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Lecons sur la genese de la pensee dialectique.

Francoise Dastur: Lecons sur la genese de la pensee dialectique. Schelling, Holderlin, Hegel, Paris: Ellipses, 2016, 316 pp.

Francoise Dastur (Lyon, 1942) es una consagrada filosofa, historiadora de la filosofia y traductora, cuya vasta produccion ha girado principalmente en torno a la fenomenologia alemana y francesa. Sus Lecons sur la genese de la pensee dialectique son la publicacion de un conjunto de cursos ofrecidos en la Sorbona (1987-1990) que buscan exponer la genesis del pensamiento dialectico. La autora justifica la importancia del tema alegando que actualmente han pululado algunas caricaturas de la dialectica, hechas en nombre de un "nietzscheanismo sumario" (p. 6) que no ve en que medida la dialectica constituye una critica al mundo moderno en vez de ser complice de este. Esta justificacion permite comprender digresiones y ciertos tintes polemicos del libro, aunque lamentablemente los interlocutores nunca quedan del todo claros. En consonancia con trabajos como los de Dieter Henrich o Christoph Jamme, Dastur privilegia a Holderlin alegando que i) la dialectica hegeliana tendria una deuda con la filosofia de la reunificacion (Vereinigungsphilosophie) del joven Holderlin, y que ii) hay en este una critica tanto del idealismo subjetivo de Fichte como del idealismo especulativo hegeliano (p. 7). Asi, un recorrido por su itinerario poetico-filosofico ofrece un mosaico de los motivos centrales del idealismo. Aunque la autora lo enuncia dispersamente, las Lecons... defienden que la idea fundamental del idealismo aleman es que el Absoluto es una totalidad organica que no excluye lo relativo y finito (pp. 204-205), que el problema dialectico es el de la reconciliacion de los opuestos (p. 175) y que esto exige elaborar una ontologia que evite toda forma de dualismo (p. 122). Dastur expone el diagnostico de la Modernidad como un paradigma de la escision y parece sugerir que sus oposiciones (universal-particular, libertad-naturaleza, individuo-sociedad, sensibilidad-razon, etcetera) tienen raiz en la oposicion originaria entre lo terrestre y lo divino. Asi, la tarea dialectico-especulativa es una labor religiosa, en el sentido del religare como restitucion de las mutuas referencias entre lo humano y lo divino. A partir de este y otros motivos, se quiere mostrar dos destinos de la dialectica: mientras la dialectica hegeliana tiende hacia un idealismo absoluto regido por una nocion de Espiritu que ahoga particularidades y diferencias, la dialectica de Holderlin se mantiene en una tension tragica entre lo humano y lo divino con amables intuiciones para inaugurar lo que Heidegger llama un nuevo comienzo del pensar.

El libro esta dividido en tres grupos de lecciones que siguen el viaje filosofico de Hegel, Schelling y Holderlin. El primero, "Schelling y Holderlin. Lectores de Kant y Fichte. Primer periodo (1794-1796)", aborda su recepcion de la revolucion kantiana y la filosofia fichteana; el segundo, "Holderlin y Hegel en Francfort. Religion, poesia y filosofia. Segundo periodo (1797-1800)", explora las intersecciones de estas tres esferas en la configuracion de la dialectica y como Holderlin anticipa tesis hegelianas al tiempo que influye al mismo Hegel; y el tercero, "Holderlin y Hegel. Superacion y constitucion del idealismo especulativo. Tercer periodo (1799-1803)", hace explicitas las diferencias entre la dialectica hegeliana y holderliniana a la vez que recoge los motivos anteriores. Cada seccion viene con una tabla cronologica para ubicar al lector dentro del vasto itinerario filosofico de los personajes. A continuacion hare un repaso por algunos hitos del texto introduciendo algunas consideraciones criticas.

Dastur narra como a una Alemania feudal llegan ideas republicanas que propician el espiritu revolucionario de una nueva generacion de pensadores. La autora presenta tres contextos del surgimiento de la dialectica. En el filosofico, destacan la influencia de Kant y Jacobi. De ellos se recoge la intencion de trazar un puente entre libertad y naturaleza que dibuja la tarea dialectica por antonomasia: superar dualismos. En el contexto religioso, la tarea es la de instituir un reinterpretado "reino de Dios" (Reich Gottes) que genere una alianza entre lo humano y lo divino. La religion popular hegeliana buscara la realizacion efectiva de la etica kantiana de la autonomia en un plano social y afectivo, acercando la religion a un ideal racional sin caer en una postura ilustrada. Holderlin y Hegel ven la religion y la poesia como instrumentos de educacion politica y social, siguiendo el modelo de la polis griega. Finalmente, en el contexto politico, los filosofos consideran que sin sentimiento religioso toda dominacion es ilegitima y aspiran a construir una sociedad de libertad, felicidad y amor por encima de lo positivista y formal.

Es central en estos contextos la influencia de Fichte, quien cree haber convertido la filosofia en ciencia. La critica de la razon pura era solo un tratado del metodo pero no el sistema completo de la ciencia misma. Para llegar a este, se precisaba de una arquitectonica de la razon pura que al construir (techton) el saber sobre un fundamento (arche) le diera unidad sistematica al conocimiento vulgar. Fichte y Schelling se proponen el hallazgo y la exposicion del principio (Grundsatz) que permita dicha fundamentacion (Grundlegung) del saber. Dastur anticipa el prejuicio usual de que el idealismo aleman es una recaida en el dogmatismo. La falsedad de dicho prejuicio reside en que el idealismo fichteano debe ser interpretado "no como una doctrina de pretendidas cosas-en-si, sino como una deduccion genetica de lo que acaece en nuestra conciencia" (p. 47) en tanto correlato de objetos. Dastur traza un paralelo con la fenomenologia de Husserl para criticar algunas interpretaciones. En mas de una ocasion, la autora recurrira a analogias con la tradicion fenomenologica, lo cual no obedece solo a un motivo didactico sino que revela una clave interpretativa del libro. El proyecto de Fichte luego es recogido por Schelling, quien consolida la primacia del Yo y la libertad, siendo esta ultima "el alpha y el omega de toda filosofia" (p. 58). Para Schelling las unicas alternativas filosoficas son el dogmatismo (filosofia del No-Yo) y el criticismo (filosofia del Yo). Ambos pretenden la inteligibilidad total de lo real, que solo puede reposar en la autonomia del Yo puro. Este, puesto (Setzen) a si mismo por su libertad, es incondicionado y "la verdadera sustancia" (p. 60). La filosofia es egologia pura y refutacion del spinozismo, que tergiverso el orden ontologico haciendo del Absoluto una sustancia-objeto. El Yo puro es anterior al yo teorico (ego cogito) y a la distincion sujeto-objeto, y excluye todo vinculo con objetos; es el ego sum practico, libre y asequible en una intuicion intelectual. Pero ?de donde proviene entonces la esfera objetiva de lo finito-multiple, siendo el Yo lo unico real? La respuesta podria haber sido dialectica, pero por aceptar la ontologia sustancialista de Spinoza, Schelling dira que lo finito no tiene realidad porque es contradictorio. Asi, Dastur argumenta que una filosofia de la sustancia no puede explicar la oposicion ni pensar la totalidad sin suprimir la finitud, deviniendo lo opuesto a un pensar dialectico. Esto prepara las futuras criticas de Hegel y Holderlin a las filosofias del Yo.

La introduccion que Dastur hace de Holderlin atiende a como posee el esquema dialectico, pero truncado por un dualismo kantiano que pretendera superar en direccion estetica. Este ultimo rasgo revela lo que sera la especificidad de la dialectica holderliniana: lejos de convertirse en un esteticismo conjugara elementos soterrados la tradicion filosofica para elaborar una propuesta original. Tal sera el proposito de la filosofia de la reunificacion en Ser y juicio (1795), texto que ha merecido la atencion de todos los especialistas en el idealismo aleman. Alli, se critica a Fichte denunciando que la identidad de su Yo (Yo=Yo) es derivada porque supone la diferencia y senala que debe ser remitida a una unidad superior. La egologia se supera en una ontologia. Dicha unidad es el Ser (Sein), relacion (Verbindung) de sujeto y objeto antes de su separacion a traves del juicio (Urteil, particion originaria). El Ser solo es asequible por una via estetica a traves de la belleza. Dastur se ocupa luego de Hiperion, que enuncia el imperativo de volver al Todo-Uno de la Naturaleza a traves del olvido de si mismo. Dastur destaca como Holderlin es el primero en exponer alli la tesis segun la cual el Ideal no es sino la Idea en su finitud. El poeta defiende su tesis apelando al griego "Uno distinto en si mismo" (hen diapheron eauto). La Modernidad carece de la conciencia de dicha unidad originaria y entroniza al pensamiento. Por ello, la filosofia debe aliarse al arte y la religion para conocer el absoluto (p. 95). Ademas, en la novela, el fracaso de Hiperion en su lucha armada revela una hybris peculiar: su lucha carece del sentimiento religioso de volver al Todo y de una nocion amplia de libertad. Este momento de la exposicion pudo ser una oportunidad para esclarecer la problematica relacion de los filosofos con el jacobinismo, dado que varios pasajes enuncian una critica fuerte al terrorismo de la virtud, pero lamentablemente Dastur no lo desarrolla.

La segunda parte expone el momento donde el pensamiento de Holderlin y Hegel deviene explicitamente una critica a la Modernidad. En Holderlin, esta se hace en nombre de la Innigkeit, "intimidad" que no es el repliego en una esfera ontologicamente independiente, sino la capacidad de trascender lo propio e ir hacia el mundo y los otros. Dastur resalta dos tesis pre-hegelianas de Holderlin: que "lo individual no se opone, sino que presupone lo comunitario" (p. 121) y que "todo es intimo" (Alles ist innig) en tanto todo esta relacionado con todo (p. 122). En Sobre la religion (1796-1797), se habla de la Innigkeit escomo Zusammenhang: una conexion sagrada entre los hombres y con lo divino. Frente a la Ilustracion, Holderlin plantea el retorno a una comprension originaria de lo sagrado, que es el destino que adviene por la participacion del hombre en el. Este logra una elevacion (Erhebung), que tiene la forma de un Erinnerung (recordar-interiorizar), a una vida superior pero no divorciada de la mundana. Esto permite la exteriorizacion en imagen de toda la vida, cuyo proceso completo consiste en un sentir (Empfindung) religioso que al representar lo Infinito en lo finito proporciona satisfaccion (Befriedigung) verdadera. La participacion en lo divino implica una fuerza poetica humana para constituirse como vida superior con elementos mundanos. La praxis productiva da nacimiento al Espiritu (Geist) que no es sino "el resultado de la repeticion de la vida real en el pensamiento" (p. 132). En Sobre la religion tambien asistimos a una transformacion de la idea de Dios, cuya existencia se alcanza por un analisis fenomenologico de la vida comunitaria (p. 137). El hombre construye y enriquece su nocion de Dios a traves de la interaccion con otros sujetos y culturas. Holderlin enfatiza la capacidad humana de ponerse en el lugar de otro y ver su otredad como una posibilidad de la propia identidad. De esta manera, Dios esta determinado historicamente y la libertad sera indisociable de la intersubjetividad. Se defiende el politeismo de la representacion, contra Hegel para quien la vida humana debe reenviar a una concepcion general de la razon (afirmacion que Dastur no justifica del todo). Dastur pasa a exponer las criticas de Hegel al cristianismo y al judaismo. El cristianismo no expresa un espiritu colectivo, se dirige solo al individuo y situa la vida verdadera en un mas alla. El mensaje de Cristo nace como una critica al formalismo de la ley judia pero acaba introduciendo elementos positivos y consolidandose como despotico. Hegel considera a los judios como el pueblo paradigmatico de la alienacion. Si bien Hegel prefiere el cristianismo al judaismo, niega que el primero presente una solucion al problema religioso porque el amor cristiano es una reconciliacion inefectiva. Si el judio vivia inmerso en la positividad sin amor, el cristiano vive en amor sin vida efectiva y con una tendencia anti-social. Frente al enfasis judio en la diferencia y el enfasis cristiano en la "identidad" vacia, Hegel concebira al absoluto como identidad de ambos, lo cual pone en una relacion interesante esta nocion hegeliana con dos de las grandes religiones que han dejado un legado enorme en la dialectica. La segunda parte concluye con el periodo de Holderlin en Hamburgo y los textos Sobre el modo de proceder del espiritu poetico y las dos versiones del Empedocles. Ya se anuncia la ruptura con una metafisica de la totalidad porque privilegia la mediacion y la oposicion. La tercera y ultima parte inicia con un analisis de El devenir en el perecer, que muestra como la dialectica holderliniana no es teleologica y compara la "filosofia de la historia" de Hegel y Holderlin. Una epoca o mundo deviene ideal-finito cuando rompe su relacion con lo divino-infinito, convirtiendose de un particular vivo en un universal muerto. Si Hegel diferenciaba universal de particular, Holderlin diferencia particular puro de particular impuro, siendo el primero transparencia del Infinito. La tesis de Holderlin es que el Infinito aparece con plenitud en el momento metabolico donde el perecer de lo viejo se torna en surgimiento de lo nuevo, es decir, en el transito de una epoca a otra. Heideggerianamente, Dastur explica que un mundo particular es solo una posibilidad de aparicion del Infinito, y que cuando perece se abren todas las demas posibilidades. Sin embargo, la conciencia experimenta el declive como perdida absoluta, ignorando que el viejo mundo es comprendido y animado en el recuerdo (Erinnerung), que lo repite a un nivel superior. Comprender la verdad del devenir es comprenderlo tragicamente, es decir, verlo en su necesidad. Holderlin distingue entre disolucion real (perecer del mundo particular) y disolucion ideal (comprension de la necesidad de esta disolucion para liberar a lo Infinito), siendo la segunda la produccion (Herstellung) humana de un nuevo mundo a traves de una metamorfosis religiosa. La disolucion real es una falsa Aufhebung porque destruye y tiene a la nada por resultado, mientras que la disolucion ideal tiene un ser determinado y una nueva experiencia con lo divino. Este proceso se compara con el proceso poetico-artistico y los generos epica, lirica y tragedia, siendo la tragedia la unidad de lo finito e Infinito y de lo nuevo y lo viejo, asegurando la creacion perpetua de la vida. Dastur dira que la historia es para Hegel un calvario donde lo Infinito pre-existe y cae en la tiempo (1), mientras que para Holderlin es la sucesion de mundos no "unificados" sino conservados en su individualidad uno frente a otro en una reunion (Vereinigung) tragica. No es un progreso hegeliano sino una regresion en la cual todo mundo epocal es considerado como perfectamente realizado porque presenta diafanamente lo Infinito y no recibe de manera retrospectiva su necesidad dentro del sistema. Hay un destino inmanente al proceso, y el devenir es un devenir en el perecer que parte de la experiencia fundamental (Grunderfahrung) de la presencia de lo Infinito y no de su mera presentacion (Darstellung) en figuras.

El tratamiento de la tragedia en Holderlin se explaya en la dialectica. En nuestro medio, Oyarzun ha estudiado como Nietzsche y Holderlin inauguran una nueva concepcion de lo tragico debido a--y en esto coincidiria plenamente Dastur--la "aguda conciencia de la escision como problema esencial desde el cual se origina el mundo moderno" (2). Dicha escision es "la dualidad de sujeto y objeto... la imposibilidad en que se encuentra el sujeto de acreditar la existencia de lo que no es sujeto a traves del mismo acto (el pensamiento) por el cual este acredita para si su propia existencia" (3). Ahora bien, mientras la poesia pretende resolver la escision trayendo lo escindido a su unidad viviente, la filosofia apela a la conciencia (4). Oyarzun recuerda que en la tradicion aristotelica, la tragedia estaba referida a un principio de inteligibilidad y que toda fractura era superada en la comprension lucida del conflicto, quedando lo tragico incorporado a la racionalidad. Contra esto, Holderlin aboga por la irreductible "originariedad del conflicto y de su negatividad" (5) y se ocupa de la tragedia no tanto como genero literario sino como "relacion metafisica de la existencia consigo misma" (6). La tragedia supone un "equilibrio" entre las fuerzas antagonicas que hace imposible todo momento de sintesis. La exposicion de Dastur insiste en como Holderlin rompe con la metafisica de la totalidad y reemplaza el deseo de sintesis por el de una ruptura que no degenera en un dualismo kantiano porque es vivida. La atencion a Sofocles se debe a que sus tragedias representan la "ausencia de los dioses" [Gottes Fehl] y el deseo especulativo de abolir la finitud. Edipo es un atheos y el arquetipo del filosofo racionalista que quiere penetrar los secretos del destino (7) y sobrepasar su finitud poseido por la locura del saber especulativo y la voluntad incansable y moderna del dominio de si (8). Por su parte, Antigona es antitheos, la insurrecta que va contra dios pero en nombre de dios. Para Holderlin, la tragedia es la catarsis de lo especulativo (p. 279), es decir, el momento donde el exceso de lo especulativo en el hombre (su deseo de ser dios) se convierte en exceso de sumision a la finitud (su abandono por lo divino). Asi se expone el equilibrio imposible entre lo humano y lo divino.

El libro finaliza con la exposicion del pensamiento hegeliano en el Systemprogramm y el Differenzschrift, para captar el sentido de dos definiciones del Absoluto: "relacion de la relacion y la no relacion" e "identidad de la identidad y no-identidad" (p. 289). La primera formula ( propia de un periodo donde prima la religion sobre la filosofia) no puede ser solo "relacion", porque si lo fuera seria la vida exclusiva de Dios sin mundo y diversidad; y si fuera solo "no-relacion" le faltaria la cohesion interna. Esto ya se anunciaba en el hen diapheron euato de Holderlin. La refexion esta fuera, pero integrada como un momento de la elevacion finita. La religion es esta elevacion (Erhebung) a la vida infinita por la superacion (Aufhebung) de lo finito. El problema sera cuando Hegel considere que la elevacion religiosa infinita es una elevacion por encima de la vida finita, lo cual implica que tal Infinito permanece opuesto a lo finito. El Differenzschrift, nos muestra la tentativa de hacer del absoluto sustancia y sujeto. Hegel piensa el devenir de la verdad: el sujeto es el absoluto mismo que se revela progresivamente en el curso de la historia, siendo el hombre la instancia donde se realiza. Hay un retorno a Fichte y el punto de partida del saber fenomenico. Los dos saberes, fenomenal y absoluto, no son disociados sino que el primero es el segundo aun no comprendido. Esta integracion de la diferencia entre sujeto y objeto a nivel de la conciencia a la identidad de sujeto y objeto del Absoluto es lo que se llamara Aufhebung: identidad de la identidad (nivel del absoluto) y de la diferencia (saber fenomenal). Hegel comprende que no se puede salir de la escision sujeto-objeto al volver Infinito uno de sus terminos, pues o bien caemos en el Yo absoluto de Fichte y su identidad sujeto-objeto subjetiva, o en la identidad absoluta de Schelling que no deja nada al saber reflexivo y aniquila lo finito. Hay que reunir (vereinige) ambos socavando su independencia. Al redefinir asi el saber, no hay ser sino para el pensamiento y por esta prioridad del pensar se cumple la metafisica de la subjetividad, identificandose asi dialectica y logica.

Como se ha podido apreciar, el recorrido por el itinerario de la genesis de la dialectica exige el acopio de muchisimos conceptos, influencias y posturas a veces sutiles de reconstruir. La diferencia principal entre Hegel y Holderlin acaba enunciandose como el contraste entre la logica y la poiesis. Lo dialectico es para el segundo el proceso poetico de la realidad y para el primero eminentemente el saber. Dado que la autora se ha concentrado en Holderlin y ha expuesto el pensamiento de Hegel muchas veces solo en ocasion para contrastarlo (sin detenerse en mucho apoyo textual o justificaciones fuertes), hay cierto riesgo de que el lector encuentre paradojicamente un Hegel algo caricaturizado, que era precisamente lo que Dastur queria combatir. Solo una revision pormenorizada de las tesis hegeliana puede decidir fehacientemente si se trata o no de esto. En todo caso, una de las muchas virtudes del libro es la manera en que se ha expuesto didacticamente una ingente cantidad de informacion, que nos hace ver dimensiones muchas veces soterradas de la dialectica, y que se quiere enfatizar como su genesis se da en la interseccion de preocupaciones muy concretas de los filosofos frente a una Modernidad en crisis. Asi, este tipo de publicaciones nos recuerdan que --antes que la posmodernidad--ha sido ante todo la Modernidad la mayor critica de si misma, ya que si bien no pudo deshacerse de fuertes presupuestos y sesgos terribles, tuvo un mayor rigor y un compromiso peculiar con el pensamiento. Es digno de resaltar tambien que las Lecons... son muy dependientes de una clave fenomenologica. Por una parte, Dastur asume la hipotesis heideggeriana de que Holderlin ya ha recorrido y superado el idealismo especulativo mientras Hegel recien lo va a configurar (hipotesis que la autora parece corroborar); por otra, si bien la perspectiva fenomenologica ha sido vital para acentuar o redescubrir motivos como la intersubjetividad, la finitud, la correlacion sujeto-objeto, el hombre como proyecto o la interseccion entre la logica y la historia (sin exigir demasiada familiaridad del lector con los terminos) justo en las Conclusiones acaba pareciendo enigmatica. Se dice que mientras Hegel habla de la identidad del noein y el einai, Holderlin piensa su mismidad. Esto se vincularia con la inauguracion de un nuevo comienzo para el pensar en Occidente, via alterna que se expresa en jerga heideggeriana (en torno a la Ereignis) que para ser comprendida y juzgar sensatamente dicho veredicto debera remitir al lector o bien al mismo Heidegger o bien a las otras publicaciones de Dastur mas que a los filosofos estudiados en las Lecciones. En suma, el lector que concluya este itinerario filosofico que Dastur presenta y que constituye sin duda alguna un aporte sintetico interesante a la historiografia filosofica, obtendra un conocimiento articulado y un cumulo de referencias y rutas de investigacion que lo ayudaran a entender mejor lo que sin duda alguna fue uno de los momentos mas altos de la filosofia europea.

Carlos Schoof Alvarez

Pontificia Universidad Catolica del Peru

Bibliografia utilizada

Dastur, F., Lecons sur la genese de la pensee dialectique. Schelling, Holderlin, Hegel, Paris: Ellipses, 2016.

Holderlin, F., "Anotaciones al Edipo. Anotaciones a la Antigona" (Oyarzun, P.) trad., en:

Revista de Teoria del Arte, Facultad de Artes Universidad de Chile, v. IV (2001), pp. 79-115.

Oyarzun, P., "Lo tragico, de Holderlin a Nietzsche", en: Revista de Filosofia, v. LV-LVI (2000) p. 137-156.

(1) Dastur emite es juicio claramente en dependencia de lo que dice Heidegger en el [seccion]82 de Ser y tiempo sobre la posibilidad de que el Espiritu caiga en el tiempo.

(2) Oyarzun, P., "Lo tragico, de Holderlin a Nietzsche", en: Revista de Filosofia, v. LV-LVI (2000), p. 139

(3) Ibid.

(4) Cf. Ibid., p. 141.

(5) Ibid. p. 143.

(6) Ibid.

(7) "porque el saber, cuando ha quebrantado su limite, como embriagado de la esplendida forma armonica, que, no obstante, puede permanecer, se da ante todo aliciente a si mismo para saber mas de lo que puede soportar o contener" (Holderlin, F., Anotaciones... p. 90).

(8) "el afan subyugador y casi desvergonzado por hacerse dueno de si, la busqueda locamente salvaje de conciencia" (Ibid., p. 92).

https://doi.org/10.18800/arete.201901.010
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Author:Alvarez, Carlos Schoof
Publication:Arete
Date:Jan 1, 2019
Words:4326
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