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Marxismo, Cultura y Antropologia. Los aportes de Gramsci, Thompson y Williams.

Marxism, Culture and Anthropology. Gramsci, Thompson and Williams's contributions

I. Introduccion

A partir de la caida de los socialismos reales y la consiguiente consolidacion a nivel mundial de la hegemonia neoliberal, el marxismo perdio terreno en el campo de las ciencias sociales como teoria explicativa de la realidad y gano espacio el posmodernismo que abandona la preocupacion por la totalidad. Una de las formas en que los ideologos de los sectores dominantes han defenestrado al marxismo ha sido reproduciendo una vision vulgarizada que lo reduce a una teoria de la determinacion economica. Esta expresa una tendencia real dentro de la corriente marxista, pero tambien existen otras miradas que se reconocen como teoria critica y que aportaron a la construccion de un marxismo humanista.

Dentro de esta ultima tendencia, nos interesa rescatar la vision de tres autores que otorgaron una gran importancia al terreno de la cultura como espacio de construccion de subjetividades de los hombres y mujeres. Nos referimos especificamente a Antonio Gramsci, Raymond Williams y E.P. Thompson. El primero de ellos, con un rol determinante en la construccion de esta corriente dentro del marxismo por ser el primer intelectual que enfatiza los aspectos culturales dentro de esta tradicion. La relacion entre los pensamientos de estos autores, el contexto dentro del cual escriben y los referentes con los cuales batallan no han sido profundamente estudiados.

En este trabajo nos proponemos un estudio entre los vinculos de sus ideas y la disciplina antropologica, ya que consideramos que lecturas correctas de estos autores pueden hacer aportes sustanciales al desarrollo de esta disciplina y que algunas concepciones desarrolladas a su interior son centrales para enriquecer los estudios marxistas.

Con este objetivo, organizamos este escrito en dos apartados. En primer lugar detallamos los nucleos de debate con el economicismo marxista, los puntos en comun y diferencias entre los autores y sus principales aportes conceptuales en la construccion de un marxismo de la subjetividad. En segundo lugar, indagamos en la influencia de Gramsci en esta disciplina; que lecturas se han hecho de este autor en ella y como influyeron los escritos de Thompson y Williams y de otros autores criticos en ella.

II. Gramsci, Thompson y Williams en la construccion de un marxismo culturalista

La tradicion marxista ha sido edificada por diferentes corrientes e interpretaciones de la obra de Marx con consecuencias en la practica politica de movimientos revolucionarios de todo el mundo. El debate entre las diversas visiones al interior del marxismo ha sido fruto de profundos estudios academicos (Llobera, 1980; Gouldner, 1983, Thwaytes Rey, 2010). En terminos generales, todos caracterizan la existencia de dos corrientes predominantes: la economicista y la del marxismo critico o humanista.

La tendencia economicista result o dominante a lo largo de gran parte del siglo XX en los ambitos academicos y en el terreno politico. Segun esta vision, a grandes rasgos el principal aporte del marxismo es identificar el rol determinante del factor economico en las diferentes formaciones sociales, y por ende, tambien el rol de la lucha en ese plano para instaurar un nuevo sistema social. Sin embargo, durante todo el siglo XX diferentes intelectuales y militantes disputaron esa vision del marxismo. El italiano Antonio Gramsci y los britanicos E.P. Thompson y Raymond Williams constituyen a nivel teorico una de las principales referencias de la critica al economicismo y al determinismo historico dentro de las corrientes teoricas y politicas marxistas. A su vez, estos autores tuvieron la capacidad de crear nuevas categorias para comprender los fenomenos en diferentes lugares y tiempos historicos, aportando a la construccion de un marxismo critico.

Antonio Gramsci, contemporaneo de la Revolucion Rusa, fue un arduo defensor de Lenin y su partido frente a las expresiones del economicismo en ese pais y en Italia (1) con el Partido Socialista Italiano (PSI). Al terminar la Primera Guerra Mundial se produjo un alza de la lucha del movimiento obrero en Italia, el "bienio rojo" (1919-1920), que fue finalmente derrotado. Al hacer el balance de la derrota, Gramsci destaco la responsabilidad de la ideologia del PSI que, al concentrar las energias obreras en las luchas reivindicativas, no oriento ni dirigio a los trabajadores urbanos del norte para establecer alianzas con los campesinos del sur.

En desacuerdo con la orientacion general del PSI y la Segunda Internacional, Gramsci creo el Partido Comunista en 1921 y en poco tiempo se constituyo en su principal dirigente. Su practica militante fue cercenada por el arresto al que lo condeno el fascismo a fines de 1926, pero su produccion teorica continuo. Al acceder a la escritura en la carcel en el ano 1929, comenzo una vasta produccion intelectual que es conocida como los "Cuadernos de la carcel". En ellos profundiza las criticas al determinismo economico combatiendo a quienes son en el periodo referentes de esa vision (2). Pero a su vez, en estos escritos elabora toda una serie de categorias que pretenden explicar el capitalismo en las sociedades occidentales.

Una de las mas importantes es la categoria de bloque historico, con la cual intenta superar la falsa escision entre estructura y superestructura. En uno de los fragmentos de los "Cuadernos de la Carcel" plantea: "(...) la concepcion del bloque historico en el que las fuerzas materiales son el contenido y las ideologias la forma (...) las fuerzas materiales no seran concebibles historicamente sin forma y las ideologias serian caprichos individuales sin las fuerzas materiales" (Gramsci, Cuadernos de laCarcel, Tomo 3: 159-160). Con esta nocion intenta resaltar la unidad entre los elementos economicos, politicos y culturales. Para Gramsci, el marxismo concibe a la sociedad como una totalidad de relaciones sociales, nunca como una suma de factores. Segun Kanoussi y Mena (1985), el concepto de bloque historico tiene un doble sentido en el autor italiano. Por un lado, la relacion organica entre estructura y superestructura; por el otro, la fase hegemonica de la clase expresada en la unidad intelectuales-masa, necesidad-libertad.

Como vemos, esta categoria se articula con otra de central importancia: hegemonia. Enfatiza en esta nocion el aspecto de construccion de consenso como forma de sostener la dominacion de los sectores dominantes, la cual no se basa unicamente en la coercion de los aparatos represivos del Estado. De esta manera, en esta categoria hace enfasis en la dimension cultural y simbolica que sostiene un orden determinado. Desde joven Gramsci entiende la cultura no como expresiones artisticas superiores sino como "(...) la organizacion, disciplina del yo interior, conquista de superior conciencia por lo cual se llega a comprender el valor historico que uno tiene, su funcion en la vida, deberes y derechos" (Gramsci, 1916:601).

A partir de estos conceptos (bloque historico, hegemonia y cultura), Gramsci plantea que historicamente se han conformado diversos bloques historicos que amalgaman a las diferentes clases sociales tras el proyecto economico-politico-moral de una de ellas. La vision de Gramsci es profundamente historicista y esto se expresa tambien en su vision del sujeto. Para el no existen sujetos pre-constituidos sino que estos se construyen a lo largo de la historia. Las condiciones materiales son centrales asi como el terreno de las ideologias, en el que los hombres toman conciencia de las condiciones de su existencia, por lo cual este terreno es un campo de lucha. Gramsci indaga asi en un plano que para el marxismo era un terreno poco explorado: la subjetividad. Su principal planteo consiste en la existencia de una doble conciencia o una unica conciencia contradictoria. Por un lado, una implicita en el proceso real de trabajo, de transformacion del mundo, y por otro lado, una explicita adoptada mecanicamente del pasado, de la cultura en la cual nacemos.

La preocupacion por la subjetividad en el militante italiano esta relacionada con que su busqueda no consistia unicamente en caracterizar de la mejor manera la formacion social y economica en la que vivia, sino que su intencion primera era pensar las condiciones para una revolucion. En ese sentido, en los "Cuadernos de la carcel" realiza un aporte a la construccion de un marxismo de la subjetividad al plantear que la revolucion solo es posible cuando se dan tanto las condiciones objetivas (desarrollo y crisis economica) y las condiciones subjetivas (nivel de organizacion y de conciencia de las masas populares y los trabajadores). Para modificar las relaciones de fuerza, los trabajadores deben ir mas alla de sus intereses economicos. Se debe dar el pasaje de la lucha meramente economica al momento hegemonico, proceso que denomina catarsis. (3)

Gramsci fue fuertemente criticado desde distintos representantes de la ortodoxia marxista por representar un "teorico de las superestructuras", un defensor de la "revolucion por etapas", un humanista. Sus escritos no fueron tenidos en cuenta hasta varias decadas despues. Varias de las rupturas que este autor introdujo en el marxismo son recuperadas y reconocidas explicita o implicitamente por E.P. Thompson y Raymond Williams.

La produccion de estos dos pensadores estuvo atravesada por el contexto de reconstruccion de la sociedad europea despues de la Segunda Guerra Mundial y posteriormente por la crisis de los socialismos reales. Ambos formaron parte del Partido Comunista britanico y se alejaron con criticas a las tendencias mas ortodoxas en su interior. E.P. Thompson realizo un debate profundo con estas tendencias a nivel teorico; especialmente batallo contra Althusser, cuya teoria tenia un enorme peso en ese contexto historico. En Miseria de la Teoria (1978) desarrollo en profundidad esta critica, planteando que el estructuralismo reproduce ideologicamente al estalinismo. La principal critica que esboza contra esta corriente es que, mas alla de las mediaciones que puedan haber incorporado al esquema determinista clasico (base-superestructura), siguen sosteniendo una vision economicista y una perspectiva de la historia como proceso sin sujeto, en el que, por ende, no hay lugar para la accion humana.

Esta critica a Althusser--y al estructuralismo en general--la extiende a todas las vertientes economicistas dentro del marxismo. Combate especialmente contra la utilizacion de la metafora de base-superestructura como una descripcion de la realidad que se presenta de manera a-historica y que es totalmente defectuosa al clasificar diferentes esferas de la sociedad de forma escindida; a su vez, esta analogia no explicaria algunas dimensiones como la linguistica o la disciplina de trabajo. Segun Thompson, esta vision esta basada en un pensamiento utilitario y positivista, propio de la ideologia burguesa, y no en un pensamiento marxista. En "Folklore, antropologia e historia" (1976) lo detalla claramente: "Debo abandonar ese concepto curiosamente estatico, "base" y "superestructura", que en la tradicion marxista dominante identifica la "base" con los factores economicos y concede una prioridad heuristica a los comportamientos y las necesidades economicas sobre las normas y los sistemas de valores" (Thompson 1976: 96).

Asi como Gramsci combate el determinismo del marxismo ortodoxo con el concepto de bloque historico, Thompson lo combate a partir del concepto de experiencia y de una relectura de la relacion entre ser social y conciencia social. Entre la determinacion estructural y la apropiacion cultural, economica y politica media la experiencia de sujetos concretos, envueltos en sus vidas plenas de sentido (Viera y Taborda de Oliveira, 2010). A traves de la nocion de experiencia, Thompson piensa la relacion de mutua determinacion entre politica y economia, historia y naturaleza. Si bien asume la existencia de una logica subyacente (movimientos estructurales de la economia), las maneras en que esta se expresa en formaciones sociales depende de las acciones de hombres y mujeres con diversas tradiciones, valores, costumbres, pensamientos que dotan de sentido su accionar.

De esta manera, Thompson cambia la lectura de base-superestructura por la vision de que existe una presion del ser social sobre la conciencia social, que puede ser leida tanto a traves de congruencias (adaptacion al statu quo, reglas a traves de las cuales la gente vive las relaciones de produccion concretas) y contradiccion (conflicto en los modos de vida de la comunidad local y la sociedad dominante exterior, y modo en que se experimenta el caracter explotador de las relaciones de produccion) como de cambios involuntarios (cambios tecnologicos-demograficos que afectan al modo de produccion y alteran el equilibrio de las relaciones de produccion) (Thompson, 1976).

Al analizar la presion del ser social sobre la conciencia social, Thompson le otorga, al igual que Gramsci, un rol central a la historia de su pais. No adhiere a esquemas abstractos, a-historicos y antihumanistas de ciertos marxismos. Por lo contrario, entiende que en la revision de la historia nacional se deben buscar los datos que permitan desandar que forma asume el capitalismo en Inglaterra, y especialmente que forma asume su clase obrera. Este ultimo elemento es central, ya que el historiador ingles no cree en las clases pre-constituidas, vinculadas a un dato estadistico de la estructura, sino que concibe la formacion historica de la clase obrera como un fenomeno singular, con un fuerte contenido idiosincratico. De esta manera, le otorga un lugar central a la cultura, concibiendo que sin produccion no hay historia, y sin cultura no hay produccion.

Su vision de la cultura es similar a la gramsciana. En sus descripciones sobre ella, aparece como el terreno de lucha entre hombres y mujeres que participan de determinadas relaciones de produccion y que ganan conciencia de la naturaleza de esas relaciones, no en el ambito de las relaciones economicas sino en el plano de las formas ideologicas. En este ultimo sentido, si bien concibe la existencia de una cultura hegemonica que configura las formas ideologicas, las imagenes de poder y autoridad, sostiene que aquella no puede entenderse sino es en la relacion de tension, contradiccion e influencia reciproca con la cultura popular.

En "Costumbre y cultura" (1991), Thompson visibiliza como los trabajadores de la Inglaterra del siglo XVIII se resisten en nombre de la costumbre a las racionalizaciones e innovaciones economicas que pretendian imponer el gobierno y los patrones. Identifica como la accion colectiva de los sectores populares estaba basada en esa epoca en una vision tradicional de las normas y las obligaciones sociales denominada "economia moral de los pobres". En este sentido, entender los rasgos culturales es muy importante, para Thompson, en funcion de comprender como se forman las clases sociales en el proceso de lucha.

Fue gracias a los trabajos de Thompson en los primeros anos '60 que Raymond Williams conoce los aportes de Gramsci (Trigueros, 2014), en el marco de ciertas busquedas intelectuales que ya lo habian acercado a autores como Lukacs, Goldman, Sartre y la escuela de Frankfurt. Del autor italiano toma la nocion de hegemonia, incorporandola en un capitulo de su obra Marxismo y Literatura (1977). Este autor tambien identifica un problema irresoluble en describir la realidad social como estructura y superestructura. Estos conceptos, que fueron utilizados originariamente en Marx como metafora, en el desarrollo de los mismos dentro de la corriente marxista se utilizaron como conceptos precisos y como areas observables de la vida social. Ello, segun Williams, ataca directamente la vision del autor aleman contra la separacion de las "areas" de pensamiento y actividad, expresando una forma de materialismo mecanico, con un fuerte sesgo idealista. Williams, por lo contrario, cree en la conexion inseparable entre produccion material, actividad e instituciones politicas y culturales y la conciencia. El error se halla en la descripcion de estos "elementos" como consecutivos, cuando en la practica son indisolubles como productos del hombre real (1977:99).

La insatisfaccion que produjo en muchos autores esta metafora traducida en descripcion de la realidad impulso que varios hayan querido remediarla con conceptos como el de sobredeterminacion, autonomia relativa o mediacion. Sin embargo, segun Williams, estas visiones siguen sosteniendo una definicion limitada de las fuerzas productivas y su reduccion como "base material". Considera que las condiciones historicas influyeron en el desarrollo de estos tipos de pensamiento, ya que en el capitalismo las fuerzas productivas parecen constituirse como un mundo "autosubsistente". En Cultura y sociedad (1958), Williams analiza el rol de las estructuras del lenguaje en determinados contextos historicos al restringir las posibilidades de describir las fuerzas productivas de otra forma. El propio Marx, mas alla de sus intentos genuinos de superacion, habria quedado atado a ciertas concepciones burguesas de la economia, el hombre y la sociedad. Williams realiza un cuestionamiento profundo de la idea de base economica, que lo aleja incluso de la vision que tiene Thompson. La base no es para el un estado uniforme ni mecanico- tecnologico sino mas bien un complejo de actividades especificas y relaciones entre gentes reales, repleta de contradicciones (Trigueros, 2014).

En este debate, Williams considera como superadora su interpretacion del concepto de hegemonia de Gramsci. Con esta pretende dar cuenta de todo el proceso social vivido, organizado por significados y valores especificos y dominantes. Busca entender la produccion y reproduccion de la vida real como un proceso material basado en la accion de hombres y mujeres que dotan de significado a su accion y que utilizan el lenguaje para comunicarse. En sociedades basadas en la desigualdad como la capitalista, existe habitualmente una interconexion entre significados, valores y practicas que se constituyen como hegemonicas, y que influencian y configuran la accion de las personas. Esto no significa, sin embargo, una determinacion total ya que la hegemonia seria "continuamente resistida, limitada, alterada, desafiada, por presiones que de ningun modo le son propias" (1977:134).

El autor plantea el resguardo de caer en concepciones trascendentales o estaticas de la hegemonia: esta debe entenderse como un proceso, como un conjunto de experiencias, relaciones, actividades atravesadas por ciertos limites y presiones que se configuran historicamente y por lo tanto son variables. Plantea la necesidad de incorporar, junto al concepto de hegemonia, los de contrahegemonia y hegemonia alternativa. A su vez, propone hablar de lo hegemonico o lo dominante para reivindicar el caracter procesual de la hegemonia frente a las visiones que la identifican con un sistema estatico.

Williams identifica que una falencia posible de la utilizacion del concepto de hegemonia puede centrarse en el estudio de las formas explicitamente fijadas; por lo contrario, a el le interesan los significados y valores tal como hoy son vividos. Por eso marca los limites de un concepto como el de experiencia que habia acunado Thompson, pues involucra tiempo pasado, por lo que es util para los estudios historicos pero no para los de las sociedades contemporaneas. Como propuesta superadora, propone el concepto de estructura de sentir (1961), que se enfoca en los elementos mas afectivos de la conciencia y permite ver la experiencia social en proceso, experiencia que muchas veces se vive como privada. Suele ser reconocida en un momento posterior, cuando ya esta formalizada y convertida en tradiciones, formaciones o instituciones.

Estas tres dimensiones son las que Williams destaca como las formas a traves de las cuales se garantiza la hegemonia. Entiende el rol central de las instituciones como los espacios de socializacion, por los que se traspasan de una generacion a otro los valores dominantes. No obstante, es importante aclarar que lejos esta el autor ingles de entender las instituciones como aparatos ideologicos del Estado (Althusser, 1988); por el contrario, destaca su caracter conflictivo y contradictorio. En cuanto a la importancia de las tradiciones y las formaciones (literarias, artisticas, filosoficas o cientificas), ya podemos rastrear su peso en los escritos de Gramsci. Principalmente, podemos identificar el peso comun que ambos autores le dan a la tradicion como el medio mas poderoso de incorporacion practica de una vision del mundo. Sin embargo, respecto a las formaciones, en "The uses of cultural theory" (1986) Williams plantea que "la obra de Gramsci sobre las formaciones culturales habia sido un gran avance, especialmente en sus elementos historicos y analiticos, aunque la indicacion teorica de tipos de formacion todavia era relativamente simple", cuestion entendible teniendo en cuenta los distintos contextos historicos en los que ambos autores escriben.

La preocupacion de Williams es entender la cultura en las sociedades de masas, desde una perspectiva marxista. Desde esta vision, parte de la relacion que la cultura tiene con la estructura economica, pero propone ir mas alla construyendo un materialismo cultural que entienda la produccion cultural como social y material. Asi encarara el estudio de diversas expresiones culturales (literatura, cine, etc.), teniendo en cuenta las relaciones sociales que las constituyen, las instituciones que las activan y las formas de conciencia practica que expresan.

De esta manera, visualizamos ciertos patrones comunes en el pensamiento de Thompson y Williams, que tienen que ver con una ruptura inicial que Gramsci realizo en el interior del marxismo. Estos patrones son: un cuestionamiento a una vision economicista del hombre, para comprenderlo tambien orientado por elementos afectivos y valorativos; una preocupacion por entender como se constituye la conciencia de los actores; una vision profundamente historicista para entender la accion colectiva y la conformacion de diferentes formaciones sociales; la valoracion del sujeto y su voluntad transformadora como eje del cambio historico; y por ultimo, la preocupacion por la cultura en un sentido amplio como el espacio donde los hombres construyen practicas dotadas de significado. En este sentido, identificamos una enorme influencia del pensamiento gramsciano en Thompson y Williams, que extranamente no es debidamente reconocida en las obras de estos autores, en las que se lo cita en muy pocas ocasiones.

Reconocer puntos de continuidad en sus pensamientos no significa que exista una total similitud entre ellos. Gramsci mantiene un mayor enfasis en lo que el denomina "condiciones objetivas" para caracterizar un orden social. Sigue manteniendo, en algunos de sus escritos, descripciones sobre la ideologia vinculada a la idea de falsa conciencia, a la cual subyace una vision cientificista del marxismo como garante de la verdad. A su vez, en toda su obra se identifica una teoria militante, que se expresa en la preocupacion por pensar la estrategia revolucionaria adecuada para su pais y para las sociedades que el llama occidentales.

Estos elementos no los visualizamos en el pensamiento de Thompson y Williams, tanto por rupturas abiertas con ciertas concepciones como la ideologia como representacion falsa de la realidad o la existencia de una "objetividad abstracta" (un proceso determinante independiente de la voluntad), como por el desdibujamiento o ausencia de ciertas preocupaciones en torno a las formas para derribar el sistema capitalista. Si bien en Thompson existe una clara preocupacion, en sintonia con Gramsci, en la formacion economica y cultural de la clase obrera, en Williams practicamente no existe; y en ambos autores britanicos los debates clasicos del marxismo sobre las estrategias revolucionarias desaparecen. Ese lugar central se lo otorgan a estudiar la cultura en mayor profundidad, con el objetivo de que coherentemente con su concepcion del marxismo no quede relegada a una segunda instancia.

La disciplina academica que se ha centrado en el estudio de la cultura es la antropologia. En el siguiente apartado analizaremos la relacion entre ella y estas perspectivas que llamamos de un marxismo culturalista.

III. La antropologia y la construccion de un marxismo culturalista

La centralidad de la cultura tanto en Gramsci y Thompson como en Williams en la realizacion de analisis marxistas de la realidad nos interpela a pensar la relacion de sus ideas con la disciplina a la que se le adjudica como objeto de estudio la cultura. Estamos hablando de la antropologia. ?Que influencias de Gramsci encontramos en los estudios antropologicos? ?Que rol juegan las perspectivas elaboradas por Williams y Thompson en el tipo de lectura que la antropologia hizo de Gramsci? ?Que tiene para aportar la mirada gramsciana a la antropologia? ?Que tiene la antropologia para aportar a un marxismo de corte culturalista o subjetivista?

Algunos autores (Crehan, 2002; Dube, 2007) plantean que claramente hasta la decada del '70 es posible identificar en la antropologia un discurso dominante sobre la cultura. De los textos de los autores clasicos de la disciplina podriamos extraer descripciones de la cultura como algo coherente y sistematico (lo que no significa necesariamente libre de conflictos); compuesta por ambitos claramente delimitados y con diferentes grados de autonomia; y atravesada por la tension entre tradicion y modernidad (visualizada tambien como occidental/no occidental). Esta ultima tension seria clave en la constitucion de la razon de ser de la antropologia al enfocarse primariamente en el estudio de las culturas no occidentales, identificadas con rasgos tradicionales.

Esta perspectiva que persiste en diversos antropologos hasta la actualidad se ha presentado acompanada de algunas tendencias problematicas. En primer lugar, el entendimiento de la cultura como una totalidad que puede ser explicada en aislamiento de los factores sociales, politicos y economicos. En segundo lugar, el entendimiento de los elementos culturales como imperturbables ante los cambios historicos; y por ultimo, la tendencia a la celebracion y la romantizacion de la "otredad".

Uno de los primeros replanteos a esta nocion de cultura surgio desde la etnografia estructural-funcionalista en la decada del '40. En el marco de las politicas coloniales, emerge la preocupacion por la relacion entre cultura y poder politico. Muchos antropologos comenzaron a preguntarse con mayor fuerza por la constitucion de los sistemas politicos, las instituciones, las normas y los valores consensuados; orientados por una preocupacion transversal: como crear cohesion y orden. Se desarrolla de esta manera, la rama de la antropologia politica en el interior de la disciplina.

Sin embargo, la gran ruptura en el interior de la antropologia data de las decadas del '60 y '70, cuando la lucha por la descolonizacion que se extiende despues de la Segunda Guerra Mundial, los procesos revolucionarios en el denominado Tercer Mundo y los procesos de radicalizacion politica juvenil interpelan al mundo academico. En la decada del '70 emerge toda una serie de autores dentro de la antropologia politica que plantean la reconfiguracion de su objeto de estudio. Adquiere en ese momento gran centralidad el analisis de los procesos de dominacion y resistencia, que otorga mayor relevancia a las estrategias de los actores, el conflicto y la movilizacion social (Manzano, Fernandez Alvarez, Triguboff y Gregoric, 2008). Se consolida en diferentes universidades del mundo la influencia marxista en el interior de la antropologia. En Estados Unidos Diamond funda la revista Dialectical Antropology, en Francia la revista L'Homme publica diversos articulos de antropologia marxista, en Mexico se debaten desde esta perspectiva las tesis de colonialismo interno, cuyos referentes son Gonzalez Casanova y Stavengahen, entre otros (Izquiete Etulain, Gomez Gonzalez, 2013). En este contexto emerge con fuerza la influencia teorica de Antonio Gramsci al interior de la disciplina, especialmente a partir de la articulacion de su preocupacion por la cultura y el poder.

Pero ?que lecturas de Gramsci han circulado en la antropologia? Algunos estudios recientes (Crehan, 2002; Cravolella, 2014) realizan una revision critica de la forma en que los antropologos han incorporado a este autor. Plantean como clave las interpretaciones de Raymond Williams y James C.Scott en las lecturas que se han hecho del autor italiano. Ambos autores, desde dos perspectivas diferentes, habrian aportado a una lectura que reduciria a Gramsci a una teoria de la hegemonia, y a su vez, a una lectura meramente ideologica de ella.

Como antes senalamos, la influencia de Gramsci en los estudios de Williams es explicitamente identificada en el capitulo sobre la hegemonia en Marxismo y Literatura (1977). Este capitulo es el mas frecuentemente citado al hablar de hegemonia en los estudios antropologicos (Ver Brow, 1988; Fox, 1989; Gill, 1993; Lagos, 1993; Linger, 1993; Woost, 1993). En el define la hegemonia como "un vivido sistema de significados y valores--fundamentales y constitutivos--que en la medida en que son experimentados como practicas parecen confirmarse reciprocamente" (1977:131). Segun Crehan (2002), hay un sobrevaloracion de la dimension de los pensamientos y las creencias en esta explicacion de la hegemonia. Si bien la define como un sistema de ideas que se confirma reciprocamente en la practica, en el proceso social vivido, la distribucion de los recursos materiales y el uso de la fuerza estan invisibilizados como elementos constitutivos de la hegemonia (los cuales, por lo contrario, en Gramsci son clave).

Si bien rastreando otros escritos de Williams podemos entender que adhiere a una vision integral de la hegemonia y de la cultura, este apartado enfatiza estos aspectos. La unica aparicion explicita de Gramsci en sus textos se reduce a la cuestion de la hegemonia y a interpretaciones de Williams sobre lo que Gramsci quiso decir sobre ella, ya que no hay ni una cita directa de los "Cuadernos de la Carcel" u otros escritos de Gramsci. Tal vez responda a un desconocimiento profundo de su obra, o meramente al objetivo teorico de un libro tan abarcador como Marxismo y Literatura; lo cierto es que constituye una cuestion problematica teniendo en cuenta la influencia que la lectura de Williams ejercio sobre la antropologia. Siguiendo este texto, muchos antropologos han tomado un concepto de hegemonia centrado en la ideologia, sin problematizar que la concepcion de cultura que lo sustenta en Gramsci y en Williams es radicalmente diferente de la dominante en esta disciplina bajo los parametros antes senalados.

James Scott (2000), por su parte, arremete con una dura critica contra la teoria de la hegemonia de Gramsci, interpretando que lo que el intelectual italiano plantea por tal es una teoria de la construccion de un consenso pleno de los sectores dominantes (Crovolella, 2014). El problema, segun Scott (2000), es que las teorias de la hegemonia y la falsa conciencia se quedan en el plano del discurso publico, en el que efectivamente podemos encontrar la imposicion ideologica de los sectores dominantes y la aceptacion de los dominados. Pero para el existe otro plano de una discursividad oculta, que se gesta en los espacios autonomos de los sectores subalternos y que se expresa en gestos, rumores, chistes, mitos, a traves de los cuales los dominados se atreven a imaginar otro orden y a burlarse de "los de arriba". El plano del discurso publico es el de las apariencias estrategicas tanto de las elites como de los subordinados.

Para Scott (2000), hay un razonamiento estrategico para no enfrentarse abiertamente al poder por parte de los sectores populares, lo que no significa que renuncien a practicas de resistencia, que por lo contrario el identifica como constantes en los espacios autonomos en los que conviven las clases. Solo en epocas de crisis seria posible que emerja ese discurso oculto. (4) A partir de esta mirada, critica a Gramsci porque considera que el autor italiano ubica los limites de las clases subalternas en el plano del pensamiento a partir de la idea de conciencia contradictoria, cuando en su opinion el problema no reside justamente en el plano del pensamiento (que es el mas disruptivo) sino en pasar a la accion. Esta es una critica que, en nuestra opinion, parte de una vision idealista que escinde el pensamiento de la accion, dimensiones que no aparecen separadas en Gramsci. Por el contrario, parte de su proyecto intelectual y revolucionario en la construccion de la filosofia de la praxis se basa en la articulacion de ambos elementos, que se expresan en su idea integral de hegemonia. Gledhill (2000) ha demostrado que Scott no entiende la naturaleza historica de la hegemonia y el rol que efectivamente Gramsci le otorga al surgimiento de expresiones de resistencia. Especialmente, ignora que su preocupacion fue indagar en como pasar de la etapa de resistencia a la construccion de una nueva hegemonia.

Por mas que hayan realizado algunas lecturas reduccionistas de Gramsci, estudios criticos como los de Scott, y tambien los de algunos representantes de la escuela de estudios subalternos (Ranajit Guha como exponente maximo) en lineas similares, han aportado desde miradas etnograficas algunos aportes interesantes para enriquecer este pensamiento. Destacamos en principio dos aportes. En primer lugar, el senalamiento de que algunas categorias de lo politico en Gramsci estan atadas a la filosofia occidental y por ende no pueden ser trasladables a otros contextos sociales y culturales; y en segundo lugar, la critica a formas gradualistas de la conciencia y a la importancia dada a sus formas explicitas. En contra de esta vision, ellos sostienen la necesidad de observar diversas practicas en los intersticios del poder como formas de resistencia que serian centrales en el surgimiento de la accion colectiva (5).

La influencia de Gramsci en la antropologia, principalmente mediada por ciertas lecturas reduccionistas, nos quita la posibilidad que una vision mas profunda de su pensamiento nos podria otorgar para ensayar procesos de interpretacion de la realidad social que articule diversas dimensiones. Las definiciones del autor, si bien a-sistematicas como la forma de su escritura, se alejan de las definiciones dominantes, en terminos de Crehan (2002), de la cultura en la antropologia. Tanto en sus escritos de juventud como en los "Cuadernos de la carcel" circulan definiciones que articulan la nocion de cultura con la de clase social, el entendimiento de la cultura subalterna como asistematica e incoherente, la recuperacion del folklore como concepciones del mundo opuestas a la vision oficial (6). En todas estas lecturas la preocupacion de Gramsci no es la cultura en si sino el poder; busca indagar en como las relaciones de clase son vividas. Y a traves del termino hegemonia, intenta estudiar como las relaciones de poder y resistencia se hacen cuerpo y discurso. Por eso es erroneo plantear una separacion idealista del plano ideologico del de la practica.

Estas interpretaciones sobre la cultura pueden enriquecer los estudios etnograficos. Gramsci nos invita a poner la lupa sobre las practicas invisibilizadas de los sectores subalternos. Lo hace no solo con la intencion heuristica de interpretarla en sus codigos culturales o con la intencion etico-politica de enaltecer, reivindicar o visibilizar sus practicas y resistencias. El objetivo central por el cual se acerca al analisis de la cultura es realizar una comprension mas cabal de las relaciones de poder tal como son vivenciadas por hombres y mujeres en determinada epoca y contexto. Estas relaciones de poder estan configuradas a partir del hecho objetivo de que hay quienes poseen los medios de produccion y los resortes del poder estatal, es decir quienes definen sobre la vida social, y quienes se encuentran desposeidos de esa capacidad. La preocupacion de Gramsci no es solo teorica sino politica: se pregunta por la posibilidad de que esas personas que comparten la situacion de desigualdad puedan constituirse en sujeto colectivo, en una voluntad nacional popular capaz de transformar todo el sistema social.

Ahora bien, volviendo a la articulacion con la antropologia ?que tiene esta disciplina para aportarle a una perspectiva marxista subjetivista o culturalista? Consideramos que existen al menos tres planos en los que puede realizar un aporte central en el estudio de la realidad. En primer lugar, en la articulacion entre cultura y poder nos invita a sacar el foco de las categorias construidas por la filosofia politica occidental, para comprender que la racionalidad y el progreso no son categorias universales sino que varian su interpretacion de acuerdo con las culturas. El enfasis de Gramsci sobre la centralidad de las relaciones de clase en cualquier tiempo y lugar, y de la accion colectiva ligada a las formas organizativas del mundo obrero europeo, dejan escaso lugar para interpretar otras desigualdades que articuladas con la de clase juegan un rol central en otros paises (por ejemplo la cuestion etnica, de genero, colonial) y otras formas de accion colectiva.

En segundo lugar, la antropologia nos aporta a una lectura mas comprensiva del Estado, entendiendo el caracter productivo del ritual en el que se basa su construccion. No es posible entender las dimensiones de autoridad que emergen en torno a esta figura si solo lo entendemos como el monopolio de la fuerza o el lugar donde articulan sus intereses las clases dominantes. Existe toda una serie de practicas rituales, ceremonias, tradiciones sobre cuya base se construye este tipo especifico de relacion social, de relacion de poder. Clifford Geertz (1980) y Marshall Sahlins (1977) han hecho aportes contundentes en este sentido desarrollando los rituales en torno al Estado no como ilusion o una mentira sino como la forma misma en que este se construye historicamente.

Por ultimo, nos permite una mejor comprension de las practicas sociales, de las estrategias de los actores y de las diversas formas de protesta y resistencia. La antropologia nos ayuda a ampliar la lupa de investigacion, buscando identificar un discurso oculto compuesto por manifestaciones linguisticas, gestuales y practicas que circulan por fuera de la esfera publica. Esto complejiza la relacion entre cultura dominante y cultura popular, poniendo el foco en las diversas formas de interpretacion de las expresiones de la cultura dominante, atravesada por estructuras de pensamiento propia de los sectores populares, que muchas veces van a contrapelo de lo que se espera con la imposicion de un discurso oficial. (7)

Nos interesa recuperar a Raymond Williams desde los estudios culturales y a E.P. Thompson desde la historiografia social porque consideramos que constituyen un ejemplo en articular la perspectiva gramsciana con los aportes de la mirada etnografica antes senalados. Realizando una lectura completa de la obra de Williams, encontramos que en todas sus producciones--en el analisis del lenguaje, de los artefactos culturales, de las expresiones artisticas--ha buscado desandar la vinculacion inseparable de estas dimensiones con las condiciones materiales de existencia, y ha buscado interpretar a traves de estas expresiones simbolicas las percepciones y sentimientos de los actores.

Los estudios de Williams constituyen un avance en el estudio materialista de la cultura que comienza con Gramsci; sin embargo, hay un plano central de las preocupaciones que orientan el proyecto del intelectual italiano que el autor ingles no contempla: como se construye un sujeto colectivo de cambio. Esta preocupacion, no obstante, si es recuperada por E.P. Thompson, que indaga en la formacion de la clase obrera inglesa mostrando el papel activo de los trabajadores, con su cultura y sus valores, en su propia formacion como clase (Meiksins Wood, 1983). Thompson nos ayuda a invertir el cuestionamiento. En vez de preguntarnos ?por que la gente protesta? busca conocer ?que hace la gente cuando tiene hambre? Al revertir la pregunta teorica, desde una mirada antropologica, nos permite indagar en el entramado de las relaciones sociales, en las formas de politizacion de la vida cotidiana para comprender las formas de resistencia, la construccion de identidades y la emergencia de sujetos colectivos.

IV. Reflexiones finales

En este trabajo hemos ahondado en las influencias y vinculaciones entre el pensamiento de Antonio Gramsci y el de los intelectuales britanicos E.P. Thompson y Raymond Williams. En diferentes periodos historicos, debatieron contra los representantes de una tendencia muy nociva para el marxismo: el deterninismo economicista; y aportaron a la construccion de un marxismo que contemple la importancia del estudio de la cultura y de la subjetividad.

Si bien las principales rupturas en el interior del marxismo las realiza Gramsci, consideramos que los representantes del marxismo britanico nos dejan como legado la recuperacion de una perspectiva metodologica antropologica desde esta corriente de pensamiento. Desde esta lectura, asume una gran centralidad el estudio de los valores, las normas, los rituales y las expresiones simbolicas de la autoridad y el control. Proponen la realizacion tanto de cortes sincronicos como diacronicos en los estudios sociales. Con el objetivo de que, al mismo tiempo que se construye una perspectiva historica, se logre entender el significado de las acciones en los diferentes contextos culturales.

Al no abocarse al estudio de las condiciones economicas que determinan el orden social y desandar varias de las afirmaciones que sostiene la corriente marxista, muchos podrian preguntarse si se puede afirmar que Thompson y Williams sigan siendo parte de esta corriente ideologica. En nuestra opinion, esa adhesion al marxismo se mantiene tanto por la opcion etico-politica que realizan los autores como por no perder jamas de vista en sus teorizaciones la preocupacion por la totalidad social. Ellos se alejan de una concepcion de la estructura social como organica, sistemica y mecanica; pero nunca dejan de concebir las partes que estudian inmersas en relaciones de poder.

En este sentido, nos interesa destacar que estos autores expresan una forma de resistencia contra las tendencias empiristas y posmodernas que desde fines de los '80 han ganado terreno en las ciencias sociales. Estas tendencias ideologicas defienden el estudio de lo micro y la hiperespecializacion, abandonando la preocupacion por la totalidad, como si fueran elementos dicotomicos. Al abandonar este interes, resignan la busqueda de construir una teoria critica, que desnaturalice la opresion y que historice las resistencias para poder pensar la transformacion del sistema social. Este interes aun lo encontramos vigente en Thompson y Williams, quienes tienen la capacidad creativa de proponer un metodo de analisis cientifico que excave en los intersticios de las practicas culturales, sin abandonar los grandes interrogantes sobre la construccion del orden social y las posibilidades de transformarlo. En este trabajo hemos intentado mostrar algunos aportes que la disciplina antropologica puede realizar en la excavacion de estos intersticios, ampliando la lupa de investigacion desde una mirada no eurocentrica y que se centre en el discurso oculto, en las manifestaciones linguisticas, gestuales o practicas que circulan por fuera de la esfera publica.

Notas

(1) Gramsci escribio en 1918 "La revolucion contra el capital" debatiendo con Plejanov y Kaustky, y con las diversas corrientes ideologicas (en Rusia, Alemania o Italia) que construyeron una vision ahistorica, lineal, etapista y evolutiva propia del pensamiento burgues. El representante de este pensamiento en Italia era el PSI, cuyos principales referentes eran Ferri, Niceforo y Sergi.

(2) Gramsci debate especialmente con el profesor italiano Aquiles Loria (que influye en las corrientes de izquierda de ese pais) y con Josef Stalin, que gobierna la URSS desde la muerte de Lenin.

(3) "Se puede emplear el termino de 'catarsis' para indicar el paso del momento meramente economico (o egoista-pasional) al momento etico-politico, o sea la elaboracion superior de la estructura en superestructura en la conciencia de los hombres. Esto significa tambien el paso de lo 'objetivo a lo subjetivo' y de la 'necesidad a la libertad'" (Cuadernos de la carcel, Tomo 4: 142).

(4) Asi lo plantea Scott: "(...) normalmente seria un suicidio que los siervos se propusieran asesinar a sus amos y abolir el regimen senorial, pero, en cambio, tienen la posibilidad de imaginar y de hablar sobre ese tipo de deseos siempre que guarden la debida discrecion" (2000:118).

(5) Para profundizar en las criticas que Scott y Guha realizan a Gramsci, leer Ciavolella (2014).

(6) Para indagar en las visiones de Gramsci sobre la cultura, recomendamos ver: Gramsci (2001) ?Que es la cultura popular?; Gramsci (2004) Los intelectuales y la organizacion de la cultura; Gramsci (1970) Introduccion a la filosofia de la praxis.

(7) En este plano, constituye un aporte clave la obra de Guinzburg (1976) El queso y los gusanos.

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Maria Dolores Liaudat *

* Facultad de Trabajo Social--Universidad Nacional de La Plata, CONICET, Centro de Investigaciones sobre Economia y Sociedad en la Argentina--Universidad Nacional Quilmes, Argentina | doloresliaudat@yahoo.com.ar
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Author:Liaudat, Maria Dolores
Publication:Cuestiones de Sociologia: Revista de estudios sociales
Date:Dec 1, 2016
Words:8542
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