Printer Friendly

Narrativas sobre la organizacion familiar durante el desempleo masculino.

Narratives on family organization during male unemployment

INTRODUCCION

El fenomeno del desempleo ha sido una preocupacion constante en todas las sociedades, independientemente de los sistemas politicos, socioeconomicos o culturales. En el ano 2015, la tasa de desempleo mundial alcanzo el 5.8% (Organizacion Internacional del Trabajo [OIT], 2016). El desempleo en la zona norte-occidental de Europa se situo en 10.1%, sintiendose particularmente alto en Grecia (24.6%) y en Espana (20.8%), mientras que en este mismo ano, la tasa de desempleo en Latinoamerica y el Caribe se situo en 6.5%, segun la OIT (2016). En el interior de la region latinoamericana, esta cifra se ve afectada por una alta variabilidad; por ejemplo, tomando las cifras promedio en el Siglo XXI, en Mexico el indice natural ha sido de 5% en promedio, mientras que en Chile se dio un porcentaje de desocupacion del 10% y en Argentina la tasa se situo en un 15% (Ball, De Roux & Hofstetter, 2012).

Especificamente en Colombia, la tasa de desempleo viene descendiendo desde indices de mas del 10% para el ano 2013, hasta un 8.9% en el ano 2015, segun el Departamento Nacional de Estadisticas (DANE, 2015). Pese a esta disminucion, no se ha logrado reducir el desempleo hasta el promedio regional.

En la actualidad la inestabilidad en el empleo, las condiciones economicas y el ingreso activo de la mujer al sector productivo, han generado una tension con los roles y funciones tradicionalmente asignados a hombres y mujeres. Los hombres ya no son los unicos responsables de las necesidades materiales de la familia, poniendose en cuestionamiento la identidad masculina construida a lo largo de la historia. Hoy en dia se han dado avances hacia la igualdad de genero en la participacion en el trabajo, en sociedades que buscan ser mas equitativas (Mora, 2007; Weckstrom, 2012). Sin embargo, a pesar de la necesidad de que los roles y funciones de genero se adapten a las circunstancias con mayor flexibilidad, aun no se han logrado superar suficientemente las concepciones tradicionales. Esta situacion se hace evidente cuando el hombre pierde su trabajo, ya que el hombre se identifica mas con su funcion de proveedor, papel que muchas veces es aceptado por las mismas mujeres en sus representaciones sobre trabajo y desempleo (Larragana, Valencia & Ortiz, 2012; Martin, Uribe & Gaitan, 2014). En ese orden, segun Afonso y Poeschl (2006)

"se culpabiliza mas a los hombres cuando se encuentran en una situacion de desempleo, adquiriendo esta un caracter mas negativo e implicando mas desventajas para los hombres que para las mujeres" (p. 257).

Estos conflictos pueden ocurrir cuando el desempleo frustra las expectativas frente a las funciones atribuidas al genero masculino. El genero desde lo sociocultural se entiende como el conjunto de estereotipos, roles o prescripciones asignadas a lo femenino o masculino; estos estereotipos se construyen en un momento y contexto social determinados y son mantenidos por la cultura y las creencias (Perez, 2006). Aunque por la tradicion los roles de genero se validan como realidades y asi se transmiten generacion tras generacion. Estos roles pueden ser modificados si se vuelven obsoletos o poco funcionales frente a las circunstancias; pero no es sencillo este cambio, ya que la dominancia de los estereotipos hace que muchas veces se generen tensiones y dilemas cuando por distintas razones se requiere un reajuste de las pautas, como en el caso de desempleo masculino (Duran, 2006; Figueroa, 2010; Georgiades, 2015; Tena & Jimenez, 2006). En este sentido, para la mujer el asumir el rol de proveedora muchas veces significa apartarse de actividades y funciones preferidas que ven como propias del genero femenino: la crianza de los hijos y la organizacion del hogar (Martin, Uribe & Gaitan, 2012).

Se puede decir que en la vida moderna la mayor participacion de la mujer en el campo laboral ha demandado un replanteo de las funciones vitales que tradicionalmente eran asignadas al genero femenino. Una de estas funciones es la que concierne al trabajo domestico, que abarca tareas tales como la preparacion de alimentos, la limpieza, el cuidado de los miembros de la familia o la direccion y gestion de labores y gastos. Este trabajo domestico ha sido tradicionalmente asumido por las mujeres casi como una obligacion social, mientras que los hombres se han visto eximidos de esta responsabilidad, participando en mayor o menor grado en ellas por decision personal o familiar (Duran, 2006). La participacion del hombre en estas funciones es mayor en la actualidad que en las generaciones de 30 o 40 anos atras (Wainerman, 2003), pero, particularmente en el contexto latinoamericano, como lo indican diversos estudios en paises como Mexico, Argentina, Chile, Espana o Colombia, no se ha dado un cambio decidido a esta asignacion ya que, aunque las mujeres se incorporan cada vez en mayor cantidad al trabajo remunerado, no hay reciprocidad en la incorporacion del hombre al trabajo domestico, lo cual genera situaciones desiguales en el reparto de responsabilidades (Afonso & Poeschl, 2006; Burin, 2007; Calvo & Castro, 1995; Carrasco & Dominguez, 2011; Diaz, Godoy & Stecher, 2005; Meil, 2005; Merlinsky, 2002). Esto se puede explicar por la diferencia entre el aporte monetario del hombre, habitualmente considerado el primario, ya que su dedicacion exclusiva al trabajo y las desigualdades salariales entre hombre y mujer le permiten superar el aporte economico de la mujer, considerado secundario; igualmente, los ingresos del hombre cobran mayor importancia por cuanto se destinan al sosten de la familia, mientras que para el proveedor secundario sus ingresos son para cubrir sus propios gastos o prevenir una eventual perdida de apoyo por terminacion de la union (Parkman, 2004.). Esto incidiria para que el proveedor principal quede eximido de la mayor parte del trabajo domestico.

Esta situacion de inequidad tambien se repite en sociedades que podrian percibirse como mas equitativas en los roles asignados. Por ejemplo, un estudio en Norteamerica confirmo que a pesar de que el hombre ha aumentado su participacion en el trabajo domestico, aun no se equipara con la de la mujer (Shirley & Wallace, 2004). En otra investigacion realizada en Suecia se vio que el trabajo domestico es una actividad muy ligada al genero, ya que las mujeres tienden a tener una mayor responsabilidad que los hombres en las tareas domesticas (Harryson, Strandh & Hammarstrom, 2012).

En este estudio se vio como el desequilibrio en estas funciones produjo en las mujeres un alto nivel de estres y riesgo de problemas psicologicos, especialmente cuando las expectativas de ellas son las de tener una relacion mas equitativa. Esta inequidad es reforzada cuando hay tiempos de austeridad financiera, ya que la mujer debe redoblar sus esfuerzos para mantener su participacion en las tareas del hogar y a la vez cubrir el vacio economico (Cappellini, Marilli & Parsons, 2014).

Otro aspecto de la vida cotidiana en el que se presentan estos conflictos es la estructura jerarquica, donde se ubican las relaciones de autoridad y obediencia, asi como la toma de decisiones. En este sentido se ha mantenido la prevalencia historica de los roles de genero, ya que las grandes decisiones parecen ser monopolio masculino, la jefatura familiar suele recaer en el varon aun cuando haya perdido el empleo (Tena & Jimenez, 2006), pese a que en los aspectos organizativos y en los de indole afectiva, la mujer en Colombia haya mantenido un liderazgo, delegado por los hombres (Calvo & Castro, 1995). Esta persistencia en sostener las creencias y practicas tradicionales podria tener eco en los hijos, quienes viven estos modelos y posiblemente al crecer los reediten en sus propias familias, ya que los ninos durante la infancia van configurando sus creencias y valores y a la vez adquieren actitudes y comportamientos sobre el ejercicio de la autoridad y la igualdad en las relaciones (Marasca, M., Marasca, R. & Imhoff, 2013).

Estos antecedentes muestran una tension entre los cambios en las condiciones economicas, laborales y sociales y las formas de organizacion de la cotidianidad en las parejas modernas.

La perspectiva del estudio realizado fue el enfoque sistemico desde el construccionismo social. Ver a la familia como un sistema interaccional es adoptar una epistemologia circular que esta por encima de la busqueda de causas y efectos, enfocandose mas bien en la observacion de relaciones y las descripciones interaccionales, asi como en la capacidad de auto-organizacion y la activacion de recursos internos y externos de un sistema para afrontar los cambios y mantener su organizacion en equilibrio estable (Keeney, 1994; Watzlawick, 1986). Asi el construccionismo social se situa en la construccion colectiva de conocimiento mediante el lenguaje, visto no como un medio de transmision, sino como un proceso generador de realidades, reconociendo la capacidad activa de los miembros de reconstruir reflexivamente su realidad (Gergen, 1994). De esta forma desde el enfoque social interpretativo se pasa a hablar de relatos, que emergen como realidades narrativas construidas socialmente, que dan sentido a la vida y la organizan, asumiendo a las familias como sistemas generadores de significado (Keeney, 1994).

"Estas narrativas conversacionales implican procesos interaccionales que permiten escuchar multiples versiones sobre la realidad que se investiga" (Pava-Ripoll, 2015, p. 217).

De esta forma se propusieron encuentros conversacionales, donde las parejas interactuaron entre si y con los investigadores creando relatos explicativos que se van interpretando y consolidando como verosimiles en la medida en que toman representatividad al ser narrados en distintos espacios, donde las vivencias individuales van cobrando un sentido mas amplio y reflexivo en la interaccion.

La pregunta de investigacion propuesta es ?Que cambios ocurren en la organizacion cotidiana de la familia cuando el padre pierde su empleo? En este sentido, se entiende la organizacion cotidiana como el conjunto de rutinas que se establecen con base en las funciones y tareas propias de un sistema familiar; por esto se indaga sobre la narrativa creada en torno a estas vivencias rutinarias, ya que

"a traves de su discurso las personas reflejan la consolidacion del consenso, la negociacion y el acuerdo sobre la naturalizacion de las rutinas" (Mora, 2007, p. 60).

El objetivo que guio a este estudio fue comprender como las familias ajustan su organizacion al quedar desempleado el padre, para afrontar la situacion.

METODO

Para esta investigacion se eligio un metodo de tipo descriptivo y cualitativo,

desde un enfoque social interpretativo, ya que se busco profundizar en referentes comunes a otros grupos sociales, pero redefinidos de un modo local (Briones, 1999; Corbetta, 2003).

PARTICIPANTES

Inicialmente se realizo un pre-muestreo de 31 parejas con desempleo masculino residentes en las zonas urbanas o rurales de los municipios de la Sabana al norte de Bogota. Fueron contactadas por referidos, asistentes a centros de servicios y en actividades con las comunidades. En este sondeo pre-muestral se determinaron caracteristicas predominantes utiles para seleccionar la muestra. Se seleccionaron18 parejas (58%) que llevaban entre seis meses y un ano sin empleo y 13 (41.9%) que llevaban mas de un ano desempleados. En cuanto al tipo de empleo perdido, 17 parejas (54.8%) reportan que el contrato era a termino indefinido.

Las familias procedian de estratos economicos donde hay dependencia del empleo como fuente principal de sustento y su perdida genera un fuerte impacto al no tener como reemplazar a corto plazo este ingreso por carecer de capital de trabajo (Andrade, 1990; Horton & Hunt, 1997). La estratificacion social es la conformacion en estratos (grupos verticales) bien diferenciados de acuerdo a criterios relacionados con ingresos y nivel de vida (Andrade, 1990). En la clasificacion tradicional se utilizan las categorias de clase alta, media y baja y sus derivaciones intermedias (Horton & Hunt, 1997). Puede notarse la dependencia al trabajo de las tres clases sociales: media--alta, media--baja y baja--alta, mientras que en la clase alta--baja y alta--alta se posee dinero y bienes y en la clase baja-baja el empleo no es sustancialmente la fuente de mantenimiento. Estos niveles dependientes del trabajo se pueden asemejar a los estratos 2, 3, 4 y 5 de la clasificacion determinada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadisticas de Colombia (DANE, 2007) para el censo nacional.

Asi se determino una segmentacion intencional para conformar la muestra, tomando parejas pertenecientes a los estratos 2, 3 o 4 y en la cual los hombres hubieran perdido su empleo a termino indefinido. Las parejas debian estar en relacion marital (en matrimonio o union libre mayor de 2 anos) y tener uno o mas hijos conviviendo con ellos. Asimismo, el hombre debia llevar desempleado un lapso igual o mayor a 6 meses.

No se tuvieron en cuenta perdidas de empleos temporales o de trabajos del sector informal o secundario (Gelles & Levine, 1996). Asi, se busco que los participantes estuvieran afrontando las demandas propias de perder su principal fuente de ingresos.

En primera instancia se convocaron a seis parejas para las entrevistas; despues acudieron tres de ellas al grupo focal. Finalmente, el equipo investigador decidio contactar a dos mas para reunir un total de ocho parejas buscando la saturacion de los resultados. Los participantes firmaron un consentimiento informado.

La muestra conformada tuvo finalmente las siguientes caracteristicas:

1.--Cuatro hombres y cinco mujeres estaban en edad adulta temprana, entre 20 y 40 anos, y cuatro hombres y tres mujeres en etapa de adulto medio, entre 40 y 60 anos, segun las etapas del ciclo vital individual (Glick, Berman, Clarkin & Rait, 2001).

2.--Segun el nivel educativo, un hombre era profesional, tres hombres tenian estudios universitarios incompletos, dos hombres bachillerato completo y dos hombres, estudios primarios. De las mujeres, una tenia estudios universitarios incompletos, cinco eran bachilleres y dos esposas tenian estudios primarios.

3.--Siete de las ocho mujeres tenian trabajo y una mujer habia renunciado a su empleo.

4.--Tres esposos llevaban entre 6 y 11 meses desempleados al momento de la entrevista, 3 de uno a 3 anos y 2, mas de 6 anos sin trabajo.

5.--Tres familias vivian en casa propia, tres en arriendo y dos con familiares.

6.--En siete hogares la esposa mantenia el hogar; en el restante ninguno de los dos estaba trabajando y se han mantenido con ahorros y ayuda de familiares.

7.--Dos hogares pertenecian a estrato 2, cinco hogares al estrato 3 y un hogar al estrato 4 (el estrato se determina por la vivienda y se refleja en las facturas de servicios publicos).

INSTRUMENTOS

a.--Entrevistas: Las entrevistas "tienen el doble proposito de reconstruir la perspectiva del grupo estudiado, al tiempo que obtienen la informacion necesaria para responder al problema de investigacion" (Bonilla & Rodriguez, 2005, p. 161).

Desde la perspectiva sistemico-constructivista, entrevistar al sistema familiar devela la construccion conjunta de la realidad, ademas de tener un efecto confirmatorio en la organizacion (Feixas, Procter & Neimeyer, 1996).

Las entrevistas se desarrollaron en base a un guion, que fue validado por jueces expertos. Los topicos o categorias centrales desarrollados con preguntas guia, fueron los siguientes:

1.--Distribucion de tareas domesticas: ellas son las responsabilidades y actividades asociadas al cuidado general del hogar, tales como la limpieza, el orden, la preparacion de alimentos y el cuidado de los hijos (Duran, 2006). Preguntas guia: ?Antes del desempleo del padre, como era la organizacion de las tareas en la casa? ?Hubo cambios en la distribucion de las tareas domesticas al quedar el padre desempleado?

2.--Manejo del dinero y poder: se refiere a la autoridad y la toma de decisiones sobre los asuntos internos de la familia, asi como a la gestion y administracion de los ingresos y gastos de la economia familiar (Olson, 1991). Preguntas guia: ?Hubo cambios en el manejo de los gastos despues del desempleo del padre? ?Como se toman actualmente las decisiones sobre el presupuesto?

3.--Acciones para manejar el desempleo: obtencion de recursos internos, desde los vinculos afectivos y recursos externos provenientes de fuentes de ingreso o aportes desde el apoyo social (Wynne, 1987, citado por Glick, et al., 2001; Olson, 1991). Preguntas guia: ?De que manera afronto la familia la situacion de desempleo del padre? ?Que apoyos han tenido para solventar la situacion economica?

b.--Grupo de discusion: Como estrategia de validez se utilizo la triangulacion de tecnicas (ver Figura 1) mediante el grupo de discusion basado en lograr una situacion que verifique las ideas pertinentes o validas mediante un espacio de opinion grupal interconectando los puntos de vista (Canales & Peinado, 1995).

PROCEDIMIENTO

Se realizaron distintos tipos de entrevistas en varias fases (ver Figura 1).

Fase 1: Entrevistas a parejas. En una sala de la institucion universitaria, las parejas fueron entrevistadas por un equipo investigador, conformado por dos investigadores (un entrevistador lider y un co-entrevistador) y una observadora (estudiante de Psicologia y auxiliar entrenada en el proyecto), a fin de tener diferentes niveles de observacion. Cada entrevista tuvo una duracion de 1 hora y 20 minutos aproximadamente. En ellas los dos miembros de la pareja contestaron interactivamente las preguntas realizadas por el equipo, de tal manera que se construyera un relato sobre su experiencia, convalidado por ambos conyuges y comprendido por el grupo. Para ello, los investigadores contra-preguntaban buscando consensos, diferencias o ampliaciones de lo afirmado, de forma que cada uno opinara sobre lo dicho por su companero. Las conversaciones se filmaron y fueron transcritas literalmente por la observadora, quien adjunto sus anotaciones.

Posteriormente, se hizo un primer analisis del discurso narrativo (Hoshmand, 1996), codificando los textos y asignandolos a las categorias.

Fase 2: Grupo de discusion. A este grupo asistieron tres parejas que participaron previamente en las entrevistas, para posibilitar consensos y diferencias en la discusion, consolidando asi los resultados de la primera fase de entrevistas. El equipo entrevistador nombro un moderador y los otros dos investigadores se ubicaron en distintos sitios de la mesa, para animar a los miembros de las parejas a participar de manera equitativa. Se repregunto sobre el mismo guion de las entrevistas, pero introduciendo preguntas relacionadas con afirmaciones hechas en las sesiones previas. Asi, se busco generar un relato comprensivo, en el que se discutieran vivencias particulares en un marco mas general, pero cuidando que el acuerdo grupal no inhibiera las narrativas excepcionales o las diferencias de opinion, para minimizar asi el efecto de deseabilidad social.

De esta forma se logra la discusion de las categorias mediante la triangulacion de tecnicas, lo que aumenta la credibilidad (Okuda & Gomez-Restrepo, 2005) permitiendo comprender las vivencias individuales y las experiencias compartidas u opiniones del grupo sobre los significados de cada unidad de analisis, es decir, los construidos por cada pareja. Con las transcripciones del grupo de discusion, el equipo investigador consolida los resultados, construyendo un texto comprensivo que da respuesta al objetivo.

Fase 3: Entrevistas de contraste. Para corroborar lo obtenido en las fases anteriores y llegar a la saturacion de la informacion, se contrastaron las interpretaciones de esas fases con dos parejas con los mismos criterios de seleccion, pero que no habian participado en el desarrollo de los resultados obtenidos previamente, para que comparen estos con su experiencia y llegar asi a la saturacion desde lo ya analizado.

Finalmente y con el aporte de una asesora externa se realizo una consolidacion de los resultados para revisar las interpretaciones frente a los supuestos de los investigadores, en un proceso autorreferencial que posibilitara deducir con claridad los significados de las narrativas (Elkaim, 1998). Asi, se integra una estrategia de categorizacion con un proceso hermeneutico interpretativo, enriquecido en cada encuentro (Bonilla & Rodriguez, 2005; Gonzalez, 2000; Valles, 1997).

Como estrategia de procesamiento, se utilizo el analisis del discurso narrativo personal (Hoshmand, 1996) codificando el material en matrices interpretativas; luego se hizo el analisis comparativo, permitiendo establecer relaciones semanticas entre los constructos para la obtencion de resultados (Martin et al., 2012). Desde esta postura, el conocimiento es generado por la necesidad de dar sentido a expresiones del sujeto estudiado, cuya significacion para el problema objeto de estudio es solo indirecta e implicita:

"La interpretacion es un proceso en que el investigador integra, reconstruye y presenta en construcciones interpretativas diversos indicadores obtenidos durante la investigacion" (Gonzalez, 2000, p. 51).

De esta manera, una vez recolectada la informacion mediante las grabaciones audiovisuales, se transcribio el material y asi se ubicaron las unidades relevantes.

RESULTADOS

Los resultados se informan segun las categorias analizadas, que desglosan el campo de interes. Inicialmente se presentan las interpretaciones apoyadas con extractos textuales tomados de las transcripciones, y posteriormente se describen los aportes de las entrevistas de contraste y la discusion del grupo focal.

CATEGORIA 1: DISTRIBUCION DE TAREAS DOMESTICAS

Con respecto a las tareas domesticas, no hubo una negociacion explicita, porque se van asumiendo espontaneamente, en concordancia con lo que cada esposo decida participar. Debido a esto, las parejas en su totalidad sostienen que antes del desempleo masculino, las mujeres se encargaban de la mayor parte de estas tareas, debido a que creian haberse preparado desde ninas para ejercer esta funcion. Los hombres, al considerar que su rol no era interno y al no sentirse capacitados, se ubicaban en un rol complementario, apoyando con tareas especificas en las que se consideraban con habilidad, como se ve en este dialogo:

"El era consentido en su casa, y en mi casa, obviamente a nosotras nos ensenaron todos los quehaceres y yo por eso era muy ordenada y exigente. Entonces, al principio del matrimonio fue duro pues el me decia:--como yo doy para la casa asi mismo usted debe colaborar en la casa. Pero ahora que el esta desempleado ayuda mas en el trabajo de la casa; el hace el desayuno, lava la locita, o cuando llega temprano prepara la comida" (Esposa de la pareja 1).

"Yo diria que ahora hago un 30 o 35% de las cosas de la casa" (Esposo de la pareja 1).

A partir de la perdida de empleo, el hombre casi en general toma la decision individual de incrementar su participacion en las tareas del hogar, a manera de compensacion por el esfuerzo que realiza la esposa al ser la proveedora. Esto ha llevado a cierta flexibilidad en la reparticion de funciones:

"Despues de perder el trabajo se subio un poquito mas el porcentaje (de trabajo domestico que el hace) pero lo hice a conciencia. Por ejemplo ella me dice,--estoy lavando ropita--, y yo le digo--tranquila que yo la saco--y la cuelgo; tambien cojo la que esta en la cuerda y la doblo; eso no lo hacia antes. Le echo una barrida a la casa, cosa que no hacia nunca cuando estaba trabajando. Ahora limpio el polvo de los muebles, y otras cositas. Trato que a ella no le toque tan duro, porque llega cansada y yo estoy todo el dia por ahi sin hacer nada" (Esposo de la pareja 1).

Pero en la mayoria de los casos el rol del hombre en las tareas del hogar es secundario y no llega al protagonismo a pesar de su desocupacion laboral. Segun ellos, el hombre no fue educado para esta funcion, asi se resiste a asumir del todo un rol que cree no le corresponde:

"Es muy duro para un hombre estar en la casa, no por el trabajo de la casa, pues no es que me quede grande el oficio; yo lo realizo pues al no tener empleo y estar en la casa pues no me voy a quedar durmiendo, y hago los oficios de la casa mientras mi mujer esta laborando. Pero es duro para el hombre que debe estar afuera en el campo laborando" (Esposo de la pareja 4).

De esta forma, en las parejas entrevistadas se percibio la dificultad para intercambiar los roles, a pesar de que las mujeres permanecen mas tiempo fuera de casa debido a su ingreso al trabajo o porque aumentaron su carga laboral y la mujer sigue liderando las tareas del hogar.

"Las labores del hogar no estan organizadas porque todos los dias no estoy en casa; cuando estoy en casa colaboro con los quehaceres, hasta con cocinar, que no me gusta; pero ella me critica" (Esposo de la pareja 2).

"Respecto a eso, si definitivamente no lo tenemos organizado (las tareas del hogar) por los dos trabajos que tengo; de pronto el tiempo que me queda para el hogar no es mucho, pero el me puede colaborar un poco mas y no lo hace; no lo culpo porque el ambiente en que crecio fue de machistas, pero yo no puedo ser asi" (Esposa de la pareja 2).

Las esposas refuerzan esta creencia de que el hombre no tiene habilidad para el trabajo domestico, al comportarse como las poseedoras del territorio, revisando y criticando lo que hace el esposo, como se vio en este segmento de otra pareja:

"El ayuda a hacer las cosas en la casa y puede hacerlo con muy buena voluntad; pero (las mujeres) somos mas metodicas con el aseo. Ellos barren un poquito y el reguero sigue ahi porque no barren todo; entonces una llega (del trabajo) a acabar de hacer lo que ellos hicieron. Aunque el lo hace con muy buena voluntad, yo en el momento no lo veo asi; entonces uno viene a rozar con el por eso y se empieza a afectar la relacion. Ellos limpian y ya" (Esposa de la pareja 3).

En cuanto a la crianza y cuidado de los hijos, las parejas sostienen que los hombres han participado en estas tareas desde el principio de matrimonio, pero tambien de manera complementaria; asimismo, el hombre tiende a ceder a su esposa la imposicion de las reglas hacia los hijos, como lo confirma una esposa:

"Si yo tengo que salir a hacer cualquier cosa o voy con mis amigas, el no tiene ningun inconveniente en cuidarlas. Se queda con las ninas, las bana, las arregla y de hecho mis hijas creo disfrutan mas al estar con el que conmigo, porque yo soy mas estricta, les coloco mas reglas, mientras que el en cambio se dedica mas a jugar" (Esposa de la pareja 3).

No obstante, en dos parejas el hombre asumio definitivamente el liderazgo de las tareas domesticas, asi como el cuidado y crianza de los hijos. Esto se dio en un caso debido a que el hombre por su discapacidad no pudo volver a trabajar fuera de casa, mientras que en el otro caso, la mujer por su jornada de trabajo extendida a mas de 10 horas diarias prefirio delegar del todo las funciones domesticas. En estos casos hay satisfaccion en las parejas por esta inversion de roles:

"El es muy hogareno y muy juicioso; el no es una persona que tenga yo que decirle que ayude; el me colabora mucho, tanto que practicamente hace todas las labores en el hogar" (Esposa de la pareja 6).

En las entrevistas de contraste, la pareja 8 acepto que se generaron conflictos relacionados con el factor economico, porque ella asumia la totalidad de las tareas domesticas y por no poder compartir otros espacios para el esparcimiento y la recreacion.

Para la esposa de la pareja 7 hay algunas tareas que el hombre no debe hacer por falta de conocimiento o porque las ven como exclusivas de la mujer; por esto, para el esposo fue dificil adaptarse al nuevo rol de colaborar con los quehaceres del hogar y aceptar la critica de la mujer.

Las esposas de las parejas 7 y 8 no estan de acuerdo con que el hombre asuma la direccion del hogar, porque esa no es su funcion. Para las dos parejas, las tareas del hogar han tenido una clasificacion clara desde antes de la situacion de desempleo; el hombre se ve mas involucrado en tareas de limpieza, cocina y cuidado de los hijos. No obstante, la madre es quien se encarga de hacer cumplir las reglas. La esposa de la pareja 7 espera mas participacion del esposo, pero dice que el no lo hace por la educacion machista que tuvo.

En el grupo de discusion hubo diferencias con respecto al nivel de participacion de los hombres en las tareas domesticas, relacionadas con la carga laboral de la mujer. Si la mujer trabaja todo el dia, el hombre al quedar desempleado asume el rol principal en el hogar. Si trabaja una jornada de menor tiempo, la mujer sigue haciendo la mayor parte de las tareas domesticas y el hombre solo aumenta su participacion, mientras que si la esposa tampoco trabaja el hombre sigue colaborando del mismo modo secundario, pues ella sigue liderando las tareas domesticas. Asimismo, parte del grupo vio necesario que la mujer supervise el trabajo domestico del hombre por considerar que ellos no tienen las habilidades suficientes por su genero. Pero en el caso en que el hombre asumio un rol principal en el hogar, la mujer confiaba en lo que el hacia y no controlaba su quehacer por estar demasiado cansada. En este caso en que el hombre asumio el liderazgo en el hogar, el explico que lo hizo por necesidad pero no percibe que ese sea su rol; la razon es que ella trabaja todo el dia y no puede hacerse cargo. Concluye el grupo que un esposo no haya sido activo en el hogar, no significa que no tenga capacidad de asumir el liderazgo, aunque debe mejorar en su forma de ejecutar dichas labores.

CATEGORIA 2: MANEJO DEL DINERO Y PODER

Antes del desempleo, el hombre ejercia un rol de mando y lideraba la toma de decisiones sobre como invertir el dinero, por ser el principal aportante. De igual forma, en los casos en que ambos trabajaban, el sueldo del hombre se empleaba para los gastos basicos centrales (alimentacion, servicios, vivienda, transporte) y el sueldo de la mujer complementaba estos gastos y el resto era usado para lo adicional (recreacion, ropa). A partir del desempleo masculino hay un cambio: ellas tienen mayor incidencia en la toma de decisiones, mientras que el hombre tiende a retraerse por no ser el aportante:

"Se toman decisiones sobre el gasto entre los dos dependiendo de la necesidad. Obviamente la decision final la toma ella, dependiendo de lo que tenga en la cartera, porque yo nunca se cuanto tiene ella, nunca estoy pendiente de eso. Yo respeto eso y en ese sentido soy sumiso porque yo no tengo para dar. Yo no puedo exigir nada ... Claro, de pronto digo,

-- Gorda se acabo el azucar--. O ella me dice

-- Mira, te estas quedando sin pantalon, y me compra un pantalon, asi de sencillo" (Esposo de la pareja 1).

No obstante, en las parejas no hubo una tendencia especifica sobre quien debe administrar el dinero en los gastos diarios; desde antes del desempleo masculino, en unas parejas cada cual ha manejado el dinero que obtiene, mientras que en otras, el manejo se centra en el que tenga mayor habilidad para administrar los recursos, o en el miembro que esta mas tiempo en el hogar:

"Yo recibo mi sueldo y se lo paso a mi esposo porque yo como administradora soy pesima, y el es el que sabe como se distribuye el mercado o los transportes de los chicos; yo no se como hace, pero me quedo aterrada de como le rinde el dinero, porque en mis manos no rinde" (Esposa de la pareja 5).

En las entrevistas de contraste quedo en evidencia que para las parejas 7 y 8 el dinero se ha utilizado en la medida en que ha ido ingresando para pagar los gastos basicos, independientemente de que sea el hombre o la mujer quien lo reciba, sin necesidad de deliberar; pero reconocen que en el desempleo de el, la esposa es quien tiene el poder de decision sobre el dinero y el hombre se retrae por no ser el aportante. No obstante, ellos reconocen que las esposas estan pendientes de sus necesidades. El desempleo les aporto habitos para el manejo y la administracion del dinero, priorizando los gastos basicos y evitando despilfarros.

En el grupo de discusion se confirmo la tendencia en cuanto a que la administracion de los gastos no se vio relacionada con roles de genero. Surgieron otras razones como la habilidad o la disponibilidad de tiempo para entregar este manejo de los ingresos al hombre o a la mujer. Sin embargo, la mujer aumento su poder de decision y su autoridad al ser proveedora principal, presuncion que se vio confirmada por las parejas del grupo, por lo que se puede decir que en mujeres y hombres el rol de proveedor aun conlleva un mayor estatus que el que confiere el trabajo no remunerado.

CATEGORIA 3: ACCIONES PARA MANEJAR EL DESEMPLEO

Frente a las restricciones que ocasiona la disminucion de ingresos, se evidenciaron varias estrategias y recursos internos que posibilitaron que la situacion de desempleo sea mas manejable. Una estrategia de manejo interno comun en las familias ha sido evitar incurrir en gastos no basicos, restringiendo la compra de articulos y limitando las salidas y viajes. Sin embargo, un aspecto que les da la sensacion de que la crisis es manejable, es que las parejas han logrado en general, a pesar de las limitaciones, solventar los gastos basicos en educacion, alimentacion y vivienda, mediante un manejo organizado de los ingresos y los apoyos recibidos:

"Todo es muy limitado; lo poco que se consigue es para apoyar a los muchachos en el estudio, pues la idea es que terminen de estudiar, pues ahora hay muchas oportunidades para el estudio, ya sea por credito o como toque; pero que sigan estudiando, porque ahorita el que no estudie le va mal" (Esposo de la pareja 5).

La familia se percibe mas unida frente a la perdida del empleo, ya que todos colaboran restringiendose y buscando las formas de optimizar el dinero, o buscando entradas adicionales. Los hijos han representado un apoyo muy importante por su colaboracion y comprension frente a la situacion del desempleo paterno:

"Mi hijo hasta inclusive estaba sin empleo y algun dia tambien estabamos sin dinero para los servicios y ya para cortar la luz, al dia siguiente el le dijo a la mama de una amiga que le prestara plata y nos llego con la plata de la luz. Todo eso contribuye a que la relacion no tenga la posibilidad de deteriorarse" (Esposo de la pareja 1).

Cabe destacar que aunque no se dio de manera generalizada, un aspecto cultural que emerge como recurso relevante para afrontar las crisis en unas parejas es el espiritual, al recurrir a sus creencias como un apoyo para sentirse fortalecidos frente a la crisis del desempleo:

"A mi me ha mantenido mucho mi religion; yo creo que esa ha sido la base para mi, para ser fiel en mi matrimonio, para entregarme a mis hijas y a mi esposo. Para mi la parte religiosa ha sido lo que mas me ha movido" (Esposa de la pareja 3).

Desde antes del desempleo del hombre, la mitad de las mujeres tenia un empleo; las otras, a pesar de haber trabajado en etapas anteriores, se encontraban dedicadas al hogar y al cuidado de los hijos. Al presentarse la perdida del trabajo del hombre, tres de las cuatro mujeres que no tenian empleo lo buscan como apoyo para sobrellevar la situacion economica y dos mujeres han doblado sus jornadas para aumentar sus ingresos (una por consecucion de doble empleo):

"Cuando mi esposo se quedo sin empleo su familia, que es muy unida, en un comienzo nos ayudo para el mercado y para servicios, porque imaginese, yo tenia los ninos estudiando; como hay una hermana que esta mas o menos bien, ella nos ayudo provisionalmente, pero luego me dijo:--tu tienes que ponerte las pilas, trabajar, el hogar continua, la vida continua y asi lo hice" (Esposa de la pareja 5).

"Si, o sea nos ayudaron inicialmente cuando necesitamos, es bastante critico pedir ayuda pero hubo apoyo familiar ... Cuando nosotros nos casamos mi esposa trabajaba, pero cuando llegaron los muchachos se salio; yo creo que el haber vuelto al trabajo fue bueno para ella" (Esposo de la pareja 5).

Otro recurso para la mayoria de las parejas fue el de las redes familiares y sociales para afrontar el desempleo masculino, ya que han recibido distintos apoyos de la familia extensa para solventar gastos, dandoles dinero, o compartiendo la vivienda. Esto demostraria la importancia de buscar y aceptar este apoyo como forma de amortiguar el impacto generado por la crisis de desempleo:

"En ese sentido, por parte de la familia de el, nos ayudaron mucho, nos apoyaron en todo sentido; le dieron mucho apoyo a el especialmente, quien era el que mas lo necesitaba" (Esposa de la pareja 6).

En dos parejas se inicio un negocio informal de venta de alimentos, que proporciona ingresos adicionales. En varias parejas los hombres han obtenido algunos trabajos informales de corta duracion, que no suplen eficientemente la falta de empleo. Estos ingresos suplen algunos gastos, especialmente del hombre:

"A veces me voy con mi papa, el tiene un camion, y me salen cositas y trabajo en mi campo; lo que gano no aporta a la casa, porque tengo muchas deudas" (Esposo de la pareja 2).

Como aspecto adicional, el tener casa propia y no poseer deudas ha sido un recurso para disminuir la tension en las parejas. Aquellas familias donde hay deudas y viven en arriendo reportaron mas roces por lo economico:

"Es de anotar que nosotros ya salvamos nuestra casita; por lo menos ese es un aliciente grande. Todo eso hace que la situacion sea un poco mas llevadera" (Esposo de la pareja 1).

En las entrevistas de contraste para la pareja 8, al igual que en otras parejas entrevistadas, la familia extensa le proporciono un apoyo significativo tanto a nivel economico como con consejos para minimizar el conflicto, que se habia agudizado en los primeros momentos por el desempleo. La pareja recurrio tambien a un grupo de oracion para tranquilizarse y confiar en que podian sobrellevar la situacion de desempleo. Tambien ha recibido algun apoyo economico o en especies por parte de amigos.

Otro aspecto importante para la pareja 7 ha sido que los hijos pequenos entendieron la situacion y buscaron la forma de ayudar en las tareas de la casa y ser solidarios con la situacion de desempleo del padre. Asi, para las dos parejas el ahorrar cocinando en casa es una actividad que une a la familia en torno a la preparacion de los alimentos, en un ritual que refuerza la union familiar.

En cuanto al aporte economico, la mujer de la pareja 7 tiene una microempresa desde antes del desempleo del marido con la que pudo solventar los gastos. En el caso de la pareja 8, la esposa consiguio un trabajo para suplir el desempleo del esposo.

En cuanto al grupo de discusion, dos de las mujeres trabajan, una porque lleva mucho tiempo en su cargo y la otra por la situacion de desempleo del esposo; pero preferirian quedarse en casa por la crianza de los hijos. Por la misma razon la otra esposa se retiro de su empleo, decision apoyada por su conyuge.

En cuanto a otros recursos para afrontar la situacion, un hombre dijo que prefiere trabajar en su propio negocio, que ya esta iniciando, mientras que otro dijo que es mejor reunir y usar un capital para hacer inversiones y negocios.

El tercer hombre piensa que esas opciones tienen pocas posibilidades de prosperar, y ve como mejor alternativa reubicarse en un empleo.

En cuanto al apoyo externo, una pareja busco apoyo en sus amigos del grupo de oracion, mientras que la otra se apoyo mas en la familia extensa; la tercera pareja no busco apoyo por considerar vergonzoso que sus conocidos se enteraran de su situacion. Las tres parejas han restringido sus gastos como medida para administrar con austeridad.

DISCUSION

El proposito del estudio realizado fue comprender como las familias se organizan y se adaptan a una situacion de vulnerabilidad como es el desempleo, en especial cuando este le sucede al hombre, a quien le ha sido asignado tradicionalmente el rol de proveedor. Por esta razon un aspecto importante en esta organizacion de actividades en el hogar fue comprender la influencia de las concepciones de genero. En este sentido resulto evidente que en varias parejas no hubo una redefinicion de los roles, por lo que el hombre quedo sin una funcion especifica. Las mujeres asumieron el doble liderazgo, tanto para aportar en lo economico, como para continuar con el mando en casa. Por estas mismas concepciones no hubo un dialogo explicito para distribuir las funciones o asignar tareas y esta organizacion se fue dando tacitamente, a medida que cada conyuge (y particularmente el esposo) fue asumiendo voluntariamente labores que creia que le correspondian por costumbre o porque las queria o podia hacer. Las parejas actuaron de esta forma para no generar tension; por esto las mujeres prefieren esperar silenciosamente a que los hombres tomen decisiones y actuen para apoyar el trabajo domestico, sin presionar por su aumento. Los hombres a su vez, van tomando estas decisiones individualmente. Por lo tanto, no se da una negociacion abierta. En este sentido, aunque este ajuste tacito es una manera de disminuir el estres principalmente en el hombre, promover el dialogo franco posibilitaria una redefinicion mas satisfactoria y equitativa de los roles, una mayor negociacion de las expectativas y un desarrollo mejor de estrategias conjuntas.

En general, las familias del estudio manifestaron que desde antes del desempleo ya habia una presencia mayor de los hombres que en epocas anteriores en las labores domesticas. En el desempleo, como era esperable, al quedar con tiempo libre los hombres en casa, por iniciativa propia aumentaron su participacion en dichas tareas. Este hallazgo coincide con el estudio de Solaz (2005) con parejas francesas, en el que encontro que el desempleo masculino produjo una rotacion parcial de las tareas domesticas hacia el miembro desempleado. En las parejas consultadas, a partir del desempleo el hombre ha participado mas en las tareas domesticas para compensar en cierto grado su inactividad. Especificamente, en cuanto a la crianza de los hijos, se vio un mayor involucramiento de los padres desempleados. Esto coincide con la tendencia evidenciada en estudios anteriores sobre el mayor involucramiento del hombre moderno en tareas de crianza (Wainerman, 2003). Sin embargo, la mujer sigue asumiendo la responsabilidad principal en el trabajo domestico, lo que ocasiona un desajuste al tener ella que emplearse o aumentar su jornada y no poder delegar sus tareas de madre y esposa. Esta delegacion no sucede en parte por la resistencia de los hombres a redefinir su papel de proveedores, y en parte debido a que para varias mujeres de la muestra, no es deseable que sus esposos asuman un rol protagonico en estas tareas, pues no lo ven aptos para desempenarlas; igualmente, la mujeres que no aceptan el rol protagonico del hombre en casa temen que asumir esta funcion sea para ellos un pretexto para no buscar trabajo. Segun Amaris, Camacho y Fernandez (2000), quienes obtuvieron un resultado similar con familias de Barranquilla (Colombia), esto ocurre en parte porque

"el machismo ha afectado la ideologia de la mujer, quien, sin tener una clara conciencia de su inmenso poder en lo domestico, le esta negando al hombre las oportunidades de vincularse a dichas actividades" (p. 171).

En cuanto a lo economico, quedo en evidencia en las parejas entrevistadas, que cuando el hombre era el miembro que aportaba un mayor porcentaje de sus entradas, tenia mayor autoridad y poder de decision; en el desempleo masculino la mujer que provee el ingreso gana mas poder, lo que coincide con lo encontrado por Quintin (2008) al investigar familias de otra ciudad de Colombia. Esto implico un retraimiento del hombre, lo cual parece generar un desequilibrio que en un momento dado podria generar menos sensibilidad a las necesidades del miembro menos poderoso, como describe Knudson-Martin (2013). Sin embargo, este desequilibrio no sucede en la administracion cotidiana de los gastos, pues las parejas sostienen que esta se hace con la participacion de ambos conyuges, delegando el liderazgo de esta funcion en la persona que segun ellos tiene mas habilidad y puede dar mejor uso al presupuesto. Es decir, esta administracion no es asignada por genero, a diferencia de lo encontrado en otros sondeos, donde la parte administrativa de los fondos destinados al hogar recae en las esposas (Calvo & Castro, 1995; Quintin, 2008). De esta situacion se puede deducir que hay mas flexibilidad en este aspecto en las familias entrevistadas, lo que puede facilitar el logro de acuerdos y minimizar conflictos sobre el gasto y el manejo de recursos economicos.

Con relacion a las soluciones desarrolladas por las parejas frente al desempleo, como era de esperarse, el aporte economico del trabajo de la mujer ha sido uno de los principales recursos ya que ellas a traves del trabajo remunerado han solventado parte de los gastos del hogar. Igualmente, cuando el hombre queda desempleado en paises como Mexico y Estados Unidos, los ingresos dependen de un aumento de la tasa de actividad remunerada por parte de las mujeres (Ehlert, 2012; Tena & Jimenez, 2006). Sin embargo, esto no repercute en la disminucion de responsabilidades en el hogar. Cappellini, Marilli y Parsons (2014) afirman que las mujeres incrementan su actividad simplemente multiplicando sus labores. En contraste, en paises como Alemania se recurre menos al aumento del trabajo de la mujer, lo que puede relacionarse con un mayor apoyo economico para el desempleado por parte del estado y un alivio para los hogares (Ehlert, 2012).

Mas alla de esto, una alternativa que en parte puede ser vista como un efecto negativo del desempleo y en parte como una solucion, es la restriccion de los gastos considerados no basicos para la satisfaccion de necesidades primarias de la familia. Cabe destacar que a pesar de sentirse afectados por el ajuste economico, los participantes manifestaron que las familias se adaptaron a esto, no incurriendo en deudas mayores o en gastos innecesarios que pudieran desajustar el presupuesto. Aunque esta deduccion puede entenderse como un efecto obligado de la situacion, cabe resaltarla como una capacidad adaptativa, en cuanto a que las parejas hayan podido modificar sus habitos de consumo y gasto sin gran traumatismo para las relaciones familiares o de pareja, a diferencia de lo ocurrido en otros estudios donde las restricciones ocasionadas por la austeridad ocasionaron un impacto emocional negativo (Frade & Coelho, 2015; Merlinsky, 2002; Weckstrom, 2012). En este sentido, la comprension de los hijos frente a las restricciones economicas, la cercania y la solidaridad hacia el padre desempleado se constituyeron en factores protectores que favorecieron el ajuste a la situacion, como ocurrio en una investigacion con familias italianas, en la que se encontro que en tiempos de austeridad los miembros de la familia se involucraron para manejar la situacion y fortalecerse (Cappellini et al., 2014). Ademas de esto, un aspecto que influyo en que la crisis fuera definida como manejable fue no tener deudas y poseer bienes acumulados. Esto confirma lo planteado por Alvaro y Garrido (2003), que resaltan la importancia de un adecuado manejo financiero que prevea posibles eventos que afecten la economia familiar, dadas las circunstancias del trabajo en la actualidad, permeadas por los movimientos locales o globales, que aumentan el riesgo de una caida en las finanzas.

Otra estrategia mas particular para algunas parejas fue el apoyo espiritual, basado en las creencias, que proporciono un soporte tan valorado como eficaz. Asimismo, el soporte economico y emocional tanto de la familia extensa como de los amigos permitio disminuir el impacto psicologico del desempleo, lo que concuerda con estudios previos (Bendassolli, Coelho-Lima, Carlotto, Santos Nussle & Ferreira, 2013; Huffman, Culbertson, Wayment & Irving, 2015). Incluso algunas parejas decidieron volver a la vivienda de los padres de uno de los conyuges para disminuir gastos, estrategia usada tambien en familias desempleadas en paises como Estados Unidos (Wiemers, 2014).

Un resultado que contrasto con estudios previos fue el que varios hombres entrevistados no tuvieran contemplada como solucion obtener otro empleo, prefiriendo otros medios para recuperar sus ingresos, lo que mostro poca motivacion para volver a trabajar en un sector laboral especifico. En este sentido, se ha encontrado en otras sociedades que un factor predictor de tension marital es el malestar que experimenta el individuo desempleado por la perdida de su trabajo, en especial cuando hay una motivacion para trabajar diferente al dinero devengado, lo que hace que la mejor estrategia sea reengancharse, mientras que otras estrategias sean poco eficaces para disminuir la crisis emocional en la pareja (Weckstrom, 2012). En este caso no se vio esta necesidad de reengancharse inmediatamente, por lo que las otras estrategias fueron eficaces para manejar la tension. Se puede deducir de esto que el significado del trabajo es una variable que incide en el afrontamiento (Martin et al., 2012).

Como conclusion final, queda en claro que la capacidad de ajuste puede aumentar cuando se logra una mayor flexibilidad en los roles de genero. Esto se vio mas reflejado en las parejas donde se presento una inversion de roles, pues las mujeres se mostraron complacidas con esta situacion, corroborando la afirmacion de Meil (2005):

"A mayor participacion del hombre en el reparto del trabajo domestico y a mayor satisfaccion de la mujer con los terminos del mismo, mayor satisfaccion conyugal se manifiesta por parte de las mujeres" (p. 178).

Sin embargo, a pesar de que el manejo equitativo de tareas puede ayudar a las parejas a crear mayor intimidad y favorecer asi el exito de la relacion, muchas de ellas caen en patrones estereotipados de genero que crean los desequilibrios de poder destructivo e interfieren con el apoyo mutuo, como afirma Knudson-Martin (2013). Este autor propone cuatro formas de soporte que pueden aliviar la tension al lograrse un apoyo mutuo en las parejas: (1) la responsabilidad compartida relacional, (2) la vulnerabilidad mutua, (3) la sintonia mutua y (4) la influencia compartida. En este sentido, es recomendable para las parejas contemplar la posibilidad de acordar explicitamente cuales son las responsabilidades que asumira cada uno, si uno de ellos queda sin empleo. En la medida en que las parejas se permitan el dialogo franco y puedan enriquecer un modelo de relacion cooperativo para enriquecer su organizacion familiar desligandose de las concepciones de genero tanto en el trabajo productivo como en el domestico, va a ser para ellas mas viable adaptarse a las tensiones que ocurren logicamente por la disminucion de ingresos o por las demandas propias del entorno social y economico.

Finalmente, este estudio presenta varias limitaciones tales como el numero reducido de participantes y la localizacion de la muestra en una pequena region de Colombia, lo que imposibilita la generalizacion de sus resultados. Conforme a las caracteristicas propias de la estrategia cualitativa, constituye un aporte para comprender las experiencias por las que atraviesan familias localizadas en una zona especifica que se hallan en situacion de desempleo masculino, y asi enriquecer el conocimiento sobre la dinamica del cambio y los recursos que van emergiendo en el proceso de ajuste familiar, economico y social de las parejas.

Dado lo anterior, para el desarrollo de futuras investigaciones seria pertinente avanzar en el reconocimiento de tendencias poblacionales en las practicas para manejar el impacto del desempleo masculino en la organizacion familiar en distintas composiciones familiares y en diversas regiones y paises, de tal forma que se siga avanzando en el conocimiento aplicable a cada grupo cultural especifico. Igualmente, se podria incluir en la indagacion el soporte que pueden proporcionar las instituciones y las redes estatales, privadas o comunitarias, tanto de indole material como psicologico, para desarrollar focos de intervencion y asesoramiento a estos amplios sectores de la poblacion mundial afectados por las crisis economicas y sociales de la sociedad contemporanea.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Afonso, R.M. & Poeschl, G. (2006). Representaciones del impacto de la situacion de desempleo en las practicas familiares [Representations of the impact of the unemployment situation in family practices]. Revista de Psicologia Social, 21, 241-158.

Alvaro, J.L. & Garrido, A. (2003). Desempleo, salud y exclusion social [Unemployment, health and social exclusion]. Madrid: Siglo XXI.

Amaris, M., Camacho, R. & Fernandez, I. (2000). El rol del padre en familias con madres que trabajan fuera del hogar [The role of the father in families with mothers working outside the home]. Psicologia desde el Caribe, 5, 157-175.

Andrade, S. (1990). Introduccion a la ciencia politica [Introduction to political science]. Mexico: Harla.

Ball, L., De Roux, N. & Hofstetter, M. (2012). El desempleo en America Latina y el Caribe [Unemployment in Latin America and the Caribbean]. Serie Documentos Cede, 2012-02. Bogota: Ediciones Uniandes.

Bendassolli, P.F., Coelho-Lima, F., Carlotto, M.S., Santos Nussle, F. & Ferreira, I.M. (2015). Estrategias utilizadas pelos trabalhadores para enfrentar o desemprego [Coping strategies used by workers facing unemployment]. Revista Colombiana de Psicologia, 24(2), 347-362. http:// dx.doi.org/10.15446/rcp.v24n2.44416.

Bonilla, E. & Rodriguez, P. (2005). Mas alla del dilema de los metodos [Beyond the dilemma of methods], (3ra. ed.). Bogota: Norma.

Briones, G. (1999). Epistemologia de las ciencias sociales [Social sciences epistemology]. Bogota: ASCUN. ICFES.

Burin, M. (2007). Trabajo y parejas: Impacto del desempleo y de la globalizacion en las relaciones entre los generos [Labor and couples: Impact of unemployment and globalization on gender relations]. En M.L. Jimenez & O. Tena (Coords.), Reflexiones sobre masculinidades y empleo (pp. 59-80). Mexico: UNAM.

Calvo, G. & Castro, Y. (1995). La familia en Colombia, un estado del arte [The family in Colombia, a state of the art]. Bogota: Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

Canales, M. & Peinado, A. (1995). Grupos de discusion [Discussion groups]. En J. Gutierrez & J. Delgado (Comps.), Metodos y tecnicas cualitativas de investigacion en ciencias sociales (pp. 287-316). Madrid: Sintesis.

Cappellini, B., Marilli, A. & Parsons, E. (2014). The hidden work of coping: Gender and the micro-politics of household consumption in times of austerity. Journal of Marketing Management, 30(15-16), 1597-1624.

Carrasco, C. & Dominguez., M. (2011). Family strategies for meeting care and domestic work needs: Evidence from Spain. Feminist Economics, 17(4), 159-188. http://dx.doi.org/10.108 0/13545701.2011.614625

Corbetta, P. (2003). Metodologia y tecnicas de inves tigacion social [Methodology and techniques of social research]. Madrid: Mc Graw Hill.

Departamento Nacional de Estadisticas [DANE] (2007). Colombia Estadistica 1998-2006 [Statistical Colombia 1988-2006]. Bogota: DANE.

Departamento Nacional de Estadisticas [DANE] (2015). Tasa de desempleo [Unemployment rate]. Recuperado el 31 de agosto de 2015 de www.dane.gov.co

Diaz, X., Godoy, L. & Stecher, A. (2005). Significados del trabajo, identidad y ciudadania. La experiencia de hombres y mujeres en un mercado laboral flexible [Meanings of work, identity and citizenship. The experience of men and women in a flexible labor market]. Cuadernos de Investigacion, No. 3. Santiago de Chile: CEM.

Duran, M. (2006). Sociopsicologia del trabajo no remunerado [Sociopsychology of unpaid work]. En A. Garrido (Coord.), Sociopsicologia del trabajo (pp. 133-176). Barcelona: UOC.

Ehlert, M. (2012). Buffering income loss due to unemployment: Family and welfare state influences on income after job loss in the United States and western Germany. Social Science Research, 41, 843-860. http://doi.org/10.1016/j. ssresearch.2012.02.002.

Elkaim, M. (1998). Autorreferencias, intersecciones y ensambles. La terapia familiar en transfornacion [Self-references, intersections and assemblies. Familiy therapy in transformation]. Barcelona: Paidos.

Feixas, G., Procter, H.G. & Neimeyer, G.J. (1996). Lineas convergentes de evaluacion: Contribuciones sistemicas y constructivistas [Converging lines of assessment: Systemic and constructivist contributions]. En G.J. Neimeyer (Comp.), Evaluacion constructivista (pp. 139-170). Barcelona: Paidos.

Figueroa, A. (2010). Resena de "Reflexiones sobre masculinidades y empleo" de Maria Lucero Jimenez Guzman y Olivia Tena Guerrero (Coords.) [Review of "Reflections on masculinities and employment" of Maria Lucero Jimenez Guzman and Olivia Tena Guerrero]. Argumentos, 63(22), 317-325.

Frade, C. & Coelho, L. (2015). Surviving the crisis and austerity: The coping strategies of Portuguese households. Indiana Journal of Global Legal Studies, 22(2), 631-664.

Gelles, R. & Levine, A. (1996). Introduccion a la sociologia: Con aplicaciones a los paises de habla hispana [Introduction to sociology: With applications to Spanish speaking countries]. Mexico: McGraw-Hill Interamericana.

Georgiades, S. (2015). Unemployment in greek cypriot families: Psychosocial impact, coping strategies, and grassroots-level solutions. The Cyprus Review, 27(2), 65-88.

Gergen, K. (1994). Realities and relationships. Soundings in social construction. Cambridge, MA: Harvard University Press.

Glick, I.D., Berman, E.M., Clarkin, J.F. & Rait, D. S. (2001). Terapia conyugaly familiar [Family and marital therapy] (4ta. ed.). Madrid: Aula Medica.

Gonzalez, F. (2000). Investigacion cualitativa en psicologia. Rumbos y desafios [Qualitative research in Psychology. Directions and challenges]. Mexico: Thomson.

Harryson, L., Strandh, M. & Hammarstrom, A. (2012). Domestic work and psychological distress ?What is the importance of relative socioeconomic position and gender inequality in the couple relationship? PloS ONE, 7(6), e38484. Recuperado el 5 de febrero de 2016 de http:// www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC33748 13/.http://dx.doi.org/10.1371/journal.pon e.0038484.

Horton, P. & Hunt, C. (1997). Sociologia [Sociology] (3ra. ed.). Mexico: Mc Graw--Hill.

Hoshmand, L.T. (1996). La narrativa personal en la construccion comunal de si mismo y los asuntos vitales [Personal narrative in the communal construction of himself and vital issues]. En G. Neimeyer (Comp.), Evaluacion constructivista (pp. 171-194). Barcelona: Paidos.

Huffman, A., Culbertson, S., Wayment, H. & Irving, L. (2015). Resource replacement and psychological well-being during unemployment: The role of family support. Journal of Vocational Behavior, 89, 74-82.

Keeney, B. (1994). Estetica del cambio [Aesthetic of change]. Barcelona: Paidos.

Knudson-Martin, C. (2013). Why power matters: Creating a foundation of mutual support in couple relationships. Family Process, 52(1), 518. http://doi.org/10.1111/famp.12011

Larragana, M., Valencia, J. & Ortiz, G. (2012). Efectos de la asimetria de genero en la representacion social del desempleo femenino [The effects of gender asymmetry in the social representation of female unemployment]. Psykhe, 21(1), 83-98.

Marasca, M., Marasca, R. & Imhoff, D. (2013). Indagacion del autoritarismo en la infancia: Vinculaciones con la orientacion de dominancia social y los valores en ninos y ninas de la ciudad de Cordoba (Argentina) [Authoritarianism's inquiry in childhood: Correlations with social dominance orientation and values in boys and girls in Cordoba city (Argentina)]. Interdisciplinaria, 30(1), 139-161. Recuperado el 24 de junio de 2016 de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=18027808008> https://doi.org/10. 16888/interd.2013.30.1.8

Martin, E., Uribe, S. & Gaitan, M. (2012). Significados sobre el trabajo para parejas en situacion de desempleo masculino [Meanings about work for couples in situation of masculine unemployment]. Diver sitas: Perspectivas en Psicologia, 8(2), 235-248.

Martin, E, Uribe, S. & Gaitan, M. (2014). Men without work: The impact of change in social roles. En Y. Omi, L. Rodriguez & M. Peralta (Eds.), Lives and relationships: Culture in transitions between social roles (pp.137-162). Charlotte: Information Age Publishing.

Meil, G. (2005). El reparto desigual del trabajo domestico y sus efectos sobre la estabilidad de los proyectos conyugales [The unequal distribution of domestic work and its effects on the stability of conjugal projects]. Revista Espanola de Investigaciones Sociologicas, 111, 163-179.

Merlinsky, M.G. (2002). Las consecuencias sociales de la desocupacion en Argentina. El desempleo y sus multiples modos de exclusion [Social consequences of unemployment in Argentina. Unemployment and its different ways of exclusion]. Scripta Nova, IV, 119(36). Recuperado el 13 de julio de 2013 de http://www.ub.edu/geocrit/sn/sn119-36.htm

Mora, L. (2007). La familia en la sociedad de hoy. Vivencias de venezolanos de clase media [The family in today's society. Experience of middle class Venezuelan]. Athenea Digital, 11, 56-82. Recuperado el 26 de junio de 2016 de http:// psicologiasocial.uab.es/athenea/index.php/athe neaDigital/article/view/365/326.

Okuda, M. & Gomez-Restrepo, C. (2005). Metodos en investigacion cualitativa: Triangulacion [Qualitative research methods: Triangulation]. Revista Colombiana de Psiquiatria, 18(1), 118-124.

Olson, D. (1991). Tipos de familia, estres familiar y satisfaccion con la familia: Una perspectiva del desarrollo familiar [Family types, family stress and satisfaction with family: A perspective of family development]. En C.J. Falicov (Comp.), Transiciones de la familia: Continuidad y cambio en el ciclo de vida (pp. 99-129). Buenos Aires: Amorrortu.

Organizacion Internacional del Trabajo [OIT] (2016). Perspectivas sociales del empleo en el mundo. Tendencias 2016 [Social employment prospects in the world. Tendencies 2016]. Recuperado el 26 de febrero de 2016 de http://ww w. ilo.org/wcmsp5/groups/public/dgreports/dcom m/ubl/documents/publication/wcms_443505. pdf

Parkman, A. (2004). Bargaining over housework. The frustrating situation of secondary wage earners. The American Journal of Economics and Sociology, 63(4), 765-794.

Pava-Ripoll, N. (2015). Narrativas conversacionales con familias y docentes de ninos y ninas con discapacidad: Un aporte metodologico [Conversational narratives with families and teachers of children with disabilities: A methodological contribution]. Interdisciplinaria, 32(2), 203-222. Recuperado el 24 de febrero de 2016 de http:// https://doi.org/10.16888/interd.2015.32.2.1

Perez, J. (2006). Sociologia: Comprender la hu manidad en el siglo XXI [Sociology: Understanding humanity in XXI century]. Madrid: Ediciones Internacionales Universitarias S.A.

Quintin, Q.P. (2008). Vida conyugal y desigualdades de genero en Cali [Married life and gender inequalities in Cali]. Revista Sociedad y Economia, (14), 31-59.

Shirley, C. & Wallace, M. (2004). Domestic work, family characteristics, and earnings: Reexamining gender and class differences. Sociological Quarterly, 45(4), 663-690.

Solaz, A. (2005). Division of domestic work: Is there adjustment between partners when one is unemployed? Review of Economics of the Household., 3, 387-413.

Tena, O. & Jimenez, P. (2006). Estrategias para mantener el modelo de masculinidad en padresesposos desempleados [Strategies to maintain the model of masculinity in parent-husbands unemployed]. Revista de Estudios de Genero. La Ventana, 440-462.

Valles, M. (1997). Tecnicas cualitativas de investigacion social [Qualitative techniques of social research]. Madrid: Sintesis.

Wainerman, C. (2003). Familia, trabajo y genero. Un mundo de nuevas relaciones [Family, work and gender. A world of new relationships]. Buenos Aires: Fondo de Cultura Economica.

Watzlawick, P. (1986) Teoria de la comunicacion humana [Human communication theory]. Barcelona: Herder.

Weckstrom, S. (2012). Self-assessed consequences of unemployment on individual wellbeing and family relationships: A study of unemployed women and men in Finland. International Journal of Social Welfare, 21, 372-383. http:// doi.org/10.1111/j.1468-2397.2 011.008 29.x

Wiemers, E. (2014). The effect of unemployment on household composition and doubling up. Demography, 51, 2155-2178. http://doi.org/10. 1007/s13524-014-0347-0

Facultad de Psicologia

Universidad de la Sabana

Chia--Colombia

Fecha de recepcion: 7 de marzo de 2016

Fecha de aceptacion: 25 de abril de 2017

MARIO ANDRES ERNESTO MARTIN PADILLA** Y NINFA STELLA ECHAVARRIA DE URIBE***

* Estudio realizado en el marco del Proyecto PSi-15-2007 Desempleo masculino y relacion matrimonial en familias de poblaciones del sector rural, al norte de Bogota.

** Psicologo y Magister en Psicologia Clinica y de la Familia. Director de la Maestria en Psicologia de la Salud y la Discapacidad de la Facultad de Psicologia de la Universidad de la Sabana. E-Mail: mario.martin1@unisabana.edu.co

*** Psicologa y Especialista en Comunicacion Urganizacional. Jefe de Practicas de la Facultad de Psicologia de la Universidad de la Sabana. E-Mail: stella.uribe@unisabana.edu.co

Facultad de Psicologia, Universidad de la Sabana.

Campus del Puente del Comun, Km. 7, Autopista Norte. Chia, Colombia.

Leyenda: FIGURA 1 FASES
COPYRIGHT 2017 CIIPCA-CONICET
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2017 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Martin Padilla, Mario Andres Ernesto; Echavarria De Uribe, Ninfa Stella
Publication:Interdisciplinaria
Date:Jul 1, 2017
Words:11174
Previous Article:Contribuciones de la psicologia al abordaje de la dimension humana del cambio climatico en Chile (Segunda Parte).
Next Article:Prospective memory in patients with relapsing remitting Multiple Sclerosis.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters