Printer Friendly

Maternidad y patria en Eva y Victoria: comedia patriotica en tres actos de Monica Ottino.

Maternity and Fatherland in Eva y Victoria: Comedia politica en tres actos by Monica Ottino

El imaginario colectivo de Argentina se encuentra poblado por numerosas personalidades historicas y politicas en torno a las cuales se ha erigido un cuantioso y variado caudal de obras literarias. Tal es el caso de Eva Duarte de Peron y Victoria Ocampo, dos iconos femeninos antagonicos que ocupan un destacado espacio en el imaginario cultural argentino. Ambas mujeres, ademas de haber entregado cada cual sus propias autobiografias, han sido centro de obras literarias de variado tipo a las cuales se les viene a anadir la pieza teatral Eva y Victoria de la dramaturga argentina Monica Ottino. En Eva y Victoria se enlazan las figuras de estas prominentes mujeres argentinas y se ponen en evidencia los conflictos ideologicos, politicos y sociales que, a mediados del siglo XX, distanciaron a una y otra representante de irreconciliables sectores de la sociedad argentina. Mediante la puesta en escena de dos encuentros entre Victoria Ocampo y Eva Duarte de Peron, hechos que en la realidad nunca se produjeron, Otinno recalca, aunque con fuertes estereotipos, las sobresalientes y contrapuestas diferencias ideologicas que enfrentaron diametralmente a estas dos mujeres, encarnaciones de antagonicos sectores sociales. Desde este punto de vista, ambos personajes ofrecen al espectador sus respectivas visiones sobre el tema del sufragio femenino en Argentina y la funcion productiva que cumplen la actividad intelectual y la politica en beneficio de la sociedad y desvela las causas por las cuales adoptaron sus publicamente conocidas posturas politicas. (1) Pero las lineas divisorias entre las imagenes miticas de ambas mujeres se esfuman o resquebrajan al unirse en una falta comun, una obligacion, un rol netamente femenino que ninguna de las dos cumplio durante su vida: ser madres. La maternidad incumplida, la ausencia de vastagos, se transforma en una falta a la patria y a la sociedad, una esterilidad que Eva y Victoria compensan cumpliendo respectivamente una funcion procreadora y nutriente para la politica y la literatura del pais, a las cuales ambas dejan su legado. La ausencia de hijos es reflejada en Eva y Victoria como un vacio femenino que sirve para enlazar y humanizar las figuras de estas formidables mujeres como un elemento catalizador que, a la vez, menoscaba el consabido y preponderante papel de madre que el discurso patriarcal y patrio tradicionalmente le ha reservado a la mujer argentina ofreciendo otros roles alternativos posibles que la mujer puede desempenar para ser socialmente y culturalmente productiva.

Entre las dramaturgas hispanoamericanas contemporaneas se percibe una notable tendencia a recuperar las figuras de las mujeres que participaron y actuaron activamente en los diversos momentos historicos de la formacion de los estados con lo cual, segun palabras de Catalina Artesi, "cultivan la memoria, reinterpretan la historia individual y colectiva, analizan la situacion de la mujer y las conflictivas relaciones de poder" (23). A la observacion de Artesi se suma la de Margo Milleret, quien considera que estos esfuerzos de las dramaturgas latinoamericanas por re-presentar en el escenario el punto de vista femenino sobre la historia y la realidad de la mujer constituyen una maniobra de re-escritura de los mitos, lo que conlleva un intento de desmantelar los estereotipos culturales sobre genero, un movimiento subversivo por traer al sacralizado espacio teatral lo marginal y lo no-oficial con el fin de socavar el orden patriarcal (8). Dentro de esta tendencia de recuperacion de mitos femeninos historicos se inserta Eva y Victoria: comedia patriotica en tres actos, una pieza cuyo titulo simplemente menciona dos nombres de mujer de las cuales se omiten, muy significativamente, sus apellidos. Pese a esta omision, tanto para el lector como para el publico argentino es evidente la inmediata asociacion que se establece con Eva Peron y Victoria Ocampo, dos figuras femeninas que se encuentran solidamente asentadas en el imaginario nacional pero de quienes perdura la difusa y estereotipada imagen publica que la historia oficial y el discurso nacional crearon de ellas aunque, en terminos generales, las mas recientes generaciones poco saben de los conflictos politicos que las enfrentaron y menos aun sobre sus vidas personales. En la actualidad, la figura mitica de Eva Peron conserva las dos facetas contrapuestas, como dos caras de una misma moneda, con las que se la caracterizo durante su existencia. Entre los sectores populares de la sociedad argentina pervive la imagen personal de Eva que construyo cuidadosamente la maquinaria propagandistica del regimen peronista durante su apogeo (Plotkin 159). En esta cara de la moneda, Eva es la humilde benefactora de los pobres, la mujer que aun proviniendo de los mas bajos estratos sociales llego a la cuspide del poder en Argentina para beneficio de los desposeidos entre quienes desperto un grado de adhesion rayano en la veneracion llegandose a acunar la expresion "Santa Evita" para nombrarla. En contraposicion se encuentra la imagen demonizada de Eva Duarte de Peron, evidentemente construida en su momento por los numerosos opositores al peronismo. En este caso, Eva es caracterizada como la hija ilegitima, la actriz radial de mas que dudosa reputacion, la mujer inculta e inescrupulosa que se caso con un hombre mayor por ambicion de riqueza y poder, la ignorante advenediza que se convirtio en afinado instrumento al servicio de la demagogia de su marido. Por su parte, aunque la legendaria figura de Victoria Ocampo cuenta con menor conocimiento entre el publico argentino en general, presenta una unica y bien definida faceta que la asocia con la acaudalada mujer patricia y aristocratica que gozo de todos los privilegios proporcionados por su distinguida condicion social, representante de la alta cultura, fundadora de una revista literaria elitista que contribuyo a imprimirle un signo europeizante a la literatura del pais. Lo cierto es que todas estas imagenes son reflejos contradictorios y parciales de lo que fueron en realidad estas mujeres y de los acontecimientos que marcaron sus vidas, recuerdos fracturados que se mantienen en la memoria colectiva como parte de un pasado historico relativamente reciente pero a su vez lejano que conllevan la pesada carga del enfrentamiento de dos ideologias politicas cuyos resabios aun se encuentran vigentes en la Argentina actual.

Estas idealizaciones de mujeres, veneradas o demonizadas segun el punto de vista politico de quien escriba o cuente la historia nacional, son las que intenta desarticular esta pieza teatral. Un buen indicio de ello nos lo ofrece el mismo titulo de la obra ya que Ottino la define como comedia patriotica con lo cual sugestivamente senala el tono ligero y cotidiano con que se representara a las protagonistas de la accion dramatica. En concordancia con ello Victoria Ocampo y Eva Peron se presentan como mujeres comunes, con sus defectos y virtudes, sus debilidades y pasiones, sus propias miserias y mezquindades personales haciendo que estos iconos femeninos de la historia y la cultura nacional se humanicen ante el espectador, se conviertan en mujeres reales que sufren temores, condicionamientos sociales y que actuan equivocadamente o no en concordancia a sus propios y divergentes valores eticos y morales.

Eva y Victoria fue publicada en forma de texto en 1990, ano en que precisamente un presidente justicialista, proveniente del partido peronista, llega al poder elegido por la mayoria. Este hecho podria llevarnos facilmente a achacarle a la obra un tinte propagandistico favorable a la ideologia oficialista, aunque es necesario destacar que la obra conlleva el proposito didactico de educar "historicamente" al publico argentino. Lo cierto es que, segun la propia Monica Ottino, Eva y Victoria fue escrita cuatro anos antes como un guion destinado a un videofilm que nunca llego a realizarse y que, poco despues de su publicacion, fue puesta en escena teatralmente en Buenos Aires desde 1992 hasta 1998 con la actuacion de China Zorrilla en el papel de Ocampo bajo la direccion de Oscar Barney Finn. Los cinco anos y medio que la obra se mantuvo en las carteleras son un buen indicio del exito que gozo entre el publico porteno, exito que se proyecto en el interior del pais ya que por estos mismos anos la obra teatral fue representada simultaneamente en todo el territorio nacional. En el exterior Eva y Victoria fue llevada al Festival de Teatro de Bogota celebrado en 1996 y mas tarde fue puesta en escena por diversas companias en Montevideo, en Londres, en Victoria (Canada) y en Estados Unidos ha sido representada por varios grupos universitarios. (2)

Notoriamente, en el 2007, ano en que llega a la presidencia por tercera vez consecutiva una rama del peronismo, esta vez de la mano de una mujer, Eva y Victoria vuelve a las carteleras de los teatros portenos. Este hecho bien podria brindarnos la oportunidad de interpretar la obra como uno mas de los tantos acordes que integran la polifonia de voces literarias y no literarias que glorifican el peronismo, pero intento escapar de una forma de lectura o interpretacion polarizada. En el 2007, Eva y Victoria es puesta en escena bajo la direccion de China Zorrilla, la veterana actriz uruguaya que habia interpretado a Victoria Ocampo anteriormente y que fuera, en vida de la escritora, una de sus amigas. En entrevista con Carlos Pacheco, los comentarios de China Zorrilla nos dan un indicio de cuan controversiales y representativas de antagonicas ideologias politicas continuan siendo Victoria Ocampo y Eva Peron, mientras ponen en relieve la intencion didactica que contiene la obra. Zorrilla, basandose en sus observaciones del publico que presenciaba las puestas en escena, considera que, desde su punto de vista, es muy util poner a estos personajes sobre un escenario porque invitan a una reflexion por parte del espectador sobre la historia del pais. La actriz-directora afirma que la pieza nunca cayo en el vacio y agrega: "La gente salia reflexionando y, cuando se iba a tomar un cafe, hasta discutia y los jovenes les pedian la opinion a sus padres. De Eva Duarte siempre se va a hablar, mal y bien, y escuchar a estas mujeres permite encontrarse con un pedazo de la historia de la Argentina." Dar a conocer una parte "femenina" de la historia argentina desde adentro es la vision que ofrece Eva y Victoria.

El primer acto de la obra se desarrolla en una de las salas de la casa de Victoria Ocampo que, en las didascalias, Ottino describe detalladamente para dar la impresion de una riqueza sin ostentaciones ni estridencias. Los papeles, libros y fotografias que abarrotan una mesa indican un intenso trabajo intelectual mientras "Los cuadros indican que la duena de casa ha viajado por Europa y conoce los movimientos de vanguardia; sin embargo, no estan colocados en lugares importantes, como si solo fueran una muestra de tibia audacia o una concesion amorosa a algunos pintores amigos" (11). Victoria se encuentra atareada organizando los ultimos preparativos para una visita de Albert Camus a la revista cuando sorpresivamente recibe un llamado telefonico de "La Eva" que anuncia inesperadamente que vendra a tomar el te. El proposito de la visita de Eva no es otro que pedirle a Victoria el apoyo en su campana politica para lograr el sufragio femenino por lo que conciliatoriamente expresa: "Senora, yo quisiera olvidarme de nuestras diferencias" (23). Victoria se niega rotundamente y fundamenta sus razones mencionando que aunque sea una "vieja luchadora" del feminismo, no es la unica de su generacion por lo que hay muchas otras mujeres que podrian colaborar y anade que publicamente se sabe que ella esta en contra del regimen peronista.

El dialogo deriva rapidamente de la problematica general de la mujer y el sufragio femenino a las acusaciones personales en las que se plantea el tema del matrimonio, las distintas formas de poder que sus trabajos les ha proporcionado y su relacion con el sexo opuesto. Victoria, tras haberle espetado a Eva el intentar manipular a las mujeres mediante el voto politico para perpetuarse en el poder y haberla tachado de ignorante, es acusada de pedanteria por pensar que lo sabe todo y se defiende diciendo: "No soy pedante. Me pasa lo mismo que a usted. Tengo que manejar gente, simular seguridad, eficiencia. Si no seria el caos" (29) con lo cual, ante el espectador, comienza a poner al descubierto sus flancos mas debiles y humanos dejando caer la mascara monolitica que recubre su legendaria imagen publica de mujer dominante y segura de si misma. Por su parte, Eva, que ha reconocido su falta de educacion, recalca que pese a ello y a las otras dificultades que ha debido vencer, ha llegado a un sitio de poder muy superior al que ha alcanzado Victoria refiriendose a la veneracion que el pueblo argentino expresa ante sus discursos. Eva proclama torvamente: "Soy mas importante que cualquier ministro. A mi me aman, ?entiende? !Me aman! A usted le compran su revista cien cagatintas, a mi me escuchan con los ojos llenos de lagrimas millones de desdichados" (30). Contrariamente a lo que sucede con el personaje de Victoria, en este caso, el personaje de Eva se parapeta tras la benefactora y desinteresada imagen de "Santa Evita," la mujer martir que sufre por el pueblo y se dedica a el completamente aunque luego toma un giro diferente al reconocer que esa imagen de la que se siente prisionera es la que han construido los demas para ella. Dejando surgir la voz de la mujer, Eva se humaniza en el segundo acto. Mientras Iris, su mucama, la ayuda a vestirse para asistir a una fiesta de gala en el Teatro Colon, contemplandose ante un espejo, Eva se pregunta a si misma "adonde estara esa Eva que cuando fingia sabia que fingia, en que acto publico, en que balcon, en el besamanos de cual obispo se petrifico y se convirtio en mascara, en perfil de moneda, en nombre de avenida ..." (69).

Durante el dialogo del primer acto, que se asemeja mas a un interrogatorio de Eva sobre la vida personal de Victoria, las ironicas acusaciones entre una y otra se acumulan paulatinamente y van aumentando de grado poniendo en tela de juicio la reputacion de ambas al exponer sus transgresiones sociales con lo cual se puede establecer un paralelismo entre los personajes. La conversacion pone en evidencia que la vida amorosa de Victoria no ha sido tan ortodoxa como era de esperar, ya que Ocampo no se ha atenido a los convencionalismos de la alta clase de donde proviene. Segun ella misma declara, se caso muy joven pero se divorcio despues de haber cometido adulterio enamorandose de otro hombre al que despues abandono para dedicarse a su revista, ha tenido varios amantes, algunos mas jovenes que ella, y ha mantenido relaciones amorosas con hombres casados, y gracias a su fortuna, ha escrito profesionalmente como testigo de una epoca aunque "en realidad, yo hubiese querido ser actriz" (53), manifiesta el personaje. Eva, quien previamente ha sido tachada por Victoria de mujer de mala fama, actriz de baja estofa y aprendiz de politica, encuentra evidentes puntos de contacto entre su propia experiencia y la de Ocampo y la interrumpe diciendo socarronamente: "Podriamos haber sido colegas" (53). Victoria, furiosa ante tanta prepotencia de Eva, haciendo gala de sus buenos modales, terminara por invitar a su visitante a dejar su casa. Invitacion que Eva groseramente rechaza para marcharse cuando ella lo desee.

En este primer acto comienza a perfilarse el tema de la maternidad o mejor dicho la no maternidad que resurgira reiterativamente en el segundo y tercer acto enlazando a estos historicamente opuestos personajes en una misma falta o simbolica transgresion social que es la ausencia de hijos. Al respecto, Mary Louise Pratt, refiriendose a epocas anteriores a la obtencion del sufragio femenino, afirma: "En las ideologias nacionales el valor social y civico de la mujer se define exclusivamente en terminos de sus funciones reproductivas y maternales, su rol como madre de ciudadanos, no como ciudadana ella misma" (60). Recordemos que el encuentro entre Victoria y Eva se ha producido por el unico supuesto interes u objetivo que comparten en lograr el sufragio femenino, o sea convertir a la mujer en ciudadana pero que en otro sentido, al haber fallado en su funcion procreadora de ciudadanos, son mujeres socialmente esteriles, incapaces de engendrar una descendencia que mantenga el estandarte ideologico con el que las asocia la historia y el imaginario nacional.

La maternidad incumplida no se presenta como una frustracion personal para estos iconos femeninos, ni hace que se sientan disminuidas como mujeres porque su legado, lo que ellas han engendrado para la posteridad, se encuentra en la literatura para una y en la politica para la otra. Victoria, apoderandose de las palabras traduce una estrofa de un poema de Yeats y menciona: "A pesar de mis cuarenta y nueve anos, no tengo un hijo. No tengo mas que un libro para probar mi sangre y la vuestra" (58) con lo que evidencia que para ella, la literatura es lo que ocupa y colma su vida, es una creadora, no una procreadora. Inmediatamente Eva comienza a parodiarse a si misma en sus discursos publicos diciendo: "Todos los ninos del pais son mis hijos y por ellos estamos dispuestos a ..." (58) pero es abruptamente interrumpida por la intervencion de Victoria que con ironia y sin autoconcesiones manifiesta:
      Cuentos, pavadas. Las dos somos esteriles. Debe ser
   el precio de tanta actividad. En el fondo Dios sabe lo que
   hace. Ya tenemos demasiado de que ocuparnos. Hay
   demasiado de masculino en las dos. Para tener un hijo
   hay que estar disponible, darse tiempo, no pensar demasiado.
   (59)


Tras este dialogo, a la conclusion que ambas mujeres arriban es que con tanta actividad "masculina" (literatura y politica) no se puede tener hijos y que las mujeres que son madres estan dispuestas a ser personajes secundarios, a sufrir, a sacrificar su persona, su tiempo, su trabajo, sus intereses y hasta su pensamiento en aras de cumplir adecuadamente con la funcion social que se les asigna, algo que ninguna de ellas llego a hacer aunque esto no impidio que cada cual engendrara a su manera.

En conclusion, Eva y Victoria teatraliza dos mitos femeninos populares de la historia argentina reciente y, aunque ciertamente reproduce los estereotipos fisicos y psicologicos con que estas mujeres reales han pasado a la historia de la patria, las auna y humaniza mediante una "falta" femenina comun, la imposibilidad o el no deseo de procrear. La falta en cuestion es subsanada o compensada por una forma de procreacion alternativa que penetra dos ambitos tradicionalmente masculinos: la politica y la literatura, con lo cual desintegra el modelo tradicional de mujer-madrefamilia. Al pensar en las implicaciones sociales y politicas que la reiteracion del discurso de la familia tiene en la historia argentina, es necesario enfocarse en la continuidad que perpetuan ciertos modelos de familia y en las rupturas que resisten ese modelo y abren espacios a alternativas (Werth 5). Por otra parte, Evita y Victoria "corporeiza" en la escena las imagenes de estos dos iconos femeninos historicos, "resucita" la historia, la transporta al presente del espectador enlazando la memoria personal con la memoria colectiva.

Viviana Rigo de Alonso

Southern Connecticut State University

NOTAS

(1) Uno de los entretelones de la lucha por el sufragio femenino en Argentina, quizas poco conocido por las generaciones mas jovenes, es el conflicto que produjo la obtencion de dicho derecho entre algunos grupos feministas de la vieja guardia. En los anos 40 Victoria Ocampo encabezaba la Union de Mujeres Argentinas (UMA), un grupo que se habia abocado a la batalla por conseguir el voto femenino, pero cuando el derecho estaba a punto de ser otorgado por el regimen peronista, el grupo se propuso rechazarlo argumentando que constituia una maniobra politica de Eva Peron para mantener a su marido en el poder (Calvera 25).

(2) Informacion proporcionada por la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES)

BIBLIOGRAFIA CITADA

ARTESI, Catalina Julia. "De como 'miran' la historia latinoamericana nuestras dramaturgas." VI Symposium Internacional de Critica Literaria y escritura de mujeres de America Latina. Tomo I. Ed. Iride Rossi de Fiori. Salta: Editorial EUCASA (Universidad Catolica de Salta), 1998.

CALVERA, Leonor. Mujeres y feminismo en la Argentina. Buenos Aires: Grupo Editor Latinoamericano, 1990.

MILLERET, Margo. Latin American Women On/In Stages. Albany, NY: State University of New York Press, 2004.

OTTINO, Monica. Evita y Victoria: Comedia patriotica en tres actos. Buenos Aires: Grupo Editor Latinoamericano, 1990.

PLOTKIN, Mariano Ben. Manana es San Peron. A Cultural History of Peron's Argentina. Trad. Keith Zahniser. Wilmington, DE: Scholarly Resources Inc., 2003.

PRATT, Mary Louise. "Las mujeres y el imaginario nacional en el siglo XIX." Revista de Critica Literaria Latinoamericana. 19.38 (1993): 51-62.

ZORRILLA, China. Entrevistada por Carlos Pacheco. "Cuando la historia se mete en el teatro." Suplemento Literario La Nacion. La Nacion 27 de mayo de 2007. Red. 28 de noviembre 2014.

WERTH, Brenda. Theatre, Performance, and Memory Politics in Argentina. New York: Palgrave Macmillan, 2010.
COPYRIGHT 2015 Universitas Castellae
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2015 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Rigo de Alonso, Viviana
Publication:Hecho Teatral
Article Type:Ensayo critico
Date:Jan 1, 2015
Words:3719
Previous Article:Carmen Resino y Sabina Berman: dialogos sobre la inquisicion espanola.
Next Article:El teatro de un poeta: Lorca en la escena en los Estados Unidos de Prometheus in Granada a Barbarous nights.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters