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NOCTURNO DE CHILE DE ROBERTO BOLANO: ANATOMIA DE UNA CONFESION IMPOSIBLE.

En Nocturno de Chile, lo que me interesaba era la falta de culpa de un sacerdote catolico. La frescura admirable de alguien que por formacion intelectual tenia que sentir el peso de la culpa. Yo creo que la culpa, el sentido de la culpa, es de las pocas cosas buenas de la religion catolica. Vivir sin culpa es como vivir fuera del tiempo, en un presente perpetuo, en una carcel de soma o como se llamara esa droga que tomaban en Un mundo feliz, de Huxley. Vivir sin culpa es abolir la memoria, perpetuar la cobardia. Si yo, que fui una victima de Pinochet, me siento culpable de sus crimenes, como alguien que fue su complice, por accion o por omision, puede no sentirse culpable?

Roberto Bolano, entrevista (Braithwaite 114).

DE acuerdo a la tradicion teologica, legal, psicoanalitica y psicoterapeutica, todo acto confesional, en sus multiples expresiones, requiere que el sujeto admita o exprese su culpa con la intencion de experimentar un proceso transformativo que requiere de la experiencia del remordimiento para dar lugar a la necesaria restitucion del orden violado y, como consecuencia, posibilitar la renovacion de la conciencia del culpable. En Nocturno de Chile, podemos constatar que a lo largo de su monologo el narrador no ofrece una respuesta genuina o admisible que justifique su conducta puesto que no reconoce su culpa en los hechos perpetrados o no es capaz de juzgar la naturaleza de sus ofensas.

Nuestro trabajo tiene como objetivo describir y analizar Nocturno de Chile como un texto que surge de la necesidad del sujeto hablante, Sebastian Urrutia Lacroix (UL en adelante), de justificar o explicar ciertos acontecimientos obscuros asociados con su pasado historico y personal. Desde este punto de vista, podriamos decir que el discurso del narrador tiene un proposito de orden pragmatico; su intencion a primera vista seria de naturaleza confesional y, por lo tanto, su funcion consistiria en restituir el orden agraviado.

En nuestro analisis mostraremos que la tarea que se propone el narrador es de caracter dudoso puesto que, a la luz de los desafios que nos plantean las teorias posestructuralistas del lenguaje, detras de la intencion y/o el deseo del narrador de expresar lo que para el es autenticamente verdadero subyace una serie de otras posibilidades hermeneuticas que revelan areas problematicas de su discurso, y, por lo tanto, de su subjetividad. (1) Como lo describiremos mas adelante, estas estrategias discursivas esgrimidas por el narrador se tornan mas complejas cuando nos referimos al discurso confesional inautentico que intenta poner en funcionamiento el sujeto de nuestro estudio.

Frente a la experiencia de su inminente muerte, UL declara su obligacion de "aclarar algunos puntos" (11) relacionados con su pasado. De modo que el texto se compone solo de un numero limitado de hechos asociados a su vida personal, pues se circunscribe exclusivamente a "algunos puntos". Ademas, tal necesidad de "aclarar" no es manifiestamente espontanea pues deviene del hecho de que hay alguien quien lo conmina a interrumpir la tranquilidad de su existencia: "Estaba en paz conmigo mismo. Mudo y en paz. Pero de improviso surgieron las cosas. Ese joven envejecido es el culpable. Yo estaba en paz. Ahora no estoy en paz" (11).

Para UL la confesion no surge como una necesidad de revelar de manera espontanea la verdad sobre un hecho o una experiencia pasada, sino que tal respuesta corresponde a una practica discursiva que tiene como objetivo el "producir" una verdad que responde al emplazamiento explicito por parte del "joven envejecido". (2) Su "confesion" es una construccion verbal forzada e ineludible y no el resultado de una necesidad moral anterior al acto de habla. En otras palabras, no es un enunciado desinteresado y franco sino una respuesta que surge como una peticion previamente ordenada y desde la cual UL se concibe como individuo potencialmente responsable, culpable y, por lo tanto, sujeto de una confesion. (3)

Como podemos observar, estamos frente a un relato que en el ahora de la enunciacion trata de modular un discurso que se gesta como respuesta a un emplazamiento directo por parte del "joven envejecido", sujeto "culpable", como lo califica UL, de desencadenar el acto de habla que reproduce el resto de un relato conformado por los recuerdos de eventos que revindican la condicion infame del acusado: "Buscare en el rincon de los recuerdos aquellos actos que me justifican y que por lo tanto desdicen las infamias que el joven envejecido ha esparcido en mi descredito en una sola noche relampagueante" (11).

En su lecho de muerte, UL expresa la razon por la que se siente obligado a romper su silencio: "Ahora me muero pero tengo muchas cosas que decir todavia" (11). Esta declaracion implica que antes de que la muerte clausure su facultad de hablar hay mucho mas que decir sobre lo que ya se ha dicho de el. En otras palabras, esta es su ultima oportunidad de justificar sus actos y disculparse desplazando la culpa que le cabe en los hechos que se le imputan.

En la tradicion cristiana, la confesion en el lecho de muerte corresponde a un deseo expreso por parte del moribundo, quien quiere vivir el ultimo momento de su existencia liberado de toda culpa. Para que tal proposito tome lugar, el sujeto primero debe arrepentirse de las faltas cometidas durante su pasado. Todo acto de contricion precisa de un proceso transformativo que contempla primero la experiencia del remordimiento que debe experimentar el sujeto transgresor. La segunda etapa del proceso consiste en restituir el orden violado y, como consecuencia, posibilitar la renovacion de la conciencia del sujeto culpable. Sin embargo, en el caso del discurso de UL, debemos abandonar toda nocion convencional que tengamos acerca de la practica confesional. Su discurso carece de confiabilidad, autoridad y autenticidad, por lo que el lector se ve obligado a encontrar nuevas formas de abordar las dificultades y artificios que el narrador pone en funcionamiento para justificar su pasado enganoso.

De acuerdo a Peter Brooks, la confesion es una practica que en la cultura de Occidente "bears a special stamp of authenticity" (9). Brooks enfatiza en el hecho de que ha llegado a ser una forma dominante de auto-expresion, donde el sujeto "lays bare one's most intimate self, to know oneself and to make oneself known" (9). Como veremos mas adelante, UL no es capaz de reconocerse en lo que dice de si mismo, sin embargo, en el proceso de "contar" sobre si mismo se revela como un sujeto inconsistente, que, en una suerte de reiterada metamorfosis, deja al descubierto su subjetividad enfermiza.

En el proceso de "confesar" su pasado--situacion paradojica puesto que la accion de confesar implica contar la verdad -, UL se adentra en una zona de profunda incerteza y duda relativa a los eventos que constituyen su historia personal. El recuerdo de la vida del narrador estara intimamente ligado a momentos claves de la historia chilena que abarca desde 1970 hasta el ano 2000. Esta memoria personal asociada a la historia puede ser leida desde multiples perspectivas. Por un lado, el discurso nos permite ingresar en ciertos espacios importantes que informan la historia de Chile y los agentes que la protagonizan: el Chile antes de Allende, el periodo de la Unidad Popular, la dictadura, y el restablecimiento de la democracia.

Por otra parte, en lo que se refiere a los segmentos de la historia personal que abarca su discurso, se subraya el hecho de que UL pertenece al Opus Dei, una organizacion religiosa de extrema derecha. El personaje ha ejercido el oficio de critico literario bajo el seudonimo de H. Ibacache en un diario que representa los intereses de la derecha politica chilena; (4) fue enviado a Europa a estudiar las practicas empleadas para evitar el deterioro de las iglesias debido al excremento depositado por las palomas que habitaban en sus estructuras; enseno clases de Marxismo a los miembros de la junta militar que goberno desde 1973 hasta 1990; y, finalmente, asistio de manera regular a tertulias literarias en una casa en cuyo sotano se torturaba a los prisioneros politicos de la dictadura militar.

Una lectura prolija de Nocturno de Chile requiere de un examen del caracter transgresivo de su escritura, asi como de una revision de su composicion ficticia en cuyo interior el narrador tiene como objetivo explicar o justificar su funcion como agente activo de los eventos historicos que incorpora en su discurso. La urdimbre del texto refleja de manera problematica las secuencias narrativas que se constituyen al interior del espacio ficcional, de manera que el tema y las estrategias narrativas se fusionan, se confunden en una sola.

La novela se abre con el epigrafe "quitese la peluca", frase tomada del capitulo siete de la coleccion de cuentos de G. K. Chesterton titulada The Wisdom of Father Brown. (5) El cuento citado en el epigrafe se titula "The Purple Wig." En el se narra como un codicioso abogado trata de apropiarse ilegitimamente de una herencia y un titulo de nobleza. El narrador, quien a lo largo del relato busca las evidencias que revelen la naturaleza corrupta del abogado, lo interpela instandolo a que se quite la peluca para senalarle que ya esta enterado de su verdadera identidad y que sera necesario exponer sus artimanas. (6)

El epigrafe y el contexto del cual proviene la frase "quitese la peluca" es significativo, pues este llamado directo a revelar lo que se esconde debajo de la peluca se constituye en un tema central de Nocturno de Chile. El significante del epigrafe tendria dos potenciales receptores: el lector y el narrador. El referente intertextual sugerido en el epigrafe abre un espacio que invita al lector a situarse frente a un relato que demanda, al igual que el narrador en el cuento de Chesterton, investigar y descubrir lo que se esconde bajo la superficie. El enunciado es una orden que insta al personaje a despojarse de las apariencias, a reconocer la responsabilidad de sus acciones y ser honesto consigo mismo.

El primer desafio que plantea el epigrafe de Nocturno de Chile requiere de un lector atento, capaz de develar que se esconde debajo de lo que el narrador/personaje expresa. La necesidad de esta tarea surge del hecho de que su discurso incorpora una serie de estrategias exculpatorias falsas. Entre estos artificios, constatamos el uso de recursos retoricos de la tradicion discursiva de la confesion, el remordimiento, la disculpa y la auto condena.

Entre los recuerdos arrinconados en la memoria de UL hay actos que segun el lo rescatan o lo exoneran de los comentarios infames de que ha sido objeto. En otras palabras, se le culpa de algo por lo cual el no se considera responsable y, como consecuencia, no le corresponde asumir ni reconocer tal infamia. En la tarea de reparar su imagen publica y privada, declara la integridad moral de su conducta pasada, destacando el hecho de que en tal faena incluye lo que no ha expresado de manera abierta: "Uno tiene la obligacion moral de ser responsable de sus actos y tambien de sus palabras e incluso de sus silencios" (11); puesto que "los silencios ascienden al cielo y los oye Dios y solo Dios los comprende y los juzga, asi que mucho cuidado con los silencios" (11). UL establece de manera enfatica que su conducta ha sido apropiada y sus silencios "son inmaculados" (11, 12), o sea, limpios de todo pecado.

UL senala que la necesidad de clarificar lo que concierne a su pasado no obedece a razones eticas o morales de orden publico, mas bien enfatiza en el hecho de que el es responsable solo ante Dios: "Lo demas es prescindible. Dios no" (12).

La forma como resuelve los dilemas que se situan fuera del dominio privado le incumbe solo a el y, mas alla de la relacion entre el y Dios, tal experiencia no esta sujeta a ningun escrutinio publico. UL resuelve el conflicto que le presenta el joven envejecido, en una primera instancia, evadiendo la responsabilidad publica que le cabe en los hechos por los cuales se le responsabiliza y, posteriormente, apelando a un recurso retorico fundado en la tradicion religiosa cristiana canonica.

En la tradicion cristiana, las Confesiones de San Agustin tienen un peso teologico importante. San Agustin relata sus pecados y las persistentes tentaciones de que fue objeto durante su juventud. Al mismo tiempo que confiesa sus pecados, reconoce que existe la verdad y la misericordia transformadora de un Dios que le permite vivir una existencia nueva. Es importante destacar que este modelo de confesion esta fundado en un andamiaje retorico que justifica la existencia de un yo confesante definido como una identidad solida, consistente, permanente y objetiva que dialoga con otro al que reconoce como una extension de su condicion sublime. (7) Como veremos mas adelante, este no es el caso del personaje de nuestro estudio.

En Nocturno de Chile, el yo penitente se confiere la facultad de dialogar con un Dios que le concede la virtud de pedir y recibir perdon, ser absuelto de sus culpas o redimir sus pecados. Al hacer uso de un recurso retorico de esta naturaleza su discurso se instala en una zona metafisica compleja y, por lo tanto, esencialmente mutable, imprecisa e imposible de corroborar. UL no produce una conducta claramente manifiesta y expresamente visible, sino que--haciendo uso de los recursos que posibilita el lenguaje y la practica asentada en la tradicion cristiana se focaliza en la ofensa, distrayendose y evitando reconocer la culpa que le cabe en los hechos de que se le acusa.

Inmediatamente despues de haber producido una respuesta que se acomoda a su proposito, UL sostiene que no se puede hacer cargo de sus propias afirmaciones: "No se de que estoy hablando. A veces me sorprendo a mi mismo apoyado en un codo" (12). De manera irresponsable, comodamente "apoyado en un codo", pone en duda que lo que ha dicho tenga validez. Lo expresado no se constituye en un medio de articular una verdad previamente vivida, sino que mas bien es una respuesta elaborada, un instrumento discursivo que se genera en el proceso mismo de la enunciacion y que, por lo tanto, no refleja una verdad pre-textual.

UL no se siente culpable, por lo que no necesita pedir perdon o reparar dano alguno. Declara no tener contradicciones internas y, consecuentemente, su vida se limita a deambular en una suerte de vigilia existencial: "Divago y sueno y procuro estar en paz conmigo mismo" (12).

Si la confesion tiene como objetivo la transformacion del sujeto que confiesa, entonces, cada acto confesional altera la vision que el protagonista ofrece al lector. En la experiencia de la lectura constatamos la presencia de un sujeto que trata de "abolir memoria" y, como consecuencia, "perpetua la cobardia", como lo senala Bolano en el epigrafe de nuestro trabajo. Como una estrategia discursiva que tiene como objetivo ocultar su verdadera identidad, UL va cambiando y adaptandose en el proceso locutorio que profiere su monologo.

En su monologo, el sacerdote se revela, se descubre, se expone. En esa dinamica, su discurso describe y ejecuta al mismo tiempo; pone junto a un individuo de caracteristicas supuestamente inalterables, un sujeto continuamente mudable que acomoda las circunstancias de acuerdo a sus deseos, miedos y obsesiones. En el proceso que implica la accion de exculparse, el sacerdote se va transformando, cada informacion de naturaleza confesional que anade va alterando el imaginario personal que proyecta de si mismo.

En la tarea de refutar o mitigar su participacion en conductas reprensibles, a lo largo del texto, UL minimiza su responsabilidad, desplaza la atencion, se auto justifica, se auto defiende, atribuye la culpa a las victimas, se oculta bajo una justificacion racional, se comporta de manera soberbia o resta importancia a las consecuencias negativas de sus acciones. Su relato no es el recuento de un pasado pecaminoso que tiene como fin ultimo la transformacion, conversion o redencion de su conducta anterior.

En el fluir de la memoria del sacerdote, se van disponiendo hechos escabrosos de su historia personal que estan intimamente ligados a la historia chilena desde los anos cincuenta hasta el comienzo de los noventa. Lo importante aqui es que, en el proceso mismo de contar, el discurso del narrador abre un espacio que nos invita a observar un universo que se extiende mas alla de la subjetividad de narrador.

UL se disuelve en su propio discurso y, en ese proceso, de quien habla finalmente es de el mismo; perdiendose en sus propias palabras y, como consecuencia, poniendo al descubierto su intimidad. Via este mecanismo discursivo, el personaje cree eludir la responsabilidad bajo el pretexto de dar una explicacion racional que justifica sus actos con el fin de proyectar una identidad moral integra. Sin embargo, el proyecto que lo mueve a la accion no se genera por voluntad propia, sino que surge como respuesta a los emplazamientos del joven envejecido.

En el proceso de "responder" a los llamados del joven envejecido su discurso toma direcciones dispares; el relato de sus periplos personales se reorienta de acuerdo a una logica propia de un individuo con una mente exacerbada. El relato es el resultado de estas multiples digresiones que se bifurcan de manera aparentemente antojadiza. Sin embargo, en el armazon basico del monologo subyace un texto virtual que el lector, en la linealidad de la escritura, va recorriendo a lo largo del relato.

En esta serie de rodeos discursivos nos encontramos primero con los datos de la vida personal de UL. Entre ellos senala su origen nacional ligado a su genealogia familiar: "Soy chileno. Mis ancestros, por parte de padre, eran originarios de las Vascongadas ... Por parte de madre provengo de las dulces tierras de Francia" (12). Posteriormente, en funcion de afirmar la entereza moral y etica de su caracter, habla del compromiso religioso que asume a muy temprana edad: "A los trece anos senti la llamada de Dios y quise entrar al seminario" (12). Despues, con el proposito de destacar su condicion de intelectual letrado, menciona como, inmediatamente despues de haber sido ordenado sacerdote, conocio a su mentor intelectual a quien describe como: "el famoso Farewell, alto, un metro ochenta, aunque a mi me parecio de dos metros ... [con] una voz de una gran ave de presa que sobrevuela rios y montanas.. .un hombre con los ojos de halcon" (14-15). A lo largo de su monologo, Farewell es para UL el epitome del intelectual que el desea emular.

Lo importante de esta seleccion de cualidades personales que elige acentuar es que tienen como objetivo proponer el retrato de un sujeto con virtudes destacables, a saber, chileno de ancestros europeos, religioso catolico e intelectual respetado. Sin embargo, son estas cualidades particulares las que se constituyen en las zonas problematicas de su existencia, puesto que su comportamiento no se corresponde con las conductas esperadas de un sacerdote, un ciudadano, o un intelectual.

UL visita el fundo de Farewell por primera vez para asistir a una reunion social en la que participa un grupo de hombres de letras. Mientras espera la llegada de los otros invitados, sale a dar un paseo por los jardines del predio, pero, de manera involuntaria, se pierde en "la naturaleza salvaje" (20) para finalmente dar con la puerta abierta de una cabana habitada por "tres hombres, tres peones de Farewell, y junto a una cocina de lena habia dos mujeres, una vieja y la otra joven" (20). Entre los eventos de la escena que el sacerdote evoca, menciona que una de las mujeres le hizo notar la presencia de un nino enfermo. Dentro de un contexto religioso canonico, lo esperado es que, en su funcion de sacerdote, atienda las necesidades de los peones. Sin embargo, responde con una serie de interrogaciones y respuestas carentes de compasion con el objetivo de exonerarse de la responsabilidad personal que tendria que asumir:
    Y a mi para que me necesitaban?  El nino se estaba muriendo? Pues
   que llamaran a un medico.  El nino hacia tiempo ya que se habia
   muerto? Pues que le rezaran, entonces, una novena a la Virgen. Que
   desbrozaran su tumba. Que quitaran la grama que crece en todas
   partes. Que lo tuvieran presente en sus oraciones. Dios mio, yo no
   podia estar en todas partes. Yo no podia.  Esta bautizado?, me oi
   decir. Si, padrecito. Ah. Todo conforme, entonces. (21)


El mundo representado en el discurso del sacerdote corresponde a los procesos siquicos que se desenvuelven en el, procesos que integran las circunstancias que el acto de contar implica. UL selecciona que es lo que decide relatar, en el trascurso de ejecutar tal operacion su discurso se constituye en un continuo hablar consigo mismo, espacio donde convergen una serie de situaciones dialogicas virtuales que su fantasia imaginativa concibe. Durante el encuentro en la casa de los peones, vuelve a senalar la presencia del joven envejecido, voz que lo interroga, que lo juzga, que lo acusa por su comportamiento falto de la bondad religiosa propia de un sacerdote cristiano:
   Pusieron delante de mi una lasca de pan. Duro, como el pan de los
   campesinos, horneado en horno de barro. Me lleve un trozo a los
   labios. Entonces me parecio ver al joven envejecido en el vano de
   la puerta. Pero solo eran los nervios, estabamos a finales de la
   decada del cincuenta y el entonces solo debia de tener cinco anos,
   tal vez seis, y estaba lejos del terror, de la invectiva, de la
   persecucion. (22)


El flujo cambiante de la memoria culpable de UL instituye un discurso fragmentado donde lo dicho en una ocasion, dado los hechos posteriores, es insubstancial y enganoso. En una ocasion senala que "Uno tiene la obligacion de ser responsable de sus actos y tambien de sus palabras e incluso de sus silencios" (11), pero la necesidad de asumir tal responsabilidad solo aflora cuando "los nervios" lo traicionan o su conciencia culpable lo reclama y, al mismo tiempo, cuando sus silencios lo delatan. Desde este punto de vista, se instala una escena oral en continuo proceso de construccion y descomposicion, y el resultado es muy disimilar al proyecto original que al comienzo de su monologo se habia propuesto.

Como el mismo UL lo expresa casi al final del texto, "poco a poco la verdad empieza a ascender como un cadaver" (149). Los "cadaveres" y esqueletos ocultos en el relato remontan de manera selectiva en la memoria del sacerdote, y se limitan a incluir aquellas experiencias conflictivas de su historia. El relato se va estructurando de acuerdo al flujo mudable de una memoria anomala. (8) Durante su visita al fundo de Farewell, "a altas horas de noche" (25), despues de la sobremesa y mientras los invitados escuchan la musica que pone la mujer de Neruda, UL sale a la terraza para recuperarse de "la ingestion franca de licores" (25) que lo ha enfermado. Poco despues, Farewell entra en la escena:
   Farewell dio dos pasos en direccion a mi y vi aparecer su cara de
   viejo dios griego desvelado por la luna. Me sonroje violentamente.
   La mano de Farewell se poso durante un segundo en mi cintura ...
   Entonces la mano de Farewell se retorcio como un gusano partido por
   dos y se retiro de mi cintura ...  y entonces la mano de Farewell
   volvio a presionar mi cintura! Y recuerdo que en aquel entonces yo
   tuve conciencia de mi miedo, aunque preferi seguir mirando la luna.
   No era la mano de Farewell ... sino otra cosa,  pero que cosa,
   Virgen del Carmen?, me pregunte en ese momento ... entonces la mano
   de Farewell descendio de mi cadera hacia mis nalgas y un cefiro de
   rufianes provenzales entro en la terraza e hizo revoletear mi
   sotana negra y yo pense: El segundo  Ay! ha pasado (26-27).


La mano de Farewell en la cintura del sacerdote va adquiriendo una relevancia cada vez mayor. Sin contrariarlo de manera notable, la accion le lleva a cuestionar la razon del miedo que experimenta en ese momento. No se siente confundido porque Farewell le pone la mano en la cintura, sino que lo que lo incomoda es no tener claro de donde proviene su miedo. Este no es "el miedo y el asco" (20) que antes le provocara el beso en la mano de la mujer campesina que le solicita ayuda para su hijo enfermo; el miedo surge de la dificultad que tiene para aceptar una experiencia que desconoce, pero que, a pesar de eso, no rehuye.

Lo que comienza como un hecho de consideracion menor abre un espacio inedito en la relacion entre el discipulo y su mentor, entre el novicio y el experto, entre el "pajarillo" (14) y el "halcon" (15). Sin embargo, frente a esta nueva experiencia, UL no es capaz de reconocer pulsiones y deseos que no caben dentro de las expectativas sociales que regulan su conducta sexual.

En otra ocasion, mientras cenan en un restaurante publico, UL y Farewell sostienen una conversacion en la que el sacerdote hace observaciones sobre multiples asuntos dispuestos de manera inconexa. Farewell trata de evadir el tema propuesto y sus comentarios son de orden trivial y falto de la seriedad que UL quiere imponerle a la conversacion:
   Y yo: Dios esta en todas partes, incluso en los sitios mas
   peregrinos. Y Farewell: si no me sintiera tal mal de guata y tan
   borracho procederia a confesarme ahora mismo. Y yo: para mi seria
   un honor. Y Farewell: o procederia a arrastrarlo al bano y a
   culearmelo de una buena vez. Y yo: no es usted quien habla, es el
   vino, son esas sombras que lo inquietan ... Y Farewell: habla usted
   como un chupador de picos. Y yo: nunca lo he hecho. Y Farewell:
   aqui estamos en confianza, aqui estamos en confianza,  ni en el
   seminario? Y yo: estudiaba y oraba, oraba y estudiaba (65-66).


En su condicion de sacerdote catolico, miembro del Opus Dei, uno de los gru pos mas conservadores del catolicismo canonico, no puede incorporar en la conversacion el placer homoerotico como una expresion fisica y emotiva aceptable. No obstante, el hecho de reprimir no implica eliminar, ya que tal conducta motiva la produccion o elaboracion de una forma de sexualidad especifica diferente. Como resultado de tal proceso, el sacerdote asume una identidad sexual constituida por la negacion y represion de sus deseos. Esta es la razon por la cual rehusa reconocer el interes erotico manifiesto en la conducta de Farewell, haciendo uso de una retorica religiosa llena de frases inconexas y vacias de significado, mecanismo que le permite huir y esconder el deseo bajo la mascara religiosa.

Al negar la posibilidad de asumir su verdadera identidad sexual, UL descarta examinar su historia personal como una herramienta que le permita repensar lo que se oculta en sus silencios. Elige no expresar su sexualidad de manera explicita, dejandola en un area indeterminada e inconclusa, pues no se hace cargo de las pulsiones referidas en el discurso que describe las experiencias homoeroticas de su pasado.

En otra ocasion, su monologo incorpora la presencia de su alter ego, el joven envejecido, para expresar el malestar que le provoca reconocer una sexualidad excluida de su vision de mundo: "Ahora el joven envejecido me observa desde una esquina amarilla y me grita ... De vez en cuando alguna de sus palabras llega con claridad. Insultos, que otra cosa. Maricon, dice? Opusdeista, dice? Opusdeista maricon, dice?" (70-71). Frente al desafio que plantea la pregunta sobre la naturaleza de su sexualidad, el sacerdote rehusa examinar el proceso inconsciente que le genera el miedo y el rechazo a reconocer su historia y, como consecuencia, asumir su identidad sexual: "Que agradable resulta dejar de apoyarse en el codo, en estos pobres huesos cansados, y estirarse en la cama y reposar y mirar el cielo gris y dejar que la cama navegue gobernada por los santos y entrecerrar los parpados y no tener memoria y solo escuchar el latido de la sangre" (70-71).

Sin embargo, como bien lo sabemos, toda identidad se constituye en un problema cuando entra en crisis. La crisis personal de UL no solo se relega a su vida religiosa y sexual. A medida que el relato avanza, su conciencia lo incrimina y reclama que se haga cargo de multiples hechos reprensibles acaecidos en el pasado. Otro de los "cadaveres" que necesita ventilarse en su confesion corresponde a su participacion durante la dictadura militar. Su identidad religiosa entra en crisis cuando no le es posible reconciliar su colaboracion con la junta militar y su funcion clerical. Su aporte al regimen de la dictadura toma lugar a traves del contacto que establece con Odeim y Oido, quienes lo invitan a impartir clases de marxismo a los miembros de la junta militar: (9)
   Somos portadores de una propuesta muy delicada, dijo el senor Odeim
  ... Pues que el asunto que nos ha traido aqui requiere una reserva
   absoluta.  Y en que consiste ese trabajo tan delicado?, dije. En
   darles unas cuantas clases de marxismo, no muchas, lo suficiente
   para que se hagan una idea, a unos caballeros a quienes todos los
   chilenos les debemos mucho, dijo el senor Odeim ...  Quienes son
   mis alumnos?, dije. El general Pinochet, dijo el senor Oido. Trague
   aire.  Y quien mas? El general Leigh, el almirante Merino y el
   general Mendoza, pues,  quienes otros?, dijo bajando la voz el
   senor Odeim (105).


La propuesta de los senores Odeim y Oido requiere del mas absoluto silencio. Se le confia un secreto que el sacerdote--como en el caso del servicio del sigilo sacramental cristiano--debe conservar alejado del escrutinio publico. El objetivo de tal servicio es ofrendar su conocimiento y su silencio al dictador para colaborar en una labor delictuosa que se describe, de manera ironica, como "un servicio a la patria ... Un servicio que se realiza en la oscuridad y la mudez, lejos del fulgor de las medallas" (104). Al aceptar ser parte de esta empresa, el religioso se convierte en complice de un proyecto patriotico que tiene como funcion la practica de la tortura y el crimen, libre de toda consecuencia punitiva, puesto que se ampara en la oscuridad que genera el monopolio de la informacion y el ejercicio del poder absoluto.

UL deja entrever el hecho de que estaba plenamente consciente de las implicaciones nefastas que conllevo una tarea de esta naturaleza; sin embargo, trata de restarle la importancia y seriedad que esta tiene. Su conciencia culpable no le permite asumir la responsabilidad moral y etica que implica el haber sido colaborador, aunque sea de manera tangencial y aparentemente inofensiva, en una dictadura militar que impartio el terror durante dieciseis anos. A pesar de eso, no puede dejar de senalar el hecho de que no se siente absolutamente comodo y que ya es tarde para arrepentirse del compromiso que ha asumido. A partir del comienzo de su labor, cuando ya ha ingresado en el espacio del dictador, mientras toma una taza de te antes de ser conducido al salon donde impartira las clases, el sacerdote, ahora profesor de marxismo, expresa las dudas que lo acosan:
   Al ponerle azucar al te vi mi rostro reflejado en la superficie.
    Quien te ha visto, Sebastian, y quien te ve?, me dije. Ganas me
   dieron de tirar la taza contra una de las impolutas paredes, ganas
   me dieron de sentarme con la taza entre las rodillas y llorar,
   ganas me dieron de hacerme pequeno y sumergirme en la infusion
   tibia y nadar hasta el fondo, donde descansaban como grandes trozos
   de diamantes los granos de azucar. Permaneci hieratico,
   inexpresivo. Puse cara de aburrimiento. Revolvi la taza y probe el
   te. Bueno. Buen te. Bueno para los nervios (108).


Al final de su "empresa civilizadora", tiene la necesidad de saber si su tarea ha sido ejecutada de manera exitosa y si cuenta con el beneplacito del dictador: "Le pregunte si las clases habian sido de alguna utilidad. Por supuesto, dijo el general.

Le pregunte si habia estado a la altura de lo que de mi se esperaba. Vayase con la conciencia tranquila, me aseguro, su trabajo ha sido perfecto" (113). La tranquilidad de conciencia que otorga el dictador no tiene un fundamento etico que la autorice, pues proviene de un sujeto que ha ejercido el poder de manera despiadadamente violenta y en detrimento de un sector mayoritario de la poblacion chilena.

Una vez que ha obtenido la aprobacion del dictador, el sacerdote se cuestiona a si mismo para corroborar si su colaboracion intelectual con la dictadura lo absuelve completamente de las responsabilidades que le caben en los hechos violentos acaecidos durante ese periodo.

Sin embargo, no deja de cuestionar los potenciales dilemas eticos o morales que podria desencadenar el haber sido participe de una empresa moralmente equivoca. A pesar de eso, su preocupacion no se centra en el hecho de considerar sus acciones como hechos reprensibles, mas bien lo que le inquieta es el potencial rechazo, compresion o perdon que podrian procurarle sus amigos escritores: " Si les contara a mis amigos escritores lo que habia hecho obtendria su aprobacion? Algunos manifestarian un rechazo absoluto por lo que habia hecho? Algunos comprenderian y perdonarian?" (113).

Posteriormente, auxiliado por un llanto desconsolado, trata de resolver el conflicto que lo acosa, desplazando la responsabilidad de su culpa y mitigando las circunstancias que lo llevaron a ser participe activo de un proyecto institucional reprensible. De esa manera, centra la atencion en su afliccion personal para eludir el asumir sus faltas y reconocer honestamente que con sus acciones ha danado a otros: "En un momento de mis cavilaciones me eche a llorar desconsoladamente, estirado en la cama, echandoles la culpa de mis desgracias (intelectuales) a los senores Odeim y Oido, que fueron los que me introdujeron en esta empresa" (113). No obstante, su acto de contricion solo se reduce a un episodio menor que no le quita el sueno: "Despues, sin darme cuenta, me quede dormido" (113).

El sueno no suprime el curso del tiempo. La verdad continua ascendiendo, y mas cadaveres irrumpen en su historia personal. En la secuencia narrativa final de la novela UL relata las fiestas o tertulias literarias a las que asiste en casa de la escritora Maria Canales, "anfitriona perfecta" (131), "simpatica y se hacia querer ... Tenia dos hijos ... y estaba casada con un norteamericano llamado James Thompson" (126). En esta casa, ubicada a las afueras de Santiago, durante el toque de queda impuesto por la dictadura, se reunen algunos intelectuales para beber, comer, escuchar musica y hablar de literatura y cine hasta altas horas de la madrugada. De acuerdo al sacerdote, el espacio que ofrece Maria Canales surge de la necesidad de "los escritores y artistas chilenos [que] necesitaban reunirse y conversar, a ser posible en un lugar amable y con personas inteligentes" (123).

Mas adelante, en una suerte de arrebato emotivo, exalta la calidad de la vida intelectual que tenia lugar en la casa de Canales: "Los artistas, los escritores. Que epoca" (124). Su evocacion de aquel pasado ilustre inmediatamente es interrumpida por la presencia del joven envejecido para senalar el grado de verguenza y falta de entereza intelectual que subyace en su descripcion de la experiencia intelectual de esa epoca: "Me parece estar viendo el rostro del joven envejecido ... Arruga la nariz, otea el horizonte, se estremece de pie a cabeza" (124).

Sin embargo, a pesar de estar consciente del grado de simpleza con que caracteriza ese momento de su historia personal, insiste en justificar sus acciones apropiandose de la historia, que segun el le pertenece, para minimizar la responsabilidad de su participacion impropia y proponer una compresion reducida y frivola de los eventos historicos relacionados a su vida personal: " ... el joven envejecido tiembla y retiembla y arruga la nariz y despues salta sobre la historia. Pero la historia, la verdadera historia, solo yo la conozco. Y es simple y cruel y verdadera y nos deberia hacer reir, nos deberia matar de la risa" (124).

De manera similar a los casos de las secuencias narrativas descritas anteriormente en nuestro trabajo, el discurso de UL, quien ahora trata de justificar las razones que lo llevaron a participar en las veladas literarias, una vez mas pone en evidencia la ambiguedad y falta de consistencia de su caracter moral y etico: primero, porque subraya la falta de interes de su parte en la complejidad y seriedad del momento historico que se vivio durante la dictadura. Segundo, porque caracteriza, a pesar de reconocer que los hechos acaecidos fueron crueles y verificables, dicha historia como algo que "nos deberia hacer reir" y, mas aun--de manera despiadadamente ironica -, "nos deberia matar de la risa".

La historia personal de UL no tiene un correlato logico en contraste con la historia de las victimas de la dictadura. Le es dificil encontrar una explicacion racional de algunos eventos que plantea como incognitas que lo instan a pensar, pero no a encontrar una respuesta legitima que revele el verdadero caracter de sus dudas. A pesar de estar consciente de que el toque de queda tiene como funcion, entre otras, controlar la vida social de los ciudadanos comunes, no logra explicarse el por que las veladas en la casa de Maria Canales no estan sujetas al escrutinio policial o militar requerido para estas situaciones: "Pensaba que era curioso que nunca apareciera una patrulla de los carabineros o de la policia militar, pese a la algarabia y las luces de la casa" (135).

Tampoco le es posible encontrar una explicacion del por que Maria Canales "habia ganado un premio con un cuento mas bien mediocre" (135). De la misma manera, le es dificil explicarse por que, Jimmy Thompson, el marido de la anfitriona, "a veces se ausentaba durante semanas e incluso meses" (135). Las fiestas en la casa durante el toque de queda, el reconocimiento oficial de la produccion literaria mediocre de Maria Canales, y los largos periodos de ausencia de Thompson, son tres eventos que el sacerdote elige evocar en su discurso. La particular seleccion de los acontecimientos evocados tiene como objetivo senalar la falta de conocimiento que el tenia de los detalles de la vida de los habitantes de la casa y justificar el hecho de que el no es responsable de lo que alli ocurrio.

En la casa de Canales y Thompson acontecieron eventos que en ningun caso "nos deberian matar de la risa", como lo indica UL, sino que mas bien nos matan de espanto. El sacerdote revela lo que ocurria en el sotano mientras en el salon del primer piso trascurrian las "veladas literarias". La verdad, ahora literalmente, exhibe los cadaveres que se ocultan en el sotano. De acuerdo al sacerdote, un amigo le conto que otra persona le habia contado que durante una de las reuniones se habia extraviado en los pasillos de la casa y accidentalmente se habia encontrado frente a una escena horrenda donde un hombre torturado yacia atado a una cama metalica.

La escena se describe a partir de tres distintas versiones contadas por tres sujetos: una persona cuya identidad generica o profesion no queda clara, "un autor de teatro o tal vez un actor" (139), y un "teorico de la escena de vanguardia" (140). En la primera version el hombre o mujer indica que "Vio una especie de cama metalica ... Sobre el catre, habia un hombre desnudo, atado de las munecas y de los tobillos" (140). En la segunda version el autor de teatro cuenta que "se habia dado de bruces con aquel cuerpo atado sobre una cama metalica, abandonado en aquel sotano, pero vivo" (140). Finalmente, en la tercera version el teorico senala que "abrio la puerta y vio al hombre atado a una cama metalica, los ojos vendados, y supo que estaba vivo porque lo oyo respirar (140).

Las tres versiones de la escena tienen en comun el hecho que los tres sujetos cerraron la puerta sigilosamente y despues no dijeron nada. De la misma manera, una vez que se entero de lo que ocurria en el sotano, UL tampoco dijo nada. Mas aun, en el ahora de su monologo, trata de distanciarse de la responsabilidad que le pudo caber por el hecho de que estaba informado de los crimenes que se cometian en la casa de Canales.

Con el proposito de justificar su conducta irresponsable y absolverse de toda culpa, propone un argumento aparentemente racional que formula en forma de una pregunta a la que le sigue una respuesta en la que encuentra una explicacion adecuada: " Por que nadie en su momento dijo nada? La respuesta era sencilla: porque tuvo miedo, porque tuvieron miedo" (142).

De manera deshonesta, justifica su propio silencio afirmando que el, a diferencia de los otros, si no dijo nada no fue por miedo, sino que porque el no vio y no supo hasta que ya era demasiado tarde: "Yo no tuve miedo. Yo hubiera podido decir algo, pero yo nada vi, nada supe hasta que fue demasiado tarde" (142). Su argumento no se sostiene puesto que el declara de manera explicita que se entero de lo que ocurria en el sotano antes del advenimiento de la democracia: "otro habitual de las veladas me conto la misma historia. Y luego otro y luego otro y otro mas. Y luego llego la democracia" (141).

Finalmente, UL no logra articular un discurso que lo exonere de la culpa que le corresponde asumir, y como resultado, la verdad se impone como "un cadaver que sube desde el fondo del mar o desde el fondo de un barranco" (149). Como una manera de cerrar el ciclo dialogico que ha establecido con su historia personal, la evocacion del funeral de Farewell le sirve como una justificacion para formularle una pregunta a su mentor, la cual, dada las circunstancias, no requiere de una respuesta: "le pregunte a su espiritu por que nos habia ocurrido lo que finalmente nos habia ocurrido" (147). La pregunta, cuya naturaleza es retorica, tampoco promueve una respuesta por parte de quien la hace, sino que mas bien el sacerdote evita responder pues ello implicaria hacerse responsable de los "cadaveres" que su historia ha dejado al descubierto.

Como lo senalamos al comienzo de nuestro trabajo, el motivo que desencadena el monologo de UL es reclamar la integridad etica y moral de su conducta pasada que el joven envejecido ha puesto en cuestionamiento. Frente a la experiencia de su eminente muerte tiene la necesidad de "aclarar algunos puntos" (11) y para tal objetivo cree necesario revisar su pasado, rebuscar "en el rincon de los recuerdos aquellos actos que [lo] justifican y que por lo tanto desdicen las infamias" (11) de que se le acusa. Sin embargo, su discurso no lo salva, sino que mas bien pone en evidencia las areas problematicas de su caracter. El monologo de sus recuerdos, en vez de eximirlo de los hechos inmorales que se le atribuyen, abre un espacio en el que se exhiben las debilidades de su historia personal.

El discurso de UL muestra un esfuerzo futil para encontrar una justificacion que aclare su pasado sombrio. Como consecuencia de su fracaso, reafirma la imposibilidad de dar cabida al olvido, puesto que no ofrece una respuesta legitima o admisible que abra un espacio donde sea posible exculpar los agravios perpetrados.

La respuesta del personaje en su discurso aclaratorio deja al descubierto las mascaras de la hipocresia y del acomodo. Pone en evidencia el caracter debil, cobarde, interesado y egocentrico del personaje que, creyendo que su relato lo salva, muestra en cambio su naturaleza vil y la puesta en escena de una figura patetica.

La novela en su totalidad pone al lector frente a un discurso desconfiable e insubstancial y, como consecuencia, irresponsable. Cuando trata de dar cuenta de sus acciones pasadas, lo expresado no tiene como objetivo enunciar un testimonio axiomaticamente evidente. Mas bien, en lo dicho se hace evidente la elaboracion de un artificio ritual que no refleja una verdad anterior al discurso que la expresa. El personaje no es capaz de reconocer lo que se esconde debajo de la peluca pues en ningun momento se la quita. Esta es la razon por la cual su falta de integridad etica y moral no le permite examinarse como sujeto de si mismo y, por lo tanto, poder reconocer de manera responsable su identidad religiosa, sexual, intelectual y ciudadana.

OBRAS CITADAS

Benmiloud, Karim. "Odeim y Oido en Nocturno de Chile de Roberto Bolano." Aisthesis, 2010, pp. 229-43.

Berchenko, Pablo. "El referente historico chileno en Nocturno de Chile de Roberto Bolano." La memoria de la dictadura. Dir. Fernando Moreno. Ellipses Editions, 2006, pp. 149-58. Bolano, Roberto. Nocturno de Chile. Barcelona: Anagrama, 2000.

Braithwaite, Andres. Bolano por si mismo: entrevistas escogidas. Ediciones Universidad Diego Portales, 2006.

Brooks, Peter. Troubling Confessions: Speaking Guilt in Law and Literature. Chicago UP, 2000.

Fandino, Laura. "El poeta-investigador y el poeta-enfermo: voces para narrar el horror en la obra de Roberto Bolano." Revista de Critica Literaria Latinoamericana, vol. 72, 2010, pp. 391-413.

Foucault, Michel. The History of Sexuality. Volume I: An Introduction. Trad. Robert Hurley. Penguin Books, 1981.

Herralde, Jorge. Para Roberto Bolano. Villegas Editores, 2005.

Pinto, Rodrigo. "Bolano a la vuelta de la esquina." Las Ultimas Noticias (Suplemento). 28 de enero de 2001, pp. 10-11.

Marinescu, Andrea. "Fascism and Culture in Roberto Bolano's Estrella distante and Nocturno de Chile." Revista Canadiense de Estudios Hispanicos, 2015, pp. 341-65.

Moreno, Fernando. "Sombras ... y algo mas. Notas en torno a Nocturno de Chile".

Moreno, Fernando. Roberto Bolano: una literatura infinita. Centre de Recherches Latino-ameri- caines, 2005, pp. 199-210.

Nitrihual Valdevenito, Luis y Juan Manuel Fierro Bustos. "Nocturno de Chile de Roberto Bolano: Metaforas y Horror." Letras Caracas, 2011, pp. 51-67.

Rodriguez, Franklin. Roberto Bolano: el investigador desvelado. Editorial Verbum, 2015. Solotorevsky, Myrna. El espesor escritural en las novelas de Roberto Bolano. Ediciones Hispamerica, 2012.

NOTAS

(1) Empleamos el termino "posestructuralismo" como una reconstruccion retrospectiva derivada de la historia de las ideas que esta intimamente ligada a su predecesor, el estructuralismo. En terminos generales, las teorias posestructuralistas proponen un rechazo de la autosuficiencia de las estructuras que plantea el estructuralismo, interrogando las oposiciones binarias que constituyen tales estructuras y renunciando al objetivo de proponer paradigmas exhaustivos y coherentes. Para nuestro proposito, es importante destacar el hecho de que toda actividad intelectual es una produccion subjetiva de la verdad, puesto que detras de lo dicho se oculta una serie de otras posibilidades expresivas que son culturalmente especificas y generalmente inconscientes.

(2) En multiples estudios sobre Nocturno de Chile se senala que al joven envejecido habria que entenderlo como un alter ego o un superego del personaje (Solotorevsky 50, Rodriguez 149, Nitrihual Valdebenito y Fierro Bustos 62, Marinescu 357, Fandino 405-6).

(3) Es importante destacar aqui los trabajos de Michel Foucault en relacion al estudio de la dinamica discursiva presente en la practica confesional, especialmente en su libro The History of Sexuality (1981). Para Foucault, "The confession is a ritual of discourse in which the speaking subject is also the subject of the statement; it is also a ritual that unfolds within a power relationship, for one does not confess without the presence or virtual presence of a partner who is not simply the interlocutor but the authority who requires the confession, prescribes and appreciate it, and intervenes in order to judge, punish, forgive, console and reconcile" (61-62).

(4) Un numero notable de estudios sobre Nocturno de Chile hacen referencia al hecho de que la construccion de muchos de los personajes de novela tiene como referente a individuos que de multiples formas han sido participes en acontecimientos historicos durante los anos incluidos en el relato. Entre estos estudios destacamos de manera especial los ensayos de Pablo Berchenko y Fernando Moreno.

(5) Este relato es el segundo de una serie de cinco libros que tienen como protagonista al padre Brown quien, ademas de su funcion clerical, se desempena como detective aficionado. Brown es un devoto sacerdote catolico con una notable perspicacia para detectar la maldad humana. Sus metodos de investigacion se basan en la observacion de detalles que a menudo pasan desapercibidos para el comun de los individuos. A pesar de que su compromiso religioso esta fundado en la fe, cuando se trata de asuntos relacionados con su actividad como detective, es capaz de formular reflexiones deductivas a partir de datos perfectamente ordinarios y llegar a una explicacion abiertamente racional al problema que confronta. Esta seria la tarea detectivesca que se requiere del lector para discernir la naturaleza profunda de la novela de Bolano.

(6) En el relato se denuncia el robo, el engano y la apropiacion ilegitima de la identidad. Sin embargo, lo que se destaca de manera especial al final es como el estado respalda tales practicas para mantener un sistema politico y economico en donde los titulos nobiliarios y la posesion de los bienes no tiene ningun fundamento legitimo, mas bien estan al servicio de mantener un estado corrupto que defiende los intereses de los miembros de la clase dominante independientemente de si son autenticamente nobles o no.

(7) Esta cosmovision de una existencia divina tiene otros alcances ontologicos que exceden la naturaleza de nuestro trabajo pero que consideramos necesarias de comentar con el objetivo de advertir otras lineas de analisis del texto en cuestion.

(8) El resultado, como lo senala Bolano en una de sus entrevistas, es "una novela rio de ciento cincuenta paginas" (Pinto 10). La "novela rio" incorpora episodios que, en una primera instancia, parecerian arbitrariamente desvinculados pero que, sin embargo, responden a la necesidad de orientar el relato de acuerdo a una logica que da cuenta de la realidad representada. En esta misma entrevista, Bolano describe la estructura de la novela como un: "intento de construir con seis o siete u ocho cuadros toda la vida de una persona. Cada cuadro es arbitrario y al mismo tiempo, paradojicamente, es ejemplar, es decir se presta a la extraccion de un discurso moral. Cada cuadro puede ser leido de forma independiente. Todos los cuadros estan unidos por ramitas o pequenos tubos, que en ocasiones son mas veloces aun, y necesariamente mucho mas independientes, que los cuadros en si" (Pinto 10).

(9) Para un analisis detallado de estos dos personajes recomendamos el articulo de Karim Benmiloud, "Odeim y Oido en Nocturno de Chile de Roberto Bolano".

Enrique Luengo

John Carroll University
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Article Details
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Author:Luengo, Enrique
Publication:Hispanofila
Article Type:Critical essay
Geographic Code:3CHIL
Date:Jun 1, 2017
Words:8335
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