Printer Friendly

Mise en abyme y autoconciencia narrativa en Basura de Hector Abad Faciolince.

Mise en abyme and narrative self-awareness in Basura by Hector Abad Faciolince

Introduccion

En la novela Basura (2000), Hector Abad Faciolince describe a dos personajes-autores cuya prosa devela una forma particular de pensarse a si mismos, presentando a traves de su creacion una serie de comentarios reflexivos que reflejan un proceso de escritura autoconsciente. Las acciones se presentan per se, en una serie de imbricaciones que se fusionan de manera rizomatica provocando insospechadas conexiones y desconexiones.

Se da lugar a la narracion en un edificio ubicado en el barrio Laureles de Medellin, donde vive un anciano escritor cuyo seudonimo es Bernardo Davanzati, autor de dos libros: Diario de un impostor y Adios a la juventud. Aunque continua escribiendo, tira sus borradores porque se averguenza de las limitaciones de su prosa y no quiere ser leido por nadie. Sin embargo, un vecino suyo, sin pretenderlo, se topa con sus escritos entre la basura y comienza a leerlo hasta el punto de obsesionarse con la informacion de caracter biografico que cree desvelar en su escritura. Por esta razon, emprende la mision de rescatar, en medio de los desperdicios, las paginas desgranadas de alguien que sufre la amargura de su existencia.

Este vecino, periodista ademas, motivado por la pasion hacia una posible obra literaria que cree avizorar en los escritos de Davanzati, (1) se convierte, gracias al recurso del manuscrito encontrado, artificio utilizado por Abad Faciolince para darle la autoria de la obra, en el narrador de una biografia compuesta por residuos escriturales: mezclas de recuerdos y hechos reales ficcionalizados en los que Davanzati se oculta tras una voz que monologa acerca de su posicion frente a la literatura y su desprecio como escritor de ficciones.

Asi, puede senalarse en el plano de la historia, a un narrador, el periodista, quien se presenta en la posicion heterodiegetica de informador anonimo, describiendo los hechos en tercera persona de una forma ulterior. Sin embargo, el habla y opina en primera persona en su manuscrito, convirtiendose asi en un narrador-personaje que puede reflexionar sobre lo que va ocurriendo en la diegesis y se prefigura como testigo en la historia que termina autogenerando. (2)

Gracias a su lectura consagrada y a la ayuda de una antigua amante de Davanzati, Anapaola, es posible conocer el "dato escondido" de la biografia que se propone reconstruir. Este recurso literario bautizado por Vargas Llosa (1999) consiste en silencios significativos, datos escamoteados por un astuto narrador que se las arregla para que las informaciones que calla sean, sin embargo, locuaces y azucen la imaginacion del lector, de modo que tenga que llenar aquellos blancos de la historia con hipotesis y conjeturas de su propia cosecha (p. 127).

La posibilidad de jugar con espacio y tiempo le permite al periodista adentrase en la mentalidad del otro y estructurar el hilo de la trama desde una dimension que proviene de una realidad ajena. De igual modo, la experiencia le posibilita efectuar un proceso de escritura autoconsciente donde reflexiona sobre su quehacer estetico y establece relaciones a nivel intertextual entre los relatos que recoge y el relato-marco en el que los intercala.

Por lo tanto, a efectos de indagar el aspecto metaficcional en esta obra, el estudio propuesto apunta a un plano de doble referencia: por un lado, analiza el proceso de mise en abyme estudiado por Dallenbach, que se presenta en algunos relatos intercalados en el texto y que permiten, a traves de diversos artificios narrativos, reconocer el reflejo con el relato-marco en el que estan interpolados. Por otro lado, hace un acercamiento al concepto de autoconciencia narrativa (puesta en abismo para razonar sobre la ficcion misma) estudiado por Jaime Rodriguez, el cual permite identificar la posicion de los personajes-autores con respecto a su trabajo estetico.

Finalmente, se presenta una reflexion en torno a la lectura como eje central de la configuracion textual y, por consiguiente, al papel del lector como sujeto dialogico, quien en su recorrido por los estadios de las tres mimesis participa de la estrategia de persuasion del narrador, tal como lo plantea Paul Ricoeur en su obra Tiempo y Narracion (1995). En esta linea de sentido, el analisis permitira entender como el juego textual que ofrece Basura ayuda a la reflexion de la lectura como interpretacion del mundo configurado tanto del autor-personaje como del narrador-personaje.

Mise en abyme

Como se sabe, el relato-marco que el narrador-personaje presenta al lector es una aproximacion narrativa a la biografia de su vecino Davanzati. Esta, la biografia, es construida a partir de datos develados como "reflejo" en pedazos de historias secundarias que son incluidas y comentadas al interior del metarrelato que escribe. En connivencia, algunos de los relatos son insertados en forma espiral, lo que da presencia a un juego especular con la biografia que los contiene, el "relato-madre".

A este respecto, Jean Ricardou, en Problemes du noveau roman (1967), haciendo notar la analogia entre la inclusion heraldica de un escudo dentro de otro y el reflejo como consecuencia, denomina este proceso mise en abyme: "Fenomeno de la inclusion, dentro de una obra pictorica o literaria 'reflejo' de la escena pintada o relatada" (p. 97). Seguidamente, Lucien Dalenbach (1991), atendiendo a lo planteado por Ricardou, senala que este recurso corresponde a "todo enclave que guarde relacion de similitud con la obra que lo que la contiene" (p. 15).

Teniendo en cuenta lo senalado, el boceto de la novela Rebus que Davanzati decide iniciar, brota como un texto dentro del texto, y pese a su posicion subordinada en el discurso prefigura un espejo de lo que habra de ocurrir en el relato-marco. Se construye, entonces, un tipo de puesta en abismo de duplicacion aprioristica definida por Dallenbach (1991) como "un fragmento en que se supone que esta incluido la obra que lo incluye" (p. 48). Por tanto, en este relato se reflecta especularmente la psicologia del autor-personaje y lo que actualmente esta viviendo, aspectos que rastrea el narrador-personaje en las diversas lecturas que hace.

Este esbozo de novela es narrado en tercera persona. El protagonista es Serafin Quevedo, un escritor de 33 anos, cojo (a causa de una vacuna antipolio creada por su padre), quien funda con sus amigos la revista Rebus. En el plano de la historia se observa una abundancia de interpolaciones, rupturas temporales, analepsis y prolepsis para detallar la vida de los personajes y el proceso de creacion de la revista. Serafin es descrito por la voz narradora como un ser de caracter debil y una personalidad variable:

Parecia estar a toda hora en el borde entre la cordura y la demencia [...] A ratos parecia el hombre mas feliz del mundo, ponia cara de angel y era tan simpatico que podia lograr que tres mujeres al tiempo se enamoraran de el a pesar de su pie de plastilina. Pero tambien era capaz, pocas horas despues, de que las tres mujeres lo odiaran sin atenuantes, porque lograba ser agrio como el oxido (Abad Faciolince, 2000, p. 64).

La circunstancia expuesta es utilizada como pretexto por su esposa Debora para abandonarlo, tras enamorarse del clarinetista de la orquesta filarmonica. En este punto, la novela es interrumpida con una sucesion de parrafos que develan a Serafin como una proyeccion del estado interior del escritor Davanzati:

?Pero que hago? Debora no es Rebeca, Serafin no soy yo [...] estoy obnubilado por los defectos del cuerpo, el peor defecto es la edad, estoy muy viejo, odio estar viejo, morirme, Ahh, esto esta roto, no soy capaz de inventar nada y menos de recordar. No puedo escribir de Debora con el porque entonces la ira, la tristeza, la desesperacion se me agolpan en la cabeza, en los dedos, todo ese pasado fangoso y mefitico vuelve a surgir, vuelvo a verla a ella, a Rebeca con el, y vuelvo a verme a mi vengandome de mi mismo. Yo, Serafin, el angel que se convierte en diablo. Yo, el culpable. Otra vez el deseo de hacer lo peor, de destruir mi vida (Abad Faciolince, 2000, pp. 92-93).

Este artificio narrativo erige, indudablemente, a Serafin en el alter ego de Davanzati, y a su vez el personaje creado, Debora, constituye una imagen de Rebeca, su esposa--dato que el narrador-personaje y el lector/espectador solo conoceran hasta el final--. De acuerdo con esto, Abad Faciolince recurre a la tecnica de reduplicacion interna para crear su novela, pues presenta a un autor-personaje ambivalente, quien yuxtapone la realidad y la ficcion en su escritura creando una figura autoral que lo represente. Serafin le permite expresar su mundo emocional y su vida misma; al contar su aventura es a la vez autor y personaje. Davanzati, por ende, trata de novelar poniendo de reves su verdad historica y la manipula para adecuarla a los requerimientos de su ficcion. Este desdoblamiento fue intuido por el narrador-personaje desde el inicio de su lectura:
   Era el boceto inacabado de algo que tal vez nunca llegaria a ser.
   Si tengo el descaro de transcribirla es porque creo que en ella hay
   ciertas claves necesarias para entender la vida, el fracaso, el
   derrumbe de la vida de Davanzati, y tambien su adiccion a las
   palabras como unico contacto con la realidad como muleta para
   seguir en pie (p. 76).


Como corolario, esta composicion que el autor-personaje considera basura constituye un punto de arranque para que el narrador-personaje, a pesar de no tener certeza de que los datos que tiene hasta el momento sean verdaderos, otee la dimension psicologica de este fabulador de ficciones. Derivado de esto, el analisis en este punto se enfocara en un juego intertextual de circularidad mise en abyme que configura un espejo entre dos cartas que aparecen como relatos intercalados por el narrador-personaje y el relato Rebus antes mencionado.

En la primera, el remitente tiene el nombre de Bernardo y el destinatario es una mujer llamada Rebeca. Esta carta es relatada en primera persona, donde la voz narradora refleja a traves de comentarios especulares rasgos parecidos a los de Serafin, personaje principal de Rebus, tal como lo indica el narrador-personaje dirigiendose al lector: "En esa noveleta abortada que ya han leido, Rebus, hay un musico que se roba a una mujer amada y esa mujer amada tiene una hija. Hay un indicio de lo mismo, el robo del musico en la carta a Rebeca" (Abad Faciolince, 2000, p. 105). Quizas por esta razon (presuncion del narrador-personaje), Davanzati pusiera musica clasica a tan alto volumen.

Congruente con esto, la carta indica una relacion especular con Rebus ya que remite a identicas zonas tematicas: fracaso como escritor, ruptura del matrimonio, estado emocional inestable y de soledad y, por ende, una duplicacion simple con el relato-madre, pues aunque es solo un fragmento de la obra, refleja su totalidad: la vida de Davanzati y su percepcion estetica. Asi, este relato le proporciona al narrador-personaje nuevos indicios para revelar el enigma sobre la identidad y el pasado de Davanzati: razones del fracaso matrimonial, existencia de una hija y posible nieta, muerte del violinista Federico (esposo de Rebeca), datos que este escritor tomara como una confesion de Davanzati.

Ahora bien, la segunda carta devela un caracter totalmente autobiografico. La voz narradora declara su completo silencio y su felicidad por haberse retirado del oficio de escritor, y senala que: "Hay que quedarse, entonces, cada vez mas solo y mas solo [...]. Encerrarse, meterse definitivamente dentro del cascaron para que dejen de zumbar los abejorros" (p. 111). Ademas, arroja datos como lugar de residencia, vecinos, posicion frente a la literatura; datos identicos a los que el narrador-personaje esta reconstruyendo en la biografia de Davanzati.

La situacion expuesta prefigura un juego intertextual con los enclaves ya mencionados, pues aqui la voz narradora espera una respuesta de Rebeca, personaje mencionado en la primera carta, y siente la misma soledad y desasosiego que la voz monologada en esta, lo que hace pensar al narrador-personaje que estos dos relatos estan intimamente relacionados con lo que sucede en Rebus y, por ende, en la vida real de Davanzati.

En esta misma linea, el relato titulado El ensimismado, reconocido por el mismo Davanzati como su memoria, posibilita tambien la mise en abyme, pues al hacer alusion a los personajes: esposa, hija, amante y amigos "sombras del pasado", acerca al narrador-personaje hacia el reconocimiento de las pistas y le permite ordenarlas de tal modo que alternen con el relato en el que se encastran, advirtiendo el espejo que presenta este enclave con la vida real de Davanzati.

Asi las cosas, la mise en abyme se insinua con mayor fuerza cuando el narrador-personaje logra encontrar al comunista Jose, uno de los amigos de Davanzati mencionado en el relato El ensimismado, quien en una rafaga de lucidez le cuenta de que modo el escritor tuvo el gran descenso en su vida a partir del fracaso con su libro y matrimonio. Al finalizar el relato, el anciano evoca a su amigo: "[...] yo lo miro todavia con mas lastima: es un hombre roto, derrotado, que no fue capaz ni de escribir ni de recuperar a la mujer que amo. [...] Uno puede ser victima de su propio caracter, sabe." (Abad Faciolince, 2000, p. 132).

A medida que se avanza en los relatos plasmados por el narrador autodiegetico, se evidencian comentarios especulares de la voz narradora utilizada por el autor-personaje, los cuales tienen en el trasfondo su fracaso como escritor de ficciones, mas precisamente en su papel de novelista, lo que evidencia un repliegue de la escritura de Davanzati sobre si mismo: "[...] un escritor mediocre, sufrido pero incapaz, meritorio por el esfuerzo pero mediocre a pesar de lo esforzado. [...] Estaba incomunicado con el mundo y enterrado vivo" (p. 135).

Con todo esto, y continuando con la misma exploracion, cuando el narrador-personaje escucha la version de Anapaola, actante mencionada tambien en una de las historias, logra urdir el hilvan de datos deshilachados que tiene hasta el momento. Como contrapunto, llega el conocimiento de la ficha clave: la sordera de Davanzati. Esta ultima referencia es de vital importancia, ya que se convierte en el dato escondido que explica el ensimismamiento de Davanzati y las constantes alusiones al silencio que intercala en sus narraciones: "dia a dia se iba quedando sin palabras" (p. 51), "En el silencio descansa el silencio" (p. 48). El suceso aludido provoca multiples reflexiones en el narrador-personaje, quien no entiende como pudo habersele escapado "lo fundamental" que se develaba en las constantes referencias a las mutilaciones sufridas por los personajes evocados en los relatos intercalados, reflejo especular de su limitacion.

Otro aspecto a considerar en este analisis es el hecho de que el narrador-personaje asuma la adiccion de Davanzati a las palabras escritas como el unico contacto con la realidad, y de este modo, muleta para seguir en pie (p. 76). Proposicion que se situa en la version de mise en abyme que Lucien Dallebach, siguiendo a Ricardou, denomina textual, es decir, que describe en el enunciado aspectos tematicos del relato. De este modo, senala en su teoria del Relato Especular (1991) que "los reflejos pueden serlo del enunciado, de la enunciacion o del codigo [...] el reflejo del enunciado existe al modo de una doble alianza cuya identificacion y desciframiento presuponen el conocimiento del relato y ayudan a ampliar el sentido" (Abad Faciolince, 2000, p. 59).

En este punto, resulta interesante observar como en los diversos relatos creados por Davanzati, los personajes viven en soledad y padecen una limitacion que de alguna manera los aleja del mundo. La sordera podria, entonces, ser una imagen invertida tanto en el relato marco por medio del ensimismamiento de Davanzati como en los diversos enclaves presentados a traves de historias intercaladas, con mutilaciones y limitaciones fisicas de los actores etereos que crea.

En este caso, es valido sostener que en este juego metaficcional se comprueba la presencia del motivo reflejo, ya que los enclaves analizados guardan intrinsecas relaciones con lo que Davanzati esta viviendo: una lucha inutil por no morir. Asi, es preciso senalar que el espejo que se reflecta en el contenido textual de los encajes emerge del nivel de la historia real que se va reconstruyendo a partir de la diversidad de relaciones y correlaciones que el narrador-personaje establece entre estos.

Dentro de este juego de representaciones que ofrece Hector Abad Faciolince se presentan, a traves de relatos intercalados, realidades superpuestas por varios planos diegeticos donde aparecen un conjunto de situaciones y acontecimientos que tienen no pocas coincidencias con la historia en las que estan insertas. La novela va transcurriendo, por consiguiente, a traves de mudas (de espacio y nivel de la realidad), trasladando al lector implicado, (3) el periodista, en un ir y venir entre la realidad de Davanzati y las fantasias que elucubra.

Empero, el autor-personaje crea de forma mecanica otras historias que tienen una existencia independiente y que, al ser reconstruidas por el narrador-personaje, no suponen un espejo del relato-marco, aunque en ocasiones pueden facilitar un juego de asociaciones. Este recurso recibe el nombre de "caja china" (4) o "muneca rusa" y se adecua mejor para dar cuenta de otras situaciones insertadas dentro del relato-madre pero que no contienen similitud con su estructura interna, ya que pueden sugerir una reduplicacion simple en la que confluyen algunos espacios y nombres de los personajes sin que ello suponga un suceso aprioristico con la obra que las incluye, caso que si se da de los encajes analizados.

En este sentido, estos relatos configurados como cajas chinas coadyuvan al narrador-personaje para mostrar otras situaciones que crea Davanzati de manera alternativa, y que al ser independientes de la diegesis alcanzarian correspondencia con otros artificios metaficcionales como la parodia; tal es el caso del relato "Balada del viejo pendejo" (Abad Faciolince, 2000, p. 38) y el relato que el personaje Serafin crea en correspondencia con la narracion del escritor costeno: "Yo no se cuando conoci el hielo pues yo naci en los tiempos de la nevera. Me acuerdo, si, de una manana en que mi padre me llevo a conocer a un muerto (p. 65).

Esta serie de relatos deshilvanados del relato-madre que hacen presencia en la narracion sirven al narrador-personaje de excusa para dirigirse al lector heterodiegetico y opinar acerca de los saltos escriturales de Davanzati, y hasta sugiere que este debio documentarse con Cervantes en lugar de Quevedo para cuidarse de esa "fiebre narrativa" de construcciones que carecen de sentido, de misterio, y se tornan complejas y ambiguas en el plano de la historia, apareciendo como mera yuxtaposicion.

No obstante, la lectura de estos textos no asegura una correlacion con el universo psicologico del autor-personaje, pues podrian ser mas de sus ficciones, y pese a no establecer reverberaciones significativas sobre el relato marco, fijan elementos clave para que el narrador-personaje pueda tambien hacer critica literaria al proceso de escritura de Davanzati.

Autoconciencia narrativa

"El problema es que nadie puede escribir despues de muerto; de ahi que la solucion sea vivir como si se estuviera muerto y seguir escribiendo, pero nunca publicar. Mas aun: sin siquiera tener la menor intencion de publicar nada" (Abad Faciolince, 2000, p. 21).

Con lo hasta aqui analizado, al acercarnos a Basura (2000) nos encontramos con un trabajo de escritura en el que se evidencia un repliegue de la novela sobre si misma. Esta forma de construccion de puesta en abismo recibe el nombre de autoconciencia narrativa. En Jaime Rodriguez (1995) es
   Una intencion de poner en relieve el acto procesal de la escritura
   [...]. El escritor asume, a traves de su tiempo interior, el tema
   mismo de la creacion escritural, de la ficcionalidad con todas sus
   implicaciones, y lo inserta en el mundo, en su situacion (en la
   situacion de su mundo), es decir, ejecuta una intertextualidad
   mediante la cual el objeto de su propia vivencia creativa se
   extiende (p. 46).


Con base en esta informacion, se puede decir que la autoconciencia narrativa en la obra estudiada se manifiesta en dos direcciones: en primer lugar, a partir de la reflexion hecha mediante el monologo de la conciencia, es decir, de la expresion de la conciencia de Davanzati, quien es doblado por su doble (Serafin), y, en segundo lugar, por la reflexion metadiegetica realizada por el narrador-personaje, el periodista.

Asi, el autor-personaje, Davanzati, no dice que esta narrando su propia vida, y a la vez desmerita su arte de narrar, pero mientras trata de organizar el orden ficcional de las narraciones se confunde con su realidad erigiendo un narcisismo, tal como lo plantea Linda Hutcheon cuando se refiere a los mecanismos metaficcionales, con lo que su prosa parece pertenecer a "[...] una especie de matematica reflejada que todo lo lleva y por la que todo pasa" (Dallenbach, 1991, p. 167).

Segun esto, en el vaiven entre presente y pasado, realidad y ficcion, Davanzati denuncia, a traves de comentarios especulares realizados por las diferentes voces narradoras que elige, la propia concepcion que tiene como autor: "!POR LEER ESTA PENDEJADA, NADIE ME DARIA NI SIQUIERA CIEN PESOS!" (Abad Faciolince, 2000, p. 42); "Los escritores que le gustaban, le gustaban infinitamente mas que el mismo, a quien consideraba escritor mediocre" (p. 135). En este sentido, es menester volver a Jaime Rodriguez (1995) cuando afirma, refiriendose a la autoconciencia narrativa, que
   El sujeto que habla en el texto pone en juego sus facultades, se
   cuestiona a si mismo, indaga por su identidad, por las razones de
   su accion, por el origen de sus sentimientos, por el lenguaje que
   utiliza, en fin, indaga sobre si y sobre el mundo que lo rodea.
   Inclusive puede ser mimesis de la conciencia del autor y, a la vez,
   convertirse en estimulo de la conciencia de quien lee (p. 47).


Desde este punto de vista, se presenta una novela desdoblada en la que Davanzati utiliza interpretaciones intratextuales por parte de los personajes creados, produciendo especularmente su constitucion psicologica. Por ejemplo, en Rebus, la novela que el personaje Serafin intenta escribir, afirma: "Las riendas, quien lleva las riendas de mi existencia, quien hala los hilos de esta marioneta que soy a la merced del azar, de los encuentros casuales, de las desgracias y gracias sin aviso" (Abad Faciolince, 2000, p.78). Seguidamente, utiliza una voz que monologa para expresar su odio hacia su produccion escrita, tanto la publicada como la perdida. Ademas, manifiesta que la escritura le ha robado todo, lo que mas queria.

Estos comentarios validan una imagen especular de Davanzati y comprueban que su universo ficcional jamas estuvo desligado de lo que estaba viviendo en el mundo real. En consonancia, Orejas (2003) afirma que la novela desdoblada es aquel relato que se autoanaliza o que incluye dentro de si otros relatos, el texto narrativo que reflexiona sobre las relaciones entre realidad o ficcion, las reiteradas intromisiones autoriales" (p. 22).

Es notable, ademas, que el autor-personaje reflexione sobre su escritura comunicando el hacer-hacer y el hacer-ser, terminos trabajados por Rodriguez y que apoyan la propuesta de Patricia Waugh dirigida hacia un proceso de escritura consciente al interior de la obra literaria. En cuanto al narrador-personaje, se puede afirmar que este opera criticamente en el proceso de creacion; es sensible, emanando dialogos con el lector y comentarios autoconscientes e intertextuales tanto de su proceso escritural como de los libros escritos por Davanzati y los desperdicios que recoge:

En esta idea de derrota, de imposible torneo mental, la novela se interrumpe definitivamente. [...] deduje que quizas el estaba dominado por el temor a terminar. [...] me producian pesar, mas que pesar, angustia, sus caidas en una literatura deleznable, en una literatura que no merecia otro nombre que basura, su basura, mi querida basura. ?Y si lo que a mi me parece peor fuera lo menos miserable? Quizas sea asi, pero diganme ustedes si hay algo comestible en este bodrio (Abad Faciolince, 2000, p. 96).

En este contexto, el narrador-personaje realiza el ejercicio de encaje en su escritura a traves de la asociacion de cada vivencia evocada por la voz narradora de Davanzati. Por ello, el periodista a traves de la lectura intenta interpretar ese mundo mostrando de que modo, gracias al juego representativo creado, Davanzati logra ser guionista, actor y espectador al mismo tiempo. Bernardo y Serafin son uno y el mismo; en la triada autor/narrador/narratorio, escribe su historia y se ve escribiendola. A este respecto, Alvaro Pineda Botero (1994) senala la metaficcion como una consecuencia del proceso de autoconciencia del novelista, que induce la autorreflexividad de la obra: en el momento en que el escritor es consciente de si mismo como tal, puede observarse en su labor creativa y surgen cuestiones en torno a su quehacer literario (p. 84).

Hasta aqui es posible plantear que el narrador-personaje da paso a la indagacion literaria dentro de la literatura misma; los textos intercalados le permiten entonces establecer relaciones intertextuales con el relato-marco en aras de comprender la constitucion psicologica de Davanzati. De este modo, el narrador-personaje "teje su texto", metafora que ve la totalidad linguistica del texto como un tejido, como una red de oposiciones que se van fusionando y sugieren una continuidad de la escena representada (Segre, 1985, p. 367), destejiendo al mismo tiempo la vida de Davanzati.

En la misma linea, Patricia Waugh (1984) afirma que la novela reflexiva que se piensa a si misma recibe el nombre de autorreferencial (p. 39). En estos terminos, la metanovela que se vuelve sobre si misma y es capaz de ostentar su condicion de artificio recibe el nombre de novela autoconsciente por cuanto no fija su atencion en el mundo representado, sino en el proceso de su creacion mediante el acto de escribir (categoria 1) o mediante el acto de leer (categoria 2), o mediante un discurso oral, una interaccion entre personajes que discuten acerca de como escribir la novela para incluir en ella aquel discurso (categoria 3) (Orejas, 2003, p. 59).

Como se sabe, el objetivo del narrador en esta obra se enfoca en proporcionar pistas de los acontecimientos narrados que son, al tiempo, una aproximacion a la obra misma. Se acoge entonces, como resultado, una estrategia textual eliptica en la que aparece la voz de la conciencia --de la relacion causa-efecto--, haciendo consciente las fluctuaciones de Davanzati y los espacios vacios en su memoria. Por ende, este proceso configura un vehiculo para transitar en la creacion literaria, instaurando relaciones que se reflectan entre un texto y otro, y entablando dialogos y apelaciones con un lector plural que se ubica en el plano extradiegetico, quien puede advertir la autoconciencia de la obra mediante la reflexion sobre la literatura desde el propio texto literario.

La lectura como interpretacion de un mundo

Atendiendo al circulo mimetico estudiado por Paul Ricoeur (1995a) que se da desde el lado de la historia narrada como un proceso inicial de prefiguracion (mimesis i) en el que se afinca la construccion de la trama y cuyo recorrido tiene cumplimiento en el lector a traves de los procesos de configuracion (mimesis ii) y refiguracion (mimesis iii), se identifica en la propuesta literaria de Basura un ejercicio que busca acercar el mundo del texto al mundo de dos lectores: narrador-personaje (sujeto del enunciado) y el lector extradiegetico (ideal).

Asi, pues, es posible observar dentro de la trama el desarrollo de dos mundos diferenciados, el de Davanzati y el de su lector. El primero, inmerso en las fluctuaciones de su memoria. El segundo, se siente seducido por la lectura de sus manuscritos hasta proponerse reconstruir la biografia del escritor. En consecuencia, y aludiendo a la triple mimesis, este lector-narrador afectado por la escritura autoconsciente de Davanzati se situa en la mimesis ii para reconstruir los relatos de su vecino y contarle al lector extradiegetico no solo lo que siente y piensa Davanzati, sino lo que a sus casi setenta anos este ve retrospectivamente.

Frente a esta imbricacion actancial en la que convergen el mundo hipotetico y el mundo fantastico dentro de la fabula, el papel del lector extradiegetico es medular, ya que gracias a la estrategia de persuasion del narrador pasa a ser un lector implicado, lo que genera una respuesta a las estratagemas del autor (Ricoeur, 1995b, p. 886). Referente a esto, Ricoeur senala que la importancia del acto de lectura se presenta en la operacion que permite la transicion entre mimesis i y mimesis iii. Importancia que surge del hecho de que es a traves de este acto que se puede generar la comunicacion e interseccion entre el horizonte de ambas entidades; "la interseccion, por lo tanto, entre mundo configurado por el poema y mundo en cuyo seno la accion efectiva se despliega y despliega su temporalidad especifica" (p. 866).

En este movimiento circular de la mimesis, el lector extradiegetico adquiere, como se dijo, una condicion de (ideal/modelo), pues, siguiendo a Orejas (2003), este tipo de construccion literaria requiere una lectura atenta, un mayor grado de participacion del lector, ya que se encuentra frente a un juego intertextual en espiral entre los diversos encajes del relato-madre que requiere ser actualizado. A este respecto, Umberto Eco (1993) afirma que para organizar su estrategia textual el autor postula su destinatario, condicion indispensable no solo de su propia capacidad comunicativa concreta, sino tambien de la propia potencialidad significativa. Esto es, una serie de competencias capaces de dar contenido a las expresiones que utiliza y cooperar interpretativamente de la forma prevista por el (p. 80).

El mundo de la accion es, en esta medida, el referente tanto del proceso de creacion y disposicion de la trama como del de la recepcion. En connivencia, narrador-personaje y lector extradiegetico son estrategias discursivas que participan en una serie de operaciones textuales trazadas por el autor, sujeto de la enunciacion, en aras de refigurar este juego de realidades en el que el autor-personaje se ve envuelto por medio de la subjetividad perceptiva de si mismo. La comprension se lleva a cabo "mediante un movimiento circular continuo [...]. El circulo comienza una asociacion siempre en ampliacion entre las partes y el todo, en especial por que el todo no esta visualizado antes que las partes y ha de visualizarse a traves de estas (Iser, 2005, p. 116).

En esta linea, dicha serie de operaciones interlocutivas en las que el lector extradiegetico es invitado a plantear sus propias suposiciones, asi como el narrador-personaje plantea las suyas, llevan a que la lectura de ambas identidades se haga mas completa, ya que estos relatos insertos se complementan y contribuyen mediante diversos artificios semanticos y pragmaticos a la creacion de una imagen total del universo psicologico de Davanzati y el de la obra misma. Por ello, Eco (1993) afirma que la comprension de la obra esta supeditada a "determinadas huellas textuales" que llevan al vaiven de las interpretaciones, lo que finalmente construye el texto (p. 95).

De acuerdo con lo expuesto, en el paso de la configuracion a la refiguracion de la accion se presentan historias no contadas que el lector extradiegetico hace suyas. Asimismo, el acto de leer conlleva a un reconocimiento de si en el proceso de lectura y amplia los procesos de interpretacion. Lector-personaje y lector extradiegetico se complementan dialogicamente hacia la aprehension de la obra, lo que confirma que solo por la mediacion de la lectura, la obra literaria obtiene significacion completa (Ricoeur, 1995b, p. 866).

Conclusion

Segun se ha observado a lo largo de este trabajo, en la novela Basura la escritura se presenta de modo especular. El autor-personaje inserta comentarios reflexivos en historias deshilvanadas que mas tarde configuraran el relato-madre. Aqui, una parte de ellas reflectara en abyme, su percepcion sobre la literatura y su propia existencia. Al igual que Davanzati, su lector, el narrador-personaje, se refiere al proceso narrativo de la novela que esta escribiendo de una forma autoconsciente: se ve como personaje dentro de la diegesis, comenta la novela, se pregunta sobre la esencia del propio texto, habla con el lector extradiegetico y le refiere el objetivo de su propio trabajo. Es posible reconocer entonces dos formas de mise in abyme: la primera en el nivel fabula, y la segunda desde la autoconciencia de los personajes en los niveles de la enunciacion y el enunciado.

En este orden de ideas, la novela analizada permite una correlacion directa tanto con el papel del lector, ejecutado por el narrador-personaje, como con el lector extradiegetico (virtual ideal), quienes participan en una estrategia creada por el autor para que coexistan en procesos de configuracion (dar una forma determinada) y refiguracion (volver a imaginar). De esta manera, hay una busqueda consciente de la voz narrativa para centrar sus recursos de escritura en el juego intertextual direccionado a la representacion de la ficcion, ofreciendo a traves de la interpretacion diferentes maneras de contemplar el mundo tanto del autor-personaje como del narrador-personaje.

Ahora bien, si en el contexto colombiano se mira la novela autoconsciente como mundo posible y como juego especular, Basura se erige como novela ensimismada, en la que subyacen personajes gradualmente contradictorios y mundos extraordinariamente versatiles entre la realidad y la ficcion. Este tipo de novela ofrece diversas posibilidades para ampliar el concepto del relato metaficcional en terminos de autorreferencialidad, ya que el lenguaje no se piensa solo como material, sino tambien como objeto de reflexion; la manipulacion del punto de vista narrativo permite acercarse a la constitucion psicologica de quien escribe. De este modo, la literatura moderna exige un nuevo tipo de lector. Se trata, pues, de un lector con la capacitad de situarse como sujeto perceptor en diferentes planos de la realidad en los que el autor crea. Como sujeto perceptor es, entonces, un sujeto que contempla e imagina, y al contemplar e imaginar, crea.

Referencias bibliograficas:

Abad Faciolice, H. (2000). Basura. Bogota: Punto de lectura.

Dalenbach, L. (1991). El relato especular. Madrid: Visor.

Eco, U. (1993). Lector in fabula. Barcelona: Lumen S.A.

Iser, W. (2005). Rutas de la interpretacion. Mexico: Fondo de Cultura Economica.

Orejas, F. (2003). La metaficcion en la novela espanola contemporanea. Madrid: Arco Libros.

Pineda Botero, A. (1994). Del mito a la posmodernidad. La novela colombiana de finales del siglo XX. Bogota: Tercer Mundo.

Ricardou, J. (1967). Problemes du nouveau roman. Paris: Editions du Seuil, Coll.

Ricoeur, P. (1995a). Tiempo y Narracion I. Configuracion del tiempo del relato historico. Mexico: Siglo XXI Editores.

Ricoeur, P. (1995b). Tiempo y Narracion III. Configuracion del tiempo del relato historico. Mexico: Siglo XXI Editores.

Rodriguez, J. (1995). Autoconciencia y Posmodernidad. Metaficcion en la novela colombiana. Bogota: SI Editors, Instituto de Investigacion Signos e Imagenes.

Segre, C. (1985). Principios de analisis de texto literario. Barcelona: Grijalbo Mondadori.

Vargas Llosa, M. (1999). Cartas a un joven novelista. Barcelona: Planeta.

Waugh, P. (1984). Literary self-consciousness: developments Modernism and postmodernism: the redefinition En Metafiction. The Theory and Practice of Self- Conscious Fiction (pp.20-42). New. York: Methuen.

Ana Marta Salcedo

anasalcedo2003@yahoo.com

Ministerio de Educacion Nacional, Colombia

Recibido (14.02.2019)--Aprobado (12.04.2019)

doi.org/10.17533/udea.elc.n45a05

* Articulo derivado del curso Practicas Hermeneuticas de la Universidad Eafit.

(1) Pese a que este periodista reconoce un marcado experimentalismo en la escritura de su vecino, caracterizada por reiterados saltos temporales y complejidad en la sintaxis, advierte la posibilidad de reconstruir una memoria narrada tal como la advirtio en Martin Moran, personaje de Diario de un impostor, novela que, a criterio suyo, deberia volver a imprimirse.

(2) Con el fin de no presentar ambiguedad en el senalamiento de los personajes analizados (Davanzati y el periodista), se llamara al primero autor-personaje y al segundo narrador-personaje, teniendo en cuenta que ambos son autores y personajes dentro de la diegesis, y lectores fuera de esta.

(3) El lector implicado es senalado por Ricoeur como un lector modelo en tanto ve la comprension de la obra en aras de la correcta interpretacion, accion encerrada en la dialectica de "la pregunta" y "la respuesta". Por lo tanto, la aprehension del mundo del texto se logra a traves del dialogo de ambas identidades: lector y texto.

(4) Esta tecnica literaria consiste en construir una historia a la luz de aquellos objetos en los que se hallan contenidos otros de menor tamano, en una sucesion que puede prolongarse hasta el infinito. De este modo, el relato-madre genera otros relatos derivados que en ocasiones pueden enriquecerlo o simplemente conservar un rasgo del mismo. En el analisis propuesto, estas historias son insipientes para el proposito de encontrar una reverberacion con el relato-madre.
COPYRIGHT 2019 Universidad de Antioquia
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2019 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Salcedo, Ana Marta
Publication:Estudios de Literatura Colombiana
Date:Jul 1, 2019
Words:6466
Previous Article:Primeras voces desde el archivo de Rafael Humberto Moreno-Duran: el "Capitulo catalan".
Next Article:A justa medida da morte: O nascimento e a morte do eu em El olvido que seremos de Hector Abad Faciolince.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2020 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters