Printer Friendly

Mujeres, escritura y colonialidad. Imagenes sobre mujeres en Diego de Rosales y Francisco Nunez de Pineda y Bascunan.

INTRODUCCION

En el ano 1981 se publico un estudio llamado "La mujer en el Reyno de Chile" realizado por Sor Imelda Cano Roldan, religiosa mercedaria, quien se concentro en descifrar diferentes aspectos de la vida de la mujer durante el periodo colonial, particularmente de la mujer espanola y criolla (1). Esta perspectiva ha marcado una pauta pues, de algun modo, ha sido la tendencia en las investigaciones de Historia Colonial sobre la mujer: trazar su lugar entre cumulos de historias de hombres. Considerando esto, lo que se pretende poner en discusion en este articulo no es la historia de la mitad invisible de la humanidad, parafraseando al historiador chileno Luis Vitale (2), sino reflexionar en torno a la posibilidad de pensar a las mujeres como sujetos coloniales desde un lugar diferenciado a partir de su inscripcion en tipos narrativos especificos, con el objeto de plantear un vinculo entre los tipos de materiales con los que se trabaje y los sujetos que de ellos se pueden desprender. Esto dado que nos parece que el objetivo politico que discurre tras la Historia de las Mujeres, vale decir el rescatarlas y relevarlas como sujetos historicos, merece ser revisado de acuerdo a las posibilidades de interpretacion que presentan los materiales desde los cuales se pretende sacarlas de su mutismo historiografico. Para esto se analizan dos textos coloniales especificos: La Historia Jeneral del Reino de Chile escrito por el padre jesuita Diego de Rosales y El cautiverio Feliz de Francisco Nunez de Pineda y Bascunan, con el fin de reflexionar en la posibilidad de pensar a las mujeres como sujetos historicos en su particular situacion de colonialidad, analizando discursos a traves de los cuales se lee a la mujer colonial situada en medio de esta compleja trama de repertorios y de sentidos. Para ello, en primer lugar se situa algunas aproximaciones historiograficas nacionales, luego se revisan conceptualmente las categorias que se pretende articular en esta reflexion, para asi poder dar paso al analisis de las imagenes presentes en los discursos de los que se hace cargo esta investigacion, reflexionando en torno a los limites interpretativos que es necesario considerar y que abren una serie de interrogantes acerca de las posibilidades de pensar a las mujeres coloniales a partir de ellos.

ESCRITURAS DE MUJERES

Los antecedentes nacionales en torno a la investigacion del periodo han tenido una preferencia por la historia de las mujeres sobre los estudios de genero. La decada de los noventa fue prolifica para las investigaciones que intentaron incorporar la parte femenina de la historia. En la facultad de Filosofia y Humanidades de la Universidad de Chile se organizaron Jornadas de Historia de la Mujer en las que hoy se reconocen las tematicas que fueron abordadas y los documentos desde los que se construyo esta narrativa historica. Estas aproximaciones oscilaron entre documentacion que hablaba indirectamente de ellas, o aquella en la que se procuro encontrar su propio lugar de enunciacion.

Este segundo tipo de abordaje, si bien se hizo cargo de buscar y encontrar lugares de enunciacion propia dificiles de rastrear cuando se trata de grupos que ocupaban lugares secundarios en condiciones de dominacion y hegemonia, privilegio el estudio de mujeres blancas y criollas por sobre la actuacion de las mujeres de casta. El primer gran tema tratado fue el de los ideales femeninos y las conductas esperadas de las mujeres en el periodo estudiado. Consuelo Figueroa abordo este tema a partir de juicios por incumplimiento de esponsales (3). Tambien se desarrollaron estudios que buscaban matizar los estereotipos tradicionales de la mujer, iluminando aspectos desconocidos de sus vidas a partir de cartas o testamentos. Paulina Zamorano se dedico a ver su actuacion por medio de testamentos de mujeres de la elite colonial, sosteniendo que en ellos es posible observar practicas de sostenimiento y apoyo permanente interpretadas como mecanismo de solidaridad parental tendiente a mantener la cohesion social y economica de su linaje (4). Con una mirada similar, el historiador

Igor Goicovic estudio por medio de testamentos femeninos del area agricola de Illapel practicas de reciprocidad entre ellas (5). Sergio Vergara se ocupo de estudiar el epistolario femenino por medio del cual, de acuerdo a su interpretacion, aparece un ser femenino volcado no solo a lo domestico y lo sentimental sino que tambien a la economia familiar o la discusion politica (6). Continuando con este balance, Lucia Invernizzi junto con un equipo interdisciplinario de trabajo realizo un estudio sobre testamentos de mujeres en Chile durante el siglo XVII, donde se aplicaron metodologias novedosas para la historiografia del momento, como la filologia y el analisis discursivo, mostrando su amplitud tematica y relevando a las mujeres como actores importantes (7). Del mismo periodo y de los mismos documentos se hizo cargo Ximena Cortez quien revelo aspectos desconocidos de la vida al interior de un claustro chileno (8). Desde las causas judiciales se centraron en aquellos procesos en donde las litigantes fueron mujeres, buscando relevar desde ahi la vision femenina del mundo y su experiencia con la violencia. Ximena Azua analizo las practicas judiciales coloniales de mujeres a traves del caso de la Marquesa de Corpa, estudio que, nuevamente, se centro en una mujer blanca y de elite (9). Mientras que Maritza Carrasco estudio la violencia conyugal, identificando a la mujer como la victima mayoritaria del abuso, situando este fenomeno en un esquema de agresion cultural e ideologica mas amplia y que tenia relacion con la discriminacion de genero (10). Finalmente, Alejandra Araya reflexiono en torno a las mujeres en el contexto de una sociedad tradicional, cuestionando las maneras en que podemos delinear sujetos femeninos en periodos del pasado, indagando en las categorias con las cuales puedan ser identificadas como tales y en la medida en que esos parametros eran asumidos como un "deber ser" (11) (1999).

Las mujeres pertenecientes a otras castas han sido estudiadas desde otro tipo de documentacion en esta busqueda de "incorporacion de 'la mujer' como sujeto social historico a las bibliografias especializadas" (12). Margarita Iglesias en diversos estudios se ha hecho cargo del lugar de las mujeres en el periodo colonial por medio de documentos diversos. Analizo las normativas sobre el matrimonio por la cual se buscaba preservar la pureza de sangre, y en donde las mujeres indigenas aparecen como agentes del mestizaje (13). Tambien estudio la situacion de la mujer indigena (y de otras castas como mestizas, mulatas y negras), relacionandola a los sistemas de trabajo imperantes para ver los cambios y transformaciones que significaron para ellas en sus relaciones familiares (14). El objetivo de rescatar a las mujeres como sujetos historicos por medio de estos documentos "indirectos" quedo explicitado en la publicacion de las ponencias leidas en el seminario internacional Cuerpos sexuados, trabajo y violencia. Registros y representaciones en el capitalismo industrial en donde en el marco de preguntas y respuestas, afirmo que su objetivo era "ver quienes son las mujeres coloniales" (15). Otras investigadoras tambien se sumergieron en esta tarea y entre las investigaciones el lugar del matrimonio como norma y prescripcion de comportamientos para las mujeres fue fundamental: Rosa Soto se ocupo de estudiar las relaciones maritales y la sexualidad de las mujeres negras durante la Colonia, introduciendo a la mujer de color en las preocupaciones historiograficas del periodo colonial (16). Patricia Pena, por su parte, lo hizo por medio de literatura prescriptiva que buscaba imponer modos de comportamiento a las mujeres (17).Un par de anos antes, Ana Maria Nazar se concentro en la institucion del matrimonio, afirmando que fue una institucion fundamental para mantener status, poder politico y economico en la sociedad chilena a mediados del siglo XVIII (18). Rebeca Alegria trato el tema de las mujeres cautivas en la frontera araucana durante el siglo XVII, reconociendo ese fenomeno como un factor que prolongo la guerra de Arauco y que contribuyo al mestizaje, donde su principal fuente la constituyeron los cronistas y documentos de la epoca que, refiriendose al conflicto belico, aludieron a la mujer en cautiverio (19).

Aunque la Historia de las Mujeres tenga diversos enfoques y temas, en opinion de la historiadora Joan Scott su mision sigue siendo la construccion de las mujeres como sujetos historicos, vale decir, como sujetos activos de la historia y para reforzar su afirmacion se refiere a estudios norteamericanos sobre las mujeres durante los siglos XIX y XX. Las mujeres coloniales y el problema de la colonialidad quedan fuera de su campo de observacion (20). Desde America Latina, en La Historia de las mujeres en la Argentina, publicacion que intento dar cuenta de los estudios que con la perspectiva de la Historia de las Mujeres se realizaban en el pais trasandino, las coordinadoras concluian que las perspectivas legadas por las principales corrientes historiograficas del siglo XX invisibilizaban esta cuestion que, en su opinion, era lo central, ya que sus modos de abordar el problema no recuperaba a las mujeres como sujeto (21).

Considerando lo anterior, dentro del universo de estudios consultados en la produccion historiografica nacional uno llamo particularmente la atencion, pues en muchos sentidos sus preguntas investigativas se aproximan a las inquietudes que motivaron este articulo. Su inquietud es similar pero se diferencia en el lugar desde el cual se debate (22). Viviana Gallardo en la tesis con que obtuvo el grado de Magister en Historia con mencion en etnohistoria, se pregunto si aquello que los cronistas comentaron sobre las indigenas es posible considerarlo como "conocimiento del otro". Ella se sumo a la tarea de rescatar a "la mujer mapuche" como sujeto historico, realizando una invitacion a cambiar las perspectivas metodologicas para interpretar las cronicas coloniales del siglo XVI. Su invitacion era abandonar la pretension de descifrar si lo narrado era "verdadero o no", sino encontrar el sentido de los datos, su funcionamiento dentro de la cronica considerandolas como textos portadores de discursos (23). Nos parece que en su reflexion la cuestion del sujeto no se resuelve del todo, pues entre sus conclusiones se indica que los relatos de los cronistas del siglo XVI son reflejo y testimonio de la mirada espanola sobre el indigena, expresion de un "saber" europeo y masculino en el que los relatos hispanos estan mas vinculados a las categorias europeas de la epoca que a las complejidades de la vida social indigena, traduciendose en "un distorsionado conocimiento de las mujeres indigenas y de lo indigena en general". A pesar de que propone una lectura que no pretenda alcanzar la realidad, al calificar las representaciones de las mujeres indigenas como un conocimiento "distorsionado" cae, en nuestra opinion, nuevamente en aquello que invita a abandonar (24).

Las aproximaciones revisadas hasta el momento carecen, en nuestra opinion, de una meditacion en torno a la situacion colonial, asi como del lugar que le compete a la escritura dentro de ese proceso. Consideramos que estos son elementos fundamentales para comprender el lugar de las mujeres en el periodo.

La sociedad colonial instalada en el continente americano fue producto de la conquista y asentamiento de una minoria sobre una masa numerosa y diversa. A partir del siglo XVI dentro del horizonte cultural de los europeos, tanto para los que se trasladaron al Nuevo Mundo como para quienes se quedaron en el viejo, se introdujo el problema de incluirlos dentro de su universo cultural. Como afirmo Anthony Pagden este proceso tuvo polemicas, dudas y contradicciones para los conquistadores, pues tuvieron el problema teologico y juridico de dar un lugar a los hombres y mujeres americanos (25). La comprension del "otro" se hizo a partir de paradigmas eurocentricos, donde el acto de reconocimiento fue en si mismo un acto de conquista y sujecion, en el cual a la diversidad de identidades prehispanicas se impuso la categoria de indio y a la diversidad de identidades africanas se impuso la de negro (26). Es por esto que se ha planteado la necesidad de dar cuenta de las logicas que animaron las formas de clasificar y definir "las apariencias y colores que humanizaron el paisaje americano" (27).

La nocion de Colonia puede ser comprendida en su dimension historica, como una experiencia anclada en un espacio y un tiempo determinado. Donde se configuro un relato sobre "otro" a partir de construcciones simbolicas situadas temporalmente y asentadas en la ocupacion de un territorio determinado en el cual se desplego un ejercicio de dominacion que fue ejecutado por los imperios ibericos. Por otro lado la idea de colonialidad puede entenderse como un tipo de poder especifico, con su propia historicidad. De este modo lo colonial fue el hecho de dominacion y la colonialidad refiere al ejercicio ideologico que para autores como Franz Fanon se extenderia mas alla de las independencias decimononicas (28). Asi, la colonialidad es un tipo de violencia epistemica que estableceria superiores e inferiores, por medio de discursos y practicas (29) y una forma de organizacion de un saber (30).

La escritura cumplio un rol fundamental dentro de este proceso de organizacion de un nuevo orden y en medio del establecimiento de las politicas del dominio colonial que instituyeron la colonialidad. Esa ciudad letrada de la que hablo Angel Rama fue fundamental en el establecimiento y ejercicio de la violencia epistemica, pues fue uno de los espacios neuralgicos por medio de las cuales se realizaron las tareas indispensables del proyecto colonizador (31). Esto plantea a los investigadores que decidan trabajar con materiales como La Historia Jeneral o El cautiverio Feliz, la dificultad de enfrentarse a materiales que cumplieron un rol politico fundamental en los procesos a estudiar y que fueron escrituras que se plasmaron dentro de relaciones desiguales. Durante el periodo colonial de acuerdo a la particion de gracias, honores y distinciones se obtenian distintas capacidades de enunciacion: no todo el mundo podia escribir y la mayor parte de la poblacion lo hizo gracias a la mediacion de los habitantes de esta ciudad letrada. ?Cuales son los limites del decir que se pueden encontrar en este tipo de textos coloniales, para una historia de las mujeres que tenga por objetivo su rescate como sujeto historico? ?Que particularidades presentan estos documentos para la pregunta por las mujeres coloniales?

Etimologicamente sujeto significa "lo que se encuentra en la base". De acuerdo a Carlos Pereyra Boldrini el sujeto historico ha sido tradicionalmente comprendido a partir de esta definicion etimologica, derivando en dos conceptualizaciones que me atreveria a denominar clasicas: La primera en donde el sujeto historico es el ente comprendido como causa y origen del proceso historico, lo que supone una esencia preexistente y ahistoricamente concebida, o en una segunda aproximacion que buscando discutir con el esencialismo anterior, lo definio como aquel ente "hacedor" de la historia, pero que supone una subjetividad libre e individual y de cuya actividad el proceso historico seria resultado, pero que no se hacia cargo del conjunto de relaciones sociales que constituyen el campo de posibilidades de la accion individual (32). ?Como pensar a las mujeres como sujetos historicos en un contexto en donde su condicion estaba dada por la sujecion y la enunciacion de otro? ?Que tipo de desafios nos plantean las escrituras de Rosales y Pineda para lograr el objetivo de muchos de los estudios planteados desde la Historia de las Mujeres? ?Como comprender las imagenes que sobre ellas erigen los discursos de estos autores?

HISTORIAS Y CAUTIVERIOS

Francisco Nunez de Pineda y Bascunan escribio durante la segunda mitad del siglo XVII Cautiverio Feliz y razon de las guerras dilatadas de Chile. En el mismo periodo Diego de Rosales escribia la Historia General de el Reyno de Chile. Flandes Indiano. Ambos textos han formado parte de la documentacion relevante con la que desde el siglo XIX se ha estudiado la historia colonial de Chile (33). Pero ?de que tipo de documentacion estamos hablando? Generalmente a los escritores hispanos se les ha llamado cronistas coloniales, pero hoy sabemos que existia una variedad de generos producidos por la pluma de los espanoles y que cada uno de estos tiene caracteristicas y particularidades especificas que deben ser consideradas al momento de aproximarse a indagar el pasado por medio de ellos.

Ya esta bastante instalada la nocion de que los documentos no son fuentes desde los cuales obtener "datos" transparentes que nos permiten mirar directamente aquello que nos inquieta del tiempo anterior, por lo que situar los materiales tanto en su forma como en su contenido es un paso metodologico fundamental. ?A que genero responden estos textos coloniales? Walter Mignolo ha propuesto una forma de clasificacion que me parece pertinente para poder definir los textos con los cuales se aborda este tema. Buscando distinguir los textos desde sus "tipos discursivos" propone tres dimensiones clasificatorias: las cartas relatorias, las relaciones y las cronicas (34). Me parece que de acuerdo a esta definicion, el texto de Diego de Rosales puede ser clasificado propiamente como cronica, pues su proposito es principalmente hacer la historia de las personas participantes de la conquista del territorio al cual se refiere. Mientras que la escritura de Francisco Nunez de Pineda es, de acuerdo a Mignolo, algo mas complejo de definir pues no es relacion en el sentido analizado ni tampoco un intento de escribir una obra historiografica como las cronicas, ya que su intencion no busca solo contar sino persuadir a los lectores y al rey de su particular vision sobre la guerra de Arauco. Pienso que en cierta medida la escritura de Rosales tambien tenia como objetivo mostrar la guerra desde su particular vision en pos de que se tomaran ciertas medidas politicas, pero por ahora esta distincion y clasificacion me parece operativa (35). ?Por que trabajar ambos textos como un solo corpus?

Diego de Rosales nacio en Madrid en 1603 en donde vivio hasta 1618 cuando asiste a la Universidad de Alcala. Tomo sus votos como jesuita el 19 de Marzo de 1624. Desde su llegada a Chile en 1629 hasta su muerte en 1677 se dedico a la evangelizacion de los nativos del centro del territorio, ocupando un lugar importante, tanto su figura y su escritura, en la vida politica y religiosa del siglo XVII chileno. Sirvio como capellan de ejercito durante el gobierno de don Francisco Lazo de la Vega y cumplio su funcion de misionero en los territorios donde el imperio espanol no lograba tener dominio, obteniendo gracias a ello un conocimiento de la lengua mapuche y la oportunidad de conocer sus costumbres (36). Impresiones que dejo plasmados en la escritura del La Historia General. Es considerado un continuador de las ideas "proindigenas" del padre Luis de Valdivia, formando parte de los debates en torno a la esclavitud indigena, a la cual se opuso en numerosas ocasiones (37).

Francisco Nunez de Pineda y Bascunan nacio en 1609 en San Bartolome de Chillan, fue hijo del maestre de campo general Alvaro Nunez de Pineda y Bascunan y de Magdalena Jofre y Madariaga. Desde los cinco anos comenzo a ser educado por los jesuitas en Concepcion hasta los diez y seis anos de edad, tiempo en que siguiendo la carrera de su padre, fue a servir al rey como militar. Desempenandose en esta carrera, en 1629 participo de una expedicion que pretendia reducir a los indigenas pero que fue derrotada el 15 de mayo en la batalla de Las Cangrejeras a manos del lonko Lientur, momento en que fue tomado prisionero por el cacique Maulican quien lo mantuvo cautivo durante mas de seis meses hasta el 29 de noviembre de ese ano (38). Escribio posteriormente el Cautiverio Feliz para informar al rey del mal gobierno que, a su juicio, existia en el reino de Chile, desarrollando los temas de la guerra justa y la esclavitud indigena en una postura que, al igual que Rosales, puede ser descrita como "proindigena", ya que de su cautiverio deduce que los mapuches son naturalmente aptos para recibir la fe. Su principal objetivo fue dar a conocer al rey su opinion acerca de las razones de la perpetuacion de la guerra vinculandolo a las malas practicas de las autoridades hispanas. De acuerdo a Sergio Correa, fue la llegada de Francisco Meneses como gobernador del Reino de Chile en enero de 1664 y los abusos por el cometidos lo que estimulo a Pineda y Bascunan a escribir un memorial al rey (39).

Entonces, ambos escritores fueron contemporaneos y los dos escribieron movidos por intereses esencialmente politicos vinculados a la guerra, la esclavitud del indigena y el mal gobierno. Ambos tuvieron formacion jesuita, aunque Pineda no haya sido de la orden. Y ambos han sido caracterizados como portadores de las ideas del padre Bartolome de las Casas (40). Es por esto que, aunque pertenezcan a tipologias discursivas distintas para Mignolo, nos parece que ambos componen un corpus pertinente pues son parte de un discurso sobre la guerra y sobre la colonizacion del reino de Chile con un orden de produccion organizado por procedimientos internos y externos similares (41). Es desde estos discursos que pretendemos reflexionar en torno a ciertas imagenes sobre mujeres que circulan en sus escrituras y pensar el lugar que discursivamente le dan en las preocupaciones que los ocupan.

DE MUJERES, PRUEBAS Y PROPIEDADES

"Los capitanes y tenientes que nos asistian, habiendo de defendernos y ayudarnos, eran los primeros que nos vendian y maltrataban. Tocome por suerte el turno de salir a rejistrar los pasos con otros companeros que tambien estaban como yo disgustados; y al uno de ellos le habia forzado la mujer un teniente de los nuestros, y estaba este companero hecho una ponzona y justamente lastimado: pues estando a nuestras solas tratando de lo que usaban con nosotros los espanoles, halle a mis companeros (que eran seis) resueltos a venirse al enemigo; y por apaciguarlos les dije, que tenian sobrada razon, que yo estaba de la propia suerte vestido, pero que aguardasemos algunos dias a ver si venia Alvaro tu padre, que sin duda pondria remedio en semejantes excesos y templaria nuestros disgustos. Parecioles bien a los companeros, y con esto, al cabo de dos dias nos fuimos a nuestro fuerte y casas; y lo que halle de refresco fue a mi mujer aflijida, triste y llorosa, y preguntandole la causa, me respondio, que el teniente que los asistia y gobernaba (que era el mismo que habia forzado la mujer del otro que queda referido), la envio a llamar con su criada, y juzgando seria para otra cosa, fue con ella, y entrando en su casa, la entrego a un soldado amigo suyo, y la rogo que le hablase y que hiciera su gusto, que lo estimaria, demas de que la paga seria mui a su satisfacion en lo que quisiese; y habiendose excusado a sus ruegos y intercesiones, la encerro con el en su aposento o rincon de su rancho, adonde la anduvo forzando hasta que por sus voces y gritos que dio (porque al ruido se juntaron muchas personas), se vio obligado a dejarla. Al punto que oi estas razones a mi mujer, acabado de llegar con mis companeros, a quienes por entonces habia desvelado de sus intentos, los fui a buscar, a cada uno de por si, y les referi lo que queda dicho, y que ya no teniamos que aguardar mas, pues con tanta disolucion y desverguenza nos quitaban las mujeres para hacer de ellas lo que se les antojaba; y que al instante se dispusiesen, porque aquella noche, con sus hijos y mujeres los que las tuviesen, se habian de ir al enemigo, y que al cuarto del alba se aguardasen los unos a los otros en tal paraje de la empalizada o muralla de madera que tenia el fuerte, para que todos juntos saliesen a un tiempo convocados" (42).

Esta cita es parte del dialogo que Francisco Nunez de Pineda y Bascunan mantuvo con un indio llamado Neculante, en el que se describe las razones que tuvo el indio para enfrentarse a los espanoles. Lo primero que hay que notar es que las mujeres estan doblemente mediatizadas. Por la forma en que los mismos indios hablaron de los "excesos" cometidos contra ellas y, en un segundo nivel, por la escritura del propio Francisco Nunez de Pineda, quien describio estos sucesos con el objetivo de resaltar el mal gobierno que se ejercia en estos dominios del imperio.

En el primer nivel, no podemos saber desde las mujeres como fue esta experiencia y como la comprendieron, pues quienes se enuncian "hechos una ponzolia y justamente lastimado" son los hombres indigenas con los que interactuo Pineda y Bascunan. Desde lo que le interesaba al autor fue esta "disolucion y desverguenza" la causa de que estos hombres continuasen en guerra contra los espanoles. Identifico en su padre la figura del buen gobierno, en las nuevas autoridades represento al mal gobierno y en medio de esto, las mujeres, sus cuerpos ultrajados, aparecen como la comprobacion del abuso cometido contra los hombres mapuches, quienes "lastimados" decidieron enfrentarse al dominio espanol. No es a estas mujeres "afligidas, tristes y llorosas" a quien lastimaron sino que su cuerpo aparece como una extension de la dignidad de su esposo y por ello, por medio de su ultraje, se lastimo al hombre que peleo en la guerra. Pero no solo de las autoridades civiles provenia el mal gobierno. Tambien entre los curas que debian evangelizar a los indigenas ocurria lo que Pineda y Bascunan pretendio denunciar al colocar el cuerpo de las mujeres mapuches como pruebas de su argumento. El atribuyo, por medio de las palabras de un cacique viejo llamado Quilalebo, que los doctrineros aprovechandose de la excusa de la evangelizacion hacian con las mujeres mapuches los mismos abusos que los soldados y que con la excusa de la confesion las forzaron bajo amenazas y maltrato (43).

Pensamos que en el dialogo que mantiene con el cacique Ancanamon nuevamente aparece un hombre mapuche refiriendose a la traicion cometida por otro hombre espanol, en donde el cuerpo de las mujeres es el espacio en que la traicion entre uno y otro se consuma (44). En este discurso estan las pruebas del mal gobierno ejercido por quienes deberian representar la autoridad del Rey entre los indigenas. Las mujeres aparecen como un cuerpo en donde se conservan dignidades y se cometen traiciones entre hombres. La traicion no es contra ellas, el ultraje no es contra ellas, sino que contra sus esposos que a su causa decidieron continuar peleando, pues estos abusos ocurrian mientras ellos con buena voluntad y en amistad con los espanoles estuvieron fuera de sus ranchos y lejos de sus mujeres.

En este ultimo caso, las mujeres de Ancanamon fueron enganadas con la ayuda de una cautiva espanola que mantenia en su poder, quien fue descrita como codiciosa y perezosa por ser una mujer liviana. Esta cautiva tampoco pudo enunciarse a si misma, ella fue descrita por Pineda y su mirada nos muestra las marcas de barbarie con las que tuvieron que lidiar las mujeres signadas por su cautiverio (45). Aprovechandose de la confianza que las indias le tenian, las engano con "chaquiras, peines y listones" y una vez consumado los deseos del espanol, fueron atemorizadas diciendoles que Ancanamon las mataria por la "malicia de su pecado" y "la ofensa" en su contra (46). Las mujeres fueron intercambiadas por "dadivas, razones y agasajos". Es el cuerpo-prueba de las mujeres mapuches el que es entregado al poder del espanol por medio de estos bienes y estos temores.

Con respecto al comportamiento sexual y marital de las mujeres mapuches, Diego de Rosales advierte sorprendido que los hombres en casos de infidelidad se muestran mas interesados en los aspectos economicos que en los celos pues, para su sorpresa, no mataban ni a la adultera ni a su amante, sino que les obligaban a pagar una compensacion economica tras la cual volvian a mantener amistad y buenas relaciones (47). ?Es posible afirmar que los hombres mapuches eran celosos de que otros hombres mantuvieran relaciones sexuales con sus esposas?, ?Estaban las mujeres mapuches sujetas a ese tipo de dominio sobre el ejercicio de su sexualidad? Estas preguntas remiten al problema de determinar que fue lo que miro y como lo describio el europeo.

En Diego de Rosales hay un desplazamiento entre ese cuerpo-prueba que es la mujer en El Cautiverio Feliz a un cuerpo-propiedad. De acuerdo a Rosales, la mujer es heredada, intercambiada y vendida por los hombres de su familia, en donde su cuerpo-propiedad reaparece como una extension de la dignidad masculina (48). El valor del cuerpo de las mujeres para la dignidad de los hombres es un topico de gran importancia para el mundo hispano. Verena Stolcke situo esta cuestion en medio de los imaginarios sobre el ideal de la limpieza de sangre en la peninsula iberica (trasladada posteriormente a America). Nocion que simbolizaba la fe genuina e inquebrantable en Dios y que se oponia a que la sangre maculada de los judios y musulmanes ingresara a las genealogias hispanas, lo que supuso una especial atencion por parte de los hombres sobre la sexualidad y la virginidad de las mujeres de su familia y por lo tanto del control de sus cuerpos (49). Siguiendo los terminos que hemos propuesto, las mujeres hispanas eran cuerpo-prueba del prestigio de la familia y por lo tanto se convertian en cuerpo-propiedad del linaje. A ellas se les impuso normas de pureza, que debian proteger al grupo que intentaba legitimar su superioridad ante otros (50). De acuerdo a la narracion de Rosales, el problema de la virginidad de las doncellas mapuches era secundario (51). Lo que conduce a la pregunta ?Son las mujeres mapuches "reales" estos cuerpo-prueba y cuerpo-propiedad descritos por los autores, o son estos ultimos reflejo de un discurso europeo sobre las mujeres proyectado en estas narraciones sobre personas que no tuvieron lugar para referirse de si mismas y que aparecen en los discursos de la Guerra y la Colonizacion del reino de Chile? ?Podemos desde la historia de las mujeres construirlas como sujetos historicos desde este tipo de documentacion?

Para Rosales y Pineda lo comun era que las mujeres casadas guardaran fidelidad a sus maridos y en caso de adulterio fueran castigadas, pero en ambos el comportamiento de las solteras llama poderosa y negativamente su atencion. Comportamiento negativo que se acentuaba por las "borracheras" y bailes que realizaban constantemente para celebrar matrimonios o funerales (52). Para Rene Naranjo, estas descripciones sobre las fiestas y las tentaciones femeninas que describe Francisco Nunez de Pineda y Bascunan permiten proponer una lectura del Cautiverio Feliz desde la significacion del recorte, de la escritura de los cuerpos y del sentido de la "razon individual" del cautivo como un viaje por Sodoma (53).

"Abrioles la puerta el cacique Ancanamon (que tambien tenia los spiritus calientes y alborotados los sentidos, aunque no privado totalmente del juicio) con algunas palabras amorosas y de chocarreria, y echando los brazos sobre los hombros de la una, dijo a la companera que comunicase conmigo y se me arrimase. Pues si me allegare a el, respondio la moza, porque es para querer y de mi gusto. Luego que oi semejantes razones, como avergonzado mire al Ancanamon y me arrime mas a su lado, quien me dijo: bien puedes (capitan) dar gusto a esa malguen (que quiere decir moza), que yo te hare espaldas. Esto era cerrada la noche, y aunque habia luces en el rancho, algunos rincones estaban obscuros y tenebrosos, adonde se apartaban a comunicarse a solas los conocidos; demas que en aquellas ocasiones ninguno atiende mas que a beber, a bailar y cantar, y tambien a encontrarse cada uno con la mujer que puede o desea. Yo juzgue que lo hacia el cacique por tentarme y por reconocer la inclinacion que tenia al sensual apetito, a quien respondi advertido, que estimaba con extremo la amorosa accion de la dama, pero que perdonase mi cortedad y el no poderla servir en correspondencia torpe y deshonesta; que acetaba el brindis que me hacia, y que a la voluntad que me mostraba, quedaba bastantemente agradecido, que los cristianos y cautivos no podiamos ofender a Dios N.S. tan a las claras, y mas con mujeres infieles y ajenas de nuestra profesion, porque era pecado doble y de mayor marca" (54).

En las descripciones que hicieron los autores sobre el comportamiento sexual de las mujeres durante estas fiestas ellas fueron presentadas como cuerpos disolutos a causa de la falta de Dios, padre y esposo. Alejandra Araya nos dice que para la sociedad tradicional, la mujer "es ante todo cuerpo, sensualidad, provocacion, vicio, peligro y, debido a ello, para mantener el orden, la jerarquia, la seguridad, este cuerpo femenino debe ser "sujetado", aprisionado, encerrado, cautivado" (55). Estos cuerpos disolutos y diseminados son una vez mas cuerpos-prueba, pero ahora no del mal gobierno ejercido por las autoridades espanolas sino que de la falta de gobierno que tenian los mapuches sobre las mujeres y sobre ellos mismos, lo que justificaba el dominio del espanol a pesar de que los autores sostuvieran posturas contrarias a su esclavitud (56).

Pero el cuerpo femenino fue tambien "una frontera entre el bien y el mal" (57). Pues en ellas estaba el peligro que podia hacer caer al espanol en la tentacion de cruzar las fronteras de la sangre y hacerse parte del mestizaje por el cruce de los cuerpos. Ellas son tambien cuerpo-peligro, tanto para Rosales como Pineda y Bascunan, pues la mezcla es potencialmente corrupcion, desorden, pues es "la puerta de entrada y salida de los ordenes que estructuran la sociedad colonial en tanto sociedad de castas" (58).

REFLEXIONES

?Cuales son las imagenes que se construyen de las mujeres en estos textos coloniales? ?Cual es el lugar que discursivamente se les da en los procesos de conquista y colonizacion del Reino de Chile? En ningun caso se pretende resolver el tema de las imagenes que sobre ellas construyeron ambos autores en esta oportunidad, pues esa labor requeriria de un esfuerzo mayor al de las pretensiones que podemos abarcar en esta ocasion. A partir de las imagenes revisadas, se puede decir que las mujeres fueron comprendidas principalmente como cuerpos narrados por "otro", representantes no de su individualidad sino que de la extension de los hombres a los que estaban vinculadas. Las mujeres en estos textos coloniales son cuerpo-prueba, cuerpo-propiedad y cuerpo-peligro. Pruebas del mal gobierno que aquejaba al reino de Chile y de la carencia de gobierno entre los mismos indigenas, propiedad de los hombres a los que estaban vinculadas, a su dignidad y honor, y peligro pues eran la fuente del caos, la desorganizacion, la amenaza de la mezcla que podia desestabilizar y desestabilizaba las relaciones de dependencia que debian regir idealmente en la sociedad colonial.

?Como podemos definir la especificidad de las mujeres como sujetos coloniales? Pensamos que es en los cuerpos donde se inscriben las trazas profundas de la colonialidad, por lo que estas imagenes corporeas de las mujeres serian un modo de entender esa particularidad. Alejandro de Otto, siguiendo a Fanon, afirma que los cuerpos coloniales de los sujetos dominados estan inscriptos, marcados y organizados "por una escriptura que le es anterior, como el lenguaje que lo habita, y exterior, en tanto lo produce ausente, monstruoso, incorregible y paradojicamente pasible de una intervencion que puede rectificarlo" (59). Las mujeres coloniales, por tanto, pueden ser consideradas como sujetos en su particular condicion de colonialidad en tanto son circunscritas en el discurso a su corporalidad. ?Pero esto resuelve la cuestion del rescate de las mujeres como sujetos historicos deseado por la Historia de las Mujeres?

Me parece que la cuestion de la mujer, lo femenino y el genero debe vincularse a las criticas y deconstruccion del sujeto racional, universal y moderno, para poder pensarlas historicamente, especialmente cuando se trata de mujeres, no solo coloniales, sino que en medio de una situacion de colonialidad (60). En este contexto, escribir y nombrar se constituyo en el pasaje en que se fundo el orden imperial para los europeos, inscribiendo sus grafias "como cicatrices en la espalda doblegada del analfabeto" (61). ?Podemos pensar nuestras analfabetas como sujetos historicos como sugiere la Historia de las Mujeres? (62).

Gaston Bachelard previno del preligro y la amenaza que se oculta cuando un regimen de conceptos se congela y se torna "principia" (63). De este modo, el sujeto historico como yo-activo ya sea colectivo o individual no permite situar a las mujeres como sujetos historicos a partir de la documentacion presentada y es por ello necesario generar un desplazamiento y hacer estallar esas definiciones. ?Podemos llegar a definir las imagenes de estas mujeres, estos cuerpos-prueba, cuerpos-propiedad y cuerpos-peligro como sujetos de la historia? ?Debe el sujeto estar en las personas? ?Puede acaso estar en los imaginarios? Las imagenes son constitutivas del capital pensante de la especie humana y desde ahi movilizan discursos, representaciones y practicas que actuan en lo real pues operan sobre la imaginacion y sensibilidad de otros (64). Me parece, que una primera distincion que habria que realizar es entre sujeto y persona ya que aunque en muchos niveles estan intimamente ligados, pienso que no son lo mismo. No se pretende responder a todas las preguntas que se han planteado, mas bien el deseo siempre ha sido generar una reflexion con las cuales trazar algunas cuestiones que nos parece importante pensar para una Historia de las Mujeres que aborde el periodo colonial y este tipo de materiales. Para pensar y pensarnos.

Quizas se han instalado mas preguntas que respuestas, pero esto no nos parece un problema, pues tenemos la conviccion que es en las preguntas donde podemos avanzar en el conocimiento de la Historia Colonial, en la Historia de las Mujeres y en la produccion historiografica general.

Recibido: 15 de octubre de 2013

Aprobado: 19 de enero de 2014

(1) Sor Imelda Cano Roldan, La mujer en el Reyno de Chile (Santiago: Gabriela Mistral, 1981)

(2) Luis Vitale, La mitad invisible de la Historia (Santiago: Sudamericana, 1987)

(3) Consuelo Figueroa, "El honor femenino. Ideario colectivo y practica cotidiana". En Perfiles revelados. Historia de mujeres en Chile, siglo XVIII-XX(Santiago: Universidad de Santiago, 1997), 63-90.

(4) Paulina Zamorano, "?Peones o Reinas? El rol femenino en la elite colonial. Un estudio de casos", en Descorriendo el Velo. II y III Jornadas de Investigaciones en Historia de la Mujer (Santiago: LOM, 1997), 99-116; "Las mujeres del Marquesado de la Pica. Una elite femenina del siglo XVIII". Actas de la primera Jornada de Investigacion en Historia de la Mujer (Santiago: Area de investigacion en Historia de la Mujer, 1996), 37-51

(5) Igor Goicovic, "Prestacion de servicios personales y relaciones de reciprocidad en el mundo femenino del Chile tradicional. Illapel, 1750-1850", en Descorriendo el Velo. II y III Jornadas de investigaciones en Historia de la Mujer (Santiago: LOM, 1997), 85-98.

(6) Sergio Vergara, "Epistolario y vida familiar en Argentina, 1609-1874", en Descorriendo el Velo. IIy III Jornadas de investigaciones en Historia de la Mujer, (Santiago: LOM, 1997), 19-40.

(7) Lucia Invernizzi, "Imagenes y escrituras de mujeres en la literatura colonial chilena", en Mujeres chilenas. Fragmentos de una historia (Santiago: Catalonia, 2008), 77-85; Lucia, Invernizzi, Ximena Azua, Ra'isa Kordic, y Margarita Iglesias, "Testamentos de mujeres de Chile en el siglo XVII", en Mujeres ausentes, miradas presentes. IV Jornadas de Investigacion en Historia de la Mujer, (Santiago: LOM, 1998), 51-74.

(8) Ximena Cortez, "Un testamento de velo blanco y un testamento de velo negro", en Mujeres ausentes, miradas presentes. IV Jornadas de Investigacion en Historia de la Mujer (Santiago: LOM, 1998), 78-82.

(9) Ximena Azua, "Las practicas judiciales de las mujeres de la Colonia. El caso de la Marquesa de Corpa", en Descorriendo el Velo. II y III Jornadas de investigaciones en Historia de la Mujer (Santiago: LOM, 1997), 9-18.

(10) Maritza Carrasco, "La historicidad de lo oculto. La violencia conyugal y la mujer en Chile. Siglo XVIII y primera mitad del siglo XIX", en Perfiles revelados. Historia de mujeres en Chile, siglo XVIII-XX(Santiago: Universidad de Santiago, 1997), 63-90.

(11) Alejandra Araya, "Cuerpos aprisionados y gestos cautivos: el problema de la identidad femenina en una sociedad tradicional. Chile, 1700-1850", en Nomadias, (1999): 71-84.

(12) Maria Clara Medina, "Goteborgs universitets publikationer--elektroniskt arkiv". 1995. https://gupea.ub.gu.se/bitstream/2077/ 3172/1/anales_1_medina.pdf

(13) Margarita Iglesias, "Funcionamiento de la estructura matrimonial y el comportamiento de algunas mujeres en el siglo XVIII", en Descorriendo el Velo ... 41-50.

(14) Margarita Iglesias, "La recadera de la Colonia o las sirvientas de razon", en Nomadias, (1999): 49-60.

(15) Margarita Iglesias, "De la trasgresion a la criminalizacion. Los cuerpos de la cordura en la epoca colonial", en Capitalismo y pomologia. La produccion de los cuerpos sexuados (San Pedro de Atacama: Quillqa, 2011), 174.

(16) Rosa Soto, "Matrimonio y sexualidad en las mujeres negras de la Colonia", en Nomadias, (1999): 61-70.

(17) Patricia Pena, "La casa de Recogidas de Santiago, un hospital de almas", en Descorriendo el Velo ... 117-130.

(18) Ana Maria Nazar, "Analisis comparativo de las principales disposiciones legales sobre matrimonio, 1776-1855", en Descorriendo el Velo ... 63-70.

(19) Rebeca Alegria, "Mujeres cautivas en la Frontera Araucana", en Actas de la primera Jornada de Investigacion en Historia de la Mujer (Santiago: Area de investigacion en Historia de la Mujer, 1996), 20-36.

(20) Joan Scott, Genero e historia (Ciudad de Mexico: FEC/Universidad Autonoma de Mexico, 2012).

(21) Dora Barrancos, "Historia, historiografia y genero. Notas para la memoria de sus vinculos en la Argentina", en Historia Socialy de las Mentalidades 1/2 (2004): 35-65.

(22) La autora discutia con algunas perspectivas metodologicas de la etnohistoria, y es de nuestro interes reflexionar en torno a la cuestion del sujeto historico en la Historia de las Mujeres, en particular aquella que se hace cargo de mujeres en el periodo colonial

(23) Viviana Gallardo, "Representacion femenina y discurso espanol: aproximaciones a una critica documental", (Tesis para optar al grado de magister en Historia con mencion en etnohistoria, Universidad de Chile, 1998), 25.

(24) Gallardo, "Representacion femenina y discurso ... " 100.

(25) Anthony Pagden, La caida del hombre natural (Madrid: Alianza, 1988), 25.

(26) Es importante notar que al hacer una critica al eurocentrismo, no se debe suponer, en una identidad unitaria y homogenea de Europa o los europeos. Un texto que permite pensar en la complejidad del mundo que desembarco junto a los conquistadores en el siglo XVI es Vuelta de Siglo de Bolivar Echeverria, en donde el autor plantea la disputa entre dos proyectos de modernidad enfrentandose en este crucial momento historico: uno del norte, de indole protestante y con orientacion capitalista y un segundo proyecto, catolico, mediterraneo y del sur. Bolivar Echeverria, Vuelta de Siglo (Mexico D.F.: ERA, 2006).

(27) Jaime Valenzuela y Alejandra Araya, America colonial. Denominaciones, clasificaciones e identidades (Santiago: Ril, 2010).

(28) Franz Fanon, Piel negra, mascaras blancas (Buenos Aires: Abraxas, 1973), 22.

(29) Anibal Quijano, "Colonialidad del poder. Cultura y conocimiento en America Latina", en Capitalismo y geopolitica del conocimiento. El eurocentrismo y la filosoia de la liberacion en el debate intelectual contemporaneo (Buenos Aires: Duke University Press, 2001), 122.

(30) Alejando De Otto, "Apuntes sobre historia y cuerpos coloniales: Algunas razones para seguir leyendo a Fanon", Worlds &Konwledges Otherwise, (2006): 13.

(31) Angel Rama, La ciudad letrada (Santiago: Tajamar, 2004).

(32) Carlos Pereyra, El sujeto de la historia (Madrid: Alianza, 1984).

(33) La edicion del Cautiverio Feliz con la que se hizo esta investigacion tiene un estudio realizado por Diego Barros Arana y es del ano 1863. Francisco Nunez de Pineda y Bascunan, Cautiverio Feliz, y razon de las guerras dilatadas de Chile (Santiago: Imprenta del Ferrocarril, 1863). Mientras que la Historia General de Diego de Rosales fue editado por Benjamin Vicuna Mackenna en 1877. Diego de Rosales, Historia General de el Reyno de Chile. Flandes Indiano (Valparaiso: Imprenta del Mercurio, 1877).

(34) Walter Mignolo, "Cartas, cronicas y relaciones del descubrimiento y la conquista", en Historia de la literatura Hispanoamericana (Madrid: Catedra, 1982), 57-102.

(35) Para Sergio Correa, El Cautiverio Feliz es una obra esencialmente literaria que utiliza para proponer la existencia de un pensamiento politico chileno en el siglo XVII. Sergio Correa, El Cautiverio Feliz en la vida politica chilena del siglo XVII (Santiago: Andres Bello, 1965). Mientras que para Rodrigo Naranjo, en una mirada mas contemporanea, lo define como un intertexto de la guerra de la araucania, un espacio de comunicacion que vincula "el objeto con el architexto" etnografico. Rodrigo Naranjo, "Para leer el Cautiverio Feliz", en Capitalismo y Pomologia. La produccion de los cuerpos sexuados (San Pedro de Atacama: Quillqa, 2011), 41-63.

(36) Jose Anadon, Prosistas Coloniales del Siglo XVII: Rosales y Pineda Bascunan (Santiago: Lautaro/Seminario de Filologia Hispanica, 1978).

(37) Su opinion sobre la esclavitud indigena quedo de manifiesto no solo en la Historia general, sino tambien en otros documentos: "Manifiesto apolojetico de los danos de la esclavitud del reino de Chile. Ano 1670" y "Dictamen sobre la esclavitud de los indijenas chilenos. Concepcion, 20 de marzo de 1672"; ensayos que se encuentran en Domingo Amunategui Solar, Las encomiendas de indijenas en Chile, II (Santiago, Imprenta Cervantes, 1910), 181-251 y 253-272, respetivamente. Referenciados en Anadon, Prosistas Coloniales del Siglo ... 29.

(38) Anadon, Prosistas Coloniales del Siglo ... 25-30.

(39) Correa, El Cautiverio Feliz en la vida politica chilena ... 68.

(40) Walter, Hanisch, "La formacion del Historiador Diego de Rosales", en Boletin de la Academia Chilena de la Historia, num. 94 (1983): 115-144.; Anadon, Prosistas Coloniales del Siglo ...

(41) Michel Foucault, El orden del discurso (Buenos Aires: Fabula Tusquets, 2005).

(42) Cautiverio feliz, Discurso I, Capitulo XII, p. 2.

(43) Bascunan, Op. Cit., p. 308. "hacian de las mujeres lo que querian por enganos y dadivas, y cuando se resistian constantes, las mandaban ir a la iglesia para que aprendiesen a confesarse, y en las sacristias, adonde los pateros se revestian para decir misa, las entraban atemorizadas y les decian que en aquel lugar en que estaban, si no consentian con lo que el patero o sacerdote las decia, que el Pillan algue (que quiere decir el demonio) las habia de castigar severamente, y que si hablaban palabra o revelaban lo que al oido les decia, y lo que hacian, las habian de quemar vivas"

(44) Bascunan, Op. Cit., p. 130.

(45) Laura Malosetti, "Mujeres en la frontera", en Historia de las mujeres en la Argentina, Tomo I, Colonia y siglo XIX, (Buenos Aires: Taurus, 1996), 87-109.

(46) Bascunan, Op. Cit., p. 132.

(47) Rosales, Historia General de el Reyno de ... 132. "aunque se pican los celosos, les pica mas el interes, y no matan a la mujer ni al adultero por no perder la hazienda, sino que le obligan a que pague el adulterio, y en aviendole satisfecho quedan amigos y comen y beben juntos"

(48) Ibid., 141. "No son ellas por si costosas, porque no gastan galas ni arreos, antes le son provechosas al marido, porque le sirven como esclavas y ellas lo visten y le tegen y hacen todos los oficios domesticos. Lo ordinario es tener cuatro o seis mujeres, y los caciques mas principales y mas ricos a diez y a veinte, y su mayor grandeza la ponen en tener mas mugeres".

(49) Verena Stolcke, "Los mestizos no nacen, se hacen", en Identidades ambivalentes en America Latina (S.XVI-XXI), (Barcelona: Bellaterra, 2008), 19-58.

(50) Alejandra Araya, "La Pureza y la carne: el cuerpo de las mujeres en el imaginario politico de la sociedad colonial", en Historia Social y de las Mentalidades (2004): 74.

(51) Rosales, Historia General de el Reyno de ... 143-170. "Mas la virginidad ni se pide ni se paga, ni le obligan a que se case con ella al que conocio una doncella, ni a que la dore, porque ninguna muger ha menester dote para casarse, antes se la dan los maridos".

(52) Rosales, Historia General de el Reyno de ... 160. "Solamente las que no tienen marido son faciles en la deshonestidad por no tener a quien respetar, que en esa parte tienen poco temor a los Padres, y a Dios ninguno porque no le conocen; antes en muchas ay ignorancia de que sea pecado la junta de solteros".

(53) Naranjo, "Para leer el Cautiverio ..." 44.

(54) El Cautiverio Feliz, Discurso II, Capitulo XIII, p. 137

(55) Alejandra Araya, "Cuerpos aprisionados y gestos cautivos: el problema de la identidad femenina en una sociedad tradicional. Chile, 1700-1850", en Nomadias, (1999): 71-84.

(56) Para un analisis mas acucioso del problema politico que si situa en el imaginario de conquista de Diego Rosales, revisar Francisco Burdiles, "De tigres salvajes, leones fieros y naturales indomitos: representaciones discursivas del cuerpo del indio en el imaginario de conquista de Diego de Rosales", (Tesis de Licenciatura, Universidad de Chile, 2012). Se propone que Rosales comprendio el cuerpo del indio desde una perspectiva animalizada que justificaria su "domesticacion". Desde otra perspectiva Rolena Adorno situa dentro de este mismo problema politico la comparacion del indio americano con la mujer, el nino o el moro, para explicar asi la justificacion de su sujecion al espanol. Rolena Adorno, "El sujeto colonial y la construccion cultural de la alteridad", en Revista de critica literaria hispanoamericana, num. 28 (1988): 55-68.

(57) Araya, "Cuerpos aprisionados y gestos ...", 73.

(58) Ibid., 33.

(59) De Otto, "Apuntes sobre historia y cuerpos coloniales: ...", 12.

(60) Gloria Bonder afirma que la problematizacion sobre la mujer, lo femenino y el genero esta "inextricablemente vinculado a la critica y deconstruccion" de ese sujeto metafisico, autonomo y racional, para colocar en su lugar un sujeto descentrado y sujetado a las condiciones sociohistoricas e inconscientes. Constructivismo que en sus formas mas radicales puede conducir a pensar que los sujetos no son nunca sujetos, pues solo se pueden concebir como "sujetados" a una forma particular de dominacion. Gloria Bonder, "Genero y Subjetividad: Avatares de una relacion no evidente", en Genero y Epistemologia: Mujeres y Disciplinas, (Santiago:Programa Interdisciplinario de Estudios de Genero, 1998).

(61) Antonio Cornejo Polar, Escribir en el Aire. Ensayo sobre la heterogeneidad socio-cultural en literaturas andinas (Lima/Berkley: Latinoamericana/CELAEP, 2003).

(62) Desde la critica literaria se ha definido al sujeto historico como aquel que es capaz de enunciarse a si mismo, lo que ha dado preferencia a documentacion autobiografica y al rescate de materiales en los que los sujetos coloniales pudieron enunciarse, aunque mediados por su condicion de colonialidad, con el objeto de ver resistencias, reapropiaciones y usos del discurso de la colonialidad. Jose Luis Martinez, "Construcciones asimetricas: de indios, viracochas y supaus en los Andes coloniales", en America colonial. Denominaciones, clasificaciones eidentidades (Santiago: Ril, 2010), 21-48.; Lucia Invernizzi, "Imagenes y escrituras de mujeres en la literatura colonial chilena", en Mujeres chilenas. Fragmentos de una historia, (Santiago: Catalonia, 2008), 77-85.

(63) Dora Barrancos, "Historia, historiografia y genero. Notas para la memoria de sus vinculos en la Argentina", en Historia Social y de las Mentalidades 1/2 (2004): 55.

(64) Gilbert Durand, Las estructuras antropologicas del imaginario (Ciudad de Mexico: Fondo de Cultura, 1992), 21.

Camila Plaza Salgado **

* Este articulo forma parte del proyecto Fondecyt No. 1120083 titulado "Historia del cuerpo y colonizacion del imaginario: el caso de la Capitania General de Chile.

** Licenciada en Historia, Universidad de Chile. E-mail: cbplazas@gmail.com.
COPYRIGHT 2013 Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Facultad de Filosofia
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2013 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Plaza Salgado, Camila
Publication:Tiempo historico
Date:Dec 1, 2013
Words:9104
Previous Article:Una vieja y olvidada relacion economica: el trigo chileno en el Peru. Siglo XVIII-XIX.
Next Article:Las monjas indigenas de Corpus Christi en Nueva Espana. Etnicidad y espiritualidad en el siglo XVIII.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters