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Las revistas centificas de educacion en Espana: evolucion y perspectivas de futuro.

Scientific journals on Education in Spain: evolution and prospects for the future

La mirada retrospectiva a las revistas cientificas espanolas en el area de la educacion en los ultimos veinte anos puede llegar a producir vertigo, al comprobar el espectacular avance cuantitativo y cualitativo que se ha producido. En menos de diez anos hemos pasado de la primacia del formato impreso a la edicion en linea, que pone en entredicho la continuidad de la edicion en papel. Asimismo, editores e investigadores han tenido que incrementar sus esfuerzos no solo en la publicacion de originales de calidad, sino tambien en aumentar la difusion y visibilidad de los trabajos para conseguir un impacto medido cuantitativa y externamente--lo mas alto posible. De este modo, la tarea de los responsables de las revistas cientificas ya no se limita a la gestion y edicion de los articulos recibidos, sino que se estan anadiendo nuevos elementos para promover su visibilidad y repercusion (por ejemplo, incluir mini videos en los que el autor aporta informacion adicional, procurar canales de debate con los autores a traves del blog de la revista, utilizar herramientas como Google Academico para la recuperacion de citas, etc.).

En esta linea, la Union Europea presento recientemente un documento marco dirigido a facilitar el debate y la estrategia sobre la ciencia (EU, 2014), en el que las revistas cientificas destacan especialmente como canales de difusion de la ciencia. Este informe parte de la inminencia del cambio que estamos viviendo en el modus operandi de la investigacion, de la organizacion de la ciencia y de su difusion a traves del Social Media. En ello tiene mucho que ver la imparable evolucion de las tecnologias digitales y la aparicion de multiples redes virtuales de investigadores -asentadas como evoluciones de las redes sociales al uso-, que permiten la comunicacion y la interaccion en un mundo global y sin fronteras. Se preve que la consolidacion de la ciencia en abierto a traves de la edicion digital de las publicaciones cientificas supondra, hasta el 2020, un aumento anual del 20%, mientras que la edicion por medio de otros canales se situara en el 3,5% (Abadal, 2012). Sin embargo, no podemos obviar el negocio que subyace en estos otros canales de comunicacion (acceso de pago), que chocan frontalmente con las propuestas del movimiento de acceso abierto de la ciencia, expuestas en las Declaraciones de Budapest (2002), Bethesda (2003) y Berlin (2003). Prueba de ello es que de las 219 revistas de educacion incluidas en el Social Sciences Citations Index (SSCI), en la categoria de Education & Educational Research, 160 (72%) estan gestionadas por grandes grupos editoriales (Taylor & Francis, Springer, Wiley, Sage, etc.).

Por otro lado, es incuestionable que en Espana, una parte sustancial de la comunidad academica del campo de las Ciencias Sociales, ha evolucionado en su forma de trabajar y publicar, sobrepasando un cierto aislamiento por motivos de tipo idiomatico, cultural, geografico, etc. Los efectos de la globalizacion y el acceso a la red se han dejado notar en todo el proceso de investigacion, desde la redaccion de un proyecto hasta la publicacion y difusion de los resultados. Es precisamente en esta ultima fase del proceso donde las revistas cientificas cumplen una funcion indiscutible: la exposicion del producto de una investigacion validado por pares- para su difusion entre la comunidad cientifica. Como ideal, todo trabajo academico debe lograr el maximo impacto posible en su entorno, por lo que partimos de la premisa de que, como destaca Post (2014), produccion investigadora-academica y produccion editorial son procesos intimamente ligados, ya que aquello que no logra publicarse no se valora ni se reconoce.

Es precisamente en el terreno del impacto y del reconocimiento donde los equipos editoriales de las revistas cientificas tienen que plantearse que aportan y que lugar ocupan en una liga cada vez mas competitiva en el ambito nacional e internacional. En este contexto, su tarea se ha enfocado en identificar que deben hacer para que una revista sea reconocida como vehiculo atractivo para los investigadores o, en otras palabras, para mejorar su impacto. Las revistas espanolas, tal y como las conocemos ahora, no subsistiran si no resuelven con exito los procesos de reforma que les permitan adaptarse al nuevo contexto editorial (Aguillo, 2014) y a las necesidades de la produccion cientifica (en los flujos editoriales, en la edicion y produccion digital, en la difusion a traves del Social Media, en las nuevas metricas que evaluan el impacto de revistas y de autores, en el modelo de negocio, etc.).

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Para comprender bien este proceso de cambio y los retos a los que hacer frente, resulta adecuado partir del origen y evolucion historica sufrida por las revistas cientificas educativas espanolas, que cuentan con problemas y limitaciones especificas, ya que se trata de un area cientifica pequena, con ciertos campos de estudio locales y en la que se publica mayoritariamente en espanol. Dicha evolucion representa, a su vez, el espectacular desarrollo de la investigacion educativa en nuestro pais (figura 1).

Los objetivos de este trabajo se centran en describir dicha evolucion, analizar los problemas fundamentales que afectan a las revistas cientificas espanolas, identificar los indicadores de calidad preferentes a los que deberan responder para lograr el impacto deseado y prever cuales seran los retos en un futuro proximo. Este articulo pretende aportar, mediante un trabajo de revision y desde la experiencia de tres editores de revistas de distinto nivel, cuales son los aspectos clave y las tendencias en la produccion cientifica que permitiran avanzar en el logro de publicaciones de calidad y competitivas en el ambito nacional e internacional.

Por ultimo, resulta necesario asomarse a las limitaciones que presentan los nuevos cambios exigidos a las publicaciones cientificas, especialmente en lo relativo a la traslacion acritica de los criterios de calidad o impacto desde las ciencias experimentales a las ciencias sociales, asi como otros problemas relacionados con las malas practicas y los sesgos de los distintos sistemas de evaluacion.

Las revistas cientificas: origen, funcion y objetivos

La necesidad de transmitir a otros un descubrimiento cientifico, un modo de entender la realidad o un nuevo avance tecnologico ha sido una constante a lo largo de la historia. No pretendemos realizar una historia de la publicacion cientifica, pero si destacar que, durante siglos, si tomamos como referencia las primeras revistas cientificas de las que tenemos constancia--el Journal des Savants (Academie Royale des Sciences, 1665) y la Philosophical Transactions (Royal Society of London, 1665)--, podremos comprobar que ya entonces recogian articulos, resenas de libros, noticias e informaciones cientificas de interes para una determinada comunidad de investigadores (Fuentes, Luque y Lopez-Gomez, 2012). Este formato facilito la difusion de los avances cientificos en los circulos academicos, permaneciendo largo tiempo con pocas variaciones, aunque con una difusion limitada: suscriptores, determinadas bibliotecas e instituciones academicas. Sin duda, el motor de esta innovacion del siglo XVII fue el surgimiento de las sociedades cientificas, que reunia a investigadores de un area de conocimiento determinado, en un momento historico en el que el valor de la ciencia se abria paso de forma definitiva. Sin embargo, a pesar de su novedad, las revistas cientificas ocuparon un lugar subsidiario hasta mediados del S. XIX (Jimenez-Contreras, 1992). En este marco, la publicacion de articulos era una practica limitada a unos pocos autores de prestigio y estrechamente ligada a las tradiciones de cada area cientifica, pero no suponia una retribucion o un reconocimiento para la contratacion o la promocion. Es precisamente a finales del XIX cuando el incremento de revistas se sucede de forma imparable, facilitando la edicion de

(...) una larga lista de titulos publicados, en un primer momento, por sociedades cientificas, a la que despues se anadieron universidades y agencias gubernamentales y, finalmente, los editores privados (Elsevier, Kluwer, Academic Press, etc.), que constituyen desde finales del siglo XIX hasta la actualidad el nucleo fundamental del sistema de la edicion cientifico-tecnica (Abadal y Rius, 2006: 7).

Las revistas han sufrido muchas dificultades ligadas a las tradiciones de cada area. Entre ellas, destaca el escaso apoyo economico, la personalizacion en demasia en un director (que podia llevar a la desaparicion de la revista cuando este la abandonaba), la ausencia de una evaluacion de la calidad, la excesiva localizacion de los trabajos incluidos, etc. (Rodriguez-Yunta y Gimenez-Toledo, 2013). No obstante, este modelo de comunicacion, difusion y conservacion de la ciencia era valido y respondia plenamente a las demandas y necesidades existentes, por lo que desde el primer momento se convirtio en cauce de expresion y de recepcion de informacion de caracter cientifico.

Pero, que es una revista cientifica? Podria definirse como una publicacion periodica que edita articulos cientificos (a veces complementada con informacion de actualidad sobre investigacion y desarrollo en un campo especializado), con el objetivo de comunicar el resultado de las investigaciones realizadas por personas o equipos que se dedican a crear ciencia. Las revistas publican resultados de investigaciones originales (no publicados anteriormente) que impliquen una contribucion al conocimiento (CSIC, s/f). Por ello, las revistas cientificas actuan como instrumento fundamental en la organizacion, vertebracion e institucionalizacion social de una disciplina (Delgado, Ruiz-Perez y Jimenez-Contreras, 2006).

Sin embargo, no esta tan claro que se entiende por articulo cientifico, en especial en el campo de las Ciencias Sociales, Juridicas y Humanidades. Para ser incluida en una revista, toda contribucion debe cumplir varios criterios, algunos ya mencionados: originalidad de la aportacion -producto de la investigacion-, correccion metodologica, presencia de bibliografia que apoye el discurso cientifico (Lopez Yepes, 2006), contribucion novedosa a la comunidad cientifica y que el trabajo supere la evaluacion por parte de otros colegas antes de ser publicado -peer review- (Carpintero, 2009). En este punto debemos destacar que en educacion, como campo de investigacion relativamente nuevo y multidisciplinar, todavia existe cierta discusion sobre cuando una contribucion puede considerarse fruto de una investigacion cientifica senso stricto. Uno de los cuestionamientos reside en la multiplicidad de metodos que, en ocasiones, ni siquiera son descritos explicitamente en los articulos, poniendo en entredicho caracteristicas deseables como la replicabilidad. No obstante, permanece la discusion sobre si estas "caracteristicas deseables" propias de las ciencias experimentales son directamente extrapolables al amplio campo de las Ciencias de la Educacion, que abarca ambitos cercanos a la filosofia y la teoria, donde tales caracteristicas pueden parecer mas dificiles de aplicar (Tourinan y Saez, 2012; Burbules, 2014; Aliaga, 2014).

Evolucion de las revistas cientificas espanolas en el area de educacion

Si centramos la mirada en las revistas del area de educacion comprobamos que el interes por estas publicaciones y su valoracion como elemento de reconocimiento profesional llegaron con notable retraso. Al igual que en el resto de las areas de Ciencias Sociales y Humanidades, aunque se reconocia el valor del articulo cientifico, publicar en este formato no era algo habitual ni extendido entre la comunidad universitaria. En sintonia con las pocas revistas cientificas educativas existentes, y de acuerdo con los habitos de los investigadores de Ciencias Sociales y Humanidades, se tendia mas a publicar libros que articulos, al igual que, por ejemplo, los de Ciencias de la Computacion recurren mas a las actas de congresos, mientras que los de Ciencias Experimentales han utilizado tradicionalmente las publicaciones periodicas (Dorta-Gonzalez y Dorta-Gonzalez, 2013).

De hecho, las primeras revistas cientificas espanolas de Educacion no aparecen hasta el siglo XX, concretamente en la decada de los 40--aunque existe algun ejemplo anterior destacable, como es el Boletin de la Institucion de Libre de Ensenanza iniciado en 1877--. Hay que esperar hasta la decada de los 80 para encontrar un aumento relevante en las escasas publicaciones periodicas focalizadas en educacion. Como precursoras destacan tres revistas: la Revista Nacional de Educacion (1941), que posteriormente adopto el titulo de Revista de Educacion (1952) y que se convirtio muy pronto en un lugar de convergencia de especialistas en educacion. Desde su origen es editada por el Ministerio de Educacion y en la actualidad es una revista reconocida en toda la comunidad academica y cientifica, no solo a escala nacional sino tambien fuera de nuestras fronteras. La segunda es la Revista Espanola de Pedagogia (1943), promovida por el Instituto San Jose de Calasanz de Pedagogia del Consejo Superior de Investigaciones Cientificas (CSIC), en la actualidad editada por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). Ambas estan entre las primeras y escasas publicaciones espanolas que han conseguido acceder al prestigioso SSCI del Journal Citation Reports (JCR) de Thomson Reuters, hito alcanzado en 2010 (Fuentes et al., 2012). La tercera revista "historica" es Bordon. Revista de Pedagogia (1949), impulsada por la recien creada Sociedad Espanola de Pedagogia y ligada tambien en sus origenes al CSIC, donde mantiene su sede social. Estas tres revistas se encuentran hoy dia muy consolidadas y con una fuerte presencia en las bases de datos nacionales e internacionales, por lo que pueden ser consideradas como claros referentes de las revistas cientificas y de la evolucion de la investigacion educativa en Espana.

Como hemos mencionado, si a lo largo del pasado siglo la presencia de publicaciones cientificas en educacion fue minoritaria, el gran despegue se produce a partir de la decada de los 80. En la figura 2 se senalan dos hitos importantes que pueden marcar la tendencia en dicha evolucion: El primero, a partir de 1983, ano de aprobacion de la Ley de Reforma Universitaria (LRU) y su desarrollo mediante la primera convocatoria de evaluacion de la actividad investigadora del profesorado (los llamados tramos o sexenios de investigacion) en 1989. Y el segundo, despues del 2004, a raiz de la expansion de la edicion digital.

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Es importante tener en cuenta que el listado elaborado por el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, Difusion y Calidad Editorial de las Revistas Espanolas de Humanidades y Ciencias Sociales y Juridicas (DICE), recoge 232 revistas del ambito de la educacion y las didacticas especificas. Este listado incluye tambien revistas de divulgacion como, por ejemplo, Cuadernos de Pedagogia, asi como otros titulos, aproximadamente una treintena, que han desaparecido (aunque, en algunos casos, se trata de reconversiones a una nueva edicion o a un nuevo soporte). Un problema anadido para valorar esta realidad es la disparidad, en cuanto a la inclusion y clasificacion de revistas, que encontramos en las diferentes bases de datos y catalogos especializados. Por ello, para seleccionar las revistas con mayor rigor academico-cientifico y distinguirlas de las revistas de divulgacion y de las que no alcanzan un nivel minimo, recurriremos a las clasificaciones mas utilizadas en los procesos publicos de evaluacion del profesorado en Espana, especialmente DICE, que incluye referencias a otros indices o clasificaciones.

De este modo, restringiendonos a las revistas susceptibles de ser categorizadas como revistas cientificas por la Agencia Nacional de Evaluacion y Prospectiva (ANEP), el listado original de 232 revistas se reduce a 137. De ellas, solo 77 alcanzan las maximas categorias ANEP (7 en A+, 33 en A y 37 en B). Comprobamos asi que, si solo consideramos la aparicion de revistas nuevas de mayor calidad, el listado anterior se reduce a menos de la mitad y permite mostrar el grupo de las que se han conseguido consolidar (figura 3), respondiendo a las exigencias de los organismos externos de evaluacion.

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Si utilizamos para la seleccion de revistas el numero de criterios cumplidos de calidad editorial de LATINDEX, solo 123 cumplen entre 31 y 33 criterios (y 55 los 33 criterios). De acuerdo a este catalogo, el 71% de los registros espanoles en este directorio pertenecen a educacion, cuando, por ejemplo en Brasil, con un excelente nivel de publicaciones, se situan en el 58%. A pesar de este elevado numero de publicaciones, estamos ante un sector con grandes debilidades, entre las que destacan

(...) la gran cantidad de publicaciones con solo uno o dos numeros al ano. En muchos casos la preparacion de cada numero es un ejercicio voluntarista realizado por un pequeno equipo o, incluso, por una sola persona. La herencia del pasado ha fomentado la revista "institucional" gestionada por departamentos universitarios que, a menudo, no puede asumir un mayor esfuerzo en su realizacion. O bien se trata de iniciativas ligadas a la imagen exterior de instituciones culturales, organismos o asociaciones, que dificilmente pueden considerarse representativas de una disciplina en su globalidad (Rodriguez-Yunta y Gimenez-Toledo, 2013: 37).

Sorprende, en todo caso, el ritmo imparable de creacion de nuevas revistas hasta nuestros dias (figura 2), a pesar de las enormes dificultades que presenta su gestion y mantenimiento. Una revista nueva, ademas, se enfrenta al problema de la atraccion de autores en un sistema tremendamente competitivo, en el que los profesores pretenden publicar en las revistas de mayor impacto para, en consecuencia, aumentar su propio prestigio, proyeccion academica y visibilidad. En este sentido, un autor que quiera publicar un buen trabajo, no lo "desperdiciara" en una revista sin impacto. Es decir, debemos ser conscientes de que

el registro numerico de titulos ofrece la falsa impresion de que las cosas van mejor cuantas mas revistas haya, como si se tratara de un ranking por presencia en el campo editorial. La proliferacion de titulos de revistas no deberia ser un dato en si mismo positivo para la institucion o la region que las publica si no va acompanada de la correspondiente calidad (Rodriguez Yunta y Gimenez-Toledo, 2013: 40)

Cuales son las causas del notable incremento de creacion de revistas a partir de los anos 80?.

A nuestro juicio, pueden senalarse las siguientes:

* En primer lugar, se debio a las politicas gubernamentales espanolas y europeas para hacer frente a las malas posiciones de las universidades en los rankings mundiales (Galan, 2014). Dado el fuerte peso de la produccion investigadora como indicador de calidad, se propicio un fuerte impulso a la investigacion y al valor de lo publicado en formato de articulo frente a los libros, tanto desde las universidades como desde la Administracion. La aprobacion de la Ley de Reforma Universitaria (LRU, 1983) tuvo especial trascendencia en la evaluacion de la carrera docente-investigadora del profesorado de cara a su seleccion y promocion. Pero sera el Real Decreto 1086/1989 de 28 de agosto, sobre el regimen retributivo del profesorado universitario, el que introduce los mecanismos necesarios para incentivar la produccion cientifica a traves de la evaluacion de la investigacion. La evaluacion de la productividad investigadora comenzo siendo de caracter voluntario, pero fue convirtiendose, de manera paulatina y como consecuencia del desarrollo normativo de la Ley Organica de Universidades (LOU, 2001), en un sistema determinante para el desarrollo profesional del profesorado en todos sus ambitos de trabajo: carga docente, solicitud de proyectos de investigacion competitivos, incentivos economicos, promocion, acceso a determinados puestos de gestion, etc. El sistema de evaluacion de los llamados tramos o sexenios de investigacion, realizado por la Comision Nacional de Evaluacion de la Actividad Investigadora (CNEAI)--transferida a la Agencia Nacional de Evaluacion y Calidad (ANECA) en 2014--priorizo los articulos cientificos como productos o evidencias de una actividad investigadora de calidad, lo que propicio la eleccion masiva de esta via de comunicacion cientifica por parte de los investigadores. Esta politica conllevo el establecimiento de criterios especificos de evaluacion en cada campo cientifico--publicados anualmente en la convocatoria para la solicitud de sexenios--y que estos determinaran los indicadores de calidad de las revistas que serian considerados a tal efecto, aunque en el area de educacion se hayan producido importantes problemas de objetividad y transparencia (Garcia, Rodriguez y Gonzalez, 2005; Galan y Zych, 2011; SEP, 2013). Tambien en esa misma decada aparece la Ley de la Ciencia (1986), que se propone elevar el nivel del impacto internacional de la investigacion espanola, lo que exigio la propuesta de unos criterios de evaluacion de la calidad (Lopez-Yepes y Ros, 2003). La nueva legislacion fue el punto de arranque de un cambio radical en el modo de investigar y publicar para el area de las Ciencias Sociales y Humanidades.

* Una segunda causa la atribuimos a la autonomia de las universidades y al aumento significativo del numero de Facultades de Ciencias de la Educacion y Escuelas Universitarias de Magisterio. Muchas de ellas propusieron la creacion y edicion de una revista propia como sena de identidad y vitalidad del centro, con el objeto de facilitar la publicacion de investigaciones e innovaciones, especialmente de su profesorado. Es notorio que el 38,1% de las publicaciones en Humanidades y Ciencias Sociales esten editadas por universidades publicas, junto con el 4,1% promovidas por los centros privados (Rodriguez-Yunta y GimenezToledo, 2013). Si a ese porcentaje unimos las revistas sostenidas por la Administracion, se eleva al 62,6%, lo que nos debe llevar a reflexionar sobre la idoneidad del modelo de negocio en el que se apoyan estas ediciones y, especialmente en estos momentos de crisis economica, su sostenibilidad.

* En tercer lugar, la organizacion de la universidad espanola en departamentos y areas de conocimiento, en ocasiones atomizados o sumamente especializados, impulso la aparicion de asociaciones o sociedades cientificas por areas. A partir de esta realidad, cada uno de estos grupos impulso su propia revista como organo de comunicacion y difusion de los trabajos cientificos realizados por sus miembros, espacio especialmente destinado para sus socios. Disponer de una revista propia dotaba de visibilidad a esas comunidades cientificas y, dependiendo de la calidad de la revista, un alto reconocimiento entre la comunidad academica. Claro ejemplo de esta situacion es la promocion por parte de este colectivo del 20,8% de las publicaciones en el area de Ciencias Sociales y Humanidades (Rodriguez-Yunta y Gimenez-Toledo, 2013). Si centramos este analisis en el area de educacion, restringiendonos a las 55 revistas con 33 criterios LATINDEX, dicho porcentaje aumenta 11 puntos:
Tabla 1. Titularidad editorial de las revistas con 33 criterios segun
LATINDEX, recogidas en RESH

Universidad,   Asociaciones,     Editoriales
Facultad y/o   federaciones,    profesionales
Departamento   sociedades y/o        y/o
                 grupos de      Administracion
               investigacion

28                   17               3
50,9%              30,9%            5,45%

Universidad,      Editor       Modelos
Facultad y/o   independiente   mixtos
Departamento                     (*)

28                   1            6
50,9%              1,8%        10,9%%

               Total revistas: 55

Fuente: Elaboracion propia a partir de RESH, 2014

*: El modelo mixto recoge aquellas publicaciones que no presentan una
clara diferenciacion en la titularidad editorial, al aparecer en la
misma categoria, por ejemplo, sociedades cientificas y universidades.
Por otro lado, tambien destacamos que gran parte de la columna
relativa a asociaciones, federaciones, sociedades y/o grupos de
investigacion esta intimamente ligada a la universidad, por lo que el
ambito universitario es el responsable de gran parte de estas
publicaciones cientificas, al sobrepasar el 80% de los titulos


Los datos recogidos en la tabla 1 confirman el origen y la tendencia de las revistas cientificas mas destacadas del area de educacion a editarse en el ambito universitario, lo que dificulta su profesionalizacion, autonomia y sostenibilidad.

* Una ultima causa, claramente determinante, se relaciona con la evaluacion de la productividad investigadora del profesorado universitario. Ademas de los ya mencionadossexenios, la aprobacion de la Ley Organica de Universidades (LOU, 2001) dio lugar a la creacion de la ANECA y las agencias autonomicas de calidad universitaria, con potestad tanto para evaluar al profesorado de cara a su contratacion en las universidades publicas, como para otorgar complementos retributivos por meritos individuales no consolidables. Cada agencia de calidad utilizo sus propios criterios de evaluacion, pero todas ellas recurrieron, entre otros criterios, a valorar las publicaciones en revistas cientificas (Galan, Gonzalez-Galan y Rodriguez-Patron, 2014). Posteriormente, la Ley Organica de Modificacion de la Ley Organica de Universidades (LOMLOU, 2007) introdujo el sistema de acreditacion para el acceso a los diferentes cuerpos docentes de profesorado universitario, que recurrio en Ciencias Sociales a las revistas incluidas en el JCR de Thomsom Reuters, Scimago Journal Report (SJR) de SCOPUS y DICE, como indicadores basicos para evaluar la productividad investigadora.

En definitiva, los cambios legislativos introducidos desde la decada de los 80 dejaron patente que la evaluacion y el reconocimiento del profesorado universitario pasaba necesariamente por las evidencias de sus publicaciones, especialmente en forma de articulos en revistas de calidad contrastada o, dicho de otra forma, revistas con impacto. El concepto de impacto, tradicional para las areas de ciencias puras y bio-sanitarias, fue algo novedoso para los profesores de ciencias de la educacion en nuestro pais hasta bien entrada la decada de los 90, que seguia una tradicion muy diferente en la difusion de su produccion cientifica. Aunque era frecuente hablar de revistas de "reconocido prestigio"--una expresion difusa que pervierte la objetivizacion de la calidad--, no era habitual entender el impacto como una metrica cuantitativa a partir del numero de citas recibidas en determinadas publicaciones consideradas fuente. Ahora bien, resulta innegable que esta politica evaluativa ha impulsado a las revistas espanolas a adecuarse a los patrones de difusion internacional de la productividad cientifica para mejorar su impacto. Valga como ejemplo como, progresivamente, se esta sustituyendo el espanol por el ingles como idioma de comunicacion cientifica en nuestra area (Moreno-Pulido, Lopez-Gonzalez, Rubio-Garay, Saul y Sanchez-Elvira, 2013).

Las causas senaladas del incremento exponencial de revistas, han generado a la vez una enorme presion en dos direcciones: primero, hacia los investigadores, que se han visto obligados a publicar en este medio (y no en cualquier revista, sino en las que cumplen determinados criterios de calidad que hacen que sean consideradas como revistas de impacto, en especial, las incluidas en el JCR), mientras que otros canales clasicos de difusion como los libros han perdido su valor como publicacion de "impacto". Segundo, hacia los equipos editoriales de las revistas, que deben luchar por alcanzar y mantener unos estandares de calidad muy complicados para las revistas espanolas, dada la alta competitividad existente y, especialmente, la prevalencia de diversos criterios de calidad asimetricos, entre los que destacamos el ingles como lengua de comunicacion cientifica (Ammon, 2010; Gregorutti, 2014) y las investigaciones apoyadas en metodologias cuantitativas (Post et al., 2013; Smeyers y Burbules, 2011).

Una clara evidencia de esta situacion se observa en los criterios que se especifican en los documentos Principios y orientaciones para la aplicacion de los criterios de evaluacion para la acreditacion de los diferentes cuerpos de profesorado universitario (ANECA, 2008), en los que, en el apartado sobre la actividad investigadora, se priorizan las publicaciones en "revistas de reconocido prestigio". En dichas orientaciones se indica el numero de articulos JCR necesarios para superar una acreditacion (desde uno para la figura docente de Ayudante Doctor hasta 16 para el Catedratico de Universidad). Pese a ello, permanece un difuso segundo rango de revistas de "reconocido prestigio" no incluidas en el JCR. Algunos autores manifiestan el peligro de que las politicas de incentivacion y promocion dependan de la publicacion de un numero de articulos en revistas que ocupen determinados puestos del JCR y del numero de citas obtenidas. Estas politicas pueden provocar una autentica perversion del sistema, ya que lleva a los investigadores a centrarse en las estrategias de "ingenieria curricular", en detrimento de otros criterios de calidad y etica cientifica (Post et al, 2013). Por ello, se alerta tambien del crecimiento de malas practicas en este proceso, lo que ha promovido, por parte de editores, la adhesion a codigos eticos ya existentes, como es elCommitte on Publication Ethics (COPE), lo que "(...) manifiesta la concienciacion, asegura la prevencion del fraude cientifico y orienta sobre el procedimiento en casos de mala praxis" (TurVines, Fonseca-Mora y Gutierrez-San-Miguel, 2012: 492).

Criterios de calidad editorial: estableciendo el concepto de impacto en las revistas espanolas de Ciencias de la Educacion

Si en la decada de los 80 es cuando empieza la presion por publicar articulos, 'publish or perish', es en la decada de los 90 cuando la comunidad cientifica comprende que no es indiferente publicar en unas revistas que en otras. El analisis de las convocatorias de tramos de investigacion realizado por Galan y Zych (2011) es un fiel reflejo de la evolucion que se ha producido en este sentido, desde la completa indeterminacion de los criterios de calidad de las primeras convocatorias hasta la progresiva definicion de los mismos que, aunque todavia vagamente definidos, suponen una clara orientacion en el tipo de produccion requerida. En la decada del 2000, con la creacion de las agencias de calidad y los sistemas de acreditacion del profesorado, se da el aldabonazo definitivo para clasificar las revistas cientificas a partir de determinados criterios de calidad. Se instala, entonces, la cultura de los rankings.

A partir de este marco de referencia, la planificacion de las revistas de educacion cambio radicalmente. Por un lado, se favorecio la exigencia, como criterio fundamental, de la revision por pares de los originales. Por otro, se impulso la necesidad de cumplir otros criterios minimos de calidad a los que nos referiremos posteriormente. Fundar o poner en marcha una revista era, y continua siendo, relativamente sencillo, maxime si se cuenta con el apoyo de un grupo de investigadores o de una institucion. Ahora bien, incorporar, alcanzar y mantener los criterios de calidad cientifica y editorial de estas publicaciones es otra cuestion bien distinta. Todo este proceso genero la progresiva definicion de los criterios de calidad, que derivo en que las revistas se conviertan "(...) en un medio de evaluacion que determina el ascenso en la escala profesional y social de los cientificos e influye decisivamente en la asignacion de recursos economicos para la investigacion" (Delgado et al, 2006: 10).

Pero de que criterios e indicios de calidad estamos hablando? En la evaluacion de la produccion cientifica internacional se admite una maxima: cuanto mayor es el factor de impacto de una revista cientifica, mayor es su prestigio y difusion, de modo que esta recibe mas originales y de mayor calidad, por lo que publicar en ellas supone superar unos filtros selectivos muy exigentes (Diaz et al.,2001: 309). De esta manera, y en buena medida, se atribuye el factor de impacto de la revista a todos los articulos publicados en ella. Probablemente esta maxima es discutible (Burbules, 2014), ya que, por ejemplo, si analizamos las siete revistas de educacion catalogadas por la ANEP como A+, el porcentaje de articulos publicados no citados, de acuerdo a los datos recogidos por SCIMAGO en el trienio 2010/2012, se situa entre el 50,8% y el 79, 5%, un porcentaje muy elevado. Como veremos despues, con el fin de verificar el impacto de revistas, articulos e investigadores de forma mas precisa, se esta iniciando una propuesta para utilizar otros criterios que miden el impacto directo de cada articulo, considerando muchas mas fuentes de citacion que la WoS y Scopus. No obstante, debemos reconocer que asignar el factor de impacto de la revista al articulo es un criterio muy practico de cara a la evaluacion de la produccion individual de los profesores; una relectura de los articulos, por parte de otras comisiones, para valorar de nuevo su calidad, seria inviable tanto por el tiempo que requeriria, como por la imposibilidad de alcanzar el grado de especialidad de losreferees de las revistas.

En este sentido, cuando se inicio la evaluacion de la productividad investigadora en Espana, la unica base de datos reconocida que publicaba el factor de impacto de las revistas cientificas era el JCR de la Web of Science (WOS), antes conocida como ISI, perteneciente al grupo norteamericano Thomson Reuters. Sin embargo, en el campo de la investigacion espanola en educacion, el JCR era desconocido para la mayoria del profesorado y el numero de autores que publicaba en esas revistas resultaba insignificante. De hecho, hasta finales de los 2000, no habia ingresado ninguna revista espanola de educacion en esta base de datos.

En consecuencia, las primeras evaluaciones de los sexenios del profesorado se basaron en lo que, por tradicion o por los criterios discrecionales de las comisiones de evaluacion, se consideraba una produccion valida en el area educativa (normalmente una produccion local en forma de articulos y libros), sin mas referentes externos. La carencia de publicidad y objetividad de los criterios de tales evaluaciones obligo a definirlos con mayor precision, en especial, de cara a la valoracion de los articulos publicados en las revistas espanolas e iberoamericanas de Ciencias Sociales. En esta linea se impulsaron proyectos para la clasificacion objetiva de dichas revistas de acuerdo con los estandares internacionales de calidad, lo que origino las diferentes iniciativas que se describen a continuacion:

El primer gran referente sobre los criterios de calidad fue el documento elaborado por LATINDEX (Sistema Regional de Informacion en Linea para Revistas Cientificas de America Latina, el Caribe y la Peninsula Iberica, iniciado en 1995). Su objetivo fue construir un directorio en el que se valoran las revistas cientificas en funcion de 33 indicadores (36 para las revistas digitales) que recogen tanto los aspectos formales como el proceso de gestion editorial. Los resultados de esta iniciativa no aparecen en linea hasta marzo de 2002, obteniendo una enorme repercusion, al ser el unico referente objetivo sobre criterios de calidad. Actualmente hay mas de 23.000 revistas en su directorio (1.575 de Educacion), de las que casi 8.000 estan en su catalogo selectivo (336 de Educacion). Pronto se convirtio en la guia clave para adecuar cada revista a los criterios formales exigidos por la comunidad internacional y garantizar el primer paso como publicacion de calidad. Los resultados publicados por LATINDEX mostraron a las revistas espanolas la primera radiografia de su salud editorial y un referente para compararse con otras revistas, convirtiendose en un verdadero revulsivo para incorporar los criterios incumplidos. De esta forma se avalo la calidad formal en cuanto a presentacion, formato, informacion sistematica de todo lo referente a las senas de identidad y cumplimiento de la periodicidad.

Entendemos que la elaboracion y desarrollo de los criterios LATINDEX supuso el primer gran hito hacia la calidad editorial de las revistas espanolas de educacion, no solo por la envergadura del proyecto y la colaboracion internacional propiciada, sino por el intento de promover reformas en las politicas y la difusion de buenas practicas editoriales dirigidas a integrar la produccion, difusion, sistematizacion y uso del conocimiento cientifico. Ahora bien, "no se concibio como un sistema de evaluacion de revistas, sino como un instrumento especializado para conocer la situacion de las revistas e impulsar la calidad editorial de las mismas en todas las disciplinas del conocimiento" (Roman, Vazquez y Urdin, 2002: 288). En estos momentos, estos criterios parecen ya una obviedad -y asi, por ejemplo, ha desaparecido como referente en la evaluacion de sexenios-, pero no perdamos de vista que en esos anos se estaba ante unos requisitos que los equipos editoriales tuvieron que aprender y asumir con pocas ayudas externas y, menos aun, de profesionales del sector.

En segundo lugar, en 2004 aparece el ranking IN-RECS, principal producto de un proyecto de investigacion del Grupo EC3, unica metrica del factor de impacto de las revistas espanolas durante muchos anos, emulando la metodologia de calculo que se realizaba en el JCR. El periodo cubierto por sus clasificaciones abarca desde 1996 (que incluye 96 revistas) hasta 2011 (con 162 revistas), anos en los que fue un referente esencial para los editores de revistas espanolas y para muchos investigadores. Sin embargo, aunque la CNEAI hizo mencion a INRECS en algunas convocatorias, nunca se llego a saber si fue un referente real para las comisiones evaluadoras. La evaluacion de revistas por parte de IN-RECS y su ranking se apoya en indicios indirectos, es decir, en funcion del numero de citas que reciben en determinadas revistas fuente, en relacion con el numero de articulos publicados en un periodo concreto (factor de impacto, IF). La lista de revistas fuente la conforman un grupo selecto de revistas espanolas, (inicialmente 22 y en 2011, 32), cuya tradicion academica, cientifica y de contenidos avalan una calidad mas o menos contrastada. Lamentablemente, INRECS dejo de actualizarse en 2012 por falta de financiacion.

Dos anos despues, en 2006, la Fundacion Espanola para la Ciencia y la Tecnologia (FECYT) presenta un documento dirigido a la evaluacion de la calidad integral de las revistas en el que identifican 53 indicadores, que acometen no solo los aspectos formales, sino tambien otros como la calidad informativa, la gestion editorial y la atraccion y difusion cientifica (Delgado et al, 2006). A partir de esta iniciativa aparece el Proyecto ARCE, dirigido al reconocimiento de las mejores publicaciones cientificas espanolas. Para ello se realiza un proceso de evaluacion de los indicadores formales, la profesionalizacion del editor y el equipo editorial, el flujo editorial y el logro de su visibilidad e internacionalizacion. Una evaluacion positiva conlleva la concesion del Sello de Calidad para revistas excelentes, que debe ser renovado cada tres anos. La primera convocatoria data del ano 2007, en la que tan solo cinco revistas consiguieron el Sello. La cuarta y ultima convocatoria se ha resuelto en 2014, concediendo este Sello a 11 revistas pertenecientes al area de educacion, que se suman a las 13 ya reconocidas. Ocho revistas han renovado el sello en la ultima convocatoria. Sin duda, lo que subyace en todas estas iniciativas de evaluacion de la calidad (Tabla 2) es el logro de publicaciones competitivas y profesionalizadas.

Tras la aparicion de LATINDEX e IN-RECS se promovieron una serie de reformas editoriales de las que se nutrieron las revistas espanolas, las existentes y las que estaban por aparecer, en funcion de una serie buenas practicas difundidas por el Centro de Informacion y Documentacion Cientifica (CINDOC) del CSIC. Valga como ejemplo la Guia de buenos usos en la edicion de revistas cientificas (Roman, 2001), o la elaborada por el grupo EC3, Edicion de Revistas Cientificas: Directrices, Criterios y Modelos de Evaluacion (Delgado et al., 2006).

El cuarto referente, posiblemente el mas importante por su repercusion, aparece tambien en 2006. Se trata del proyecto Difusion y Calidad Editorial de las Revistas Espanolas de Humanidades y Ciencias Sociales y Juridicas (DICE), herramienta creada por el grupo EPUC (Evaluacion de Publicaciones Cientificas) perteneciente al Instituto de Estudios Documentales de Ciencia y Tecnologia (IEDCYT) -Instituto que reemplazo al CINDOC-, fruto de la colaboracion entre el CSIC y la ANECA. La gran aportacion de este trabajo es que, por vez primera, un organismo gubernamental dedicado a la evaluacion y acreditacion del profesorado declara utilizar esta herramienta para evaluar la produccion investigadora en Ciencias Sociales y Humanidades. DICE sistematiza todas las publicaciones recogidas de acuerdo con una serie de criterios. En una primera version, los 5 indicadores utilizados fueron: presencia en bases de datos; evaluadores externos; cumplimiento de la periodicidad; apertura exterior de los consejos editoriales y de redaccion; y apertura exterior de autores. Una version mejorada en 2010 incluia como novedad la internacionalidad de los autores y el numero de criterios cumplidos en las clasificaciones selectivas LATINDEX, ANEPm, ERlH2 y CARHUS+m En la ultima actualizacion de DICE, en 2010, se encuentran categorizadas 212 revistas de Ciencias de la Educacion.

Solo un ano despues surgiria RESH (Sistema integrado de indicadores de calidad de revistas de Ciencias Sociales y Humanas), que pretendia converger e integrar los proyectos desarrollados por los grupos EPUC-CSIC y EC3 de Granada. Su objetivo era ofrecer un perfil lo mas completo posible de las revistas cientificas en Ciencias Sociales y Humanidades editadas en nuestro pais, a traves de indicadores cualitativos y cuantitativos (RESH, 2012). RESH pretende aportar un perfil integrado de los indicadores en relacion con el proceso editorial, la revision por pares, la visibilidad internacional y los indices de impacto, con objeto de construir listas jerarquizadas (rankings) de las revistas en cada disciplina (Alcain, Roman y Gimenez, 2008). En la ultima actualizacion del RESH, en 2010, se categorizaron 202 revistas espanolas bajo el epigrafe de Ciencias de la Educacion. En este proyecto se integraron nuevos indicadores de calidad editorial que trataban de reflejar los criterios, no siempre explicitos, de los principales organismos de evaluacion del profesorado: 19 de la CNEAI y 22 de la ANECA. A pesar de este esfuerzo, dichos organismos nunca asumieron publicamente el uso de esta herramienta, lo que minimiza su valor como clasificacion de referencia, al contrario de lo que sucedio con DICE.

En 2010 nace una sexta clasificacion, CIRC (Clasificacion Integrada de Revistas Cientificas), promovida tambien por EPUC y asumida en la actualidad por el grupo EC3 de la Universidad de Granada. Se propone como objetivo la construccion de una clasificacion de revistas cientificas de Ciencias Sociales y Humanas, tanto nacionales como internacionales, que integre JCR (WOS), SJR (SCOPUS), ERIH, INRECS, LATINDEX y DICE. Clasifica un total de 20.756 revistas cientificas nacionales e internacionales, categorizandolas en cinco grupos: + excelencia; A alta calidad; B calidad nacional; C segundo nivel nacional; D para el resto no incluidas en las anteriores (Torres-Salinas, Bordons, Gimenez-Toledo, Delgado, Jimenez-Contreras y Sanz-Casado, 2010). De los mencionados hasta el momento, CIRC es el unico proyecto vivo de bibliometria que incluye revistas espanolas, despues de que DICE, INRECS y RESH perdieran su financiacion y dejaran de actualizarse entre los anos 2011 y 2012. La aparicion de la cuarta version, CIRC 2.0, esta anunciada en su pagina web para diciembre de 2014. En consecuencia, habra que esperar para comprobar su precision y si se convierte en un referente explicito en los procesos de evaluacion del profesorado.

Gracias a estas experiencias se ha promovido la adecuacion de las revistas espanolas a los estandares de calidad internacionales. Esto nos lleva a otra cuestion esencial: se ha conseguido, en consecuencia, aumentar el numero de revistas espanolas en las bases de datos de impacto internacional? La incorporacion de las revistas educativas espanolas en estas bases se inicia a partir de finales de la primera decada de este siglo. Atendiendo al numero de revistas del area de Ciencias Sociales, en JCR estan incluidas 2.731, de las que 81 estan editadas en nuestro pais (el 2,9%). Si revisamos SCOPUS, de 3.915, 79 (el 2%) son publicaciones espanolas (Ramos y Calleja, 2013). Ahora bien, que datos se recogen en las bases de datos mas significativas, centrando el criterio de busqueda exclusivamente en "educacion" (EDUCATION & EDUCATIONAL RESEARCH)?.

Los resultados recogidos en la tabla 3 nos muestran, por un lado, la disparidad de criterios existentes en cuanto a la valoracion de los indicadores de la calidad de las revistas cientificas, ya que en cada uno de estos indices una misma revista se ubica en una categoria diferente o en distintos cuartiles. Por otro lado, llama la atencion que ni una sola revista de educacion se encuentra en la primera categoria de las clasificaciones internacionales (JCR, SJR y ERIH). Igualmente, es escaso el numero de revistas que son consideradas como excelentes y que obtienen un impacto destacable a nivel nacional. No obstante, se constata que, en los ultimos veinte anos, los numeros han mejorado en todas las clasificaciones. Como destaca Rodriguez-Yunta (2010), la presencia de las revistas espanolas de Ciencias Sociales en la WOS ha aumentado considerablemente, en el sentido de que partia a principios de siglo desde una invisibilidad absoluta (ninguna revista espanola en la WOS hasta 2007), a una presencia minima: se ha pasado de la miseria a la pobreza (Ramos y Calleja, 2013).

El JCR indiza 2169 revistas de Ciencias Sociales, lo que supone el 20,5% de estas publicaciones a nivel mundial. 7281 son de Ciencia y Tecnologia, representando el 67,9%; 1228 de Arte y Humanidades, que refleja el 11,6%. El desequilibrio entre unos campos y otros resulta evidente, y si entramos en un analisis por paises, este resulta aun mas llamativo (Moreno-Pulido et al, 2013), lo que debe llevarnos a valorar con prudencia estos resultados y plantearse seriamente la calidad de las revistas que no estan incluidas en este ranking: hay calidad mas alla de los indices internacionales y hay que saber medirla.

Otro indicador que no debemos perder de vista a la hora de recuperar estos datos, es la disparidad de criterios a la hora de incluir titulos en el campo "educacion". Revistas centradas en la tematica de las ciencias del deporte, de la psicologia evolutiva o de especializacion en una didactica especifica, no siempre se incluyen en este campo, lo que conlleva variaciones significativas de datos entre unas bases y otras.

En definitiva, a pesar del elevado numero de revistas de educacion que se editan en Espana, muy pocas son consideradas "revistas excelentes". Por tanto, el problema que hoy se nos plantea es la sostenibilidad, la eficacia y la eficiencia del actual sistema de revistas, mantenido en su mayoria con fondos publicos (universidades) y sin el necesario reconocimiento.

El presente y el futuro: de las revistas impresas a las revistas digitales. La era digital, el acceso abierto y los altmetric

El despegue definitivo de las revistas cientificas espanolas de educacion converge en el tiempo con la revolucion digital. Si hasta hace una decada escasa las revistas solo imprimian sus trabajos en papel, la irrupcion de los contenidos digitales cambiaria por completo la situacion de las revistas cientificas espanolas. Como indicabamos mas arriba, gran parte de ellas financiaban sus ediciones en papel con fondos publicos y sus principales suscriptores eran las bibliotecas universitarias, las universidades, las facultades de educacion o sus departamentos. En el caso de las asociaciones o sociedades academico-cientificas eran sus socios los que generalmente la mantenian mediante sus cuotas.

Sin embargo, la revolucion digital motivo a los editores de las revistas de educacion a sumarse al cambio elaborando paginas webs estaticas en su gran mayoria (web 1.0), en las que, de multiples formas, digitalizaban sus contenidos y los compartian con los usuarios. En un primer momento eran pocos los que accedian a estas ediciones digitales, pero la expansion de la tecnologia de la red y particularmente el uso de internet en los procesos de investigacion, facilito una mayor difusion de los contenidos y una eliminacion de los obstaculos temporales y espaciales para los investigadores, docentes y lectores interesados. Se rompe con ello una de las reglas historicamente establecidas: el acceso a las revistas y las herramientas de difusion de la ciencia. Ya no era necesario desplazarse a las bibliotecas o suscribirse para recibirlas por correo y asi poder estar actualizados con mayor premura. En 1994, RELIEVE (Revista Electronica de Investigacion y Evaluacion Educativa) aparece como la publicacion electronica pionera de educacion, ofreciendo todo su contenido exclusivamente en linea (Aliaga, 2014). Debemos esperar a la primera decada de este siglo para observar dos nuevas consecuencias de la era digital: por un lado, el paso de las revistas impresas al formato digital, impulsado principalmente por cuestiones economicas y, por otro, el nacimiento de nuevas publicaciones cientificas en este mismo formato. Poco a poco se vio no solo como un medio de abaratar costes, sino, sobre todo, un canal excepcional para difundir la ciencia. Prueba de ello es como las revistas en formato impreso van ofertando, poco a poco, sus contenidos en plataformas digitales, lo que ha desencadenado que la inmensa mayoria de las revistas espanolas (tabla 5) propongan, con mayor o menor grado de interactividad, toda su produccion en webs propias, quedando el formato impreso en una clara tendencia hacia su desaparicion.

Asi, en la actualidad, se puede acceder en linea practicamente a todas las revistas espanolas, pero no a todos sus contenidos, pues algunas de ellas, principalmente las que siguen manteniendo una politica de suscripcion, conservan periodos de embargo. En esta linea de publicacion digital, comprobamos como, desde hace 5 anos, muchas revistas se han digitalizado utilizando el software de codigo abierto para la administracion de revistas creado por el Public Knowledge Project (PKP) (1994), la plataforma OJS (Open Journal Systems), como gestor de administracion y publicacion de revistas periodicas en Internet. Al estar enlazado con los principales buscadores, especialmente con Google Academico, permite una mejor administracion de los procesos y visibilidad en el medio social, lo que potencia de forma considerable su capacidad de difusion y su impacto potencial. Muestra de las inmensas posibilidades que abre este gestor a la edicion y difusion del proceso editorial y del contenido de estas publicaciones, es la espectacular evolucion a nivel mundial de las revistas que se gestionan a traves de esta plataforma:

[FIGURA 4 OMITIR]

No obstante, a pesar de las ventajas indudables que plantea esta opcion, nos encontramos con una gran disyuntiva a la que deben enfrentarse los editores de revistas: establecer un modelo profesional de negocio, basado en muchos casos en politicas de suscripciones o logro de recursos economicos por otros medios, frente a la politica del open access (acceso abierto). Un articulo embargado tarda mas tiempo en llegar al gran publico, por lo que su visibilidad es menor y su difusion inicialmente reducida, lo que no favorece que se pueda citar por gran parte de los academicos. En cambio, estas revistas suelen ofrecer altos indices de calidad y de impacto, bien porque estan profesionalizadas, estan apoyadas por grandes entidades, o porque pertenecen a las grandes corporaciones como Elsevier, Springer, Sage, Routledge, Taylor & Francis o Wiley, principales empresas editoras de revistas cientificas a nivel mundial. Por otra parte, la digitalizacion de los contenidos y las revistas con ISSN digital han abaratado considerablemente los costes de edicion, al eliminarse la parte mas cara del proceso, la impresion en papel junto con la distribucion de la revista por correo postal.

La digitalizacion requiere nuevas funciones y competencias editoriales que poco tienen que ver con los procesos que se empleaban hace apenas 5-10 anos y que, en algunos casos, aun se mantienen. Abadal y Rius (2006), ademas de destacar las caracteristicas propias de las revistas digitales y los criterios de calidad que deben garantizar, consideran el valor de la credibilidad como una caracteristica necesaria de las revistas cientificas digitales, asi como la importancia de garantizar el prestigio y la calidad de las fuentes, con informacion tanto valiosa como rigurosa. En este sentido, se apela al cumplimiento de los diez criterios de Stanford, ya que "una web cientifica de calidad debe cumplir ciertos requerimientos minimos que atanen a la informacion que presenta, dado que una informacion precisa y concreta, otorga una mayor fiabilidad y efectividad de la web" (De Juanas, Pardo, Diestro, Sampedro y Ferro, 2012: 561-562). Ademas, los avances en la digitalizacion de las revistas y los nuevos procesos editoriales que implican su gestion deben tenerse especialmente en cuenta en la transicion del papel al universo digital 2.0. De este modo, se impone la necesidad de redefinir las competencias profesionales y personales que deben tener los equipos editores de revistas, en particular, la capacidad de pensar en digital.

Para superar las carencias de la edicion de revistas cientificas espanolas en Ciencias Sociales y Humanidades, se hace necesaria una nueva mentalidad que implique "pensar en digital" y que la gestion se apoye en profesionales formados especificamente para ello. Son necesarios conocimientos tecnologicos en este entorno: XML, metadatos, formatos enriquecidos, CMS, sistemas de gestion editorial tipo OJS, nuevos formatos para la lectura en dispositivos moviles ... (Rodriguez-Yunta y Tejada, 2013: 2).

Cualquier revista cientifica que se precie, que quiera destacar en el ambito de las ciencias de la educacion en este siglo XXI y conseguir una buena difusion en el medio social, debe conjugar criterios de calidad editorial con el impacto y la gestion 2.0. En este sentido, es fundamental crear un perfil de la revista en Google Academico, que nos aporta el indice de citas y la situacion en el ranking (indice h, mediana h, i 10), a partir de las citaciones detectadas en la red en diversos documentos "cientificos".

En este escenario, una revista deberia contar, al menos, con un documentalista, con un community manager y con un tecnico especializado en temas informaticos o, en su defecto, con personas capaces de desempenar esas funciones. Por ello, los equipos editoriales deben profesionalizarse y convertirse en verdaderos equipos de trabajo con funciones tecnicas y cientificas claramente delimitadas. En estos momentos se hace realidad la premisa de que si no estas en internet, no existes. Pero no solo es suficiente con estar, sino que resulta necesario destacar y caracterizarse con una imagen propia de marca (branding), que sea distinta y que permita identificarse entre los demas.

En cualquier caso, la revolucion digital no acaba aqui, pues no solo basta con tener presencia en Google o integrar la revista en OJS, sino que se debe potenciar ese branding editorial en las redes sociales (Twitter, Facebook, Mendeley, Citeulike, Impact Story, etc.) y en las redes propias para investigadores creadas en esta ultima decada (ResearchGate, Academia.Edu, etc.). Cooper (2014) ha planteado recientemente las posibilidades y el uso de estrategias en linea y de las redes sociales para difundir investigaciones en educacion, es decir, el empleo de todos los canales y herramientas del Social Media para investigadores (Blogging, Microblogging, Location, Social Networking, Wikis, Social Bookmarking, Social Bibliography, VideoLive, etc.). El impacto de estas herramientas del medio social en la difusion de las revistas es, cada vez mas, objeto de estudio de investigaciones recientes. Claro ejemplo es el posible efecto de twitter y del blog en el aumento significativo del impacto y visibilidad de un articulo (Terras, 2012; Cabezas-Clavijo, 2014). Ahora bien, como destacan Torres-Salinas, Cabezas-Clavijo y Jimenez (2013), aunque la correlacion entre tweets y descargas es notable, no lo es asi entre tweets y el numero de citas recibidas, al menos, a corto plazo. Sin embargo, se ha podido comprobar que los articulos mas citados son tambien los altamente tuiteados o sobre los que se incluyen post en un blog reconocido, alcanzando una gran repercusion en las redes sociales de investigadores.

Tal es el impacto del medio social en la difusion de la produccion cientifica que han aparecido los denominados indicadores altmetrics, es decir, los indicios que miden la presencia y la actividad cientifico-academica en la web 2.0 o lo que ahora se conoce como webmetria. "La idea que subyace es que, por ejemplo, las menciones en blogs, el numero de retwits, o el de personas que guardan un articulo en su gestor de referencias puede ser una medida valida del uso de las publicaciones cientificas" (Torres-Salinas et al., 2013: 54). Esto abre perspectivas que revolucionaran el proceso de edicion del producto cientifico y en el que las revistas deberan acometer una nueva forma de editar y difundir. Los rankings de revistas seguiran dandonos las pautas de las mejores publicaciones, de su calidad, visibilidad, internacionalizacion, etc. Sin embargo, el impacto estara ligado a cada trabajo y sera otro indicio directo de su calidad. Sin duda, "la revolucion web desplaza el foco de la revista (mero estuche contenedor) al articulo, la verdadera unidad de comunicacion cientifica (...)" (Aguillo, 2014: 114). Esto nos va a exigir seleccionar aun mejor la publicacion de originales y a difundir, estrechamente con el autor, el contenido de su investigacion utilizando los diversos canales de estos Social Media. En las revistas cientificas anglosajonas del area de ciencias esta propuesta ya es una realidad, como podemos comprobar con PLOS, Nature o Science. En educacion es algo que en breve deberemos acometer.

No podemos dejar de mencionar en estas nuevas metricas la existencia de un nuevo identificador que se ha impuesto de forma rapida, ya que aporta mayor fiabilidad a todo el proceso de evaluacion de cada revista y articulo. Nos referimos al DOI (digital online identifier)., numero asignado que identifica la revista y cada articulo de manera univoca, permitiendo un seguimiento estadistico bastante completo (accesos, no. de descargas, interacciones, citas, etc.). Su inconveniente reside en que tiene un coste economico, anual y por articulo, que varia en funcion del modelo de negocio de la revista o editorial que lo contrate. Cada vez son mas las que han optado por la asignacion del DOI a sus articulos, combatiendo con esta medida la perdida de citas por errores en las referencias.

Los altmetrics son una novedad y quiza una tendencia que debe consolidarse hasta convertirse en una corriente aceptada. Sin embargo, debido a su juventud y reciente aplicacion a contextos cientificos, aun adolecen de ciertas limitaciones que hay que tener en cuenta a la hora de su uso. Entre ellas, la pertenencia a la denominada cultura liquida frente a la cultura solida (Area-Moreira y Ribeiro-Pessoa, 2012). Torres-Salinas y Cabezas-Clavijo (2013: 114-15), en una interesante reflexion, sostienen en relacion con los altmetrics, que no todo lo que se puede contar, cuenta, ya que presentan todavia grandes dificultades y limitaciones:
   A diferencia de la bibliometria, bajo la
   etiqueta altmetrics se aglutina un grupo
   heterogeneo y variopinto de fuentes de
   informacion e indicadores. En primer
   lugar se agrupan fuentes de informacion,
   redes sociales y plataformas que no
   necesariamente son de ambito
   estrictamente academico o cientifico,
   como las generalistas Facebook o Twitter.
   Otras, como ResearchGate o Mendeley, si
   estan enfocadas a investigadores. Este
   problema se extiende a los indicadores, ya
   que ademas cada plataforma genera sus
   propias metricas. Esto hace que las
   altmetrics sean un cajon de sastre que
   puede agrupar decenas de indicadores. Si
   bien en bibliometria existen tambien
   cientos de indicadores, la materia prima es
   siempre la citacion, la expresion genuina
   del reconocimiento en ciencia.


Practicamente ninguna de las revistas espanolas de educacion cuenta todavia con unos sistemas integrados para acceder a este tipo de datos. En esta linea existe, por ejemplo, Plum Metrics, un proyecto que pretende la construccion de un nuevo sistema de indicadores metricos en el medio social dirigidos al ambito de la investigacion y la docencia en base a 5 categorias: usabilidad (descargas, visitas, interacciones, accesos, etc.); capturas (favoritos, bookmarks, documentos guardados, lectores, visitantes, etc.); menciones (comentarios, RRSS, menciones en wikis y blogs, Google, etc.); Social media (tweets, likes, shares, ratings, etc.); citaciones (DOIs, Microsoft Academic Research, Scopus, USPTO, etc.). Estos indicadores ya estan aportando informacion sumamente interesante a la hora de analizar el impacto real de un titulo.

La ingente informacion que llegan a recoger los altmetrics favorecen la realizacion de analisis hasta ahora impensables. Proyectos como Altmetric.com, financiado por companias editoriales como Springer y bases de referencia como SCOPUS, estan dando los primeros pasos para la incorporacion de estas nuevas metricas, quiza como campana frente al factor de impacto que elabora el JCR de Thomson-Reuters.

Conclusiones y discusion

Tras el analisis de la situacion de las revistas cientificas en educacion promovidas en nuestro pais, corroboramos la impresion de la mayoria de editores: la rapida y extraordinaria evolucion de estas publicaciones. Sin duda, se ha realizado un gran esfuerzo para situar a las revistas espanolas en los rankings internacionales, a pesar de los escasos apoyos economicos y los altos costes personales de autoformacion en gestion editorial. Se ha avanzando mucho, pero todavia existen importantes dificultades que debemos abordar, y muchas de ellas no dependen de los equipos editoriales.

Coincidimos con los expertos en que uno de los problemas se refiere al excesivo numero de revistas, no por la cantidad sino por su calidad (muchas, 108 segun DICE, casi la mitad del total, cumplen con menos de 31 criterios LATINDEX, es decir, no alcanzan los indicadores basicos para poder conseguir una minima competitividad en este ambito). Probablemente, "la excelencia no esta al alcance de todos y es un objetivo al que dificilmente se puede dirigir una publicacion que nace centrada en intereses institucionales o con claras debilidades estructurales" (Rodriguez-Yunta y Gimenez-Toledo, 2013).Tal vez sea adecuado cerrar algunos titulos o apostar por la fusion de revistas de tal manera que el esfuerzo para gestionar y potenciar una publicacion sea realmente fructifero, al menos en el caso de revistas que pretendan ser competitivas en la difusion de la ciencia. Resulta urgente buscar nuevas vias para apoyar a las publicaciones que ya poseen un reconocimiento nacional, pero que requieren ayuda tecnica, financiera, de personal y de politica cientifica para competir, en un futuro muy proximo, a nivel internacional. El esfuerzo por aumentar la calidad de las publicaciones periodicas debe presentarse intimamente unido a la profesionalizacion de la gestion y a modelos de negocio sostenibles. No es admisible que las revistas funcionen a costa del empeno personal y del trabajo no remunerado ni reconocido de los equipos editoriales. Los equipos que dedican altruistamente una parte de su tiempo a posibilitar que otros investigadores tengan canales reconocidos para publicar, deberian ver valorada su dedicacion al menos en las politicas de promocion e incentivacion del profesorado.

Aunque valoramos positivamente el acceso abierto al conocimiento, esto no contradice que la edicion y gestion de revistas deba estar sustentada en un diseno empresarial claro. Algunas revistas han seguido la tendencia de los paises anglosajones de ceder su edicion a una de las grandes editoriales especializadas en este sector (Taylor & Francis, Elsevier, Sage, etc.), con lo que ello conlleva de costes (economicos) y beneficios (entrada en las grandes bases de datos), y sin descartar los cuestionamientos sobre los nuevos monopolios de la ciencia que, finalmente, no facilitan el acceso abierto y universal. Pensar otros modelos de gestion alternativos es uno de los retos mas importantes para nuestro futuro. Resulta paradojico que en las politicas gubernamentales se favorezca la publicacion en open access para difundir la investigacion pero no se reconozca su valor cientifico en los procesos de evaluacion, excepto si es una revista incluida en WoS (Gimenez-Toledo, 2014).

En Espana, en la proxima decada, el progreso de las revistas cientificas en Ciencias Sociales va a estar intimamente unido a las politicas nacionales y regionales que regulan la evaluacion de la produccion investigadora. Los cambios legislativos que, segun el Gobierno, se van a producir en los proximos meses, las dudas sobre la llegada de la deseada definicion objetiva de los criterios de evaluacion (SEP, 2013) por parte los principales organismos (CNEAI-ANECA, agencias regionales y ANEP) y la explicitacion o no del uso de las clasificaciones espanolas para la consecucion de evaluaciones positivas del profesorado, puede potenciar o condenar el interes de los investigadores por publicar en revistas espanolas de impacto medio y alto y, con ello, la supervivencia de las propias revistas. Un paso en una u otra direccion podra suponer que jueguen en la liga de revistas espanolas reconocidas o bien solo las siete de la WOS--y abocar al resto a la desaparicion--o bien un grupo de unas 50 revistas de calidad.

Aunque existen iniciativas, como la ya aludida de la FECYT, que a traves de sus exigentes evaluaciones pretenden favorecer la excelencia de las revistas espanolas, si sus resultados (como el Sello de Calidad) no son reconocidos explicitamente por los organismos de evaluacion, estaremos malogrando la inversion publica en los proyectos de evaluacion, tal y como ya ha sucedido con las valiosas herramientas IN-RECS, DICE o RESH que, unas vez consolidadas, han quedado desactualizadas por decisiones politicas y ausencia de financiacion.

Evidentemente, no podemos perder de vista los criterios internacionales, ni la necesaria inclusion en las bases de datos selectivas mas relevantes. Pero esto no impide que en nuestro pais se mantenga otra base de datos selectiva de referencia para nuestra produccion cientifica y que, en combinacion con los articulos publicados en las revistas tipo JCR, permita al profesorado obtener evaluaciones positivas de su productividad investigadora. Disponer de una radiografia, interna y externa, de las revistas cientificas, es algo absolutamente necesario para poder realizar analisis objetivos y transparentes en cada campo y tomar decisiones sobre politica cientifica.

No podemos dejar de mencionar el idioma como un punto neuralgico para el futuro de las publicaciones espanolas. Sin duda, el ingles es la lengua mundialmente reconocida en el ambito de las ciencias experimentales y biosanitarias. Ahora bien, habria que preguntarse si debe convertirse este idioma en la unica via de comunicacion en Ciencias Sociales y Humanidades. Esta claro que en nuestro campo no existe uniformidad en el objeto de las investigaciones. Tampoco todos los temas son de interes internacional, lo que, unido a las diferencias culturales y a la propia riqueza expresiva de nuestra lengua, conlleva que publicar solo en ingles se perciba como un limite inaceptable entre muchos investigadores. Ademas, la investigacion espanola en Ciencias Sociales y Humanidades sigue siendo un referente en Iberoamerica, en consonancia con la expansion imparable de hispanohablantes. En este contexto, renunciar a la produccion cientifica en espanol en el campo de la educacion puede ser un error que otros sabrian aprovechar. En este sentido, las autoridades politicas deberian estar atentas a contratos como los que ha firmado la base de datos latinoamericana Scielo con Thomson Reuters para incluir en su web el SciELO Citation Index, y donde las revistas educativas espanolas no tienen cabida por no existir ningun organismo espanol que indexe alli nuestras revistas.

Por otro lado, los paises fuera del ambito anglosajon estan en una situacion de desigualdad de oportunidades para competir en factor de impacto, debido a la importancia de la lengua de publicacion a la hora de recibir citas. Muestra de ello es que de las 219 revistas de educacion recogidas en el ultimo listado del JCR (2014), unicamente 39 son gestionadas en paises externos al ambito anglosajon: Asia Pacifico (5), Alemania (4), Brasil (1), Croacia (1), Espana (7), Holanda (14), Italia (1), Lituania (1), Mexico (1), Paises Escandinavos (1), Portugal (1), Turquia (3). Y de estas, 29 se publican en ingles o en formato bilingue. Es obvio que "no por publicar en ingles se es seleccionado por JCR, pero es harto improbable conseguirlo sin hacerlo, con independencia de la calidad alcanzada" (Ramos y Callejo, 2013: 49). Aunque el reconocimiento de la calidad de las revistas deberia ser independiente de la utilizacion del ingles, la realidad es otra y los equipos editoriales deben plantearse la posibilidad de publicar en formato bilingue, paso realizado ya por algunas pocas revistas como Psicodidactica y la Revista de Educacion. Un problema anadido es el coste de las traducciones o de las revisiones profesionales que garanticen un correcto ingles de las versiones traducidas, algo al alcance de muy pocos.

La gestion editorial es un elemento clave en el desarrollo y posicionamiento de toda revista, pero hemos evidenciado que es uno de los puntos debiles de nuestras publicaciones. Conseguir, ademas, la sostenibilidad economica y la atraccion de originales esta llevando a muchas revistas a buscar otros modelos de gestion, otros modelos de negocio y otros formatos de publicacion, principalmente a traves de la web. No debemos confundir visibilidad, mejora editorial y reduccion de costes con la edicion digital. La gestion editorial impresa o digital es compleja, independientemente del know how necesario para cada formato de edicion, por lo que es necesario avanzar en la profesionalizacion de los equipos editoriales. Establecer redes de editores puede ser un buen inicio para el logro de estos objetivos.

Pese a la presion que sufren editores e investigadores, no debemos olvidar ser criticos con los indicadores de evaluacion al uso y la adecuacion de los mismos a las ciencias sociales: Se citan todos los buenos articulos? Todos los articulos de las revistas de impacto son buenos, independientemente de las citas recogidas? Influye el tamano del area de conocimiento o de la especialidad en las posibilidades de publicar en revistas de alto impacto? Tienen las mismas oportunidades de publicar en ellas los profesores que investigan temas locales, por ejemplo, de historia de la educacion? Tiene influencia la edad, la categoria y la experiencia investigadora? Utilizan factores de correccion los organismos encargados de las evaluaciones para corregir posibles desigualdades? Es adecuada una ventana de citacion de solo dos o tres anos para las ciencias de la educacion? Existen presiones, implicitas o explicitas, para citar determinadas revistas? Son licitos los circulos de citacion entre revistas o entre investigadores para aumentar los propios indices de impacto? Hay consenso sobre las practicas que pueden considerarse ilicitas? Es adecuado que un investigador tenga que dedicar parte de su tiempo a mejorar la difusion de sus publicaciones?.

Limitar la calidad de una publicacion al factor de impacto es dejar fuera otros muchos factores que deben ser tenidos en cuenta en la valoracion de la excelencia (Aliaga y Suarez-Rodriguez, 2008). De ahi la necesidad de avanzar en nuevas medidas complementarias como la altmetrica, que posibilita valoraciones hasta ahora impensables. Las nuevas metricas podrian aportar una lectura mucho mas rica, objetiva, fiable y transparente del impacto de los articulos.

En suma, se han dado pasos muy importantes para lograr la excelencia de nuestras revistas cientificas. El paso siguiente consiste en potenciar la presencia internacional de un mayor numero de revistas mediante la indexacion en las bases de datos selectivas mas relevantes. La politica cientifica en el proximo lustro y la adopcion de modelos profesionales en la gestion de las revistas seran dos medidas decisivas para la subida o caida de un buen numero de revistas cientificas.

DOI: 10.7203/relieve.20.2.4361

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by/por

Ruiz-Corbella, Marta (mruiz@edu.uned.es)

Galan, Arturo (agalan@edu.uned.es)

Diestro, Alfonso (adiestro@edu.uned.es)

NOTAS

[1] La ANEP es Agencia Nacional de Evaluacion y Prospectiva. En enero de 2007 se publica el documento "Criterios de calidad en la investigacion en Humanidades" elaborado conjuntamente por la ANEP y la FECYT y editado por ANEP/FECYT. Su primera clasificacion (2007) distingue cuatro categorias (A+, A, B y C), actualizada en 2008. Posteriormente las actualizaciones las realiza el grupo que mantiene DICE.

[2] El European Reference Index for the Humanities (ERIH)fue creado por la European Science Foundation y publico dos actualizaciones (la primera en 2007 con 16 revistas espanolas y la ultima en 2011 con 25) de un listado que clasificaba las revistas europeas en tres categorias (Internacional 1, Internacional 2 y Nacional). Desde enero de 2014 el mantenimiento de este indice se transfirio a la Norwegian Social Science Data Services (NSD), que esta preparando una nueva version, ERIH PLUS, para 2015.

[3] CARHUS es una base de datos promovida por la Generalitat de Catalunya.

Ruiz-Corbella, Marta (mruiz@edu.uned.es), Profesora Titular en el Departamento de Teoria de la Educacion y Pedagogia Social de la UNED. Secretaria Academica de Programa de Doctorado de Educacion de la Escuela de Doctorado de la UNED. Editora, desde 2004, de la revista Educacion XX1. Lineas de Investigacion, teoria de la educacion, educacion moral, politica educativa con especial incidencia en la educacion superior. Miembro del grupo de investigacion ESPYD (Educacion Superior Presencial y a Distancia). Su direccion postal es: UNED, Facultad de Educacion, c/ Juan del Rosal, 14. 28040 Madrid (Espana).

Galan, Arturo (agalan@edu.uned.es), Profesor Titular en el Departamento MIDE de la UNED, Facultad de Educacion. Secretario General de la Sociedad Espanola de Pedagogia y Editor Jefe de Bordon. Revista de Pedagogia. Vicepresidente de la Asociacion para la Investigacion y la Docencia Universitas. Ha sido Research Scholar en Boston University, en el M.I.T., en la Universidad de Edimburgo y fellow del Colegio Complutense en Harvard. Durante dos anos investigo en la Agencia de Calidad de las Universidades de Madrid (ACAP) como Jefe de la Unidad de Evaluacion para la Contratacion del Profesorado. Dirige el Grupo de investigacion ESPYD (Educacion Superior Presencial y a Distancia). Su direccion postal es: UNED, Facultad de Educacion, c/ Juan del Rosal, 14. 28040 Madrid (Espana).

Diestro, Alfonso (adiestro@edu.uned.es) Profesor del Departamento de Teoria de la Educacion y Pedagogia Social de la UNED. Su principal linea de investigacion es la 'Dimension Europea en la Educacion', desde la politica educativa, la teoria y la historia de la educacion. Es coeditor de la revista Foro de Educacion @alfonsodiestro. Miembro del grupo de investigacion ESPYD (Educacion Superior Presencial y a Distancia). Su direccion postal es: UNED, Facultad de Educacion, c/ Juan del Rosal, 14. 28040 Madrid (Espana).
Tabla 2. Indicadores de calidad de las revistas cientificas de
acuerdo a LATINDEX y FECYT

LATINDEX                           FECYT

Indicadores            Criterios   Indicadores              Criterios

Caracteristicas            8       Calidad informativa         13
  basicas                            como medio de
                                     comunicacion
                                     cientifica

Caracteristicas de         9       Calidad del proceso         25
  presentacion de la                 editorial
  revista

Caracteristicas de         8       Capacidad de atraccion       7
  gestion y politica                 y calidad cientifica
  editorial

Caracteristicas de         8       Calidad de difusion,         4
  los contenidos                     audiencia y
                                     visibilidad

                                   Calidad de repercusion       4

TOTAL                     33                                   53

Fuente: LATINDEX y FECYT

Tabla 3.--No. de revistas cientificas espanolas del area de educacion
en diferentes bases de datos

Indicador de referencias    No. de       Distribucion por
                           revistas    rankings o categoria

JCR (SSCI, WOS) (2013) *      7       Q1: 0
                                      Q2: 0
                                      Q3: 0
                                      Q4: 7
SJR (SCOPUS) (2013)           22      Q1: 0
                                      Q2: 2
                                      Q3: 9
                                      Q4: 11
ERIH (2011)                   25      INT2: 0
                                      INT1: 8
                                      NAT: 17
ANEP/FECYT (2012)            130      A+: 7
                                      A: 32
                                      B: 38
                                      C: 53
MIAR (2014)                  402      ICDS entre 8-9: 11
                                      ICDS entre 6-7: 31
                                      ICDS entre 4-5: 44
                                      ICDS menor de 4: :316
Sello de calidad FECYT        24      1a ed.: 5
                                      2a ed.: 4
                                      3a ed.: 4
                                      4a ed: 11
In-RECS (ed. 2011)           162      Q1: 29 (FI: 2.26-0.19)
                                      Q2: 29 (FI: 0.17-0.11)
                                      Q3: 29 (FI: 0.11-0.08)
                                      Q4: 75 (FI: 0.08-0.00)
Google Academico (2012)       84      Indice H 10-20: 19
                                      Indice H 5-9: 26
                                      Indice H 0-4: 39

Fuente: Elaboracion propia a partir de los datos recogidos en JCR,
SCOPUS, ERIH, ANEP, MIAR,

FECYT, INRECS, Google Academico

* NOTA: Existen dos revistas espanolas mas en el area de Psychology,
educational (una de ellas en Q2 y la otra en Q4), que en
clasificaciones como IN-RECS aparecen tambien en el campo educacion

Tabla 5. No. de revistas vivas en 2012 del campo de la
educacion de acuerdo al formato de edicion

     Revistas de Educacion

Formato   Formato   En ambos
impreso   digital   formatos

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Fuente: ISOC, 2014
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Author:Ruiz-Corbella, Marta; Galan, Arturo; Diestro, Alfonso
Publication:RELIEVE: Revista Electronica de Investigacion y Evaluacion Educativa
Geographic Code:4EUSP
Date:Jul 1, 2014
Words:13677
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