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Nobleza y sociedad en la Castilla bajomedieval. El linaje Padilla en los siglos XIV-XV.

SUMARIO: 0 Introduccion. 1 Evolucion del linaje Padilla en los siglos xiv-xv. 1.1 El linaje Padilla en la Castilla de las Merindades (c 1295-c 1365). 1.2 La diversificacion de la estrategia senorial. 1.3 La creacion del mayorazgo y la fragmentacion de la herencia. 1.4 El ascenso del linaje Padilla a la alta nobleza. 2 Los rasgos caracterizadores del linaje. 3 El porvenir de los segundones del linaje. 3.1 La constitucion de ramas laterales. 3.2 La introduccion en la orden de Calatrava. 4 La muerte como una exhibicion de poder del linaje. 5 Conclusiones. 6 Referencias bibliograficas.

Nobility and Society in Late Medieval Castile. The Padilla Lineage in the 14th and 15th Centuries

0 INTRODUCCION

Las investigaciones sobre la nobleza en la Castilla bajomedieval han avanzado de manera sustancial en las ultimas decadas (2). En este contexto, se han estudiado cuestiones de caracter general, se han acometido trabajos de ambito regional o cronologico y se han realizado monografias de no pocos linajes (3). Sin embargo, todavia quedan varios linajes sin estudiar. Uno de estos linajes es precisamente el de los Padilla (4), grupo familiar que tuvo ciertas peculiaridades y una notable proyeccion en determinadas epocas de la politica castellana.

Para desarrollar el estudio sobre el linaje Padilla dividiremos el trabajo en cuatro apartados. En primer lugar realizaremos un analisis diacronico de la evolucion del linaje Padilla durante los siglos xrv y xv, atendiendo fundamentalmente a tres cuestiones. La primera es la relevancia de los miembros de la rama troncal del linaje en el orden politico, que se manifiesta en el disfrute de oficios publicos, la cercania a la persona del rey y el protagonismo en la propia dinamica politica del reino. La segunda cuestion se centra en las bases economicas del grupo familiar, reflejada en el disfrute de senorios jurisdiccionales, senorios patrimoniales, bienes, rentas y privilegios, y en el ejercicio de la jurisdiccion senorial. La tercera cuestion es la posicion social que los Padilla ocupaban entre la nobleza de su tiempo, desplegada en las estrategias familiares y las alianzas nobiliarias selladas por la via matrimonial o la configuracion de facciones nobiliarias. El segundo apartado se centra en el estudio de los rasgos caracterizadores del linaje, que son la onomastica, las armas, el solar y el mayorazgo, elementos que remarcaban la condicion noble y la manifestaban a la sociedad, mediante la ostentacion publica. El tercer apartado se refiere a la carrera que podian desplegar los segundones del linaje mediante la constitucion de ramas laterales o su introduccion en la orden de Calatrava. Por ultimo, el cuarto apartado estudia la muerte como exhibicion de poder del linaje, a traves de los enterramientos y la fundacion de capellanias, que refuerzan su perpetuacion en las futuras generaciones.

1 EVOLUCION DEL LINAJE PADILLA EN LOS SIGLOS XIV-XV

1.1 El linaje Padilla en la Castilla de las Merindades (c 1295-c 1365)

La trayectoria de la rama troncal del linaje Padilla se puede reconstruir desde finales del siglo xiii, cuando estaba al frente de la misma Pedro Lopez de Padilla I. Se desconoce la precisa filiacion de este personaje. No obstante, el parentesco con su contemporaneo Garcia Lopez de Padilla, maestre de la orden de Calatrava (1297-1329), debio ser cercano, tal y como sugieren la coincidencia del patronimico y el cognomen. En cualquier caso, Pedro Lopez de Padilla contrajo matrimonio con Teresa Diaz, hija de Juan Diaz, senor de Fromista y poblador de Requena. Por esta union conyugal, Pedro Lopez pudo ostentar el senorio sobre estas villas. En 1299 Fernando IV le confirmo el antiguo privilegio de Alfonso VIII sobre la permuta del castillo de Frias por Fromista, Celada, Herreruela, Robredo y San Felices de Pernia (5). Cuatro anos mas tarde el propio monarca castellano concedio a Pedro Lopez de Padilla la justicia y el resto de los derechos reales sobre los cinco lugares citados (6).

En 1302 don Pedro habia llegado a un acuerdo con Fernan Ibanez de Fromista, hijo de Juan Diaz de Fromista, por el que se quedaba con ciertos vasallos en Fromista y Requena a cambio de pagar 8.000 maravedis, que se sumaban a los 12.000 que habia entregado con anterioridad, lo que hacia un total de 20.000 maravedis. En contrapartida, Juan Diaz recibia los vasallos que el rey habia entregado a Pedro Lopez de Padilla en Celada, Herreruela y Robredo (7). Finalmente, en diciembre de 1304, tuvo que compensar economicamente a su cunada Urraca Diaz por la donacion que habia hecho a su mujer Teresa Diaz de todas sus propiedades en Fromista y en otros lugares, mediante el pago de 8.043 maravedis durante seis anos. El acuerdo se celebro en los palacios que el matrimonio Padilla tenia en Fromista, cerca de la iglesia de San Martin, y estuvieron presentes caballeros y hombres buenos de la villa, todos vasallos del senor de Fromista (8). Ademas, el matrimonio Padilla tenia derechos de herencia, compartidos tambien por sus cunados, sobre bienes situados en Liebana y otros lugares. Estos derechos procedian de Alvar Fernandez y de dona Mencia, madre de Teresa Diaz (9).

Por otra parte, es interesante mencionar que los Padilla poseian bienes en Arjona. En 1304 Pedro Lopez de Padilla I dono esos bienes a la orden de Calatrava y a su maestre Garcia Lopez de Padilla a cambio del usufructo vitalicio de Vallunquera, cerca de Castrojeriz, por parte del donante y de su hijo Juan Fernandez de Padilla I (10). Se percibe en esta operacion un deseo del pariente mayor de los Padilla de renunciar a unas propiedades muy lejanas del nucleo de sus bienes y en contrapartida disfrutar por dos generaciones del lugar de Vallunquera (11), mucho mas cercano al conjunto de su patrimonio.

Ese mismo ano, concretamente en agosto de 1304, Fernando IV concedio a Pedro Lopez jurisdiccion, pechos y otros derechos sobre la villa de Padilla de Yuso, salvo la moneda forera (12). Se trataba del solar primitivo de la familia, la actual localidad burgalesa de Padilla de Abajo, que dio nombre al linaje. A mediados del siglo xiv, sus nietos figuraban entre los senores naturales de la villa.

Pedro Lopez de Padilla I ocupo importantes oficios durante los anos finales del reinado de Fernando IV y los iniciales de la minoria de Alfonso XI. De tal suerte que aparece documentado como adelantado mayor de Leon y Asturias (1307-1308) y de Galicia (1307), justicia mayor de la casa del rey (1310-1312), alcalde de las alzadas del reino de Castilla (1312) y merino mayor de Castilla (1314) (13). Don Pedro era un personaje relevante que aparece confirmando privilegios de Fernando IV (14). En 1304 Pedro Lopez de Padilla habia sido uno de los testigos del acuerdo entre Fernando IV y don Alfonso de la Cerda, mediante el cual este ultimo renunciaba a sus derechos sobre la Corona castellanoleonesa, que le correspondian como descendiente directo de Alfonso X, a cambio de la entrega de un importante senorio (15).

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El numero y la variedad de los oficios ejercidos en la administracion castellanoleonesa por Pedro Lopez de Padilla I no serian igualados por ningun otro miembro del linaje Padilla. La relevancia adquirida por el linaje tuvo su reflejo tambien en que Mencia de Padilla, una hija del matrimonio formado por don Pedro y dona Teresa, se caso con el ricohombre Juan Rodriguez de Cisneros, senor de Castrillo y Guardo, adelantado mayor de Leon y Asturias y guarda mayor del Cuerpo del Rey. Se trataba de la mas brillante figura del linaje Cisneros, personaje ciertamente notable durante el reinado de Alfonso XI (16).

No sabemos exactamente cuando murio Pedro Lopez de Padilla I, pero debio ser en algun momento entre 1314 y 1325. Sin embargo, Diego Catalan opina que podria estar vivo en 1330, ya que su nombre figura en los manuscritos de las Ordenanzas de la orden de la Banda (17). No obstante, es casi seguro que se trata de otro miembro de su linaje, probablemente su nieto, Pedro Lopez de Padilla II.

En 1325 el monasterio de San Zoilo de Carrion arrendo al hijo de Pedro Lopez de Padilla I, y sucesor al frente del linaje, Juan Fernandez de Padilla I, el barrio de San Martin de Fromista por un periodo de 10 anos a cambio de 30.000 maravedis (18). En junio de 1326, Alfonso XI confirmo al propio Juan Fernandez de Padilla la merced de la justicia y los restantes derechos reales en Fromista, Celada, Herreruela, Robredo y San Felices de Pernia, que Fernando IV habia concedido a su padre (19).

A mediados del siglo xrv, el pariente mayor del linaje era Pedro Lopez de Padilla II, ballestero mayor de Pedro I de Castilla (20), que estaba casado con Maria Gonzalez de Leiva, hija de Juan Martinez de Leiva (21), senor de Coruna (del Conde), adelantado mayor de Castilla y camarero mayor del rey. Por este matrimonio, Pedro Lopez de Padilla II heredo una parte del lugar de Coruna, que en 1352 compartia con su suegra, a la que le correspondia la mitad de la poblacion, con el ricohombre Garcia Fernandez Manrique y con otros muchos herederos (22). Ademas, y junto a sus hermanos, en esa fecha Pedro Lopez de Padilla era divisero en las behetrias de Itero de la Vega, Padilla de Yuso, Lantadilla y Lantada, todas ellas pertenecientes a la merindad de Castrojeriz, y en la behetria de Cabia, incluida en la merindad de Muno; participaba del solariego compartido de Villalan, en la merindad del Infantado de Valladolid, y, ya sin el concurso de sus hermanos, era divisero en la behetria de Arenillas de Riopisuerga, situada en la merindad de Castrojeriz. Entre todos estos lugares de behetria, destacaba Padilla de Yuso, localidad originaria del linaje, donde figuran como senores naturales Pedro Lopez de Padilla y sus hermanos, Garcia Gonzalez de Padilla y Gonzalo Diaz (23), que podria ser tambien otro miembro del linaje Padilla. Por entonces, como bien ha propuesto Carlos Estepa, los Padilla formaban parte de las filas de la nobleza regional (24).

1.2 La diversificacion de la estrategia senorial

En el transcurso del tercer cuarto del siglo xiv se produce un cambio en la estrategia senorial de los Padilla, que coincide con el ascenso al poder monarquico de los Trastamara y con el liderazgo del linaje por parte de Juan Fernandez de Padilla II, el primogenito de Pedro Lopez de Padilla II. A partir de ese momento, ya no encontramos documentacion que vincule a los Padilla con los lugares mencionados en la Castilla de las Merindades, con excepcion de Coruna del Conde, sobre la que Juan Fernandez disfrutaba de tres partes, que, junto a sus propiedades en el mismo lugar, fueron valoradas en 1371 en 50.000 maravedis (25). Con Juan Fernandez los Padilla inician una diversificacion de su estrategia senorial, que les llevara a extender sus intereses senoriales a tierras sorianas, introducirse en la relevante ciudad de Toledo y emparentar con los Ayala. Con ello se sentaron las bases que, andando el tiempo, permitirian al linaje ascender de las filas de la nobleza regional a las de la alta nobleza. No sabemos que ocurrio con las propiedades y derechos que tenia en la Castilla de las Merindades, con excepcion de Coruna del Conde, pero es muy posible que Juan Fernandez de Padilla II decidiera enajenarlos para utilizarlos como un instrumento con el que construir su nueva estrategia senorial: concentrarse en la adquisicion de la totalidad de Coruna del Conde y de las nuevas propiedades toledanas. No sabemos en que momento preciso la totalidad de Coruna paso a manos de los Padilla. Pudo ser en este periodo, pero con seguridad lo tenemos documentado durante la epoca en que Pedro Lopez de Padilla III ejercio como pariente mayor del linaje.

Ademas, Juan Fernandez de Padilla, camarero de Enrique II de Castilla, recibio del monarca el senorio jurisdiccional de la villa de Calatanazor (26). Paralelamente, Juan Fernandez consiguio otra casa residencial en Toledo, ciudad en la que llego a desempenar el oficio de alguacil mayor. Probablemente, la residencia toledana le permitio tener un contacto mas directo con la corte y los grandes asuntos politicos del reino castellano, como demuestra el hecho de que el mencionado Juan Fernandez fuera camarero real.

La introduccion en Toledo facilito las relaciones entre Juan Fernandez de Padilla y los Ayala, que tambien se habian establecido en la ciudad del Tajo. De tal suerte que nuestro personaje se unio en matrimonio con Juana de Ayala, descendiente de la linea troncal de este linaje de la alta nobleza castellana, ya que su padre era Fernan Perez de Ayala, senor de Ayala, y en consecuencia su hermano era Pedro Lopez de Ayala, que posteriormente seria alcalde mayor de Toledo y gran canciller de Castilla. La union conyugal era un instrumento mas para la consolidacion del linaje Padilla. El matrimonio se celebro despues del 18 de octubre de 1369, cuando Juana de Ayala, todavia soltera, daba a censo a Juan Fernandez un solar en Huecas a cambio de un tributo anual de dos maravedis de la moneda usual y tres pares de buenas gallinas (27). El 2 de octubre de 1371, en Toledo, Juan Fernandez de Padilla entregaba a favor de la que ya era su mujer, Juana de Ayala, 50.000 maravedis en concepto de arras y diezmo (28).

Juan Fernandez de Padilla II fallecio antes de noviembre de 1376, cuando Enrique II confirmo a sus hijos Pedro Lopez de Padilla y Maria de Padilla, menores de edad, la donacion de la villa de Calatanazor, con su senorio y la justicia civil y criminal (29). Mientras duro la minoria de edad, el senorio debio ser administrado por su madre Juana de Ayala, que en 1382 vendio a Pedro Fernandez de Velasco, camarero mayor del rey, unos vasallos en Val de San Vicente (30), localidad situada en tierras toledanas.

Con posterioridad, los hijos nacidos del matrimonio entre Juan Fernandez de Padilla y Juana de Ayala establecieron una doble alianza con la familia Sarmiento, mediante el matrimonio de Pedro Lopez de Padilla III y Maria de Padilla con Leonor Sarmiento y Diego Perez Sarmiento, adelantado mayor de Galicia, hijos de Pedro Ruiz Sarmiento, senor de Salinas y mariscal de Castilla, y de Juana de Guzman. De este modo, aseguraban la continuidad del linaje, a cuya cabeza estaria, hasta mediados del siglo xv, Pedro Lopez de Padilla III, el nuevo senor de Calatanazor, que acrecentaria los bienes toledanos de la familia Padilla.

Pedro Lopez de Padilla III, ademas de la herencia del senorio jurisdiccional de Calatanazor, recibio de su padre una parte o todo el senorio de Coruna del Conde, la residencia de Toledo y otras propiedades en tierras toledanas. Siguiendo la politica paterna, sobre estos tres ambitos geograficos--Calatanazor, Coruna del Conde y Toledo--desarrollo su trayectoria vital. Calatanazor y su tierra serian la referencia solariega del linaje, en Coruna del Conde completaria o consolidaria el senorio jurisdiccional, mientras que en Toledo mantendria la residencia y los intereses politicos que permitirian una mas fluida relacion con la politica del reino y con relevantes sectores de la sociedad castellana.

En consecuencia, a Pedro Lopez de Padilla III, perteneciente a un linaje de origen burgales, con solariegos en el obispado de Osma, puede considerarsele tambien un toledano, que incrementa sus intereses en esta region, ya que posee propiedades en Noves, Garcilavisa (31), Val de Santo Domingo, Olveite (32), Huecas (33), Totanes, Alcubillete (34), Yuncler, casas en la propia ciudad de Toledo y las heredades de Marchamalo y Alaminos (35), en tierra de Guadalajara. Ademas, don Pedro disfruto de una merced regia de 20 excusados (36).

El 19 de julio de 1424, Pedro Lopez de Padilla III se documenta como vecino morador de Toledo, al adquirir todo lo que poseia el cabildo de la catedral de Toledo en Totanes a cambio de 1.000 maravedis de censos sobre diversas casas de la ciudad, cercanas a su propia residencia. En la ciudad del Tajo tuvo tambien Pedro Lopez de Padilla, entre otras, las denominadas casas del Cipres (37). Ademas, en Huecas poseia una heredad, que en 1443 vendio a Pedro Lopez de Ayala III (38).

Paralelamente, Pedro Lopez de Padilla III habia ido adquiriendo un papel algo mas relevante en la politica castellana. En 1430 estuvo presente entre los que juraron las importantes treguas de Majano, que sancionaron la expulsion de los infantes de Aragon de Castilla y el triunfo de Alvaro de Luna (39). Esta notoriedad politica le permitio desempenar el oficio de guarda mayor de Juan II de Castilla (40).

1.3 La creacion del mayorazgo y la fragmentacion de la herencia

Pedro Lopez de Padilla III fue el primer miembro de la familia en crear un mayorazgo, que comprendia el senorio jurisdiccional de Calatanazor, el mas importante del linaje. Sin embargo, era practica habitual entre las familias nobiliarias que los parientes mayores quisieran dejar una parte de su patrimonio a sus restantes hijos varones que le sobrevivieran, ya que habitualmente las hijas se daban por satisfechas con la dote recibida para su matrimonio. Tal circunstancia implicaba la fragmentacion del patrimonio familiar y una disminucion de los bienes de los que disfrutaria el primogenito. Asi, mientras que la instauracion del mayorazgo fortalecia los derechos e intereses de los parientes mayores del linaje, el reparto del resto de la herencia erosionaba los potenciales recursos economicos de los primogenitos.

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Tras la muerte de Pedro Lopez de Padilla III en 1447, sus hijos se repartieron sus bienes en enero de 1448. Al primogenito Juan de Padilla le correspondio, en concepto de mayorazgo, el senorio jurisdiccional de la villa de Calatanazor, con sus vasallos, castillo y fortaleza y, por razon de la legitima y la mejora de la herencia, la mitad del senorio jurisdiccional de Coruna del Conde, las casas y heredades de La Barbolla y Rio Castro, en termino de Calatanazor, y las restantes propiedades en esta villa con la condicion de no enajenar nada del patrimonio que no entraba en el mayorazgo sin el consentimiento de sus hermanos. El primogenito recibia ademas las heredades de Marchamalo y Alaminos, en tierra de Guadalajara, la merced regia de 20 excusados, el resto de las propiedades paternas y la potestad de cobrar las cantidades que se le debian a su padre. En contrapartida debia hacerse cargo de pagar las deudas pendientes, de cumplir las mandas testamentarias de don Pedro y la dote de su hermana Juana de Padilla, que recibiria 500.000 maravedis, de los cuales 75.000 serian aportados por sus hermanos Diego Lopez de Padilla, agraciado en la herencia con la mitad restante del senorio de Coruna del Conde, Sancho de Padilla y Garcia Lopez de Padilla. Su otra hermana, Isabel de Padilla, ya habia recibido de su padre una dote de 400.000 maravedis para su matrimonio, razon por la cual renunciaba a percibir ninguna otra cantidad procedente de la herencia paterna (41).

Las propiedades toledanas de Pedro Lopez de Padilla III se dividieron a medias entre Sancho de Padilla, con la condicion de no enajenarlas sin la autorizacion de sus hermanos, y Garcia Lopez de Padilla, entonces clavero de la orden de Calatrava, que las recibio en usufructo vitalicio y con la prohibicion expresa de enajenarlas. Estas propiedades en tierras toledanas eran la residencia familiar y las casas del Cipres en la ciudad del Tajo y los bienes patrimoniales en Noves, Garcilavisa, Val de Santo Domingo, Olveite, Totanes, Alcubillete y Yuncler (42). De tal suerte que se habia producido una division en el reparto de la herencia familiar de los Padilla: los solariegos de la vieja Castilla eran para el primogenito, con la salvedad de la mitad de Coruna del Conde, mientras que el patrimonio de la zona toledana, donde no habia senorios jurisdiccionales, quedaba, con condiciones, en manos de otros dos hermanos varones, que desarrollarian a partir de entonces una notable actividad en Toledo y su comarca (43).

1.4 El ascenso del linaje Padilla a la alta nobleza

Esta reduccion del patrimonio experimentada por Juan de Padilla con respecto al que habia disfrutado su padre se contrarresto con nuevas estrategias senoriales para el crecimiento senorial que pasaron por una trayectoria politica propia, una exitosa alianza matrimonial y la compra del oficio de adelantado mayor de Castilla. La diversificacion de estrategias fue continuada por su hijo Pedro Lopez de Padilla IV, personaje tambien relevante en la sociedad politica de su tiempo, que emparento con la mas alta nobleza de la epoca, representada por los Pacheco, y que introdujo tambien las compras como instrumento para intentar incrementar su patrimonio. Estas estrategias permitieron que, durante la segunda mitad del siglo xv, el linaje Padilla escalara hasta las filas de la alta nobleza.

Juan de Padilla se crio en la Casa del Rey (44) y asi consiguio labrarse una trayectoria politica propia. En 1431 formo parte de la expedicion militar que, con Juan II de Castilla al frente, participo en la tala de la vega de Granada y consiguio la victoria de Higueruela (45). Tres anos despues, Juan de Padilla intervino en la conquista de las fortalezas de Benamaurel y Benzalema. En 1435 estuvo presente en la batalla de Guadix, junto al obispo de Jaen, el comendador mayor de Calatrava y Fernando Alvarez de Toledo, senor de Valdecorneja (46).

La batalla de Olmedo (1445) fue un hito importante en la trayectoria de Juan de Padilla, que participo en el bando vencedor. Por eso, en diciembre de ese mismo ano, Juan II de Castilla concedio al noble castellano 150 vasallos en los lugares confiscados a los que en la batalla apoyaron al rey Juan de Navarra y al infante Enrique de Aragon (47). Ademas, en el mismo ano 1445 el citado monarca castellano autorizo a Juan de Padilla y a su mujer Mencia Manrique a nombrar escribanos y notarios en su merindad del rio de Ubierna (48) y tres anos despues entrego al propio Juan de Padilla, que ya era miembro del Consejo Real, la alcaidia de Haza de Siero (49).

En 1440 habia sido nombrado por el monarca castellano camarero de las Armas del principe don Enrique. Fue tambien camarero del propio Juan II (50) y como tal figura en el testamento del monarca, que le nombro su albacea y ayo del infante don Alfonso (51). Ademas, segun figura en un libro de asientos de Juan II de Castilla, que ha sido fechado en la segunda mitad de 1447, Juan de Padilla recibia de las rentas reales 46.000 maravedis, en concepto de salvado, en la merindad de Castrojeriz, 54.000 maravedis para su propio mantenimiento y 51.000 maravedis para el mantenimiento de 34 lanzas (52).

Con todo, la estrategia fundamental para el incremento del patrimonio y la relevancia social del linaje fue el matrimonio, ya constatado en 1440, con Mencia Manrique (53), senora de Santa Gadea e hija del adelantado mayor de Castilla Gomez Manrique, perteneciente al linaje que habia conseguido vincular este oficio a su familia (54). Con esta union conyugal, Juan de Padilla conseguiria incorporar a la linea principal de su linaje los senorios de Santa Gadea, Sotopalacios y Villaveta.

En 1456, Juan Pacheco, marques de Villena, vendia a Juan de Padilla el oficio de adelantado mayor de Castilla. Dos anos despues, el nuevo adelantado solicitaba al rey y obtenia la aprobacion de la renuncia de Juan Pacheco al adelantamiento y su traspaso (55). En febrero de 1458, Enrique IV confirmaba a Juan de Padilla toda la operacion mediante la concesion de un privilegio rodado (56).

Precisamente Juan de Padilla, junto a Teresa de Haro, viuda de su hermano Diego Lopez de Padilla (57), mariscal de Castilla, vendio al citado Juan Pacheco la villa de Coruna del Conde (58), cuyo senorio jurisdiccional compartia a medias con su cunada. No sabemos exactamente cuando tuvo lugar la transaccion, tal vez tuvo alguna vinculacion con la entrega del adelantamiento mayor de Castilla a favor de Juan de Padilla. En cualquier caso, la venta se produjo entre finales de 1456, fecha a partir de la cual pudo fallecer Diego Lopez de Padilla, y 1468, cuando murio el pariente mayor del linaje Padilla.

