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Los grupos yumanos de Baja California: ?indios de paz o indios de guerra? Una aproximacion desde la teoria de la resistencia pasiva.

Introduccion

Siguiendo la clasificacion jesuitica de los indigenas del norte de Mexico, Leon Portilla (1985) considera que los yumanos del desierto bajacaliforniano no eran indios de guerra, sino indios de paz. De acuerdo con este prestigiado investigador, esta caracterizacion corresponde a aquellos grupos que viviendo en un estadio de paleolitico fosilizado, no presentaron mayor resistencia a la colonizacion europea y permitieron su dominacion y posterior exterminio o asimilacion. Y es que a decir de este investigador, la ausencia de una beligerancia activa por parte de los yumanos, hizo posible que la conquista irrumpiera abruptamente su milenaria adaptacion al medio ambiente, produjera en ellos una serie de traumas biologicos, psicologicos y culturales, y los condujera posteriormente hacia la muerte o absorcion por la via del mestizaje.

El presente trabajo cuestiona estas afirmaciones y plantea que la senalada pasividad de estos indigenas constituye en si, una estrategia de resistencia frente al proyecto colonizador. En este sentido, este articulo retoma la afirmacion de Edward Spicer (1962:16) acerca de la resistencia como un fenomeno generalizado, incluso entre aquellos grupos que no se vieron comprometidos en combates significativos en contra de los conquistadores. Es particularmente relevante para este punto de vista, la propuesta de James C. Scott (1990) en el sentido de que la resistencia de los grupos supeditados a la dominacion puede expresarse a traves de dos formas: una abierta y publica, como son las protestas, los boicots, la invasion de tierras y las rebeliones; y otra encubierta y cotidiana, a traves del rumor, el chisme, los cuentos tradicionales, las bromas, las canciones, los rituales, los codigos intragrupales, los eufemismos, y una buena parte de la cultura tradicional. Es importante tambien para este articulo la propuesta dejan Rus (1995) acerca de la practica economica y la practica social como formas de resistencia pasiva que se materializa a traves de estrategias de aprovechamiento de recursos y de movilidad, e incluso a traves de la incorporacion de elementos introducidos o impuestos desde la misma hegemonia. Por ultimo, este trabajo demuestra que la resistencia de los yumanos al sistema misional no se limito a su forma encubierta y cotidiana descrita por Scott, sino que incluyo la rebelion y el boicot.

?Quienes son los yumanos?

Los yumanos son una familia etnolinguistica a la cual pertenecen 15 grupos etnicos, distribuidos a lo largo de los desiertos de Baja California y Sonora en Mexico, y Arizona y California en Estados Unidos (figura 1). La antiguedad de esta cultura en la parte norteamericana se ubica entre los 25 y 15 000 anos, mientras que en Baja California la presencia de estos grupos va solamente de los 2 500 a los 150 anos. Por esta razon, los especialistas han inferido que la presencia de estas poblaciones en la peninsula es el resultado de una serie de migraciones que tuvieron lugar de norte a sur en periodos muy diferentes, dependiendo de la region de destino. Por ejemplo, Roger Owen (1959) afirma que los yumanos empezaron a arribar a la parte sur de la sierra de Juarez hace 2 000 anos, y continuaron haciendolo hasta hace 600; Erlinda Burton (1973) sugiere que los habitantes del Valle Imperial, en Estados Unidos, han vivido en esa region desde hace 1 500 anos, y hace 400 empezaron a incursionar hacia el sur de dicho territorio; por ultimo, Jesus Angel Ochoa (1979) habla de inmigraciones indigenas historicas en las areas contiguas a la Sierra de San Pedro Martir, con una antiguedad de apenas 150 anos.

Con esta antiguedad, los yumanos dificilmente pueden ser considerados los primeros pobladores de Baja California, aunque si, el grupo prehistorico mas relevante en varios aspectos--como veremos enseguida, los yumanos llegaron a observar un mayor desarrollo tecnologico y una mayor complejidad social, una presencia geografica mas amplia, una identidad territorial mas definida, y una capacidad superior de adaptacion, supervivencia y desarrollo local, que sus predecesores los grupos sandieguito y lajollano--.' Corno es ampliamente sabido, esto hizo posible que los yumanos fueran el unico grupo de la region que trascendio del prehistorico tardio hasta la actualidad.

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Respecto a la cultura material, los sandieguito y los lajollano desarrollaron respectivamente una tecnologia basada en la litica y el empleo de la concha, mientras que los yumanos incorporaron la ceramica, la cesteria y la cordeleria. A decir de los arqueologos, estas tecnicas permitieron que estos ultimos alcanzaran una mayor capacidad de almacenamiento de agua y semillas que los grupos preyumanos, y con ello, la posibilidad de establecer asentamientos mas permanentes que sus predecesores, condicion necesaria para desarrollar un cierto tipo de division del trabajo, una incipiente estratificacion social y una presencia territorial mas amplia: mientras que los antiguos sandieguito y lajollano limitaron su presencia a las sierras y a las costas, respectivamente, los yumanos poblaron tanto las costas como las sierras, los desiertos y los valles del norte peninsular.

Por otra parte, asociado a la amplia distribucion geografica de los yumanos a lo largo de los diversos ecosistemas del suroeste norteamericano y noroeste de Mexico, se encuentra un proceso de distribucion etnolinguistica que dio como resultado el surgimiento de por lo menos 15 lenguas diferentes que representaban a un igual numero de grupos etnicos con identidades estrechamente vinculadas a su territorialidad. Expresion de esto son los diferentes estilos de arte rupestre: como lo constatan Hedges (1975), y Bendimez y Laylander (1986), las representaciones realistas en el Desierto Central y los disenos abstractos del norte; las figuras antropomorficas y zoomorticas de las zonas montanosas y los petroglifos con disenos geometricos del desierto; los sitios arequeoastronomicos en el norte de la Sierra de Juarez y los geoglifos del desierto del Colorado en la parte norteamericana, representan todos en su conjunto marcas etnico-territoriales que funcionaban como delimitaciones fronterizas al interior de estos grupos indigenas.

Mas aun, pese a su mayor capacidad de asentamiento frente a los grupos preyumanos, los yumanos tampoco desarrollaron sociedades sedentarias, urbanas, agricolas y regidas por una autoridad central o Estado, como en el centro y sur de Mexico. Por el contrario, estos grupos desarrollaron un estilo de vida seminomada, con una organizacion fragmentaria caracterizada por la presencia de multiples bandas y linajes en latente estado de conflicto, y un esquema de subsistencia orientado a la caceria, la pesca y la recoleccion. No obstante, lejos de constituir un signo de subdesarrollo o primitivismo que limitara las capacidades de supervivencia de estos grupos, este estilo de vida denotaba un profundo conocimiento del desierto y una sofisticada adaptacion a las condiciones ambientales de la peninsula, caracterizadas por la aridez y el clima extremoso. Tal y como lo explica Aschmann (1959), el caracter nomada de los yumanos, su organizacion fragmentaria y el conflicto, eran la condicion y el mecanismo necesarios para activar la dinamica fision-fusion de estas poblaciones, que se correspondia respectivamente con la necesidad de dispersion en tiempos de escasez, y la necesidad de potencializar esfuerzos para la caza y la recoleccion, en tiempos de abundancia. Pero ademas, signo inequivoco de adaptabilidad por parte de los yumanos a su circunstancia ambiental, constituye su capacidad de desarrollar una actividad agricola importante, en las proximidades del Rio Colorado. Frente a la generalizada idea de que la agricultura de los yumanos en estas latitudes era incipiente, fray Eusebio Francisco Kino (1701) nos dice que "todo este camino fue por una mera campina de fertilisimas tierras, de hermosisimas milpas muy bien cultivadas con muchos maices, frijolares y calabazates y con grandisimas tasajeras de tasajos de calabaza, que este genero les dura despues todo el ano".

Por ultimo, otra muestra irrefutable de la gran capacidad de adaptabilidad de estos grupos a la circunstancia ambiental es el hecho de que mientras los sandieguitos y lajollanos habian ya desaparecido a la llegada de los espanoles, los yumanos aun sobrevivian. Incluso podemos afirmar que mas alla de su profundo conocimiento del desierto, estos indigenas demostraron una gran adaptabilidad a las condiciones sociohistoricas, al ser el unico grupo que proveniente del prehistorico tardio, sobrevivio al impacto de la colonizacion europea y trascendio hasta la actualidad. Los grupos etnicos que pertenecen a esta familia etnolinguistica y que hoy en dia residen en alguna region del norte de Baja California son: los cucapa, identificados tambien como "rienos" o "rianos", por habitar en las margenes del Rio Colorado; los kumiai y los tipai que viven en las mesetas costeras orientadas hacia el oceano Pacifico; y los pai-pai y los kiliwa, conocidos tambien como "serrenos", por residir respectivamente en los alrededores de la sierra de Juarez y de San Pedro Martir (figura 2).

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La imposicion del Pueblo Indio

De acuerdo con Spicer (1962), los colonizadores europeos en el norte de Mexico trataron de imponer sobre los grupos indigenas su religion, su lenguaje y, sobre todo, su nocion de comunidad. Se trataba del proyecto de pueblo indio, el cual habia sido introducido y desarrollado exitosamente entre los grupos agricolas, sedentarios y urbanos del centro y sur de la Nueva Espana (Spicer, 1962:5). Siguiendo este modelo, los misioneros intentaron organizar a las bandas de cazadores y recolectores nomadas de Baja California, en una serie de poblaciones sedentarias establecidas alrededor de una cabecera, o pueblo principal, en donde estuviera localizada la mision corno unidad productiva autosutkiente. (2) La mision se establecia entonces en una zona en cuyos alrededores se hallaba un abundante numero de indigenas, y en donde hubiera disponibilidad de agua y tierra fertil para desarrollar la actividad agricola y pastoril.

No obstante, como sabemos, este modelo no resulto exitoso en la peninsula debido a varios factores. Ciertamente, las particularidades del medio fisico geografico fueron uno de esos factores, asi como la turbulencia politica y la crisis economica en visperas de la independencia de Mexico; mas aun, factores decisivos en la cancelacion del proyecto misional fueron las criticas por parte de las autoridades civiles y el descontento de los mismos aborigenes hacia los metodos empleados por los misioneros para desarrollarlo.

El primer paso en el desarrollo de este proyecto era reunir a las bandas indigenas en el sitio misional e iniciar su transformacion en gentiles. Tal y como lo describen algunos historiadores, este proceso significo para estos grupos un cambio radical en su estilo de vida que incluyo la adopcion forzada de la agricultura, la crianza de animales, la sedentarizacion en asentamientos compactos, de un sistema de gobierno central con estructura jerarquica, pero sobre todo, este cambio implico la forzosa observancia de una rutina estricta, asi como el padecimiento de castigos severos (Ochoa, 1976). Como se demuestra en la siguiente carta que la Junta de Fomento de los Territorios de la Alta y Baja California envio al gobierno nacional el u de abril de 1825, el sistema misional implicaba la ausencia notoria de un minimo respeto a la integridad de los indigenas, ya que
   [...] para llegar a ser cristianos, los gentiles deben renunciar a
   su entero derecho a su natural independencia. Desde el momento en
   el que se presentan para ser bautizados, deben mantenerse
   subordinados a las leyes monasticas [...] los neofitos deben
   continuar asi, sin esperanza de obtener en su edad anciana los
   derechos civiles de la sociedad (Gomez, 1988:19).


Mas aun, confirmando esta informacion se encuentra la acuciosa descripcion que Manuel Clemente Rojo (1972:28-29) hiciera sobre la vida cotidiana de los indigenas al interior de una mision. Esto, sobre la base de los testimonios obtenidos directamente de Tomas Mancilla (el ultimo misionero), los ultimos soldados e indigenas sobrevivientes de las misiones, de Maria Garcia y de Janitin (capitan kumiai), a ocho anos de que la ultima mision cerrara sus puertas (1848):
   Los indios en las misiones de la frontera viven sin libertad,
   despojados de todos los placeres de la vida, y obligados por la
   fuerza a trabajar sin ninguna recompensa. Una hora despues del
   amanecer, los indigenas era obligados a levantarse ya fuera en el
   invierno o en el verano, para ser llevados a la iglesia en donde
   cantaban oraciones y decian algunos devotos rezos, palabras que
   aprendieron a repetir sin que la mayoria de ellos entendiera su
   significado.

   Despues de los ejercicios matutinos, los indios iban a la cocina de
   la iglesia a beber jarras de atole de maiz que habia sido preparado
   para ellos, e inmediatamente despues eran conducidos a los campos
   de labor de la mision, bajo la supervision de una jefe o mayordomo
   que dirigia el trabajo y asignaba a cada uno las tareas que debian
   realizar [...] Quien no completara la tarea que le fuera
   encomendada por el mayordomo, sufria un castigo que consistia en
   una serie de 12 latigazos, mientras permanecia atado a un palo que
   habia sido puesto en cada mision con este proposito y el cual era
   conocido como "La estaca". Despues del castigo, el indigena era
   llevado a la iglesia a continuar rezando. Cuando terminaba, era
   encerrado en una celda especial que correspondia a su estado civil.
   Los casados dormian separados de sus esposas en un lugar destinado
   para cada uno, los solteros varones en otro lugar diferente al de
   las mujeres solteras. El misionero conservaba las llaves de estas
   celdas.


Finalmente, sin lugar a dudas el periodo misional significo para los indigenas un sistema de sujecion por dependencia, explotacion y exterminio, asi como el despojo y degradacion de su territorio. Esto altero la movilidad tradicional de los yumanos y sus esquemas tradicionales de supervivencia, impactando drasticamente su reproduccion biologica y social. No obstante, es una realidad que estos grupos indigenas reaccionaron y respondieron a estas acciones por medio de una serie de actos que fueron regularmente calificados por los misioneros, las agencias de gobierno e incluso los investigadores como indolencia, vandalismo o desorganizacion generalizada. En mi opinion, se trataban todos ellos de acciones de resistencia pasiva, e incluso, en algunas ocasiones, de resistencia activa.

Las formas de resistencia pasiva entre los yumanos

Es ampliamente sabido que uno de los principales obstaculos con los que se encontraron los misioneros en Baja California para desarrollar su proyecto de Pueblo Indio fue la actitud de los indigenas frente a la disciplina y el trabajo en la mision, calificada por los colonizadores como indolencia y negligencia. En el multicitado texto de Baeggert (1942), por ejemplo, encontramos una serie de epitetos que sin lugar a dudas describen la mirada descalificadora y llena de frustracion, con la que los misioneros veian a los indigenas. No obstante, una segunda lectura a este mismo texto nos puede arrojar elementos para sugerir que dicha actitud podia constituir parte de lo que Scott (1990) denomina "resistencia oculta y cotidiana a la dominacion". Como recordaremos, en 1772, en referencia a los yumanos peninsulares, Baeggert afirma que debido a la desobediencia, el hurto y la intriga, era dificil para los misioneros establecer absoluto control sobre estos indios. A decir de este misionero, estos indigenas son "insolentes, ingratos, mentirosos, vulgares, perezosos en extremo y grandes charlatanes, en fin, gente que no puede ser dominada" (1942:109).

Por otra parte, existen tambien indicios en el sentido de que los yumanos llegaron a integrar a la ingenuidad, la inteligencia encubierta de ignorancia disimulada y la ironia como parte de su repertorio de resistencia pasiva, particularmente frente al esquema de autoridad central implicito en el proyecto del colonizador. Esto es ilustrado por el siguiente testimonio del padre Garces de San Bernardino de los Opas, quien describe un evento ocurrido en la jornada del 14 de noviembre de 1772: "Sugeri tambien a los ancianos reunirse para llevar a cabo el nombramiento de un capitan entre ellos, y en el nombre del rey, un gobernador y mayores; en respuesta, un anciano me dijo seriamente estas palabras: 'mira, la justicia es para castigar lo malo, y no siendo malos nosotros, ?para que es la justicia?'" (Ochoa, 1976:18). De igual forma, Mauricio Mixco (1983:197) presenta el caso de un anciano kiliwa, quien despues de haber sido nombrado con el titulo de general, tomo el nombramiento con sus manos y pregunto: "En donde voy a meter esto? Estaba desnudo, no tenia bolsas".

Otro tipo de resistencia pasiva entre los yumanos es aquella estudiada por Jan Rus (1995) entre los indios tzeltales de Chiapas, la cual consiste en el desarrollo de una movilidad con patrones de frecuencia, distancia y circularidad siempre acorde a la intensidad de la crisis economica que la impulsa. Como veremos enseguida, pese a su resistencia al sistema misional, los yumanos adoptaron en los momentos de mayor escasez una movilidad circular anual que incluia a estos asentamientos como estaciones temporales. De acuerdo con Magana (2003), aun en estado de libertad, estos indigenas continuaron regresando a la mision anualmente con propositos de subsistencia y de reproduccion del grupo. De acuerdo con este autor, durante los periodos de mayor abundancia de alimento silvestre, la primavera, el verano y el otono, los yumanos deambulaban entre los desiertos, las costas y las sierras. Sin embargo, durante el periodo de mayor escasez, el invierno, estos indigenas acudian a la mision. Evidencia de este hecho puede ser encontrado en los cuadernos de 1775-1800 de la mision de Santo Domingo, en los cuales los bautizos, matrimonios y decesos fueron registrados en mayor frecuencia despues de octubre, mientras que el registro de estos eventos disminuia de marzo a julio y de septiembre a octubre; esto es, justo cuando estaba teniendo lugar la colecta de moluscos y la colecta del pinon y la bellota, respectivamente.

Pero ademas, para Magana la frecuencia observada en los registros misionales no estaba solamente asociada a la ausencia y presencia de los yumanos en el sitio misional, sino tambien a su actividad reproductiva. Desde el punto de vista de este autor, el incremento de la frecuencia de bautizos registrado en la mision durante el invierno, supone la existencia de una actividad sexual previa. Dado que los hombres y las mujeres indigenas permanecian separados forzosamente durante su estancia en la mision, es facil suponer que dicha actividad tenia lugar entre ellos durante el periodo en el cual se encontraban fuera de este sitio, esto es, entre la primavera y el verano, y durante el otono, y que una vez en espera de la descendencia, acudian al sitio misional en busqueda de alimento y abrigo que asegurara la sobrevivencia de los nuevos miembros de la tribu.

Sin lugar a dudas, estos eventos revelan la capacidad de adaptacion de los yumanos a las nuevas circunstancias y de incorporacion de elementos introducidos e incluso impuestos por los colonizadores, en su propio beneficio; tambien, estos hechos ilustran sobre una particular sensibilidad de estos grupos para mantener una continua negociacion con el colonizador y desarrollar una vida seminomada que abarcara tanto su territorio tradicional como el sitio misional; todo esto, con propositos reproductivos, es decir, con propositos de permanencia. Es por ello que estos eventos deben ser interpretados como parte del esquema de la resistencia pasiva caracterizada por Falcon (2002:84) como aquellas "acciones pequenas, ocultas y cotidianas, a traves de las cuales los pobres y marginados, negocian individual o colectivamente su lugar dentro de la estructura de poder, evadiendo cualquier confrontacion directa con los poderosos economicamente y la autoridad".

La resistencia activa y sus propositos

Por otra parte, si bien la resistencia de estos indigenas fue en general pasiva, la crisis estructural en la Nueva Espana hizo que esta se transformara en un tipo de resistencia activa. Como es sabido, esta crisis estructura] estuvo marcada por la turbulencia politica y la crisis economica, resultado de las guerras de independencia, lo cual hizo imposible que los misioneros retuvieran dentro del sitio misional tanto a los indigenas como a los soldados que guardaban de su seguridad. En ese contexto, tal y como lo expresa el siguiente testimonio, los indigenas bautizados escaparon a las montanas retornando a su vida nomada, desde donde empezaron a organizar acciones de merma mediante el hurto en contra de las misiones:

Los ninos de tales madres pasan los anos enteros sin probar tortilla y beber sotol, y comiendo solo ratas y agaves sobreviven como pueden. Sus padres misioneros han confrontado grandes conflictos para obtener recursos para alimentarlos, pero inevitablemente ellos escapan y se dispersan, y hambrientos van por las montanas y las playas, y lejos de avanzar en religion y civilizacion, van hacia atras cada dia, hacia una atroz conducta, conservando e incluso progresando en la ciencia del latrocinio (Gonzalez, 1825:3).

Mas aun, una vez libres y fuera de todo control de los misioneros, estos profugos y evangelizados indigenas establecieron contacto con los indigenas no bautizados de diverso origen, y a pesar de su estatuto de gentiles que indicaba su transformacion a la civilizacion occidental, asumieron entre estos ultimos el liderazgo para conducirlos a atacar a las misiones. Evidencia sobre este tipo de acciones se encuentra en el manuscrito de 1824, perteneciente al senor Arguello:

Habiendo tenido algunas particulares noticias sobre como los indios cristianizados de las misiones dominicas de la antigua frontera de California, junto con algunos otros indios de la mision de San Diego y gente de aquellas sierras y de las margenes del Rio Colorado, estaban produciendo serios danos al ganado de las misiones y a los ranchos privados, robando los caballos domesticados que comen y venden a aquellas tribus que habitan la otra margen del rio, los Indios cristianizados, salvajes y diabolicos cuya presencia ha llegado a ser muy fuerte y quizas incrementada con la compania de la gentilidad que vive en las sierras y habita las margenes del Rio Colorado, y con otras tribus de tierras desconocidas para nosotros (Arguello, 1824).

Incluso, como podemos ver en un tercer manuscrito, la presencia amenazadora de los indigenas frente a las misiones no era tan insignificante como lo asume Miguel Leon-Portilla (1983). Por el contrario, tal y como lo afirma el Marques de Vivanco en su carta al Ministro de Guerra y Marina, estos sobrepasaban considerablemente la capacidad de defensa de los espanoles en Baja California: "La gentilidad es mucha; las tropas son pocas, ademas del hecho de que estan descontentas debido a la falta de sus salarios. Le doy cuenta de todo esto a mi Excelente Senor de Guerra y Marina, con el proposito de obtener recursos, ropa y avituallamiento de guerra, dado que todo se necesita en esta remota provincia" (Vivanco, 1824).

Finalmente, el conocido testimonio de una mujer indigena kumiai recogido por Rojo (1972:43) cuestiona a quienes consideran que estos ataques indigenas eran simplemente acciones vandalicas, resultado de la desorganizacion generalizada de estos grupos, y confirma la idea de la rebelion con propositos claros. Estando cautiva en la mision de Guadalupe, Maria experimenta la abrupta irrupcion de la quietud de este recinto, como resultado del ataque de un grupo numeroso de kumiais, cuyo lider le expresa lo siguiente: "No tengas miedo, no he ordenado matar a nadie, aunque mi gente haya matado. Al unico que estoy buscando es al sacerdote, porque esta bautizando por la fuerza a la gente de mi tribu, para esclavizarlos en la mision, justo en la forma en que tu estas ahora, sin disfrutar de tu libertad y viviendo como caballos".

Los resultados de la resistencia indigena

Sin duda, como ya se comento anteriormente, pese a la existencia de estas estrategias de resistencia indigena, el impacto de la colonizacion en la vida de estos grupos fue dramatico. Sin embargo, esto no significa que los actos de resistencia pasiva y activa, anteriormente descritos, no fueran exitosos en varios sentidos. Gracias a ellos, los misioneros cambiaron su plan original, lo cual hizo posible que los indigenas se reincorporaran periodicamente a su vida nomada y mantuvieran su sentido de colectividad.

Mario Magana (1999) documenta como despues de la destruccion de las misiones de San Pedro, San Pablo y de la Purisima Concepcion en 1781, la corona espanola empezo a declinar sus intenciones de colonizar Baja California. Esta decision impidio), primero, que los misioneros establecieran una regular comunicacion entre las misiones de Sonora y la Alta California; segundo, que establecieran control sobre el 50% del territorio; y tercero, que retuvieran de manera permanente bajo campana, a los indios evangelizados. Debido a estos eventos, los indios empezaron a ser conducidos a la mision unicamente para obtener instruccion religiosa; despues se les permitia retomar a su antiguo estilo de vida y obtener sus alimentos por si solos. Esta circunstancia hizo posible que las poblaciones nativas mantuvieran su acostumbrada movilidad a lo largo de su territorio tradicional, mantuvieran sus relaciones con aquellos grupos que habitaban territorios fuera del control de los misioneros, y reforzaran sus afinidades: i.e. los kiliwa y los pai-pai del Golfo de California, con los cucapa del Rio Colorado.

Mas aun, gracias a estas habilidades demostradas por los yumanos, una tercera o cuarta parte de su poblacion sobrevivio a la colonizacion europea y retorno a su vida en las montanas, una vez clausurada la ultima mision. Esto es demostrado a traves de correlacionar dos registros de campo realizados inmediatamente despues de la partida de los misioneros. Se trata del censo realizado en 1880 por el general Luis E. Torres, jefe politico y militar del Distrito Norte de Baja California, y el recorrido llevado a cabo en 1840 por David Golbaum. En el primero se establece que a la partida de los misioneros existian 4 424 indigenas viviendo entre las sierras de Juarez y San Pedro Martir, y las inmediaciones del Rio Colorado (Martinez, 1985). En el segundo se constata que de este numero, solo unos cuantos permanecieron en los asentamientos exmisionales, ya que la mayoria se reagrupo en pequenas bandas y regreso a su estilo de vida nomada. De acuerdo con Golbaum, de las misiones solo quedaron vestigios: canales, cisternas, pequenas represas para irrigar las tierras, unas cuantas casas de adobe con techos de ramas conformando una serie de pequenos e inestables caserios, e incluso cuevas, en donde solo alrededor de cien indigenas continuaban viviendo y practicando algunas actividades aprendidas a los misioneros, y algunas actividades correspondientes a sus propias estrategias de supervivencia: "Algunos practicaban agricultura a pequena escala, la crianza de un poco de ganado y el curtido de cuero, mientras que la mayoria de ellos cazaba y colectaba plantas, buscaba miel silvestre, pescaba y elaboraba artefactos de cordeleria, cesteria y ceramica" (Golbaum, 1984:20).

Por ultimo, acontecimientos documentados y testimonios obtenidos durante el siglo xx, nos permiten afirmar que la resistencia presentada por estos grupos en contra del esquema de autoridad central permitio, aunque de manera oculta, la persistencia de su sistema fragmentario de organizacion social basado en linajes, y la presencia limitada, aunque publica, de los nuevos cargos.

Tal y como se comento anteriormente, el modelo de Pueblo Indio y su esquema de autoridad central y jerarquizada, se confrontaba con el sistema segmentario de linajes de los yumanos. Por esta razon, los indigenas no cesaron de poner en tela de juicio los nombramientos, a los cuales si bien les dieron un lugar altamente visible desde fuera del grupo, nunca les otorgaron un poder real hacia el interior. Al respecto, Meigs (1939: 45-46) nos explica como ya avanzado el siglo XX, mucho tiempo despues de que los misioneros habian sido expulsados de Baja California, estos grupos llegaron a ser identificados por las agencias del Estado a traves de las figuras de capitanes y generales introducidos por los espanoles; no obstante, estas funcionaban solo como figuras de representatividad frente al gobierno, ya que la autoridad legitima continuaba estando depositada en la cabeza del linaje. Dentro de la logica de este esquema de autoridad, los capitanes y generales eran vistos como cabezas de linajes especificos y no como autoridades de todos los linajes, y menos, de los linajes enemigos. La persistencia e importancia del sistema segmentario de linajes que aparentemente habia desaparecido durante el periodo misional, quedo al descubierto en una serie de eventos ocurridos en la primera cuarta parte del siglo XX. Como es ampliamente sabido, durante la Revolucion mexicana, los hermanos Flores-Magon invadieron Baja California y la declararon la primera Republica Socialista del mundo. Como lo ha documentado Owen (1963), esto produjo una serie de confrontaciones armadas, en las cuales los indigenas participaron de una u otra parte. Algunos historiadores vieron en estos hechos un alineamiento ideologico de los grupos indigenas con alguna de las facciones en conflicto; otros simplemente denunciaron la introduccion de conflictos ajenos al interior de los yumanos; para Owen (1963), sin embargo, se trato de la emergencia de la visibilizacion del viejo caracter semihostil del sistema de linajes. A decir de este autor, aquellos que se aliaron con las tropas federales para combatir a los magonistas pertenecian a los grupos que habitaban en el norte, particularmente a los kumiai y tipai de los linajes Koal, Miakwas y Qwashaqsh. Por su parte, quienes acompanaron a los magonistas en su marcha de Mexicali hacia Ensenada fueron los yumanos que habitaban en los alrededores del Valle de la Trinidad, los pai-pai de los linajes Kweljwat, Jwa(ch) y Jamsulch, y practicamente todos los kiliwas, con excepcion del linaje Jepi Pakawas, el cual se encontraba viviendo en ese entonces, entre los indios tipai. Como lo destaca Owen (1963), estas confrontaciones armadas no respondian a una identificacion ideologica con una u otra faccion del conflicto revolucionario, ni de la introduccion de conflictos ajenos, sino mas bien, representaban la oportunidad para tener acceso a armas de fuego y municiones con el proposito de dar salida a sus propias rivalidades interlinajes.

Owen (1963) argumenta que antes de que arribaran los magonistas, estos dos grupos de linajes habian entrado ya en tension, como resultado de una serie de muertes ocurridas y adjudicadas a la accion malefica de un chaman diabolico. Este chaman era Jorge Gonzalez, quien pertenecia al linaje Qwashaqsh, y quien fuera muerto en medio de estas tribulaciones en las manos de los magonistas apoyados por el linaje Kulwat--parientes de las supuestas victimas del malefico chaman (Owen, 1959:7; Alvarez, 1975: 67; y Mixco, 1983:9). De esta manera, el sistema segmentario de linajes encontro objetivacion en estos hechos armados.

Conclusiones

?Indios de paz o indios de guerra? Para Miguel Leon-Portilla la respuesta es facil: los yumanos son indios de paz por haberse incorporado pasivamente a la colonizacion europea, y no haber ofrecido una resistencia activa frente a esta. Para este articulo, sin embargo, la respuesta es mas compleja, sobre todo si se considera que es posible resistir pasivamente e incorporarse a los procesos hegemonicos resistiendo. En este articulo hemos demostrado que los grupos yumanos constituyen un ejemplo de esta resistencia pasiva y contrahegemonica, y en no pocas ocasiones de resistencia activa, frente a la imposicion de la nocion de comunidad agricola, sedentaria y territorialmente delimitada. Se trata en esencia de una resistencia que incluye: 1) acciones encubiertas como la ironia, la ignorancia disimulada, los eufemismos, el hurto y una actitud calificada por los misioneros como indolencia en el trabajo; 2) estrategias de supervivencia como la reelaboracion de la movilidad tradicional; y 3) actos de rebelion y boicot. De esta manera, ante la pregunta inicial, podriamos afirmar que los yumanos fueron principalmente indios de paz, y excepcionalmente indios de guerra, pero no indios que aceptaron pasivamente el proyecto colonizador.

?Indios de un paleolitico fosilizado que no sobrevivieron al contacto? Para Miguel Leon-Portilla (1985) la ecuacion es clara: el estado primitivo de los yumanos constituyo una condicion de elevada vulnerabilidad treme a los colonizadores europeos, que explica su falta de animosidad frente a estos, sus traumas biologicos, psicologicos y culturales, y su paulatina desaparicion. Para este articulo, sin embargo, esta ecuacion es tecnicamente desafortunada. Como bien lo han apuntado los especialistas, a diferencia de los antiguos grupos sandieguito y lajollano, los yumanos se caracterizaron por el desarrollo de la ceramica y en algunas regiones de la agricultura. Desde el punto de vista de la arqueologia, estos dos componentes son precisamente los que constituyen la frontera del neolitico frente al paleolitico.

Mas aun, los yumanos no sucumbieron frente a las duras condiciones de la naturaleza ni a la colonizacion europea. Por el contrario, estos grupos son un ejemplo de exito adaptativo y de resistencia frente a ambas. A decir de los mismos especialistas, sus caracteristicas de cazadores, recolectores y nomadas, combinadas con el desarrollo tecnologico basado en la ceramica, hicieron posible su poblamiento y supervivencia en practicamente todo el norte de la peninsula, incluyendo las regiones de mayor aridez como el Desierto Central. Asimismo, desde el conocimiento adquirido como grupos pertenecientes al prehistorico tardio, los yumanos son un ejemplo de resistencia contrahegemonica: se rebelaron frente a los nuevos constructos que desde la hegemonia les fueron impuestos, al tiempo que los incorporaron para ponerlos a disposicion de sus estrategias de supervivencia y reproduccion. Como aqui se ha demostrado, estos grupos se opusieron sistematicamente al proyecto de Pueblo Indio, pero adoptaron al sido misional como resguardo temporal para asegurar la preservacion de su descendencia. Incluso, una vez cerrada la ultima de las misiones dominicas en el norte de Baja California, los yumanos reestablecieron su estilo de vida tradicional, reproduciendo unicamente aquella parte del legado misional que les resulto util para su supervivencia. Esto explica, sin lugar a dudas, el porque la presencia de los yumanos, teniendo su origen en la prehistoria, trascendio a la epoca moderna.

Con lo anterior, este articulo no pretende negar los cambios ocurridos en lo social, demografico y cultural a los yumanos. Nadie puede negar que en la actualidad estos grupos residen en comunidades sedentarias que sobreviven principalmente de su trabajo como asalariados en los ranchos cercanos, que se encuentran subsumidos en la llamada "cultura del vaquero", y que en algunos casos es evidente la perdida de sus rasgos etnicos distintivos como la lengua. Sin embargo, la pregunta final seria: ?Todas estas transformaciones son el resultado efe la colonizacion europea, corno lo suponen las apreciaciones de Miguel Leon-Portilla y el punto de vista generalizado? En este articulo hemos demostrado que existen evidencias suficientes para suponer que esto no es asi. El propio censo de Miguel Torres y la exploracion de Golbaum nos hablan de una significativa presencia de los yumanos al momento en que los dominicos dejaron Baja California. A esto podemos anadir los recientes hallazgos arqueologicos en la zona de vallecitos, en La Rumorosa, a traves de los cuales es posible constatar la existencia de poblaciones nomadas sobreviviendo de la caceria, la recoleccion y la pesca, practicando las cremaciones tradicionales y la elaboracion de atuendos de piel, en un periodo posterior a la llegada de los espanoles. Esto sugiere, sin lugar a dudas, que las causas principales de las transformaciones antes senaladas deben buscarse hacia el siglo xx. No obstante, esto es objeto de otro articulo.

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Articulo recibido en marzo de 2010

Articulo aprobado en agosto de 2010

Everardo Garduno, Doctor en Antropologia Sociocultural. Investigador del Centro de Investigaciones Culturales-Museo, Universidad Autonoma de Baja California. Correo electronico: everardo.garduno@uahc.edu.mx

(1) La antiguedad de estos grupos es estimada en 10 000 anos para los sandieguito, y siete mil anos en el caso de los lajollano.

(2) Es importante mencionar que la colonizacion europea en la peninsula de Baja California, tuvo lugar entre el siglo XVII y el siglo XIX, con la presencia de los Jesuitas, Franciscanos y Dominicos. Sin embargo, debemos senalar tambien que la presencia de los primeros tuvo lugar entre 1697 y 1768, y se limito unicamente al sur y centro peninsular, entre las poblaciones pericu, guaycura y cochimi; por su parte, los segundos permanecieron en Baja California solo por un corto tiempo (1 767-1768), ocupando las misiones jesuitas del Desierto Central, entre los cochimi; finalmente, los Dominicos fueron los unicos que desarrollaron un contacto regular con los yumanos del norte, a lo largo de sesenta anos, entre 1774 y 1834. Por esta razon, este articulo se refiere a algunos casos de jesuitas trabajando entre los yumanos peninsulares del Desierto Central, pero principalmente al periodo dominico.
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Author:Garduno, Everardo
Publication:Estudios Fronterizos
Article Type:Report
Date:Jul 1, 2010
Words:7164
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