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Los espacios del dios Amon fuera de Egipto.

RESUMEN: Con este trabajo intento un acercamiento a los procesos ideologicos que caracterizaron el Reino Nuevo, tanto en las relaciones entre la monarquia y la aristocracia tebana como entre esta ultima y el resto de los grupos de poder egipcios. Asi mismo utilizando el analisis iconografico trato de mostrar el discurso que envolvio la conquista de territorios extranjeros para beneficio de un sector restringido de la oligarquia.

Palabras clave: aristocracia rebana, dios Amon, control territorial.

ABSTRACT: The main spirit of this paper is to emphasize how ideology became essential in historical process, and the relationships between the Theban aristocracy and royalty, both for this elite and others aristocratic groups in egyptian New Kingdom, can furnish a new reality not found in classical sources. By this way I suggest to analize iconography like formal element within discourse previously created in order to obtain territorial control and supremacy only to a restricted nobless.

Key words: Theban aristocracy, god Amun, territorial control.

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The territories of god Amun out of Egypt

La propuesta <<Mundos imaginarios en la geografia de la Antiguedad>> ha sido la excusa perfecta para introducirme en un problema que me preocupaba ya con anterioridad y que afecta a las relaciones de las dinastias reales tebanas con la divinidad principal del Reino Nuevo asi como a su plasmacion en el discurso imperialista que impregna la epoca. Pretendo, por tanto, a traves de esta comunicacion plantear una serie de interrogantes acerca del papel desempenado por la superestructura religiosa durante el periodo al cual me he referido con anterioridad y especificamente la referida al dios principal de Tebas --Amon-- en la dialectica generada durante el Reino Nuevo entre los territorios sujetos a las actuaciones expansionistas faraonicas --fundamentalmente Kush y las ciudades estado cananeas-- y Egipto, asi como entre las elites territoriales egipcias y la realeza.

El sistema teologico que surgio en las orillas del Nilo no parecia en principio interesado en mostrar el dominio de sus dioses sobre el mundo y tanto es asi que desde los inicios de la egiptologia se viene manteniendo esta afirmacion sustentada por la falta en las variadas cosmogonias que nos han llegado, de autentica preocupacion por un espacio mas alla del propio Egipto. La relacion con su entorno geopolitico se mostraba tan difusa que podia considerarse inexistente en el plano ideal. El mundo es Egipto y el resto queda circunscrito a esa categoria de no-mundo --el caos--, al cual debe combatirse o, cuanto menos, contener. De ahi que el faraon, durante su ceremonia de entronizacion lance con su arco poderoso una flecha en la direccion de cada uno de los cuatro puntos cardinales con el fin de mantener la confusion fuera del dominio de los dioses, lo que equivale a decir fuera de Egipto. Una lectura positivista del corpus teologico egipcio ha conducido a deducciones simplistas que considero conveniente poner en duda ya que la no aceptacion de un mundo ordenado mas alla del que se manifiesta como propio no constituye en modo alguno novedad y no puede considerarse una singularidad egipcia (1). Todas las culturas elaboran un discurso similar con el fin de asegurar la estabilidad social y reprimir las aspiraciones de cambio que pudieran albergar los sectores menos favorecidos de la sociedad. De hecho, en la dialectica nomadas-sedentarios encontramos ejemplos muy claros de este conjunto de propaganda.

Si asumimos el planteamiento tradicional de la egiptologia basado en el esplendido aislamiento del estado respecto de su realidad geoestrategica, condicion rota por la arrolladora presencia de los militares durante el Reino Nuevo, apreciaremos serias complicaciones para explicar los sistemas elaborados en epocas tan tempranas como el Reino Antiguo como elemento de propaganda en el discurso generado contra territorios ajenos al Estado faraonico, por ejemplo Kush. Ello pone de manifiesto una franca contradiccion entre la tesis defendida hasta momentos muy recientes de la investigacion y la propia documentacion escrita del periodo, en consecuencia uno de los factores a tener en cuenta es que una de las novedades mas destacada del Reino Nuevo --el discurso al exterior consecuencia del <<descubrimiento>> de un mundo mas alla de Egipto-- no es sino fruto de haber desestimado paralelos abundantes en epocas anteriores.

Un segundo elemento sustancial para iniciar el analisis del asunto que nos ocupa, es el del sistema de gobierno mediante el cual se ordeno el territorio egipcio. Todos sabemos que la monarquia es la forma de jefatura que logro consolidarse en aquel periodo que damos en llamar predinastico y a partir de ese momento el discurso dominante mantiene un claro referente a una realeza perfecta instituida por la divinidad en el momento mismo de la creacion y delegada en la figura del faraon, cuya esencia divina es materia de controversia aun en la actualidad. Como no puedo sustraerme a un debate de esta magnitud debo adelantar que me situo entre quienes mantienen que, en ultima instancia y aun sin estar resueltamente a favor, seria el cargo y no la persona el depositario de la condicion divina; me adhiero a la propuesta de Jose M. Galan (2) para considerar el epiteto netjer nefer (traducido habitualmente como <<buen dios>>) como un medio de legitimacion del gobernante, mas que una afirmacion de divinidad.

Una de las contradicciones mas destacadas entre los sectores que propugnan la divinidad del monarca, y hacen de ella un elemento consustancial a todo el ordenamiento social de Egipto (3), es la fascinacion que demuestran en el Reino Nuevo cuando descubren factores que pudieran ser mecanismos de divinizacion de los faraones, y asi encontramos que el mismo sector partidario de considerar al rey de Egipto como un dios vivo, se asombra al constatar la presencia de estructuras constitutivas de dicha divinidad en faraones como Amenhotep III.

El centro administrativo del pais, Waset --la Tebas de los griegos-- contiene en uno de sus templos emblematicos (4), referencias utilizadas como exponente de la presunta divinizacion real y a ella dedico Lanny Bell (5) varias obras centradas tanto en este faraon como en alguno de sus sucesores. Por otra parte Labib Habachi (6) marco un hito en su estudio de los monumentos atribuidos a Ramses II, fundamentalmente en el area de la actual Nubia, en los cuales el rey aparece rindiendose culto.

El recurso a la divinidad se utilizo frecuentemente en el area kushita como elemento de control de la poblacion y propaganda entre las elites locales, del mismo modo en que muchos siglos despues en Hispania surgiera un culto al emperador romano como factor de asimilacion cultural. En cualquier caso, y por lo que a los territorios conquistados se refiere, la utilizacion del componente religioso y la propia divinizacion del soberano conquistador es bien conocida en la historia antigua, sin tener que cenimos a los margenes del Nilo. En cuanto al ambito de la propaganda interior, considero que no ha sido suficientemente estudiado el hecho de que la mayoria de los monumentos que encarnarian al faraon como una entidad superior se corresponden estilisticamente con la figura del rey osirizado y, por tanto, las connotaciones que pudieran derivarse de esta contingencia han permanecido al margen de un analisis profundo (7), primando el deseo vehemente de constatar la presencia de un dios.

No obstante lo anterior, una de las funciones reservadas al monarca era la de representacion frente a los dioses, ejerciendo la funcion de puente que unia a la humanidad con sus creadores, obligado por ambas partes como se refleja con total claridad en la Teologia Menfita del dios Ptah (8). Entre sus ocupaciones ceremoniales, sin duda, la mas importante era la de asegurar el bienestar de los egipcios mediante la consecucion de crecidas suficientes como para que la fertil tierra a su cuidado fructificara periodicamente.

La tierra, cuya propiedad es la garantia inapelable de riqueza, de capacidad de subsistencia y sobre la cual bascula todo el sistema impositivo del estado, ese bien ansiado ..., ?a quien pertenece la tierra en Egipto? Siendo el pais una sociedad fundamentalmente agraria, la riqueza se media por la posesion de tierras, asi como por la administracion de grandes lotes pertenecientes al estado, pero entregadas en usufructo como pago por el trabajo realizado, pero con mas frecuencia concedidas para garantizar la estabilidad del poder central, es decir, utilizadas en el juego politico para comprar las voluntades de los grandes grupos familiares que controlaban las provincias egipcias (9). Persistia en el terreno meramente ideal la afirmacion de que el faraon poseia en exclusiva todas las riquezas de Egipto --la monarquia posee todos los bienes de Egipto en concepto de usufructo divino--, pero ello es tan cierto como suponer que la jefatura del estado espanol supervisa los examenes de cualquier universidad meramente porque el titulo concedido se refrenda con su firma. La propiedad privada de la tierra esta mas que probada desde hace al menos tres decadas y ya nadie aventura hipotesis basadas en el despotismo oriental para analizar el papel del estado durante cualquier periodo de la etapa faraonica.

Por otra parte, si establecemos el reparto de riquezas en forma de lotes de tierras como base fundamental de las regalias otorgadas por los soberanos a las clases dirigentes egipcias, con el fin de asegurarse su lealtad, como venimos mencionando, podria obtenerse la conclusion de que la necesidad de mantener el status quo entre realeza y nobleza es precisamente una de las motivaciones que pudieron lanzar a la realeza egipcia contra su frontera cananea.

Otro de los medios utilizados con asiduidad para amparar la estabilidad de la monarquia, y la seguridad de las alianzas con las elites territoriales, consistia en otorgar exenciones de cargas fiscales, las cuales parecen estar en la raiz de las desestabilizaciones que condujeron al fin del Reino Antiguo y convirtieron a los templos en objeto del deseo para los hambrientos y alzados campesinos que inspiraron al sabio Ipwer.

Una vez sentadas las bases sobre las que podemos trabajar --dioses, monarcas, tierras e impuestos--, avanzaremos hasta la fase final del Segundo Periodo Intermedio, aproximadamente siglo XVI a.E.C., para encontrar un pais dividido en al menos tres sectores bien diferenciados ..., acercando nuestro prisma un poco mas vamos a situamos en el nomo cuarto de Egipto, en Tebas, origen de una nobleza siempre dispuesta a reunificar, entendiendo por este verbo <<capturar lo que no me pertenece y someterlo a mi control>> ..., los tebanos eran expertos en reunificaciones de esta indole desde practicamente el inicio de las dinastias menfitas y, desde luego, constituyeron uno de los grupos mas dinamicos en las guerras nobiliarias del Primer Periodo Intermedio. Se encontraban precisamente en una de esas fases agresivas y, liderados por el penultimo faraon de la dinastia XVII, cuyo significativo nombre era <<Horus amado por su ejercito, d potentado que ha expulsado a las tierras extranjeras y ha mantenido su ciudad>> (10), comunmente conocido por Seqenenra-Tao, habian iniciado las hostilidades con el reino del norte. Dicho territorio no estaba formado por contingentes agresores llegados del Este espada en mano, sino por elites territoriales egipcias y tambien desde luego por efectivos semitas cuya presencia en el Delta era tan antigua como Egipto. La union de sus fuerzas habia logrado mantener una apariencia de gobierno heredero de las legitimas dinastias abatidas por los problemas politicos del Segundo Periodo Intermedio, causados en mi opinion por los mismos tebanos que no lograron cerrar el parentesis del Primer Periodo Intermedio a su entera satisfaccion. El periodo hicso fue demonizado en virtud de la propaganda di fundida desde la monarquia asentada en Tebas, de la cual es firme exponente el alegato de Hatshepsut grabado en el Speos Artemidos (11). Tambien es cierto que el discurso rebano ha obtenido un firme y acritico respaldo por parte de la practica totalidad de los investigadores relacionados con el Reino Nuevo.

El monarca que nos ocupa recibio un hachazo por su interes en las tierras del Delta y, como resultado de esto ultimo, fallecio dejando a su viuda, la poderosisima e influyente Ahotep, al cuidado de los dos descendientes directos (12) que estaban llamados a lograr la victoria tebana sobre los viles enemigos ..., ahora bien, cuando se analiza este seductor periodo de la historia de Egipto, con frecuencia cometemos el error de olvidar una constante: las guerras se financian, y para ello es preciso disponer de los recursos economicos necesarios, y Tebas estaba involucrada en una guerra de conquista precisamente porque los ingresos escaseaban por el sur --ya que Nubia y su oro permanecian en manos del rey de Kush--, y por el norte debido a que en el Delta los intercambios comerciales (13) no superaban la frontera de Menfis. Cualquier intento de reconstruccion debia tener como primer objetivo la recuperacion del oro sureno y a ello se dedico Kamose, heredero legitimo del rey que habia caido. Su exito posibilito la llegada a Egipto de un buen contingente de mercenarios con los cuales perpetro una operacion de saqueo en Avaris (aunque el la denomino <<victoria sobre el enemigo>>), de la cual tenemos constancia por una estela y algunos fragmentos de al menos otras dos (14). Sin tiempo para saborear esta primera victoria y probablemente fallecido por las heridas recibidas en esta campana, dejo su puesto al hermano pequeno (o sobrino segun otras versiones) Ahmose con el cual se inicia la dinastia XVIII y que si culmino la conquista del norte (15).

El primer aspecto que destaca en la narracion, que Kamose hizo grabar para conmemorar su victoria, es la afirmacion de que emprendio la campana contra Avaris porque el dios Amon se lo habia ordenado, lo cual es mas sorprendente si tenemos en cuenta que su antecesor habia caido en una escaramuza entre sus tropas y los fieles ligados al Norte y que no se alude al deseo de vengar al soberano muerto, solo acata el mandato de la divinidad que a partir del Reino Medio habia iniciado su espectacular ascenso entre los dioses vinculados a Tebas, logrando incluso sustituir al dios Montw en su funcion guerrera. Amon se constituye en el principio fundamental que impulsa la liberacion de Egipto, sometido al vasallaje ejercido por los impios semitas y sus aliados egipcios que tambien reciben el calificativo de viles.

Encontramos ya en este aserto una curiosa novedad que ampara los actos reales durante buena parte del Reino Nuevo y, desde luego, es preponderante en la dinastia XVIII y concretamente entre los tutmosidas. Siguiendo la estela (nunca mejor dicho) de Kamose los faraones emprenden batallas y conquistan ciudades usando el mandato divino y este siempre se refiere a Amon ..., parece logico deducir que si el dios envia a sus hijos al combate no permita que estos fracasen, por lo que cada desplazamiento militar se salda con una fulgurante victoria, el consiguiente agradecimiento al dios y !como no! la ofrenda de una enorme cantidad del botin al dios en Tebas, siempre en Tebas.

Avanzando algo mas en la dinastia XVIII nos topamos con Thutmosis III, verdadero azote de Canaan, segun algunas fuentes, que una vez desaparecida Hatshepsut --y nunca antes-- decidio poner en practica cuanto habia aprendido en sus largos anos de prestacion militar obligatoria, apresurandose con sus tropas hacia el Este. La cuestion estrictamente militar carece de importancia en la ecuacion que pretendo plantear, por lo que no hace al caso entablar un debate acerca de la tan traida y llevada hegemonia, aunque es necesario resaltar que toda la actuacion de los faraones se ve tenida por la presencia del dios dinastico. Las victorias lo son, no por la estrategia guerrera del rey o sus generales sino, simplemente, por la decision divina y asi se reconoce en los textos:
   La tropa entera estaba gritando y alabando a Amon [por las
   victorias] que el habia concedido a su hijo [en ese dia y
   elogiaban] a su majestad por la grandeza de sus victorias ... (TT40)
   (16).


Todavia mas adelante en el tiempo, el faraon paradigma del poder en la historiografia egipcia, es decir Ramses II, clama asi en su enfrentamiento con las tropas hititas:
   Estoy rezando en los confines de las tierras extranjeras,
   pero mi voz recorre Tebas.
   Me encontre con que Amon vino cuando yo le llame;
   el me dio su mano y yo estalle en exclamaciones de alegria (17).


Es pues el momento de retornar la vertiente espiritual egipcia para comenzar a establecer algunos puntos de vital importancia.

Al inicio habiamos afirmado que las cosmogonias mostraban escaso interes en fijar el dominio de los dioses sobre el mundo, pues bien, durante el Reino Nuevo se desarrolla en Tebas una corriente ideologica personalizada en la Cosmogonia de Khonsw que ha sobrevivido al tiempo en su version ptolemaica, en la cual los sacerdotes conectan misticamente la ciudad de los tutmosidas, Tebas, con la antigua y prestigiosa Hermopolis asi como con la Ogdoada de la ciudad y con el creador menfita, el dios Ptah. La ciudad emergente, poderosa, pero sin un barniz de antiguedad divina, se apoya en los centros unanimemente reconocidos del pensamiento egipcio, ... la intencion va mucho mas alla de dotar a la capital de un cierto poso religioso y se condensa en el parrafo siguiente:
   Las palabras hablan de Amon-Ra, Rey de los Dioses, ser augusto,
   Jefe de todos los dioses, el Gran Dios, Senor de cielo y tierra, de
   los otros mundos, del agua y de las montanas.


El signo usado para los otros mundos (N24 de la Lista de Gardiner) no deja lugar a la especulacion, se refiere a las tierras extranjeras y no, como podria entenderse en una primera lectura, a mundos cosmicos, el mas alla, etc., etc. Ya tenemos pues la primera y significativa variacion: el dios ha dado el salto de regional a nacional y de ahi a internacional, algo bastante razonable si comprobamos que desde el inicio del nuevo periodo su funcion primordial habia sido la de dirigir a las tropas egipcias en la conquista de territorios que nunca pertenecieron, ni formal ni simbolicamente, a Egipto. El papel del faraon tambien varia puesto que la legitimidad se le otorga en funcion de una eleccion divina, siendo menos importante el establecimiento de una linea familiar que su vinculacion al dios tebano mediante la concepcion milagrosa o la simple designacion por el sistema del oraculo, la procesion etc., asi ocurrio, por citar solo algunos, en el caso de Hatshepsut, engendrada por el propio dios Amon como lo reflejan las paredes de su Templo de Millones de Anos en Deir el Bahri, con Thutmosis III, que uso un recurso similar al de su predecesora al ser elegido por el propio dios durante una procesion, Thutmosis IV, que suena su entronizacion a la sombra de las piramides (18), Horemhab, Ramses I, Seti I, etc., etc.

La posicion terrestre del rey de Egipto durante la dinastia XVIII se caracteriza por su tentativa de consolidar un imperio que ya le reclama su divinidad, las relaciones con sus vecinos se nos representan, pues, como una preocupacion principal en la Casa Real. Durante las etapas anteriores nunca estas habian sido definidas o racionalizadas, segun el planteamiento de Redford (19), sino que se mantenian en un limbo de intereses tendente a mostrar que aquel no mundo mitologico se correspondia en la practica con una esfera de influencia economica en la cual podia actuar impunemente el faraon enviando expediciones para conseguir oro, incienso, jirafas o cualquier otro producto ... las tierras del no-Egipto pertenecian al faraon unicamente para su explotacion comercial, sin necesidad de justificar tales acciones puesto que existian debido a ello y estaban obligadas a <<permanecer bajo el agua del faraon>> (20) y, sin embargo, en la nueva sistematizacion de las relaciones dioses-reyes-tierras no egipcias, el monarca se veia impelido a <<llevar el temor a Horus a tierras extranjeras>>, debia <<avanzar las fronteras de Egipto hasta cubrir todo lo que encierra el circulo solar>> y por ello con frecuencia se manifiesta que ha sido elegido por el dios <<para gobernar todo lo que encierra el disco solar>>, sus epitetos siguen tambien esta direccion y aparece el <<Ra de las tierras extranjeras>>, <<Sol de los Nueve Arcos>>, <<Rey de todos los pueblos>> etc., etc.

En el analisis que Redford (21) propone en las obras a las cuales nos hemos referido con anterioridad, destacan dos ideas que merecen ser recuperadas:

1. El faraon puede actuar mas alla de las fronteras de Egipto sin precisar para ello mas justificacion que una elaboracion supraestructural, la emision del discurso interno.

2. El fruto de tales expediciones engrosa unicamente el tesoro de la Casa Real.

Es frecuente entre la egiptologia mas tradicional afirmar que Egipto poseyo un Imperio en el periodo que conocemos como Reino Nuevo (22), lo cual esta lejos de ser cierto, aunque explica perfectamente las dos afirmaciones que hemos destacado y que vamos a tratar de examinar a continuacion.

El faraon no es responsable de las acciones que tienen lugar mas alla de las fronteras aceptadas de su reino, puesto que ese territorio, todo el territorio que no es Egipto en definitiva, formaba parte del no-mundo argumentado por Redford, del cual uno puede apropiarse con la doble intencion de someterlo y evitar de este modo que el caos avance. Esta elaboracion ideologica frecuente en la investigacion y consonante con los presupuesto egipcios entra, sin embargo, en franca contradiccion con la abundante documentacion que poseemos durante los Reinos Antiguo y Medio en la cual encontramos nobles (23) al mando de expediciones militares, comerciales, diplomaticas, etc. o --lo que es mas comun-- todo ello, que nos dan cuenta de sus contactos en las cortes de los reyes nubios; tampoco es extrano que los expedicionarios egipcios se aliaran con algun rey para combatir a un tercero o que solicitaran ayuda para alcanzar algun territorio. Una tarea de siglos en la cual las relaciones fueron oscilando entre el intercambio comercial, la influencia politica y los afanes puramente imperialistas. Sin embargo, el proceso evoluciono de acuerdo a los propios planeamientos internos de Egipto y por ello, a mi juicio, algun sector de la investigacion encuentra tan novedoso el mismo proceso en Canaan durante el Reino Nuevo.

La extension al Sur era absolutamente necesaria para soportar la administracion egipcia ya que constituia la unica fuente de oro con la que contaba el pais (24) en primer lugar y, en segundo, porque el area natural de expansion la determinaba el Nilo, y el Este del territorio era la continuacion del desierto. El Reino Medio ya contenia ambiciones expansionistas elaboradas en clave politica, otorgando a las acciones nubias una entidad ideologica acorde a las necesidades que la explotacion sistematica de las minas del oro creaban. Las buenas relaciones de vecindad y la politica de expedicion-comercio-intercambio (aunque se inscribiera en el marco del intercambio desigual) estaban dando paso a lo que ya francamente podemos denominar un germen de sistema imperialista. Se conocen dos oleadas sucesivas de construccion de fortalezas en la segunda catarata, ampliando la frontera primero al norte y luego al sur de la misma. Egipto controla pero no ocupa fisicamente el territorio, probablemente por la resistencia ofrecida por los antiguos aliados que si bien parecian dispuestos al comercio, no lo estaban a la sumision. El intento colonizador fracaso por la tenaz oposicion de los principes de Kush y el Segundo Periodo Intermedio sirvio para que los egipcios retenidos en las fortalezas se vieran obligados a ponerse al servicio del Reino de Kerma habida cuenta el abandono en que la situacion del pais les habia dejado. La recuperacion del territorio en el Reino Nuevo tuvo como consecuencia un pacto con las elites locales, que pasaron a formar parte de la funcion publica egipcia participando asi en la administracion del pais.

Consecuencia de todo lo anterior fue que la organizacion economica del Reino Nuevo requiriera la creacion de un titulo vinculado al control de los territorios surenos, que actuase como garantia de disponibilidad en lo que a las fuentes de oro se refiere, el virrey de Kush, conocido en las fuentes egipcias como HIJO DEL REY DE KUSH (25), el cual asume el control de la zona y despacha directamente con la Casa Real. Solia ser un tebano que en pocas ocasiones residia en el territorio. Por lo que respecta al beneficio que esta situacion proporcionaba a Egipto, podemos aventurar que la administracion de las riquezas obtenidas del area kushita estaba lejos de formar parte de los atributos reales.

Todas las razones expuestas hasta el momento son las que me impulsan a creer que lo ocurrido en el Reino Nuevo es una novedad unicamente desde un aspecto puramente ideologico. El proceso de conquista e interaccion con los territorios vecinos con fines economicos venia desarrollandose desde el mismo inicio de la monarquia egipcia (26), aunque es bien cierto que la entronizacion de los monarcas tebanos tras la toma del Delta introdujo novedades de peso, la primera de las cuales es la actuacion en Canaan.

Al considerar Kush como un factor perfectamente controlado por la nueva institucion --el virrey-- desde Tebas, ello determino mas que ninguna otra cosa que los ojos de la administracion se volvieran a las tierras al Este de Egipto. Por supuesto la estancia de los semitas en el Delta es conocida desde la misma creacion del estado faraonico, pero el periodo de dominacion hicsa constituyo un claro exponente para las elites egipcias de cuan refinadas podian ser las mercaderias que se conseguian mas alla de las enormes extensiones de piedra y arena que constituyen los desiertos. En el terreno puramente politico el triunfo de la nobleza tebana contribuyo a configurar ese mito tan apreciado por la egiptologia tradicional: EL FARAON GUERRERO.

Esta figura contradictoria --ya que todo el Reino Nuevo no es comparable a las expediciones militares del pacifico Reino Medio-- se sostiene por su necesidad de justificarse en cada reinado y el modo de hacerlo es la batalla contra el enemigo, y este, desde la caida de Avaris, solo tenia un rostro: el asiatico. Lo anterior no significa que se abandonaran las campanas en Nubia, pero estas no se destacaban del modo en que se hacia por parte de la propaganda oficial con las campanas militares hacia el Este. Logicamente, la oligarquia tebana preferia el control de una Nubia muy aculturada y ya conocida que la inmersion en un territorio aun no sometido y con el indudable riesgo de crear un malestar geoestrategico de proporciones aun desconocidas ... para tales gestas tenian al faraon. Estas razones justifican la presencia (27) de practicamente todos los soberanos de la dinastia XVIII en Canaan, asi como la jaleada expedicion de Thutmosis I hasta los confines de Eufrates.

El segundo cambio que se puede apreciar en el planteamiento expansionista del periodo es la exclusividad. Toda la historia de Egipto hasta los albores del Reino Nuevo es una constante de ordenacion ideologica, de afianzamiento imperial sin poder apreciar una divinidad que resuma en sus atributos la de dios protector de las expediciones, o dios de la expansion territorial. En 1998 Goedicke (28) presentaba una sistematizacion de las referencias a las tierras de los dioses --Ta Netjer-- en los textos egipcios, en la cual podemos apreciar como nunca se indica a que dios nos estamos refiriendo, ya que el epiteto constituia en si mismo una denominacion vaga de territorios a los cuales se accedia pero de los que se desconocia lo suficiente como para no propugnar organizacion ideologica alguna alrededor de los mismos. En ocasiones podemos deducir que se trata del mitico pais de Punt, el mar rojo o areas a las cuales se accede para obtener cedro. La hipotesis del autor es que el termino se utiliza como base para el reconocimiento de una autoridad divina donde no llega la autoridad politica de los egipcios. De hecho seria una forma de poner bajo su control los recursos que se obtienen de estas expediciones. El termino se amplia a Taw Netjerw (Las Tierras de los Dioses), fundamentalmente en el Reino Nuevo, segun el autor para reconocer una pluralidad efectiva, pero en ningun momento encontramos referencia alguna a los dioses que pueden refugiarse en tal designacion. Una vez mas estamos en un territorio meramente ideal que no precisa de apoyo funcional alguno.

Tal circunstancia se ve modificada en el Reino Nuevo porque la creciente dinamica militar de la realeza si dispone de un patrono que no solo envia, ordena y otorga la victoria, sino que recibe los frutos. El principal beneficiario del cambio al cual aludimos fue, sin duda, Amon que tuvo en los faraones de la dinastia XVIII y fundamentalmente en Thutmosis IIIa los mejores aliados. El joven rey no solo prosiguio la politica que ya era norma en la dinastia y engrandecio el poder del dios sino que avanzo un paso mas. Desde el inicio de la fase expansiva, cualquier conquista territorial pasaba a formar parte de las posesiones del monarca, o para ser mas precisa, de la Casa Real, la institucion monarquica, cualquier actuacion siempre quedaba al arbitrio del faraon (29) en su responsabilidad como administrador de las tierras de los dioses, porque --y esto es particularmente relevante-, esa pertenencia estaba perfectamente matizada en las distintas cosmogonias que perpetuaban un tipo de gobierno terrestre --la monarquia como el medio por el cual se debe administrar la tierra, apartando al sacerdocio y a los templos de ese control. Estos solo cuentan con la explotacion de dominios para su mantenimiento, pero la idea egipcia es que las instituciones de los hombres --actuando el rey en representacion de los seres suprem0s y oficiando como Sumo Sacerdote-- poseian el control de la propiedad.

El caso de Canaan iba a constituir una excepcion a esta regla: las ciudades sometidas fueron destinadas integramente al dios Amon, puestas bajo su soberania y administracion y no desde un enfoque meramente simbolico como solia ser costumbre, por ejemplo cambiando sus nombres, como puede ser el caso de Gaza que recibio el nombre de <<La que el soberano tomo", despues de que Thutmosis III la conquistara. No, el control era efectivo, es decir, el funcionariado vinculado al Templo de Amon controlaba los recursos que se obtenian de la ciudad en forma de tributos ... aunque lo curioso es que el proceso no fue inmediato a la sustitucion de las elites locales sino que despues de un lapso de tiempo relativamente corto Yafo, Lajish, Yenoam, Djahy y Hakur, que habian sido propiedad del faraon, fueron dedicadas por el mismo al Templo de Amon en Karnak para el pago del tributo anual. Es licito asumir que para los habitantes de las ciudades obligados a las corveas la vida no cambio significativamente pero, desde luego, las finanzas del faraon indudablemente se resintieron del acto de piedad.

El estudio realizado por Shmuel Ahituv (30) acerca de los factores economicos presentes en la conquista egipcia de Canaan ha detectado tambien durante el reinado de Ramses III ciudades entregadas al mismo templo, e incluso un centro en Djahy llamado <<La Casa-de-Ramessw-el-Gobernador-de-Iwnw>> (Ramses III) donde los <<extranjeros de Retjenu>> debian entregar sus impuestos con el fin de centralizarlos y enviarlos a Egipto. Unica excepcion a la ilimitada capacidad fagocitadora de Amon es Ashkelon que paso a formar parte de las propiedades de Ptah, alli esta antigua divinidad era conocida como <<el gran rey de Ashkelon>>, lo cual nos indica que su condicion de ciudad-estado se mantuvo aunque la dinastia local no continuo gobernando y fue sustituida nominalmente por el dios y en la practica por un representante de la administracion faraonica. Quiza la capacidad para mantener un continuo conflicto con Egipto y sus innumerables revueltas contra el poder imperial aconsejaron no actuar con ella, siguiendo los mismos esquemas aplicados invariablemente desde Thutmosis III.

Como vemos, el dios dinastico habia conseguido traspasar fronteras y sus territorios ya nada tenian que ver con los antiguos y conocidos dominios de los dioses que servian para mantener a los sacerdotes y garantizar la funcion ritual que les tenia encomendada el faraon. Amon se erigia como el poderoso propietario de una parte sustanciosa de Canaan, un propietario efectivo, real, al cual se debian rendir cuentas y que administraba sus ganancias sin la molesta intervencion de la corona. Conviene tener presente que aunque es evidente que el Templo de Amon en Karnak pagaba sus tributos, estos nunca podian paliar una merma tan grande como supuso para la monarquia la perdida de las ciudades, que la propaganda oficial atribuyo a razones de simple amor filial. La realidad es a menudo mucho mas prosaica y el dios dinastico, y por extension los nobles que controlaban su clero, estaban garantizandose tanto un tributo anual como el control de una ruta comercial que llegaba hasta Mesopotamia y por la cual discurrian no solo bienes de prestigio sino tambien las comunicaciones con puntos tan vitales como las ciudades-estado fenicias y los centros de poder hititas, asi como todos los puntos de amarre nocturno que jalonaban la costa mediterranea.

Paradigma del control ideologico asumido por la realeza rebana frente al faraon, tomando al dios Amon como referencia, son los textos que podemos encontrar en la tumba del visir Rejmira (TT100), traducidos por Davies y que dicen asi:
   Bringing forward children of the chiefs of the southern lands,
   together with children of the chiefs of the northern lands, brought
   away ads the pick of the booty of His majesty, King of Both Egypts,
   Men-Kheper-Ra --may life be given him-- from all lands, to fill the
   workshops and to be serfs of the temple estate of his father Amun,
   lord of the thrones of Egypt; even as all lands had been given him
   (the king), grasped together in his fist and their chiefs flung
   (down) under his sandals. It was the seigneur, etc. (titles of
   Rekhmire), [Rekhmire], who received the booty of the various lands,
   brought away from the victories of His Majesty.


Comprobamos que solo en un espacio magico el faraon domina la escena, ya que los hijos de los jefes, cautivos y aculturados en Egipto, forman parte del area de influencia tebana, siendo dedicados a los templos en los dominios de Amon, lo cual equivale a situarlos bajo la tutela directa de la oligarquia regional; la divinidad es quien ha otorgado al faraon la facultad de gobernar sobre todas las tierras y de conquistar territorios, pero es el visir asentado en Tebas quien se encarga de recibir los frutos obtenidos con las campanas militares de su senor.

Por otra parte el control de recursos tan necesarios para Egipto como el oro, paso dramaticamente desde la Casa Real al mismo dios preponderante como se constata en el cambio de titulatura: El supervisor del pais del Oro --(imy-rjaswt nebw)--, titulo que en ocasiones recaia sobre el virrey de Kush y que se responsabilizaba de cualquier tarea relacionada con la extraccion y envio de este material, asume una doble forma y desde Amenhotep III (31) lo vemos aparecer como supervisor del pais del Oro de Amon (32). Un titulo similar, Grande de las montanas del Oro de Amon --aja en jaswt n imn--, cuya mision era dirigir las expediciones para aprovisionar el templo del dios en minerales del desierto oriental, concretamente oro y galena, aparece en escena y se puede constatar su profunda imbricacion con la oligarquia tebana, ya que forma parte del cursus honorum de personajes tan importantes como el jefe del Tesoro de Thutmosis III y propietario de la tumba 99 (33) de la necropolis tebana.

La divinidad se encuentra comodamente instalada en tierras del Sur y ello se evidencia no solo por las referencias a la extraccion de mineral, sino tambien porque existe numerosa documentacion compilada en aquellos estudios que tratan los procesos de aculturacion en Nubia (34) que permiten sostener la preponderancia de este dios entre las divinidades a las cuales se rinde homenaje. No podemos considerar tal circunstancia como extrana puesto que al inicio de este trabajo ya hicimos referencia a la sintonia establecida entre grupos de poder nubios y tebanos.

El propio concepto estudiado por Goedicke y comentado anteriormente se impregna del poder absoluto ejercido desde Tebas por Amon, y asi encontramos el texto siguiente:
   Yo (Amon) te he dado las tierras del Punt hasta la tierra de los
   dioses. (35)


No es necesario saber donde se situaba exactamente la tierra de los dioses, baste reconocer que tambien habian caido bajo las sandalias del dios.

Desearia concluir planteando una pregunta y una hipotesis. Sabemos por las obras de Menu (36) y Katari (37), en la cuales ambas investigadoras analizan en profundidad el problema de la propiedad de la tierra desde la perspectiva del Papiro Wilbour, que frecuentemente se daban casos de prestamo de trabajadores, intercambio de artesanos, venta de cereales, etc. entre unas instituciones y otras asi como entre los dominios del templo y otros adscritos a la realeza.

No obstante estas relaciones comerciales estaban regladas de antemano como podemos apreciar durante la huelga de los trabajadores de Deir el-Medina ya que, aun teniendo el templo los medios necesarios para entregar los pagos que se adeudaban a los insurrectos, esto no se produjo y fue el patron --en este caso la Corona-- y no la divinidad quien debio solucionar el problema. Si volvemos la vista a las ciudades que Amon habia recibido de su hijo bienamado Thutmosis III vamos a enfrentamos a una contradiccion que es mi pregunta: las ciudades eran custodiadas por una guarnicion militar y esta era alimentada por la ciudad, pero mas alla de la simple subsistencia, el soldado recibia un pago por sus servicios ... seria interesante poder establecer que institucion corria con tales gastos ya que si se trataba de la corona, y no tenemos documentos para comprobar nada contrario ya que no hay mencion alguna que pueda sostener la hipotesis de que el propio templo financiaba el gasto, podria estar dandose el caso de que una guarnicion pagada por la Casa Real mantuviera el control de una cadena de ciudades que beneficiaba exclusivamente a un sector de la elite (en este caso la nobleza vinculada a Tebas, utilizando como superestructura el clero de Amon) que ni siquiera debia afrontar el coste del experimento; comprendo que esto pueda en principio parecer chocante, pero si a la tendencia iniciada durante el gobierno de este faraon unimos la aparicion de una serie de oraculos que en la dinastia XIX estaban siendo usados por los nobles de origen tebano con posesiones en el Delta o en lugares de interes economico creciente, como es el caso de Gebel es Silsila, para <<regalar>> (38) bajo sancion divina, nuevamente a Amon y nuevamente en Karnak sus tierras, o riquezas recibidas del rey como pago por sus servicios, lo que tenemos ante nosotros es un procedimiento cuya funcion consistia en trasvasar riqueza en una misma direccion durante todo el Reino Nuevo (39). Una tendencia como la que apuntamos, cuyo inicio probable pudo tener lugar con Seqenenra-Tao se desarrollo ciertamente por cauces contrarios a los que en principio pudieron haber inspirado la alianza en el seno de Tebas.

El penultimo faraon de la dinastia XVII, el citado Seqenenra, necesitaba aunar voluntades con el fin de lanzar su campana de conquista al norte y sur de la Tebaida, conseguir la ayuda economica de la nobleza en la cual se inscribia redundo en el crecimiento de Amon en detrimento de otras divinidades vinculadas a la ciudad desde antiguo y la eleccion de un dios que se caracteriza por su condicion oscura debe ser entendida como un autentico proposito imperial desde el mismo momento en que se materializo el pacto. A Tebas le urgia patrocinar el surgimiento de una divinidad ex-novo que pudiera asumir el control interior y exterior y Montw resultaba demasiado proximo y local, por tanto la aceptacion de un ser supremo inmanente, misterioso, arcano, que puede o no manifestar su presencia, resulto un acierto para el control social del territorio egipcio, en definitiva ultima aspiracion de aquella oligarquia.

La ayuda economica de la nobleza tebana en el esfuerzo belico para iniciar la conquista del Sur, determino la dependencia de la familia reinante tanto en un plano estrictamente politico como en el mas comprometido de las relaciones con los dioses y no concluyo a la muerte del rey sino que fue reforzada por su esposa Ahotep, educadora de los dos sucesores y responsable de la propaganda politica contra los hicsos segun mantiene Jacs; Kamose institucionalizo el sistema superponiendo los intereses de Amon a los de la propia monarquia (40) --aun cuando no creo que fuera esa su intencion-- y Thutmosis III llevo al paroxismo el proceso que, perfectamente imbricado en la estructura politica del Reino Nuevo, no fue desmantelado hasta el fin de la civilizacion faraonica tal y como nosotros la conocemos. No podemos olvidar que el propio Alejandro, tras invadir el pais, busco la consolidacion de sus aspiraciones en la sancion de aquel dios surgido siglos atras.

La historiografia tradicional otorgo el honor de romper la dinamica amoniana al famoso Akhenaton (41), aunque la tendencia historiografica en los ultimos anos sostiene que no hubo despues de la muerte del singular y sobrevalorado monarca una restauracion, una vuelta inmediata a la primacia del dios imperial Amon, ni un traslado de la capital a la <<ciudad de dios>> (42), Tebas y por contra parece que aun bajo Horemhab existe una marcada reticencia respecto al dios, frente a la cual se constata un favorecimiento de las deidades de Heliopolis y Menfis (43). Al parecer, los sucesores del faraon heretico no estaban dispuestos a retornar al estado de cosas anterior situando nuevamente a Amon en su antigua posicion de primacia como <<rey de los dime>>. Como mostro Hari (44), Horemhab evita esta denominacion antes muy popular y solo la consiguiente epoca ramesida conllevaria un autentico renacimiento de la divinidad.

Durante la decadencia que comienza precisamente a la muerte de Ramses III la politica de los Sumos Sacerdotes de Amon consistio en sostener el poder del faraon, pero sometiendolo a la voluntad divina, expresada a traves de oraculos que ya hemos visto como se instrumentalizan. Por las mismas razones de control estrategico del poder interno, la ciudad de Tanis se construyo segun el modelo de Tebas, estableciendo asi una exacta correspondencia entre el Amon de Tanis y el de Tebas. Este paralelismo volveria a presentarse en epoca etiope entre este ultimo y el Amon de Napata.

Parece --y esta es la hipotesis-- como si aquella feliz alianza, que seguramente creia haber establecido la monarquia con el fin de sacudirse el vasallaje semita y obtener el poder total sobre Egipto, no hubiera sido sino una fallida maniobra que concluyo con el mismo vasallaje pero ejercido por otras manos y que condujo a Amon mucho mas lejos de lo que su oscuro nombre permitia aventurar.

Hemos de concluir admirando la inmensa capacidad, el impulso brutal forjado a traves de una divinidad secundaria ..., ?los espacios de los dioses, los mundos imaginarios?, ahora si podemos afirmar sin genero de dudas que este dios concreto asumio como propio, desde la mas terrenal y pragmatica de las posiciones, el Egipto en su totalidad, la Nubia sometida y los territorios cananeos. Una buena marca.

Fecha de recepcion: 09-06-2009

Fecha de aceptacion definitiva: 14-09-2009

Mara CASTILLO MALLEN

Asociacion Universitaria de Investigacion Egiptologica (AUIE)

(1.) La tradicion aislacionista de la disciplina ya fue recogida por Georges Posener en la introduccion de su obra clasica De la divinite du pharaon, en 1960, recomiendo su lectura por su claridad de exposicion y fina ironia.

(2.) El imperio egipcio. Inscripciones, ca. 1550-1300 a.C., p. 31, Barcelona, 2002.

(3.) Ademas de su marcado desinteres por otras vias metodologicas como el materialismo historico, que ha permanecido al margen de la egiptologia desde Champollion a nuestros dias, con honrosas excepciones entre las cuales podemos contar a Barry J. Kemp.

(4.) Templo de Luxor, conocido por los egipcios como Ipet resyt (el Opet del sur), lugar donde se celebraba anualmente la fiesta Opet durante la cual los dioses Amon, Mwt y Khonsw se dirigian en sus respectivas barcas hacia el y al parecer el rey repetia las ceremonias de coronacion con el fin de ser renovado por el dios Amon en su puesto.

En cualquier caso no debemos confundir la ceremonia anterior con la conocida y ancestral fiesta sed.

(5.) <<Le culte du Ka Royal>>, Dossiers Histoire et Archeologie, vol. 101 pp. 57, 1986; <<Luxor Temple and the Cult of the Royal Ka>>, JNES, 44, pp. 251-294, 1985; <<Aspects of the Cult of the Deified Tutankhamun>>, IFAO, I, no 97, pp. 31-60, 1985; In Louqsor, Temple du Ka Royal. Dijon, 1992.

(6.) <<King Nebhepetre Menthuhotp: His Monuments, Place in History, Deification and Inusual Representations in the Form of Gods>>, MDAIK, 19, pp. 16-52, 1963; <<Features of the Deification of Ramesses II>>, ADAIK, 5, 1969. Por cierto que en el primer articulo se aprecia ya una demonizacion del enemigo interno que adquiere carta de naturaleza desde bases tebanas en todo el discurso centralista que impregna el Reino Nuevo.

(7.) Las representaciones osirizadas del monarca en ejercicio fueron objeto de un estudio detallado.

(8.) LICHTEIM, M.: Ancient Egyptian Literature, vol. 1, 1975.

(9.) Egipto se formo politicamente por la tension dinamica entre grupos territoriales muy poderosos que no fueron en modo alguno suprimidos ni siquiera durante los sucesivos periodos de ocupacion extranjera, a partir del Tercer Periodo Intermedio. La pretendida represion de los nomos llevada a cabo por Senusret III se reduce a una mala interpretacion de algunos cambios establecidos en las titulaturas de estos grandes senores. Debo esta informacion a Francisco de Las Heras, cuyo trabajo se centra precisamente en el estudio de las dinastias territoriales egipcias, al cual agradezco desde aqui su generosidad.

(10.) La referencia a su ciudad debe ser entendida como Tebas, por supuesto, unica entidad ciudadana que puede prescindir del nombre sin miedo a no ser reconocida.

(11.) Una obra construida durante el reinado de la faraona, habiendo transcurrido el tiempo suficiente desde la conquista del Delta como para preguntarse cual era la finalidad ultima de aquella durisima acusacion contra los monarcas hicsos.

(12.) No hay acuerdo entre los especialistas al definir el arbol genealogico familiar ya que, mientras un grupo se inclina por suponer que los dos faraones siguientes eran hermanos, y existen posibilidades de que no compartieran madre, otros suponen que Kamose, el primer heredero, seria un hermano menor del rey muerto. Sin inclinarme por opcion alguna, es coherente a la estructura social proximo-oriental, constituida por grandes grupos familiares, que no necesariamente sea el heredero directo quien asuma las responsabilidades del liderazgo familiar, ya que el grupo actua como unidad y cualquiera de los miembros trabaja para la consecucion de los fines marcados en conjunto, por tanto y a efectos de analisis politico es irrelevante la relacion familiar que exista siempre que podamos definir la clientela que lo empuja.

(13.) Tal afirmacion no debe entenderse como una fractura total entre las relaciones norte y sur. De hecho en la propia estela que conmemora la victoria rebana, se perciben claros indicios de relaciones comerciales regulares entre ambos territorios. Lo que parece constatarse es que el control de estos movimientos comerciales no descansaba en la ciudad agresora (Tebas) sino en el norte y esta era la circunstancia que no estaba dispuesto a aceptar el autonombrado faraon.

(14.) GARDINER, A.: <<The Defeat of the Hyksos by Kamose: The Carnarvon Tablet, no. 1>>, JEA 3, pp. 95-110, 1916; MONTET, P.: La stele du roi Kamose, CRAI(BL). Paris, 1956; HABACHI, L.: <The Second Stela of Kamose, and his struggle against the Hyksos Ruler and his capital>>, ADAIK, 8, pp. 7-69, 1972; SMITH, H. S. y SMITH, A.: <<Reconsideration for the Kamose Texts>>, ZAS, 83, pp. 48-71, 1976; COLIN, F.: <<Kamose et les Hyksos dans l'oasis de Djesdjes>>, BIFAO, 105, pp. 36-47.

(15.) Mas que conquista debemos hablar de pacto para el abandono del asentamiento por parte de las elites semitas, puesto que las excavaciones realizadas por Manfred Bietak en el area no parecen respaldar la toma de la ciudad ya que practicamente no se aprecian rastros de confrontacion belica.

(16.) TT40 (Theban Tomb), tumba de Amenhotep, llamado Huy virrey de Kush, gobernador de las tierras del sur (dinastia XVIII).

(17.) HORNUNG, E.: El Uno y los Multiples. Concepciones egipcias de la divinidad. Barcelona, 1999, p. 155.

(18.) Los intentos de las dinastias tebanas por vincularse a las antiguas y prestigiosas monarquias nortenas son una constante durante todo el periodo de dominio sureno y esta es una de las razones que se pueden aducir al analizar el desplazamiento de la Corte, que no la capital, a las zonas menfitas.

(19.) REDFORD, D. B.: <<The Concept of Kingship during the Eighteenth Dynasty>>, en Ancient Egyptian Kingship. Leiden, 1995, p. 164.

(20.) A este respecto conviene tomar en consideracion la obra de Donald B. REDFORD, <<Egypt and Western Asia in the Old Kingdom>>, JARCE 23, pp. 125-144.

(21.) REDFORD, D. B.: <<The Concept of Kingship during the Eighteenth Dynasty>>, en Ancient Egyptian Kingship. Leiden, 1995, p. 164; <<Egypt and Western Asia in the Old Kingdom>>, JARCE 23, 1986, pp. 125-144. Asi mismo el autor avanzo una linea de razonamiento muy similar en su tesis doctoral publicada en 1967 con el titulo History and Chronology of the Eighteenth Dynasty of Egypt.

(22.) Mi propia denominacion del periodo es ya una declaracion de principios, no obstante considero que es este el momento para dejar sentado que la hipotesis del imperialismo egipcio vinculado al Reino Nuevo descansa en presupuestos dificiles de asumir. La abundante documentacion referida al continuo intento egipcio por controlar Nubia bastaria para desmontar la hipotesis, pero el problema descansa en otros elementos. La egiptologia no considera imperialismo apropiarse de territorios habitados por negros, parece aceptar que es algo natural que Egipto los controle (ya que antes la disciplina habia asumido que los egipcios No son africanos, por tanto no son negros), en este sentido poco o nada hemos avanzado desde Lepsius a pesar de los ultimo trabajos que fijan un origen africano a la realeza egipcia ya que no modifican sustancialmente la idea original. Siempre se ha desestimado el esfuerzo, terrible esfuerzo, que supuso al estado egipcio su frontera sur y su expansion, prueba de ello son las imponentes fortalezas construidas a tal efecto; no se explica semejante derroche de medios y hombres para controlar una zona si esta no tuviera un enorme valor economico y fuera complicada su administracion y especialmente su mantenimiento bajo hegemonia egipcia.

La propaganda real, los reyes poderosos y guerreros, no son patrimonio del Reino Nuevo y tambien aqui el consenso es general, aunque erroneo. Los soberanos del Reino Medio estuvieron continuamente involucrados en un esfuerzo belico destinado a vigilar los movimientos al sur de su frontera y no puede olvidarse que el unico cargo de administrador general de un territorio extrano a Egipto es el de virrey de Kush, al que se denomina nada menos que Hijo del Rey. Esto no implica la inexistencia de cargos para la administracion de Canaan, que por supuesto existian, pero hasta el momento no hay nocion alguna de un titulo equivalente, que podria interpretarse como un gobernador general del territorio al estilo del comisionado britanico de la epoca colonial correspondiente.

Por lo demas las estelas sesostridas en las fortalezas nubias son otra razon para desmontar el doble paradigma que pesa en los Reinos Medios y Nuevo, el primero no fue un camino de rosas, poemas y buenos administradores al estilo de Arturo y sus caballeros, ni el segundo debe considerarse el reinado de los monarcas fuertes, poderosos y guerreros como Ricardo Corazon de Leon.

(23.) Uno de estos nobles Uni, que fue enterrado en Abydos, era el jefe del Alto Egipto con una responsabilidad equivalente a la de visir. Realizo una larga y fructifera carrera durante los reinados de Teti y Pepi I en la dinastia VI. Sus relaciones con el entorno nubio fueron armoniosas y el mismo afirma tener conexiones con los gobernadores de los paises extranjeros de Irtet, Wawat, Iam y Medja.

Durante la segunda mitad de la dinastia VI y el Primer Periodo Intermedio, los jefes de las provincias mas meridionales, suelen portar el titulo de <<jefe de expedicion>> y <<director de los auxiliares nubios>>. Esta misma documentacion se refiere con frecuencia a las autoridades indigenas con las cuales debe negociar la expedicion egipcia, y reciben invariablemente el calificativo de gobernador.

(24.) La figura de una divinidad <<que-somete-a-los-paises-extranjeros>> ya puede encontrarse en Dendera durante el Reino Medio, ilustrando la tendencia egipcia a la expansion territorial desde mucho antes de la Segunda Reunificacion, no obstante el proceso que tiene lugar durante el Reino Nuevo es sin duda novedoso ya que no hay constancia de que Horus u otra deidad obtuviera beneficios en exclusiva por las acciones militares o comerciales realizadas en su nombre hasta la llegada al trono de la dinastia tutmosida.

(25.) Debemos entender el titulo como hijo real de Kush, y son conocidos como los hijos del rey de Kush, pero no tienen relaciones familiares con el monarca reinante. De hecho existe una enorme cantidad de nobles que portan el titulo de hijo del rey (sa neswt), lo que ha dado lugar a bastantes confusiones respecto de la capacidad procreadora atribuida a algun monarca. Las relaciones de clientela y algunos titulos o cargos de dependencia se nos representan con apelativos familiares debido precisamente a la estructura social, aun en la actualidad en Proximo Oriente se denominada TIO al hombre mas respetado del grupo y asi se dirigen a el los solicitantes de favores. En Egipto esta por analizar el papel jugado por las relaciones clientelares.

(26.) Y aun antes. De especial interes para comprender el papel jugado por las relaciones exteriores en la conformacion de una elite capaz de llevar a cabo el proceso unificador de Egipto es la obra de WENGROW, David: La arqueologia del Egipto arcaico. Transformaciones sociales en el noreste de ti frica (10. 000-2. 650 A.C.). Barcelona, 2007.

(27.) El sistema cananeo de ciudades-estado es la base de la inestabilidad continua y responsable de la constante evolucion de alianzas, derrotas, victorias, etc. Sin duda, mas que en Nubia, las posesiones egipcias en Asia presentaban un caracter claramente inestable. No hay que olvidar la presencia de oficiales castigados en los puestos avanzados, era pues un castigo ser enviado a determinados territorios.

(28.) <<God's Earth>>, GM 166, 1998, pp. 23-28.

(29.) Y debe ser entendido en su contexto, cualquier decision correspondia al Estado.

(30.) <<Economic Factors in the Egyptian Conquest of Canaan>>, IEJ 28, 1978, pp. 93-105.

(31.) La fortisima vinculacion de este faraon con Tebas y su oligarquia esta fuera de toda duda, era y se sentia un tebano en todos los aspectos y sus nombres de coronacion son una indudable muestra de su devocion a la ciudad, asi como a su dios patron, referencia de lo mismo puede encontrarse tanto en la obra de BECKERATH, Jurgen von: Handbuch der agyptischen Konigsnamen. Mainz am Rhein, 1999, p. 140, asi como en la monografia que le dedico CABROL, Anges: Amenhotep III Le Magnifique. Monaco 2000.

Independientemente del lugar en el cual habia nacido su dependencia de la capital le convierte en el modelo de monarca ligado a su nobleza y receptivo a sus intereses.

(32.) Imy-r jaswt nbw n imn.

(33.) Senneferi o Sennefer, ya que de los dos modos aparece mencionado en su tumba.

(34.) Seria prolijo e innecesario tratar de resenar toda la bibliografia del tema aunque debemos destacar los trabajos publicados fundamentalmente en la revista Kush, por autores como Vercoutter, Goedicke, Saive Soderbergh, Cerny o Habachi. En los ultimos tiempos cabria destacar la obra de Stuart Tyson Smith que aparece en la bibliografia, por su capacidad para alejarse de tesis asumidas acriticamente y plantear una vision mas analitica de la aventura nubia, lo cual le ha valido --como es habitual-- fuertes criticas de aquel sector de la disciplina que considera a los egipcios y a sus gobernantes al margen de cualquier modelo historico.

(35.) URK., IV 344, 6.

(36.) Le Regime juridique des terres et du personnel attache a la terre dans le Papyrus Wilbour. Lille, 1970; <<Le regime juridique en Egypte pharaonique. Moyen Empire et Nouvel Empire>>, Revue Historique de droit francais et etranger, 4e serie, Tomo XLIX, ano 49, pp. 555-585, 1971; <<Notes sur la vente a terme et la notion de credit en droit egyptien ancien>>, CRIPEL, 1, pp. 131-137, 1975; <<Le pret en droit egyptien (Nouvel Empire et Basse Epoque)>>, CRIPEL, 1, pp. 59-141, 1975.

(37.) Land Tenure in the Ramesside Period. Londres & Nueva York, 1989.

(38.) La cuestion de las donaciones de tierras a templos y estatuas, tanto de dioses como de faraones, se inscribe en un complejo sistema desarrollado en el Reino Nuevo, cuyo analisis forma parte de mi tesis doctoral Sociedad y control ideologico en el Egipto Faraonico, defendida en la Universidad Complutense en enero de 2005. Alli ya se apuntaba que el fin ultimo de estas donaciones piadosas era sencillamente ahorrarse los impuestos, tributos y pagos de personal relacionados con las propiedades, ya que al pasar a formar parte del patrimonio del Estado, estaban exentos, pero los beneficios seguian siendo para sus desinterados donantes mediante la figura del usufructo, ampliamente utilizada.

(39.) Una propuesta similar ha sido defendida para el posicionamiento de Egipto en Nubia, por Tyson SMITH en su obra Askut in Nubia: the Economics and Ideology of Egyptian lmperilaism in the Second Millenium BC, London & New York, 1995, y ha sido fuertemente contestada por Barri J. KEMP en la la revision de la obra <<Why Empires Rise>>, CAJ 7:1, 1997, 123-137. Kemp no acepta que las motivaciones economicas puedan formar parte de las actividades egipcias como infraestructura y --lo que es mas grave-- confunde el termino <<ideologia>> desposeyendolo de todo valor metodologico y reduciendolo a lo que piensa o es pensado por un grupo de personas y en su caso mas concretamente lo que piensa el faraon, llegando a afirmar que la motivacion que lleva al faraon (al faraon, no a Egipto) a Nubia es: <<cumplir la voluntad de los dioses, que les piden engrandecer las fronteras de Egipto ...>> al mismo tiempo acusa a Tyson de no tener suficientemente en cuenta esta condicion. Asi mismo llega a afirmar que, teniendo en cuenta que los egipcios consideraban a Egipto y su cultura el mejor lugar y la mejor cultura posibles, era una especie de acto de generosidad acercarse a la Nubia y que los templos alli construidos no solo no tenian la funcion de extraer las riquezas del territorio sino que --muy al contrario-- probablemente contribuian a mejorar la region.

Un alarde de analisis positivista, en cualquier caso.

(40.) De hecho Kamose consiguio alcanzar las zonas de extraccion de oro en Nubia, lo que le permitio contar con la financiacion suficiente para sostener su campana y mantener, e incluso ampliar, los apoyos de las familias nobles.

(41.) En realidad coronado bajo el nombre <<Amon esta satisfecho, el divino gobernador de Tebas>>, curiosa eleccion para un supuesto revolucionario.

(42.) HARI, R.: Horemheb et la reine Moutnedjemet ou la fin d'une dynastie. Ginebra, 1964; Repertoire Onomastique Amarnien. Ginebra, 1976; La tombe thebaine du pere divin Neferhotep (TT50). Ginebra, 1985 y REEVES, N.: Akhenaton. El falso profeta de Egipto. Madrid, 2002.

(43.) De hecho, la nueva residencia real se ubico al parecer en Menfis, solo a unos pocos kilometros de distancia de los lugares de culto del dios solar en Heliopolis. De todos modos esta por resolver si el distanciamiento se produjo como decision personal del faraon o los nobles tebanos indujeron el alejamiento ya que no se aprecia modificacion alguna en los patrones economicos y la Estela de la Restauracion sanciona el papel principal de Amon como receptor de riquezas.

(44.) La tombe thebaine du pere divin Neferhotep (TT50). Ginebra, 1985.
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Author:Castillo Mallen, Mara
Publication:Studia Historica. Historia Antigua
Date:Jan 1, 2009
Words:10744
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