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Ninos que se hacen hombres: conformacion de identidades masculinas de agricultores en Costa Rica.

Criancas que tornam-se homens: Conformacao de identidades masculinas de agricultores na Costa Rica

Boys who become men: Male identity conformation in Costa Rica farmers

-Introduccion. -1. Adversidad, trabajo y construccion identitaria. -2. Construccion de identidades masculinas por la via de la actuacion femenina. -3. De ninos a hombres ... ?que sucedio con la adolescencia? -4. Las ninas: contrapuntos analiticos. -Conclusion. --Lista de referencias.

Introduccion

En el presente articulo hago un analisis sobre algunos de los procesos mediante los que se construyo la masculinidad de los ninos trabajadores del agro costarricense del Valle Central y de Guanacaste en el periodo 1912-1960. El trabajo se inscribe en los estudios que reconocen la importancia que revisten los procesos laborales para la conformacion de la identidad de los hombres, (1) pero centrandose en un momento clave de la experiencia vital de los sujetos: el paso de la ninez a la hombria.

En el sentido anterior, parto de la importancia de la categoria de genero, entendida como la organizacion social de la diferencia sexual. He utilizado el termino relaciones de genero para designar las relaciones sociales entre mujeres y hombres, las cuales son guiadas por normas y valores sancionados institucionalmente en la interaccion con otros sujetos. Dentro de los componentes del sistema de genero se incluyen, entre otros aspectos, los roles sociales asignados a mujeres y a hombres, la division sexual del trabajo y la definicion cultural de la feminidad y la masculinidad (Mohamed, 1996, p.20). Este proceso de construccion de sujetos genericamente condicionados, no cabe duda, inicia durante la ninez y, en el caso de los varones, ha sido explicado desde perspectivas psicologicas (Badinter, 1993), psicoanaliticas (Kimmel, 1997), sociologicas (Marques, 1997) y antropologicas (Gilmore, 1994).

En la presente investigacion, sin desconocer la relevancia de dichos aportes, realizo una exploracion de corte historiografico a partir del estudio de quince relatos autobiograficos: doce corresponden a varones y tres a mujeres, quienes nacieron entre los anos 1912 y 1955. (2) Si bien el foco de atencion es el periodo de la ninez de tales sujetos, este estudio no analiza el discurso elaborado por ninos y ninas, sino por personas adultas que realizan un testimonio sobre la manera en que vivieron dicha etapa vital. (3) Este elemento es clave pues las percepciones de un nino o una nina no son las mismas que las de una persona adulta. Esta ultima, al ver su ninez de manera retrospectiva, es poseedora de un proceso de socializacion mas largo que, sin duda, incide sobre la manera en que se observa a si misma en el pasado. (4) Este conjunto de factores le brinda a este articulo un caracter aproximativo.

Considerando lo dicho, tambien parto de la relevancia de entender como la dinamica de distintos agentes sociales produjeron la transicion hacia la hombria. Por ello, mas que un proceso meramente biologico en que los ninos devienen en hombres, se trata de comprender la confluencia de los factores socio-economicos y culturales que lo permitieron.

En esta linea, en el presente articulo muestro como estas condiciones de tipo socioeconomico interactuaron con procesos culturales relacionados con la hombria. En efecto, poniendo atencion a la dinamica de los sujetos que se establecio en los espacios laborales agricolas, en la primera parte analizo varios mecanismos de construccion identitaria que interactuaron para convertir a los ninos en hombres: los ritos de institucion --que marcan un hito para el pasaje hacia la hombria--, la homosocializacion --mediante la cual otros hombres contribuyeron a que los ninos se comportaran como hombres-- y la exigencia familiar para que los ninos fueran ocupando el lugar del padre, en el marco de la division sexual del trabajo. En dicha parte procuro articular una explicacion preliminar de como los procesos de explotacion laboral en la agricultura, se articularon y se valieron de los procesos simbolicos que entre esta poblacion sirvieron de base a una masculinidad de tipo viril --vinculada al uso de la fuerza y la demostracion de la hombria.

Mientras que en la primera parte exploro la importancia que revistio para la construccion de la masculinidad la presencia de otros hombres, en la segunda indago el aporte que a este respecto tuvieron las mujeres. Como procuro mostrar, estas pudieron jugar un importante papel en la conduccion de los ninos hacia la hombria, induciendolos al trabajo. Este pasaje directo de la ninez a la hombria hace preguntarnos sobre la adolescencia. De esta suerte, en la tercera parte propongo la discusion de por que no es pertinente hablar de esta categoria cultural como parte de la construccion identitaria en la vida de estos hombres.

Finalmente, en la cuarta parte formulo un contrapunto analitico: exploro el proceso de construccion de la identidad en las ninas de familias trabajadoras agricolas. Siendo el genero una construccion relacional, esto contribuye a avanzar un poco mas en la comprension de la manera en que los hombres construyen sus identidades. Para esta tarea, en el trabajo parto del enfoque biografico que, en la perspectiva que aqui utilizo, tiene como centro la historia de vida. Esta se refiere a la manera en que los individuos construyen y dan sentido a su vida y "en lo que dice esa vida sobre lo social, la comunidad o el grupo" (Resendiz, 2004, p. 136). Al enfilarme hacia la interpretacion de los fenomenos en terminos del sentido otorgados por la gente, inserto el enfoque en los estudios de tipo cualitativo (Creswell, 1998, p. 15).

1. Adversidad, trabajo y construccion identitaria

Los habitantes y las habitantes del Valle Central de Costa Rica, durante la segunda mitad del siglo XIX, observaron la disolucion de las tierras comunales, la expropiacion de los campesinos y campesinas cafetaleros y la decadencia de la produccion artesanal. A pesar de ello, la poblacion logro mantenerse en esta region debido a la existencia de la produccion mercantil simple --aquella basada en la pequena actividad agropecuaria para el consumo interno--. Adicionalmente, en los albores del siglo XXX se extendio la frontera agricola hacia las regiones externas al Valle Central (Acuna, 1991, pp. 131-133). Ya desde la segunda mitad del siglo XIX en varias zonas de Alajuela como Grecia, Sarchi, Naranjo, Palmares y San Ramon, se observo un crecimiento de poblacion que fue el reflejo de la migracion dentro del mismo Valle Central y desde otras provincias hacia el (Samper, 1990, p. 115).

El gobierno, por su parte, brindo facilidades para la distribucion de tierras, y la construccion de caminos en zonas aledanas a las cafetaleras, que estimularon los movimientos de poblacion en esta zona, asi como el surgimiento de nuevas poblaciones (Vega, 1986, p. 259).

Tambien en virtud de la importancia que revestia el cultivo del cafe, a la altura de 1871 el Gobierno privilegio la disponibilidad de mano de obra para el Valle Central, por encima de su interes por colonizar zonas poco pobladas como el Atlantico o por construir el ferrocarril en esta misma region. Esto en tanto procuraba garantizar que la agricultura dispusiera de la mano de obra ya existente (Murillo, 1995, p. 67).

Adicionalmente, las tierras mas orientales del Valle Central fueron el escenario de un nuevo impulso capitalista que creaba importantes fuentes de trabajo. Es posible pensar que alguna parte de la poblacion sin tierra encontrara trabajo en esta zona (Acuna, 1991, p. 120).

Sin embargo, hacia los anos treinta del siglo XX, el acceso a la tierra y la posibilidad de contar con altos salarios en el Valle Central (Bourgois, 1994, p.244), se habian agotado en el contexto liberal. En este sentido, el relato de AHCh, campesino oriundo de San Rafael de Escazu, en San Jose, muestra lo bajo que estaban los salarios en la Region Central, sobre todo en comparacion con aquellos que pagaban las bananeras del Caribe costarricense. Mientras que en estas pagaban 6 colones por el dia o 9 por la tarea, en su pueblo apenas recibia entre 1.50 y 1.75 colones. AHCh, que entonces tenia 16 anos, relata que el y "un grupo de muchachos (...), conversando de la vida de San Rafael [que] era tan dura para nosotros los campesinos", habian decidido migrar (EPS-AHCH, 1978, p. 252). Ello es explicable por la creciente pobreza existente en sus lugares de origen (Viales, 2005, pp. 73-74; Bourgois, 1994, p. 249).

En el caso de Guanacaste, pacifico norte del pais, a partir de los anos de 1920, la poblacion habia sufrido un fuerte deterioro en sus condiciones de vida debido a las transformaciones en la tenencia de la tierra (Edelman, 1998). Aqui, los latifundios ganaderos ganaron el terreno a la pequena y mediana produccion.

En este contexto de transformaciones y de escasos recursos, la compulsion laboral de los ninos por parte de las familias trabajadoras agricolas, fue un elemento basico para enfrentar la pobreza (Menjivar, 2009 a; Amador, 2006). La pobreza se expreso en las deficientes condiciones de vivienda, alimenticias, de salud y educacion, que fueron agravadas por los escasos ingresos familiares y el elevado numero de sus miembros, por la lejania de los centros de poblacion asi como por la falta de infraestructura sanitaria (Menjivar, 2009a).

Cabe senalar que el Estado liberal costarricense si intervino en materia social. De ello es muestra el crecimiento del gasto publico destinado a funciones sociales relacionadas con la educacion, salud publica, trabajo y pensiones: este represento, en promedio, el 4% del gasto publico total durante el periodo que va de 1870 a 1879 y el 28% en el comprendido entre 1920 y 1929 (Viales, 2005, p. 76). No obstante, las politicas higienistas, de beneficencia y filantropia impulsadas por los liberales, no llegaron a importantes sectores sociales como los aqui estudiados (Menjivar, 2009 a). La pobreza se agudizo durante los periodos criticos de la primera y segunda guerras mundiales y la depresion de la decada de 1930, pues repercutieron en los niveles de vida de la gente costarricense (Barrantes, Bonilla & Ramirez, 2005 y Botey, 2005). Pero, ademas, fue expresion de la incapacidad del naciente Estado reformista, posterior a 1950, de integrar a toda la poblacion costarricense en aspectos clave como la vivienda (Elizondo, 2005).

En este marco de condiciones adversas y de estrategias familiares de sobrevivencia, el proceso de hacerse hombre en el Valle Central y Guanacaste, entre los sujetos en estudio, estuvo fuertemente asociado a convertirse en un trabajador con plenas potencialidades. De tal suerte, la medida de un hombre completo fue la de un hombre en pleno potencial laboral. Este proceso se inicio durante la ninez y tuvo ciertas variantes en cuanto a las edades de los sujetos. Sin embargo, para los trabajadores agricolas aqui estudiados, no sobrepaso los quince anos de edad a lo largo de nuestro periodo.

En este sentido, ubicado entre los hombres nacidos en las primeras decadas del siglo, RJG, oriundo de Turrialba, decia que

(...) en aquellos tiempos, un nino de once anos ya era considerado apto para labores del campo a tiempo completo, de manera que para mi fue normal, a esas edades, laborar de las seis de la manana a cuatro de la tarde (EPS-RJG, 1978, p. 281).

La edad de once anos, planteada por RJG, fue quiza muy temprana para GBE, de Puriscal, en la provincia de San Jose, y contemporaneo de aquel. Para esas edades, en las que todavia se encontraba en edad escolar, el apenas era reconocido por su padre como "medio peon":

Mi papa dice, yo no puedo mandarlo a fuera [a la escuela] de por si Usted ya esta vueno (5) para que aprenda a trabajar, ya usted empunchado (6) es medio peon. Desde 12 anos empece en agricultura de maiz, arroz, frijoles. Obediente domestico hasta [los] 21 anos trabaje para mi papa (EPS-GBE, 1978, p. 201).

Fue a los quince anos cuando RJG se convirtio en un peon a carta cabal. Siendo aun "medio peon", salio del ambito de dominio paterno para buscar suerte en un trabajo independiente. En este momento pudo escalar al siguiente peldano al devengar un salario en igualdad de condiciones que otros hombres. En este paso significativo, era fundamental para RGJ la demostracion. Por una parte debia evidenciar que el podia rendir, es decir, que contaba con un potencial de trabajo suficiente para ser considerado como un verdadero peon. Por otra parte, debia recibir el reconocimiento de otro, que en este caso habia sido un hombre: el patron.

Tendria unos quince anos cuando tome una decision que incomodo mucho a mi papa [relata RGJ]. Busque trajo con otro patron. Comenzaba el gusanillo de la vanidad a perturbarme y sacando de la duda un refuerzo, di rendimiento en la nueva peonada. Me resisti, el primer sabado, a recibir el salario completo. Alegue que esperaba un aumento pero no tanto. 'Usted ha caminado con los peones y no puedo robarle'. Estas palabras fueron dichas por don Rosendo y no las he olvidado nunca por significativas. Me graduaba, digamoslo asi, como peon completo (EPS-RJG, 1978, p. 284).

Asi pues, la evidencia de que disponemos indica que el proceso de abandono de la ninez y de pasaje a la hombria, podia ocurrir en un rango de edad que iba entre los quince y los dieciocho anos. Pero, en general, ello dependio de la compulsion laboral, de las necesidades familiares y de los procesos simbolicos de construccion identitaria.

En terminos legales debe considerarse que fue hasta el ano de 1974 cuando en Costa Rica entro a regir la primera normativa que pretendio regular la edad minima de admision al empleo. Esto sucedio a raiz de la ratificacion del Convenio 138 de la Organizacion Internacional del Trabajo de 1973 (Unicef, 2000, p. 95). Este establecio, en su articulo 2.1, que "ninguna persona menor de esa edad debera ser admitida al empleo o trabajar en ocupacion alguna". Aqui, la minoria de edad no debia ser "inferior a la edad en que cesa la obligacion escolar, o en todo caso, a quince anos". No obstante, establecio una serie de excepciones a esta regla, entre las que se encontraba el que los Estados cuyas economias y medios de educacion estuvieran insuficientemente desarrollados, podrian determinar la edad minima en catorce anos (OIT, 1973). A partir de 1973 el Estado costarricense, en la practica, admitio que la edad minima para el desempeno de empleos o trabajos "livianos" (trabajos no pesados, insalubres ni peligrosos), fuera quince anos (Unicef, 2000, p. 95). Lo dicho muestra cierta permisividad del trabajo de menores de edad, ya entrado el ultimo cuarto del siglo XX; de ahi que es posible pensar que la flexibilidad hacia el trabajo de menores de quince anos fuera mayor durante la primera decada del siglo XX; mas investigacion es requerida al respecto.

Ahora bien, ?que difusion tuvo el trabajo de los ninos en la produccion agricola? Y por lo tanto, ?que difusion tuvieron los mecanismos de construccion identitaria analizados?

En terminos estadisticos, la unica informacion de que dispongo para el periodo estudiado proviene del Censo Agropecuario de 1955 (Direccion General de Estadistica y Censos, 1959, p. XII), (7) el cual posiblemente subregistra la cantidad de ninos trabajadores agricolas. (8) En todo caso, brinda una fotografia aproximada de su numero. Para el periodo en que fue levantado el Censo, se registraron en todo el pais un total de 2.396 ninos varones menores de doce anos trabajando en estas faenas, que significaban el 1,5% del total de trabajadores y trabajadores agricolas contabilizados (Cuadro No. 1). Esta proporcion era mas elevada en Guanacaste (2,5%) y en San Jose (1,6%) que en Cartago (0,9%) y en Heredia (0,5%).

Por otra parte, en el grupo de edad de doce a menos de quince anos, la participacion subia al 3,1% (4.987 ninos) en el ambito nacional. Nuevamente San Jose y Guanacaste se encontraban por encima del promedio nacional (4% y 3.3%, respectivamente), esta vez sumandoseles la provincia de Alajuela (3.4%). En el grupo de edad de quince a menos de dieciocho anos, la participacion volvia a incrementarse (5,8% del total de trabajadores en fincas, a nivel nacional, es decir, 9.412 personas), con una tendencia similar por provincia a la que presentaba el grupo de edad anterior, salvo por un incremento en Cartago, por encima del promedio.

Esta mayor participacion conforme la edad aumenta, indica una mayor permanencia de los sujetos en las faenas agricolas a medida que el tiempo pasa. Sobre este aspecto debe tenerse en cuenta que muchos ninos pertenecientes a familias de agricultores combinaron la escuela con el trabajo agricola en edades tempranas. Pero una parte abandono sus estudios antes del sexto grado para dedicarse exclusivamente al trabajo en apoyo a su familia. Por lo general, ninguno curso mas alla de la educacion primaria y gran parte no llego al sexto grado, ya fuera por la falta de infraestructura escolar o en virtud del imperativo de trabajar para contribuir con la economia familiar (Menjivar, 2009a). Poco podemos decir en este momento respecto de los diferentes niveles de incorporacion de los ninos al trabajo en cada una de las provincias. ?Se debe al momento en que se realizo el censo? ?Los cultivos que se desarrollaban no requerian en ese momento mano de obra de los ninos? ?Se debe a los niveles diferenciados de escolarizacion? ?Tiene que ver con las condiciones de pobreza? Es necesaria mayor investigacion sobre la materia.

Por otra parte, y siguiendo el mismo Censo Agropecuario de 1955, resulta interesante considerar que gran parte de los ninos varones no recibia remuneracion por su trabajo. Esto era asi para el 90% de los menores de doce anos, los cuales trabajaban en apoyo a sus familias. Solo aproximadamente un 10% de los ninos de este grupo de edad recibia remuneracion, lo que parece indicar que algunas unidades productivas incorporaban a ninos externos a su familia (Cuadro No. 2).

Conforme se producia el transito a la hombria --proceso que tambien implico un mayor rendimiento fisico y laboral y una mayor experiencia--, los sujetos se fueron introduciendo mas consistentemente en el mundo del trabajo remunerado. Segun el citado censo, existio una relacion directa entre el incremento de la edad y el trabajo reconocido remuneradamente. Esto es consistente con el relato de RGJ, mencionado mas arriba, que evidencia que los hombres recibian un salario completo cuando pudieron igualar el trabajo de los peones de mayor edad y capacidad laboral.

Asi pues, la mayor proporcion de la mano de obra ocupada y con remuneracion, la aportaban los hombres mayores de dieciocho anos; es decir, aquellos que en el proceso de construccion de la masculinidad ya eran considerados como hombres. Pero seguramente, durante su ninez, muchos de estos tambien fueron sometidos al proceso social que implico el pasaje a la hombria, fuertemente vinculado al trabajo y la remuneracion. Fue una construccion social que las generaciones mas viejas se encargaron de reproducir luego con las generaciones venideras (Menjivar, 1990b).

En efecto, siguiendo el relato de RJG, es posible sugerir que los hombres otorgaban una enorme significacion al hecho de convertirse en peon, como parte del ritual de institucion masculina. Mediante tal rito, los hombres pasaban a pertenecer al gremio de los hombres ya instituidos, es decir, la peonada. Tambien reflejaba que este proceso de institucion de la hombria caminaba de la mano con lo que algunos han denominado como "aprobacion homosocial" (Kimmel, 1997, pg. 55). Dicha aprobacion implica el reconocimiento de la masculinidad por parte de otros hombres.

En el rito de institucion de Choncito (1912) en peon, mediaron unos elementos de construccion identitaria similares a los que operaron con RJG, asi como un sistema similar de demostracion del propio rendimiento: el sistema "carriles" o "surcos". Se trata de un sistema de alta competencia entre hombres, segun el cual cada peon contaba con un carril dentro del terreno de la finca, que debia despejar de maleza. Es, fundamentalmente, un mecanismo de explotacion laboral basado en el reconocimiento salarial, no solo en funcion del terreno despejado sino, particularmente, de la rapidez con que se cumplia. En el desempeno adecuado de dicha faena intervenian, por otra parte, criterios viriles mediados por la capacidad, la fuerza y la demostracion, criterios fundamentales en un peon. Este conjunto de elementos eran base del aprendizaje y, por tanto, de la construccion de la identidad de los ninos campesinos. Y como bien testimonia Choncito, quien vivio en Guapiles, las condiciones en las cuales se desarrollaba la pedagogia viril eran particularmente adversas:

En Guajira cumpli 15 anos; en aquellos charralones empece a trabajar, con hombres muy campeones. Hibamos a chapiar por cacaotales. Habian tantos animales serpientes y abisperos y todos esos chaperos, me dejaban regado. Yo hiba por media calle, ellos ya habian llegado. Sudando como un moso, yo hiba todo furioso, se me queria salir el corazon, de repente un culebrero, era tanto el coleron, que miedo no tenia (...) lejos todabia, no oia ningun chapero. Furioso segui chapiando (...) me ponia todo trompudo y los ojos como un chino; estaba yo yorando y los chaperos regresando 100 metros me faltaban, donde ellos hiban llegando. Yo les hablo con pureza aqui delante de Dios, cuando ellos sacaban 4 calles yo apenas dos (...) yo no tenia cuerpo, no tenia fuerza (...)

Nuca lo puedo olvidar. El dia que los peones yo pude emparejar. Segui mas entuciasmo, y no me volvi a quedar, ya con migo no podian; no me podian rebolcar. Entonces yo gozaba, no tenia porque llorar (...) que tristeza la de entonces; en el tiempo de la crianza mia (EPS-Choncito, 1978, pp. 92-93).

La importancia de este mecanismo de explotacion para la construccion y reafirmacion de la hombria, tambien puede ser detectada en las fincas azucareras durante la Nicaragua somocista. Conocido como "tarea", tambien en Nicaragua este mecanismo se apoyo en las concepciones viriles asociadas a la competencia contra otros hombres, asi como en la necesidad de los sujetos de obtener salarios menos exiguos. Hasta donde tengo conocimiento, este mecanismo fue puesto en practica en las fincas del departamento de Rivas, pertenecientes a la familia Somoza. En las fincas de Dolores, Santa Rita y Montelimar, el mecanismo era conocido como "tarea" y consistia en la division del terreno en varios surcos. Cada surco era asignado a un trabajador, y el "puntero" o peon que terminaba en primer lugar, recibia el mejor salario. En este engranaje, el puntero era el mejor de los trabajadores y, por esto, se buscaba que fuera un aliado del jefe de cuadrilla, mismo que, a su vez, representaba los intereses de los duenos de la finca. El jefe de cuadrilla asignaba cada manana los distintos surcos a los trabajadores y otorgaba el que tenia mejores condiciones al puntero. Se trataba del terreno menos dificil, con "menos zarza y espina", y que por lo tanto daba al puntero mayor posibilidad de terminar en primer lugar y, en consecuencia, bajar los ingresos del resto de los trabajadores. Estos recibian un monto fijo, menor al del puntero, dependiendo del avance lineal alcanzado (Artilez, 2007). (9)

El sistema de la "tarea" devengaba beneficios economicos extras para el puntero de la finca, producto de su alianza con los patrones. Adicionalmente, significaba reditos viriles. El puntero gozaba de la admiracion de muchas mujeres, algunas de las cuales se podian ver atraidas por el mayor estatus viril y por los mayores ingresos devengados en relacion con otros hombres. El reconocimiento viril tambien provenia de otros hombres, quienes lo colocaban en una mayor jerarquia masculina: el puntero era el mas "guevon", el mas "pencon al machete".

No obstante, en la logica de la explotacion y de la maximizacion de las ganancias, los punteros no eran vitalicios y podian ser desplazados por un mejor trabajador. La perdida del lugar pudo estar asociada al exceso del trabajo que llevaba al desgaste del cuerpo. La exigencia y el desgaste sobre aquel, era el producto de la necesidad del puntero por derrotar a los otros hombres, todos y cada uno de los dias de trabajo. La presion por parte de los otros trabajadores era significativa en virtud de los beneficios economicos y viriles que devengaba el puesto. Otros factores, como el exceso de licor, pudieron contribuir, en ocasiones, a que los punteros perdieran su puesto. El alcohol y la fiesta eran parte de las implicaciones viriles del exito como puntero, pero tambien eran factores que imponian una mayor presion sobre su cuerpo. Esto les hacia mas susceptibles a ser superados en el campo debido a las mejores condiciones de otros hombres. Una vez que el puntero era desplazado, existia un nuevo rey en los campos del azucar, un hombre mas "guevon" y mas "pencon al machete". Entonces el ganador celebraba su exito con una borrachera, con la admiracion de las mujeres y yendo a los burdeles (Artilez, 2007).

El mecanismo de la "tarea" o de carriles, permite observar la manera en que interactuaron los procesos economicos de la explotacion en la agricultura con los procesos simbolicos por medio de los cuales se construyo y reafirmo la identidad viril de los peones agricolas. Podria sostenerse que la construccion de una identidad viril tuvo como base tanto las recompensas economicas afianzadas en la miseria, como las simbolicas basadas en el reconocimiento de otros sujetos, tanto mujeres como hombres. Estos ultimos, sin duda alguna, brindaron el sustrato decisivo para definir unos principios conformadores de la identidad masculina a partir de la homosocializacion.

Entre los hombres costarricenses nacidos entre 1930 y 1950, tambien es posible detectar mecanismos de constitucion de la hombria por la via del trabajo, en los que la homosocializacion era fundamental. Segun Olfidio (1946), que nacio en Jimenez de Pococi, su padre declaraba a alta voz su intencion de hacerlo hombre por medio del trabajo:

Ester [habria dicho Herminio a su pareja] llevare a Olfidio al Bosque para que vea la montana y desde ahora se haga hombre aprendiendo al trabajo (...) Al dia siguiente [continua Olfidio su narracion] Herminio ensillo la yegua chola y se fue con su hijo Olfidio y los demas. Olfidio contemplo la montana como un manto grande y verde, que con cuatro anos de edad era una insignificancia en relacion al monstruo benigno, que cuatro hombres con machete en mano se enfrentaban sin darle tregua (EPS-CLSC, 1978. p. 141).

En este rito, su padre jugo un papel clave como conductor de la experiencia de institucion. Aun cuando resulte dificil saber si efectivamente el padre habia hecho tal declaracion, lo cierto es que para Olfidio era mucho mas que una simple anecdota. Fue introducido al mundo del trabajo por su padre, como tambien Rodriguez (1997, p. 84) lo ha detectado, hacia finales del siglo XXX, entre los hombres de la Zona Sur de Costa Rica. Para los hombres estudiados por esta investigadora, padre y trabajo constituyeron un binomio fundamental pues "en la experiencia de vida de estos sujetos, la figura paterna y su relacion con ella se encuentra en la actividad laboral", como tambien encuentran Viveros y Canon (1997, p 113) entre hombres del campo colombiano. Se trata de una relacion que ha llevado a Gutmann (1994), a relativizar, en el caso mexicano, "la imagen anticuada de que 'los-hombres -mexicanos-no-tienen-nada-que-ver-con-los-hijos'", que podria derivar de una concepcion de la paternidad como actividad intrinsecamente domestica.

Para Olfidio, la aventura en la montana inmensa la emprendio con otros hombres que, ademas de su padre, portaban un elemento simbolico clave: sus instrumentos de trabajo. Aquellos hombres actuarian como agentes socializadores. Es precisamente en este sentido en el que hablo de mecanismos homosocializadores.

Para SJJ, tambien del canton de Jimenez, provincia de Limon, el pasaje a la hombria no se produjo en un momento clave, como sucedio con Olfidio. Era mas bien la realizacion de un proceso en el que, sin embargo, fue fundamental el trabajo desde temprana edad y el concurso paterno. A sus siete anos, SJJ (EPS-SJJ, 1978, pp. 156-159) combinaba la asistencia a la escuela con el trabajo en el campo en tareas de chapea, con su padre. A los diez, su padre y su madre ya no lo "habian dejado estudiar" y, a partir de ese momento, "desde buena manana salia con mi tata a trabajar hasta que cumpli 12 anos, que consegui un trabajo", cortando cana. Al respecto decia que ya entre los 13 y los 14 anos "... a pesar de que estaba tan joven fue cuando comence a sentirme o sea a actuar como un hombre, ya mis amigos tenian que ser mayores, esto se debia quiza a que comence a trabajar siendo muy joven".

Las estrategias familiares de sobrevivencia podian contemplar el traslado a lugares alejados. Para JMFF (EPS-JMFF, 1978, p. 223), este traslado no solo significo la introduccion en el mundo laboral, sino su desarraigo del medio escolar. Estos dos eventos parecieron acompanar la finalizacion de su ninez de la mano de su propio padre. Asi, en el ano de 1949, contando con 15 anos, el y su familia se trasladaron a vivir "dentro de la montana". Como parte de los preparativos para tal cambio, su padre llego a la escuela a agradecer a la maestra, a quien, segun JMFF, habria dicho que "... ahora [JMFF] va a aprender algo nuevo, lo vamos a llevar para una montana que queda por el lado de la Suiza de Turrialba, el va a aprender a matar culebras, el lapiz sera su machete y el bulto sera una alforjita donde llevara su almuerzo".

En los casos que he venido anotando resulta evidente la relevancia de la figura del padre en la introduccion de su hijo en un mundo laboral dominado por los parametros paternos. Se trataba de un mundo cargado de duras condiciones y peligros significativos. Podria aventurarme a sostener que en el relato de JMFF (EPS-JMFF, 1978, p. 223), el padre lo condujo fuera de su ninez vinculada a las condiciones de seguridad escolares en las cuales dominaba la figura femenina de la maestra. Aquel hombre lo llevaba a aquel terreno de su dominio, en el cual ya no podia ser nino: "cuando oi aquellas palabras de la boca de mi padre [decia], rompi a llorar como un nene porque sabia que mi papa era de una sola decision...". Parecia que a los quince anos, en las condiciones de estas familias campesinas pobres, entre las que el trabajo de sus miembros era imprescindible, ya no podia ser un "nene". Como posiblemente bien suponia JMFF, debia ser algo mas, un trabajador, un hombre. (10)

Entre los hombres del ultimo grupo de edad que hemos venido analizando --aquellos que nacieron al iniciar la segunda mitad del siglo XX--, puede tambien apreciarse un temprano inicio en el mundo laboral. JRM (EPS-JRM, 1978, p. 79) narra que, cuando tenia doce anos, combinaba la escuela con la venta de los tamales que preparaba su madre. No obstante, era el trabajo lo que tenia prioridad en la medida en que, segun sus propias palabras, "avian beces que yo perdia media clase para ir a vender los tamales". JRM vendio luego cajetas de coco y empanadas, ademas de los tamales, hasta que entro al mundo paterno, el mundo agricola. Efectivamente, segun relata: "aci lleve mucho tiempo asta pude trabajar con papa que trabajaba en la finca del chino y le dieron una parcela de enboce y puntala y de chapia, entonces yo iba con el porque no tenia permiso de trabajo...". Luego de esta introduccion paterna, JRM tuvo otra mediacion laboral significativa que no hemos podido detectar en otros relatos; se trata del consentimiento del Estado para aquellos ubicados entre los 12 anos y la mayoria de edad para que pudieran trabajar.

Para otros hombres de este grupo de edad, la introduccion al mundo laboral fue mucho mas temprana. Rash (EPS-Rash, 1978, p. 82), quien nacio en Tucurrique en el ano de 1955, hizo su primer aporte cuando iba a dejarle el almuerzo a su padre hasta el trapiche en el que aquel trabajaba. Hacia aquel lugar, que en el relato de Rash aparece muy lejano de su casa, debia de desplazarse cuando el tenia "apenas cuatro anos". A los cinco o seis anos, el y su hermano debieron ir a coger cafe. A los diez anos de edad, y uno despues de entrar a la escuela de su pueblo, tambien entro directamente en el mundo laboral paterno. Pero, en su caso, el mecanismo de insercion laboral fue su contratacion por parte del mismo patron de su padre. Aunque no dispongo de informacion suficiente, es posible que este ingreso se produjera con la injerencia paterna, como parte de las estrategias familiares de sobrevivencia.

El relato mas explicito relacionado con el del pasaje hacia la hombria de quienes nacieron despues de la segunda mitad del siglo XX, es el de ISM (EPS-ISM, 1978, p. 91), quien declara que "todo habia cambiado cuando yo tenia 9 anos [pues] ya me creia un onbre [hombre] fue lo mas importante...". Aquel nuevo status parecia entremezclar dos aspectos significativos: el trabajo "con un onbre que benia puntarenas [Puntarenas] con pescado [con el que] me ganaba un colon todo el dia" y el hecho de que "ya tenia una novia" que se "abia cuando vendia pescado". Unos anos despues, en el contexto de su relato vinculado al trabajo que realizaba en la agricultura, ISM reafirmaba que "tenia en ese tiempo 13 anos [y] lla era un ombre". Si bien lo anterior reflejaba un cierto margen para la conformacion masculina, reafirmaba la edad temprana en que ciertos ninos comenzaban a sentirse hombres a partir de su incorporacion al trabajo.

2. Construccion de identidades masculinas por la via de la actuacion femenina

Para otros ninos contemporaneos a ISM, la hombria no aparece en los relatos como una autodenominacion, ni necesariamente ocurrio en el mundo paterno. Para WOZP (EPS-WOZP, 1978), quien nacio en el ano de 1951, la denominacion vino del ambito femenino, mas especificamente de su abuela, quien lo habia criado e inducido al mundo del trabajo en su Alajuela natal. WOZP tendria entre catorce y quince anos cuando se separo del ambito regido por aquella mujer y llego a las Juntas de Abangares, Guanacaste, a la casa de una tia --muy probablemente hija de su abuela--. Al respecto de la denominacion de su hombria, el relato de WOZP senala que:

(...) alla como a los 15 dias [de haber llegado a las Juntas] le llego una carta a mi tia, esa carta venia de Turrucares o sea que mi tia B.R. le escribia a mi tia fina, como le digo yo. Una vez que todos leimos la carta, me dijo mi tia W, a su abuelita le esta haciendo falta usted ya que usted era el unico hombre que estaba en la casa ya sea para los mandados o para picar lena y creo que lo mejor es que se vaya ... (EPS-WOZP, 1978, p. 125).

Asi, pues, esta denominacion ocurrio ya no debido a la presencia de su padre o de otros hombres de mayor edad sino, por el contrario, en virtud de su ausencia. En esta direccion, el mismo WOZP senala que cursaba el primer grado de la escuela cuando su abuela, en los ratos libres, lo enviaba a traer lena. El motivo era, segun sus propios terminos, "que yo era en ese tiempo el unico hombre que habia en la casa porque mi papa estaba en Puerto Golfito junto con mis tres tios". Aquellos hombres, que muy probablemente trabajaran en las bananeras del pacifico sur de Costa Rica, durante el periodo en que la UFCo traslado sus operaciones desde Limon (Viales, 1998; Goluboay & Vega, 1988 y Carcanholo, 1978), seguian siendo un referente masculino pues "mandaban cada 15 dias la plata para pagar lo que se debia". WOZP, por su parte, cumplia su lugar en la division sexual del trabajo familiar, cumpliendo los trabajos asignados por su propia abuela. Asi, jalo lena, desyerbo sembradios de frijoles y de camote, que luego combino con el trabajo en una "fabrica" de elaboracion de escobas en su Alajuela natal (EPS-WOZP, 1978, pp. 115-116).

De esta manera, la informacion disponible refuerza la tesis sobre la importancia del trabajo, a temprana edad, en la construccion de la hombria. Esto tambien ha sido detectado por Rodriguez (1997, p. 84), en sus entrevistas a hombres campesinos en la zona sur de Costa Rica, en la decada de 1990. Segun apunta esta autora,
   (...) estos hombres se iniciaron en el trabajo
   desde ninos; en principio, realizando labores
   compartidas con la madre y las hermanas
   como la cria de animales domesticos y ordeno.
   Pero alrededor de los 8 anos en promedio,
   se dice que fueron a trabajar al campo, en
   compania de su padre o de otras figuras que
   ejercieron dicha funcion; y ahi empezo una
   seria competencia por demostrar el valor y la
   fuerza.


Si no cumplian eran "descalificados como hombres y sometidos a crueles castigos". Efectivamente, eran castigados "con 'garrote', con 'palo de tajona', con la cubierta del cuchillo o con el lomo del machete", es decir, con las extensiones corporales de los otros hombres.

Asi, a lo largo del siglo XX, el trabajo agricola fue fundamental para la definicion de la masculinidad, ya fuese porque los ninos caminasen hacia el mundo laboral de la mano de otros hombres o de las mujeres, de acuerdo con la division sexual del trabajo. Esto implico que hombres y mujeres jugaran un papel fundamental en el proceso de construccion de la identidad masculina de los ninos. De esta suerte, y si bien la homosocializacion --entendida como la participacion masculina en la construccion de la hombria-- fue importante, el papel de las mujeres en dicha conduccion no fue despreciable para algunos.

Podria proponer que la masculinidad inducida por expectativas femeninas, fue un mecanismo de configuracion identitaria que no actuo en el vacio ni independientemente de los referentes masculinos. Mas bien deberiamos proponer que homosocializacion e induccion masculina via expectativas femeninas, interactuaron en la construccion de la identidad de los hombres. La influencia de las mujeres en la construccion de la hombria en la ciudad de Mexico, ha sido ya estudiada por Gutmann (2005). (11) En este sentido, quiza habria que matizar la afirmacion de Joseph-Vincent Marques quien, al hablar de la homosocializacion, sostiene que "el varon que internaliza plenamente el mensaje patriarcal" se relaciona "preferentemente solo con varones". Esto estaria asociado a la tesis sostenida por este autor de que los hombres son, por definicion, "importantes" y que, por consiguiente, solo se puede adquirir importancia a traves de la relacion con personas importantes (Marques, 1997, p. 27). Las mujeres, sin duda alguna, resultaron figuras relevantes en la construccion identitaria de los ninos en su paso a la hombria.

Debo hacer otra observacion en relacion con los mecanismos de configuracion identitaria. Como he venido sosteniendo, en algunos casos la conduccion de los ninos hacia la hombria estuvo marcada por hitos significativos. Es lo que, siguiendo a Bourdieu (2002, p. 40), he designado como ritos de institucion. Bourdieu senala que se trata de una operacion de "diferenciacion que tiende a acentuar en cada agente, hombre o mujer, los signos exteriores mas inmediatamente conformes con la definicion social de su diferencia sexual o a estimular las practicas adecuadas para su sexo...". Estos ritos estuvieron fuertemente asociados al rendimiento laboral, asi como a la medicion con otros hombres. Sin embargo, cabe destacar que no en todos los relatos se encuentra presente una clara alusion a este tipo de hitos que puedan ser leidos como ritos de institucion. Aun asi, el trabajo funciono, de manera constante, como mecanismo estructurante de la identidad masculina. Su ejecucion permitio que los ninos merecieran el calificativo cultural de la hombria.

La explicacion a una mas o menos estable continuidad de tales parametros identitarios se puede encontrar en cuatro elementos que fueron constantes a lo largo del periodo estudiado, para la gran mayoria de los sujetos: a) las condiciones de pobreza, b) las estrategias de sobrevivencia desplegadas por las familias frente a tales condiciones de dureza y adversidad, c) la exigencia sobre los sujetos particulares para hacer frente a tales circunstancias por la via del trabajo, y d) el caracter de genero subyacente en los tres elementos anteriores.

3. De ninos a hombres ... ?que sucedio con la adolescencia?

Una acotacion cabe al respecto de la forma en que estos tres elementos pudieron operar en la conformacion identitaria de la poblacion de trabajadores agricolas del interior de Costa Rica que he venido estudiando. Y es que, en el pasaje de la ninez a la hombria, tal parece que no fue comun que mediara la adolescencia. La perspectiva que puedo ofrecer aqui es ciertamente limitada, pues esta apreciacion se basaria en la escasa mencion de dicha categoria en los relatos estudiados. Es decir, fue comun que los sujetos mencionaran la ninez como etapa vital, a la que soliera seguir la hombria, sin que se mencionara la adolescencia.

No obstante lo anterior, en su autobiografia JRAE (EPS-JRAE, 1978, pp. 94-94) senala que, si su ninez habia sido dificil, su "adolescencia fue increible". Las dificultades de la "adolescencia", segun el relato de este hombre --quien nacio en 1945--, estaban asociadas a las multiples "faenas de la finca" --ubicada en Palestina de Limon-- que debian ser asumidas por el y su hermano, ante las limitaciones corporales de su padre. Para aproximarnos a una explicacion tentativa de porque podria producirse esta mencion por parte de JRAE, varias observaciones caben al respecto.

Un primer elemento a considerar es que JRAE, al describir el contexto de su "adolescencia", senala que tenia una "corta edad", si bien no la especifica. No obstante, esta debio ser posterior a la escuela primaria.

Una segunda consideracion puede hacerse a partir de la comparacion con los congeneres contemporaneos. GBE (EPS-GBE", 1978, p. 202), quien nacio en 1942, apenas tres anos antes que JRAE, decia que ya era "medio peon" a la edad de doce anos, que habia tenido la primera relacion sexual a los quince y que deseaba casarse a los dieciocho. En este contexto el senala que "muy joven empesaba a pensar en casarse para tener mis cosas". Tal parecia que el termino que JRAE usaba para la temprana hombria estaba asociado al de la "juventud" y no al de la "adolescencia", como lo hacia JRAE.

Una tercera consideracion, sobre la que cabria profundizar en otras aproximaciones, esta asociada al momento en que escribe JRAE. Sobre esto cabria preguntarse, en que medida en este momento de escritura autobiografica esta socialmente posicionada la categoria de la "adolescencia", de manera tal que pueda incidir en la lectura retrospectiva de su vida. La respuesta sobrepasa los limites de mi aproximacion; sin embargo esto es posible.

En todo caso cabria anotar, en cuarto y ultimo lugar, que perspectivas mas recientes de la adolescencia parecieran calzar con la definicion de adolescencia brindada por JRAE, fuertemente asociada al trabajo. Ubicados a finales de los anos de 1990, Munoz y Calderon (1998, p. 17) han senalado que en la pubertad --asociada, biologicamente, al inicio de la adolescencia--, "se inicia una etapa de la vida un poco nebulosa, la cual idealmente se encuentra dedicada al aprendizaje de una actividad a ejercer en la vida adulta y la maduracion personal". Esta etapa nebulosa parece corresponder con la descripcion de JRAE. No obstante, entre otros sujetos estudiados, tambien pareciera experimentarse un periodo en el que se produce este proceso de aprendizaje laboral no denominado como adolescencia. En algunos casos, como hemos visto, se utiliza el concepto de "medio peon" y, en general, este proceso es parte del momento final de la ninez y de transicion hacia la hombria.

De lo dicho que sea util seguir, propongo la recomendacion de Munoz y Calderon, ya citados, respecto del "caracter cultural de la definicion" de adolescencia, que obligaria a considerar su expresion --o la falta de ella, debo agregar-- en contextos historicos diversos. (12)

4. Las ninas: contrapuntos analiticos

Ahora bien, resulta de gran relevancia hacer notar el papel que jugaban las ninas en relacion con el trabajo, pues su consideracion brinda un contrapunto respecto de la construccion identitaria de los hombres. Aqui solo brindo una breve aproximacion al papel de las ninas, que no busca generalizacion alguna, pues es necesario ampliar la indagacion tanto en materia de fuentes como de reflexion. A pesar de las limitaciones de este trabajo al respecto, esta referencia contribuye a entender mejor la situacion de los ninos, centro de este articulo.

Asi, considerando lo dicho, hay que anotar que el panorama no es monocromatico. En los relatos de que dispongo, las ninas solian cumplir, por una parte, con un trabajo suplementario y en apoyo al trabajo domestico de sus madres. Las evidencias que dispongo, menos abundantes que aquellas alusivas a los ninos varones, evidenciarian que este paso no estuvo asociado a momentos de institucion como en el caso de los hombres. Pero en ciertos casos era evidente que, asi como el modelo de los hombres adultos era fundamental para encausar la identidad de los ninos, los modelos de mujeres adultas lo eran para la identidad de las ninas.

La relacion que tenian las madres con sus hijas sobre el trabajo guardo una clara diferencia con la que tuvieron con sus hijos. En este sentido, como senala Osborne (1993, p. 135) citando a Chodorow, las mujeres, en tanto madres, producen hijas con capacidad y deseos "maternales". En el significado mas tradicional, el termino "maternal" hace alusion a las capacidades y necesidades de atender a los demas. Las mujeres, en tanto madres, y los hombres, en tanto no-madres, producen hijos cuya potencialidad de atencion a los otros ha sido coartada. Asi, las ninas sobre las que disponemos informacion, vieron desarrolladas sus capacidades y afectos "maternales", como parte de la conformacion de su identidad. En este sentido CMS (EPS-CMS, 1978), mujer que nacio en la parte oriental del Valle Central de Costa Rica (la Suiza de Turrialba) en 1947, decia que entre los 9 y 11 anos de edad:

(...) acostumbraba ir a la escuela, llegar a la casa a lavar las mantillas de mis hermanitos, limpiar, poner el agua para el cafe. Luego me iba a jugar con unas vecinitas, yo era la mama y con una chapa de tapar botella hacia una tortilla de hojas de malanga, cocinaba el sancocho de gallinas y seguiamos jugando miron miron (...) cuando mama se iba a trabajar me dejaba cuidando a mis hermanitos pequenos (EPS-CMS, 1978, p. 38).

En concordancia con su identidad generica, CMS cuenta que su madre no tenia necesidad de castigarla pues ella "cuidaba muy bien [a sus hermanitos y], les hacia la comida". En este sentido, CMS (EPS-CMS, 1978) estaba conformada segun lo que algunas han denominado como seres-para-lavida-de-otros. Su principal anclaje es la experiencia maternal que, como hemos anotado, trasciende la mera relacion biologica, para posicionarse como un conjunto de experiencias totalizadoras de la condicion generica y de la vida cotidiana (Lagarde, 1994, p. 21). Adicionalmente desempenaba otra serie de trabajos, como "sacar el cafe de la cascara y si no sacar achiote ..." (EPS-CMS, 1978, p. 38).

En decadas posteriores, ya avanzada la segunda mitad del siglo XX, Sandra (Aseprola, 2003) confirmaba la configuracion de su identidad por la via del trabajo. Ella cuenta que aunque eran "muy pobres", su madre logro asumir los costos de enviarla a la escuela. Con tales sacrificios, Sandra pudo terminar el sexto grado, pero luego fue enviada a trabajar como empleada domestica a una casa de habitacion ...

(...) donde tenia que atender 6 personas, haciendo casi todos los trabajos de esa casa, con 13 anos de edad. Para mi era muy dificil por que me tenia que levantar a las 6 de la manana para comenzar las labores y me acostaba a las 10 de la noche terminando de aplanchar la ropa y tenia que hacerlo implacable, por que la senora era muy delicada. Apenas me pagaban (Aseprola, 2003, p. 137).

Al igual que con los ninos pobres, ninas como Sandra debian desempenar un trabajo de gran relevancia para la economia familiar que, en este caso, estaba caracterizada por la ausencia paterna y el trabajo remunerado de la madre. De ahi que Sandra, como otras ninas, jugo el papel que Anne Bar Din ha denominado como "hijo parental". Esta condicion de los ninos y ninas suele existir entre familias en condiciones de pobreza que a menudo solo cuentan con la presencia de un progenitor, por lo general la madre. Esta suele estar "demasiado cargada y abrumada de obligaciones como para asumir cotidianamente una funcion expresiva". De ahi que delega tal funcion en un hijo o hija parental, por lo comun la hija de mayor edad, que se hace cargo del papel materno de sus hermanos y hermanas menores. La impronta de este hito vital es significativa para la construccion de las identidades de las ninas quienes, luego de ser hijas parentales, madres sustitutas de sus hermanos, tienen una alta probabilidad de constituirse en madres reales de sus propios hijos (Bar Din citada por Lamas, 1994, p. 42).

Por otra parte, la descripcion que hace Sandra del trabajo que realizo en aquella etapa temprana de su vida, muestra el cuadro general de explotacion a la que estaba sometida, considerando la dureza de la jornada y de las tareas domesticas, el pago exiguo asi como la complejidad de las relaciones laborales con su patrona. El trabajo de Sandra, no obstante, guardaba estrecha relacion con la division sexual del trabajo que asigna una connotacion muy diferente al trabajo que servia como rito de institucion de la identidad masculina de otros ninos de su misma edad y condicion economica.

Para "ayudarle un poco mas" a su madre, Sandra salio de esta casa y, contando con 14 anos, fue a una finca bananera en la que laboraba su hermano mayor --el mismo que le consiguio empleo--. En esta bananera cumplio igualmente con una division del trabajo que tendia a segmentar sexualmente el proceso productivo. Ella entro primero a quitarle las flores al banano y luego a seleccionarlo, es decir, no llegaria a cumplir con el trabajo de campo (siembra, corte y transportacion, etc.) que correspondia a los hombres, si bien su jornada era igualmente agotadora: "se levantaba a las 3 de la madrugada, para tomar el bus que les recogia a las 4 am y empezar a trabajar a las 6 am. Su jornada llegaba hasta las 7 de la noche" (Aseprola, 2003, pp. 137-138).

Por otra parte, algunas mujeres se desempenaron desde ninas en el trabajo agricola y en otros que tambien eran desempenados por los ninos. Segun RJG, cuando el era nino, le tocaba alternar con sus hermanas en la labor de quebrar el maiz, tarea que implicaba cierta dificultad. El senalaba: "!Que duro es pegarsele a una tolva llena, solo compensado con el derecho de comerse parte del maiz cocido" (EPS-RJG, 1978, p. 280). Sin duda alguna, esta dureza fue aplicable tanto para los ninos como para las ninas.

Sin embargo, la valoracion del trabajo de algunas ninas radicaba mas en su complementariedad que en su valor por si mismo. En tal direccion JSA (EPS-JSA, 1978), quien nacio en Puerto Limon, Caribe de Costa Rica, en el ano de 1942, senala:

(...) eramos muy pobres, mi mama compro una finquita y cuando yo tenia 9 anos cursaba el tercer grado, mi mama nos llevo para la finca y salimos de la escuela, alli en la finca yo iba a trabajar con mis hermanos chapiando, sembrando, les ayudaba a mis hermanos a aserrar madera para hacer la casa donde viviamos. Era de estacones y poco a poco la hicimos con pura sierra de mano (EPS-JSA, 1978, p. 281).

En su relato, si bien la madre compro la finca, fueron los hermanos de JSA los encargados de desempenar las labores agricolas de chapea y siembra, lo mismo que de la construccion de la casa, mientras que el lugar en el que se colocaba JSA era de "ayudante" de aquellos. Dado el lugar ocupado por hombres y mujeres en la division sexual del trabajo y del mundo, y dada la connotacion que adquirio el trabajo para la conformacion de la identidad masculina en edades tempranas, esto es mas que una mera sutileza del lenguaje. Significaba la configuracion de una identidad diferenciada a la de los ninos en su proceso de convertirse en hombres.

El que las ninas ocuparan un importante lugar como hijas parentales, lo que solia conducirlas a un lugar diferenciado en la division sexual del trabajo, y el que su trabajo en la agricultura fuera valorado como complementario, posiblemente haya incidido en la subestimacion de su trabajo en la agricultura. Es probable que de esto sea expresion el Censo Agropecuario de 1955 (Cuadro 1). Segun este, del total de trabajadores en fincas, las ninas menores de doce anos representaban el 0,4%, frente al 1,5% que constituian los ninos del mismo grupo de edad. Las que tenian de doce a menos de quince anos apenas representaban el 0,7% (contra un 3,1% de los varones) y las de quince a menos de dieciocho un 1,3% (5,8% en el caso de los hombres).

En cualquier caso, entre las ninas tambien opero un proceso de construccion identitaria por la via de la conduccion adulta. Para ellas, el modelaje materno fue fundamental, lo mismo que el trabajo, mediante el cual aprendieron a ser mujeres.

Conclusion

Debo senalar que los relatos son desiguales en tanto algunos son mas explicitos que otros en cuanto a la relevancia de ciertos mecanismos. Sin embargo, a lo largo del periodo estudiado estos mecanismos --que he diseccionado con fines analiticos--, actuaron de manera interrelacionada. Contando con estas limitaciones, una narracion sintetica del argumento de este articulo es la siguiente:

Entre los relatos analizados en esta investigacion, un elemento clave para el proceso de construccion identitaria de los ninos fue su incorporacion al mundo del trabajo como una forma de contribuir a la subsistencia de sus familias. A este espacio fueron introducidos tanto por figuras masculinas como femeninas. Estas fueron por lo general, aunque no exclusivamente, de la familia.

En los espacios laborales existieron ciertos mecanismos que contribuyeron a la conformacion de la hombria. Hemos podido detectar testimonios en los que existio un hito particular asociado al trabajo, que marco este pasaje; es lo que, siguiendo a Pierre Bourdieu, puede denominarse como rito de institucion. No pocas veces el rendimiento y la medicion con otros hombres fueron clave en este asunto. Al respecto, la homosocializacion fue otro mecanismo de construccion identitaria de gran relevancia.

Tambien, en muchos casos, el proceso de introduccion en el mundo del trabajo implico que los ninos fueran ocupando-el-lugar-del-padre, lo cual sucedio por dos grandes vias. La primera, cuando los padres llevaron a sus hijos a ayudarles en sus faenas, trabajando a la par suya. Es decir que, por esta via, los padres introdujeron a sus hijos. La segunda introduccion hacia la ocupacion-de-aquel-lugar, se produjo cuando los padres faltaron por alguna razon, ya fuera que estuvieran enfermos, que hubiesen migrado o abandonado a la familia. Una vez sucedido esto, los ninos debieron asumir, de forma mas tajante, aquel-lugar-vacio. En este caso, otros hombres pudieron contribuir con esta introduccion, pero tambien pudieron hacerlo las mujeres, llevandolos a ocupar un papel activo en la proveeduria, de acuerdo con el lugar masculino en la division sexual del trabajo. Se trato de un lugar de reemplazo. En este proceso las mujeres tambien contribuyeron a la construccion de la identidad de los hombres.

Por ultimo, debo hacer algunas observaciones al respecto de la construccion identitaria de las ninas. En primer lugar, la evidencia muestra que asi como muchos ninos fueron conducidos al mundo laboral por los padres --a quienes apoyaron en sus faenas--, las ninas solian cumplir con un trabajo suplementario en apoyo al trabajo de sus madres. Sin embargo, la informacion disponible no evidencia que en la construccion de su identidad, asociada al trabajo, fueran necesarios ritos de institucion como en el caso de los ninos. Sin embargo, asi como fue importante la homo-socializacion entre estos ultimos, la socializacion por la via materna cobro gran vigencia entre las ninas. El trabajo en apoyo a las madres fue significativo, de lo cual es indicador el papel de las ninas como hijas parentales. No disponemos de la informacion necesaria para afirmar que tambien los ninos jugaron un papel equiparable al de sus pares femeninos.

De esta suerte, en la configuracion de la identidad de las ninas, el trabajo tuvo un papel de relevancia, en el contexto de las necesidades de la economia familiar. No obstante, el valor simbolico fue claramente distinto al que tuvo para los varones. Tanto para hombres como para mujeres, el trabajo en funcion de los otros fue importante, pero desde lugares diferentes en la division sexual del trabajo. La feminidad estuvo mas asociada a la valoracion del trabajo como complemento que a su valor por si mismo, mientras que la masculinidad estuvo regida por la demostracion del propio logro.

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Referencia:

Mauricio Menjivar, "Ninos que se hacen hombres: conformacion de identidades masculinas de agricultores en Costa Rica", Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ninez y Juventud, Manizales, Doctorado en Ciencias Sociales, Ninez y Juventud del Centro de Estudios Avanzados en Ninez y Juventud de la Universidad de Manizales y el Cinde, vol. 8, num. 2, (julio-diciembre), 2010, pp. 995-1012.

Se autoriza la reproduccion del articulo, para fines no comerciales, citando la fuente y los creditos de los autores.

MAURICIO MENJIVAR **

Profesor - Investigador Escuela de Estudios Generales. Centro de Investigacion en Identidad y Cultura Latinoamericanas (Ciicla), Universidad de Costa Rica.

** Sociologo, Magister en Ciencia Politica y Doctor en Historia por la Universidad de Costa Rica. Correos electronicos: mauricio.menjivar@ucr.ac.cr y mauocho@gmail.com

Primera version recibida septiembre 11 de 2009; version final aceptada marzo 15 de 2010 (Eds.)

* El presente articulo es parte de los resultados del proyecto de investigacion "Historia Social de la Ninez y la infancia en la Costa Rica del siglo XX" (No. 806-A7-143), que tuvo curso entre marzo de 2007 y diciembre de 2008, en el Centro de Investigaciones Historicas sobre America Central (Cihac) de la Universidad de Costa Rica.

(1) Ver, por ejemplo, Gomariz (1997, p. 35 y subs). Para el caso costarricense, un interesante estudio de corte psicoanalitico sobre la construccion de la identidad de antiguos trabajadores campesinos es el de Rodriguez (1997). Tambien la investigacion de Garita (2001) analiza varios elementos sobre la construccion identitaria entre adolescentes urbanos y rurales. Un revelador estudio sobre las tensiones que los cambios ocupacionales generan sobre los hombres, en Guanacaste, es el de Chant y Moreno (2005). Una aproximacion de caracter mas bien descriptiva acerca del trabajo desde una perspectiva de los roles de genero puede encontrarse en: Instituto de Estudios en Poblacion (2000). Por otra parte, el trabajo de la historiadora Ana Maria Botey (2006), analiza la relacion entre trabajo y masculinidad entre trabajadores portuarios.

(2) El nacimiento de cuatro de los sujetos ocurrio entre 1912 y 1930, el de seis entre 1931 y 1947 y el de cinco entre 1948 y 1950-1960, aproximadamente. Sobre este ultimo grupo existe duda en dos casos, pues no especifican su edad. Sin embargo, la Escuela de Planificacion social, compiladora de los relatos base del presente analisis, ubico sus autobiografias junto con los hombres con edades entre los quince y los treinta anos de edad.

(3) Varias anotaciones deben ser hechas al respecto de la poblacion objeto de esta investigacion, del periodo y de las fuentes utilizadas. En primer lugar debe indicarse que el foco de analisis esta centrado en ninos y ninas de familias trabajadoras agricolas. Estas son principalmente originarias de la provincia de Guanacaste, en el Pacifico Norte de Costa Rica, asi como de San Jose, Cartago y Heredia, en el Valle Central del pais. En segundo lugar, la fuente de estudio son los relatos autobiograficos elaborados por la poblacion estudiada en el ano de 1978, momento en que vivian en la provincia caribena de Limon. La elaboracion de estos relatos fue una iniciativa impulsada por la Escuela de Planificacion Social (EPS) de la Universidad Nacional (UNA) y fue denominada Autobiografias Campesinas. Para mantener el anonimato, quienes escribieron las autobiografias usaron, posiblemente, acronimos (RJG o GBE, por ejemplo), o su apodo (Choncito). Para abreviar la citacion del autor institucional, asi como del autor de la autobiografia de estas fuentes primarias, procedo segun el siguiente ejemplo: (EP-RJG, 1978, p.). Adicionalmente he recurrido a una autobiografia de una mujer trabajadora bananera, compilada por Aseprola (2003).

(4) He trabajado la cuestion del recuerdo desde los llamados estudios sobre la memoria, pero tambien tiene gran relevancia para los estudios que parten del enfoque biografico. Entre otros elementos, debe tenerse en cuenta que el olvido forma parte de la memoria y que cada presente conlleva una forma determinada de recordar el pasado (ver por ejemplo: Joutard, 1986; Acuna 1989; Menjivar, 2005). En el contexto costarricense, un trabajo que tambien reconstruye la infancia y la adolescencia de trabajadores agricolas de la hacienda cafetalera durante la decada de los cincuenta, es el trabajo de Amador (2006).

(5) En este articulo se ha conservado la escritura original de las Autobiografias Campesinas. Por ello se trascribieron textualmente incluso los errores ortograficos, de tal suerte que no se llamara la atencion sobre estos con la particula [sic], a fin de no entorpecer la lectura. Nuestras propias anotaciones dentro de las citas textuales se insertan dentro del siguiente tipo de parentesis: [].

(6) En Costa Rica se dice "empunchado" a alguien esforzado.

(7) En los Censos Agropecuarios de 1963, 1973 y 1984 no he podido encontrar informacion sobre el trabajo de menores de edad.

(8) El subregistro puede venir por la metodologia de medicion, que solo cuantifico al personal ocupado durante la semana anterior al Censo. Se pudo dejar de considerar a los ninos que, asistiendo a la escuela, trabajaron en otros momentos del ano o durante periodos especificos del ciclo productivo, como la cosecha, que no coinciden con el momento del censado.

(9) Agradezco profundamente la generosidad del Sr. Artilez por develarnos el funcionamiento de este mecanismo. Artilez participo en la Cruzada Nacional de Alfabetizacion en el departamento de Rivas, donde los trabajadores azucareros contaron esta tradicional forma de explotacion. Cabe acotar que la Cruzada Nacional de Alfabetizacion fue una experiencia desarrollada por los sandinistas entre los meses de marzo y agosto del ano 1980, mediante la cual el sandinismo triunfante redujo dramaticamente el analfabetismo imperante en la Nicaragua somocista. En 1970, aproximadamente el 47% de la poblacion no sabia leer ni escribir. Veinte anos mas tarde, segun las cifras oficiales, las personas analfabetas representaban el 19%. Al mismo tiempo, el sandinismo buscaba reforzar su legitimidad popular con la puesta en marcha de un nuevo proyecto de sociedad (Musset, 2005).

(10) Segun Badinter (1993, pp. 60-62), siguiendo a Erikson, el mecanismo de la diferenciacion desplegado por los ninos en la infancia, es fundamental en la construccion de la identidad masculina. Esta tesis es combinada con la propuesta de la psicologa Ruth Hartley, quien llegaria a la conclusion de que el nino se define, ante todo, por via negativa. Una de las negaciones que operaria es la de no ser un bebe. En palabras de la propia Badinter, retomando a Hartley: "'Los hombres aprenden antes lo que no deben ser para ser masculinos, que lo que deben ser' ... Para muchos ninos la masculinidad se define simplemente como: lo que no es femenino. Nacido de mujer, acunado en un vientre femenino, la criatura masculina esta condenada a dedicar gran parte de su vida a diferenciarse, cosa que no sucede con la criatura femenina (...) Tres veces tendra que demostrar su identidad masculina convenciendose y convenciendo a los demas de que no es una mujer, de que no es un bebe, de que no es un homosexual". A pesar de la utilidad de la tesis de la diferenciacion, esta podria ser problematica en determinados contextos sociales. Para una critica a estas tesis de Badinter, ver Menjivar (2004).

(11) A diferencia de lo aqui anotado, en el caso de Gutmann la preocupacion esta orientada mas hacia la manera en que las mujeres "instigan" los cambios de los hombres.

(12) Quiero agradecer al Dr. Ronny Viales haberme hecho notar esta problematica relacionada con la adolescencia. Sin duda alguna, una mayor reflexion es necesaria, para lo cual cabria estudiar otros grupos ocupacionales y otros momentos historicos.
Cuadro No. 1. Costa Rica: Personal ocupado en fincas durante la
semana anterior al Censo Agropecuario, segun edad y sexo, por
provincias, 1955

absolutos y relativos

                   Total de             Menores de 12 anos
Provincia       trabajadores/as
                                        Hombres          Mujeres

                abs.      rel.      abs.     rel.     abs.     rel.
                                             (1/)

Costa Rica     162945      100      2396     1,5      633      0,4
San Jose        34555      100      541      1,6      112      0,3
Alajuela        34854      100      481      1,4       86      0,2
Cartago         20638      100      176      0,9       61      0,3
Heredia         8925       100       42      0,5       7       0,1
Guanacaste      28022      100      714      2,5      249      0,9
Puntarenas      25157      100      326      1,3      101      0,4
Limon           10794      100      116      1,1       17      0,2

                     De 12 anos a menos de 15
Provincia
                    Hombres          Mujeres

                abs.     rel.     abs.     rel.
                         (1/)              (1/)

Costa Rica      4987     3,1      1157     0,7
San Jose        1382     4,0      253      0,7
Alajuela        1184     3,4      189      0,5
Cartago         601      2,9      294      1,4
Heredia         140      1,6       27      0,3
Guanacaste      924      3,3      244      0,9
Puntarenas      619      2,5      119      0,5
Limon           137      1,3       31      0,3

                      De 15 anos a menos de 18
Provincia
                    Hombres            Mujeres

                abs.      rel.      abs.      rel.
                          (1/)                (1/)

Costa Rica      9412       5,8      2092       1,3
San Jose        2367       6,8       443       1,3
Alajuela        2348       6,7       408       1,2
Cartago         1346       6,5       564       2,7
Heredia          331       3,7       79        0,9
Guanacaste      1688       6,0       299       1,1
Puntarenas       979       3,9       168       0,7
Limon            353       3,3       131       1,2

                          De 18 anos y mas
Provincia
                    Hombres            Mujeres

                abs.      rel.      abs.      rel.
                          (1/)                (1/)

Costa Rica     126463     77,6      15805      9,7
San Jose        26424     76,5      3033       8,8
Alajuela        26897     77,2      3261       9,4
Cartago         15334     74,3      2262      11,0
Heredia         7349      82,3       950      10,6
Guanacaste      20654     73,7      3259      11,6
Puntarenas      20619     82,0      2226       8,8
Limon           9195      85,2       814       7,5

(1/) Porcentaje respecto del total de trabajadores y trabajadoras
por provincia

Fuente: Elaboracion propia con base en: Direccion General de
Estadistica y Censos. Censo Agropecuario de 1955.
San Jose: DGEC, 1959, p. 73.

Cuadro No. 2. Costa Rica: Personal masculino ocupado durante la
semana anterior al Censo Agropecuario que trabajo sin remuneracion y
con remuneracion, por grupos de edad, 1955

                                                    Productor y
                                                    miembros de
Grupos de edad                     Total            familia que
                                                  trabajaron sin
                                                   remuneracion

                              abs.       rel.       abs.       rel.

Menores de 12 anos             2396        100       2166       90,4
De 12 anos a menos de 15       4987        100       4032       80,9
De 15 anos a menos de 18       9412        100       6661       70,8
De 18 anos y mas             126463        100      60981       48,2

                             Personal con
Grupos de edad               remuneracion

                              abs.       rel.

Menores de 12 anos              230        9,6
De 12 anos a menos de 15        955       19,1
De 15 anos a menos de 18       2751       29,2
De 18 anos y mas              65482       51,8

Fuente: Elaboracion propia con base en: Direccion General de
Estadistica y Censos.

Censo Agropecuario de 1955. San Jose: DGEC, 1959, p.73.
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Author:Menjivar, Mauricio
Publication:Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ninez y Juventud
Article Type:Report
Date:Jul 1, 2010
Words:14074
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