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Libros y lectores en las sociedades hispanas: Espana y Nueva Espana (siglos XVI-XVIII).

FRANCISCO JAVIER CERVANTES BELLO (coord.), Libros y lectores en las sociedades hispanas: Espana y Nueva Espana (siglos XVI-XVIII), Puebla, Benemerita Universidad Autonoma de Puebla, 2016, 420 pp. ISBN 978-607-525-019-9

Hemos de dar a este libro y a sus autores, historiadores de solvencia acreditada en la historiografia de la cultura escrita en el mundo hispanico de la modernidad, la enhorabuena. Mas hago hincapie en la nocion "cultura escrita", porque sus aportaciones no solo abarcan la historia del libro y la lectura, sino tambien el escrito en general. Referente en el que se dan cita impresos y manuscritos de cualquier cariz, los que, gracias a los fundamentos de la nueva historia cultural, han despejado esquemas metodologicos mas eficientes y provechosos a partir del rescate de fuentes y tematica originales distintas de las tradicionales y, a la vez, del analisis del escrito segun sus contextos, usos, funciones y representaciones; ademas de una gama de practicas culturales derivadas del mismo. Un prisma en buena medida enriquecido por su genuina vertiente interdisciplinar, donde confluyen la historia, la bibliografia material, la antropologia, la literatura, la paleografia--renovada por A. Petrucci--y sus seguidores. He aqui la historia de la cultura escrita, pero con caracter total.

No en vano Roger Chartier, adalid de estas cuestiones, haciendo gala de un inteligente eclecticismo, conjuga el discurso (M. Foucault), las practicas o realidades facticas (M. de Certeau) y las representaciones (L. Marin). Para el, por tanto, la historia de la literatura, la critica textual y la historia cultural deben aspirar al conocimiento del proceso mediante el cual lectores u oyentes dan sentido a los textos que usan, pues la circulacion de los libros y sus practicas ayudan a reconocer la multiplicidad de los principios de diferenciacion que pueden aclarar las distancias culturales. Asimismo, adhesiones religiosas, imaginarios, ideas y tradiciones educativas o corporativas.

En estas sendas transitan las aportaciones del libro en ciernes, cuyo objeto gira alrededor de libros, lectores y escritores, en la Espana y la Nueva Espana de los siglos XVI al XVIII. Por ello, uno de sus primordiales argumentos de fondo nos lleva a considerar el fascinante entresijo de la cultura escrita como medio de la progresiva occidentalizacion del Nuevo Mundo. Aunque no con una impronta gregaria sino dinamica y original, porque los productos culturales procedentes de Europa se transforman y adquieren un significado diferente al entrar en contacto con la realidad de las Indias. La plataforma de unas historias conectadas, ricas en mestizajes e hibridaciones.

Todo ello, como era de esperar, se vislumbra en los trabajos de Cervantes Bello, A. Lavrin y P. Rueda, en donde se vuelve a poner de manifiesto la indudable utilidad de las fuentes notariales, injustamente denostadas por destacados historiadores neoculturales. Tal es la porfia de O. Rey, sobrada de sentido comun e historiografico. Sin desechar el perfil de la produccion impresa poblana del setecientos, vital para el mejor conocimiento de una gran sede episcopal y el segundo centro cultural de Nueva Espana, a menudo mejor equipado que muchas ciudades medias de Espana. Felicidades a O. Moreno. en una linea similar cunde la colaboracion de M. Suarez, ahora enfrascado en una tipologia de venta del impreso impactante a finales del siglo XVIII: las suscripciones periodicas, que ensancharon los circuitos de distribucion y las clientelas del escrito. Una estrategia mas de los mercaderes--libreros--los amos del mercado--y, en menor medida, de los impresores.

Al igual, me parece sumamente oportuno el capitulo sobre los libros prohibidos circulantes y detectados por la Inquisicion en Puebla durante el siglo XVI, de la mano de un gran historiador del libro mexicano (E. Gonzalez), ahora en equipo con el no menos brillante H. M. del Angel Garcia. Ambos de acuerdo a la viabilidad de las listas de textos confiscados a instancias del santo Oficio, premisa historico cultural sin la cual no se entienden esas historias en deliberacion. La censura siempre conlleva la ruina de negocios editoriales, riesgos para autores y lectores. Los libros prohibidos, a su vez, no eran productivos, es decir, no contribuyeron al desarrollo del conocimiento, lo peor.

Este suculento repertorio de practicas se completa con el exquisito capitulo dedicado a cartas misivas, obra de las profesoras M. L. Candau y R. Marquez, dos enormes expertas en la materia. En el, escrutan epistolas familiares, escuelas de letras, sentimientos e instrucciones morales ideales para la juventud. Al hilo, Lara Rodenas, haciendo gala de exquisita prosa, afronta discursos ilustrados en torno a la tardia reforma de la ensenanza en espanol. En concreto los de Jose Isidoro Morales, el padre de la libertad de imprenta en Espana. Estos presupuestos han permitido el despliegue de unos fines de suma utilidad, desde la instruccion escolar y los recovecos de la alfabetizacion, hasta el protagonismo de los espacios publicos y privados como entornos cotidianos y esenciales de la lectura.

El libro, en definitiva, alardea de pericia y rigor cientifico academico, segun las fuentes existentes capaces de responder a los interrogantes del historiador, sin los cuales no hay historia. Hacen bien los autores obviando otros controvertidos horizontes de la nueva historia cultural, caso de la complejisima, si no imposible, apropiacion de los textos por los lectores, o sea, los significados que se les daban conforme a sus soportes, medios, tecnicas lectoras y niveles intelectuales. De ahi el enfasis a la hora de caracterizar lecturas individuales y colectivas, orales y silenciosas.

A la sazon, la estetica de la recepcion alemana, de Iser y Jauss, situa al lector en un primer plano de la trama textual, por identificar el escrito con un producto pensado para el consumo y uso de posibles destinatarios. Asi, el contexto temporal tambien acapara la atencion del investigador, en el que, de manera decisiva, influyen la historicidad que envuelve a los textos y su estetica. Factor este ultimo en el que el lector asciende a una posicion privilegiada, donde interactuan las tecnicas lectoras y las expectativas previas de lectores u oyentes.

Los capitulos de nuestro libro, no obstante, deambulan en una silva de experiencias culturales, amasadas a fuego lento y con probidad, ajustadas o no a la artilleria didactica que los moralistas de la epoca catapultaron con el objetivo de predisponer unos parametros culturales uniformes y homogeneos, garantes de doctrinas concretas y, en ultima instancia, de la tradicion y el sistema establecido, ante las nefastas secuelas de un ejercicio lector libre e imaginativo. En fin, reitero mis felicitaciones a sus implicados, escritores de este preciado impreso que he tenido la fortuna de gozar y resenar. De su alta cualidad muchas son las pistas que he querido ofrecer, a la espera de la opinion de sus posibles interesados, para que mejoren la mia.

Carlos Alberto Gonzalez Sanchez

Universidad de Sevilla
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Author:Sanchez, Carlos Alberto Gonzalez
Publication:Historia Mexicana
Date:Apr 1, 2019
Words:1192
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