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Luis II de Baviera y Luchino Visconti: ?vidas paralelas? Estudio sobre Luis II de Baviera.

LUDWIG II OF BAVIERA AND LUCHINO VISCONTI: PARALLEL LIVES? STUDY ABOUT LUDWIG II OF BAVIERA

1. OBJETO DE ESTUDIO. HISTORIA DE UN FILM SOBRE HECHOS HISTORICOS: "LUDWIG"

Hay un personaje de la realeza europea del que, transcurridos mas de 129 anos despues de su muerte, sigue siendo en muchos aspectos un enigma desde distintas perspectivas: la psicopatologica, la politica, la literaria y la estetica. Nos estamos refiriendo al rey Luis II de Baviera.

El que se hayan publicado mas de cuatro mil trabajos de todo tipo--novelas, ensayos, poesias, investigaciones historicas, peliculas, etc.--sobre este hombre, ademas de los estudios clinicos sobre sus enfermedades y analisis de su trayectoria existencial y politica, evidencia que el tema no se encuentra ni mucho menos agotado.

Con estos precedentes, y dado que es un asunto al que llevamos tiempo dedicados, nuestra experiencia nos permite decir que la imaginacion del lector quedaria empobrecida si no se sirviese de un medio como es el cinematografico, que le ayude a ponerse en situacion; es mas, lo estimamos casi imprescindible para que se haga una idea de como era la epoca, el medio y los parametros esteticos entre o con los que se desenvolvia Luis II. En consecuencia, para que tenga mejores elementos de juicio es necesario el visionado de un film que excepcionalmente se ha rodado con una fidelidad historica admirable; su autor, el gran cineasta italiano Luchino Visconti, se volco en Ludwig (que asi se llama el film que hizo sobre Luis II) como en otras ocasiones sucedio con algunas de sus grandes peliculas: Rocco y sus hermanos, El Gatopardo, La caida de los dioses, Muerte en Venecia, etc. Conto, ademas, para el rodaje con los escenarios historicos donde acontecieron los hechos narrados con la aprobacion del Gobierno Federal Bavaro.

1.1. Esbozo biografico. Afinidades entre el personaje historico y el cineasta

Como metodologia utilizaremos un analisis biografico cruzado de afinidades y contrastes entre el personaje historico y el director que, entre otras cosas, puedan explicar el hecho de que una supuesta pelicula de transicion se convierta en una de las peliculas mas personales de su autor.

El rey Luis II de Baviera era hijo de Maximiliano II von Wittelsbach, rey de Baviera, y de la reina Maria de Hohenzollern, a su vez hija del rey de Prusia. Luis nacio el 25 de agosto de 1845 en el palacio de Nympherbur, cerca de Munich. Procedia de una familia real en la que la practica de la uniones endogamicas era la norma, lo que habia llevado a que entre sus miembros existiesen abundantes enfermedades psiquicas y que el espectro de las mismas abarcase desde neurosis de tipo obsesivo hasta trastornos psicoticos. El propio hermano del rey el principe Otto padecia esta ultima enfermedad.

La educacion del rey fue rigida, pero no mas que la que se daba en Europa a los principes herederos de las distintas casas reales. Ciertamente, aunque el afecto de sus padres brillo por su ausencia, bien por razon del cargo o por carencia de esa cualidad en los progenitores, la verdad es que Luis solo encontro el carino maternal en su gobernanta Fraulein Sibylle von Meilhaus.

Luis II fue un hombre cada vez mas excentrico y raro a medida que pasaban los anos; las leyendas urbanas que se extendieron por toda Europa llegaron a referirse a el como "el rey loco". Sus habitos de vida eran cada vez mas extranos y tenia los ritmos circadianos totalmente alterados: dormia de dia y "vivia" de noche. Fue depuesto como rey al ser incapacitado por una comision de psiquiatras nombrada por el gobierno bavaro. El diagnostico fue de paranoia (en nosologia actual esquizofrenia paranoide).

Existe un trabajo publicado en 1973 en la revista alemana Leiden eines Konigs por el medico psiquiatra y psicoanalista de Tubinga-Magelloch el Dr. Christoph Biermann en el que, tomando como base para su investigacion la celebre biografia de Desmond Chapman-Huston sobre Luis II, exponia la posibilidad de que el rey Luis II hubiera padecido una lues (sifilis), asi como escribia que en su caso habia que tener en cuenta dos diagnosticos. Por un lado, "la enfermedad psiquica" cuyo aspecto principal se mostraba en el comportamiento psicopatologico del mismo--anadia que el rey tenia una sorprendente habilidad, aunque inconsciente, para ocultar su enfermedad psiquica y evitar asi aparecer como paciente--; por otro lado, "la enfermad somatica" que podria deducirse de los hallazgos encontrados en el cerebro cuando se hizo su autopsia (Biermann, 1973).

Si repasamos ahora la vida de Luchino Visconti, que pertenecia a la aristocracia milanesa, podriamos escribir que en su juventud diletante pasaba largas temporadas en Paris, donde conocio el bullir incesante de las vanguardias. Sus inicios en el cine fueron como asistente de Jean Renoir; pero tambien, antes de convertirse en el gran director que llego a ser, habia trabajado en el teatro: al principio como escenografo y finalmente como director. Luego paso al mundo del ballet y de la opera, siendo director de escena--entre otras grandes divas, dirigio a Maria Callas--. Hay, pues, una larga escuela en las artes escenicas que practico el aristocrata milanes antes de alcanzar una de las mayores cumbres en la direccion cinematografica.

El excepcional actor que era Dirk Bogarde, que fue el protagonista de Muerte en Venecia (1972) en el papel del compositor Von Aschenbach, guardaba un gran respeto y admiracion por Visconti, lo que era reciproco por parte de este. Relata Bogarde en sus memorias: "Visconti, que se habia desvanecido en la distancia despues de nuestro ultimo encuentro en Cannes (en cuyo festival fue presentado el film y habia sido nominado a la Palma de Oro a la mejor pelicula), se habia embarcado en lo que describia en una de sus cartas como "una cosita sobre Ludwig de Baviera. Para que Helmut Berger lo interprete. Pero es solo una pequena pelicula, no mucho. Mientras, trabajamos en el Proust". Pero con el tiempo, como solia ocurrir con el, la "cosita" se convirtio en un maraton. Y Proust fue dejado a un lado. Ademas, habia intensos rumores de que Proust ya no era suyo, sino de Losey, que habia adquirido los derechos (Bogarde, 1985: 147-148). Visconti no creia que Joseph Losey tuviese los derechos de Proust, ya que si no, se lo hubiera dicho, pues "Losey era un caballero", decia el. Sin embargo, parece ser que ademas de la confesion a Bogarde el hecho de atreverse a filmar Ludwig lo propiciaron varias circunstancias; sobre todo, el retraso en el comienzo del rodaje de una obra por el muy querida y deseada: A la busqueda del tiempo perdido de Marcel Proust. Los productores no tenian todo el dinero que se precisaba para la puesta en marcha del rodaje de ese film. Desgraciadamente, esta pelicula en la que tanto habia trabajado Visconti nunca fue llevada a la pantalla por el y si un sucedaneo llamado Un amor de Swann (Un amour de Swann) realizado por Volker Schlondorff en el ano 1984. Otra circunstancia que propicio ese nuevo objetivo de Visconti fue que durante la busqueda de escenarios para filmar La caida de los dioses conocio los palacios que Luis II habia construido en varios lugares de Baviera. Asi como una ultima razon que le motivo segun algunos biografos: queria lanzar al estrellato internacional a su "hijo" Helmut Berger (su amante en aquellos anos), tal y como hemos visto confirmado lineas atras por Dirk Bogarde.

Si analizamos las biografias de Luis II y Visconti podemos hacer constar que ambos personajes vivian su realidad lejos de los canones de su contemporaneidad. El ideal de Luis II era la monarquia absolutista, el derecho divino de los reyes. Por eso, para el, los borbones, y en especial Luis XIV, encarnaban el modelo de monarca--recuerdese la frase celebre del rey frances: L'etat, c'est moi (El estado soy yo)--. Incluso en su epoca de constructor de castillos, Luis II hizo construir uno de ellos a imitacion de Versalles. En una de las dos islas del lago Chiemsee--que esta a ochenta kilometros de Munich--, la de Herrenworth, que el rey habia comprado antes de que lo hicieran unos madereros que pensaban talar sus numerosos arboles, Luis II mando construir en 1878 su ultimo palacio: el de Herrenchiemsee. Lo mas importante en el mismo eran dos habitaciones, el dormitorio oficial y el salon de los espejos; desgraciadamente no habia dinero para mas, aparte de que el rey tampoco queria hacer una copia total de Versalles. Ademas, Luis II tenia enfrente un gobierno y un parlamento que sin tener las caracteristicas mas modernas, marcaban el territorio del rey y del que este no debia salirse. De hecho, fue ese sistema del gobierno en la Baviera del siglo XIX el que termino deponiendole.

Visconti, a pesar de tener una ideologia de izquierdas (era miembro del partido comunista italiano), era tambien un hombre al que le hubiera gustado vivir como sus nobles antepasados del siglo XVII o XVIII. Hay detalles que evidencian que en pleno siglo XX pretendia imitarlos. Recuerdese a modo de anecdota que su cocinero debia preparar todos los dias comida para catorce personas, aunque muchas veces Visconti no tenia invitados. Visconti no conocia el valor del dinero mas que cuando lo necesitaba; de otra forma lo despilfarraba. Sus modales y su comportamiento eran propios de otros tiempos.

A pesar de todo lo mas atras escrito, las afinidades entre ambos, es decir, entre Visconti y Luis II, fueron negadas anos despues por el director de cine italiano a quien seria su primera biografa, Gaia Servadio. Visconti consideraba a Luis II un perdedor y una persona a quien habian terminado de hundirle las deslealtades de aquellos a quienes habia querido. Decia de si que a el las deslealtades de sus "amigos" no le habia hecho tanto dano como al "rey Luna" -o el caballero del cisne, que era el sobrenombre que carinosamente se le daba a Luis II- y todo ello relacionado con el Caballero Lohengrin, el heroe de la opera de Wagner, con quien tanto se identificaba en su juventud el rey bavaro.

2. LA ESTETICA Y LA CONDICION HOMOSEXUAL

Sin embargo, visto desde la distancia y conociendo ambas biografias, nosotros pensamos que si habia bastantes puntos de contacto o de similitud como, por ejemplo, la homosexualidad que ambos tenian como condicion sexual. Pero a ella habian accedido con serios condicionantes previos, e incluso tratando de luchar desesperadamente contra sus tendencias tomaron precipitadas decisiones intentando negarse a si mismos. Luis II se compromete en matrimonio con una pariente suya: la princesa Sofia de Baviera, hermana de la emperatriz Isabel de Austria. Lo que comenzo con una impetuosa peticion de mano por parte de Luis, con el paso de los meses se fue haciendo un calvario para el joven rey; la fecha de la boda se acercaba y Luis se daba cuenta de que no podia dar aquel paso. Los preparativos oficiales estaban cada vez mas avanzados y, siendo como eran la boda del rey de Baviera, la ceremonia, la etiqueta, el protocolo eran muy complejos. El monarca sabia que trataba de luchar contra sus tendencias homosexuales con aquella boda y, viendo que no podia llevarla a cabo, llego incluso a pedirle a su medico personal el doctor Gietl un certificado donde constase que el no era apto para casarse. Fue retrasando la fecha de la misma con uno u otro motivo y al final le escribio una carta a su prometida donde le dice que la "ama como una buena hermana", pero que "no es el amor que requiere una union matrimonial" (King, 1997). El rey sintio un gran alivio con aquella ruptura del compromiso, pero no quedo liberado de sus sentimientos de culpa, que le acompanaron siempre.

Luis se sentia agobiado por su homosexualidad. En su condicion de monarca catolico, habia jurado defender los principios morales de la Iglesia, y sus deseos prohibidos le agobiaban con sentimientos de culpa. Su sexualidad reprimida cuidadosamente, contra la cual luchaba y de la cual se arrepentia, fue la mas grande tragedia de la vida privada de Luis. Desalentado y avergonzado, Luis se escondio en un mundo artificial, y hasta el fin intento con desesperacion luchar contra sus pasiones. Se volvio hacia las paginas de su diario secreto en busca de confortamiento, y a ellas les confio su turbulencia emocional y espiritual, y los futiles esfuerzos que realizaba para 'imponerse al mal', resistir los 'besos sensuales' y 'someter los sentidos' que lo asediaban (King, 1997: 251-252).

El rey se enamoro de personas de distinta condicion social, desde lacayos u otros servidores de la casa real hasta gente de la nobleza como el apuesto baron von Varicourt, ex oficial de caballeria, pero quizas la mas conocida y dilatada fue la relacion que tuvo con el actor de teatro el hungaro Josef Kainz. Asi pues, sus amados fueron multiples y a todos les hacia costosos regalos.

Luchino Visconti tiene una trayectoria similar, y aunque habia comenzado su iniciacion sexual con la prostituta Pinuzza, como otros jovenes aristocratas milaneses, Visconti fue conociendo, al principio, sus tendencias homosexuales, y trato de luchar contra ellas casandose con una mujer. En el invierno de 1934-1935 conoce a la princesa austriaca Irma Windisch-Graetz, y se creyo tan enamorado que le pidio que se casase con el, a lo que ella accedio. La madre de Visconti, dona Carla, consiente el compromiso; pero a su padre, Don Giuseppe, no le convence aquel enlace, pues no considera a su hijo maduro--y quizas porque conoce sus tendencias homosexuales--. Por parte de la familia de la novia tampoco estaban convencidos, en especial el principe Hugo, padre de la joven, y obstaculizan la boda. Visconti le escribe cartas a la novia, quejandose de la oposicion de la familia de ella. Finalmente el compromiso, como en el caso de Luis II, se rompe.

Luchino pasaba largas temporadas en Paris por aquellos anos, y alli conocio a un pequeno "aleman rubio"; era el fotografo Horst, que trabajaba parte del ano en Nueva York para la revista Vogue. El amor entre ambos hombres surgio a primera vista cuando se conocieron casualmente en casa de la vizcondesa Marie-Laure de Noailles y se convirtieron en amantes.

En esa epoca, siempre segun el testimonio de Horst, Visconti aceptaba mal su homosexualidad. Cuando se dejaba llevar por el 'terrible placer de la doble vida' del que hablaba Oscar Wilde, temia los chismorreos y se esforzaba, durante los tres anos que duro su relacion--interrumpida por numerosas separaciones--por mantenerla en secreto. Para mi la homosexualidad era todo lo contrario de un problema--dice Horst--pero para el las cosas eran distintas. Yo le di mas seguridad en si mismo, justamente porque no le atormentaba en absoluto a ese respecto (Schifano, 1991: 115).

Vemos, pues, que en aquellos anos la culpa aun atormentaba a Visconti. Es comun que culturalmente se asocie la homosexualidad con la capacidad para vibrar con "el momento estetico" y este topico se cumple en el caso tanto de Visconti como en el de Luis II. Recordaba Bernard Berenson:

En las artes visuales el momento estetico es ese instante fugaz, tan breve hasta casi sin tiempo, cuando el espectador es un todo con la obra de arte que esta contemplando, con la realidad de cualquier genero que el espectador mismo ve en terminos de arte, como son las formas y el color. Cesa de ser su propio yo ordinario, y la pintura o el edificio, estatua, paisaje o realidad estetica, ya no estan fuera de el. Ambos se convierten en una sola entidad: el tiempo y el espacio son abolidos, y el espectador esta poseido de un unico conocimiento. Cuando se recobra la conciencia ordinaria, es como si hubiera sido iniciado en misterios que iluminan, exaltan y forman. En suma, el momento estetico es un momento de vision mistica (Berenson, 2005: 89).

Como decimos, esa finura en el percibir, en el hacer, da un matiz extraordinariamente significativo no solo al modo de conducirse habitual sino tambien al modo de percibir el mundo en general. La sensibilidad estetica de ambos personajes, Luis II y Visconti, es un buen ejemplo de lo que afirmamos y a sus obras nos remitimos.

El rey bavaro es descrito desde su adolescencia como un hombre extremadamente sensible, y la musica suele ser un buen medidor de esta sensibilidad artistica. Se dice que Luis II, ya desde nino, fue un sonador. La propia educacion recibida y aquella disposicion mental a vivir en un mundo irreal, de fantasia, condujeron a Luis a una actitud existencial, que desde siempre le haria enfrentarse con una realidad que no le gustaba. Esa mente sonadora resulta evidente en su relacion con el compositor Wagner. Luis habia leido su partitura de Lohengrin siendo un adolescente, y a la luz de aquella musica, para un espiritu tan sensible como el, no podria emerger otra disposicion que la admiracion sin limites por Wagner el artista, el hombre que con su musica daba concrecion a sus suenos. Las cartas de Luis II a Wagner son la expresion de esto que venimos afirmando, ya que desbordan una exquisita sensibilidad artistica. Toda la mitologia germana estaba contenida en la obra de Wagner; el rey Luis veia en este revolucionario de la musica la cristalizacion de la idea de una gran Alemania. El mundo debe en consecuencia a Luis II que se alcanzasen cimas no solo de la arquitectura monumental (recuerdense los castillos tan impresionantes que mando construir), sino tambien de la musical de la que el teatro de Bayreuth es una muestra. Todos los conocedores del tema estan persuadidos de que si no hubiera sido por el, Wagner nunca hubiera terminado de escribir su magna obra operistica, esto es El anillo del Nibelungo. Wagner, sin duda, abuso y traiciono al rey, se aprovecho de el, obteniendo del monarca todo lo que pudo desde el punto de vista material, como reflejan las diversas biografias del rey y la pelicula de Visconti. Es mas, los descendientes de Wagner, con los festivales de Bayreuth y demas prebendas, hasta hoy mismo siguen viviendo de las rentas de aquella generosidad del monarca con su antepasado.

Por su parte, Luchino Visconti es tambien de una sensibilidad artistica poco comun demostrada desde los comienzos de su vida profesional con las direcciones de obras teatrales, ballets u operas, pero quiza su genio artistico quedo plasmado para siempre en sus peliculas. Las puestas en escena son solo una minima parte, aunque quizas la mas llamativa, que evidencia lo que venimos afirmando. Es mas, esa sensibilidad de Visconti se aprecia en todo: en el guion, en la direccion, en la eleccion de actores. Pero no debe olvidarse que:

El abordaje en profundidad de la belleza, de las ideas esteticas partiendo de la perspectiva estetica y filosofica viscontiana, va mas alla de la convicta y confesa homosexualidad del gran cineasta y aristocrata italiano, y aunque ciertamente en su pelicula (Muerte en Venecia) extrapola un tanto la novela original de Thomas Mann de igual titulo y de la que esta sacada la pelicula, lo que nos interesa en el fondo, y es la gran cuestion, se refiere a lo que es la belleza y como se relaciona esta con el amor (Garcia Fernandez, 2008: 347).

Es mas, parece que en su condicion de homosexual y sabedor de esa afinidad artistica, busca, elige personajes a los que admira (durante sus anos en Paris Visconti siempre llevaba consigo tres libros, encuadernados en papel biblia y eran En busca del tiempo perdido, Muerte en Venecia y Los Monederos falsos) y a los que sin duda comprende. Esa es quizas una de las razones de la eleccion de Marcel Proust (1871-1922) como el autor al que trata de llevar al cine a traves de una de sus obras; el conocia muy bien el fondo, la manera de ser, la homosexualidad de un Proust que todavia tiene que esconderse y ocultar sus tendencias homoeroticas, pues para la sociedad parisina de su epoca la homosexualidad era un vicio y provocaba rechazo. Para su padre, el famoso Dr. Proust, era una enfermedad de la vida amorosa. Al escritor le aterrorizaba que su madre y su familia en general llegaran a saber de sus tendencias sexuales. En su monumental obra de mas de tres mil paginas tiene que disfrazar a sus personajes y situaciones cambiandoles de sexo (Carter, 2007). Asi, nos encontramos con Albertine desaparecida (recuerdese la interesante historia de las dos versiones de esta obra). Proust no se atrevio a escribir que en realidad el nombre del personaje Albertine era el de Alberto, el de su amante Alfred Agostinelli, a quien nombro su chofer y secretario y colmaba de regalos. Fue el segundo hombre de su vida, de quien estuvo profundamente enamorado; el primero habia sido el compositor Reynaldo Hahn. Al igual que nosotros presentamos aqui esta investigacion psicobiografica cruzada, otros autores han hecho algo similar en relacion a las figuras de Marcel Proust y Luchino Visconti. A esta la han llamado, creemos que muy acertadamente, Afinidades electivas (Delgado Cabrera, 2006: 101).

Por la epoca que les habia tocado vivir, las personas de esta condicion pasaron la mayor parte de su vida publica ocultandola. El rey Luis II de Baviera escribia en sus diarios intimos sus luchas interiores, su combate particular contra esa tendencia que por los canones morales de su tiempo era imposible asumir. Visconti, por su parte, por el medio y epoca, no llego a sufrir aquellas situaciones, pero relata sus sufrimientos de juventud para asumir aquella condicion sexual.

Esta especie de afinidades esteticas que aparecen unidas a la condicion homosexual de estos dos personajes, tal y como venimos describiendo, se quiebran. Sin embargo, cuando frente a ellas exponemos la distinta sensibilidad estetica de otro cineasta reconocido tambien homosexual--nos estamos refiriendo a Pier Paolo Pasolini--, un simple visionado de sus peliculas nos permite captar con claridad las diferencias esteticas entre Luchino Visconti y Pasolini (no debe olvidarse que aunque ambos trabajaban en el medio cinematografico en esos anos, Visconti era dieciseis anos mayor que el). Ademas de la condicion sexual, sus origenes los situan en clases sociales mas que pudientes y con ideas politicas similares. Ambos directores/autores generaron imagenes esteticas tan poderosas y tan diferentes que siguen siendo referentes en el cine europeo actual. Una evidencia de lo dicho lineas atras la tendremos si comparamos peliculas como la que aqui investigamos, que raya el preciosismo, con relatos como, por ejemplo, Accattone (1963), de Pier Paolo Pasolini, en el que a la belleza de la musica inicial de Johan Sebastian Bach sobre los titulos de credito se contrapone a la sordida imagen del lumpen romano de aquellos anos que se despliega a lo largo de todo el film (Garcia Crego, 2010: 126). En consecuencia, podriamos afirmar tal y como escribe (Ponce Lang-Lenton, 2006: 50) que el "enojoso exhibicionismo" que muestra Passolini esta muy alejado del esteticismo y busqueda de un cine total como el de Visconti.

3. EL RODAJE DE "LUDWIG"

El proyecto de hacer el film Ludwig le produjo tambien muchos sinsabores a Luchino Visconti; el presupuesto se desbordo, algo parecido a lo que sucedio con la nonata pelicula sobre la obra de Proust. Hubieron de aunarse cuatro productoras para llevar a cabo la empresa: una italiana (Mega Film con sede en Roma), dos alemanas (Divina-Film y Dieter Geissler Filmproduktion, ambas con sede en Munich) y una francesa (Cinetel con sede Paris).

Las luchas que emprendio Visconti para que cristalizase su proyecto le resultaron extremadamente fatigosas y, como relata Laurence Schifano, otra de las mejores biografas de Visconti, citando las palabras de este:

Luis II de Baviera me ha resultado en particular excepcionalmente fatigosa, tanto en su fase preparatoria como en la de realizacion, a causa de las incertidumbres de los demas y de todas las dificultades de las que debi hacerme cargo durante el rodaje. Un dia se hacia la pelicula y al dia siguiente no se hacia. Las incertidumbres ajenas me pusieron los nervios de punta... No fue facil llegar a un acuerdo porque el film era demasiado caro (...) El esfuerzo es bueno, pero el esfuerzo previo al rodaje de la pelicula me causo cierto dano. Fueron seis meses de lucha, de avances y retrocesos. Se hace, no se hace (...) Luego la busqueda de los lugares de filmacion y el comienzo de los ensayos de las tomas, siempre de noche, en climas terriblemente frios. Para ser sincero el frio no me desagradaba, pero quizas influyo en mi salud (Schifano: 307-308).

La obra comenzo a filmarse el 31 de enero de 1972. El gran realizador italiano nos presenta su pelicula como un falso documental, mostrando a los psiquiatras de la comision reunida para incapacitar al rey, exponiendo lo que ellos dicen conocer de el. Miran directamente al espectador, con lo que nos hacen participes de ese juicio al monarca, como senala Antonio Munoz Molina, siendo una forma narrativa innovadora que este autor relaciona con la pintura del renacimiento (Munoz Molina, 2006: 150). Esta pincelada y el conjunto de la pelicula nos permite aventurar la idea de que Visconti logro con ella una obra maestra y que no fue un mero intermezzo antes de iniciar, como ya hemos escrito, su nunca lograda filmacion de A la busqueda del tiempo perdido. Debemos agradecer a Visconti, quienes de alguna manera admiramos al desgraciadamente llamado "rey loco", la minuciosidad y el detalle con que fue hecho el film. El director recibio para ello el apoyo de los descendientes de Luis II, los actuales miembros de la familia Wittelsbach que vivian en Baviera, y le prestaron, para volver a redecorar los castillos y otros lugares de filmacion, muebles, grabados, cuadros y vajillas que habian pertenecido a Luis II. Asi pues la filmacion no pudo hacerse con mayores niveles de objetividad historico-artistica de la alcanzada por Visconti. Ademas, Visconti mando restaurar determinados escenarios, con la consiguiente irritacion de los productores--por el dinero que en ello se invertia--, pero con la alegria del ministerio de turismo del Estado Federal de Baviera, que vio asi un beneficio para el propio estado y los turistas que acudian a conocer aquellos lugares.

Tal es la precision y rigor historico que logro Visconti que, como se recordara, entre otras muestras de las rarezas del pobre Luis estaba la de que no queria ver a los criados cuando se servia la mesa, y se invento un sistema que consistia en una mesa deslizante, al modo de un montacargas, a la que se avituallaba en el piso inferior y por medio de un sistema de poleas se la subia al comedor donde estaba el rey. Visconti mostro este sistema que se llamo el "criado mudo" en una de las escenas en la que aparece con uno de sus favoritos: el actor dramatico Josef Kainz. Por otro lado, llego a analizar de tal forma las fotografias del rey y de los personajes de su epoca que en el filme no solo Helmut Berger se asemeja de una manera impresionante al rey, sino tambien otros personajes; tal fue el concienzudo trabajo de vestuario de la epoca y de maquillaje.

Visconti, ademas, presumia de saberlo todo sobre Luis II. Es muy probable que a la altura de 1972, que es cuando filma la pelicula, eso fuera asi. Pese a todo lo escrito mas atras, no debe olvidarse que el no fue el unico director que llevo la vida de Luis II a la pantalla, pues ya en el ano 1922 el director Otto Kreisler rodo la primera pelicula sobre Luis II con el titulo de Ludwig II. Esta era logicamente muda, como asi lo fue la filmada en 1929 con el titulo Ludwig II, rey de Baviera. En 1955 se filmo Ludwig II: Glanz und Ende eines Konig y la dirigio Helmut Kautner. En el mismo ano, 1972, ademas de la de Visconti se rodo Ludwig fur Requien einen Jungfraulichen Konig, y fue dirigida por Hans-Jurgen Syeberberg. En 1993 se filma la pelicula Ludwig 1881, en ella el actor Helmut Berger vuelve hacer el papel de Luis II. Se trata en esta pelicula de un hecho historico como fue un viaje por un lago Suizo que hizo el rey en compania del actor hungaro Josef Kainz, su amante en aquella epoca. La pelicula fue dirigida por Donatello Dubini y Fosco Dubini. La ultima se realizo en 2012 y fue dirigida por Peter Sehr y Marie Noelle; se titulo Ludwig II. La conclusion, suponemos que obvia, es que el personaje de Luis II sigue siendo uno de los mas atractivos para todo tipo de interpretaciones y evocaciones.

A pesar de todo lo que llevamos escrito, no debe sacarse la impresion de que estamos o pretendemos escribir aqui sobre una especie de vidas paralelas, en sentido estricto, entre el rey y el cineasta, sino de vidas que se entrecruzan mas alla del tiempo y que comparten sensibilidades similares.

4. CONCLUSIONES. LA MUERTE DEL REY Y DE LUCHINO VISCONTI

El visionado de la pelicula en la actualidad provoca para los que la vieron en su epoca una revalorizacion del texto (Munoz Molina, 2006: 157). Para los espectadores que la conocen como un relato nuevo, deberian saber que el film pertenece a una forma de realizar cine desaparecida; la ausencia de elementos de artificio fruto de los efectos especiales o de la postproduccion en el film nos permite ser testigos de una forma de narracion obsoleta. Este mundo que ya no existe fue una de las lineas argumentales preferidas por el director italiano, pero hoy, con la perspectiva que da el tiempo transcurrido, no podemos mas que concluir que Visconti logra de una manera magistral narrar el fin de una epoca a la vez que este film es testigo de la extincion de una forma de rodar.

Tal y como se relata en la pelicula de Visconti, que hasta en ese aspecto respeta el rigor historico -al menos en lo que se refiere a la version oficial que dio el gobierno bavaro-, ocurrio que el rey habia matado a su psiquiatra, el doctor Von Gudden, y que despues se habia suicidado. Por su parte, el famoso escritor Thomas Mann opinaba que el rey no estaba tan loco, ya que este, una vez comprobo que habia sido despojado de su dignidad real y sus privilegios -de los que se mostraba muy celoso desde que comenzo a reinar a los diecinueve anos-, comprendio que no podria vivir en el futuro como lo estaba haciendo su hermano Otto, encerrado en un castillo y en manos de enfermeros. Para Mann esa fue la razon por la que se suicido. Tambien hubo otras opiniones de que Luis II habia sido asesinado (Fruehauf, 2009).

Como habra podido apreciarse, hasta la muerte de Luis II sigue llena de incognitas. En fin, puede comprenderse que no sea extrano que la leyenda haya tomado posesion de este pobre rey y le haya convertido en una figura si no romantica, al menos desgraciada y digna de compasion. Luis II tenia cuarenta y un anos cuando murio y fue enterrado en la iglesia de San Miguel de Munich.

Por lo que se refiere a Luchino Visconti, debe hacerse notar que la filmacion de Ludwig, no solo resulto "fatigosa" para el, como reconocia el propio director, sino que supuso el principio del fin de su vida, ya que, tras el final del rodaje de la secuencia de la coronacion, que se hizo en los estudios Cinecitta de Roma, y a pesar del intento de descansar unos dias fuera de Italia, no logro superar el estres que le habia producido toda la filmacion de Ludwig. Visconti sufre un ACV (accidente cerebro-vascular) lo suficientemente grave, por los sintomas que manifestaba, como para temer por su vida; eso fue en julio de 1972. Las secuelas que resultaron de dicha enfermedad limitaron mucho su vida posterior, la hemiparesia y otros signos eran muy dificiles de aceptar por parte del cineasta. Posteriormente, en el ano 1974 rueda la pelicula Confidencias y poco antes de morir en marzo de 1976, termina el film El Inocente.

http://dx.doi.org/10.5209/ARAB.53658

Recibido: 13 de noviembre de 2014

Aceptado: 9 de diciembre de 2015

Juan Garcia Crego / juangarc@ucm.es

Juan Vicente Garcia Fernandez / juangarcucm1@yahoo.es

UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID

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Author:Crego, Juan Garcia; Fernandez, Juan Vicente Garcia
Publication:Area Abierta
Date:Nov 1, 2016
Words:6229
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