En 1464 Juan de Padilla participo en la rebelion generalizada de la nobleza frente a Enrique IV, encabezada por el propio Juan Pacheco. De tal suerte que esta documentada la presencia del adelantado Padilla en la trascendental asamblea nobiliaria de Burgos, de la que salio el programa ideologico de la liga nobiliaria. En este contexto, en la primavera de 1465, Juan de Padilla tuvo un protagonismo destacado al defender exitosamente, junto al obispo de Burgos Luis de Acuna, la plaza estrategica de Arevalo, donde estaban refugiados el infante don Alfonso y su madre Isabel de Portugal, frente al acoso de las tropas enriquenas (59). Posteriormente tenia lugar el suceso conocido como la Farsa de Avila, mediante el cual se derroco simbolicamente a Enrique IV del trono de Castilla y se proclamo como rey al infante don Alfonso. La intervencion de Juan de Padilla en la liga nobiliaria durante la guerra civil abierta, que tuvo lugar tras la Farsa, propicio que tras la victoria de las tropas realistas en la batalla de Olmedo (1467) Enrique IV le desposeyera de su oficio de adelantado mayor de Castilla y se lo concediera a Diego de Sandoval (60).

Poco despues, el 4 de enero de 1468, en el castillo de Calatanazor, Juan de Padilla, <<mui flaco e trabajado de enfermedad>>, titulandose adelantado mayor de Castilla y especificando que era miembro del Consejo Real, hizo testamento (61). En la primavera de 1468 moria Juan de Padilla, muy probablemente en su castillo de Calatanazor. A principios de abril de 1468 la nobleza rebelde, reunida en una junta, conocio la noticia de la muerte del adelantado. El noble castellano fue tambien poeta, con meritos suficientes para que sus composiciones se incluyeran en el Cancionero de Estuniga (c 1460) (62) y en el Cancionero de Palacio (c 1470) (63).

Los testimonios cronisticos que nos han llegado sobre el personaje son claramente laudatorios: <<sin dubda noble caballero, asi por linaje como por fechos e condiciones>> (64), <<estrenuo caballero y de claro linaje>>, <<muy noble e virtuoso caballero, a quien el rey don Iohan por sus virtudes mucho amo>> (65); <<el valiente y esclarecido Juan de Padilla>>, <<capitan denodado y de esclarecido linaje>>; <<noble y virtuoso caballero, por cuyos meritos el rey D. Juan le nombro en su testamento ayo de D. Alfonso, y como aquel monarca amaba tan entranablemente a este hijo suyo, no es extrano que se tuviese a mal augurio la muerte del adelantado>> (66); <<alli vino la nueva del fallescimiento del muy noble y virtuoso caballero Juan de Padilla, Adelantado de Castilla, a quien el rey Juan por sus virtudes muy mucho amo y en su testamento le dejo por ayo de su muy caro y amado hijo infante don Alonso, ya rey en estos reynos. Fue este Grande hombre muy gentil-hombre, tanto que en su tiempo no se hallaba otro mas dispuesto y de mayor coracon>> (67).

Al morir Juan de Padilla en 1468, su primogenito Pedro Lopez de Padilla IV heredo el senorio de Calatanazor y el oficio de adelantado mayor de Castilla (68). Se alineo, en principio, como habia hecho su padre, en el bando de la nobleza rebelde frente a Enrique IV69. Tras la muerte del infante don Alfonso, participo en agosto de 1468 en la junta de Castronuevo (70) y en el pacto de los Toros de Guisando, donde el adelantado Padilla estuvo presente entre los caballeros que acompanaron al monarca castellano (71). Poco despues, en un periodo caracterizado por la configuracion de facciones nobiliarias, Pedro Lopez de Padilla intervino con exito en la batalla de Munguia (1471), defendiendo la causa de su pariente el conde de Trevino frente a su rival el conde de Haro (72).

Anos antes, en 1464, Juan de Padilla habia acordado con Juan Pacheco, marques de Villena, el matrimonio de su hijo Pedro Lopez de Padilla con Isabel Pacheco, a la que se dotaba con 1.500.000 maravedis y 100.000 maravedis anuales por juro de heredad salvados en las rentas reales. Ademas de esta importante inyeccion monetaria, el matrimonio del primogenito de los Padilla con Isabel Pacheco, la hija legitimada del poderoso marques de Villena, emparentaba directamente a los Padilla con la mas alta nobleza y suponia el reconocimiento social del ascenso experimentado por el linaje con la dinastia Trastamara. Juan de Padilla se comprometio a que el matrimonio se celebrase antes de finales de octubre de 1464 (73), aunque parece que no tuvo lugar hasta un lustro mas tarde.

Posteriormente, en febrero de 1470, Mencia Manrique donaba a su hijo la villa de Villaveta para que pudiera obligarla a las arras y dote de su mujer Isabel Pacheco (74). La donacion surtio el efecto deseado y ese mismo mes don Pedro recibia la dote de su suegro el marques de Villena (75). Dona Mencia murio antes de marzo de 1473 y sus derechos y senorios pasaron a poder de su primogenito, que se convertia asi en senor de Santa Gadea y Sotopalacios. Por eso, en esa fecha, Enrique IV concedio a Pedro Lopez de Padilla un juro de 12.000 maravedis de renta que habia pertenecido a su madre (76).

Paralelamente, el adelantado Padilla intentaba incrementar su patrimonio por otras vias. Asi, en septiembre de 1471, Enrique IV donaba a don Pedro el lugar de Vinuesa y 300 vasallos en tierra de Soria (77). Sin embargo, el concejo de Soria no admitio la validez de la donacion, ya que Vinuesa pertenecia a su jurisdiccion, razon por la cual impidio con la fuerza de las armas la ocupacion de la aldea de su tierra. En la decada de 1470, Pedro Lopez de Padilla pretendio tambien conseguir la villa de Hinojosa de la Sierra, limitrofe con la tierra de Soria y anteriormente perteneciente a su jurisdiccion, mediante compra a su propietario, pero los sorianos organizaron una expedicion para defender el lugar, impidiendo, una vez mas, que el senor de Calatanazor se hiciera con el control efectivo de la villa (78). Finalmente, en 1493, el adelantado Padilla compro a Diego de Mendoza, senor de Bozoo, el lugar de Portilla (79), localidad cercana a su villa de Santa Gadea (80) y en consecuencia de gran interes para redondear sus propiedades en tierras burgalesas.

Pedro Lopez de Padilla IV colaboro para que se produjera el matrimonio de los Reyes Catolicos e intervino a su favor en el contexto de la guerra de sucesion castellana, aportando la nada despreciable cantidad de 300 lanzas en la batalla de Toro (1475) (81). Con posterioridad aparece como confirmante en varios privilegios reales (82). Ademas, participo en la guerra de conquista del sultanato nazari de Granada, interviniendo en las operaciones militares que propiciaron la incorporacion de Vera (1488) y como capitan al frente de 200 lanzas en la campana del ano siguiente (83).

En julio de 1501 se acordo el matrimonio entre su primogenito Antonio de Padilla e Ines Enriquez, hija de Lope Vazquez de Acuna, conde de Buendia, dotada con 6.500.000 maravedis (84). En 1503 don Lope realizo un requerimiento a Pedro Lopez de Padilla IV para que pagara la asignacion anual que le habia prometido a su hijo Antonio de Padilla (85). Ese mismo ano, Antonio de Padilla aseguraba la dote de su mujer (86).

Pedro Lopez de Padilla IV debio fallecer hacia 1506 (87). En 1508 Fernando el Catolico, en nombre de su hija Juana I, concedio a Antonio de Padilla, heredero del mayorazgo de los Padilla, el oficio de adelantado mayor de Castilla (88). Como titular de este oficio, Antonio de Padilla tuvo que hacer frente a los comuneros (89). Uno de los cabecillas de este bando era el famoso comunero Juan de Padilla, regente de Toledo. Los dos Padillas eran nietos de Juan de Padilla, el senor de Calatanazor y adelantado mayor de Castilla fallecido en 1468, pero defendian ahora intereses contrapuestos.

Antonio de Padilla murio hacia 1528 y le sucedio en sus senorios su hija Luisa de Padilla, casada con Antonio Manrique de Lara, senor de Valdezcaray (90), heredero, gracias a los derechos adquiridos por la familia de su mujer, del oficio de adelantado mayor de Castilla. Se extinguia asi por via agnaticia el linaje de los Padilla.

2 LOS RASGOS CARACTERIZADORES DEL LINAJE

En la Baja Edad Media, todo linaje noble que se preciara de serlo contaba con una serie de rasgos que lo definian, identificandolo asi claramente y diferenciandolo de los demas. En este sentido, los Padilla no fueron una excepcion. Asi los rasgos caracterizadores del grupo familiar estaban formados por la onomastica, la heraldica, el solar y el mayorazgo. Estos elementos, al actuar sobre las mentalidades, contribuyeron notablemente a transmitir la relevancia del grupo familiar.

El primer rasgo distintivo del linaje es la onomastica. El nombre completo de un individuo podia contener tres elementos: el antroponimo, el patronimico y el renombre o cognomen. La inmensa mayoria de los individuos que integraron el linaje utilizaron el renombre familiar para identificarse. Antes del siglo XV, ese cognomen familiar iba precedido siempre por el patronimico. Un rasgo distintivo que fue cambiando con el paso del tiempo. Asi, y si fijamos nuestra atencion en el siglo XIV, se alterno el patronimico Lopez con el patronimico Fernandez. En cambio en la decimoquinta centuria, se mantuvo el patronimico Lopez alternado con la alusion en exclusiva al cognomen Padilla. En todos los casos se trata de un patronimico fosilizado, no derivado en consecuencia del antroponimo paterno. La perdida del patronimico en el siglo XV responde a una tendencia general de la nobleza de la epoca, que ha sido interpretada como un <<exponente maximo de la degeneracion del primitivo sistema identificador>> (91).

El antroponimo, o nombre de pila, es otro signo de identificacion del linaje. Frecuentemente, y hasta su perdida, el patronimico aparece vinculado al antroponimo. De tal suerte que encontramos siempre a los Pedro seguidos del patronimico Lopez y a los Juan acompanados del patronimico Fernandez. El primero en romper con esta costumbre fue Juan de Padilla, pariente mayor del linaje en las decadas centrales del siglo xv. En cambio, la alternancia de los antroponimos Pedro y Juan entre los primogenitos del grupo familiar se mantuvo durante dos siglos hasta la extincion del linaje por via agnaticia. La costumbre de denominar al primogenito con identico antroponimo que su abuelo paterno era una practica muy extendida entre la nobleza bajomedieval (92).

Si detenemos nuestra atencion en segundones o miembros pertenecientes a la rama colateral de los Padilla de Toledo, de los que conservamos datos particularmente referidos al siglo xv, observamos en algunos casos el mantenimiento del patronimico Lopez y una predileccion especial por los antroponimos Garcia, Diego y Gutierre.

El emblema heraldico es, entre los rasgos definidores del linaje, el simbolo mas directo. Las armas privativas de los Padilla son: <<en campo de azur, tres padillas de plata (palas de horno) puestas con el mango hacia abajo, perpendiculares y en situacion de faja, y acompanadas, cada una, de tres medias lunas del mismo metal, puestas en lo alto, en lo bajo y al centro de cada padilla>>. El origen de la heraldica de la familia cuenta con una leyenda transmitida por Lorenzo de Padilla, arcediano de Ronda y genealogista, perteneciente a una rama andaluza del linaje. Segun esta version legendaria, las padillas aparecen en el escudo porque un caballero del linaje utilizo una para defender un castillo frente al ataque de los musulmanes (93). Sin embargo, parece mucho mas logico pensar que la inclusion de las palas de horno haga referencia a la villa de Padilla de Yuso, por ser la localidad de origen del linaje.

A pesar de la permeabilidad de las armas de los distintos linajes, que solian experimentar cambios por muy diversos motivos, el emblema heraldico de los Padilla se mantuvo intacto durante los siglos medievales, incluso con posterioridad. Las razones para la alteracion de las armas podian ser la adquisicion de senorios, la participacion en un hecho belico, el entronque con otras familias y el cambio de cognomen. Las tres primeras razones se dieron en el caso de los Padilla, no asi la ultima, pero no influyeron en la mutacion del emblema heraldico, ya que no se permitio que se fundiera con ningun otro. Esta perpetuacion de las armas refleja el orgullo de las sucesivas generaciones del linaje por la heraldica que representaba al grupo familiar y a sus ancestros. Asi, por ejemplo, en fecha tan tardia como 1534, Isabel Pacheco fundo un mayorazgo a favor de su hijo menor Jeronimo de Padilla, imponiendo como clausula de fundacion el uso del apellido Padilla y de las armas puras del linaje, sin mezcla alguna (94).

Las armas privativas del linaje se mostraban en vida de los integrantes del mismo, pero encontraron un marco especialmente propicio para su exhibicion en las sepulturas. Asi, por ejemplo, aparecian en los sepulcros de los Padilla en el monasterio de Fresdelval. Tambien las encontramos representadas en los sepulcros de los maestres calatravos Fernando de Padilla y Garcia Lopez de Padilla en la iglesia del convento de Calatrava la Nueva, asi como en la capilla del comendador mayor Gutierre de Padilla, en este mismo templo. Se trata de la conocida posteriormente como <<La Grande>>, por ser la mas capaz; y por esta razon se dan en ella los habitos a los Caballeros y Religiosos, donde adornaban la arquitectura y remataban un retablo escultorico dorado (95).

Las armas de los Padilla se exhibian tambien con profusion en las obras que mandaron realizar el maestre Garcia Lopez de Padilla en Calatrava la Nueva y el comendador mayor Garcia de Padilla en el monasterio de Fresdelval. Asimismo, los nobles consideraron el ajuar liturgico como soporte adecuado para representar el emblema heraldico. Tenia la doble ventaja de perpetuar la memoria del difunto mediante sus armas y al mismo tiempo vincularlo con objetos utilizados para la liturgia eclesiastica. Asi, Juan de Padilla, en su testamento de enero de 1468, dejo estipulado que se donaran dos calices de plata con sus armas, uno para el monasterio de Santo Domingo de Silos y el otro para la iglesia de Santa Maria en Sotopalacios. Ademas, la iglesia de Santa Maria del Castillo, de Calatanazor, recibiria un repostero con su heraldica para el altar. En definitiva, perpetuacion de la memoria y vinculacion con la divinidad son las dos caracteristicas presentes en los soportes utilizados para exhibir la heraldica del linaje Padilla.

El solar es otro rasgo definidor de la familia noble en su dimension de casa y residencia principal y tambien de territorio de origen o radicacion del linaje. El solar era un elemento fundamental para la posesion y el mantenimiento de la condicion nobiliaria. La relevancia de un linaje era estimada en funcion del ambito geografico donde su solar era conocido. El solar tenia como elemento de referencia la residencia del grupo familiar, que podia ser un castillo o un palacio.

En este sentido, el solar primitivo de la familia fue la actual localidad burgalesa de Padilla de Abajo. Durante al menos los dos primeros tercios del siglo xiv, los Padilla conservaron derechos senoriales sobre esta villa, pero en algun momento los perdieron, ya que desde los tiempos de Juan Fernandez de Padilla II no vuelve a aparecer en la documentacion vinculada al linaje. Ademas, durante las primeras decadas de la decimocuarta centuria el grupo familiar tuvo unos palacios en Fromista, cerca de la iglesia de San Martin (96).

Al desvincularse del solar originario de la familia y de otras posesiones en la Castilla de las Merindades, los Padilla encontraron una nueva referencia territorial en el senorio de Calatanazor, perteneciente a la familia desde el ultimo cuarto del siglo xiv y hasta su extincion por via agnaticia. El castillo de esta villa soriana fue la residencia solariega del linaje y la villa y su tierra el ambito geografico de referencia familiar. Calatanazor era cabeza de una tierra que tenia una extension aproximada de mas de 250 [km.sup.2] y en la que se localizaban mas de una veintena de aldeas. Antes de que se convirtiera en senorio de los Padilla, la villa consiguio conservar su integridad territorial sin desmembraciones jurisdiccionales (97). Asi que el linaje recibio la villa con todo su territorio dependiente incolume.

Paralelamente, los Padilla tuvieron otra casa residencial en Toledo, ciudad en la que estaban introducidos desde los tiempos de Juan Fernandez de Padilla II, alguacil mayor de Toledo. Fue habitual entre los linajes castellanos bajomedievales que proyectaran su poder en el ambito de una ciudad o villa de realengo y su tierra. Esta dinamica se fundamenta en la seguridad que aportaba la autonomia de estas ciudades o villas; al mismo tiempo suponia un cambio revelador de los nuevos modos de vida de la nobleza. En suma, la ciudad bajomedieval era un importante centro de poder del cual la nobleza no podia ni queria prescindir. Por eso, siempre que les fue posible, los linajes se asentaron en las ciudades o las villas y sobre ellas y su territorio llevaron a cabo una accion de concentracion espacial del poder (98). De hecho, los Padilla, senores de Calatanazor, fueron vecinos moradores de Toledo. A partir de 1448, todas las propiedades toledanas, incluida la residencia principal de la familia, pasaron a poder de Sancho de Padilla y de su hermano Garcia Lopez de Padilla, clavero de Calatrava (99). De Sancho de Padilla procede la rama de los Padilla de Toledo, cuya casa familiar estaba situada en la actual plaza de Padilla de la ciudad del Tajo. Esta rama toledana de la familia anadio a la residencia urbana, la torre de Mascaraque y la heredad de Mejorada (100) como nuevas referencias del solar de la familia.

Por su parte, durante la segunda mitad de la decimoquinta centuria, la rama troncal de la familia, la de los senores de Calatanazor, unia a este senorio solariego otros tres en tierras burgalesas. Se trataba de las villas de Santa Gadea, Sotopalacios y Villaveta, que contaban con sus respectivas fortalezas. De tal suerte que los Padilla poseian cuatro castillos como referencias mas visibles y simbolicas del linaje en las tierras de sus dominios. Ademas, en Sotopalacios, el grupo familiar tenia unas casas residenciales, en las que se fecharon y redactaron documentos en febrero de 1470101 y en enero de 1506 (102). A estas propiedades se unio el palacio que Gomez Manrique habia construido junto a la ermita de la Virgen de Fresdelval, antes incluso de que comenzaran las obras del monasterio jeronimo (103). Posteriormente, este palacio fue elegido por Isabel Pacheco, la viuda de Pedro Lopez de Padilla IV, para residir mas de una veintena de anos, hasta su muerte en 1538 (104). Asi, en la segunda mitad del siglo xv, cuando el linaje alcanzo su apogeo, contaba con no menos de cuatro fortalezas, un palacio y unas casas residenciales. Estos edificios manifestaban una condicion politica, social y economica relevante y, ademas, simbolizaban el poder adquirido por los Padilla al final del Medievo.

Finalmente, el mayorazgo constituia un elemento clave para la estabilizacion patrimonial (105). La institucion del mayorazgo, que se generalizo particularmente en el siglo xv, permitio que se consolidara el principio de la prioridad de la primogenitura y la masculinidad, que actuaron como factores desequilibrantes en el reparto de la herencia y en la transmision integra de los senorios, propiedades y rentas mas importantes. El mayorazgo consistia fundamentalmente en detraer del regimen sucesorio normal un conjunto de bienes. Para instituirlo era necesario contar con una licencia real, ya que, antes de las Cortes de Toro de 1505, solamente los monarcas podian autorizar la fundacion de un mayorazgo. Las licencias otorgadas por los reyes no eran muy numerosas y habitualmente se concedian como recompensa por los servicios prestados a la Corona. Los bienes que formaban parte del mayorazgo eran absolutamente inalienables y se transmitian integramente a cada nueva generacion. En consecuencia, la institucion tenia no pocas ventajas para la nobleza, ya que los bienes del mayorazgo no se podian enajenar y podian transmitirse al heredero sin necesidad de hacer testamento. La acumulacion patrimonial en un unico individuo era beneficiosa para el tronco principal del linaje, ya que con un patrimonio mas cuantioso las posibilidades de progresar en la sociedad politica se incrementaban notablemente.

El primer mayorazgo de los Padilla fue el fundado por Pedro Lopez de Padilla III durante la primera mitad del siglo xv consistente en el senorio jurisdiccional de Calatanazor. Este mayorazgo fue transmitido a su hijo Juan de Padilla en enero de 1448. El segundo heredero del mayorazgo, Pedro Lopez de Padilla IV solicito licencia a los Reyes Catolicos para incrementar el mayorazgo familiar. En enero de 1501, los propios monarcas le concedieron facultad para que pudiera incluir en su mayorazgo las villas y fortalezas de Santa Gadea, Sotopalacios y Villaveta, que se unian asi a Calatanazor (106).

3 EL PORVENIR DE LOS SEGUNDONES DEL LINAJE

3.1 La constitucion de ramas laterales

Entre las ramas laterales del linaje surgidas a partir del tronco principal, la documentacion conservada nos permite reconstruir la trayectoria de los Padilla de Toledo. Esta rama, perteneciente a la nobleza media urbana (107) 108, surge de Sancho de Padilla, uno de los hijos varones de Pedro Lopez de Padilla III, que recibe la mitad de las propiedades toledanas de su progenitor.

Sancho de Padilla contrajo matrimonio con Marina de Sandoval, perteneciente a los Meneses de Toledo, una familia de arraigada tradicion en la ciudad del Tajo. Era descendiente de Tello Garcia de Meneses, alguacil mayor de Toledo fallecido hacia 1323. Se trataba de un linaje procedente de la alta nobleza de la Castilla septentrional, que se asento en Toledo a finales del siglo XIII (108). Con su matrimonio, Sancho de Padilla demuestra su interes por reforzar sus lazos de arraigo e identificacion con la ciudad del Tajo y los toledanos. Alli estaba su residencia y en sus tierras el resto de sus propiedades, todas ellas compartidas a medias con su hermano Garcia Lopez de Padilla, clavero de Calatrava (109).

Tras el fallecimiento de Sancho de Padilla en 1463, le sucede al frente de esta rama lateral del linaje su primogenito, Pedro Lopez de Padilla, que de manera bien significativa llevaba identico antroponimo, patronimico y cognomen que su abuelo paterno. El hijo de Sancho de Padilla fue mariscal de Castilla, capitan de la reina Juana I, regidor de Toledo y senor de la mitad de Noves, de la casa y fortaleza de Mascaraque (110) y de Mejorada (111).

El 7 de enero de 1511, Pedro Lopez de Padilla recibio licencia real para constituir un mayorazgo con todos sus bienes, entre los que destacaban la mitad del lugar de Noves, las dehesas de Mejorada, Serranos y Alburdiel y 22.500 maravedis por juro de heredad situados sobre las alcabalas de Noves. El regidor toledano fundo el mayorazgo casi cuatro anos despues de tener la autorizacion regia, el 12 de diciembre de 1514 (112). Tras fallecer Pedro Lopez en 1518, el heredero de este mayorazgo fue su primogenito Juan de Padilla, que habia contraido matrimonio con Maria de Pacheco, hija de Inigo Lopez de Mendoza, marques de Mondejar y conde de Tendilla, perteneciente a la alta nobleza castellana. Juan de Padilla, como uno de los cabecillas del movimiento comunero, fue ejecutado en Villalar en 1521.

3.2 La introduccion en la orden de Calatrava

La otra posibilidad que tenian los segundones del linaje era introducirse en una orden religiosa. Los Padilla eligieron para ello a la orden de Calatrava. Su introduccion en la institucion se remonta a la segunda mitad del siglo XIII con Garcia Lopez de Padilla, que posteriormente accedio a la dignidad de clavero. Desconocemos la relacion exacta existente entre el maestre calatravo y el tronco principal del linaje Padilla. Con todo, las coincidencias en la utilizacion del patronimico y el cognomen por parte del maestre y los representantes del tronco principal del linaje, asi como la no infrecuente presencia del antroponimo del calatravo, sugieren una notable proximidad familiar.

En 1297 el clavero Garcia Lopez de Padilla fue elegido maestre de la orden de Calatrava. Se iniciaba asi un maestrazgo que, con numerosos conflictos y cismas internos (113), se prolongo hasta 1329, cuando Garcia Lopez de Padilla renuncio voluntariamente a su cargo a cambio de conservar el control de las posesiones aragonesas de la orden y la importante encomienda de Zorita. Sin embargo, nuevos enfrentamientos con el maestre Juan Nunez de Prado le llevaron a reclamar otra vez la dignidad maestral, a la que ya no renunciaria hasta su muerte en 1336, a la edad de 80 anos (114). La larga etapa del maestrazgo del primer Padilla calatravo conocio la introduccion de otro miembro de este linaje, Pedro Garcia de Padilla (115), que ocupo el cargo de comendador mayor durante buena parte del primer cuarto del siglo xiv (116).

Por orden cronologico, el tercero de los miembros del linaje introducido en la institucion cisterciense es Diego Garcia de Padilla, maestre de Calatrava (1354-1368), impuesto a la orden por Pedro I. El nuevo maestre calatravo pertenecia a una rama colateral del linaje Padilla, la de los senores de Villagera. Era hijo de Juan Garcia de Padilla, senor de Villagera, y Maria Gomez de Finestrosa, y, en consecuencia, hermano de Maria de Padilla, favorita del monarca castellano. Con la llegada de la guerra civil y los triunfos de Enrique de Trastamara, el maestre calatravo decidio pasarse al bando trastamarista, lo que propicio que, tras la batalla de Najera, Pedro I le enviara prisionero al castillo de Alcala de Guadaira, donde moriria en 1368 (117).

No volvemos a encontrar integrantes del linaje Padilla en la orden de Calatrava hasta el segundo cuarto del siglo xv, con los hijos de Pedro Lopez de Padilla III. En contraste con los antecesores destaca su pertenencia a la rama troncal, la introduccion en la orden de un mayor numero de miembros del linaje y la continuidad de esta practica en las siguientes generaciones de la familia, en una politica que no parece casual. No es facil explicar satisfactoriamente el rapido ascenso en la institucion cisterciense de segundones de un linaje no perteneciente a la mas alta nobleza y que se encontraba claramente fuera del organigrama jerarquico de la orden. Tal vez la respuesta pueda estar en las buenas relaciones existentes entonces con los Guzman, familia que controlaba la orden. Tanto Fernando de Padilla como Garcia Lopez de Padilla eran vastagos de Leonor de Sarmiento, hija del mariscal Pedro Ruiz Sarmiento y de Juana de Guzman (118). En consecuencia, son tambien los primeros miembros del linaje Padilla en llevar en sus venas sangre de los Guzman. No parece, por tanto, que fuera una casualidad la extendida vinculacion de la primera generacion de Padillas-Guzmanes con la orden de Calatrava.

Fernando de Padilla, fue sucesivamente comendador de Aceca, clavero de Calatrava y lugarteniente del maestre en el Campo de Calatrava, y maestre electo en 1443, cuando le sobrevino la muerte, al parecer, por un accidente (119). Su hermano Garcia Lopez de Padilla fue comendador de Otos, clavero y ultimo maestre calatravo (1482-1489). Segun Rades, un hermano de los anteriores, Diego Lopez de Padilla, se encontraba, en calidad de comendador de Valdepenas, entre los que dieron su voto a Pedro Giron con ocasion de la eleccion maestral de 1445 (120). De ser cierta esta noticia del casi siempre bien informado freire calatravo, Diego Lopez de Padilla se desvincularia despues de la orden de Calatrava.

En cualquier caso, pocas familias podian presumir de mantener una relacion tan estrecha con la orden en una sola generacion. Ninguna familia podia vanagloriarse de contar en la misma generacion con dos claveros y, menos aun, que los dos fueran elegidos posteriormente como maestres calatravos. El prestigio alcanzado por esta generacion del linaje fue reconocido por Juan de Mena, que elogio al maestre electo Fernando de Padilla en su Laberinto de Fortuna (121).

La siguiente generacion de Padillas calatravos esta integrada por los hijos del matrimonio formado por Sancho de Padilla y Marina de Sandoval (122). Se trata de Gutierre de Padilla, comendador de Malagon, clavero y comendador mayor calatravo (123), y tal vez Diego Lopez de Padilla, comendador de El Pozuelo (124). Esta segunda generacion de Padillas calatravos no tuvo la posibilidad de acceder al maestrazgo, ya que tras la muerte de Garcia Lopez de Padilla en 1489 la administracion del mismo fue asumida por los sucesivos monarcas. Sin embargo, logro ascender tambien hasta la cima del poder a la que podia aspirar un freire calatravo, representada en esos momentos por la encomienda mayor. El primogenito del matrimonio Padilla-Sandoval, Pedro Lopez de Padilla, estuvo tambien relacionado con la orden al ocupar la alcaidia de Torredonjimeno y de la villa de la Pena de Martos.

La tercera generacion consecutiva de los Padilla calatravos esta representada por tres de los hijos de Pedro Lopez de Padilla IV. Se trata de Garcia de Padilla, sucesivamente comendador de Lopera y Malagon, clavero y comendador mayor calatravo; Diego Lopez de Padilla, comendador de Abanilla (125); y Jeronimo de Padilla, comendador de Lopera, Sevilla y Niebla (126). Su actuacion se extiende ya a lo largo del siglo XVI, pero interesa subrayar que esta tercera generacion llego tambien a alcanzar las maximas cotas de poder, signo evidente de que el predominio del linaje Padilla en la orden de Calatrava se prolongo con la nueva dinastia de los Austrias.

4 LA MUERTE COMO UNA EXHIBICION DE PODER DEL LINAJE

La actitud que mantuvo la nobleza ante la muerte resulta particularmente interesante, ya que permite introducirnos en el complejo mundo de las mentalidades. En este contexto, el objetivo es estudiar la muerte como una exhibicion de poder del grupo familiar. Para ello analizaremos dos cuestiones fundamentales: las sepulturas y la fundacion de capellanias.

La eleccion de la sepultura, tanto por lo que se refiere al lugar como a la morfologia de la misma, esta en estrecha relacion con el deseo de garantizar la memoria de los fallecidos del linaje y su fama post mortem. La materializacion mas evidente de la consecucion de este objetivo es la creacion de un panteon familiar. Los Padilla contaron con dos panteones familiares: la iglesia de Santa Maria del Castillo, de Calatanazor, y el monasterio jeronimo de Santa Maria, de Fresdelval.

En la iglesia de Santa Maria de Calatanazor muy probablemente recibieron sepultura Juan Fernandez de Padilla II y su mujer Juana de Ayala, aunque no consta documentalmente que asi fuera. En cambio tenemos constancia de que alli se enterraron Pedro Lopez de Padilla III y su mujer Leonor de Sarmiento, asi como el hijo de ambos, Gutierre Lopez de Padilla (127). Pedro Lopez de Padilla III fundo dos capellanias perpetuas por su alma y la de su mujer. Para ello mando en su testamento comprar 5.000 maravedis de las alcabalas de la villa de Calatanazor y su tierra y 24 fanegas anuales de trigo. Su hijo Juan de Padilla situo los 5.000 maravedis en las martiniegas de la citada villa (128).

El siguiente pariente mayor del linaje, Juan de Padilla, en su testamento, redactado en enero de 1468, dejo en manos de su mujer Mencia Manrique el destino de su sepultura. Existia el precedente de los padres del adelantado, cuyos restos descansaban en la iglesia de Santa Maria del Castillo, de Calatanazor. Sin embargo, Mencia Manrique eligio para el enterramiento de su marido el monasterio jeronimo de Fresdelval, que habia sido fundado por sus padres Gomez Manrique y Sancha Rojas, sepultados en el propio cenobio. Con esa decision, Mencia Manrique puso los cimientos para convertir al monasterio burgales, situado cerca de Villatoro, en el nuevo panteon del linaje Padilla.

El cenobio de Fresdelval habia sido fundado en 1404 con unos frailes jeronimos procedentes del monasterio de Guadalupe. Las obras para levantar el conjunto cenobitico se extendieron en su fase principal hasta el ano 1415, cuando se puede considerar que ya se habia finalizado la iglesia, el claustro, el refectorio, la sala capitular y la cocina. En la capilla mayor descansaban los restos mortales de los fundadores, bajo unos sepulcros goticos de notable factura, esculpidos en alabastro. Mencia Manrique dispuso que Juan de Padilla y ella misma fueran enterrados proximos a los fundadores del cenobio en unas sepulturas cubiertas con losas negras, una con las armas de los Padilla y otra con las de los Manrique y Rojas (129).

El 16 de mayo de 1491, como consecuencia de un flechazo en la garganta recibido en la vega de Granada, murio el doncel Juan de Padilla, primogenito del matrimonio formado por Pedro Lopez de Padilla IV (130) e Isabel Pacheco. El joven doncel, que no habia alcanzado los 20 anos de edad, se habia ganado el afecto de Isabel I de Castilla, que ordeno trasladar su cuerpo al monasterio de Fresdelval. En el lado del evangelio del altar mayor, su madre, Isabel Pacheco, hizo construir un esplendido sepulcro en alabastro, que se ha atribuido a Gil de Siloe, o a un circulo muy proximo, por los estrechos paralelismos que guarda con el sepulcro del infante don Alfonso en la cartuja de Miraflores, encargado por Isabel I al citado escultor (131). La excelente factura del sepulcro, el hecho de que posiblemente fuera realizado por el mas importante escultor castellano de la epoca y la emulacion de los recursos que la reina habia utilizado para el panteon real remiten claramente a una alta concepcion de la fama post mortem y son reflejo de la relevancia social alcanzada por los Padilla en la Castilla finisecular.

Naturalmente, los padres del doncel se hicieron enterrar tambien en el cenobio burgales, concretamente en una capilla dedicada a San Juan Bautista. Ademas de Juan de Padilla, otros dos hijos del matrimonio entre Pedro Lopez de Padilla IV e Isabel Pacheco eligieron el monasterio de Fresdelval como ambito funerario. Fueron Alonso de Padilla, corregidor de Baza, Guadix, Almeria y Purchena, fallecido en 1523, y Maria de Padilla, condesa de Buendia, fallecida dos anos mas tarde y sepultada en la mencionada capilla de San Juan Bautista (132).

Al convertirse en panteon familiar, el cenobio de Fresdelval fue objeto de no pocas donaciones y legados por parte de miembros del linaje Padilla. Asi, Mencia Manrique dejo en su testamento para el monasterio jeronimo un juro anual de 12.000 maravedis. En 1478 este juro fue entregado al cenobio por su hijo Pedro Lopez de Padilla IV. Los maravedis estaban asentados en distintos lugares: 5.000 en Burgos, 3.750 en Hurones, 1.150 en Cojobar, 1.100 en Saldanuela y 1.000 en Villayuda. El primogenito de Pedro Lopez de Padilla IV, el doncel Juan de Padilla, dejo como heredero al mismo monasterio jeronimo, donde dispuso ser enterrado, y mando que se adquiriese un juro anual de 10.000 maravedis a favor del cenobio con la obligacion de celebrar una misa anual por su alma (133). Sus hermanos tambien favorecieron al monasterio con donaciones. Asi, Garcia de Padilla, comendador mayor de Calatrava, hizo importantes reformas arquitectonicas en 1524 y entrego una rica tapiceria, un servicio de plata, una libreria para el estudio y 4.000 ducados para dotar una capellania y casar a algunas huerfanas (134). Otro hermano, Jeronimo de Padilla, freire calatravo tambien, dono al cenobio 400.000 maravedis y valiosos ornamentos y objetos de culto. Se encargo, ademas, de hacer efectivo el juro de 13.500 maravedis anuales que en 1529 habia donado su madre Isabel Pacheco. Por ultimo, la ya mencionada Maria de Padilla, condesa de Buendia, lego al monasterio 450.000 maravedis (135).

Otros hijos de Pedro Lopez de Padilla III se enterraron en espacios sagrados toledanos. Asi Sancho de Padilla y Marina de Sandoval eligieron el monasterio jeronimo de Santa Maria de la Sisla, situado frente a la ciudad de Toledo, al sur del rio Tajo. Fueron sepultados en una capilla cuadrada y espaciosa, en el lado de la epistola (136). En cambio, Diego Lopez de Padilla, por decision de su mujer Teresa de Haro, fue enterrado en el espacio sagrado mas privilegiado de cuantos podian hallarse en ese momento en el reino de Castilla: la catedral de Toledo. Alli se habian sepultado varios reyes castellanos y el mas poderoso magnate de su epoca: Alvaro de Luna. El matrimonio Padilla-Haro fue enterrado en la capilla de la Santa Redencion. En mayo de 1496, Teresa de Haro habia donado al dean y al cabildo de la catedral de Toledo, con retencion del usufructo vitalicio, las dehesas de Ablates, Ablatejos y Montalvanejos, en termino y jurisdiccion de Toledo, con la condicion de que el 90% de sus rentas fuera para pagar a un sacristan y dos capellanes que dijeran 512 misas anuales en su capilla (137).

Por otra parte, algunos de los Padilla calatravos, particularmente aquellos que alcanzaron las mas altas dignidades, eligieron para sus sepulturas la iglesia de Calatrava la Nueva, sede del convento principal de la orden. Los sepulcros de los maestres Fernando de Padilla y Garcia Lopez de Padilla estaban situados debajo de la grada de la capilla mayor y entre los dos coros. El del maestre electo era de piedra negra y exhibia tres escudos con tres padillas cada uno, mientras que el del ultimo maestre calatravo era de alabastro con epitafio y dos escudos, uno con las tres padillas y el otro con 13 roeles. El comendador mayor Garcia de Padilla (1523-1542) se enterro en la fastuosa <<Capilla Dorada>>, mientras que el tambien comendador mayor Gutierre de Padilla situo su capilla, conocida despues como <<La Grande>>, en la zona mas cercana a la cabecera de la nave del evangelio (138). Sin embargo, Gutierre de Padilla no fue sepultado en <<La Grande>>, sino en un espacio considerado mas privilegiado: la capilla mayor del monasterio calatravo de la Asuncion en Almagro, que habia sido fundado con rentas dejadas por el comendador mayor. En la zona central de la capilla mayor se situaba su suntuoso sepulcro (139), desaparecido en la actualidad y del que nada mas conocemos (140).
Personaje     Ano de la           Lugar
               muerte

Gutierre de     1515        Monasterio de la
  Padilla                   Asuncion de Almagro
Alonso de       1523          Monasterio de
  Padilla                       Fresdelval
Garcia de       1542           Iglesia de
  Padilla                   Calatrava la Nueva


5 CONCLUSIONES

En primer lugar, y sobre la base de la documentacion fundamentalmente manuscrita, hemos conseguido reconstruir la historia del linaje Padilla en los dos ultimos siglos medievales. Asi, podemos afirmar que los Padilla fueron durante buena parte del siglo xiv un linaje de la nobleza regional (141), que inicia su ascenso social con la llegada al poder de los Trastamara. Comienza entonces un proceso de crecimiento que llevara a los Padilla a engrosar las filas de la alta nobleza durante la segunda mitad del siglo XV. Es dificil realizar una precisa clasificacion de la nobleza, pero, a modo de hipotesis, podemos apuntar que en el transcurso de la decimoquinta centuria se produjo una estratificacion de la alta nobleza al compas del incremento del numero de sus miembros. Asi podriamos distinguir, ya avanzado el siglo, entre los grandes, la nobleza simplemente titulada y la nobleza sin titular (142). A este ultimo escalon de la alta nobleza pertenecian los Padilla. Son varios los argumentos que se pueden esgrimir para corroborar esta afirmacion: en las ultimas decadas del siglo xv el linaje disfruto de cuatro senorios jurisdiccionales, cuatro castillos y el oficio de adelantado mayor de Castilla; los cronistas de la epoca mencionan a los Padilla junto a los miembros de la alta nobleza; y en la batalla de Toro (1475) Pedro Lopez de Padilla IV contribuyo al ejercito de Isabel y Fernando con 300 lanzas, situandose al mismo nivel que otros importantes magnates de la epoca.

Por otra parte, y de la misma manera que las monarquias, la nobleza desplego una intensa politica de alianzas fundada en las uniones matrimoniales. En el caso de los Padilla, estas estrategias familiares resultaron en lineas generales exitosas, ya que con ellas consiguieron bienes patrimoniales y senorios (enlaces con los Diaz, Leiva y Manrique) o una mayor relevancia social (enlaces con los Cisneros, Ayala, Manrique, Pacheco, Velasco y Acuna). En el transcurso del siglo XV, la ascension experimentada por los Padilla permitio que los tres parientes mayores del linaje emparentaran sucesivamente con los Manrique, los Pacheco y los Acuna, tres de las familias pertenecientes a la mas alta nobleza castellana.

En tercer lugar, los Padilla constituyen un ejemplo arquetipico de los rasgos que caracterizan a los linajes, que se exhiben a traves de la onomastica, las armas, el solar y el mayorazgo. La perpetuacion en la utilizacion de la onomastica y la heraldica indican un fuerte sentimiento de pertenencia al grupo familiar. El linaje se muestra tambien a la sociedad a traves de sus solares, de los cuales el mas simbolico, aunque no el unico, es el castillo de Calatanazor. A ellos se unen la casa solariega de Toledo y las fortalezas de Santa Gadea, Sotopalacios, Villaveta y Mascaraque.

Los segundones del linaje, que consiguieron establecer la rama cadete de los Padilla de Toledo, tuvieron, sin embargo, como salida principal el ingreso en la orden de Calatrava, hasta el punto de convertirse en el linaje mas importante de la institucion desde la perspectiva cualitativa, ya que ningun otro llego a tener mas representantes en el triunvirato de poder calatravo, y en el segundo en importancia cuantitativa, despues de los Guzman (143). La gran peculiaridad de la familia es precisamente el extraordinario protagonismo desarrollado en el seno de la orden de Calatrava, logrando con ello algunos segundones un poder muy superior al que disfrutaban las parientes mayores de los Padilla, tanto en su dimension politica como en su faceta social y economica. Durante el periodo en que los Padilla alcanzaron la maxima autoridad de la orden su relevancia en la sociedad hispanica fue ciertamente notable. En contraste con esta circunstancia, sorprende el hecho de que no tengamos datos sobre la introduccion del linaje en el clero secular o en otras ordenes estrictamente religiosas, como era practica habitual en no pocas familias nobiliarias.

Finalmente, como era comun entre la nobleza de la epoca, los Padilla utilizaron la muerte como un vehiculo de ostentacion de su poder a traves de los enterramientos y la fundacion de capellanias. Especialmente relevante resulta la creacion de panteones familiares: mas modesto el primero de ellos, la iglesia de Santa Maria del Castillo, de Calatanazor, acorde con la posicion que ocupaba el linaje hasta mediados del siglo XV; mas emblematico el segundo, el monasterio jeronimo de Fresdelval, que podia compararse con otros panteones de la alta nobleza, incluso de la monarquia. Ademas, los segundones del linaje consiguieron enterrarse en ambitos religiosos muy destacados como la catedral de Toledo, el monasterio de Santa Maria de la Sisla, la iglesia del convento-fortaleza de Calatrava la Nueva y el monasterio de la Asuncion de Almagro. Todos estos espacios funerarios permitian exhibir la heraldica del linaje, perpetuar su memoria y transmitir una idea de la fama post mortem que rivalizaba con la de la mas alta nobleza y, en algunos casos, con la de la propia realeza.

DOI: http://dx.doi.org/10.14201/shhme201533121153

Enrique RODRIGUEZ-PICAVEA MATILLA

Depto. de Historia Antigua, Medieval, Paleografia y Diplomatica. Facultad de Filosofia y Letras. Universidad Autonoma de Madrid. Campus de Cantoblanco. C/ Francisco Tomas y Valiente, 1. E-28049 MADRID. C. e.: enrique.picabea@uam.es

Recibido: 2015-04-20

Revisado: 2015-09-20

Aceptado: 2015-09-28

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(1) Nota del Editor.--Este estudio del profesor Rodriguez-Picavea habia superado el proceso de revision por evaluadores externos, si bien habia quedado pospuesta su publicacion para el siguiente numero de la Revista, cuando nos llego la triste noticia de su fallecimiento. El Consejo de Redaccion ha creido oportuno adelantar su aparicion para, de esa forma, rendir un sentido reconocimiento al colega que nos ha dejado de forma tan inesperada. Las circunstancias han impedido que el autor pudiera hacer una revision final de su trabajo, aunque hemos contado con unas ultimas precisiones que tenia pensado incorporar al mismo, facilitadas por su companero de Universidad y amigo F. Javier Villalba Ruiz de Toledo.

(2) La proliferacion de trabajos sobre la nobleza castellana bajomedieval haria interminable la lista de referencias, razon por la cual remitiremos a varios balances historiograficos sobre el tema que nos puedan guiar en esta cuestion: QUINTANILLA RASO, M.a Concepcion. <<Nobleza y senorios en Castilla durante la Baja Edad Media. Aportaciones de la historiografia reciente>>. Anuario de Estudios Medievales, 1984, vol. 14, pp. 613-639; Idem. <<Historiografia de una elite de poder: la nobleza castellana bajomedieval>>. Hispania, 1990, vol. 50, no. 175, pp. 719-736; Idem. <<El protagonismo nobiliario en la Castilla bajomedieval. Una revision historiografica (1984-1997)>>. Medievalismo. Boletin de la Sociedad Espanola de Estudios Medievales, 1997, vol. 7, pp. 187-234. A partir de esa fecha se pueden resenar, entre otras, por su caracter general, la sintesis de GERBET, M.e Claude. Las noblezas espanolas en la Edad Media. Siglos XI-XV. Madrid: Alianza, 1997; la monografia de GIBELLO BRAVO, Victor M. La imagen de la nobleza castellana en la Baja Edad Media. Caceres: Universidad de Extremadura, 1999; y las obras colectivas La nobleza peninsular en la Edad Media. VI Congreso de Estudios Medievales. Avila: Fundacion Sanchez-Albornoz, 1999; QUINTANILLA RASO, M.a Concepcion (dir.). Titulos, grandes del Reino y grandeza en la sociedad politica. Fundamentos en la Castilla medieval. Madrid: Silex, 2006; DACOSTA, Arsenio; PRIETO LASA, Jose Ramon y DIAZ DE DURANA, Jose Ramon (eds.). La conciencia de los antepasados. La construccion de la memoria de la nobleza en la Baja Edad Media. Madrid: Marcial Pons Historia, 2014.

(3) Por citar solamente la de mas reciente aparicion de todas ellas, vid. LADERO QUESADA, Miguel Angel. Guzman. La casa ducal de Medina Sidonia en Sevilla y su reino, 1282-1521. Madrid: Dykinson, 2015.

(4) No conocemos ningun estudio monografico sobre este linaje. Algunas cuestiones sobre los Padilla, particularmente referidas a la primera mitad del siglo xiv, pueden verse en ESTEPA DIEZ, Carlos. Las behetrias castellanas. 2 vols. Valladolid: Junta de Castilla y Leon, 2003, vol. I, pp. 402-404.

(5) Real Academia de la Historia (= RAH), Col. Salazar y Castro, sign. O-20, fol. 145.

(6) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-45, fols. 12v-14.

(7) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-17, fols. 9v-10.

(8) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-10, fol. 41.

(9) SANCHEZ BELDA, Luis. Cartulario de Santo Toribio de Liebana. Madrid: Patronato Nacional de Archivos Historicos, 1948, no. 225.

(10) Archivo Historico Nacional, Ordenes Militares, sign. 1345 c, Registro de Escrituras de la Orden de Calatrava, V, fol. 32.

(11) Vallunquera esta junto al arroyo del Hundido y al sureste del actual termino municipal de Castrojeriz (latitud 42 14' 28" N, longitud 4 6' 29" W). Vid. Mapa SIGPAC 1:25.000 FEGA. Ministerio de Agricultura, Alimentacion y Medio Ambiente.

(12) SALAZAR Y CASTRO, Luis de. Historia genealogica de la Casa de Lara. 3 vols. Madrid: en la Imprenta Real, 1694-1697, vol. I, p. 431; RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-5, fol. 280v y sign. O-20, fol. 136.

(13) SALAZAR Y CASTRO, Historia genealogica de la Casa de Lara, vol. I, p. 431, y vol. III, p. 494; PEREZ-BUSTAMANTE, Rogelio. El gobierno y la administracion de los reinos de la corona de Castilla (1230-1474). 2 vols. Madrid: Universidad Autonoma, 1976, vol. I, pp. 238-239 y 342-343, y vol. II, pp. 61 y 72; JULAR PEREZ-ALFARO, Cristina. Los Adelantados y Merinos Mayores de Leon (siglos XIII-Xv). Leon: Universidad de Leon, 1990, pp. 222-223; SALAZAR Y ACHA, Jaime de. La Casa del Rey de Castilla y Leon en la Edad Media. Madrid: Centro de Estudios Politicos y Constitucionales, 2000, pp. 454 y 547.

(14) BENAVIDES, Antonio. Memorias de D. Fernando IV de Castilla. 2 vols. Madrid: Imprenta de Jose Rodriguez, 1860, vol. II, pp. 779, 783 y 848.

(15) GONZALEZ MINGUEZ, Cesar. Fernando IV, 1295-1312. Palencia: Diputacion Provincial de Palencia--La Olmeda, 1995, pp. 128 y ss.

(16) Moxo, Salvador de. <<De la nobleza vieja a la nobleza nueva. La transformacion nobiliaria castellana en la baja Edad Media>>. Cuadernos de Historia. Anexos de la Revista Hispania, 1969, vol. 3, pp. 1-210, p. 164.

(17) CATALAN, Diego. Siete siglos de romancero (historia y poesia). Madrid: Gredos, 1969, pp. 41-44.

(18) Publ. PEREZ CELADA, Julio Antonio. Documentacion del monasterio de San Zoilo de Carrion. Vol. 2 (1301-1400). Burgos: Garrido Garrido, 1987, no. 193.

(19) Archivo Ducal de Medinaceli, Privilegios Rodados, leg. 5, no. 25; RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-45, fols. 12v-14.

(20) SALAZAR Y ACHA, La Casa del Rey de Castilla y Leon en la Edad Media, pp. 334-335 y 564.

(21) Los Leiva pertenecian, como los Padilla, a la nobleza regional. Vid. Estepa DIez, Las behetrias castellanas, vol. II, pp. 139-140.

(22) MARTINEZ DIEZ, Gonzalo. Libro Becerro de las Behetrias. 3 vols. Leon: Centro de Estudios e Investigacion San Isidoro, 1981, vol. II, pp. 634-635.

(23) MARTINEZ DIEZ, Libro Becerro de las Behetrias, vol. I, p. 201; vol. II, pp. 228, 257, 259, 265, 266 y 312.

(24) ESTEPA DIEZ, Las behetrias castellanas, vol. I, pp. 402-404.

(25) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. D-10, fol. 237 y sign. M-36, fols. 276v-278.

(26) RAH, Col. Salazar y Castro, leg. 14, carp. 9, no. 1; sign. M-45, fols. 243v-244, y leg. 6, carp. 6, no. 9.

(27) MOLENAT, Jean Pierre. Campagnes et monts de Tolede du XIIe au XVe siecle. Madrid: Casa de Velazquez, 1997, pp. 348-349.

(28) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. D-10, fol. 237 y sign. M-36, fols. 276v-278.

(29) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-45, fols. 240v-243 y leg. 14, carp. 9, no. 1. Ambas copias documentales incluyen posteriores confirmaciones de la donacion por parte de Juan I y Enrique III.

(30) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-58, fols. 164v-165.

(31) Despoblado probablemente situado en el actual termino municipal de Noves o en sus inmediaciones.

(32) En la actualidad ha quedado como testimonio del antiguo nucleo la casa de Orbeite (latitud 40[grados] 0' 54" N, longitud 4[grados] 15' 21" W), situada en el termino municipal de Noves, a 3,6 km al sur de esta poblacion. Vid. Mapa SIGPAC 1:25.000 FEGA. Ministerio de Agricultura, Alimentacion y Medio Ambiente. Olveite pertenecia a la tierra de Toledo. Vid. MARTINEZ DIEZ, Gonzalo. <<Estructura administrativa local en el naciente reino de Toledo>>. En Estudios sobre Alfonso VIy la Reconquista de Toledo. Actas del II Congreso Internacional de Estudios Mozarabes. Toledo: Instituto de Estudios Visigotico-Mozarabes, 1988, vol. II, p. 129.

(33) MOLENAT, Campagnes et monts de Tolede du XIIe au XVe siecle, pp. 414-415 y 482.

(34) Su localizacion se situaba en las casas de Alcubillete (latitud 39[grados] 50' 40" N, longitud 4[grados] 18' 20" W), situadas en el termino municipal de La Puebla de Montalban, junto al embalse de Castrejon, a 5 km al sureste del municipio. Vid. Mapa SIGPAC 1:25.000 FEGA. Ministerio de Agricultura, Alimentacion y Medio Ambiente. Alcubillete era una aldea de la jurisdiccion toledana. Vid. MARTINEZ DIEZ, <<Estructura administrativa local en el naciente reino de Toledo>>, p. 127.

(35) Actualmente hay un municipio con este nombre en la provincia de Guadalajara, pero parece que en la Edad Media estaba situado en el sector meridional de la tierra de Atienza. Vid. MARTINEZ DIEZ, Gonzalo. Las Comunidades de Villa y Tierra de la Extremadura castellana. Estudio historico-geografico. Madrid: Editora Nacional, 1983, p. 271. Pudo haber una modificacion de terminos o bien que el documento se refiera a otro toponimo situado en la tierra medieval de Guadalajara, que con posterioridad se convirtiera en un despoblado.

(36) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-51, fols. 160-172 y leg. 14, carp. 9, no. 1.

(37) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-51, fols. 160-172 y leg. 14, carp. 9, no. 1.

(38) Molenat, Campagnes et monts de Tolede du xii au xV siecle, p. 482.

(39) Salazar y Castro, Historia genealogica de la Casa de Lara, vol. I, p. 204.

(40) Salazar y Acha, La Casa del Rey de Castilla y Leon en la Edad Media, p. 488.

(41) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-51, fols. 160-172 y leg. 14, carp. 9, no. 1.

(42) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-51, fols. 160-172 y leg. 14, carp. 9, no. 1.

(43) MOLENAT, Campagnes et monts de Tolede du xue au xV siecle, pp. 414-415, 417 y 482.

(44) Cronica de Don Alvaro de Luna, condestable de Castilla, maestre de Santiago, ed. y estudio de Juan de Mata Carriazo. Madrid: Espasa-Calpe, 1940, p. 400.

(45) Cronica de Don Alvaro de Luna, p. 133.

(46) Cronica del Serenisimo Principe Don Juan, segundo Rey deste nombre por Fernan Perez de Guzman, ed. de Cayetano Rosell, Cronicas de los Reyes de Castilla, II. Madrid: Atlas, 1953, pp. 498, 512 y 520; Salazar y Castro, Historia genealogica de la Casa de Lara, vol. I, pp. 423-424.

(47) Archivo Ducal de Medinaceli, leg. 243-165.

(48) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-48, fols. 53v-54v.

(49) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-48, fols. 55v-56v.

(50) SALAZAR Y ACHA, La Casa del Rey de Castilla y Leon en la Edad Media, pp. 63, 107 y 487-488.

(51) Memorias de Don Enrique IVde Castilla. 2 vols. Madrid: Establecimiento Tipografico de Fortanet, 1835-1913, vol. II, pp. 111-125.

(52) SUAREZ FERNANDEZ, Luis. <<Un libro de asientos de Juan II>>. Hispania, 1957, vol. XVII, no. 68, pp. 346-347.

(53) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-4, fols. 79-80.

(54) MONTERO TEJADA, Rosa M.a. Nobleza y sociedad en Castilla. El linaje Manrique (siglos XIV-XVI). Madrid: Caja de Madrid, 1996, pp. 231, 415 y 421.

(55) PEREZ-BUSTAMANTE, El gobierno y la administracion de los reinos de la corona de Castilla, vol. I, pp. 326-327.

(56) Archivo Ducal de Medinaceli, Privilegios Rodados, leg. 11, no. 95; RAH, Col. Salazar y Castro, sign. O-20, fols. 38-44. Publ. PEREZ-BUSTAMANTE, El gobierno y la administracion de los reinos de la corona de Castilla, vol. II, no. 541 (a partir de la copia que esta en la RAH).

(57) Otorgo testamento en octubre de 1456. Su mujer Teresa de Haro figura como viuda en un documento de diciembre de 1458. Vid. RAH, Col. Salazar y Castro, M-61, fols. 140v-143v y O-6, fol. 100v.

(58) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. D-32, fol. 286v. El 22 de septiembre de 1469, Juan Pacheco cedia a Enrique IV la villa de Coruna y los lugares de Espeja y Espejon (RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-40, fols. 79v-80). Solo seis dias mas tarde, el monarca castellano donaba a Lorenzo Suarez de Figueroa, vizconde de Torija, las tres localidades citadas (RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-40, fols. 80v-81). Posteriormente, Enrique IV concedia a este destacado personaje de la casa de Mendoza el titulo de conde de Coruna. De esta circunstancia deriva la actual denominacion de esta poblacion burgalesa. Vid. SANCHEZ PRIETO, Ana Belen. La casa de Mendoza hasta el tercer duque del Infantado (1350-1531): el ejercicio y alcance del poder senorial en la Castilla bajomedieval. Madrid: Palafox & Pezuela, 2001, p. 125.

(59) SUAREZ FERNANDEZ, Luis. <<Los Trastamaras de Castilla y Aragon en el siglo xv (1407-1474)>>. En Los Trastamaras de Castilla y Aragon en el siglo xv. Historia de Espana Menendez Pidal. Tomo XV. 7.a ed. Madrid: Espasa-Calpe, 2000, pp. 258 y 267.

(60) Publ. PEREZ-BUSTAMANTE, El gobierno y la administracion de los reinos de la corona de Castilla, vol. II, no. 564.

(61) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-49, fols. 166-170.

(62) Cancionero de Estuniga. Edicion paleografica, ed. de Manuel y Elena Alvar. Zaragoza: Institucion Fernando el Catolico, 1981, pp. 84-85 y 147-149.

(63) Cancionero de Palacio, ed. de Francisca Vendrell. Barcelona: Consejo Superior de Investigaciones Cientificas, 1945, pp. 177-179, 211-213, 273, 275 y 380.

(64) Cronica de Don Alvaro de Luna, p. 404.

(65) SALAZAR Y CASTRO, Historia genealogica de la Casa de Lara, vol. I, p. 425.

(66) Cronica de Enrique IV escrita en latin por Alonso de Palencia, traduccion castellana por Antonio Paz y Melia. 4 vols. Madrid: Tipografia de la Revista de Archivos, 1904-1908, vol. I, pp. 98 y 440; vol. II, pp. 130-131. En realidad es la traduccion del latin de las tres primeras decadas de la obra de Alonso de Palencia, Gesta Hispaniensia ex annalibus suorum diebus colligentis.

(67) TORRES FONTES, Juan. Estudio sobre la Cronica del rey Enrique IVdel Dr. Lorenzo Galindez de Carvajal. Murcia: Suc. de Nogues, 1946, p. 322.

(68) PEREZ-BUSTAMANTE, El gobierno y la administracion de los reinos de la corona de Castilla, vol. I, p. 327.

(69) Cronica anonima de Enrique IVde Castilla, vol. II, p. 216.

(70) SUAREZ FERNANDEZ, <<Los Trastamaras de Castilla y Aragon en el siglo xv>>, p. 288; Cronica anonima de Enrique IV de Castilla, vol. II, p. 248.

(71) Perez-Bustamante, El gobierno y la administracion de los reinos de la corona de Castilla, vol. I, p. 328; Cronica de Enrique IV escrita en latin por Alonso de Palencia, vol. II, p. 182; Cronica anonima de Enrique IV de Castilla, vol. II, p. 251.

(72) Cronica de Enrique IV escrita en latin por Alonso de Palencia, vol. II, p. 403; Cronica anonima de Enrique IVde Castilla, vol. II, p. 335.

(73) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. D-14, fols. 42-45 y M-51, fols. 193v-197.

(74) RAH, Col. Salazar y Castro, leg. 6, carp. 2, no. 7.

(75) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-51, fols. 197-198.

(76) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-40, fol. 4.

(77) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-48, fols. 47-50.

(78) DIAGO HERNANDO, Maximo. Estructuras de poder en Soria a fines de la Edad Media. Valladolid: Junta de Castilla y Leon, Consejeria de Cultura y Turismo, 1993, pp. 105, 125 y 162-164. Para explicar el fracaso de la expansion de Pedro Lopez de Padilla por tierras sorianas, Maximo Diago Hernando apunta como hipotesis razonable su ausencia de aliados entre los integrantes de la oligarquia soriana. Esta circunstancia contrasta con la situacion del senor de Almazan y el conde de Medinaceli, quienes pagaban acostamientos a destacados miembros del grupo oligarquico soriano.

(79) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-45, fol. 28.

(80) Portilla (latitud 42[grados] 44' 36" N, longitud 3[grados] 41' 53" W) esta situada en el actual termino municipal de Bozoo. Vid. Mapa SIGPAC 1:25.000 FEGA. Ministerio de Agricultura, Alimentacion y Medio Ambiente.

(81) Cronica incompleta de los Reyes Catolicos (1469-1476), segun un manuscrito anonimo de la epoca, ed. de Julio Puyol. Madrid: Tipografia de Archivos, 1934, pp. 212-213.

(82) SALAZAR Y CASTRO, Historia genealogica de la Casa de Lara, vol. I, p. 427.

(83) PULGAR, Fernando del. Cronica de los Reyes Catolicos, ed. de Juan de Mata Carriazo. Madrid: Espasa-Calpe, 1943, pp. 348-349 y 364.

(84) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. D-13, fols. 120-122 y 128-132 y sign. M-36, fols. 252-255.

(85) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-36, fol. 255.

(86) RAH, Col. Salazar y Castro, leg. 14, carp. 9, no. 8.

(87) En 1507 Pedro Lopez de Padilla se documenta como difunto. Vid. Cooper, Edward. Castillos senoriales de la Corona de Castilla. 4 vols. Salamanca: Junta de Castilla y Leon, Consejeria de Cultura y Turismo, 1991, vol. I.2., p. 588. El 24 noviembre de 1506 todavia estaba vivo (RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-36, fols. 267-268). Lo mas probable es que falleciera en 1507.

(88) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-51, fol. 159. La merced del adelantamiento se hizo con caracter vitalicio, pero en julio de 1508, una cedula de Juana I declaraba que tal circunstancia no iba en perjuicio de que el oficio de adelantado mayor de Castilla quedara vinculado a perpetuidad al linaje de los Padilla. Vid. RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-51, fol. 160.

(89) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-51, fols. 192v-193 y leg. 14, carp. 9, no. 22.

(90) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-45, fols. 62v-64v.

(91) BECEIRO PITA, Isabel y CORDOBA DE LA LLAVE, Ricardo. Parentesco, poder y mentalidad. La nobleza castellana. Siglos XII-XV. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Cientificas, 1990, p. 102.

(92) BECEIRO PITA Y CORDOBA DE LA LLAVE, Parentesco, poder y mentalidad, pp. 101-102.

(93) GARCIA CARRAFFA, Alberto y Arturo. Enciclopedia heraldica y genealogica hispano-americana. 86 vols. Madrid: Imprenta de Antonio Marzo, 1920-1983, vol. LXVII, pp. 96-97.

(94) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-37, fols. 143-154.

(95) Archivo Historico Nacional, Ordenes Militares, leg. 42436, fol. 2v.

(96) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-10, fol. 41.

(97) MARTINEZ DIEZ, Las Comunidades de Villa y Tierra de la Extremadura Castellana, pp. 137-141.

(98) PALENCIA HERREJON, Juan Ramon. <<Elementos simbolicos de poder de la nobleza urbana en Castilla: los Ayala de Toledo al final del Medievo>>. En la Espana Medieval, 1995, vol. 18, pp. 163-179.

(99) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-51, fols. 160-172; y leg. 14, carp. 9, no. 1.

(100) Su localizacion se relaciona con las casas de Mejorada (latitud 39[grados] 56' 22" N, longitud 4[grados] 5' 4" W), situadas en el actual termino municipal de Bargas, a 5,5 km al oeste de esta poblacion y al sur de la cuenca del Guadarrama, espacio por el que se extendia la heredad. Vid. Mapa SIGPAC 1:25.000 FEGA. Ministerio de Agricultura, Alimentacion y Medio Ambiente.

(101) RAH, Col. Salazar y Castro, leg. 6, carp. 2, no. 7.

(102) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-51, fols. 149-152.

(103) MARTINEZ DIEZ, Gonzalo. Nacimiento y muerte de un monasterio burgales. Santa Maria de Fresdelval. Burgos: Imprenta de la Diputacion, 1996, pp. 9-10.

(104) MARTINEZ DIEZ, Gonzalo. El monasterio de Fresdelval, el castillo de Sotopalacios y la Merindad y Valle del Ubierna. Burgos: Caja de Burgos, 1997, p. 174.

(105) La obra clasica sobre el tema es la de Clavero, Bartolome. Mayorazgo. Propiedad feudal en Castilla, 1369-1836. Madrid: Siglo Veintiuno, 1974.

(106) RAH, Col. Salazar y Castro, leg. 6, carp. 4, no. 7.

(107) MOLENAT, Jean Pierre. <<Les toledans dans les Ordres Militaires, du XIIe au XVe siecle>>. En As Ordens Militares e as Ordens de Cavalaria na construcao do mundo occidental Actas do IVEncontro sobre Ordens Militares. Lisboa: Edicoes Colibri, 2005, pp. 272-273.

(108) MOLENAT, Campagnes et monts de Tolede du XIIe au XVe siecles, pp. 173 y 179.

(109) Al morir Garcia Lopez de Padilla en 1489, sus propiedades debieron pasar a los descendientes de su hermano Sancho de Padilla.

(110) En Mascaraque, lugar del termino y jurisdiccion de Toledo, Sancho de Padilla habia comenzado a levantar una fortaleza, cuyas obras fueron continuadas por sus hijos y su hermano Garcia Lopez de Padilla. La fortaleza no habia sido autorizada por la ciudad de Toledo y por eso se suscito un conflicto entre las partes. Vid. Archivo Municipal de Toledo, caj. 7, leg. 1, no. 2.

(111) Cooper, Castillos senoriales de la Corona de Castilla, vol. I.2, pp. 721-725; Molenat, Campagnes et monts de Tolede du XIIe au XVe siecles, pp. 414-415, 417 y 422-423.

(112) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-40, fols. 23-32.

(113) Uno de estos conflictos es analizado con detalle en el trabajo de AYALA MARTINEZ, Carlos de. <<Un cuestionario sobre una conspiracion. La crisis del maestrazgo de Calatrava en 1311-1313>>. En Aragon en la Edad Media, XIV-XV. Homenaje a la profesora Carmen Orcastegui Gros. Zaragoza: Universidad de Zaragoza, 1999, vol. I, pp. 73-89, que ademas se ocupa de los precedentes y las consecuencias del conflicto, extendiendo asi la atencion a todo el ambito cronologico del maestrazgo de Garcia Lopez de Padilla. Sobre este periodo puede consultarse tambien la aportacion de Moxo, Salvador de. <<Relaciones entre la Corona y las Ordenes Militares en el reinado de Alfonso XI>>. En VII Centenario del infante don Fernando de la Cerda. Ciudad Real: Instituto de Estudios Manchegos, 1976, pp. 117-158.

(114) RADES Y ANDRADA, Francisco de. Chronica de las Tres Ordenes y Cauallerias de Santiago, Calatraua y Alcantara. Toledo: en casa de Iuan de Ayala, 1572 (ed. facs. Barcelona, 1980 y Valencia, 1994); Chronica de Calatrava, fol. 48v.

(115) RADES Y ANDRADA, Chronica de Calatrava, fol. 52r.

(116) Aparece como comendador mayor en documentos fechados entre 1305 y 1320. Vid. Archivo Historico Nacional, Ordenes Militares, sign. 1345 c, Registro de Escrituras de la Orden de Calatrava, V, fols. 79, 98-99, 130-131, 135, 136, 159, 160, 202-203; Archivo Historico Nacional, Ordenes Militares, sign. 1347 c, Registro de Escrituras de la Orden de Calatrava, VII, fols. 21-22.

(117) DIAZ MARTIN, Luis Vicente. <<Los maestres de las Ordenes Militares en el reinado de Pedro I de Castilla>>. Hispania, 1980, vol. XL, no. 145, pp. 303-329.

(118) Publ. SALAZAR Y CASTRO, Luis de. Pruebas de la Historia de la Casa de Lara. Madrid: en la Imprenta Real, 1694, p. 59.

(119) Cronica del Serenisimo Principe Don Juan, pp. 609, 611-613 y 628-629; RADES Y ANDRADA, Chronica de Calatraua, fol. 71.

(120) RADES Y ANDRADA, Chronica de Calatrava, fol. 78r. En septiembre de 1443 se documenta un Diego de Padilla como caballero de la Orden de Calatrava en el capitulo en el cual se suplico al abad de Morimond que confirmara la eleccion de Alfonso de Aragon como maestre de Calatrava. Vid. Archivo Historico Nacional, Ordenes Militares, Calatrava, carp. 467, no. 321bis.

(121) Mena, Juan de. Laberinto de Fortuna, edicion, introduccion y notas de M. P. A. M. Kerkhof. Madrid: Castalia, 1997, pp. 215-216.

(122) RAH, Col. Salazar y Castro, M-36, fols. 278v-279v.

(123) RADES Y ANDRADA, Chronica de Calatrava, fol. 83r.

(124) No tenemos corroborada documentalmente la filiacion de este freire calatravo, pero varios autores lo situan como hijo del matrimonio Padilla-Sandoval. Era comendador de El Pozuelo durante el maestrazgo de Garcia Lopez de Padilla. Vid. RADES Y ANDRADA, Chronica de Calatrava, fol. 82v.

(125) RAH, Col. Salazar y Castro, M-37, fols. 159v-160v.

(126) SALAZAR Y CASTRO, Historia genealogica de la Casa de Lara, vol. I, pp. 427-428.

(127) Gutierre Lopez de Padilla, que murio antes que su padre, ha sido confundido con un miembro de la oligarquia jerezana. Vid. SANCHEZ SAUS, Rafael. Linajes medievales de Jerez de la Frontera. 2 vols. Sevilla: Guadalquivir Ediciones, 1996, cuadro genealogico no. XLIV en el vol. II y las notas aclaratorias correspondientes en el vol. I.

(128) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-49, fols. 166-170.

(129) Sobre este cenobio burgales vease REVUELTA SOMALO, Jose Maria. Los jeronimos: una orden religiosa nacida en Guadalajara. Guadalajara: Institucion Provincial de Cultura Marques de Santillana, 1982, pp. 270-275; MARTINEZ DIEZ, Nacimiento y muerte de un monasterio burgales; IDEM, El monasterio de Fresdelval, pp. 147-226.

(130) Tres anos antes, en diciembre de 1488, el noble castellano, que ejercia como patrono del monasterio, habia comprado para el cenobio una huerta y 37 fanegas y media de heredad en Celada de la Torre. Vid. MARTINEZ DIEZ, El monasterio de Fresdelval, p. 179.

(131) GOMEZ BARCENA, M.a Jesus. Escultura gotica funeraria en Burgos. Burgos: Diputacion Provincial de Burgos, 1988, pp. 155-158 y 162-164.

(132) Para todo lo relacionado con las sepulturas de Fresdelval remitimos a Assas, Manuel de. Monumentos arquitectonicos de Espana. Madrid: Imp. y Calcografia Nacional, 1878-1880, carp. III, pp. 6-8; MARTINEZ DIEZ, Nacimiento y muerte de un monasterio burgales, pp. 40-42; IDEM, El monasterio de Fresdelval, pp. 174 y 188-190.

(133) MARTINEZ DIEZ, El monasterio de Fresdelval, pp. 171-172.

(134) SIGUENZA, Jose de. Historia de la Orden de San Jeronimo. 2.a ed. Madrid: Bailly Bailliere e Hijos, 1907, vol. I, p. 136.

(135) MARTINEZ DIEZ, El monasterio de Fresdelval, p. 174.

(136) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. D-56, fol. 248.

(137) RAH, Col. Salazar y Castro, sign. M-131, fol. 248.

(138) Nada queda ya de las sepulturas de la iglesia calatrava, pero conocemos los detalles por una descripcion de 1644, publicada por COTTA Y MARQUEZ de Prado, Fernando. <<Descripcion del Sacro Convento y Castillo de Calatrava la Nueva, cabeza y casa mayor de esta Orden y caballeria y de sus rentas y casas>>. La Mancha, 1961, vol. 1, n.os 1 y 2, pp. 3576 y 24-34.

(139) COTTA Y MARQUEZ DE PRADO, <<Descripcion del Sacro Convento y Castillo de Calatrava la Nueva>>, pp. 46-47.

(140) El sepulcro todavia se conservaba a mediados del siglo XVII, a pesar de lo que indica CORTES ARRESE, Miguel. El espacio de la muerte y el arte de las ordenes militares. Cuenca: Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, 1999, p. 144. El error de este autor procede de considerar las notas a pie de pagina de la edicion de la descripcion de mediados del siglo XVII como de esa misma epoca, cuando en realidad son obra del editor Cotta.

(141) Para el siglo xiv contamos con la minuciosa clasificacion establecida por Carlos Estepa sobre la nobleza de la Castilla septentrional, en la que distingue cinco categorias: la alta nobleza de ricoshombres, la nobleza regional, la nobleza comarcal, la nobleza local y los hidalgos locales. Vid. ESTEPA DIEZ, Las behetrias castellanas, vol. I, pp. 271-438 y II, pp. 7-180.

(142) Es cierto que el titulo no siempre marcaba las diferencias, podia haber excepciones, pero con caracter general los que lo ostentaban se situaban un escalon por encima de aquellos que no lo tenian.

(143) RODRIGUEZ-PICAVEA MATILLA, Enrique. <<Linaje y poder en la Castilla Trastamara. El ejemplo de la Orden de Calatrava>>. Anuario de Estudios Medievales, 2005, vol. 35, pp. 91-130; IDEM. <<Caballeria y nobleza en la orden de Calatrava: Castilla, 1350-1450>>. Anuario de Estudios Medievales, 2007, vol. 37, pp. 711-739.
Tabla 1. Enterramientos de los Padilla.

Personaje              Ano de            Lugar
                      la muerte

Juan Fernandez de       1376      ?Santa Maria del
Padilla II                        Castillo, de
                                  Calatanazor?

Fernando de Padilla     1443      Iglesia de Calatrava
                                  la Nueva

Gutierre Lopez de      c 1446     Santa Maria del
Padilla                           Castillo, de
                                  Calatanazor

Pedro Lopez de          1447      Santa Maria del
Padilla III                       Castillo, de
                                  Calatanazor

Diego Lopez de          1456      Catedral de Toledo
Padilla

Sancho de Padilla       1463      Monasterio de Santa
                                  Maria de la Sisla

Juan de Padilla         1468      Monasterio de
                                  Fresdelval

Garcia Lopez de         1489      Iglesia de Calatrava
Padilla                           la Nueva

Juan de Padilla         1491      Monasterio de
                                  Fresdelval

Pedro Lopez de          1507      Monasterio de
Padilla IV                        Fresdelval
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Author:Rodriguez-Picavea Matilla, Enrique
Publication:Studia Historica. Historia Medieval
Date:Jan 1, 2015
Words:18700
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