendiente que posee el relato en la teoria de la accion y del poder de Arendt, en el que cabe reconocer un enigma personal y colectivo--que, como el viejo daimon griego o como un genius loci, acompana de continuo al agente--, antes que una solucion que pudiera ahorrar el esfuerzo para decidir y realizar la accion que requiera la situacion de cada momento.

NURIA SANCHEZ MADRID

Universidad Complutense de Madrid

nuriasma@ucm.es
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Author:Sanchez Madrid, Nuria
Publication:Dianoia
Article Type:Resena de libro
Date:Nov 1, 2018
Words:1691
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