Printer Friendly

Los antecedentes de la proto-industrializacion.

Resumen

El objetivo del ensayo radica en explicar cuales fueron los antecedentes que le dieron coherencia metodologica a la teoria proto-industrial. En el debate sobre el proceso de Revolucion Industrial se abordaron, de manera no siempre vinculada, distintos temas que nos daban luz sobre el nacimiento de sociedades industrializadas. Por tanto, la aportacion del enfoque proto-industrial consistio en articular una serie de factores que denominamos la columna vertebral de la proto-industrializacion, que en terminos generales proponia a las pequenas unidades de produccion como elementos clave en el proceso.

Palabras clave

revolucion industrial, pequenas unidades de produccion, proto-industrializacion, cambio economico

Abstract

The objective of this work is to explain the antecedents that provided methodological coherence to the proto-industrial theory. In the debate on the process of Industrial Revolution several topics about its birth were discussed, although not always they were linked. Therefore, the contribution of the proto-industrial focus consisted on articulating a series of factors that we forms the spine of the proto-industrialization, mainly assuming the home-based manufacturing as the key factor of this process.

Keywords

industrial revolution, cottage industries, protoindustrialization, economic change

1. Introduccion (1)

El fenomeno de la Revolucion Industrial, cuyo inicio se reconoce tradicionalmente en el siglo XVIII, ha sido un tema de interes para numerosos investigadores europeos y no europeos. Segun Maurice Dobb (1988: 307), el descenso de la tasa de mortalidad, mas que el incremento en los nacimientos, fue uno de los factores de cambio clave que dio como resultado la consolidacion de sociedades industrializadas. Por lo general, este proceso de transformacion dificilmente se concibe como un evento armonioso, lineal o alegre. El desarrollo economico en general, y la industrializacion en particular, han sido vistos por David Landes (1975: 490) como fenomenos dramaticos, que envolvieron el transito de la pubertad hacia la madurez de las naciones inmiscuidas, con todos los cambios fisicos, psicologicos y contextuales que ello implica.

El objetivo general de este ensayo radica en explicar cuales fueron los antecedentes que le dieron coherencia metodologica a la teoria proto-industrial. Lo anterior tiene mayor sentido si se toma en cuenta que en el debate sobre el proceso de la Revolucion Industrial se abordaron distintos temas que nos daban luz sobre el nacimiento de sociedades industrializadas. Por lo tanto, la aportacion del enfoque proto-industrial consistio en articular una serie de factores, lo cual denominaremos en este estudio como la columna vertebral de la proto-industrializacion. Esta formulacion explico de manera mas articulada el fenomeno, cuya novedad fundamental fue la inclusion de las pequenas unidades de produccion como un elemento dinamico de cambio.

Dentro del amplio debate que se desataba a finales de los anos sesenta del siglo XX en torno al fenomeno de la Revolucion Industrial, la aparicion de la propuesta proto-industrial a inicios de la siguiente decada, sumo aun mas preguntas sin respuesta y dejo toda una serie de aspectos sin aclarar. A partir de ese momento se articulo una extensa y profunda agenda de investigacion para la historia economica, no solo en Europa sino en el mundo entero. La tarea consistio en tratar de entender la naturaleza del proceso de industrializacion en el mas amplio sentido del termino.

El presente texto se compone de cinco partes mas las consideraciones finales. En la primera de ellas se abordara la trascendencia de los estudios clasicos de la Revolucion Industrial, donde Inglaterra aparece como el caso paradigmatico. De igual forma presentaremos algunas definiciones y trabajos clasicos vinculados con la escuela historica alemana, una vision general del desarrollo del capitalismo y las etapas de transicion entre los modos de produccion, asi como los respectivos factores de cambio. En el segundo apartado se analiza la influencia de la Revolucion Industrial en ultramar, concretamente el impacto en el desenvolvimiento de los mercados mundiales y sus efectos en America Latina. Como punto numero tres se expondran las principales lineas de discusion que animaron el debate entre la decada de los sesenta y principios de los setenta, cuyo cometido consistia en encontrar respuestas concretas a la naturaleza de la Revolucion Industrial. En la cuarta seccion se presentara la aparicion del termino proto-industrializacion y su articulacion con el debate. Antes de presentar las consideraciones finales, en el quinto bloque se pondran en relieve algunas generalidades de la perspectiva proto-industrial, donde se introduciran los elementos de la columbra vertebral de dicho paradigma (excedente agricola-dinamica poblacional-produccion manufacturera-desarrollo urbano) enfatizando el papel de la industria domestica, los diversos contextos donde se inserto esta unidad de produccion, y la vinculacion entre la economia agraria y el advenimiento del capitalismo industrial.

2. Los estudios clasicos, definiciones y clasificaciones

El primer pais modelo en los estudios sobre la Revolucion Industrial fue Inglaterra, caso particular y referencia universal (Hobsbawm, 1977:16, 18-19 y 321; O'Brien, 1988:293), donde se conjugaron toda una gama de factores que han servido de base para investigaciones similares. A su vez, no solamente se ha considerado como un espacio pionero en la transicion hacia el capitalismo industrial, sino que su radicalismo ha llamado la atencion en la generacion rapida y forzada de un amplio grupo de trabajadores, peculiaridad que se ha conocido como el metodo ingles (Dobb, 1988:285 y 288): desalojo y acaparamiento de tierras como una politica iniciada desde las mas altas esferas de la sociedad britanica de aquella epoca.

Al tratar de ofrecernos una vision mas amplia sobre el proceso que implica la Revolucion Industrial, Landes (1961:5), en un primer momento, definio el fenomeno como un trasfondo complejo de cambios tecnicos en los medios y modos de produccion. Por lo que concierne a los primeros se pueden mencionar la sustitucion de la habilidad humana por la precision y el imperturbable ritmo de la maquinaria, la aparicion de nuevas fuentes de energia y el advenimiento de materias primas ineditas. Mientras que el segundo aspecto puede ser resumido en lo que se ha denominado la consolidacion del factory system. Posteriormente, Landes trato de refinar aun mas su vision sobre este evento historico al senalar que no fueron solamente las novedosas maquinas quienes hicieron posible la aparicion del factory system, sino que la verdadera revolucion se engendro a traves de la metamorfosis en la organizacion de los medios de produccion, debido a que si solamente observamos la aparicion de estos nuevos medios tan solo podemos hablar de una revolucion industrial, es decir, asi con minusculas. Sin embargo, si se toman en cuenta las rupturas con las economias agraria y artesanal, asi como el surgimiento de un sistema economico dominado por los ritmos y tiempos de la fabricacion mecanizada, sera necesario considerar el fenomeno como uno de los eventos con mayor trascendencia historica. Por lo tanto, es importante visualizarlo en su verdadera dimension y otorgarle mayusculas al concepto de Revolucion Industrial.

Por otra parte, a traves de la aparicion de la principal organizacion economica, es decir la fabrica, se materializaria la Revolucion Industrial, fenomeno que siempre ha sido dificil de fechar con precision (Laslett, 2000:188). No obstante, es comunmente aceptado reconocer que fue el inicio de un cambio extremo bajo un nuevo credo totalmente materialista (Polanyi, 1993:67-68). A ello se suma otra caracteristica inherente a la Revolucion Industrial, la desigualdad entre paises en que se engendro desde sus inicios. Algunos autores como Landes (1975:9 y 260) mencionan que los factores endogenos se revelaron en Inglaterra al menos desde una generacion antes, haciendo distinta la estructura economica de esta nacion comparada con las economias de Europa continental. Como ejemplo senalo la concentracion de grandes masas de trabajadores en las fabricas textiles, situacion que marco el inicio de una serie de transformaciones. Tanto la aparicion del factory system, como los precoces cambios ingleses como base unica de la manifestacion de la Revolucion Industrial, han sido fuentes de controversias. Para Joel Mokyr (1974:386) las provincias Overrijseel y el norte de Brabante fueron el nucleo inicial de la industria moderna en los Paises Bajos alrededor de 1830. Una decada despues (1840), ajuicio de este investigador, Belgica era la nacion mas industrializada de Europa continental. De tal forma, surgen las siguientes preguntas: ?Cuales eran los factores que desencadenaron este proceso? ?Se presento bajo una sola ruta la Revolucion Industrial? ?Fue el factory system el unico camino para desencadenar el fenomeno de Revolucion Industrial? A partir de lo anterior, las causas originarias del proceso se han estudiado bajo una perspectiva mas amplia. Los trabajos clasicos insisten en las irreversibles transformaciones sociales, politicas y, por supuesto, economicas (Marx, 1993; Mantoux, 1905; Ashton, 1983; Rostow, 1962; Hobsbawm, 1971). La escuela historica alemana enfatizo el papel de la industrializacion domestica, como parte de su analisis historico dividido en etapas (Kriedte, Medick y Schlumbohm, 1986; Landes, 1975:316).

Obviamente, tambien es factible analizar la Revolucion Industrial bajo la optica del desarrollo general del sistema capitalistas de produccion, con sus diferentes ritmos y epocas (Braudel, 1979). Una de las etapas fundamentales para entender parcialmente la naturaleza de la Revolucion Industrial ha sido lo que en la perspectiva marxista se ha denominado proceso de acumulacion de capital, es decir, la acumulacion originaria, donde destaco aquella de los derechos de propiedad y riquezas de un grupo social en especifico, y tuvo como rasgo fundamental la capacidad de transformar este patrimonio en medios efectivos de produccion (Dobb, 1988:215, 216 y 235). Algunos autores han llamado a este proceso capitalismo comercial (Lane, 1969a:9). A partir de ese momento, surge una creciente y prospera burguesia asentada en las ciudades.

Pero lo mas importante para alcanzar los objetivos que se propone este estudio, es poner en relieve tanto las conexiones que la prospera burguesia logro establecer con otros actores que igualmente se encontraban en un proceso de transformacion acelerada, particularmente con las redes artesanales, y el impulso en general que se brindo a las actividades industriales. La produccion industrial dejo su papel secundario en el sistema economico para instaurarse como una de las fuentes principales de acumulacion de capital (Polanyi, 1993:110). Tanto el concepto de Revolucion Industrial como el de Capitalismo poseen una intrincada conexion historica, sobre todo cuando los metodos de produccion han dado como resultado impactos en la vida social y politica del sistema, donde se combino la propiedad privada y la capacidad de producir bienes para el mercado (Lane, 1969a:5 y 6).

Sin embargo, esta discusion nos lleva a preguntarnos cual ha sido el papel del empresario y su relacion con esta transformacion general que ha dado como resultado el crecimiento economico (Lane, 1969:3). Si se presta mayor atencion a las multiples relaciones del empresario con el proceso general de cambio, sobre todo con la cooperacion productiva en la etapa clasica del predominio de la manufactura, encontramos lo que Marx (1993:378 y 379) llamo el camino inverso al factory system, donde un gran numero de artesanos trabajaban en el mismo producto, bajo las mismas ordenes y, en ocasiones, en el mismo taller. De tal forma surgen explicaciones alternativas al proceso de Revolucion Industrial, mas que un proceso continuo ha sido caracterizado por su discontinuidad inherente a la adopcion de nuevas tecnologias, las cuales, fuera de Inglaterra, mantuvieron un caracter exogeno en las etapas iniciales de cambio (Mokyr, 1974:336).

Entonces, visto bajo la perspectiva evolutiva el sistema capitalista de produccion, la Revolucion Industrial fue la ultima etapa de transicion entre dos modos de produccion distintos: el feudalismo y el capitalismo. Epoca donde persistieron elementos caracteristicos de ambos sistemas (Sweezy, Hilton, Takahashi, 1954) hasta que, dentro de una vision clasica, eventualmente el modo de produccion capitalista elimino los elementos basicos del regimen anterior. No obstante a ello, es importante hacer enfasis sobre la pluralidad de formas que puede tomar el capitalismo y, por ende, el proceso de Revolucion Industrial, cuyo zoclo institucional comun se encuentra en el divorcio entre el trabajador y sus medios de produccion, asi como la relacion netamente contractual con el dueno de los medios de produccion. Esto da como resultado nuevos intereses y lealtades (Dobb, 1988:21, 25, 31, 36 Y54) sin la desintegracion total e inmediata de otras formas de organizacion social. Incluso, para Paul Bairoch (1963:8) la Revolucion Industrial no es mas que el pasaje gradual de un tipo de sociedad a otra, donde surgen nuevas industrias y las tecnicas de produccion se transforman a tal grado de generar inversiones inalcanzables para un artesano comun. Asimismo en la empresa se dieron paso a nuevas estructuras organizacionales como las sociedades o las sociedades por acciones y la comandita simple o compuesta, las invenciones mecanicas sustituyeron a los talentos humanos, la energia inanimada tomo el lugar de la energia humana o animal, y se mejoro la productividad del trabajo y la eficiencia en el uso de las materias primas (Landes, 1975:10; Dobb, 1988:156).

En su estadio mas avanzado la fabrica no era simplemente un cambio de caracter cuantitativo en la organizacion del trabajo, sino que impuso su disciplina y dio origen a una nueva estirpe de trabajadores vinculados de manera inexorable a los ritmos del reloj, a los progresos de actividades conexas, al ciclo de vida de las innovaciones tecnicas y tecnologicas. Estos elementos dotaron de ciertas particularidades a la Revolucion Industrial al conjugar una serie de novedades e implicaciones nunca antes vistas en otras sociedades (Landes, 1975:11, 12 y 322). No obstante a ello, queda la duda sobre cuales fueron en particular esos elementos que desataron los cambios mencionados, o si esas transformaciones se presentaron de manera homogenea a traves del tiempo y espacio. Asimismo nos cuestionamos sobre las posibles interconexiones de estos factores.

En un principio se detectaron algunos factores de cambio que repercutieron positivamente en la produccion de manufacturas, entre los cuales se pueden mencionar, sin pretender establecer una jerarquia entre ellos o un ordenamiento exhaustivo, los siguientes:

a) La busqueda del excedente en la produccion impulso la transformacion de una economia tradicionalmente ligada a la posesion de la tierra hacia una economia mecanizada. Incluso, algunos autores (Bairoch, 1963:138) senalan la manifestacion de una revolucion agricola, cuyo elemento caracteristico fue el aumento acelerado de la productividad en el campo, como preambulo a la Revolucion Industrial, situacion que desataria toda una serie de transformaciones en los ambitos economico, social, politico e institucional.

b) Sustentado en el crecimiento de la productividad agricola y en la mejora de la higiene publica, se desencadeno el aumento poblacional, lo que trajo consigo la intensificacion de tensiones sociales, debido a que en el plano productivo la fuerza de trabajo fue sustituida por maquinas, de tal forma que fue mas evidente lo que Polanyi (1993:145) denominaria la inseparable coexistencia del pauperismo y el progreso.

c) La situacion anterior influyo directamente en el mercado de trabajo, a traves de la aparicion progresiva de trabajadores no propietarios, quienes dieron nacimiento a un creciente contingente de mano de obra, de tal forma que dicho mercado se transformo en su talla, demanda, oferta y, obviamente, en su sistema de precios. Lo que para Marx (1993:443) Y otros estudiosos (Lane, 1969a:4) de la trayectoria historica seguida por el capitalismo, fue el punto de partida de la gran industria y del crecimiento economico de tipo capitalista, perspectiva no exenta de controversias. d) Dentro de estos mismos factores de cambio se puede subrayar la expansion de los mercados locales, regionales, nacionales e internacionales. Es decir, el desarrollo comercial y el advenimiento de la economia monetaria fueron dos ingredientes clave para la maduracion no solamente de la Revolucion Industrial sino para el sistema capitalista en general. Incluso Dobb (1988:468 y 470) los considero como los mecanismos disolventes de las antiguas estructuras economicas de cuno feudal.

e) Un actor clave en las transformaciones de caracter comercial, tendientes a construir un tejido productivo en el plano industrial, fue el empresario, que dotado de una inspiracion economica sustentada en la libre empresa cultivo el espiritu del capitalismo racional, organizo distintas ramas del quehacer productivo, tanto en areas rurales como urbanas, combino diferentes modos de produccion que cohabitaban en un mismo espacio como caracteristica inherente a los periodos de transicion, y fue un elemento clave para acelerar el crecimiento economico de manera anormal para su epoca (Landes, Thrupp y Kessinger, 1972:288; Lane, 1969:10-12; Dobb, 1988:18, 25 y 26).

f) Por ultimo, otro factor de cambio lo constituyo, obviamente, la transformacion tecnico-tecnologica que impacto directamente el sistema productivo. La rapidez de estas innovaciones precipito el ritmo y la continuidad de la trayectoria economica por un lado, y desato nuevos mecanismos que aceleraron el proceso por el otro, dando como resultado una sociedad mas compleja y abundante desde la perspectiva material. Siguiendo a Arnold Toynbee, Dobb (1988:311) senalo cuatro invenciones clave en la Revolucion Industrial: la jenny de Hargreaves, la mule de Crompton, la mule automatica de Kelly, asi como la maquina de vapor de Watt. Sin embargo, otra serie de autores (Landes, 1975:132; Landes, Thrupp y Kessinger, 1972:288; Mokyr, 1974:368) nos sugieren no minimizar, en primer lugar, la cascada de pequenas mejoras tecnicas por anonimos artesanos ante las grandes invenciones reconocidas en la historia de este proceso, que en el largo plazo cambiaron de manera radical la historia de la tecnologia; asimismo y en segundo lugar, es importante considerar la paulatina aparicion de nuevos sistemas de generacion de energia (como la rueda hidraulica) y la discontinuidad inherente del cambio tecnico. La suma de lo anterior estimulo sin precedentes la produccion de manufacturas y las transformaciones sociales hasta ahora senaladas.

3. La influencia de la Revolucion Industrial en ultramar

Es importante subrayar que la influencia de la Revolucion Industrial no se limito a los paises o territorios donde de produjeron los cambios, sino todo lo contrario, su influjo se extendio a la economia internacional. La transicion hacia otro modo de produccion implico que el pequeno productor y el mercado local cedieran su hegemonia a las grandes companias de comercio exterior, las cuales aprovechaban las ventajas de la produccion masiva de mercancias. Con base en lo anterior, la Revolucion Industrial encontro un estimulo mas para seguir extendiendo su frontera de posibilidades de produccion, ahora centrada en las exportaciones y no en el mercado local.

De tal forma, a partir de ese momento este proceso se relaciono directamente con los mercados distantes (Dobb, 1988:224, 230, 232, 238 y 253). Incluso, algunos especialistas senalaron (Landes, 1961:5) como el crecimiento de las exportaciones britanicas se multiplico por cuatro en el siglo que corrio de 1660 a 1760. Lo que a su vez conlleva a pensar el comercio exterior como un negocio concentrado fundamentalmente en el progreso de los transportes y medios de comunicacion en general, situacion que impuso barreras de entrada y redujo el numero de competidores no obstante la permanente reduccion de sus costos. Por ende, fueron pocas las manos que participaban en este tipo de comercializacion, debido a que los incipientes industriales apenas tenian el capital suficiente para hacer frente a la demanda de sus productos, ya que el mercado de capitales no evolucionaba a la misma velocidad que lo hacia la produccion de mercancias (Marx, 1993:430; Polanyi, 1993:92; Bairoch, 1963:82; Mokyr, 1974:377).

Es interesante senalar que la naturaleza de este crecimiento del mercado, concretamente del comercio exterior, no ha sido unica y exclusivamente economica, sino que detras de la expansion comercial encontramos factores que transformaron el devenir de la sociedad en general al mantener contacto con la naciente economia de mercado gobernada por el sistema de precios. Por lo tanto, se pueden senalar elementos de indole politico que influyeron en la reduccion de las barreras directas e indirectas al comercio exterior. Ejemplo de lo anterior lo encontramos en los tratados o acuerdos comerciales. Asimismo, destacan algunos aspectos sociales como el incremento o la reduccion de las restricciones de ciertos grupos vinculados a la religion o al status social. En este mismo orden de ideas, se llevaron a cabo actos como el pillaje, la pirateria, la aventura, la exploracion, el trueque y, obviamente, la misma guerra. La transferencia legal e ilegal de derechos de propiedad se inscriben en el ambito institucional, sin embargo, este se puede extender a la articulacion entre el sistema de equilibrio entre las potencias, la instauracion del patron oro y el flujo de divisas inherente al intercambio, la vision del mercado autorregulado y el nacimiento del Estado liberal. Vinculado con lo anterior se encuentran aspectos ideologicos relacionados con la percepcion del liberalismo economico como principal sistema organizacional de una sociedad sustentada en el mecanismo precios. Bastara con recodar el interes academico que levanto la polemica vision ricardiana del comercio exterior que derivo en distintas interpretaciones sobre la division internacional del trabajo o la separacion de funciones entre la agricultura e industria, asi como sus respectivos impactos en el sistema comercial, monetario, incipiente tejido industrial, mercados de mano de obra, de la tierra, de alimentos o materias primas, etc. Es decir, se conjugan una serie de hechos que hace aun mas complejo el estudio de dichas transformaciones (Polanyi, 1993:188, 239 y 241; Dobb, 1988:198; Landes, 1975:277).

Si algunas regiones del mundo vivieron un proceso de crecimiento y desarrollo economicos, otras sufrian un proceso de subdesarrollo. La dicotomia mercado mundial-sistema colonial, como una condicion necesaria para la expansion de la produccion manufacturera del siglo XVIII y XIX, fue reconocida desde epocas tempranas por Marx (1993:398) y ratificada por otros historiadores economicos de renombre (Bairoch, 1990:133-175). La necesidad de encontrar materias primas para no interrumpir la produccion, pero sobre todo compradores de manufacturas, desemboco en la creacion de un mercado mundial susceptible de absorber dichas mercancias. El caso de America Latina y El Caribe resulta paradigmatico en ese sentido. Un ejemplo de lo anterior lo encontramos en la division a grandes rasgos que se hace de las economias latinoamericanas entre aquellas dedicadas a actividades de exportacion de materias primas o productos alimenticios. Asimismo, resulta pertinente mencionar el caso de las Antillas, que consumian una cantidad importante de productos de origen europeo, hecho que contribuyo a impulsar el crecimiento industrial de naciones como Francia (Crouzet, 1966:331; Martins, 1972:11 y 14).

Paralelamente, se vieron afectados otros procesos de industrializacion que gradualmente se desenvolvian ante la expansion economica originada en Europa. Las investigaciones historicas al respecto nos hacen mencion que, al inicio del siglo XIX, tan solo Inglaterra vendia al extranjero dos terceras partes de su produccion, de la cual una proporcion significativa llegaba a sus territorios coloniales en Asia y a las jovenes naciones latinoamericanas, situacion que daba como resultado la materializacion del discurso de libre cambio a nivel internacional. Un ejemplo concreto lo encontramos en la experiencia de los tejedores de la India Oriental cuando enfrentaron toda una serie de problemas para competir con la produccion britanica en su pais, la cual estaba sustentada en la reduccion del tiempo de trabajo y, por ende, en la disminucion de costos derivados de la permanente innovacion tecnica. Al inicio, esta nueva vision de la actividad economica fue dificilmente asimilada en las respectivas culturas locales, pero despues algunos habitantes autoctonos fueron integrados en la reproduccion de este sistema economico (Hobsbawm, 1977:49, 173 Y 269; Landes, 1975:63 y 328; Marx, 1993:484; Polanyi, 1993:218 y 378; Dobb, 1988:367).

Asimismo, resulta interesante subrayar que no todo se genero en el exterior, sino que es indispensable tomar en cuenta las limitaciones y los problemas internos. Un ejemplo apropiado en este sentido son los casos de algunos paises latinoamericanos o asiaticos. Entre el numero de mecanismos sociales y economicos endogenos que desencadenaron la Revolucion Industrial mencionados hasta el momento, Bairoch (1963:6, 7 y 8) privilegio el papel jugado por la agricultura, especialmente el impulso generado por la productividad agricola. Sin embargo, el momento historico que permitio a algunos paises europeos enfilarse sobre esta peculiar senda de crecimiento era radicalmente distinto cuando otros paises, hoy conocidos como subdesarrollados, intentaron inmiscuirse en un proceso similar (Landes, 1975:26). Por lo tanto, la agricultura no se consolido como uno de los ejes del crecimiento economico sostenido. No obstante que la productividad agricola era lo suficientemente alta en America Latina para permitir la exportacion de productos, esta no se vinculo al sistema economico en general, sino que por lo regular permanecio aislada de los principales influjos economicos de los respectivos paises. Tampoco aparecio una casta de empresarios que capitalizara todas estas transformaciones en medios efectivos de produccion. Lo anterior se manifesto fundamentalmente en los casos de las elites economicas latinoamericanas, quienes canalizaron gran parte de sus energias en los proceso de intercambio y no en aquellas estrategias vinculadas con la produccion de manufacturas (Garavaglia, 19973:12). El pasado colonial influyo de manera determinante al permitir y heredar a la vida independiente la cohabitacion de distintos modos de produccion desarticulados por factores sociales o geograficos. En el caso de Japon no se presentaron estos tres factores nocivos al desencadenarse el proceso de transformacion productiva, de ahi que resulte interesante hacer este tipo de analogias con la finalidad de entender bajo una perspectiva mas amplia la evolucion de la industrializacion en distintas latitudes (Laslett, 2000:286; Bairoch, 1963:80 y 142; Garavaglia, 1973:14).

En obras tanto generales como tradicionales de historia economica latinoamericana se hace poca referencia al papel de las circunstancias internas en el pobre desempeno economico de largo plazo. Por lo regular predomina la vision del atraso economico como una parte integrante del proceso historico global de desarrollo capitalista. Con base en ello se han senalado diversos factores causantes del atraso economico en un primer momento y, posteriormente, del subdesarrollo. Entre estos factores destacamos los siguientes. En primer lugar el tipo de comercio exterior promovido por las grandes potencias, cuyo interes cardinal radicaba en buscar materias primas baratas para ser intercambiadas por productos manufacturados. Esto abono el desarrollo economico de Europa, aunque segun la perspectiva de Landes (1974: 54, 56 y 57) no fuera este un factor decisivo en dicho patron de desenvolvimiento, mientras que el atraso economico se propagaba en las naciones concentradas en exportar bienes primarios. En segundo lugar la reduccion de los costos en el transporte internacional incremento el contacto entre los paises latinoamericanos y las principales potencias comerciales, dando como resultado multiples vias de transformacion en los primeros cuyo elemento comun era el deterioro economico. A ello tambien se suman los crecientes diferenciales de la productividad global de los factores entre naciones, o incluso se hace alusion al mismo clima como un freno al desarrollo productivo (Sunkel y Paz, 1971:6; Furtado, 1979:30; Gunder, 1970:2, 4 Y 10; Bairoch, 1963:80 y 140; Dobb, 1988:244 y 253; Martins, 1972:10; Polanyi, 1993:39 y 377). Este conjunto de eventos origino la formacion de sociedades semi-industrializadas, bien definidas durante la primera mitad del siglo XX, que en realidad tienen poco que ver con los pasos decisivos de la formacion del sistema capitalista de tipo europeo al experimentar vias alternativas al mismo (Dobb, 1988:461).

4. Un debate abierto a falta de respuestas concretas

No obstante al reconocimiento de algunos elementos que desencadenaron la Revolucion Industrial, el debate ha continuado debido a la falta de respuestas satisfactorias sobre quienes intervinieron, a partir de cuando se manifesto el proceso y por que esos cambios se presentaron primero en Inglaterra y no en otra parte. En esta serie de dudas ha sobresalido el papel de la fuerza de trabajo, especialmente se ha senalado si fue el trabajador quien movilizo el desarrollo industrial o si la relacion se presento en sentido inverso (Landes, 1975:683). Esto nos lleva a reflexionar sobre la estructura organizacional del proceso productivo, donde por un lado intervinieron la forma de pago a la fuerza laboral como elemento caracteristico del modo de produccion, que en un momento especifico podia impulsar su transformacion o jugar en su contra. Tambien han intervenido las formas de cooperacion que se establecieron al interior de las unidades productivas, asi como el impacto de la division del trabajo (Marx, 1993:377 y 380; Mokyr, 1974:385). En el mismo orden de ideas, salta a la mesa de discusion la influencia del cambio tecnico-tecnologico, es decir, se ha argumentado que a traves del uso de las maquinas o nuevas fuentes de energia se manifesto un significativo incremento en la productividad, amenazando a otras formas de organizacion productiva, pero sin que estas ultimas terminen por desaparecer totalmente, lo que en cierto sentido ha dado pie a una aparente paradoja (Landes, 1961:7). Al presentarse esta serie de transformaciones tambien surgio la duda de si era posible clasificarlas en etapas que nos explicaran convincentemente la evolucion del proceso de industrializacion o del desarrollo economico, donde el sistema fabril se manifesto como uno de los ejes articuladores de dichos cambios (Tilly y Tilly, 1971:185-187; Landes, 1975:732). Por ultimo se puede agregar lo controversial que ha sido el influjo del espacio a traves de los diversos contextos regionales, los cuales han permitido la expansion de cierto tipo de actividades economicas vinculadas con relaciones geograficas, sociales e institucionales especificas, que en ultima instancia han sido cruciales en las trayectorias seguidas por los multiples procesos de industrializacion, tanto al interior como al exterior de Europa (Mokyr, 1974:373 y 383; Tilly y Tilly, 1971:184). Estos fueron tan solo algunos elementos, que lejos de concluir el debate, lo abrieron a nuevas dimensiones cuya pretension ha girado en torno a lograr un mejor entendimiento de los origenes de la Revolucion Industrial.

5. El surgimiento de la propuesta proto-industrial

Uno de los paradigmas que mejor ha respondido al torrente de cuestiones surgidas de la interpretacion sobre la naturaleza de la Revolucion Industrial, y que ha tratado de articular los factores mencionados, es la propuesta original de Franklin Mendels (1972:241-261) basada en una investigacion historica en Flandes: la proto-industrializacion como la primera fase de la industrializacion. Antes de explorar el alcance de este concepto hare un parentesis sobre una de las apariciones iniciales del vocablo en el debate internacional sobre la Revolucion Industrial.

Como Laslett (2000:61) senalo en su momento para el caso de Inglaterra, existio una estrecha relacion entre la actividad proto-industrial y el comportamiento demografico. Y es precisamente a partir de una propuesta de Richard y Charles Tilly (1971:186-189), al tratar de construir un programa de investigacion historica y teorica, que se dieron los primeros pasos para la comprension de esta relacion cimentada en tres procesos clave. En primer lugar con base en la revision documental realizada hasta ese momento, fue evidente la manifestacion de la industrializacion antes de la aparicion del factory system, lo que se denomino proto-industrializacion incluso antes de la publicacion del ensayo de Mendels. En segundo lugar tanto el incremento como la contraccion demograficas se encontraban en el centro de este fenomeno, aun sin poder explicar el funcionamiento de los respectivos mecanismos. Y por ultimo el industrialismo se relacionaba directamente con la transformacion de la vida cotidiana de la gente ordinaria. Si estos procesos se tomaban en cuenta, entonces, sugieren los mismos autores, era posible hacer una distincion entre la experiencia de industrializacion de Europa Occidental y las respectivas experiencias de los paises en vias de desarrollo. Es decir, para el primer caso implicaba una manifestacion de la industrializacion en el campo, mientras que para los segundos las evidencias de esta especificidad no habian sido lo suficientemente amplias. Por lo tanto, Richard y Charles Tilly (1971:186-189) invitaron a desarrollar este concepto con base en investigaciones que hicieran alusion a la interaccion entre los niveles de ingreso de la industria rural y los demas habitantes del campo, a las relaciones entre las oportunidades del mercado y las respuestas al mismo, a la interconexion entre cambio agricola y la proto-industrializacion segun la entendieron ellos en ese momento, al impacto de la experiencia y aprendizaje en la industrializacion antes de la aparicion del sistema fabril, y a explicar por que este tipo de produccion se contrajo despues de su auge registrado fundamentalmente en el siglo XVII en Europa. Entonces, si se toma en cuenta lo anterior, se cuestionaban estos autores, ?seria posible considerar a la proto-industrializacion como una etapa del desarrollo de tipo capitalista vinculada a la Revolucion Industrial con sus respectivas articulaciones, como la transformacion de la industria rural y la proletarizacion de los trabajadores del campo? Pregunta crucial que redirigio el debate hacia otro nuevo espectro de interpretaciones.

6. Algunas consideraciones sobre el concepto proto-industrial

Tanto las sugerencias de Mendels como las de Richard y Charles Tilly fueron retomadas y ampliadas por un vasto numero de investigadores en los anos posteriores a la publicacion de sus respectivos analisis. Si para los estudios sobre la Revolucion Industrial Inglaterra se habia constituido en el modelo de reflexion obligado, el paradigma basico para entender la proto-industrializacion fue Flandes. Posteriormente, en una obra monumental y emblematica en esta tematica, Kriedte, Medick y Schlumbohom (1986) definieron la proto-industrializacion como "la industrializacion antes de la industrializacion". Es decir, la columna vertebral del novedoso enfoque en aquel momento consistia en interrelacionar el crecimiento economico de regiones rurales con un notable excedente agricola, donde la dinamica poblacional se correlacionaba con el ritmo y los tiempos de la produccion masiva de manufacturas que eran dirigidas a los mercados regionales y, especialmente, a los internacionales, sin pasar por alto la influencia del crecimiento urbano en sus respectivos entornos agrarios. Veamos con mas detalle algunos de estos elementos.

Un aporte fundamental se derivo de las reflexiones de Bairoch (1963:73, 76, 77 y 210) al intentar explicar coherentemente como se acumularon una serie de factores economicos y sociales que desembocaron en la aceleracion del proceso de industrializacion en particular, y en el crecimiento economico en general. Como lo he mencionado en reiteradas ocasiones, el crecimiento de la productividad y del excedente agricola fueron determinantes para liberar recursos que despues serian utilizados para impulsar el desenvolvimiento de actividades manufactureras. Si una situacion contraria se manifestaba, el proceso de industrializacion enfrentaria limitaciones severas en su evolucion. Por lo tanto, la interaccion favorable entre estas actividades resultaba crucial. Es importante mencionar que en una sociedad predominantemente rural con presion demografica, donde la vinculacion a la posesion territorial era clave, la intensificacion productiva necesariamente se acompanaba de repercusiones en los ambitos social, laboral y tecnico (Dobb 1988:31; Mokyr, 1974:371). La agricultura de subsistencia cedio paulatinamente terreno ante la expansion de su similar comercial, eventos que modificarian la logica de las distintas unidades de produccion a traves de la proletarizacion de los campesinos y la difusion del trabajo a domicilio (Crouzet, 1966:337; Landes, 1975:261).

El incremento de la productividad y del excedente agricola jugo un papel doble en la dinamica poblacional. Por una parte, dada la presion demografica estos mecanismos permitieron mitigar las hambrunas, las epidemias y el aumento en los precios de los productos alimenticios (Bairoch, 1963:5, 11 y 20l), fenomenos recurrentes en sociedades que se mantenian en los limites de la subsistencia. A pesar del crecimiento de la poblacion algunos especialistas senalaron que hubo un saldo positivo durante el siglo XVIII en Europa en los ingresos per capita, gracias a diversos aspectos entre los cuales se encontraba el excedente agricola (Crouzet, 1966:325). Por otra parte, el aumento en la disponibilidad alimenticia fue un factor que sirvio para liberar recursos economicos tanto desde el punto de vista humano como comercial.

Todo lo anterior se materializo en el incremento de la poblacion y en el mejoramiento de las condiciones de vida de las sociedades rurales europeas, eventos que particularizan este fenomeno tanto desde el punto de vista temporal como espacial. Las variables que mejor han dado cuenta de lo anterior en el modelo proto-industrial han sido el incremento en el numero de matrimonios o la predisposicion para casarse a edades mas tempranas, conductas que respondieron al aumento del ingreso a traves del tiempo y a la tendencia creciente de los precios de los productos manufactureros. Sin embargo, la naturaleza de este cambio demo-economico, a traves del proceso de industrializacion, abrio nuevas perspectivas y cuestionamientos en las investigaciones de historia economica, debido a que el desenvolvimiento de algunas sociedades que se industrializaron, como el caso de algunas localidades en Belgica distintas a Flandes, no se explicaba con comodidad siguiendo esta linea de reflexion (Landes, Thrupp, y Kessinger, 1972:290; Tilly y Tilly, 1971:190 y 1994; Mokyr, 1974:375).

Un componente central en este orden de ideas lo encontramos en el incremento de la produccion manufacturera desde finales del siglo XVIII en Europa. Los cambios economicos en las areas rurales exigieron toda una serie de nuevos productos, con diferentes escalas en la innovacion tecnica. Las actividades que mas sobresalieron en estas transformaciones fueron aquellas vinculadas con los textiles y la siderurgia, las cuales atendian a la demanda de bienes de consumo y al incipiente requerimiento de los bienes de capital tanto para la agricultura como para otros quehaceres productivos. Es importante senalar que, si bien es cierto que hablamos solamente de dos actividades, no menos cierto es que estas en su seno conllevaron toda una serie de vinculaciones productivas basadas en la generacion de informacion y en los conocimientos tecnicos de los oficios tradicionales de aquella epoca. Lo anterior dio como resultado efectos economicos indirectos tanto positivos (generacion de nuevos instrumentos de trabajo, apertura de mercados de bienes intermedios o transferencia de conocimientos hacia otros sectores productivos), como negativos (cuellos de botella desde el punto de vista energetico o del suministro de materias primas, y presion sobre los recursos naturales tales como los bosques) (Bairoch, 1963:92, 99, 103, 104 y 206). Detras del incremento de la produccion masiva de mercancias se encontraban distintos fenomenos economicos apoyando dicha dinamica. Entre estos ponemos en relieve el impacto de la invencion e innovacion, que le dio ritmos disimiles al incremento de productos en los mercados, tal y como lo senala Crouzet (1966:338) cuando comparo los casos de Inglaterra y Francia. La relacion que mantuvieron los campesinos-artesanos y los artesanos propiamente dichos con el fabricante-mercader (Verlager) transformo las relaciones productivas tanto en el campo como en la ciudad. El objetivo del fabricante-mercader era incrementar sus ganancias al emplear, por un precio mucho mas bajo que su similar en la ciudad, la inherente habilidad de la mano de obra rural dedicada a las tareas artesanales, suministrar directamente la materia prima para reducir los costos, asegurar una calidad uniforme del producto a traves del incremento de la capacidad productiva del trabajo domestico o artesanal, y competir directamente con la produccion de los gremios artesanales, los cuales mantuvieron durante mucho tiempo el monopolio sobre ciertos productos manufacturados en las ciudades. Estas estrategias implementadas por el Verlager minaron el poder economico de los gremios urbanos, reorganizaron el proceso productivo en torno a la produccion manufacturera y al papel de la mano de obra, tanto la centralizada como la dispersa, e impulsaron la expansion del trabajo a domicilio de caracter rural. Asimismo fueron generadoras de experiencia laboral que posteriormente seria muy util para los ritmos y disciplinas reclamados por la evolucion productiva hacia el sistema fabril, ademas de sustituir la importancia del mercado local por la preponderancia de los mercados regionales en un primer momento, e internacionales en una segunda etapa, sin que las ciudades perdieran su hegemonia como nucleos centrales de la moderna actividad economica (Dobb, 1988:162, 178,196, 310 y 468; Marx, 1993:414 y 416; Tilly y Tilly, 1971:190 y 1994; Polanyi, 1993:89; Landes, 1975:16; Mokyr, 1974:378 y 381).

Todos estos elementos forman parte de lo que he denominado la columna vertebral de la proto-industrializacion, que surgio como una alternativa de interpretacion al fenomeno de la Revolucion Industrial. Sin embargo, existian posturas escepticas como la de Wolfgang Mager (1993:185 y 186), quien senalo que dicha proposicion era una extension de la Escuela Historica Alemana y que se ha confundido proto-industria con proto-industrializacion, lo que implicaba pasar por alto la dinamica del proceso. Este es un tema en el cual abundaremos en el transcurso de este estudio. En resumen, el excedente agricola permitio el crecimiento constante de la poblacion y la produccion manufacturera en zonas rurales, asi como el progreso del comercio impulso el desarrollo urbano (Kriedte, Medick y Schlumbohm, 1986:18, 27 y 40). Este incipiente proceso global de industrializacion ayudo al crecimiento economico en general, sustentado en los factores enunciados y manifestados a traves del tiempo y del espacio. Ademas represento, segun el modelo, los elementos suficientes para lograr la transicion industrial en areas que conocemos hoy como industrializadas (Cailly, 1993:19-20; Desama, 1981:147-148).

La argumentacion innovadora de la proto-industrializacion residio en considerar la presencia de la industria domestica como una etapa preliminar a la Revolucion Industrial, y no como una de las ultimas secuelas de un sistema feudal en vias de extincion (Deyon, 1979:9). La hipotesis que concebia a la industria domestica como el fin de un cierto modo de produccion se debilito conforme avanzo la investigacion historica, que sustento la aparicion de nuevos argumentos que contradijeron esta vision tradicional. A continuacion abordare con mas detalles cada uno de estos puntos.

Contrariamente a la perspectiva tradicional sobre la Revolucion Industrial, que suponia el fin de la industria domestica como un evento inherente ante el advenimiento del sistema capitalista, esta ultima ha sido clasificada como parte esencial de una fase preliminar que completa el proceso de formacion del capitalismo segun la concepcion proto-industrial. Incluso, esta perspectiva argumenta que la industria domestica ha pasado por distintas edades historicas para convivir en un mismo espacio y tiempo con el sistema productivo dominante, como ha sido el fabril. A pesar que en El Capital de Marx (1993:362, 366, 370, 371, 381, 409 y 524) existen pasajes que difunden esta vision tradicional, tambien es factible encontrar algunos parrafos en el capitulo xi donde se reconoce a la produccion artesanal, bajo sus distintas modalidades, como el punto de partida conceptual de la produccion capitalista. Ademas, se hizo enfasis en el papel del trabajo domestico y la participacion de los distintos miembros del hogar en el proceso productivo. Sin embargo, para Marx el embrion del sistema fabril lo constituia la manufactura, donde prevalecia la division del trabajo y la cooperacion de la fuerza laboral. Cuando este mismo autor mostro su desinteres por el papel de la industria domestica en el proceso de industrializacion, a pesar de su persistencia, se abrio la posibilidad de reflexionar en torno a la importancia de esta unidad productiva. Otros estudios, con sesgos marxistas y no marxistas, nos brindan mas detalles desde el punto de vista de la organizacion tanto interna como externa del trabajo domestico, elementos que paulatinamente se fueron articulando para dar un sentido explicativo a la concepcion proto-industrial, entendida como un modo produccion fundamentalmente rural que se difundio en las campinas europeas (Dobb, 1988:185, 186 y 185; Landes, 1975:168 y 173; Landes, 1961:6; Laslett, 2000:190; Polanyi, 1993:124).

Entre los componentes internos de la proto-industrializacion se pueden senalar la cercana relacion entre los duenos de los medios de produccion y la mano de obra empleada, asi como el impulso que recibio el trabajo domestico gracias al mantenimiento y construccion de maquinas que podian adaptarse para funcionar en los espacios internos de los hogares. Entretanto, entre las vinculaciones generadas desde el exterior, sobresalieron las constantes tensiones con los gremios artesanales, organizaciones urbanas que pretendian mantener un control mas estricto sobre el desempeno del oficio en la ciudad (como lo fue la obligacion del periodo de aprendizaje y los pagos oficiales establecidos) y la participacion en el mercado. Dichos gremios recibieron a su vez la presion de la produccion domestica originada en el campo. Asimismo, una proporcion considerable de trabajadores domesticos, al provenir de un medio rural, eran artesanos-campesinos que mantenian aun un control modesto sobre la posesion territorial, 10 que daba lugar a una cierta simetria entre el tiempo dedicado a las labores agricolas y manufactureras, y a su vez impedia la completa sujecion hacia los intereses del comerciante capitalista. Todo lo anterior preparo el camino para difundir el sistema por encargo durante el siglo XVIII, sustentado en una proletarizacion parcial de los artesanos-campesinos, en una compleja disponibilidad del trabajo disperso en las areas rurales y en la baratura de la mano de obra.

Asimismo, es importante tomar en cuenta que detras de la hipotesis que inscribe el trabajo domestico como una de las ultimas secuelas de un sistema feudal moribundo, se esconde una doble dinamica manifestada por la propuesta proto-industrial. Por un lado existian oficios artesanales de caracter urbano vinculados directamente a las regulaciones impuestas por los gremios en la ciudad, y por otro lado, se manifestaba aquel enjambre de trabajadores domesticos de caracter rural o multiples unidades productivas no sometidas a las restricciones gremiales, donde la unica constante era la diversidad de situaciones tanto economicas como familiares (Dobb, 1988:93 y 112). Ambas modalidades del trabajo artesanal, aunque de manera eventual podian conectarse entre si a traves de la movilidad de la mano de obra o la inherente limitacion en el potencial productivo, historicamente no ha sido posible concebirlas bajo una misma logica. Lo anterior ha sido sistematicamente corroborado por los estudios con una perspectiva proto-industrial, donde se ha insistido sobre la peculiaridad de este modo de produccion, asi como sobre la capacidad de adaptacion al entorno economico prevaleciente. Esta situacion ha desembocado en una multiplicidad de casos, en el reconocimiento de diversas bases economicas de las unidades productivas que estan lejos de corroborar la pobreza inherente en la cual hacen enfasis las perspectivas clasicas, asi como en la manifestacion de limites borrosos o imperfectos entre las tareas manufactureras y otras actividades economicas (Laslett, 2000:4, 15, 31, 191 y 193). Todo lo mencionado hasta ahora, ha dado como resultado el debilitamiento de las interpretaciones tradicionales sobre la Revolucion Industrial, que por una parte no fueron capaces de comprobar la extincion de las pequenas unidades de produccion, mientras que por la otra tampoco han explicado con claridad la coexistencia del sistema fabril con la masa de trabajadores a domicilio, sistemas de trabajo senalados por Marx (1993:529) y otros autores (Mokyr, 1974:369) para hacer analogias o comparaciones con la division departamental de las fabricas inglesas.

Al continuar con este mismo orden de ideas, es factible poner en relieve la amplia gama de argumentos que, en su conjunto, fueron minando paulatinamente las bases de la vision tradicional de la Revolucion Industrial, sustentada en el dominio absoluto y supremo del factory system. Uno de los argumentos mas interesantes radico en subrayar lo siguiente: si bien era cierto que resultaba complicado reconocer a las pequenas unidades de produccion como fuentes principales de acumulacion de capital, no menos cierto era que dificilmente se podia negar la contribucion de su actividad para concentrar capital en otro tipo de unidades productivas con mayores dimensiones, o inmersas en otros sectores de la actividad economica, como fue el caso del comercio a larga distancia. Con base en este argumento se ha citado su capacidad de adaptacion y supervivencia a los distintos procesos de cambio economico, aunque no sin fricciones. A pesar de ello Dobb (1988:112 y 323) pensaba que, a final de cuentas, la industria domestica desapareceria, juicio que no tomo en sus reales dimensiones el poder de mutacion de dichas unidades productivas. Es decir, si perdian terreno en una actividad, rama o sector productivo, dada su flexibilidad economica (bajos costos, ingresos secundarios, autoempleo, elasticidad en el uso o precio de mano de obra y adaptaciones a diversos espacios), el trabajo a domicilio tenian la habilidad de emigrar a otra area del quehacer economico derivada de la inicial, o incluso de ser necesario, transformarse radicalmente. Otro elemento que se paso por alto era el tiempo transcurrido entre las primeras manifestaciones de crisis y la quiebra, ya que tradicionalmente las pequenas unidades de produccion han presentado un umbral mayor de resistencia ante situaciones inestables. Ademas, es indispensable agregar que ciertas actividades productivas donde la precision y la calidad eran fundamentales para competir en el mercado, solamente podian llevarse a cabo en este tipo de empresas bajo su peculiar estructura familiar, como se ha demostrado en los casos exitosos de Francia durante los siglos XVIII y XIX (Landes, 1975:18, 263, 293 y 337; Landes, Thrupp y Kessinger, 1972:287; Mokyr, 1974:382 y 389). La produccion masiva y de precision sera un fenomeno que se consolidaria en el siglo XX gracias a una nueva generacion de tecnologias, donde incluso las pequenas unidades de produccion han prolongado su historia de persistencia, a veces con metodos tradicionales vinculados a una creciente modernidad (Carruthers, 2000:356-366).

Pero cabe aclarar que no en todos los contextos estudiados prevalecieron las mismas caracteristicas a traves del tiempo (Belfanti, 1993:254-255; Honenberg, 1996:11), asi como tampoco la proto-industrializacion fue irremediablemente la antitesis de la gran industria concentrada (Leboutte, 1996a:272). Es decir, el espacio y el tiempo jugaron un papel importante. En algunos casos, dadas las caracteristicas del mercado y las estructuras sociales, los artesanos fortalecieron su posicion economica y cohabitaron con modos de produccion mas refinados. Se han documentado casos donde una parte de las unidades productivas artesanales evolucionaron en cuanto a su organizacion, a tal grado de alcanzar cierta complejidad tendiente hacia la consolidacion del sistema fabril. Asimismo, el papel del trabajo domestico logro trascender en el conjunto del sistema productivo al ser concebido como un eslabon inherente tanto para la manufactura dispersa como para algunas etapas productivas de las fabricas. Lo anterior no necesariamente implicaba la perdida de su independencia, debido a que la posesion territorial le permitio jugar este papel versatil en un mundo productivo que cada dia era mas complicado sin tomar formas definitivas o terminadas. De igual manera, sobresalieron los casos de artesanos que se transformaron en comerciantes al mayoreo, gracias a que lograron controlar ciertos segmentos del mercado local o regional (Dobb, 1988:126, 172, 177 Y 184).

Sin embargo, es importante tomar en cuenta que no solamente algunos artesanos se vieron fortalecidos en su posicion economica en este contexto de transformaciones, los comerciantes fueron otros actores cuyas estrategias economicas paulatinamente tomaron mayor solidez con base en actividades complementarias, como lo fue el control politico a nivel local. Al incrementarse la competencia, las practicas especulativas en el entorno economico inmediato no brindaban las amplias ganancias de otros tiempos, de tal forma que se utilizo la informacion asimetrica generada por los mercados distantes, cuya caracteristica basica era su imperfeccion. Lo anterior dio como resultado que el capital comercial cada vez tuviera mayor ingerencia en la esfera productiva. Un paso decisivo en esta tendencia lo constituyo el Verlagssystem, un sistema por encargo que tambien fue un elemento clave en la columna vertebral de la proto-industrializacion, sin que de lo anterior deba interpretarse que no se manifestaron contradicciones (Dobb, 1988:126, 159, 161 y 171).

Los principales actores que entraron en conflicto, obviamente, fueron aquellos grupos que poco a poco se vieron fortalecidos por el contexto de cambio economico y cuyos intereses caminaban en sentido contrario. Me refiero a los artesanos agremiados y no agremiados, a los trabajadores domesticos y a los comerciantes. El sistema por encargo, fundamentalmente de caracter rural, brindo ciertas ventajas al comerciante dado que se erigia como una especie de patron al adelantar materias primas, en ocasiones herramientas o implementos de trabajo, y recibir el producto terminado. Silos trabajadores domesticos o los artesanos en general no contaban con otra base economica (posesion territorial por ejemplo) iban perdiendo independencia al subordinarse a los intereses del comerciante, quien vendia las mercancias en otras plazas y generaba una presion extra a los artesanos agremiados de las ciudades (Landes, 1975:65; Dobb, 1988:147 y 160).

Una de las grandes contribuciones del modelo proto-industrial radico en ayudar a entender el tipo de vinculacion establecida entre las economias agradas y el advenimiento del capitalismo industrial (1). A pesar de ello, autores como Pierre Jeannin (1980:52) consideraron que la propuesta era ambiciosa, pero simultaneamente reconocieron que abrio la puerta a investigaciones metodicas en un terreno generalmente confuso para la historia economica. La articulacion entre los entornos agrados y la evolucion del capitalismo industrial, en terminos generales, tuvo implicaciones multiples para los artesanos-campesinos, entre las que destacan las siguientes: llevaron a cabo una nueva estrategia economica para este tipo de hogares, pusieron en practica una diversificacion o complementariedad en su base productiva, y asumieron una tendencia hacia la subordinacion de nuevos intereses personificados en el mercader-fabricante.

En una sociedad eminentemente rural, el dominio territorial fue clave para la supervivencia familiar a traves del tiempo. Con la intensificacion de la produccion manufacturera, tanto en el campo como en la ciudad, surgio la oportunidad de practicar nuevas estrategias economicas basadas en el trabajo temporal y complementario a las faenas agricolas, la vida en las areas rurales dejo de ser abrumadoramente agro-pastoril al darse un impulso sin precedentes a un cumulo de actividades artesanales y manufactureras (Dobb, 1988:31; Landes, Thrupp y Kessinger, 1972:294). Esta transformacion no solamente se revelo en el aspecto meramente laboral, sino que trajo en su seno un cambio tecnico manifestado en el uso y apropiacion de energias ineditas. Asimismo, otras de las modificaciones se presentaron en el cambio de los derechos de propiedad, dando paso del dominio territorial de caracter feudal o comunitario al surgimiento de la propiedad privada. Esta estaba impulsada esencialmente por las transformaciones de una agricultura de subsistencia a una comercial, con la finalidad de atender la creciente demanda de alimentos tanto en el campo como en la ciudad. Asimismo muchos de estos nuevos artesanos eran aquellos antiguos campesinos sin tierra que seguian una trayectoria hacia la proletarizacion (Laslett, 2000:59; Marx, 1993:565). Por tanto, el avance de la urbanizacion y de la industrializacion demandaron un nuevo papel a los asentamientos rurales, quienes asumieron el reto de la diversificacion productiva y la subordinacion hacia nuevos intereses (Tilly y Tilly, 1971:191).

Gran parte de la diversificacion productiva encontro su origen en el aumento de la productividad agricola, fenomeno que permitio la liberalizacion paulatina de recursos economicos. Lo anterior fue una de las primeras divisiones espaciales del trabajo, donde el tiempo y los ritmos de la produccion influyeron determinantemente en las estrategias productivas (Marx, 1993:396). Un ejemplo de ello lo encontramos durante la temporada muerta, cuando los distintos miembros de la familia fueron vistos como potenciales trabajadores en tareas complementarias en el hogar. Igualmente, el vacio institucional prevaleciente en el campo permitio impulsar actividades manufactureras dentro de los hogares sin las estrictas regulaciones que se imponian en la ciudad. A ello es preciso agregar las dimensiones de las unidades productivas, la oferta de energia en el campo y la naturaleza de los productos (Landes, 1975:66; Landes, Thrupp y Kessinger, 1972:293). Se trata de un conjunto de circunstancias que no pasaron por alto los fabricantes-mercaderes para intentar subordinar a favor de sus intereses la abundante mano de obra que radicaba en el campo.

La sujecion de una parte de la fuerza de trabajo rural llevo consigo la implementacion de un nuevo modo de produccion que la perspectiva proto-industrial ha estudiado con cierto lujo de detalle. El primer paso se dio cuando los antiguos campesinos quedaron desarraigados de la posesion territorial, y vieron en la venta de su fuerza de trabajo (agricola o artesanal) una forma de subsistencia alternativa. A ellos se sumaron los artesanos con o sin herramientas que perdieron parte de su independencia al ser habilitados por un fabricante-mercader (Dobb, 1988:34 y 276). Esta situacion se iria normalizando conforme avanzo la consolidacion del proceso de industrializacion en el siglo XVIII en Europa bajo su modalidad proto-industrial. Una vez que el fenomeno se consolido y que la ciudad brindo mas ventajas que permanecer en las areas rurales, el despoblamiento del campo fue evidente, ya que muchos de estos antiguos campesinos-artesanos se mudaron hacia la ciudad en busca de nuevas fuentes de empleo bajo la misma tonica: perdida de su independencia economica y sometimiento a los nuevos intereses vinculados con unidades de produccion especificas (Polanyi, 1993:392; Tilly y Tilly, 1971:190).

7. Consideraciones finales

Atraves de la exposicion se ha demostrado la existencia de diversos enfoques que han sido utiles para estudiar el proceso de industrializacion, o incluso, el fenomeno mismo de la Revolucion Industrial. Considero que esta multiplicidad de perspectivas no es mas que el reflejo de la complejidad inherente al tema de estudio. No obstante a ello, en la mayoria de las propuestas analiticas mencionadas una constante ha sido la heterogeneidad de conexiones entre las actividades economicas mas representativas del lugar y periodo al que se hace referencia. Derivado de lo anterior surgio un desafio para las interpretaciones que propagan una vision tradicional y limitada de la Revolucion Industrial, es decir, para aquellas que lo piensan como un evento vinculado con una serie cambios constantes en los ambitos economicos y tecnicos. En contraparte, se ha sugerido analizar este fenomeno bajo el espectro de una serie de rupturas y ritmos disimiles en funcion del tiempo y el espacio no solamente en lo economico y en lo tecnico, sino tambien en lo social, agregando la presencia de estructuras organizacionales hibridas o la pluralidad de modos de produccion con distintas logicas cohabitando en un mismo contexto.

Ademas de lo anterior, tambien hemos puesto en relieve aquellos intentos que pretenden lograr una explicacion articulada de los factores de cambio, tal y como lo hemos visto con la vision proto-industrial. De igual forma, es importante no perder de vista las dimensiones alcanzadas por la Revolucion Industrial en el contexto internacional y su influencia para una serie de paises o territorios que intentaban industrializarse tanto en el siglo XVIII como en el XIX (2). En el mismo orden de ideas que se han enfatizado que el impacto de la Revolucion Industrial estuvo lejos de ser netamente economico, sus repercusiones lograron influir en aspectos extraeconomicos de la vida cotidiana, situacion que hace aun mas complejo su estudio. Por lo que concierne a los paises que se vieron directamente trastocados por el desenvolvimiento de este fenomeno, no debe perderse de vista que tambien su propio ambiente endogeno jugo un papel determinante para impedir o, en su caso, avanzar en el proceso de industrializacion. Al combinarse ambos frentes los resultados fueron dramaticos en el corto y largo plazos.

Finalmente, con base en los antecedentes de la propuesta proto-industrial, y en el debate internacional desatado tras la aparicion de este enfoque, se detecto que los primeros brotes del proceso de industrializacion se manifestaron antes de la aparicion del denominado factory system. De tal forma, esta serie de argumentos se vincularon directamente con los factores explicativos que hemos enunciado, a los cuales he denominado la columna vertebral de la proto-industrializacion. Su desafio basico consistio en debilitar, conforme avanzo la investigacion historica, la hipotesis que concebia a la industria domestica como el fin de un modo de produccion ante el advenimiento del capitalismo industrial, puesto que dichas unidades de produccion han demostrado tener una dinamica propia digna de ser tomada en cuenta en el largo plazo. Por tanto, una de las aportaciones claves del modelo proto-industrial consistio en ayudar a entender con mayor precision la relacion entre las economias rurales y el surgimiento del capitalismo industrial, centrando su atencion el trabajo domestico.

Bibliografia

Ashton T. S., La revolucion Industrial, 1760-1830, (Fondo de Cultura Economica, Col. Breviarios, Mexico, 1983).

Bairoch, Paul, "Developpement", en Encyclopedie Economique, Greffe X., Mairesse J., y J.L. Reiffers, eds., (Economica, Paris, 1990): 133-175.

Reiffers, Revolution industrielle et sous developpement, (Haye-Mouton, Paris, 1963). Belfanti, Carlo Marco, <<Rural manufactures and rural proto-industries in 'Italy of the Cities' from the sixteenth through the 18th century>>, Continuity and Change, 8: 2, (1993): 253-280.

Braudel, Fernand, Civilisation materielle, economie et capitalisme: 1. Structures du quotidien, 2. Les jeux de l'echange, 3. Le temps du monde, Tomos III, (Armand Colin, Paris, 1979).

Cailly Claude, "Contribution a la definition d'un mode de production proto-industriel", Histoire etMesure, 8: 1/2, (1993): 19-40.

Carruthers, David V., "The politics and ecology of indigenous folk art in Mexico", Human Organization, 60:4, (2000): 356-366. Crouzet, Francois, "Angleterre et France au XVIIIe siecle: analyse comparee de deux croissances economiques", Annales Economie-Societe-Civilisations, 19:2, (1966):254-291.

Desama, Claude, "Demographie et industrialisation: Le modele vervietois (1800-1580)", Revue du Nord, 53, No. 248, (1981): 147-155.

Deyon, Pierre, "L'enjeu des discussions autour du concept de 'proto-industrialisation'", Revue duNord, 51: No 240, (1979): 9-17.

Dobb, Maurice, Estudios sobre el desarrollo del capitalismo, (Siglo XXI, Mexico, 1988).Furtado, Celso, "El desarrollo desde el punto de vista interdisciplinario", El Trimestre Economico, 46: Num. 181, (1979): 5-33.

Garavaglia, Juan Carlos, "Introduccion", en Modos de produccion en America Latina, Cardoso C., Assadurian, et al., (Pasado y Presente, Argentina) (1973):6-14.

Gunder, Frank, A., Capitalismo y subdesarrollo en America Latina, (Siglo XXI, Mexico, 1970)

Hobsbawm, Eric J., Histoire economique et sociale de la Grande-Bretagne: De la revolution industrielle a nos jours, Tomo 2, (Seuil, Paris, 1977).

Hobsbawm, Eric J., En torno a los origenes de la Revolucion Industrial, (Siglo XXI, Mexico, 1971).

Honenberg, Paul M., <<Urbanization and proto-industrialization reflections on an intellectual journey>>, en Protoindustrialization. Recherches recentes et nouvelles perspectives, Leboutte Rene, Ed., (Droz, Universite de Geneve-Centre d'Histoire Economique Internationale, 1996): 9-28.

Jeannin, Pierre, "La protoindustrialisation developpement ou impasse?", Annales, Economies-Societes-Civilisations, 35: 1, (1980):52-65.

Kriedte, Peter, Medick Hans, y Schlumbohm Jurgen., Industrializacion antes de la industrilizacion, (Critica, Barcelona, 1986).

Landes D., Thrupp S. L., y Kessinger T. M., "Comments on papers by Hohenberg, Mendels and Mazzaoui", Journal of Economy History, 32:1, (1972): 287-297.

Landes, David, "Encore le probleme de la Revolution Industrielle en Angleterre", Bulletin de la s ciete d'Histoire moderne, 12eme serie, no18, (1961):5-7.

Landes, David, (Gallimard, Paris, 1975). Lane, Frederic, "Introductory Note", The Journal of Economic History, 29:1, (1969):1-4.

Landes, David, "Meanings of Capitalism", The Journal of Economic History, 29:1, (1969a): 5-12. Laslett, Peter, The world we have lost. Further explored, (Routledge, London, 2000).

Leboutte, Rene, <<Adaptation, reconversion, mutations. Le ro1e de la proto-industrialisation dans la genese du bassin industriel liegeois>>, en Proto-industrialization. Recherehes recentes et nouvelles perspectives, leboutte Rene, Ed., (Droz, Universite de Geneve-Centre d'Histoire Economique Internationale, 1996a: 263-290.

Lewis, Gwynee, "Proto-industrialization in France", Economic History Review, 47:1, (1994): 150-164.

Mager, Wolfgang, "Proto-industrialization and proto-industry: the uses and drawbacks of two concepts", Continuity and Change, 8:2, (1993): 181-215.

Mantoux, Paul, La Revolution Industrielle au XVIIIe siecle, (Societe Nouvelle de libraire et de l'edition, Paris, 1905).

Martins, Luciano, Amerique Latine: Crise et dependance, (Anthropos, Paris, 1972). Marx, Karl, Le Capital, Livre I, (Quadrige-PUF, Paris, 1993).

Mendels, Franklin, "Proto-industrialization: The first phase of industrialization process", The Journal of Economy History, 32:1 (1972): 241-261.

Mokyr, Joel, "The industrial revolution in the Low Countries in the first half of the nineteenth century: A comparative case study", Journal of Economic History, 34: 2, (1974): 365-391.

O'Brien, P.K., "Do we have typology for the study of European industrialization in the XIXth Century?", The Journal of European Eeonomic History, 15:2, (1986):291-333.

Polanyi, Karl, La grande transformation: Origines politiques et economiques de norte temps, (Gallimard, Paris, 1993).

Rostow, W.W., Les Etapes de la croissance economique, un manifeste non communiste, (Seuil, Paris, 1962).

Sabel, Charles y Zeitlin Jonathan, "Historical alternatives to mass production: Politics, markets and technology in nineteenth-century industrialization", Past and Present, No. 108, August, (1985):133-176.

Sunkel, Osvaldo y PAZ Pedro, 1971, El subdesarrollo latinoamericano y la teoria del desarrollo, (Siglo XXI, Mexico).

Sweezy P., Hilton M., Takahashi K., et al., La Transicion del Feudalismo al Capitalismo, (THF, Medellin, Colombia, 1954).

Tilly Richard y Tilly Charles, "Agenda for European economic history in the 1970's", Journal of Economic History, 31:1, (1971): 184-198.

Carlos Riojas, Profesor-investigador del Departamento de Estudios Regionales-INESER del CUCEA de la Universidad de Guadalajara, criojas@cucea.udg.mx.

(1) Investigacion financiada por el CONTACT (No. Referencia 40016).

(1) En el trabajo de Gwynee Lewis (1994:161) se muestra cierto escepticismo sobre este poder explicativo de la proto-industrializacion. En cambio Charles Sabel y Jonathan Zeitlin (1985:133-134 y 136) son mas optimistas al respecto, aunque insisten sobre la existencia de un mundo de posibilidades de industrializacion y del cambio tecnico permanente. Quien si acepta la continuidad entre proto-industria e industrilizacion, especialmente para la region de Verviers en Belgica, es Leboutte (1996a: 266).

(2) Los casos latinoamericanos resultan un buen ejemplo al respecto.
COPYRIGHT 2008 Universidad de Guadalajara
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2008 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

 
Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Riojas, Carlos
Publication:Carta Economica Regional
Date:Sep 1, 2008
Words:11734
Previous Article:El comercio internacional alternativo: el cafe de Mexico.
Next Article:Panorama actual de las migraciones en America Latina.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2018 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters