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Los Hvomini Famosi de Paolo Giovio. Alberti en el primer Museo.

?Mas el arte?... Es puro juego, que es igual a pura vida, que es igual a puro fuego. Vereis el ascua encendida. Antonio Machado (1).

Si, por un lado, Paolo Giovio (Como: 1483-Florencia: 1552), no precisa presentacion alguna, siendo notoria su contribucion a la cultura cinquecentesca en particular --clave en los debates artisticos del momento-- e italiana en general, e incluso importante en orbitas mas amplias de las letras europeas, constituye, por otro lado, un autentico reto encarar el mero acercamiento a cualquier tema relacionado con su figura y obra, ante todo por el alcance y hondura de su pensamiento, la cantidad y sobre todo calidad de sus escritos, el refinamiento de sus juicios y la amplitud de sus conocimientos. Asumida la cuestion, cuando menos la interdisplinaridad queda asegurada por mas que sea solo respecto a una parcela, digamos artistico-museistica, dentro de su amplia trayectoria e intereses, la que aqui trataremos, bastando, en cambio, una breve semblanza en relacion con su periplo vital e intelectual, para colegir el bagaje cultural que fue acopiando y asumiendo en diversos ambitos del saber humano y en los mas importantes, cultos y exigentes centros, en plena efervescencia creativa a todos los niveles, ante todo Roma (2) durante el intervalo 1514-1534.

Tras una primera formacion en Padua complementada en Pavia, en 1507 obtiene la licenciatura en Medicina, profesion que, durante los siguientes anos, ejerce en su Como natal y en Milan, hasta que en 1514 se instala en Roma, donde Leon X le nombra profesor de Filosofia en el Gymmasio Romano; tras el fallecimiento de este pontifice, continua al servicio de Adriano VI y Clemente VII; este ultimo, en 1528, le nombra obispo de Nocera dei Pagani (3). Tras la eleccion de Paulo III en 1534, abandona Roma compartiendo estancias desde entonces entre Como y Florencia bajo la proteccion del duque Cosme I de'Medici, al tiempo que mantiene hasta su fallecimiento una intensa relacion con Octavio Farnesio y, sobre todo, con el cardenal Alejandro Farnesio, y sus respectivos entornos culturales.

Las primeras noticias concretas y explicitas respecto a la conformacion, construccion y disposicion efectivas de lo que fue el Museo gioviano o Museo del Giovio en Borgovico a orillas del lago de Como, datan de 1537-1538 (in onore delle Muse e di Apollo, sto edificando il mio Museo che godra di una magnifica vista), obras que se prolongaron hasta 1543; no obstante, desde 1521 al menos, existe constancia de una autentica pasion de Giovio por conseguir i ritratti degli uomini illustri nelle lettere, lo cual no hara sino crecer con los anos, hasta lograr el acopio de piezas, sobre todo antiguedades, retratos y medallas, y todo tipo de gestiones, peticiones y ayudas crematisticas para su consecucion. Fue el primer Museo, en el sentido de usar tal nombre, que alude a Locus Musarum o Musaeo, consagrado a estas diosas y puesto bajo sus auspicios y proteccion, asi como a los de Apolo; no dejaba de ser una coleccion de obras de arte reunidas y expuestas, de manera muy especial y sofisticada desde luego, en un edificio adecuado a tal efecto y en un muy sugestivo enclave, y en esto obviamente no era el primer ejemplo ni mucho menos. Como y donde se efectuo tal instalacion si fue novedoso, lo mismo que el amplificar un tanto la privacidad del mismo, ya que antes y despues de Giovio, y hasta el museo en el mundo contemporaneo, la privacidad y/ o lo restringido de lo expuesto era lo propio. Nada de ello ha llegado a nosotros (4); si multitud de noticias y testimonios, con mucho los mas importantes los del propio Giovio en sus escritos, memorias y cartas, dispersandose las obras por varios museos posteriormente. Es el mismo Paolo Giovio el que reiteradamente menciona il mio museo di Como, aunque como Museo en el edificio de Borgovico era solo, al parecer, una de las salas del piso bajo, Sala detta Museo nelpiano terra (5).

Entre los aspectos relativos a como fueron conformados y organizados sus contenidos, si podemos destacar como relevante, teniendo in mente esa sala denominada Museo del complejo expositivo gioviano, con la serie de personajes que, como tales retratos serian siempre muy interesantes pero seguramente algunos de mediana calidad artisticamente hablando, que estos adquiririan toda su fuerza e importancia (6), tanto indidualmente como considerados en conjunto a modo de discurso visual, en razon de las inscripciones o elogia que aqui nos ocupan, objetivo fundamental de este LIBRO PRIMO dedicado a los huomini famosi ya difuntos entonces, elaboradas cuidadosamente por su autor que, en su dedicatoria a Octavio Farnesio senala --y hemos de situarnos en 1546, ano de la publicacion en Venecia del texto latino (7); la italiana es de 1551-- que, de momento y ante todo, es lo que le envia, de manera previa all'altre cose, che mi chiedete, questo libretto del que destaca la sua breuita molto diletteuole, que contiene le iscrittione, che sono attaccate all'imagini di quegli huomini famosi nel mio Museo; es decir, a modo de cartelas adheridas o pegadas bajo los retratos que, con intencion y funcion informativo-museisticas tal como hoy las entendemos, eran un canto a la fama del efigiado y explicitaban las razones para figurar entre estos huomini famosi; de cada uno de los retratos de estos si uede pendere un quadretto posticcio di carta pergamena nel quale si legge un breue summario delle opere, & della uita di colui, che ui e sopra ritratto; o sea, cartelas de pergamino que contienen le iscrittioni (8).

Asimismo y a mediados del Cinquecento, resulta novedoso y casi una aportacion de Giovio, mediante sus retratos e inscripciones, no solo el superar las ideas e ideales basicos del coleccionismo, ya tradicionales en el contexto del Renacimiento italiano, que entonces connotaban y denotaban prestigio, distincion y distanciamiento sociales, sino avalar y asentar intelectualmente disciplinas al margen del Trivium y el Quadrivium; incidiremos en el caso de la arquitectura, o mas propiamente de la cultura arquitectonica.

Se trata de un paso decisivo a todos los niveles culturales, y no solo como expresion de la "ciencia moderna" como se ha dicho que, aunque cierto, resulta un termino ambiguo e insuficiente al respecto; como hemos apuntado, incidiremos especialmente sobre cultura arquitectonica y en concreto respecto a Leon Battista Alberti; en efecto, una simple ojeada al indice (9) de Le iscrittioni es suficiente para comprobar la multitud y variedad de disciplinas, a partir desde luego de quienes fueron figuras claves e importantes de la cultura y conocimiento humanos, que lo fueron todos los que estan relacionados y que las disciplinas o artes por ellos cultivadas superan y desbordan las tradicionalmente consideradas aun entonces como liberales, esto es las integradas en las tres (Gramatica, Dialectica y Retorica) y cuatro (Aritmetica, Geometria, Astronomia y Musica) vias del Trivium y Quadrivium, conformandose quasi como un preludio de las Humanidades y Ciencias tal como quedaran configuradas en el siglo XVIII, y dentro de la cultura occidental obviamente, al socaire del pensamiento de la Ilustracion. Por lo que nos atane, incluso respecto a Alberti, y en concreto, son ensalzadas por Giovio y previstas en su Museo la Pintura y la Escultura, como artes sublimes integrantes de su tercer orgen de imagenes en el mismo, como senalaremos.

Por otra parte, la cierta amplificacion aludida, al menos respecto a otros conciudadanos e ilustres huespedes, queda matizada y justamente valorada por el propio Giovio que, insistiendo en la bellezza, & l'amenita del luogo, llega a sentir hasta pudor de confesar con faccia lieta, che quello sia il mio Museo: il quale e cosi spesso da Gentilissimi, & Jllustri Signori visitato, da cittadini frequentato: & il quale dall'Eccellentiss. Alfonso Daualo non men degno della corona dell'alloro per gli sacri della Poesia, nella quale e gia piu che mediocremente riuscito, che per essere quello inuito Capitano, (...) anteposto a tutti'gli altri riposti luoghi, & habitationi fatte per fuggire la noia della stagion piu calda (10).

Respecto a donde se construyo, es obvio que Paolo Giovio contaba con una posesion en Borgovico a orillas del lago de Como y que en la propia descripcion de su Museo, que incluye previamente a los elogia de sus huomini famosi, publicados en latin por vez primera en Venecia, 1546 y cinco anos despues en Florencia traducida al italiano, nuestro autor alude, sin especificacion alguna, a donde sono le antiche ruine della villa di Plinio; seguramente a partir de esta afirmacion, adquirio fuerza el argumento de que se trataba de la misma villa pliniana, con la cual y con ambos escritores romanos Plinio el Viejo y su sobrino Plinio el Joven, el obispo de Nocera se sentia --pretendia y buscaba-- absolutamente identificado y trataba de vincular su construccion y coleccion museisticas a ambos hitos de la literatura latina. Los retratos de ambos estaban colocados, nos resena Giovio, en una estancia que contenia l'imagini de'nostri antichi dottissimi cittadini, cercana a la que presidia Minerva (11); primeramente quelle dell'vno, & dell'altro Plinio;poi quella di Ruffo Caninio Poeta. En otro parrafo de su descripcion en que alude a una pequena isla del entorno y al canal que la separa de tierra firme en el lago de Como, Giovio afirma respecto al ultimo que da Plinio soleua esser chiamato (& a ragione al parer mio) il canal verde, & il canal di gemme (12). A partir de datos como estos, sucesivas investigaciones, no obstante, parecen apuntar a que en realidad fue sobre las ruinas de la villa de Caninio Rufo, mencionada en sus Cartas por Plinio el Joven en las cercanias de su propia villa, donde quedo conformado el Museo gioviano.

De este modo, Museo y Villa pliniana quedaron aunados, santificando las ruinas de la ultima la instalacion gioviana (13) que, unido a su enclave privilegiado e idilico, es resenada en todo momento como un verdadero Amoena o Locus amoenus all'antico, lo cual se hace evidente en la amplia descripcion previa a Le iscrittioni; Giovio dedico estas a un joven Octavio Farnesio, en todo momento paladin y ejemplo de virtud civica, en la version latina de 1546 y que asimismo se incluye en la traduccion posterior que aqui nos ocupa (14), ya casado con Margarita de Austria y, por tanto, yerno de Carlos V, lo cual tambien se hace constar, pero aun solo Prefetto di Roma; una muy especial zona de los entornos lacustres del Museo --como corte posta all'Occidente, es resenada-- fue denominada por Giovio Farnesia en su honor, y que, junto al recuerdo, entranable y carinosamente ironico, de su hermano el cardenal Alejandro, son parte de un memorable e idilico parrafo de la citada descripcion, henchido de amenidad, bondad climatica y sosiego en plena natura, que constituye una evocacion de relatos antiguos al respecto, a menudo contrastantes entre otium y negotium, tal como la cita siguiente evidencia.

(...) vn sito piu dolce, & libero, & per la gran varieta de i monti, che s'appresentano a gli occhi di chi entra in essa, molto piu vaga, piu gioconda, & piu diletteuole: la quale (non senza ragione) chiamo dal nome Vostro FARNESIA. (...) vna sede beata della dolce quiete, e vn tranquillo, & salutifero porto della piu tosto da me desiderata, che concessami liberta. La onde ardisco dire che l'Illustrissino & Reuerendissimo FARNESE grandissimo Cardinale, & liberalissimo Mecenate, quando a mezza state alla volte in Roma, doue e quel caldo eccessiuo, si ritruoua occupato ne gli publici vffici, gli agi, & la comodita di questo luogo mi debbe ragioneuolmente inuidiare (15).

Una serie de retratos, en general pinturas, de insignes literatos al margen de los autores clasicos o grecolatinos, e insistimos poetas y prosistas solamente, mayoritariamente italianos pero no solo (16), conformaron un elenco de huomini famosi segun Giovio, a los cuales este, como a autenticos heroes de las letras, fue asignando el correspondiente elogium o texto exaltatorio de su virtus, fama e inmortalidad alcanzadas mediante sus obras en una dimension genuinamente humanista, redactado a modo de sentencia-epitafio que, como inscripcion puesta bajo el retrato en cuestion, hacia las veces de tabella romana. En este LIBRO PRIMO que aqui tratamos, eran solo literatos ya difuntos y por ende, si cabe, de trayectoria mas reconocida y avalada por una cierta tradicion que, de este modo, integraron uno de los mas sugestivos ambitos del antiguo museo de Paolo Giovio en Borgovico.

La especificacion de LIBRO PRIMO debe ser entendida como referencia a una parte del Museo gioviano ya completada, con sus imagenes e inscripciones ya elaboradas c. 1546, fecha de la publicacion latina en Venecia ya citada y, ademas, sin cortapisas de censuras, a las que se referira en sus previsiones, aqui incluidas, para los literatos vivos; problematica que asimismo insinua en su dedicatoria a Octavio Farnesio en relacion con la publicacion, tambien en Venecia, de las Historiae sui temporis (17), al incidir en etapas estrictamente coetaneas y cuyo primer volumen, estaba a la sazon siendo objeto de revisiones y retrasos en su edicion. En consecuencia, compendia este LIBRO PRIMO los elogia de una estancia del Museo de Borgovico cuya instalacion estaba conclusa y era ya un hecho consumado, maxime en 1551 fecha de esta traduccion que nos ocupa. Su contenido resulta, desde otra perspectiva, cuando menos interesante en el sentido de la inversion de sujetos y protagonismos respecto a los elogia romanos por excelencia, los del Foro de Augusto en Roma; en efecto, fue aqui donde en funcion de estatuas de marmol y bronce de reconocidos proceres romanos, patricios, senalados militares y/ u ostentadores de relevantes cargos civicos a mayor gloria del Imperio o de Roma en general, fueron redactados una serie de elogia, presuntamente por el entorno literario a cuya cabeza figuraba nada menos que la triada que conformaron Virgilio, Horacio y Ovidio. Entorno que, a la sombra del emperador Octavio Augusto, auspiciaba, dirigia y controlaba otra triada no menos importante integrada por la propia emperatriz Livia, Agripa, yerno de Augusto, y Maecenas, que aporto su nombre a la posteridad para todos los mecenas; ahora, con Giovio y para su Museo, los proceres y sujetos son literatos asi como lo es tambien el autor de las inscripciones acopladas como elogia. Estos, luego traducidos (18) como gli Elogij, son el producto fehaciente del hondo saber de Paolo Giovio; toda su experiencia de literato humanista, historiador, biografo y consumado compilador y comentarista de todo tipo de empresas con sus motes, es aqui volcada y avalan los excelentes resultados con atinados juicios y certeras sintesis.

Elocuente per se, y adquiriendo toda su dimension en el contexto cinquecentesco esbozado, resulta el soneto dedicado a Giovio (19), que se incluye destacado entre los preliminares, y asi lo recoge la traduccion italiana; del mismo resenamos los siguientes versos en que es loado tanto su ingenio personal como la necesidad del mismo para sus huominifamosi, cuya fama, sin estas iscrittioni, estaria en peligro de perderse.

Giovio, che siede in su la cima degli ingegni eccellenti incliti (...) [y su Museo de Como], ond'ei ci diede tante honorate imagin (sic) da vedere, senza cui la lor Fama era smarrita.

Planificacion y estructuracion globales del Museo, segun el propio Paolo Giovio

A modo de conclusion de la amplia y prolija descripcion de su Museo y mediante epigrafe especifico, plantea Giovio una suerte de ambicioso plan global para el mismo, estructurado en lo que denomina Gli ordini delle imagini, distribuidas en cuatro apartados o grupos, presuntamente otras tantas estancias o ambitos del complejo edificado a orillas del lago de Como (20).

El primero, que el propio autor identifica con el contenido de este PRIMO LIBRO que tratamos, estaba constituido por una personal seleccion de literatos de preclaros ingenios, ya difuntos (21); corresponde al contenido expuesto en la sala denominada Museo o Musaeo en la planta primera del edificio de Borgovico. Segun todos los testimonios conocidos, este primer orden de imagenes (22), como le denomina Giovio, fue una realidad ya en vida de su factotum una vez concluidas la construccion, c. 1543, del Museo y algo que llego al fin apetecido con imagenes (pinturas, medallas y/ o presuntamente algun grabado) y sus correspondientes elogia que son le iscrittioni aqui contenidas y "aplicadas" a los proceres literarios relacionados en el indice alfabetico o tavola (23); la ordenacion de sus inscripciones al respecto, nos resena, la hace segun la data de la respectiva defuncion.

El segundo orden, nos recalca sera, asi en futuro, de literatos vivos; cuenta ya, segun referiremos luego, con algunos retratos para este segundo grupo, a identificar presuntamente con otra estancia o sala del Museo y con un LIBRO SECONDO de iscrittioni del que no tenemos constancia alguna; podemos suponer que lo relatico a este segundo orden de imagenes, fue realizado solo en una pequena parte por Giovio antes de 1552, ano de su muerte. Clara y rotunda en sus intenciones, consta solamente aqui la ordenacion prevista, segun la respectiva edad, en las inscripciones de estos literatos vivos; el resto aparece plagado de dudas y problemas al respecto. En efecto, alude a probables criticas y a proceder con mucho tacto y consideracion, ya que conoce, trata y admira a casi todos los literatos coetaneos que integraran este orden, lo cual, por otro lado, le resta objetividad a la hora de plasmar los respectivos elogios, nos confiesa; no quiere herir suceptibilidades pero al tiempo desea actuar libremente al respecto y solo en base a los meritos de cada uno. Conflicto de indole contradictorio y que entiende es dificil solucion, por lo que nos confiesa su intencion de diferir esta empresa a un miglior tempo (24).

En el orden tercero pretendia Giovio incluir a los artifices de las obras mas excelsas, que son l'ornamento della pittura, & della scultura; esto es a i nobili maestri de si belle arti professori; segun todos los indicios solo fue un proyecto que aporta, desde otra optica, el aprecio y consideracion concedido a la pintura y a la escultura como disciplinas (25).

Por su parte, el cuarto orden quedaba previsto por Giovio para sumos pontifices, reyes y duques; para ello prevee sentenciose iscrittioni, que seran, de nuevo en futuro, breuemente descritti, en el correspondiente libretto (26); en parte debio de haberse realizado, a tenor de piezas hoy dispersas por diversos museos, provenientes del gioviano.

Que llego a concluir Giovio entre 1545 y 1552, con respecto a los ordenes segundo, tercero y cuarto senalados, es algo muy dificil de precisar si bien no seria demasiado en ningun caso, tal como hemos insinuado; en relacion con militares ilustres, protagonistas seguramente de alguna otra sala o estancia del Museo existen, hasta donde llegamos, indicios, pero todo, salvo el primer orden comentado, resulta problematico y de muy dudosa constatacion.

Moro y Vives, loados por Giovio

La importancia y significacion de estos dos autores justificaper se el haberlos destacado; ambos fueron de las mentes mas preclaras del siglo XVI a nivel europeo, conformando con Erasmo (27) una triada espectacular, excepcional e irrepetible en el contexto de la cultura occidental renacentista.

Se trata en ambos casos de loas y ponderaciones contenidas en Le iscrittioni giovianas, que podemos denominar "al completo, totales y exhaustivas"; en efecto, comenta Giovio que Enrique VIII, con todo su poder y crueldad (non ha gia potuto fare Henrico), ha podido impedir a Moro sempiterna memoria y que la mencion, cita o recuerdo simplemente de su Vtopia, se traduce en immortal laude della sua costantia (28). Los sentidos elogios de Giovio, relativos a Juan Luis Vives, llegan a adquirir incluso tintes elegiacos, al mencionar, tras su fallecimiento en Brujas, a tutti i Fiamminghipiangendo amaramente, en sus exequias, il lor perduto precetore; pero mas lagrimas sparsero gli Spagniuoli per la morte sua, in mezzo il lor duolo confessando che non restaua in Hispagna persona piu dotta di lui (29).

El caso de Pomponio Gaurico

Contrastan notablemente con las loas que Giovio dedica a Moro y Vives, como hemos visto, los juicios y comentarios hechos sobre Pomponio Gaurico (30) (Salerno: 1481/ 1482-?c. 1530?), por lo restrictivo, inconexo y erroneo que se muestra al respecto; tal es el desconcierto a que conducen sus apreciaciones que cabria preguntarse si no eran voluntarias e intencionadas, incidiendo en lo disperso de Gaurico y su obra, su cierta soberbia, engreimiento de si mismo y vanidad, todas cuestiones que, en alguna medida, parecen haber sido ciertas; pero entendiendo que se trata del elogium de un literato, en su concepcion, y ya difunto, diriamos que poco elogioso resulta.

Ya desde el principio de su discurso, tanto a Luca (31) como a Pomponio, les hace oriundos de Fano en las Marcas (32); del ultimo, admitiendo sus amplios conocimientos de griego y latin, nos comenta que fue Poeta assai celebrato y por su ingenio mirabile in arti diuerse; hasta aqui apreciaciones quasi elogiosas, pero a renglon seguido incide en su ardor a leggere varie opere nuoue di continouo, & non essendo in alcuna d'esse accurato, ne diligente lettore, si perde l'honorato nome di vero prudente; es decir, no solo disperso sino de poco esmero en todo. Compose, continua, due libretti di Phisonomia, e due d'Architettura, para mencionar luego lo que fue su De sculptura que, en la concepcion clasica del termino, se refiere a esculturas en metal, ante todo bronce, lo cual Giovio no debia desconocer en absoluto. Pero, en efecto, eludiendo el nombre, nos resena: Si legge ancho del suo [del propio Gaurico, se entiende] vn volume de'Metali, ch'alla pazza turba de'curiosi e gratissimo. Perche non vi mancano al mondo le creature, che si danno a intendere di potere co (sic) lor vani artificii, & ricocimenti, creare, & trarre da vna vile materia, l'oro, & l'argento; a todas luces, un perverso comentario de descalificacion absoluta. Y aun no satisfecho, nos puntualiza que se publicaron y estan in mano del volgo alcuni Epigrammi, & alcune Elegie, le quai (sic) cose furono segni manifesti dell'amorosa sua vanita.

El resto de la poco elogiosa iscrittione --epitafio final incluido-- insiste en la leyenda de su enamoramiento, muerte y desaparicion en el mar, cuestion que parece carecer de verosimilitud. En cuanto a su fallecimiento, que si parece haber ocurrido c. 1530, aun no desechando completamente una muerte violenta acaecida andando a Catell'a mare per la via di Surrento, como nos testimonia Giovio en funcion de la citada leyenda, parece mas cierto, no obstante, el que fuera hecho prisionero por los franceses en 1528, muriendo al poco desterrado de Napoles.

Asimismo parece claro que fue un joven ambicioso, cuyas obras alcanzaron pronto la imprenta y un exito temprano, entre ellas su De sculptura cuya editio princeps es de Florencia, Giunti, 1504, incluyendo su Physiognomia libellus; a esta siguieron varias reimpresiones totales o parciales y anadidos de otras obras poeticas de Pomponio

Gaurico. Constando la autoria, las siguientes en vida de Giovio: 1508 (Pesaro), 1528 (Amberes (33)) y 1542 (Nuremberg).

Sin duda alguna, cuando menos la editioprinceps florentina debio ser conocida por Giovio, y entonces ?cual es la razon o razones de sus restricciones y abiertas criticas a Gaurico? ?No le hubiera bastado con no incluirle en su Museo y entre los elogiados huomini famosi? ?Y los senalados due libretti d'Architettura?; lo ultimo, acaso, podria responder al lapsus gioviano de un duplex libellus, de arquitectura y de fisonomia entre las obras de Gaurico.

Interesante para nosotros resultaba la inclusion en esta obra gioviana de Pomponio Gaurico, siendo no solo poeta y teorico de la escultura y afines, sino un mas que diletante de este arte, ante todo, por sus conocimientos sobre la fundicion, a partir de la cual llego a realizar alguna obra notable y contando con una suerte de taller a tal efecto (34). Aun mas interesante incluso es poder comprobar el sesgo "antigioviano" de Giorgio Vasari. En efecto, dado el calificativo de un sector importante de la critica de "antivasariano" asignado a Giovio, y esto en general usando y abusando de datos entreverados de las Vite, 1550 y 1568 indistintamente, cuando son dos mundos --por no decir universosnetamente diversos y en distintos contextos, ambitos culturales y exigencias de y para el aretino; aqui, y luego habremos de aludir necesariamente al tema de nuevo, tratamos de "poner el dedo en la llaga" respecto al tandem Giovio-Vasari, con referencias a Le iscrittioni del primero y a las Vite, 1550 del segundo, en principio totalmente afines, con debitos muchos de Vasari a Giovio y, en general, en plenas concordancia y sintonia, pero no tanto al menos respecto a Pomponio Gaurico, cuya biografia desde luego no incluye en su opera magna el aretino, y su concepto-origen de la escultura, donde Vasari se muestra francamente "antigioviano", como hemos dicho.

Tras las citadas descalificaciones y criticas vertidas por Giovio en su elogium de Gaurico sobre su aportacion al arte de la escultura --cultura escultorica seria lo propioVasari, en su "PROEMIO ALLE VITE" (35), edicion de Florencia, 1550, glosando el origen de la escultura desde Egipto, Caldea y luego Grecia, con toda suerte de topoi al respecto, afirma y reivindica de manera absoluta, al igual que con la pintura, su base en el diseno (36) --el topos del primato del disegno--, haciendo suya la maxima de Gaurico: Designatio, totius sculpturae caput ac fundamentum; es decir, el diseno, dibujo intelectual o designatio como expresion universal o construccion ideal, previa y al completo de la obra, en relacion con el arte correspondiente (en Gaurico, la escultura). En rigor y de modo estricto, es en esta idea y en este ideal en los que conciertan Gaurico y Vasari, y al respecto solo en esto (37), pero es algo que Giovio no atiende --o no quiere atender-- en su elogium de Gaurico (38).

Segun Giorgio Vasari, la scultura insieme con la pittura, encuentran su esencia primigenia en el disegno, che e il fondamento di quelle, como una misma alma che concepe e nutrisce in se medesima tutti i parti degli intelletti; quando l'altissimo Dio, formando l'uomo, scoperse con la vaga invenzione delle cose la prima forma della scoltura (sic) e della pittura. Se asegura asi el origen divino de ambas artes que, el uomo a mano a mano poi (che non si de'dire il contrario) como da vero esemplare fur cavate le statue e le scolture (sic) e la dificulta (sic) dell'attitudine e di contorni, e per le prime pitture (qual che (sic) elle si fussero) la morbidezza, l'unione e la discordante concordia che fanno i lumi con l'ombre (39).

A modo de conclusiones en este LIBRO PRIMO

Concluida la relacion de le iscrittioni de todos los literatos difuntos considerados por Giovio huomini famosi, dignos de formar parte de su Museo, y sin resena de epigrafe alguno, nos plantea una serie dereflexiones finale sodisertaciones conclusivas, pensamos que muy interesantes todas ellas, estructuradas en tres bloques o apartados.

El primero de ellos es, a todos los efectos, una autentica conclusion de lo dicho, planteando su deseo de conseguir retratos d'alcuni stranieri que complementen el conjunto de los relacionados que ya cuentan con su correspondiente elogium, siendo de destacar su interes en tal sentido por Copernico, mathematico perfetto; & sottilissimo. Se lamenta asimismo de la perdida de tradiciones mantenidas, al menos en su Lombardia natal y con proyeccion transalpina, de una serie de artes o disciplinas, en clara alusion a los celeberrimos Magistri Comacini, arquitectos, pintores, estatuarios, escultores y matematicos; lo propio comenta en relacion con los Gromatici, artifices excelentes de todo tipo de instrumentos ingeniosos para la conduccion de aguas y agrimensores. Exalta tambien el arte de la artilleria y de la fabricacion de arcabuces, al tiempo que plasma un sentido y claro elogio de la imprenta, como nuoua, & mostruosa inuentione delle forme di rame da stampare i libri (40).

El segundo apartado queda planteado,finito il primo volume, nel quale si contengono le imagini de morti, che furono letterati y, de modo preventivo, essendo peruenuto assai felicemente al secondo, che sara de viui (41). De estos, declara poseer ya una serie de retratos, entre los cuales cabe resenar los de Pietro Bembo, Jacopo Sadoleto, Giangiorgio Trissino, Andrea Alciato, Pierio Valeriano, Philipp Melanchthon, Daniele Barbaro y Reginald Pole (42).

El tercero queda propuesto a modo de recorrido europeo (Alemania, Hungria, Dalmacia, Francia, Espana, Portugal e Inglaterra), pleno de dudas y desesperanzas de lograr sus honestos objetivos, segun autocalificacion de Giovio, y desconfiando de la cortesia de doctas personas para obtener los tan deseados retratos y datos con que ultimar sus futuros elogia; en este panorama un tanto sombrio, culturalmente hablando, destaca y reluce, y aqui Giovio es contundente y al respecto ve renacer sus espectativas, la figura del cardenal Granvela que le proveera respecto a los belli ingegni di Fiandra (43).

Del mismo modo, confia en el cardenal Francisco de Mendoza en relacion con las imagenes de los ingenios hispanos. Asi, tras precisar y valorar nuevamente la aportacion de Nebrija (44), que ya formaba parte de los huomini illustri de su Museo, respecto a la literatura hispana que, de este modo y segun Giovio, retorno al buen sendero de los sottilissimi ingegni soblimi que dieron a Roma tanti nobili poeti immortali y tanti perfetti oratori, menciona y exalta a Garcilaso de la Vega que ha escrito molte ode latine dignas de Horacio. A continuacion nos resena que, sin duda alguna, cuando escribe, c. 1546 unos diez anos despues de la muerte del poeta toledano, el principado de las letras espanolas lo ostenta Juan Gines de Sepulveda que merita ogni somma lode per l'alta sua dottrina, seguido muy de cerca por Juan Martinez Siliceo, que Giovio menciona aun como obispo de Cartagena, que lo fue en efecto durante el intervalo 1541-1546; destaca su loable e importante labor de preceptor del heredero del Emperador. Le imagini de los tres ultimos espera Giovio recibir en breve para su Museo, de manos del citado cardenal Mendoza (45).

Elogio de Lorenzo el Magnifico

Lorenzo de'Medici (1449-1492), el Magnifico por excelencia dentro de la Casa Medici, es incluido por Giovio entre sus huomini famosi en funcion de su vertiente literaria y como el notable poeta que fue (46); obviamente dada su condicion resultaba mas que conveniente incidir exaltatoriamente en su genealogia, por mas que el duque Cosme I fuera de otra rama familiar (47), lo cual no desaprovecha el sabio de Como, recordando a Cosme el Viejo, Pater Patriae florentino y abuelo de Lorenzo y al hijo de este Leon X, Giovanni de'Medici, y todo ello de manera concisa mediante una ponderacion comedida.

En efecto, asentando y confirmando la fama del Medici quattrocentesco de nuestro interes aqui, como corresponde a un elogium, queda presentado como ottimo, massimo, & diuino Barone liberalissimo sostentatore de'nobili ingegni y, al tiempo que, como autentico padre di tutte le buone arti di tutte gli ornamenti, & di tutte le gentilezze, reafirma su condicion de cualificadisino mecenas; pero que goza a la par de inmortal fama, pues con tante lode abbracciasti le Muse; con si nuoua felicita le essercitasti, chiaro e veramente illustre ricetto, & dolce emulo de gli eccellenti Poeti.

Es digno segun Giovio, por tanto, de la corona de laurel concedida por Fortuna, recordando que resultaba sommamente difficile il potere superar di gloria Cosimo tuo Auolo, para finalizar con la cita de su propio hijo Leone Decimo Pontefice dato dal Cielo a noi a perpetuo ornamento della santa virtu. Los tres primeros versos del segundo de los epitafios dedicados al Magnifico, son, a nuestro entender, tremendamente significativos y elocuentes per se, ademas de alcanzar importantes cotas de poetica venustas: Morto Lorenzo Medici; riuolta/ Firenze a le dolenti Muse, disse:/ Ite hormai a trouarui un'altro albergo, con el poeta-mecenas difunto, la ciudad del Arno y las Musas, a tres bandas concatenadas en un expresivo discurso doliente y evocador (48).

Encomio de Leon Battista Alberti (49)

En principio y a priori la inclusion de Leon Battista Alberti (Genova: 1404-Roma: 1472), por parte de Paolo Giovio, entre la pleyade de literatos y humanistas que, bajo la consideracion de huomini famosi, habia escogido para formar parte de su Museo, resulta perfectamente pertinente; la amplia, polifacetica y cualificadisima obra escrita por el artista florentino suponia una garantia mas que suficiente para ello. Sorprende, no obstante, que destaca del corpus de obras albertianas y como valora su sapiencia en las disciplinas que, aun en plenas tinieblas quattrocentescas, cultivara tan brillante y heroicamente con el referente de la sacra antichita para iluminar el conocimiento humano, ante todo la arquitectura, lo cual resulta casi insolito incluso en un personaje de la talla, bagaje cultural y sensibilidad de Giovio que, en este elogium de Battista Alberti --ahora si y sin paliativos--, creemos y asi lo iremos haciendo constar, vierte una serie de atinados y certerisimos juicios de estricta cultura arquitectonica --teoria, pudiera ser-- muy de resaltar en alguien profesionalmente ajeno y en una publicacion (50) de 1546. Es atendida y loada prioritariamente por Giovio, pues, la arquitectura, insistimos, valorando y destacando asimismo, las significativas y pioneras aportaciones de Alberti a la perspectiva.

Son ponderados y exaltados con precision y total fundamento, los profundos conocimientos albertianos, su inventiva y el estudio sistematico a conciencia de las ruinas antiguas, haciendo hincapie en la prioridad del ingenium para, con base y retorno a la buena arquitectura de la Antiguedad, superar las corrupciones introducidas por la practica, per l'arti corrotte se dice; o sea, ingenio y proyectiva si y no ars como practica en el sentido latino del termino, lo cual sintoniza absolutamente con los presupuestos e ideas de Alberti y habria encantado y satisfecho al propio arquitecto homenajeado, que consideraba concluida su labor profesional una vez realizado el diseno al completo del edificio, mas algun dato especifico necesario a la obra en cuestion y acaso alguna traza parcial, dejando la labor propiamente constructiva a los muratori bajo direccion de otros maestros; es decir, la arquitectura como disciplina intelectual y, ante todo, concebida en la ciudad, en el medium urbano. De hecho, el mismo, Alberti, como "huyendo" de los trabajos practicos, solia estar por lo general a mucha distancia y ajeno totalmente al proceso constructivo de la obra que disenara, casi como una necesisad imperiosa de obviar lo mecanico o ars; es decir, bajo dictamenes y presupuestos neoplatonicos a ultranza.

Siguiendo de modo estricto el orden de las apreciaciones y juicios giovianos en su inscripcion para el retrato de Alberti en su Museo, y asi incidir en las prioridades del sagaz historiador lombardo, la agudeza de sus ideas y en la secuencia con que van siendo expuestas en su discurso de manera selectiva, realizamos a continuacion un detenido recorrido al respecto, destacando lo que consideramos mas importante y significativo en comentarios tras la transcripcion literal de los parrafos de Giovio; recorrido que concluye con el correspondiente epitafio. Conformo Giovio este ultimo mediante los cuatro versos siguientes (51), por si y en si mismos expresivos y elocuentes de su gran admiracion por el arquitecto florentino, su legado literario, su completisima formacion cultural de amplios y profundos saberes, tomando como modelo la sacra antichita y resenandonos, ademas y por ello precisamente, su condicion de "rey", con el consiguiente sobrenombre, ya entonces para Battista, de Leon de Florencia y gran Leone de la familia de los Alberti: "Qui giace degli Alberti il gran Leone/ Da Firenze Leon detto, a ragione/ Perch'ei Prencipe fu d'ogni sauere/ Com'e il Leon di tutte l'altre fere.".

Cotejado este epitafio con el que remata la biografia vasariana de Alberti (Vite, 1550), evidencia de manera clara su origen gioviano, sobre el cual aplico el aretino algunas variantes y anadidos, manteniendo, en cambio, como mas propio y conveniente, el texto latino en mayusculas a modo de inscripcion romana:

"Et essendosi gia condotto in etade assai bene matura, se ne passo contento e tanquillo a vita migliore [Mori a Roma il 20 aprile 1472], lasciando onorato nome di se e desiderio grandissimo del somigliarlo a tutti coloro che desiavano di farsi eterni, per essere egli veramente stato quale lo descrive questo epitaffio:

LEONI BAPTISTAE ALBERTO VITRVVIO FLORENTINO ALBERTVS IACET HIC LEO, LEONEM QVEM FLORENTIA IVRE NVNCVPAVIT, QVOD PRINCEPS FVIT ERVDITIONVM PRINCEPS VT LEO SOLVS EST RERARVM." (52).

El elogium propiamente dicho de Paolo Giovio sobre Battista Alberti se desarrolla y concatena segun el discurso siguiente:

"Vdita dal Politiano la morte di Leon Battista Fiorentino della nobile famiglia de gli Alberti, canto molto nobilmente le sue laudi".

Esta primera referencia laudatoria sobre Alberti desde el contexto cultural de mediados del Cinquecento, nos indica ante todo el conocimiento preciso por parte de Giovio de la editio princeps (53) del De re aedificatoria (Florencia, 1485) bajo mecenazgo de Lorenzo el Magnifico, a instancias de Poliziano que, a modo de cartaproemio exaltando la figura y obra albertianas, hacen de prologo en esta publicacion, resenando al Medici la intencion y deseo del autor de editar bajo su nombre el libro (54).

"Et noi, d'altra parte, ammiriamo l'acutezza dell'ingegno suo, & la felicita dello stile in materia cosi intrincata, come fu quella tratata da lui. Percio ch'ei prese a scriuere vn'opera nuoua del modo di edificare: la quale ad ogn'altro per la pouerta della lingua, sarebbe paruta inesplicabile, o almeno incapace d'eloquenza".

Contundentes son aqui las aseveraciones de Giovio que, por su parte y desde su optica tras lo expresado por Poliziano, puntualiza que Alberti escribio una obra nueva del modo de edificar, singular e insolita en su contexto cultural y profesional y sin parangon posible, dadas las pobrezas linguisticas y la falta de elocuencia dominantes, asi como lo intrincado del tema, cuestiones todas superadas por Alberti con dominio absoluto y profundidad de conocimientos; se refiere asimismo a la agudeza del ingenio albertiano, leit-motiv casi definitorio de todos los escritos del florentino, y a lo que denomina felicita dello stile en referencia al bello dello scrivere, excelencia literaria de extraordinaria consideracion para Giovio y el refinadisimo y exigente contexto al que responden sus juicios. Desde cualquier punto de vista que sea encarado, el De re albertiano responde con creces a todo ello y constituye per se un perfecto testimonio que avala estos juicios y apreciaciones. Decisivo y muy significativo resulta asimismo el hecho de que sean el De re y la cultura arquitectonica, las primeras resenas de Giovio en el elogium de Battista Alberti, que por las mismas se hubiera sentido gratificado en sus continuadas pretensiones de lograr un estatus de arquitecto-filosofo, como figura clave de la ciudad, en la planificacion y gobierno de la misma; esto seria acaso una suerte de compensacion, muy a posteriori, a las muchas frustraciones que al respecto fue cosechando en vida. Bajo estas consideraciones, Alberti y su obra magna, el De re, refulgen casi un siglo despues de su redaccion como el ascua encendida de la cita machadiana del inicio de este trabajo.

"Et pure cio fece egli con fecilita di stile, che nell'oscuro, e rozzo secolo suo, ridusse nella via dell'infallibil ragione gli imperiti architetti priui della vera cognitione di quella eccellente disciplina".

Reluciente ascua asimismo en el oscuro contexto quattrocentesco y, de nuevo, con la definitiva sancion gioviana, de haber sido realizada por Alberti con tanta felicita di stile, en un ambito que, a ojos del Cinquecento, resultaba oscuro e rozzo; tosco y sin iniciativas parece querernos decir, en el que Battista desarrollo sus propuestas e ideas, guiado siempre --y esto es decisivo-- por la fe y confianza en los dictamenes de su razon (ridusse nella via dell'infalibil ragione), que impuso y dio consistencia a sus propuestas, frente a los imperiti architetti privados y al margen del verdadero y genuino conocimiento de quella eccellente disciplina. Nobleza, pues, para la arquitectura y razon de ser a la idea de cultura arquitectonica.

"Auenga ch'egli diede tanto lume a gli ammaestramenti di Vitruuio, ch'erano insino a quel tempo stati in Oscurissime tenebre inuolti".

Y aqui, pero tras lo anteriormente comentado, la referencia al tratado vitruviano, re--descubierto a inicios del Quattrocento y desde entonces conocido y debatido en los cualificados circulos culturales florentinos, incluso antes que en Roma, que solo podra acoplarse al vitruvianismo muy entrada la segunda mitad del siglo XV, y en buena medida a la sombra de Alberti asentado en la Ciudad Eterna de manera continuada practicamente los ultimos treinta anos de su vida, y su legado; la contribucion de Pomponio Leto y su "academia" romana fue asimismo decisivo al respecto, pero no sera hasta las aportaciones, ya en el siglo XVI, de Fra Gicondo (1511) y Cesare Cesariano (1521), cuando el romano Vitruvio y su texto ya mitificado se asienten de nuevo en Roma, en claves culturales y referenciales, y, desde aqui, se conviertan en eje y perno de practicamente toda la arquitectura occidental, teoria y practica, hasta bien entrado el siglo XIX. Creemos firmemente que las primeras publicaciones del De re albertiano (Florencia, 1485 y Paris, 1512, ambas en latin) coadyuvaron y fueron un importante acicate para las sucesivas exegisis del texto vitruviano, las subsiguientes comprobaciones de muchos de sus alegatos y afirmaciones y, en fin, las sucesivas publicaciones con las pertinentes anotaciones, comentarios e ilustraciones, culminando, por lo que al Cinquecento se refiere, en la edicion de Daniele BarbaroPalladio de 1556 y su preciso complemento (55) de 1567.

Que el texto vitruviano fue conocido y estudiado por Alberti, resulta obvio; o sea, que si atendio a gli ammaestramenti di Vitruuio, como senala Giovio, cuyo texto sin las presuntas ilustraciones que tuviera, llego al Quattrocento corrupto a partir de sucesivas copias medievales, que lo hacian, como tambien nos manifiesta Giovio, a quel tempo stati in oscurissime tenebre inuolti; por lo mismo, Battista fue critico con Vitruvio cuando a su intelecto no satisfacian determinadas afirmaciones del romano, y esto tanto a nivel teorico como en la praxis, en posibles citas o referencias a utilizar y plasmar en sus disenos, si estos noacordaban a su razon, conformado ya al completo y primeramente en su mente --no cabe con Alberti otra praxis al respecto--, leit-motiv del primer libro del De re; es decir, rechazo del discurso de Vitruvio, caso de no concertar y coincidir con dicha planificacion global, producto absolutamente racional y logico del intelecto albertiano. De aqui, como directisima consecuencia, la precisa comprobacion de todo, en concreto de esos "desvios" vitruvianos que, en Alberti tiene a su primer gran protagonista, haciendolo de manera sistematica, continuada y a base de exhustivas mediciones y comprobaciones, como enseguida y sin solucion de continuidad nos precisara Giovio; el profundo y completisimo conocimiento de la cultura de la Antiguedad clasica por parte de Battista, es el dato clave que aporto al reconocimiento in situ de su legado arquitectonico, que no es ya nada mas pero tambien nada menos, lo efectuado en su condicion de pioneros, de ser "buscadores de tesoros", como fueron calificados Brunelleschi y Donatello en su momento al estudiar los vestigios romanos en la propia Roma (56). Por tanto, decididamente nos parece un juicio, el de Giovio, muy atinado, veraz y de justicia, al insistir en que Alberti diede tanto lume a los preceptos y presupuestos de Vitruvio; cuestion no puesta de relieve a menudo, de modo claro y contundente, por la critica.

"Et considerate prudentemente le antiche fabbriche ruinate, tanto bene da quelle con ragione accuratissima di misure, comprese l'ordine de'principii & de'fini loro, ch'egli si vede chiaramente la pouera, e per l'arti corrotte, incolta eta nostra, essere stata arricchita da lui, con marauigliosa abondanza, di cose occulte".

Coma ya insinuabamos, se plasma seguidamente el tema clave y fundamental de las ruinas romanas y su estudio sistematico, de le antiche fabbriche ruinate, como las denomina Paolo Giovio que, segun este, habia acometido Alberti y fueron objeto de su consideracion prudentemente, lo cual es importante y muy significativo en las concepciones del historiador lombardo, como la via de investigacion precisa, adecuada y de resultados validos; recordemos que esa falta de prudencia conllevaba, desde su optica, una gran descalificacion de Pomponio Gaurico. Ahora, en el caso de Alberti, se trata de una actuacion accuratissima di misure, comprese l'ordine de'principi, de manera, pues, apurada, sistematica y tras una seleccion razonable y prudente de las ruinas, que le llevaron a obtener una serie de resultados objetivos a entreverar, en lo posible, con el texto vitruviano por un lado y con su amplio bagaje cultural por otro. De este modo, concluye Gaurico, puede verse chiaramente la pouera e incolta eta nostra, per l'arti corrotte, como ya indicabamos, entendiendo el termino como el ars latino o la practica aplicada a la arquitectura de modo desmesurado sin el concurso del ingenium, es decir sin el control de la teoria, que seria lo mas alejado y contradictorio respecto a las concepciones albertianas; cultura arquitectonica, por tanto, que asume como modelo cultural a seguir la Antigedad clasica, sobre la cual concluye rotunda y certeramente Giovio, essere arricchita da lui [Alberti] con marauigliosa abondanza, di cose oculte. Tal enriquecimiento puede ser comprobado capitulo a capitulo, parrafo a parrafo en su De re aedificatoria, cuya gestacion y redaccion, conviene recordarlo, se produjeron en Roma durante el intervalo 1443-1452, y que hemos de ver como faro [o ascua machadiana en nuestro caso], guia y detonante del vitruvianismo que, en el siglo XVI, alcanzara cotas claves y fundamentales (57).

"Scrisse anchora nella Pittura. de'lontatani (sic) dell'ombre. Et nell'arte di Prospettiua, delle linee, con le quali la sua dotta mano spesso solea esprimere le imagini delle cose poste nel medessimo piano tal, che non pur di rilieuo, ma vere, & da gli occhi humani remotissimepareano".

Tras los densos parrafos dedicados a la cultura arquitectonica centrados en el De re aedificatoria, y solo entonces, senala el historiador lombardo que Alberti escribio, "anchora" o sea tambien, sobre la pintura, comenzando por aludir a las sombras en funcion de la lejania (58), ante todo una consideracion pictorica, en indisoluble conjuncion con la perspectiva, delle linee recalca Giovio, o sea sinonima de construccion geometrica (59); con ello solia experimentar, nos comenta, para representar imagenes y objetos que ocupaban en profundidad un mismo plano (60) que, sin renunciar a la respectiva corporeidad y nitidez de contornos, parecian muy remotos al ojo humano, fundamento de la tercera dimension en el cuadro segun la perspectiva matematica o geometrica. No alude Giovio ahora, como en el caso de la arquitectura y el De re, a un nuevo modo de pintar, como si fue el caso y que Alberti codifico; y ello conociendo, como asi debia ser, la version latina, el De pictura de 1435, mas completa y con sagaces juicios que asimilaban retorica y oratoria con el arte de la pintura (61) que, en la version italiana, Della pittura escrita el ano siguiente, quedan mas diluidos o sencillamente no aparecen.

"Oltre cio rimirandosi nello specchio con l'accorto pennello ritrasse la sua propria effigie, laquale (sic) ho veduta io, che l'ha Messer Palla Ruscellai (sic) negli Orti suoi".

Un autorretrato realizado con pincel corto y rimirandose nello specchio, que Giovio afirma haber visto y que obviamente ha captado su atencion, es el siguiente parrafo dedicado a Battista. ?Podria ser el diseno de partida para los relieves brocineos de si mismo (62), casi a modo de anversos de una medalla y de riguroso perfil que, segun la hipotesis de posible realizacion c. 1436, podrian incluso ser precedentes a considerar para Pisanello y la creacion de la medalla renacentista, Ferrara, 1438? Ni una breve cita, en cambio, por parte de Giovio al De statua albertiano, c. 1460, que no por breve deja de aportar significativas contribuciones al arte de la escultura, como los conceptos de dimensio y definitio (63).

"Si legge del suo ancho vn libretto di Apologi graue insieme, & piaceuole: nel quale si giudica, ch'egli habbia senza alcun dubbio superato Esoppo quanto alla bellezza dell'inuentione".

Continua Giovio con una referencia a los Apologhi de Alberti, que considera escritos con gravedad --importante consideracion de este autor, entendida en sentido latino que connota asimismo elegante sencillez, sentidos etico, estetico y didactico, asi como con honestidad de planteamientos-- no renidos con una intencion, aqui lograda, de lectura placentera; tan agiles y bellos en su inventiva como para haber senza alcun dubbio superato Esoppo.

"Et un Dialogo gratiosissimo, che Momo s'addimanda, il quale e stimato da molti, degno di essere con le opere antiche paragonato".

Finalmente alude el historiador lombardo al Momus albertiano, calificandolo de dialogo gratiosissimo digno de ser parangonado con los antiguos; libello escrito por Battista en Roma, c. 1453-1455, y solo publicado (64) en la propia Ciudad Eterna, en 1520, que, tal como ya proponia Eugenio Garin e insistia Manfredo Tafttri, debe considerarse como trasfondo y en relacion con el tratado mayor, el De re aedificatoria, en claves de culturas arquitectonica y urbana, como un juego de espejos, asumiendo el libello los ribetes criticos e ironicos, que no cabrian seriamente en el De re, y en relacion con las politicas edilicias de Eugenio IV y Nicolas V, que excluyeron, en buena medida, a Alberti, y obviaron sus consejos y disenos (65).

Giovio-Vasari [addenda]

Imposible eludir este epigrafe resenando la relacion estrecha y continuada entre el comasco y el aretino, ante todo cultural pero tambien de amistad mutua hasta 1552, aunque solo sea brevemente y a modo de addenda como aqui hemos de imponernos (66).

Comenzaremos por los extremos de Le iscrittioni, o sea el frontispicio de su portada y su colofon, inicio y coda concordantes y "concertantes", con las Vite, 1550 de Giorgio Vasari; identicos frontispicios, pues, e identico editor: in Fiorenza apresso Lorenzo Torrentino Impressor Ducale (67); ambas por tanto ediciones torrentinas o torrentiniane (68).

Elogia de literatos fallecidos en Giovio, biografias de artistas muertos en Vasari (1550), a excepcion de Miguel Angel, culmen y referente absolutos del aretino y un autentico heroe asi inmortalizado. Loas que concluyen con un epitafio en Le iscrittioni y asimismo epitafios que van rematando cada una de las biografias vasarianas que, ademas al parecer, fueron redactados por Giovio aunque luego Vasari cambiara (ya veiamos el caso del epitafio correspondiente a Alberti, similar en ambas dos obras) y que, en la edicion amplificada de 1568, finalmente suprimiera el aretino en practicamente la totalidad de sus Vite definitivas.

Y, por ultimo, publicaciones quasi coetaneas y productos de similares contextos culturales, atendiendo cada una a su finalidad especifica; es mas, si centramos nuestra atencion en Roma y 1546, con Vasari estante en la Ciudad Eterna justamente habiendo concluido el ciclo de frescos que, con programa ideado por Giovio, en la Sala dei Cento Giorni del palazzo de la Cancelleria Vecchia, prestigiosisimo encargo, tambien auspiciado por Giovio, del cardenal Alejandro Farnesio, tendremos el fundamento historico cierto de la "anecdota" que el aretino plantea --dato proveniente, bien es verdad, de las Vite, 1568-- como el preciso detonante para la confeccion de sus Vite, que culminaria en la publicacion torrentiniana de 1550.

Varios son los testimonios comprobados y verificados, que remiten a bastantes anos antes la determinacion del aretino de iniciar esta empresa, recogiendo, archivando y codificando datos al respecto; es decir, era una "anecdota" falseada en el tiempo pero muy conveniente y, ademas, muy oportuna y un aval de prestigio, dado el culto y refinado foro de una de las tertulias del cardenal Alejandro a la que asistiera Vasari, durante una de estas veladas, fue monsignor Giovio, segun el propio Vasari, quien le habia conminado alla vera epropria stesura delle Vite:

"In questo tempo andando io spesso la sera, finita la giornata, a ueder cenare il detto Illustrissimo Cardinal (sic) Farnese, doue erano sempre a trattenerlo, con bellissimi, & honorati ragionamenti il Molza, Anibal Caro (69), M. Gandolfo. Messer Claudio Tolomei (70), M. Romolo Amasseo, Monsignor Giouio, & altri molti letterati, e galant'huomini illustri, de'quali e sempre piena la corte di quel Signore; si uenne a ragionare una sera fra l'altre del Museo del Giouio, e de'rittrati degl'huomini illustri, che in quello ha posti con ordine; & inscrizioni (sic) bellissimi. E passando d'una cosa in altra, come si fa ragionando, disse Monsignor Giouio, hauere hauuto sempre gran uoglia, & hauerla ancora, d'aggiungnere (sic) al Museo, & al suo libro de gli Elogii, vn trattato nel quale si ragionasse degl'huomini illustre nell'arte del disegno, stati da Cimabue insino a tempi nostri. (...) Finito, che hebbe il Giouio quel suo discorso, uoltatosi a me disse il Cardinale, che ne dite uoi Giorgio, non sara questa una bell'opa. (sic; opera), e fatica? Bella respos'io, Monsignor Illustriss. se il Giouio sara aiutato da chichesia dell'arte, a mettere le cose a luoghi loro (...) il Cardinale, pregato dal Giouio, dal Caro, dal Tolomei, e dagl'altri, dargli un sunto uoi; & una ordinata notizia di tutti detti artefici, dell'ope. (sic; opere) loro secondo l'ordine de'tempi: (...) a ricercari miei ricordi, e scritti fatti intorno a cio, infin da giouanetto, p. (sic; per) un certo mio passatempo, & per una affezione che io haueua a la memoria de nostri artefici, ogni notizia de quali mi era carissima, misi insieme tutto, che in torno a cio parue (sic; pareue) a proposito. E lo portai al Giouio il quale poi che molto hebbe lodata quella fatica, me disse Giorgio mio, uoglio, che prendiate uoi questa fatica di distendere il tutto in quel modo, che ottimamente ueggio saprete fare. Pcioche (sic; percioche) a me non me da il cuore, non conoscendo le maniere, ne sapendo molti particolari, che potrete sapere uoi: sanza (sic) che quando pure io facessi, farei il piu piu (sic), un trattateto simile a quello di Plinio (...)" (71); estariamos, pues, segun el aretino, en el tercer orden previsto por Giovio para su Museo y, segun se desprende del comentario, aun solo una idea o proyecto en 1546; no obstante, el testimonio vasariano es cuando menos tendencioso y proveniente, como ya hemos indicado, de las Vite, 1568.

[FIGURA 1 OMITIR]

Apendice

Biblioteca Historica Marques de Valdecilla. Universidad Complutense de Madrid, sig. BH FLL 9082: "LE ISCRITTIONI/ POSTE SOTTO LE/ VERE IMAGINI DE/ GLI HVOMINI/ FAMOSI;/ Le quali a Como nel Museo del/ GIOVIO si veggiono./ Tradotte di Latino in/ volgare di HIPPO/ LITO ORIO/ Ferrarese./ IN FIORENZA./ M D L II" (72), publicacion paginada y con letras capitales. Son un total de doscientas cuarenta y cinco paginas, mas preliminares y otra final que incluye el mencionado colofon. Iscrittione entendidas como los Elogia romanos [son en esta obra "gli Elogij""] colocados en el Museo gioviano de Como bajo los retratos de estos HVOMINI FAMOSI que, Paolo Giovio concibe para la correspondiente sala, como literatos, seneros ejemplos de escritores y humanistas, y solo estos. Esta dedicada esta traduccion "ALL 'ILLUSTRE ET MA-/ gnanimo Signor mio Padrone osseruandiss./ Il Signor Conte Bonifatio/ Beuilacqua." [tres paginas en los preliminares, sin numerar, de Hipolito Orio (73)]: "Di Ferrara ilXVI. di Gennaio. Nel MD L."; su inicio es el siguiente: "ECCOVI Signor mio gli Elogij, che per commissione di V. S. lasciata la lor 'antica fauella Romana parlano nel nostro moderno idioma Italiano".

I.-- en el frontispicio de la portada, manuscrito: "Delali breria (sic) del colego. Jmpl. dela compa. de Jhs"; en contrportada [que es una pagina en blanco], tambien a mano: "este Libro esta corregido y expurgado por el expurgatorio y (sic) indize que salio el ano de 1640 (sic), y lo firmo en Miranda a pro. de Mayo de 1641 (sic)./ fray Juo (sic; Juan) diaz de (..., ilegible)" [rubricado]

--Estructuracion de la obra.

II. -en los preliminares, soneto exaltatorio de Paolo Giovio
"DI DON HONORATO/ FASITELIO./
QVANTO al GIOVIO, che siede in su la cima
De gli ingegni eccellenti, e ornati
Debba chi vertu (sic) eccelsa hebbe da i Fati,
Ne in pensier cape, non che in versi, o in rima.
Ben tenuti gli sono i viui in prima,
Ch'ammirano i suoi detti alti, epregiati,
Ma non men quei, che fur quindi leuati
Da lei, che tutti al fin conuien ch'opprima.
Che'l suo studio gentile; ond'ei ci diede
Tante honorate imagin da vedere,
Senza cui la lor Fama era smarrita,
Fa che non temon quei mouere ilpiede
Verso la Morte; e a questi fa godere
Anchor nel mondo sempiterna vita."


III. - en pagina de conclusion sin numeracion y sin otro tipo de precision, que seria la p. 246, se incluye el colofon del libro, que se inicia del modo siguiente.

"Stampata in Fiorenza apresso Lorenzo Torrentino Impressor Ducale del mese di Dicembre l'anno M D L I. Con Priuilegi di Papa Giulio III. di Carlo V Imp. & di Cosmo Duca di Fiorenza, che nessuno altro possa stampare, ne stampata vendere in alcun luogo la presente opera, eccetto coloro i quali n'hauranno espressa licenza & comissione dal detto Torrentino."

IV.- entre los preliminares [un total de seis paginas]: indice alfabetico del contenido del libro, o mas exactamente de los escritores y literatos que Giovio considera como Huomini Famosi de su Museo, dignos de elogia [los destacados son nuestros]

"Tauola de gli Elogij."

--A/ "ALBERTO Magno, 15/ Ambroio Monacho, 29/ Antonio Panhormita, 31/ Antonio Campano, 47/ Argiropolo, 48/ Antiocho Tiberto, 97/ Alessandro Achillino, 108/ Antonio Nebrissese74, 119/ Aurelio Augurelli, 128/ Andrea Marone, 134/ Andrea Matheo Acquauiui, 137/ Andrea Nauagero, 146/ Alberto Pio da Carpi, 156/ Agostino Nipho, 176/ Antonio Tebaldeo, 179/ Alberto Pighio, 200/ Antonio Galatheo, 211/ Antonio Tilesio Cosentino, 213/ Agostino Giutiniani Genouese, 219"

--B/ "BOCCACCIO, 21/ Bartholo, 23/ Baldo, 25/ Bessarione, 50/ Bartholomeo Code, 102/ Bernardino Corio, 110/ Battista Mantoano Carmelitano, 115/ Bernardo Bibienna, 121/ Baldassar Castiglione, 144/ Battista Pio, 194/ Benedetto Giouio Comasco, 202/ Bartholomeo Faccio, 206/ Bernardo Giustiniani Vinitiano, 209"

--C/ "CALLIMACO, 81/ Christophoro Longolio, 126/ Camillo Querno Arcipoeta, 154/ Christophoro Persona Romano, 210/ Celio Calcagnino Ferrarese, 183/ Camilo Ghilino Milanese, 225/ Cosmo de Pazzi, 229"

--D/ "DANTE, 18/ Donato Acciaiuolo, 37/ Domitio Calderino, 45/ Demetrio Calcodile, 40"

--E/ "EMANVELLO Chrisolora, 48/ Elisio Calentio, 88/ Egidio Cardinale, 161/ Erasmo Rotherodamo (75), 181"

--F/ "FRANCESCO Petrarcha, 20/ Flauio Biondo, 34/ Francesco Maria Grappaldo, 116/ Filippo Beroaldo; 98/ Francesco Arsillo, 196"

--G/ GIORGIO Trapezuntio, 45/ Giorgio Merula, 73/ Galeotto Martio, 87/ Guido Posthumo, 129/ Guglielmo Budeo, 184/ Guasparo Contarini Cardinale, 190/ Guarino Veronese, 207/ Giorgio Valla Piacentino, 208/ Giorgio da Citta di Castello, 210/ Gabriello Altilio, 216/ Giorgio Sauromano Tedesco, 218/ Guaghino Francese, 222/ Germano Brissio, 224/ Girolamo Sauonarola, 83/ Girolamo Donato, 107/ Girolamo Aleandro, 186/ Giouanni Scotto, 17/ Giouanni Lascari, 63/ Giouanni Cotta, 104/ Gio. Maria Catanio, 148/ Giouanni Mainardo,153/ Gio. Francesco Pico della Mirandola, 164/ Giouanni Ruellio, 205/ Giouanni Simoneta, 209/ Giouanni Reuclino Tedesco, 226/ Giouanni da Monte Regio Tedesco, 227"

--H/ "HERMOLAO Barbaro, 72/ Hercole Strozza, 100/ Henrico Cornelio Agrippa (76), 192/ Hettore Boethio, 221"

--I/ "IACOPO Cardinal di Pauia, 43/ Iasone Maino, 124/ Iacopo Sanazaro, 150/ Iano Parrhasio, 217/ Iacopo Bracellio Genouese, 208/ Iacopo Fabbri Stapulense, 212/ Iacopo Angeli Fiorentino, 212/ Iacopo Zieglero (77), 223"

--L/ "LEONARDO Aretino, 26/ Lorenzo Valla, 33/ Leon Battista Alberti, 67/ Lorenzo de Medici, 68/ Lorenzo Laurentiano, 95/ Lancino Curtio, 113/ Lodouico Ariosto, 159/ Leonico Tomeo, 174/ Lampridio, 188/ Lodouico Celio Rodigino, 212/ Lodouico Viues da Valenza (78), 228"

--M/ "MARVLLO Tarchaniota, 58/ Matheo Palmieri Fiorentino, 220/ Marco Musuro, 62/ Mirandola, 78/ Marsilio Ficino, 85/ M. Antonio Coccio Sabellico, 94/ M. Antonio dalla Torre Veronese, 111/ M. Antonio Casanoua, 142/ Mario Molza, 198/ Maffeo Vegio da Lodi, 204/ Marcello Vergilio Fiorentino, 126/ Marino Becichemo da Scutari, 222"

--N/ "NICOLO Peroto, 40/ Nicolo Leoniceno, 131/ Nicolo Macchiauelli (79), 166/ Nicolo Tegrino, 224"

--O/ "ORDINI delle imagini, 13"

--P/ "POGGIO, 27/ Pietro Candido Decembre, 35/ Philelpho, 15/ Platina, 42/ Pietro Leonio, 69/ Politiano, 75/ Pomponio Lieto, 79/ Pandolfo Collenuccio, 90/ Pietro Crinito, 106/ Pietro Pomponaccio, 133/ Pietro Grauina, 138/ Pomponio Gaurico, 141/ Philippo Decio, 168/ Pietro Paolo Vergerio, 207/ Pietro Alcionio, 214/ Pietro Martire Anghiara (80), 215/ Polidoro Vergilio, 222/ Paolo Emilio, 223"

--R/ "RIDOLPHO Agricola, 65/ Roffense Cardinale, 172/ Rutilio, 183/ Raphaello Volterrano, 211/ Roberto'Valturio, 220"

--T/ "THOMASO d'Acquino, 16/ Theodoro Gaza, 54/ Thomaso Linacro, 118/ Thomaso Moro, 170".

V.- pp. 1-4: traduccion de la dedicatoria latina de Giovio a Ottavio Farnese: "LE IMAGINI DE GLI/ HVOMINI FAMOSI/ composte dal molto Reuerendo/ Mons. PAOLO GIOVIO/ Comasco, Vescouo di/ Nocera./ ALL'ILLVSTRISSIMO SIGNOR/ OTTAVIO FARNESE,/ Prefetto di Roma.", obviamente anterior al nombramieto y confirmacion, por parte de Julio III, de Octavio Farnesio como duque de Parma y Piacenza.

--extracto: "VOIprocedete apunto, Illustriss. Signor OTTAVIO uero honore della giouentu, con chiaro, & lodeuolissimo essempio, secondo il costume de gli antichi Romani: Poi che quantunque armato, e in compagnia di Cesare suocero uostro, Imperadore (sic) di singolar diligentia, & inuitta uirtu ui, & ritruouiate fra tanto rumore, & fremito [esto asi no] d'esserciti: non restate pero di dare alle Muse quegli incerti momenti del tempo, che dall'otio dubbioso della guerra ui e concesso [...] quelle imagini de gli huomini famosi, le quali sono nel mio Museo al lago di Como: dono ueramente diletteuole insieme, & utile molto [... ] ritrar dal uero in piccioli quadretti, o medaglie [...]".

--pp. 5-13: "DESCRITTIONE DEL MVSEO DEL/ GIOVIO."; dentro de este apartado, se incluye el siguiente epigrafe:

VI.- pp. 13-15: "GLI ORDINI DELLE IMAGINI" [si aparece senalado en el indice alfabetico o "Tauola"], donde se precisa que: Le imagini, che in molti quadri dipinte con tanta arte che mostrano espressamente le vere effigie, & ipropii linramenti de'visi de gli huomini illustri, le quali ho fatto cercare quasi per tutto il mondo con vn continouo studio infaticabili di molti anni, & con vna curiosita poco meno que pazza, & di spesa incredibile, si veggono dedicate nel mio Museo, sono in quattro ordini distinte [p. 13]; es decir, las imagenes fueron clasificadas y ordenadas por Paolo Giovio segun cuatro ordenes, categorias o apartados, en una suerte de plan global de los contenidos de su Museo.

--1.-pp. 13-14, extracto: "Il primo ordine, e di quelli, li quali fttrono di nobile, & eccellente ingegno, & che passati a miglior vita, hanno lasciato pero in iscritto l'eterna memoria delle felici opere loro. Nelle inscrittioni (sic) di costoro, le quali si contengono in questo primo libro dedicato all'inclito nome Vostro (illustriss. Sig. OTTAVIO) ho con molta diligenza asseruato questo ordine. Che hauendo riguardo solo al tempo della morte d'essi, quelli che prima hanno finito il corso de gli anni loro, vadano inanzi a quelli, che morirono dopo: impero che e'mi e paruto cosi facendo, con pace di tutti".

--2.-p. 14, extracto: "L'ordine secondo sara di quelli, ch'ancora hoggidi viuono, & che hauendo manifestato al mondo le rare doti de gli ingegni loro, si godono in vita ddella chiara fama, che per cio s'hanno acquistata, come d'vn certissimo frutto delle molte notti ne gli studi loro consumate. Ma le inscrittioni (sic) di questi con piu sollecito, & accurato studio daro finalmente in luce, se (com'accinto, & desideroso ne sono) mi sara concesso giamai, per qualche benigna Fortuna di miglior secolo, luogo a vn otio piu queto, & piu tranquillo del presente.

Insiste Giovio en las dificultades respecto a los literatos vivos que conformaran en su Museo el segundo orden: Perche bisogna procedere vn poco (sic) piu consideratamente, & pesar le lode de i viui con vna bilancia d'alquanto piu graue censura; teniendo en cuenta, nos resena, la amistad estrechisima que tenido siempre con los literatos y el puro efecto a los mismos de su propio animo, lo cual puede llegar a ofuscar, nos confiesa, il lume dell'intelletto suyo, queriendo, en cambio, contar con la liberta di lodargli, o di biasimargli, secondo che hauranno meritato; es decir, contar con una necesaria objetividad a tal efecto, y de ello confiesa no sentirse capaz -siempre c. 1546- por lo cual, nos recalca, voglio a miglior tempo differire questa impresa.

Si queda claro, dentro de sus previsiones, que: L'ordinepero di recitargli hora sara secondo l'honor de gli anni, il quale debitamente da i giouani si suol dare a quelli, che d'eta vanno loro innanzi; es decir, ordenados segun la respectiva edad.

--3.-p. 14: "Nell'ordine terzo saranno gli artefici delle opere piu eccellenti, & oltre ch'in questo picciolo libretto si contenira l'ornamento della pittura, & della scultura dimostrano per le opere istesse de i nobili maestri di si belle arti professori, in ello anchora si rinuouara la memoria d'alcuni huomini piaceuoli, e faceti: li quali con i detti, o con gli scritti loro mouendo altrui a riso solleuauano gli animi egri da gli agri pensieri, e graui sollecitudini"

--4.-pp. 14-15: "Et il quarto ordine sara de i sommi Pontefici, de i Re, & de i Duchi, (...) Il marauiglioso numero delle imagini di costoro con la stupenda sua varieta (sic), apportera vn piacere incredibile a i riguardanti, massime perche da argure, & sentenciose inscrittioni breuemente saranno descritti".

-p. 15: "COMINCIANO LE IMAGINI DEL/ LIBRO PRIMO"; ya desde esta p.

15 se inician Le iscrittioni, con la dedicada a "ALBERTO MAGNO", pp- 15-16 y, desde el par conformado por las pp. 16-17 y hasta el final del libro, en los respectivos encabezamientos, se hace constar: izq.: "LIBRO"/ dcha.: "PRIMO"; concluyendo con "COSMO DE PAZZI" (pp. 229-230), ultimo de los huomini famosi aqui relacionados.

"ANTONIO NEBRISSESE" [pp. 119-121] esto es, nuestro Elio Antonio de Nebrija. "NICOLO MACCHIAUELI" [pp. 166-168] que, tras la expurgacion de 1640, aparece con su texto al completo tachado. En cambio el correspondiente a Erasmo lo es solo en algunos parrafos ["ERASMO ROTHERODAMO", pp. 181183]; en ambos casos en el ejemplar consultado de la BH (81).

VII.- pp. 170-171: referencia a Tomas Moro (82) [extracto, p. 171]

"THOMASO MORO/ Ma non ha gia potuto fare Henrico [sic; Enrique VIII Tudor] (anzi il nuouo Falare per questa sola crudelta) ch'a sempiterna memoria dell'inusitata sceleragine sua, il nome del Moro non si doda nell'Vtopia l'immortal laude della sua costantia".

--[Son dos los epitafios, p. 171, dedicados a Moro por Giovio como conclusion de su elogium; en el segundo de los cuales, se hace constar, que esta traducido a vulgar desde el original latino por: "Tradotto dal Latino di M. IACOPO ESSERICO./SPAGNIVOLO. (sic)]

VIII- p. 228: "DI LODOVICO VIVES DA VALENZA/ QVATVNQVE costui hauendo preso moglie in Fiandra cercasse d'acquistar'figliuoli; riuolse nondimeno l'ingegno suo a gli studi della Sacra Scrittura, conueneuoli ad huomo di chiesa, & fece tanto profitto, che hauendo fatto vn bel Commento soura quel Libro di Sant'Agostino, che tratta della Citta di Dio, gli diede con molta religione vn chiarissimo lume. Ma essendogli poi dato bonissima prouisione, anccio ch'ei leggesse publicamente l'Arti liberali, di ch'egli era professore, dopo ch'egli hebbe scritto a beneficio di secoli futuri di molti volumi, si mori d'assai fresca eta in Bruggia; oue si fa vn mercato, alquale concorrono tutte le genti il lito [sito??] del Mare di Cales. Gli fecero essequie tutti i Fiamminghi piangendo amaramente il lor perduto precetore. Ma piu lagrime assai sparsero gli Spagniuoli per la morte sua, in mezzo il lor duolo confessando, che non restaua in Hispagna persona piu dotta di lui."

IX.- pp. 230-243: disertaciones finales o conclusivas de

Paolo Giovio, a nuestro entender interesantisimas, de este PRIMO LIBRO; aparecen sin epigrafes especificos, y solo senalada su estructuracion y diferenciacion mediante la correspondiente letra capital; son un total de tres capitulos o apartados.

-1.-pp 230-234: el primero de estos es exactamente una conclusion tras le iscrittioni de los huomini famosi, literatos ya difuntos que ha efectuado y que, en razon del ano de la respectiva muerte, han quedado ordenados, concluyendo con la correspondiente a COSMO DE PAZZI. En las paginas 231 y 232 aparecen reiteradas tachaduras procedentes de la expurgacion citada de 1640, llevada a cabo sobre el ejemplar que hemos consultado de la BH [extractos] "Non mi pare finalmente disconueneuole ch'io mostri quanto desidero hauere i ritratti d'alcuni stranieri (...) domandare le vere imagini di quelli, ch'essendo gia morti riuscirono per alta dotrina chiari, & illustri a quelli, che hora viuono & pe'l medesimo ornamrnto riportano egual lode". Es algo que espera obtener da persone cortesi en atencion a no violar il sacramento delle Muse; es decir, retratos de insignes literatos ya difuntos para complementar su Museo; entre los resenados, cabe destacar: "Ne sara mai da noi mandata in oblio la fama dell'alta dottrina di Copo de Basilea Medico eccellentissimo" [p. 232] y "Degno di gran lode si stima Copernico (83) Mathematico perfetto; & sottilissimo" [p. 232]

--Asimismo resulta muy ilustrativa en relacion a las disciplinas o artes, la siguiente consideracion gioviana: " (...) a Romani vincitori di tutte le genti; hanno leuato anchora il preggio delle buone lettere, & delle arti liberali, vero ornamento della pace, alla Grecia fallita, & all'Italia addormentata. Di che ci habbiamo grauemente a vergognare. Percio che al tempo, che si possono ricordare i nostri Padri si soleua mandare a torre in Allamagna primieramente (sic) gli Architetti, & poi di li a poco i Pittori, gli Statuari, gli Scultori, i Mathematici (84), & gli eccellenti Artefici di tuti magisteri, quegli, che faceuano gli stormenti (sic) ingeniosi da guidar le acque, & gli Agrimensori (85). Et non e marauiglia; Pero ch'egli ci apportarono la nuoua, & mostruosa [en el sentido de soberbia e ingeniosa] inuentione delle forme di rame da stampare i libri (86), dell'artigleria, & de gli archibugi, & di molt'altre cose. Ma la Fortuna di questo secolo a noi infelice non e stata pero a quel paese tanto benigna Madre, & al nostro si crudel matrigna, ch'ella non ci habbia lasciato cosa alcuna dell'antica nostra prima heredita" [p. 233]

-A modo casi de conclusion de todos los alegatos contenidos en este apartado, Giovio nos invita a salvar con intrepido valore dalle mani de nemici quel poco che ci resta delle ampie ricchezze della facondia Romana, che hebbero i nostri antichi, il che verra fatto se seguiremo valorosamente il Bembo, e'l Sadoleto nostri Capitani [p. 234]

--2.-pp. 234-236: el segundo de estos apartados finales se refiere ya al segundo orden gioviano de imagenes para su Museo; es decir, literatos vivos.

"HAVENDO homai (sic) finito il primo volume, nel quale si contengono le imagini de morti, che furono letterati, & essendo peruenuto assai felicemente al secondo, che sara de viui; & sia di molto maggiore importanza, & grauezza pe'l periglio della censura loro, alla quale mi conuerra stare (...) de gli illustri ingegni viuenti, di che trattera; pensai douer'essere cosa ben fatta lo scriuere qui i nomi di coloro, ch'anchor viuono, i rittrati de'quali si veggono nella mia stanza dedicata a gli huomini immortali. (...) Questi sono i nomi di coloro, ch'essendo anchora in vita godono l'eccelsa gloria de lor fecondi ingegni, le imagini de quali mi ritrouo hauere, & sono poste nel Museo con tal'ordine, che l'honor solo dell'eta precede ogni nobilta di ricchezze, di gradi, o di sangue, ch'in essi risplenda.

--p. 236, rittrati [hemos optado por destacar algunos]: "Nomi di coloro, i rittrati de'quali mi sono gia captati alle mani
"PIETRO BEMBO CARDINALE (87).
BATTISTA EGNATIO.
IACOPO SADOLETO CARDINALE (88).
GIORGIO TRISSINO (89).
GIROLAMO FRACASTORO (90).
GIROLAMO VIDA VESCOVO D'ALBA.
GIOVANNI PIERIO (sic) VALERIANO (91).
ROMVLO AMASEO.
ANDREA ALCIATO (92).
MARCO ANTONIO FLAMMINIO.
PHILIPPO MELANTON (93) [tachado en expurgacion de 1640]
GIOVAN VITALI.
REGINALDO POLO CARDINALE (94).
DANIEL BARBARO (95).
ANTONIO MIRANDOLA.
PHILANDRO GALLO (96).
HONORATO FASITELLO (sic).
BASILIO ZANCHO."


--3.-pp. 236-243: lo inicia preguntandose, cara a ese segundo orden de imagenes de literatos vivos, que se entiende serian para anadir a los que ya tiene, y en relacion con extranjeros: Ma con quale speranza dell'altrui cortesia debbo io aspettare questo dono, estendendosi in cio le voglie mie insino alle imagini de gli stranieri; se igentil'huominigrandi non m'aiutano, & non sono all'honesto mio desiderio con tutte le forze loro fauoreuoli?

Con este espiritu de duda, encara primeramente los ambitos dell'Allamagna, del Regno d'Vngheria y la Dalmacia, hallando, cara a los ingegni di Fiandra, un aval y una esperanza cierta en el cardenal Granvela, lo cual expresa con el significativo y elocuente testimonio siguiente:

--pp. 239-240: "Mi rendo ben securo almeno, che Antonio Peronetto Vescouo d'Arras (97) non manchera di raccontarmi fedelmente la vita de belli ingegni di Fiandra: & mi sara ancho hauere, s'io non m'inganno, con la solita sua cortesia, i ritratti loro da dotta mano dipinti; Pur che mentre ei si ritroua tutto occupato in grauissimi vffici, gli sia dall'ardente cura, ch'egli ha di tratar la pace tra i maggiori Prencipi dell'Europa, tanto di tempo concesso, ch'ei possa alle Muse riuolgere alquanto l'animo; che so certo poi, che per cio fare non dormira tutti i suoi sonni necessarii; ma vi spendera quel tano che ci potra respirare dal peso, quant'all'eta sue tenera, souerchio, de grandissimi segreti dell'Imperadore; dalla bocca di cui, togliendo piamente le fatiche al Padre hormai vecchio, con molta sua lode gli riceue. Et in cio valera assai, ch'egli si ricordi spesso d'Erasmo suo precettore, huomo inclito & raro; perche subito poi se gli rappresentara innazi da tutte le parti vn'honorata squadra de letterati discepoli, ch'egli hebbe; & Pietro Nannio sara lor Capitano; della dottrina del quale hoggi si gloria l'Academia (sic) di Louagno. Questo so alle volte sara tornato a memoria al predetto Monsignor d'Arras occupato in piu (sic; aqui con tilde) alti negoci, da Cornelio Scepero; il qual'e celebrato per tutta l'Europa, si pe'l dotto, & graue giuditio suo, como per le molte ambascierie continoue fatte da lui felicemente ad ogni potentato d'essa".

--Tras referirse a Francia, encara Giovio, segun su personal vision y sus precisos intereses, el caso de nuestro pais:

--Ilustres espanoles.-pp. 241-243: respecto a Espana, con el retorno a formas y modos clasicos, basicamente latinos, alude al "renacer" de la literatura espanola a partir de la aportacion de Nebrija; Giovio, en su opinion y sobre lo escrito anteriormente, resena que se ha sbandito in tutto lo studio dello scriuere bene (...) Tal che questa regione, che soleua gia essere tanto fertile di tutte le cose; & massime di sottilissimi ingegni soblimi; & che gia diede a Roma tanti nobili Poeti immortali, & tanti perfetti Oratori; si puo giudicare ormai priua l'honore dell'illustre eloquenza, della quale si fa appresso noi grande stima. Hanno conosciuto nondimeno alcuni d'essi l'errore de' lor'antichi, di cio fatti accorti dal Nebrissa, & hanno indrizzato felicemente gli ingegni loro a questa bella lode; Fra quali riusci molto raro Garcia Lasso (98), che scrisse di molte ode Latine, ch'agguagliano di soauita quelle d'Horatio; Ma mentre che sono con molto valore ei cercaua aggiungere al piu alto segno del vero honore; & desideraua ardentemente acquistarsi anchora lode immortale nell'armi, fu dalla morte interrotto; la quale gli auuenne (sic) piu sgratiatamente del mondo: conciosia che sotto Zais Citta di Prouenza, tirando alcuni Villani de'sassi da vna Torricella: gliene diede vno nel capo, & resto di quella percossa morto alla presenza dell'Imperadore. Ma senza alcun dubbio il Sepulueda da Cordoua (99) tiene hoggi il principato fra loro nelle lettere; & merita ogni somma lode per l'alta sua dottrina; auuenga che possedendo molto bene la lingua Greca, & essendo pieno di quasi tutte le scienze, con l'essercitare felicemente di continouo lo stile, s'e fatto eloquentissimo: Ho poi inteso che va molto appresso lui Martino Siliceo (100) Vescouo di Carthagine; il quale insegnando santamente, & con molta diligenza a Philippo figliuolo dell'Imperadore, co (sic) suoi lodeuolissimi costumi, con le buone lettere, con l'alto ingegno, & con la pura sua facondia lo rende vn'ottimo Prencipe, & l'enuia a conseguire l'ornamento dell'inuitto padre con la felicita del Regno. Le imagine nondimeno di quegli ingegni, che danno hor qui speranza di rara fertilita, & di dolci frutti maturi; credo fedelmente, & con gran prudenza mi saranno apportate da Francesco di Mendoza Cardinale (101); il quale aspettiamo di corto qui in Roma, ch'ei venga a torre di mano del pontefice gli ornamenti solenni del cardinalato; Pero ch'oltre la nobilita dell'antica sua famiglia, egli s'aspetta vna grandissima lode dall'ottime lettere, che l'adornano, pe'i solleciti studi delle quali, si gode gia vna rara, & bella gloria, la quale essendo fondata nella virtu, non verra mai meno; ma viuera immortalmente"

--p. 243: tras Espana, alude Giovio brevemente a Portogallo vltima parte della terra da noi conosciuta lungo ilMare Oceano", confiando un tanto ["non hauro a spetar molto"], para sus intereses museisticos, en la magnanimidad "da Don Michel di Silua Cardinale.

--p. 243: y concluye, este particular recorrido y el libro tambien, con una desesperanza interrogativa respecto a Inglaterra: Ma che debbo io finalmente aspettare d'Inghilterra? Ai che non ci veggio altro, che imagini d'huomini che fanno il corrotto grande; Poi che l'empia crudelta di quel Re, che poco prima era ottimo, e santo hauendo spenta iui ogni virtu non vi ha lasciato alcuno di quei grand'huomini degni d'eterna laude, che vi soleuano essere.

Entregado: 4 de junio de 2010

Aceptado: 10 de septiembre de 2010

(1) Provervios y cantares; citamos por Sentencias y donaires, edicion de Manuel Neila. Sevilla, A la minima/ Renacimiento, 2010, p. 37.

(2) Al respecto, remitimos al reciente y completisimo estudio de AGOSTI, Barbara: Paolo Giovio. Uno storico lombardo nella cultura artistica del Cinquecento. Florencia, Leo S. Olschki, 2008.

(3) Diocesis de Salerno de la que fue obispo entre 1528 y 1552; entre 1552 y 1560 lo fue Giulio Giovio y entre 1560 y 1582, Paolo Giovio el Joven.

(4) Solo los elogia de los literatos que el autor considero como il primo ordine entre los huomini famosi de su Museo, es lo que estudiaremos aqui, nada mas pero tambien nada menos, como ya hemos insinuado; respecto al Museo gioviano y lo que contuvo, remitimos al exhaustivo estudio de MINOZZO, Franco: "Il Museo di Giovio e la galleria degli uomini illustri", pp. 77-146, en Testi, immagini e filologia nel XVI secolo, a cura di Eliana Carrara e Silvia Ginzburg. Pisa, Scuola Normale Superiore, 2007.

(5) Al respecto, remitimos al mas completo estudio del que tenemos constancia: GIANONCELLI, Matteo: L'antico Museo di Paolo Giovio in Borgovico. Como, New Press-Como, 1977.

(6) Algo cercano al juego, fuego y ascua de la cita machadiana de inicio, aqui plasmados con retratos y textos; o sea mediante los poderes de la imagen y de la palabra al unisono y ensambladas.

(7) "Elogia veris clarorum virorum imagginibus apposita quae in Musaeo Joviano Comi spentantur: addita in calce operis Adriani Pont. Vita. Venetiis: apud Michaelem Tramezinum", 1546 [BH FLL 30885]; libro ya concluso por parte de Giovio a fines de 1545 y publicado al ano siguiente. La signatura aqui citada corresponde a la Biblioteca Hisgtorica Marques de Valdecilla de la Universidad Complutense de Madrid; por operatividad, en adelante solo BH y/ o las signaturas que comienzan por BH, corresponde a esta institucion Complutense de Madrid.

(8) Le iscritioni, p. 3; la edicion florentina en italiano, de diciembre de 1551, aunque figura con data de Florencia, 1552, es la de nuestro interes aqui que, por brevedad y operatividad, denominamos simplemente Le iscrittioni; los datos completos y exactos del ejemplar consultado, asi como su estructuracion, figuran en el Apendice comentado y anotado que remata este trabajo.

(9) Vid. Apendice, IV.

(10) Le iscrittioni, pp. 6-7; piu, en esta publicacion cinquecentesca, sin tilde, o sea piu.

(11) (...) e congiunta con la stanza di Minerua, la mia picciola libraria dedicata a Mercurio in essa dipinto (...) [Le iscrittioni, p. 11]

(12) Ibidem, p. 9.

(13) Ahondando en la relacion de Plinio el Viejo y Giovio, vid. MAFFEI, Sonia: "Scultor di sensi e non miniator di vocaboli. Alcune considerazioni sul rapporto tra Giovio e Plinio il Vecchio", pp. 37-76, en Testi, immagini..., 2007, op. cit.

(14) Vid. Apendice, V.

(15) Le iscrittioni, pp. 8 y 13; los terminos agi [plural de agio o aggio, bienestar, comodidad, desahogo] y comodita, inciden en la idea del otium clasico.

(16) Aludiremos a algunos, y por motivos diferentes que, a nuestro entender, resultan muy interesantes e invitan a todo tipo de reflexiones.

(17) LA PRIMA PARTE, traducida al italiano por Ludovico Domenichi fue publicada en Florencia, 1551, asimismo por Lorenzo Torrentino. Se siguieron, como significativas, las siguientes: La prima [-seconda]parte delleHistorie... tradotte per M. Lodouico Domenichi... Venecia, "Per Comin da Trino di Monferrato", 1557-1558 [BH FLL 33456; BH DER 2136, T. 1; BH DER 2137, T. 2] "Il rimanente della seconda parte dell'historie... Venecia, "per Comin da Trino", 1557 [BH DER 2138] y la latina, de nuevo, "Pauli Iouii... Historiarum sui temporis: tomus primus". Lugduni [Lyon] "apud Haered. Seb. Gryphii", 1561 [BH FLL 15481]

(18) Definitiva resulta la resena del traductor respecto a gli Elogij que, lasciata la lor 'antica fauella Romana, parlano nostro moderno idioma Italiano.

(19) Vid. Apendice, II; de Honorato Fasitelio, queda asi destacado de otros poemas, incluidos al final de la obra (pp. 244-245) previos al colofon de la misma, contrenido en pagina que carece de numeracion

(20) Vid. Apendice, VI; a partir de la descripcion del propio Giovio, conocemos ya la sala, es de suponer que pequena, con imagenes de sus ilustres y antiguos conciudadanos, que encabezaban los dos Plinios, tio y sobrino, segun hemos senalado.

(21) Tal seleccion o LIBRO PRIMO, ya concluida en 1545, publicada en Venecia y en latin al ano siguiente, y con traduccion al italiano (ya completada a fines de 1551) y publicada en Florencia con fecha de 1552, ano este ultimo de fallecimiento de su autor.

(22) Vid. Apendice, VI, 1.

(23) Ibidem, IV.

(24) Ibidem, VI, 2.

(25) Ibidem, VI, 3.

(26) Ibidem, VI, 4.

(27) El sabio de Rotterdam, queda destacado en el Apendice [justamente antes de los apartados VII y VIII], como victima no excesiva de la expurgacion de 1640 [vid. Apendice, I], efectuada sobre este ejemplar de la BH que hemos estudiado, al contrario que Maquiavelo, brutalmente "tachado y eliminado".

(28) Vid. Apendice, VII.

(29) Ibidem, VIII.

(30) "POMPONIO GAVRICO", Le iscritioni, pp. 141-142.

(31) Luca Gaurico (Salerno: 1476-Roma: 1558) hermano mayor de Pomponio, reputado astrologo, pero tambien astronomo y matematico; Giovio no alude a las dos ultimas en su breve referencia.

(32) La familia Gaurico procedia de Gauro, en el condado de Giffoni en la region de Salerno.

(33) De esta existe ejemplar en la BH: "Pomponii Gaurici Neapolitani... De sculptura seu Statuaria, libellus...; Item Aeglogae lepidissimae duae... Antuerpiae, apud Ioannem Grapheum, 1528, mense Iulio" [BH DER 2822(4)]

(34) En relacion con Gaurico, teorico y quasi practico de la escultura, vid. SCHLOSSER, Julius: La literatura artistica. Manual de fuentes de la historia moderna del arte. Presentacion y adiciones por Antonio Bonet Correa. Madrid, Catedra, 1976, pp. 213-216 y 222 y GAURICO, Pomponio: Sobre la escultura (1504). Comentado y anotado por Andre Chastel y Robert Klein con un grupo de trabajo de la Ecole Pratique des Hautes Etudes. Traduccion del latin (texto del tratado) y del frances (introduccion, notas y apendices) por Ma Elena Azofra. Madrid, Akal, 1989.

(35) Equivaldria a un proemio a las biografias propiamente dichas (pp. 99-102), tras un proemio general a la obra (pp. 7-17) y tres apartados introductorios, con varios capitulos cada uno, dedicados respectivamente a la Arquitectura (pp. 19-42), la Escultura (pp. 43-37) y la Pintura (pp. 38-88), citamos por VASARI, Giorgio: Le Vite de'piu eccellenti architetti, pittori, et scultori italiani, da Cimabue insino a 'tempi nostri. Nell'edizione per i tipi di Lorenzo Torrentino. Firenze 1550. Volume primo. A cura di Luciano Bellosi e Aldo Rossi. Presentazione di Giovanni Previtali. Turin, Einaudi, 1991.

(36) Casi concatenado a ello surge en Gaurico, el tema del parangon de las artes, a su vez topos ineludible en el Cinquecento, que, en relacion con las plasticas se debatia entre Escultura y Pintura, cual era superior y mas noble, y siempre la arquitectura al margen, incluso en la celebre "encuesta" de Benedetto Varchi (1503-1565), filosofo, literato e historiador florentino que, en 1547, planteaba este paragone entre escultura y pintura y, con el cuestionario y las cartas de los demandados que respondieron, publico dos anos despues [Lezione nella quale si disputa della maggioranza delle arti e qual sia piu nobile, la scultura o la pittura. Florencia, 1549, con las cartas de Vasari, Pontormo, Bronzino, maestro Tasso, Francesco da Sangallo, il Tribolo, Benvenuto Cellini y Miguel Angel (vid. Trattatid'artedelCinquecento,a cura di Paola Barocchi. Bari, Laterza, 1960, pp. 3-91) y vid. SUAREZ QUEVEDO, Diego: Il viaggio e la letteratura artistica. Unpercorso col Vasari, Actas XII Congreso Internacional de la SEI (Sociedad Espanola de Italianistas), Almagro, noviembre de 2008, en prensa]

(37) Ademas de la dispersion de Gaurico, que no es el caso de Vasari y sus Vite ni en 1550 ni mucho menos en 1568, el primero en su tratado propone estructurar la Sculptura, desde la Ductoria (arte del modelado directivo) y Fusoria; a su vez la Ductoria esta integrada por Designatio y Animatio (imitacion de los rasgos particulares del modelo, o fisonomia) y, en fin, Proportio (Symmetria) y Perspectiva, son las conformadoras del Designatio; pues bien, tras un generico capitulo primero, Gaurico inicia el segundo directamente con la Proportio, evitandose asi disertar y elucubrar sobre el diseno y, de este modo, pasar "rapidamente" a la fisonomia y perspectiva, lo cual, obviamente, no es el caso de Vasari, con disertaciones amplias, razonadas y ejemplificadas, de arquitectura, pintura y escultura.

(38) Vid. Sobre la escultura (1504), op. cit., pp. 27-28, 43-44, 113, 117, 137, 148, 233 y 237; clarisimamente, plantea Gaurico una manifiesta superioridad de designatio y ductoria, sobre proportio, para obviar luego practicamente a las dos primeras. Por su parte, la animatio debe atender, segun Gaurico, a proporcion, fisonomia y perspectiva.

(39) VASARI, Giorgio, Vite, 1550, op. cit., volume primo, p. 89.

(40) Ibidem, IX, 1.

(41) Ibidem, IX, 2.

(42) Ibidem, IX, 2, rittrati.

(43) Ibidem, IX, 3.

(44) Nuevamente, en el sentido de que queda destacado y referenciado en el Apendice, IV; por cierto que recientemente, y como recurso en Internet, ha sido incorporada la Biblioteca Virtual de la F ilologia Espanola [portal tematico derigido por Manuel Alvar Ezquerra] que, como no podia ser de otro modo incluye las Introductiones... , 1540 [BH FLL 22256]de este gramatico insigne que Giovio elogia..

(45) Ibidem IX, 3, Ilustres espanoles.

(46) Por su significado e interes desde el punto de vista artistico, cabe recordar aqui su breve poema Ambra, que escribiera al tomar posesion de las ruinas de la villa suburbana homonima que, percatandose del interes del Medici al respecto, Giovanni di Paolo Rucellai se apresuro a cederselas; bajo este referente y con el emocionado y nostalgico recuerdo -de sensibilidad quasi romantica- contenido en la citada contribucion poetica, nacia Poggio a Caiano, acaso la villa medicea quattrocentesca por excelencia [remitimos a Ambra (descriptio hiemis) Lorenzo de'Medici; introduzzione, testo e commento a cura di Rossella Bessi. Florencia, Sansoni, 1985; asimismo, vid. SUAREZ QUEVEDO, Diego: "Sobre las primeras ediciones del De re aedificatoria de Leon Battista Alberti", Pecia Complutense. Boletin de Biblioteca Historica de la Universidad Complutense de Madrid, no 9 (julio 2008) , donde no solo glosamos las citadas primeras ediciones albertianas, hasta la traduccion espanola de 1582, sino que la editio princeps de Florencia, 1485 y la gestacion y construccion de la villa Medici de Poggio a Caiano, todo bajo mecenazgo de Lorenzo el Magnifico, quedan propuestos y estudiados como un planteamiento global de la edilicia de este Medici en base, ante todo, al texto albertiano; asimismo, tratamos y estudiamos aqui el importantisimo carmen ["Baptista Siculus in auctoris psona. (sic; persona) Ad lectorem"] incluido en las dos primeras ediciones del De re como complemento de la loa-presentacion de Poliziano, al cual Giovio no alude ni aqui ni en el elogium dedicado a Alberti.

(47) Lorenzo el Magnifico formo parte de la primigenia linea genealogica medicea, denominada de Caffagiolo; el duque Cosme, en cambio, extinta la anterior, descendia de Lorenzo, segundo hijo de Cosme el Viejo, la denominada linea de los Popolani.

(48) Le iscrittioni, pp. 68-69.

(49) Le iscrittioni, pp. 67-68.; el epitafio en p. 68.

(50) No conviene olvidar que tratamos una traduccion de 1551, sobre el original latino de 1546; fecha clave esta ultima tanto por la "anecdota" que propone el aretino, y comentaremos luego, como detonante para sus Vite, como por ser estas editadas en 1550 bajo misma comitencia y editor de Le iscrittioni que nos ocupan.

(51) Se hace constar que fueron traducidos al italiano paa ser incluidos aqui (ed. 1551) de los latinos de Giovio (ed. 1546); "Tradotto dal Latino di M. GIOVAN Vitali."

(52) "LEONBATISTA (sic) ALBERTI/ Architetto Fiorentino" (pp. 354-358); final de la biografia (p. 358), en VASARI, Giorgio: Vite , 1550, op. cit., volume primo.

(53) Incunable [BH INC I-312] que, sin duda alguna, es uno de los tesoros bibliograficos de la BH; su precisa correlatio fue la segunda edicion del De re, Paris, 1512 [BH DER 257], vid. SUAREZ QUEVEDO, Diego: "Itinerario albertiano" (pp. 36-40), y cats. 1 y 2 (pp. 76-77), en Arquitectura y ciudad. Memoria e imprenta, catalogo de la exposicion de igual titulo que hemos comisariado. Madrid, Universidad Complutense. Servicio de Publicaciones, 2009; en adelante: Arquitectura y ciudad.

(54) Sobre BattistaAlberti, hemos incidido repetidas veces, habiendo trazado un coherente perfil, creemos que muy valido, sobre sus periplos vitales y profesionales, vid. SUAREZ QUEVEDO, Diego: "Arte, religiosidad, politica y renovatio humanista en el Quattrocento florentino. Reflexiones sobre la capilla del palacio Medici-Riccardi", Anales de Historia del Arte, no 9 (1999), pp. 105-145 y "Sobre Leon Battista Alberti en el sexto centenario de su nacimiento. La Capilla Rucellai en San Pancrazio de Florencia", Anales de Historia del Arte, no 14 (2004), pp. 85-120; en ambos casos con abundante bibliografia, dentro del mare magnum de estudios albertianos, de la que resenamos como hitos las siguientes: BORSI, Franco: Leon Battista Alberti. Milan, Electa, 1975 (reed. 1980); BORSI, Franco-BORSI, Stefano: Leon Battista Alberti. Florencia, Giunti, 1997; BORSI, Stefano: Leon Battista Alberti e Roma. Florencia, Polistampa/ Fondazione Spadolini NuovaAntologia, 2003; BORSI, Stefano: Leon Battista Alberti e l'antichita romana. Florencia, Polistampa/ Fondazione SpadoliniNuovaAntologia, 2004yLeonBattistaAlberti e l'architettura, a cura di Massimo Bulgarelli, Arturo Calzona, Matteo Ceriana, Francesco Paolo Fiore. Milan, Silvana Editoriale, 2006. (55) Al respecto, vid. Arquitectura y ciudad, cat. no 8, pp. 86-87.

(56) MANETTI, Antonio: Vita di Filippo Brunelleschi; a cura di Carlachiara Perrone. Roma, Salerno Editrice, 1992, pp. 63-69; campanas romanas de Brunelleschi y Donatello, c. 1403-1404 y ss., calificadas por Manetti de busqueda di membri e l'ossa; miembros y huesos de ruinas romanas, precisandonos, ademas, que fueron pasos decisivos para los preceptos enunciados posteriormente, come ne'nostri difece Batista (sic) degli Alberti; el apelativo de "buscadores de tesoros" deviene del comentario de los testigos romanos de esas experiencias de Brunulleschi y Donatello, en sus busquedas o "catas" del terreno.

(57) Vid. SUAREZ QUEVEDO, Diego: "Vitruvio y vitavianismo", en Arquitectura y ciudad, pp. 41-45.

(58) Acaso el mejor ejemplo de lo expuesto, sea el planteamiento en claves luminicas (luces, sombras, lineas) de Piero della Francesca, siempre atento a las sugestiones albertianas, en el Sueno de Constantino (c. 1460) en la capilla Bacci de San Francisco de Arezzo, integrante del ciclo de la Vera Cruz, donde formas, volumenes y profundidad estan dados y definidos por la luz; se ha dicho y archirrepetido que la luz es aqui la autentica protagonista, que perfila, define y matiza la perspectiva y la composicion al completo. Tras la ultima restauracion de estos frescos de Arezzo, mas que un nocturno como siempre se penso, parece plantearse un amanecer, que seria el del dia de la victoria constantiniana en la Batalla del puente Milvio y el de la humanidad entera al cristianismo que, a partir de aqui, realmente alborea.

(59) Como manifiesto de la nueva pintura del Renacimiento, se ha considerado siempre a la Trinidad de Masaccio, fresco en la iglesia florentina de Santa Maria Novella; composicion, volumenes, monumentalidad, espacio mensurable, perspectiva y arquitectura, asi como la dsposicon de las figuras en rigurosos planos de profundidad, todo tan perfectamente orquestado y en precisas relaciones de distancias y escalas que, ademas del asesoramiento de Brunelleschi y Donatello, amigos y autenticos "maestros" de Masaccio, se especula y asi lo proponia ya Luciano Berti, con el concurso de ideas del propio Alberti que ya, al parecer, visitiba Florencia antes del levantamiento oficial del destierro impuesto a su familia, incluso proniendose como data de la pintura los primeros meses de 1428, antes de la partida sin retorno del pintor valdarnes a Roma.

(60) Alberti pintor, ha sido un dato que nunca ha podido ser comprobado y que, no obstante, al ser senalado mas o menos de pasada por varias fuentes, ha quedado "en suspenso"; este testimonio de Giovio de Battista experimentando con objetos en un mismo plano y asi visualizarlos en pro de planteamientos perspectivicos, quiza este mas en consonancia con el florentino, ?podria ser entendido entonces como "pintar" y de este modo constatarlo, y ser esto realmente lo que quieren insinuar determinadas noticias de un Alberti pintor? Lo corroborarian acaso los Elementa picturae, 1434-1435, previos a sus tratados de pintura, en latin y en vulgar, que incluso cita Filarete en su tratado, c. 1460.

(61) BAXANDALL, Michael: Giotto y los oradores. La vision de la pintura en los humanistas italianos y el descubrimiento de la composicion pictorica, 1350-1450. Madrid, Visor, 1996; sugestivo recorrido desde Petrarca a Alberti y su De pictura [Battista y su tratado, pp. 175-202]

(62) En relacion con Alberti y la escultura, o mas bien dentro de un apartado que contemple el diseno de Battista aplicado a obras a medio camino entre el relieve y la orfebreria, es preciso referirse a la plaqueta broncineaque se le atribuye, con suautorretrato [National Gallery deWashington. Coleccion Kress; bajorrelieve en bronce: 200 X 135 mm.) y de la que al parecer es una segunda acunacion, el ejemplar identico de Paris [ Bibliotheque Nationale, inv. 238: 187 X 133 mm.]; en ambos casos, se trata de la imagen de Alberti, de riguroso perfil medallistico y como de entre 30 y 40 anos, a su izquierda el emblema del ojo alado -adoptado presuntamente por el florentino c. 1436- y a su derecha la inscripcion: "L. BAP.". Vid. SMITH, Christine: "Leon Battista Alberti/ Autoritratto", en Rinascimento da Brvnelleschi a Michelangelo. La rappresentazione dell'architettvra, a cura di Henry Millon e Vittorio Lampugnani. Milan, Bompiani, 1994, cat. 40, p. 454 y SUAREZ QUEVEDO, Diego: "Sobre Leon Battista Aberti...", op. cit. (2004), pp. 98-99.

(63) Con referencia tambien a los Apologhi albertianos, pero ante todo a sus tratados de pintura y escultura, vid. SUAREZ QUEVEDO, Diego: "De escultura y pintura en los Opuscoli Morali de Alberi editados por Cosimo Bartoli (1568), con apostillas de Leonardo Torriani", Anales de Historia del Arte, no 16 (2006), pp. 185-228.

(64) De la editio princeps la BH guarda un valioso ejemplar del Momus albertiano [BH FLL 12839]

(65) Vid. BORSI, Stefano: Momus o del Principe. Leon Battista Alberti, i papi, il giubileo. Florencia, Polistampa/ Fondazione Spadolini Nuova Antologia, 1999; SUAREZ QUEVEDO, Diego: "Leon Battista Alberti. Momus y De re aedificatoria, paralelismos, reciprocidades", Pecia Complutense. Boletin de la Biblioteca Historica de la Universidad Complutense de Madrid, no10 (diciembre,2008) e Idem: Arquitectura y ciudad, cat. 5, pp. 80-81.

(66) Ante todo, remitimos al amplio capitulo de Barbara AGOSTI, op. cit.: "Paolo Giovio scrittore d'arte", pp. 34-97, denso y pormenorizado, que trata el tema muy coherentemente, aunque entremezclando, en exceso anuestrojuicio, datos de ambas ediciones,1550y 1568, de las Vitevasarianas. Precisa certeramente esta autora, respecto a la importancia de la relacion entre Giovio y Vasari, que e ben significativo che le Vite vasariane e la versione in volgare delle Historie gioviane condividano il medesimo frontespizio que, al incluir ambos como figs. 82 y 83, podemos comprobar que, en efecto, se trata de la ed. 1550 de las primeras y de la primera parte de las segundas; no alude, en cambio, a Le iscrittioni que aqui tratamos, que tambien tiene el mismo frontispicio.

(67) Vid. Apendice, III.

(68) Obviamente por el apellido de este editor, Lorenzo Torretino o Laurentius Torrentinus, pero realmente oriundo del norte de Brabante y al servicio del duque Cosme I, Laurens van den Bleeck (1499-1563); vid. MORENI, Domenico: Annali della tipografia florentina di Lorenzo Torrentino; edizione seconda, corretta e aumentata, Florencia, 1819 (la primera de 1811); reed. Florencia, 1989.

(69) Anibal, Annibal o Annibale Caro (1507-1566), ante todo numismatico de prestigio en su epoca, fue poeta, traductor de textos clasicos y dramaturgo, al servicio del cardenal Alejandro Farnesio entre 1548 y 1566, mentor hasta su fallecimiento del programa de frescos del palacio de Caprarola, que, tan exquisitamentevertieraenimagenesTaddeoZuccari,asimismo fallecidoen1566 (vid. SUAREZQUEVEDO, Diego: "Centenarios de Vignola (2007) y Palladio (2008), Apuntes, acentos", Anales de Historia del Arte, no 18 (2008), pp. 271-316 ; "Palacio Farnesio en Caprarola", pp. 278-281)

(70) Claudio Tolomei (c. 1492-c. 1556), humanista, literato, critico y muy importante filologo defensor de la lengua toscana; fue en su Siena natal uno de los fundadores de la Accademia Senese degli Intronato, protector de Vignola en Roma y, desde c.1538-1540, factotum filologico y literario de la Accademia Vitruvianadella Virtu,activisima en Roma, c.1540-1550 (vid. SUAREZ QUEVEDO, Diego: "Centenarios de Vignola...", op. cit., pp. 274-275) (71) "DESCRIZIONE DELL'OPERE DI/ GIORGIO VASARI/ Pittore, & Architetto Aretino", pp. 9801002, en el "Secondo, et vltimo Volume della Terza Parte"; el extracto en p. 996 [BH FG 3515 y BH FLL 35467], en "DELLE/ VITE DE'PIV ECCELLENTI/ PITTORI SCVLTORI ET ARCHITETTORI/ Scritte da M: Giorgio Vasari/ PITTORE ET ARCHITETTO ARETINO/ IN FIORENZA Appresso i Giunti, 1568." [los destacados son nuestros]; vid. Arquitectura y ciudad, cats. no 18, no 19 y no 20, pp. 103-105. Corresponde a la biografia del propio Vasari (pp. 549-724; y el extracto a la p. 681) en Le opere di Giorgio Vasari con nuove annotazioni e commenti di Gaetano Milanesi, tomo VII, [Florencia, G. C. Sansoni, 1906], reed. Florencia, Sansoni, 1973; sobre las Vite, 1568, ed. giuntina o giuntiniana, "DESCRIZIONE DELLE OPERE/ DI GIORGIO VASARI/ PITTORE ED ARCHITETTO ARETINO/ (Nato nel 1511; morto nel 1574), XXVIII".

(72) En precisa relacion con estas, con Le iscrittioni: "Pauli Iouii... Illustrium virorum vitae. Florentiae: in Officina Laurentii Torrentini^", 1549 [BH DER 1489(1)] y las posteriores de Amberes y Basilea: "Elogia doctorum virorum. Antuerpiae: Apud Ioan. Bellerum", 1557 [BH FLL 24231(1)] y "Elogia doctorum virorum... Basileae: [s.n.]", 1571 [BH DER 2991(1)]

(73) Se trata del mismo comitente [Conte Bonifatio Beuilacqua] de la primera edicion en italiano del De re albertiano, en Venecia, Appresso Vincenzo Vavgris, 1546 [BH FLL 10833], conocida como edizione del Lauro, por Pietro Lauro Modonese que, mediante seis paginas sin numerar en los preliminares, dedica la obra al citado Conde, del mismo modo que Hipolito Orio hace con Le iscritini que aqui tratamos. La traduccion del De re de 1546, citada, es, pues, anterior a la torrentiniana de 1550; sobre esta ultima se hizo la edicion en espanol del De re, Madrid, Akal, 1991. Respecto a la edicion de Pietro Lauro, vid. SUAREZ QUEVEDO, Diego: "Sobre el De re aedificatoria albertiano [BH FLL 10833]. Su singularidad e importancia" en "Arquitectura y Ciudad, siglos XVI y XVII", Pecia Computense. Boletin de la Biblioteca Historica de la Universidad Complutense de Madrid, no 5 (junio, 2006) e Idem: Arquitectura y ciudad, cat. no 3, p. 78.

(74) Elio (o Aelius) Antonio de Nebrija, en realidad Antonio Martinez de Cala y Jarava (Lebrija: 1441Alcala de Henares: 1522)

(75) Desiderio Erasmo de Rotterdam (o Desiderius Erasmus Roterodamus) (Rotterdam: 1466- Basilea: 1536) (76) Heinrich Cornelius Agrippa von Nettesheim, Enrique Cornelio Agripa de Nettesheim o Agrippa de Nettesheim (Colonia: 1486- Grenoble: 1535/ 1538).

(77) Huldrych (o Ulrich) Zwingli, Ulrico Zuinglio (Widhaus: 1484- Cappel: 1531).

(78) Juan Luis Vives, Joan Lluis Vives o Joannes Ludovicus Vives (Valencia: 1492- Brujas: 1540).

(79) Nicolo di Bernardo Machiavelli o Nicolas Maquiavelo (Florencia: 1469-1527).

(80) Pietro Martire d'Anghiera o Pedro Martir de Angleria (Arona ,Milanesado: 1457-Granada: 1526).

(81) Vid. supra Apendice, I.

(82) Sir Thomas More o Thomas Morus (Londres: 1478-1535), teologo, poeta, humanista, pensador y escritor ingles; canciller de Enrique VIII, profesor en leyes, luez en negocios cibiles y abogado. Beatificado en 1886 (Leon XIII) y canonizado en 1935 (Pio XI) por l Iglesia Catolica.Utopia (Lovaina, 1516) es su obra cumbre. El manuscrito Prayers o De Tritia Christi (Agomia de Cristo), de su puno y letra, por voluntad de su hija Margaret, fue confiado, tras eludir la expurgacion decretada por Enrique VIII de su obra, a fray Pedro de Soto confesor del Emperador y fue a parar a Valencia, patria de su intimo amigo Vives (hoy en el Museo del Real Colegio del Corpus Christi de Valencia) (83) Nicolas Copernico, Nicolaus Copernicus o Mikolaj Kopernik (Torun: 1473-Frombork: 1543); astronomo polaco que, en su De revolutionibus orbium coelestium, asento la teoria heliocentrica del Sistema Solar.

(84) Expresa referencia a los Magistri Comacini, activos desde la Alta Edad Media, oriundos de Como y sus entornos y, en general, adscritos luego a toda Lombardia y conformando talleres eminentemente itinerantes.

(85) Se alude a los topografos-agrimensores o gromatici que, durante buena parte de la Edad Media, mantuvieron vivas las artes y tecnicas del mundo romano a tal efectos y, asimismo, tinerantes..

(86) Contundente elogio a la imprenta.

(87) Pietro Bembo (Venecia: 1470-Roma: 1547); refinadisimo poeta petrarquista, insistio en la necesidad de dignificar el moderno italiano sobre las bases latinas [Prose della volgar lingua, 1521-1525]

(88) Iacopo Sadoleto (Modena: 1477-Roma: 1547), especialmente interesado en la problematica educativa [Phaedrus, 1538] Con Bembo, en el sentir de Giovio, referentes a seguir para salvar el legado literario de Roma, entendido como modelo cultural a seguir.

(89) Gian Giorgio Trissino (Vicenza: 1478-1550), gramatico, humanista, poeta y diletante de arquitectura, autordeltalia liberata dai Goti(1547-1548), obraplenade "antivenecianismo",pero antetodo "descubridor" y primer protector de Andrea Palladio.

(90) Medico, erudito y poeta, nacido en Verona: 1478 y fallecido en Incaffi: 1553; fue el medico oficial del Concilio de Trento y del papa Paulo III.

(91) P. Valeriano o Valeriani (1477-1560), figura clave respecto a la literatura de emblemas y jeroglificos de Horapollo.

(92) El jurista, moralista, escritor y humanista lombardo Alciato o Alciati (1492-1550) fue y es con su Emblemata (1531; reediciones y traducciones) un hito del tema.

(93) Philipp Melanchthon o Philipp Schwartzerdt (Bretten: 1497-Wittenberg: 1560), cuyas posiciones moderadas dentro de la Reforma luterana, atrajeron seguramente la atencion, y valoracion positiva, por parte de Paolo Giovio; cuestion no considerada obviamente por la citada expurgacion de 1640 [vid. supra Apendice I]

(94) Reginald Pole (Staffordshire: 1500-Londres: 1558), cardenal de la Iglesia catolica y arzobispo de Canterbuty entre 1556 y 1558; factotum eclesiastico de la reimplantacion del catolicismo en Inglaterra durante el reinado de Maria Tudor.

(95) Daniele Barbaro (1514-1570), su Vitruvio, 1556 y 1567, con grabados sobre disenos de Andrea Palladio, de quien fue su "segundo protector", constituye el apice del vitruvianismo cinquecentesco. Su tratado de perspectiva (1568-1569) es asimismo una contribucion decisiva al tema.

(96) Guillaume Philander o Philandrier, Guglielmo Philandri o Philandro sencillamente (1505-1565), estante en Roma (1544) al servicio de Francisco I de Francia, se convirtio con sus comentarios a Vitruvio, en un muy importante eslabon del tema.

(97) Antonio Perrenot de Granvela o Antoine Perrenot de Granvella (Ornans: 1517-Madrid: 1586), secretario de Carlos V desde 1550, obispo de Arras, arzobispo de Malinas y Besancon, Cardenal desde 1561 y virrey de Napoles entre 1571 y 1575, fue ademas un coleccionista, ante todo de pinturas y medallas, de excepcion en la epoca, asi como un magnanimo mecenas.

(98) Garcilaso de la Vega (Toledo: 1498/ 1503-Niza: 1536) que, como literato ya fallecido, seria para incluir en el primer orden gioviano de imagenes; Zais debe aludir a Aix, en Provenza, cerca de Frejus y de la fortaleza de Le Muy, en cuyo asalto resulto, en efecto, mortalmente herido Garcilaso, falleciendo en Niza a donde fue trasladado.

(99) Juan Gines de Sepulveda (Pozoblenco, Cordoba: c. 1490-1573), filosofo, jurista, humanista e historiador; fue proclive a los ideales del Emperador , legitimando la Conquista de America y, en esta linea, polemizo con el Padre Las Casas. Aristotelico convencido, habia asistido en la Universidad de Padua a las lecciones de Pietro Pomponazzi.

(100) Juan Martinez Siliceo (Villagarcia de la Torre, Badajoz: 1477-Toledo: 1557); ante todo matematico de dimension europea desde su Ars Arithmetica (Paris, 1514), fue nombrado preceptor del futuro Felipe II en 1534 y obispo de Cartagena en 1541; ,arzobispo de Toledo entre 1546 y 1557; cardenal en 1556.

(101) Francisco de Mendoza y Bobadilla (1508-1566), primer marques de Canete y virrey de Navarra con Carlos V; Cardenal en 1544, con titulo de Santa Maria in Aracoeli, luego de San Eusebio desde 1550

DiegO SUAREZ QUEVEDO

Universidad Complutense de Madrid.

Departamento de Historia del Arte II (Moderno).

disuarez@ghis.ucm.es
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Author:Suarez Quevedo, Diego
Publication:Anales de Historia del Arte
Article Type:Ensayo critico
Date:Jan 1, 2010
Words:18035
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