Printer Friendly

Meanings and scope of solidarity-based action among young people in Medellin/ Significados y alcances de la accion solidaria en jovenes de Medellin/ Significados e alcance da acao solidaria em jovens de Medellin.

-1. Introduccion. -2. Metodo. -3. Resultados y discusion. -3.1. La solidaridad como accion orientada al fortalecimiento de los vinculos sociales. -3.2. La solidaridad como accion dirigida a la superacion de la injusticia y a combatir la indiferencia y el miedo. -4. Conclusiones. -Lista de referencias.

1. Introduccion

No cabe la menor duda de la enorme polisemia del concepto de solidaridad (Fascioli, 2015). Sin embargo, el uso que se hace de el mismo, en muchos escenarios, suele tornarse confuso o impreciso. En los medios de comunicacion y en las redes sociales suelen abundar los llamados a la solidaridad, los cuales conminan a la realizacion de acciones, a traves de la entrega de donativos que se pueden traducir en dinero, tiempo o especie, a favor de quienes sufren la pobreza, los efectos de desastres naturales o las consecuencias directas o indirectas de la guerra.

En estos llamados se expresa una cierta preocupacion por la situacion de los otros, de quienes estan en situaciones sociales y economicas dificiles. Sin embargo, autores como Lipovetsky (1994) senalan que, en muchas ocasiones, la solidaridad esta condicionada por la manipulacion de las emociones de los medios de comunicacion masiva. Es asi como puede percibirse que no hay un interes superior por quien sufre, al no experimentarse una responsabilidad genuina por su situacion y por las condiciones que le producen dolor y sufrimiento.

Dicho autor agrega que en las sociedades contemporaneas no prima el principio moral de entrega personal en beneficio de los demas. En epocas anteriores, <<vivir para el proximo>> era una de las virtudes mas estimadas y exaltadas. Esta virtud ha sido despreciada, no ante la desaparicion por el interes hacia el otro, sino porque lo mas relevante es hacerlo sin comprometerse demasiado, sin entregar mucho de si mismos. La generosidad es valorada sin que implique demasiado esfuerzo, compromiso

0 dedicacion, es decir, podemos hacer algo por los otros siempre y cuando sea facil, rapido y comodo. Quizas es por ello que la solidaridad cuenta con la mediacion experta de organizaciones (Saiz, 2010) --del llamado tercer sector--en quienes las personas prefieren delegar su responsabilidad para no asumir un compromiso de mayor envergadura, pues aunque son proclives al llamado solidario, este no puede pesar demasiado sobre sus hombros.

La solidaridad concebida asi no es otra cosa que un ejercicio mental, pocas veces realizado de manera plena y autentica. Sin embargo, tambien se hacen visibles experiencias de movilizacion social y politica, especialmente de jovenes (1) que actuan decididamente a su favor. En efecto, muchos jovenes que estan <<reclamando el reconocimiento de sus diferencias, de sus identidades, de sus subjetividades, de su creatividad individual, no cesan de pensar en la necesidad de construir un proyecto comun, es decir, un horizonte de futuro en el que sea posible una sociedad mas justa>> (Hurtado-Galeano, 2010, p. 100). Ellos reivindican las diferencias, no por las diferencias en si mismas, sino por las posibilidades que ofrecen para la construccion de proyectos comunes y compartidos.

Es preciso advertir, que en este trabajo se reconoce que ser joven y que legitimar social y culturalmente esta condicion implica una construccion sociocultural e historica, que sobrepasa la perspectiva etaria o evolutiva (Margullis & Urresti, 1998; Reguillo, 2003). La juventud refiere formas particulares de estar, ver, sentir, percibir y vivir la vida: potencialidades, sensibilidades, territorialidades, aspiraciones, modalidades eticas y esteticas, lenguajes. Esas formas particulares de existencia y las practicas en las que se apoyan--sociales, culturales, politicas y esteticas--operan hoy como marcadores culturales y rasgos identitarios juveniles (Reguillo, 2000, p. 41).

En consecuencia, en este trabajo se problematiza todo intento de universalizar la nocion de juventud y sus caracteristicas como definitorias y absolutas, al margen de los contextos, de los tiempos y espacios en los que se expresa el ser/estar/sentirse joven. Por el contrario, aqui se entiende la juventud como una construccion socio-cultural, contextuada e historica, en la que la esfera de la experiencia juega un papel determinante.

En el articulo se materializan apuestas morales y politicas de los jovenes ante el dolor y el sufrimiento de los otros, esto es, un marcado esfuerzo de ampliacion de su circulo etico. La solidaridad, en estos terminos, se constituye en escenario de posibilidad--por medio de la imaginacion sociologica y moral--y en territorio de la reivindicacion de derechos asociados a la superacion de las desigualdades. De todos modos, la solidaridad puede estar orientada tanto a transformar la sociedad como a reproducir estructuras sociales excluyentes (Dukuen & Kriger, 2016), sin embargo, los jovenes estan dando muestra de apuestas otras dirigidas a la compresion y transformacion de estructuras historicamente inequitativas.

Este texto presenta parte de los resultados de un trabajo de investigacion mas amplio, el cual tuvo por objetivo general comprender los sentidos etico-politicos que los jovenes, que participan en colectivos juveniles de la ciudad de Medellin, le otorgan a sus acciones solidarias. Dada la riqueza de los resultados y la extension de los analisis, el presente escrito centra su interes especificamente en el sentido de la solidaridad como accion--y sus estrechas relaciones con los valores y sentimientos--, esto es, como experiencia moral.

2. Metodo

El trabajo es tributario de un enfoque hermeneutico, centrado en la comprension del lenguaje de los jovenes, de los sentidos otorgados a sus acciones solidarias y a las de sus congeneres. La estrategia metodologica principal es la produccion y analisis de narrativas testimoniales, a partir de la entrevista en profundidad y los grupos de discusion, en contextos situados, lo que, ademas, permitio ajustar los instrumentos en razon de las caracteristicas de los jovenes y de sus apuestas esteticas, eticas y politicas en su ambito de encuentro y actuacion: la comuna. En esta direccion, el analisis de las narraciones testimoniales implica aqui el reconocimiento--o la puesta en escena--del sentido que le atribuimos al otro y a las acciones que realizamos a su favor. Asi, a traves de los relatos se <<pueden establecer nexos con otros esfuerzos interpretativos de comprension de distintas maneras>> (Lara, 2009, p. 274).

De este modo, las narrativas <<suelen ser portadoras de elementos de caracter identificatorio, combinan sentimientos y juicios morales relevantes para la orientacion de las acciones, decisiones, intenciones, intereses, anhelos y proyecciones de las personas sobre como vivir en sociedad>> (RuizSilva, 2011, p. 46). En ellas se reconstruye la experiencia del sujeto, atravesada por temporalidades vitales, de una trama que configura una vida, pero, ademas, revela el caracter, la intensidad y la densidad de los juicios y las emociones morales que determinan las decisiones y los cursos de accion del sujeto.

En esta investigacion participaron jovenes provenientes de cinco (5) comunas de la ciudad: comunas uno <<Popular>> y dos <<Santa Cruz>> de la zona nor-oriental, comuna cinco <<Castilla>> de la zona nor-occidental, comuna 13 <<San Javier>> de la zona centro-occidental y comuna 15 <<Guayabal>> de la zona sur-occidental. Estas zonas representan la diversidad de una ciudad o de muchas ciudades que co-existen con sus profundas diferencias y rupturas, a lo que se suma que algunas de estas zonas han estado afectadas historicamente por el fenomeno de la violencia, con sus diversas facetas, en las que ademas se concentran los mayores indices de pobreza. El trabajo de campo se realizo en momentos distintos (2013, 2014 y 2016), por lo que las posibilidades de acercamiento a los jovenes fue variada y se pudo indagar por diversas expresiones de la solidaridad en temporalidades distintas.

En el desarrollo del estudio participaron veintisiete (27) jovenes, cuyas edades oscilaban entre los 18 y 26 anos, de los cuales catorce (14) fueron mujeres y trece (13) hombres, asi: en los grupos de discusion participaron catorce (14) jovenes, siete (7) mujeres y siete (7) hombres; y en la entrevistas narrativas siete (7) mujeres y seis (6) hombres. En total, el estudio vinculo a doce (12) colectivos juveniles, que desarrollan proyectos ecologicos y artisticos: acciones, eventos y jornadas de expresion musical, dramaturgica, literaria, audiovisual y pictorica.

Teniendo en cuenta las consideraciones eticas de la investigacion, debe mencionarse que los jovenes participantes autorizaron, mediante firma de consentimiento informado, el uso de sus nombres al momento de referenciar sus relatos. Ellos mismos han querido resaltar su lugar, su rol y su sentido de responsabilidad, haciendo evidente la relacion entre nombres e historias. Se trata de una forma de dignificacion de sus vidas y de construccion de un mensaje de esperanza.

3. Resultados y discusion

En terminos generales, el estudio permite entender la solidaridad de dos modos: como accion y como practica social. En el primer sentido, se asume como algo que ocurre, bajo la intencion del agente que realiza la accion. En el segundo, se refiere al conjunto de acciones en las que las personas se sienten impelidas a actuar a favor del otro y cuyas realizaciones se han institucionalizado en la vida social. La practica social se refiere, entonces, a un conjunto de acciones que son tipificadas como solidarias y en cuyo caso son valoradas y promovidas en el conjunto de la sociedad.

La accion es del sujeto y en ella probablemente no necesariamente intervienen de manera directa las instituciones; la practica, en cambio, esta mediada por la formalizacion de las acciones, es decir, por la intermediacion de las instituciones para su realizacion, legitimacion y reconocimiento.

Habiendo establecido esta distincion, vale la pena destacar ahora el papel de la intencion. Esta hace referencia a las razones o motivaciones del sujeto, denominado agente, para hacer lo que hace. Se asume, por tanto, que las acciones <<expresan una racionalidad teleologica [pues] toda intencion de actuar apunta a la realizacion de una finalidad establecida>> (Quintero & Ruiz-Silva, 2003, p. 147). Esto quiere decir que la racionalidad teleologica contiene un saber reflexivo apropiado para justificar la intencion de actuar o el exito que se pueda alcanzar con la accion realizada.

La accion solidaria se emprende ante una situacion que se percibe como problematica e injusta, en un espacio social y durante un tiempo especifico. Esto es primordial para comprender las caracteristicas de las acciones solidarias de los jovenes en contextos situados, en las que algo es puesto en escena, con el uso, por ejemplo, de expresiones artisticas: musica, literatura, teatro, fotografia, entre otras; mediante las cuales se expresan iniciativas y demandas vitales de los sujetos ante la ocurrencia de acontecimientos sociales negativos.

Al respecto, es necesario considerar las apreciaciones de Kolers (2012), quien afirma que la solidaridad es accion con otros, esto es, se ejerce con otros y para otros. La misma estaria, en principio, apalancada por los grupos o colectivos humanos con los cuales se construyen y comparten significados para leer y problematizar el mundo y las relaciones que los actores/sujetos sociales establecen con el; para justificar moral y politicamente sus acciones y para situar sus emprendimientos estrategicos. Es por ello que la solidaridad <<no es un mero sentimiento pasivo, sino que tambien incluye disposiciones practicas para la accion>> (Laitinen & Pessi, 2015, p. 16), las cuales estan asociadas a las valoraciones que se hacen de los otros y de las situaciones por las que estan pasando, las cuales se consideran injustas o inmerecidas.

En cualquier caso, la solidaridad revela un caracter relacional e intersubjetivo, al involucrar a los otros, no solo como co-agentes/co-autores de la accion, sino tambien como receptores/beneficiarios de las consecuencias que de ellas se derivan. La solidaridad, por tanto, es emprendida por un sujeto o un colectivo y esta dirigida a otro sujeto o grupo a partir de la existencia de condiciones sociales que son percibidas como problematicas e injustas. Sin embargo, esto no debe ser entendido como una relacion unilateral: un sujeto da o aporta y otro recibe; en muchos casos, la solidaridad tambien supone una relacion de ida y vuelta, por cuanto el sujeto que emprende la accion se siente recompensado por la satisfaccion personal que experimenta con respecto a las acciones desplegadas y/o los resultados obtenidos.

Asi, la solidaridad se caracteriza por: a) esta dotada de intencionalidad, es decir, da cuenta de una razon o motivacion que la alienta; b) es desplegada por un actor/sujeto, individual o colectivo; c) se materializa de formas o modos diversos; d) se realiza en un tiempo y espacio determinado; y e) implica intersubjetividad, afectacion y reciprocidad.

Con respecto a las acciones solidarias referidas por los jovenes, identificamos dos tendencias alrededor de las cuales se agrupan sus intereses, apuestas y sentidos: 1) la solidaridad como accion orientada al fortalecimiento de los vinculos sociales, a traves del intercambio y la interaccion; y 2) la solidaridad como accion dirigida a la superacion de la injusticia y a combatir la indiferencia y el miedo. A continuacion se describen y analizan estos tipos de acciones.

3.1. La solidaridad como accion orientada al fortalecimiento de los vinculos sociales: <<Toma lo que necesites y comparte lo que tienes>>

Entre los referentes sobre los cuales se configura la accion solidaria prevalece el de compartir experiencias y saberes diversos. Tal intencionalidad esta en sintonia con la idea de cooperacion, la cual plantea la existencia de relaciones de reciprocidad y representa apertura y disposicion respecto a la diversidad que encarna el otro (Sennett, 2012). Asi, acoger al otro, en tanto diferente, implica concurrir en una relacion tendiente a la horizontalidad, en las que los demas son valorados en su singularidad, esto es, con sus propias capacidades y potencialidades, desde las cuales aportan a la construccion de proyectos comunes, en los que priman diversas perspectivas, apuestas y anhelos. Los siguientes testimonios asi lo ilustran:

Cristian. (Comuna 2)

Hicimos un sayfer, un sayfer de break / que es un sayfer? / Un sayfer es un parche de Big Boys, de bailarines de break dance, donde se reunen a bailar, o sea, simplemente bailan, porque quieren, porque les gusta, porque lo aman. Esta el DJ pone el beat, la musica y entran los bailarines, cierto, en un circulo, eso es un sayfer, listo. Entonces lo realizamos, desde que lo empezamos a realizar se empezo a ver la solidaridad, por que, porque los Big Boys de otras partes de la ciudad, de la comuna 13, de Caldas, de la Estrella nos empiezan a preguntar: y donde va a ser, y como llegamos. No habia nada, o sea, en la publicidad no habia ninguna clase de premio, o sea, simplemente es el hecho de venir y compartir con ustedes un baile, compartir con ustedes lo que sabemos, mirar lo que ustedes estan haciendo, nosotros ver lo que ellos estan haciendo y como va todo el tema del break en la ciudad, cierto, y que nosotros tambien podamos entrar en el tema del break en la ciudad, entonces se entra en ese espacio y el sayfer tambien da algo muy bacano que es que todos estamos juntos, o sea, ser un circulo en el que todos estamos juntos.

Carla. (Comuna 5)

Hay intercambios de saberes impresionantes. Los usos de las plantas, el dia que te dije que estabamos en la espiral, era increible el monton de usos que sabia la senora, de las mas mayores que estaba con nosotros. Estabamos boquiabiertos escuchando y aprendiendo. De hecho, ella el ultimo dia nos regalo plantulitas de maracuya. Es muy interesante porque ella no las compra sino que desde las mismas cosas que se come germinan semillas. Tiene sus arboles en macetas que le dan. Entonces, son interesantes esos dialogos que se generan y lo que sucede en el compartir mas tangible de las plantulas, semillas y tambien ese compartir de saberes. He visto que la gente que esta mucho en la onda de las plantulas, de sembrar, tambien le gusta o participa mucho de gratiferias, de hacer mingas que son <<venga vamonos a sembrar a la huerta de este y dentro de 15 sembramos en la de el y luego en la mia>>.

A partir de estos dos testimonios, quisieramos llamar la atencion sobre la reciprocidad como un elemento fundamental de la solidaridad, lo que significa que todos tienen la oportunidad de recibir algun reconocimiento por la cual se sienten valiosos para la sociedad (Honneth, 1997, p. 159), y esa estimacion depende del aprecio de sus particulares cualidades e identidades, como significativas para la vida en comun (Fascioli, s. f.) En este sentido, la solidaridad supone, primero, el reconocimiento del otro como un ser con potencialidades, y, segundo, la valoracion de sus particularidades como aporte a la construccion de un mundo comun. Para Cristian, por ejemplo, la solidaridad implica <<compartir lo que sabemos>> en un espacio en el que <<todos estamos juntos>> para aprender. En esta misma clave, para Carla la solidaridad se genera a partir del intercambio de saberes y conocimientos en torno a la siembra.

Al respecto, Honneth (1997) plantea que <<cuanto mas se abren los objetivos eticos a diferentes valores y cuanto mas cede su ordenamiento jerarquico a una concurrencia horizontal, tanto mas potentemente adoptara la valoracion social un rasgo individualizante y tanto mas podra crear relaciones simetricas>> (p. 150). Es asi como la reciprocidad se constituye en el punto de partida, y tambien de llegada, de las acciones solidarias, en las que se reconoce al otro como par, con sus cualidades particulares y se comparten conocimientos y experiencias para enriquecer la vida personal y social de todos los participantes. Sin embargo, el establecimiento de las relaciones simetricas, aqui presupuestas, supone una construccion que parte, primero, de una comunidad en las que se cuestionan las jerarquias per se, y segundo, la valoracion de las capacidades del otro potencia las relaciones mismas establecidas, esto es, las acciones en las que se acepten las diferencias como oportunidades para ampliar las experiencias morales y sociales.

Algunos autores como Rosanvallon (2015, p. 331), definen la reciprocidad como la <<igualdad en la interaccion [...] Del mismo modo, la reciprocidad es la regla que crea consenso, porque descansa en un principio de equilibrio en las relaciones sociales>>. Esta alusion a la igualdad en la interaccion, pese a la existencia de experiencias y saberes diversos, ofrece un sinnumero de alternativas en la construccion de sociedades democraticas y plurales, pues tal equilibrio implica la busqueda permanente de relaciones de igualdad. Lo que no se equipara con el hecho de que todos tengan las mismas condiciones (potencialidades, talentos), sino a la oportunidad que la interaccion agencia para encontrarse y compartir sus diferencias, en un espacio que las convoca y refuerza. En los testimonios de Cristian y Carla la reciprocidad alude a la igualdad en la interaccion de diferentes personas en espacios comunitarios en los que se comparten experiencias y saberes, diversos y complementarios.

Estas experiencias colectivas centradas en compartir tambien ratifican el interes de los jovenes por intercambiar saberes y experiencias. Muchos de ellos hicieron alusion a la solidaridad en clave de intercambio bajo la figura del trueque de conocimientos diversos en torno a diferentes temas. De este modo, aseguran que la solidaridad es una accion cuyo centro es el intercambio reciproco, basado en el dialogo; a partir del cual se construyen iniciativas entre diferentes grupos generacionales y culturales. Mas que intercambiar bienes materiales, aunque pueden existir acciones en esta direccion, se intercambian bienes simbolicos, en torno al conocimiento y al saber movilizado por unos y otros.

El intercambio remite, segun el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Espanola, de un lado, a la accion y el efecto de intercambiar, esto es, hacer cambio reciproco de una cosa o persona por otra u otras; y del otro, a la reciprocidad e igualdad de consideraciones y servicios entre entidades o corporaciones analogas de diversos paises o del mismo pais. Como puede observarse, el intercambio alude a dar, recibir y retribuir por lo que tiende al establecimiento de condiciones de igualdad. Esta triada: dar, recibir y retribuir significa que hay alguien que da, porque tiene algo que ofrecer, alguien que recibe y, tambien, alguien que ofrece algo a cambio. En este caso, la accion solidaria es de ida y vuelta, pues ambos agentes de la accion estan recibiendo beneficios de ella. El siguiente testimonio asi lo resalta, veamos:

Luis Fernando. (Comuna 13).

Si, obviamente todo lo que te da el conocimiento, el parche, el proceso es valioso, tambien hay que devolver. No tiene que ser al mismo proceso, pero si entregar a otra gente y, ademas, es super importante. La gente que va llegando, obviamente, necesitan algunos elementos o tales cosas... y entonces? En que aportas en lo que estamos? Nosotros mas que otra cosa somos sembradores y sembradoras y desde alli, obviamente, si usted descuida su tajo por estar atendiendo otras cosas no comes, no se da el tema del proceso tampoco y es super importante. Por ello tratamos de que en el tema de la gente que va llegando, se vayan involucrando desde la accion y ahi tambien se empiezan a tejer otras cosas. Pero poco nos interesa, por lo menos a mi personalmente, poco me interesa alguien que habla mucho, pero que en realidad no entrega. Y bien, y la conversa es importante, pero eso tiene que ir acompanado de acciones. Ahi es la reciprocidad, tambien.

Al respecto de lo planteado en este testimonio, vale la pena destacar el concepto de don, desarrollado por Mauss (2009) y a su papel en la configuracion de los lazos sociales. En sintesis, se trata de una especie de obligacion moral mutua a dar, recibir y devolver. Para autores como Soprano (2007) y Nunez (2014), la reivindicacion del don implica el retorno a una forma de derecho, de economia y de moral despreciada por la modernidad capitalista, que hace posible la construccion de lazos sociales entre individuos y colectividades.

El don enlaza, entonces, la retribucion; se configura en obligacion y compromete a ambas partes, al donante y al donatario, pues el primero entrega el don y el segundo, al recibirlo, se siente en deuda o en la obligacion de devolver algo a cambio, al mismo donante o a un tercero. Ahora bien, sin importar si se trata de un donante o de un receptor, es preciso asegurar que a traves de estos actos <<se gestan obligaciones que contienen una deuda a ser devuelta: el individuo no debe olvidar que asumio ese compromiso en situaciones en las que necesitaba ayuda>> (Gimenez, 2012, p. 61).

Asi, en primer lugar, el que dona esta compartiendo algo que tiene o le pertenece. En este primer momento prevalece una relacion de <<superioridad>> de quien dona con respecto a quien recibe y, este ultimo, asume una <<deuda>> con aquel que le ha donado. En un segundo momento, quien recibe, quien asume la deuda, devuelve lo que le han donado o parte de ello, con otro don o regalo. Aqui puede apreciarse una relacion que retribuye el don al donante inicial o incluso a un tercero, por lo que comienza una nueva relacion de ida y vuelta. En la repeticion constante de este proceso y la participaridad de este intercambio se mantiene la cohesion social; por supuesto, cuando ello funciona o tiene lugar.

Dicho intercambio, segun lo dicho por Luis Fernando, debe ir mas alla de las palabras; ha de enlazar las acciones, en las que cada uno aporta lo que sabe y conoce. Sin embargo, debe precisarse que el don del que estamos hablando no es, ni mucho menos, el bien en si mismo, acaso una especie de bien supremo, objeto del intercambio; sino la <<fuerza de los vinculos y significados que genera y permite a los individuos realizarse con otros. Pensar en la reciprocidad como una forma de solidaridad nos permite pensar en la secuencia de dar y recibir en su valor cualitativo antes que cuantitativo, pues no se basa en equivalencias>> (Nunez, 2014, p. 111). Es por ello que la reciprocidad invoca la fuerza otorgada al lazo social que se establece entre los individuos, que hacen parte de un colectivo o comunidad.

Por tanto, la solidaridad no surge solamante frente a situaciones adversas o precarias, como lo muestran la mayoria de los estudios existentes en America Latina (Giraldo-Giraldo & Ruiz-Silva, 2015a), pese a que muchas de estas acciones se despliegan en comunidades afectadas por multiples tipos de violencia. Lo que aqui prima es el reconocimiento de las capacidades diversas que existen en los miembros de la comunidad, para ser puestos al servicio de causas que tienen un mayor alcance y que puedan beneficiar a todos, en la busqueda de mejores condiciones de vida.

Las acciones solidaridas descritas en este apartado comparten las siguientes caracteristicas: primero, reconocen la existencia del otro (persona o grupo) con conocimientos y saberes especificos; segundo, valoran esos conocimientos y saberes como potencialmente utiles para la construccion de proyectos comunes; tercero, las acciones solidarias se dan y expresan en encuentros comunitarios y/o colectivos, en los que se intercambian tales conocimientos y saberes entre diferentes generaciones y grupos de interes; y cuarto, las relaciones se establecen reciprocamente, de manera multidireccional: dar, recibir y retribuir.

3.2. La solidaridad como accion orientada a superar la injusticia y a combatir la indiferencia y el miedo: <<La maxima expresion de solidaridad es un proceso de resistencia>>

La defensa de los jovenes del derecho a vivir en libertad y dignidad en los territorios habitados es una forma de resistir la exclusion y la muerte presentes en su cotidianidad. Ellos rechazan las formas de coaccion asociadas a la eliminacion y silenciamiento del otro, tambien las exclusiones que agita la pobreza; por lo que resistir es una expresion de inconformidad ante las <<logicas sociales>> que intentan imponerse como unicas y hegemonicas.

Los jovenes ponen en entredicho las relaciones de poder impuestas, desde la dinamica del miedo, por los grupos armados al margen de la ley, al igual que las <<determinaciones>> derivadas de los ordenamientos sociales que legitiman la injusticia y la desigualdad. Asi, inventan estrategias con las que transgreden y amplian sus espacios de autonomia y libertad y convocan a otros miembros de la comunidad, para movilizarse en contra de aquello que los oprime e intenta silenciarlos (Aguilar-Forero & Munoz, 2015; Arias-Cardona & Alvarado, 2015; Hernandez, 2018; Kriger, 2016). Las acciones solidarias se gestan en estos nichos, reflejando busquedas, individuales y colectivas, y promoviendo alternativas de transformacion social reales, posibles. Veamos los siguientes testimonios:

Carla. (Comuna 5).

Siento que lo que sucede con los grupos es importante [...] nos estan dando como ley que las cosas son asi y tienen que ser asi [negativas] Y nosotros si, lo podriamos marcar como un acto solidario de decir, a veces hasta arriesgar nuestras vidas y decir: <<no, venga un momentico, aqui hay otras formas de vivir, hay otros escenarios para disfrutar, hay otras formas de relacionarnos y las ponemos ahi al servicio de la comunidad>>. Yo siento que en esa clave estamos ahi en el territorio, y como te digo, lo siento como un asunto muy colectivo, no siento que solamente es lo que sucede con este grupo, sino que tambien es mi lectura general, de lo que sucede con los colectivos en Comuna 5, que son muy diversos.

Cristian. (Comuna 2).

<<Union desde la 2>> es un colectivo. Ellos son una organizacion de hip hop, tambien de raperos; se conforman de varios grupos, de 7 grupos, estan conformados de 7 grupos de hip hop, y ellos se unen para trabajar por algo que los movia, que es el arte, el hip hop y hacen algo muy bacano, hacen dos cosas muy bacanas, que una se llama <<El Chocorap>>, que consiste en... invitan una serie de artistas de la ciudad y no solo de la ciudad, sino de la misma comuna a que se parchen, compartan con ellos sus temas, sus canciones y ellos de su bolsillo, porque es totalmente gestionado por ellos, muchas veces, inclusive, piden colaboracion de una libra de panela o algo, pues, para hacer el chocolate con panes y, entonces, lo comparten no solo a los que asisten al evento, sino tambien a la comunidad que esta alrededor, entonces con eso... una inmensa olla de chocolate para compartirlo con los ninos, los ninos son los principales, es el principal publico ahi.

Estas formas de resistencia a la violencia involucran a la comunidad, en su conjunto, a las nuevas generaciones y la mayoria de las veces se gestan al margen de la institucionalidad (Estado, familia, escuela y trabajo) y de orientaciones confesionales, doctrinales o politiqueras. Son, precisamente, practicas de reconocimiento que hacen parte, en palabras de Castiblanco (2005, p. 225), de su <<ubicacion en el mundo y la sociedad, permitiendo la creacion de espacios y relaciones que incorporan en sus vidas cotidianas, inventando lenguajes, codigos, usos del espacio, asignando otros sentidos a las interacciones colectivas, otros contenidos en sus creaciones artisticas, otros mensajes>>. Desde esta perspectiva, las resistencias de los jovenes les permiten inventar nuevos lenguajes, nuevas gramaticas, nuevas relaciones y sentidos, a traves de diversas expresiones artisticas: plasticas, escenicas, musicales, literarias, entre otras, desde las que amplifican sus mensajes de inclusion y paz y despiertan la comunidad del letargo colectivo que los ha aprisionado.

El caracter movilizador otorgado al arte para convocar y sensibilizar a los sujetos frente al sufrimiento y el dolor del otro permite desarrollar: <<la capacidad de dar a luz algo nuevo que por su mero nacimiento cambia nuestro mundo y la forma en como observamos las cosas>> (Lederach, 2008, p. 212). Asi, el arte provoca una suerte de extranamiento del mundo, de imaginacion y construccion de otras posibilidades de cohabitar con los otros. En este caso, la creacion ya no es una practica intima y aislada, propia de la esfera privada del artista; mas bien, es una expresion intersubjetiva con el espacio, con el contexto y con el otro (Bourriaud, 2006).

Estos jovenes realizan actividades culturales, artisticas y recreativas diversas, tales como festivales, carnavales, conciertos, chocolatadas, canelazos, frijoladas, cine-foros, giras culturales, recorridos barriales, entre otros. En estas actividades se observa un interes explicito de recuperar espacios en las localidades, por re-significarlos y re-crearlos, al tiempo que se resitua la voz del joven, se recobra la confianza, se imagina futuros posibles. A esto se suma otro tipo de actividades orientadas a rechazar la injusticia, denunciar abusos que siguen en la impunidad (especialmente por operaciones de las fuerzas militares desplegadas en algunas zonas de la ciudad con el pretexto de recuperar, por la via de la militarizacion, el control del territorio) y/o denunciar excesos de autoridad en el reclutamiento de jovenes, para la prestacion 'involuntaria' del servicio militar--en lo que se conoce popularmente como batidas.

Sin duda, la posibilidad del encuentro y, mucho mas, la conversacion, se ha visto significativamente disminuida por la presencia en los barrios y comunas de los grupos armados al margen de la ley, quienes imponen el silencio e instauran el miedo como dispositivos de control en los territorios y en los cuerpos de los sujetos, al implantar medidas que restringuen su circulacion, regulan las formas de interaccion social y senalan/persiguen formas alternativas de habitar, significar y construir el territorio. Al respecto, estos jovenes afirman:

Jobana. (Comuna 13).

El Centro de Integracion se convierte en un nodo clave, entonces me parece muy importante porque nosotros como que no dejamos esas actividades comunitarias, que hacen que la gente vuelva otra vez a encontrarse, vuelva otra vez a conocerse, vuelva a ofrecerle al otro desde lo que puede, cierto?

Henry. (Comuna 2).

Primero hacemos unos cine-foros. Alli tratamos de ver unas peliculas muy reflexivas frente a temas cotidianos, pero podamos entablar una discusion al final con las personas que asisten. Es muy valioso en el tema tambien de la formacion. Hacemos unas tomas barriales, por ejemplo, aqui hay unas calles puntuales y unos escenarios a los que llega toda la oferta de la Alcaldia. Entonces, hacen unos super eventos. Nosotros lo que hacemos es: <<no, no sigamos en esos mismos espacios, vamonos para esa cuadra, vamonos para esa canada, vamonos a hacer algo alla>>. Entonces, llevamos los mismos artistas de la comuna, ellos se presentan y hacemos un chocolate o un canelazo y lo compartimos con la comunidad que se arrime y converse con nosotros.

La solidaridad, en estos casos, se asocia al despliegue de acciones con otros, para que las comunidades <<vuelvan a salir>> y <<vuelvan a encontrarse>>, y ese volver significa creer de nuevo en el otro, recobrar la confianza perdida por los efectos devastadores de la violencia en sus multiples expresiones. Recuperar la confianza significa reconocer al otro como par, como dialogante, y construir con el/ella desde la diferencia, desde la palabra, desde la conversacion.

Las acciones solidarias son estrategias de resistencia, de reinvencion de la vida, desde nuevos sentidos. De este modo, el arte rompe la continuidad del tiempo y crea otras oportunidades expresivas y de comunalidad. La musica, por ejemplo, con sus multiples manifestaciones (hip-hop, break dance, deejay, rap), ofrece a los jovenes la posibilidad de narrar la cotidianidad de la vida en las calles, en los barrios y en sus propias casas, denunciar y protestar, al tiempo que les permite expresar sus anhelos y suenos. Marin y Munoz (2002, p. 66) aluden a la resistencia como una forma de existir, como un acto creativo y distintivo que expresa nuevas formas de re-existencia, consigo mismo y con los otros: <<se trata de una esencia de orden creativo y sensible que tiende a emparentarse con la del proceso artistico y que impulsa la auto creacion en las culturas juveniles, la creacion de nuevas subjetividades y la busqueda y generacion de otra cosa en los dominios de lo etico, de lo politico, de los saberes convertidos en praxis y de lo artistico>>. Las acciones solidarias surgen, entonces, como respuesta colectiva que desafia, desde el arte, los ordenes establecidos, la exclusion en las comunas, la violencia en los barrios perifericos, convocando a la comunidad a movilizarse desde consignas tales como: <<estar juntos nos hace mas fuertes>>. Es esa posibilidad de hacer con otros lo que crea la solidaridad, lo que fortalece los vinculos, lo que agencia acciones con otros para provocar cambios en el mundo. El siguiente testimonio asi lo ilustra:

Alejandra. (Comuna 15).

Yo creo que la solidaridad esta muy presente en las resistencias, simplemente que las comunidades hayan podido soportar todo lo que paso en este pais, es que este pais casi colapsa, y lo que lo soporto fue ese tomar la mano del que esta al lado. Entonces, en esas pequenas comunidades resistiendo un monton de cosas. Yo creo que la maxima expresion de solidaridad es un proceso de resistencia.

Los jovenes expresan un marcado interes por combatir la indiferencia y buscar la justicia. La indiferencia corroe la posibilidad de asumir como propio o cercano el dolor del otro, de sentirse interpelado por el, minimizando sus consecuencias e ignorando los rostros a traves de los cuales se expresa. Esta indiferencia generalizada en la mayor parte de la poblacion, se acentua cuando se trata de lo que pasa en las <<comunas>>, esto es, en las zonas de la ciudad historicamente mas afectadas por violencia, en las barriadas pobres, en los grupos humanos desplazados y marginales. De hecho, el termino comuna se usa de manera peyorativa, denota una marca de origen o procedencia de muchos jovenes de la ciudad, habitantes de las zonas de la ciudad de las que provenian los sicarios, asesinos a sueldo, en las decadas de los ochenta y noventa. Dicho estigma todavia afecta a estos jovenes, intenta excluirlos, marginarlos. Ellos, por supuesto, resisten y contrarrestan, con su accion solidaria, la etiqueta y superan su efecto confinador.

Estos jovenes despliegan acciones criticas y propositivas para combatir la indiferencia y atenuar las desigualdades. Precisamente en el estudio realizado por Arnold-Cathalifaud, Thumala y Urquiza (2006) se confirma tambien que la solidaridad: <<se asocia con la busqueda de justicia y cambio social y sus expresiones tienen relacion con ayudar y compartir, en un marco de igualdad orientado a la busqueda de oportunidades para todos>> (p. 16). En ese sentido, precisamente, esta el siguiente testimonio:

Esteban. (Comuna 15).

[se trata de] establecer un vinculo desde el sentir propio de cada persona, mas no desde esos sentimientos que siempre le venden a uno de pesar, de que entonces debemos hacer una labor social, porque debemos ser solidarios con aquellos que estan en un situacion de desventaja; sino como, bacano que todos tenemos que apuntar hacia el mismo lado, hacia una sociedad mas justa, mas equitativa, con iguales oportunidades para todos. Asi suene como a frase de cajon, pero es como trabajar, y no es que uno vaya a cambiar el mundo asi como asi, es desde las convicciones propias que uno tiene y con gente que piensa de manera similar, con quienes aportar su granito de arena.

En suma, la solidaridad como una accion dirigida a la superacion de la injusticia y la desigualdad supone, en primer lugar, valorar la situacion del otro como injusta--hacer consciencia de su sufrimiento--, asumir la existencia de condiciones de vida en comun y actuar, de manera situada, para hacer del mundo un lugar mejor para todos; pues, en tanto seamos capaces de reconocer las experiencias que nos unen, mas alla de la proximidad espacial o de la cercania cultural, podra surgir la solidaridad (Martuccelli, 2007).

Las acciones expuestas en este apartado dan cuenta de los siguientes rasgos: primero, implican reconocer un deplorable protagonismo a la violencia, asociado a la indiferencia y la indolencia de buena parte de la poblacion; segundo, pretenden promover la defensa de la vida, como derecho fundamental y de la dignidad de todas las personas en los territorios habitados, y promover la busqueda de la justicia; tercero, son estrategias de resistencia, que se expresan como protesta y denuncia en las barrios y las calles, pero tambien como propuesta y alternativa incluyente y pacifica; cuarto, se expresan, a menudo, en actividades artisticas y culturales en las que se convoca ampliamente a la comunidad y a la ciudad, para salir de nuevo a la calle, para hacer a un lado el miedo; quinto, el sentimiento moral de indignacion es su principal motor; sexto, su principal escenario de lucha y defensa es el territorio en el que habitan los mismos jovenes; y septimo, se despliegan a partir del reconocimiento de situaciones y condiciones comunes, en medio de un caleidoscopio de diferencias culturales, sociales, politicas o economicas.

4. Conclusiones

Puede afirmarse que muchos jovenes de grupos y colectivos sociales de los sectores populares de Medellin encarnan, con y desde sus acciones solidarias, el derecho a vivir con libertad y dignidad en los territorios que habitan, sobre todo, porque han vivido gran parte de sus vidas, junto a sus familias y vecinos, amenazados y amendrentados por la presencia de grupos al margen de la ley. Sus vidas cotidianas han transcurrido entre lo absurdo e inverosimil de la violencia y la pobreza, y la posibilidad de la subsistencia, de tal modo que, como lo afirman Zemmelman y Quintar, <<el existir ya es un acto de rebeldia frente a aquello que impide seguir existiendo>> (2005). La solidaridad se configura, entonces, en esa posibilidad otra que se sobrepone al drama de vivir siempre al margen y en los margenes, para reivindicar la libertad como derecho y la dignidad como apuesta vital.

Por esta razon, estos jovenes rechazan ser definidos como problema social, por el simple hecho de vivir en lugares pauperizados y violentos de su ciudad. Ellos se afirman como posibilidad, no como problema, y en las acciones solidaridas que emprenden encuentran oportunidades de enunciarse desde otros lugares.

Si bien algunas de las acciones solidarias de los jovenes dan respuesta a situaciones coyunturales asociadas al recrudecimiento de la violencia, a la ocurrencia de catastrofes naturales o ante situaciones economicas dificiles de personas de su comunidad, cercanas o no, a las cuales podriamos referirnos como solidaridades situacionales/coyunturales; tambien responden a la busqueda de alternativas de mas largo plazo, que contribuyan a la superacion de las injusticias y a la busqueda del bienestar de los mas necesitados o de sus pares, lo que podriamos denominar--valiendonos de la clasica distincion durkheimiana--solidaridades organicas/estructurales, a partir de la cual <<es posible el reconocimiento del otro y la promocion de acciones colectivas orientadas a la disminucion de la desigualdad social>> (Giraldo-Giraldo & Ruiz-Silva, 2015b, p. 332).

En las acciones solidarias individuales prima la idea de apoyar o ayudar al otro cercano (miembros de la familia, amigos o vecinos), mientras que las acciones solidarias colectivas estan orientadas, fundamentalmente, al trabajo con grupos mas amplios de referencia, como el barrio, la comuna, la zona, incluso, la ciudad. De aqui puede derivarse una vertiente politica de la solidaridad, en tanto medio y fin de acciones colectivas.

Pese a que las solidaridades pueden ser inmediatas, contingentes y parciales, pues responden a contextos particulares y no a planteamientos universales o generales, como se ilustra en los testimonios de estos jovenes, tambien estan vinculadas a las demandas y los requerimientos de grupos localizados y territorializados y a multiples formas de violencia estructural padecidas. De algun modo, las solidaridades pueden ser rizomaticas, tomando en consideracion la metafora planteada por Deleuze y Guattari (2010), al reconocer que las acciones solidarias no responden a estructuras jerarquicas, centralizadas, inflexibles y cerradas. Por el contrario, surgen como redes que se expanden o constrinen, y, a la vez, son dinamicas, en las que cada pieza o nodo configura un todo, aunque ninguno de ellos es esencial o permanente. Aparecen y desaparecen, se activan y desactivan, todo esto en funcion de las contigencias que las provocan y de las situaciones sociales que las alientan.

Consideramos prudente afirmar, con base en lo antes expuesto, que mas alla de responder el sufrimiento o al dolor del otro, la solidaridad, en clave etico-politica, implica establecer alianzas en las que pueda fortalecerse la construccion de proyectos colectivos, para mitigar la pobreza, la exclusion y la violencia, al tiempo que es posible imaginar un futuro mejor y mas justo. En este sentido, la investigacion aporta referentes sociales, politicos y eticos que reivindican a la solidaridad como accion en pro de la justicia y de la libertad en contextos afectados por la violencia y la pobreza. Sin embargo, su principal aporte esta en visibilizar las formas alternativas de la solidaridad recreadas por los jovenes cuyas experiencias muestran las aristas de la subjetividad politica, en clave de reivindicacion y resistencia ante la manipulacion del miedo y frente a la busqueda de la disminucion del sufrimiento.

Finalmente, toda experiencia investigativa tiene sus propios limites y plantea nuevos retos. Esta, por supuesto, no es una excepcion. En primer lugar, seria importante emprender nuevos estudios que aborden los sentidos de las acciones solidarias, en otros grupos etarios (personas adultas, ninos) que permita establecer comparaciones--contrastes, coincidencias, convergencias, divergencias e incluso contradicciones--con lo aqui encontrado. Asi mismo, valdria la pena realizar trabajos que exploren el ejercicio de la solidaridad en diferentes contextos institucionales (instituciones educativas de basica primaria y secundaria, e instituciones de educacion superior, entre otras), socioeconomicos (jovenes de clase media o de familias pudientes) y geograficos (pueblos o zonas rurales), de los cuales podrian derivarse otros rasgos y matices de la solidaridad en contextos situados. Tambien seria de enorme valor la realizacion de estudios que pusieran el foco en el ejercicio de la solidaridad segun las relaciones o diferencias de genero o segun la perspectiva etnica y cultural que se detente.

doi:https://dx.doi.org/10.11600/1692715x.17118

Lista de referencias

Aguilar-Forero, N., & Munoz, G. (2015). La condicion juvenil en Colombia: entre violencia estructural y accion colectiva. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ninez y Juventud, 13(2), 1021-1035. doi:10.11600/1692715x.13233090913

Arias-Cardona, A. M. & Alvarado, S. V. (2015). Jovenes y politica: de la participacion formal a la movilizacion informal. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ninez y Juventud, 13(2), 581-594. doi:10.11600/1692715x.1322241014

Arnold-Cathalifaud, N. M., Thumala, D., & Urquiza, A. (2006). La solidaridad en una sociedad individualista. Theoria, 15(1), pp. 9-23.

Bourriaud, N. (2006). Estetica relacional. Buenos Aires: Adriana Hidalgo Editores.

Castiblanco, G. (2005). Rap y practicas de resistencia: una forma de ser j oven. Reflexiones preliminares a partir de la interaccion con algunas agrupaciones bogotanas. Tabula Rasa, (3), 253-270.

Deleuze, G., & Guattari, F. (2010). Mil mesetas. Capitalismo y esquizofrenia. Barcelona: Pre-Textos.

Dukuen, J., & Kriger, M. (2016). Solidaridad, esquemas morales y disposiciones politicas en jovenes de clases altas: hallazgos de una investigacion en una escuela del conurbano bonaerense (2014-2015). Astrolabio. Nueva Epoca, (16), 311-339.

Fascioli, A. (2015). Sobre la nocion de <<solidaridad>> y algunos de sus problemas normativos. Revista Actio, (17), 21-36.

Fascioli, A. (s. f.) Una aproximacion (ampliada) al concepto de solidaridad. Documento de trabajo. Recuperado de: https://www.academia.edu/2202770/Solidaridad-documento_de_trabajo._Ana_ Fascioli

Gimenez, A. V. (2012). Reflexiones sociologicas y antropologicas de solidaridad e intercambios entre los sujetos de la sociedad actual. Revista de Comunicacion de la Seeci, 15(29), 55-66. doi:10.15198/seeci.2012.29.55-66

Giraldo-Giraldo, Y. N., & Ruiz-Silva, A. (2015a). La comprension de la solidaridad. Analisis de estudios empiricos. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ninez y Juventud, 13(2), 609-625. doi :10.11600/1692715x.1324092614

Giraldo-Giraldo, Y. N., & Ruiz-Silva, A. (2015b). La solidaridad. El lenguaje de la sensibilidad moral. Revista Colombiana de Educacion, (68), 311-334. doi:10.17227/01203916.68rce311.334

Hernandez, I. (2018). Ativismo da Juventude no Chile: das desigualdades educacionais urbanas as experiencias de convivencia e de solidariedade. Educacao & Realidade, 43(3), 837863. Doi:10.1590/2175-623678811

Honneth, A. (1997). La lucha por el reconocimiento. Por una gramatica moral de los conflictos sociales. Barcelona: Grijalbo.

Hurtado-Galeano, D. (2010). Los jovenes de Medellin: ciudadanos apaticos? Nomadas, (32), 99-115.

Kolers, A. H. (2012). Dynamics of Solidarity. Journal of Political Philosophy, (20), 365-383. doi:10.1111/j.1467-9760.2010.00391.x

Kriger, M. (2016). La tercera invencion de la juventud: dinamicas de la politizacion juvenil en tiempos de la reconstruccion del Estado-Nacion. Buenos Aires: Grupo Editor Universitario.

Laitinen, A., & Pessi, A. (Eds.) (2015). Solidarity: Theory and practice. New York: Lexington Books. Lara, M. P. (2009). Narrar el mal. Barcelona: Gedisa.

Lederach, J. (2008). La imaginacion moral: el arte y el alma de construir la paz. Bogota, D. C.: Norma.

Lipovetsky, G. (1994). El crepusculo del deber. La etica indolora de los nuevos tiempos democraticos. Barcelona: Anagrama.

Margullis, M., & Urresti, M. (1998). La construccion social de la condicion de juventud. En H. J. Cubides, M. C. Laverde-Toscano, & C. E. Valderrama (Eds.), Viviendo a toda: jovenes, territorios culturales y nuevas sensibilidades (pp. 3-21). Bogota, D. C.: Siglo del Hombre Editores, Universidad Central.

Marin, M., & Munoz, G. (2002). Secretos de mutantes. Musica y creacion en las culturas juveniles. Bogota, D. C.: Siglo del Hombre Editores, Universidad Central.

Martuccelli, D. (2007). Cambio de rumbo. La sociedad a escala del individuo. Santiago: Lom Ediciones.

Mauss, M. (2009). El ensayo sobre el don. Forma y funcion del intercambio en las sociedades arcaicas. Buenos Aires: Katz

Nunez, C. I. (2014). Las formas de la solidaridad en movimientos de trabajadores desocupados de la ciudad de Resistencia--Chaco. Sociedad y Discurso, (25), 90-114. doi:10.5278/ojs..v0i25.999 Quintero, M., & Ruiz-Silva, A. (2003). Filosofia moral y pedagogia. Revista Colombiana de Educacion, (45), 139-154. doi:10.17227/01203916.5495

Reguillo, R. (2000). El lugar desde los margenes. Musicas e identidades juveniles. Nomadas, (13), 40-53.

Reguillo, R. (2003). Ciudadanias juveniles en America Latina. Ultima decada, (19), 11-30. doi:10.4067/S0718-22362003000200002

Rosanvallon, P. (2015). La sociedad de iguales. Buenos Aires: Manantial.

Ruiz-Silva, A. (2011). Nacion, moral y narracion. Imaginarios sociales en la ensenanza y el aprendizaje de la historia. Buenos Aires: Mino y Davila.

Saiz, V. (2010). La solidaridad, espacio de mediacion de los sentimientos morales: analisis de la publicidad de las ONGD. (Tesis para optar al titulo de Doctor). Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Ciencias de la Informacion, Departamento de Periodismo, Madrid, Espana.

Sennett, R. (2012) Juntos. Rituales, placeres y politica de cooperacion. Barcelona: Anagrama.

Soprano, G. (2007). La vocacion kantiana de la antropologia social. Ensayo sobre el dialogo etnografico entre las categorias nativas y las categorias cientificas del conocimiento social en el estudio de la politica. En E. Rinesi, & G. Soprano (Comps.) Facultades alteradas. Actualidad de El conflicto de las Facultades de Kant. Buenso Aires: Universidad Nacional de General Sarmineto, Prometeo Libros.

Zemmelman, H., & Quintar, E. (2005, marzo 2). Pedagogia de la dignidad de estar siendo. Entrevista con Hugo Zemmelman y Estela Quintar a cargo de Jorge Rivas. Recuperado de: http://www. fisicanet.com.ar/carreras_cursos/articulos_educativos/28_07_1.php

Articulo recibido en junio 25 de 2018; articulo aceptado en agosto 30 de 2018 (Eds.)

Yicel Nayrobis Giraldo-Giraldo **

Profesora-investigadora Universidad de Manizales y Cinde, Colombia.

Alexander Ruiz-Silva ***

Profesor-investigador Universidad Pedagogica Nacional, Colombia.

* Este articulo de investigacion cientifica y tecnologica hace parte del estudio titulado: Sentidos etico-politicos de las acciones solidarias de jovenes de grupos o colectivos juveniles de la ciudad de Medellin, realizado entre agosto de 2011 y julio de 2016. Area: Sociologia; sub-area: Temas Especiales.

** Doctora en Ciencias Sociales, Ninez y Juventud (Universidad de Manizales-Cinde). Magister en Educacion y Desarrollo Humano (Universidad de Manizales-Cinde). Profesora e investigadora de la Universidad de Manizales y de la Fundacion Cinde. Investigadora del Grupo de Investigacion en Educacion y Pedagogia: saberes, imaginarios e intersubjetividades (Universidad de Manizales-Cinde). Orcid: 0000- 0002- 0313-3197. Indice H5: 4. Correo electronico: yngiraldo@gmail.com

*** Doctor en Ciencias Sociales (Flacso-Argentina). Profesor Titular de la Universidad Pedagogica Nacional. Orcid: 0000- 0002-3214-6894. Indice H5: 15. Correo electronico: alexruizsilva@yahoo.com

(1) De aqui en adelante se usara el generico jovenes, bajo el entendimiento de que los hombres jovenes y las mujeres jovenes aludidos en este estudio son protagonistas, por igual, de la vida en las comunas, especialmente del ejercicio de la solidaridad.
COPYRIGHT 2019 Centro Internacional de Education y Desarrollo Humano (Cinde) y Universidad de Caldas
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2019 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Giraldo-Giraldo, Yicel Nayrobis; Ruiz-Silva, Alexander
Publication:Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Ninez y Juventud
Date:Jan 1, 2019
Words:8196
Previous Article:Adolescents and human rights: an approximation of the effective exercising of rights in school/ Adolescentes y derechos humanos: una aproximacion a...
Next Article:Adolescent pregnancies and social representations (Leon, Guanajuato, Mexico, 2016-2017)/ Embarazos adolescentes y representaciones sociales (Leon,...
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters