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Liberalismo y democracia en Argentina. El estudio de un caso: Ernesto Nelson: ?Un educador del estado en contra del Estado?

Liberalism and democracy in Argentina. A case study: Ernesto Nelson: A State Educator who Confronted the State

RESUMEN

En el presente trabajo estudiamos un aspecto de la trayectoria de Ernesto Nelson (1873-1959), acotado, ademas, a los anos de su pertenencia a la Universidad Nacional de La Plata, examinando su proyecto universitario que se diferencia tanto de la politica que se implementa en esa casa de estudios por su fundador y presidente Joaquin V. Gonzalez (gobierna tres periodos consecutivos: 1908-1918), como de la nueva politica que nace con la Reforma Universitaria (1918). Nelson afirma, desde un enfoque liberal, que el Estado es la causa principal de la decadencia del sistema universitario argentino, adoptando, de este modo, una posicion que lo separa de unos (liberales conservadores) y de otros (los reformistas del 18).

Palabras clave: Ernesto Nelson, liberalismo, democracia, Estado.

ABSTRACT

This paper studies one aspect of the career of Ernesto Nelson (1873-1959) covering moreover the years in which he belonged to the National University in La Plata, and evaluates his university career which is quite different both in relation to the policies implemented in the same by its founder and president Joaquin V. Gonzalez (who governed during three consecutive periods: 1908-1918), and from the new policies that were part of the university reform (1918). Nelson affirms, from a liberal point of view, that the state is the principal cause of the decadence in the Argentine university system, and adopted in this manner a position which separated him from both the Liberal Conservatives and from the 1918 Reformists.

Key words: Ernesto Nelson, liberalism, democracy, State.

INTRODUCCION

En el presente trabajo estudiamos un aspecto de la trayectoria de Ernesto Nelson (1873-1959), acotado, ademas, a los anos de su pertenencia a la Universidad Nacional de La Plata, examinando su proyecto universitario que se diferencia tanto de la politica que se implementa en esa casa de estudios por su fundador y presidente Joaquin V. Gonzalez (gobierna tres periodos consecutivos: 1908-1918), como de la nueva politica que nace con la Reforma Universitaria (1918). Nelson afirma, desde un enfoque liberal, que el Estado es la causa principal de la decadencia del sistema universitario argentino, adoptando, de este modo, una posicion que lo separa de unos (liberales conservadores) y de otros (los reformistas del 18).

Deseamos poner al descubierto una paradoja entre sus dichos y sus practicas politicas. Su trayectoria, como educador, siempre se inserta en instituciones estatales: Profesor en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educacion en la UNLP; Inspector General de ensenanza secundaria, normal y especial e Inspector Jefe de Seccion del Ministerio de Justicia e Instruccion Publica de la Nacion (1936-1939). Itinerario que lo define, al mismo tiempo, con dos rostros: educador del Estado y acerrimo critico del mismo, defensor de los principios liberales y democraticos y formando parte de la politica educativa antidemocratica y escasamente liberal, ya sea en gobiernos universitarios (bajo la presidencia de Gonzalez) o en la burocracia del Estado Nacional durante los anos tristemente conocidos como la Decada Infame.

EL PROYECTO UNIVERSITARIO DE NELSON

Ernesto Nelson escribe dos libros donde expone su proyecto universitario, siguiendo el modelo norteamericano y subrayando que es profesor de la UNLP: Hacia la Universidad Futura, Valencia, 1910; y Nuestros males universitarios. La universidad en la cultura, la sociedad y la moral, Buenos Aires, 1919. Su diagnostico, repetido hasta el cansancio, es siempre el mismo: "el derecho del Estado para ejercer el monopolio de la cultura universitaria es precisamente la causa de todos nuestras desdichas (...)". (1)

Este diagnostico se opone a la tradicion liberal Argentina del siglo XIX y primeras decadas del siglo XX. Los unitarios crearon, a comienzos de 1820, la universidad de Buenos Aires inspirados en el modelo napoleonico (estatal y centralista) (2) y hacia fines del siglo XIX, consolidado el Estado Nacion, la dirigencia liberal implanta, de manera mas definitiva, un sistema educativo estatal celosamente controlado desde suburocracia. (3) LaUniversidad de La Plata, nacionalizada bajo el impulso de J. V. Gonzalez, se diferencia de las universidades de Buenos Aires y Cordoba por su contenido federal y moderno (incentivando carreras vinculadas al mundo del trabajo bonaerense) pero sin escapar de esta fuerte tradicional estatal del liberalismo argentino. (4) En un estudio reciente se afirma, amparado en suficientes evidencias, que un numero importante de profesores y egresados de la UNLP se incorpora alaburocraciadel Estado de la Provinciade Buenos Aires. (5) Nelson escribe, ejerciendo cargos docentes y directivos en esta casa de estudios, (6) un plan, exactamente, opuesto. Ya lo hemos indicado: el Estado argentino crea y controla las universidades, decide la apertura de carreras y sus planes de estudios y, ademas, juzga la validez del titulo, es decir, la capacidad de sus egresados. Por el contrario, Nelson plantea que es la sociedad la que debe crear, sostener (aunque habla de un subsidio del Estado (7)) y dar la direccion de sus carreras y, ademas, es el mercado el que tiene que juzgar en la practica concreta la buena o mala formacion de los egresados. (8) Estado minimo, competencia de los individuos en el mercado y eleccion del consumidor son tres nociones liberales que sostienen sus argumentos.

Joaquin V. Gonzalez (9) subraya la pasividad de la sociedad argentina y ofrece como respuesta la intervencion del Estado; que al administrar la educacion intenta crear al futuro ciudadano para la republica verdadera. Nelson supone que esta respuesta es equivocada porque se crearon carreras profesionales que reproducen la pasividad de los individuos: "una universidad profesional" es "rigida en sus principios, selectiva en sus favores, severa en su fiscalizacion". (10)

En cambio, si se sigue el modelo de la universidad cultural norteamericana (11) se tendria una respuesta mas eficaz con los principios liberales: "un departamento cultural puede ser liberal, incluyente y tolerante"." Una universidad cultural crea, nos dice Nelson, una nueva realidad donde el alumno se forma como sujeto liberal, ya que debe elegir y construir su propio camino. (12)
    Entre veinte cursos de historia, escribe Nelson, veinte de
    literatura, veinte cursos de ciencias (...) el estudiante elige
    la combinacion que conviene a sus gustos (...) Este principio tan
    natural y logico de eleccion y de la opcion, es imposible de
    instituir en facultades profesionales (...) porque la ensenanza
    profesional es especifica, no es posible omitir la ensenanza de
    asignatura alguna sin que se resienta la preparacion tecnica del
    alumno. (13)


El Estado, a los ojos de Nelson, no rompe latendenciade una sociedadpasiva, launiversidad no lo prepara para crear riqueza en la industria o el comercio, sino para ser abogado o medico, y de alli sale una profesion o un politico, no un sujeto liberal que construye sociedad.

Se violenta un principio basico del liberalismo: no egresan, de esas casas de estudios, individuos preparados para construir la riqueza y el bienestar de la sociedad sino que, por el contrario, la universidad estatal invariablemente forma profesionales para su aparato burocratico.
    La catedra universitaria oficial, afirma Nelson, estara siempre
    encaminada a impartir una ensenanza utilitaria, especifica,
    profesional, el Estado ensenara de buen grado el arte militar a los
    oficiales de su ejercito, pedagogia a sus maestros, agricultura a
    sus agronomos, genio civil a sus inMenieros, en suma, ensenara lo
    que sea necesario para desempenar una profesion.


Y si existen suj etos liberales en la sociedad argentina es la universidad estatal la que aleja al hijo del industrial de esa tendencia:
    !Cuantas veces vemos al hijo de un industrial, anota Nelson, que
    pudiera ser un eficaz sucesor de su padre en la direccion de los
    negocios de este, torcer la natural corriente de su vida para ir a
    calentar una banca de la facultad de Derecho, acaso abrigando un
    sentimiento de menosprecio por las honradas actividades a las que
    debe todo cuanto el es!. (15)


Nelson encuentra el centro de todos los males en la intervencion del Estado: porque no forma sujetos liberales y, ademas, porque no permite que la propia sociedad pueda ejercer su libertad en el mercado juzgando la formacion de los egresados universitarios. Nue vamente, afirma Nelson, el "Estado asume una responsabilidad que debe pertenecer al individuo (...) Al salir de fiador por la capacidad ajena, instituye un sistema ruinoso para la vida democratica (...) El Estado garantiza la competencia tecnica del tenedor de un diploma universitario, y al hacerlo se substituye imprudentemente a lo que debe quedar librado a la gran regla de la concurrencia social". (16) Nelson invoca la experiencia norteamericana:
    En las universidades autonomas la vida de las mismas se ve librada
    al juego saludable de las fuerzas que determinan el exito o el
    fracaso de los seres en lanaturaleza y de las instituciones en la
    sociedad (...) el diploma no tiene un valor intrinseco. El poseedor
    del titulo profesional habra de acreditar su pericia, exactamente en
    el mundo industrial o comercial. En los paises donde impera el
    diploma oficial, la idoneidad tiene forzosamente que presumirse ya
    que es el Estado mismo, contodo su prestigio, quien la abona. En un
    pais de universidades libres, al contrario, esa idoneidad habra de
    demostrarse en los hechos. (17)


Es un hecho conocido que los liberales conservadores (1880-1916) y posteriormente los radicales (1916-1930) sostienen (aunque con ciertas diferencias) una economia de mercado. En ese contexto, Nelson senala que esta misma posicion debe sustentarse en el terreno cultural:
   ?quien vigila en una sociedad moderna para que los bancos privados
   sirvan honradamente al publico, para que en sus directorios no se
   entronicen sistemas que atenten contra las conveniencias del
   pueblo? (...) excusado es decir que nadie interviene en tales
   asuntos. Esas empresas juzgan por sus resultados, y es el publico,
   el pueblo, quien, allegando su cooperacion o retirando sus favores,
   determina el exito de lo que concurre a sus conveniencias y el
   fracaso de lo que defrauda sus intereses. (18)


Nelson invoca, una y otra vez, dos principios liberales: Estado minimo y sujetos construyendo libremente la sociedad y la cultura. "Aceptamos en buena hora que el pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes. Pero no deleguemos en los gobiernos las direcciones supremas de la cultura, asunto que, casi como la religion o la moral, es de recorte del individuo". (19)

Nelson lee negativamente la irrupcion y consolidacion de la Reforma Universitaria de 1918. Anota, poco tiempo despues, que "La autonomia, pues, pero una autonomia efectiva, que quita a la universidad su caracter oficial y la convierta en corporaciones privadas con derecho a una subvencion correspondiente a la importancia de cada una (...) como ya he dicho, en mi opinion la ley realmente progresista que el pais yareclama, es la que corte la vinculacion entre la universidad y el gobierno nacional, garantice el derecho de crear nuevas universidades y ase ure a todas un subsidio cuyo monto estaria relacionado con la importancia de aquellas". (20) En diciembre de 1920 se produce el giro reformista en la UNLP y Ernesto Nelson (junto a lamayoria de profesores surgidos durante la presidencia de Gonzalez) es expulsado, siendo cuestionada su gestion como Director-Tutor en el Internado (UniversidadLaPlata Internado-ULPI). Alejandro Korn, figura clave del reformismo, legitima el cierre del Internado argumentando que es "uno de los mas grandes fracasos de la Universidad, desde el punto de vista economico y pedagogico (...) representa una tradicion de fa vorifsmo y nepotismo, y en su aspecto pedagogico puede afirmarse que las publicaciones de los alumnos no representan trabajos de alguna seriedad". (21) Esta opinion, explica Fernando Barba, venia a cuestionar los informes favorables sobre el ULPI elaborados por Ernesto Nelson. (22)

Podemos decir, a modo de conclusion, que Nelson nunca encuentra actores que apoyen su proyecto y, por el contrario, convive muy mal con el clima antipositvista y antiliberalconservador de la Reforma Universitaria. Su discurso sobre las universidades libres se inser ta en un contexto desfavorable que ademas se extiende a una tradicion liberal estatal que recorre todo el siglo XIX. Si bien su proyecto debia quebrar una tendencia, ademas, no debemos dejar escapar su escasa capacidad politica para reunir fuerzas que sostengan sus ideas. Su estrategia discursiva no se propone dialogar con actores que, en su mayoria, defienden la universidad estatal, por el contrario, su lenguaje, como un larguisimo monologo no escucha, ni por un momento los argumentos de los otros. No es extrano que no lo escucharan. Dificilmente la elite liberal (entre 1880 y 1916), y menos los radicales (entre 1916 y 1930), podian optar por universidades libres, no solo porque tenian otro proyecto educativo sino tambien porque disfrutaban, unos y otros, de los beneficios de la universidad del Estado: ocupar cargos docentes y directivos, tener la planificacion y el control de los contenidos y direccion de las carreras, decidir la creacion de determinadas orientaciones politicas universitarias y fiscalizar la validez de los titulos, ademas, de poder ej ercer una importante influencia en la opinion publica hablando desde un espacio, por excelencia, del saber.

Expulsado de la UNLP, Nelson retornaria, en la decada del 30, a ocupar cargos en la educacion argentina, logicamente en el Estado, contradiciendo una y otra vez sus ideas liberales y su defensa de la democracia colaborando en gobiernos claramente antiliberales y antidemocraticos.

Recibido: 12-11-2005 * Aceptado: 22-01-2006

(1) NELSON, E. (1919): Nuestros males universitarios. La universidad en la cultura, la sociedad y la moral, Buenos Aires, p.34.

(2) NEWLAND, C. (1992): Buenos Aires no es pampa. La educacion elemental portena, 1820-1860, Buenos Aires, Grupo Editor Latinoamericano, pp. 59-101.

(3) Juan Carlos TEDESCO, J.C. (1970): Educacion y Sociedad en Argentina (1880-1900), Buenos Aires, Ed. Pannedile, Cap. IV y VI.

(4) HERRERO, A. (2004): Joaquin V Gonzalez y la Universidad Nacional de La Plata, Cuademos de Trabajo del Centro de Investigaciones Historicas, no. 7, Serie de Investigaciones, Universidad Nacional de Lanus.

(5) FABIAN GRACIANO, O. (1999): Universidad y Economia Agroexportadora: el perfil profesional de los ingenieros agronomos, 1910-1930. En: Agro, Universidad y ensenanza, La Plata. Para un panorama de la historia de la UNLP, sobre todo desde el punto de vista del estudiantado vease: Hugo B. Biagini (1999): La Universidad de La Plata y el movimiento estudiantil. Desde sus origenes hasta 1930, La Plata, Editorial de la Universidad Nacional de La Plata.

(6) Nelson participa, como uno de los Directores-Tutores, en el intemado de la UNLP abierto en 1910. Sobre esta experiencia, vease el libro escrito por E. Nelson (1912): Un experimento trascendental en la educacion Argentina, Buenos Aires, Coni Hermanos.

(7) NELSON, E. (1919): Nuestros males..., Edic. cit., p. 102.

(8) Es muy interesante el estudio sobre la trayectoria de Nelson en el terreno educativo escrito por Ines Dussel: Ernesto Nelson y el liberalismo democratizante. En: I. Dussel (1997): Curriculum, humanismo y democracia en la ensenanza media (1863-1920), Buenos Aires, FLACSO, pp. 123-147.

(9) Vease HERRERO, A. (2004): Joaquin V Gonzalez y la Universidad Nacional de La Plata. Edic. cit.

(10) NELSON, E. (1919): Nuestros males..., Edic. cit., p. 61.

(11) Nelson expone una descripcion apologetica de la universidad cultural norteamericana en su libro: Hacia la universidad futura. Sobre la recepcion de la cultura norteamericana en Argentina vease: Hugo Biagini (1989): Recepcion argentina del pensamiento norteamericano, en: H. Biagini, Filosofia americana e identidad. El conflictivo caso argentino, Buenos Aires, Eudeba, pp. 229-254.

(12) NELSON, E. (1919): Nuestros males..., Edic. cit.

(13) Ibid., p. 63.

(14) Ibid., p. 74.

(15) Ibid, p.67; y NELSON, E. (1989): Hacia la universidad futura. Edic. cit., pp.54-96.

(16) Ibid., pp. 37-38.

(17) Ibid., p. 71.

(18) Ibid., p. 90.

(19) Ibid., p. 101.

(20) Ibid., pp. 102-104.

(21) Ex-alumnos de la escuela graduada anexa de la UNLP; tres estudios pedagogicos en la Universidad Nueva (con estudio interpretativo de Gustavo Cirigliano), LaPlata, 1965. Citado: Fernando Barba, (comp.) (1998): La Universidad Nacional de La Plata en su centenario, 1897-1997, La Plata, Universidad Nacional de La Plata, pp. 33-34.

(22) Ibid., p. 34.

Alejandro HERRERO CONICET-Universidad Nacional de Lanus, Argentina.
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Title Annotation:NOTAS Y DEBATES
Author:Herrero, Alejandro
Publication:Utopia y Praxis Latinoamericana
Date:Apr 1, 2006
Words:2793
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