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Nilda de Nicholasa Mohr. El Bildungsroman y la aparicion de un espacio puertorriqueno en la literatura de los EEUU.

NILDA, BY NICOLASA MOHR. THE BILDUNGSROMAN AND THE CREATION OF A PUERTO RICAN SPACE IN THE LITERATURE OF THE USA

In his classic study The Way of the World Franco Moretti argues that the characteristic journey from youth to maturity that the Bildungsroman narrates amounts to a symbolic representation of the integration of the bourgeoisie self into modernity. According to Moretti, this genre becomes obsolete by the end of the First World War, when the loss of faith in the civilizing ideals of modernity make it impossible to represent integration into a coherent social whole. However, many critics argue that the genre is being revitalized by writers who stand in the margins of modern society due to their gender, race or class. Nilda, by, Nicolasa Mohr, illustrates the transformations the Bildungsroman undergoes in the hands of the US born-and-raised Puerto Rican writer of the second half of the 20th century. In Nilda the education of the heroine does not symbolize the poor immigrant's successful acceptance and integration into mainstream culture. On the contrary, the awakening of the self serves as a metaphor for the appearance of a distinctive Puerto Rican space within the American literary experience, a complex space from which Mohr reaffirms her heritage while at the same time she critically examines pervading patriarchal roles within Puerto Rican culture.

Key words: Bildungsroman, Latino literature, Puerto Rican literature, Puerto Rican women writers, feminist literature, US ethnic writers, twentieth-century novel

En The Way of the World Franco Moretti considera que el Bildungsroman es el genero paradigmatico de la modernidad, entendida como la consolidacion europea del modelo capitalista burgues y la transformacion de las sociedades tradicionales bajo el empuje de los ideales ilustrados de razon, progreso y bienestar social. La experiencia de aprendizaje que se retrata en este tipo de novelas representaria, por lo tanto, la paulatina interiorizacion y legitimacion de los valores propios de un nuevo orden social burgues (Moretti 1987: 16). Si aceptamos que el Bildungsroman es un genero que simboliza el paso de las sociedades tradicionales a las modernas, es logico pensar que el genero seguira dando expresion artistica a las vivencias de aquellos colectivos que no han completado esta transicion historica a la modernidad por razon de su sexo, clase u origen nacional. Desde una perspectiva feminista las editoras de The Voyage In. Fictions of Female Development consideran que el Bildungsroman es el genero idoneo para dar expresion a la experiencia de marginacion y progresiva emancipacion vivida por la mujer a lo largo del siglo XX (Abel, Hirsh y Langland 1983: 13). Bonnie Hoover Braendlin, en referencia a las literaturas etnicas norteamericanas, habla no solo de una reevaluacion sino tambien de una transvaluacion del genero, es decir, de una modificacion de sus caracteristicas tematicas y formales tradicionales que se da al entrar en contacto con nuevas realidades culturales (1983: 75).

Nilda: A Novel (1973) de Nicholasa Mohr ejemplifica mejor que ninguna otra obra de su epoca las transformaciones por las que atraviesa el Bildungsroman en manos del escritor norteamericano de origen puertorriqueno en la segunda mitad del siglo XX. La novela se situa de pleno en el llamado tercer periodo de la literatura puertorriquena escrita en los EEUU, periodo en el que el Bildungsroman se convierte en testimonio imaginativo de las masivas migraciones de puertorriquenos a los EEUU desde finales de los anos 40 como consecuencia de la desigual modernizacion de la isla (Muniz 1999: 83). Escrita dos decadas antes que el clasico When I Was Puertorican (1993), de Esmeralda Santiago, o que otros conocidos Bildungs latinos, como The House on Mango Street (1989) de la chicana Sandra Cisneros, Nilda es ademas el primer Bildungsroman norteamericano que relata la experiencia de un colectivo hispano en los EEUU desde la mirada de una protagonista femenina. En Nilda el conflicto tradicion-modernidad que caracteriza al Bildungs clasico se reformula como una disyuntiva entre el apego a las tradiciones culturales de origen y la integracion en el todo cultural y social estadounidense. Sin embargo, en la novela de Mohr la experiencia de formacion de la protagonista no va a culminar con la interiorizacion y legitimacion de los valores que el nuevo orden angloamericano representa, tal y como preconizaban las teorias sociales asimilacionistas que se popularizan en el imaginario cultural estadounidense desde la II Guerra Mundial. (1) La paulatina toma de conciencia de la protagonista tampoco se describe como la afirmacion de una diferencia cultural que pasa por buscar las raices culturales del emigrante hispano en su pais de origen, a la manera de los movimientos politicos y culturales de los anos 70. Mas bien, el proceso de aprendizaje de la joven Nilda culmina con la aparicion de un tercer espacio socio-cultural heterogeneo que no se identifica plenamente ni con el pasado isleno de sus padres ni con el presente cultural angloamericano, pero que muestra caracteristicas de ambos. Desde esta perspectiva, el Bildungsroman de la protagonista no simboliza tan solo un momento de transicion entre dos culturas sino que plantea la utopia de un cambio mas amplio. El final abierto que caracteriza esta obra sugiere que es la sociedad la que debe cambiar para poder acomodar este nuevo tipo de identidad hibrida que la joven protagonista de la novela representa.

Nilda es en apariencia un Bildungsroman tradicional. En la definicion clasica del genero se establece que el Bildungsroman es la cronica de un viaje individual a la madurez, entendida como la toma de conciencia progresiva sobre el papel que el individuo debe desempenar en la sociedad. (2) A partir de esta definicion, la critica ha ido estableciendo una serie de ingredientes narrativos basicos para el genero, entre los que destacan: el protagonismo unico del personaje, la presencia de elementos autobiograficos, la existencia de un conflicto generacional y el consecuente abandono del hogar, el enfrentamiento al sistema educativo, el paso por una serie de ritos de iniciacion y de pruebas amorosas, y el retorno del heroe al hogar como un ser transformado por sus experiencias (Buckley 1974: 17-18).

En Nilda se encuentran muchos de los ingredientes de este Bildungs clasico. En esencia, la novela es la cronica de un proceso individual de maduracion. La protagonista es una nina puertorriquena que emigro con su familia a los EEUU al poco tiempo de nacer. La narracion abarca desde julio de 1941 hasta mayo de 1945 y cubre las experiencias vividas por la protagonista desde los once a los catorce anos. El centro dramatico de la narracion lo constituye el mundo interior de la protagonista y los pequenos cambios en su psicologia que van marcando su paulatino descubrimiento del mundo y de su identidad. Como en el Kunstleroman, una de las mas populares variaciones de este genero, la heroina de esta novela tiene una fuerte vocacion artistica. Nilda tiene talento para la pintura y deja constancia de sus impresiones del mundo y de la gente que la rodea en dibujos y recortables que guarda cuidadosamente en una caja debajo de la cama. El arte se convierte asi en un instrumento esencial en el camino del (auto)conocimiento. A su vez, la vocacion artistica de la protagonista establece un vinculo autobiografico con la escritora. Mohr es una reconocida artista grafica y fue ella misma quien realizo las interesantes ilustraciones que acompanaron la primera edicion del texto.

Pese a que en Nilda se dan muchos de los ingredientes caracteristicos del Bildungsroman clasico, tambien se reformula una de sus caracteristicas mas importantes. Nilda representa un cuestionamiento de la ideologia individualista y burguesa que marca desde sus origenes al genero. Frente al interiorismo psicologico del Bildungs clasico, en Nilda la cronica de lo individual da pie a la denuncia de una situacion colectiva de discriminacion racista y sexual.

Asi, en el primer capitulo de la novela se establece la perspectiva ideologica que va a dominar el relato. Desde las primeras paginas de la obra, Nilda se presenta como miembro de un colectivo etnico oprimido. La novela comienza una calurosa tarde de verano en la que Nilda se entretiene dibujando con un pedazo de tiza en el suelo de la calle. Esta escena de calma e inocente juego infantil se interrumpe cuando Jacinto, el dueno de la bodega, abre la boca de riego para que la gente se refresque con el agua y provoca con ello la ira de la policia: " 'Shit. God damn you bastards, coming here making trouble... The whole God damned bunch of you spicks'" (Mohr 1973: 5-6). Esta primera escena de desafio a la autoridad y de violencia verbal marca el tono de una obra en la que el crecimiento de la protagonista se va a representar como una serie de enfrentamientos y choques con una sociedad hostil. Los obstaculos que se interponen en el camino de la formacion de Nilda tienen un claro origen racista y provienen de un mundo 'exterior' angloamericano en el que se considera al puertorriqueno miembro de una raza inferior. Tal y como se revela en las palabras finales del capitulo, Nilda no va a ser el relato de la aculturacion de un yo emigrante hispano sino la cronica de los obstaculos sociales que se interponen en su crecimiento y desarrollo: "She walked home, trying to step on the areas where the pavement was wet. Nilda started thinking of camp and what it might be like with all kinds of trees and grass and maybe a lake ... She tried to guess what it might be ahead for her, maybe something better. These thoughts helped erase the image of the white policeman who loomed larger and more powerful than all the other people in her life" (Mohr 1973: 7).

El cuestionamiento de la ideologia burguesa e individualista del Bildungs clasico se manifiesta asimismo en el protagonismo que cobra la comunidad puertorriquena en el texto. Esta novela no es solamente el relato de una adolescencia sino tambien un retrato de la comunidad puertorriquena que la rodea. La critica norteamericana Ellen McCraken habla del modo en que el concepto de 'otro' se utiliza en los textos latinos como un significante flotante, es decir, como una marca textual sin contenido preciso que sirve para identificar diversas experiencias de marginalidad (McCraken 1990: 203). En otras obras de Mohr esta ausencia de protagonista es facil de constatar. Textos como In Nueva York (1977) o Rituals of Survival: A Woman's Portfolio (1985) se estructuran como una serie de vinetas e historias que se centran en personajes diferentes y que, en conjunto, nos ofrecen un retrato complejo de la diversidad de personalidades y tipos sociales que se dan cita en los barrios puertorriquenos de Nueva York. Nilda, por el contrario, es una novela de claro protagonismo individual. Y sin embargo, los personajes secundarios que rodean a la nina son esenciales para comprender las circunstancias de su educacion, ya que cada uno de ellos representa respuestas diferentes a la situacion de marginacion social y economica en la que vive el puertorriqueno en El Barrio.

En este sentido la familia de la protagonista se convierte en un verdadero microcosmos de la sociedad inmigrante puertorriquena del momento. Los hermanos, por ejemplo, encarnan diferentes salidas a la pobreza y a la marginacion social que acechan el futuro del joven en este tipo de barrios. Jimmy, el hermano mayor, es heroinomano y traficante de drogas y nos recuerda al heroe tragico y rebelde del Bildungs masculino de esta tradicion (3); Victor es trabajador y diligente, cree vehementemente en el sueno americano y acaba casandose con una muchacha blanca y mudandose a un barrio acomodado; Paul y Frankie, los hermanos menores, dejan la escuela a una temprana edad y se enrolan en el ejercito norteamericano.

Los padres tambien representan tipos reconocibles de la sociedad puertorriquena del momento. Emilio, el padrastro, es un refugiado comunista de la Guerra Civil espanola, un firme creyente en la necesidad de actuar colectivamente frente a la injusticia que nunca llega a realizar sus suenos y que muere enfermo y empobrecido. Lydia, la madre, representa a la mujer tradicional, una mujer resignada a su destino que ha sacrificado sus mas intimos deseos personales al cuidado de la familia y los hijos. El padrastro y la madre son los unicos personajes que aleccionan a Nilda sobre las dificultades y las opciones que le presenta la vida, y tambien los unicos que interrumpen el fluir narrativo y el agil dialogo del texto con monologos de cierta longitud. La madre y el padrastro cumplen de este modo la funcion de mentor del Bildungsroman tradicional y se convierten en las figuras que influyen positivamente en las acciones del heroe. Es necesario observar que en la novela de formacion tradicional es poco habitual que sean los padres los que cumplan este papel de guia. En general, en este tipo de textos lo que impulsa al heroe a la busqueda de nuevas opciones personales es un desacuerdo de tipo generacional. Sin embargo, en Nilda son los padres los que inculcan a la nina un fuerte sentido de independencia y es la familia, en general, la que provee el estimulo emocional y moral necesario que hace posible el desarrollo de la protagonista.

En concreto, la madre es quien verbaliza en el texto un mensaje antipatriarcal. El resto de los personajes femeninos se muestran mas bien como modelos negativos de comportamiento. Por ejemplo, Petra, su mejor amiga, se queda embarazada muy joven y se ve obligada a casarse y abandonar la escuela. La tia Delia vive obsesionada por la violencia callejera y se encierra en su casa y en un mundo de locura personal. La madre es precisamente quien hace comprender a Nilda el peligro de guiarse por estos modelos de conducta. Sus constantes arengas a la hija tienen invariablemente como tema la necesidad de evitar los errores que ella cometio, de superarse intelectualmente y de escapar al futuro de mujer que se le ofrece. Como en otros Bildungsroman de la tradicion femenina, la oposicion madre/hija culmina narrativamente con la muerte de la madre hacia el final de la obra. Esta muerte representa un paso necesario en el proceso de aprendizaje del personaje y anuncia la consolidacion textual de una nueva perspectiva de la feminidad. Asi la madre habla por ultima vez con Nilda en el hospital. En esos momentos Nilda es incapaz de comprender el mensaje que la madre trata de transmitirle, pero sus palabras finales van a quedar por siempre impresas en su mente. Margarita Fernandez Olmos considera que este discurso final constituye "el mensaje fundamental de Mohr a las jovenes lectoras del texto" ( 1989-1990: 119):

"Do you have that feeling, honey? That you have something all yours ... you must ... like when I see you drawing sometimes, I know you have something all yours. Keep it ... hold on, guard it. Never give it to nobody ... not your lover, not your kids... it don't belong to them ... and ... they have no right ... no right to take it. We are all born alone ... and we die alone. And when I die, Nilda, I know I take nothing with me that is only mine." Nilda began to cry again, this time quietly. After a bit, she said. "Mama, I don't understand you." (Mohr 1973: 277)

Si la madre verbaliza el mensaje feminista del texto, el padrastro, Emilio, es quien educa politicamente a Nilda. En las horas tranquilas de la siesta, Emilio le habla con nostalgia de su infancia en una pequena aldea del norte de Espana, le relata los horrores de la Guerra Civil y le advierte sobre los peligros del fascismo. Su acerrimo anticlericalismo contrasta con la profunda religiosidad de la madre, quien a lo largo de la obra va buscando alivio a sus problemas tanto en las ensenanzas de la Iglesia como en las interpretaciones de curanderas y espiritistas sobre el mas alla. En esta obra la figura paterna es la que hace comprender a la protagonista la dimension politica de los comportamientos sociales que la rodean. Asi, poco antes de morir, el padrastro le alerta: " 'Nilda, when I die, don't go around weeping no stupid tears for me. Tell your mama not to give them damn priests no money to bury me. Don't be a sucketta! Be smart, Nilda. Go to school; learn something important, no fairy tales. They mustn't take your mind and use you. Your mama, she is too far gone with that crap. But you, Nilda.... '" (Mohr 1973: 205).

Al terrmino de la novela, Nilda ha asimilado el mensaje de sus mentores, quienes mueren simbolicamente para anunciar el nacimiento de una nueva subjetividad. Paradojicamente, el rechazo final de la joven a los roles sociales que la madre y el padrastro representan es, tal y como explica Ismael Muniz, una manera de reunirse con ellos, una manera de asimilar su mensaje sin por ello renunciar a la propia individualidad (Muniz 1999: 92). Es mas, aunque Nilda es la protagonista de la novela, los personajes que la rodean son los que ofrecen el afecto, la seguridad y la guia moral necesarias para su maduracion. Este protagonismo compartido no solamente esconde una critica al individualismo que caracteriza la experiencia del heroe en el Bildungsroman tradicional. El protagonismo de la familia de la heroina representa ademas una critica al estereotipo de la familia emigrante puertorriquena como una entidad desintegrada y basicamente incapaz de velar por la salud moral y espiritual de sus miembros. Esta critica se extiende a la vision que muchos norteamericanos tienen de la familia hispana en general. Mohr ataca directamente la idea de que el peso de la familia en las sociedades hispanas coarta la independencia del individuo e inhibe su desarrollo. Lo que va a obstaculizar el desarrollo de Nilda en esta novela no es la familia, sino el racismo y la discriminacion a la que se ve doblemente sometida como mujer y como miembro de un colectivo marginal.

Es por ello que el Bildungs de la protagonista da pie a una importante reflexion sobre el modo en que las fuerzas sociales determinan las vivencias del individuo. El comentario social de la autora recae sobre todo en el papel que juegan las instituciones publicas en la perpetuacion de situaciones de marginacion. En teoria, estas instituciones son las que brindan al inmigrante la ayuda economica e intelectual necesaria en su camino hacia la prosperidad y la asimilacion. Por el contrario, en esta novela, tanto la escuela como las oficinas de asistencia publica se distinguen por su caracter represivo, por su falta de sensibilidad hacia las necesidades de estos colectivos empobrecidos, y por su ceguera cultural.

En Nilda se dedican dos capitulos completos a la descripcion de las escuelas de El Barrio. La escuela se muestra como una institucion que, lejos de estimular el crecimiento intelectual y la confianza del individuo en si mismo, inculca en los ninos puertorriquenos un sentimiento de inferioridad. Miss Langhorn, la profesora de la escuela elemental, transforma las lecciones en arengas patrioticas sobre la necesidad de superar los origenes culturales y de convertirse en buenos americanos. Para ello, no duda en golpear las manos y los nudillos de sus estudiantes cada vez que les escucha hablar en espanol. Una vez en la escuela superior, Miss Maureen Reilly, la profesora de idiomas, se afana por hacerse entender en un espanol defectuoso, hablado ademas con un acento peninsular que tiene muy poco que ver con la realidad cultural de los estudiantes a quienes ensena: " 'I must go back to Spain and just listen to the way they speak. There they speak Castilian, the real Spanish, and I am determined, girls, that this is what we shall learn and speak in my class; nothing but the best! None of that dialect spoken here. If only you could hear yourselves chat chat chat! Like a bunch of Chinamen!'"(Mohr 1973: 214).

Por su parte, el episodio que tiene lugar en las oficinas de la asistencia publica marca un hito en la evolucion psicologica de la protagonista. En este capitulo Nilda acompana a su madre a solicitar ayuda financiera del estado. Las necesidades economicas de la familia han aumentado. El padrastro ha sufrido un ataque al corazon que le impide volver a trabajar y Sophie, la novia de su hermano mayor, se ha mudado a vivir con ellos porque su madre la expulsa de casa cuando descubre que esta embarazada. Cuando les llega finalmente el turno, Nilda y su madre pasan a la oficina de la asistente social, quien comienza a hacer preguntas a la madre en un tono seco y agresivo hasta que interrumpe el dialogo bruscamente porque algo llama su atencion: "'Let me see your hands! Wake up, young lady, let me see your hands!' Startled, Nilda saw that Miss Heinz was speaking to her. Extending her arms and spreading out her fingers, she showed the woman her palms.... 'Why don't you clean your nails, young lady?' Nilda kept silent. 'How often do you bathe?' Still silent, Nilda looked at her mother. She wanted to tell her to make the woman stop, but she saw her mother was not looking her way; instead she was staring straight ahead" (Mohr 1973: 68).

El mundo protector y seguro que representa la familia para Nilda se resquebraja en ese momento. La madre ha mentido a algunas de las preguntas de la asistente por temor a que le negaran el dinero y, a los ojos de la nina, ha sido ademas incapaz de defenderla de las agresiones de una extrana. No obstante, esta escena no concluye con una nota de derrota o amargura. Nilda no se nos muestra tan solo como una victima inocente e impotente del sistema sino que sabe responder a estas agresiones externas con las armas a su disposicion. En concreto, Nilda pone su imaginacion al servicio de la venganza. Durante el tiempo que ha durado la entrevista, Nilda ha ido dibujando mentalmente a Miss Heinz como un monigote hecho de papel de celofan. La reaccion a las humillaciones a las que la asistente social las ha sometido a ambas llega al final del capitulo, cuando Nilda se imagina a si misma pinchando el monigote con una lima de unas y haciendo desaparecer de este modo al sujeto de la agresion: "Oh how I hate her ... I would like to stick her with this stupid nail file. Then she would begin to die. No blood would come out because she hasn't any. But just like that ... poof! She would begin to empty out into a large mess of cellophane. Everybody in that big office would be looking for her ... Poor Miss Heinz. First her eyebrows disappeared, just like that! And now she's all gone. Disappeared, just like that!" (Mohr 1973: 71).

La tension tematica entre el mundo familiar e intimo de la protagonista y las fuerzas sociales externas que se representan en estos episodios se manifiesta tambien a otros niveles en el texto. En primer lugar, la tension yo/sociedad que caracteriza al Bildungsroman tradicional hace que la obra se desarrolle temporalmente en dos planos. Uno es el plano de la conciencia individual y en el se va imprimiendo la historia personal y familiar de la protagonista. El otro es el plano de la realidad exterior y en el se ven representados los sucesos historicos que sirven de telon de fondo a la narracion. Mas concretamente, la historia de Nilda transcurre durante la Segunda Guerra Mundial. La narracion se salpica de alusiones a este conflicto belico. Por ejemplo, se menciona que uno de los hermanos va al frente; asimismo, a lo largo de la narracion se van describiendo diversos actos patrioticos relacionados con la guerra, como las rifas populares para recaudar fondos o la inmolacion publica de caricaturas de los lideres fascistas.

Pese a que la tematica de la guerra figura prominentemente en la novela, el tiempo historico en el que se enmarca el relato se supedita en todo momento al tiempo interior de la protagonista. De este modo, el tema belico queda relegado a un segundo plano de interes. Este tratamiento del tema de la guerra guarda relacion con la perspectiva marginal desde la que se retrata la vida de la protagonista. Para los muchachos jovenes del barrio, la guerra y el ejercito representan una salida a sus problemas y una posibilidad de integracion en la sociedad angloamericana dominante. Desde la perspectiva infantil y femenina de la protagonista, la guerra es un eco lejano, un discurso politico en el que la autora no profundiza porque no le ofrece a su protagonista perspectivas de autorrealizacion personal. Es mas, las referencias a los grandes sucesos historicos se subordinan narrativamente a la descripcion de pequenas anecdotas cotidianas y de los pensamientos infantiles de la protagonista. En esta obra tienen mas importancia las conversaciones callejeras de los ninos que los discursos de los politicos en la plaza. A la gran narrativa historica de la guerra se contrapone la intrahistoria del barrio, es decir, la historia hecha de personajes y sucesos de aparente insignificancia.

Este enfasis en la pequena historia no aleja la obra del modelo de Bildung tradicional. Por el contrario, el caracter epico que adquiere la cotidianidad ha sido descrito como una de la caracteristicas mas prominentes del genero. Para Franco Moretti, el Bildungsroman es un tipo de novela que se caracteriza precisamente por glorificar y embellecer la cultura del dia a dia. Esta glorificacion de lo diario convierte al hombre corriente en heroe de una aventura que se contiene dentro de los limites sociales establecidos (Moretti 1987: 35). Mas en Nilda no se pinta solamente un retrato positivo del mundo de lo cotidiano sino que ademas se plantea una importante critica a aquello que por razones ideologicas queda fuera de sus limites. A traves de las vivencias de la protagonista, en Nilda se sacan a la luz las experiencias cotidianas de uno de los grupos etnicos mas marginados y menos conocidos de la historia de los EEUU. De este modo, el Bildungsroman, con su enfasis caracteristico en el hombre medio y su reivindicacion de la cotidianidad, se convierte en el genero idoneo para la recuperacion y reconstruccion de una identidad historica marginal.

La tension yo/mundo sobre la que se articula el Bildungs tradicional se expresa a su vez en esta novela como una dicotomia espacial. Pese a sus problemas, el barrio es el espacio con el que se identifica a la protagonista. Mas alla de sus limites se encuentra la otra America, la America blanca y feliz que se ve en las peliculas, y que a Nilda le parece irreal hasta que sale por primera vez de casa y toma conciencia de su existencia: "The ride took them past many little houses, most painted white, some with picket fences surrounded by trees and grass ... It reminded her of the movies. Like the Andy Hardy pictures, she almost said aloud. In those movies Mickey Rooney and his whole family were always so happy. They lived in a whole house all for themselves ... Families and kids, problems that always had happy endings ... It didn't seem real, yet here was the proof because people really lived in those little houses" (Mohr 1973: 9).

Como en el Bildungsroman clasico, el viaje interior de la protagonista se manifiesta narrativamente como un desplazamiento geografico. Nilda viaja sola en diversas ocasiones fuera del barrio. Cada una de sus incursiones en este mundo exterior marca un estadio formativo en la conciencia de la protagonista. No obstante, en este caso el viaje no la va acercando progresivamente hacia una utopica aculturacion. Por el contrario, el proceso de maduracion que marcan estos viajes se define como una toma de conciencia gradual sobre las diferencias que la separan de este mundo exterior. Por ejemplo, Nilda asiste en dos ocasiones diferentes a un campamento de verano. En la primera ocasion se trata de un campamento catolico situado en el estado de Nueva York. El lugar es lugubre, la comida pesima y el trato hostil. De hecho, la falta de condiciones higienicas y los problemas estructurales en el edificio fuerzan a los organizadores a cerrar el campamento al segundo dia de las vacaciones. La corta experiencia de Nilda en este lugar marca el primer contacto de la protagonista con el mundo exterior, un mundo que se le presenta como algo ajeno e intolerante: "Nilda sat at one of the tables and daydreamed that she was going home. She missed her familiar world of noise, heat, and crowds, and she missed her family most of all. All the nuns, priests, and brothers were very white and had blue or light brown eyes. Only among the children were there dark faces ... She wondered if Puerto Rican were ever allowed to be nuns, fathers, or brothers" (Mohr 1973: 16).

Por el contrario, la segunda experiencia de Nilda en los campamentos publicos de verano es gratamente positiva. Este episodio, situado aproximadamente hacia la mitad de la obra, se destaca como uno de los momentos mas importantes de la novela. En su primera noche, la narradora nos describe a una Nilda aprensiva y asustada; mas el trato afable de las monitoras, el sol y el ejercicio al aire libre pronto le hacen sentirse segura. La vida en el campamento no esta exenta de conflictos suscitados por las diferencias sociales que separan a las ninas. Nilda entabla amistad justamente con las otras ninas del grupo que se ven socialmente diferenciadas: Stella, una muchacha griega de tono oscuro y Josie, una nina pobre del orfanato que miente sobre sus origenes e inventa historias de un pasado familiar de lujo y de riqueza. Pero lo mas importante de este capitulo son las diferencias que marcan el comportamiento de la protagonista y que permiten que el lector perciba un cambio significativo en su evolucion psicologica.

Nilda ya no es la nina asustada del primer campamento sino que ha aprendido a expresar y defender sus propias opiniones. Por ejemplo, cuando las ninas del campamento destrozan la vieja maleta de Josie y cubren su cama con letreros insultantes, Nilda es quien denuncia el incidente a las profesoras. O cuando Olga, una nina espanola de la seccion de las mayores, se acerca a hablar con Nilda y menosprecia sus costumbres y su forma de hablar el espanol, Nilda le responde con una nueva y estudiada indiferencia: "Nilda watched Olga turn away and disappear over the next mound of grass. Picking up a single green blade, she popped it into her mouth and began to chew. It had a bitter taste at first, then she got used to it and she chewed slowly, imitating some of the cows she had seen eating in the countryside..." (Mohr 1973: 157-58).

Lo que motiva estos cambios de actitud en la protagonista es la primera toma de contacto con ese yo intimo que su madre, antes de morir, le aconsejara guardar celosamente y cultivar. Este paso decisivo en el camino del autoconocimiento se describe en la novela como una epifania. Uno de los primeros dias en el campamento Nilda sale sola a pasear y descubre accidentalmente un pequeno claro en el bosque alejado del camino principal. Este lugar, cubierto de flores fragantes, se convierte en su jardin secreto, un espacio propio y privado al que acude cuando necesita pensar: "She took off her shoes and sneakers, and dug her feet into the earth like the roots of the shrubs. Shutting her eyes, Nilda sat there for a long time, eyes closed, feeling a sense of pure happiness; no one had given her anything, or spoken a word to her. The happiness was inside, a new feeling, and although it was intense, Nilda accepted it as part of a life that now belonged to her" (Mohr 1973: 155).

En este espacio magico y secreto Nilda se realiza por primera vez como individuo. El mundo interior y el exterior finalmente convergen en un mismo punto y la personalidad de la protagonista supera el conflicto entre la imagen afectuosa y positiva de si misma que recibe en el hogar y la imagen negativa y estereotipada que le ofrecen algunos sectores de la sociedad. Como sus dibujos y sus recortables, el jardin representa ademas un canal de acceso a su creatividad. El jardin en este texto nos recuerda a la habitacion propia de la que hablara la escritora britanica Virginia Woolf a principios de siglo XX para explicar la necesidad de alcanzar independencia economica y mental para poder crear. El hecho de que en la novela este espacio propio se represente mediante la imagen de un jardin tiene ademas importantes connotaciones culturales. No en vano la tranquilidad y exuberancia del paraje traen a la memoria de la protagonista las historias que evoca su madre cuando les habla nostalgicamente de su Puerto Rico nativo: "Nilda remembered her mother's description of Puerto Rico's beautiful mountainous countryside covered with bright flowers and red flamboyant trees" (Mohr 1973: 153).

Por un lado, en la imagen de este jardin idilico subyace una critica a las contradicciones de la modernidad. Si en el Bildungsroman clasico el heroe generalmente abandona su vida en el campo para integrarse felizmente en la maquinaria social urbana, en este texto la salida de la protagonista al campo se interpreta como una liberacion de las limitaciones que impone la vida en la gran ciudad. La estructura jerarquica de las urbes modernas, con sus barrios pobres, sus guetos de color y sus ricos vecindarios suburbiales, representa en este caso las injusticias de una modernidad que distribuye desigualmente sus riquezas y que obstaculiza las posibilidades de realizacion de jovenes como la protagonista. En Nilda, al igual que ocurre en otros Bildungs puertorriquenos posteriores, la construccion de la identidad de la protagonista pasa por una critica a las fuerzas historicas que moldean su destino como miembro de un colectivo oprimido. La presencia de este jardin en el texto subraya los efectos de una experiencia de colonialismo que, tanto en la isla como en el continente, ha desplazado al puertorriqueno a los margenes de la modernizacion.

Por otro lado, el jardin evoca una imagen de paraiso natural frecuente en la literatura puertorriquena y, sobre todo, en la literatura puertorriquena continental. Barradas (1980) mantiene que, tanto en la isla como en el continente, el escritor puertorriqueno concibe la palabra poetica como un instrumento de identificacion y afirmacion cultural ante la presion a la homogeneizacion que se impone desde la cultura angloamericana. En un primer momento de la literatura puertorriquena continental, explica Barradas, el mito de Puerto Rico como paraiso perdido representa precisamente una forma de conectar y reivindicar esta identidad puertorriquena. En la obra de autores mas recientes como Sandra Maria Esteves o Tato Laviera, esta rememoracion nostalgica se supera y la idea de retorno a la isla se concibe mas bien como una evaluacion critica de los comportamientos culturales del puertorriqueno (Barradas 1980: 45-47).

Nilda se inscribe en esta linea de critica y revaluacion poetica de los elementos que conforman la identidad cultural del emigrante puertorriqueno. En concreto, la presencia de este jardin intimo en la vida de Nilda representa una critica a los comportamientos sociales machistas que prevalecen en la cultura insular. El descubrimiento del jardin secreto hace rememorar a la protagonista los paisajes del Puerto Rico natal que su solia describir su madre. Pero Nilda, a diferencia de su madre, es capaz de integrar estos recuerdos en un nuevo espacio en el que se siente por primera vez libre e independiente y desde el que puede asumir la figura y las ensenazas finales de la madre sin tener que aceptar por ello su mismo rol social. La nueva identidad de Nilda contrasta claramente con la imagen sumisa y sacrificada de la mujer puertorriquena de la generacion anterior; su recien conquistada libertad le permitira viajar simbolicamente entre ambos mundos, y construirse de este modo una nueva identidad a su medida, una identidad que crece en los intersticios de ambas culturas.

El jardin personal al que accede la protagonista al final del texto simboliza la aparicion de un nuevo espacio socio-cultural que identifica la experiencia continental del puertorriqueno, y en particular de la mujer puertorriquena, como algo diferente tanto de la cultura estadounidense que los margina como de la cultura puertorriquena insular. Desde esta perspectiva, la novela de Mohr no solo se anticipa dos decadas a la reivindicaciones feministas de las novelistas puertorriquenas que escriben en ingles desde el continente. Este espacio plural que habita simbolicamente su protagonista remite tambien al concepto de frontera, a la busqueda de un terreno discursivo desde el que poder abordar las peculiaridades de la identidad del emigrante de origen hispano en los EEUU. Desde que la escritora chicana Gloria Anzaldua popularizara el uso de este termino en su influyente Borderlands/La Frontera: The New Mestiza (1987), el concepto de frontera ha sido utilizado por estudiosos de diferentes disciplinas para representar el espacio fluido y ambiguo que habita el hispano en los EEUU, un espacio caracterizado por albergar multiples identidades que no se fusionan en un todo armonico, sino que se encuentran en un "proceso continuado y a veces doloroso de confrontacion" (Torres 1998: 177). En contraste con la vision de la cultura como algo homogeneo y enraizado en un espacio geografico concreto, la nocion de frontera se caracteriza por aceptar la ambiguedad y la indefinicion geografica como un elemento esencial de la identidad, y por convertir de esta manera el desplazamiento y la ruptura en una zona fertil de experimentacion poetica.

Es en este espacio ambiguo y fronterizo en el que Mohr hace culminar la experiencia de crecimiento de su protagonista. Al final, Nilda no propone una solucion facil a los conflictos planteados. La novela, que ya nace de una experiencia de emigracion y ruptura social, acaba justamente con la desintegracion final de la familia. Al morir los padres, Nilda queda al cuidado de una tia y debe abandonar el barrio para irse a vivir con su nueva familia a un barrio mas acomodado en las afueras de la ciudad. Sin embargo, este final no augura la aceptacion incondicional del modelo social que ha hecho tan amargo el crecimiento de la protagonista, ni tampoco le lleva a plantearse un regreso al pasado en busca de las claves de su identidad. Aunque la propia protagonista no sea plenamente consciente de ello, los lectores del texto saben que Nilda ha ido conquistando un espacio propio que la identifica como un nuevo tipo de mujer y de puertorriquena. Es significativo a este respecto que, en la escena final de la novela, Nilda le ensene ilusionada sus dibujos a una prima y que le hable en particular de aquellos que se refieren al campamento de verano, donde por primera vez Nilda tomo conciencia de su identidad.

Es obvio que Nilda no es tan solo la historia de un proceso de aprendizaje social sino tambien la cronica de un momento cultural especifico: el vivido por los emigrantes puertorriquenos en los EEUU a partir de los anos cuarenta, cuando comienza el proceso de modernizacion de Puerto Rico y miles de campesinos empobrecidos se ven obligados a emigrar del campo a la metropolis. El caracteristico abandono del hogar con el que comienza el Bildungs tradicional se representa en este caso como un forzoso emigrar que marca los origenes culturales de la protagonista. De este modo, la cronica de adolescencia rebasa los limites de lo individual y se convierte en una critica a las limitaciones del sueno americano, pero tambien en una reflexion sobre las dificultades que los que han crecido y se han formado fuera de la isla encuentran a la hora de identificarse con la cultura predominante hispana del Puerto Rico de primera mitad de siglo. La novela de Mohr no plantea la aculturacion final de la protagonista ni tampoco convierte al personaje en un ser socialmente inadaptado. Nilda culmina con la madurez e independencia del personaje y la aparicion de esta nueva subjetividad se hace coincidir con la creacion de un tercer espacio socio-cultural heterogeneo que no se identifica plenamente ni con el pasado isleno de la protagonista ni con el presente cultural angloamericano, pero que muestra caracteristicas de ambos. Dicho de otro modo, en el panorama literario norteamericano de los anos setenta, Nilda debe ser leida como el prologo a una nueva tradicion literaria puertorriquena y latina que proyecta su multiculturidad en el futuro cultural del continente americano.

Works Cited

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(1) El concepto de asimilacion o aculturacion surge en la sociologia norteamericana de los anos 30. En terminos generales se entiende por asimilacion la perdida gradual de la identidad cultural de origen y la adopcion de los valores y el comportamiento cultural de la sociedad receptora. Dentro de este modelo se considera que esta perdida cultural es un paso previo y necesario para la integracion en la estructura politica y economica del pais receptor. Maria de los Angeles Torres (1998: 169-74) considera que el mito asimilacionista cobra fuerzas durante la II Guerra Mundial, cuando se fuerza a los inmigrantes europeos a tomar partido por una sola cultura y luchar en nombre de America.

(2) Se acepta como definicion clasica del termino la dada por Wilhelm Dilthey en 1906, cuando en referencia al Wilhelm Meister Lehrjahre (1795) de Goethe y al Hesperus (1795) de Jean Paul afirma: " ... they all portray a young man of their time: how he enters life in a happy state of naivete seeking kindred souls, finds friendship and love, how he comes into conflict with the hard realities of the world, how he grows to maturity through diverse life-experiences, finds himself, and attains certainty about his purpose in the world" (Mahoney 1991: 98).

(3) El Bildungsroman masculino de estos mismos anos tiende a relatar una experiencia de crecimiento urbana, marcada por la violencia y por un fuerte sentimiento de alienacion que nace del contacto del inmigrante con la urbe moderna y del choque entre las tradiciones culturales de la isla y la cultura angloamericana dominante en el continente. Obras como Down These Mean Streets (1967) de Piri Thomas o Carlito's Way (1975) de Edwin Torres nos presentan al emigrante puertorriqueno como un heroe callejero que busca desesperadamente una salida al embrutecimiento al que se siente condenado por la sociedad.

Pilar Bellver Saez

University of Wisconsin-Madison, USA

bellver@wisc.edu
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Author:Bellver Saez, Pilar
Publication:Atlantis, revista de la Asociacion Espanola de Estudios Anglo-Norteamericanos
Article Type:Critical essay
Geographic Code:1USA
Date:Jun 1, 2006
Words:7799
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