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Lidia Falcon y la defensa de la literatura feminista durante la censura franquista.

Lidia Falcon es un referente de nuestra historia imposible de describir sin citar alguna faceta, merito o arte que no haya cultivado. Ella es memoria viva del antifranquismo, una de las primeras tituladas en derecho durante la dictadura y la fundadora del partido feminista de Espana. Precisamente, por no acatar lo que el Regimen esperaba de una "perfecta senorita", fue detenida hasta en siete ocasiones, encarcelada e incluso torturada por un delito que no cometio. Pero si hay una faceta que destaca en Lidia Falcon es su pasion y entrega a la cultura literaria y periodistica. En su biografia atesora una larga lista de libros, muchos de ellos escritos en tiempos de censura, repletos de dificultades para editarse y con serios condicionantes para obtener la licencia de publicacion. La autora no solo expone su perseverancia y trucos para no aceptar las supresiones impuestas a sus obras, tambien describe con conocimiento de causa, precision y gran detalle como funciono y obro la censura desde dentro.

Ramon Tena: Empecemos de forma abierta ?como ha sido su relacion con la censura franquista?

Lidia Falcon: Yo he tenido multiples conflictos con la censura, durante varias epocas, por distintos motivos y con las consecuencias mas raras que se pueda imaginar. El primero mas largo y mas dificil de solventar fue a causa de mi libro Mujer y sociedad, se publico en 1969. Pero para esa fecha ya habia publicado Los derechos civiles de la mujer, un titulo que escribi cuando termine la carrera y Los derechos laborales y la mujer, que al igual que el anterior tambien presentaba caracter tecnico-juridico. Debido a su componente profesional son obras de las que se pueden entresacar criticas bastante exacerbadas de lo que era el codigo civil durante el franquismo y de lo que supuso para la mujer la dictadura franquista.

Pero, sin duda, fue Mujer y sociedad el libro que realmente tuvo una vida muy airada. Lo presentamos a censura en 1967, que como ya estaba en vigor la "Ley de Prensa de 1966" entonces se denominaba formalmente "Consulta Voluntaria", pero de una manera u otra lo cierto es que el libro estuvo en censura mas de dos anos sin poderse publicar. Ademas, aunque ya la consulta no era obligatoria, el revisor nos devolvio el libro enormemente mutilado con respecto al original, las galeradas estaban hechas un autentico cisco y despues de objetar varias supresiones concluia con la indicacion de que no aconsejaba su publicacion.

No obstante, hay que aclarar que con este nuevo sistema de censura aunque el libro fuese devuelto con tachaduras podias ponerlo en circulacion, pero te arriesgabas tanto a su secuestro como a la multa correspondiente. Por eso es importante conocer los eufemismos empleados en esta epoca, porque muchas veces los atisbos de aparente libertad no eran mas que un cambio de lenguaje. La consulta voluntaria significaba una autentica trampa, ya que no habia ningun editor que se atreviera a editarte un texto a sabiendas de que la censura tenia objeciones al respecto, pues sabian que el conflicto podia acabar incluso con el cierre de la empresa.

RT: ?Cuales eran los inconvenientes que presentaba el libro Mujer y sociedad y cual fue su actitud ante el veredicto de la censura?

LF: En Mujer y sociedad yo hago un repaso sobre la religion y las leyes que oprimen a la mujer a lo largo de los siglos. En la primera parte abordo "La Biblia"y la Edad Media, mientras que en la segunda, me atrevo con el regimen fascista, tanto el italiano, el nazi como el espanol. Intente incluir algunos pasajes de lo que viviamos en aquella actualidad represiva, pero no fue posible, no lo consideraron viable e identificaron todo lo que a ellos no les convenia. Como autora solo tenia dos opciones: la primera, publicar el original de manera integra, entregando el libro solo a deposito, con lo cual me arriesgaba a un secuestro inmediato y, la segunda, que fue por la que yo opte, someter mi titulo a "consulta voluntaria" para obtener el juicio de los revisores y posteriormente rectificar lo que me indicaran.

Despues de obtener como respuesta que no se aconsejaba la impresion me movilice y consegui una recomendacion para ver el informe completo de la censura. Necesitaba conocer la totalidad de la evaluacion que habian hecho sobre mi obra, porque durante el proceso de revision el ministerio nunca te entregaba el informe, solo el original con las tachaduras en rojo. Investigue todo lo que pude y llegue a averiguar que quien habia leido mi libro era un censor llamado Faustino, del que no recuerdo el apellido.

Por aquel entonces vivia en Barcelona y me vine a Madrid para hablar con el. Recuerdo perfectamente que era un personaje siniestro, medio enano, retorcido, con cara de odio a la humanidad y tremendamente enfadado porque segun el yo habia hecho una critica dura a los padres de la iglesia. Las acusaciones que vertia eran del estilo "Usted no ha leido ..." o "No ha tenido en cuenta que ..." por lo general los censores eran muy espirituales. Yo muy timida y sin querer llevar la contraria para no empeorar mas la situacion rescate la tematica de mi libro y acabe diciendole: "Si, pero usted reconozcame que el problema real de todo esto es que las mujeres no les gustamos" y lo cierto es que con esta objecion lo deje bastante desconcertado, pero despues de unos segundos acababamos igual que al principio y no avanzamos nada.

Esto no me sirvio para desistir, mas bien para lo contrario. Segui luchando por sacar mi libro y finalmente consegui una entrevista nada menos que con el sobrino de Carrero Blanco, un joven falangista, de los que estaban en la revolucion social. Un fascista de los modernos que presentaban aquellos discursos enfebrecidos y que ya habian sido inventados por Mussolini. Ademas, en estos colectivos no eran nada beatos, los jovenes veian a la iglesia como algo anticuado, un asunto nono.

Yo comi con el y tras este encuentro consegui su recomendacion. El beneplacito del mismisimo sobrino de Carrero Blanco, Vicepresidente del Gobierno en las fechas que mi libro estuvo en manos de la censura y presidente del Estado en 1973. Teniendo en cuenta lo importante que son las apariencias en las dictaduras, este documento era todo un avance para la situacion de mi libro y efectivamente a los pocos dias recibi de censura un informe en el que me indicaban que si acataba algunas correcciones me aceptaban publicarlo.

RT: ?Acepto fielmente la totalidad de las supresiones o hubo por su parte alguna estrategia para no renunciar al contenido marcado?

LF: En censura me tacharon lo que querian que eliminara, pero yo utilice un truco. Lo que hice fue reescribir esas paginas de manera inedita, asi cumplia con lo dictaminado, pero no renunciaba a mi pretension de publicar lo que ellos consideraban controvertido. El libro al final salio a circulacion en 1969 y fue un verdadero escandalo, porque los medios de comunicacion se hacen eco, la prensa hablo de ello y en la universidad tuvo cabida. Me hicieron algunas entrevistas, la primera de ellas, muy larga, fue con Baltasar Porcel, que estaba muy sorprendido de que una chica joven como yo pudiera escribir aquellas cosas.

RT: ?Despues de lo sucedido con Mujer y sociedad tuvo otros conflictos serios con la censura?

LF: El tropiezo mas largo lo tuve con ese libro, pero no fue el unico. En 1974 escribo Cartas a una idiota espanola que se publica inmediatamente antes de una detencion muy grave que tuve, estaban bien escritas, muy enunciadoras y en clave de humor. Me pusieron algun que otro inconveniente pero como no encontraron manipulacion de textos religiosos se publicaron. Sin embargo, despues de la detencion que comentaba ordenaron que se quitara toda la publicidad de los quioscos de las Ramblas en Barcelona sobre este libro. Nos secuestraron la edicion y prohibieron toda referencia al libro.

No obstante, no consiguieron silenciarme, el libro tuvo una traduccion al frances y pude publicar una pequenisima gacetilla en un rinconcito del Diario de Barcelona, eramos el punto de mira de medios de comunicacion de medio mundo y el tema interesaba. Porque habian detenido a mucha gente, nos habian torturado. Aparte del proceso de Triunfo, ya he perdido la cuenta de los procesos por censura que tengo hasta el 80 y tantos.

RT: Descubrir quien evaluaba cada libro es complejo incluso revisando la documentacion interna del Regimen, ya que los censores firmaban anonimamente sus evaluaciones ?Como pudo averiguar la identidad del suyo y acceder a el?

LF: Con la ayuda de Eliseo Bayo, que era periodista y consiguio una recomendacion para que le dijeran quien era el censor, gracias a su pericia averiguamos su nombre y logre entrevistarme con el. La editorial en este caso no hizo nada, permanecio paralizada. Eliseo, como buen periodista, indago todo lo que pudo y en aquellos anos las fuentes eran muy dispares, lo mismo podia ser de ayuda el conserje del ministerio, que en muchos casos sabia mucho mas que grandes nombres, u otro companero de profesion centrado en estos temas.

Eliseo era un hombre muy habil y ademas tenia muchas relaciones que ayudaban a investigar este tipo de informacion. Reconozco que cuando me propongo algo lo persigo hasta conseguirlo y en este caso Eliseo colaboro en todo lo que pudo. Yo pensaba que una vez entregadas las galeradas a la editorial se encargaban ellos de todo el tramite, pero lo cierto es que cuando empezaban a surgir problemas con la censura te llamaban para informarte de lo sucedido y muchas veces todo quedaba ahi, por ello hay muchos originales que se han perdido. Que la obra finalmente se publicara pese a un veredicto negativo dependia mucho de la pericia e insistencia del autor.

Este tipo de informacion la documenta de manera ejemplar Carlos Barrai, en su libro de memorias, Anos de penitencia, pues como dirigia la editorial (Barral) tuvo que entrevistarse en una ocasion con uno de los censores que se cebaba con los libros que el sometia a consulta. Y recuerdo que describe algo parecido a lo que me sucedio a mi, el define a su censor como una persona con ojos distraidos, silenciosa, oscura y que concluyo la entrevista sin decir practicamente nada y sin resolver el asunto por el que se reunieron. Simplemente se levanto, le dio la mano de manera cordial y poco mas.

RT: Usted presento varias obras a censura y por tanto tiene informacion de como los evaluadores interpretaban lo narrado en sus libros ?La redaccion de estos expedientes y las tachaduras que le imponian denotaban falta de formacion literaria?

LF: La falta de formacion de los censores no me extrana en absoluto. El que yo conoci con motivo de Mujer y sociedad aunque se expresaba de una manera muy beata y todo se lo llevaba a temas relacionados con la iglesia no presentaba faltas de ortografia. En cuanto al entendimiento del texto puedo decir que fue espantoso, porque me tacho cuantiosos parrafos que en ningun caso eran insultantes para la iglesia, ni subversivo, ni nada. El censor estaba mucho mas obcecado y fanatizado por perseguir cualquier atisbo de feminismo, que por entender lo que yo estaba diciendo. No comprendio nada, por tanto en lo que a formacion literaria se refiere, si dejaba bastante que desear.

Por otra parte, cuando me propongo publicar mi primera novela politica critica y acerva con el partido comunista la editorial envio las galeradas a la censura y al poco tiempo me remitieron a la carcel los originales repletos de tachaduras. Alli me encuentro con que me han mutilado todo el libro por su critica con el partido comunista, pero lo asombroso de este hecho y que ademas responde a su pregunta es que lo habian entendido al reves. Creyeron que era una apologia del partido comunista y por ello suprimieron cosas totalmente absurdas. Lo sucedido con esta obra y la reaccion que tuvo la censura respecto a ella dan para hacer una tesis doctoral.

En cualquier caso, fuese por el motivo que fuese, la editorial no publico el libro en aquel momento, hubo que esperar a la muerte de Franco y con la llegada de la libertad la obra pudo editarse. Aun asi hay que aclarar que con el fallecimiento del dictador no se produjo el cese inmediato de la censura, de hecho durante la Transicion e incluso despues tuve problemas relacionados con esta administracion. Tanto Carmen Alcalde como yo, ambas feministas, tuvimos serios altercados por dos articulos que escribimos en estos anos, e incluso yo en 1981 tuve que dar explicaciones por una colaboracion que hice para la revista Interviu.

RT: Durante el franquismo existieron dos leyes de prensa, la de 1966 se publicito como aperturista y propicia a la libertad de expresion ?marketing politico o hecho veridico?

LF: Con la Ley de Prensa de 1938 (elaborada en los anos de guerra) publique Los derechos civiles de la mujer (1963) y al ano siguiente Los derechos laborales de la mujer (1964). Con este ultimo titulo fueron los editores quienes negociaron con la censura las "correcciones" pero tenia la estructura de un libro juridico y ello le daba una apariencia de menor peligrosidad. Despues con la nueva Ley de Prensa e Imprenta aprobada en 1966 se cambio el concepto de "Censura Obligatoria" por el de "Consulta Voluntaria" y con este nuevo marco el autor supuestamente podria publicar lo que quisiera.

Pero como viene siendo habitual en politica en realidad era un mero eufemismo, solo una cuestion de lenguaje. De hecho, con esta nueva ley, supuestamente aperturista] creo recordar que incluso se contemplaban condenas de carcel y de lo que no me cabe duda es que las incidencias con la censura seguia causando un perjuicio horroroso. Muestra de ello es lo que he descrito con Mujer y sociedad (1969) y el caso del numero 464 de la revista Triunfo (1971), que fue secuestrado, multado con un cuarto de millon de pesetas y suspendida su redaccion durante cuatro meses.

RT: Me consta que este numero se dirigio a un especial sobre el matrimonio, que usted colaboro con un articulo y que su conclusion causo un gran revuelo en la censura. De hecho, aunque la denuncia fue por el compendio de todas las contribuciones publicadas, el ministerio defendio la necesidad de sancionar al semanario aferrandose a la conclusion que usted recibio. ?Sabe si hubo intereses personales para actuar contra este numero?

LF: Segun la informacion que recibi por otros cauces no oficiales, ese articulo que tanto desagrado a la censura, molesto sobremanera a la mujer de Carrero Blanco (presidente del gobierno), su lectura le sento fatal y le entro un gran sofoco que probablemente sea la causa de todo lo que despues paso. El articulo que escribi llevaba por titulo "Un derecho de propiedad en cinco axiomas" y el cierre que usted comenta que fue objeto de denuncia concluia expresando que Menos mal que de momento nos queda luchar por obtener el divorcio. Cuando hayamos acabado por conseguirlo, tendremos que empezar a luchar por acabar con el matrimonio.

En este numero de la revista en el que se analizaban las diferencias entre hombres y mujeres, colaboramos cuatro firmas: Juan Aldebaran, Carmen Alcalde y Manuela Carmena, que con sus textos terminaron por conformar una critica acida que el Regimen no fue capaz de digerir. Se suponia que estabamos ya bajo la libertad de prensa, pero en realidad se actuaba segun convenia a la censura o segun la rabia que gestara alguno de los grandes gerifaltes, en estos casos intervenia hasta Carrero Blanco.

RT: ?Existio un mercado negro en el que comprar los libros prohibidos por censura?

LF: Si. Enorme. Bajo la dictadura yo compre muy prematuramente las obras completas de Marx, pero los lectores podian hacerse con ellas de dos maneras diferentes. Por una parte, por medio de los camaradas del partido que iban por las casas ofreciendo los libros denegados por la censura, los importaban sobre todo de Argentina, que se encargo de publicar toda la literatura subversiva en Espana. Y por otro lado, tambien estaba la opcion de visitar algunas trastiendas de librerias, en la ciudad de Barcelona, que es donde yo vivia, me consta de al menos dos que vendieran este tipo de libros, de hecho obtuve en los anos sesenta y de manera temprana El segundo sexo.

Aparte de estas dos vias, los militantes del partido comunista importaban de Paris pequenos libritos de Lenin, Marx y Mao, una serie de publicaciones cortas y baratas que lograron adentrarse en Espana aun con la dictadura vigente. Nosotros habiamos utilizado dos sistemas para introducir en el pais los libros que la censura silenciaba: por un lado, arrancabamos el forro del coche y metiamos las publicaciones menos gruesas, las mas pequenas y lueg o volviamos a coserlo, pero con los libros ya dentro. Sin embargo, otras veces fabricabamos un trasto, una especie de caja con doble forro, como una maleta. Gracias a esto y al compartimento oculto de las maletas pudimos dar espacio en Espana a la literatura politica, la erotica y la de grandes autores como Victor Hugo.

Si tenemos en cuenta las dificultades que tuvo el desarrollo de la cultura literaria en el franquismo, podemos decir que a Barcelona llegaba todo, o al menos lo suficiente. Ademas, para paliar esta situacion teniamos unos grupos de estudio continuos, un espacio donde leiamos todo lo que podiamos, lo llamaban "la formacion de cuadros". Gracias a este tipo de iniciativas lei El Capital de Marx con 25 anos y las obras de Mao en la carcel. Si ya era dificil hacerte con ellas a pie de calle, mas complejo resultaba desde prision, pero a pesar de ello teniamos acceso de manera soterrada a publicaciones clandestinas.

Como encontrabamos estos libros, como los teniamos y sobre todo como los escondiamos, solo lo explica la pasion que sentiamos por las letras y la curiosidad por lo que narraban estos titulos prohibidos. Yo he leido mucho y eso se lo debo a mi familia, que supieron guiarme afortunadamente y me ensenaron a valorar y respetar la letra impresa, la literatura. A eso hay que anadirle el valor de la universidad de los anos sesenta, que nada tiene que ver con el modelo actual. La universidad era el foco de subversion mas importante del pais y ademas con una formacion politica y cultural altisima, alli abundaban los libros de los clasicos.

RT: ?Sobre que temas podian escribir las mujeres durante la censura franquista?

LF: Sobre todo en revistas para la mujer, se podia escribir tanto en Hola como en Siluetas, acerca de asuntos de moda, pero tambien hubo otras como Ilustracion femenina o la centenaria Lecturas, que antes se destinaba a la redaccion de cuentos y textos literarios, y donde yo tuve cabida cuando herede una seccion que tuvo mi madre. El primer cuento lo publique a los dieciocho anos, en 1954. Las mujeres teniamos posibilidades de publicar literatura, pero se nos asignaban sobre todo los que se consideraban rosas. De todos modos, yo tambien escribi guiones para comics, para tebeos e incluso hazanas belicas. Pero la mojigateria que tanto gustaba al Regimen siempre estuvo vigilante y desde censura cuidaban mucho que las publicaciones para ninas fueran edulcoradas y se corregian elementos muy absurdos que rozaban lo ridiculo.

En uno de los guiones que escribi narraba una conversacion entre madre e hija, donde la primera le decia a la nina: " Ten cuidado, hija no te cartees", pues bien, este texto me fue devuelto con una llamada de telefono en la que me dijeron: "No se puede escribir nada que pueda sospechar que hay una relacion dificil o de desconfianza entre madre e hija". El Regimen sabia que a los jovenes hay que inducirlos en el camino que a ellos les parecia adecuado porque es el momento mas tierno de la vida, el mas influenciable. Querian preservar la virtud de los ninos y los jovenes para que no se dejaran llevar por las malsanas ideas, y estas eran todas las que tuvieran connotaciones sexuales o politicas. Tenian que labrar una moral lo mas afin posible al nacionalcatolicismo, de ahi la importancia de cuidar su educacion.

RT: ?Como se cuidaban estos aspectos morales que se supone que podian llegar a mas publico que algunos libros?

LF: Sobre el teatro tambien puedo narrar una peripecia relacionada que tuvimos con la censura en 1959. En este ano unos companeros habian conseguido utilizar al final de las Ramblas de Barcelona un pequeno teatro, ubicado justo en la parte que antes se conocia como el "Barrio chino". Pensaron que por el lugar en el que estaba, alquilar el espacio para representar una obra alternativa seria una buena opcion. En sus alrededores aunque la prostitucion estaba prohibida y teniamos asentado en el puerto de Barcelona a la sexta flota del ejercito, no dejaba de ser una zona con homosexuales y travestidos, un nucleo con cierta pluralidad y en el que se podia hablar de todo. Por tanto, publico asistente para disfrutar de la representacion teatral se intuia que podia haber y ademas creian que podrian hacer obras escabrosas, sin necesidad de meternos en temas politicos.

Y por ello, inventamos varios similes, eufemismos y metalenguajes con los que abordar nuevas realidades sin necesidad de adentrarnos en conflictos con la censura. Asi, escribo por encargo una obra de teatro titulada Un poco de nieve blanca1 en la cual desarrollo un argumento que denuncia el mundo de la droga y la prostitucion. Presentaba como protagonista a una adinerada mujer mayor, que era lesbiana y ademas tenia oscuras intenciones respecta a una joven de la que se habia encaprichado. La carga moral era generosa y sabia que tendria dificultades para que me la aceptaran, por ello la contextualice en Estados Unidos. A pesar de ello, no pudo representarse y sigue inedita en los archivos de la censura de Alcala de Henares con el informe de denegacion. Los jovenes que alquilaron el teatro me devolvieron la obra muy tristes e incluso sorprendidos, porque confiaron en que no habria problemas para conseguir el permiso.

No obstante, esto no implicaba que estos temas no pudiesen tratarse, todo lo contado. La importancia estaba en el lugar en el que los actos ocurrian, no en el fondo de los mismos. Yo he visto informes de censura en los que no solo se ha permitido abordar noticias de este cariz tematico, sino que incluso se impusieron consignas para describirlos. Conoci a fondo todo el mundo interno de la prensa y puedo decir con claridad que todo lo relacionado con los atracos y la prostitucion permitieron que se publicara pero centrando la noticia en paises extranjeros, para demostrar que esos lugares estaban pervertidos y nosotros viviamos en un oasis de inocencia y de paz. El suicidio estuvo prohibido durante mucho tiempo.

RT: En censura literaria los funcionarios valoraban cuatro items que eran la moral, la politica, la religion y el estilo de la obra. Elementos que coinciden con las incidencias que me ha ido describiendo, de todos ellos ?el componente moral era el mas vigilado?

LF: Probablemente si, porque era un compendio del resto. Por cuestiones morales se crearon centros o internados para mujeres en los que supuestamente se les orientaban por el buen camino, como si fuese necesario reconducir sus vidas. Yo estuve en la carcel de Barcelona, pero no era la unica, hubo otras como la ubicada en el Alcazar de San Juan a cargo de la Orden de Las Cruzadas Evangelicas donde se encerraban a las mujeres que denominaban como "descarriadas" o lo que es lo mismo las lesbianas, prostitutas y madres solteras. Junto a Carmen Alcalde publique dos reportajes sobre todo esto y por ello nos procesaron. Por eso conozco como era la censura dentro de la carcel de la Trinitat que estuvo dirigida por monjas de las Cruzadas Evangelicas de Cristo Rey.

En esta prision no pasaban ni un libro y los que habia estaban mutilados y desvencijados. Sobre estos titulos deteriorados las monjas diseccionaron lo que consideraron oportuno, hecho destacable porque ya estaban previamente autorizados por la censura, no olvidemos que si existian libros en circulacion es porque el ministerio no habia denegado la autorizacion. Solo hubo unos cuantos libros, la mayoria del siglo XIX, clasicos y sobre sacerdotes, ademas eran ediciones de la iglesia en Espana, con una pequena introduccion pareja que aclaraba que se habian cortado los parrafos que no eran adecuados y desechados los capitulos inapropiados.

Ante la desesperacion personal de no poder leer, me dirigi al director de la carcel para demandarle libros. Lo cierto es que no se preocupaba mucho por las lecturas de las reclusas y no puso grandes reticencias. En realidad, quien censuraba alli, era la Superiora de la Orden Religiosa que estaba a cargo de la carcel, ella tenia un celo enorme sobre las publicaciones. Ante esta perspectiva represora le solicite que me dejaran leer Historia de los heterodoxos espanoles, de Menendez Pelayo y como las monjas aquellas eran unas ignorantes absolutas, no se fiaban del contenido y tuvieron que cederselo antes al cura para que lo revisara y diera su beneplacito. Un titulo que en condiciones normales nunca me hubiera leido, pero ya la lectura para mi era una necesidad, habria leido cualquier libro.

RT: ?En la carcel solo le autorizaron la lectura de obras religiosas o pudo acceder a otro tipo de obras?

LF: La ultima peripecia que no le he contado es lo que me sucedio con mi propio libro, pues aunque ya he descrito lo dificil que fue publicar Mujer y sociedad, todavia no he expuesto otras complejidades que ejercieron de censura paralela a la oficial. El libro se edito antes de mi entrada en la carcel y aunque de mi propia coleccion es el mas escandaloso por excelencia, una vez puesto en venta con las correcciones que impuso la censura no habria de existir problema para su compra, pues ya habia pasado el filtro censor, por eso se lo solicite a las monjas. En vista de que no podia leer nada les pedi tener mi propio libro, necesitaba leer algo mas que el libro de los heterodoxos y me valia leerme a mi misma.

Ante esa situacion tan insolita, las monjas encargadas de reconducir nuestra conducta decidieron que yo podia tenerlo, pero solo durante tres horas cada tarde. Me lo traia la maestra a las cuatro y sobre las siete horas regresaba para requisarmelo. El libro que yo misma habia escrito no podia tenerlo permanentemente porque suponian que se lo iba a leer a otras companeras reclusas. Yo para las monjas estaba corrompida y lo sabian, pero albergaban la esperanza de salvar las almas de las otras que estaban alli. Para mi esta decision era una grandiosa estupidez que duro varios meses y, la verdad, tambien puedo decir que las otras companeras no se escandalizarian con la lectura de mi libro, pero aun asi solo lo podia leer yo.

RT: Usted no solo ha escrito literatura y manuales sobre derecho, tambien ha participado en prensa y ademas en medios de primera fila ?Como era la censura en los diarios? ?En que se diferenciaba de la literaria?

LF: A censura llegaba cada noche un motorista con las galeradas que enviaban los periodicos, alli las recibian unos personajes especiales en tres turnos, a las 9h, las 10 y las 11h de la noche que se encargaban de revisar lo que estas redacciones de prensa querian publicar. Ellos examinaban todos los periodicos, modificaban la informacion que les interesaba e imponian lo que les parecia necesario. Todos estos requisitos habia que acatarlos de manera extremadamente rapida, porque los periodicos se editaban entre las dos y las tres de la madrugada, de tal manera que para las cinco de la manana estuvieran en reparto y los quioscos pudiesen abrir a las seis con los diarios ya en sus vitrinas.

Estos datos para conocerlos hay que vivirlos y yo se de ellos porque mi madre trabajaba en la oficina de prensa del Ministerio de Informacion y Turismo y en los sotanos de este edificio estaban los censores. A ellos acudian los motoristas con las galeradas y aguardaban alli en la antesala a que el censor acabara de leerse el periodico entero y que tachara aquellas frases o aquellas noticias que no se podian publicar.

Despues corrian nuevamente a la redaccion con las pruebas de imprenta llenas de tachaduras y ahi empezaban los problemas, porque habia que reaccionar en cuestion de horas o incluso minutos. El censor podia denegarte la portada del diario o eliminarte un reportaje por completo y por tanto no tenias tiempo de escribir un texto nuevo con el que remplazar el que te habian denegado. Normalmente se optaba por cambiar la tipografia de la letra, por titulares mas grandes o rescatar articulos en reserva; de lo contario, te habian destrozado el periodico de ese dia.

RT: Supongo que lo que acaba de documentar es de los anos anteriores a 1966, cuando las publicaciones se regian por la censura obligatoria y el ministerio podia imponer consignas con sus propias noticias y propagandas ?la situacion mejoro con la nueva ley?

LF: Todo seguia practicamente igual porque aquello de la censura voluntaria era una trampa. Jose Maria Huertas (escritor y periodista) publico en 1967 un articulo sobre las viudas de militares, documentando que el Estado les habia concedido licencias de estancos de tabacos y tambien de prostibulos en agradecimiento a los servicios que habrian prestado sus maridos. Este reportaje lo publico cuando ya estaba vigente la ley de la supuesta libertad de prensa (1966) y para que el lector de esta entrevista se haga una idea de la magnitud de su libertad, indicare que por su redaccion a Jose Maria Huertas le organizaron un Consejo de Guerra militar, lo detuvieron y lo metieron en la carcel.

Estuvimos intentando ayudarle, yo en concreto le busque abogados, habiamos hecho recursos, campana y no hubo nada que hacer, ni le aplicaron indulto ni sobreseyeron el caso, sencillamente porque el ejercito se sintio ofendido con la publicacion y ante eso poco pudimos hacer. Pero esto no puede ser interpretado como un caso aislado, yo tambien he vivido situaciones muy similares. A mi me procesaron por un articulo en Interviu, a doble pagina, donde nos pidieron a los colaboradores de aquel numero que escribieramos sobre el Golpe de Estado que acababa de vivir Espana. Entonces yo dije que los militares daban un Golpe de Estado para quedarse con el Jefe del Estado, que era igual que los bandidos que atracaban un banco. Bueno, pues por este par de frases tambien tuve mi propio juicio militar.

RT: Para calibrar la evolucion de la dictadura con respecto a la censura es interesante una comparativa entre los textos que usted escribio y los que hizo su madre ?Hubo alguna diferencia en los temas que os demandaban las editoriales y las revistas?

LF: Al principio lo que se podia escribir era basicamente novela rosa, colaboraciones de cocina, moda y sociedad, estos eran los temas en los que la mujer tenia cabida. Mi madre y mi tia publicaron unas cuantas novelas rosas, varios articulos y una buena nomina de cuentos. Sin embargo, cuando llegan los sesenta yo comienzo a trabajar en diferentes medios y esto me permite escribir sobre la figura de Cervantes, El Quijote e incluso redactar los guiones para Radio Espana. De todos modos, las mujeres de mi familia han sido siempre unas apasionadas de las letras, y tanto mi tia, como mi abuela y mi madre, no quedaron relegadas solo a los temas rosas, tambien escribieron biografias, sobre todo mi abuela porque era musica.

Ellas elaboraron las biografias de Chopin, de Schubert y la de Strauss que se publicaron en Hymsa, una editorial de Barcelona que orientaba estas publicaciones a mujeres jovencitas. Y aunque habia que respetar lo establecido el texto que elaboro mi familia tenia otro enfoque, era un soplo de aire fresco con respecto a lo que abundaba en aquellos anos. Aun asi recuerdo que por el mero hecho de destinarse a publico femenino tenian una presentacion para mi espantosa, eran libros con puntilla en la portada, dibujitos dulces en el interior y tapas de piel bastante "cursis".

Nos movemos en los anos en los que Corin Tellado, estaba al alza, lleno el pais de novelas rosas y con independencia de que esto casara con lo que el Regimen y la censura demandaban, tambien es cierto que era lo que mas se vendia. Tuvieron mucho exito las publicaciones de Bruguera, Hymsa y Juventud que se explayaron con esta tipologia de libritos. Lo que se perseguia era vender el amor como objetivo fundamental para las muchachas y este afan daba como resultado relatos sosisimos, nada escabrosos, sin peligros que intrigaran al lector y completamente carentes de denuncias o reivindicaciones. En suma, todo eran arquetipos morales y fisicos muy arraigados y predecibles, el protagonista siempre era un hombre alto, varonil y fuerte, ella una mujer caracterizada por su dulzura, fragilidad y necesitada de un varon para ser completamente feliz. Bastaba una mirada para encontrarse, enamorarse y zanjar todos los problemas.

RT: Segun los legajos consultados en archivo me consta que su madre trabajo como censora ?Como era este ambiente laboral?

LF: Mi madre trabajo interinamente como censora de prensa de la jefatura provincial de Barcelona, pero ella era funcionaria del ministerio. Fue una trabajadora nata que con su esfuerzo nos dio de comer a toda la familia. En el ano 1939 cuando el Regimen comienza a definir sus ministerios y delegaciones necesitan personal y ella por aquel entonces con su preparacion y conocimientos consigue ejercer en la secretaria del Ministerio de la Gobernacion. Alli trabajara como administrativa dentro del Area de Prensa y Propaganda y permanecio en el puesto hasta 1954. Por eso conozco todo lo relacionado con la censura y los tramites que se seguian con las galeradas de los diarios. No era un buen trabajo y tampoco estaba bien remunerado, nunca le pagaban en fecha, se pasaban meses completos sin percibir el salario que le correspondia.

Con aquello no se podia vivir porque cobraba en torno a las 500 pesetas mensuales y en censura solo duro unos anos. De todos modos, la situacion economica para la mujer era realmente patetica en la mayoria de los sectores y en algunos casos sucedieron hechos realmente sangrantes. En 1939 mi madre que habia hecho durante la guerra el noticiario sovietico de Espana al dia consigue emplearse en Barcelona. Pues bien, con la mitad de su sueldo, se quedaba un gerifalte que no iba a trabajar, a ella le habian dejado el puesto en interinidad, pero como el titular de la plaza seguia siendo el otro, se quedaba con el cincuenta por ciento.

RT: ?Por la experiencia de su madre sabe si hubo censores especializados en tematicas de prensa o normas internas para guiar el veredicto de la censura?

LF: No, la evaluacion se hacia al albur del que cogiera la obra. Pero debemos tener en cuenta que mi madre trabajaba para el servicio de prensa, en literatura se obraba de manera diferente, desde Madrid y ademas con una persecucion mas intensa. El caso que yo conozco es el de la oficina de prensa de Barcelona que dependia del delegado y se regia por unas directrices muy genericas y ambiguas en las que no hubo un protocolo interno definido. Lo que no exime por otra parte a que el control que se ejerciese sobre la letra impresa no fuese excesivo e incluso vergonzoso y asi lo prueba lo obrado con la prensa extranjera.

Aqui debemos recordar que como el Estado no podia controlar lo que se escribia fuera de nuestras fronteras tuvo que contratar a agentes especializados en recortar con tijeras los diarios que llegaban de fuera de Espana. Todas las madrugadas las camionetas de los paises vecinos que portaban sus periodicos hacian parada en la oficina de prensa, alli los recibian estos funcionarios y con tijeras eliminaban las noticias inadecuadas. De este modo los diarios finalmente llegaban a las librerias literalmente recortados y se colgaban en los quioscos con autenticos destrozos y en un estado lamentable con las paginas troqueladas.

El censor era practicamente el que mandaba. Si tenia alguna duda se la consultaba al delegado, pero muy excepcional tenia que ser la cuestion a resolver para que no le dijera un "Si, haz lo que quieras". Los que yo conoci, personalmente, porque iba a ver a mi madre, trabajaban en la politica y en la abogacia, lo ultimo que querian era ponerse a recortar articulos. Para eso tenian a lo amanuenses y, de hecho, fruto de esta delegacion de responsabilidades de vez en cuando se evidenciaba que habian censores ignorantes, autenticos brutos que en vez de paliar noticias escabrosas, las disparataban con sus enmiendas y el dano era aun mayor.

Muchos de los responsables estaban para hacer politica. Es decir, ostentaban el cargo delegado de Informacion y Turismo, pero para cobrar el sueldo y pasearse por la administracion, solo obraban en casos que fuesen muy seneros o especiales por algun motivo concreto. Los que sacaban el trabajo adelante dia tras dia eran los funcionarios? de ahi su relevancia en el estudio de la censura franquista.

RT: ?Desde la delegacion o el ministerio se instaba a sus fi?ncionarios a no desvelar que trabajaban como censores?

LF: Mi madre comienza a trabajar en el ano 1939 en los anos mas tragicos de la dictadura, lo que predominaba era el miedo y el silencio. Pero en su trabajo nunca tuvo ninguna amenaza, ni le fue necesaria esa precaucion de anonimato. Por lo tanto, yo no lo conocia. De todos modos, no era una informacion que mi madre fuera contando, entre otros motivos porque ella era una mujer preparada que amaba la cultura, lo que le gustaba era escribir no tachar lo de los demas.

Prueba de ello es que cuando finalizaba su jornada laboral, de vez en cuando visitaba el sotano de la censura donde estaban todos los impresos prohibidos y solia rescatar algunos ejemplares. Ella, como sabia varios idiomas, se llevaba a casa los periodicos extranjeros, en concreto recuerdo Le Monde y The New York Times. Pero que a mi madre le inquietara la prensa y la literatura no quiere decir que eso fuese lo habitual entre la nomina de censores, eso se debia mas bien al ambiente cultural que se respiraba por casa y a la dedicacion que las mujeres de mi familia le teniamos a las letras.

La oficina de censura que yo conoci era de funcionarios de "medio pelo" con muy poca formacion y con el unico interes de mantenerse en el puesto el mayor tiempo posible, para mantener el sueldo y sobre todo el horario, que era bastante bueno. Entraban a la oficina a las nueve y media de la manana y salian a las dos de la tarde, lo cual les permitia escribir, que para mas de uno era su profesion frustrada, la escritura.

De aquella generacion queda poca gente viva que pueda documentar la vida de los censores y las peripecias de los escritores. Por otro lado, algunos no se enteraron de lo que realmente pasaba cuando sus articulos o libros entraban a evaluacion, y otros, simplemente quieren ocultar su vinculacion con la censura. Lo "facil" es que cada escritor o periodista hable de su trayectoria, en mi caso gracias al trabajo de mi madre tengo mas informacion y puedo describirle las dos realidades: la del censor y la del escritor.

RT: Para finalizar y a modo de conclusion de estos anos ?Que importaba mas para la censura el contenido o la persona que lo escribia?

LF: Los dos factores iban estrechamente relacionados. Cuando yo empece a escribir, mi madre quedo camuflada, afortunadamente para ella. Durante toda su vida literaria, no supieron de ningun escandalo ni nada turbio, si hubieran sabido la hubieran matado. Aunque la novela rosa pareciera algo sencillo o clasico, tambien tenia su parte truculenta por los asuntos que iba tratando tangencialmente, pues alguien muy espabilado podria encontrar connotaciones politicas o asuntos escabrosos. No obstante, este ni fue el caso de mi madre, ella en sus textos no iba a citar cuestiones como estas porque no era esa su educacion, ni su estilo.

En cambio, cuando yo comienzo a escribir y a publicar no me conoce nadie. Yo simplemente soy una chica con la carrera de derecho, soy espabilada y me dedico a escribir libros de mi disciplina universitaria y cuentos. Cuando yo empiezo a significarme es con el titulo Mujeres y sociedad. Ese libro es el que me identifica y ahi la percepcion que tienen de mi cambia. Ademas, tambien publique en Diario Madrid y en la revista Presencia de Gerona, articulos donde no me limitaba a describir, entraba en la critica y ademas lo hacia analizando la legislacion de la mujer, el tema que yo mas he desarrollado y por el cual era evidente que me clasificaron.

Ramon Tena Fernandez

Universidad de Extremadura

Notas

* Este trabajo se incluye en las actividades realizadas por el Grupo de Investigacion "LIJ" del Catalogo de grupos de la Junta de Extremadura (SEJ036), Coordinado por Jose Soto Vazquez. Ayudas cofinanciadas por FONDOS FEDER. Programa Operativo FEDER de Extremadura 2014-2020. No. de Expediente GR18026

(1) En la jerga urbana de la epoca "nieve blanca" era el termino con el que se aludia a la droga, en concreto, al extasis
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Title Annotation:Entrevistas
Author:Tena Fernandez, Ramon
Publication:Confluencia: Revista Hispanica de Cultura y Literatura
Date:Mar 22, 2019
Words:7514
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