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MANDORLA: LA EXPERIENCIA ABISAL.

Con la muerte del poeta gallego Jose Angel Valente, la poesia espanola pierde a una de sus voces mas certeras y originales. En este ensayo postumo, el autor de A modo de esperanza establece un dialogo entre el vacio existencial como tema y tradicion literarios y su libro Mandorla.

Mi libro Mandorla Lleva en exordio estos versos de Paul Celan: In der Mandel -- was steht in der Mandel/Das Nichts. Su poema se titula "Mandorla" y se publico en uno de sus mas bellos libros, Die Niemandrose (1963), apenas siete anos anterior a su suicidio. Mas tarde, traduje el poema y fue publicado en la coleccion de La Rosa Cubica, que dirigen nuestros amigos Victoria Pradilla y Alfonso Alegre Heitzmann. El texto del poeta aleman nos introduce de lleno en el tema de la Nada, desde lo que he llamado conocimiento o saber de experiencia. He aqui la version en su integridad:

En la almendra -- ?que hay en la almendra?

La Nada.

La Nada esta en la almendra.

Alli esta, esta.

En la Nada -- ?quien esta? El Rey.

Alli esta el Rey, el Rey.

Alli esta, esta.

Bucle de judio, no llegaras al gris.

Y tu ojo -- ?donde esta tu ojo?

Tu ojo esta frente a la almendra.

Tu ojo frente a la Nada esta.

Apoya al Rey.

Asi esta alli, esta.

Bucle de hombre, no llegaras al gris.

Vacia almendra, azul real.

Utilice como exordio el comienzo de este poema despues de haber escrito los poemas iniciales de mi libro, que son los que determinan su titulo. Esos poemas nacen de una intensa experiencia biografica que alcanzo su punto extremo y compartido en la basilica de la Magdalena de Vezelay, donde tuve, junto con mi companera de entonces y de hoy, la intuicion de toda la carga simbolica de la mandorla.

La "mandorla" italiana, "der Mandel" en el poema de Celan, es uno de los simbolos primordiales de la creacion. Despues de la experiencia de Vezelay, pude estudiar la estructura geometrica --geometria sagrada, ciertamente-- del simbolo de la mandorla en los textos y en las figuras del grande y polifacetico Almada Negreiros, pintor, escritor, amigo y retratista de Fernando Pessoa.

Para obtener geometricamente el simbolo de la mandorla es necesario deslizar un circulo sobre su propio diametro, engendrando asi un circulo segundo, de tal modo que ambos circulos iguales pasen cada uno por el centro del otro. Los dos arcos de circulo asi obtenidos delimitan una figura geometrica de la mayor importancia en la simbolica del arte religiosa.

Es la figura designada con el nombre italiano "mandorla" --mandorla, almendra-- que aparece con gran frecuencia en los timpanos de las iglesias romanicas, pero que se manifiesta ademas en el arte sagrado de otras civilizaciones.

La mandorla se denomina tambien vesica piscis --recuerdese la asimilacion paleocristiana de Cristo con el pez (ichtius)-- y almendra mistica. Aparece en la tradicion china (el Tai-Ki) y en las tradiciones hindu y egipcia.

Por supuesto, la mandorla --espacio vacio y fecundante, donde se acoplan lo visible y lo invisible-- es simbolo del sexo femenino. A este proposito no puedo dejar de referirme a Henry Miller, que conocio desde 1912, por conducto de su amigo Challacombes, a Swedenborg, Boehme, Eckhart y el Libro tibetano de los Muertos, y que hace confluir erotismo y mistica en el personaje de Cora de Tropico de Capricornio. En ese libro, Miller escribe: "Las madres del genero humano llevan el abismo de la nada entre las piernas". Una vez mas, el desarrollo del discurso nos remite por si solo al titulo de nuestra intervencion: la experiencia abisal.

Mandorla, lo concavo, lo hueco, la matriz, el vacio, la nada. La primera parte del libro por mi escrito bajo ese titulo se inicia con un poema acogido al mismo simbolo: "Mandorla". Su texto es el que a continuacion se reproduce:

Estas oscura en tu concavidad

y en tu secreta sombra contenida,

inscrita en ti.

Acaricie tu sangre.

Me entraste al fondo de tu noche ebrio

de claridad.

Mandorla.

Es un poema de amor. En el esta plenamente recabada la sacralidad del eros que sustenta muchas vivencias capitales en formas religiosas donde la sexualidad es el punto a partir del cual se organizan y se cruzan las intuiciones misticas y los conocimientos esotericos.

A proposito de Songs and Sonnets de John Donne, Wellek y Warren senalan que "el intercambio entre las esferas del sexo y la religion --tipico del metafisico ingles-- reconoce que el sexo es una religion y la religion un amor". Lo sagrado y lo erotico coinciden.

Solo en un entendimiento sin quiebras de esa perspectiva pueden considerarse los 17 poemas que integran la primera seccion del libro Mandorla, el ultimo de los cuales, "Graal", unifica intensamente dicha vision:

Respiracion oscura de la vulva.

En su latir latia el pez del legamo

y yo latia en ti.

Me respiraste

en tu vacio lleno

y yo latia en ti y en ti latian

la vulva, el verbo, el vertigo y el centro.

Hemos considerado la mandorla como un espacio vacio, vacio pleno, nada, donde precisamente por tal razon puede producirse la copula de lo visible y de lo invisible. Espacio, pues, inocupado, tal vez insondable, que nos reclama hacia un interior no finito de si. El arte de la modernidad, en todas sus manifestaciones, ha sentido el vertigo de esa infinitud.

El extraordinario pintor que fue Bram van Velde, el amigo de Beckett, hizo en ese sentido esta definitiva afirmacion:

Pintar es acercarse a la nada. Pinto la imposibilidad de pintar. Y aun: Lo importante es no ser nada [...] La pintura es un ojo cegado que sigue viendo, que ve lo que lo ciega [...] Para ser autentico es necesario sumergirse, tocar el fondo [...] Decir la nada [...] No ser nada, simplemente nada [...] El arte es un esfuerzo hacia lo imposible, lo desconocido [...] Es necesario tratar de ver, donde ver ya no es posible o donde ya no hay visibilidad [...] No firmo mis telas. No se puede poner un nombre en lo que sobrepasa al individuo [...] Para llegar a cierto algo, es necesario no ser nada [...] Importa avanzar sin saber nada, incluso sin saber a donde uno va [...] Tal es lo que me permite hacer visible lo invisible [...] Hay que mostrar lo invisible [...] La pintura es el abismamiento, la inmersion [...] Cuanto mas se esta perdido, mas se es empujado hacia la raiz, la profundidad [...] Lo que sale de mi es siempre desconocido. Tal es la razon de que viva en este perpetuo asombro [...] Es terriblemente dificil aproximarse a la nada.

Si, extremadamente dificil. En la creacion concebida asi, como la concibio y vivio el pintor holandes, el artista arriesga su entero ser. En la escritura poetica nuestro referente mas neto podria ser Mallarme.

En 1867, escribe Mallarme a su amigo Henri Cazalis: "He hecho un largo descenso a la Nada para poder hablar con certidumbre. No hay mas que la Belleza --y esta solo tiene una expresion perfecta: la Poesia. Todo lo demas es mentira --salvo para aquellos que viven del cuerpo, el amor, y ese amor del espiritu, la amistad".

La Nada se hace eje de la palabra poetica, la detiene, la paraliza, la obliga a una suerte de dolorosa noche purgativa: "Para el Porvenir, al menos para el mas proximo, mi alma esta destruida [...] Me queda la delimitacion perfecta y el sueno interior de dos libros, a la vez nuevos y eternos, uno absoluto, Belleza, el otro personal, las Alegorias suntuosas de la nada, pero (irrision y suplicio de Tantalo) la impotencia de escribirlos antes de mucho tiempo, si mi cadaver ha de resucitar". (Carta a Villiers, 1867.)

Ciertamente, la experiencia es extrema y por momentos paralizante: "Por desgracia, ahondando el verso hasta este extremo, he encontrado dos abismos que me desesperan. Uno es la Nada [...] y me encuentro todavia en exceso desolado para poder creer en mi poesia y recomenzar el trabajo, que ese pensamiento abrumador me ha hecho abandonar". (Carta a Cazalis, 1886.)

Se trata de un largo proceso de descenso a lo mas hondo de la interioridad del verso, del Verbo, que va a llevarlo a nuevas formas de vision: "Confieso, por lo demas, pero solo a ti, que todavia necesito, tales han sido las vejaciones de mi triunfo, mirarme en este espejo, que si no estuviera ante la mesa donde escribo esta carta, volveria a ser la Nada. Quiero decirte con ello que soy ahora impersonal y no el Stephane que has conocido, sino una aptitud del Universo Espiritual para verse y desarrollarse a traves de lo que fue yo". (Carta a Cazalis, 1886.)

Perdoneseme que haya reducido a dos creadores, escogidos un poco al azar entre los de mas inmediata frecuentacion, un analisis que podria habernos llevado a tantos otros. No habria lugar aqui para seguir extendiendonos sobre este aspecto de la cuestion.

He tratado hasta ahora algunos aspectos del conocimiento o saber experimental de la nada. Desearia acercarme en lo que sigue a las posibles caracteristicas de un conocimiento teorico. Creo que esta aproximacion marca formas peculiares de la diferenciacion de nuestra cultura.

Quisiera referirme, a este proposito, a una valoracion extrema del pensador italiano Emanuele Severino, para quien el pensamiento propio de Occidente solo puede concebir la generacion de la existencia desde la nada, nuestra tierra natal, de la que venimos y a la que volvemos. Para Severino, este pensamiento se genera o tiene su punto de apoyo original en la metafisica griega.

Sin embargo, en opinion de numerosos pensadores, la idea de la nada no constituyo el fundamento de la especulacion filosofica griega, pues esta se cierne sobre la consideracion del ser y mantiene que solo de este puede hablarse con sentido.

Buena parte del pensamiento griego no solo nego la nocion de la nada, sino que sostuvo el principio segun el cual de la nada nada adviene. Tal es el principio que explicita mas tarde Lucrecio en el poema De rerurn natura.

Esta posicion nos interesa particularmente, pues sienta como inconmovible punto de partida el ex nibilo nibil fit, al que iba a oponerse frontalmente la vision judeocristiana de la creacion ex nibilo.

Versaron sobre el tema los primeros grandes pensadores cristianos, como San Agustin o San Anselmo. Pero la argumentacion sobre la existencia de la nada iba a encontrar un curioso valedor en Fredegiso de Tours (siglo IX), que fue discipulo de Alcuino, sucesor de este como abad de San Martin de Tours y canciller en el reinado de Ludovico Pio. Fredegiso dirigio a Carlomagno una carta, De nibilo et tenebris, que acaso sea el primer tratamiento "monografico" del tema en la historia del pensamiento europeo.

Fredegiso, apoyandose en la division de los nombres de Boecio, considera que "nada" es un nombre definido y, como tal, tiene que significar algo y de ahi que "nada" signifique algo existente.

Importa retener este tratamiento "monografico" del tema, porque acaso no se repita "monograficamente" en el curso de la filosofia europea hasta la primera mitad del seiscientos italiano, episodio al que nos referiremos mas tarde.

En el curso de la filosofia "laica" de Occidente, el concepto de "nada" sigue circulando por las venas del pensar, provocando incluso en ese flujo situaciones conflictivas con las doctrinas eclesiales, como sucedio a Kant en 1793. El concepto de "nada" queda sujeto a una taxonomia en la Critica de la razon pura (1781).

En el siglo siguiente, Hegel aborda el tema en la Logica, donde la nada y el ser se consideran ambos indeterminados. Para Hegel, en cierto modo, ser y nada se identifican.

Schopenhauer y Nietzsche se situan mas precisamente en el eje de un pensamiento nihilista, mas que en un pensamiento de la nada, aunque la proximidad de ambos al tema que nos ocupa sea muy grande.

De todos modos, como sabido es, la aproximacion mas extrema al tema en el pensamiento de la modernidad es la aportada por Heidegger, ya por supuesto en la obra capital de su primera epoca, Sein und Zeit (1927), pero sobre todo en la celebre conferencia Was ist Metaphysik? de 1929 (que ya en 1931 publicaba Cruz y Raya, en su numero 6, traducida por Xavier Zubiri).

Para Heidegger --y ruego que se me perdonen los sumarisimos atajos--, al comprenderse, se le revela al Dasein (cuya esencia radica en que es el unico ser que se pregunta por el ser) que flota en la nada. Es esta el elemento que lo sostiene todo y en la que sobrenada todo ser. De tal suerte que la nada --desde el punto de vista ontologico, no logico-- implica el ser.

Quiza al llegar a este punto deba recordar que aludi al comienzo a elementos peculiares o "condicionantes" del pensamiento occidental. Tal vez importe senalar ahora que ciertas cuestiones planteadas por la filosofia alemana, sobre todo a partir del siglo XIX, "descondicionan", por decirlo de algun modo, dicho pensamiento y lo hacen particularmente accesible a determinados intentos de aproximacion por parte de pensadores extremorientales, para quienes la idea de la nada, que aqui nos ocupa, tiene muy rica y central significacion.

Me refiero, en particular, a los pensadores de la escuela de Kioto, que nacio y se desarrollo en los departamentos de filosofia y de religion de la Universidad de Kioto, bajo la inspiracion inicial de Kitaro Nishida (1870-1945), figura capital que supo "construir un sistema permeado por el espiritu de la meditacion budista utilizando plenamente los metodos del pensamiento occidental".

Nishida entiende que el Japon, por sus particulares condiciones, es heredero de dos culturas diferentes y puede, por tanto, sentar las bases de un nuevo mundo unido, mas alla de las diferencias entre Oriente y Occidente.

Que, a ese efecto, la escuela de Kioto haya convergido con la filosofia del idealismo y la modernidad se ha explicado por el hecho de haber encontrado en ella dos elementos compartibles: el recurso a la logica dialectica y las resonancias de una intensa tradicion mistica.

El libro que estoy utilizando para tratar el tema recoge bajo el titulo Religion and Nothingness seis ensayos de Keiji Nishitani, publicados por la Universidad de California en 1982. Nishitani es el segundo gran maestro de la escuela de Kioto. Tambien el ha sentido fuertemente la atraccion del ultimo pensador aleman aqui mencionado, Heidegger, con quien estudio en Friburgo de 1936 a 1939, y la de la tradicion mistica alemana, muy en particular la representada por el Maestro Eckhart.

Es logico que el pensador japones sintiera la gravitacion de la idea o de la experiencia de la nada en el filosofo existencialista o en la escuela mistica renana. No conocio la mistica espanola, y en particular la obra de San Juan de la Cruz, "el santo de las Nadas", o la de Miguel de Molinos. A la relacion de ambos entre si y a su convergencia con la mistica alemana y las misticas medio y extremorientales he dedicado buena parte de mi obra ensayistica.

Quiza si se tuviera mas en cuenta esa intima, medular o secreta gravitacion de la mistica occidental sobre el propio pensamiento de Occidente, resultaria menos exacta la siguiente afirmacion, sin duda justificada, del ya citado Yoshinori Takeuchi: "Todo es diferente en el pensamiento occidental y el budismo. La nocion central en la que tienen su punto de partida tanto la intuicion y la creencia religiosa como el pensamiento filosofico es la idea de la 'nada' ".

En la mistica de Occidente, sobre todo en los misticos que, como Eckhart o Juan de la Cruz, derivan del descenso abisal, del "rayo de tiniebla", de la noche oscura, de la experiencia -absolutamente positiva- del vacio y de la nada, rige como en el mundo oriental el principio taoista de la Gran Nada Primordial, que antecede a todos los seres individuales del universo y de la que estos fluyen en sus diversas formas. De ahi la afirmacion de D. T. Suzuki, para el que Eckhart es la figura preeminente del Zen en Occidente.

Volveremos al tema de esta nada positiva, que corresponderia a la nocion de sunyata, vacuidad o vacio o nada absoluta, frente al concepto de nihilidad o nada hueca, negativa. Volveremos a el a proposito del flujo generador del mundo, del ser, a proposito, en definitiva, de la idea de creacion.

Permitaseme un intermedio que solo nos apartaria cronologica, no sustancialmente, de nuestro tema. Recordaran que me referi al tratamiento "monografico" de la cuestion de la nada a proposito del "tratadito" o "carta" De nihilo et tenebris dirigida por Fredegiso de Tours a Carlomagno.

Seria imperdonable en esa perspectiva no hacer referencia a la extraordinaria querella de nihilo, que en los anos treinta del siglo XVII inflama los grandes centros culturales barrocos y, en particular, los focos "libertinos" de Venecia y Paris. La documentacion que ilustra esa querella ha sido descubierta por Carlo Ossola en la Biblioteca Mazarino de Paris, donde fue depositada por Gabriel Naude hacia 1642.

Ossola ha recogido esa coleccion de discursos, poemas o pequenos tratados sobre, diriamos, la precedencia del Niente respecto del Ente, en un libro que considero fundamental para el entendimiento del barroco y que lleva por titulo Le antiche memoria del nulla.

Obvio seria aclarar que los llamados libertinos no lo eran segun el patron del Valmont de Choderlos de Laclos; el termino se les aplica en el sentido de "librepensadores" o partidarios del "libre espiritu". Ingenios que, como dice Giovanni Villa en sus Consideraciones (1635), presentadas en la Academia degl'Incogniti, casa de Francesco Loredano en Venecia, solamente "desean tener la libertad, si no de conciencia, al menos de intelecto".

El pensamiento sobre la nada se presenta, pues, como un pensamiento en libertad, no sujeto a las estrecheces dogmaticas. Los libertinos se situan en la linea del pensar que habia inaugurado Montaigne. "Todos estamos huecos y vacios", escribe este en los ensayos.

Luigi Manzini, en su celebre discurso matriz sobre Il Niente (1634), afirma sin reservas:

He descubierto que ninguna cosa, salvo Dios, es mas noble ni mas perfecta que la Nada. Y aun: Me escandalizo de aquella maxima de las escuelas, segun la cual la naturaleza aborrece el vacio [horror vacui]. La naturaleza no aborrece, sino que reverencia la Nada. La Nada -anade Manzini en este texto verdaderamente fundamental- incluye en si todo lo que es posible y todo lo que es imposible. Por consiguiente, la Nada es mas universal que la omnipotencia, si esta no se extiende mas que a lo posible.

La impugnacion del horror vacui precede 17 anos -como senala Ossola- las experiencias de Torricelli (1643) y los primeros tratados pascalianos de 1647, como las Experiences nouvelles touchant le vide o el Recit de la grande experience de l'equilibre des liqueurs, donde casi con las mismas palabras de Manzini escribe: "La naturaleza no tiene repugnancia alguna por el vacio: no hace ningun esfuerzo por evitarlo".

"Se articula de hecho -escribe seguidamente Ossola-, en los anos nodales de 1634 a 1650, una compleja red de relaciones teoricas, tanto estilisticas como iconicas, entre la descripcion de la Nada -y luego del Vacio y del Cero- y los recits, conexiones, relaciones de las nuevas experiencias del mundo creado en sus emergentes aspectos infinitesimales, corpusculares, atomisticos".

Estamos, ciertamente, en los umbrales de la modernidad y en el corazon del pensamiento barroco. Ya hemos oido a Pascal. Volvamos a el: "Porque, en fin, ?que es el hombre en la naturaleza? Una nada respecto del infinito, un todo por relacion con la nada, una mitad entre la nada y el todo [...] igualmente incapaz de ver la nada de donde es extraido y el infinito donde es absorbido [...] Todas las cosas han salido de la nada y son llevadas al infinito [...] Yo solo tiendo a conocer mi nada."

Una vez mas viene a mi mente el bellisimo canto a la nada en el ultimo capitulo de la Guia espiritual de Miguel de Molinos. Pues por su parte el mistico -?no lo fue Pascal?- siente el vertigo del abismo, el dificil camino de la experiencia abisal. Deus est Nihil rerum. Vertigo del abismo: una abisal y oscura noticia de lo divino. Verbum absconditum.

He aqui como el ritmo mismo de nuestro discurso nos lleva, una vez mas, del conocimiento especulativo al saber de experiencia sobre la nada. En ese saber de experiencia confluyen la experiencia del mistico y la experiencia del poeta.

Quisiera, a ese proposito, referirme al penultimo de los textos recogidos por Ossola en el libro que hemos venido comentando. Se trata del discurso -quiza el mas bello de los presentados- de Emanuele Tesauro, titulado La Metafisica del Niente, que pronuncio en la catedral de Torino hacia 1634.

Seria obvio aclarar que Tesauro es el autor del celeberrimo Cannocchiale aristotelico, canon y suma del conceptismo -estamos, repito, en el corazon del barroco- que se publico en 1654, siete anos mas tarde que el Oraculo manual de Gracian.

Vean un fragmento del discurso del gran teorico jesuita, donde comentando las palabras del Bautista, quien despues de negar tres veces su identidad (Non sum Non sum Non) se redujo a la absoluta nada de su sola voz, dice asi: "?Que cosa mas vana [...] que la voz [...] fugaz portadora de las auras, fragil presa de los vientos, torbellino estrepitoso, estrepito volante, vuelo sin alas, alma sin vida, imagen sin cuerpo, pintura sin colores, hija del halito, hermana del suspiro, terror del sueno, veneno del silencio, destello del oido, leve, inestable, vana vagabunda; nube, viento, soplo, sombra, Nada?"

La Nada, el vacio, el puro vuelo vano de la voz, sus laberintos en el mundo fingido. Estamos, repito, en el corazon del barroco. Molinos, el protagonista de la inicua e impuesta retractacion en la Minerva, interpreto su siglo como nadie. Il Nulla. Il Nessuno.

Pero no solo el. Gongora, el apartado, el desdenoso, el humillado Gongora, una de las figuras mas ricas de la poesia de su tiempo y de todos los tiempos, escribe en 1582 un bellisimo soneto que Tesauro -como bien senala Ossola- retoma como eje de la gradatio de su discurso, y cuyas palabras finales repite literalmente:

Goza cuello, cabello, labio y frente,

antes que lo que fue en tu edad dorada

oro, lilio, clavel, cristal luciente

no solo en plata o viola truncada

se vuelva, mas tu y ello juntamente

en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

La nada, pues. Hemos llegado (provisionalmente) a nuestro termino. No al termino de nuestro tema que, en rigor, no tendria fin. Quiza, tan solo para tratar de darle un termino condigno, citaria el primero de los Cinco fragmentos para Antoni Tapies, que escribi hacia 1975:

Quiza el supremo, el solo ejercicio radical del arte sea un ejercicio de retraccion. Crear no es un acto de poder (poder y creacion se niegan); es un acto de aceptacion o reconocimiento. Crear lleva el signo de la feminidad. No es un acto de penetracion en la materia, sino pasion de ser penetrado por ella. Crear es generar un estado de disponibilidad, en el que la primera cosa creada es el vacio, un espacio vacio. Y en el espacio de la creacion no hay nada (para que algo pueda ser en el creado). La creacion de la nada es el principio absoluto de toda creacion:

Dijo Dios: -Brote la Nada.

Y alzo la mano derecha

hasta ocultar su mirada.

Y quedo la Nada hecha.
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Title Annotation:TA: Jose Angel Valente, poet; TT: Mandorla: the abyss-like experience.; Jose Angel Valente, poeta
Author:Valente, Jose Angel
Publication:Letras Libres
Date:Sep 1, 2000
Words:4232
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