Printer Friendly

Memorias de la clandestinidad: relatos de la militancia femenina del Frente Patriotico Manuel Rodriguez.

Memories of clandestinity: Narration of female militancy Frente Patriotico Manuel Rodriguez

Introduccion

Uno de los intereses de los estudios de memoria se situa en analizar como los sujetos ponen en sentido, desde el presente, los acontecimientos del pasado en el acto de rememorar y narrar sus experiencias. El que y como se recuerda, el lugar de enunciacion desde donde se situan al momento de narrar; los olvidos, enfasis y ausencias, todos aquellos elementos que entran en juego cuando se evoca lo vivido, son constitutivos al momento de estudiar y problematizar los testimonios.

Lo que se rememora, plantea Maurice Halbwachs, "no es la historia aprendida, sino sobre la historia vivida que se apoya nuestra memoria. No debe entenderse por historia una sucesion cronologica de acontecimientos y fechas" (Halbwachs, 2011, 106), pues son precisamente los testimonios los que reformulan dicha sucesion, construyendo nuevas temporalidades a traves de como los acontecimientos vividos interpelan al sujeto en el presente. Del mismo modo, y tal como plantea Alejandra Oberti (2010), en los testimonios surge un yo narrativo que habla desde el presente y se construye al otorgar nuevas significaciones a su experiencia. A su vez las mujeres cuentan de si mismas en relacion a las condiciones de decibilidad y la posibilidad

de escucha que se presentan al momento de testimoniar, siempre en interrelacion con el sujeto que escucha, con quien va configurando el relato que posibilita contar las experiencias vividas.

Tomando en consideracion lo antedicho, el presente articulo se dispone problematizar, desde las herramientas teoricas que nos entrega la perspectiva de genero y los estudios de memoria, las narrativas de tres antiguas militantes del Frente Patriotico Manuel Rodriguez (FPMR). El analisis expuesto a continuacion representa un estudio exploratorio en cuanto es un primer acercamiento a las memorias de militantes de la organizacion politica-militar FPMR, con el objetivo de visibilizar las relaciones de poder y las tensiones de genero dentro de la organizacion. Se parte de la premisa que estudiar las memorias de las ex militantes, es abordar aquellos relatos que son relegados a un espacio periferico y subterraneo que esperan por ser escuchados.

I. Pensar las memorias desde el genero

Reflexionar sobre el pasado reciente de Chile, desde el lugar de las mujeres, constituye un gran desafio en tanto existe una gran diversidad de obstaculos que obstruyen el acto de narrar las experiencias traumaticas vividas por los sujetos. Tal es el caso de la detencion y la tortura en el contexto de dictadura militar, como tambien la experiencia limite de la clandestinidad. Asimismo, las condiciones de decibilidad y audiabilidad no siempre operan de la misma forma (Quartim de Moraes, 2012), entrando en juego aspectos propios de la subjetividad de quien narra y las condiciones contextuales que habilitan o no la posibilidad de escucha (1).

Considerando lo escrito, es preciso senalar que el distanciamiento temporal y las transformaciones contextuales han permitido lentamente visibilizar nuevas perspectivas de analisis sobre la historia reciente y, en el caso que nos convoca, sobre la militancia armada en Chile. Sin embargo, continua la tarea de considerar los grises de la historia, aquellos aspectos, sujetos y espacios de la historia reciente que no han sido aun abordados a cabalidad por la historiografia y las ciencias sociales.

Por tal motivo, el proposito del presente articulo es mirar esas huellas del pasado aun no exploradas, centrandose en el estudio de la experiencia militante de tres mujeres que pertenecieron al Frente Patriotico Manuel Rodriguez. Ahora bien, este mirar hacia el pasado desde los relatos del presente de aquellas mujeres, se realizara a traves del genero, por considerar que las herramientas teoricas y metodologicas que entrega esta perspectiva de estudio son pertinentes para el analisis de tematicas aun invisibilizadas.

Uno de los aportes centrales de los estudios feministas se encuentra en la politizacion de aspectos considerados privados y, por tanto, no oportunos de investigar. A saber, al cuestionar la division de esferas entre lo publico--considerado productivo--y lo privado -lo reproductivo-, posibilita politizar aquellos recovecos de la experiencia de las mujeres, cuestionando las relaciones de poder, los limites y dependencias que existen entre ambos espacios (Peller, 2012).

Igualmente, el feminismo ha otorgado a la condicion de dominacion de las mujeres en la sociedad un caracter estructural y, por tanto, historico y posible de transformar. En esta linea, los aportes realizados por Gayle Rubin (1986) son centrales en el desarrollo teorico de la perspectiva de genero, pues al preguntarse sobre las causas de la opresion de las mujeres, propone una categoria de analisis, "sistema sexo-genero", que busca comprender el funcionamiento de las relaciones de poder que llevan a transformar el sexo en una produccion cultural.

La perspectiva de genero se presenta, por consiguiente, como un modo de interpretacion, dinamica y relacional (Molloy, 2010), que permite valorizar aquellas memorias invisibilizadas por la historia. En relacion a la historiografia, Joan Scott (1992) se cuestiona sobre el problema de la invisibilidad de las mujeres y las relaciones de genero en los relatos del pasado, planteando que no es la falta de informacion sobre las mujeres y su militancia o la ausencia de fuentes primarias o secundarias que han posibilitado tal ausencia en la produccion academica. Se trata mas bien de la propia valoracion que hace la historia sobre tales problematicas que ha llevado a la invisibilidad de las mujeres.

Se debe buscar historizar la diferencia, preguntarnos sobre como y en que circunstancias la diferencia entre los sexos llego a pesar, en un tiempo y espacio especifico, en la organizacion de la sociedad (Scott, 2009). Asimismo, Francoise Collin (1996) invita a escuchar en la memoria el rumor del tiempo, fijar la mirada en aquellas huellas que dejo el desenvolvimiento historico y no solo advertir las marcas de la historia. Se debe re posicionar el lugar desde donde se mira la historia, percatarse en los rastros, continuidades y espacios invisibilizados por las transformaciones excepcionales del tiempo. Asentar la perspectiva en las sombras de la historia, porque "el tiempo se deposita y se reactiva tambien en lo ignorado del gesto y de la lengua, en la inconmensurable extension de una ritualidad familiar a traves de la cual domesticamos alegria y dolor, vida y muerte, amor y odio" (Collin, 1996, 124).

Alina ingreso a las filas del FPMR como militante operativa a partir de 1983. De familia comunista, su vinculo militante con el PCCh se desarrollo conjuntamente ella iba creciendo. Es asi que en su ninez ingresa a "pioneros" para mas tarde, cuando asistia a la escuela secundaria y con la dictadura militar como escenario nacional, formar parte de las Juventudes Comunistas de Chile (JJCC). La construccion de su subjetividad, por tanto, estuvo indisociablemente vinculada a la cultura politica comunista. En el presente, desde el lugar de enunciacion de sus recuerdos, Alina continua militando en las filas partidarias en el cargo de funcionaria del Partido Comunista de Chile.

Su ingreso al FPMR se realizo al ser observada por militantes de la organizacion y notar su buen desempeno en las Unidades de Combate de las JJCC de Valparaiso, ciudad donde vivia en ese entonces. La vincularon con la estructura politico---militar a la edad de 18 anos y al momento de preguntar sobre su incorporacion al Frente, como fue para ella integrarse, como mujer, a un aparato politico militar o si recuerda algun trato diferencial con sus companeras, Alina busca en sus recuerdos y relata:
   Al principio yo encontraba como una estupidez, porque ponte tu de
   repente nos tomaban y nos tomaban como para ser acompanante de los
   companeros. Ponte tu ... que soy la pareja, que soy la polola, ya si
   tenias que hacer una situacion operativa, volar las torres, tenias
   que ir acompanar al companero a estudiar la situacion operativa, te
   quedabai' toda la noche ahi y por a, b, c te pillaban ahi tu
   estabai' con tu pareja, tu pololo, estabai' teniendo sexo,
   cualquiera cosa. Y al principio te usaban mucho de eso, pero
   despues veian que las mujeres teniamos mucho mas capacidad y yo me
   daba cuenta de una cosa, que nosotras somos muchas mas ... como que,
   nosotras tenemos que llegar como sea y llegamos al objetivo. Y
   somos persuasivas y somos mas aguerridas. (...) Em ... al principio
   nos usaban para ese tipo de cosas, pero despues vieron que las
   companeras teniamos ciertas habilidades, y nos empezaron a usar que
   podiamos tomar un arma, que podiamos disparar, que no nos ibamos a
   quebrar. (2)


Lo narrado por Alina traza una linea importante sobre como se estructura la organizacion. Pues en sus recuerdos se encuentra la vivencia de su militancia y, en ella, aquellas fracturas y tensiones existentes en la jerarquizacion de los/as militantes y en la valoracion de cada funcion. Como plantea Jules Falquet (2007), al analizar la guerrilla salvadorena, la "division sexual del trabajo militante" (3) se presenta en la experiencia guerrillera a traves del doble desempeno que debian realizar las militantes para demostrar su entereza en la lucha y probar que se encontraban capacitadas para cumplir las mismas funciones que sus companeros varones. En este sentido, lo narrado por Alina coincide con los analisis de Falquet, la que en su narracion entrega un antecedente en cuanto las mujeres en el FPMR eran incorporadas primero en funciones anexas y, luego de demostrar su fortaleza, acceder a labores de mayor importancia.

Alina en su testimonio dice "nos empezaron a usar que podiamos tomar un arma, que podiamos disparar, que no nos ibamos a quebrar". Quien se quiebra es el sujeto que habla en la tortura o, en este caso, no esta capacitado emocionalmente para enfrentar responsabilidades mayores. Segun lo planteado por Diamela Eltit el quebrarse significaria lo vaciado de si, pues el sujeto que habla pierde su identidad en el acto de delatar, se quiebra, se fragmenta su propia identidad: "asi pues lo quebrado, lo fragmentado, es ni mas ni menos la ruptura de aquello que lo senala como perteneciente a su propia vertebralidad politica, dejandolo expuesto al vacio, a su propia nada y a los costos ideologicos de la despertenencia de si mismo" (Eltit, 1996, 108). Considerar que las mujeres se encuentran naturalmente predispuestas a "quebrarse" es implicitamente no considerarlas parte de la vertebralidad politica de la organizacion, no es su lugar, su espacio y, por tanto, cargan con la desconfianza de "quebrarse". Las militantes cargaron esa cruz incluso antes de ingresar a la organizacion y solo por el hecho de ser mujeres.

La construccion de una subjetividad militante y el establecimiento de modelos a seguir son elementos propios en la elaboracion identitaria de toda organizacion. Instaurar valores, actitudes y caracteristicas a las cuales sus integrantes deben apelar, mas aun cuando dicha organizacion se propone la realizacion de un proyecto revolucionario en todos los campos de la sociedad, incluidos los eticos-morales, que prestan especial atencion a como se pensaban las y los militantes. El testimonio de Alina ya ha entregado algunas pistas en este aspecto, los que se condicen con el relato emitido en uno de los documentos oficiales de la organizacion, donde "Ana" cuenta como fue entrar al FPMR:

Cuando me incorpore a un grupo yo era la unica mujer. Entonces tenia responsabilidades menores. Hacia cosas minimas, se tomaba en cuenta mi condicion de mujer. Pero yo me esforce mucho. Queria que no hubiera diferencia y me preparaba igual que mis hermanos hombres (...). Luego con el tiempo me fui adaptando bastante bien y me fui ganando la confianza y el respeto de todos (FPMR, 1994 [1986], 49).

El relato expuesto se inscribe en el documento "Manuel cabalga de nuevo" dentro del apartado de "Los y las militantes" donde Ana relata en primera instancia como fue su incorporacion al FPMR. En el documento se reconoce a las mujeres como militantes activas de la organizacion, pero se naturaliza la diferencia llegando a legitimar el hecho que las mujeres deban sortear mayores desafios solo por su "condicion de mujer". En este sentido, el documento en ningun momento realiza una critica o problematiza el relato de Ana y, por su parte, la militante tampoco cuestiona las asimetrias que expone.

Es conveniente precisar que la integracion de las mujeres a las filas del "Frente" se realiza a partir de su incorporacion a un universal establecido, de caracter masculino, y es desde ahi donde las militantes se igualan a sus companeros. En el caso de la militancia armada argentina, Pilar Calveiro entrevistada por Ana Amado y citada en el trabajo de Alejandra Oberti (2012) expone:

Desde la logica "igualadora" que mencione antes, se pretendia que las mujeres fueramos buenas militantes y, por lo mismo, buenas combatientes, pero partiamos de condiciones tan desiguales que, de manera "natural" tendieron a destacar los hombres, en particular los mas <<fierreros>> (Oberti, 2012, 15).

En este sentido, tanto el relato de Alina como lo planteado por Pilar Calveiro, da cuenta que las militantes parten de condiciones desiguales solo por el hecho de ser mujeres, teniendo que amoldarse a los parametros masculinos establecidos para lograr una mejor posicion. Incluso seria adecuado problematizar como y en que circunstancias los mas "fierreros" lograron destacar. Un ejemplo es el caso de las guerrillas centroamericanas donde la distribucion de las armas favorecia ampliamente a los varones, dejando asi a las militantes en una condicion importante de vulnerabilidad (Falquet, 2007). En ese escenario no es de extranar que la militancia masculina de la organizacion sobresalga en ese tipo de labores.

Las fuentes orales guardan su riqueza no por la veracidad de la informacion que puedan entregan, sino mas bien son los elementos asociados a la subjetividad del narrador lo interesante de ser analizado. En este sentido, la construccion de las fuentes orales (4), cruzadas con el genero, posibilitan una intervencion critica sobre la narratividad construidas por las militantes sobre los discursos de la militancia (Oberti, 2011, 15). A su vez, tal como plantea Michael Pollak y da cuenta Ludmila Da Silva, el testimonio posibilita la (re) construccion del relato identitario de quien narra, precisamente por ser una accion que exige poner en sentido lo vivido: "Todo testimonio sobre esa experiencia pone en juego no solamente la memoria, sino tambien una reflexion sobre si. Es por esto que los testimonios deben ser considerados como verdaderos instrumentos de reconstruccion de la identidad" (Pollak 2006, 55).

Tomando en consideracion lo anterior se analizara la narracion de Mery, quien en la actualidad, a pesar de haber sido parte importante en la formacion de la resistencia a la dictadura y la constitucion del FPMR, no tiene vinculo con la organica del PCCh, solo manteniendo lazos con algunos de sus ex companeros de militancia. En el caso de las vivencias de Mery, por tanto, es visible como el lugar de enunciacion entra en juego, siendo en el fragil tiempo presente, en el ejercicio de rememorar y tejer los hilos de su historia, donde ella reconstruye sus vivencias e interviene criticamente los discursos construidos sobre la militancia.

La narracion de Mery se construye el ano 2012 en el marco de una conversacion con quien escribe las presentas lineas. Su vinculacion con el PCCh y el FPMR fue de forma natural al desarrollo historico de la propia organizacion, pues al igual que Alina, tambien provenia de una familia de clase popular vinculada con el partido. De ahi que en la decada de los 60' entra a militar a "pioneros", para luego pasar a las Juventudes Comunistas en el periodo de la campana electoral de Salvador Allende de 1970. Su relacion con los aparatos de seguridad de la organizacion ya se habia establecido para ese entonces, de manera que en los primeros anos de la clandestinidad Mery se aboco a la reconstruccion organica en clave clandestina que realizo el partido y la juventud.

Al comenzar el dialogo con Mery, ante la pregunta sobre como fue militar durante tantos anos dentro de la estructura partidaria, ella responde que hoy siente que tranzo mucho por abocarse a su militancia, que perdio: "(...) yo perdi tener mas hijos. Perdi mi condicion de mujer y bueno fue algo como que yo estaba en mi salsa, ahora yo me doy cuenta todo lo que perdi, perdi demasiado" (5).

La "condicion de mujer" se relaciona fundamentalmente con la maternidad. La perdida como topico es recurrente a lo largo de toda su narrativa, la cual no solo se vincula con el tiempo que paso en el trabajo politico, sino fundamentalmente con aspectos de la vida privada. La division binaria entre lo publico/privado se difumina en la narracion de Mery, lo politico permea y atraviesa todos los aspectos de la vida sobre todo en condiciones adversas como es la clandestinidad. En este contexto Mery al explicar su militancia da cuenta no solo de una narrativa de los hechos (Jelin, 2014), del acontecimiento factico de lo vivido, sino tambien narra sobre como funcionaba esa relacion entre lo publico y lo privado, lo politico y lo personal.

En este sentido, la maternidad y la "condicion de ser mujer", la perdida y la participacion politica aparecen puestas en tension en el relato. Por un lado Mery realiza una defensa de su militancia contando los acontecimientos facticos de la historia--su trayectoria politica, como llego al FPMR, las acciones en las que participo-, pero por otro, al vincularlo con aspectos personales de su vida, cuestiona sus decisiones y realiza conjuntamente una critica a los discursos establecidos de la militancia politica. En este sentido, Mery relata sus reparos sobre las oportunidades que tuvo que abandonar por abocarse a la militancia, manifestando su malestar respecto a como se encuentra hoy.

Asimismo plantea las consecuencias que tiene en el presente la decision de no tener pareja y criar sola a su hijo, el que tuvo previo al golpe de Estado (6). Superponiendo en su narrativa distintas capas en donde se manifiestan una multiplicidad de temporalidades: los recuerdos de los sentimientos que produjeron en ese momento los hechos con los sentimientos generados en el acto mismo de rememorar, se mezclan con las reflexiones sobre lo vivido en funcion del momento en que se encuentra (Jelin, 2014). Desde una perspectiva critica de genero es posible visualizar las fracturas de su narrativa y los nuevos sentidos otorgados a los hechos vivenciados, posibilitando asi una reflexion sobre su pasado. Un ejemplo de ello es su decision de no tener una pareja a su lado durante el periodo de la dictadura, como tampoco de tener mas hijos. El significado que le otorga desde el presente a esa decision se fundamenta con los hechos historicos vividos:
   Yo como era sola no tenia que darle explicaciones a nadie,
   nadie sabia lo que yo hacia tampoco. En esa parte yo era feliz, por
   la forma de vivir en que yo no tengo que darle explicaciones a
   nadie, por eso mismo fue mi opcion de no estar en pareja. Las demas
   companeras, por ejemplo, una companera que fue con nosotros a botar
   una torre a San Fernando y todo resulto bien, pero resulta que los
   pacos nos estaban esperando a nosotros despues del apagon, parece
   que algo sabian. Entonces nosotros no queriamos caer nadie,
   entonces nos tiramos al rio y yo sali como a los 2 km., otros
   companeros salieron mas adelante, otros mas atras y me acuerdo, que
   la companera que era casa', tambien se tiro al rio y todos nos
   juntamos despues mojados, en la noche, en invierno, hacia un frio
   fenomenal y asi estuvimos escondidos entre los matorrales. Al final
   los pacos se aburrieron, esperamos el amanecer y volvimos aca poh,
   y a la companera cuando llego--supe despues al otro dia-, le habia
   pegado el marido, y el marido tambien era del Frente, eran los dos
   del Frente.


Es posible que la asociacion de este hecho como fundamentacion de su decision de no tener pareja sea articulada desde el presente, vinculada mas al momento del curso de su vida que a una decision tomada contemporaneamente a los acontecimientos. No obstante lo que es interesante de analizar en el relato es como al reflexionar sobre su militancia, Mery expone elementos de la esfera privada donde el discurso oficial de la organizacion es puesto en tension. El respeto de todas y todos los hermanos rodriguistas, la defensa de una nueva moral revolucionaria y la igualdad de sus militantes, se cuestionan al exponer este tipo de acontecimientos, visibilizando las relaciones de poder y genero dentro de la organizacion.

II. Las huellas de la memoria

Como se planteo anteriormente, el FPMR estuvo integrado por hombres y mujeres cuyas trayectorias politicas los llevaron a optar por la lucha armada. No obstante, y a diferencia del caso argentino (Oberti, 2011), no hubo un llamado explicito a formar la "familia militante" ni tampoco una politica pro natalista que incentivara tener hijos para la revolucion. Lo que no impidio, sin embargo, que se reafirmaran los patrones de genero dentro de la organizacion en relacion a los aspectos consideramos como no politicos, propios del espacio privado y de la vida cotidiana.

En los documentos estudiados es posible dar cuenta que el llamado a integrar las filas rodriguistas no tuvo un mensaje explicito que diferenciara la militancia por sexo. A nivel discursivo el rodriguismo desplego un llamado inclusivo, en que todo patriota estaba convocado a participar, siendo los aspectos morales mas que ideologicos lo que cohesionaba a los integrantes de la organizacion: "El FPMR esta constituido por hombres y mujeres de una vigorosa moral combativa. No son distintos de los demas chilenos salvo en su audacia, en su preparacion y en su consecuencia" (FPMR, 1994 [1986], 38).

A pesar que a nivel declarativo las mujeres integraban las filas en igualdad de condiciones, ellas debian demostrar su capacidad de militar al mismo tiempo de mantener los cuidados cotidianos del espacio privado. Compartir las responsabilidades en el hogar no era parte de la nueva moral revolucionaria propuesta por la organizacion. Nunca se planteo una politica explicita sobre las transformaciones que se debian realizar en el campo de la vida cotidiana, el hogar y la familia para que triunfase la revolucion.

En el documento oficial del FPMR (1994 [1986]) se realizan dos entrevistas: a Ana y a un combatiente (Juan), ambos rodriguistas. Se reconoce la importancia de las mujeres en la militancia y se visibiliza su papel dentro de la organica. No obstante, la reafirmacion de una identidad de genero hegemonica y como se naturaliza es posible de visibilizar en como son abordadas las entrevistas por el narrador.

A Ana se le pregunta sobre la sensibilidad, el poder del amor maternal y como debia controlar esos sentimientos de cuidado. Asimismo es ella quien habla sobre la posibilidad de tener una familia e hijos, deseo que no ha podido concretar por sus responsabilidades dentro de la organizacion. No obstante, Juan al no ser interpelado en ningun momento sobre estos temas, no se sabe si es padre o si quisiera serlo, si sus sentimientos entorpecen o potencian sus acciones. Tampoco es un tema que el entrevistado considere pertinente de ser abordado en la conversacion. Se sigue considerando lo emocional propio de las mujeres y los aspectos racionales de los hombres.

Siguiendo con el punto anterior, Mery habla por su companera y cuenta como fue golpeada por su pareja militante al no cumplir con la hora de llegada a su casa. El castigo son los golpes, aleccionar para que no olvide el lugar que le corresponde a pesar de que ambos esten militando, pues pareciera que hay labores y roles que trascienden a las tareas de la organizacion. En consecuencia, la temporalidad de la militancia no debia quebrantar la temporalidad del hogar y quienes les correspondia encargarse de que continuara sin quiebres--a pesar del contexto de clandestinidad en que se viviaeran las mujeres. Situacion que saca a la luz como la paridad de la militancia, la inclusion igualitaria, se realizo desde condiciones profundamente asimetricas.

La maternidad en el FPMR pone de manifiesto como el espacio privado se subordina a la politica armada. Por cuestiones de seguridad y estabilidad emocional--en el caso que las militantes no hayan tenido hijos/as previo al Golpe de Estado--deciden en su mayoria postergar la maternidad hasta el periodo transicional. Pocas se atrevieron a tener un hijo/a durante la dictadura y si llegaban a tenerlo, las normas de compartimentacion y de seguridad de la organizacion las desvinculaba con el fin de protegerlas y proteger al FPMR (Iturriaga y Quijada, 2012). Como correlato a esta decision se asumia que la maternidad era una opcion personal y la responsabilidad de la crianza de las mujeres, pues los companeros no eran desvinculados, seguian militando sin que la paternidad constituyera un obstaculo en el cumplimiento de sus responsabilidades.

Luego del plebiscito de 1988 Alina es reincorporada al PCCh, es ahi donde conoce a su actual pareja y, posteriormente, decide tener su primer hijo. Para ella la maternidad aparece como una opcion que tomo cuando se hizo abandono de la lucha armada, haber sido mama en el periodo de lucha le significaba restar espacio para sus responsabilidades dentro de la organizacion y no estaba dispuesta a tomar el riesgo. Fue una decision personal, ella no quiso tener un hijo a tan temprana edad y fue quien planifico el embarazo7. Expone a su vez que ser madre sin una pareja estable no conllevaria mayor complicacion, por el contrario, para ella las mujeres tenemos la autonomia de ser madres independientemente de tener un hombre como companero.

Ante la pregunta sobre si sus parejas en ese periodo fueron militantes o no, Alina responde que si, fundamentalmente por una cuestion de compatibilidad. No obstante reflexiona sobre su pasado y el presente:
   (...) mi espacio, lo que yo tengo ahora, yo me lo he ganado, me lo
   he ganado con mi pareja, lo que ha significado una caleta de
   peleas, bueno al principio. Bueno, mi padre siempre me apoyo,
   siempre, siempre me apoyo. Vivia asustado toda su vida conmigo,
   pero yo todo este espacio me lo he ganado. Entonces que de repente
   que alguien te venga., no.


Las transformaciones producidas en el espacio privado son consideradas por Alina como un espacio conquistado, pues son las disputas con su pareja lo que ha permitido ganar ese espacio. Se molesta sobre la continuidad de la division sexual del trabajo y como sus companeras no han logrado transformar:
   Inclusive en esta epoca no lo tienen, no lo tienen. Porque ponte
   tu, yo lo veo en una cantidad inclusive de companeras, que militan,
   que trabajan y tienen que llegar a la casa y puta tienen que llegar
   a la casa hacer "uh ... es que tengo que llegar a cocinar; no, es
   que este fin de semana no puedo hacer esto porque tengo que hacer
   esto otro", puras cosas con ... Y el companero si puede militar,
   puede llegar a la tarde, se puede ir a comer un plato de comida, se
   puede ir a tomar un trago. Y eso es lo que yo hago.


Las mujeres, a pesar de conquistar el mundo laboral, son las que deben cumplir con una doble jornada de trabajo y responder al quehacer domestico. Cabe mencionar que al constatar tales asimetrias, Alina no interpela explicitamente a sus companeros ni al PCCh. Por un lado visibiliza las diferencias y como los militantes varones tienen todas las condiciones necesarias para desenvolverse plenamente en el trabajo politico. Por otro, no lo vincula a aspectos estructurales ni a una responsabilidad directa del PCCh, dejando la responsabilidad en la transformacion a cada una de las militantes.

A pesar de la forma en que permea lo politico en lo cotidiano, la construccion de lo femenino y lo masculino trasciende a la organizacion y se reafirma implicitamente en la propia moral de combate pregonada por el FPMR8. Asi tambien lo expone Mery al reflexionar sobre como se encuentra hoy en relacion a su pasado militante:
   (...) estos companeros tienen sus companeras. Ellos son los mas
   afortunados que yo, porque ellos hicieron su vida, ellos tuvieron
   sus hijos, porque la mujer siempre en la casa. No en el caso mio que
   yo era la mujer, no podia hacer la vida que ellos hacian, porque
   aparte de yo ser mujer, tenia que preocuparme de la casa, de mi hijo
   y de mi mama. Entonces esas son otras cosas mas que postergue. El
   trabajo de mi mama, el trabajo del partido, el trabajo con las
   conexiones, siempre iba postergando.


Mery expone yo era la mujer y debia cumplir con las responsabilidades de la crianza, la casa y el cuidado de su madre. A pesar que el papa de su hijo tambien era militante comunista, la responsabilidad de toda la crianza recaia en sus hombros, incluso en los momentos mas criticos del periodo (9). A su vez, los otros, sus companeros y amigos, tienen a sus companeras afuera de la militancia, del espacio publico --masculino. La presente situacion no es un hecho aislado, sino mas bien constituye la problematica de la politica de izquierda y la situacion de las mujeres, por un lado se "les plantea subvertir el orden de la relacion dominante--dominado, en circunstancias en que ella permanecera siendo la dependiente companera de un "hombre libre". El proyecto politico popular propone al hombre el umbral de la libertad; para las mujeres la libertad no termina de traspasar el umbral de la casa" (Kirkwood, 1986, 51). Y en el caso que lo traspasen deben cargar con el peso que significa transgredir los limites de la masculinidad/femineidad.

La historia que Tania narra es sobre la maternidad de su primera hija, la carcel y el Chile de 1990 y a pesar de lo complejo de sus vivencias, la calma en la forma de narrar acompana todo su testimonio. No obstante, los silencios tambien son parte de su narracion, surgen cada vez que la rememoracion trae al presente no solo los sentimientos del hecho historico que se recuerda, sino el encuentro entre pasado/presente genera nuevas emociones que no siempre pueden ser verbalizadas al contener demasiado significado (Portelli, 2013), siendo el silencio deliberado una forma de reconstruccion de su identidad. Los olvidos

Fue a fines de la dictadura donde ella tiene vinculos con la organizacion y se enamora de quien fue su companero durante anos. Lo perseguian los aparatos de inteligencia que continuaron operando pos 1988, cayendo detenido en los primeros meses de una debil democracia, pasando largos anos cumpliendo condena como preso politico. En este contexto Tania, junto a su pareja, concibe su primera hija con el deseo de formar una familia cuando el obtuviera su libertad. No obstante, llegado el momento, quien habia sido su companero de lucha y de vida la abandona sin reconocer a su hija.

La narracion de Tania nos aleja temporalmente del periodo estudiado, no obstante considero pertinente integrar su testimonio por visibilizar las continuidades y lo estructural de las diferencias de genero. En este sentido, anos despues del abandono del padre de su hija, contrajo matrimonio con un ex militante rodriguista y producto de esa relacion tuvo dos hijos. Durante los anos de la transicion su vinculo con el PCCh se materializo en una militancia constante y, desde ahi, cuestiona la moral revolucionaria difundida por la organizacion, el ideario guevarista del Hombre Nuevo y como ella no lo vivio en el espacio privado.

En innumerables ocasiones tuvo que postergar su asistencia a reuniones por tener que responder a los deberes del hogar y la crianza, pero su esposo si podia ir sin cuestionamiento alguno de la asimetria en el reparto de labores. Tania plantea que este tipo de situaciones no fueron un hecho aislado en absoluto, por el contrario, veia a muchas companeras en su misma situacion y con las que se encontraba posteriormente en actividades partidarias donde podian participar al tener la posibilidad de llevar a sus hijos/as (10).

En las narraciones de las militantes, a pesar de los obstaculos vividos, su actividad politica genero una transgresion de los limites impuestos, re organizando la vida cotidiana y disputando los espacios posteriormente conquistados. Y es precisamente por los ruidos que generan en sus narraciones las asimetrias dentro de la organizacion, las que permiten visibilizar como sus testimonios, al estudiarlos desde el genero, interpelan los discursos establecidos del FPMR y abren nuevas problematicas de analisis.

Reflexiones finales

A pesar de las distancias temporales en que se basan cada uno de los relatos de las militantes y el momento en que se encuentran hoy en el curso de sus vidas, poner sus narraciones en dialogo posibilita reflexionar sobre las continuidades y el caracter estructural de las desigualdades de genero. La construccion de una subjetividad militante y de genero aparece en cada uno de los testimonios, politizando aquellas vivencias invisibilizadas y no consideradas en las memorias/historias oficiales.

La intervencion critica que realizan las narraciones de Alina, Tania y Mery sobre los discursos establecidos de la militancia rodriguista, visibilizan los grises de la historia muchas veces opacados por las luces de las grandes hazanas o la universalizacion de los relatos y abren nuevas directrices de analisis sobre la relacion militancia --genero--memoria. Por un lado los testimonios dan cuenta de como la organizacion construye tecnologias de genero con el fin de definir lo masculino/femenino dentro del FPMR. Por otra parte sus narraciones inscriben lo general en lo singular, reconociendo actividad en la pasividad y politizando lo considerado no---politico, es decir, privado (Collin, 1996, 123).

Las memorias personales de quienes participaron en las organizaciones politico---militares, como plantea Alessandro Portelli en el caso partesano, contrastan con su propia conciencia al no ser portadores de una ideologia de violencia y muerte como si tenian los represores, "son memorias no autorizadas sobre el nivel del discurso publico, memorias involuntarias sobre el nivel del recuerdo personal, y memorias perturbadoras sobre ambos niveles" (Portelli, 2013, 9). En el caso de las militantes es posible reconocer un tercer nivel: son memorias invisibilizadas a nivel de genero en cuanto sus vivencias no son puestas en valor en las memorias de la organizacion ni sobre el discurso publico. Aun se mantienen en las periferias del recuerdo, eclipsadas por las grandes gestas de la organizacion politico---militar, esperando ser valorizadas en las transgresiones cotidianas que llevaron adelante.

Son en aquellas vivencias, imperceptibles muchas veces a la escritura de la historia, donde el tiempo deja huella y quedan abolidas las fronteras de lo privado y lo publico (Collin, 1996: 120). Es en la cotidianidad, en la conquista de pequenos espacios de libertad y disputas por el reconocimiento de sus labores, en la maternidad y en la crianza donde hay que reconocer que "todo es politico; que todo va a ser tremendamente politico para todas las mujeres" (Kirkwood, 1986, 55). Y es precisamente ahi, en las sombras de la historia, donde se debe observar y, por sobre todo, escuchar el rumor de la memoria.

Javiera Robles Recabarren

Universidad Nacional de La Plata, Argentina

libertad.recabarren@gmail.com

NOTAS

(1.) Caso emblematico que grafica las posibilidades de narrar o no la experiencia limite, son las vivencias de Jorge Semprun y Primo Levi. En palabras de Semprun: "Asi como la escritura liberaba a Primo Levi del pasado, apaciguaba su memoria (<<Paradojicamente>>, escribio, <<mi bagaje de recuerdos atroces, se convertia en una riqueza, una simiente: me parecia, escribiendo, que crecia como una planta>>), a mi me hundia otra vez en la muerte, me sumergia en ella. Me ahogaba en el aire irrespirable de mis borradores, cada linea me sumergia la cabeza debajo del agua, como si estuviera de nuevo en la banera de la villa de la Gestapo, en Auxerre. Me debatia para sobrevivir (Semprun, 1997, 268).

(2.) Entrevista realizada a Alina en Santiago el 23 de agosto del 2013.

(3.) Jules Falquet moviliza el concepto de la teoria feminista "division sexual del trabajo" para incorporarlo a la labor desempenada por hombres y mujeres en un contexto extraordinario como es el de una guerrilla. Esta excepcionalidad del contexto, reflexiona, no hace que desaparezcan los principios de separacion del trabajo--hay trabajos de hombres y otros de mujeres--y el principio jerarquico en que la labor desempenada por un hombre vale mas que un trabajo de mujer (Falquet, 2007).

(4.) "La interseccion entre el historiador y la fuente crea un nuevo tipo de tiempo de contar. El informante puede haber estado contando su relato durante toda su vida, pero tal vez nunca le hayan pedido que se pasara toda una tarde o un fin de semana contandoselo a un oyente profesional y atento, aunque exigente.. (...). Esta es una de las formas en que puede decirse que el historiador oral ha producido el documento, ha influido en la realidad social en la que actua" (Portelli; 1997, 5).

(5.) Entrevista realizada a Mery el 17 de marzo del 2012.

(6.) "?Y no siguio estudiando usted?/ No, por la cuestion del Frente yo perdi mucho, de casarme, perdi de tener mas hijos. Perdi mi condicion de mujer y bueno fue algo que como yo estaba en mi salsa ahora yo me doy cuenta todo lo que yo perdi, perdi demasiado. Ahora me arrepiento porque ahora estoy sola. De tener un solo hijo, mi hijo lo quiero mucho, tengo tres nietas, pero yo debi tener unos dos hijos mas poh'. Y si yo no hubiese sido como lo que fui, yo hubiese tenido mi familia y nunca la tuve" (Mery, 2012).

(7.) "(...) en el caso de mis hijos yo decidi tener a mi primer hijo, no quede embarazada porque quede embarazada, yo me saque la T y ahora voy tener un hijo. Y despues de mi segundo hijo yo decidi" (Alina, 2013).

(8.) Entendiendo a las organizaciones de izquierda "como instituciones, produjeron, del mismo modo, tecnologias de genero con poder para determinar significaciones sociales y darle un sentido a las definiciones de los generos. Reproductoras de la desigualdad sexista en el interior de las organizaciones politico militares de la izquierda radical, estas tecnologias operaban mediante mecanismos propios de los discursos institucionales" (Oberti, 2011, 136).

(9.) Cuando ocurre el Golpe de Estado su hijo tenia 3 anos, de manera que la ninez y adolescencia de su hijo se desarrollo con la dictadura de escenario.

(10.) Julieta Kirkwood al reflexionar sobre la politica de los partidos de izquierda y como abordaron la cuestion de las mujeres, encuentra similitudes en el abordaje de izquierda con la derecha conservadora: "Las formulaciones mas combativas en el discurso izquierdista-progresista radican en la disputa, con la derecha, de la condicion de adalid de la defensa de la familia--lease la familia proletaria--que es definida como "nucleo revolucionario basico", pero dejando intocadas las redes interiores jerarquicas y disciplinarias que conforman historicamente a la familia, sin alterar la reproduccion de su orden en la socializacion infantil (...). Asi, a la familia burguesa opone una familia proletaria de calcadas funciones de subordinacion y jerarquia intersexos, la misma relacion de la mujer con la politica mediatizada por el hombre, identica diferenciacion entre mundo del hombre y mundo de la mujer" (Kirkwood, 1986, 51).

BIBLIOGRAFIA

COLLIN, Francoise. "Historia y memoria, o la marca y la huella". El genero de la memoria, Fina Birules (comp.). Barcelona: Pamiela, 1996.

ELTIT, Diamela. "Cuerpos nomadas". Debate Feminista, Mexico, VII, 14 (1996): 101 --117.

FALQUET, Jules. "Division sexual del trabajo militante: reflexiones en base a la participacion de las mujeres en el proceso revolucionario en El Salvador (19811992)". Perfiles del Feminismo Iberoamericano, Femenias, Maria Luisa. Volumen 3 (pp. 93-122). Buenos Aires: Catalogos, 2007.

HALBWACHS, Maurice. La memoria colectiva. Buenos Aires: Mino y Avila Ediciones, 2011.

ITURRIAGA, Jessy y Quijada, Katherine. Rebeldes y milicianas. Un acercamiento a las mujeres del Frente Patriotico Manuel Rodriguez, 1980-1987. Tesis para optar al grado de Licenciada en Historia. Santiago: Universidad ARCIS, 2012

JELIN, Elizabeth. "Las multiples temporalidades del testimonio: el pasado vivido y sus legados presentes". Clepsidra. Revista Interdisciplinaria de Estudios sobre Memoria. No1 (2014): 140---163.

KIRKWOOD, Julieta. Ser politica en Chile. Las feministas y los partidos politicos. Santiago: FLACSO, 1986.

--"Ocho de Marzo". Tejiendo rebeldias. Escritos feministas de Julieta Kitkwood. Cris pi, Patricia. Santiago: CEM, La Morada, 1987.

MOLLOY, Sylvia. "Relecturas: la huella del genero". Aproximaciones criticas a las practicas teorico---politicas del feminismo latinoamericano, Yuderkys Espinosa (coord.). Buenos Aires: En la frontera, 2010.

OBERTI, Alejandra. "?Que hace el genero a la memoria?". Genero, feminismos e dictaduras no Cono Sul. Florianopolis: Editora Mulheres, 2010.

-- Genero, politica y violencia. Vida cotidiana y militancia en las decadas del sesenta y setenta. Tesis doctoral, Facultad de Ciencias Sociales, UBA, Buenos Aires, 2011.

PELLER, Mariela. "Vida cotidiana y militancia armada en los anos '70 en la Argentina: problemas conceptuales e hipotesis de lectura". Revista INTERthesis, Florianopolis, v. 1, n.1, (2013): 37-64.

POLLAK, Michael. Memoria, silencio y olvido. La construccion social de identidades frente a las situaciones limite. La Plata: Al Margen Editorial, 2006.

PORTELLI, Alessandro. "El Tiempo De Mi Vida: Las Funciones Del Tiempo En La Historia Oral". En: Aceves, Jorge. "Historia oral. Parte III: Algunos de los temas". Instituto mora-UAM. Mexico: 1997.--

-- "Sobre los usos de la memoria: memoria-monumento, memoria involuntaria, memoria perturbadora". Sociohistorica, n[degrees] 32, 2 do, (2013).

QUARTIM De Moraes, Maria Lygia. "O que e possivel lembrar?". Cadernos Pagu, n. 40 (2013): 141-167.

RUBIN, Gayle. "El trafico de mujeres: notas sobre la economia politica del sexo" en Nueva Antropologia, vol. VIII, No 30, Mexico, (1986).

SCOTT, Joan W. "El problema de la invisibilidad". Genero e Historia. Mexico: Instituto Mora---UAM; 1992, pp. 38---65.

-- "El eco de la fantasia: la historia y la construccion de la identidad", La manzana de la discordia, Vol. 4, no. 1, (2009): 129-143.

SEMPRUN, Jorge. La escritura o la vida. Espana: Tusquets Editores, 1997.

DOCUMENTOS

Manuel Cabalga de Nuevo. Santiago: Frente Patriotico Manuel Rodriguez. Primera edicion 1986. Segunda 1994.

ENTREVISTAS

ALINA. Entrevista realizada en Santiago de Chile, 23 de agosto del 2013.

MERY. Entrevista realizada en Santiago de Chile, 17 de marzo del 2012.

TANIA. Entrevista realizada en Santiago de Chile, 15 de agosto del 2013.
COPYRIGHT 2015 Universidad de Chile, Facultad de Filosofia y Humanidades
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2015 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Robles Recabarren, Javiera
Publication:Nomadias
Date:Jul 1, 2015
Words:7534
Previous Article:Genero y violencia: memorias de la represion sobre los cuerpos de las mujeres durante la ultima dictadura militar argentina.
Next Article:Intervenir desde los margenes: mujeres y feminismos en la revista Crisis. Argentina 1973-1976.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters