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Los murales de Diego: de Echeverria a Elba Esther.

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Por lo menos cinco de los 21 paneles originales de la obra muralistica que Diego Rivera pinto en la New Workers School de Nueva York en 1933 se encuentran en poder de las autoridades. Forman parte del legado artistico que la exlideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educacion, Elba Esther Gordillo, quiso entregar a sus allegados estando ya en la carcel, en la cual se encuentra desde febrero de 2013 por lavado de dinero. Retrato de Norteamerica, donde el artista plasmo su vision critica de la historia de Estados Unidos, ha ido desintegrandose a medida que ha pasado de manos: El sindicato trotskista, Luis Echeverria, la maestra ...

Si bien la censura busca aniquilar las obras polemicas de los artistas, en el caso de Diego Rivera salvo ocho tesoros de las llamas.

Descolgados de los muros de un edificio decrepito, estos pasaron de manos entre diferentes coleccionistas privados --destaca el expresidente Luis Echeverria--y ahora reposan en cajas de carton selladas, como parte de los cuerpos del delito en la investigacion por lavado de dinero que lleva a cabo la Procuraduria General de la Republica contra Elba Esther Gordillo Morales.

Se trata de cinco murales--Guerra Mundial, La nueua libertad, Industria moderna, Mussolini y Defensa de !a tierra de los trabajadores--, fragmentos de Retrato de Norteamerica, obra maestra de 21 paneles movibles que realizo Rivera en Nueva York entre julio y diciembre de 1933.

Tres murales mas de Retrato de Norteamerica tomaron otro camino: el que formo parte central de la obra, Union proletaria, se encuentra en el Museo de Nagoya Japon. The Neto Deal esta expuesto en el Museo Skisserna de Lund, en Suecia. Fuerzas de resistencia contra el fascismo--hasta donde se pudo rastrear-, pertenece a una coleccion privada de Nueva York.

Criticado

En mayo de 1933, mientras pintaba el mural por el cual le habia contratado el banquero Nelson Rockefeller en el Radio City Center de Nueva York, Rivera se encontro en medio del fuego cruzado de la critica.

Por un lado, los sectores burgueses estaban furiosos desde que su obra "comunista", ademas de presentar la decadencia de la alta sociedad, incluia el retrato de Lenin.

Por parte de su bando izquierdista, el muralista recibia ataques frecuentes del Partido Comunista estadunidense, que denigraba al "artista de los millonrios" --de Morgan, Rockefeller o Ford--, a traves de sus periodicos como The New Masses o The Daily Worker.

Ante la negativa de Rivera de eliminar la figura de Lenin, Rockefeller lo despidio con sus asistentes y cubrio la obra no terminada de largas mantas.

"Como el contrato implicaba una intermediaria, Rockefeller pago a Rivera hasta el ultimo centavo del mural", recordo la especialista Raquel Tibol en entrevista con Proceso.

Escaldado por las criticas--de ambos frentes-, Rivera decidio utilizar estos fondos para volver a pintar la obra abortada, esta vez en la New Workers School de Nueva York, sede del Partido Comunista de Estados Unidos de oposicion (PCO) que fundo su amigo--y futuro biografo--Bertram Wolfe junto con otro teorico de izquierda, Jay Lovestone.

Al igual que Rivera, los miembros del PC(O) fueron expulsados del Partido Comunista en 1929, a raiz de las purgas que llevo a cabo el Komintern desde Moscu. Stalin buscaba eliminar el "peligro derechista" de sus filas, encarnado por las corrientes trotskistas y criticas del "fascismo social" estalinista.

En la New Workers School, los trabajadores recibian "entrenamiento para la lucha de clases". Anunciaba un folleto: "Lecciones durante las tardes de historia economica, teoria comunista, estrategia y tacticas de la lucha de clases, etcetera ..."

El "edificio viejo y sucio" de la New Workers School se ubicaba en el numero 51 de la calle 14 Oeste de Manhattan. Cuando subio por primera vez "las escaleras de hierro, tan escarpadas como las de las piramides de Uxmal o de Teotihuacan" y entro en el salon principal, Rivera se dio cuenta de que el espacio reducido no le permitia reproducir el mural del Rockefeller.

Obra maestra

Imagino entonces Retratos de Norteamerica: un proyecto en el que narraria la historia de Estados Unidos a traves de figuras simbolicas que ilustrarian el nacimiento, el desarrollo y la madurez del capitalismo. Al mismo tiempo pintaria la reaccion al advenimiento del modelo productivo, encarnada por movimientos sociales. Enfocaria resueltamente su vision historica hacia la lucha de clases.

Al formar su proyecto, Rivera todavia ignoraba mucho de la historia estadunidense. Betram Wolfe se dedico a familiarizar al muralista con sus acontecimientos y sus actores principales.

En la biografia que consagro al muralista, La fabulosa vida de Diego Rivera, Wolfe relata el arduo trabajo de investigacion historica que realizaron ambos para aterrizar la obra.

Ademas de visitar bibliotecas y fuentes diversas, Wolfe rememora:

"Leimos discursos y escritos de cada uno de los personajes representativos seleccionados ... los vimos a traves de los ojos de sus enemigos, analizando sus odios, y a traves de los ojos de sus admiradores, analizando su simpatia.

"Y mas que todo, escarbamos los temperamentos de las masas anonimas a las cuales esos personajes habian inspirado amor y odio, las masas que les habian seguido y que a veces los habian creado."

Tras seis meses de intensa labor--a razon de un panel cada diez dias--el resultado rebaso las mayores expectativas de Wolfe y del propio Rivera.

"Estos frescos son los mejores que he pintado--sentencio el muralista en febrero de 1934 en el prologo del libro que presenta la obra-, los mejor construidos, los mas correctos en dialectica historica, los mas ricos en sintesis material y, ademas, informados con el mayor entusiasmo y amor que soy capaz de sentir."

Retrato de Norteamerica dibujo la historia violenta y simbolica de un pais belicoso, en el cual los pujantes--colonos y esclavistas, industriales y financieros--,explotan a los mas debiles; asfaltan de muertos el camino del progreso y la ciencia, dirigidos por el lucro. En la historia de Diego Rivera, los lideres de luchas sociales terminan colgados, fusilados o electrocutados.

En contraste, pinto movimientos progresistas luchando por la independencia, la abolicion del esclavismo, el mejoramiento de las condiciones laborales; fuerzas de resistencia operando una marcha hacia el comunismo.

"Cualesquiera que hayan sido sus limitaciones por tratarse de propaganda unilateral, no existe ningun ejemplo por parte de nuestros propios pintores que siquiera se acerque a una tan conmovedora representacion de nuestro pueblo, nuestra historia, nuestra patria", escribio Wolfe en la biografia.

Dada la vetustez del edificio, Rivera imagino que tarde o temprano la New Workers School tendria que cambiar de lugar. Por lo tanto engancho sus murales de marmol molido y hormigon en paneles movibles.

Cada mural traia marcos de madera con esquinas de metal; mientras que en el respaldo unas tiras de madera cruzadas bloqueaban una tabla enmallada de alambre y cubierta por varias capas de escayola.

"Uno solo de dichos paneles pesa alrededor de ciento cincuenta kilos", estimo Wolfe.

Relato Rivera:

"Los pinte para los trabajadores de Nueva York, y por primera vez en mi vida trabaje por mi mismo; por primera vez pinte en un muro que pertenecia a los trabajadores, no porque son duenos del edificio en el que instalaron su escuela, sino porque los frescos estan hechos sobre paneles movibles que pueden ser trasladados con ellos a cualquier lugar donde mudaran su escuela."

Traslados

En diciembre de 1936, la New Workers School se mudo al numero 131 de la Calle 33 Oeste. Gracias a la estructura movil descrita, ninguno de los paneles se dano en la mudanza. Pero la Liga Laboral Independiente de America, nueva apelacion del PC(O) desde 1938, no sobrevivio a sus divisiones: se disolvio en 1941.

Otra vez las obras tuvieron que ser trasladadas. El fundador del PC(O) Lovestone, las entrego al Sindicato Internacional de las Mujeres y los Trabajadores del Textil (ILGWU, por sus siglas en ingles), con el que tenia fuertes lazos y del que se volveria director de asuntos internacionales en 1943.

Sin embargo el sindicato rechazo exponer Union proletaria, asi como dos murales mas pequenos y sin titulos que la rodeaban.

En la New Workers School, los dos muros laterales estaban cubiertos por ocho murales. Seguian una logica cronologica: entre mas se acercaban a la pared central, ubicada atras de la tribuna, mas avanzaban en la historia. En el centro de esta pared se encontraba Union proletaria, flanqueada de dos murales: uno escenificaba a Benito Mussolini, otro a Adolfo Hitler. Ambos personajes siniestros miraban hacia el mural principal.

Este reune, alrededor de Carlos Marx, Engels y Lenin, a todas las figuras del comunismo de entonces, desde los sovieticos Stalin, Bujarin y Trotsky hasta los estadunidenses William Foster, James Cannon, Charles Ruthenberg, Lovestone y Wolfe.

En la idea de Rivera, esta union sagrada de todos los comunistas representaba la ultima muralla para salvar a Estados Unidos y gran parte del mundo de las amenazas fascista y nazi. Para ilustrar esta muralla, coloco al lado de Union proletaria los dos pequenos paneles.

En el primero--que mas tarde se conoceria como Defensa de la tierra de los trabajadores--, dos obreros tuercen el cuello de un aguila, y en el segundo--que se titulara Fuerzas de resistencia ante el fascismo-, un joven retiene un brazo armado de una daga.

Pero a inicios de los anos 40, tiempos de guerra fratricida dentro del comunismo, estos tres paneles fueron juzgados "demasiado comunistas", por lo que el sindicato los censuro, segun Wolfe.

En 1942, el mismo sindicato traslado los paneles de nuevo, que exhibio en el Centro de Administracion de la Casa de la Unidad, ubicado en el bosque de Forest Park, estado de Pennsilvania.

"Aqui, en las orillas de un manantial alimentado por un lago, rodeado de miles de hectareas de bosque y cesped en las frescas montanas de Pocono, en Pennsilvania se suman todos los elementos del conforte, la relajacion y el deporte. Rivera dibujo las luchas, la Casa de la Unidad es uno de sus resultados", presenta un folleto del ILGWU publicado en 1942.

Pero, otra vez, los dirigentes del sindicato se negaron en colocar otros cinco paneles, los que estimaban mas controversiales en esos tiempos de guerra mundial.

Asi, la tibieza de los integrantes del ILGWU permitio a los ocho murales censurados escapar del desastre. El 28 de febrero de 2009 un incendio terrible redujo a cenizas el eden recreativo.

El director ejecutivo del sindicato, Charles Zimmerman, en una carta que mando el 10 de junio de 1969 a Juliette Bloch y Steve Dimitroff, los asistentes de Rivera que participaron en la obra, narro:

"Se parece a una zona bombardeada. Casi no quedo nada del edificio, excepto unas vigas de hierro torcidas. Me rompio el corazon. Sobre todo me devasto que los murales fueron totalmente destruidos. No queda absolutamente nada de ellos."

Los ocho restantes

Ante el rechazo del ILGWU de colocar Union proletaria en sus oficinas, Lovestone busco entregar la obra a varios museos de Nueva York, pero fue rechazada. La regalo entonces a Joseph Willen, un filantropo judio con el que estudio en el colegio. Los dos hombres no se hablaban desde los anos 20 debido a divergencias politicas.

"Durante los anos cuarenta Lovestone visitaba frecuentemente la casa de mis padres, ya que sus puntos de vista politicos se fueron volviendo mas compatibles", explico su hijo Paul Willen, contactado por Proceso.

"Me acuerdo de Lovestone como un hombre de gran inteligencia, calor y encanto."

A su vez, Deborah Meier, hija tambien de Joseph Willen, rememoro:

"Una vez, el mural se cayo y se rompio. Solicitemos a Rivera la autorizacion de restaurarlo pero nunca nos la dio explicitamente, por lo que nuestros abogados adoptaron una estrategia para restaurarla legalmente."

Tras el fallecimiento de Joseph Willen en 1985, sus hijos heredaron el mural, que pronto paso a manos de su primo, Jeremy Lamer. En 1989 este lo vendio al Museo de Arte de la Ciudad de Nagoya, en Japon, ciudad gemela de la capital de Mexico.

Lovestone se quedo con uno de los dos pequenos paneles, Fuerzas de resistencia ante el fascismo. En su libro Diego Rivera --Obra Mural Completa (2007)-, Juan Rafael Coronel Rivera--el nieto del muralista--y Luis Martin Lozano informan:

"En 1985 este tablero fue ofrecido en subasta por Sotheby's en Nueva York y adquirido por un latinoamericano, quien a su vez lo entrego para su venta a MaryAnne Martin/Fine Art en Nueva York y actualmente se encuentra en una coleccion privada en Estados Unidos."

En cuanto a los cinco murales que el ILGWU no quiso exponer en su centro recreativo, el sindicato los entrego al Comite Internacional de Rescate (IRC, por sus siglas en ingles) en 1946.

20 anos mas tarde, el IRC empezo los tramites para vender los murales gracias a lo cual financiaria la "rehabilitacion de los refugiados", muchos de ellos cubanos.

El IRC contrato a Anton Rudert para evaluar el precio de los paneles. A pesar de "algunas imperfecciones menores, incluso pequenas fisuras, abrasiones superficiales, danos a las esquinas y moho", estimo el 21 de agosto de 1964 que cada mural costaba 15 mil dolares.

Los cinco murales fueron expuestos a la venta en la Galeria de Arte Greer, ubicada en el numero 35 de la calle 53 Oeste, en Nueva York.

En 1966, el sueco Gunnar Brahammar visito la galeria y se emociono ante The New Deal. Regreso un ano despues con el mural en sus maletas, que habia comprado por 12 mil 500 dolares--bajandole su precio inicial de 2 mil 500-, y lo coloco en su museo de Skissernas, en Lund.

"Brahammar quiso comprar otro mural, Guerra Mundial, pero los miembros del comite se lo negaron", informo a Proceso Annie Lindberg, archivista del museo.

Despues del regreso de Brahammar a Suecia, la Galeria Greer publico su catalogo en el que proponia a la venta cinco murales: Industria moderna, Guerra Mundial, La nueva libertad, The New Deal, Mussolini, y otro sin titulo.

Este era el segundo pequeno panel, Defensa de la tierra de los trabajadores, que el IRC "recibio mas tarde", segun comuico Charles Sternberg, su director en este entonces, al director ejecutivo de la ILGWU Charles Zimmerman en una carta fechada del 5 de marzo de 1969--apenas unas semanas despues del incendio del centro recreativo.

Entre dos falsos de Echeverria

El 25 de abril de 1969, dos meses despues de la destruccion de los 13 murales en ese incendio, un colaborador de Diego Rivera, Oswaldo Barra Cuningham, escribio al director del IRC para calcular una nueva estimacion de los paneles. Estimo que "en relacion a la perdida material, se puede considerar que cada uno de los frescos representa un valor de 28 mil dolares".

En 1974, Raquel Tibol se presento a la casa del entonces presidente mexicano Luis Echeverria Alvarez, ubicada en la calle de Santiago en San Jeronimo Lidice. Habia pedido al mandatario que le prestara obras de otro muralista, David Alfaro Sequeiros, para una exposicion prevista en 1975.

Al entrar en la vivienda, la mirada de Tibol se cautivo por cuatro murales pegados a la pared, los cuatro grandes que pinto Rivera en 1933.

"Me quede largisimo rato, porque son cuatro de los tableros mas preciosos", rememoro.

La investigadora regano al presidente:

"Ay licenciado, ?Que le pasa?, ?no que usted es un gran coleccionista?"

Y explico a Proceso:

"Tenia los autenticos detras de un sillon y muchos retratos falsos los tenia colgados."

Agrego que "a Echeverria no hay que verlo como un coleccionista que apreciaba el arte sino como un funcionario que usaba el arte para prestigiarse".

El historiador del arte Laurance R Hurlburt, publico en 1989 Los muralistas mexicanos en Estados Unidos, donde escribio que Luis Echeverria tenia en su posesion cinco murales de Retrato de Norteamerica. El quinto, que Tibol no vio durante su visita en 1974, era el pequeno sin titulo, defensa de la tierra de los trabajadores.

Tibol trato de saber como los habia conseguido, pero este se mostro evasivo.

Maria del Carmen Echeverria, hija del expresidente, informo a este semanario durante una breve llamada realizada a finales de ano:

"Lo unico que puedo decir es que fueron regalados a mi padre por un amigo judio. Ya no pertenecen a la familia."

No se sabe cuando Elba Esther Gordillo, la exlideresa del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educacion (SNTE) compro los murales, y si se los compro a Echeverria. Una fuente cercana asevero que durante una visita al exmandatario en 2006, este todavia los tenia.

En 2007, para celebrar los 50 anos del fallecimiento de Diego Rivera, se organizo la exposicion Diego Rivera. Epopeya Mural en el Palacio de Bellas Artes. Los mismos cinco murales fueron exhibidos durante los dos meses que duro el evento.

Estos volvieron a salir a la luz durante el VI Congreso Nacional Extraordinario del SNTE, que se llevo a cabo el 19 de octubre de 2012, cuando Elba Esther Gordillo presento un megaproyecto para Cuajimalpa, que incluia, ademas de una Universidad de la Educacion, un hotel, un teatro, un museo, un helipuerto y una galeria dedicada a Diego Rivera, donde se alojarian seis paneles.

Segun informo La Jomada el pasado lunes 12, el arquitecto encargado del proyecto de la inicialmente llamada Ciudad de la Innovacion, Enrique Norten, asevero en una conferencia de prensa el 21 de octubre de 2012 que Elba Esther Gordillo "habia recuperado estos seis murales y los habia traido a Mexico". La mencion de seis paneles implica que la exlideresa adquirio el otro mural pequeno que "protegia" a la Union proletaria de Hitler.

Segun Juan Coronel Rivera, nieto del muralista, este panel se encontraba en manos de un coleccionista de Nueva York en 2007.

Pero la Ciudad de la Innovacion, quedo paralizada a raiz de la detencion de la maestra, el 26 de febrero de 2013, por el delito de lavado de dinero.

De acuerdo con el diario citado, los murales de la maestra se encuentran cateados en los almacenes del Servicio de Administracion y Enajenacion de Bienes (SAE). Esta confiscacion se suma a la de su jet privado, de su casa de San Diego y del cateo del Penthouse que poseia en Polanco, entre otros.

En agosto pasado--seis meses despues del arresto de Elba Esther Gordillo--, los abogados de la exlideresa contactaron a los dirigentes del SNTE con el fin de entregarles las cajas que contenian las obras de arte que habia acumulado la maestra. Pero estos se negaron a recibirlas.

Ese mismo mes, el reportero solicito a la extitular del Museo del Palacio de Bellas Artes, Roxana Velasquez, el nombre del coleccionista que le habia prestado los murales durante la exposicion de 2007.

La respuesta de la ayudante de Velasquez fue:

"El coleccionista que tenia estas obras me comenta que ya no tiene los tableros y no sabe en donde se encuentran en este momento."

?En cajas de carton?

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Title Annotation:murales de la serie "Retrato de Norteamerica" de Diego Rivera en poder de Elba Esther Gordillo
Author:Tourliere, Mathieu
Publication:Proceso
Date:May 18, 2014
Words:3359
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