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Lipski, John (2008): Afro-Bolivian Spanish.

Lipski, John (2008): Afro-Bolivian Spanish. Madrid/Frankfurt: Iberoamericana/Vervuert, 227 pp.

Afro-Bolivian Spanish es el resultado de un trabajo de campo exhaustivo (mas de 100 informantes entrevistados entre 2004 y 2007) realizado por el profesor Lipski en los valles de la provincia de Nor Yungas, departamento de La Paz, al nordeste de la capital boliviana. Alli se encuentran, circundadas por la cultura y lengua aimaras, pequenas comunidades de afrodescendientes, cuya habla no habia sido apenas objeto de atencion de linguistas.

El trabajo se inserta en una de las lineas de investigacion mas fecundas dentro de la llamada linguistica afrohispanica: la busqueda y analisis de los restos del llamado espanol bozal, esto es, variedades de espanol L2 parcialmente reestructuradas por los bozales (termino con el que se designaba a los negros esclavos nacidos en Africa), fosilizadas y mantenidas durante generaciones por el escaso o nulo contacto con otras variedades de espanol.

En este campo, el profesor Lipski es, de largo, el mayor experto, aunque en el tambien cabria citar a otros como Schwegler, "favorite intellectual sparring partner" (17) de Lipski y, a su vez, especialista mas destacado sobre la lengua (no ya bozal sino tipologicamente criolla) de la comunidad afrodescendiente de San Basilio de Palenque (Colombia), que tambien Lipski, sobre todo en los ultimos anos (precisamente desde la publicacion de Afro-Bolivian Spanish), ha estudiado, concentrandose en el "new palenquero" o variedades resultantes del esfuerzo por mantener (tambien por vias de escolarizacion) la lengua vernacula entre las generaciones mas jovenes.

Mas importante aqui es el hecho de Lipski y Schwegler coincidan tambien en haber publicado en los anos 80 y 90 importantes trabajos sobre el habla de la comunidad afrodescendiente del valle de Chota, en Ecuador, que se considero durante algun tiempo el resto vivo mejor conservado (aunque fragmentariamente) de espanol bozal. Pues bien, en las primeras paginas de Afro-Bolivian Spanish comenta Lipski acerca del vernaculo de Chota: "no one speaks this way consistently and no one is capable of deliberately switching dialects" (21). En esta breve afirmacion se apuntan, pues, dos diferencias fundamentales entre el afroecuatoriano y el afroboliviano, que en realidad ensalzan el valor de este ultimo sobre el primero: por una parte, la frecuencia y estabilizacion de los fenomenos linguisticos resultantes de una reestructuracion linguistica es mayor en afroboliviano; por otra, en los yungas el espanol vernaculo se distingue del espanol empleado en relaciones out-group y los hablantes son conscientes de esas diferencias, pudiendo cambiar entre dialectos. El lugar especial que se reclama para el afroboliviano dentro de la linguistica afrohispanica queda manifiesto desde el arranque de la obra.

El capitulo primero ("Afro-Bolivians and their language") presenta algunos datos, acompanados a menudo por fotos, de tipo demografico, historico, cultural y sociologico sobre la comunidad afroyunguena, necesarios y suficientes para introducir y contextualizar el estudio linguistico que sigue, pero tambien es, a mi juicio, dada la amplitud del tema, el capitulo que deja abierto un mayor numero de interrogantes. Se indica que la parquedad de fuentes historicas hace dificil la reconstruccion de la genesis de esta comunidad (tal vez por obvio no se indique que la investigacion historica nunca es cerrada y que esta parquedad apunta, antes que nada, a la urgencia de seguir profundizando en el trabajo de archivo para cubrir mejor el periodo colonial): con todo, parece claro que los afrodescendientes de Nor Yungas estaban asentados alli desde fines del siglo XVIII, arribados desde otras regiones de Bolivia. Lipski plantea que el dialecto afroyungueno se debio formar hace mas de 400 anos (45) y que lo hizo in situ (pero, entonces, no exactamente en la misma region boliviana donde se halla actualmente) a partir de los esclavos de mineria del Potosi y de otros llegados desde regiones agricolas orientales (como Mizque, en Cochabamba, 31). Parece seguro que algunos de estos ultimos negros provenian de Angola y del Congo portugues, por lo que su bagaje linguistico debio ser fudamentalmente kikongo (31): pruebas de ello son la supervivencia del apellido Angola en la comunidad, asi como algunos elementos lexicos de posible origen kikongo (aunque en realidad se reducen a tres, mas uno de origen kimbundu, y todo ello segun la sugerencia de una unica fuente bibliografica, 155-157). El lector se pregunta entonces si no pudieron arribar a aquellas tierras tambien esclavos procedentes del golfo de Benin, igualmente importante en el comercio de esclavos de los siglos XVI y XVII (pensemos en los esclavos mina y arara de Cartagena de Indias en la epoca) y aun mas en el comercio internacional a principios del siglo XVIII, que habrian sido hablantes de otras lenguas subsaharianas no bantu, como el akan, ewe, fon, yoruba, etc. Incluso, la critica del trabajo de Montano Aragon (33) sobre la raigambre yoruba de la cultura afroboliviana, aunque justificada, podria haberse desarrollado mas. En otra parte, ademas, el autor explica que el apellido Maconde (48) se vincula con el grupo del mismo nombre de Mozambique y Tanzania (areas bantuhablantes pero no kikongo). Sea como fuere, la discusion sobre la probable heterogeneidad poblacional de la comunidad afroboliviana queda aplazada, y esto determina el desarrollo de la obra: no se atiende al sustrato linguistico como posible causa de los fenomenos mas significativos del espanol afroboliviano (estos se presentan como resultado de una reestructuracion general y se definen a menudo por sus correlatos y diferencias con otras variedades afrohispanicas). Esta idea se hace explicita en las paginas finales: "The traditional Afro-Yungueno Spanish dialect contains no words of undisputed African origin, nor are there morphosyntactic structures that point unmistakably to one or more specific African languages" (177-178).

Asi mismo, se echa en falta en este capitulo introductorio una cifra aproximativa del numero de hablantes del dialecto tradicional estudiado, aunque los datos poblacionales de los afrobolivianos en el pais (en torno a 15.800) (31) y en la provincia de Nor Yungas (en torno a 1.000) (27) si se recojan convenientemente. Solo sabemos que, de estos ultimos, "some of the oldest and most isolated AfroBolivians" (24) o, en otras palabras, "a tiny fraction" (40) mantienen hasta hoy "a fully intact restructured Afro-Hispanic language" (24).

Mas alla del comentario linguistico de las recreaciones literarias del afroboliviano (sobre todo, de principios del siglo XVII y del siglo XX), que no sorprende a los lectores familiarizados con este tipo de textos (analizados en detalle por Lipski en A History of Afro-Hispanic language: Five Centuries and Five Continents), y de la inclusion de fotos de la region y las gentes afrobolivianas, que permiten al lector formarse al menos una idea aproximativa, el capitulo destaca por exponer con rigor y claridad los motivos por los que el afroboliviano, en contra de lo esperable a tenor de otras areas de la hispanofonia, donde "the population of African descent eventually blended into the overwhelmingly mestizo population" (42), ha conseguido sobrevivir hasta la actualidad: aislamiento geografico, trabajos forzados en las haciendas (mantenimiento de un regimen semiesclavista hasta 1952), aislamiento con respecto al espanol boliviano general e identidad etnica comunitaria en calidad de negros (44-50).

El segundo capitulo inaugura la descripcion estructural del afroyungueno que, segun criterio tradicional, se inicia con la fonetica y fonologia. Para ver el contraste con el habla de los afrodescendientes, se hace primero un repaso de los rasgos foneticos del espanol de las tierras altas bolivianas (64-69), caracterizado, por ejemplo, por el mantenimiento de /s/ implosiva o la distincion entre [[??]] y [j]. A estos rasgos se oponen los del afroyungueno, que aspira o elide la s final de silaba y es yeista (con posible perdida de la mediopalatal, a la que incluso se llega desde el reanalisis de li + vocal: familia > juamia). Como se ha dicho, y queda sobreentendido en este capitulo, los hablantes son capaces de cambiar de un dialecto a otro; con respecto al yeismo, Lipski explica en un articulo reciente ("Socio-phonological variation in Latin American Spanish". M. Diaz Campos (ed.): The Handbook of Hispanic Sociolinguistics, 2011, 72-97) como funciona la alternancia con la solucion distinguidora, introduciendo indirectamente el concepto de marcacion etnolectal: "Afrobolivians use [j] when speaking the traditional dialect, and [[??]] when switching to ethnically unmarked highland Bolivian Spanish" (81).

Otros rasgos del afroboliviano son, en el vocalismo, el cierre de /e, o/ atonas finales (viejo > vieju; noche > nochi) y la vocal paragogica en ele, ayere, etc., y, en el consonantismo, la perdida de [[??]] implosiva, la realizacion de /d/ intervocalica como [d] o [r] y la labializacion-aspiracion de /f/ inicial. El autor trabaja con "universally stigmatized variants", tal como se refirio en otra de sus obras mas citadas (Latin American Spanish, 148) a aquellos usos que, aunque dispersos y de intensidad variable en el mapa hispanofono, adoptan siempre una marca rustica, popular, inculta, etc., para establecer un punto de control que permita decidir el posible componente afro de los fenomenos: por ejemplo, el cambio /f/ > / hw/ se da ante vocales posteriores en otros dialectos del espanol (siendo siempre un rasgo socialmente estigmatizado), pero su presencia ante las demas vocales o ante consonantes debe relacionarse mas bien con el contacto linguistico (enfermo > injuermu; flor > jlor) (71-72). Finalmente, se describen otros fenomenos habituales en las hablas afrohispanicas ausentes en Nor Yungas (prenasalizacion de consonantes obstruyentes, cambio /r/ > [l] reduccion de clusters consonanticos de obstruyente mas liquida), aunque se deja abierta la puerta a la posibilidad de que estos fenomenos hayan existido en etapas pasadas (75-78).

Siguiendo la tendencia actual al estudio de la prosodia en las variedades afro-hispanicas (manifestada, por ejemplo, en el trabajo de Hualde y Schwegler 2008 sobre el palenquero), el estudio fonetico se completa describiendo un contorno entonativo especial, semejante al de otras comunidades afrohispanicas, que, de nuevo, los hablantes abandonan cuando cambian al espanol general boliviano: "the presence of a series of non-downstepped high tones is not found in the speech of the same Afro-Bolivian speakers when they use contemporary non-Afro Spanish" (79). Se senala, tambien, otro fenomeno prosodico: el alargamiento y acento circunflejo de la ultima vocal tonica de grupo fonico (se advierte aqui un fallo editorial, la repeticion de las imagenes 2.4 y 2.5, que no no permite apoyo visual para este fenomeno).

El tercer capitulo se dedica al analisis del sintagma nominal, que reclama de partida su caracter nuclear dentro de la obra: "Together with the restructured verb phrase, the Afro-Yungueno noun phrase represents one of the most significant departures from patrimonial Spanish syntax, and provides some of the most compelling evidence linking the traditional Afro-Bolivian dialect with other Afro-Hispanic speech communities, and with Afro-Iberian creoles languages" (81) (tal vez esto ultimo justifica el que, a partir de este momento, provisionalmente, el autor asume a veces conceptos tomados de la Criollistica, como "post-creole continuum", p. 81, para referirse a los cambios entre la variedad mas vernacula y las formas mas proximas al espanol general de las tierras altas de Bolivia, problema que abordara definitivamente en la ultima seccion del libro: 177-197).

En efecto, los datos que se suceden en la descripcion del sintagma nominal no decepcionan y bien pueden tildarse de fascinantes. Los determinantes distinguen numero, pero carecen de diferenciacion de genero, tanto en singular (un casa, este semana), como en plural (lu casa, ese lu taza di cafe); los sustantivos son, a su vez, invariables en genero y numero: lu peon, lu muje (92). En variedades menos vernaculas de afroboliviano, a su vez, "plural marking is more robust than gender marking", con ejemplos del tipo de esos hierba (90), lo que podria tener implicaciones considerables en teoria linguistica (vid. tambien 188-190), y tambien en ellas son comunes los stripped plurals, donde el numero se marca en la primera palabra del sintagma: personah mayo, lindos matrimonio, esos tortilla, etc. (93). Asi mismo, destacan los articulos definidos nulos ante sustantivo inespecifico: negro invita pueh ('los negros invitan') (85).

Con respecto a los pronombres personales, tratados tambien en este capitulo, se destaca la distribucion en el empleo de los pronombes sujeto (expresos con las formas no conjugadas del dialecto mas tradicional y omitidos con las formas flexionadas de las variedades menos vernaculas), asi como la forma de tercera persona singular (ele), invariable para masculino y femenino (fenomeno unico en la dialectologia hispanica, 98). Aunque no se trate en la discusion, no es menos interesante, a mi juicio, el uso de ote (< usted) como unico pronombre de tratamiento singular, en ausencia de vos y tu, lo que entronca con el ustedeo de otras areas de la hispanofonia (los Andes venezolanos, zonas de Colombia, Costa Rica, etc.) y con la tendencia (?universal?) a la neutralizacion de la distincion / [+ o -] deferencial/ a favor del tratamiento originariamente formal (cf. voce en portugues de Brasil, you en ingles, etc.), tendencia que, ademas, parece habitual en procesos de criollizacion: asi, el pronombre de segunda persona en criollo haitiano, u, proviene del frances vous, el pronombre correspondiente en criollo caboverdiano, nho, proviene del portugues o senhor, etc. Asi mismo, reviste especial interes el hecho de que ote se combine en su paradigma con la forma clitica ti (< te), lo que lo diferencia del tipico ustedeo hispanico, donde usted combina siempre con la forma propia de tercera persona (lo).

El otro pilar sobre el que se asienta la obra es el capitulo cuarto, dedicado al sintagma verbal, que presenta divergencias muy reveladoras con respecto a otras variedades del espanol. La forma verbal de tercera persona se sobregeneraliza en todo el paradigma de personas gramaticales: yo/nojotro/eyu tiene (106). A su vez, las formas verbales sinteticas se reducen a tres tiempos: presente (trabaja), imperfecto (trabajaba) y preterito (trabajo); los demas tiempos verbales se sustituyen por formas analiticas con verbos auxiliares (su examen de ta, va y ya le hacen concluir que no tienen el estatus de particulas de tiempo/modo/aspecto, 117-127), tal como sucede en el futuro (va a + INF) y en los usos progresivos (ta/taba + GER o INF), o bien se expresan por medio de otros mecanismos linguisticos (el valor contrafactual, por ejemplo, se representa con ojala: ojala yo tiene, yo ti presta 'si tuviera dinero, te lo prestaria', 113). El modo subjuntivo desaparece completamente, sustituido por el indicativo (en un ejemplo posterior: loh mayordomo no dejaba que venia polecia, 141), y favorecido, en general, por la escasez de subordinacion.

El capitulo quinto da cuenta de otros problemas morfosintacticos. Entre los usos prepositivos llama la atencion el empleo ocasional de cun (< con) como marcador de acusativo: mi mama va mata cun mi tata 'mi madre va a matar a mi padre' (132) (sorprende que, tal vez por lo 'ocasional', no se relacione con el uso de con ante objeto directo en chabacano), y como posible conjuncion copulativa: algunos tambien tenia qui trabaja [...] luneh cun marteh (132) (este fenomeno, en cambio, si se vincula con una tendencia propia de muchos criollos atlanticos). Entre los pronombres y adverbios interrogativos destacan los arcaismos andi (< onde) y ?que laya? (lusismo en castellano), hallado en varios criollos iberorromanicos, junto con otra forma analitica: ?que lao? ('donde'). En el apartado sobre la negacion, se descubre otro de los rasgos mas caracteristicos del afroyungueno, el uso de nu ay (< no hay) con el sentido de 'no tener' (yo nu ay cajue 'no tengo cafe'), del que solo existe correlato en chabacano (136-137). Fenomenos estrictamente sintacticos son, por ultimo, la no transposicion del sujeto con oraciones interrogativas (?que ote ta toma?, 135) o la casi total ausencia de predicate clefting (esto es, construcciones del tipo Juan lo que quiere es comer) (143).

Los capitulos sexto y septimo pueden entenderse, pese a sus diferencias, como un conjunto: el primero de ellos es un inventario lexico de los items de origen hispanico y aimara y de origen dudoso en afroboliviano (145-157), indicando en cada caso su etimologia; la abundancia de prestamos del aimara abre la interrogante, a la que responde el capitulo siguiente, de en que medida el aimara pudo influir en la genesis y el desarrollo del afroboliviano. La respuesta de Lipski al respecto es clara: los fenomenos mas significativos de este no tienen correlatos directos ni en el aimara ni en las variedades hispanicas interferidas por el aimara y, a su vez, la mayoria de los rasgos divergentes de estas variedades estan ausentes en afroboliviano (174-175). Asi, aunque el contacto entre un grupo etnolinguistico y el otro se haya extendido quiza durante varios siglos, ambos quedaron claramente diferenciados (y cuando no ocurrio asi, los afrobolivianos simplemente se subsumieron en la cultura y lengua indigenas). Con todo, es, cuando menos, curioso el hecho de que algunos prestamos del aimara penetraran en afroboliviano con mas intensidad que en el espanol mestizo de las tierras altas bolivianas y que incluso, paradojicamente, algunos de ellos, como la particula discursiva o "filler element" jay (159-163) y la formula de saludo cho (165-167), llegaran a tomarse como estereotipo afro en la conciencia linguistica popular (tambien entre las generaciones jovenes de afrobolivianos que apenas hablan el dialecto tradicional).

El ultimo capitulo ("The Status of Afro-Bolivian Spanish") discute la posible adscripcion del espanol afroboliviano a la categoria de lenguas criollas. El autor concluye que, a pesar de varios rasgos compartidos con otros criollos afroibericos (la tabla de la pagina 184 resulta muy practica en este sentido), otros fenomenos tipicamente criollos no estan en afroboliviano (como, probablemente, las particulas TMA), donde en general se observa "so much 'standard' Spanish syntax" (185): a pesar de todo, es mas lo comun con otras variedades de espanol que lo divergente. La pregunta que urge entonces responder es si este marcado componente hispanico puede ser resultado de un proceso de descriollizacion: una vez mas, la respuesta es negativa, dado que su aislamiento geografico habria permitido a los hablantes acceder solo al aimara o a las variedades de espanol L2 manejadas por aimaras (muy diferentes del dialecto tradicional afroboliviano), pero no, al menos hasta fechas mas recientes, a formas mas estandares de espanol boliviano.

Cierra la obra, a modo de anexo, una muestra de transcripciones (no foneticas) de las entrevistas utilizadas como corpus del trabajo (199-207). Su lectura detenida permite localizar los fenomenos linguisticos explicados en los capitulos precedentes e incluso descubrir otros apenas mencionados que podran ser analizados en futuros trabajos. Anadire apenas dos intuiciones propias con base en estos datos.

En lo fonetico sorprende que la aspiracion de /s/ intervocalica (un fenomeno que Lipski ha examinado en trabajos anteriores --sobre el espanol centroamericano--, pero no aqui) solo alcance a dos unidades lexicas: el pronombre de primera persona plural nojotro y, ocasionalmente, el demostrativo eje (cuya alternancia fonetica con ese se indica en la pag. 86). Esta distribucion podria explicarse conforme a principios generales de lexical diffusion de cambios fonicos: a fin de cuentas, se trata de dos deicticos, inmediatamente ligados a la realidad del hablante y con frecuencia de uso muy elevada, por lo que resulta plausible que el cambio fonico hubiera empezado por ellos. De hecho, en otras regiones que hacen un uso variable entre las realizaciones [s] y [h] de /s/ intervocalica, la aspiracion aparece con mayor frecuencia en estas dos palabras (lo observo, por ejemplo, en el corpus de entrevistas realizadas por Schwegler en el choco).

En lo morfosintactico, merece comentario la forma disi con el sentido de 'se dice'. Esta forma verbal se explica, ciertamente, en el cuerpo de la obra (181), pero apenas se le dedican tres lineas y se explica como resultado de la perdida del clitico reflexivo. Su uso (y abuso) entre algunos informantes de Lipski, no corresponde, a mi juicio, a una pasiva refleja, sino que recuerda al dizque colombiano y de otras regiones, analizado a menudo como un marcador evidencial: Pa deci ele es achachila disi bruju bola disi (205). La explicacion sintactica sobre su origen seria tambien otra si asumimos, con Pilar Barbosa, Anders Holmberg y otros generativistas, la existencia de "two kinds of subject pro" en lenguas de sujeto nulo "parciales" (como el fines, el portugues de Brasil, etc.), siendo uno de estos pro, precisamente, el pronombre nulo de interpretacion generica.

En definitiva, Afro-Bolivian Spanish ocupa ya un lugar prominente en la linguistica afrohispanica y se abre espacio en la linguistica hispanica general, en la medida en que algunos fenomenos de esta variedad parecen explorar los limites estructurales del espanol. Se puede aducir que, paralelamente, tambien los limites de la hispanistica se estan ensanchando, aunque es posible que la comunidad cientifica general requiera mas tiempo para asimilar y discutir algunos de los datos que presenta Lipski en sus muchos ejemplos.

La comparacion constante de los rasgos del afroboliviano con los de otras variedades afroibericas constituye un acierto metodologico que permitira al lector no familiarizado con otros trabajos del autor entender la singularidad de la variedad descrita en el marco de un contexto mucho mas amplio. Incluso, el libro podria servir, por momentos, de introduccion a los postulados y problemas fundamentales de la linguistica afrohispanica.

Al fin, la importancia de la obra resulta incuestionable por dos aspectos esenciales: por una parte, testimonia una variedad linguistica que, de otra manera, se habria olvidado irremediablemente dentro de muy pocas decadas; por otra, recupera una variedad de afrodes-cendientes en un continente en el que el negro, mucho mas que el indigena, adolece aun, como solia decir la gran antropologa colombiana Nina S. de Friedemann, de una preocupante "invisibilidad".

Miguel Gutierrez Mate

University of California
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Author:Gutierrez Mate, Miguel
Publication:Lexis
Article Type:Resena de libro
Date:Jul 1, 2014
Words:3885
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