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Los usos del sexo.

RESUMEN

Este articulo analiza como la clasificacion legal y social de ciertas conductas como "sexuales" o "basadas en el sexo" dice demasiado o muy poco acerca del dano que estas inflingen. Por un lado, dicha clasificacion sobredetermina la conducta y el dano como algo sexual, y, por el otro, subvalora otros aspectos de esa conducta y ese dano que son descalificados cuando se les imprime el sello de lo "sexual"--aspectos raciales, nacionales o religiosos, entre otros. A partir de tres ejemplos (las interpretaciones que algunos antropologos hacen de las practicas seminales de los sambia como un tipo de "homosexualidad ritualizada," del ataque contra el inmigrante haitiano Abner Louima cometido por oficiales de la policia de Nueva York, y de las violaciones y otros ataques perpetrados contra hombres y mujeres por soldados en la Antigua Yugoslavia) el articulo muestra como la nocion de "practicas sexuales" o de "crimen sexual" puede esconder discriminaciones de genero, raza y religion. Con esto en mente, la autora propone un desplazamiento desde el uso juridico discrecional de lo "sexual" hacia una revision de la violencia desde la perspectiva del derecho internacional humanitario. No podemos, concluye el articulo, perder de vista "los usos del sexo en la construccion de los hombres, la masculinidad y las naciones y en la destruccion de las mujeres, los hombres y los pueblos."

PALABRAS CLAVE

Teoria Legal Critica, Foucault, genero y sexualidad, derechos humanos, poder.

Putting Sex to Work

ABSTRACT

This article analyzes how the social and legal classification of certain injuries as "sexual" or "sex-based" risks telling us too much and not enough about the kind of harm these injuries inflict. This classification both overdetermines the conduct and the injury as sexual and underdetermines other aspects of the conduct and the injury that get crowded out once the "sexual" label is applied--aspects such as racial, nationalistic or religious. Using three examples--the interpretations by some anthropologists of the seminal practices of the Sambia in New Guinea as a kind of "ritualized homosexuality," the attack against Haitian immigrant Abner Louima by New York City police offiers, and the rapes and other assaults against men and women by soldiers in the former Yugoslavia--the article shows how the notion of "sexual practices" or "sexual crime" can hide gender, racial, and religious discrimination. With this in mind, it proposes a move from the discretionary legal use of the "sexual" towards a revision of violence from the perspective of international human rights law. We cannot, the article concludes, lose sight of "the uses of sex in the construction of men, masculinity and nations and in the destruction of women, men and the people."

KEY WORDS

Critical legal theory, Foucault, gender and sexuality, human rights, power.

Os usos do sexo

RESUMO

Este artigo se preocupa em analisar como as categorias do "sexo" e do "sexual" podem se tornar produtivas no discurso juridico para encobrir relacoes de poder que nao sao sexuais na natureza. Parte-se de tres exemplos (as interpretacoes de alguns antropologos das praticas seminais dos sambia da Nova Guine como formas de "homossexualidade ritualizada", os ataques contra o imigrante haitiano Abner Louima, perpetrados por agentes da policia de Nova York e o tratamento que o Tribunal Criminal Internacional deu as violacoes massivas de mulheres e homens na antiga lugoslavia) para mostrar o encobrimento, sob as nocoes de "praticas sexuais" ou de "crime sexual", de discriminacoes de genero, raciais e religiosas. Propoe, nesse sentido, um deslocamento desde a discricionariedade da categoria "do sexual" para uma revisao da violencia baseada nas propostas do direito internacional humanitario. A autora conclui que nao se pode perder de vista "os usos do sexo na construcao dos homens, da masculinidade, das nacoes e na destruicao das mulheres, dos homens e dos povos".

PALAVRAS CHAVE

Teoria Legal Critica, Foucault, genero e sexualidade, direitos humanos, poder.

Mientras vivia en New Haven hace algunos anos, ocurrio un milagro que hizo que miles de personas fuesen testigos directos de la evidencia de lo Divino: aparecio un crucifijo en el tronco de un roble ubicado en el centro de la Plaza Worchester. Yo asisti. Despues de todo, ?cuando tiene uno la oportunidad de ver algo asi? No es de sorprenderse que al comienzo yo no pudiera ver sino el tronco y las extremidades normales de un arbol. No obstante, un creyente se tomo el tiempo de mostrarme lo que realmente estaba alli; algo que mi vista no entrenada no pudo captar en un comienzo: la cruz en la que se hallaba crucificado Jesucristo. Bueno, quizas si habia algo alli (1).

Para los creyentes, la forma del roble era la evidencia de algo que en realidad estaba alli; una manifestacion corporea del Ser Divino omnipresente. Para ellos, una vez que uno ha visto el crucifijo, no puede no verlo, no puede "des-verlo".

Para la mayoria de las personas, el sexo es como el Ser Divino: es un dominio oscuro y poderoso que se revela a si mismo en lugares esperados e inesperados, y que se hace inmediatamente visible al ojo entrenado. De hecho, una vez que uno lo ha visto es dificil desviar la mirada. Como el arbol en la Plaza Worchester, el cuerpo humano es una "superficie inscrita" (2), marcada discursivamente de forma tal que ciertas partes del cuerpo y ciertos comportamientos particulares resultan esencialmente sexuales.

?Que vemos cuando reconocemos algo sexual? ?Como sabemos si una practica es sexual por naturaleza? Es decir, ?como distinguimos una practica fundamentalmente sexual de una que no lo es? Formulo estas preguntas con el fin de plantear otros dos interrogantes normativos: ?Por que lo hacemos, y que pasa con lo que "sabemos" una vez que lo hemos hecho? Mi preocupacion se deriva del hecho de que cuando algo se califica como sexual, eso es al mismo tiempo decir mucho y no decir lo suficiente acerca del significado de una practica asi denominada.

Cuando en el lugar de trabajo los hombres les hacen la vida intolerable a sus companeras, utilizando terminos de connotacion sexual o colgando fotografias de mujeres desnudas y tocando sus senos y traseros, su conducta --conducta no bienvenida de naturaleza sexual-- se describe legalmente como acoso sexual. Cuando un grupo masculino de oficiales de policia ataca sin piedad a un hombre bajo su custodia, introduciendole por el ano el mango de una chupa para destapar inodoros, estos oficiales reciben cargos de abuso sexual agravado. Cuando un hombre adulto fuerza a un nino de diez anos a practicarle felacion, el hombre es arrestado por abuso sexual a un menor. Estos delitos son objeto de reglamentacion legal especial en nuestras leyes civiles y penales como mala conducta sexual. No obstante, el uso de violencia excesiva al esposar a un sospechoso, o el usar de forma agresiva llaves de estrangulacion asi como encadenar a un extrano a una caneria en un sotano, sea como sea que se denominen estos delitos no son delitos sexuales.

Al centrarnos con frecuencia solo en lo que consideramos como el aspecto sexual de comportamientos de este tipo, tendemos a ignorar o a eclipsar las formas como opera el sexo "como un punto de transferencia especialmente denso de relaciones de poder" (3)--con frecuencia un poder basado en genero, raza u orientacion sexual. Por un complejo conjunto de razones, casi intuitivamente etiquetamos algunos comportamientos como sexuales; por ejemplo, el acoso sexual en el lugar de trabajo. No obstante, si se les presionara, la mayoria de personas no podrian identificar ni defender el conjunto de criterios que aplica en esos momentos nominalistas. Revelar una definicion satisfactoria y estable de sexo significa, para utilizar la expresion de Abraham Lincoln, tratar de palear pulgas: "Uno levanta una palada de pulgas, pero cuando las va a botar, todas se han escapado" (4). Lo que quiero indagar aqui es el impulso regulador inicial, lo que marca el comportamiento como algo fundamentalmente sexual. Si de hecho es cierto que "no existe un tipo de Stoff ahistorico de la sexualidad, un tipo de cargo sexual que pueda simplemente agregarse a la relacion social para 'sexualizar' dicha relacion en una direccion constante y predecible, o que se separa de ella sin cambiarse o transformarse" (5), entonces cabe preguntarnos que estamos haciendo y que estamos omitiendo o de que nos estamos perdiendo cuando suponemos que dicho Stoff existe.

Las preguntas que planteo aqui son las que considere en primera instancia en mi anterior trabajo sobre el acoso sexual. En "What's Wrong with Sexual Harassment?" exploro como el acoso sexual en el lugar de trabajo puede ser una especie de discriminacion sexual. Critico tanto a los tribunales como a los comentaristas que identifican que lo malo del acoso sexual reposa en la naturaleza sexual del comportamiento. A diferencia de ellos argumento que el acoso sexual debe ser entendido como una tecnologia del sexismo, es decir, como una herramienta o un instrumento de regulacion del genero que feminiza a las mujeres y masculiniza a los hombres como objetos sexuales (6).

En este ensayo llevo un paso mas adelante estas reflexiones acerca del uso del sexo como una tecnologia del sexismo, al sondear dos preguntas mas fundamentales. Primero, ?por que ciertas practicas son denominadas sexuales? Y, segundo, ?que se deriva del hecho de que sean denominadas asi? Exploro la practica aparentemente denotativa de calificar cierto comportamiento como fundamentalmente sexual por naturaleza, examinando dos contextos en los cuales la etiqueta "sexual" entendida como erotica, obstruye la forma como el sexo media en otras relaciones sociales de poder. En cada contexto planteo que cometemos un grave error cuando interpretamos ciertos comportamientos como eroticos por naturaleza. Este error, argumento, es amplificado en el tratamiento legal de practicas como los delitos sexuales. Como primera medida examino las practicas ritualizadas de las altiplanicies de Papua, Nueva Guinea, donde los ninos varones a la temprana edad de siete anos son forzados a practicar felacion a hombres mayores que ellos durante un periodo de hasta ocho anos, como parte de su proceso para convertirse en hombres. La primera impresion que puede tener la mayoria de interpretes no nativos de la felacion ritualizada del hombre-nino concluye, sin dudarlo, que se trata de una conducta erotica por naturaleza. ?Como puede no ser asi? De hecho, las lecturas antropologicas occidentales de estas practicas las describen en primer lugar como sodomia, y hoy en dia por lo general se hace referencia a este comportamiento como una homosexualidad ritualizada o institucionalizada (7). Yo ofrezco una lectura alternativa de las practicas seminales ritualizadas de los sambia, que ilustra la forma como la ingestion de semen se lleva a cabo principalmente al servicio de la ensenanza y el refuerzo del poder cultural y de la supremacia tanto de los hombres como de la masculinidad, mientras que, al mismo tiempo, ensena y refuerza la subordinacion y la inferioridad cultural de las mujeres y de la feminidad. En este aspecto, las practicas seminales juegan un papel en la cultura sambia similar al que juega el acoso sexual en el lugar de trabajo en nuestra cultura.

A continuacion examino la agresion contra Abner Louima, un hombre negro atacado por oficiales de policia blancos de la ciudad de Nueva York en agosto de 1997. Louima sufrio heridas graves despues de que varios oficiales de policia lo golpearan brutalmente, luego le introdujeran por la fuerza el mango de madera de una chupa para destapar inodoros por el recto, para finalmente retirarlo e introducirselo a la fuerza en la boca. La naturaleza sexual de la conducta de los oficiales genero gran parte de la ira expresada por el publico, la prensa y las autoridades judiciales en las semanas siguientes a la agresion mencionada. Inicialmente los fiscales acusaron de delitos sexuales a los oficiales de policia blancos arrestados en conexion con el ataque a Louima (8). Dos aspectos de este caso ameritan un analisis mas profundo. En primer lugar, ?por que debemos considerar este ataque como un delito sexual? Segundo, al interpretar la agresion como fundamentalmente sexual se eliminan, o por lo menos se minimizan, importantes reflexiones en torno a la forma como se utiliza el sexo en tanto instrumento de humillacion y lesion por motivos de genero y raza.

?Acaso estos ejemplos sugieren que debieramos desexualizar los delitos como en los casos del sexo forzado y la violacion de ninos? Existen argumentos de peso a favor de la reforma de las leyes que regulan las conductas tratadas tradicionalmente como delitos sexuales. En efecto, Michel Foucault expreso este argumento a mediados de los anos setenta. Sin duda, el problema inherente al proyecto de diferenciacion entre una agresion sexual y un golpe en la cara sugiere que debe considerarse seriamente la posicion segun la cual "no existe diferencia, en principio, entre golpear a alguien en la cara o introducirle el pene en su sexo" (9). Sin embargo, en el fondo rechazo esta idea puesto que la experiencia material de la agresion sexual por parte de los agredidos deja en claro que "ellos no pueden saltar a la esfera de lo ideal y pretender que (...) el sexo (los genitales) es igual a las demas partes del cuerpo" (10). En cambio, sugiero una solucion de naturaleza mas detallada tomada de la experiencia de los procesos judiciales relacionados con la violencia sexual por parte del Tribunal Criminal Internacional en la Antigua Yugoslavia. Este Tribunal ha juzgado las violaciones individuales y masivas, y las agresiones sexuales a mujeres y hombres como violaciones del Derecho Internacional Humanitario. Debido en parte a las disposiciones de la ley internacional estipuladas por las autoridades encargadas del cumplimiento de estas normas dentro del Tribunal, asi como a la forma como la violencia sexual se utilizo para torturar, humillar y degradar civiles en Bosnia, el Tribunal eligio no centrarse exclusivamente en la naturaleza sexual de dichos crimenes. Por el contrario, trata la violencia sexual como actus reus de tortura, genocidio y crimenes de lesa humanidad. Por consiguiente, sus fiscales tienen la capacidad, con base en el modelo de cada caso en particular, de elaborar sus argumentos de forma tal que se subraye la naturaleza de genero de estos crimenes, siempre que sea pertinente, sin perpetuar la esencializacion de ciertas partes del cuerpo y de ciertos comportamientos humanos como fundamentalmente sexuales. De esta forma, el fiscal ha resistido a la tendencia de caracterizar el lado malo de estos actos violentos como predominantemente sexuales en su naturaleza, y mas bien ha demostrado como el sexo puede utilizarse como una herramienta al servicio de los crimenes de guerra basados en raza, etnicidad o religion.

A traves de estos ejemplos espero ilustrar la productividad del sexo, es decir, como es posible poner el sexo a trabajar al servicio de una gran variedad de relaciones de poder. Algunas veces el sexo se utiliza para satisfacer el deseo erotico. Otras veces a traves del sexo se logra la reproduccion. A veces se dan ambos casos. No obstante, como me decia recientemente Robin West en una conversacion que sostuvimos sobre el tema, "mucho de lo que esta relacionado con el sexo heterosexual reproductivo no es erotico". Algunas veces el sexo paga el arriendo, otras vende carros, cigarrillos, alcohol o vacaciones en Mexico. Algunas veces el sexo se utiliza para subordinar, o tiene el efecto de subordinar a otra persona con base en el genero, la raza, o ambos casos.

Ver el sexo como un impulso fundamentalmente erotico y como algo dado y "natural" que el poder intenta mantener bajo control (por ejemplo los procesos judiciales de crimenes sexuales), o como "un campo oscuro que el conocimiento intenta gradualmente descubrir o revelar" (11) (por ejemplo: los descubrimientos antropologicos de la homosexualidad primitiva), es correr el riesgo de cometer dos graves errores. Primero, una vez que clasificamos algo como sexual, entendemos su significado principalmente en terminos eroticos y perdemos la perspectiva de las formas en que el sexo se despliega facilmente como un instrumento de multiples relaciones de poder. En segundo lugar, probablemente entenderemos que lo erotico esta presente en muy pocos comportamientos humanos, si negamos o ignoramos el papel de lo erotico en actitudes menos susceptibles de ser interpretadas como "sexuales".

PRACTICAS SEMINALES/SEXUALES

En Guardians of the Flutes, el antropologo Gilbert Herdt escribe una monografia inicial de lo que el denomina la "homosexualidad ritualizada" entre los sambia, una tribu de los altiplanos orientales de Papua, Nueva Guinea (12). Para los sambia, el proceso de convertirse en hombres no debe dejarse a la naturaleza, como en el caso de las ninas, sino que debe lograrse a traves de la intervencion ritualizada de la cultura. De esta forma, hacia los siete anos de edad los ninos empiezan un proceso de masculinizacion ritualizada que se completa unicamente cuando el joven tiene un hijo.

Este proceso se inicia con una serie de practicas ritualizadas destinadas a purgar el cuerpo masculino de los efectos contaminantes y feminizantes del contacto con las mujeres. Herdt denomina esta costumbre "ritos de egestion", disenados para "retirar el material interno, esencialmente 'extrano', que se cree han adquirido a traves del contacto intimo y prolongado con la madre (y otras mujeres)" (13).

Para empezar, los ninos deben practicar tragando canas. El ejercicio consiste en forzar estos palillos por sus gargantas para inducir el vomito y la defecacion y, asi, purgar comida que pertenezca a la madre y que se encuentre en el cuerpo masculine--un prerrequisito necesario para la masculinizacion (14). En segundo lugar, se lleva a cabo una practica de sangrado por la nariz para retirar la contaminacion de sangre menstrual que haya quedado en el cuerpo masculino. Se introducen tallos de pasto duros y puntiagudos por la nariz del muchacho hasta hacerlo sangrar, retirando, asi, la "mala sangre" de su cuerpo. Es motivo de "urgente preocupacion que la sangre contaminada de la madre sea retirada de los ninos; de otra forma se impedira el desarrollo biologico masculino". Solo los hombres realizan estos rituales, y se mantienen escondidos de las mujeres de la comunidad para efectuar dicho ritual; los ninos deben jurar mantener el secreto (15).

Mas adelante vienen los "ritos de ingestion"; es aqui donde se centra la atencion de aquellas personas intrigadas por las practicas de esta cultura. "El rito temprano de ingestion mas importante de todos", segun Herdt, es el de la felacion. Los hombres sambia creen que sin la ingestion diaria de semen, el cuerpo del nino no madurara en el de hombre y podria marchitarse y morir. Por consiguiente,
   las inseminaciones repetidas crean una reserva de
   masculinidad: se cree que el nino adquiere gradualmente
   un reservorio de esperma dentro de su organo
   seminal (...) el organo del semen cambia y pasa de
   ser un organo seco y duro a uno carnoso, humedo
   y luego firme (...) el semen gradualmente transforma
   tambien el cuerpo del iniciado. Internamente
   fortalece sus huesos y desarrolla sus musculos.


De acuerdo con estas creencias, los ninos deben evitar toda interaccion con las mujeres, incluida su madre, y deben practicar diariamente la felacion a hombres mayores que ellos hasta llegar a la adolescencia, aproximadamente a la edad de quince anos, momento en el cual cambian los roles; a partir de ese momento seran los ninos mas jovenes quienes les practiquen a ellos la felacion (16). Estos senoritos, como los llama Herdt, son objeto de felacion por parte de los iniciados hasta que la respectiva futura esposa empiece a menstruar. En ese punto, la cultura sambia dicta que deben cesar las practicas seminales con personas del mismo sexo e iniciar unicamente coito heterosexual. Una vez mas, los hombres mantienen estos ritos de ingestion en secreto; los hombres amenazan de muerte a los ninos si revelan esta informacion a las mujeres (17).

Aqui encontramos lo que Herdt describe como "homosexualidad ritualizada". Se cuida al no describir a los sambia como homosexuales (18). De hecho, la distincion entre practicas homosexuales e identidad homosexual constituye para Herdt el interrogante central de la cultura sambia. ?Como es posible que "los ninos sambia de siete a diez anos, sean separados de sus madres cuando inician el culto masculino y posteriormente experimenten las actividades de felacion homosexual mas poderosa y seductora", y sin embargo "emerjan como adultos competentes exclusivamente heterosexuales, y no homosexuales?" Los ninos "experimentan [la felacion ritualizada] como placentera y eroticamente excitante. No obstante, a pesar de estos antecedentes formidables, el resultado final es la heterosexualidad exclusiva". Es precisamente por el hecho de que "el comportamiento homosexual" entre los hombres sambia no puede explicarse ni por determinismo genetico ni como una teoria del aprendizaje social que Herdt encuentra la cultura sambia tan fascinante (19). ?De acuerdo con que teoria de la adquisicion de la identidad sexual puede una heterosexualidad adulta "normal" evolucionar a partir de practicas sexuales ritualizadas con personas del mismo sexo en la epoca de la infancia?

Los relatos iniciales de la cultura sambia recogidos por antropologos occidentales simplemente omiten mencionar las practicas seminales entre personas del mismo sexo que se describieron anteriormente (20). Herdt, entre otros antropologos, atribuye esta omision a un rechazo mas amplio de la antropologia a ver la sexualidad como un tema legitimo de investigacion etnografica (21). En Papua, Nueva Guinea, este descuido llevo rapidamente al rechazo y a la condena por parte de los antropologos occidentales, acompanado de esfuerzos agresivos por parte de los misioneros para disuadir a los locales de dicha perversion (22). Efectivamente, muchas de las practicas observadas por Herdt en su trabajo de campo inicial ya no existen en la cultura sambia (23). Sin embargo, fue uno de los primeros observadores occidentales en encontrarse con estas practicas de la cultura sambia y en declarar: "Miren, homosexualidad. !Aleluya, estamos en todas partes!" Es asi como con The Guardians of the Flutes, sus colecciones editadas y sus escritos posteriores sobre los sambia (24), Herdt "establece un marco de estudio de las homosexualidades a traves de las diferentes culturas" (25). Por consiguiente, Herdt a traves de la lente cientifica de la antropologia, emprende la tarea de ilustrar el "oscuro dominio" del impulso homosexual en Nueva Guinea.

Practicamente desde todos los puntos de observacion los comentaristas han interpretado las practicas seminales de los sambia como eroticas y, al mismo tiempo, como homosexuales; es decir, como homoeroticas (26). ?Como puede negarse la naturaleza sexual de la felacion? o ?la naturaleza homoerotica de la felacion entre hombres? Lo que yo quisiera debatir es la forma de entender estas practicas. Desde la perspectiva de las personas objeto de felacion, la felacion incluye excitacion, ereccion, eyaculacion--con seguridad esta practica tiene que ver con una forma de "liberarse de la tension sexual" por parte de los senoritos. El trabajo de Herdt documenta el hecho de que los hombres solteros realmente disfrutan y buscan ese tipo de practicas sexuales con los ninos (27). En forma similar, los ninos parecen disfrutar en diversos grados sus "relaciones eroticas" con los hombres solteros. Por esta razon, Herdt no tiene inconveniente en caracterizar algunas de estas uniones como "relaciones entre amantes" (28).

Herdt encuentra que la cultura sambia es un tema interesante de estudio etnografico por sus manifestaciones exoticas de lo erotico; otros sin duda se horrorizarian ante la forma en que los hombres adultos explotan sexualmente a los ninos. La naturaleza ritualizada de esta practica solo agrava la violacion sexual. Asi como adverti contra la interpretacion del acoso sexual en el lugar de trabajo como una actividad fundamentalmente sexual (29), existe tambien un peligro al interpretar las practicas seminales de los sambia como fundamentalmente eroticas. Deborah Elliston argumenta que identificar "las 'practicas homosexuales' entre hombre y nino como 'homosexualidad ritualizada' impone un modelo occidental de la sexualidad a estas practicas melanesias, un modelo que se basa en las ideas occidentales acerca del genero, el erotismo y la individualidad y que en ultimas oscurece el significado que tienen estas practicas en Melanesia" (30).

Entre las preguntas interesantes que se plantean al analizar las practicas sexuales de los sambia estan las que tienen que ver con su proposito. ?La felacion se practica al servicio de la satisfaccion del deseo erotico individual o del fortalecimiento de normas culturales mas amplias que sin duda tienen un componente sexual? Herdt formula esta pregunta y en ultimas determina mantener la centralidad de lo erotico en su interpretacion de los rituales de iniciacion entre los sambia. Expresa preocupacion acerca de las etnografias que tienden a "ignorar, desvirtuar, trivializar e incluso invalidar los significados y deseos homoeroticos de los actores". Esta determinado a no "desodorizar lo erotico y marginar la ontologia homoerotica" (31). Herdt no esta solo en su preocupacion. Gerald Creed, al expresar algunas criticas con respecto a la interpretacion de Herdt de la cultura sambia, hace eco al compromiso de mantener el foco en lo erotico: "los aspectos reales fisicos y eroticos de la homosexualidad (...) muchas veces se ignoran cuando se trata de un comportamiento institucionalizado. La homosexualidad institucionalizada sigue siendo sexo y puede servir como funcion placentera. Los analisis que ignoran este hecho son incompletos" (32).

Es precisamente esta "ontologia homoerotica" la que me preocupa. ?Por que debemos suponer que el significado central de las practicas de iniciacion de la cultura sambia son sexuales, es decir, eroticas? Para formular esta pregunta cuidadosamente se debe dividir la categoria "sexual" en distintas partes constitutivas. Describir las practicas seminales como homoeroticas, como pretenden con insistencia Herdt y Creed, es derribar importantes conceptos que ameritan desagregarse. Para Herdt, debe entenderse la ereccion masculina como producto de la excitacion, y la excitacion debe definirse en terminos eroticos (33). No obstante, los hombres pueden excitarse y tener una ereccion por una gran diversidad de razones independientes de la respuesta erotica a otra persona o situacion (34). Se ha documentado muy bien que los hombres pueden tener erecciones asociadas a miedo, sueno, vejiga llena, violencia y poder de tipo no sexual (35). Alfred Kinsey observo que en los ninos la ereccion y la eyaculacion son facilmente inducidas por fuentes "no sexuales" tales como las cabalgatas de carnaval, montar en bicicleta a gran velocidad, sentarse en arena tibia, iniciar un fuego, ver peliculas de guerra, ser perseguidos por la policia, escuchar el himno nacional y, mi favorita, ver su nombre impreso. Kinsey concluye, sin embargo, que hacia el final de la adolescencia los hombres han condicionado la respuesta principalmente a "la estimulacion fisica directa de los genitales o situaciones psiquicas especificamente sexuales" (36). A pesar de este condicionamiento general, "un contexto romantico no es una condicion necesaria para la excitacion sexual, ni en hombres ni en mujeres" (37).

Por consiguiente, existen motivos para cuestionar las estrategias interpretativas que tienden a esencializar ciertas respuestas corporales, por ejemplo la ereccion masculina, como si fueran, ante todo, de naturaleza erotica o romantica. En la medida en que "Herdt plantea un ordenamiento tautologico del erotismo que hace que la ereccion este sujeta a algun tipo de excitacion que es por definicion erotica" (38), esta cometiendo justamente ese tipo de error al interpretar la cultura sambia.

Asi mismo, quisiera resistir a la inclinacion de reducir el objeto de ciertas practicas a la satisfaccion erotica del deseo. Claro esta que este tema surge de lo que yo he descrito en otros articulos como "el debate continuo dentro del feminismo acerca de si la violacion debe entenderse como un delito sexual o de violencia" (39). En lugar de considerar el tema del sexo y el poder en relacion con la violacion en terminos antinomicos, consideremos los siguientes ejemplos. En la antigua Roma, cuando el esposo descubria a otro hombre en la cama con su esposa, era aceptable que el esposo y/o sus esclavos varones castigaran al delincuente violandolo analmente (40). Asi tambien la violacion oral y anal se utilizaba como castigo en la Persia medieval por diferentes delitos (41). Aunque es posible que estas practicas le produjeran a la persona que administraba el castigo en esas circunstancias algun tipo de satisfaccion erotica, caracterizarlas como fundamentalmente eroticas en su naturaleza significa pervertir radicalmente su significado. Es claro que no es mi intencion insinuar que practicas de este tipo esten sujetas a "interpretaciones" correctas, ya que no poseen significado independientemente de su interpretacion. No obstante, creo que algunas interpretaciones reflejan mejor las formas en que estas practicas son entendidas por los participantes, el significado que tienen en las culturas en las cuales se llevan a cabo, y las formas particulares en que el sexo puede ser una herramienta poderosa para infringir multitud de danos (42).

Por consiguiente, quisiera desafiar la inclinacion a declarar la felacion hombre-nino en Melanesia como una practica principalmente homoerotica. Prefiero que entendamos estas actividades no como homoeroticas u homosexuales, sino como homosociales. Al igual que Eve Kosofsky Sedgwick, creo que el termino homosocial ofrece una mejor descripcion de la relacion entre los hombres en la sociedad sambia. En lugar de reducir esa relacion a lo erotico, describirla como homosocial deja espacio para el papel de lo erotico, reconociendo al mismo tiempo la "gama de formas en las cuales la sexualidad funciona como significante" (43) y como instrumento de aplicacion de las relaciones de poder. El trabajo del sexo puede ser y a veces es a la vez simbolico y material, productivo y reproductivo, placentero y peligroso. Un estudio mas profundo de los rituales de iniciacion masculina entre los sambia revela que las practicas seminales funcionan de manera simbolica, metonimica y literal en la transmision de una ideologia de poder basado en el genero.

Mas que una evidencia de la expresion del deseo o del amor entre el hombre y el nino, las practicas seminales ritualizadas entre los sambia deben entenderse con relacion a su ubicacion respecto de las normas sociales relativas al genero. La cultura sambia esta fundamentalmente polarizada y segregada sexualmente (44). Las divisiones estrictas del trabajo y los tabues rituales que regulan el contacto fisico entre los sexos son evidentes a lo largo y ancho de la cultura. Desde el momento en que los ninos son aislados de todas las mujeres, una vez cumplen siete anos se les ensena a verlas como criaturas peligrosas cuyos fluidos corporales pueden contaminar a los hombres y agotarles su sustancia masculina. Con frecuencia se refieren a las mujeres como "contaminantes sucias", y los hombres realizan ritos de purificacion despues del coito; por ejemplo, el sangrado de la nariz para sacar de sus cuerpos la contaminacion femenina (45). Tan peligrosa es la amenaza de contaminacion de las mujeres que los espacios publicos y privados estan estrictamente segregados por sexos (46). Durante el proceso de iniciacion, los hombres ensenan a los ninos la realidad de la amenaza que significan las mujeres tanto para la masculinidad como para la virilidad.

Acompanan a las nociones de peligro femenino en la cultura sambia creencias concomitantes acerca del tremendo poder material y simbolico del semen, y su valor. De acuerdo con Herdt y Stoller, "el semen es el fluido humano mas precioso (...) mas precioso aun que la leche materna". El semen se relaciona con la reproduccion humana y con el crecimiento en diversas formas. En primer lugar, los hombres inseminan oralmente a las esposas antes de la concepcion, creyendo que el semen prepara el cuerpo de su esposa para hacer bebes asi como para la lactancia, pues el semen se convierte en leche. Despues de la inseminacion oral, la pareja emprende repetidas inseminaciones vaginales, mediante las cuales el hombre deposita el semen en el utero de la mujer donde se transforma en feto. Multiples inseminaciones son necesarias para que esta evolucion se produzca, ya que la creacion de un bebe requiere de una cantidad critica de semen (47).

El semen tambien es necesario para el crecimiento humano. Asi, "el crecimiento inicial de cada feto ocurre a traves de la acumulacion de semen". Los bebes crecen gracias a la ingestion de leche materna; los sambia creen que los senos de las mujeres transforman el semen en leche. Despues del destete, las ninas continuan creciendo solas debido a la presencia de sangre femenina en su sistema. En cambio, en los hombres el crecimiento requiere de la ingestion diaria de semen para desarrollar la piel, los huesos y los rasgos masculinos (48).

Por consiguiente, la sambia es una cultura altamente estratificada por sexos, en la que los hombres son superiores a las mujeres y las desprecian, y en la cual solo los hombres poseen el elixir necesario para la reproduccion y el crecimiento humanos. A la luz del papel central que juega el semen en el sistema de creencias sambio basado en el genero, seria un descuido entender la transmision de semen, ya sea entre hombres o entre hombres y mujeres, fundamentalmente como una practica erotica. Teniendo en cuenta que la felacion entre hombres y ninos se lleva a cabo explicitamente para que se realice una transformacion de los ninos desde un estado feminizado a la masculinidad, y que es parte de un proceso mas extenso de adoctrinamiento por medio del cual los hombres aprenden e internalizan las normas de genero basadas en la superioridad masculina, la integridad de una interpretacion de dichas practicas como naturalmente eroticas es bastante cuestionable. De hecho, las practicas seminales son tanto el lubricante que facilita como el pegamento que adhiere el ideal representativo de la superioridad masculina y de la inferioridad femenina.

En sus escritos mas recientes sobre los sambia, Herdt refleja cierta sensibilidad ante la critica segun la cual el habria cometido los errores etnograficos mas graves - la imposicion de sus propias nociones sobre identidad sexual en sus estudios: "Pero, ?que es--atraccion hacia el nino, exceso de libido, poder, exhibicionismo, fantasias de crianza (...)--lo que excita al varon adulto? ?Y acaso su companero mas joven tambien siente excitacion? ?Debemos representar la naturaleza de estos deseos como homoeroticos, no homosexuals--es decir, como una forma de deseo y no solamente de conformidad social hacia un rol sexual?" Sin embargo, incluso aqui al preguntar sobre el "significado" de las practicas seminales entre personas del mismo sexo en la cultura sambia, la mirada de Herdt esta marcada por lo que el considera como el hecho bruto de la excitacion homoerotica. Una vez mas rechaza cualquier interpretacion que "margine la ontologia homoerotica" (49).

Para ser justos, Herdt reconoce el papel que juega la "homosexualidad ritualizada" en la masculinizacion de los ninos cuando se inician en "la cultura sexual masculina integral" (50). Aun asi, omite la indispensable relacion de la masculinidad con la misoginia y la jerarquia de genero dentro de la cultura sambia. Su enfoque insistente en el homoerotismo sambio niega la oportunidad de apreciar el grado en que las nociones de superioridad de los hombres e inferioridad de las mujeres son mutuamente constitutivas en dicha cultura. Deborah Elliston describe estas practicas como "lecciones traumaticas de jerarquia social para los iniciados (...) Las ensenanzas rituales acerca de las diferencias entre hombres y mujeres inculcan entre los hombres la sospecha generalizada y el miedo a las mujeres mientras que simultaneamente exalta las capacidades y la supremacia de los hombres; al mismo tiempo estas ensenanzas suministran ejemplos de una jerarquia de genero" (51). Al representar las practicas seminales entre hombres y ninos como algo que tiene que ver unicamente con la sexualidad masculina o con los hombres, se excluye la naturaleza sistemica de las normas de sexo y genero como ideales reguladores entre los hombres y las mujeres sambios.

Como se advirtio anteriormente, mas que homosexuales por naturaleza, las practicas seminales entre hombres y ninos en la cultura sambia se entienden mejor como homosociales. Sedwick las llamaria el producto del deseo homosocial mas que homosexualidad masculina (52). El manto de la homosexualidad masculina abarca mas alla del campo de lo erotico otros lazos y normas de identidad social que regulan el privilegio heredado, las estructuras de poder patriarcales y la desigualdad ancestral de poder entre las mujeres y entre los hombres. Lauren Berlant hizo una observacion similar en su lectura de Passing de Nella Larson, una historia acerca de las interacciones intimas e intensas de dos mujeres de piel clara y ascendencia africana (53). Berlant se resistio a hacer una lectura del texto que lo caracterizara como "una narrativa clasica graficamente homosexual disimulada, que esconde a medias el erotismo entre Clare e Irene". Por el contrario, segun Berlant, "puede haber una diferencia entre desear a alguien sexualmente y desear el cuerpo de alguien". Para las mujeres en la historia de Larson, y para los ninos sambia, quizas la mejor forma de entender su deseo por una persona privilegiada del mismo sexo es describirlo como "un deseo de ocupar, de experimentar los privilegios del cuerpo del otro [u otra], no de amarlo [o amarla] o hacer el amor con el [o ella], sino mas bien usar/ponerse como el [o ella] lo hace, como una protesis o un fetiche" (54). El erotismo escondido que se interpone en la envidia racial en Passing es literal entre los sambia: el hecho de tragarse el semen es necesario para que el nino se convierta en hombre, para que el iniciado ocupe el cuerpo del hombre adulto. Asi, lo homosocial es un marco que acomoda tanto el significado erotico como el significado generativo de genero de las practicas seminales ritualizadas de los sambia. Calificar el deseo subyacente a las practicas seminales como homosocial en lugar de homosexual es situar el deseo en la red de lazos de forma tal que lo erotico no eclipse otras relaciones de poder.

Herdt observa a los sambia y representa las practicas seminales entre personas del mismo sexo como fundamentalmente homoeroticas, ignorando asi el papel que juegan estas practicas tanto en la creacion como en el mantenimiento de la supremacia masculina en esta cultura. Si bien es cierto en las diversas culturas que "el cuerpo requiere de un trabajo ritual incesante para mantenerse en su forma sociocultural" (55), debemos reconocer las formas en que las practicas sexuales producen no solo identidad sexual sino tambien identidad corporal y social: "las suturas de la [identidad social] son mas visibles bajo la optica desensambladora de una narrativa alternativa, ideologica como tal narrativa pueda ser" (56). Por consiguiente, las practicas seminales entre hombre y nino en la cultura sambia, si bien son en un comienzo asombrosas, ofrecen una oportunidad instructiva de desafiar la tendencia a esencializar ciertas practicas como eroticas.

Paso ahora a un incidente menos exotico, aunque no menos sorprendente, que ilustra mejor el peligro de esencializar ciertos comportamientos como sexuales/ eroticos. Los ejemplos de la cultura sambia y de la agresion de la que fue victima Abner Louima ilustran como la clasificacion de ciertas practicas como sexuales conlleva el peligro de ocultar la forma como el sexo "a la vez epitomiza y ejerce una influencia marcada sobre relaciones sociales de poder mas amplias" (57).

PRACTICAS ANALES/SEXUALES

En la noche del 9 de agosto de 1997, Abner Louima salia del Rendez-Vous, un club nocturno en Brooklyn, popular entre los inmigrantes haitianos de Nueva York, cuando la policia llego para disolver una pelea que habia estallado entre los clientes del lugar (58). "Los policias blancos empezaron con el racismo", informo mas tarde Louima. Dijeron: "?Por que vienen ustedes a este pais si no pueden hablar ingles? y nos llamaron niggers" (59). Uno de los oficiales de policia creyo que Louima lo habia golpeado y tumbado al piso durante el altercado (60). Mas tarde el oficial declaro, "Nadie me ataca y se sale con la suya" (61). Los oficiales tumbaron a Louima al piso, lo esposaron y lo llevaron a la Estacion 70 golpeandolo fuertemente durante el trayecto. Louima fue acusado de conducta desordenada, obstruccion a la administracion gubernamental y resistencia al arresto (62).

Cuando llegaron a la estacion, los oficiales requisaron y desnudaron a Louima en un area publica, dejandolo con los pantalones abajo (63). Luego lo llevaron al bano de hombres, donde lo atacaron brutalmente:
   Tenia los pantalones en los tobillos a la vista de los
   demas policias. Me llevaron hasta el bano y cerraron
   la puerta. Eran dos policias. Uno dijo, "ustedes, niggers,
   tienen que aprender a respetar a los oficiales de
   policia". El otro dijo, "si grita o hace cualquier ruido, lo
   mato". Luego, uno me sostuvo y el otro me introdujo el
   [mango de madera de una] chupa por detras. Luego lo
   saco y me lo introdujo en la boca, me rompio los dientes
   y dijo "esa es tu m ... a, nigger". Mas tarde, cuando
   llamaron la ambulancia, el policia me dijo, "si se atreve
   a decirle a alguien ... los mato a usted y a su familia" (64).


Luego fue llevado a una celda de la prision y solo cuando otros internos se quejaron de que el estaba sangrando la policia llamo a la ambulancia (65). Louima requirio cirugia para repararle el colon perforado y la vejiga destrozada (66). Permanecio en el hospital durante dos meses y solo entonces se recupero de las heridas que le produjeron los oficiales de policia de la Estacion 70 (67).

Tomo un tiempo a los medios conocer este ataque violento. Una vez que se supo, los periodicos anunciaron en sus primeras paginas: Policia sodomiza a sospechoso. Sospechoso dice haber sido violado con el mango de una chupa para inodoros. Oficial acusado de brutalizar sexualmente a sospechoso arrestado (68). Los miembros de la comunidad haitiana marcharon en protesta contra esta violenta forma de brutalidad policial, agitando chupas de inodoros y portando afiches que se referian a los policias como "criminales", "pervertidos", "violadores" (69). Un oficial de policia de transito retirado que asistio a la marcha exclamo: "El acto que cometieron con ese hombre fue asqueroso y sordido" (70). El alcalde Giuliani aseguro que el ataque que tuvo lugar en la Estacion 70 de policia habia sido en su opinion un acto "repulsivo" y que los policias acusados de ataque eran unos "pervertidos" (71). Inmediatamente despues del ataque varios oficiales de policia asociados con Justin Volpe, uno de los oficiales acusados de atacar a Louima, dijeron que el Rendez-Vous era un club gay y que las heridas de Louima habian sido producto de relaciones anales violentas sostenidas mientras estaba alli (72). Cuando los dos oficiales de policia arrestados en conexion con el ataque comparecieron ante el tribunal, los manifestantes puyaron a los policias llamandolos "maricas" (73). El Fiscal del Distrito acuso a los oficiales de abuso sexual agravado y ataque de primer grado, ambos delitos mayores de clase B por los cuales podrian recibir una sentencia maxima de 24 anos (74). Solo mas tarde se enmendo la acusacion para incluir acoso agravado, un delito de discriminacion racial por el cual la maxima sentencia es, dato curioso, unicamente de 4 anos (75).

Fue precisamente el aspecto sexual de este ataque lo que hizo que los periodistas le dieran a Louima el alias de "La victima mas famosa de brutalidad policial en los Estados Unidos desde Rodney King" (76). Sin duda la policia se ha sobrepasado en ocasiones, ha disparado a quemarropa y sin necesidad a sospechosos que huyen, estrangulado a un sospechoso con las llaves de estrangulamiento o, incluso, violado prostitutas en algun burdel durante alguna redada (77). Sin embargo, como el periodista del Village Voice Richard Goldstein observo: "Ninguno de estos casos documentados desperto la ira que genero este acto "barbarico que (...) se supone que solo ocurre en el tercer mundo. Aqui en la tierra de la libertad, cuando se trata de brutalidad policial, el limite se traza en violar a un hombre" (78).

No puede negarse que este crimen sea atroz, pero ?esta mejor caracterizado como un delito sexual? ?Que tiene exactamente de sexual este ataque? Como Goldstein pregunto: "?Que tiene que ver el sexo con esto?" practicamente todos los informes del caso mencionan al comienzo del articulo que Louima esta casado y tiene hijos, y continuamente los noticieros de la noche muestran fotos de Louima y su familia en los dias posteriores a la agresion (79). Mas aun, los atacantes fueron descritos por los medios como heterosexuales saludables.

Entonces, ?por que llamarlo delito sexual? La respuesta mas facil es tautologica: los alegatos se ajustan a la descripcion de los delitos asi llamados (80). Pero, ?que es un delito sexual? Existen diversas formas de diferenciar un ataque sexual de un ataque simpliciter: (1) es motivado por el deseo erotico del perpetrador; (2) involucra contacto con las partes corporales sexuales del perpetrador o de la victima (por ejemplo: vagina, senos o pene) o involucra actos tipicamente considerados como sexuales (por ejemplo: beso, felacion, relaciones sexuales); (3) es experimentado como sexual por parte de la victima.

La Ley Penal de Nueva York define como delitos sexuales los siguientes: violacion, sodomia, comportamiento sexual indebido, abuso sexual, abuso sexual agravado y agresion sexual continuada contra un menor (81). Dos de estos crimenes anclan explicitamente la naturaleza sexual del delito total o parcialmente en la satisfaccion del deseo sexual: abuso sexual delictivo y conducta sexual continuada contra un nino. La ley penal define el abuso sexual criminal como contacto sexual con otra persona a la fuerza o cuando la persona es incapaz de otorgar su consentimiento. La agresion continuada contra un menor se comete cuando, entre otras cosas, una persona realiza un contacto sexual agravado con un nino de menos de 11 anos de edad. Como fundamento de estas dos violaciones, la ley penal define "contacto sexual" como "tocar cualquier parte sexual o intima de una persona no casada con el autor del hecho con el proposito de satisfacer el deseo sexual de cualquiera de las dos partes" (82).

Debido a que la satisfaccion del deseo sexual debe realizarse al tocar partes sexuales o intimas, posiblemente sean esas partes lo que hace que la conducta represente un delito sexual. Pero, ?cuales son esas partes sexuales u otras partes intimas? Los tribunales han dictaminado el torax, la parte superior de la pierna, la pierna, la boca y el ombligo como "partes sexuales o intimas" para efectos del estatuto de abuso sexual delictivo (83). Asi mismo, se ha establecido que "el termino 'partes intimas' es mucho mas amplio que el termino 'partes sexuales'" y que "intimidad ... debe verse en el contexto en el que tiene lugar el contacto ... una parte corporal que puede ser intima en un contexto puede no serlo en otros" (84). Asi es que, en realidad, cualquier parte del cuerpo puede ser considerada sexual o intima, dependiendo del contexto. Al parecer es el deseo erotico del perpetrador el que sexualiza la parte del cuerpo, haciendo del contacto con esa parte corporal un delito sexual.

No obstante, no puede ser el deseo del perpetrador el que establezca ciertos crimenes como crimenes sexuales. La conducta sexual indebida, la violacion, la sodomia y el abuso sexual agravado se caracterizan por penetracion de la vagina, del recto o de la boca (85). La satisfaccion del deseo sexual es irrelevante en estos delitos. Por consiguiente, al menos para efectos de la ley penal, estas partes del cuerpo son esencialmente sexuales; esto hace que estos sean crimenes sexuales ipso facto.

La Ley de Registro de Delitos Sexuales, version de Nueva York de "La Ley Megan", ofrece un ejemplo sobresaliente del poder de la ley para etiquetar o senalar ciertos comportamientos como exogenamente sexuales (86). Las personas que han sido condenadas en Nueva York por violacion, sodomia, abuso sexual, abuso sexual agravado, incesto, acto sexual con un nino, encarcelamiento ilegal o secuestro de una persona menor de 17 anos estan sujetos a las disposiciones de notificacion y registro consagradas en la Ley de Registro de Delincuentes Sexuales de Nueva York (87). Las ultimas dos categorias, encarcelamiento ilegal y secuestro de un menor de 17 anos, no requieren que el delito haya sido de naturaleza sexual; no obstante, la ley califica a las personas convictas de estos delitos como delincuentes sexuales (88). Mas aun, los padres de la persona presa o secuestrada estan especificamente exentos de ley de notificacion (89)--bajo la premisa de que ningun padre secuestraria o encarcelaria a su propio hijo o hija por razones sexuales. Esta, obviamente, es una premisa falsa.

El breve recorrido por la Ley Penal de Nueva York ilustra que aquellos comportamientos denominados delitos sexuales son, si acaso, familiares entre si. La respuesta a la pregunta ?que hace que un delito sea considerado como un delito sexual? no se revela en la ley positiva. En cambio, se requiere de un complejo conjunto de interpretaciones para calificar como sexual la naturaleza de determinado comportamiento. Parte del trabajo simbolico lo hacen en forma endogena una o las dos partes involucradas, y parte lo hacen en forma exogena aquellos quienes actuan como interpretes publicos del comportamiento: fiscales, jueces y jurados. Pero, en todos los casos, lo que hace que un delito sea sexual "es una formacion discursiva (...) y no un hecho o una propiedad del cuerpo" (90).

Entonces, ?que hizo que el ataque a Abner Louima fuera considerado un delito sexual? Sin duda la penetracion anal. ?Por que? Con seguridad no querriamos basar la naturaleza sexual del delito en el placer erotico, latente u otro, que recibieron los oficiales al realizar este acto. Louima seguramente no experimento este ataque como erotico. Tampoco podriamos decir que la insercion violenta de un mango de madera en el recto de una persona sea intrinsecamente un acto sexual o que todos los actos que involucran el recto sean considerados como tales.

No obstante, la mayoria de personas dirian que existio algo particularmente malo en este ataque que lo diferencia de otros igualmente violentos como puede ser un golpe en la cara o en las costillas. Justin Volpe, el oficial de policia acusado de ser el principal responsable de las lesiones causadas a Louima, al parecer dijo a otros policias la noche del ataque: "Tenia que quebrar a ese hombre" (91). En este comentario radica la clave para entender el poder y lo que estuvo mal en el ataque de Louima. Sugiero que el poder del ataque radica principalmente no en su naturaleza sexual, simpliciter, sino en la forma unica en que se humillo a Louima como hombre negro. Para los hombres blancos, en particular para los oficiales de policia blancos, atacar a un hombre negro analmente es una de las formas mas poderosas de atacar la masculinidad negra. Lastimosamente, Louima no es el primer hombre que experimenta este tipo de agresion. Por lo menos seis hombres negros, todos inmigrantes, se han quejado de que oficiales de policia blancos los han raptado y llevado a un lugar aislado en Queens y los han violado analmente a mano armada. Las victimas y los testigos informan que los policias los amenazaron con matarlos si informaban a la autoridades acerca de estos ataques (92). Lo que diferencio el ataque de Louima de otros incidentes de violencia policial no fue su naturaleza sexual, sino que los oficiales de policia fueron descubiertos.

La preocupacion sobre la naturaleza supuestamente sexual de estos ataques desvia la atencion de la naturaleza racial y de genero de este crimen. Aqui tenemos un ejemplo de lo que comunmente se considera un acto sexual utilizado como instrumento de terror basado en el genero y la raza (93). No se puede entender el significado de esta conducta sin tener en cuenta su significado racial y de genero, verlo ante todo como algo sexual es cometer el mismo error que cometio Herdt en Melanesia: caracterizar ciertas conductas y partes corporales como esencialmente sexuales y hacer caso omiso de las formas en las cuales "lo sexual" puede desplegarse como el instrumento a traves del cual se cultivan otras formas de poder y supremacia. Despues de todo, el incidente Louima se inicio cuando un oficial de policia le dijo, "Ustedes los niggers tienen que aprender a respetar a los oficiales de policia" (94).

Mas aun, "hipersexualizar" el ataque de Louima conlleva el peligro adicional de normalizar otras practicas violentas de la policia porque no son sexualmente barbaricas. Recordemos la observacion de Richard Goldstein: "Al tratarse de la brutalidad de la policia, trazamos un limite cuando hay violacion de un hombre". Otras formas no sexuales de violencia policial pueden ser lamentables, pero muchos pueden ver este comportamiento como un droit du seigneur (95) ejercido por la policia. De hecho, puede ser perfectamente el caso como argumenta Goldstein, existe una especie de satisfaccion sadica que acompana el uso de esposas, llaves de estrangulamiento y otros metodos excesivos de control por parte de la policia, como amarrar los pies o las piernas de los sospechosos. Ver el ataque de Louima como la excepcion, donde policias pervertidos se sobrepasaron totalmente, "nos impide imaginar que los policias que se especializan en tacticas [violentas] pueden encontrarlas excitantes" (96). "Sobreerotizar" el trato hacia Louima conlleva el peligro de "suberotizar" las tacticas policiales que no involucran penetracion de una "parte corporal sexual o intima". Despues de todo, si, como sugiere Kinsey, los hombres jovenes pueden excitarse al ser perseguidos por la policia, ?por que no podria un policia excitarse al perseguir a unos sospechosos? Recientemente los cargos de conducta indebida presentados contra un oficial de policia en Seattle dejaron al descubierto el potencial erotico de las practicas policiales rutinarias (97).

Lo anterior nos lleva entonces a formular la pregunta clave: ?Es acaso la naturaleza sexual/erotica de cualquiera de estas practicas lo que hace que sean indebidas? En su mayoria, creo que no. A mi juicio estos incidentes deben ser analizados con el objeto de revelar la forma como opera lo sexual/erotico como una conducta particularmente eficiente y peligrosa, con la cual se ejerce el poder. Por consiguiente, decir que el ataque a Louima fue sexual es decir mucho y al mismo tiempo decir poco. Como lo explica Ana Ortiz en forma tan elocuente, esta simple construccion de la lesion en el ataque a Louima oculta el significado que tiene para un hombre negro del Caribe la penetracion anal, especialmente en terminos de raza y genero (98). "Siempre nos han considerado como una comunidad fragil y vulnerable", dijo Tatiana Wah, una activista haitiana y una de las organizadoras de la marcha de protesta por los ataques de la policia contra Louima (99). El ataque anal a Louima, realizado, no en privado sino frente a un grupo de oficiales de policia blancos en su terreno, efectivamente materializa la fragilidad y la vulnerabilidad percibidas por los hombres haitianos.

?Como evitar borrar la subordinacion basada en la raza y el genero al invocar lo sexual? En la seccion siguiente hablare sobre la desexualizacion de la sodomia, la violacion y otras agresiones denominadas 'crimenes sexuales'.

LA "DESEXUALIZACION" DE LA VIOLENCIA

A partir de The History of Sexuality, Michel Foucault desarrollo una teoria de la verdad discursiva del sexo y, para efectos del presente documento, un analisis critico de los medios por los cuales se despliegan ciertas formas de poder basado en el conocimiento, de forma que la sexualidad queda anclada en ciertas partes del cuerpo (100). Los ejemplos que he dado anteriormente, tomados de la Ley Penal de Nueva York, ilustran justamente el punto de Foucault: no solo la ley penal selecciona un conjunto de practicas de naturaleza verdaderamente sexual, sino que ciertas partes del cuerpo o practicas se convierten en sexuales en virtud de su regulacion legal. Como resultado, distintas partes del cuerpo se relacionan con diferentes areas del conocimiento: cuando cuestionamos las practicas que involucran los genitales estamos, por definicion, aprendiendo algo sexual.

Poco despues de la publicacion de The History of Sexuality, Foucault inicio una serie de discusiones con feministas acerca de la violacion (101). Teniendo en cuenta su preocupacion acerca de los peligros de castigar la sexualidad, Foucault plantea la siguiente pregunta: "?Que debiera decirse sobre la violacion? En estas conversaciones insta la posicion segun la cual "cuando se castiga la violacion debe castigarse la violencia fisica y solo eso (...) Puede considerarse como un acto de violencia, posiblemente mas serio o mas grave, pero del mismo tipo que golpear a alguien en la cara" (102). Pues bien, Foucault esta inequivocamente sopesando el aspecto violento del sexo versus violencia, en un debate entre feministas acerca del significado de la violacion (103).

Como respuesta a las mujeres que objetaron su insistencia en desexualizar la violacion, Foucault revela su verdadera preocupacion. Al hacer de la violacion un crimen "sexual", estamos una vez mas anclando la sexualidad en ciertas partes del cuerpo y, al hacerlo, "el cuerpo queda marcado discursivamente al construir ciertas partes del cuerpo como mas importantes que otras" (104). Al adjudicar este estatus "especial" a algunas partes del cuerpo marcadas como sexuales, "la sexualidad como tal, tiene un lugar preponderante en el cuerpo; el organo sexual no es como la mano, el cabello o la nariz. Por consiguiente debe ser protegido, rodeado, debe estar sujeto a una legislacion diferente a la aplicada al resto del cuerpo" (105).

Muchos feministas responderian: "?Y que hay de malo en eso? Los delitos sexuales son diferentes". La preocupacion de Foucault se deriva de la forma como este despliegue del sexo oculta el modo como opera el poder sobre el cuerpo, "ordenando en la medida en que estudia, organizando sus movimientos en la medida en que observa, categorizando en la medida en que sondea. De esta forma, el poder, o el poder/conocimiento, produce nuestra comprension del cuerpo" (106). Asi, para Foucault, el sexo no es algo que tengamos o hagamos, sino un ideal regulador. Judith Butler expresa un interes similar en las formas como el "sexo" "produce los cuerpos que rige" y, al hacerlo, produce cuerpos que importan y cuerpos que no importan (107). Wendy Brown lleva estas reflexiones de Foucault hacia otra direccion, iluminando el peligro de la politica basada en los derechos, la cual se construye sobre la naturalizacion de la identidad, que es, de hecho, el resultado de un ideal regulador: "Las producciones disciplinarias de la identidad pueden convertirse en el sitio de lucha por los derechos que naturalizan y, por consiguiente, fortalecen los poderes de los cuales tales identidades son efecto (108).

Lo que busca interrumpir Foucault es el poder regulador del sexo al cuestionar la necesidad de tratar la violacion de una manera diferente a un golpe en la cara. A su parecer, ganamos mucho y perdemos poco al castigar la violencia fisica de la violacion "sin invocar el hecho de que esta involucrada la sexualidad" (109).

En terminos generales estoy de acuerdo con el punto teorico de Foucault, aunque pienso que Monique Plaza acierta al argumentar que las mujeres, en particular, no pueden darse el lujo de saltar al ambito de lo ideal (110). Aunque en principio sea en gran parte acertada la sugerencia de Foucault de tratar la violacion y los delitos "no sexuales" como delitos de violencia, recomendar este cambio en las leyes positivas actualmente significa que las victimas de violacion tendran que soportar los costos de transicion de esta reforma representativa. Es decir, que las victimas de violacion continuaran experimentando la violacion como un ataque a su cuerpo sexual, mientras se transforman las leyes que regulan los delitos sexuales y cambia la forma como conocemos el cuerpo.

A fin de reconciliar la tension entre el dano que causan las leyes que perpetuan "lo sexual" como un ideal regulador y el costo que supone para las victimas de violacion solicitar que la ley no reconozca el aspecto sexual de su lesion, paso a analizar lo que considero como un ejemplo de posicion de conciliacion: el reconocimiento de la violencia sexual como una violacion del Derecho Internacional Humanitario.

VIOLACION Y TORTURA

Entre 1991 y 1995 una guerra interetnica, interreligiosa devasto el pais que se conocia como Yugoslavia. La violacion y las agresiones sexuales han sido siempre parte de la guerra, pero lo que les ocurrio "en Bosnia y Herzegovina a las mujeres musulmanas y croatas parece no tener precedentes en la historia de los crimenes de guerra. Las mujeres [fueron] violadas por los soldados serbios en forma organizada y sistematica, como un crimen planeado para destruir a la totalidad de la poblacion musulmana, para destruir la integridad cultural tradicional y religiosa de una sociedad" (111). Los soldados serbios no fueron los unicos acusados de utilizar la violacion y otras agresiones sexuales como instrumento de guerra en la Antigua Yugoslavia. Los soldados musulmanes y croatas tambien habrian cometido atrocidades sexuales similares a aquellas cometidas por los serbios (112). Nunca este aspecto aparentemente inevitable de la guerra habia suscitado el grado de atencion y consternacion internacional como las atrocidades cometidas en la Antigua Yugoslavia. En lo que ha sido llamado eufemisticamente "limpieza etnica", los serbios establecieron campos "con el proposito de violar [mujeres musulmanas bosnias] (...) para embarazarlas". Las mujeres embarazadas eran detenidas hasta un momento del embarazo en que ya no tenian la opcion de abortar (113). Una comision de las Naciones Unidas caracterizo este patron de violacion como "parte de una 'politica de limpieza etnica'" (114). Si bien las ejecuciones masivas de civiles tambien caracterizaron lo inhumano de este conflicto, es claro que tanto mujeres como hombres fueron victimas de agresiones sexuales y que la violencia sexual se convirtio en "un arma de guerra" en formas nunca antes vistas (115).

En respuesta a la enorme presion ejercida sobre las Naciones Unidas por parte de los Estados Miembros, asi como de los medios internacionales, en mayo de 1993, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas establecio el Tribunal Internacional para juzgar a los responsables de graves violaciones al Derecho Internacional Humanitario cometidas en territorio de la Antigua Yugoslavia desde 1991 (ICTY o el "Tribunal") con el "poder de juzgar a los responsables de graves violaciones al Derecho Internacional Humanitario cometidas en territorio de la Antigua Yugoslavia desde 1991". Con arreglo al estatuto del Tribunal Internacional, este tiene autoridad para procesar a aquellos individuos que hayan cometido, entre otras cosas: (1) graves violaciones a los Convenios de Ginebra de 1999, (2) violaciones a las costumbres de guerra, (3) genocidio y (4) crimenes de lesa la humanidad. El estatuto del Tribunal considera especificamente la violacion como un crimen de lesa humanidad cuando se comete dentro de un conflicto armado y es perpetrado contra la poblacion civil. En su informe sobre las bases especificas de jurisdiccion del Tribunal, el Secretario General establecio que los crimenes de lesa humanidad incluyen "tortura o violacion cometidas como parte de un ataque difundido o sistematico contra cualquier poblacion civil por motivos nacionales, politicos, etnicos, raciales o religiosos". Asimismo, declaro especificamente que "en el conflicto dentro del territorio de la Antigua Yugoslavia, dichos actos inhumanos han tomado la forma de la llamada "limpieza etnica", violacion extendida y sistematica, y otras formas de agresion sexual, incluida la prostitucion forzada" (116). Por consiguiente, en este Tribunal la violacion y la agresion sexual fueron por primera vez juzgadas como violaciones graves del Derecho Internacional Humanitario (117).

Desde su creacion en 1993, el Tribunal ha investigado y procesado extremas formas de crueldad y brutalidad humanas, algunas de ellas de naturaleza sexual. La forma como el Tribunal ha caracterizado la violencia sexual, asi como las disposiciones particulares de la Ley Internacional de Derechos Humanos que ha invocado para procesar la violencia sexual, han evolucionado de manera interesante durante este periodo. Los cambios a este respecto ocurridos en el seno del Tribunal reflejan un enfoque cada vez mas sofisticado del papel que puede jugar el sexo en la degradacion, la humillacion, la tortura, y el profundo sufrimiento experimentado por las victimas de esta horrible guerra.

En mayo de 1992, se dice que las fuerzas serbias hicieron una redada y enviaron al Campo de Prisioneros de Omarska cerca de 3.000 musulmanes y croatas, en particular intelectuales, profesionales y lideres politicos. De estos prisioneros, aproximadamente 40 eran mujeres. Las condiciones en Omarska eran horribles y los soldados sometian a muchos civiles "dentro y fuera de los campos a campanas de terror que incluian asesinatos, torturas, agresiones sexuales y otros abusos fisicos y psicologicos". En febrero de 1995, el Fiscal del Tribunal presento dos acusaciones separadas, la de Meakic y la de Tadic, en conexion con atrocidades cometidas por las fuerzas serbias contra los musulmanes croatas en Omarska. Ambas acusaciones comunmente denominadas "las acusaciones de Omarska", contienen denuncias de violencia sexual--en el caso de Meakic principalmente por parte de hombres contra mujeres y en el caso de Tadic por parte de hombres tanto contra mujeres como contra hombres (118). Las denuncias de violacion y violencia sexual en ambos casos son absolutamente horripilantes y, sin embargo, como fue tipico en las acusaciones presentadas previamente ante ese Tribunal, el trato juridico de los fiscales de estas atrocidades diferia dependiendo del sexo de la victima.

En el caso de Meakic, el fiscal acuso a los soldados serbios de un numero de violaciones del Derecho Internacional Humanitario. Dentro de los cargos proferidos entre mayo y diciembre de 1992 aparecian violaciones repetidas por parte de soldados serbios a prisioneras en Omarska. Las mujeres croatas eran forzadas a salir de sus camas en la noche, llevadas a un cuarto en la planta baja, lanzadas sobre una mesa o en el piso y violadas repetidamente noche tras noche (119). Las jovenes entre los 12 y 19 anos eran las mas vulnerables. Un prisionero con entrenamiento medico asignado a tratar y a aconsejar a muchas de estas victimas de violacion atestiguo ante el Tribunal:
   El simple acto de violar, en mi opinion--hable con
   estas personas y observe sus reacciones--tuvo un
   efecto terrible en ellas. Quizas podian explicarse a
   si mismas cuando alguien les robaba algo o incluso
   las golpeaba, o cuando habia asesinatos. De alguna
   forma lo aceptaban, pero cuando empezaron las violaciones
   perdieron toda esperanza. Hasta ese momento
   guardaban la esperanza de que la guerra terminaria,
   de que todo se calmaria. Cuando empezaron las violaciones,
   todos perdieron la esperanza, todos en el
   campo, hombres y mujeres. El miedo era horrible (120).


Por esa conducta el Fiscal acuso a los soldados serbios argumentando, entre otros cargos, violaciones graves a la Convencion de Ginebra de 1949 bajo el Articulo 2(c) del Estatuto del Tribunal (causar intencionalmente gran sufrimiento o graves lesiones corporales o atentar contra la salud), violaciones de las leyes o costumbres de guerra segun el Articulo 3 del Estatuto del Tribunal y crimenes de lesa humanidad segun el Articulo 5(g) (violacion). Cabe contrastar esta construccion de la naturaleza de la lesion con los cargos presentados en conexion con la tortura de hombres en el Campo de Omarska. De acuerdo con la acusacion, los soldados serbios golpearon fatalmente a los prisioneros hombres por utilizar expresiones musulmanas, los desnudaron, les golpearon los testiculos y las costillas hasta dejarlos inconscientes. Igualmente, obligaron a otros prisioneros a tomar agua de los charcos, como animales, y luego les descargaron un extintor de incendios en la boca. Como los procesos involucraban a victimas mujeres, el Fiscal acuso a los soldados de violaciones graves segun el Articulo 2(c) (causar intencionalmente gran sufrimiento, serias lesiones en el cuerpo o atentados contra la salud), violaciones de la ley o costumbres de guerra bajo el Articulo 3. Pero en lugar de acusar de violacion del Articulo 5(g) (violacion), el Fiscal alego crimen de lesa humanidad por "otros actos inhumanos" en virtud del Articulo 5(i) (121).

Por consiguiente, en el caso de las mujeres prisioneras la tortura y la humillacion por violacion se procesaron por "causar intencionalmente gran sufrimiento o lesiones severas en el cuerpo o la salud", mientras que la tortura y la humillacion inflingidas a los hombres, cuando involucraban los genitales, fueron procesadas por "causar intencionalmente gran sufrimiento o lesiones severas al cuerpo o la salud" y con la categoria residual para "otros actos inhumanos". Esta diferencia se ejemplifica aun mas en el caso Tadic.

El juicio Tadic se relaciona con las atrocidades cometidas y ampliamente divulgadas contra croatas musulmanes en Omarska. Como en el juicio de Meakic, el de Tadic incluye cargos de violencia sexual y no sexual contra presos civiles en el campo. Como en el caso de Meakic, en las acusaciones relacionadas con la violacion de una mujer "F" en Omarska, al acusado se le imputaron cargos de crimen de lesa humanidad en virtud del Articulo 5(g) (violacion) del Estatuto del Tribunal (122). No obstante, los cargos asociados a la violencia sexual contra hombres ejemplifican un enfoque diferente. El tribunal encontro que los acusados golpearon a un prisionero llamado Harambasic, despues de lo cual obligaron a otros dos a lamerle el trasero, a practicarle felacion y a morderle los testiculos. El tribunal lo establece asi:
   Mientras tanto un grupo de hombres uniformados se
   encontraba alrededor del foso de inspeccion observando
   y gritando que mordieran mas fuerte (...) el
   testigo H fue amenazado con un cuchillo, mientras
   le decian que le sacarian los ojos si no mantenia
   la boca de Fikret Harambasic cerrada para
   impedirle gritar; luego G fue obligado a recostarse
   entre las piernas desnudas de Fikret Harambasic
   mientras este luchaba, y a golpear y morder sus genitales.
   Luego, G mordio y arranco uno de los testiculos
   de Fikert Harambasic y lo escupio, despues
   de los cual le dijeron que se podia ir (...) Desde
   entonces no se ha sabido nada de Harambasic (123).


Por esta conducta, el Fiscal acuso a Tadic de grave violacion del Articulo 2(b) (tortura y trato inhumano), violacion de las leyes o costumbres de guerra en virtud del Articulo 3 (tratamiento cruel) y crimen de lesa humanidad, en virtud del Articulo 5(i) (otros actos inhumanos) del Estatuto del Tribunal. Si bien el juez encargado del juicio se refirio a la conducta anteriormente descrita como agresion sexual y mutilacion sexual, Tadic no fue acusado de violar el Articulo 5(g) del estatuto (violacion) aunque la conducta incluia felacion forzada y otras violencias sexuales (124).

Cinco meses despues de dictar sentencia en los casos Meakic y Tadic, el Tribunal dicto otras cinco sentencias, tres de las cuales contenian cargos de violencia sexual (125). Estas acusaciones evidencian una evolucion en la forma como la Fiscalia redacto sus cargos, asi como un cambio sustancial en la forma en que se juzgan las atrocidades que involucran violacion, sexo forzado y otras clases de tortura relacionadas con el sexo. Estos cambios representan, en mi opinion, las formas complejas en que se utilizo el sexo en la tortura, la humillacion y el trato inhumano tanto de hombres como de mujeres en la guerra en la Antigua Yugoslavia. Mas aun, el enfoque utilizado hoy en dia por la Fiscalia en lo que se refiere a violencia sexual, disenado en gran parte con base en el trabajo de Patricia Sellers, asesora del Tribunal para asuntos de genero (126), ofrece un modelo util como alternativa a las formas mas esenciales y estaticas, en las cuales la Ley Penal de Nueva York, por ejemplo, categoriza ciertos comportamientos como crimenes sexuales.

Si bien las atrocidades representan una parte significativa de la lista de casos del Fiscal, estas no son procesadas como delitos sexuales per se, sino como el actus reus de otros crimenes; por ejemplo crimenes de lesa humanidad, infracciones graves, genocidio o violacion de las leyes y costumbres de guerra. Esta forma de juzgar dichos crimenes, junto con las Reglas de Procedimiento y Evidencia del Tribunal que reflejan sensibilidad hacia los asuntos de caracter unico surgidas en el marco de los juicios por violencia sexual (127), acarrea una estructura juridica que reconoce de inmediato la forma como opera el sexo en tanto "punto de transferencia especialmente denso en lo que se refiere a las relaciones de poder" (128), sin sobresexualizar la violacion ni otras formas de violencia sexual.

En las acusaciones formales emitidas en julio de 1995, la Fiscalia adopto por primera vez el uso de titulos dentro de los cuales se organizaron varios cargos, tales como "Genocidio", "Asesinato de [X]", "Tortura a [Y], "Golpes a [Z] y "Agresion Sexual" (129). Estos titulos no solo representan un cambio en la forma, sino tambien una evolucion en la manera sustancial en que el Tribunal proceso la violencia sexual. En el caso de Brcko, por ejemplo, se acusa a Rango Cesic de haber forzado a dos hermanos, apuntandoles con un arma, "a golpearse mutuamente y realizar actos sexuales entre si en presencia de otros, causandoles honda humillacion y degradacion". Por esta conducta, el fiscal dicto contra Cesic cargos de violacion del Articulo 2(b) (trato inhumano), del Articulo 3 (trato humillante y degradante) y del Articulo 5(g) (violacion, incluidas otras formas de agresion sexual) del Estatuto del Tribunal (130). Cabe resaltar la introduccion de dos cambios importantes en esta acusacion. En primer lugar, la interpretacion del termino "Crimenes de Lesa Humanidad", tal como se establece en el Articulo 5(g), incluyo por primera vez no solo la violacion sino "otras formas de agresion sexual". En segundo lugar, se determino que la agresion sexual de un hombre por parte de otro hombre constituye una agresion sexual segun el significado del Articulo 5(g), y no un acto inhumano generalizado como se establece en el Articulo 5(i) (131).

En una acusacion aparte emitida formalmente en julio de 1995, en conexion con atrocidades cometidas en la ciudad de Bosanski Samac, soldados serbios fueron acusados de forzar a dos prisioneros hombres "a realizar actos sexuales entre si en presencia de otros presos y guardias". Por estas acusaciones el Tribunal alego las mismas violaciones del Derecho Internacional Humanitario que en el caso de Brcko: crimenes de lesa humanidad, conforme al Articulo 5(g) (violacion, incluidas otras formas de agresion sexual), entre otras (132).

En dos acusaciones formales emitidas en 1996, el Fiscal desarrollo un enfoque aun mas refinado al juicio de las conductas, que incluyeran cierto grado de violencia sexual. Continuando con el uso de encabezados en las acusaciones, en marzo de 1996 el Fiscal profirio acusaciones en conexion con atrocidades cometidas en un campo en el pueblo de Celebici (133). Segun una de estas, Hazim Delic, el comandante del campo Celebici, forzo repetidamente a una mujer a tener relaciones sexuales, en ocasiones en publico y otras veces con mas de un violador. Segun otra acusacion, este habria violado a una prisionera durante su primer interrogatorio y luego en repetidas ocasiones durante las seis semanas siguientes. Por estos actos Delic fue acusado de grave violacion del Articulo 2(b) (tortura) y de violaciones de las leyes y costumbres de guerra segun el Articulo (3) (tortura y trato cruel). Esta fue la primera vez que el Fiscal del ICTY caracterizo la violencia sexual contra un hombre o una mujer como tortura y no como violacion (134).

De otra parte, el Tribunal dicto una acusacion en junio de 1996, en la cual los cargos principales fueron violacion, esclavizacion sexual y otras formas de agresion sexual. En la acusacion Foca, el Tribunal describio como, entre abril y julio de 1992, soldados detuvieron a mujeres jovenes y adultas musulmanas en la ciudad de Foca, en casas, campos de atletismo, la escuela local, centros de detencion, apartamentos y casas. Tanto en forma individual como en grupos, los soldados serbios sistematicamente violaron, torturaron y humillaron a estas mujeres (135). En varias ocasiones los soldados les dijeron, mientras las violaban, que tendrian hijos serbios y, en un caso, que su cuerpo "seria encontrado en cinco paises distintos si le decia a alguien que el la habia violado". De otra parte, la acusacion describe como muchas mujeres musulmanas fueron esclavizadas en casas y apartamentos convertidos en "campos de violacion" (136), y fueron sometidas a violacion y a otras agresiones sexuales en forma repetida. Estas mujeres tambien eran obligadas a realizar tareas domesticas, como cocinar, lavar la ropa y hacer la limpieza, y eran vendidas y compradas por los mismos soldados serbios y los montenegrinos.

El Fiscal acuso a ocho serbios por estos delitos. En los casos en los que las mujeres fueron presuntamente violadas y torturadas individualmente y no en los "campos de violacion", el fiscal clasifico los cargos bajo el encabezado de "Tortura y violacion" y acuso a los perpetradores de grave violacion del Articulo 2 (b) (tortura), violaciones de las leyes o costumbres de guerra de conformidad con el Articulo 3 (tortura) y crimenes de lesa humanidad de conformidad con el Articulo 5 (f) (tortura) y 5 (g) (violacion). Los cargos de violacion, sin cargos adicionales de violencia o amenaza de violencia, como cortar o morder, fueron clasificados bajo el encabezado de "Violacion" y a los acusados se les imputaron unicamente cargos de crimen de lesa humanidad de conformidad con el Articulo 5 (g) (violacion), mas no de infraccion grave (tortura). Por ultimo, las acusaciones relativas a los "campos de violacion" figuraron bajo el encabezado "Esclavizacion y violacion" y el fiscal imputo a los acusados cargos de crimenes de lesa humanidad conforme al Articulo 5 (c) (esclavizacion) y 5 (g) (violacion), infraccion grave bajo el Articulo 2 (b) (trato inhumano) y violacion de las leyes y costumbres de guerra bajo el Articulo 3 (atentado a la dignidad personal). Razon por la cual lo curioso es que esta conducta no haya sido caracterizada como tortura. Igualmente sorprendente es la decision del Fiscal en el caso Foca de abandonar las descripciones de actos imputados bajo el Articulo 5 (g) como "violacion, incluidas otras formas de agresion sexual".

Por ultimo, en la Acusacion Kovacevic, el Fiscal imputo a dos oficiales serbios cargos por Genocidio en conexion con la tortura de hombres y mujeres musulmanes en la ciudades de Prijedor y Banja Luka (137). Si bien la acusacion cita la violacion y tortura de mujeres y ninas por parte de subordinados de los acusados, a aquellos no se les imputaron cargos de violacion conforme al Articulo 5(g), sino de genocidio conforme a los Articulos 4 y 7. La acusacion fue enmendada posteriormente para incluir contra ellos cargos de crimenes de lesa humanidad, violaciones de las leyes y costumbres de guerra e infracciones graves. En este caso, las violaciones y otras formas de agresion sexual constituyeron actos de genocidio, como ya se menciono, mas no una violacion sustancial del Derecho Internacional Humanitario.

Por lo tanto, la forma como la fiscalia del ICTY ha enmarcado la violencia sexual se ha modificado con el tiempo. Al comienzo, el Fiscal interpreto la violencia sexual como equivalente a infraccion grave, violacion de las leyes y costumbres de guerra y crimen de lesa humanidad. No obstante, la violencia sufrida por las mujeres se alego como violacion segun lo dispuesto en el Estatuto bajo "Crimenes de lesa humanidad", mientras que la violencia sexual sufrida por los hombres fue juzgada con base en disposiciones relativas a otros actos inhumanos. Mas tarde, la violacion, un delito especificamente contemplado en el Estatuto como un "Crimen de lesa humanidad", se interpreto ampliamente como agresion sexual, "un 'termino abarcante' que se refiere a (...) penetracion sexual forzada, agresion indecente, prostitucion forzada, mutilacion sexual, fecundacion forzada y maternidad forzada" (138). En consecuencia, actualmente los cargos que se formulan haciendo referencia al Articulo 5(g) se describen frecuentemente como "violacion, incluidas otras formas de agresion sexual". Este termino ampliado se ha aplicado a la violacion tanto de mujeres como de hombres forzados a realizar actos sexuales, ya sea coito forzado o felacion forzada.

Mas aun, el Fiscal del ICTY ha llegado a considerar la violencia sexual no solo como agresion sexual segun el Articulo 5(g), sino, ademas, como una forma de tortura y genocidio -ya sea que se cometa contra hombres o contra mujeres. "Esto se hace enjuiciando las agresiones sexuales no como delitos enumerados como tales (como en el Articulo 5(g)), sino como elementos, usualmente el actus reus de los delitos" (139). Por consiguiente, tomando prestada la definicion de otras convenciones sobre tortura, el Fiscal del ICTY define fundamentalmente la tortura como "todo acto mediante el cual se causa a una persona dolor o sufrimiento severo, ya sea fisico o mental, con el proposito de (...) castigarla por un acto que esta o un tercero haya cometido o se sospeche haya cometido, o intimidarla o coaccionarla a ella o a un tercero, o por cualquier razon basada en discriminacion de cualquier indole" (140).

Por consiguiente, la agresion sexual es vista como un elemento del delito de tortura--como un acto por medio del cual se causan dolor y sufrimiento severos a una persona por un motivo prohibido. Esta vision es equivalente a la del Relator Especial de la ONU sobre tortura, quien definio la violacion como "una forma especialmente traumatica de tortura" (141). En consecuencia, la evidencia de violacion u otras agresiones sexuales "cumple solo parcialmente con los elementos de tortura (...) los cuales a su vez cumplen solo parcialmente con los elementos exigidos para establecer una infraccion grave" (142). La evolucion de la forma como el ICTY ha procesado la violencia sexual culmino en dos sentencias dictadas por la Sala de Juicios del Tribunal en casos que involucran cargos de violacion y otras formas de agresion sexual. En el caso Celebici, tres oficiales militares, dos musulmanes y un croata, fueron condenados por cometer crimenes de guerra, incluida la violacion de prisioneras, poner cuerdas de mechas encendidas alrededor de los genitales de los prisioneros hombres y forzar a dos hermanos a practicar felacion entre si. En el caso Furundzija, la Sala de Juicios condeno al acusado por participar e incitar a un soldado bajo su mando a violar y agredir sexualmente a una prisionera, mientras Furundzija miraba la escena (143).

En ambos casos, los jueces se aseguraron de discutir a fondo la forma como las agresiones sexuales, incluida la violacion, se usaron como modalidad de tortura. Para alegar tortura, el fiscal debe demostrar que se causo deliberadamente gran dolor o sufrimiento fisico o psicologico con un proposito prohibido. De acuerdo con el panel del caso Celebici "es dificil concebir circunstancias en las cuales la violacion (...) no implique de alguna manera castigo, coercion, discriminacion o intimidacion" (144). Con respecto a las agresiones sexuales especificas imputadas a los acusados, el panel concluyo que "la violencia sufrida por [una prisionera] en forma de violacion, le fue inflingida por Delic por el hecho de ser mujer. Esto representa una forma de discriminacion que constituye un proposito prohibido en el delito de tortura" (145). En forma similar, el panel de Furundzija concluyo que el fiscal habia probado que la violacion de la prisionera era una forma de tortura, porque se le habia causado esa forma de sufrimiento fisico y psicologico con el objeto de forzarla a suministrar informacion durante un interrogatorio. Cabe anotar que el hombre que violo a la victima en el caso Furundzija le habia advertido a otro soldado "no golpearla pues el tenia 'otros metodos' para las mujeres, los cuales puso en practica" (146). Por consiguiente, el panel de Furundzija pudo concluir que las violaciones y otras agresiones sexuales causadas a las mujeres prisioneras fueron perpetradas con fines discriminatorios, asi como tambien con el proposito de extraer informacion.

Este cambio que consiste en tratar la violencia sexual como forma de tortura, incluida la violacion, a la luz del Articulo 2(b) relativo a infracciones graves es una posicion que la profesora Rhonda Copelon ha urgido para que la Fiscalia la adopte, tanto directamente a traves de correspondencia, como indirectamente en sus publicaciones academicas. Su logica para hacerlo se basa en tres elementos. En primer lugar, Copelon argumenta que es mas adecuado clasificar la violacion y otras agresiones sexuales como infraccion grave debido a que "a la luz de los Convenios de Ginebra, los crimenes de guerra mas graves son denominados 'infracciones graves'". En segundo lugar, para probar que se ha cometido una infraccion grave no es necesario demostrar que la conducta fue sistematica o que se llevo a cabo a escala masiva; "un acto de violacion es castigable", asi como un acto de asesinato o tortura lo seria. Por ultimo, a los crimenes clasificados como "Infracciones graves" se les confiere jurisdiccion universal, lo cual quiere decir que pueden ser juzgados ante un tribunal internacional (147). Por lo tanto, Copelon y otros urgen a la Fiscalia a procesar la violacion y otros crimenes sexuales como formas de tortura, con el objeto de eliminar toda ambiguedad en cuanto a la gravedad de la agresion (148). El Fiscal y la Sala de Juicios adoptaron esta estrategia no como un tema de enmienda del Estatuto, sino como un elemento de interpretacion: hoy en dia, la Sala de Juicios, en su interpretacion de las disposiciones sobre infraccion grave contenidas en el Articulo 2(b) relativas especificamente a tortura, incluye la violacion de mujeres en el Valle del Rio Lasva y en Celebici.

De hecho, lo que ha ideado el Fiscal del ICTY es una estrategia para evaluar en cada caso el papel que juega la violencia en el contexto de las violaciones del Derecho Internacional Humanitario, en la medida en que "horroriza la conciencia de la humanidad a tal punto que produce un efecto internacional" (149). En lugar de fundamentar sus argumentos en leyes especiales que aislan la violacion y/o la agresion sexual como un tipo privilegiado de lesion, el Fiscal y los jueces del Tribunal decidieron adaptar la construccion de estos crimenes a los efectos de la violencia sexual en la destruccion mental de la persona o las personas. Cuando la violencia sexual tiene lugar a escala masiva o es objeto de politicas orquestadas, es debidamente juzgada como crimen de lesa humanidad, lo cual exige que las acciones del acusado hagan parte de un ataque generalizado y sistematico contra la poblacion civil (150). Cuando opera como parte de una campana para destruir a un grupo nacional, etnico, racial o religioso, debe ser enjuiciado como genocidio (151). Sin embargo, como observa la Juez del ICTY, Elizabeth Odio Benito, "seria dificil recopilar suficiente evidencia para llevar a juicio a personas individualmente responsables de (...) crimenes de lesa humanidad o genocidio" (152). Es asi como el Tribunal puede y debe invocar las disposiciones del Estatuto relativas a infracciones graves y violaciones de las leyes y costumbres de guerra en casos que involucran tambien violencia sexual.

Todas estas formulaciones son claramente preferibles al manejo de la violacion como un botin de guerra, como un delito de pasion o lujuria, o como un delito contra el honor, el pudor o la dignidad, que le dio el Derecho Internacional Humanitario en el pasado (153). Si bien es cierto que el sexo y otras formas de violencia sexual se practicaron sistematicamente en la Antigua Yugoslavia como parte de una campana de persecucion de caracter etnico y religioso (154), tambien se realizaron como parte de una campana sistematica de persecucion por razones de genero. El Derecho Internacional Humanitario ha empezado a reconocer la trascendencia de la persecucion por razones de genero en la medida en que la violacion ha sido tratada como una forma de discriminacion sexual en el contexto de los juicios por tortura. La construccion de la violacion como tortura, por parte de la Sala de Juicios del ICTY, constituye un paso enorme que va mas alla de la vision segun la cual "la tortura y otras agresiones sexuales se han definido con frecuencia como 'privadas', excluyendo, asi, la posibilidad de que estos delitos sean castigados a la luz del derecho nacional o internacional (155).

La misma interpretacion debe plantearse con respecto al significado de los Crimenes de Lesa Humanidad: "En Bosnia, las mujeres victimas y sobrevivientes estan siendo sometidas a crimenes de lesa humanidad tanto por razones de etnia y religion, como de genero. Es crucial reconocer ambos y admitir que la interseccion entre violencia etnica y de genero tiene caracteristicas propias" (156). Por consiguiente, la persecucion por razones de genero debe reconocerse como una clase particular de crimenes de lesa humanidad. No obstante, es importante aclarar que hacerlo es una estrategia interpretativa muy diferente a centrarse en el papel del sexo en la guerra.

El ICTY trato por primera vez la violencia sexual como una infraccion seria, con frecuencia grave, del Derecho Internacional Humanitario, evitando al mismo tiempo cometer el error de tipificar esencialmente la conducta sexual como un tipo especial de lesion que merece ser "protegida, rodeada, sujeta a" (157) una respuesta legal especial. Las Reglas de Procedimiento y Evidencia del Tribunal reflejan sensibilidad hacia las particularidades de la violencia sexual fundamentada en la verificacion del testimonio de las victimas sobre la agresion sexual, a la evidencia de conducta sexual anterior y a la complejidad de la nocion de consentimiento (158). De hecho, la Sala de Juicios baso la condena en el caso Celebici en el testimonio no corroborado de la victima de violacion. Por lo tanto, si bien es probable que este Tribunal reconozca que en los casos de violencia sexual el sexo fue usado como arma de guerra, evita al mismo tiempo muchas de las preocupaciones de Foucault con respecto a las formas como el sexo esta inscrito legalmente en el cuerpo. Al mismo tiempo, este metodo de enjuiciamiento es sensible a los significados particulares de la violencia sexual para aquellas personas que la han sufrido, asi como para la cultura en general en la Antigua Yugoslavia.

CONCLUSION

Es claro que todas las culturas 'sexualizan' diferentes partes del cuerpo y distintos comportamientos en formas muy variadas. En cierto sentido, insto a que hagamos una sociologia inversa de lo erotico. Mas que estudiar la forma como los dedos de las manos o de los pies, los labios, las orejas, los penes, las vaginas o los anos son erotizados por las diferentes culturas, me preocupa la forma como las partes del cuerpo y las practicas, una vez 'sexualizadas', no pueden escapar a un proceso de significacion, segun el cual el contacto con dichas partes del cuerpo y el poner en acto dichas practicas fuera algo siempre y exclusivamente sexual. En ese sentido, quisiera cuestionar si lo sexual es una lente de analisis satisfactoria para entender el significado de ciertas practicas interpersonales tales como el acoso sexual, las practicas seminales en Melanesia, la agresion contra Abner Louima o la violencia sexual en la Antigua Yugoslavia.

En el caso Tadic, el Tribunal encontro que Suada Ramica, una mujer musulmana con tres o cuatro meses de embarazo, resultado de la violacion por parte de un soldado serbio en un campo de prisioneros, fue "llevada a la estacion de policia de Prijedor por un policia serbio que ella habia conocido en el trabajo. Camino a la estacion de policia, el le hablo en forma vulgar, usando terminos etnicamente peyorativos, y le dijo que todos los musulmanes debian morir porque "no quieren ser controlados por las autoridades serbias". Cuando la mujer llego a la estacion de policia, vio a dos hombres musulmanes que conocia, cubiertos de sangre. Fue llevada a una celda de la prision que estaba llena de sangre y (...) fue violada de nuevo y golpeada" (159). Esta evidencia apoya un hallazgo del Tribunal, segun el cual Tadic seria culpable de persecucion religiosa: un crimen de lesa humanidad. Esta evidencia suena parecida al relato de Abner Louima sobre la conducta y los comentarios de los oficiales de policia que lo agredieron verbal y fisicamente en la noche del 19 de agosto de 1997. Recordemos que se acusa a los oficiales de haber dicho:
   Ustedes, niggers, tienen que aprender a respetar
   a los oficiales de policia". El otro dijo: "Si grita o
   hace ruido, lo mato". Luego uno de ellos me sostuvo
   mientras el otro me metia [el mango de madera] de
   la chupa por detras. Luego la saco y me la metio
   en la boca, rompiendome los dientes, y dijo: "Esa es
   tu m.... a, nigger". Mas tarde, cuando llamaron a
   una ambulancia, el policia me dijo: "Si se atreve a
   decirle a alguien, los mato a usted y a su familia (160).


Si lo que experimento Sauda Ramic fue violencia sexual al servicio de la persecucion religiosa, sin lugar a dudas lo que sufrio Abner Louima fue violencia sexual como una forma de persecucion racial. En ambos casos, las victimas sufrieron tambien una forma de violencia motivada por genero. Esperamos que algun dia el Derecho Internacional Humanitario reconozca los crimenes basados en el genero en el mismo nivel que los crimenes de naturaleza racial, religiosa, etnica o politica. No obstante, en cualquiera de los dos casos seria un error reducir las atrocidades sufridas por las victimas al hecho de que eran de caracter sexual. Asi mismo, cuando los observadores se oponen a las practicas seminales ritualizadas de los sambia, porque equivalen a relaciones sexuales intergeneracionales, perdemos de vista el poder que tienen estas practicas para ensenar a los ninos importantes lecciones de genero. Es crucial, en todos estos casos, mantener una vision clara de como se utiliza el sexo para construir hombres, masculinidad y naciones, y para destruir mujeres, hombres y pueblos.

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ARTICULOS DE PRENSA

1. "2 New York Officers Get New Charge in Haitian's Beating". Boston Globe. 9 de septiembre de 1997.

2. "Cop Surrenders on Sexual Brutality Charges". San Diego Union Tribune. 14 de agosto de 1997.

3. "New York Officer Surrenders on Sexual Assault on Immigrant". Los Angeles Times. 14 de agosto de 1997.

4. "Rape Becomes a Weapon of War". New York Times. 10 de enero de 1993.

5. "The Blue Wall, police Brutality and Police Silence". Nightline, ABC. 22 de agosto de 1997.

6. Baillou, C. "Angry Haitians March at the 70th Precinct in Brooklyn". New York Amsterdam News. 27 de agosto de 1997.

7. Baillou, C. "Marchers Blast Police Barbarism at City Hall". New York Amsterdam News. 10 de septiembre de 1997.

8. Browne, J.Z. "Police Sodomize Suspect: The Tale of Torture at 70th Precinct." New York Amsterdam News. 20 de agosto de 1997.

9. Caldwell, E. "Police Sodomy in Queens: The Column the Daily News Killed". New York Amsterdam News. 27 de agosto de 1997.

10. Drakulic, S. "Rape after Rape after Rape". New York Times. 13 de diciembre de 1992.

11. Firestone, D. "Giuliani's Quandary: Mayor Who Linked Name to Police success is now facing a Very Ugly Police Failure." New York Times. 15 de agosto de 1997.

12. Fitten, K.F. "County Officer Faces Charges of Misconduct". Seattle Times. 24 de octubre de 1998.

13. Goldstein, R. & Pierre, J.J. "Day of Outrage". Village Voice. 9 de septiembre de 1997.

14. Gonzalez, C. & Hutchinson, B. "Sharpton Promises He'll Defend Louima". New York Daily News. 19 de enero de 1998.

15. Goozner, M. "NYC Cut in Crime Has a Brutish Side". Chicago Tribune. 16 de agosto de 1997.

16. Kocieniewski, D. "Injured Man Says Brooklyn Officers Tortured Him in Custody". New York Times. 13 de agosto de 1997.

17. McAlary, M. "The Frightful Whisperings from a Coney Island Hospital Bed". New York Daily News. 13 de agosto de 1997.

18. McAlary, M. "Victim and City Deeply Scarred". New York Daily News. 14 de agosto de 1997.

19. McAlary, M. "Home Sweet Heartache: Love Alone Won't Aid Louima in Brooklyn". New York Daily News. 10 de octubre de 1997.

20. O'Kane, M. "Bosnia Crisis: Forgotten Women of Serb Rape Camps". Guardian. 19 de diciembre de 1992.

21. Post, T. (1993). "A Pattern of Rape". Newsweek, No. 32.

22. Pryce, V. K. "A Week of Outrage, Pain and Celebration". New York Amsterdam News. 10 de septiembre de 1997.

23. Randolph, E. "In Police Abuse Case, Giuliani's Balance Tested". Los Angeles Times. 16 de agosto de 1997.

24. Sullivan, J. "New Charges Field in Police Brutality Case". New York Times. 22 de agosto de 1997.

(1) La Bienaventurada Virgen Maria, segun se dice, se aparece todo el tiempo en Queens, Nueva York. De hecho, hay incluso anuncios en el metro donde aparece un numero telefonico al que se puede llamar por solo US$1,50 el minuto para recibir informacion sobre las apariciones mas recientes de la BVM. Yo siempre me he preguntado por que en Queens y no en otro lugar. Carol Rose respondio recientemente a esta pregunta: "Por la cantidad de catolicos que viven alli, por supuesto".

(2) Michel Foucault, Language, Counter-Memory, Practice: Selected Essays and Interviews, ed. Donald E. Bouchard, trad. Donald F. Bouchard y Sherry Simon (Ithaca, N.Y: Cornell University Press, 1977), 148.

(3) Michel Foucault, The History of Sexuality, trad. Robert Hurley (New York: Vintage Books, 1990), 103.

(4) David Herbert Donald, Lincoln (New York: Touchstone, 1995), 389.

(5) Eve Kosofsky Sedgwick, Between Men: English Literature and Male Homosocial Desire (New York: Columbia University Press, 1985), 6.

(6) Ver Katherine M. Franke, "What's Wrong with Sexual Harassment?" Stanford Law Review 49 (1997): 691, 730-47, 762-72.

(7) Ver, por ejemplo, F. E. Williams, Papuans of the Trans-Fly (Oxford: The Clarendon Press, 1936), 158; Gilbert H. Herdt, Guardians of the Flutes (Nueva York: McGraw-Hill, 1981): (I); Gilbert H. Herdt, "Ritualized Homosexual in the Male Cults of Melanesia, 1862-1983: An Introduction", en Ritualized Homosexuality in Melanesia, ed. Gilbert H. Herdt (Berkeley: University of California Press, 1984); Gerald W. Creed, "Sexual Subordination: Institutionalized Homosexuality and Social Control in Melanesia", Ethnology 23 (1984): 157, 158. Herdt se pregunta, por ejemplo, "?por que una sociedad de viriles guerreros cree que un nino debe ser inseminado oralmente para hacerse masculino? ?Que ocurre cuando esta conviccion se ejecuta a traves de practicas homosexuales ritualizadas prolongadas?".

(8) Ver Merrill Goozner, "NYC Cut in Crime Has a Brutish Side", Chicago Tribune 16 de agosto 1997.

(9) Michel Foucault, Politics, Philosophy, Culture: Interviews and Other Writings 1977-1984, ed. Lawrence D. Kritzman, trad. Alan Sheridan et al. (New York: Routledge, 1988), 200.

(10) Vikki Bell, "Beyond the 'Thorny Question': Feminism, Foucault and the Desexualization of Rape", International Journal of the Sociology of Law 19 (1991): 83, 89.

(11) Foucault, The History of Sexuality 105.

(12) Herdt utiliza el nombre "sambia" como seudonimo del verdadero nombre de la tribu para "proteger las identidades de quienes depositaron su confianza en el y para salvaguardar los cultos rituales de la comunidad, que siguen siendo una forma de vida reservada en el sentido estricto de la palabra. Los hombres sambia estipulan explicitamente que ningun fragmento de su documento original debe divulgarse dentro de Papua, Nueva Guinea" (Guardians of the Flutes, xvi).

(13) Ibid., 204-5, 223. Herdt resumio las creencias sambias de la siguiente manera: "Se cree que la feminidad es inherente al desarrollo de la nina por su continua asociacion con la madre. La masculinidad, por el contrario, no es un resultado intrinseco de la condicion de ser varon; es un logro diferente al que se deriva de tener organos sexuales masculinos. La madurez reproductiva masculina debe ser inducida artificialmente, mediante la practica estricta de tecnicas rituales" (160).

(14) Ibid., 224. Herdt observa que la practica de tragar canas fue abandonada hacia 1964 por considerarse demasiado dolorosa (223 n. 29).

(15) Ibid., 224-26, 262-65.

(16) Los "ritos de ingestion" incluyen la practica de tragar y absorber sustancias que se creen esenciales para lograr el crecimiento masculino (ibid., 227, 232, 234, 236, 252); ver tambien 281-82, teniendo en cuenta que hay una etapa de transicion cuando los ninos que se acercan a la pubertad adoptan un papel activo en la motivacion de los mas pequenos hacia esa misma practica.

(17) Ibid., 233, 252.

(18) Ibid., 3 n. 2: "Es crucial que distingamos desde el comienzo entre identidad y comportamiento homosexual".

(19) Ibid., 2-3, 8.

(20) Ver Herdt, Ritualizad Homosexual Behavior, 2, quien cita algunos estudios melanesios que ignoran las practicas seminales entre personas del mismo sexo.

(21) Ver ibid., 3, reconociendo que desde 1984 "el sexo sigue siendo uno de los temas 'tabu' en antropologia"; Kath Weston, "Lesbian/ Gay Studies in the House of Anthropology", Annual Review of Anthropology 22 (1993): 339: "A lo largo de la primera mitad del siglo, la mayoria de las alusiones por parte de los antropologos al comportamiento homosexual permanecieron tan veladas por su ambiguedad como complicadas en su formulacion, como lo son las referencias a la homosexualidad en el discurso dominante de la sociedad circundante". Herdt atribuyo tres factores adicionales a esta falla: (1) falta de datos; (2) "la tendencia de los escritores a ver el comportamiento homosexual como universalmente desviado, artificial o perverso"; y (3) el uso de autoridades que ven unicamente la heterosexualidad como "normal" (Herdt, Ritualizad Homosexual Behavior, 3).

(22) Ver Gilbert Herdt, "Representations of Homosexuality: An Essay on Cultural Ontology and Historical Comparison, Part II", Journal of the History of Sexuality I (1991): 603, 607, que plantea la reaccion negativa de los misioneros, funcionarios gubernamentales y agentes occidentales blancos respecto del "hombre inseminador de ninos".

(23) Ver ibid., 607-8. Debemos preguntarnos en que forma la obra publicada por Herdt puede haber contribuido precisamente a la extincion de las practicas que documento.

(24) Herdt, Ritualizad Homosexuality in Melanesia (coleccion de articulos acerca de las practicas sexuales entre personas del mismo sexo en distintas sociedades de la region del Pacifico Sur); Gilbert Herdt, ed., Rituals of Manhood: Male Initiation in Papua New Guinea (Berkeley: University of California Press, 1982), analiza los ritos de maduracion de los hombres en Papua, Nueva Guinea; Gilbert Herdt, Same Sex, Different Cultures: Gays and Lesbians across Cultures (Boulder: West-view Press, 1997), 81-88, 112-23.

(25) Deborah A. Elliston, "Erotic Anthropology: 'Ritualized Homosexuality' in Melanesia and Beyond", American Ethnologist 22 (1995): 848.

(26) Ver Herdt, "Representations of Homosexuality", 606-7.

(27) Herdt observa: "Los hombres no solo pasan el tiempo divirtiendose con los iniciados. Los ninos son sus primeros companeros eroticos. Por esta razon, y otros factores de personalidad, en ocasiones los solteros quieren apasionadamente a ciertos chicos en particular" (Guardians of the Flutes, 288).

(28) Ver ibid., 282, 319; Herdt, "Representations of Homosexuality", 611, donde se describe la proteccion y los lazos que pueden entablarse entre hombres solteros y ninos.

(29) Ver Franke, "What's Wrong", 729-47.

(30) Elliston, "Erotic Anthropology", 849.

(31) Ver Herdt, "Representations of Homosexuality", 603: "?Acaso las relaciones de inseminacion de los ninos expresan deseo erotico?" Herdt reconoce y rechaza dos tendencias interpretativas que descartan la naturaleza erotica de la homosexualidad melanesia. Esta primera tendencia trata dichas practicas como "una practica puramente ritual que hace parte de las costumbres" (607).

(32) Creed, "Sexual Subordination", 160.

(33) Ver Herdt, "Representations of Homosexuality", 613: "Es una redundancia necesaria decir que sin excitacion sexual--representada en erecciones por parte del inspirador y entusiasmo subido de tono en el nino inspirado--estas practicas sociales no solo reposarian mas alla de lo erotico sino que, sencillamente, no existirian".

(34) Como lo observa Thorkil Vanggaard, Phallos: A Symbol and Its History in the Male World, trad. Thorki Vanggaard (New York: International University Press, 1972), 102: "Al parecer, las emociones e impulsos diferentes a los eroticos, pueden causar ereccion y actividad genital en los hombres; asi como en el babuino, montar y penetrar para mostrar superioridad, o sentarse en guardia con las patas abiertas y el pene amenazadoramente expuesto muestra una ereccion de un origen asexual(...) posiblemente lo mismo que ocurria con la gente de la Edad de Bronce en Escandinavia - o en el norte de Italia--que equiparaban la potencia falica con el poder del arpon, la espada y el hacha, como puede verse en sus petroglifos".

(35) Ver, por ejemplo, Ron Langevin, Sexual Strands: Understanding and Treating Sexual Anomalies in Men (Hillsdale, N.J.: L. Erlbaum Associates, 1983) 8; Joost Dekker y Walter Everaerd, "Psychological Determinants of Sexual Arousal: A Review", Behavior RES and Therapy 27 (1989): 353, 361.

(36) Alfred C. Kinsey et al., Sexual Behavior in the Human Male (Philadelphia: W.B. Saunders Co., 1948): 164-65.

(37) Dekker y Everaerd, "Psychological Determinants", 361.

(38) Elliston, "Erotic Anthropology" 854

(39) Franke, "What's Wrong", 740

(40) Ver Amy Richlin, The Garden of Priapus: Sexuality and Agression in Roman Humor, ed. Rev. (Oxford: Oxford University Press, 1992), 215, 256.

(41) Ver Vanggaard, Phallos: "'Un castigo persa favorito impuesto a los extranos atrapados en el Harem o Gynaeceum es desnudarlos, y lanzarlos y exponerlos a los abrazos de los novios y de los esclavos negros'" (101, citando a Richard Burton, "Thousand Nights and a Night", Terminal Essay X [1885]: 235).

(42) Como observo Foucault, "la sexualidad no es no es el elemento mas inextricable en las relaciones de poder, pero si un o de los mas instrumentales: util para la mayor cantidad de maniobras y capaz de servir como punto de apoyo, como eje de las mas variadas estrategias" (The History of Sexuality, 103).

(43) Sedwick reconoce que ciertos aspectos de la cultura sambia se ajustan a su "continuum homosocial". Between Men, 7; ver tambien 5.

(44) Un claro ejemplo de esta polarizacion se encuentra en las numerosas segregaciones espaciales que se evidencian en la cultura sambia. El acceso a la "casa club", sitio de muchos de los ritos de masculinizacion, esta prohibido a las mujeres (ver Herdt, Guardians of the Flutes, 74-75). En forma similar, las "cabanas menstruales" de las mujeres son estrictamente evitadas por los hombres (75). Esta segregacion espacial opera en muchas otras areas, incluidos los domicilios y los senderos peatonales (75-76).

(45) Ver ibid., 28-29, 162, 244-45; Herdt, Same Sex, Different Cultures, 113.

(46) Herdt observa que en la cultura sambia "los hombres sostienen que las mujeres los pueden contaminar por el simple hecho de pasar a su lado, tocarlas, o tocar su comida u objetos personales. Durante el periodo menstrual, las mujeres se van de la casa y se retiran a la cabana menstrual, situada cerca del caserio. Los hombres y los iniciados evitan completamente el area de la cabana. Por su parte, las mujeres no deben caminar cerca de la casa club de los hombres ni mirar hacia adentro" (Guardians of the Flutes, 75). Los arreglos domesticos giran igualmente en torno al peligro de la contaminacion de los hombres por parte de las mujeres. Al entrar a una casa, las mujeres deben inmediatamente acuclillarse cerca de la entrada para disminuir asi la posibilidad de transferir sus fluidos contaminantes a los hombres (75-76).

(47) Gilbert Herdt y Robert J. Stoller, Intimate Communications: Erotics and the Study of Culture (New York: Columbia University Press, 1990): 60, 62 y 63. Como dato interesante, se requiere mas semen para procrear a una nina que a un nino.

(48) Ibid., 65, 62

(49) Herdt, "Representations of Homosexuality", 605-6, 607.

(50) Herdt, Same sex, Different Cultures, 121

(51) Elliston, "Erotic Anthropology", 855.

(52) Sedwick postula que "el deseo homosocial masculino" tiene por objeto marcar tanto discriminaciones como paradojas. En primer lugar, "el deseo homosocial es una especie de oximoron. 'Homosocial' es una palabra utilizada ocasionalmente en historia y ciencias sociales, y que describe los lazos sociales entre personas del mismo sexo; es un neologismo, que se forma obviamente por analogia con 'homosexual', y que tambien obviamente debe distinguirse de 'homosexual'. De hecho, se aplica a actividades como 'establecimiento de lazos masculinos', que puede, como en el caso de nuestra sociedad, caracterizarse por intensa homofobia, miedo y odio hacia la homosexualidad. Situar de nuevo lo 'homosocial' en la orbita del 'deseo', de lo potencialmente erotico significa, por ende, hipotetizar la ininterrupcion de una continuidad entre lo homosocial y lo homosexual" (Between men, I).

(53) Nella Larson, "Passing", en Quicksand and Passing, ed. Deborah E. McDowell (New Brunswick, N.J.: Rutgers University Press, 1986) 135, 149-61

(54) Lauren Berlant, "Nacional Brands/Nacional Body: Imitation of Life" en Comparative American Identities: Race, Sex, and Nationality in the Modern Text, ed. Hortense J. Spillers (New York, 1991), 110, 111.

(55) T.O. Beidelman, The Cool Knife: Imagery of Gender, Sexuality, and Moral Education in Kaguru Initiation Ritual (Washington, D.C.: Smithsonian Institute Press, 1997), 244.

(56) Sedgwick, Between Men, 15.

(57) Ibid., 13.

(58) Goozner, "NYC Cut in Crime".

(59) Mike McAlary, "The Frightful Whisperings from a Coney Island Hospital Bed", New York Daily News 13 de agosto de 1997, 2, citando a Abner Louima cuando este se encontraba en la cama del hospital cuatro dias despues del ataque. Nota de los editores: por considerar que la traduccion al espanol del termino "nigger" ("negro") elimina su connotacion racista, conservaremos el original.

(60) Ver Richard Goldstein, "What's Sex Got to Do with It? The Assault of Abner Louima May Have Been Attempted Murder. But It Was Also Rape", Village Voice 2 de septiembre de 1997, 57; Tom Hays, "Haitian's Beating May Have Been Case of Mistaken identity, Punch", Arizona Republic 22 de agosto de 1997, A11, informa que testigos alegan que otro individuo, que no era Louima, ataco al oficial Volpe.

(61) "Report: Officer Boasted alter Attack", UPI agosto 19 de 1997, disponible en Lexis, Nexos Library, archive UPI, informe sobre la presunta declaracion de Justin Volpe, oficial de policia de la Ciudad de Nueva York.

(62) Segun un informe "los oficiales se enfurecieron cuando el protesto por su arresto; detuvieron dos veces la patrulla para darle punetazos". McAlary, "Frightful Whisperings" 2: ver tambien David Kocieniewski "Injured Man Says Brooklyn Officers Tortured Him in Custody", New York Times 13 de agosto de 1997, B1.

(63) Louima relato el incidente a un diario: " 'Los policias me bajaron los pantalones frente al sargento de la recepcion'(...) '?Lo hicieron caminar desnudo de un lado a otro del precinto? 'Si'. '?Habia otros policias en el lugar? 'Si. Estaban el sargento y otros policias. Ellos vieron'. '?Y no dijeron nada?' 'Yo gritaba. "?Por que? ?Por que?" Todos los policias me oyeron, pero no dijeron nada. Lo que me dijeron, nunca podre olvidarlo. Uno dijo en publico "ustedes, negros, tienen que aprender a respetar a los oficiales de policia"'. (Mike McAlary, "Victim and City Deeply Scarred", New York Daily News 14 de agosto de 1997, 4).

(64) McAlary, "Frightful Whisperings", 2.

(65) Kocieniewski, "Injured Man", B1

(66) Tom Hayes, "Officer Accused of Sexually Brutalizing Suspect Arrested" (oficial acusado de brutalizar sexualmente a sospechoso arrestado), AP agosto 13 de 1997, 1 (como lo reprodujeron varios periodicos).

(67) Ver "Louima Starts on a Long Road Back", Newsday octubre 12 de 1997, A39.

(68) J. Zamgba Browne, "Police Sodomize Suspect: The Tale of Torture at 70th Precinct", New York Amsterdam News 20 de agosto de 1997, 1; Suspect Claims Police Raped Him with Plunger", Salt Lake Tribune agosto 14 de 1997, A13. Hayes, "Officer Accused", 1. Ver tambien "New York Officer Surrenders on Sexual Assault on Immigrant", Los Angeles Times agosto 14 de 1997, A18; "Cop Surrenders on Sexual Brutality Charges", San Diego Union Tribune agosto 14 de 1997, A12.

(69) Ver Vinette K. Pryce, "A Week of Outrage, Pain and Celebration", New York Amsterdam News septiembre 10, 1997, I, que incluye una fotografia de un manifestante en una marcha con una pancarta, que dice: "Criminales, Pervetidos, Violadores".

(70) Charles Baillou, "Marchers Blast Police Barbarism at City Hall", New York Amsterdam News, sept. 10, 1997, 8.

(71) David Firestone, "Giuliani's Quandary: Mayor Who Linked Name to Police success Is Now Facing a Very Ugly Police Failure", New York Times agosto 15, 1997, AI. La prensa informo que durante la agresion contra Louima en la estacion de policia No70, uno de los oficiales dijo: "Estamos en tiempos de Giuliani, no de Dinkins" (Eleanor Randolph, "In Police Abuse Case, Giuliani's Balance Tested" Los Angeles Times agosto 16 de 1997, AI). Sin embargo, ver Carolina Gonzalez y Bill Hutchinson, "Sharpton Promises He'll Defend Louima", New York Daily News enero 19, 1998, 8, donde se informa que en ese momento Louima no estaba del todo seguro de que el oficial hubiera efectivamente dicho eso. El alcalde Giuiliani suministro una respuesta bastante interesante con respecto a los informes acerca del supuesto comentario del oficial: "La observacion es tan pervertida como el acto que se denuncia" (en Randolph, AI).

(72) John Sullivan, "New Charges Field in Police Brutality Case", New York Times 22 agosto 1997, B3.

(73) Goldstein, "What's Sex Got to Do with It?", 57.

(74) Ver Goozner, "New York Cut in Crime", I; ver tambien New York Penal Law [seccion] 120.10 (McKinney 1998) (agresion en primer grado); New York Penal Law [seccion] 130.70 (abuso sexual agravado en primer grado).

(75) Ver "2 New York Officers Get New Charge in Haitian's Beating", Boston Globe sept. 9 de 1997, A8; ver tambien New York Penal Law [seccion] 240.31 (acoso sexual agravado en primer grado).

(76) Mike McAlary, "Home Sweet Heartache: Love Alone Won't Aid Louima in Brooklyn", New York Daily News oct. 10, 1997, 3.

(77) En un informe de comision de la Ciudad de Nueva York se exponen dos ejemplos del exceso de celo policial: "Un oficial de una comisaria del Norte de Brooklyn nos conto como el y sus colegas le lanzaron una vez a la cara a un detenido un baldado de amoniaco. Otro oficial cooperante nos relato como el y sus colegas le lanzaron basura y luego agua hirviendo a una persona que se escondia debajo de una mesa rodante" (Ciudad de Nueva York, Comision para Investigar Acusaciones de Corrupcion de la Policia y los Procedimientos Anticorrupcion del Departamento de Policia, Comision Report [1997], 47; en adelante Mollen Report). Ver tambien Amnistia Internacional, Estado Unidos de America, Police Brutality and Excessive Force in the NewYork City Police Department (1996), 26, 37-54.

(78) Goldstein, "What's Sex Got to Do with It", 57.

(79) Ver, n.gr. Charles Bailout, "Angry Haitians March at the 70th Precinct in Brooklyn", New York Amsterdam News, de agosto 27 de 1997, 1; "The Blue Wall, police Brutality and Police Silence", Nightline, ABC, agosto 22 de 1997.

(80) Ver, v.gr., n.81 siguiente, donde aparece la definicion que establece la Ley Penal de Nueva York de abuso sexual agravado en primer grado.

(81) Ver la Ley Penal de Nueva York [seccion][seccion] 130.00-.85 (Mc Kinney 1998 y Sup. 1998, donde aparece una lista de los delitos sexuales en Nueva York). La Ley Penal de Nueva York define la mala conducta sexual como: 1) en el caso del hombre, sostener relaciones sexuales con una mujer sin el consentimiento de esta ultima; 2) tener relaciones sexuales desviadas con otra persona sin el consentimiento de esta ultima; o 3).algun tipo de conducta sexual con un animal o con un cadaver humano ([seccion]130.20). "Relaciones sexuales desviadas" se definen como "conducta sexual entre personas no casadas entre si que consistan en contacto entre el pene y el ano, la boca y el pene, o la boca y la vulva" ([seccion]130.00(2)). El abuso sexual en primer grado ocurre cuando:[Una persona] somete a otra a contacto sexual: 1).Por la fuerza; 2) cuando la otra persona es incapaz de consentir por encontrarse fisicamente indefensa; o 3) cuando la otra persona tiene menos de 11 anos de edad ([seccion] 130.65). Ocurre abuso sexual agravado en primer grado cuando: [Una persona] introduce un objeto extrano en la vagina, la uretra, el pene o el recto de otra persona, causandole lesion fisica a esa persona: (a) por la fuerza; (b) cuando la otra persona es incapaz de consentir por estar fisicamente indefensa; o (c) cuando la otra persona tiene menos de 11 anos de edad ([seccion] 130.70(1)). Una conducta sexual en primer grado contra un nino ocurre cuando "durante un periodo de tiempo no menor de tres meses de duracion, [una persona] lleva a cabo dos o mas actos de conducta sexual, que incluyen por lo menos un acto coital, relacion sexual desviada o contacto sexual agravado, con un nino menor de once anos de edad" ([seccion] 130.75; ver tambien [seccion] 130.80, acto de conducta sexual en segundo grado contra un nino).

(82) Ley Penal de Nueva York [seccion] 130.00 (3); se agrego enfasis. En su expresion mas amplia, "contacto sexual" significa: "tocar cualquier parte sexual o intima de una persona que no sea el conyuge del autor, con el objeto de gratificar el deseo sexual de cualquiera de las partes. Incluye tanto el hecho de que el autor toque a la victima como que la victima toque al autor, ya sea directamente o a traves de la ropa".

(83) Ver El Pueblo vs Cammarere, 611 N.Y.S.2d, 682, 684 (App. Dic. 1948); El Pueblo vs Gray, 607 N.Y.S2d 828, 829 (App. Dic. 1994); El Pueblo vs Graydon 492 N-Y.S.2d 903,904 (Crim. Ct. 1985) El Pueblo vs Rondon 579 N-Y.S.2d 319, 320-21 (Crim. Ct. 1992); El Pueblo vs Rivera 525 N.Y.S.2d 118, 119 (Sup. Ct. 1988); El Pueblo vs Belfrom 475 N.Y.S.2d 978, 980 (Sup. Ct. 1984).

(84) Rivera en 119.

(85) La Ley Penal de Nueva York dispone lo siguiente: La relacion sexual definida como "su significado ordinario y que ocurre tras cualquier penetracion, asi sea leve" (Ley Penal del Nueva York [seccion]130(I)) (McKinney 1998)), es un elemento necesario de conducta sexual indebida ([seccion]130.120), violacion ([seccion]130.35) y sodomia ([seccion]130.50). El ataque sexual agravado requiere que haya insercion de un objeto extrano en la vagina, la uretra, el pene o el recto de otra persona" ([seccion]130.70).

(86) Ley Correccional de Nueva York [seccion][seccion] 168-168-v (McKinney Sup. 1998); Estatutos Anotados de New Jersey [seccion][seccion] 2C:7-1 a -11 (West 1995, 1998).

(87) La Ley de Nueva York exige el registro de los "delincuentes sexuales" (Ley de Correcciones o Correccional de Nueva York [seccion]168-b). El estatuto define delincuente sexual como "una persona condenada por ciertos delitos establecidos"; ver [seccion]168-a(I), que relaciona los delitos de la lista [seccion]168-I(2), (3). Estos delitos establecidos consisten en aquellos relacionados en el texto que acompana esta nota.

(88) Segun la Ley Penal de Nueva York, el encerramiento ilegal en segundo grado ocurre cuando "una persona (...) rapta a otra persona" ([seccion]135.20). El secuestro en primer grado debe cumplir con esta definicion, ademas de incluir otras circunstancias; entre ellas la muerte, el intento de obtener un rescate o la retencion durante mas de 12 horas con intencion de "inflingir lesion fisica o violar o abusar sexualmente de la victima" ([seccion]135.05)

(89) Ley Penal de Nueva York [seccion]135.15 (encarcelamiento ilegal); [seccion]135.30 (secuestro).

(90) Bell, "Beyond the Thorny Question", 86 (se atribuye este argumento a Michel Foucault).

(91) Ver Goldstein, "What's Sex Got to Do with It", 57.

(92) Earl Caldwell, "Police Sodomy in Queens: The Column the Daily News Killed", New York Amsterdam News 27 de agosto de 1997, 12. Los periodicos "negros" en Nueva York reportan estos accidentes en forma amplia, pero ninguno de los periodicos "blancos" los menciona. Ver Earl Caldwell, "Earl Caldwell to the Daily News (...)'Le adverti. Usted me despidio'", New York, Amsterdam News, 27 de agosto de 1997, I: "Los principales periodicos parecen haber ignorado la historia. El Daily News no publico nada. El New York Times tampoco publico ninguna de las historias".

(93) En un pasaje caracteristicamente laconico de Beloved, Toni Morrison describe la amarga humillacion que sufre un grupo de hombres afroamericanos en una cadena de presidiarios forzados todas las mananas por guardias varones blancos a ponerse sus propias cadenas, arrodillarse en fila y practicarles a la fuerza felacion a los guardias. Ver Toni Morrison, Beloved (New York: Knpof, 1987), 107-8. Leo este pasaje no por ser principalmente acerca de la expropiacion del sexo de los hombres afroamericanos, sino por tratarse de formas rutinarias de practicas sexuales utilizadas para degradar a estos prisioneros.

(94) Ver McAlary, "Frightful Whisperings", 2, citando lo que recuerda Louima acerca de lo que le dijo el oficial justo antes de introducirle la chupa por el ano.

(95) Droit du seigneur o "derecho del senor" historicamente se refiere a "un derecho supuestamente legal o consuetudinario en la epoca del matrimonio cuando el senor feudal tenia relaciones sexuales con la novia de un vasallo en la noche de su matrimonio" (Webster's Third New International Dictionary [1993], 633).

(96) Goldstein, "What's Sex Got to Do with It".

(97) Despues de coquetear con una mesera de un bar durante el descanso, un oficial de policia la persiguio en su vehiculo cuando ella se dirigia del trabajo a la casa, la abordo y le dijo "Ahora vas a ver lo que es ser arrestada (...) l" 57. Luego la saco a la fuerza del carro, la esposo, la tiro del cabello y le echo la cabeza hacia atras y empezo a tocarla sexualmente" (Ronald K. Fitten, "County Officer Faces Charges of Misconduct", Seattle Times 24 de octubre de 1998, A7).

(98) Ver Ana Ortiz, "Remarks at the Intersexionality Symposium", University of Denver College of Law, 6 de febrero de 1998 (trascripcion de archivo de la Denver University Law Review).

(99) Richard Goldstein y Jean Jean Pierre, "Day of Outrage", Village Voice, 9 de septiembre de 1997, 44, citando a Tatiana Wah.

(100) Ver Foucault, The History of Sexuality, 57-63. "?Es realmente el 'sexo' el punto de anclaje que sostiene las manifestaciones de la sexualidad o no es mas bien una idea compleja que se formo dentro del despliegue de la sexualidad?" (152).

(101) Ver Foucault, Politics, 200-204; Bell, "Beyond the Thorny Question", 84-87.

(102) Foucault, Politics, 200-201. Foucault inicia la discusion con la declaracion provocadora de que "en todo caso, la sexualidad no puede en ningun caso ser objeto de castigo".

(103) Ver, por ejemplo, Franke "What's Wrong", 740-44, donde se discute el debate entre feministas acerca del significado adecuado de violacion: un crimen de violencia o sexo..

(104) Bell, "Beyond the Thorny Question", 92.

(105) Foucault, Politics, 201-202

(106) Bell, "Beyond the Thorny Question", 91.

(107) Judith Butler, Bodies That Matter: On the Discursive Limits of "Sex" (New York: Routledge 1993), I. Al abordar el "ideal regulador" de Foucault, Buttler anota: "El sexo no solo funciona como una norma sino como parte de una practica reguladora (...) cuya fuerza reguladora se hace clara como una especie de poder productivo, el poder de producir -demarcar, circular, diferenciar- los cuerpos que controla".

(108) Wendy Brown, Status of Injury: Power and Freedom in Late Modernity (Princeton University Press)

(109) Foucault, Politics, 202.

(110) Monique Plaza, "Our Costs and Their Benefits", M/F: A Feminist Journal (1980); 28, 35.

(111) Slavenka Drakulic, "Rape after Rape after Rape", New York Times 13 Dic. 1992, sec. 4, p. 17.

(112) Ver Prosecutor vs Delalic esteroides al, Judgment, Caso No. IT-96-21-T (ICTY 16 de noviembre de 1998); en adelante Juicio Celebici. En la epoca en que se escribe este documento, 78 sospechosos han sido acusados por el Tribunal. La mayoria de los acusados de crimenes de guerra eran serbios bosnios y la mayoria de las decenas de miles de victimas de la guerra entre 1991 y 1995 eran croatas y musulmanes. Sin embargo, "la mayoria de los acusados que se han entregado o han sido arrestados son musulmanes y croatas; las dos sentencias del Tribunal a la fecha involucran un serbio bosnio y un croata y un serbio bosnio confeso". Ver Charles Trueheart, "Bosnian Muslims, Croat Convicted of Atrocities against Serbs", Washington Post 17 de noviembre de 1998, A34.

(113) Final Report of the Commission of Experts Established Pursuant to Security Council Resolution 780, Sesion 49, [parrafo]248, Documento Naciones Unidas s/1994/674 (1994); en adelante Final Report.

(114) Segun el Informe Final se identificaron cuatro patrones de violacion de los cuales el campo de violaciones para efectos de limpieza etnica fue uno de ellos ([parrafo] [parrafo]244-45). Se reconocieron otros cuatro patrones: (1) violaciones ocurridas conjuntamente con saqueo e intimidacion; (2) violaciones ocurridas junto con luchas en el area; (3) violaciones en instalaciones de detencion; y (4) violaciones en instalaciones de detencion establecidas con el "unico proposito de entretener sexualmente a los soldados" ([parrafo] [parrafo]245-47, 249). A una mujer musulmana le dijeron que "daria a luz a un nino chetnik que cuando fuera grande mataria musulmanes" (249).

(115) "Rape Becomes a Weapon of War", New York Times enero 10 de 1993, secc. 4, p.4.

(116) Report of the Secretary-General Pursuant to Paragraph 2 of Security Council Resolution 808 (1993) UN scor, 48, anexo, articulo 1, pagina 36, Documento Naciones Unidas [seccion]25704 (1993, reimpreso en ILM 32 (1993): 1163, 1192, disponible en (http://www.un.org/icty/basic/i-bencon.htm) (visitado 2 de septiembre de 1998); en adelante Estatuto del Tribunal (que establece el estatuto del tribunal internacional en el anexo), adoptado por S.C.Res. 827, UN scor, seccion 48, 3217 mtg, pagina 2, Documento Naciones Unidas S/RES/827 (1993). Ver tambien Estatuto del Tribunal, articulo 2,36; articulo 3, 37; articulo 4, 37; articulo 5, 38; articulo 5 (g), 38; [parrafo]48. Diversos documentos del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia incluidas decisiones y opiniones discutidas aqui estan disponibles en el portal del ICTY: (http://www.un.org/icty/) (visitado el 11 de julio de 2002).

(117) Ver Justice Richard Goldstein, "'The United Nations' War Crimes Tribunals: An Assessment", Connecticut Journal of International Law 12 (1997): 227, 231: "El ICTY esta sentando un importante precedente con respecto a los delitos relacionados con genero porque es la primera vez que la violacion masiva sistematica ha sido acusada y procesada como un crimen de guerra"; Jennifer Green y otros, "Affecting the Rules for the Prosecution of Rape and Other Gender Based Violence before the International Criminal Tribunal for the Former Yugoslavia: A Feminist Proposal and Critique", Hastings Women's Law Journal 5 (1994): 171, 173, No. 5. El Tribunal Penal Internacional para Ruanda, un tribunal de crimenes de guerra de las Naciones Unidas, homologo del ICTY, ha procesado atrocidades sexuales similares cometidas en 1994 durante la guerra etnica en Ruanda. En septiembre 2 de 1998, el Tribunal de Crimenes de Guerra de Ruanda dicto una sentencia final en la que determina que Jean-Paul Akayesu, un oficial Hutu, fue culpable de nueve cargos de genocidio y crimenes de lesa humanidad por haber incitado a la violacion y agresion sexual de mujeres Tutsi. Ver Prosecutor vs Jean-Paul Acayesu, Sentencia, Caso No. ICTR-96-4-T (ICTY 2 de septiembre de 1998), disponible en (http://www.un.org/icty/English/judgements/akayesu.htm) (ultima visita el 11 de julio de 2002).

(118) Ver Prosecutor vs Meakic, Acusacion Formal, Caso No. IT-95-4, [parrafo]1 (ICTY 13 de febrero de 1995), reimpreso en ILM 34 (1995): 1013, 1014 en adelante Acusacion Formal contra Meakic); Prosecutor v Tadic, Segunda Enmienda, Caso No. IT-94-1-T [parrafo]2.3 (ICTY 14 de diciembre de 1995) reimpreso en ILM 36 (1995): 908, 915; Prosecutor v Tadic, Opinion y Juicio, Caso No. IT-94-1-T [parrafo]377 (ICTY Mayo 7 de 1997), extractos reimpresos en ILM 36 (1997): 908 (parrafos [parrafo] [parrafo]1-12, 557-765 de la Opinion y [parrafo] [parrafo]1-14 de la opinion en contrario del Juez McDonald sobre la aplicabilidad del Articulo 2 del Estatuto; en adelnte Opinion Tadic); Prosecutor v Tadic, Acusacion Formal Inicial, Caso No. IT-94-1-T (ICTY 13 Feb. 1995), reimpreso en ILM35 (1995): 1001, 1028. Esta se enmendo dos veces. Ver Prosecutor v. Tadic Primera Acusacion Formal, Caso No. IT-94-1-T (ICTY 1 Sept. 1995); Segunda Enmienda Caso Tadic; ver tambien Opinion Tadic, [parrafo]36; Acusacion Formal contra Meakic, [parrafo] [parrafo]2.6, 22.1, 25.1, 26.1, 30.1; Primera Acusacion Formal contra Tadic, [parrafo] [parrafo]4.1, 5.1. Los cargos asociados con [parrafo]4.1 finalmente fueron retirados en el juicio (ver Tadic Opinion, [parrafo]37). Dada la postura del siguiente argumento, las posteriores citaciones se refieren a la acusacion formal inicial con las modificaciones pertinentes.

(119) Acusacion Formal de Meakic, [parrafo] [parrafo]22.1 - 22.16, 25.1 - 25.4, 26.1 - 26.4, 30.1 - 30.4; ver tambien Opinion Tadic, [parrafo]165: "Las mujeres retenidas en Omarska eran sacadas en forma rutinaria de sus cuartos en la noche y violadas. Una testigo dijo haber sido sacada cinco veces y violada, y, luego de ser violada, golpeada".

(120) Opinion Tadik, [parrafo] 175.

(121) Acusacion Formal contra Meakic (Meakic Indictment), [parrafo] [parrafo]27.1, 29.1, 31.1, 29.2, 31.2, 29.4, 31.4. Articulo 5(i) los crimenes de lesa humanidad permiten incluir "otros actos inhumanos". Ver el Estatuto del Tribunal, Articulo 5(i), 38.

(122) Comparar la Acusacion Formal Inicial contra Tadic, [parrafo] [parrafo]4.1-4 (cargos de violacion dispuestos en el Articulo 2 (c) [causar intencionalmente gran sufrimiento], Articulo 3 y Articulo 5(g) [violacion]), con la del caso Meakic [parrafo] [parrafo]22.1-4 (acusacion por las mismas violaciones). Las acusaciones Tadic enmendadas substituyeron "violacion del Articulo 2 (b) (trato inhumano)" por el Articulo inicial 2(c) (causar intencionalmente gran sufrimiento) de la primera acusacion formal. Ver la segunda enmienda de la acusacion formal contra Tadic [parrafo]5, numeral 2. Los cargos asociados con la violacion de una mujer eventualmente fueron anulados del juicio. Ver la Opinion Tadic, [parrafo]37 (notese el retiro de los cargos asociados con el [parrafo]5 de la Segunda Enmienda que corresponde al [parrafo]4.1 de la acusacion inicial).

(123) Opinion Tadik, [parrafo]206. Ver tambien Acusacion Inicial Tadik, [parrafo]5.1; Segunda Acusacion Enmendada, [parrafo]6.

(124) Tadic Initial Indictment, [parrafo] [parrafo]5-29, 5-32, 5-21, 5-24, 5-31, 5-34. En la acusacion enmendada, Tadic fue acusado, entre otros cargos, de violacion del Articulo 2 (b) (tortura y trato inhumano), Articulo 2(c) (causar intencionalmente gran sufrimiento o lesiones graves en el cuerpo y la salud), Articulo 3 (tratamiento cruel) y Articulo 5(i) (actos inhumanos). Ver Segunda Enmienda Tadic [parrafo]6, numerales 8-11. Tadic fue eventualmente hallado culpable de violacion de los Articulos 3 y 5(i) del Estatuto del Tribunal, pero el Tribunal encontro que la evidencia no superaba la norma de duda razonable en cuanto a los cargos del Articulo 2. Ver Opinion Tadic, [parrafo] [parrafo]237, 719-30, 222, 231, 45, 231.

(125) Vease Fiscal vs Karadzic, Caso No. IT-95-5 (ICTY 25 de julio de 1995); Fiscal vs Martic, Caso No. IT-95-11 (ICTY 25 de julio de 1995); Fiscal vs Sikirica, Acusacion Formal, Caso No. IT-95-8, [parrafo]19 (ICTY 21 de julio de 1995; en adelante Acusacion Formal Karatern); Fiscal vs Kiljkovic, Acusacion Formal, Caso No. IT-95-9, [parrafo]31 (ICTY 21 de julio de 1995; en adelante Acusacion Formal Bosanski Samac); Fiscal vs Jelisic, Acusacion Formal, Caso No. IT-95-10 (ICTY 21 de julio de 1995; en adelante Brcko Acusacion Formal Inicial), enmendado por Fiscal vs Jelisic, Acusacion Formal Enmendada, Caso No. IT-95-10-PT (ICTY 3 de marzo de 1998; en adelante Brcko Primera Enmienda de la Acusacion Formal) y Fiscal vs Jelisic, Segunda Enmienda de la Acusacion Formal, IT-95-10-PT (ICTY 19 de octubre de 1998). Ver tambien Acusacion Formal Karatern, [parrafo] [parrafo]19,20 (forzar a las victimas a practicar felacion); Acusacion Formal Bosanski Samac, [parrafo]33 (forzar a dos hermanos a "realizar actos sexuales entre si").

(126) Anteriormente Asesora Legal sobre Crimenes relacionados con Genero ante los Tribunales para la Antigua Yugoslavia y Ruanda, y en la epoca en que se escribio el presente documento, fiscal del ICTY en la Haya.

(127) Ver Tribunal Internacional para el proceso de personas responsables de graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario cometidas en el territorio de la antigua Yugoslavia desde 1991: Reglas de Procedimiento y Evidencia 96, documento de la ONU IT/32/REV. 13 (1998), reimpreso en ILM 33 (1994): 484, 535, disponible en (http://www.un.org/icty/basic/rpr/rev13e.htm) (visitado julio 11 de 2002); en adelante Reglas de Procedimiento del Tribunal. La Regla 96, "Evidencia de Casos de Agresion Sexual" establece lo siguiente: En casos de agresion sexual: (i) no se exigira corroboracion del testimonio de la victima; (ii) el consentimiento no se permitira como defensa, si la victima: (a) ha sido sometida o amenazada o temio ser objeto de violencia, coaccion, detencion u opresion psicologica, o (b) tuvo razones para creer que si no se sometia, otro seria sometido, amenazado o atemorizado; (iii) antes de admitir evidencia de consentimiento de la victima, el acusado debera cumplir con la norma de la Sala de Juicios segun la cual la evidencia es relevante y confiable; (iv) el comportamiento sexual previo de la victima no sera admitido como evidencia.

(128) Foucault, The History of Sexuality, 103.

(129) Ver, por ejemplo, Acusacion Brcko.

(130) Acusacion Brcko, [parrafo]33, puntos 50-52. Acusacion Enmendada, emitida el 3 de marzo de 1998, elimino el cargo del Articulo 2(b). Ver Acusacion Brcko Enmendada, [parrafo]32, puntos 34-35.

(131) No obstante, la reforma de la politica acusatoria evidenciada en la Acusacion Brcko no fue implementada en forma coherente por la Fiscalia. Comparese la Acusacion Inicial de Brcko (cargos de violacion del Articulo 5(g) [violacion, que incluye otras formas de agresion sexual] cuando presuntamente los acusados forzaron a dos hermanos a realizar actos sexuales entre si), con la Acusacion Inicial de Tadik, [parrafo] [parrafo] 5.I, 5.3I, 5.34 (cargos de violacion del Articulo 5(i) [otros actos inhumanos] cuando los acusados forzaron a dos individuos a "lamer las nalgas y los genitales y luego a mutilar sexualmente [a la victima]"). En otra acusacion emitida el mismo dia que la de Brcko, el Fiscal acuso a varios soldados serbios de forzar a un hombre a realizar "actos degradantes, humillantes y/o dolorosos, como acostarse sobre vidrios rotos, saltar repetidamente de un camion y practicar felacion" (Acusacion de Karaterm, [parrafo] 19). Por dicha conducta, a los acusados se les imputaron los delitos de causar gran sufrimiento bajo el Articulo 2(c), trato cruel bajo el Articulo 3 y actos inhumanos bajo el Articulo 5(i), mas no de violacion ni de agresion sexual, delitos contemplados en el Articulo 5(g). Ver Acusacion de Karaterm, [parrafo] [parrafo] 19.2.I-2.3. Soldados hombres fueron igualmente acusados, en un capitulo aparte, de forzar a un prisionero a correr llevando una ametralladora de alto peso y a practicar felacion (Acusacion Karaterm, [parrafo] 20). La Acusacion de Karaterm no contenia los titulos contenidos en el caso de Brcko ni en otras acusaciones presentadas en julio de 1995.

(132) Como en el caso de los acusados de Brcko, a los acusados de Bosanski Samac se les imputaron cargos de grave violacion del Articulo 2(b) (trato inhumano), violacion de las leyes o costumbres de guerra bajo el Articulo 3 (trato humillante y degradante) y crimen de lesa humanidad segun el Articulo 5(g) (violacion, incluidas otras formas de agresion sexual). Ver Acusacion Bosanski Samac, [parrafo] 31, puntos 36-38.

(133) Fiscal contra Delalic, Acusacion, Caso No IT-96-21 (ICTY 21 de marzo de 1996); en adelante Acusacion Celebici.

(134) Es muy posible que el Fiscal no haya incluido el cargo de crimen de lesa humanidad contemplado en el Articulo 5(g) (violacion), porque quizas considero que no disponia de suficiente evidencia para probar que las violaciones habian sido cometidas como parte de un ataque generalizado o sistematico contra la poblacion civil por motivos nacionales, politicos, etnicos, raciales o religiosos.

(135) Fiscal v. Delalic, Acusacion Formal, Caso No IT-96-23 (ICTY 21 de marzo de 1996); en adelante Acusacion Foca. Una victima fue violada por un grupo de por lo menos 15 hombres durante tres horas, y luego abusada sexualmente "de todas las formas posibles", incluida la amenaza de un soldado de cortarle un seno con su cuchillo (Acusacion Foca, [parrafo] 9.10) Otra victima fue violada por un grupo de por lo menos ocho hombres. En el evento un hombre le mordio los pezones hasta hacerla sangrar y le apreto los senos mientras la violaba. Ella perdio el conocimiento debido al dolor (9.11). Mientras otra victima era violada por un soldado, el soldado la amenazo con cortarle los brazos y piernas, y llevarla a la iglesia para ser bautizada. (9.15).

(136) Con respecto al uso del termino, ver Amnistia Internacional, Bosnia-Herzegovina: Rapes and Sexual Abuse by the Armed Forces (Nueva York: Amnistia Internacional, 1993), 10-12 Roy Gutman, "Rape Camps: Evidence Serb Leaders in Bosnia Okd Attacks", Newsday 19 de abril de 1993, 5; Maggie O'Kane, "Bosnia Crisis: Forgotten Women of Serb Rape Camps", Guardian 19 de diciembre de 1992, 9; Tom Post, "A Pattern of Rape", Newsweek 4 de enero de 1993, 32.

(137) Fiscal v. Drljaca, Acusacion Inicial, Caso No IT-97-24-1 (ICTY 13 de marzo de 1997; en adelante Acusacion Inicial Kovacevic; Drljaca y Kovacevic son nombrados como acusados), enmendada por Fiscal v. Kovacevic, Acusacion Enmendada, Caso No IT-97-24-I (ICTY 28 de enero de 1998), en adelante Acusacion Kovacevic Enmendada.

(138) Patricia Viseur Sellers y Kaoru Okuizumi, "Intentional Prosecution of Sexual Assaults", "Transnational Law and Contemporary Problems 7 (1997): 45, 51; ver tambien Tribunal Rules of Procedure, Regla 96 (el uso del termino "agresion sexual" en la Regla 96 en lugar de "violacion" indica la intencion del Tribunal de Interpretar el Articulo 5(g) en forma amplia).

(139) Sellers y Okuizumi, "Intentional Prosecution", 57-58.

(140) Convention against Torture and Other Cruel, Inhuman, or Degrading Treatment or Punishment (Convencion contra la tortura y otros tratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes), art. 1, G.A. Res. 39/46, UN GAOR 3d Comm., 39 Sesion, Supp. No 51, p. 197, Documento Naciones Unidas A/39/51 (1984); ver C.P.M. Cleiren y M.E.M. Tijssen, "Rape and Other Forms of Sexual Assault in the Armed Conflict in the Former Yugoslavia: Legal, Procedural, and Evidentiary Issues", Criminal Law Forum 5 (1994): 471, 492.

(141) Question of the Human Rights of All Persons Subjected to any Form of Detention or Imprisonment, in Particular: Torture and Other Cruel, Inhuman or Degrading Treatment or Punishment. Report of the Special Rapporteur, Mr. Nigel S. Rodley, Submitted Pursuant to Commission on Human Rights Resolution 1992/32, UN ESCOR Sesion 50, [parrafo] 19, Documento de la ONU E/CN.4/1995/34. Los Convenios de Ginebra de 1949, que hoy en dia constituyen las reglas fundamentales del Derecho Internacional Humanitario aplicable a los conflictos armados internacionales, no clasifican la violacion como infraccion grave. Ver el Convenio de Ginebra relativo a la proteccion debida a las personas civiles en tiempo de guerra, del 12 de agosto de 1949, art. 147, 6 UST 3516, 75 UNTS 287, 388 (en adelante Convenio de Ginebra), incluidos "el homicidio intencional, la tortura o los tratos inhumanos (...) el hecho de causar deliberadamente grandes sufrimientos o de atentar gravemente contra la integridad fisica o la salud" como infracciones graves. No obstante, el Comite Internacional de la Cruz Roja y el Departamento de Estado de los Estados Unidos declararon que la infraccion grave contemplada en el Articulo 147 (relativa a "tortura o trato inhumano" incluye la violacion). Ver Simon Chesterman, "Never Again ... and Again: Law, Order, and the Gender of War Crimes in Bosnia and Beyond", Yale Journal of International Law 22 (1997): 299, 331, n. 199, citando a Theodor Meron, Comentario Editorial, "Rape as a Crime under International Humanitarian Law", American Journal of International Law 87 (1993): 424, 426-67, citando al Comite Internacional de la Cruz Roja, Aide-Memoire (3 de diciembre de 1992); Informe Final, [parrafo] 105.

(142) Sellers y Okuizumi, "Intentional Prosecution", 62. La Sala de Juicios determino que los elementos de tortura en un conflicto armado exigen que la tortura: (i) implique causar, por acto u omision, dolor o sufrimiento severo, ya sea fisico o mental; adicionalmente, (ii) dicho acto u omision debe ser intencional; (iii) su objetivo debe ser obtener informacion o una confesion, o bien castigar, intimidar, humillar o coaccionar a la victima o a terceros, o discriminar por cualquier motivo a la victima o a terceros; (iv) debe estar relacionada con un conflicto armado; (v) por lo menos una de las personas involucradas en el proceso de tortura debe ser un funcionario publico o por lo menos debe ocupar un cargo que no sea de caracter privado; por ejemplo, un organismo de facto de un Estado u otra entidad que ejerza autoridad (Fiscal v. Furundzija, Sentencia, Caso No IT-95-17/I-PT, [parrafo] 162 [ICTY 10 de diciembre de 1998]; en adelante Acusacion Furundzija). Ver tambien Fiscal v. Tadic, Informe previo al juicio, Caso No IT-94-I-T (ICTY 10 de abril de 1995). Para probar infraccion grave, el Fiscal debe demostrar (i) que el acto se llevo a cabo en el marco de "conflicto armado de caracter internacional" y (2) que la victima era una persona "considerada como 'protegida', en particular civiles en manos de una de las partes del conflicto en el cual ellos no son ciudadanos" (Opinion de Tadik, [parrafo] 559).

(143) Fallo Caso Furundzija, [parrafo] [parrafo] 264-75. El hombre acusado de agredir a la mujer victima en este caso fue inculpado con los cargos de "frotar su cuchillo por la parte interna del muslo de [la victima] y de amenazarla con cortar sus partes intimas si no decia la verdad al responder durante el interrogatorio" ([parrafo] 264). Posteriormente, la mujer fue violada vaginal, anal y oralmente por el mismo hombre en medio del interrogatorio, mientras Furundzija miraba y la interrogaba, asi como a otras presas ([parrafo] 266-67).

(144) Fallo Celebici, [parrafo] 495.

(145) Fallo Celebici, [parrafo] 941.

(146) Fallo Furundzija, [parrafo] [parrafo] 267-87 (se omitio pie de pagina)

(147) Ver Rhonda Copelon, "Surfacing Gender: Re-Engraving Crimes against Women in Humanitarian Law", Hastings Women's Law Journal 5 (1994): 243, 253-54, n. 46 (que describe la comunicacion entre Copelon y el fiscal principal del ICTY) y 248-57 (argumentos en pro de juzgar la violacion como una Infraccion Grave a la luz del Articulo 2(b) del Estatuto del Tribunal [tortura]; ver tambien 249, 250.

Ver tambien, por ejemplo, Chesterman, "Never Again", 327; Copelon, "Surfacing Gender", 248-57; Madeline Morris, "By Force of Arms: Rape, War, and Military Culture", Duke Law Journal 45 (1996): 651 n. 108; Amy E. Ray, "The Shame of It: Gender-Based Terrorism in the Former Yugoslavia and the Failure of International Human Rights Law to Comprehend the Injuries", American University Law Review 29 (1997): 793, 818.

(148) Ver tambien, por ejemplo, Chesterman, "Never Again", 327; Copelon, "Surfacing Gender", 248-57; Madeline Morris, "By Force of Arms: Rape, War, and Military Culture", Duke Law Journal 45 (1996): 651 n. 108; Amy E. Ray, "The Shame of It: Gender-Based Terrorism in the Former Yugoslavia and the Failure of International Human Rights Law to Comprehend the Injuries", American University Law Review 29 (1997): 793, 818.

(149) Goldstone, "The United Nations' War Crimes Tribunals", 228.

(150) Ver Tadic Opinion, [parrafo] 626; Sellers y Okuizumi, "Internacional Prosecution", 57 n. 47; Elizabeth Odio Benito, "Rape and Other Sexual Assaults as War Crimes Prohibited by internacional Humanitarian Law", marzo 8 de 1998, 22 (manuscrito sin publicar, en los archivos del autor).

(151) Ver Acusacion Inicial Kovacevic, [parrafo] [parrafo] 9-16; Estatuto del Tribunal, art. 4,37.

(152) Benito, "Rape", 12

(153) Ver el Convenio de Ginebra, art. 27, 61 UST, 3516 (que declara que las mujeres "deberan ser especialmente protegidas contra cualquier tipo de ataque a su honor, en particular contra la violacion, la prostitucion forzada y cualquier forma de agresion indecente"); Copelon, "Surfacing Gender", 249.

(154) Ver Further Promotion and Encouragement of Human Rights and Fundamental Freedoms, Including the Question of the Programme and Methods of Work of the Commission, Comision de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos, 50* Sesion, Item de Agenda 11(a), [parrafo] 268, ONU Doc. E/CN.4/1995/42 (1994).

(155) Fallo Celebici, [parrafo] 471.

(156) Copelon, "Surfacing Gender", 261

(157) Foucault, Politics, 202.

(158) Reglas de Procedimiento del Tribunal, Regla 96 (establece reglas estrictas para la recepcion de testimonios y limita la defensa de consentimiento en casos de agresion sexual); ver n. 127 anterior (se refiere al texto completo de la Regla 96). Los acusados del caso Celebici fueron condenados.

(159) Opinion Tadic, [parrafo]470

(160) McAlary, "Frightful Whisperings", 2

KATHERINE M. FRANKE ** TRADUCCION DE JULIA SALAZAR HOLGUIN

* La presente traduccion corresponde al articulo "Putting Sex to Work" incluido en Halley, J. & Brown, W. (Eds) (2002). Left Legalism/Left Critique. Duke University Press. Nota de los Editores: Por tratarse de un texto traducido y que contiene multiples citaciones legales, hemos decidido respetar las normas de citacion utilizadas en la version original asi como su formato bibliografico general. Anadimos, sin embargo, una lista de las referencias bibliograficas al final del texto.

** B.A., Barnard College, EE.UU; J.D., Northeastern University School of Law, EE.UU; LL.M., Yale Law School, EE.UU; J.S.D., Yale Law School, EE.UU; actual profesora y codirectora, Center for the Study of Law and Culture, Columbia Law School, EE.UU. Correo electronico: kfranke@law.columbia.edu
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Title Annotation:Dossier Sexualidades
Author:Franke, Katherine M.
Publication:Revista de Estudios Sociales
Date:Dec 1, 2007
Words:26571
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