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Lengua perfecta e inutilidad etimologica entre San Agustin y Jorge Luis Borges.

(...) un hombre que ha aprendido a agradecer las modestas limosnas de los dias: el sueno, la rutina, el sabor del agua, una no sospechada etimologia.

Jorge Luis Borges "Alguien", El otro, el mismo

1. NIMIS CURIOSA, ET MINUS NECESSARIA. INUTILIDAD DE LA ETIMOLOGIA.

Hace ya tiempo, dentro de un estudio encaminado a analizar las complejas relaciones entre etimologia y literatura desde la Antiguedad al presente (1), observamos como en Agustin y Borges, aun mediando entre ellos varios siglos, se daba una singular coincidencia en el esceptico juicio que tenian acerca de la etimologia. De esta forma, salvando las distancias cientificas e historicas, ambos coinciden en calificar a la etimologia de disciplina curiosa o interesante, aunque poco necesaria o util. Uno y otro autor se expresan de forma muy parecida:
AGUSTIN "de origine verbi"               BORGES "etimologia"

    res nimis curiosa            "escasas disciplinas habra de mayor
                                              interes"
                               "de nada o de muy poco nos servira para
     minus necessaria         la aclaracion de un concepto el origen de
                                            una palabra"


El juicio, como es facil comprobar, se compone de dos asertos en cierto sentido contradictorios, pues hay una valoracion positiva, por un lado, que reconoce la curiosidad o el interes de la etimologia, pero, por otro lado, se declara explicitamente su inutilidad a la hora de ayudarnos a entender el concepto que expresa la palabra en cuestion. La coincidencia resulta significativa, y mas aun porque no creemos que Borges haya leido el texto concreto de Agustin donde aparece expresado este juicio. Es cierto que Borges cita a menudo a Agustin (2), pero es siempre a proposito de la refutacion de la idea estoica del tiempo ciclico en La Ciudad de Dios: "(...) la idea del tiempo ciclico, que fue refutada por San Agustin en La ciudad de Dios. San Agustin dice con una hermosa metafora que la cruz de Cristo nos salva del laberinto circular de los estoicos." (OC 4: 165-166) Volviendo al juicio sobre la etimologia, el texto de Agustin, que es tambien una critica al pensamiento estoico, se encuentra en su obra de juventud titulada De dialectica, escrita en el ano 387:
   Nos preguntamos acerca del origen de una palabra cuando nos planteamos de
   donde proviene que se diga de tal manera: asunto bastante curioso, en mi
   opinion, pero menos necesario. No me gusto decir esto que a Ciceron (3)
   parece merecerle la misma opinion; aunque, ?quien necesita de una autoridad
   en un asunto tan evidente? Pero si fuera de mucha utilidad explicar el
   origen de una palabra, no seria apropiado adentrarse en lo que ciertamente
   es imposible de alcanzar. ?Quien hay que pueda justificar por que se tiene
   que decir de tal manera lo que nombramos? Ocurre que, al igual que en la
   interpretacion de los suenos, asi se declara el origen de una palabra de
   acuerdo con el ingenio de cada cual. (Aug. Princ. dial. 6) (4)


A continuacion, se desarrollan cuatro posibles etimologias para la palabra verbum y se termina concluyendo que con tal de saber lo que significa una palabra no nos importa tanto conocer su origen. En lo que respecta a Borges, si bien las referencias al significado y la etimologia de las palabras aparecen en muchos pasajes de su obra, vamos a destacar de momento la prosa que cierra el volumen miscelaneo titulado Otras inquisiciones, publicado en 1952 (5), y que lleva el titulo "Sobre los clasicos":
   Escasas disciplinas habra de mayor interes que la etimologia; ello se debe
   a las imprevisibles transformaciones del sentido primitivo de las palabras,
   a lo largo del tiempo. Dadas tales transformaciones del sentido primitivo
   de las palabras, que pueden lindar con lo paradojico, de nada o de muy poco
   nos servira para la aclaracion de un concepto el origen de una palabra. (OC
   2:150)


El texto continua con una serie de ejemplos:
   Saber que calculo, en latin, quiere decir piedrita y que los pitagoricos
   las usaron antes de la invencion de los numeros, no nos permite dominar los
   arcanos del algebra; saber que hipocrita era actor, y persona, mascara, no
   es un instrumento valioso para el estudio de la etica. Parejamente, para
   fijar lo que hoy entendemos por clasico, es inutil que este adjetivo
   descienda del latin classis, flota, que luego tomaria el sentido de orden.


Aun a riesgo de simplificar la cuestion, tanto en Agustin como en Borges puede encontrarse la articulacion de un pensamiento etimologico que puede justificar por que la etimologia no es una disciplina necesaria, si bien es interesante:

a. En primer lugar, porque hay una llamativa distancia entre el origen y el significado actual de las palabras. Es lo que lo que ocurre, pot ejemplo, con piscina, cuyo significado real poco tiene que ver con la palabra "pez":
   Cuando se habla de <<piscina>> en lo referente a los banos, donde no hay
   rastro de peces, ni tiene nada que nos recuerde a los peces, parece, no
   obstante, que toma su origen de los peces a causa del agua, que es donde
   estos viven. Asi pues, la palabra no se transfiere a causa del parecido,
   sino que se toma debido a cierta contiguidad (...). Esto, sin embargo,
   demuestra perfectamente -lo que podemos dilucidar ya con tan solo un
   ejemplo- la distancia que hay entre el origen y la palabra, la que se toma
   por contiguidad de aquella que se pone por similitud. (Aug. Princ. dial.
   6). (6)


Esta ultima razon es bastante coincidente con la que esgrime, por su parte, Borges, ya dentro de un contexto moderno de etimologia historica, cuando nos habla de la paradojica transformacion del sentido primitivo de las palabras, que es lo que ocurre cuando explicamos el termino "clasico" a partir de la palabra latina classis "flota" (7), cerrando una pequena lista de etimologias paradojicas ("calculo" significaba "piedrita", "hipocrita" era "actor" y "persona' originariamente era "mascara"). Como veremos mas adelante (2), la conciencia de que el significado actual de una palabra sea tan diferente del significado originario lleva a cada uno de nuestros autores a sonar con una forma de lengua perfecta: lo dicibile en Agustin, o una lengua de imagenes de caracter extraverbal, y las lenguas cabalisticas o filosoficas en Borges.

b. En segundo lugar, a pesar de sus paradojas, la etimologia es una forma de ver el lenguaje gracias a la interpretacion que hacemos de unas palabras a traves de otras. Para Borges, esta vision supondra una "pura contemplacion de un lenguaje del alba", al margen de las paradojas que suscite. Sin embarso, Agustin pondra el enfasis en la variedad de interpretaciones posibles que puede tener una etimologia, circunstancia que acerca la actividad etimologica a la hermeneutica de los suenos, como tendremos ocasion de comprobar con la ironica ilustracion de las posibles etimologias de la palabra verbum (3). Asimismo, veremos como esta combinacion de etimologia e interpretacion de los suenos nos depara todo un inesperable hallazgo en la ficcion borgesiana.

En definitiva, bajo esta compleja interpretacion subyace el hecho de que la materia que estudia la etimologia, el lenguaje verbal humano, es enganosa, lo que se adscribe claramente a una determinada corriente esceptica de pensamiento linguistico que tiene su origen en el Cratilo de Platon y llega hasta alguno de los mas penetrantes filosofos del lenguaje del siglo XX, como el vienes Ludwig Wittgenstein. El lenguaje, en definitiva, es enganoso como vehiculo de conocimiento, pero es fascinante por la posibilidad de juego que nos ofrece, en especial la etimologia.

Veamos con mas detenimiento los dos aspectos antes esbozados: de un lado (2), la distanoa entre el significado real y el originario y, de otro (3), la capacidad que tiene la etimologia para permitirnos ver a traves del lenguaje.

2. VNDE SIT DICTUM NON CUREMUS. RAZONES PARA DUDAR DE LA ETIMOLOGIA. LAS LENGUAS PERFECTAS.

La distancia que se da entre el significado originario y el significado actual conduce a establecer la independencia de la semantica con respecto a la etimologia. Agustin es absolutamente claro al respecto: "Por lo tanto, a ti corresponde juzgar si hemos de considerar que verbum se dice de verberando ("azotar"), o de vero ("verdad") tan solo, o de vero boando ("hacer resonar la verdad"), o si, por el contrario, es preferible que no nos preocupemos por su origen, ya que sin necesidad de ello entendemos lo que significa" (Aug. Princ. dial. 6) (8). Con ese aserto, Agustin se aleja decididamente (90 de aquellos pensadores de orientacion estoica a los que critica, pues consideran la etimologia como un medio de conocimiento. La corriente esceptica de Agustin quedara, sin embargo, ensombrecida por Isidoro de Sevilla, en su certidumbre de que con la etimologia se puede aprender mejor el significado de una palabra: "pues, si se sabe cual es el origen de una palabra, mas rapidamente se comprendera su sentido" (Orig. 1, 29, 2) (10). Bajo tales afirmaciones se esconden dos actitudes divergentes ante el propio lenguaje como fuente de conocimiento: por una parte, la esceptica y critica, con representantes como Platon, Sexto Empirico o Quinuliano y, por otra parte, la vertiente credula, con cultivadores como Varron o Isidoro. Dentro de la postura esceptica, esta oposicion agustiniana entre etimologia y semantica es verdaderamente novedosa en un pensador de finales del siglo IV, pues nos acerca a la moderna teoria del signo linguistico. El contexto cientifico es fundamental en este punto, pues Agustin, que es un critico heredero de las reflexiones estoicas sobre la estructura del significa do, nos dice que existen cuatro cosas que deben distinguirse: la palabra (verbum), lo expresable (dicibile), la expresion (dictio) y la cosa (res) (11). El rechazo de la etimologia como ciencia util viene de una desconfianza en el lenguaje como vehiculo de conocimiento que ya puede rastrearse en el Cratilo de Platon, y que aqui cobra una nueva dimension cristiana. En efecto, como apunta Eco (25), estamos ante el rechazo de un lenguaje verbal (verbum) en contraposicion a una lengua no verbal, precisamente aquella lengua mediante la que Dios hablo a Adan, y que se corresponderia con la parte de lo dicibile. Se trata de una lengua de imagenes, pansemiotica, poblada de alegoria, que tan importante sera para la representacion de la cultura en la Edad Media. Las ilustradones de los Beatos medievales serian magnificos ejemplos de representacion de esta lengua no verbal.

En cuanto a Borges, puede encontrarse tambien la contraposidon entre etimologia y semantica cuando nos habla de una manera ironica acerca de la actitud de los detractores y los partidarios de la etimologia en un polemico ensayo escrito en 1940, relativo a los germanofilos:
   Los implacables detractores de la etimologia razonan que el origen de las
   palabras no ensena lo que estas significan ahora; los defensores pueden
   replicar que ensena, siempre, lo que estas ahora no significan. Ensena,
   verbigracia, que los pontifices no son constructores de puentes; que las
   miniaturas no estan pintadas al minio; que la materia del cristal no es el
   hielo; que el leopardo no es un mestizo de pantera y de leon; que un
   candidato puede no haber sido blanqueado; que los sarcofagos no son lo
   contrario de los vegetarianos; que los aligatores no son lagartos, que las
   rubricas no son rojas como el rubor; que el descubridor de America no es
   Americo Vespucci y que los germanofilos no son devotos de Alemania. (OC, 4:
   441)


No es dificil ver que el planteamiento es muy parecido al que vetamos en el libro Otras inquisiciones. La estrategia discursiva es la misma, pues al juicio, no carente de cierta paradoja, se le anaden unos sustanciosos ejemplos ("pontifices", "miniatura", "cristal", "leopardo", "candidato", "sarcofago", "aligatores", "rubricas" ...). En este punto, cabe preguntarse que es lo que ha podido motivar esta reflexion que opone la etimologia a la semantica en Borges. Si en la epoca de Agustin hablabamos de una arraigada tradicion esceptica en la que subyace la desconfianza en el lenguaje como vehiculo de comunicacion, esa tradicion fue en parte marginada por la obra de Isidoro de Sevilla practicamente hasta el nacimiento de la linguistica historica en el siglo XIX, cuando se desarrolla la etimologia que llamamos cientifica. Sin embargo, esta renovada etimologia, integrada en la moderna linguistica, va a verse a menudo relegada en tal contexto. Saussure, con su enfasis en la linguistica sincronica y la naturaleza arbitraria del signo linguistico, no dejara de suponer igualmente un reves para la etimologia (12). No obstante, sin menoscabo de un contexto historico y cientifico determinado, creemos que la experiencia de Borges con la etimologia tiene unas razones mucho mas personales e inmediatas. Por lo que hemos podido colegir gracias a una lectura global de su obra, esta diferencia paradojica entre el significado actual y el significado originario se la ha encontrado Borges en el cotidiano manejo de los diccionarios de antiguo ingles. En un magnifico cuento titulado "El sobomo", inserto dentro de El libro de arena (1975), que tiene como protagonistas a dos profesores de ingles antiguo, se hace una afirmacion bastante elocuente acerca del proyecto cientifico de uno de los docentes: "ahora estaba compilando un diccionario de ingles-anglosajon, que ahorrara a los lectores el examen, muchas veces inutil, de los diccionarios etimologicos." (OC 3: 58). Aqui aparecen muy cercanas las ideas de inutilidad y etimologia, como ocurre, asimismo, en uno de los poemas de su libro La cifra (1981), el titulado "Aquel", donde, entre otros inutiles empenos, se incluye esta:
   Oh dias consagrados al inutil
   empeno de olvidar la biografia
   de un poeta menor del hemisferio
   austral, a quien los hados o los astros
   dieron un cuerpo que no deja un hijo
   y la ceguera, que es penumbra y carcel (...)
   y visperas de tremula esperanza
   y el abuso de la etimologia
   y el hierro de las silabas sajonas. (OC 3: 299)


Hemos visto que la consideracion de la inutilidad de la etimologia deriva hacia un ideal de lengua perfecta. En Agustin esta lengua venta representada por lo dicibile, una lengua no verbal constituida por imagenes. En Borges la cuestion parece mas compleja, ya que se siente fascinado por esas lenguas no ambiguas con referente univoco a las cosas, bien sea la cabala o las lenguas filosoficas (Ramon Llull, o John Wilkins). Veamos algo acerca de una y otras. La posibilidad de que las letras de una palabra contengan la esencia de una cosa es algo que ya esta recogido, si bien con todas las reservas, en el Cratilo. Borges alude a ello en un poema:
   Si (como el griego afirma en el Cratilo)
   el nombre es arquetipo de la cosa,
   en las letras de rosa esta la rosa
   y todo el Nilo en la palabra Nilo.(OC 2: 263)


Sin embargo, Borges reconoce que tales planteamientos no cuadran con una mentalidad occidental, sobre todo en lo referente a la existencia previa de las letras con respecto a los sonidos, que es una idea propiamente cabalistica:
   Llegamos a algo tan increible como lo dicho hasta ahora. A algo que tiene
   que chocar a nuestra mente occidental (que choca a la mia), pero que es mi
   deber referir. Cuando pensamos en las palabras, pensamos historicamente que
   las palabras fueron en un principio sonido y que luego llegaron a ser
   letras. En cambio, en la cabala (que quiere decir recepcion, tradicion) se
   supone que las letras son anteriores; que las letras fueron los
   instrumentos de Dios, no las palabras significadas por las letras. (OC 3:
   269-270)


En cuanto a las lenguas filosoficas, Borges deja patente la incompatibilidad que estas tienen con cualquier forma de translacion etimologica:
   Emerson dijo que el lenguaje es poesia fosil, para comprender su dictamen,
   bastenos recordar que todas las palabras abstractas son, de hecho,
   metaforas, incluso la palabra metafora, que en griego es traslacion. El
   siglo trece, que profesaba el culto de la Escritura, es decir, de un
   conjunto de palabras aprobadas y elegidas por el Espiritu, no podia pensar
   de ese modo. Un hombre de genio, Raymundo Lulio, que habia dotado a Dios de
   ciertos predicados (la bondad, la grandeza, la eternidad, el poder, la
   sabiduria, la voluntad, la virtud y la gloria), ideo una suerte de maquina
   de pensar hecha de circulos concentricos de madera, llenos de simbolos de
   los predicados divinos y que, rotados por el investigador, darian una suma
   indefinida y casi infinita de conceptos de orden teologico." (OC 3: 440)


Este tipo de lenguas, como la analitica de John Wilkins, busca superar la arbitrariedad de los lenguajes naturales mediante palabras formadas por simbolos que recojan una cualidad de la cosa, muy cercano al planteamiento cabalistico:
   Las palabras del idioma analitico de John Wilkins no son torpes simbolos
   arbitrarios; cada una de las letras que las integran es significativa, como
   lo fueron las de la Sagrada Escritura para la cabalistica. Mauthner observa
   que los ninos podrian aprender ese idioma sin saber que es artificioso. (OC
   2: 85)


Sin embargo, este magnifico idioma analitico encuentra un insalvable inconveniente en la arbitraria clasificacion por categorias que hay que hacer de las cosas. Recordemos la aberrante clasificacion que se nos da poco despues, supuestamente extraida de una enciclopedia china, y que tanto admirara Michel Foucault al comienzo de su libro Les mots et les choses:
   Esas ambiguedades, redundancias y deficiencias recuerdan las que el doctor
   Franz Kuhn atribuye a cierta enciclopedia china que se titula Emporio
   celestial de conocimientos benevolos. En sus remotas paginas esta escrito
   que los animales se dividen en (a) pertenecientes al Emperador, (b)
   embalsamados, (c) amaestrados, (d) lechones, (e) sirenas, (f) fabulosos,
   (g) perros sueltos, (h) incluidos en esta clasificacion, 0) que se agitan
   como locos, 0) innumerables, (k) dibujados con un pincel finisimo de pelo
   de camello, (1) etcetera, (m) que acaban de romper el jarron, (n) que de
   lejos parecen moscas (...) (OC 2: 85)


En definitiva, desenganados de la viabilidad de lenguas cabalisticas y filosoficas, nos vemos abocados a esa lengua verbal y paradojica que llamamos natural, sin correlatos objetivos ni univocos con las cosas. Preocupacion compartida por otros grandes creadores contemporaneos, como Julio Cortazar, a la sombra de Wittgenstein (13) (Garcia Jurado "Juego" 137-147).

Hasta aqui hemos considerado por que la etimologia no es util, al menos para conocer el significado actual de las palabras. Pero entre el imposible correlato univoco de las palabras y las cosas y la torpe arbitrariedad nos queda, por mucho que nos pese, la etimologia, que nos ofrece una cierta forma de vision, por distorsionada y paradojica que sea. A ello dedicamos nuestro apartado final.

3. VT SOMNIORUM INTERPRETATION. PURA CONTEMPLACION DE UN LENGUAJE DEL ALBA. ALEGORIA Y SUENO.

En la etimologia moderna, aquellas palabras cuyo origen no es evidente se califican como palabras "arbitrarias" u "opacas" (Zamboni 93). No es dificil darse cuenta de que, segun esta terminologia, el hecho de que la arbitrariedad presuponga opacidad es algo que tiene un trasfondo metaforico en lo visual. La metafora que equipara lo etimologico a lo visual es realmente antigua, y la vista esta ligada etimologicamente a la idea de conocimiento en las lenguas clasicas (la misma raiz etimologica que da en griego el verbo "conocer" en latin nos da el verbo "ver"). Agustin habla explicitamente de la facultad de ver donde se encuentra el origen de una palabra:
   Veras que el origen de una palabra, que no podemos buscar mas alla del
   parecido de los sonidos, esta contenido bien en la semejanza de las cosas y
   los sonidos, o en la semejanza de las cosas mismas, o en la contiguidad, o
   en la antifrasis; sin embargo, no siempre podemos lograrlo. Hay infinidad
   de palabras cuya etimologia no es posible referir, pues bien no existe,
   como es mi opinion, o esta oculta, como sostienen los estoicos. (Aug.
   Princ. dial. 6) (14)


Fiel al escepticismo que domina su pensamiento sobre el lenguaje, esta facultad de vision, sin embargo, se ve perturbada por la abrumadora variedad interpretativa que ofrece el analisis etimologico (semejanza, contiguidad, antifrasis ...). Esto llega hasta tal punto que la vision del origen no siempre es posible y no solo, como sostienen los estoicos, porque este origen este oculto (latet), sino porque no existe (non est), como cree Agustin. El caso de las multiples interpretaciones para explicar el termino que designa en latin a la palabra, verbum, es magnifico para demostrar esta imposibilidad:
   Ocurre que, al igual que en la interpretacion de los suenos, asi se declara
   el origen de una palabra de acuerdo con el ingenio de cada cual. He aqui
   que hay quien interpreta que el mismo termino verba (palabras) se dice asi
   porque es como si azotasen ("reverberasen") el oido; mas bien, dice otro,
   porque es como si azotasen el aire. Pero esto no supone un gran problema,
   pues uno y otro remontan el origen de esta palabra del verbo "azotar"
   (verberando). Inesperadamente mira que discordia viene a sembrar un
   tercero: verbum es sinonimo de "verdadero" porque, segun dice, conviene que
   hablemos lo verdadero, y es odiosa la mentira, siendo la naturaleza el juez
   mismo. Pero no falto un cuarto ingenio que dijo que, si bien hay quienes
   estiman que verbum se dice de "verdadero", quedando, pues, la primera
   silaba suficientemente constatada, no conviene olvidarse de la segunda. De
   esta forma, declaran que cuando decimos verbum la primera silaba significa
   "verdadero", y la segunda "sonido"; pretenden, pues, que este (el sonido)
   sea un "zumbido" (bombum). Por ello, Ennio llamo al sonido de los pies
   "ruido de pasos", los griegos dicen "gritar" con el termino boasai, y
   Virgilio dice "resuenan los bosques". Luego, se dice verbum como si
   hicieramos retumbar la verdad, es decir, como si hicieramos sonar la
   verdad. Por tanto, si esto es correcto, el mismo nombre ordena que no
   mintamos al hablar, mas temo que mientan incluso estos mismos que afirman
   tales cosas. Por lo tanto, a ti corresponde juzgar si hemos de considerar
   que verbum se dice de verberando ("azotar"), o de vero ("verdad") tan solo,
   o de vero boando ("hacer resonar la verdad"), o si, por el contrario, es
   preferible que no nos preocupemos por su origen, ya que sin necesidad de
   ello entendemos lo que significa. (Aug. Princ. dial. 6) (15)


El pasaje que acabamos de leer, al margen de la ironia con que trata la cuestion, es fundamental por varias razones. Amsler observa que la comparacion de la etimologia con la interpretacion de los suenos nos invita a entender aquella como una actividad hermeneutica que debe resolver la ambiguedad de una red de signos mediante una interpretacion alegorica (16). El problema fundamental es que este tipo de interpretacion, bien se aplique a los suenos, bien a la etimologia, no puede acabar con las ambiguedades, como queda claro en la explicacion multiple de verbum. Esta vision del lenguaje a traves de la etimologia constituye en Agustin una suerte de vision alegorica e incierta. La comparacion con la interpretacion de los suenos es, por lo demas, muy estimulante. Veamos como considera Borges esta forma de vision a traves del lenguaje que nos da la etimologia. Para empezar, libre de los problemas inherentes a los viejos juegos de la etimologia no cientifica, considera que el descubrimiento del origen oculto de una palabra se convierte en un placer:
   Un hombre que cultiva su jardin, como queria Voltaire. El que agradece que
   en la tierra haya musica. El que descubre con placer una etimologia (...)
   (OC 3: 326)


Para Borges, la etimologia, ligada sobre todo a sus estudios gramaticales del antiguo ingles, es, basicamente, una "contemplacion" de las imagenes iniciales que constituyeron el significado de algunas palabras actuales, como las formas de futuro. Asimismo, no deja de asombrarnos la descripcion de la experiencia etimologica como una variacion de "simbolos de otros simbolos", que no esta lejos de la concepcion alegorica de la etimologia que vetamos en Agustin:
   La voz del ruisenor del enigma
   Y la elegia de los doce guerreros
   Que rodean el tumulo de su rey.
   Simbolos de otros simbolos, variaciones
   De futuro ingles o aleman me parecen estas palabras
   Que alguna vez fueron imagenes
   Y que un hombre uso para celebrar el mar o una espada;
   Manana volvera a vivir,
   Manana fyr no sera fire sino esa suerte
   De dios domesticado y cambiante
   Que a nadie le esta dado mirar sin un antiguo asombro.

   Alabada sea la infinita
   Urdimbre de los efectos y de las causas
   Que antes de mostrarme el espejo
   En que no vere a nadie o vere a otro
   Me concede esta pura
   contemplacion de un lenguaje del alba. (OC 2: 217)


Vemos juntas de nuevo la alegoria y la etimologia, pero nos falta la interpretacion de los suenos. No obstante, si Agustin comparaba la interpretacion etimologica con la de los suenos, Borges va a hacer algo tan sorprendente como incluir la etimologia en un sueno. Hay que ira hasta el ultimo Borges, el de 1985, que suena una cruel muerte de la que le salva, inesperadamente, el recuerdo de una etimologia ("lenta quiere decir flexible"), salida de un verso de Virgilio, convertido ya, desde hace tiempo, en simbolo de su lejana adolescencia en Ginebra (17).
   Me condujo al pie de uno de ellos y me ordeno que me tendiera en el pasto,
   de espaldas, con los brazos en cruz. Desde esa posicion divise una loba
   romana y supe dOnde estabamos. El arbol de mi muerte era un cipres. Sin
   proponermelo, repeti la linea famosa: Quantum lenta solent inter viburna
   cupressi (18).

   Recorde que lenta, en ese contexto, quiere decir flexible, pero nada tenian
   de flexibles las hojas de mi arbol. Eran iguales, rigidas y lustrosas y de
   materia muerta. En cada una habia un monograma. Senil asco y alivio. Supe
   que un gran esfuerzo podia salvarme. Salvarme y acaso perderlo, ya que,
   habitado por el odio, no se habla fijado en el reloj ni en las monstruosas
   ramas. Solte mi talisman y aprete el pasto con las dos manos. Vi por
   primera y ultima vez el fulgor del acero. Me desperte; mi mano izquierda
   tocaba la pared de mi cuarto." (OC 3: 485-486)


De esta forma, la interpretacion etimologica es ahora parte de la interpretacion del propio sueno. Tenemos la impresion de que Borges ha cerrado un circulo insospechado e invisible. En resumidas cuentas, parece que esta paradojica reflexion que combina la curiosidad suscitada por la etimologia con su inutilidad se adscribe a una vision esceptica, aunque fascinada, sobre la capacidad que tiene el lenguaje para damos a conocer las cosas que designa. Una vez reconocida esta inutilidad, lo que vuelve interesante a la etimologia son, por un lado, las paradojicas diferencias entre los significados originarios y los actuales, y, por otro, la facultad de ver a traves de las palabras gracias a la interpretacion etimologica. Estas reflexiones encuentran dos ocasiones estelares de ser expresadas en esos gigantes que son Agustin de Hipona y Jorge Luis Borges. Entre ellos, varios siglos de cultura occidental.

(1) Este trabajo se inserta en el proyecto de investigacion PB-9847794 financiado por la Direccion General de Ensenanza superior del Ministerio de Educacion y Cultura. Quiero agradecer a la profesora Barrios Castro su interes en leer una version previa de este trabajo. Parte de los resultados de esta investigacion pueden encontrarse en Garcia Jurado "La etimologia ..." citado en la bibliografia final.

(2) Asi podemos verlo, por ejemplo, en diversos lugares de la obra de Borges, que citaremos por la edicion de sus Obras Completas. De entre las citas que hemos encontrado de San Agustin destacamos las siguientes: OC 1: 359, 362, 365, 391, 392, OC 2:92 y OC 4: 201.

(3) Esta referenoa es muy interesante, pues en el De natura deorum de Ciceron puede rastrearse ya una parte del juicio sobre la etimologia, concretamente, la parte negativa: 3,63 "magnas molestias suscepit et minime necessarias primus Zeno post Cleanthes deinde Chrysippus.

(4) "De origine verbi quaeritur, cum quaeritur unde ita dicatur: res mea sententia nimis curiosa, et minus necessaria. Neque hoc mihi placuit dicere, quod sic Ciceroni quoque idem videtur; quamvis quis egeat auctoritate in re tam perspicua? Quod si omnino multum iuvaret explicare originem verbi, ineptum esset aggredi, quod persequi profecto infinitum est. Quis enim reperire possit, quod quid dictum fuerit, unde ita dictum sit? Huc accedit, quod ut somniorum interpretatio, ita verborum origo pro cuiusque ingenio praedicatur."

(5) Si bien este dato no tiene porque pasar de la mera esfera de la casualiad, llama la atencion que Borges cite tambien en este libro pasajes del De natura deorum de Ciceron, como N.D. 2, 40-44, en el ensayo titulado `Quevedo' (OC 2: 39) y N.D. 2,17 en el ensayo titulado "Pascal" (OC 2:82 n. 1).

(6) "(...) cum piscina dicitur in balneis, in qua piscium nihil sit, nihilque piscibus simile habeat, videtur tamen a piscibus dicta propter aquam, ubi piscibus vita est. Ita vocabulum non translatum similitudine, sed quadam vidnitate usurpatum est (...). Illud tamen bene accidit, quod uno exemplo dilucidare iam possumus, quid distet origo verbi, quae de vicinitate arripitur, ab ea quae similitudine ducitur."

(7) Tambien encontramos esta definicion etimologica en "La cabala" (OC 3: 267): "Tomemos la palabra clasico. ?Que significa etimologicamente? Clasico tiene su etimologia en classis: <<fragata>>, <<escuadra>>. Un libro clasico es un libro ordenado, como tiene que estarlo a bordo; shipshape, como se dice en ingles."

(8) Ergo ad te jam pertinet iudicare, utrum verbum a verberando, an a vero solo, an a vero boando dictum putemus: an potius unde sit dictum non curemus; cum, quod significet, intellegamus.

(9) Segun Amsler (46) "The trouble, says Augustine, is that all these explanations of the origins of verbum are beside the point and matters of secondary judgment <<... cum quod significet intellegamus>> (c.6) [... so long as we understand what it (the word) signifies]. This is a characteristically Augustinian turn."

(10) nam dum videris unde ortum est nomen, citius viro eius intellegis. (Traduccion de Oroz Reta y Marcos Casquero).

(11) La paracion estoica, como es sabido, se compone solo de tres elementos: signifacado, significante y designado. En realidad, tambien en Agustin estamos ante tres elementos, ya que tanto la palabra como la expresion son dos variantes, producto de la combinacion de terminologia estoica y retorica, para referirse al significante (vease Todorov 43).

(12) Malkiel (70) nos cuenta con ciertas dosis de ironia los avatares de la disciplina en el nuevo contexto cientifico de la linguistica: "La situacion aqui descrita era muy negativa para el desarrollo de la etimologia como disciplina autonoma, debido sobre todo a que se acompanaba de una pengrosa atomizacion del conocimiento y, por otro lado, a que su practica -segun se decta- estaba amenazada por una excesiva dosis de subjetividad y azar. Esta situacion tan poco halaguena requeria una rapida solucion.

Un remedio rapido consistia en excluir la etimologia del conjunto de preocupaciones legitimas de un linguista serio -por supuesto, a cierto precio. A principios de este siglo, Ferdinand de Saussure decidio adoptar esta actitud durante los cursos experimentales que dio en Ginebra, a un selecto y reduddo grupo de personas, sobre <<linguistica general>> o, como estariamos inclinados a decir hoy, teoria linguistica."

(13) Acerca de la preocupacion linguistica en Julio Contazar cf. Garcia Jurado "Juego".

(14) "aut similitudine rerum et sonorum, aut similitudine rerum ipsarum, aut vicinitate, aut contrario, contineri videbis originem verbi, quam prosequi non quidem ultra soni similitudinem possumus; sed hoc non semper utique possumus. Innumerabilia enim sunt verba, quorum ratio reddi non possit: aut non est, ut ego arbitror; aut latet, ut Stoici contendunt."

(15) "Huc accedit, quod ut somniorum interpretatio, ira verborum origo pro cuiusque ingenio praedicatur. Ecce enim verba ipsa quispiam ex eo putat dicta, quod aurem quasi verberent: Immo, inquit alius, quod aerem. Sed nostra non magna lis est. Nam uterque a verberando huius vocabuli originem trahit. Sed e transverso tertius, quam rixam inferat. Quod enim verum, ait, nos loqui oporteat, odiosumque sit, natura ipsa iudicante, mendacium; verbum a vero cognominatum est. Nec ingenium quartum defuit. Nam sunt qui verbum a veto quidam dictum putent, sed prima syllaba satis animadversa, secundam negligi non oportere. Verbum enim cure dicimus, inquiunt, prima eius syllaba verum significat, secunda sonum. Hoc autem volunt esse bombum. Unde Ennius sonum pedum, bombum pedum dixit: et boasai Graeci clamare; et Virgilius, "Reboant silvae". Ergo verbum dictum est quasi a vero boando, hoc est verum sonando. Quod si ira est, praescribit quidem hoc nomen, ne cure verbum fadamus, mentiamur: sed vereor ne ipsi qui dicunt ista, mentiantur. Ergo, ad te iam pertinet iudicare, utrum verbum a verberando, an a veto solo, an a veto boando dictum putemus: an potius unde sit dictum non curemus; cum, quod significet, intellegamus."

(16) "When Augustine juxtaposes etymologizing and dream interpretation, he is coming down on one side of a longstanding classical debate about the nature of hermeneutics. (...) Like sacrificers and prophets (...) dream intepreters disambiguate a network of signs by allegorical interpretation" (44-55).

(17) "El pertinaz amante de las etimologias aprovecha para anotar que lenta significa ahi <<flexibles>>. <<Lento>> es, como cualquiera sabe, un adjetivo predilecto del Borges poeta, acaso virgiliano." (Garcia Gual 341).

(18) Verg. Ecl. 1,25. En traduccion de Vicente Cristobal: "cuanto se eleva el cipres superando a flexibles viburnos".

BIBLIOGRAFIA CITADA

Agustin, Aurelio. De dialectica. Translated with Introduction and Notes by B. Darrel Jackson from the Text newly Edited by Jan Pinborg. Dordrecht-Boston: D. Reidel Publishing Company, 1975.

Amsler, Mark. Etymology and grammatical discourse in late Antiquity and the early Middle Ages, Amsterdam/Philadelphia: John Benjamins, 1989.

Borges, Jorge Luis. Obras completas.4 vols. Barcelona: Emece, 1989-1996.

Eco, Umberto. La busqueda de la lengua perfecta, Barcelona: Grijalbo Mondadori, 1994.

Garcia Gual, Carlos. "Borges y los clasicos de Grecia y Roma", Cuadernos hispanoamericanos 505-507, 1992, 321-345.

Garcia Jurado, Francisco. "El juego de la erudicion. Las miscel nea en Julio Cort zar y Aulo Gelio (A proposito de las mascaras-personae reales y verbales)", Actas del X Simposio de la Sociedad Espanola de Literatura General y Comparada. Santiago de Compostela: Universidade, 1996, 137-147.

Garcia Jurado, Francisco. "La etimologia como forma de pensamiento. Ideas linguisticas e historia de la cultura". RSEL 31/2 (2001).

Malkiel, Yakov. Etimologia. Madrid: C tedra, 1996.

Todorov, Tzvetan. Teorias del simbolo. Caracas: Monte Avila, 1993.

Zamboni, Alberto. La etimologia. Madrid: Gredos, 1988.
Francisco Garcia Jurado
Universidad Complutense
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Author:Jurado, Francisco Garcia
Publication:Variaciones Borges
Article Type:Critical Essay
Date:Dec 22, 2002
Words:5649
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