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Metodos de fertilizacion y balance de nutrientes en la agricultura organica tradicional de la Biorregion Mediterranea: Cataluna (Espana) en la decada de 1860.

Introduccion

Este trabajo forma parte de un proyecto mas amplio que busca aclarar los motivos que llevaron al abandono del manejo tradicional organico en las agriculturas del Mediterraneo. Desde el punto de vista de la reposicion de nutrientes del suelo, ?hasta que punto habian sido sostenibles? ?Tenian aun esos procedimientos organicos cierto margen de mejora en una biorregion como Cataluna, en Espana? Tras reconstruir el balance de energia alrededor de 1860 en la misma zona--donde encontramos una Tasa de Retorno (TRE o EROI en ingles) de la energia final obtenida sobre la energia total invertida positiva, de aproximadamente 1,41 o 1,67 segun los limites del area de estudio (1)--, ahora queremos completar su perfil sociometabolico mediante la estimacion del balance de nutrientes y la evaluacion del mantenimiento de la fertilidad del suelo.

Caracteristicas agroecologicas y socioeconomicas del area de estudio

Nuestro caso de estudio es el municipio de Sentmenat, situado en la comarca catalana del Valles, a unos 35 km al noreste de Barcelona, con una extension total de 2.750 hectareas, de las cuales el 59% se encontraban cultivadas en 1861.

El pueblo se establecio durante el siglo X en un pequeno llano situado en la fosa tectonica entre las cordilleras litoral y prelitoral de Cataluna. Tiene una pendiente media del 9,7% y una precipitacion anual de 643 mm. El indice heliotermico de Huglin es de 2.168, lo suficientemente bueno para la viticultura, pues su requisito minimo es de 1.500, y en Cataluna se alcanza una puntuacion maxima municipal de 2.778. (2) La pluviosidad y la temperatura permiten un rendimiento razonable en el cultivo de cereales, al menos en los suelos mas profundos con una mayor capacidad de retencion de agua.

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En 1860 habia 354 familias y 1.713 personas censadas en Sentmenat, lo que suponia una densidad de poblacion de 59 habitantes por kilometro cuadrado. Eso significaba una disponibilidad media de 1,7 hectareas por habitante en el termino municipal, o de 1,4 hectareas cultivadas por habitante. El 70% de la fuerza de trabajo se dedicaba a la agricultura, y un 21% a actividades manufactureras. Un total de 208 entre las 241 familias agricolas eran consideradas "campesinas" o "propietarias" en los padrones, censos o catastros, mientras que 21 de estos aparecian en ellos trabajando como labradores o aparceros y 12 como jornaleros. Cruzando los datos catastrales de superficie cultivada con la capacidad laboral familiar estimada segun los datos del padron sobre los residentes en cada casa, y teniendo en cuenta los requerimientos laborales medios por unidad de superficie en aquella zona y periodo, consideramos que 187 de aquellos 208 "propietarios" podrian considerarse unidades familiares campesinas autonomas, entendiendo por tales las que trabajaban sus tierras principalmente con mano de obra familiar, solo recurriendo a la contratacion de mano de obra ajena a la familia en ciertas tareas estacionales de elevada intensidad puntual.

Muchos campesinos sin tierra, o con muy poca tierra propia, tenian, ademas, lazos de parentesco con aquellos propietarios campesinos. (3) A pesar de no ser igualitaria, era una sociedad rural que mantenia un alto grado de acceso a la tierra entre sus habitantes, tanto a traves de la pequena o mediana propiedad como de la aparceria en ciertos cultivos especializados como la vid. Puede ser vista, por tanto, como una comunidad basicamente campesina con un cierto grado de polarizacion social entre las familias con tierra propia insuficiente que debian arrendar algunas parcelas a los mayores propietarios del lugar. (4) Ese rasgo resulta particularmente relevante en nuestro caso de estudio, dado que en la literatura reciente sobre si durante el primer capitalismo liberal del siglo XIX ya se abrio o no una 'brecha sociometabolica' entre el campo y la ciudad, algunos autores han subrayado justamente el papel que jugaron las comunidades campesinas como amortiguadoras de aquellas tendencias al deterioro de la fertilidad del suelo. (5)

El coeficiente de desigualdad de Gini era de 0,58 para la distribucion de la superficie total de tierra poseida en 1859, o de 0,51 si solo se tienen en cuenta las tierras de cultivo. En 1735 habian sido de 0,77 y 0,67, y aumentaron de nuevo a 0,76 o 0,70 en 1918, despues de la plaga de la filoxera que mato todas las vides viejas en la decada de 1880. (6) Asi pues, la reduccion de la desigualdad en la posesion de la tierra experimentada entre 1735 y 1859 habia sido impulsada por la especializacion viticola. (7) Muchos propietarios y algunos campesinos arrendaban suelos pobres en zonas de mayor pendiente, que habian estado previamente cubiertos por matorral y pastos, a un numero creciente de familiares no herederos o inmigrantes sin tierra, quienes construyeron terrazas y plantaron vinedos en ellos. (8) Era de uso comun un contrato de aparceria catalan denominado rabassa morta, que perduraba hasta la muerte de las cepas plantadas por el rabasser (un vocablo catalan que se deriva de arrabassar, es decir, "rozar" un bosque). Esto explica la menor desigualdad registrada con la especializacion viticola, que consistio mas en una reduccion de la inequidad en el acceso a la tierra, o en la desigualdad de ingresos, que en la distribucion de la propiedad de la tierra como tal. (9)

Usos del suelo, densidades ganaderas y estiercol

La especializacion viticola se desarrollo durante el siglo XIX manteniendo una cierta cantidad de tierra, por lo general la de mejor calidad, dedicada a la siembra de cereales, legumbres y hortalizas en un paisaje policultural. Con tan solo un 12,4% de la tierra en 1861, los pastos naturales eran extremadamente escasos y muy pobres para alimentar la ganaderia. Pero una gran cantidad de tierras de cultivo eran vinedos u olivares que extraian menos nitrogeno (N), y suministraban poda como subproducto. Gracias a la arboricultura, la relacion entre el area inculta y las tierras sembradas con cultivos herbaceos pudo mantenerse en 2,4 hacia 1861, y la proporcion entre cubiertas permanentes y tierras anualmente sembradas subia hasta 5,1 (Tabla 1). Todas estas caracteristicas eran tipicas de una "agricultura organica intensiva" (10) de tipo Mediterraneo, que entraria en crisis con la globalizacion economica experimentada desde finales del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial. (11)

Un factor crucial de aquellas agriculturas organicas preindustriales era el contingente de ganado alimentado en terrenos baldios o con cultivos forrajeros y piensos, con el fin de proporcionar suficiente estiercol para la tierra sembrada con cereales. (12) En Sentmenat habia tan solo 5 cabezas de ganado por kilometro cuadrado en 1865, o 7 si se incluyen los asnos (Tabla 2).

Eso significaba una densidad ganadera, expresada en unidades de peso vivo estandarizado de 500 kilos, de tan solo 12 UG500 por kilometro cuadrado de tierra de cultivo. En comparacion, Fridolin Krausmann ha encontrado 24 UG500 por kilometro cuadrado de superficie agricola en la localidad austriaca de Theyern en 1829, mientras que en las Grandes Llanuras norteamericanas, donde se practicaba un uso muy extensivo del suelo, Geoff Cunfer ha registrado valores de entre 4 y 13 UG500 en el municipio de Finley (Kansas) desde 1895 hasta 1915. (13) Aquella densidad de ganado era con claridad insuficiente para una agricultura organica altamente intensiva, y solo podia suministrar 1,5 toneladas de estiercol fresco por hectarea de cultivo, una cifra que coincide con las 1,37 toneladas contabilizadas en el primer estudio estadistico sobre fertilizantes llevado a cabo en 1919 en la provincia de Barcelona. La dosis recomendada por los agronomos era de 10 toneladas por hectarea cultivada. (14)

Sin embargo, esas cifras medias esconden tambien marcadas diferencias entre cultivos. En el cultivo de la vid no se utilizaba estiercol, y solo en cantidades muy pequenas en los olivares. Esto explica el papel desempenado por la especializacion viticola en la reduccion de la relacion entre superficie sembrada con cereales y tierras incultas (Tabla 1). Si asumimos que todo el estiercol se aplicaba al cultivo de cereales, la densidad ganadera se elevaria hasta 46 UG500 por kilometro cuadrado de tierra sembrada, y las dosis promedio hasta 5,6 toneladas de estiercol fresco por hectarea de cereal, lo que tambien coincide con las 6 o 7 toneladas por hectarea sembrada atribuidas por otras fuentes para el cultivo de cereales de secano en la provincia de Barcelona durante la segunda mitad del siglo XIX, incluyendo dosis de 22 a 32 toneladas por hectarea aplicadas en tierras de regadio. Esas cifras habrian duplicado las dosis aplicadas en los Estados Unidos, que hacia 1870 sumaban entre 2,5 y 5 toneladas por hectarea, (15) o igualaban las cifras promedio de Inglaterra y Gales que oscilaban entre 4 y 5 toneladas por hectarea desde mediados del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial. (16)

Como se superaba el deficit de estiercol

Suponiendo que los cultivos lenosos no recibian estiercol alguno, seguia existiendo una brecha significativa entre la densidad del ganado disponible y la fertilizacion requerida. Llegamos, pues, a la conclusion de que habia otros fertilizantes organicos capaces de llenar ese vacio, o bien, se estaba incurriendo en un insostenible empobrecimiento del suelo en los cultivos lenosos hasta que se difundieron los abonos quimicos. Al comparar las practicas de fertilizacion en Kansas y Austria, Geoff Cunfer y Fridolin Krausmann concluyen que, gracias a su alta densidad ganadera, los campesinos austriacos eran capaces de reponer cerca del 90% del N extraido en las tierras de labor, aunque producian un magro excedente comercial. En cambio, los agricultores que colonizaron el oeste norteamericano generaban grandes exportaciones, pero utilizaban pocos animales para explotar los ricos suelos de las Grandes Llanuras, reponiendo menos de la mitad del N extraido. Despues de agotar la fertilidad del suelo durante mas de seis decadas, se enfrentaron a una caida de rendimientos entre 1880 y 1940, hasta que llegaron los fertilizantes quimicos. (17) Entre ambos ejemplos, ?donde podemos situar la trayectoria seguida por la agricultura en la cuenca occidental del Mediterraneo?

Intentaremos ofrecer una respuesta mediante la reconstruccion de un balance completo de nutrientes en nuestro caso de estudio. Hemos estimado las salidas y entradas de nutrientes a partir del contenido en los cultivos y semillas, teniendo en cuenta el indice de cosecha y la reutilizacion de subproductos. La Tabla 3 muestra la cantidad de N-P-K absorbida por los diferentes cultivos, sin haber descontado las semillas, y distinguiendo entre la parte principal consumida del producto y los subproductos reutilizados. En las tierras de regadio y horticolas se extraian anualmente unos 40 kg de N por hectarea, tres veces mas que el promedio y unas 5,6 veces el N absorbido por los vinedos. Las rotaciones intensivas de cereal sembrado sin barbecho en secano extraian el 39% de todo el N en el 22,6% de las tierras de cultivo, alrededor de 22 kg de N por hectarea. Los vinedos extraian 7 kg de N por hectarea, incluidas las uvas y los brotes de poda. A pesar de cubrir dos tercios de las tierras de cultivo, las vides solo extraian el 38% de N, el 28% de P y el 18% de K.

En terminos generales, esa distribucion revela la logica que subyacia en la prioridad otorgada a aquel abono animal tan escaso: se aplicaba, en primer lugar, a las tierras de regadio, y luego a los cereales de secano en rotacion con leguminosas fijadoras de N o abonos verdes. Los vinedos no se abonaban con estiercol, excepto al plantarlos, y solo recibian pequenas cantidades de otros fertilizantes organicos como restos de hojas y ramas enterradas en zanjas cavadas entre las hileras de vides, o la quema e incorporacion al suelo de los llamadosformiguers (en catalan). Estos eran como pequenos hornos de carbon vegetal hechos con montones de vegetacion seca que se quemaba bajo una capa de tierra, para generar una combustion lenta e incompleta. El material obtenido era utilizado como fertilizante o acondicionador del suelo. (18)

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En las 1.618 hectareas de labor en Sentmenat hacia 1860-1865 se extraian anualmente unos 20.195 kg de N, es decir, 12,5 kg de N por hectarea. Todo el estiercol producido por la cabana ganadera local solo contenia alrededor de 12.164 kg de N. Considerando que al menos un 50% se perdia en los estercoleros, el N realmente disponible se reduciria a 6.082 kg, o un maximo de 3,8 kg de N por hectarea al ano. (19) Dada esa carencia en el suministro de N a traves del estiercol animal, se buscaron otras fuentes de nutrientes y practicas agricolas de fertilizacion. Habia cinco opciones distintas: 1) los excrementos y la basura de origen humano; 2) la fijacion simbiotica bacteriana de N a traves de cultivos leguminosos; 3) los abonos verdes; 4) el enterramiento en el suelo de biomasa fresca; y 5) las cenizas, el carbon vegetal y la tierra quemada en los formiguers. Para evaluar el papel desempenado por cada una de estas contribuciones necesitamos reconstruir un balance de nutrientes completo.

Una de las partes mas dificiles de cualquier balance de nutrientes organicos es el valor que se adopte para la fijacion de nitrogeno atmosferico producido por bacterias simbioticas. Incluso en al actualidad, la literatura cientifica presenta una variacion desconcertante en las cifras de N fijado por leguminosas. Eso se explica en gran medida por la naturaleza circunstancial de la simbiosis entre las plantas leguminosas y la bacteria Rhizobium, dado que la presencia de altas dosis de N mineral en el suelo inhibe o incluso suprime la fijacion bacteriana. Ademas, solo una parte del contenido de N de una planta leguminosa proviene de la atmosfera. Antes que la nodulacion de Rhizobium se desarrolle en las raices, la planta necesita absorber N mineral del suelo y, por tanto, no todo el N absorbido antes de la floracion y la maduracion del grano se puede atribuir a esos nodulos de Rhizobium. El menor costo en energia del carbono dirigido al propio crecimiento de la planta, en vez de cederlo a unas colonias de Rhizobium que pueden permanecer inactivas, explica por que las leguminosas rompen la fijacion simbiotica de N cuando hay suficiente N mineral en el suelo.

Esta flexibilidad tiene mucho que ver con el papel crucial jugado por las plantas leguminosas en el desarrollo milenario de las agriculturas organicas, en las que el N mineral era casi siempre carencial en el suelo. (20) Por desgracia, eso genera una considerable incertidumbre acerca de la fijacion simbiotica real en cada circunstancia particular. Se han estimado valores que van desde 10 a mas de 300 kg de N por hectarea al ano. Existen ejemplos y opiniones que reducen la fijacion simbiotica de N a valores muy pequenos, o que incluso suponen un resultado neto negativo si el grano se extrae y los residuos vegetales no se incorporan al suelo. La unica regla segura es que tanto la fijacion bacteriana simbiotica como la libre serian mayores cuanto mas pobre en N mineral fuera el suelo en cuestion. Por tanto, el N absorbido desde la atmosfera por los cultivos leguminosos podria haber sido mayor en los sistemas tradicionales de agricultura organica que en los convencionales en la actualidad, una hipotesis que la agricultura ecologica actual podria ayudarnos a corroborar. (21) A pesar de tales incertidumbres, hemos llevado a cabo una estimacion preliminar que se muestra en la Tabla 4.

Los abonos verdes proporcionaban otro uso importante de las propiedades fijadoras de nitrogeno de los cultivos leguminosos. Hemos encontrado suficientes fuentes historicas para creer que el abono verde ya se utilizaba en la provincia de Barcelona durante la segunda mitad del siglo XIX, y era promovido por los agronomos de la epoca. Sin embargo, no tenemos datos precisos de la superficie media sembrada, la especie utilizada o la cantidad de N atmosferico fijado. Como una estimacion aproximada muy preliminar, y suponiendo que el 3,6% de las tierras de cultivo herbaceo se sembraran cada ano con abono verde, alrededor de 165.900 kg de biomasa aerea podian haber sido enterrados en el suelo. Suponemos que el N atmosferico fijado era el unico flujo de entrada neto obtenido de los abonos verdes que debe ser incluido en el balance, ya que el resto de los nutrientes eran simplemente reciclados en el suelo.

Segun muchos autores y fuentes locales de la epoca, cierta cantidad de subproductos de los cultivos o de biomasa forestal se aplicaba directamente al suelo como fertilizante, en vez de incorporarse como materia organica en las pilas de estiercol o simplemente desecharse. Se empleaban dos procedimientos: 1) enterrar directamente la materia vegetal fresca en zanjas cavadas entre las hileras de vides; 2) la incorporacion al suelo de las cenizas, el carbon vegetal y la cubierta de suelo quemada en los llamados formiguers (22)

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?Cuantos nutrientes se podian obtener mediante esos metodos de fertilizacion? Con el fin de estimar el potencial de la biomasa local hemos analizado la proporcion entre la superficie sembrada con granos, la tierra dedicada a la arboricultora, y la biomasa forestal disponible que podria ser removida sosteniblemente de las areas de bosque o matorral. La cantidad de nutrientes que se anadirian a la tierra mediante el entierro de biomasa fresca es facil de deducir a partir de su contenido de N-P-K (aunque solo se toma en cuenta el N organico, ignorando cualquier posible perdida por mineralizacion). La cantidad de nutrientes proporcionados por cada formiguer se ha tomado del analisis en laboratorio de un formigue experimental realizado por Jose Ramon Olarieta siguiendo las instrucciones de viejos campesinos que aun recordaban haberlos hecho en su juventud. (23) Parece que cualquier contribucion neta de N habria sido insignificante, pero los formiguers habrian anadido cantidades significativas de P y K, que tambien podrian resultar en un aumento significativo de los rendimientos de las leguminosas sembradas para obtener N. (24)

Ademas de esa incorporacion de nutrientes minerales, quedan todavia algunas incognitas acerca del impacto que este metodo podria haber tenido en el componente biotico de la fertilidad del suelo. De acuerdo con la interpretacion dada por el ingeniero agronomo Cristobal Mestre y el quimico Antonio Mestres en 1949, el aumento de temperatura experimentado por la capa del suelo que cubria el formiguer provocaba una variacion en sus poblaciones de microorganismos que podian ayudar a explicar los aumentos de cosecha obtenidos en campos experimentales fertilizados de ese modo, en comparacion con otras parcelas de control. Por ejemplo, a traves del aumento de la poblacion de bacterias del suelo que son fijadoras libres de N atmosferico. (25) Nuestra estimacion preliminar no toma en consideracion ese aspecto y, por tanto, los datos que se muestran en la Tabla 5 pueden pecar de conservadores.

Suponemos que el entierro de biomasa y los formiguers desempenaron un papel de ajuste final para compensar los deficits remanentes en el balance de nutrientes. En nuestro balance general aparecen como un componente menor, porque el numero de formiguers que hemos estimado es mas bien reducido, debido a las considerables incertidumbres que aun tenemos sobre el tamano de cada formiguer y la cantidad de biomasa quemada en ellos. Considerando que este es un tema que requiere ser estudiado mas a fondo en el futuro, hemos adoptado como una opcion muy prudente un promedio de 13 formiguers por hectarea cultivada al ano (o 20 si solo se aplicaban a los vinedos), una cifra ajustada a la biomasa forestal localmente disponible. Sin embargo, en algunas fuentes historicas se pueden encontrar cifras de hasta 200 (26) o incluso 700 formiguers por hectarea y ano. (27) Teniendo en cuenta el trabajo altamente intensivo demandado por estas tecnicas, parece razonable suponer que su uso dependiera de la escasez relativa de otros fertilizantes, y de la abundancia de mano de obra barata. Llegamos a una conclusion similar considerando el papel desempenado por la tarea de recoger las ramas caidas y la biomasa seca de los bosques y matorrales mediterraneos, que suelen ser propensos a sufrir incendios forestales. (28)

?Un balance de nutrientes organicos cercano al equilibrio?

En la Tabla 6 contrastamos los nutrientes extraidos por los cultivos, o perdidos a traves de otros procesos, con dos estimaciones diferentes de su reposicion por medio de diversos metodos de fertilizacion: a) una cantidad maxima potencial de N-P-K que el balance de masa nos dice que deberia estar en algun lugar del agroecosistema local; y b) la fraccion que creemos que realmente podia depositarse en el suelo, descontando las perdidas materiales experimentadas por esos metodos de fertilizacion: los montones de estiercol, pozos negros, letrinas, formiguers, el entierro de biomasa fresca, el cultivo de leguminosas o el abono verde. Ese balance no tiene como objetivo evaluar con precision cada flujo de nutrientes movido por el ganado, la mano de obra agricola y los procesos naturales en fincas o parcelas. Algunos flujos de menor importancia han sido omitidos, al igual que las perdidas por erosion (que podrian compensarse por la acumulacion de sedimentos en otras tierras cercanas, dependiendo de la escala de analisis). Tampoco hemos asignado valores a los procesos de mineralizacion en el suelo, o al posible aumento obtenido en la fijacion de nitrogeno atmosferico mediante la estimulacion de la actividad bacteriana libre a traves de formiguers. Pero aun admitiendo un cierto margen de error, que solo podra reducirse mediante la calibracion futura y la comparacion con otros balances, pensamos que la utilidad de esa evaluacion radica en su funcion heuristica.

Creemos que este balance nos ayuda a revelar algunos rasgos basicos del esfuerzo de la comunidad campesina local para cerrar el flujo de nutrientes en una agricultura organica altamente intensiva de tipo mediterraneo. A pesar de sus imprecisiones e incertidumbres, nos permite obtener algunos resultados. En primer lugar, la cantidad de nutrientes disponibles para sostener la fertilidad de las tierras de cultivo podria haber sido lo suficientemente grande como para reponer los principales macroelementos extraidos del suelo por los cultivos y los procesos naturales, siempre y cuando la eficiencia en el procesamiento de estiercol y excrementos humanos no fuera inferior al 50% en N, 90% en P y 80% en K. Ello tambien presuponia una elevada intensidad de mano de obra destinada a hacer formiguers o enterrar la biomasa fresca necesaria para importar nutrientes (principalmente K) desde las areas incultas hacia las tierras en cultivo.

Tal como se observa en la Figura 4, si tales suposiciones cambiaran--por ejemplo, considerando una perdida superior al 50% de contenido de N en el manejo del estiercol y la reutilizacion de excrementos--la cantidad total de nutrientes extraidos no se repondria. Por otro lado, sabemos que las perdidas de N en los montones de estiercol podrian reducirse hasta solo un 30%, si el piso del establo se pavimentaba y el proceso de compostaje era manejado con precision, segun los resultados obtenidos por el ingeniero agronomo (29) en una granja experimental espanola a principios del siglo XX.

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Sea como fuere, no estamos asumiendo que la fertilizacion efectiva siempre se equilibrara con las extracciones de los cultivos en cada finca o parcela. Un aspecto muy importante, que se esconde detras de las cifras promedio, es hasta que punto la desigualdad social suponia una disponibilidad diferente del estiercol disponible a traves del ganado y las letrinas, o de la biomasa procedente de los bosques y matorrales. Aunque el potencial maximo de los fertilizantes disponibles fuera probablemente suficiente para no menguar la fertilidad del suelo a escala municipal, tenemos datos historicos mas que suficientes para creer que los aparceros viticolas pobres incurrieron en una mineria del suelo de sus vinedos, debido a la falta de acceso a los nutrientes necesarios. Asi pues, la desigualdad era el mayor problema, no la capacidad de fertilizacion organica del agroecosistema en su conjunto.

Este primer resultado se puede interpretar a la luz de lo que Barry Commoner (30) considero como un principio basico del funcionamiento de cualquier ecosistema: "todo va a parar a algun lugar". En un sistema agrario de base organica, esos lugares donde los nutrientes "iban a parar" no se encontraban muy lejos. Nuestro balance muestra, por ejemplo, que una parte significativa de K se obtenia del entierro o la quema de biomasa en formiguers. Por tanto, cualquier deficit restante de K podria haber sido cubierto probablemente con un aumento del trabajo y de la biomasa empleada en fabricar y quemar formiguers.

Al observar las tablas 4 y 5 aparece otra cuestion importante que merece ser recalcada. La proporcion de tierras de cultivo dedicadas a cultivar pienso y forraje podia mantenerse relativamente baja gracias al papel desempenado en la alimentacion del ganado por la reutilizacion de subproductos agricolas y los pastos naturales. Esta ecoeficiencia material requeria un cuidadoso manejo integrado entre las tierras de cultivo, los terrenos incultos y la cria de ganado. Dicha integracion paisajistica era tambien un factor clave para mantener la eficiencia energetica del agroecosistema. (31)

Discusion y conclusiones

Estos resultados concuerdan con el grado de especializacion vitivinicola alcanzado en Sentmenat hacia 1860-1865. Dos tercios de la superficie cultivada se dedicaban a vinedos, y eso permitia un ahorro considerable de N y P. La importacion de unos 1.556 Hl de trigo por ano, junto con ciertas cantidades de pescado salado y arroz, suponia un aumento anual de 2.561 kg de N, 433 kg de P y 459 kg de K que se acumulaba en los excrementos. Mientras que el contenido de N en el vino exportado era insignificante, el P absorbido anualmente por las vides suponia unos 414 kg, y el K en torno a 2.070 kg. Gracias a ello, la balanza comercial de nutrientes comportaba una ganancia neta de unos 2.561 kg de N al ano, y de 433 kg de P, junto a una perdida neta de 1.611 kg de K por ano. Por tanto, la aparente "sostenibilidad" que aquella disponibilidad maxima de nutrientes habria permitido, tambien dependia de la ganancia de N y P a costa de una ligera perdida de K a traves del intercambio comercial con el exterior. (32)

Sin embargo, una cosa era el maximo potencial de nutrientes disponibles en el agroecosistema local, y otra distinta la capacidad de recogerlos y reintroducirlos en las tierras de cultivo. La mayoria de nuestras dudas surgen cuando tomamos en consideracion la diferencia entre la disponibilidad potencial y efectiva de nutrientes. Teniendo en cuenta las perdidas del procesamiento de estiercol animal o humano antes citadas, llegamos a una segunda conclusion: la disponibilidad real de estiercol animal y desechos humanos cubriria tan solo el 33% de N, el 84% de P y el 62% de K requerido para reponer las extracciones realizadas por los cultivos. Por tanto, el mantenimiento de la fertilidad del suelo cultivado dependeria de si otras formas de fertilizacion organica podian cubrir o no aquella diferencia. Dos de ellas se destacan: la fijacion simbiotica de N mediante cultivos leguminosos, o su uso como abono verde, lo que podria haber cubierto un 16% de las extracciones; y el K obtenido por enterramiento o quema de biomasa en formiguers, que deberia haber cubierto aproximadamente un 14% del K necesario para equilibrar el agroecosistema local hacia 1860-1865.

En otras palabras, y a pesar de ser ciertas las quejas de los agronomos sobre la insuficiente densidad ganadera y el poco estiercol aplicado, habia otras opciones para que una agricultura organica de tipo mediterraneo tan intensiva como aquella pudiera importar otros nutrientes de las tierras no cultivadas cercanas. Sin embargo, dichas alternativas eran altamente intensivas en trabajo. Llegamos, entonces, a una tercera conclusion: el principal factor limitante para obtener nutrientes organicos no era solo biofisico, sino tecnico y economico. En lugar del maximo potencial de N-P-K disponible en el agroecosistema, lo que mas importaba era la capacidad real para recuperarlos como fertilizantes, teniendo en cuenta la cadena de perdidas sufridas en las pilas de estiercol, letrinas, pozos negros, cloacas y formiguers. Un factor limitante clave era la cantidad de mano de obra humana y fuerza de tiro animal necesaria para tal fin. Y otro factor social determinante era la desigualdad en la posesion del ganado, o el acceso a la biomasa forestal y las letrinas urbanas.

Habia, en ultima instancia, ciertos limites agroecologicos inherentes a cualquier economia agraria de base organica que buscara aumentar los rendimientos sin sobrepasar los recursos renovables disponibles a escala local o regional. Antes de llegar a esos limites, aun quedaban algunas posibilidades para incrementar los cultivos leguminosos y usarlos como abono verde, pues en 1860-1865 solo cubrian una cuarta parte de las tierras de cultivo. Una vez mas, los factores limitantes parecen haber sido aqui mas de tipo socioeconomico que agroecologico. Es verdad que para cultivar leguminosas debia superarse de algun modo el estres hidrico propio del Mediterraneo, pero esto podia lograrse hasta cierto punto aumentando la capacidad de retencion del agua de los suelos a traves del incremento de su contenido de materia organica, o mediante riego temporal y permanente. Otra opcion era la especializacion en cultivos lenosos, que requieren menos agua y extraen menos nutrientes del suelo. Sin embargo, todas esas alternativas necesitaban mejoras en la tierra e inversiones intensivas en el factor trabajo, y estas, a su vez, tenian costes de oportunidad de acuerdo con la rentabilidad relativa en el mercado de sus usos alternativos.

En cuarto lugar, la posibilidad de aumentar los rendimientos agricolas a traves de una fertilizacion organica mas intensa era ya muy limitada, a menos que los usos del suelo cambiaran profundamente en la direccion senalada por los agronomos. Es decir, incrementando la superficie sembrada con cultivos leguminosos y usandolos como abono verde o aumentando los forrajes, la ganaderia y el estiercol disponible. Sin embargo, y hasta cierto punto, tales cambios en los usos del suelo se enfrentaban con las limitaciones hidricas del entorno mediterraneo, o bien, con las oportunidades reales de mercado para reasignar la tierra a cultivos lenosos comerciales. (33)

Finalmente, el balance de nutrientes de Sentmenat en 1860-1865 pone de relieve un aspecto crucial que merece ser enfatizado: el mantenimiento de la fertilidad de las tierras de cultivo solo era posible a traves de una transferencia permanente de nutrientes desde las areas no cultivadas de bosque, matorral y pastizal. Este era, por supuesto, un aspecto fundamental de cualquier sistema agricola de base organica tradicional. Lo que se destaca en este caso de estudio es el menor papel jugado por el ganado en dicha transferencia, en comparacion con el papel clave desempenado por el trabajo humano en el cultivo de leguminosas y abonos verdes, y en la transferencia de nutrientes de los bosques y matorrales mediante la quema de formiguers o el entierro de biomasa en las tierras de cultivo. La ganaderia solo trasladaba una pequena parte de aquellos nutrientes, mientras que el trabajo humano debia hacer el resto. Ese era un rasgo clave de las agriculturas organicas mediterraneas, que contrasta con otras biorregiones europeas en la misma epoca (Figura 5).

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Llegamos asi a nuestra quinta y ultima conclusion: los abonos organicos alternativos al estiercol animal jugaron un papel clave--aunque pequeno en terminos absolutos- en la transferencia de nutrientes desde las zonas no cultivadas hacia las tierras de cultivo. Ademas de ser altamente intensivas en trabajo, esas transferencias impusieron un tributo de nutrientes relevante sobre las areas de bosque o matorral, sobre todo en terminos de K, que se anadia a la extraccion simultanea de madera, lena o carbon. El mantenimiento de la fertilidad del suelo cultivado estaba estrechamente relacionado con la sostenibilidad de este uso multiple del bosque, que a partir de un cierto punto podria haber sido sobreexplotado. Las fotografias tomadas durante el primer tercio del siglo XX muestran una cubierta forestal muy menguada y poco densa. En esa epoca, los bosques se habian reducido a un minimo historico en Cataluna, y en toda Espana: los terrenos forestales ocupaban solo un 15% de la superficie del pais en 1915, (34) o alrededor del 20% en 1955. (35)

Agradecimientos

Este trabajo ha sido desarrollado en el proyecto HAR2009-13748-C03-01HIST sobre Historia Ambiental de los Paisajes Agrarios del Mediterraneo financiado por el Ministerio Espanol de Educacion y Ciencia. Una primera version fue presentada en la sesion 3.5 sobre "Sustainable agricultural systems: historical soil fertility and farm management" del Primer Congreso Mundial de Historia Ambiental (WCEH2009). Los primeros datos fueron revisados en profundidad por Elena Galan con el programa "Manager of Energy and Nutrient Balances of Agricultural Systems" (MENBAS). Esta herramienta de contabilidad sociometabolica se esta desarrollando actualmente en la Universidad de Barcelona, y pronto se ofrecera como un recurso de acceso abierto en nuestra pagina web: http://www.ub.edu/histeco/p2/eng/index.php. Muchas referencias de las fuentes historicas se han suprimido en aras de la brevedad, y se pueden encontrar en el libro espanol editado por Garrabou y Gonzalez de Molina o en otras publicaciones de nuestro equipo citadas en notas a pie de pagina. Agradecemos a Joan Romanya, Miriam Burriel, Mar Grasa y Maria Alemany de la Universidad de Barcelona, y a Roberto Garcia de la Universidad de Jaen, sus utiles comentarios y correcciones.

Notas

(1) Xavier Cusso, Ramon Garrabou y Enric Tello, "Social metabolism in an agrarian region of Catalonia (Spain) in 1860-70: flows, energy balance and land use", Ecological Economics (Holanda) 58 (2006): 49-65; doi:10.1016/j.ecolecon.2005.05.026. Xavier Cusso, Ramon Garrabou, Jose Ramon Olarieta y Enric Tello, "Balances energeticos y usos del suelo en la agricultura catalana: una comparacion entre mediados del siglo XIX y finales del siglo XX", Historia Agraria, 40 (2006): 471-500. http:// www.historiaagraria.com/numero.php?n=40. Enric Tello, Ramon Garrabou y Xavier Cusso, "Energy Balance and Land Use: The Making of and Agrarian Landscape from the Vantage Point of Social Metabolism (the Catalan Valles county in 1860/70)", en: The Conservation of Cultural Landscapes, (ed.) Mauro Agnoletti (Wallingford, Inglaterra: CAB International, 2006), 42-56. Enric Tello, Ramon Garrabou, Xavier Cusso y Jose Ramon Olarieta, "Una interpretacion de los cambios de uso del suelo desde el punto de vista del metabolismo social agrario. La comarca catalana del Valles (1853-2004)", Revista Iberoamericana de Economia Ecologica, 7 (2008): 97-115. http://www.redibec.org/IVO/ rev7_06.pdf.

(2) Marc Badia-Miro, Enric Tello, Francesc Valls y Ramon Garrabou, "The Grape Phylloxera Plague as a Natural Experiment: the upkeep of vineyards in Catalonia (Spain, 1858-1935)", Australian Economic History Review (Australia) 50, n. 1 (marzo 2010): 39-61; doi: 10.1111/j.1467-8446.2009.00271.x.

(3) Ramon Garrabou, Enric Tello y Xavier Cusso, "Ecological and Socio-economic functioning in the middle of the nineteenth century. A Catalan case study (the Valles county (1850-70)", en: Agrosystems and Labour Relations in European Rural Societies (Middle Ages-Twentieth Century), (eds.) Erich Landsteiner y Ernst Langthaler (Turnhout, Belgica: Brepols, 2010), 119-154. El lector o lectora interesados en esos aspectos socioinstitucionales encontrara desarrollado en este capitulo el analisis resultante de cruzar los datos censales, catastrales y del padron municipal de este municipio a mediados del siglo XIX, aplicando la metodologia del Land-Time Budget Analysis. Tambien encontrara las correspondientes referencias de archivo de las fuentes empleadas.

(4) Robert McC. Netting, Smallholders, Householders: farm families and the ecology of intensive, sustainable agriculture (Stanford, U.S.: Stanford University Press, 1993), 389. Jan Douwe Van Der Ploeg, The New Peasantries: Struggles for autonomy and sustainability in an era of empire and globalization (Londres, Inglaterra: Earthscan, 2008), 356.

(5) Veanse, por ejemplo, J. B. Foster, "Marx's theory of the metabolic rift: classical foundations for environmental sociology", American Journal of Sociology (Estados Unidos) 105, n. 2 (septiembre 1999): 366-405. http://www.jstor.org/stable/10.1086/210315, y H. Friedmann, "What on earth is the modern world-system? Foodgetting and territory in the modern era and beyond", Journal of World-Systems Research (Estados Unidos) 1, n. 2 (2000): 480-515. http://www.chass.utoronto.ca/sociology/harriet. friedmann@utoronto.ca. Para el papel del campesinado como amortiguador de la brecha sociometabolica veanse: M. Schneider y P. H. McMichael, "Deepening, and repairing the metabolic rift", The Journal of Peasant Studies (Inglaterra) 37, n.3 (Julio 2010): 461-484. doi: http://dx.doi.org/10.1080/ 03066150.2010.494371, y Manuel Gonzalez de Molina y V. Toledo, Metabolismos, naturaleza e historia. Hacia una teoria de las transformaciones socioecologicas (Barcelona, Espana: Editorial Icaria, 2012), 376.

(6) Marc Badia-Miro, et al.

(7) Ramon Garrabou, Enric Tello, Xavier Cusso y Marc Badia-Miro, "Explaining agrarian specialization in an advanced organic economy: The province of Barcelona in mid-nineteenth century", en: Markets and Agricultural Change in Europe from the Thirteenth to the Twentieth Century, (ed.) Vicente Pinilla (Turnhout, Belgica: Brepols, 2009), 137-171.

(8) Jose Ramon Olarieta, F. L. Rodriguez-Valle y Enric Tello, "Preserving and destroying soils, transforming landscapes: Soils and land-use changes in the Valles County (Catalunya, Spain) (1853-2004)", Land Use Policy (Australia) 25, n. 4 (octubre 2008): 474-484; doi:10.1016/j.landusepol.2007.10.005.

(9) Enric Tello y Marc Badia-Miro, "Land-use profiles of agrarian income and land ownership inequality in the province of Barcelona in mid-nineteenth century", Sociedad Espanola de Historia Agraria (SEHA) --Documentos de Trabajo, 11-01 (enero 2011). http://ideas.repec.org/p/seh/wpaper/1101.html.

(10) Rolf Peter Sieferle, The Subterranean Forest. Energy Systems and the Industrial Revolution (Cambridge, Inglaterra: The White Horse Press, 2001), 230. Edward Anthony Wrigley, Poverty, Progress, and Population (Cambridge, Inglaterra: Cambridge University Press, 2004).

(11) E. Tello, et al., "Energy Balance and Land Use ..." E. Tello, et al., "Una interpretacion de los cambios ...". J. Marull, J. Pino y E. Tello, "The loss of landscape efficiency: An ecological analysis of land-use changes in Western Mediterranean agriculture (Valles county, Catalonia, 1853-2004)", Global Environment. A Journal of History and Natural and Social Sciences, 2 (2008): 112-150; http:// www.globalenvironment.it/marull-pino-tello.pdf

(12) Fridolin Krausmann, "Milk, Manure and Muscular Power: Livestock the Transformation of Preindustrial Agriculture in Central Europe", Human Ecology (U.S.) 32, n. 6 (2004): 735-772; doi: 10.1007/ s10745-004-6834-y.

(13) Geoff Cunfer y Fridolin Krausmann, "Sustaining Soil Fertility: Agricultural Practice in the Old and New Worlds", Global Environment. A Journal of History and Natural and Social Sciences, 4 (2009): 8-47. http://www.globalenvironment.it/cunfer_krausmann.pdf.

(14) Joaquin de Aguilera, Teoria y practica de los abonos (Barcelona, Espana: Libreria de Francisco Puig, 1906). Jose Cascon y Martinez, El estiercol y la alimentacion animal (Madrid, Espana: Imprenta Alrededor del Mundo, 1918). B. H. Slicher van Bath, Agrarian History of Western Europe: A.D. 5001850 (Londres, Inglaterra: Arnold, 1963), 364.

(15) Geoff Cunfer, "Manure Matters on the Great Plains Frontier", Journal of Interdisciplinary History (U.S.) 34 (2004): 539-567; doi:10.1162/002219504773512534. Geoff Cunfer, On the Great Plains. Agriculture and Environment (Texas, U.S.: A&M University Press, 2005), 292. Ingrid C. Burke, William K. Lauenroth, Geoff Cunfer, John E. Barrett, Arvin Mosier y Petra Lowe, "Nitrogen in the Central Grasslands Region of the United States", BioScience (U.S.) 52, n. 9 (2002): 813-823; doi:10.1641/0006-3568(2002)052[0813:NITCGR]2.0.CO;2.

(16) Paul Brassley, "Plant nutrition", en: The Agrarian History of England and Wales, (ed.) Joan Thirsk (Cambridge, Inglaterra: Volume VII, 1850-1914, Part I, Cambridge University Press, 2000), 533-548.

(17) Cunfer y Krausmann, "Sustaining Soil Fertility ...".

(18) Jose Ramon Olarieta, R. Padro, G. Massip, R. Rodriguez-Ochoa, E. Vicedo y Enric Tello, "Formiguers, a historical system of soil fertilization (and biochar production?)", Agriculture, Ecosystems and Environment (Suiza) 140, n. 1-2 (enero 2011): 27-33; doi:10.1016/j.agee.2010.11.008. Vease la Figura 2.

(19) Cascon y Martinez, El estiercol y la alimentacion animal. Samuel Tisdale y Werner Nelson, Soil Fertility and Fertilizers (New York, U.S.: Macmillan, 1956), 430. A. E. Johnston, "Potential changes in soil fertility from arable farming including organic systems", Proceedings of the International Fertilizer Society, 306 (1991): 1-38. http://www.fertiliser-society.org/proceedings/uk/Prc306.HTM.

(20) John R. McNeill y Verena Winiwarter (eds.), Soils and Societies. Perspectives from environmental history (Isle of Harris, Escocia: The White Horse Press, 2006), 369.

(21) A. Oberson, S. Nanzer, C. Bosshard, D. Dubois, P. Mader y E. Frossard, "Symbiotic N2 fixation by soybean in organic and conventional cropping systems estimated by 15N dilution and 15N natural abundance", Plant and Soil (Australia) 290, n. 1-2 (2007): 69-83; doi:10.1007/s11104-006-9122-3.

(22) Josep Miret i Mestre, "Las rozas en la Peninsula Iberica. Apuntes de tecnologia agraria tradicional", Historia Agraria: Revista de Agricultura e Historia Rural, 34 (2004): 165-193; http://www.historiaagraria.com/numero.php?n=34

(23) Olarieta, et al., ""Formiguers", a historical system of soil ...".

(24) Johnston, "Potential changes in soil fertility ...".

(25) C. Mestre y A. Mestres, Aportacion al estudio de la fertilizacion del suelo por medio de formiguers. Estacion de Viticultura y Enologia de Villafranca del Panades (Madrid, Espana: Notebook 109, 1949).

(26) P. Roca, El sistema de cereal de seca i la ramaderia de les masies del Valles Occidental entre els segles XVII i XIX (Bellaterra, Espana: PhD dissertation at the Autonomous University of Barcelona, 2008).

(27) Baron de Avalat, "Memoria sobre el cultivo de canamo en Valencia, por preguntas y respuestas, leida en Junta de 29 de Abril de 1777", Memorias de la Sociedad Economica (Madrid) 1, n. 14 (1780): 110-129.

(28) Alfred Thomas Grove y Oliver Rackham, The Nature of Mediterranean Europe. An Ecological History (New Haven, U.S.: Yale University Press, 2001), 384.

(29) Cascon y Martinez, El estiercol y la alimentacion animal.

(30) Barry Commoner, The Closing Circle: confronting the environmental crisis (Londres, Inglaterra: Jonathan Cape, 1971), 336.

(31) Cusso, et al., "Social metabolism in an agrarian region ...".

(32) Tello, et al., "Energy Balance and Land Use ...". Tello, et al., "Una interpretacion de los cambios de uso del suelo ...". Garrabou, et.al., "Explaining agrarian specialization in an advanced organic economy ...". Garrabou, et al., "Ecological and Socio-economic functioning ..." Badia-Miro, et al., "The Grape Phylloxera Plague as a Natural Experiment ...".

(33) Manuel Gonzalez de Molina, "Environmental constraints on agricultural growth in 19th century Granada (Southern Spain)", Ecological Economics (U.S.) 41, n. 2 (mayo 2002): 257-270; doi:10.1016/ S0921-8009(02)00030-7. Gloria Guzman Casado y Manuel Gonzalez de Molina, "Preindustrial agriculture versus organic agriculture. The land cost of sustainability", Land Use Policy (Australia) 26, n. 2 (2008): 502-510; doi:10.1016/j.landusepol.2008.07.004. Manuel Gonzalez de Molina, Gloria Guzman Casado, Roberto Garcia, David Soto, A. Herrera y Juan Infante, "Claves del crecimiento agrario: la reposicion de la fertilidad en la agricultura andaluza de los siglos XVIII y XIX", en: La reposicion de la fertilidad en los sistemas agrarios tradicionales, (eds.) Ramon Garrabou y Manuel Gonzalez de Molina (Barcelona, Espana: Icaria Editorial, 2010), 127-170. Manuel Gonzalez de Molina, Roberto Garcia Ruiz, Gloria Guzman Casado, David Soto Fernandez y Juan Infante Amate, "Guideline for constructing nutrient balance in historical agricultural systems and its application to three case-studies in Southern Spain", Sociedad Espanola de Historia Agraria (SEHA)--Documentos de Trabajo, 1008 (septiembre 2010). http://ideas.repec.org/p/seh/wpaper/1008.html. Tom Vanwalleghem, Juan Infante Amate, Manuel Gonzalez de Molina, David Soto Fernandez y Jose Alfonso Gomez, "Quantifying the effect of historical soil management on soil erosion rates in olive orchards over the last 250 years", Agriculture, Ecosystems and Environment (Suiza) 142, n. 3-4 (2011): 341-351; doi:10.1016/j. agee.2011.06.003.

(34) Enric Tello y C. Sudria, C. (eds.), El valor geografico de Espana (1921), Emilio Huguet Del Villar (Barcelona, Espana: Universitat de Barcelona Pub. and Centre d'Estudis Antoni de Capmany), 390.

(35) Elmar Schwarzlmuller, "Human appropriation of aboveground net primary production in Spain, 1955-2003: An empirical analysis of the industrialization of land use", Ecological Economics (U.S.) 69, n. 2 (2009): 282-291; doi:10.1016/j.ecolecon.2009.07.016.

Elena Galan, Espanola. Master en Estudios Ambientales, candidata a Doctorado en Historia Economica y becaria predoctoral del proyecto de investigacion HAR2009-13748-C03-01HIST. Departamento de Historia e Instituciones Economicas, Facultad de Economia y Empresa, Universidad de Barcelona, Diagonal 690, 08034 Barcelona, Espana. Correo electronico: egalan@ub.edu

Enric Tello, Espanol. Doctor en Geografia e Historia y Catedratico de Universidad. Departamento de Historia e Instituciones Economicas, Facultad de Economia y Empresa, Universidad de Barcelona, Diagonal 690, 08034 Barcelona, Espana. Correo electronico: tello@ub.edu

Ramon Garrabou, Espanol. Doctor en Historia y Catedratico Emerito de Universidad. Departamento de Economia e Historia Economica, Facultad de Economia y Estudios Empresariales, Universidad Autonoma de Barcelona, 08193 Bellaterra, Espana. Correo electronico: Ramon.Garrabou@uab.cat

Xavier Cusso, Espanol. Doctor en Economia. Profesor agregado de Universidad. Departamento de Economia e Historia Economica, Facultad de Economia y Estudios Empresariales, Universidad Autonoma de Barcelona, 08193 Bellaterra, Espana. Correo electronico: Xavier.Cusso@uab.cat

Jose Ramon Olarieta, Espanol. Doctor Ingeniero Agronomo. Profesor Titular de Universidad. Departamento de Medio Ambiente y Ciencias del Suelo, Escuela Tecnica de Ingenieria Agraria, Universidad de Lleida, 25198 Lerida, Espana. Correo electronico: jramon.olarieta@macs.udl.cat
TABLA 1

TIERRA CULTIVADA Y OTROS USOS DE LA TIERRA EN
SENTMENAT EN 1861

                        ha      % tierras    % area
                                cultivadas   total

Hortalizas y             67,8       4,2        2,5
  cultivos
  herbaceos de
  regadio
Cultivos herbaceos      365,5      22,6       13,3
  de secano
Vinedos               1.066,1      65,9       38,8
Olivares                113,1       7,0        4,1
Otros cultivos            5,2       0,3        0,2
  lenosos de secano
Total superficie      1.617,7     100,0       58,8
  cultivada
Superficie forestal     698,4       --        25,4
Pastos                  341,4       --        12,4
Improductiva o           92,5       --         3,4
  urbanizada
AREA TOTAL              2.750       --       100,0

ratio entre superficie forestal y             0,64
  pastos/total area cultivada
ratio entre superficie forestal/total         0,43
  area cultivada
ratio entre superficie forestal y             2,40
  pastos/hortalizas y cultivos herbaceos
  de regadio
ratio entre superficie forestal/hortalizas    1,61
  y cultivos herbaceos de regadio
ratio entre superficie forestal, pastos,      5,13
  vinedos, olivares, y otros cultivos
  lenosos de secano/hortalizas y cultivos
  herbaceos de regadio
ratio entre superficie forestal, pastos,      1,37
  vinedos, olivares, y otros cultivos
  lenosos de secano/total area cultivada

Fuente: Elaboracion propia a partir de las fuentes
catastrales del Archivo de la Corona de Aragon
(Barcelona).

TABLA 2

GANADO Y ESTIERCOL EN SENTMENAT EN 1865

Estiercol                           cabezas     Kg por
producido                                       cabeza
                                                y dia

Caballar                                 5           22
Mular                                  103           22
Asnal                                   76            8
Vacuno y bovino                         26        34,15
Ovejas                                 225          2,3
Cabras                                  70          2,3
Cerdos                                 310          6,5
Aves y conejosc                      1.735        0,137
Ovino trashumante                      350         1,15
TOTAL (peso de estiercol fresco)
%N-P-K (a) perdidas de                          50% N
  transformacion (d)
N-P-K disponible en el abono                  8.515 kg N
  organico (e)
Unidades de ganado de 500 kg        199,3
  (UG500) (c)
UG500 km [cuadrado.sup.-1]            7,25
UG500 ha tierras                      0,12
  [cultivadas.sup.-1]
UG500 ha1 tierras de labor            0,46
  sembradas (f)

Estiercol                             Kg totales       total
producido                              por ano       disponible
                                                        (b)

Caballar                                   40.150       40.150
Mular                                     827.090      827.090
Asnal                                     221.920      221.920
Vacuno y bovino                           324.060      324.084
Ovejas                                    188.888       94.444
Cabras                                     58.765       29.383
Cerdos                                    735.475      735.475
Aves y conejosc                            86.759       86.759
Ovino trashumante                         146.913       73.456
TOTAL (peso de estiercol fresco)        2.630.042    2.432.760
%N-P-K (a) perdidas de                   3% P          20% K
  transformacion (d)
N-P-K disponible en el abono          3.776 kg P     8.563 kg K
  organico (e)
Unidades de ganado de 500 kg        ha-1cultivadas      1,50
  (UG500) (c)
UG500 km [cuadrado.sup.-1]           ha-1aradase        5,61
UG500 ha tierras
  [cultivadas.sup.-1]
UG500 ha1 tierras de labor
  sembradas (f)

Notas: (a) En la tabla periodica de los Elementos Quimicos las
letras N, P y K representan, respectivamente, nitrogeno, fosforo
y potasio. (b) Para las ovejas y las cabras mantenidas en los
pastizales se ha descontado el 50% de estiercol considerando que
no se podia recuperar mediante el encierro de la manada por la
noche en un redil, o conduciendola al establo. (c) Estimado por
nosotros a partir del alimento disponible y suponiendo la
existencia de cinco aves o conejos por unidad familiar. (d,e)
Vease la Tabla 7. (f) Cultivos herbaceos de secano y de regadio
y huertos.

Fuente: Estimacion propia a partir del censo ganadero de 1865 del
municipio, los datos proporcionados por la literatura contemporanea
y las hipotesis formuladas en el balance energetico publicado por:
Xavier Cusso, Ramon Garrabou, Jose Ramon Olarieta y Enric Tello,
"Balances energeticos y usos del suelo en la agricultura catalana:
una comparacion entre mediados del siglo XIX y finales del siglo
XX", Historia Agraria, 40 (2006): 471-500. http://www.historiaagraria.
com/numero.php?n=40. Las siguientes referencias tambien se han
tenido en cuenta: D. R. Bouldin, S. D. Klausner y W. S. Reid, "Use of
nitrogen from manure: proceedings", en: Nitrogen in Crop Production,
(ed.) Roland Daniel Hauck (Madison, U.S.: ASA/CSSA/SSSA, 1984),
221-245. David J. Connor, Robert S. Loomis y Kenneth G. Cassman,
Crop ecology: productivity and management in agricultural systems
(Cambridge, Inglaterra: Cambridge University Press, 1992). P.
Serensen, E. S. Jensen y N. E. Nielsen, "Labelling of animal manure
nitrogen with 15N", Plant and Soil (Holanda) 162, n. 1 (1994): 31-37;
doi: 10.1007/BF01416087. Samuel Tisdale y Werner Nelson, Soil
Fertility and Fertilizers (New York, U.S.: Macmillan, 1956).

TABLA 3

ESTIMACIONES DE LA EXTRACCION DE NUTRIENTES POR LOS
CULTIVOS EN SENTMENAT (1860-1865)

3.1. Producto principal para consumo humano o
alimentacion animal

                                       Peso fresco   kg N/ano
                                          neto kg

Trigo de regadio                           19.166      353
Maiz de regadio                            17.856      276
Canamo                                     15.561      230
Habas                                      18.323      651
Trigo de secano                             1.879    1.879
Maiz de secano                             29.884     541
Mezcla de centeno y otros cereales         15.052      241
Cebada                                     26.513      459
Forrajes                                  174.903    1.235
Guisantes                                  41.155    1.070
Aceite de oliva de los olivares            16.104        0
Jugo de uva de los vinedos              2.070.079        0
Hortalizas                                171.618      422
Frutales de regadio                        27.878        8
Frutos secos                                6.638       11
COSECHA TOTAL NETA                      2.652.609    7.376

3.2. Subproductos de los cultivos y residuos

Paja y rastrojo de trigo de regadio        45.699      243
Paja y rastrojo de maiz de regadio          9.723       50
Residuos y rastrojos de canamo             11.413       55
Paja y rastrojo de las habas               13.111      178
Paja y rastrojo de trigo de secano        194.029    1.063
Paja y rastrojo de maiz de secano          57.536       47
Id. mezcla de centeno y otros              48.505      158
  cereales
Paja y rastrojo de cebada                  91.696      440
Paja y rastrojos de los forrajes           69.621      518
Paja y rastrojo de guisantes               21.422      257
La poda de los olivares                   309.950    1.937
La poda de los vinedos                  2.733.716    7.574
Los subproductos y residuos                66.289      287
  de huertas
TOTAL SUBPRODUCTOS                      3.672.710   12.807

3.3. Distribucion de la extraccion de nutrientes entre
los principales flujos agroecologicos

                                         kg N/ano       %    kg P/ano

Productos horticolas                          654     3,2        286
Cereales y leguminosas                      5.414    26,8      1.621
  para alimentacion (ab)
Piensos y forrajes para                     4.529    22,4      1.098
  ganaderia (b)
Vinedos                                     7.574    37,5      2.395
Olivares                                    2.011    10,0        570
TOTAL EXTRAIDO POR CULTIVOS                20.182    100,0     5.970
Perdidas por procesos naturales             9.049      --          0
NUTRIENTES EXTRAIDOS                       29.231              5.970

                                       kg P/ano   kg K/ano

Trigo de regadio                            63         67
Maiz de regadio                             49         67
Canamo                                      36         72
Habas                                       86        315
Trigo de secano                            337        357
Maiz de secano                              97        103
Mezcla de centeno y otros cereales          43         59
Cebada                                     188        125
Forrajes                                   268        752
Guisantes                                   96        254
Aceite de oliva de los olivares              0          0
Jugo de uva de los vinedos                 414      2.070
Hortalizas                                 211        492
Frutales de regadio                          5         23
Frutos secos                                 5         16
COSECHA TOTAL NETA                       1.898      4.772

3.2. Subproductos de los cultivos y residuos

Paja y rastrojo de trigo de regadio        155        226
Paja y rastrojo de maiz de regadio          37        152
Residuos y rastrojos de canamo              43        183
Paja y rastrojo de las habas                51        151
Paja y rastrojo de trigo de secano         658        955
Paja y rastrojo de maiz de secano           30        122
Id. mezcla de centeno y otros              100        147
  cereales
Paja y rastrojo de cebada                  174        275
Paja y rastrojos de los forrajes           115        323
Paja y rastrojo de guisantes                91        442
La poda de los olivares                    542      2.015
La poda de los vinedos                   1.981      4.303
Los subproductos y residuos                 93        264
  de huertas
TOTAL SUBPRODUCTOS                       4.070      9.558

3.3. Distribucion de la extraccion de nutrientes entre
los principales flujos agroecologicos

                                             %    kg K/ano      %

Productos horticolas                       4,8        686     4,8
Cereales y leguminosas                    27,1      2.612    18,2
  para alimentacion (ab)
Piensos y forrajes para                   18,4      2.534    17,7
  ganaderia (b)
Vinedos                                   40,1      6.373    44,5
Olivares                                   9,5      2.123    14,8
TOTAL EXTRAIDO POR CULTIVOS              100,0     14.328    100,0
Perdidas por procesos naturales             --      2.051      --
NUTRIENTES EXTRAIDOS                               16.379

Notas: (a) Canamo incluido. (b) Tanto de secano como de regadio.

Fuente: Elaboracion propia a partir de Xavier Cusso, Ramon
Garrabou, Jose Ramon Olarieta y Enric Tello, "Balances energeticos
y usos del suelo en la agricultura catalana: una comparacion entre
mediados del siglo XIX y finales del siglo XX", Historia Agraria,
40 (2006): 471-500. http://www.historiaagraria.com/numero.php?n=40,
y teniendo en cuenta, entre otros, a Samuel Tisdale y Werner
Nelson, Soil Fertility and Fertilizers (New York, U.S.: Macmillan,
1956), David J. Connor, Robert S. Loomis y Kenneth G. Cassman, Crop
ecology: productivity and management in agricultural systems
(Cambridge, Inglaterra: Cambridge University Press, 1992). P.
Angas, J. Lampurlanes y C. Cantero-Martinez, "Tillage and N
fertilization effects on N dynamics and Barley yield under semiarid
Mediterranean conditions", Soil and Tillage Research (U.S.) 87, n.
1 (mayo 2006): 59-71; doi:10.1016/j.still.2005.02.036.

TABLA 4

ESTIMACION DEL N FIJADO EN EL SUELO A TRAVES DE CULTIVOS
LEGUMINOSOS EN SENTMENAT HACIA 1860-1865

             Estimacion media    Tierra      %       N incorporado
             de N fijado en kg   cultivada           en kg
             por ha y ano        en ha por           por ano
                                 ano

Habas                    34,5        23,5    15,2           810,8
Alfalfa y                26,2        65,7    42,4         1.720,3
  otros
  forrajes
Guisantes                20,0        65,7    42,4         1.304,4
TOTAL        Media ponderada:    154,9       100,0   3.835,5
               24,8

Fuente: Elaboracion propia, basada en la composicion
N-P-K por unidad de peso de las leguminosas utilizadas en
nuestro balance: Monica Bassanino, Carlo Grignani, Dario
Sacco y Erica Allisiardi, "Nitrogen balances at the crop and
farm-gate scale in livestock farms in Italy", Agriculture,
Ecosystems and the Environment (Italia) 122, n. 3 (enero 2007):
282-294; doi:10.1016/j.agee.2007.01.023. P. M. Berry,
E. A. Stockdale, R. Sylvester-Bradley, L. Philipps, K. A. Smith,
E. I. Lord, C. A. Watson y S. Fortune, "N, P and K budgets
for crop rotations on nine organic farms in the UK", Soil
Use and Management (Inglaterra) 19, n. 2 (junio 2003):
112-118; doi:10.1016/j.agee.2007.01.023. J. Z. Castellanos, J.
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Petronella Domburg, Anthony C. Edwards, Alex H. Sinclair y
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80, n. 13 (octubre 2000): 1946-1952;
doi:10.1002/1097-0010(200010)80:13<1946::AID-JSFA736>3.0.CO;2-Q.
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Werner Nelson, Soil Fertility and Fertilizers (New York,
U.S.: Macmillan, 1956). J. R. Wilson (ed.), Advances in
nitrogen cycling in agricultural ecosystems (Wallingford,
Inglaterra: CAB International, 1988), 451; y las otras referencias
mencionadas en la Tabla 7.

TABLA 5

ESTIMACION DE LOS NUTRIENTES ANADIDOS AL SUELO, A
TRAVES DEL ENTIERRO DE BIOMASA FRESCA Y LA QUEMA
DE FORMIGUERSEN SENTMENAT HACIA 1860-1865

Nutrientes           Produccion          N
                    disponible kg      kg por
                                    [ano.sup.-1]

Biomasa de la            497.590        2.141,6
  poda enterrada
Biomasa de los           111.522          557,6
  bosques o
  matorrales
  enterrada (a)
Formiguers             1.472.509            0,0
  quemados y
  arados (b)
TOTAL POR BIOMASA      2.081.621        2.699,2

Nutrientes               P              K
                      kg po-1r       kg po-1r
                    [ano.sup.-1]   [ano.sup.-1]

Biomasa de la           1.181,2        1.754,2
  poda enterrada
Biomasa de los            167,3          669,1
  bosques o
  matorrales
  enterrada (a)
Formiguers                 30,3          606,3
  quemados y
  arados (b)
TOTAL POR BIOMASA       1.378,8        3.029,6

Notas: (a) Pajas, hierbas, bellotas, ramas o arbustos que tambien
podrian ser utilizados en parte para quemar en formiguers,
junto con la poda y otros productos derivados de los cultivos.
Hemos supuesto que solo una cuarta parte de la biomasa
disponible en los bosques y matorrales se utilizo de ese modo.
(b) Hemos considerado el numero maximo de formiguers
de acuerdo con la biomasa disponible.

Fuente: Elaboracion propia a partir de Enric Tello, Ramon Garrabou
y Xavier Cusso, "Energy Balance and Land Use ..." y los resultados
del trabajo de campo y analisis realizados por Jose Ramon Olarieta.

TABLA 6

FLUJOS ANUALES DE EXTRACCION Y REPOSICION DE NUTRIENTES
EN LAS TIERRAS DE CULTIVO DE SENTMENAT HACIA 1860-1865

6.1. Contenido de nutrientes de los flujos materiales
(N, P, K en kg por ano)

                         contenido   contenido   contenido
                              de N        de P        de K

1. Deposicion                1.132           0       1.455
atmosferica natural

2. Fijacion de N por         7.584           0           0
bacterias libres en el
suelo

3. Semillas                    769         140         205

4. Estiercol                12.164       3.892      10.704
disponible total

5. Estiercol                 6.082       3.776       8.563
finalmente aplicado al
suelo

6. Fijacion de N a           3.835           0           0
traves de plantas
leguminosas

7. Nutrientes                1.371         116         912
enterrados mediante
abono verde

8. Fijacion de N               973           0           0
atmosferico por abono
verde

9. Otra biomasa              2.699       1.349       2.423
enterrada

10. Excrementos              7.030       1.268       1.914
humanos disponibles

11. Excrementos              3.515       1.230       1.531
humanos finalmente
aplicados

12. Basuras domesticas         664         918         566
y municipales

13. Formiguers                   0          30         606
quemados e
incorporados
1=1+2+3+5+6+8+11+12+13

I. ENTRADA EFECTIVA DE      27.253       7.443      15.349
NUTRIENTES

A. Perdidas por              9.049           0       2.051
procesos naturales

B. Nutrientes               20.195       5.971      14.332
extraidos por los
cultivos

II. SALIDA DE               29.244       5.971      16.383
NUTRIENTES (A+B)            -1.991       1.472      -1.034
Balance con entrada
efectiva de nutrientes
(I-II)

6.2. Flujos de nutrientes por unidad de superficie (kg por ha y ano
de N, P, K o en % del total extraido)

                         N/ha      %N   P/ha      %P   K/ha      %K

1. Deposicion             0,7     3,9    0,0     0,0    0,9     8,9
atmosferica natural

2. Fijacion de N por      4,7    25,9    0,0     0,0    0,0     0,0
bacterias libres en el
suelo

3. Semillas               0,5     2,6    0,1     2,3    0,1     1,3

4. Estiercol              7,5    41,6    2,4    65,2    6,6    65,3
disponible total

5. Estiercol              3,8    20,8    2,3    63,2    5,3    52,3
finalmente aplicado al
suelo

6. Fijacion de N a        2,4    13,1    0,0     0,0    0,0     0,0
traves de plantas
leguminosas

7. Nutrientes             0,8     4,7    0,1     1,9    0,6     5,6
enterrados mediante
abono verde

8. Fijacion de N          0,6     3,3    0,0     0,0    0,0     0,0
atmosferico por abono
verde

9. Otra biomasa           1,7     9,2    0,8    22,6    1,5    14,8
enterrada

10. Excrementos           4,3    24,0    0,8    21,2    1,2    11,7
humanos disponibles

11. Excrementos           2,2    12,0    0,8    20,6    0,9     9,3
humanos finalmente
aplicados

12. Basuras domesticas    0,4     2,3    0,6    15,4    0,4     3,5
y municipales

13. Formiguers            0,0     0,0    0,0     0,5    0,4     3,7
quemados e
incorporados
1=1+2+3+5+6+8+11+12+13

I. ENTRADA EFECTIVA DE   16,9   100,0    4,6   100,0    9,5   100,0
NUTRIENTES

A. Perdidas por           5,6    30,9    0,0     0,0    1,3    12,5
procesos naturales

B. Nutrientes            12,5    69,1    3,7   100,0    8,9    87,5
extraidos por los
cultivos

II. SALIDAS DE           18,1   100,0    3,7   100,0   10,1   100,0
NUTRIENTES (A+B)         -1,2    -6,8    0,9    24,7   -0,6    -6,3
Balance con entrada
efectiva de nutrientes
(I-II)

Fuente: Elaboracion propia a partir de las tablas anteriores.

TABLA 7

RESUMEN DE LAS ESTIMACIONES Y FUENTES

Asunto           Fuente                            Estimacion

1. Deposicion    Modelo MOGUNTIA en: Elisabeth     0.7 kg N/ha
atmosferica      A. Holland, Frank J. Dentener,
natural anual    Bobby H. Braswell y James M.
                 Sulzman, "Contemporary   and
                 pre-industrial   global
                 reactive nitrogen budgets",
                 Biogeochemistry (U.S.) 46, n.
                 1-3 (1999): 33-36;
                 doi:10.1007/BF01007572.

2. Fijacion      David J. Connor, Robert S.        1-5 kg N/ha
anual libre de   Loomis y Kenneth G. Cassman,
N por            Crop ecology: productivity and
bacterias en     management in agricultural
el suelo         systems (Cambridge,
                 Inglaterra: Cambridge
                 University Press, 1992). P. M.
                 Berry, E. A. Stockdale, R.
                 Sylvester-Bradley, L.
                 Philipps, K. A. Smith, E. I.
                 Lord, C. A. Watson y S.
                 Fortune, "N, P and K budgets
                 for crop rotations on nine
                 organic farms in the UK", Soil
                 Use and Management
                 (Inglaterra) 19, n. 2 (junio
                 2003): 112-118; doi:10.1016/
                 j.agee.2007.01.023.

Pesos medios     Censo de ganaderia de 1865 y      Ganaderia: 371 kg
de ganado vivo   supuestos de: Xavier Cusso,
                 Ramon Garrabou y Enric Tello,     Caballar y Mular:
                 "Social metabolism in an          326 kg
                 agrarian region of Catalonia
                 (Spain) in 1860- 70: flows,       Asnal: 172 kg
                 energy balance and land use",
                 Ecological Economics (Holanda)    Ovino: 30 kg
                 58 (2006): 49-65;
                 doi:10.1016/j.                    Cabral: 34 kg
                 ecolecon.2005.05.026. Xavier
                 Cusso, Ramon Garrabou, Jose       Cerdas: 77 kg
                 Ramon Olarieta y Enric Tello,
                 "Balances energeticos y usos      Aves de corral:
                 del suelo en la agricultura       2 kg
                 catalana: una comparacion
                 entre mediados del siglo XIX y
                 finales del siglo XX",
                 Historia Agraria, 40 (2006):
                 471-500. http://www/
                 historiaagraria.com/
                 numero.php?n=40.

Produccion de    Joaquin de Aguilera, Teoria y     Caballar y Mular:
estiercol        practica de los abonos            22 kg
media diaria     (Barcelona, Espana: Libreria
por cabeza de    de Francisco Puig, 1906). E.      Asnal: 8 kg
ganado           Lopez Sanchez, Economia
                 Agricola: nociones elementales    Bovino: 34,2 kg
                 (Madrid, Espana: Imp.
                 Gutenberg, 1910), 318. Jose       Ovino y cabral:
                 Cascon y Martinez, El             2,3 kg
                 estiercol y la alimentacion
                 animal (Madrid, Espana:           Cerdas: 6,5 kg
                 Imprenta Alrededor del Mundo,
                 1918). A. Matons, A. (1923).      Aves de corral:
                 La sansa com adob,                0,137 kg
                 Publicacions divulgadores dels
                 Serveis Tecnics d'Agricultura
                 de la Mancomunitat de
                 Catalunya, (Barcelona, Espana:
                 s.e.,1923).

4. Composicion   E.   Lopez   Sanchez,             0,50% N
del estiercol    Economia Agricola: nociones       0,16% P
(peso fresco)    elementales    (Madrid,           0,44% K
                 Espana:    Imp. Gutenberg,
                 1910), 318. Jose Cascon y
                 Martinez, El estiercol y la
                 alimentacion animal (Madrid,
                 Espana: Imprenta Alrededor del
                 Mundo, 1918). Samuel Tisdale y
                 Werner Nelson, Soil Fertility
                 and Fertilizers (New York,
                 U.S.: Macmillan, 1956).

4 y 11.          Jose Cascon y Martinez, El        50% N o 30 % N
Perdidas         estiercol y la alimentacion       0,3% P
durante el       animal (Madrid, Espana:           20% K
compostaje de    Imprenta Alrededor del Mundo,
la biomasa, y    1918). Joaquin de Aguilera,
el               Teoria y practica de los
almacenamiento   abonos (Barcelona, Espana:
en pilas del     Libreria de Francisco Puig,
estiercol y      1906). Pedro Urbano Terron,
las aguas        Tratado de fitotecnia general
residuales       (Madrid, Espana: Ediciones
humanas          Mundi-Prensa, 1989).

Fertilizantes    Ramon Garrabou y Jordi Planas     Pequena capacidad
fabricados       (eds.), Estudio Agricola del      de los productores.
                 Valles  (1874)  (Granollers,      Escasas
                 Espana:  Museu de Granollers,     importaciones de
                 1998).                            guano y
                                                   fertilizantes
                                                   industriales. Asi
                                                   que no lo tenemos
                                                   en consideracion.

6 y 8.           Manuel Gonzalez de Molina,        Contenido de N de
Fijacion         Gloria Guzman Casado, Roberto     la atmosfera: 60%
simbiotica de    Garcia, David Soto, A. Herrera
N                y Juan Infante, "Claves del       Contenido de N en
                 crecimiento agrario: la           el grano: 3,5%
                 reposicion de la fertilidad en
                 la agricultura andaluza de los    Contenido de N en
                 siglos XVIII y XIX", en: La       biomasa aerea: 62%
                 reposicion de la fertilidad en
                 los sistemas agrarios             Contenido de N en
                 tradicionales, (eds.) Ramon       las raices: 33%
                 Garrabou y Manuel Gonzalez de
                 Molina (Barcelona, Espana:        N depositado en el
                 Icaria Editorial, 2010),          suelo por las
                 127-170. Manuel Gonzalez de       raices: 18% del N
                 Molina, Roberto Garcia Ruiz,      total fijado
                 Gloria Guzman Casado, David
                 Soto Fernandez y Juan Infante
                 Amate, "Guideline for
                 constructing nutrient balance
                 in historical agricultural
                 systems and its application to
                 three case-studies in Southern
                 Spain", Sociedad Espanola de
                 Historia Agraria (SEHA) -
                 Documentos de Trabajo, 1008,
                 (septiembre 2010). http://
                 ideas.repec.org/p/seh/wpaper/
                 1008.html.

10 y 12.         Francisco Jose Mataix Verdu,      Basura: 57
Basura y         Nutricion y alimentacion          kg/habitante
excrementos de   humana (Madrid, Espana: Ergon,
origen humano    2002).Joel A.Tarr, "From city
                 to farm: urban wastes and the
                 American farmer", Agricultural
                 History, 49 (octubre 1975):
                 598-612; http://www.jstor.
                 org/pss/3741486.T.S.
                 Schmid-Neset, Environmental
                 Imprint of Human Food
                 Consumption: Linkoping,
                 Sweden  (1870-2000)
                 (Linkoping, Suecia: Linkoping
                 University, 2005), 95.P.
                 Garcia Faria, Proyecto de
                 saneamiento del subsuelo de
                 Barcelona: alcantarillado,
                 drenaje, residuos urbanos,
                 Vol.I.(Barcelona, Espana:
                 Imprenta de Henrich y Comp.,
                 1893).

13. Formiguers   Jose Ramon Olarieta, R.Padro,     --La capa de
                 G.Massip, R.Rodriguez- Ochoa,     tierra del
                 E.Vicedo y Enric Tello,           formiguer
                 "<<Formiguers>>, a historical     proviene de la
                 system of soil fertilization      misma area
                 (and biochar production?)",       cultivada.
                 Agriculture, Ecosystems and
                 Environment (Suiza) 140, n.       --Cada formiguer
                 1-2 (enero 2011): 27-33;          se hace con un
                 doi:10.1016/j.                    promedio de 68 kg
                 agee.2010.11.008.                 de biomasa lenosa.

                                                   --Como resultado
                                                   de la combustion
                                                   tenemos 2,5 kg de
                                                   carbon y 2,5 de
                                                   cenizas.

                                                   --La composicion
                                                   de las cenizas del
                                                   formiguer es la
                                                   misma que si el
                                                   mismo tipo de
                                                   biomasa lenosa
                                                   fuera quemada en
                                                   otra parte.

                                                   --Estan formados,
                                                   en partes iguales,
                                                   por la poda y
                                                   cortes de madera
                                                   y arbustos.

A. Perdidas      L.  E.  Drinkwater,  P.           Lixiviacion: 5,5
naturales        Wagoner y M. Sarrantonio,         kg N/ha
medias           "Legume/based cropping systems
                 have reduced carbon and           Desnitrificacion:
                 nitrogen losses", Letters to      1,5 kg N/ ha de
                 Nature, 396 (noviembre 1998).     regadio
                 J. N. Galloway, F. J.
                 Dentener, D. G. Capone, E. W.     Volatilizacion de
                 Boyer, R. W. Howarth, S. P.       amoniaco: 5% de
                 Seitzinger, G. P. Asner, C. C.    las entradas de N
                 Cleveland, P. A. Green, E. A.     por abono verde
                 Holland, D. M. Karl, A. F.
                 Michaels, J. H. Porter, A. R.
                 Townsend y C. J. Vorosmarty,
                 "Nitrogen cycles: past,
                 present and future",
                 Biogeochemistry (U.S.) 70
                 (2004): 153/226; doi:10.1007/
                 s10533-004-0370-0. C. Jambert,
                 D. Serca y R. Delmas,
                 "Quantification of N/losses as
                 NH3, NO, and N2O and N2 from
                 fertilized maize fields in
                 south/western France",
                 Nutrient Cycling in
                 Agroecosystems (Alemania) 48
                 (1997): 91/104; doi: 10.1023/
                 A:1009786531821. C. Kosmas, N.
                 Danalatos, L. H. Cammeraat, M.
                 Chabart, J. Diamantopoulos, R.
                 Farand, L. Gutierrez, A.
                 Jacob, H. Marques, J.
                 Martinez/Fernandez, A. Mizara,
                 N. Moustakas, J. M. Nicolau,
                 C. Oliveros, G. Pinna, R.
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Fuente: Elaboracion propia a partir de las tablas previas.
(El numero del asunto se corresponde con los numeros de la
Tabla 6).
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Author:Galan, Elena; Tello, Enric; Garrabou, Ramon; Cusso, Xavier; Olarieta, Jose Ramon
Publication:Revista de Historia
Date:Jan 1, 2012
Words:12810
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