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Mundos alternativos sin voces femeninas: Las Violetas son flores del deseo de Ana Clavel y Lusus naturae de Teresa P. Mira de Echeverria.

Alternative worlds without female voices: Las Violetas son flores del deseo by Ana Clavel y Lusus naturae by Teresa P. Mira de Echeverria

I suppose that's what happens to ustopian societies when they die: they don't go to Heaven, they become thesis topics

Margaret Atwood

Varios anos atras, Ursula K. LeGuin, uno de los nombres mas prestigiosos de la ciencia ficcion (CF) estadounidense, comentaba que

La ciencia ficcion se designa como una escritura generica y como tal se excluye del canon literario. Buenos escritores de ciencia ficcion, tanto hombres como mujeres, han sido relegados. Como en el caso de las mujeres, tienden a ser convenientemente olvidados. En consecuencia, perdemos muy buenas novelas. La ciencia ficcion se considera una escritura de segunda clase. Podriamos llamarlo "la feminizacion de la ciencia ficcion" (citada por Barr, 1992, p. 16). (1)

La descripcion previa introduce, con propiedad, dos conceptos concernientes al desarrollo y la consolidacion de la CF en Hispanoamerica, ambos relacionados con la doble acepcion del termino "genero" en espanol. En primera instancia, la erronea percepcion de que se trata de una literatura formulaica, (2) con poco o nada que contribuir en la articulacion de canones artisticos regionales. El reducido numero de textos que ha encontrado un nicho en las historias literarias de los paises hispanoamericanos han sido, por lo regular, escritos por autores de amplio reconocimiento, cuya aleatoria conexion con la modalidad es el resultado de un fugaz interes, comunmente orientado hacia la exploracion del potencial revitalizador de las narrativas populares en la literatura.

El segundo aspecto sobre el que LeGuin pone el foco de atencion es el de la afinidad, largamente institucionalizada, entre la situacion de la literatura escrita por mujeres y la posicion de la CF como escritura en el establecimiento cultural. Muy pocas autoras en el continente hispanohablante han dedicado una parte representativa de su obra a la produccion de CF. (3) La chilena Elena Aldunate, la argentina Angelica Gorodischer, la cubana Daina Chaviano y, en menor medida, Ana Maria Shua y Carmen Boullosa de Argentina y Mexico respectivamente, son los nombres mas referenciados cuando se trata de escritoras que incorporan la CF como parte de sus proyectos esteticos.

En su estudio critico In Other Worlds. SF and the Human Imagination, Margaret Atwood propone el empleo del vocablo "ustopia", "un termino que yo cree combinando utopia y distopia--la imaginada sociedad perfecta y su opuesto--porque, desde mi punto de vista, cada una contiene una version latente de la otra" (2011a, p. 66). (4) El acercamiento de Atwood, construido desde la observacion y el analisis de su propia escritura, cuestiona los parametros bajo los cuales se clasifican utopia y distopia como conceptos radicalmente antiteticos. A partir del supuesto de que las configuraciones genericas (escrituralmente hablando) son resultado de las perspectivas asumidas en el acto de recepcion, Atwood argumenta que un cambio substancial de punto de vista es suficiente para transformar una vision utopica a una distopica, por cuanto los principios basicos que determinan ambas aproximaciones les permiten coexistir en un mismo texto (2011a, p. 85). (5)

Tomando como punto de referencia el concepto de nstopia propuesto por Atwood, se examina en este ensayo la contrastiva variedad de direcciones y perspectivas de dos autoras que han implementado, en sus novelas, motivos y visiones del mundo afines con la narrativa distopica. Por un lado, el diseno y la comercializacion de munecas prepuberes, en un ambiente de deseos clandestinos y sociedades secretas, segun lo explora la escritora mexicana Ana Clavel en Las Violetas son flores del deseo (2007); por otro, la futil busqueda de un ser humano original en la extrapolacion futurista Lusus naturae (2016), de la novelista argentina Teresa P. Mira de Echeverria.

Con un designio orientado a explorar una obsesion individual (Las Violetas) o comunitaria (Lusus), las dos escritoras construyen universos fundados en ilusiones utopicas que cultivan el germen de una amenaza distopica. La perspectiva masculina dominante en Las Violetas articula la idea de satisfaccion ilimitada de deseos sexuales, en un ambiente libre de restricciones morales y normativas juridicas. Lusus, por su parte, aborda la compulsiva busqueda de una idealizada tradicion patriarcal que excluye a la mujer de todas las posibles instancias de relaciones sociales.

El factor con el que se activa la transferencia ustopica en ambos relatos es la conspicua ausencia de voz, agencia o facultad transformadora por parte de personajes femeninos.

Las Violetas son flores del deseo

[...] there is nothing without foundation Margaret Atwood

En 1949, ano en que el uruguayo Felisberto Hernandez publico "Las Hortensias", la CF aun no disfrutaba de una presencia establecida en el imaginario cultural hispanoamericano. (6) Si bien, para entonces, ya era posible establecer un corpus representativo, pocas voces criticas se habian aventurado a aproximarse a tales textos como muestras de CF.

No extrana, entonces, que relatos como "Muebles el canario", de 1947 (1983b) y "Las Hortensias", de 1949 (1983a), dos textos que definidamente abordan topoi afines a la CF (los efectos de la publicidad forzosamente implantada en los individuos y la substitucion de seres humanos con creaciones artificiales, respectivamente), hayan recibido mayor atencion por su filiacion a las escrituras de lo fantastico que por sus nexos con otros tipos de ficcion especulativa. Aun hoy, pocos estudios se acercan a las obras del narrador uruguayo siguiendo pautas analiticas consonantes con esta escritura. De hecho, la incorporacion de Hernandez y de su obra en la novela de Clavel ha servido para renovar el interes en "Las Hortensias". (7)

"Las Hortensias" introduce a Horacio, un coleccionista de munecas, quien se entretiene figurando relatos para los tableaux preparados por sus empleados. Su esposa contribuye a su aficion, organizando escenas sorpresivas protagonizadas por Hortensia, una muneca que Horacio hizo fabricar usandola como modelo. Hortensia se hace una amiga, hermana o hija para Maria, mientras Horacio la convierte en su amante. Sin evidencia de si se trata de realidad o imaginacion, Horacio observa movimientos en las figuras, situacion que Maria aprovecha para ocupar el lugar de las munecas, empujandolo a la locura. En un ambiguo desenlace, el hombre camina como un automata "en direccion al ruido de las maquinas" (1983a, p. 233) de una fabrica contigua a su jardin.

Como se menciono antes, Ana Clavel recupera el relato de Hernandez y lo emplea como fundacion argumental para Las Violetas son flores del deseo, obra galardonada con el Premio Novela Corta Juan Rulfo 2005 de Radio Francia Internacional. La trama de la novela presenta a Julian Mercader y a su socio Klaus Wagner, quienes fabrican munecas pubescentes de tamano natural, en las que el primero transfiere una atraccion incestuosa por su hija Violeta. Las munecas tienen calor y olor corporal, poseen una sofisticada red de capilares y sangran, caracteristicas que las populariza entre compradores que fantasean con la violacion de menores de edad. Cierto dia, Julian recibe una remesa del Uruguay con una muneca que semeja una mujer adulta. La nota, firmada con las iniciales H. H. (Horacio Hernandez), indica que es una Hortensia producida en 1949; explica que el Gobierno de su pais aprovecho su reclusion en un sanatorio para cerrar su fabrica de munecas y registra la ilusion de desflorar una de las Violetas.

Despues de que Klaus muere asesinado, Julian recibe la visita de H. H., quien confiesa ser Felisberto Hernandez, autor y creador de "Las Hortensias". El visitante le advierte de la existencia de la Hermandad de la luz eterna, una sociedad empenada en erradicar la lujuria en el mundo. Aterrorizado por el peligro que lo amenaza, Julian padece un infarto. En un ambiguo final, la obra insinua que Violeta, resentida por haber sido substituida por las munecas, decide seducir a su padre.

En contraste con los acercamientos criticos principalmente centrados en la escritura de lo fantastico en "Las Hortensias", los estudios sobre Las Violetas no expresan mayor interes por la vacilacion argumental como muestra de una modalidad artistica especifica. El siempre osado y a veces ambiguo tratamiento que la novela realiza de temas tan delicados como el incesto, la pedofilia y el abuso sexual ha mostrado ser mas impactante que sus posibles nexos con otras escrituras, en especial si estas, como es el caso de la CF, se siguen percibiendo como modelos de entretenimiento escapista. No obstante, como argumentamos en esta seccion del estudio, tanto el relato de Hernandez como la novela de Clavel comparten atributos que los vinculan a la narrativa de CF, conexiones que trascienden un mero prurito clasificatorio, para pavimentar direcciones analiticas que amplian las posibilidades de evaluacion critica de las sociedades contemporaneas, una de las caracteristicas de la imaginacion ustopica de la que se alimentan.

Empecemos por indicar que, como ha sido constante en Hispanoamerica, el numero de autores que han dedicado una parte representativa de su trabajo literario a la CF es relativamente bajo. Hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX, la disposicion mas comun en el proceso de configuracion del corpus hispanoamericano de CF fue la de intelectuales de alto reconocimiento, quienes, motivados por el potencial renovador de los generos narrativos populares, incorporaron rasgos de tales escrituras en algunas de sus producciones escriturales. En efecto, desde el momento en que se empezaron a publicar relatos de lo que en la actualidad se distingue como la CF moderna, los textos de mayor reconocimiento provenian de escritores que dejaron su marca como puntos de referencia obligada en el canon oficial de la literatura continental. Roberto Arlt, Jorge Luis Borges, Pedro Castera, Ruben Dario, Juana Manuela Gorriti, Leopoldo Lugones, Amado Nervo, Clemente Palma y Horacio Quiroga, entre los nombres de mas amplio reconocimiento, dedicaron una atencion pasajera a la modalidad y el resultado fue un grupo de textos que hoy son de obligada referencia en el canon cienciaficcional.

En una linea afin, Felisberto Hernandez establece algunos nexos con la CF, aunque la mayor parte de su obra se orienta a una percepcion sui generis de un modelo de lo fantastico que resulta del encuentro incongruente entre sistemas causales independientes.

Ana Clavel exhibe una disposicion analoga al acercamiento a las modalidades populares, con una firme tendencia a explorar las motivaciones que guian o definen el deseo sexual.

Si bien, en las obras que nos conciernen, Clavel y Hernandez se acercan al motivo de la creacion de vida artificial, las narraciones no se expanden con detalladas descripciones de los procesos tecnicos involucrados en la produccion de las munecas o con reflexiones sobre los peligros de transgredir las leyes naturales. De hecho, las indicaciones de que estas realmente pueden estar vivas no solo son sucintas, sino que, por su mayor parte, estan intencionalmente oscurecidas con un tinte de ambiguedad, que mantiene los relatos en un espacio liminal entre fantasia y CF. Tenues, casi imperceptibles movimientos que sorprenden a los protagonistas, reforzados por observaciones que insinuan un elemental grado de autonomia por parte de las creaciones, son parte del sutil tejido informativo que proporcionan las dos obras:

Tambien es cierto que cada vez eran mas flexibles y complacientes [...] y no podia cumplirle a cada una [...] A su modo silencioso me lo hacian saber: un descendimiento de parpados inesperado, el movimiento lateral de un rostro como negandose a participar en los rituales y en los juegos (Clavel, 2007, p. 94).

[...] miro fijamente la muneca y le parecio tener, como otras veces, la sensacion de que ella se movia. No siempre estos movimientos se producian en seguida; ni el los esperaba cuando la muneca estaba acostada o muerta; pero en esta ultima se produjeron demasiado pronto; el penso que esto ocurria por la posicion, tan incomoda, de la muneca; ella se esforzaba demasiado por mirar hacia arriba; hacia movimientos oscilantes, apenas perceptibles; pero en un instante, en que el saco los ojos de la cara para mirarle las manos, ella bajo la cabeza de una manera bastante pronunciada (Hernandez, 1983a, p. 182).

Esta reserva para comprometerse con la parte mas "dura" del discurso cienciaficcional es una de las constantes recurrentes en las variantes de la modalidad en el continente hispanoamericano. Mas que centrar el foco de atencion en los procedimientos y el lexico de las ciencias--direccion mas comun en las variantes estadounidenses, por ejemplo--, los escritores de la region han optado por explorar las consecuencias que a nivel individual o social se desprenden de la implementacion de tales operaciones, asi como de las ambiciones demiurgicas de los protagonistas, predominantemente masculinos, que lideran los proyectos (Cano, 2006, capitulo 1).

La contribucion de Las Violetas a la CF hispanoamericana no se reduce a revitalizar el interes en la obra de Hernandez o a cimentar una via de relaciones intertextuales que favorece la consolidacion de un canon para la modalidad. Un aspecto importante en la reescritura que Clavel hace de "Las Hortensias" es el de situar el centro de atencion en las relaciones de poder fundadas alrededor de las nociones de "sexualidad" y "genero", dos construcciones culturales que han experimentado profundas revisiones con la diversificacion de la CF en anos recientes. En particular, mediante la actualizacion critica de la manera en que se representan tales relaciones en "Las Hortensias", Las Violetas pone en narrativa una variacion de lo que Edward Said, en su estudio sobre las ficciones narrativas orientalistas, califica como "fantasia masculina de poder", una sexualizacion cultural que trasciende los propositos fundamentales de objetivacion, posesion y control, para implementar una autoidentificacion con estas operaciones por parte del Otro feminizado. Segun Said, una estrategia recurrente del discurso poscolonial es la composicion de ficciones en las que se perpetuan y legitiman los mas comunes estereotipos genericos. En tales textos, las mujeres se presentan como "[criaturas] de una fantasia masculina de poder. Expresan una sexualidad ilimitada, son mas o menos estupidas y, sobre todo, se muestran dispuestas" (1979, p. 207). (8) Aunque, en principio, la propuesta de Said se oriento especificamente a develar el procedimiento como componente central de los discursos imperialistas neocoloniales, se ha convertido en un concepto de central importancia en la revision de producciones culturales bajo la critica feminista.

Por supuesto, la epoca y el lugar de publicacion y, mas importante aun, el hecho de ser una novela escrita por una mujer, implican variaciones significativas con respecto a la configuracion de la fantasia de poder que se materializa en el relato de Hernandez. La eleccion de la voz narrativa en Las Violetas refuerza la perspectiva masculina dominante en "Las Hortensias", mediante el uso de un narrador autodiegetico, opcion que contrasta con la narracion en tercera persona por la que opta el uruguayo. (9) En adicion, la novela de Clavel aborda de manera menos ambigua, que el relato de Hernandez, el dominio de las desviaciones del deseo sexual. De hecho, desde el primer instante en que el lector se enfrenta a la desafiante cubierta del libro, una fotografia en blanco y negro tomada por el prestigioso fotografo mexicano Rogelio Cuellar, la reaccion de perturbacion resulta inevitable. La camara conduce la mirada a las piernas abiertas de una joven de edad indeterminada, tendida sobre un sembrado de hortensias. La exclusion del rostro y la falda escolar recogida en la cintura dirigen sin reservas el centro de atencion hacia los organos sexuales, apenas encubiertos por un pantaloncito de encaje y ofrecidos como una provocacion en las diversas acepciones del termino. (10)

Portada, tematica, discurso y referencias extratextuales, todo el conjunto de la novela se dispone como una diseccion de los modos en que la mirada, el deseo y el control genital construyen imagenes deformadas del cuerpo y la sexualidad femenina. Coherente con esta aproximacion, la novela lleva al extremo la presentacion bidimensional de los roles femeninos, los cuales se tratan como simples mecanismos argumentales, sin agencia para tomar decisiones, mostrar emociones y determinar sus propios destinos.

Sea que tal postura se interprete como una inversion critica del feminismo o como posfeminismo en su mas esceptica acepcion, lo que si resulta evidente es que Las Violetas narrativiza la transicion de la ilusion utopica de una fantasia masculina de poder a un escenario con inflexiones distopicas, en la que los deseos de Julian, Klaus y Hernandez se observan a traves de un prisma de descomposicion moral, en la que el individuo interioriza y despliega la sintomatologia del deterioro social.

En esta instancia de la novela, el estado mental en general (state of mind) al que Margaret Atwood alude como uno de los factores de la construccion ustopica (2011b) asume una posicion central, por la importancia que se le asigna al rol del individuo en la reproduccion de ideologias y pautas de comportamientos latentes, en una cultura que, a la vez que provee los mecanismos que posibilitan su implementacion, suministra los engranajes para penalizarlos. Tal contradiccion materializa el declive de la ilusion utopica de los personajes masculinos, quienes se esfuerzan por disponer un mundo ideal autonomo, aislado de la referencialidad extratextual, en el que pueden realizar sus fantasias, mientras forcejean con la obligacion de mantener sus acciones dentro de limites legales, morales y eticos.

En todo esto, el tratamiento del tiempo en la novela resulta de capital importancia. Uno de los rasgos de la CF es que, en su busqueda por desfamiliarizar y reestructurar nuestra experiencia del presente, segun lo expone Fredric Jameson (1982, p. 151), la CF pone en primer plano una profunda conciencia de la categoria temporal, que trasciende la organizacion cronologica en el relato. En efecto, la CF situa la problematica del vinculo entre tiempos externos (el tiempo del escritor, el del lector y el momento historico) y tiempos internos (inscritos en el relato y constituidos por los tiempos de la historia, del discurso y de la escritura) en el nivel mas superficial de la fabula, donde resulta inevitable el procesamiento consciente por parte del receptor.

Las Violetas recurre a varios procedimientos que tienden a suspender la percepcion del fluir temporal y que, en consecuencia, deshistorizan la narracion, distanciandola del contexto. Entre estos destacan el enfasis en el discurso mitologico, que intenta explicar las pulsiones que motivan la conducta de los individuos (justificacion del deseo tantalico como manifestacion de un mito cultural); la ruptura con marcadores de localizacion que le proporcionen historicidad a la narracion, y la intertextualidad artistica y literaria, con la que el texto constantemente llama la atencion sobre su caracter estetico. Una vez que la escritura se instituye en punto de referencia, las divergencias entre instancias temporales desaparecen, con lo que no es posible establecer una clara distincion entre presente, pasado y futuro.

La narracion atemporal, tras la que se resguarda la fantasia de poder que hemos venido discutiendo, contrasta diametralmente con la direccion mas comun en las utopias escritas por mujeres, las cuales, como plantea Dunja Mohr, "Difieren significativamente de las utopias masculinas en terminos de contenido narrativo. Tematicamente, las utopias feministas cambian el enfoque hacia la realidad femenina y hacia la vida cotidiana" (2005, p. 24). (11) El enfasis en el presente y en las intersecciones con lo real, caracteristico de las utopias feministas, se substituye en Las Violetas por un enfoque en la representacion de la mujer como un constructo social determinado por roles genericos rigidos y por expectativas masculinas. Como resultado, la obra de Clavel desafia con insolencia los discursos ficcionales que caracterizan a las mujeres como repositorios de los valores morales que sostienen los principios de constitucion y continuidad de la sociedad patriarcal. En su lugar, la representacion del cuerpo femenino objetivado, deformado, fragmentado y violentado, posicionado en una suerte de vacuum historico-social, sirve como brutal recordatorio de las multiples formas de control, individual e institucional, de las que la mujer es victima.

Lusus naturae

[...] how far can humans go in the alteration department before those altered cease to be human? Which of our features are at the core of our being? What a piece of work is man, and now that we ourselves can be the workmen, what pieces of this work shall we chop off?

Margaret Atwood

Teresa P. Mira de Echeverria es parte del muy reducido numero de escritoras hispanoamericanas cuya produccion narrativa se orienta principalmente a la CF. Este interes excede, ademas, los limites de la obra literaria. Tanto su blog personal, como sus entrevistas y reflexiones teoricas muestran una vision decididamente comprometida con la modalidad.

Hasta la fecha, la autora argentina ha publicado las novelas Lusus naturae (2016), El tren (2016) y Antumbra, Umbra y Penumbra (2018), ademas de un extenso numero de relatos divulgados en revistas como Strange Horizons, Axxon, Super Sonic, nm, Valinor, Proxima, Revista Digital miNatura, Ficcion Cientifica y Opera galactica.

El cuento "Memoria", publicado en Terra Nova. Antologia de ciencia ficcion contemporanea y finalista del Premio Ignotus en 2013, fue reeditado como libro independiente por la editorial estadounidense Upper Rubber Boot Books. Su relato "La Terpsicore", ganador de la convocatoria "Alucinadas. Antologia de relatos de ciencia ficcion escritos por mujeres", fue incluido en un numero especial de la prestigiosa revista online norteamericana Strange Horizons. (12)

Lusus naturae, (13) la novela en la que nos concentramos en las siguientes paginas, es una extrapolacion, proyectada 40.000 anos, en un futuro en el que los seres humanos deben adaptarse a las condiciones de vida en sistemas. Dispersos por la galaxia, ya no quedan pueblos reconocibles como humanos.

Inspirados por una profecia que vaticina un ser humano intergeneracional eterno, el clan Irara, una familia genericamente neutra, se propone producir el "homo originalis" en un proceso endogamico que excluye la reproduccion sexual. En el presente de la narracion, Simeon y su hijo Chaske han creado a Marama, un individuo que no evoca la humanidad en su forma fisica, pero si en ciertos rasgos caracterologicos. Sin embargo, encaran un problema: solo familias sexuadas y exogamas pueden reproducirse de forma indefinida. Enfrentados a la disyuntiva de mezclarse o morir, Simeon y Chaske inician la busqueda de un alienigena que les permita resolver el impedimento. Su recorrido los lleva al planeta R'li, donde rescatan al unico sobreviviente de una masacre organizada por otro clan neutro, en busca de consumar la misma profecia. Tore Q'om, el ejecutor de la matanza, implanta su sangre en un nino, anticipando que los Irara lo rescataran y lo haran renacer en su clan. El pequeno Sarraillarotz y su padre-hermano Chaske engendran una criatura que recibe el nombre de Quimera.

Mientras mas se acerca a la complecion del proyecto, Quimera descubre que en su obsesion por recuperar el pasado, los Irara perdieron de vista el real objetivo de la busqueda de humanidad:
   Si puedo darles a los hombres la patencia de que en cada uno de
   nosotros se esconde el ser humano original, sin importar nuestra
   cultura, nuestra forma de reproduccion, nuestra eleccion de vida,
   nuestro modo de pensar, nuestra forma grifica; entonces habre
   tenido exito (2016, p. 157).


Al final del relato, con la mediacion de una burbuja-nave espacial, Quimera y Marama se transforman en una crisalida de la que surge Zoe, un hombre puro como los que dieron origen a la humanidad.

El preambulo de la novela precisa que la expresion "Lusus naturae" describe un "capricho de la naturaleza; [una] criatura deforme o extranamente marcada; [una] monstruosidad; [un] bicho raro". De empleo comun entre los naturalistas del Renacimiento, la frase se usaba para calificar ciertas "excentricidades" de la naturaleza, fenomenos como restos fosiles, caballos de mar, gigantes o cochas marinas, no explicables a nivel natural y que, en consecuencia, no encontraban un lugar en las taxonomias anteriores a Carl von Linneo. (14) La expresion se ha hecho de uso habitual para referirse a modelos extremos de otredad.

A primera vista, las diferencias entre las dos obras que nos conciernen son bastante amplias. En marcado contraste con el sutil acercamiento empleado en Las Violetas, Lusus reivindica, desde su inicio, su afiliacion a la CF. Mientras la narracion intimista de Clavel se instala en un presente que no difiere esencialmente de la temporalidad extratextual para indagar los oscuros intersticios del deseo sexual, Lusus se abre al espacio exterior, con un proyecto totalizador en el que un tejido de referentes mitico-religiosos se da a la tarea de explorar construcciones de tipo binario (evolucionismo y creacionismo, naturaleza y artificio, ciencia y arte), a la vez que se problematizan nociones como "origen", "individualidad", "genero", "sexualidad" y "tiempo". Si a esto le agregamos que, por su caracter de extrapolacion futurista, los referentes cognitivos y la terminologia se sostienen en una difusa referencialidad, nos hallamos en presencia de una obra exigente en su lectura, que abiertamente proclama su ascendencia cienciaficcional.

Esta posicion de las dos obras con respecto a la modalidad de la CF nos permite identificar otro contraste sobre la diferencia de tradiciones escriturales en que se insertan. En su dialogo con "Las Hortensias", Las Violetas reivindica una tradicion que se mueve en el espacio ambiguo entre lo fantastico y la CF en la literatura hispanoamericana. Las explicitas conexiones con el relato de Hernandez atraen la atencion sobre la problematica de la influencia en la construccion canonica de la CF regional. Lusus, en cambio, sigue una via muy poco transitada en la narrativa hispanoamericana. Como extrapolacion futurista que intenta dar cuenta de las particularidades de un universo transhumano, la obra inicia un dialogo con famosos escritores de CF especulativa. Entre otros, Mira de Echeverria alude a su interes por escritores como Frank Herbert, Roger Zelazny, Philip K. Dick, Ursula LeGuin y Philip Farmer, quienes abordan tematicas relacionadas con la antropologia filosofica, la filosofia de la religion y el inconsciente estructural (Giorno, 2013).

Un tercer contraste es que Las Violetas situa su propuesta en un espacio liminal entre utopia y distopia, tomando como punto de referencia el deseo individual como concrecion de comportamientos que constituyen la base del tramado social de relaciones de genero. Lusus, por su parte, plantea interrogantes y postula respuestas de tipo ontologico, que se proponen dar cuenta de la humanidad como una estructura: ?que o quienes somos? ?Hacia donde vamos? ?Que define el nivel de humanidad de un individuo o grupo? ?Que posicion tiene la etica cuando se trata de recuperar el sentido de lo humano? La consecuencia mas significativa de estas dicotomias es que, al contrario de la novela de Clavel, la cual se enfoca en un individuo intentando justificar la ruptura del entramado moral, Lusus complementa las discusiones filosofico-religiosas con mensajes moralizadores basados en la inclusion y la diversidad.

Dos aspectos en los que coinciden ambos relatos es, primero, el constante movimiento de ida y vuelta entre configuraciones utopicas y distopicas y, segundo, la anulacion de la mujer como sujeto activo en los universos narrativos. Como se indicaba en la seccion previa, Ana Clavel construye un mundo altamente autorreferencial, en el que los personajes masculinos aspiran a satisfacer fantasias de poder apuntaladas en la mas extrema objetivacion de lo femenino. Un narrador autodiegetico y una focalizacion interna convalidan la fluctuacion ustopica con la que la novela cuestiona la responsabilidad personal y su impacto en la degradacion estructural de la sociedad.

Por su lado, Lusus parte del supuesto de que el exodo que impulsa el desarrollo de la humanidad grifo es el resultado de una catastrofe indeterminada en el planeta de origen. Los ajustes a las condiciones de vida en otros mundos es una accion forzada por la necesidad de supervivencia, y uno de sus resultados a nivel ontologico es el sacrificio de los referentes de lo que significa ser humano.

Si bien, en principio, tal adaptacion indica una alternativa ideal que permite concebir un futuro utopico en el que, simultaneamente, se conjugan y se protegen humanidad y naturaleza, la idea que se refuerza es que la variedad y la ausencia de uniformidad tampoco generan un ambiente de valores y aspiraciones compartidas, ni mucho menos propician armonia y libertad. En realidad, los pocos planetas habitados que se describen en la novela se caracterizan por retraso, desorden, y por una proliferacion de alteraciones geneticas que en el marco del dogma religioso ocasionan discriminacion y violencia.

La funcion cardinal de los "misticos", especie de programa purificador del que hacen parte Simeon y Chaske, es la de la perpetuar la humanidad, segun la prescribe una Antigua Biblia Astronomica (aba). Sin embargo, en contravencion con el paradigma que domino las primeras oleadas del exodo humano al espacio interior--"renunciar a su pureza en favor de su diversidad" (2016, p. 19)--, los misticos optan por un sistema de purificacion genetica que busca reinstaurar una matriz original de tipo biologico.

De hecho, a pesar de la variedad reproductiva a la que con frecuencia alude el relato, lo unico que se articula a un orden aceptable para el objetivo de pervivencia como especie son los nucleos familiares endogamicos, en los que destaca la completa desaparicion de lo femenino, tanto como personajes individualizados, como en funciones concernientes a los procesos de gestacion y crianza. Como es de esperar en un universo tan heterogeneo, los procesos reproductivos se diversifican y en la abrumadora mayoria de las alternativas que se mencionan, la contribucion de la mujer resulta superflua.

Las familias neutras, por ejemplo, punto de vista dominante en la narracion, se reproducen mediante una mezcla de clonacion y de cuidadosamente seleccionados injertos de adn; en otros casos, censurados por los misticos como aberraciones degenerativas, se ejecutan cruces en los cuales individuos de una expresion sexual definida (neutros, trinos, etc.) son engendrados bajo el codigo de otra, procedimientos que, a la vez que permiten conservar rastros geneticos del mundo natural en el planeta originario, eliminan por completo la intervencion de lo femenino.

Una contradiccion fundamental que plantea la construccion del universo narrativo de Lusus es que la ruptura de la estructura binaria para configurar sociedades basadas en la multiplicidad generica se desarticula a nivel discursivo, por cuanto las relaciones entre individuos se representan con un lenguaje de marcas referenciales estrictamente masculinas. En las 175 paginas que conforman la novela, solo se encuentran siete instancias en que se establece la existencia de mujeres, ninguna de las cuales resulta de particular importancia en el desarrollo de las acciones. En general, las exiguas referencias se emplean para enfatizar los alcances de los programas geneticos de las familias neutras, o sirven para justificar juicios concernientes con la condicion de la humanidad en el presente de la narracion:

[...] entre doscientos mil millones de hombres, mujeres, neutros, bios y trinos, los esperaba su hijo (2016, p. 19).

Cada ciudadano humano, no importaba su forma grifica o su eleccion de genero (bio, trino, hombre, mujer o neutro), ostentaba como marca de fe y meta ultima, el cumplimiento del maximo mandato humano: la eternizacion del hombre (2016, p. 41).

Ninos, mujeres, hombres, todos [masacrados] por igual (2016, p. 54).

[Quimera es] bello como un neutro, radical como un macho, misterioso como una hembra (2016, p. 131).

[Marama no es] ni macho ni hembra (2016, p. 140).

[...] hermoso en su extraneza, imposible de decidir si [Zoe] era neutro, femenino o masculino (2016, p. 171).

?Un nombre? ?Al primer ser humano? ?Y sin poder definir si era el o ella o lo? (2016, p. 172; en todas estas citas, enfasis anadido).

La inclusion de tales generalizaciones acentua y afirma el punto de vista androcentrico que permea el relato. La busqueda del "homo originalis", objetivo ultimo de la familia Irara, se haya circunscrita por la reduccion del linaje familiar a individuos que se autoidentifican con lo masculino (abuelo, padre, hijo, hermano), por la institucion de lineas genealogicas patrilineales con reminiscencias biblicas (Irara/Lem/Ndura/Elur-hontz/Simeon/Chaske/ Marama), y con un doble discurso que exalta la variedad generica de los conglomerados humanos, pero que restringe las interacciones familiares a consanguinidad entre hombres.

La muestra mas extrema de este acercamiento se concreta en los actos de gestacion y alumbramiento de Quimera y Zoe, engendrados sin intervencion femenina, con procedimientos que evocan los relatos mitologicos de la concepcion de Dioniosos (Zeus toma el nino ya concebido por Semele y lo injerta en su muslo) y de Atenea (Zeus devora a Metis para evitar el nacimiento de su hija, quien mas tarde surgiria de la cabeza del dios).

Lo anterior establece unas condiciones de lectura que producen una sensacion de incomodidad analoga a la que describiamos en Las Violetas; pero a diferencia de la novela de Clavel, la cual expone modelos de comportamiento culturalmente proscritos, aunque reivindicados textualmente como manifestaciones de tipo estructural imbricadas en los individuos, en Lusus, la perturbacion resulta de la ruptura con un sistema binario de genero y sexualidad que se contradice al interior del texto con la afirmacion de lo masculino como procedimiento regulador y normalizador, lo cual lleva la propuesta a un sistema analogo al que se esta problematizando.

Otro aspecto a considerar es que el proyecto escritural de Lusus contribuye a la expansion de los margenes de la CF hispanoamericana, con la incorporacion de nociones como "transhumanismo" y "poshumanismo", un aporte que no solo afirma las relaciones entre utopia y distopia en la generacion de posibles escenarios evolutivos para la humanidad, sino que tambien establece la interseccion de tecnologia, literatura y filosofia, en un designio de pretensiones predictivas.

Como una concrecion del imaginario utopico que comenzo a abrirse paso en el pensamiento intelectual de la segunda mitad del siglo XX, Michael Hauskeller define el transhumanismo como

[...] una vision particular del mundo y de nuestro lugar en el, segun la cual nosotros, no como individuos sino como especie, estamos destinados a ser mucho mejores de lo que actualmente somos.

La asuncion general es que [...] lo que realmente somos es aquello en lo que podemos transformarnos. Todavia estamos creciendo. El verdadero ser humano aun esta por crearse. Y nosotros mismos lo hemos de crear (citado por Cox y Levine, 2016, p. 76). (15)

En contraste con el optimismo que sustenta el acercamiento transhumanista, el poshumanismo se inclina por un tono mas apocaliptico en su apreciacion del impacto de la tecnologia en el futuro del mundo natural y humano. Las disquisiciones poshumanistas se dan a la tarea de resolver inquietudes ontologicas sobre los significados y alcances del concepto de humanidad, en un periodo de rapidas transformaciones tecnologicas. Pero, a diferencia de la esperanza utopica que distingue al transhumanismo, el poshumanismo se inclina a magnificar las circunstancias que se extrapolan, generando una apreciacion mas pesimista, que se materializa en una perspectiva distopica.

Aunque, obviamente, las teorizaciones no siguen parametros homogeneos, uno de los rasgos del poshumanismo, en que la mayoria de los estudios coinciden, es la tendencia a problematizar las limitaciones del pensamiento binario jerarquico y a plantear alternativas a "Las dicotomias entre mente y cuerpo, animal y humano, organismo y maquina, publico y privado, naturaleza y cultura, hombres y mujeres, primitivo y civilizado" (Haraway, 1990, p. 205), (16) parte de la extensa lista de contradicciones en las que se desenvuelve la humanidad grifo.

Adicionalmente, el tratamiento de genero y sexualidades poshumanas, segun se representa en la novela, propone especulaciones epistemologicas y eticas contrastivas en un constante fluir entre utopia y distopia. Por un lado, la novela imagina nuevos modelos de genero e identidad sexual, que resultan de una hibridez natural-tecnologicahumana. El resultado es que se problematizan nociones como "humanidad", "originalidad", "normalidad", principios que tradicionalmente sostienen las nociones de "normatividad" y "jerarquias" (con consecuencias en cuanto a superioridad racial y discriminacion cultural). Por otro, la alineacion con los principios del dogma religioso establecido por ABA, y la adopcion de un discurso y tematicas que excluyen casi en totalidad la presencia y la agencia de lo femenino, completan un circulo en el que pasado, presente y futuro convergen en una ambigua estructura ustopica.

Conclusion

Un interrogante que deja la lectura de Las Violetas y Lusus es el de por que, en un periodo en que la CF se ha dado a la tarea de construir universos distopicos donde las mujeres reivindican el rol de heroes (The Hunger Games de Suzanne Collins, 2008, por ejemplo), Ana Clavel ofrece una propuesta en la que se despoja a la mujer de toda agencia, mientras que Mira de Echeverria la remueve casi por completo de su novela.

Si bien las dos aproximaciones parecerian validar los principios en que se sostienen las relaciones de genero en sociedades patriarcales, con la apropiacion de puntos de vista y perspectivas masculinas, en ambos casos las autoras recurren a estrategias de desfamiliarizacion textual, que imponen una lectura critica de parte de los receptores. De acuerdo con Grace Martin, tal acercamiento no es inusual en las escritoras de CF en Latinoamerica:

A pesar de las variaciones de enfoque con respecto al genero y las sexualidades poshumanas en los autores latinoamericanos, una tendencia parece consistente: los autores hombres se adhieren a estereotipos de genero escritural--aunque no necesariamente de genero sexual--, mientras que las mujeres han tratado los tropos de la ciencia ficcion y las representaciones de genero de una manera mas experimental (2015, p. 249). (17)

En Las Violetas, Ana Clavel ejecuta una reificacion de lo femenino, en la que lo socialmente establecido en el contexto de las relaciones sexuales se carga de contenidos distopicos centrados en la degradacion moral y en las implicaciones a nivel de relaciones genericas de poder. Para ello, la obra se torna sobre si misma, con el empleo de estrategias como la reclusion de los individuos, la separacion del contexto social, la autorreferencialidad e intertextualidad, con las que las fantasias de poder llevan en si mismas el germen de su propia destruccion.

En Lusus, por su parte, Mira de Echeverria construye un universo aparentemente solido, que no requiere de la participacion de la mujer para la busqueda idealizada del retorno al origen. Su apertura a espacios, temporalidades y realidades alternativas, que toman en consideracion multiplicidad de variantes, se revierte mediante la validacion de lo masculino como unico punto de vista valido.

Finalmente, el trabajo de las dos escritoras evidencia la intencion de eludir las vias mas transitadas, optando por proyectos escriturales que ofrecen intrigantes alternativas para el desarrollo de la CF hispanoamericana en el siglo XXI

Recibido: 03/09/2018 | Revisado:09/10/2018 | Aceptado:06/11/2018

DOI: 10.17230/co-herencia.16.30.5

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Luis C. Cano *

lcano@utk.edu

* Profesor de espanol y director asociado del Departamento de Lenguas y Literaturas Extranjeras Modernas, University of Tennessee, Knoxville, Estados Unidos.

(1) Traduccion propia del original: "Science fiction is called a 'genre' and dismissed from the canon of literature. Good science fiction writers, men and women, are pushed aside. Like women, they tend to be conveniently forgotten. And we are losing very good novels by doing that. All science fiction is treated as if it were inherently second-class. You could call it 'the feminization of science fiction'".

(2) El termino "formulaico" describe modalidades escriturales como el relato detectivesco o las historias de horror que recurren al uso de convenciones narrativas familiares a los lectores. Por lo general, las narrativas formulaicas se perciben como modelos escriturales que proporcionan relajacion, entretenimiento y escapismo. Para mayor ampliacion del tema, vease el estudio de John Cawelti (1976).

(3) La generalizacion puede hacerse extensiva a todos los escritores, mujeres y hombres, que escriben CF en Hispanoamerica.

(4) Traduccion propia del original: "[A] word I made up by combining utopia and dystopia --the imagined perfect society and its opposite--because, in my view, each contains a latent version of the other".

(5) No es Atwood la unica critica que propone el fluir entre modalidades. Raffaella Baccolini (2004), por ejemplo, tambien sugiere la coexistencia textual de utopia y distopia.

(6) "Las Hortensias" se publico por primera vez en diciembre de 1949, en la revista montevideana Escritura. En diciembre de 2013, la editorial El Cuenco de Plata lanzo una adaptacion a historieta, con dibujos de Renzo Vayra.

(7) Con respecto a la interseccion de modalidades escriturales, Mira de Echeverria hace referencia a Roger Zelazny, quien "decia que el escribia ciencia ficcion y fantasia indiscriminadamente y que las mezclaba, no porque fuesen la misma cosa sino, justamente, porque no lo son" (en Giorno, 2013).

(8) Traduccion propia del original: "[creatures] of a male power-fantasy. They express unlimited sexuality, they are more or less stupid, and above all they are willing". Said analiza esta figura como concrecion de una fantasia occidental, que sexualiza y feminiza el Oriente con propositos de posesion y dominacion.

(9) La eleccion de la tercera persona por parte de Hernandez es particularmente llamativa, por cuanto es una estrategia empleada con muy poca frecuencia en sus relatos. Por lo general, el escritor escribe predominantemente en primera persona.

(10) Segun explica Clavel en una entrevista para Alberto Aranda, el grupo Sanborns se nego a distribuir la novela debido a lo explicito de la portada. "Hay una cuestion muy delicada que es que Sanborns se esta convirtiendo entonces en una especie de papa moral para decir que es lo que esta bien y que es lo que no, y nos convierte al publico en general en una suerte de minusvalidos morales y mentales" (citado por Lavery, 2013, p. 163). En "Ana Clavel's Las Violetas son flores del deseo and peritextuality", Jane Lavery (2013) efectua un cuidadoso analisis de los elementos peritextuales de la novela de Clavel.

(11) Traduccion propia del original: "significantly differ in terms of narrative content from male utopias. Thematically, feminist utopias shift the focus to female reality and to everyday life".

(12) La informacion biografica y bibliografica procede del blog personal de la autora (Mira de Echeverria, 2018).

(13) No confundir con el relato del mismo nombre, incluido en la coleccion Stone Mattress (2014) de Margaret Atwood.

(14) Para un detallado estudio de la evolucion y uso del concepto, referirse al articulo de Findlen (1990).

(15) Traduccion propia del original: "a particular view of the world and our own place in it, according to which we, not as individuals, but as a species, are destined to become far better than we currently are.

The general assumption is that [...] what we really are is what we can turn ourselves into. We are still growing up. The true human is still to be created. And it is to be created by us".

(16) Traduccion propia del original: "The dichotomies between mind

and body, animal and human, organism and machine, public and private, nature and culture, men and women, primitive and civilized".

(17) Traduccion propia del original: "Despite all the variations in Latin American authors' approaches to posthuman gender and sexualities, one trend does seem consistent: male authors stuck to genre--though not necessarily gender--stereotypes, while women authors treated both traditionalscience fiction tropes and gender representations in a more experimental manner".
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Author:Cano, Luis C.
Publication:Revista Co-herencia
Date:Jan 1, 2019
Words:8094
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