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Los inicios de Cesar (Octavio) como jefe militar: el ano 44, de Apolonia a Roma, segun la obra [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], de Nicolas de Damasco.

The beginnings of Caesar (Octavius) as a military commander: The year 44, from Apollonia to Rome, according to Nicolaus of Damascus, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]

Muerto el dictador Julio Cesar el dia de los idus de marzo del 44 a. C., su herencia politica fue disputada por dos hombres que, enfrentados, protagonizarian una guerra civil con una estacion transitoria (la batalla de Philippi, 23 de octubre del 42), y una estacion terminal, Actium (2 de septiembre del ano 31) (1). Tales colosos, de edad y experiencia militar muy dispar, son, por una parte, el proconsul Marco Antonio, sobrino de Julio Cesar y uno de sus principales colaboradores. Por otro, el heredero ex testamento, Octavio, sobrino-nieto e hijo adoptivo de Cesar.

El periodo mediante entre el ano 44, el de la muerte de Julio Cesar, y el de la proclamacion de Cesar (Octavio) como Augusto por el senado, en el mes de enero del ano 27 (2), es posiblemente uno de los mejor estudiados de la historia de Roma. Aqui vamos poner la lupa en un espacio temporal mucho mas corto, en su inicio: el ano 44, que es el primero de la llamada <<revolucion romana>>, el primero de un periodo de guerras entre romanos, primero contra los cesaricidas y luego de lucha entre los hombres fuertes de Roma, en los que se van definiendo las aspiraciones de los antes citados, Antonio y Cesar (Octavio), que son los que verdaderamente juegan una partida de ajedrez--si se me permite la metafora de este juego, desconocido por los romanos--en la que, pasados los anos, todos los demas protagonistas colaterales de esta historia no son otra cosa que piezas auxiliares que juegan, se mueven, <<comen piezas>> o se sacrifican cada uno en favor de su <<rey>> (rey en el argot ajedrecistico, naturalmente), polarizando una lucha a muerte por el poder absoluto en una cruenta guerra civil en la que, segun las estimaciones, murieron casi cien mil romanos, una cifra verdaderamente escalofriante.

Centrandonos en el tema militar, la quaestio que queremos tratar aqui puede plantearse asi: ?de que modo el joven Octavio, que estaba en Apolonia en abril del 44, muchacho con poca o nula experiencia militar, logro en pocos meses reunir y dirigir un ejercito contra Italia para defender su opcion politica contra Antonio? Ese primer ano de Octavio en la Realpolitik romana es un ejemplo de determinacion, de habilidad, de estrategia (diplomatica y militar), por la que este muchacho, despreciado por Marco Antonio, dio los primeros pasos hacia su inexorable marcha al trono de Roma.

Para el analisis de este ano crucial reivindico, una vez mas, a un autor incomprensiblemente desdenado en los estudios academicos, Nicolas de Damasco (3), el primer biografo del nuevo Cesar Octavio-Augusto, y contemporaneo suyo. En nuestro relato, que esta muy apegado a las fuentes y muy poco a la historiografia, el hilo conductor es su [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII].

Para jalonar la secuencia de los acontecimientos del 44, y para poner de relieve la importancia de la obra de Nicolas como fuente para ese ano, anticipo esta cronologia:
15 marzo 44          Asesinato de Cesar en Roma. [Nic. 88-90; Liv.
                     Per. 116; Plut. Caes. 66, 4-14; Brut. 17, 3-5;
                     Suet. Caes. 82, 1-2; App. B.C. II, 117; Cass. Dio
                     XLIV, 19, 3-5].

                     Huida de los asesinos que se refugian en el
                     Capitolio. [Nic. 91-100 y 49]

17 marzo 44          Reconciliacion entre los cesarianos, los asesinos
                     y el Senado. [Nic. 50].

20? marzo 44         Funeral de Cesar. Arenga de Antonio contra los
                     asesinos. [Nic. 50].

20-25 marzo 44       Octavio recibe en Apolonia la noticia de la
                     muerte de Cesar.

inicios de abril     Octavio llega a Italia, a las costas de Calabria.
                     [Nic. 44-47].

44                   Antonio recibe la provincia de Macedonia, y
                     Dolabela la de Siria. [Nic. 110 y 122]. Vid. la
                     nota 6 del presente estudio.

6-7 mayo 44          Cesar (Octavio) llega a Roma y manifiesta ante el
                     pretor urbano su decision de aceptar oficialmente
                     la herencia de Julio Cesar. [Nic. 55; App. III,
                     14, 49; Suet. Aug. 8, 2] y acepta el nombre
                     ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) oficial
                     de C. Ivuvs C. f. Caesar
                     (App. III, 11, 38, Cic. adAtt. XIV 12, 2; Cass.
                     Dio XLV, 3).

1-2 junio 44         Antonio cambia su provincia, Macedonia, por la
                     Galia Transalpina y la Cisalpina, conservando sus
                     legiones, y marcha contra Decimo Bruto, uno de
                     los asesinos.

5 de junio 44        Senatus consultum mediante el cual se asigna la
                     curatio frumenti a Bruto y Casio (Cic. Att. XV,
                     9, 1).

7? de junio 44       Entrevista en Antium de Bruto, Casio, Ciceron y
                     Servilia (Cic. Att. XV, 11).

6-13 julio 44        Ludi Apollinares organizados por M. Bruto (CIL 12
                     321).

10 julio 44          Ciceron recibe las ultimas noticias de Roma antes
                     de navegar hasta Grecia.

16-17 julio 44       Elecciones suplementarias para elegir tribunos.
                     Dies comitialis.

17 de julio 44       Ciceron parte por mar junto a su villa cercana a
                     Pompeya (Cic. Att. XVI, 6, 1).

18? de julio         Contio de Antonio.

20 - c. 28 julio     Ludi de Venus Genetrix organizados por Cesar
44                   (Octavio) en honor de Julio Cesar [Nic. 107].

22-25 julio 44       Edicto y cartas de Bruto y Casio (Cic. Att. XVI,
                     7, 1; cf. Phil. 1, 8).

31 julio - 1         Discurso de L. Pison "frecuens senatus" (Cic.
agosto 44            Phil. 1, 110, 14-15). La provincia de Creta es
                     asignada a Bruto, la de Cirene a Casio. Recon-
                     ciliacion temporal entre Cesar (Octavio) y
                     Antonio.

1-2 agosto 44        Antonio emite un edicto y una carta contra Bruto
                     y Casio (Cic. Fam. 11, 3, 1). Ciceron toma el
                     barco en Siracusa y, sin rumbo, llega a
                     Leucopetra (Cic. Phil. 1, 7).

4 agosto 44          Edicto y carta de Bruto y Casio a Antonio, como
                     replica (Cic. Att. XVI, 7, 7; Fam. XI, 3).

Finales agosto       Bruto sale de Italia, dirigiendose a Grecia y
44                   Macedonia. Regreso de Ciceron a Roma (Cic. Phil.
                     5, 19; Plut. Cic. 43, 6).

2 septiembre 44      Ciceron pronuncia su primera Filipica (Cic.,
                     Phil. I, 11 y 5, 19).

septiembre 44        Ruptura definitiva entre Antonio y Ciceron. Casio
                     abandona Italia.

inicios de octu-     Cesar (Octavio) pretende infructuosamente el
bre 44               tribunado.

5-6 octubre 44       Sospechas de asesinato de Antonio. [Nic. 122-
                     129].

fin de octubre 44    Cesar (Octavio) se asegura el apoyo de las
                     colonias cesarianas, y forma un gran ejercito.
                     [Nic. 130-139].

noviembre 44         Cesar (Octavio) entra con tropas en Roma. Le
                     sigue Antonio. Cesar (Octavio) se mueve hacia el
                     norte. Se priva de sus provincias a Bruto y a
                     Casio.

invierno de 44-43    Se asigna a Marco Antonio, como proconsul el
                     gobierno de la Galia Cisalpina. Pero pronto el
                     senado le retira la confianza.

                     El senado nombra a Cesar (Octavio) legado
                     propretor.

inicio de enero      El senado legitima a Cesar (Octavio) como
                     comandante del ejercito.

43                   El senado envia contra Antonio un ejercito con
                     los nuevos consules Hircio y Pansa, ayudados por
                     Cesar (Octavio).

14 abril 43          Batalla de Forum Gallorum.

15 y 21 abril 43     Batalla de Mutina, derrota de Antonio.


1. Res Gestae [seccion]1

Los hechos a los que vamos a referirnos los sintetiza asi el propio Augusto en las primeras lineas de sus Res Gestae ([seccion]1.1-2):

1. Annos undeviginti natus exercitum privato consilio et privata impensa comparavi, per quem rem publicam [a do]minatione factionis oppressam in libertatem vindica[vi. 2. Eo nomine sen]atus decretis honorificis in ordinem suum m[e adlegit C. Pansa et A. Hirti]o consulibu[s c]onsul[a]rem locum s[ententiae dicendae tribuens et i]mperium mihi dedit.

A los diecinueve anos de edad, por decision personal y con mi dinero, reuni un ejercito que me permitio liberar a la Republica, oprimida por el dominio de una faccion. Por esta razon el senado, mediante decretos honorificos, me admitio en su seno, siendo consules Gayo Pansa y Aulo Hircio [ano 43], concediendome un lugar de rango consular para exponer mis opiniones, y me otorgo el imperium.

Conviene tener presente tambien la version griega del Monumentum Ancyranum. La lengua griega, mas rica que la latina, aporta otros matices. Asi, en 1.1, el equivalente de la expresion latina <<a dominatione factionis oppressam>> es en griego <<[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]>>, <<consegui para la republica la libertad de la servidumbre de los conspiradores>>. Y en 1.2, en vez de la expresion <<consularem locum sententiae dicendae tribuens et imperium mihi dedit>>, encontramos <<[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]>>, <<y (el senado) me concedio el orden de los consulares con la facultad de deliberar y de mandar>> (5).

En estas lineas, Augusto extracta magistralmente su trayectoria politica desde marzo del 44 hasta los primeros meses del 43. Las tres frases de RG 1.1-2, inteligentes de todo punto, encierran en cierto modo una idea <<circular>>: comienza con la palabra exercitum y acaba con imperium. El sentido del texto es admitir (en realidad como merito) que recluto un ejercito privado, <<ilegal>>, pero que, al cabo de un ano, y en razon del desarrollo de los acontecimientos, alcanzo el derecho, otorgado por el senado, del imperium, es decir, la capacidad plena de mandar un ejercito <<legal>>. No se debe entender de otro modo aqui el vocablo imperium. Se trata de ostentar el mando supremo del ejercito, la summa imperii a la que se referia Julio Cesar (BG. II, 23, 4) y que el senado concedia de forma especial a los magistrados, mandare imperia magistratibus (Cic. Rep. I, 47; Lael. 63). El texto tambien indica dos de las armas que auparan desde el primer momento al joven Octavio al escenario de la gran politica romana: su voz en el senado, y su derecho a mandar ejercitos merced al citado imperium / [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (<<la vara del mando>>), algo que pondria en practica muy pronto al ser nombrado propraetor, avxioxpaxnyoc.

2. Octavio en Apolonia: Segunda quincena de marzo del 44

Segun Veleyo Paterculo (II, 59, 5) el joven Octavio (6) fue enviado en el invierno del ano 45 por su padrino Cesar a Apolonia, en Macedonia (7), <<para que el espiritu de este joven singular se instruyera en las disciplinas liberales>> (disciplinis singularis indolem iuvenis Apolloniam eum in studia miserat). Alli paso tres meses, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 37. Vid. tambien Vell. Pat. II, 59, 4; Plut. Brut."XXII, 1; Cic. 43,6; Ant. 16,1; Suet. Aug. 8, 2; App. B.C. III, 9; Cass. Dio XLV, 3, 1) aprendiendo retorica con Apolodoro de Pergamo (Suet. Aug. 89; Strab. XIII, 4, 3; Quint. Inst. III, 1, 17). Y no solo retorica: Cesar queria que el joven Octavio aprendiese el arte de la guerra en prevision de la expedicion partica que el dictador tenia en mente llevar a cabo (Liv. per. 117, Suet. Aug. 8, Plut. Brut. 22, 2; Cic. Ant. 16, 1; Vell. II, 59, 4, App. III, 9, 30, 31; Cass. Dio XLV, 3). Por la misma razon, en el verano del 45 Cesar habia llamado a Hispania al muchacho para que aprendiese tecnica militar practica en la batalla de Munda, algo que no ocurrio por el retraso en el viaje del joven, debido a su precaria salud (Nic. Bioc, 22); la estancia de Octavio en Hispania se limito a hacer practicas forenses junto a Cesar, pero no militares (8).

Apolonia era una ciudad rica, urbs nobilis etgravis, dice Ciceron (Phil. XI, 11, 26), y sobre todo un punto estrategico de escala entre Oriente y Occidente, entre Asia y Roma. El viaje maritimo entre Macedonia e Italia era de unos pocos dias, dependiendo, naturalmente, de la estacion del ano. El puerto mas cercano era el de Brindisi ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]), en la costa jonica calabresa.

La noticia del asesinato de Julio Cesar debio de llegar a Apolonia entre el 20 y el 25 de marzo del 44. Sabemos que junto a Octavio estaban sus buenos amigos Agripa y Salvidieno Rufo (Suet. Aug. 66,1; Vell. Pat. II, 59, 5; cf. App. B.C. III, 10; Cass. Dio XLV, 3, 1) (9). Estaba sentado a la mesa con sus amigos a la hora de comer, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 40), cuando recibieron malas noticias de Roma: <<al cuarto mes de su estancia llego desde la patria (hasta Apolonia), enviado por su madre, un liberto asustado y tembloroso que le entrego una carta que decia que Cesar habia sido asesinado en el Senado por Casio, Bruto y por otros complices>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 40). El mensajero dejo entrever que habia orden de asesinar a los mas allegados de Julio Cesar, y que por tanto esa amenaza concernia tambien al propio Octavio (10).

Nicolas es el unico autor que describe el ambiente politico de Apolonia al hacerse publica la noticia de la muerte de Julio Cesar. Las autoridades se preocuparon por la seguridad del joven: <<muchos de los notables de Apolonia se presentaron por la noche con antorchas interesandose con cordial interes acerca de las noticias que habian llegado>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 40).

Previendo que Octavio iba a tomar la decision de abandonar Apolonia para ponerse a resguardo de un posible atentado, los apoloniatas se sintieron apenados; no querian que tan ilustre huesped abandonase la ciudad (Nic. Bioc, 45; App. III, 32-34, Cass. Dio XLV, 3, 1; Suet. Aug. 8, 2, Vell. II, 59, 4-5, Liv. per. 117; Plut. Brut. 22, 3; Cic. Phil. XI, 11, 26); pero Octavio no se precipito. Convoco a sus amigos leales para consultarles <<acerca de los pasos que habian de dar, discutiendo hasta bien entrada la noche sobre el procedimiento mas adecuado en esta situacion>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 40).

Tomada la decision de abandonar Apolonia (11) y ponerse en accion, habia, dice Nicolas, <<muchas opciones que podian tomarse>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 41).

Una de tales opciones era la militar: ponerse al frente del ejercito <<cesariano>> en Macedonia y marchar contra Roma para vengar el asesinato de Julio Cesar. Asi lo expresa Nicolas:

Algunos amigos le aconsejaron que se quedase en Macedonia, donde aun permanecia el ejercito que habia luchado en Persia (a las ordenes de Marco Emilio), pudiendo de este modo garantizar la seguridad personal, o pudiendo marchar con estas tropas a Roma para vengar los asesinatos; estos soldados, que habian sido leales a Cesar, se mostraban indignados por el asesinato. A tal sentimiento se habria anadido la compasion (por Octavio), viendo con buenos ojos que el muchacho se presentara ante ellos como jefe.

[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]. (Nic. Bioc, 41).

El joven Octavio gozo siempre de la simpatia y el afecto ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) de los soldados, estando junto a Cesar en el 45 (Nic. Bioc, 15, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]), y tambien despues (Nic. Bioc, 118-120, en varias ocasiones, referidas a los ultimos meses del 44).

La duda de la <<opcion militar>> quedo disipada, al parecer, a iniciativa de los propios soldados romanos establecidos en Macedonia, que se presentaron voluntariamente a su lado. El texto de Nicolas es precioso:

Se acercaron tambien hasta el tambien muchos militares para rendirle homenaje, jinetes, soldados de infanteria, tribunos militares, centuriones y muchisimos otros, algunos con la esperanza de ganarse su favor personal. Estos le aconsejaban que tomara las armas, y ellos mismos le prometieron que combatirian a su lado, y que garantizarian el apoyo de aquellos otros (militares) que deseaban vengar la muerte de Cesar. Les agradecio su actitud y les dijo que por el momento no los necesitaba a ninguno, pero les rogo que estuviesen atentos para cuando les llamara para la venganza; y estuvieron de acuerdo.

[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]. (Nic. Bioc, 46).

Este ejercito dispuesto a empunar las armas estaria compuesto principalmente por las legiones establecidas por Julio Cesar en Macedonia (12). Cabe pensar en buena logica que el joven Octavio se hubiera dirigido a ellas al menos con dos argumentos de peso: primero, mostrarse ante estos soldados como el comandante legitimo, una vez asesinado el dictador y, en segundo lugar, presentarse como el unico que podia garantizar un retiro honroso a los veteranos que habian luchado al lado de Julio Cesar; y a los demas, a los que siguieran en activo, muy bien pudo prometerles los beneficios del botin de guerra, una guerra que aquellos acontecimientos estaban preanunciando a gritos.

3. Octavio en el sur de Italia: primera quincena de abril del 44

Todavia en invierno, en los ultimos dias de marzo o mejor los primeros dias de abril, Octavio y sus amigos y consejeros, toman un barco hacia el sur de Italia: <<Luego partio en la primera nave que zarpo, exponiendose a grandes peligros porque era todavia invierno. Atraveso el mar Jonico y amarro en el promontorio mas proximo de Calabria, cuyos habitantes aun no tenian noticia alguna, con toda seguridad, sobre el golpe de Estado que habia acaecido en Roma>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 47). La travesia se habia efectuado en unos pocos dias, aunque Ciceron cita como fecha de llegada de Octavio a Italia el dia 11 de abril (ad Att. XIV, 5, 3). Desde la costa calabresa <<marcho a pie hasta Lupi (13), donde, apenas llegado, encontro a algunas personas que habian estado presentes en Roma durante los funerales de Cesar ***; estos le contaron, entre otras cosas, que en el testamento el habia sido adoptado por Cesar como hijo y que heredaba tres cuartas partes de los bienes>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 48). La asuncion de la herencia paterna, incluia el derecho a usar el nombre de aquel, Sexsxai xouvopa (Nic. Bioc, 55), tomando para si, como nombre legitimo, el de C. Ivuvs C. f. Caesar (14).

Los informantes pusieron rapidamente al joven Cesar (Octavio) al corriente de las noticias de Roma: le contaron algunos pormenores del magnicidio (Nic. Bioc, 49), le hablaron de como los conjurados contrataron a un buen numero de gladiadores para darles cobertura (Nic. Bioc, 49) (15) y otras tropelias propias de un dia de caos y de desordenes publicos tras el asesinato de su <<padre>> Julio Cesar (Nic. Bioc, 50, e in extenso, 91-106). Desde el punto de vista militar y estrategico, mucha atencion debio de prestar Cesar (Octavio) al hecho de que, dando la espalda a los conjurados, <<muchos colonos que le debian (a Julio Cesar) su asentamiento y su integracion en la ciudad, se unieron en masa a las tropas del magister equitum, Lepido>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 49). Cesar (Octavio) sabia muy bien que ganarse el favor de estas tropas en Italia debia de ser para el un objetivo estrategico.

Poco despues parte con su comitiva para Brindisi, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]. No da paso alguno a ciegas. Se informa de que alli no hubiese enemigos. Ordena que la ciudad sea vigilada antes de su llegada, y manda a los espias que tambien presten atencion al otro lado de la orilla, es decir, que vigilasen la llegada de barcos procedentes del <<otro lado>>, de Grecia (Nic. Bioc, 51).

Estando aun en Brindisi recibe una carta de su madre Atia, exhortandole a reunirse con ella, y otra misiva de su padrastro adoptivo Filipo (16), animandole a que se alejase de la politica y de los problemas (Nic. Bioc, 52). Atia insiste en el mismo argumento, temiendo que su hijo fuese asesinado (Nic. Bioc, 54). Apenado y compadecido por estas opiniones, materna y <<paterna>>, con las que se encuentra en desacuerdo, responde por via epistolar expresando, en sintesis, su pensamiento: <<Tengo grandes proyectos en la cabeza y confio en poder llevarlos a termino>>, que es como puede entenderse el texto Nic. Bioc, 53.

Liberado de los lazos sentimentales de la familia, es decir, del aspecto privado de su vida, da un paso adelante para afrontar su vida publica y politica, aceptando sin ambages <<el nombre de Cesar y su herencia bajo buenos auspicios y alegres presagios>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 55). Esta decision de Cesar (Octavio) es para Nicolas de Damasco, en frase sentenciosa: <<Para el y para toda la humanidad, el principio de muchas cosas buenas, sobre todo para su patria y para todo el pueblo romano>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 55).

El primer movimiento tras esta decision tomada en Brindisi de dedicarse plenamente a la politica y alcanzar el poder, fue de tipo militar y economico:

Inmediatamente mando poner a punto la maquinaria belica y recuperar en Asia los fondos que Cesar habia enviado con antelacion para la guerra partica. Inmediatamente fue recaudado tambien el tributo anual de las poblaciones asiaticas y el, que se sentia satisfecho con los bienes paternos, envio el dinero publico al erario de Roma.

[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]. (Nic. Bioc, 55).

En efecto, los fundamentos del poder de Cesar (Octavio) en estos primeros momentos son el ejercito y el dinero (17). Que el aspecto militar era importantisimo para el, lo corrobora el hecho de que--posiblemente aconsejado, como en Apolonia, por su amigo Agripa--se ganase el favor de los colonos, veteranos de Cesar, que habian sido deducidos en Italia. A los que se suman levas de jovenes entusiastas que querian luchar al lado del joven Cesar (Octavio). Asi lo leemos en Nic. Bioc, 56:
   Tambien ahora aquellos amigos que lo habian hecho antes en
   Apolonia, le aconsejaban que se quedase en las colonias deducidas
   por Cesar, que reagrupase las tropas y que combatiese,
   especialmente en memoria del gran nombre ***. Estos amigos
   sostenian que tambien los soldados voluntarios se dejarian guiar
   por el hijo de Cesar y harian todo por el; estos soldados tenian
   una extraordinaria fe y devocion por Cesar, y recordaban las
   campanas que habian realizado a su lado cuando estaba vivo todavia,
   y deseaban participar en su nombre en la lucha por el poder que
   estos le habian concedido de antemano.

   [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]


Una vez mas, el joven Cesar (Octavio) no se mostro impetuoso ni irreflexivo a la hora de ejecutar sus planes. No queria que se le percibiese como un hombre ambicioso, sino como un hombre justo, que en busca de la legalidad, reclama la herencia paterna; por esa razon--dice Nicolas, siempre preocupado por los aspectos educativos del joven--se dejaba aconsejar por los amigos que tenian mas edad y experiencia, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 57).

En resumen, Cesar (Octavio) controlo y movilizo a un buen numero de soldados, se ocupo de tenerlos bien pagados y de prometerles dinero en un futuro proximo, en razon del exito obtenido en acciones belicas; se ocupo tambien de expandir un programa propagandistico que incluia, por una parte, la reclamacion de la herencia politica legal de Cesar (18) y, por otro, mostrar que no era un hombre avaricioso, sino justo (que reclamaba lo justo). Tambien sabemos por Nicolas que Cesar (Octavio) desplego una red de informadores por Italia que le daban cuenta de posibles intentos de asesinato o de traicion. El joven <<inexperto>>--recordamos que en el verano del 44 Cesar (Octavio) cumplia 20 anos de edad--, sin embargo, actuo como un maduro estratega en la politica y en el reclutamiento de soldados, poniendo gran teson en su idea de ganarse el afecto de las tropas regulares o de veteranos. Controlaba hasta tal punto este estado de cosas que decidio <<marchar a toda prisa desde Brindisi a Roma>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 57).

Como indica Syme, <<el joven era demasiado astuto para limitar sus atenciones a un partido>> (19), e intento contactar con Ciceron, que estaba viviendo en Cumas. El senador ya habia oido rumores acerca del joven, que este reclamaba la fortuna de Cesar. Ciceron, ante un previsible choque de intereses con Antonio, quedo atento a los movimientos del muchacho, aunque <<de momento, sin embargo, el heredero de Cesar era simplemente un estorbo, no un factor de mucho peso en la politica de Antonio>> (20).

La marcha y aproximacion de Cesar (Octavio) a Roma es citada en varios pasos de la correspondencia de Ciceron con Atico (ad Att. XIV 5, 3; 6, 1; 11, 2, etc.), que revela cierto desden de Ciceron por la idea de Cesar (Octavio) de hacerse con la herencia de Cesar. Ello no obsta para que el intelectual acogiese en su casa al joven el 11 de abril, quizas durante unos dias. Poco despues Cesar (Octavio) marcho a Terracina (App. B.C. III, 12, 42).

4. Movimientos politicos de Cesar (Octavio) en Roma: primavera y verano del 44

Cesar (Octavio) llega a Roma el 6 o 7 de mayo. Su adventus parece que fue acompanado por un prodigio: <<un circulo semejante al arco iris rodeo de repente el disco solar en el cielo sereno y despejado, y la tumba de Julia, hija de Cesar, fue varias veces herida por el rayo>> ... presagio que fue para el favorable y grandioso (Suet. Aug. 95), del que se hacen eco otros autores (Vell. II; 59, 6; Obs. 68; Liv. per. 117; Cass. Dio XLV, 4, 4; Plin. N.H. II, 98; Sen. Nat. Quaest. I, 2, 1). Pero no Nicolas. En la ideologia historica del damasceno no hay concesiones a los chismes irracionales. En su relato tampoco encontramos alusion alguna al sidus Iulium, ese <<cometa de Julio Cesar>> que fue explicado al publico como un omen que significaba la apoteosis de Cesar. Si tal cometa pudo percibirse debio de ser fugaz y brevemente; importa mas decir que el hecho--si es que tuvo lugar--fue intrascendente, pero que fue magnificado extraordinariamente por la <<version oficial>> en la que participaron posiblemente el mismo Octavio y sus partidarios.

Enseguida el muchacho hace una declaracion ante el pretor urbano, C. Antonio: reivindica y acepta la herencia de Julio Cesar (Cic. Att. XV, 11, 2 y 12, 1; App. BC. III, 14, 49; Suet. Aug. 8), y manifiesta ante el tribuno de la plebe, L. Antonio, su voluntad de que asi le sea transmitida al pueblo (Cic. ad Att. XIV, 20, 5; 21, 4; XV, 2, 3). Uno de sus propositos era llevar ante los jueces a los magnicidas (Suet. Aug. 10, 1). Antonio que estaba fuera de Roma, vuelve enseguida, el dia 21 de mayo (Cic. ad Att. XV, 3), y comienzan las desavenencias y los mensajes antipaticos cruzados con Octavio a proposito de la herencia (21).

Antonio reune en Campania una gran cantidad de veteranos cesarianos, y los conduce a Roma hacia el 18 de mayo con la finalidad de intimidar y silenciar a la oposicion politica (Cic. Phil. I, 108; cf. 100). Se produce un exodo de los senadores mas importantes de Roma ese mismo dia, como informa Ciceron en su carta a Atico (Att. XV, 3, 1). Antonio entra en la Urbe con el respaldo de estos ex soldados, que suman unos 6.000 segun Apiano (BC. III, 3, 5). Entre los buenos comandantes de Antonio estaba P. Ventidio Basso (App. BC. III, 66; Cic. Phil, XII, 23; Att, XVI, 1, 3 y 4, 4), que al ano siguiente fue recompensado por sus servicios por Antonio, designandole pretor (22).

Nicolas, sin embargo, indica que sus consejeros le sugirieron que fomentara la amistad de Antonio (Nic. Bioc, 107), o al menos la neutralidad. No le convenia a Cesar (Octavio) mostrarse ante la plebe romana como un arribista ambicioso y desairado, sino como hombre mesurado y justo. Nicolas, siempre preocupado por la educacion de los jovenes, y defensor de la actitud del joven Cesar (Octavio) ante las perspectivas de poder, indica expresamente que <<por su grandeza de espiritu, no solivianto a nadie>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]; sino que, al contrario, busco hacerse agradable organizando unos juegos en honor de Afrodita/ Venus, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 108), es decir, en honor de Cesar y su divinidad tutelar. El templo de esta diosa habia sido consagrado por Cesar, por considerarla fundadora de su estirpe (Cass. Dio XLIII, 22, 3 y 43, 2). Estos acontecimientos le iban sirviendo al joven Octavio <<para entrenarse en el dominio de las artes demagogicas, robusteciendo su desconfianza natural y su desprecio romano por la masa>> (23).

Estamos muy bien informados del periodo comprendido entre mediados de julio y finales de agosto gracias al flujo constante de las cartas de Ciceron, documentos tan ricos para el estudio de la politica romana entre el 7 de abril y el 17 de julio del 44, momento en que el senador sale para Grecia, hasta su nuevo regreso el 31 de agosto. En ese lapso es cuando se agravan las relaciones entre Cesar (Octavio) y Antonio. Ciceron estaba mal informado sobre los detalles--le llegaban pocas cartas de Roma--y en la poca correspondencia que queda de esas semanas del arpinate es dificil saber si Antonio mostro algun signo de vacilacion ante el creciente prestigio del joven Octavio o se mantuvo firme (24).

Cesar (Octavio) utilizo la reivindicacion de la memoria de Cesar como una empresa personal, nada disimulada y hasta provocadora en los gestos y las iniciativas. El mejor ejemplo es la determinacion de pedir al consul Antonio <<el uso del trono y de la corona>> de su padre (Cesar), [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 108); un verdadero desafio. Tanto Cesar (Octavio) como Antonio sabian que era una provocacion. Y Cesar (Octavio) entendio la negativa. Daba igual. El joven habia conseguido su objetivo: hacer ver al consul que no estaba en Roma de vacaciones sino muy resuelto a cobrar sus derechos y a hacerlo personalmente. Era natural que esta arrogancia aumentara los recelos de Antonio, mas aun cuando veia que gran parte del pueblo apoyaba al muchacho, que recibio una salva de aplausos cuando entro en el teatro, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 108). Y lo que es mas importante todavia:

los soldados de Cesar, que estaban irritados porque no se habia autorizado a Cesar (Octavio) a renovar los honores en memoria del padre, le senalaban con el dedo y le aplaudian efusivamente

[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]. (Nic. Bioc, 108).

De una forma natural, y con gestos simbolicos, iba granjeandose la confianza y la simpatia de los soldados veteranos de Cesar, mediante esa [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] a la que antes me referia. Y a esa masa que le aclamaba se la gano definitivamente al ponerles dinero en la mano (Nic. Bioc, 108).

La tension entre Antonio y Cesar (Octavio) se acrecento merced a una politica activa de gestos populistas por parte de este ultimo, y una incomprensible pasividad de Antonio. La intencion politica del joven era polarizar la sociedad romana, dividirla, obligarla a tomar partido por uno de los dos. El clima de tension entre los partidarios de uno y de otro esta bien narrada por Nicolas (Nic. Bioc, 110-111). Muchos contribuyeron a fomentar la enemistad entre ambos, entre ellos <<especialmente Ciceron>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 111). Un gran error de Antonio y sus partidarios fue menospreciar las maniobras de Cesar (Octavio) porque era demasiado joven, y quiza incapaz de resolver aquel estado de excepcion en el que todos, y por todos los sitios, miraban solo por su propio beneficio.

Descrita la situacion social y politica en la Urbe con pincel rapido y preciso, Nicolas se da cuenta de la importancia que tenia o iba a tener el ejercito provincial en el nuevo teatro politico de Roma, y nos ofrece en el siguiente fragmento un estado de la situacion de las tropas legionarias en el verano del 44:

Lepido, tras haberse apoderado de una parte del ejercito de Cesar, asumio personalmente el mando en Hispania Citerior; tomo posesion tambien del territorio de los celtas proximos al mar superior. Lucio Planco sometio con otro ejercito a los galos comatos; y fue designado consul. Otro jefe militar, Gayo Asinio, sometio la Hispania Ulterior. Decimo Bruto, contra el cual en seguida lucharia Antonio, mandaba con dos legiones la Galia Cisalpina, cuyos habitantes tenian derecho de ciudadania. En Macedonia debia sustituir a Gayo Bruto, pero todavia no habia dejado Italia. En Siria, Casio Longino, que habia sido designado gobernador de Iliria.

[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]. (Nic. Bioc, 112).

Cesar (Octavio) estaba en este momento al margen de este reparto de poder factico de las espadas legionarias provinciales. Y seguramente pensado en su <<padre>> Cesar evaluo la extraordinaria importancia de tener bajo su mano y su fervor a un ejercito provincial fuerte a la hora de aspirar al trono de Roma. Era algo que el joven barajaba en su mente, precozmente organizativa y calculadora. El muchacho no disponia de metodo legal alguno para ponerse al frente de un contingente militar institucional, del Estado. Contaba unicamente con la simpatia de los veteranos de Cesar en Italia y de las legiones de Macedonia que habian tenido como comandante a Julio Cesar. No era mucho, realmente. Cesar (Octavio) se veia <<fuera de juego>> en un tablero de ajedrez o escenario politico en el que <<todo signo aparente de legalidad y de justicia desaparecian, y el transcurrir de acontecimientos alimentaba la expectativas de unos pocos, se crearon tantos ejercitos privados como jefes; y todos y cada uno se creian legitimados para tomar el poder supremo>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 113). En el mismo parrafo y a renglon seguido, Nicolas reivindica el derecho a la participacion de Cesar (Octavio) en este juego, en razon del parentesco con Cesar, por lo que era envidiado. Y asi justificado, y sorpresivamente, Nicolas otorga al joven el derecho a combatir contra los que atentaban, o podian atentar contra su persona y la seguridad del Estado, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 113). Resulta verdaderamente asombrosa la ecuacion establecida por Nicolas, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] = Res publica, como resulta tambien sorprendente el hecho de que Nicolas, que en toda su obra recurre muy excepcionalmente a la intervencion de la divinidad en los actos humanos, confie en este momento el futuro politico y personal del joven Cesar (Octavio) <<a los dioses y a la Fortuna>>, capaces de enderezar el destino del muchacho, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 113).

El mando sobre ejercitos provinciales llegaria mas tarde. De momento, los unicos soldados sobre los que Cesar (Octavio) tenia autoridad--en realidad, autoridad moral mas que tactica o militar--eran los ex legionarios cesarianos que vivian en Roma. Y muy pronto los utilizo politicamente para agitar la opinion publica y agudizar el enfrentamiento personal con Antonio. No sabemos si a iniciativa propia, o lanzados por Cesar (Octavio), <<los soldados de Cesar>> ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]) se presentaron en tropel ante la casa de Antonio, molestos por su arrogancia y su actitud de desprecio, y utilizaron palabras gruesas, intimidatorias. Los soldados consideraron que <<era un deber sagrado respetar el recuerdo>> de Cesar, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 115). Antonio prometio respeto si Cesar (Octavio) actuaba tambien respetuosamente. Los soldados se conformaron con esta respuesta, pero mostraron su disposicion a defender tal pacto tacito, que le trasladarian al joven, al tiempo que se mostraron dispuestos a empunar las espadas a favor de Cesar (Octavio) si tal pacto se rompia: <<Los soldados asintieron y se presentaron voluntarios para acompanarle al Capitolio asegurando, en caso de ser necesaria, su mediacion para conseguir la reconciliacion>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 116).

Este trasiego de soldados <<cesarianos>> por Roma, escoltando inopinadamente a Antonio hasta el templo de Jupiter era, cuando menos, chocante, y podia ser percibido perfectamente como una maniobra mas de Cesar (Octavio) al colocar a <<sus hombres>> en la misma casa del consul Antonio. El protagonismo de estos soldados parece que llego a crear un estado de opinion propio entre ellos, conscientes de su poder ejecutivo en estos momentos de incertidumbre. Incluso el propio Cesar (Octavio) temio un cambio de opinion de estos soldados y, encerrado en casa, hasta creyo que querian asesinarle un grupo de hombres armados, ignorando si venian enviados por Antonio. Ante tal situacion tensa, bien descrita por Nicolas (Bioc, 117), y una vez asegurada la identidad de la turba de soldados, que eran <<los de su padre>>, estos vuelven a prometerle a Octavio lealtad en nombre de la memoria sagrada de Julio Cesar. Alli estaban <<por su bien y el de todos aquellos que estaban de su parte>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 117). Un par de soldados, hablando en nombre todos los demas, tomaron sucesivamente la palabra, para demostrar su fidelidad a la memoria de Julio Cesar y de su sucesor:

Uno de aquellos, que le hablaba con voz muy alta, le invitaba a tener confianza y que los considerara a todos ellos como parte de la herencia. Recordaban al padre muerto como a un dios y se mostraban muy dispuestos a apoyar a sus sucesores en todo y con rapidez. Otro gritaba aun mas fuerte que por su propia mano habria dado muerte a Antonio de no haber respetado las ordenes de Cesar, que eran tambien las del Senado.

[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]. (Nic. Bioc, 117).

Cesar (Octavio) toma la palabra para calmar los animos de los soldados. Nicolas insiste en la idea de <<afecto y fidelidad>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], del muchacho hacia los militares, acepta su ofrecimiento de colaboracion y concordia:

recobro la calma, bajo a la calle junto a los soldados, los trato amigablemente y se alegro de que le mostraran su afecto y fidelidad. Los soldados se juntaron a su alrededor y atravesando el foro lo escoltaron en formacion solemne hasta el Capitolio, con una sensacion general de alegria y seguridad.

[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 118).

Una vez en el Capitolio, donde se citaron para conversar Antonio y Cesar (Octavio), este comprobo, con asombro y con agrado, que <<los soldados de su padre sobre los que Antonio tenia mando, formaban una tropa muy grande, y que, en caso de conflicto, se habrian puesto claramente de su lado>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 119). La comunion entre el joven politico y las tropas cesarianas de Roma era optima; y ese hecho levantaba, con razon, los recelos, incluso la irritacion, de Antonio, que veia <<como todo el ejercito se mostro en gran proporcion favorable a Cesar (Octavio). Los soldados tenian en gran consideracion la circunstancia de que fuese su hijo [se. de Julio Cesar], y que le hubiera nombrado su heredero en el testamento>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 120) (25). En esta escena teatralizada en el Capitolio, en la que existio un dialogo entre las tropas y sus lideres, Antonio comprobo, por primera vez con asombro, pero tambien con temor, como sus soldados le habian abandonado pasandose a Cesar (Octavio). En una escena propia de Shakespeare, a la salida del templo, Antonio se quedo solo mirando como las tropas (sus tropas) acompanaban a su rival mientras este abandonaba el recinto:

al ver con sus propios ojos que los soldados de Cesar le habian abandonado para acompanar todos ellos a Cesar (Octavio) a la salida del templo. En opinion de algunos, Antonio habia contenido sus verdaderos impulsos ante el temor de que los soldados se pusieran en su contra para vengarse y asi librarse sin esfuerzo de sus enemigos y todos sus secuaces. En efecto, en este momento los ejercitos, podian actuar a favor de uno o de otro. (Antonio) meditaba estas cosas; se sentia inseguro ...

[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] ... (Nic. Bioc, 121).

Nadie dudaba, como indica Nicolas, de que los ejercitos cambiaban de comandante al albur del mejor postor, y que podian, en efecto, <<ponerse arbitrariamente al lado de uno o de otro>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]. Y el joven Cesar (Octavio) jugo muy bien esta baza. Nicolas insiste en la idea de esa especie de halo glamuroso que el joven desprendia a su paso o cuando tomaba la palabra, un carisma personal que hacia creibles sus palabras, su discurso politico, sus reivindicaciones; pero silencia que la afeccion de los soldados posiblemente fue acompanada de promesas--y quizas tambien de adelantos--de dinero. Este, como bien sabemos todos, doblega voluntades, hace cambiar de opinion y hasta de ideologia.

En el punto que dejamos a Antonio en el Capitolio <<plantado>> por sus tropas, el relato de Nicolas da un giro sutil, sin dejar el esbozo de la afeccion que los soldados tenian hacia el joven Cesar (Octavio) al tratar de explicar como este no solo tenia en la mente traer a su lado las espadas de los soldados de la Urbe, sino tambien a algunas legiones provinciales. Para parar los pies al joven y activo politico, Antonio <<movio ficha>>: <<tras haber cambiado la provincia de Macedonia por la de Galia, traslado a Italia las legiones que tenia estacionadas alli, y a su llegada dejo Roma para marchar a Brindisi a darles la bienvenida>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 122). Dicho de otro modo: Antonio quiso escenificar con este movimiento de tropas que el tenia el poder de las legiones provinciales, al menos de las de Macedonia, que ahora llamaba para que le acompanaran a su nuevo destino galo. Ademas Antonio entro en el juego sucio de sembrar cizana contra Cesar (Octavio), haciendo difundir el rumor de que este habia mandado a algunos soldados para darle muerte: [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 123). Corria la primera semana del mes de octubre.

El joven quedo atonito al conocer estas noticias que fueron entendidas, por el, por sus amigos y sus familiares (su padrastro Filipo y su madre Atia) justamente en sentido contrario de lo que Antonio proclamaba. Es decir, que Cesar (Octavio) percibio en los infundios de Antonio una amenaza de muerte directa hacia el. Sus allegados le recomendaron que se apartase discretamente de la vida publica algunos dias (Nic. Bioc, 124-126), en el convencimiento de que <<tenia la conciencia limpia>>. Trato de llevar una vida normal, abriendo las puertas de su casa a todos los amigos, que iban a saludarlo y a preocuparse por el, <<y tambien los soldados>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 127). No obstante, esa descripcion amable es enganosa, y esconde la tension <<partidaria>> que Antonio se ocupo de aumentar, tensando la cuerda al convocar reuniones de amigos (Nic. Bioc, 127) a los que decia sentirse agraviado, insistiendo en la idea de que Cesar (Octavio) habia intentado asesinarlo cuando el (Antonio) estaba dispuesto a dar la bienvenida a sus legionarios en Brindisi, anadiendo en sus argumentos que Cesar (Octavio) habia organizado toda una trama asesina, pagando informacion a los espias y contratando a sicarios, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 128). Acabada esa reunion, <<tres o cuatro dias mas tarde se dirigio a Brindisi para reunir al ejercito que le era fiel. No se hablo mas del supuesto intento de asesinato>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 129).

En este impasse de calma tensa, Cesar (Octavio) se dio cuenta de que lo peor era <<quedarse sin hacer nada>>, que <<desentenderse hubiera sido peligroso>> y que era preciso o ponerse inmediatamente <<en accion>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 131). A partir de este punto es cuando el relato de Nicolas nos interesa mas desde el punto de vista militar, pues nos relata como se gesta su poder militar a finales de este ano 44, como en pocos meses, con una mezcla de habilidad politica, facilidad de palabra, carisma y seguramente una buena bolsa de dinero disponible, se gano el favor de casi todos los colonos cesarianos y hasta de algunas legiones.

El primer paso fue ganarse a las colonias cesarianas de Italia que su <<padre>>, Julio Cesar, habia fundado ([TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]), con la finalidad de repartirles tierras. <<Alli recordo a los colonos los beneficios que habian recibido de Cesar, lamentando lo mucho que este habia sufrido, y lo que el mismo estaba sufriendo. Tenia esperanzas de contar con el apoyo de los colonos y de poder compensarlos con dinero>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 131). La opcion de <<comprar>> un ejercito disimuladamente era, en su opinion, legitima, <<la mas apropiada y justa>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 131). Para ofrecer dinero a los soldados contaba con la colaboracion de sus amigos, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 132); y <<tras haber hecho un sacrificio agradable a los dioses, para que le ayudasen en su justo y glorioso proyecto, partio con una considerable suma de dinero en primer lugar hacia Campania>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 132), donde intenta <<captar>> a los hombres de dos legiones, la septima y la octava, [[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 132), empezando por tantear con dinero a los de la septima que al parecer tenian mayor prestigio, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 132). En Campania Julio Cesar habia dejado un grato recuerdo--en el 59 habia promulgado una lex Iulia agraria Campana--, aunque tambien Antonio habia desplegado alli un programa colonial, no tanto de fundacion de ciudades sino de reparto de tierras. La accion de captacion de veteranos en esta region por parte de Cesar (Octavio) tenia la doble finalidad de recuperar la fidelidad de los viejos soldados cesarianos privando a Antonio de estos mismos recursos de leva. Es una muestra mas de la astucia del joven politico y de su pragmatismo. Como indica Syme, <<la carrera revolucionaria del heredero de Cesar no da jamas una muestra de preocupaciones teoricas; si lo hubiera hecho, hubiera sido muy diferente y muy corta>> (26).

5. Otono del 44: Politica y rearme

El senado se reunio el dia 1 de septiembre, a propuesta de Antonio, con la finalidad de aprobar una serie de honores a Julio Cesar que rayaban en la divinizacion. Antonio competia con Cesar (Octavio) por ganarse el favor de la gente en nombre de Julio Cesar. Ciceron, que se desplazo a Roma con intencion de acudir a esta sesion extraordinaria, al final se arrepintio y no se presento, creyendo que tales propuestas eran peligrosas en boca de Antonio, o quizas sospechando algo mas. Antonio tomo el desaire como algo personal y anuncio que traeria a Ciceron por la fuerza o que mandaria destruir su casa. Era una declaracion de enemistad abiertamente expresada. Al dia siguiente, el 2 de septiembre, Ciceron se presento en el senado y pronuncio su primera Filipica contra Antonio, bastante moderada, en la que proponia hacer cumplir las leyes que Julio Cesar no habia tenido tiempo de ejecutar, y que chocaban con las intenciones de Antonio. Antonio convoco al senado el dia 19 y lanzo contra Ciceron un discurso bien preparado, que fue contestado por el arpinate (que se habia retirado por precaucion a Puteoli) en su segunda Filipica, cuya finalidad era contrarrestar las acusaciones de Antonio (27).

Las dos primeras Filipicas no son un llamamiento a la lucha armada, tampoco hacen referencia a Cesar (Octavio), pero como acertadamente apunta Utchenko, <<pronto ambos factores, es decir, la inevitabilidad de la guerra, y Octavio como el hombre capaz de enfrentarse a Antonio en esa guerra, se convierten en la idea eje de todas las acciones y de todas las intervenciones de Ciceron en ese periodo critico>>. El joven Cesar inmediatamente se percato que podia sacar redito politico de las evidentes tensiones entre Antonio y Ciceron, y le escribio a este una carta exponiendole sus planes de encabezar las acciones militares que fueran necesarias contra Antonio y proponiendole una reunion secreta en Capua o en sus proximidades. El joven tambien le pedia consejo sobre la conveniencia de ocupar Capua para impedir el avance de Antonio sobre Roma, o, por el contrario, de marchar sobre la capital. Ciceron rechazo la entrevista, estimando que no se lograria mantenerla en secreto, pero le aconsejo que marchara sobre Roma. Cesar (Octavio) siguio este consejo, y en cartas posteriores intento convencer a Ciceron para que regresara a Roma y le prestara apoyo en el senado. Ciceron seguia dudando: consideraba que Antonio tenia fuerza y que el senado estaba atemorizado; tampoco confiaba en la juventud y en los objetivos finales de Octaviano, pero cada vez le gustaba mas la idea <<del jovenzuelo>>, non confido aetati, ignoro quo animo..., displicet consiliumpueri (Cic. Att. XVI, 9). Por fin, Ciceron dejo de dudar y regreso a Roma, para comenzar, junto con Octavio, la lucha por la republica, su ultima lucha. Este cruce epistolar fue entendido por el joven como un placet del senado, encarnado en este <<hombre fuerte>> de la camara, para formar un ejercito y hacer planes parea marchar contra Antonio. Y en tal sentido se movio el joven Cesar.

Nos situamos a mediados del mes de octubre del 44. Apiano, indica que <<marcho con dinero a Campania para tratar de convencer a los soldados veteranos de las ciudades fundadas por su padre de que se enrolaran bajo su servicio. Persuadio, en primer lugar, a los de Calatia y, despues, a los de Casilinum, dos ciudades situadas a uno y otro lado de Capua. Mediante el pago de quinientos dracmas por cabeza consiguio reunir diez mil hombres, no totalmente armados ni equipados por cohortes, sino como un cuerpo unico de guardia personal, bajo una sola bandera>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (App. B.C. III, 5, 40). Casio Dion dice que <<a partir de esos hombres se constituyo el cuerpo de los evocati que uno podria traducir por 'los movilizados de nuevo' porque habian dejado ya el servicio en el ejercito y fueron movilizados de nuevo>> [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Cass. Dio XLV, 12, 3).

Sobre el reclutamiento de Cesar (Octavio) en Campania en este momento estamos bien informados por muchas fuentes: App. B.C. III, 40; Cass Dio XLV, 12, 2; 38; Liv. per. 117; Suet. Aug. 8; 3; Vell. II, 61; Plut. Ant. 16, 8; Tac. Ann. I, 10; Cic. ad Att. XVI, 8, 1; XVI 1, 9 ss.; Phil. III, 3; IV, 1-3; V, 23 y 44. Nicolas nos da los numerales de estas primeras legiones del nuevo Cesar (Octavio): la VII (estacionada en Calatia) y la VIII (estacionada en Casilinum) (28), que posiblemente no gano al completo para su causa, sino solo a una parte, quizas un tercio del total de cada una de ellas. Tras la muerte de Julio Cesar en marzo del 44, muchos legionarios de la VII, mal adaptados a la vida civil solicitaron el reenganche (29). Las dos legiones citadas estuvieron a las ordenes de Julio Cesar hasta el ano 61, cuando era propretor de la Hispania Ulterior y luego de Galia. Muchos de estos veteranos se unieron a las tropas de Antonio (30), y otros se dejaron seducir por el dinero con el que el joven Cesar (Octavio) estaba captando a los militares cesarianos que, en nombre y en recuerdo del gran Cesar, simpatizaron enseguida con el muchacho, tanto en Roma (Nic Bioc, 116127) como en Campania (Nic. Bioc, 132).

Para Nicolas este es un punto de inflexion: el joven disponia de un ejercito, pero tambien de un grupo de amigos incondicionales, con los que a partir de este momento conto para todo. Nicolas cita expressis uerbis a Marco Agripa, Lucio Mecenas (31), Quinto Juvencio, Marco Modialio y Lucio [***]. Y junto a ellos habia <<tambien otros oficiales, soldados, centuriones y una multitud de siervos y de mulos que transportaban dinero y provisiones>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 133). A estos oficiales y soldados les pagaba con la venta de las posesiones que su padre (Julio Cesar) tenia en Campania (Nic. Bioc, 134). Bruto y Casio, al enterarse de que el joven contaba con un ejercito fiel y un grupo de amici decididos a apoyarle en su empresas politicas, <<se dieron a la fuga atravesando el mar Adriatico: Bruto alcanzo las costas de Grecia, y Casio llego a Siria>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 135).

Cesar (Octavio) marcha inmediatamente a la ciudad de Calatia, en Campania, donde estaba acantonada la legion VII, y donde habia gran numero de veteranos de Julio Cesar. La ciudad fue reconvertida en colonia (32) en el 59 en razon de la lex Iulia de agro Campano. Lo primero que hizo fue reclamar la atencion de los soldados, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 136). Hablo a estos y la poblacion civil de venganza de la memoria de su padre, de justicia, y la necesidad de recocerle a el como heredero legitimo. Tras dirigirles la palabra, los convoca en su casa y reparte (solo a los soldados, presumiblemente) 500 dracmas (o denarios) por cabeza, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], como corroboran Cass. Dio (XLV, 12, 2) y Apiano (BC. III, 40, 165). Este hecho y momento son claves en el <<movimiento revolucionario>>: la compra de un ejercito propio, como reconocia al final de su vida el propio Augusto: annos undeviginti natus exercitumprivato consilio etprivata impensa comparavi (RG. 1). La captacion de soldados y civiles a su causa no se limito a Calatia, sino que alcanzo a otras colonias vecinas (Nic. Bioc, 137), entre ellas Capua, como indica Ciceron (Att. XVI, 9; App. BC. III, 40, 165). Alli concito a tres mil veteranos (Cic. Att. XVI, 8, 2). Ese numero seria pronto duplicado y triplicado, pagando en su captacion hasta cinco millones de denarios, haciendo un calculo directo.

Asi las cosas, solo tenia que poner en marcha su ejercito rumbo a Roma, con la intencion de ir ganando adeptos a su paso, y plantarse delante de Antonio:

De este modo logro convencer a estas dos legiones para que le acompanaran a Roma, ganando adeptos en aquellas colonias que atravesaban, y para que rechazaran la violencia de Antonio, cualquiera que fuese el plan que este tenia en su mente. Enrolo a otros soldados con la promesa de ganancias extraordinarias, y segun iba avanzando recluto e instruyo a los nuevos reclutas, unidos o por separado, informandoles de que iban a luchar contra Antonio.

[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]. (Nic. Bioc, 138).

Antes de dar la orden de marchar hacia la Urbe, el joven Cesar (Octavio) realiza la primera maniobra militar estrategica: manda soldados experimentados, veteranos, a Calabria, a Brindisi (a donde el mismo habia llegado desde Apolonia) para captar el favor de las legiones que regresaban a Italia desde su destino en Macedonia. Asi lo especifica Nicolas, en el parrafo (ultimo conservado) que cierra la obra de Nicolas sobre el primer ano de vida publica, politica, del joven Cesar (Octavio):

Envio a Brindisi a algunos de sus mejores hombres, que sobresalian en experiencia y valor, con la esperanza de que, de algun modo, convenciesen a las legiones de Macedonia de sumarse a su causa, acordandose de su padre y que, para no traicionar su memoria, le ayudasen a el, su hijo. Les dijo que en caso de no lograr convencer a las legiones de viva voz, sino mediante escritos, los difundiera por muchos sitios para que llegaran a manos de soldados y pudieran leerlos. A otros les recomendo que pasaran a su bando con la promesa de que verian cumplidas sus expectativas cuando alcanzase el poder.

[TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]. (Nic. Bioc, 139).

Del intento de <<comprar>> a las legiones de Macedonia hablan tambien Apiano (BC. III, 31, 123; 44, 179 ss.) y Dion (XLV, 12, 1). <<En Brindis unas tropas malhumoradas y sediciosas se enfrentaron al consul: las octavillas y sobornos de Octaviano estaban haciendo su efecto>> (33). Antonio no podia competir con Octavio a la hora de comprar la voluntad de los soldados: la cifra de 100 denarios que ofrecio a las legiones <<macedonias>> fue considerada ofensiva por los soldados, que amenazaron con rebelarse (Cic. Att. XVI, 8, 2; Phil. V, 8, 22; App. BC. III, 43, 177), esto es, pasarse a Cesar (Octavio), como sugiere Apiano (BC. III, 44, 179). Antonio a su vez les arredro dictando ordenes de pena de muerte (App. BC. III, 43, 178; Cass. Dio XLV, 3, 2). Para controlar momentaneamente la situacion, y evitar una defeccion colectiva, Antonio les dijo que aquellos 100 denarios eran solo un anticipo (App. BC. III, 44, 181). Pero no les convencio; y no hay que descartar que a Brindisi hubieran ya llegado los mensajeros de Cesar (Octavio) haciendo propaganda y prometiendoles mas dinero, como indica Nicolas. Y obtuvo lo que esperaba: a finales de noviembre del 44 la legio III Martia paso en bloque al lado de Cesar (Octavio) (Cic. Phil. III, 6; 39; IV, 5; XIII, 19; XIV, 31) antes de que Antonio hiciera cumplir sus amenazas (Liv. per. 117) y poco despues la IV a las ordenes del cuestor de Antonio L. Egnatuleyo, habia abrazado la causa revolucionaria (Cic. Phil. III, 7, 39; IV, 6; V, 23, 52; XIII, 19; XIV, 31; App. BC. III, 45, 185) (34).

Cesar (Octavio) estaba decidido a machar a Roma con estas legiones del norte y muchos otros soldados, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], como indican diversas fuentes (App. BC. III, 40, 166; Cic. Att. XVI, 8, 1; Phil. III, 2, 3; V, 8, 23; 16, 44; Cass. Dio XLV, 12; 38, 3; Suet. Aug. 10, 3), y supuestamente tras haber consultado a Ciceron, que le aconsejo en el mismo sentido (cf. Cic. Att. XVI, 8, 2). Asi pues, <<se pusieron en marcha>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 139), hacia Roma, por segunda vez, pero ahora armados hasta los dientes.

La version que nos ofrece Nicolas, claramente a favor del joven Cesar y contraria a Antonio, no explica ni justifica las razones de la defeccion en masa de estas dos legiones del sur ni de las otras reunidas en Campania, ahora todas bajo el mando de Cesar (Octavio), salvo el argumento moral, o amoral, de que el fin justifica los medios.

6. Cesar (Octavio) entra en la guerra: invierno de 44-43

El enfrentamiento entre Antonio y Cesar (Octavio) se agudizo a finales del 44, cuando el primero se dispuso a tomar posesion de la Galia Cisalpina, provincia que el senado le habia confiado como proconsul, a partir del 1 de enero del 43. Le habia precedido D. Junio Bruto, uno de los tiranicidas, nombrado inmediatamente tras la muerte de Cesar gobernador de la Galia Cisalpina como proconsul, adonde marcho raudo, huyendo de posibles represalias. Sin embargo Antonio y el Senado se enemistaron a fines de 44 a. C., como cuenta en detalle Cass. Dio XLV, 14-15. El senado, y especialmente Ciceron, odiaba a Antonio terriblemente (35) y por muchas razones. Antonio fue declarado hostis publicus (36) y el senado envio contra el un ejercito al mando de los consules ordinarios del 43, Hircio y Pansa. E insto a Bruto a que no entregara la provincia. Bruto contaba con tres legiones, dos de ellas experimentadas y otra aun novata (reclutada entre los antiguos legionarios de la legion VII, que solicitaron el reenganche tras la muerte de Cesar), asi como un numeroso contingente de gladiadores. Antonio, sin embargo, reclamaba lo que consideraba suyo.

El senado habia confiado a Cesar (Octavio) la mision de contrarrestar a Antonio, y para ello le habia otorgado, desde comienzos del 43 el rango de legado propretor (37). No desaprovecho la oportunidad. Como cuenta Casio Dion (XLV, 14), Cesar (Octavio) odiaba por igual a Antonio y a Bruto, pero consideraba a este ultimo un enemigo menor comparado con Antonio. Asi se explica la estrategica decision de Cesar (Octavio), que prefirio realizar al principio una alianza coyuntural con Bruto a enfrentarse el solo contra Antonio, pues no tenia un ejercito comparable ni, por tanto, una expectativa clara de exito.

7. Epilogo: decisiva intervencion de las tropas de Cesar (octavio): abril del 43, Forum Gallorum y Mutina

La primera oportunidad que tuvo Cesar (Octavio) de comprobar la fidelidad y la eficacia de sus tropas fue en el encuentro armado que tuvo lugar en Forum Gallorum,, hoy junto a Castelfranco (regione Aemilia, Italia), librada el 14 de abril del 43. El ejercito consular enviado contra Antonio (varias legiones, entre ellas las legiones II, IV, VII, VIII, la Martia y, quizas, la IX) fue complementado con las tropas que habia reclutado Cesar (Octavio), formadas estas ultimas por un cuerpo de caballeria germana, una guardia personal y un contingente legionario importante (38) constituido por los fieles de la VII y de la VIII, si damos credito a Nicolas de Damasco (Bioc, 132), asi como las legiones IV y III Martia, que unos meses antes habian abandonado a Antonio, o al menos una parte de ellas, para pasarse a Cesar (Octavio) (39).

La batalla de Forum Gallorum tuvo una replica muy pronto, de mayor dimension, en Mutina (hoy Modena), rica y fortificada ciudad, atacada por Antonio o sus generales en distintas fases (40).

En la Filipica XIV (29-35) Ciceron, siguiendo el modelo literario de los retores griegos, realiza una alabanza de los meritos del joven Cesar como general (imperator):

... vio a Antonio huyendo con unos pocos entre los cadaveres de los parricidas tendidos en el suelo! ?Acaso alguien dudara en dar a Cesar el titulo de <<general victorioso>>? (An vero quisquam dubitabit appellare Caesarem imperatorem?). Ciertamente su edad no disuadira de esta opinion, puesto que en valor ha superado a su edad. Y a mi los buenos servicios de Gayo Cesar siempre me han parecido tanto mas importantes cuanto menos debian esperarse de su edad; y cuando le confiabamos el mando militar (cui cum imperium dabamus), al mismo tiempo tambien le ofreciamos la esperanza de conseguir el titulo correspondiente de <<general victorioso>>; y cuando lo consiguio, confirmo con sus hechos la autoridad de nuestro decreto (auctoritatem decreti nostri rebus gestis suis comprobavit). En efecto, este joven de valor extraordinario (adulescens maximi animi), como con toda razon escribe Hircio, protegio el campamento de muchas legiones con unas pocas cohortes y llevo a cabo un combate favorable (castra multarum legionum paucis cohortibus tutatus est secundumqueproelium fecit). (Cic. Phil. XIV, 28) (41).

Y poco despues reconoce el merito de las tropas que lucharon a su lado, especialmente la legion III Martia, y la IV. El discurso fue pronunciado ante el senado el 21 de abril del ano 43, toda vez que habia llegado a la capital la noticia de que Antonio habia sido derrotado por segunda vez. Realiza un elogio de los muchos valientes legionarios romanos, de la III Martia, caidos en la batalla; se les recuerda por su fidelidad y su piedad, est autem fidei pietatisque nostrae declarare fortissimis militibus, quam memores simus quamque grati (Phil. XIV, 29) (42). Ciceron propone levantar un monumento en honor de esta legion y de los soldados que murieron luchando junto a ella por los muchos servicios que rindieron a la Republica, legionis Martiae militibus et eis, qui una pugnantes occiderint, monumentum fieri quam amplissimum. Magna atque incredibilia sunt in rempublicam huius merita legionis (Phil. XIV, 31). Con toda seguridad Ciceron suaviza los hechos y el balance de muertos; parece que la III Martia fue practicamente aniquilada. Y luego anade los meritos similares de la legion IV Victrix, en la que no habia caidos; ambas condujeron a la victoria, Quarta victrix desiderat neminem; ex Martia non nulli in ipsa victoria conciderunt (Phil. XIV, 31).

Las batallas de Forum Gallorum y de Mutina se libraron en principio por la titularidad del gobierno de la Galia Cisalpina, pero supusieron el primer pulso serio (armado) entre Antonio y Cesar (Octavio), y una toma de conciencia clara por parte ambos de que esta pugna entre ellos no era coyuntural ni un tramite, sino solamente su principio. Las amenazas y cruces dialecticos que ambos tuvieron a finales del 44, habian dado paso a las armas. Volverian luego los pactos y la diplomacia, pero el destino de Roma habrian de decidirlo las armas y la sangre vertida de muchos ciudadanos romanos, primero en Philippi y finalmente en Actium.

Por tanto, en trece meses, el periodo mediante entre el 15 de marzo del 44 y el 14 o 15 de abril del 43, el joven apadrinado de Julio Cesar habia pasado de ser un joven adoptado por un aristocrata, sin mas afan que su educacion en su dulce retiro de Apolonia, a estar implicado absolutamente en la lucha por el trono de Roma, ahora ya con un ejercito propio combatiendo contra el poderoso Antonio. Lo hacia por si mismo, aunque en nombre de Julio Cesar, utilizando el nombre de este en la lucha politica, ambito en que muy bien puede ser su emulo (no, en cambio, en el ambito militar, en el que el genio de Julio Cesar no tiene parangon con el del joven Cesar). Todos los movimientos, incluidos los militares, los concibio el muchacho como parte de una estrategia <<hacia el poder>>, y los realizo con una inteligencia y una maestria inusuales en jovenes de su edad, sabiendo mezclar lo personal con lo publico, y haciendo coincidir sus reditos personales con los beneficios de la Res publica. Como otrora Cesar. No en vano muy pronto, como vimos, se proclamo heredero del gran Julio, del que no solo tomo el nombre y la filiacion, sino que se creyo con plena y firme fe que era su heredero legitimo en todo, y en particular de su poder, hasta llegar a alcanzarlo, como bien sabemos. Para lograr tal meta demostro precozmente (en este ano 44, el primero de su carrera publica) las habilidades de un gran estadista, como si una extrana suerte de impostado azar genetico le hubiera transmitido el don de mando y la capacidad de reconducir y <<refundar a su imagen y semejanza>> el Estado, inaugurando una nueva estirpe de <<Cesares>>.

El relato que nos ofrece Nicolas de Damasco es, indudablemente, parcial, casi un panegirico del joven Cesar, pero hay que entender las circunstancias y el momento en que fue escrito: todavia en vida de Augusto y siendo este amigo del propio Nicolas. No se puede esperar otra cosa. Lo que intenta demostrar Nicolas, en su [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], la primera biografia que se escribio sobre Cesar-Augusto (43), es la importancia que tiene una buena educacion en la formacion de los jovenes aristocratas romanos, y que la buena educacion predispone o lleva a la vida publica, politica, donde el joven debe revertir sus convencimientos morales personales elevandolos al ambito del bien comun. Asi es como Nicolas <<justifica>> las maniobras del joven Octavio--a veces callandolas o tamizandolas--, o asi entiende su ambicion y sus propositos, como si, en el fondo, el fin justificase los medios. De este modo, dando la vuelta al argumento de fondo, las actuaciones del joven Octavio para vengar la muerte de su padre politico, Julio Cesar, y restaurar la Republica a un status quo previo a la restauracion que buscaban los cesaricidas, son exhibidas por Nicolas como un compromiso de Estado, y como una especie de sacrificio personal que llega a adquirir tintes casi heroicos, por la juventud, determinacion y clarividencia politica de su protagonista. Y asi lo muestra Nicolas en el cuadro historico biografico, como gesta y merito personal del joven Octavio, que siempre estuvo bien acompanado por un grupo de amici fieles, tan importantes en este ano 44 y a lo largo de toda su vida. Tampoco conviene olvidar, como dice el biografo, que en los momentos importantes de la vida del joven Cesar, <<los dioses y la Fortuna estaban de su parte>> (Nic. Bioc, 113).

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(1.) Sobre la batalla de Actium como culminacion y triunfo de la trayectoria politica del <<joven Cesar>> Octavio, vid. Carter, J. M.: The Battle of Actium: The Rise and Triumph of Augustus Caesar. London, 1970.

(2.) Sobre estas sesiones historicas del senado romano, Lacey, W. K., <<Octavian in the Senate, January 27 BC.>>, Journal of Roman Studies, 64, 1974, pp. 176-184; Borm, H. - Havener, W.: <<Octavians Rechtsstellung im Januar 27 v. Chr. und das Problem der <<Ubertragung>> der res publica>>, Historia, 61, 2012, pp. 202-220.

(3.) Sobre la figura y la obra de Nicolas: Wacholder, Z., Nicolaus of Damascus, Berkeley and Los Angeles, 1962, passim; scardigli, B.; Delbianco, P.: Nicolao di Damasco. Vita di Augusto. Introduzione, traduzione italiana e commento storico. Firenze, 1983, pp. 9-23; Bellemore, J.: Nicolaus of Damascus Life of Augustus. Bristol, 1984, pp. xv-xxvii; Perea Yebenes, S.: Nicolas de Damasco: Vida de Augusto. Madrid, 2006, pp. 9-27; Id., <<Nicolas de Damasco, un intelectual singular en la corte de Herodes y en la Roma de Augusto>>, en: Urso, G. (a cura di): Dicere Laudes. Elogio, comunicazione, creazione del consenso. Atti del convegno internazionale Cividale del Friuli, 23-25 settembre 2010. Pisa, 2011, pp. 205252 (con una version espanola de la Autobiografia de Nicolas); Parmentier, E.; Barone, F. P.: Nicolas de Damas. Histoires, recueil de coutumes, Vie d'Auguste, Autobiographie. Paris, 2011, pp. xi-xlviii. Sobre los posibles prestamos entre la biografia de Cesar (Octavio) escrita por Nicolas y la Autobiografia de Augusto, vid. Dobesch, G.: <<Nikolaos von Damaskus und die Selbsbiographie des Augustus>>, Grazer Beitrage, 7, 1978, 91-194 (= Id., Ausgewahrte Schriften, 1 Colonia-Weimar-Viena, 2001, pp. 295-373); smith, Chr. - Powell, A.: The lost memoirs of Augustus. Wales: Swansea, 2009.

(4.) Todos los textos traducidos al espanol de la obra [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], de Nicolas de Damasco estan tomadas de mi libro de 2006 (Nicolas de Damasco: Vida de Augusto), donde se ofrece el texto completo de esa obra del damasceno, con comentario historico. Tal como indico en el titulo del presente estudio, el hilo que nos guiara en el devenir de los acontecimientos del ano 44 (tras los idus de marzo) es la obra de Nicolas, completada por otras fuentes griegas o latinas. En mucha menor medida se acude a la literatura o historiografia reciente. Las biografias historicas generales sobre Augusto, despachan en pocas paginas, a veces parrafos o lineas, lo acontecido en este ano verdaderamente crucial en la Historia de Roma. La decision de cenirme sobre todo a las fuentes, y dejar deliberadamente en segundo plano las opiniones <<historiograficas>> ajenas, la he tomado despues de volver a leer uno de libros mas importantes de historia romana, The Roman Revolution, de Ronald Syme, publicada hace ahora 76 anos, donde el autor dedica al ano 44 varios capitulos, los VII-XIII. (Syme, R.: La revolucion romana. Madrid 1989. Taurus Humanidades; original: The Roman Revolution. Oxford University Press, 1939). Este libro esta basado en las fuentes, levantado sobre las voces de los antiguos. Es una leccion de historia de Syme que yo he aprendido, y que yo quiero aplicar ahora. Sobre Octaviano-Augusto y sus anos de gobierno no se ha escrito nada mejor que The Roman Revolution, y volver a el es una cura de humildad para nosotros. No quiero dejar de citar aqui otro trabajo hoy centenario, que vio la luz treinta y cinco antes que el libro de Syme. Me refiero a la monumental obra de Ferrero, G. (con un titulo que tiene indudables ecos de Monstesquieu y de Gibbon): Grandezza e decadenza di Roma. Milano, 1902 ss., cuyo tomo III, Milano 1904 (traduccion espanola Fin de una aristocracia. Madrid, 1906), es un relato extraordinario --por su finura en el analisis historico y por su calidad literaria--del periodo mediante entre los idus de marzo del 44 y los dias posteriores la batalla de Filipos. Tanto Ferrero como Syme manejaban con naturalidad, cuando creen que deben hacerlo, la obra de Nicolas de Damasco. Logicamente, el <<laberintico ano 44>> ha sido analizado despues de Syme por muchos otros autores, aunque de forma parcial, e incomprensiblemente orillando, si no ignorando, la obra de Nicolas. Me sirve como ejemplo de lo dicho el libro de Bringmann, K.; Schafer, Th.: Augustus und die Begrundung des romischen Kaisertums. Berlin, 2002, que es una recopilacion de fuentes sobre Augusto y los fundamentos del Principado, donde no encontramos ni una sola referencia a la obra de Nicolas. En cuanto a la bibliografia convencional sobre Augusto, que es inmensa, doy cuenta brevemente de los trabajos que considero mas significativos que narran la biografia de Augusto desde su adolescencia. Baker, G. P.: Augustus. The Golden Age of Rome. New York, 1937 (reed. 2000), pp. 1-89 (paginas que merecen una relectura); Bucham, J.: Augusto. Madrid, 1942, pp. 17-63 (buena sintesis de los anos 44-43; un libro increiblemente no reeditado); Homo, L.: Augusto. Barcelona, 1949, pp. 17-34; Jones, A. H. M.: Augustus. London 1970, pp. 8-22; Alfoldi, A., Octavians Aufstieg zur Macht. Bonn (Antiquitas Band 25, Reihe 1) 1976, passim; Bengston, H.: Kaiser Augustus. Sein Leben und seine Zeit. Munchen, 1981, pp. 9-22; Mangas, J.: Augusto. Madrid, 1991, pp. 10-18 (donde con humor y acierto el autor califica los eventos del 44-43 como <<embrollos politicos>>); Shotter, D.: Augustus Caesar. London, 1999, pp. 18-23 (inservible); Kienast, D.: Augustus. Prinzeps und Monarch, 3. durchgesehene und erweiterte Auflage. Darmstadt, 1999, pp. 1-30; Fraschetti, A.: Augusto. Madrid, 1999, pp. 26-34 (insuficiente y desenfocado); Eck, W.: Augusto. Madrid, 2001, pp. 14-19 (pinceladas); Renucci, P.: Auguste le revolutionnaire. Paris, 2003, especialmente pp. 58-83. cosme, P.: Auguste. Paris, 2005, pp. 20-33; Everitt, A.: Augusto. El primer emperador. Barcelona, 2008, pp. 65-95; Bringmann, K.: Augusto. Barcelona, 2008, pp. 35-50; Bleicken, J.: Augustus. Eine Biographie. Berlin, 1999, pp. 43-136; Dahlheim, W.: Augustus. Aufruhrer--Herrscher--Heiland. Eine Biographie. Munchen, 2010, pp. 15-56; Galinsky, K.: Augustus. Introduction to the Life on an Emperor. Cambridge, 2012, pp. 2012, 9-14 (sobre la educacion de Octavio), y pp. 15-31 (esbozos de la politica romana tras los idus de marzo, con fragmentos de la obra de Nicolas); Levick, B.: Augustus. Image and Substance. Harlow/London/New York, 2010, pp. 23-50 (paginas desordenadas y confusas); Southern, P.: Augusto. Madrid, 2013, pp. 49-80; Goldsworthy, A.: Augusto. De revolucionario a emperador. Madrid, 2014, pp. 97-132; Pabst, A.: Kaiser Augustus. Neugestalter Roms. Stuttgart, 2014, cap. 3, especialmente pp. 68-91.

(5.) En traduccion de Del Cerro Calderon, G.: Testamento de Augusto-Monumentum Ancyranum. Madrid, 2010, ad locum.

(6.) El personaje central de este estudio es Octavio, otras veces llamado Octaviano, el futuro emperador Augusto. Apadrinado por el gran Julio Cesar, en vida de este el joven conservo su nombre paterno-genetico, C. Octavius. Tras la muerte del dictador, y solo una vez que desde Macedonia llego a Italia, Octavio acepta la herencia de Cesar, inclui do el derecho a usar su nombre y su filiacion, 5e%sxai xowopa (Nic. Bioc, 55), tomando oficialmente el de C. Ivlivs C. f. Caesar (App. III, 11, 38, Cic. ad Att. XIV 12, 2; Suet. Aug. 7, 2; Dio Cass. 45, 3). Solamente algunos contemporaneos y solo en un primer momento lo llamaron Octaviano, particularmente Ciceron (por ejemplo, Cic. ad Att. XIV 12, 2; XV 12, 2, ad fam. XVI 24, 2), entendiendo como oficial una onomastica (C. Iulius Caesar Octavianus) que en realidad nunca lo fue; vid. Kienast, D., Romische Kaisertabelle. Grundzuge einer romischen Kaiserchronologie, Darmstadt 1996 y 2004 (2a), p. 61. La historiografia moderna--error en el que he caido yo tambien en otras ocasiones--suele utilizar sin criterio cronologico e historico alguno, e indistintamente, los nombres de Octavio y Octaviano, !o incluso el de Augusto para referirse a este personaje antes de enero del 27! Lo mas correcto es denominarle Octavio hasta la primera semana de abril del ano 40; Cesar [Caesar Caes. filius], su nombre oficial, entre abril del 40 y el 16 de enero del ano 27; y Cesar Augusto, o solo Augusto, a partir de esa fecha. Los historiadores griegos, como Nicolas de Damasco, Apiano o Dion Casio, se refieren a el siempre como Caesar, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]. Lo vemos asi en el titulo de la biografia escrita por el damasceno, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII], (Vida de Cesar), que impropiamente se ha traducido siempre, por razones practicas, pero no muy cientificas, como Vida de Augusto. Para no persistir en el error, para ser lo mas preciso posible y fiel las fuentes y a la realidad, en el presente estudio me referire a nuestro protagonista como Octavio hasta abril del ano 44, y a partir de ese momento Cesar (Octavio). Cuando aqui me refiero a nuestro personaje como Augusto se refiere a situaciones siempre posteriores a enero del 27. Sobre estas cuestiones remito al trabajo de Rubincam, C.: <<The Nomenclature of Julius Caesar and the Later Augustus in the Triumviral Period>>, Historia: Zeitschrift fur Alte Geschichte, 41, 1992, pp. 88-103, especialmente pp. 101-102; y syme, R.: <<Imperator Caesar. A study in nomenclature>>, Historia 7, 1958, pp. 172-188.

(7.) Sobre Octavio en Apolonia, syme, R.: La Revolucion romana, 1989, pp. 155-156.

(8.) Sobre la visita de Octavio a Hispania el 45 y su encuentro con Julio Cesar, vid. Curchin, L. A.: <<Octavius in Spain (45 B.C.)>>, en: Hernandez Guerra, L.; sagredo san Eustaquio, L. y solana sainz, J. M. (eds.): La Peninsula Iberica hace 2000 anos. Valladolid, 2001, pp. 152-157; Perea Yebenes, s.: <<La batalla de Munda, Cesar, y el primer viaje de Octaviano a Hispania, segun el testimonio de Nicolas de Damasco>>, Gerion, 23.2, 2005, pp. 7-18.

(9.) En este momento se documenta la consulta de Octavio y Agripa al astrologo Teogenes (Suet. Aug. 94, 12).

(10.) Sobre las tensiones politicas entre facciones de cesarianos y cesaricidas, ortmann, U.: Cicero, Brutus und Octavian - Republikaner und Caesarianer. Ihr gegenseitiges Verhdltnis im Krisenjahre 44/43 v.Chr. (Habelts Dissertationsdrucke - Reihe Alte Geschichte, 25). Bonn, 1988.

(11.) Con gran pena de los apolonios, que <<habian puesto la ciudad a su disposicion para cualquier cosa que necesitase, por la generosidad que les habia demostrado y por el respeto que tenian hacia el difunto (Cesar)>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 45).

(12.) Con estas tropas marcharia Cesar (Octavio) a Italia en octubre del mismo ano 44, llamado por Marco Antonio, y, una vez alli, se pusieron de su lado.

(13.) La moderna Lecce, que segun algunos autores se situa en la costa (Mela II, 66; Plin. N.H. III, 101; Ptol. II, 1, 1, 2) y segun Estrabon (VI, 6, 3, 281) tierra adentro.

(14.) A partir de este momento nos referimos a nuestro personaje como Cesar (Octavio). Sobre la herencia de Julio Cesar y las expectativas politicas del joven Octavio, vid. Meier, C.: <<C. Caesar Divi filius and the Formation of the Alternative in Rome>>, en: Raaflaub, K.-Toher, M. (eds.): Between Republic and Empire. Interpretations of Augustus and his Principate. Berkeley: University of California Press, 1990, pp. 54-70; Osgood, J.: Caesar's legacy. Civil war and the emergence of the Roman Empire. Cambridge, 2006.

(15.) Sobre la participacion de los gladiadores en el magnicidio, Perea Yebenes, S.: <<El papel de los gladiadores en la trama criminal de los idus de marzo del 44 a.C., segun la Bioc Kaiaapog de Nicolas de Damasco>>, Gerion 30, 2012, pp. 169-184.

(16.) Sobre este Filipo, Nic. Bioc, 5; 7; 34; Dio Cass. XLV, 1, 2. L. Marcius Philippus, que se caso in manu con Atia en el ano 58. Para ambos era su segundo matrimonio. Asumio la tutela de C. Octavio, nacido en el 63, que era solo un nino. Como indica Gray-Fow, M. J. G.: <<A Stepfather's Gift: L. Marcius Philippus and Octavian>>, Greece & Rome, 35, 1988), pp. 184-199, especialmente p. 184, este tipo de matrimonio in manu habia dejado de ser la norma a finales del siglo ii, siendo sustituido en gran medida por una especie mas libre de matrimonio en el que la mujer seguia bajo la potestas paterna, sui iuris, de modo que los hijos de la madre no podian recibir la herencia de ella si moria intestado, ya que mantenian una relacion cognaticia; su unica relacion agnaticia era la que mantenia con la familia de su padre (Gai. Inst. I, 156; Inst. lust. I, 15.1). Asi fueron las cosas hasta que en septiembre del 45 Julio Cesar hizo un testamento designando a Octavio su principal heredero, adoptandolo, acogiendole en su familia y dandole el derecho a usar su nombre como <<su hijo>>, in ima cera Gaium Octavium etiam in familiam nomenque adoptauit (Suet, Caes. 83). Syme, R.: La revolucion romana, pp. 172-173, supone que Filipo tuvo un papel importante en los momentos de confusion que siguieron al asesinato de Cesar. Desde Apolonia, el joven muchacho sabia donde estaba su casa en Roma. Nicolas asi lo indica.

(17.) Mas tarde, en Roma, repartio dinero de su bolsillo al pueblo (Nic. Bioc, 109).

(18.) La expresion [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] indica que estaba decidido a cobrarse la herencia de Cesar escrita en el testamento.

(19.) Syme R.: La revolucion romana, 1989, p. 156.

(20.) Syme R.: La revolucion romana, 1989, p. 157.

(21.) Suet. Aug. 10, 2; Liv. per. 117; Flor. II, 15, Obs. 68; Plut. Ant. 16, 3; Vell. II, 60, 3; App. B.C. III, 14, 50. Antonio se sentia especialmente molesto por la peticion de Octavio de que le confirmase la validez de su adopcion mediante una lex curiata (App. III, 94, 389-390; Cass. Dio XLV, 5, 3; cfr. XLVI, 47, 4).

(22.) Seaver, J. E.: <<Publius Ventidius. Neglected Roman Military Hero>>, The Classical Journal, 47, 1952, pp. 275-280 y 300.

(23.) Syme R.: La revolucion romana, 1989, p. 158.

(24.) Ramsay, J.: <<Did Mark Antony contemplate an Alliance with his political enemies in July 44 B.C.E.?>>, Classical Philology, 96, 2001, pp. 253-268. Realizando un fino analisis de los discursos ciceronianos este autor concluye, que <<In short, there is not one shred of evidence to prop up the widely accepted modern tradition that Antony contemplated forming a political alliance with the murderers of Caesar>> (ibid. 2001, p. 267).

(25.) Sobre el testamento de Julio Cesar y el derecho sucesorio del joven Octavio, Schumacher, L.: <<Oktavian und das Testament Caesars>>, Zeitsehrift der Savigny-Stiftung fur Reehtsgesehiehte. Romanistisehe Abteilung, 116, 1999, pp. 49-70.

(26.) Syme, R., La revolucion romana, 1989, p. 163.

(27.) Sobre la importancia de la propaganda en este periodo, Scott, K.: <<The political propaganda of 44-30 B.C.>>, Mem. Amer. Acad. Rome 11, 1933, pp. 7-49. Sobre la importancia de los discursos politicos en esta epoca, utilizados como arma, Pina Polo, F.: Contra arma verbis. El orador ante el pueblo en la Roma tardorrepublicana. Zaragoza, 1997, passim, pero especialmente pp. 123-146.

(28.) Cic. ad Att. XVI, 8, 2 y XVI, 9; Cass. Dio XLV, 12, 2-3; y la inscripcion ILS 2225.

(29.) Rodriguez Gonzalez, J.: Historia de las legiones romanas. Madrid, 2001, pp. 233 y 258, respectivamente, para estos momentos de la VII y VIII.

(30.) App. BC. III, 66 y 80; Cic. ad fam. X, 34, 1 y 4; XI, 10, 3 y XI, 13, 3.

(31.) El texto esta bastante corrupto. El praenomen de este Mecenas debe ser Gayo, y no Lucio, salvo que se trate del padre de Gayo. Gayo Mecenas lo encontramos por primera vez junto a Cesar (Octavio) en el ano 42 en la batalla de Philippi (Plin. N.H. VII, 148). Salvo Agripa, los otros personajes son desconocidos por otras fuentes.

(32.) Por Julio Cesar. [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] (Nic. Bioc, 136).

(33.) Syme, R.: La revolucion romana, 1989, p. 169.

(34.) Scardigli; Delbianco: 1983, pp. 235-236, comm. ad Nic., Bioc, 139.

(35.) Cass. Dio utiliza expresamente este adverbio en XLV, 15, 3.

(36.) Contra el lanzo Ciceron un largo y denso discurso en el senado, transmitido integramente por Cass. Dio, XLV, 18-47.

(37.) Res Gestae 1: Res publica ne [quid detrimenti caperet, me]pro praetore simul cum consulibus pro[videre iussit.

(38.) Ciceron se muestra alarmado al ver que este gran ejercito que controla Cesar (Octavio) era en su mayor parte de reclutamiento <<irregular>>, y hasta cierto punto <<mercenario>>, de ahi que solicitara al senado, el dia 1 de enero del 43 (Cic. Phil. V, 19) que tras esta coyuntura de crisis, fueran licenciados en masa, y que ni ellos ni sus hijos pudieran alistarse. La medida, obviamente, no se llevo a cabo. En el ano 43 Cesar (Octavio) disponia de ocho legiones, segun Apiano (III, 90), que fueron recompensadas con un premio en dinero muy sustancioso de cinco mil dracmas: <<En vez de dos mil quinientos dracmas se concedieron cinco mil y no solo a dos legiones, sino a las ocho legiones, y se decreto que fuera Cesar (Octavio) quien distribuyera el dinero en lugar de los diez hombres que habian sido enviados a tal fin>>, [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII].

(39.) Como indica Cass. Dio XLV, 13, 3. El mando de la guardia personal de Cesar (Octavio) habia sido confiado a Carfuleno. Este, con dos de estas cohortes <<pretorianas de Cesar (Octavio)>> y de Sulpicio Galba, legado de la legio Martia, se coordinaron para enfrentarse al ejercito de Antonio. A las tropas de Octavio y Galba se unio una columna de infanteria mandada por el consul Pansa. Este fue herido por una lanza, evacuado enseguida a Bononia (actual Bolonia), donde murio poco despues. Las tropas antonianas aniquilaron a la tropa <<pretoriana>> de Cesar (Octavio) y obligo a retirarse varias cohortes de la legion Martia. Luego cambio el signo de la contienda, como indica Rodriguez Gonzalez: <<a la caida de la tarde, el consul Hirtius, con la legio IV y otra legion de veteranos (no identificada, pero que podria ser la II, la IV, la VII, la VIII o la IX), acudio al rescate y estas tropas de refresco derrotaron a los agotados antonianos, que se retiraron, aunque los hombres de Hircio no los persiguieron, pues ya caia la noche. Durante las horas de oscuridad la caballeria de Antonio recorrio la zona para reagrupar a los hombres que pudo y al dia siguiente, los supervivientes de Antonio se replegaron a sus campamentos de asedio alrededor de Mutina. Los partidarios de Cesar (Octavio) tomaron dos aquilae y sesenta ensenas de otros tipos a los antonianos>> (Rodriguez Gonzalez, J., Diccionario de batallas de la Historia de Roma (753 a.C. - 476 d.C.). Madrid 2005, p. 200). Hircio tambien encontraria la muerte unos dias despues, el 21 de abril. Asi, el novato Cesar (Octavio) pudo exhibir los trofeos tomados al experimentado Antonio, contabilizando la batalla como una victoria personal a pesar de la gran masacre sufrida por sus hombres y las tropas consulares.

(40.) Un primer ataque se produjo el 15 de abril: mientras Antonio e Hircio luchaban en Forum Gallorum, L. Antonius Pietas, hermano de M. Antonio, dirigio sus tropas hacia un campamento cercano a Mutina, defendido por Cesar (Octavio) y su guardia personal, que se defendieron impidiendo el asedio de los antonianos (Suet. Aug. 9, 10, 11; App. B.C. III, 71). Un segundo ataque se produjo una semana despues, el dia 21. Esta vez el ataque contra Mutina lo emprendio Antonio personalmente. Sabia que el consul Pansa habia sido herido gravemente en Forum Gallorum, y esperaba esta vez derrotar al inexperto Cesar (Octavio), ayudado este por Hircio, que sumando de nuevo sus fuerzas militares, como en Forum Gallorum, se defendian ahora del asedio antoniano, que se presento con varias legiones, a saber al menos entre ellas las legiones II, V Alaudae y XXXV, apoyadas por refuerzos envidos por Lepido. Hircio lanzo un ataque suicida contra el campamento de Antonio, y aquel resulto muerto, y Cesar (Octavio) no fue capaz de mantener la situacion y mando que las tropas se retiraran. Durante la noche ambos ejercitos se retiraron a sus bases, vigilandose mutuamente. Antonio se mostro mas temeroso y dubitativo que Cesar (Octavio), discutiendo con su consilium militar la situacion, que no era muy halaguena para el--ignoramos hasta que punto conocia o desconocia la de su enemigo--pues habia tenido grandes perdidas en las legiones II y XXXV. No arriesgo sabiendo, probablemente, que el joven Cesar (Octavio) estaba solo al frente de la situacion, e inopinadamente abandono el campo de batalla desconfiando de sus posiciones estrategicas, y se retiro con todo su ejercito a la Transalpina.

(41.) Traduccion de Munoz Jimenez, M. J.: Ciceron. Filipicas. Madrid, 2006.

(42.) Sobre el sentido fides, honos y otros significativos vocablos, como gloria, merita, praemia, virtus que jalonan este discurso, Plumpe, J. C.: <<Roman Elements in Cicero's Panegyric on the Legio Martia>>, The Classical Journal, 36, 1941, pp. 275-289.

(43.) Y quizas contemporanea de la autobiografia que el propio Augusto escribio sobre si mismo, de la que quedan fragmentos por citas cruzadas. Dobesch: 1978 (=2001); Smith; Powell: 2009, con varios estudios sobre el tema.

Sabino PEREA YEBENES

Universidad de Murcia

sperea@um.es

Fecha de recepcion: 1-6-2015; aceptacion definitiva: 18-6-2015 BIBLD [0213-2052(2015)33;97-133]
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Author:Perea Yebenes, Sabino
Publication:Studia Historica. Historia Antigua
Date:Jan 1, 2015
Words:15867
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