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Las huellas de Simmel en la nieve: una lectura de Filosofia del dinero.

GEORG SIMMEL, Filosofia del dinero (1900), trad. de Ramon Garcia Cotarelo, Capitan Swing, Madrid, 2013. 612 paginas.

[ILUSTRACION OMITIR]

Amanece en Berlin, es diciembre de 1928 y la primera nieve del invierno cubre la ciudad. Marthe Muller se desvela y desde la ventana mira al exterior, se siente como en un pais extranjero. Aterida pero emocionada sale a las calles de la ciudad. Afraulein Muller un Berlin nevado le resulta extrano:
   [La nieve] altera todas las reglas ... libera a la ciudad de toda
   logica y geometria. Los perfiles se vuelven romos, los espacios
   abiertos se difuminan sobre los obstaculos; la nieve suaviza y
   unifica. Esta noche las leyes de la perspectiva han quedado
   obsoletas (1).


Si miramos al suelo, vemos sus pasos negros impresos sobre blanco. Si miramos sus huellas, vemos la tierra y, en ella, las reglas, la logica y la geometria que el hielo esconde. Como las pisadas de Muller recortadas en la nieve que aparecen en una de las vinetas de la novela grafica Berlin, Ciudad de Piedras de Jason Lutes, las huellas de Georg Simmel (1858-1918) nos desvelan la geometria de la ciudad.

Simmel es uno de los pensadores alemanes mas notables. Su obra constituye un referente ineludible de la sociologia, pero por las caracteristicas de sus escritos e ideas esta rebasa cualquier encorsetamiento disciplinario. En muchos sentidos, este estudioso aleman ha sido considerado un pionero. Sobre todo, porque supo identificar tendencias sociales que en su epoca eran atisbos de una futura sociedad aun por consolidar. Se suele decir, a modo de chascarrillo, que los cientificos sociales son buenos adivinando el pasado. Esta suerte de Casandra al reves no encontraria su encarnacion en Simmel quien, sin necesidad de acudir a sofisticados metodos de prospectiva, fue capaz de intuir algunas de las caracteristicas de la sociedad del siglo veinte.

Berlines de nacimiento, Simmel acabaria sus dias en Estrasburgo, donde conseguiria la catedra que nunca obtuvo en Berlin, a pesar de que contaba con el apoyo de pensadores tan relevantes como Max Weber (1864-1920) (2). Como explica Jose M. Gonzalez Garcia:
   Simmel era un 'extrano' en el sistema academico aleman, tanto por
   su caracter de ensayista frente a la concepcion enciclopedica del
   saber dominante en la epoca, como sobre todo por su condicion de
   judio en un ambiente universitario marcado ya claramente por
   prejuicios y tendencias antisemitas (3).


Aunque, como apunta Jurgen Habermas, lo que mas distanciaba a Simmel de sus coetaneos era una mentalidad sensible capaz de detectar los estimulos propios de su epoca (4).

De su biografia destaca el lugar en el que durante gran parte de su vida dejaria sus huellas sobre la nieve: Berlin (5). Esta ciudad le brindo la oportunidad de corroborar las que serian las conclusiones de su obra. "Simmel sabe mas de la sociedad del consumo por berlines que por sociologo" escribe Jose Miguel Marinas (6). Lo cual no desluce la agudeza del filosofo sino que pone de manifiesto su capacidad para encontrar lugares donde solo habia espacios sin significado. Es decir, donde se desarrollaban meras escenas de una vida urbana cotidiana nuestro autor encontro un sentido y donde bullia un trasiego apenas coherente dilucido un repertorio de lugares que hoy en dia nos resultan comunes.

Simmel fue consciente de uno de los rasgos mas sobresalientes de la naturaleza humana: "La capacidad limitada de absorcion de nuestra conciencia y el caracter ahorrativo y finalista de su empleo" (p. 140). Por tanto, el pensador debe saber discriminar y concentrar su oido en las pocas notas que destruyen el sinsentido del ruido. En opinion de Marinas, la sociologia de Simmel es impresionista (7); en efecto, la vocacion por captar ideas perfectamente sencillas y claras que inflamaria la imaginacion de pintores pero tambien de musicos como Claude Debussy (1862-1918) puede ser comparada con la sensibilidad del sociologo aleman.

?Cual es el proposito de Filosofia del dinero? "Representar los presupuestos que otorgan al dinero su sentido y su posicion practica en la estructura espiritual, en las relaciones sociales, en la organizacion logica de las realidades y de los valores" (p. 33). Con estas palabras introduce el autor su obra y nos presenta los mundos que apareceran en ella: un mundo interno, un mundo social, un mundo epistemologico y un mundo axiologico.

El presente articulo reconstruye una lectura particular de Filosofia del dinero. Tres puntos radiantes haran emerger una imagen personal y parcial del libro. El primer punto tratara del dinero como objeto filosofico, el segundo, del mundo externo que este representa y el tercero y ultimo, del mundo interno que simboliza. De esta manera se observara el mundo a traves de las huellas que en su dia dejara Simmel sobre la nieve de Berlin.

LA MONEDA QUE FUNDE LA NIEVE: EL DINERO COMO OBJETO FILOSOFICO

Extendida la nieve sobre la ciudad tiraba monedas para fundirla.

Para Simmel el dinero es un objeto de conocimiento que facilita la comprension del mundo. Pero, encontrado el objeto, nuestro autor necesita de un metodo para estudiarlo. En este sentido podemos hablar de usos filosoficos del dinero. Con esta aproximacion no se puede ser ni exhaustivo ni obcecado y, por tanto, se ha de ser consciente de la relectura que hacemos para identificar formas latentes de usos del dinero en la filosofia de Simmel. Estos usos filosoficos se desplegarian en tres sentidos: el sentido metaforico, el sentido simbolico y el sentido idealista.

La metafora implica un uso retorico de las palabras y el mundo. Mediante este tropo, la palabra empleada cobra un significado distinto al originario, pero sin que este se desvincule totalmente de su primer sentido y asociandolo con la imaginacion al contexto particular en que se emplea. Simmel jamas lo dice pero nosotros a partir de la lectura de Filosofia del dinero podemos escribir: el dinero es el mundo. De esta manera hacemos un uso metaforico del dinero mas evidente del que hace el berlines, pero no por ello ajeno al uso que se le da en el libro.

El uso metaforico del dinero en Simmel supone comprender el mundo a traves de el, pero no porque este lo represente sino porque hay una eleccion consciente de este tropo para transfigurar su comprension. La metafora es una experiencia y un deseo por comprender, supone una situacion volitiva o anhelante que si es reconocida como distintiva de otras situaciones por el filosofo. El escribe "asi como el mundo del ser constituye mi representacion, el mundo del valor constituye mi anhelo" (p. 54) y, por tanto, el valor como anhelo se manifiesta en el deseo de utilizar o valorar voluntariamente la economia monetaria como metafora del mundo. Dado que la metafora no es un mero uso linguistico, una vez transformado el dinero en tropo, ni este ni el mundo son ya el mismo. En definitiva, al elegir el dinero como metafora del mundo este ultimo cobra un sentido particular.

El reconocimiento de la costumbre simbolica del ser humano es otra de las aportaciones mas destacables del libro de Simmel. Esta costumbre tiene un sentido adaptativo a las circunstancias de la modernidad. Gracias a la operacion simbolica se generan "mas resumenes, condensaciones e imagenes de las que eran necesarias en las circunstancias mas simples y mas estrechas" (p. 158) de sociedades menos desarrolladas. La ventaja del simbolo, segun Simmel, se encuentra en la capacidad de condensar "la plenitud de los elementos--fuerzas, substancias y acontecimientos--con los que se actua en las sociedades mas avanzadas" (p. 159). El berlines reconoce, incluso, capacidad de gobierno en los simbolos porque estos tienen el poder de imponer regularidad en la existencia de las cosas (p. 158) y, por tanto, la capacidad de hacerlas manejables o gobernables. El uso simbolico del dinero se deduce en Simmel de su proposito de insertarlo en una corriente cultural que se caracteriza precisamente por tener una costumbre simbolica (p. 161).

Lo anterior tiene, a efectos de nuestra lectura de Filosofia del dinero, dos consecuencias. En primer lugar, nos hace suponer que la costumbre simbolica permite la existencia del dinero. Y, en segundo lugar, que el dinero es simbolo de nuestra sociedad. Posteriormente trataremos que caracteristicas tiene el dinero para poder representar la sociedad contemporanea. De momento, decir que el dinero constituye una singularidad de nuestra vida desde la cual entendemos el todo.

Desde el punto de vista del uso idealista del dinero se trata de reconocer en el una idea y, como tal, un plan dispuesto en la fantasia para la formacion de una obra. Simmel ve en la pecunia una creacion de circunstancias sociales. La economia monetaria es una forma social creada por el ser humano pero "el dinero 'trabaja', es decir, que realiza su funcion segun fuerzas y normas que no son identicas con las de su propietario, sino relativamente independientes de este" (p. 392).

Con este uso idealista Simmel esta poniendo de manifiesto una "influencia por medio de la cual el dinero ayuda a determinar el contenido de la vida, su forma y su orden" (p. 595).

En conclusion, de la lectura de Filosofia del dinero deducimos que al acunarse una moneda quedan en el preciado metal grabados una metafora, un simbolo y una idea. Son estas impresiones las que hacen del peculio un objeto filosofico capaz de fundir la nieve.

LA MONEDA QUE HACE TEMBLAR EL SUELO: EL DINERO COMO SIMBOLO DE LA SOCIEDAD

Los sismologos descubren el grado de la escala Mercalli de un terremoto, sin llorar por sus victimas pero sin que ello signifique que aprueban el seismo (8).

La aguja en el sismografo representa la pisada sobre la ciudad. Simmel mirando una moneda entiende la sociedad y, como si de un sismometro se tratara, aprecia el temblor del mundo. Para comprender la union de la sociedad y el dinero en el libro de Simmel empezaremos definiendo ambos conceptos y, con posterioridad, nos adentraremos en la imagen del mundo que de el emerge. Miraremos mas al dinero que al mundo porque entendemos que este, en la obra de Simmel, representa a la sociedad: una moneda en la mano es un trozo visible de este mundo.

La sociedad se define canonicamente como "un sistema de relaciones sociales estructuradas que reune a las personas en funcion de una cultura compartida" (9). Desde el punto de vista sociologico la sociedad se aprehende desde la estructura o desde la accion, es decir, como un sistema estructurado o una accion o interaccion individual. Simmel nos propone una definicion mas sentida, mas vivida y menos teorica. Una conceptualizacion en la que intuimos una posicion filosofica asentada en el sentir en el mundo. Segun este autor "la sociedad es aquella construccion suprasingular que aun no es abstracta" (p. 95). Tal definicion nos permite entender la sociedad como red y, a la vez, raiz, porque nutre y atrapa al mismo tiempo. La sociedad esta asentada, pero intenta volar o abstraerse. "A traves de ella, la vida historica se libera de la alternativa de discurrir, bien a traves de los meros individuos, bien en generalidades abstractas; es una generalidad que, al mismo tiempo, posee una vida concreta" (p. 95). Simmel nos ensena que al nombrar a la sociedad mentamos una generalidad o una abstraccion en la que vivimos y sentimos. En otras palabras, el estudio de la sociedad atrapa una abstraccion, pero se nutre de un vivir.

En la obra desfilan una infinidad de caracteristicas atribuibles al dinero. La que nos resulta mas intuitiva lo concibe como una propiedad poco exigente (p. 362), de hecho, "cualquier otra propiedad plantea exigencias mucho mas determinadas para el individuo y ejerce influencias tambien mucho mas determinadas sobre el" (pp. 362-363). El dinero es liviano y cuando lo obtenemos se "encuentra en el un algo indeterminado, que no puede satisfacer ningun anhelo ... y que, por razon de su esencia absolutamente vacia, se escapa a toda relacion autentica con nosotros" (pp. 279-280). Esta liviandad es la que lo hace un objeto que esta por encima de todo, es mediador de relaciones sociales, se integra en todas las cosas y se rige por normas que han surgido de el mismo (p. 123).

Simmel define el peculio como "una acumulacion abstracta de valor; como objeto visible, el dinero es el cuerpo con el que se cubre el valor economico" (p. 120). Todas las caracteristicas apuntadas en el libro son coherentes con su finalidad: ser capaz de valorar. Su liviandad y capacidad son las que lo hacen simbolo de la sociedad.

Entre el simbolo y lo representado hay armonia. El dinero pudo ser una nota disonante pero, una vez que temblo el mundo, se adaptaron reciprocamente para formar una polifonia armonica. "El dinero es el simbolo de la unidad indescriptible del ser, en sentido estricto y empirico, de la que surge el mundo" (p. 594). La moneda liviana y generadora de valor representa una entidad generica pero no abstracta a la que llamamos sociedad. Desde este momento una vez disenado el vinculo con la sociedad podemos abordar la siguiente pregunta: ?que sociedad representa?

Con el afan de un lector avido de conclusiones definimos la sociedad representada como aquella que constituye una red de interacciones sociales reciprocas, apoyadas en una forma social llamada dinero y que tiende a la cosificacion de su entorno a traves del consumo. De esta manera desvelamos los que a nuestro juicio son los cuatro elementos fundamentales de la sociedad que esta describiendo Simmel: 1. las interacciones sociales; 2. las formas sociales; 3. la cosificacion; 4. el consumo.

Simmel afirma que "la accion reciproca mas pura ha encontrado en el dinero la mas pura representacion" (p. 132) y, dada la importancia que para el tiene lo reciproco, esta aludiendo a uno de los aspectos consustanciales a la sociedad. La reciprocidad es un tipo especial de interaccion social en la cual el sujeto que interactua es a la vez objeto de la accion que el otro esta realizando. Se trata de la interaccion mas pura e invoca una suerte de intercambio. No es extrano, por tanto, que la figura del dinero aparezca como mediadora en tal relacion de actores. En este sentido, se integra y aparece en una sociedad que requiere de el para poder manifestar una de sus caracteristicas primordiales: la interaccion. Pero esta aparicion no se produce neutramente sino que escora las relaciones sociales hacia una interrelacion propensa al intercambio. Simmel anade como consecuencia de esta propension una pacificacion de la sociedad (p. 91). Por tanto, a traves del dinero, Simmel encuentra la representacion de una sociedad pacifica basada en relaciones reciprocas a traves del intercambio.

La manera en que el dinero se integra en la sociedad nos da senales de como esta se mantiene. Este permite la interaccion social y, a su vez, la transforma en reciprocidad e intercambio. El dinero es una forma social que da un sentido particular a la existencia de la sociedad. Simmel en su analisis esta reconociendo la importancia de las formas sociales en general y del impacto y utilidad de una forma social en particular.

La cosificacion es una de las caracteristicas mas notables de la sociedad que el dinero representa. Implica un proceso social profundo mediante el cual las cosas u objetos inanimados se hacen fundamentales para la vida cotidiana. Simmel habla de objetividad economica (p. 65) y, con ello, no esta meramente haciendo referencia a una perdida de subjetividad en la valoracion del mundo, esta haciendo referencia a una colonizacion de los objetos o cosas de nuestra vida cotidiana. El protagonismo que tienen las cosas implica que estas imponen una forma particular de relacion con el mundo. Gracias al dinero las cosas interactuan entre si, nosotros interactuamos con ellas e interactuamos entre nosotros a traves de ellas. Todo lo cual redunda en que podamos hablar del mundo de las cosas. Este es el mundo de la objetividad economica, aquel en el que se produce la "separacion del objeto de la relacion subjetiva de la personalidad" (p. 65). La cosificacion de la sociedad que identificamos en Simmel tiene dos efectos. Por un lado, supone dar una importancia esencial a las cosas, por otro, que la relacion objetiva como relacion propia de las cosas se extiende por gran parte de la vida.

La rebelion de las cosas y no la rebelion de las masas es "la 'sublevacion de los esclavos', que amenaza con destronar el autodominio y el caracter normativo del individuo fuerte" (p. 576). Simmel explica que las cosas alejan al individuo de si mismo. Esta desviacion del centro vital nos hace esclavos de las cosas y de un tipo particular de relacion con el mundo. Este proceso queda resumido por el filosofo senalando que el aumento de la cultura material genera un retraso en la cultura individual (p. 533). Como el mismo escribe:
   Las cosas que llenan y rodean objetivamente nuestra vida: aparatos,
   medios de circulacion, productos de la ciencia, de la tecnica y del
   arte, estan increiblemente cultivados, pero la cultura de los
   individuos, al menos en las clases superiores, no esta igualmente
   avanzada e, incluso en muchos casos se encuentra en retroceso (p.
   533).


Simmel reconoce la existencia de objetos de distinto tipo. Estan los que no imponen "limitacion en la capacidad de la expansion del sujeto" (p. 386) y los que si la imponen. La idea de expansion del sujeto, como veremos con posterioridad, se refiere a la capacidad de extension de la personalidad y esta, a su vez, a la posibilidad del sujeto de hacer que la voluntad se manifieste sobre las cosas (p. 385). Por tanto, segun el pensador aleman existen cosas que son refractarias a la personalidad y a la voluntad y otras que no. Esta idea es la que permite a Simmel diferenciar el dinero como objeto distinto a todas las demas cosas, pues es el que mas personalidad puede absorber. En definitiva, el dinero es la cosa sumisa por naturaleza, se deja hacer todo porque todo lo puede hacer.

Simmel no utiliza el concepto cosificacion pero lo deducimos de nuestra lectura. La gran aportacion del pensador aleman es su descubrimiento de que un mundo en el que los objetos inanimados priman sobre las personas no impone una forma objetiva de ver el mundo. Lo que nosotros denominamos como cosificacion no implica que el sujeto abandone su subjetividad porque el mundo le exige ser objetivo. Lo que ocurre es que se impone un mundo subjetivo en el que el sujeto deja de tener vinculo con su personalidad. Esta es la que se devalua. Aquel no desaparece. Sin embargo, un sujeto en un mundo de cosas se convierte en un sujeto cosificado, carente de personalidad.

Este sujeto sin personalidad, que vive en la sociedad que se representa en el dinero, es el que se lanza sin sentido al consumo. Como el nadador del cuento de John Cheever (1912-1982) que se lanzaba de piscina en piscina para recorrer anodinamente su vida, el sujeto cosificado se desarrolla a traves del consumo. El dinero favorece el consumo pero no la propiedad. "La adquisicion de propiedad es un crecimiento de la personalidad por encima de la medida del propio individuo" (p. 377); sin embargo, la adquisicion de dinero es distinta porque su fin no es la propiedad sino consumir. En Simmel el consumo significa gastar dinero. El enfasis que nos desvela esta en el acto de consumir, no en lo que se apropia a traves de el. Lo interesante de este acento esta en su coherencia con la cosificacion anteriormente mencionada y, a su vez, en la necesidad del dinero como instrumento paradigmatico de la sociedad: "La ampliacion del consumo, por su lado, depende del crecimiento de la cultura objetiva, puesto que, cuanto mas objetivo e impersonal es un producto, resulta mas apropiado para un numero mayor de personas" (p. 541).

La sociedad representada en el dinero es enfatica en los componentes que este integra. Las monedas estan hechas para rodar. "La importancia del dinero reside en que es algo que se entrega; mientras no esta en movimiento no es dinero" (p. 610). En su circulacion se despliega el consumo. Ni la propiedad ni la produccion son componentes del dinero. Sin embargo, Simmel comprende que este tiene una posibilidad productiva (p. 266); de esta manera su teoria filosofica se desliza hacia la teoria economica de las finanzas.

En el tanido de las monedas se escucha el mundo. El dinero representa una sociedad concreta. En las definiciones de la sociedad y la economia monetaria que encontramos en Filosofia del dinero se percibe el mundo en que vivimos. Por todo ello, Simmel es precursor en su analisis de muchos de los aspectos que posteriormente analizaria la intelectualidad del siglo veinte.

EL ALIMENTO QUE SE CONVIERTE EN ORO: EL MUNDO INTERNO Y EL DINERO

Despues de haberse comido el mundo el rio interno contuvo arenas auriferas.

Nicolas Poussin (1594-1665) pinta la escena en la que Midas agradece a Baco haberle revocado el poder de convertir en oro todo lo que tocaba. Al fondo puede verse a un personaje anonimo que descubre oro en las aguas de un rio, presumiblemente el Pactolo. Segun cuenta la leyenda, al rey frigio se le concedio un don que se tornaria en maldicion y, solo tras banarse en este rio, pudo desprenderse de el. Serian las aguas de tan preciado curso las que se quedarian con este poder, convirtiendose en oro su arido sedimento. Lo que el vientre del rey no pudo soportar si lo soporto el del rio pues, segun cuenta la leyenda, el revocable don lo iba a matar de inanicion por convertir en oro todo el alimento que agarraba.

Si seguimos las huellas que Simmel deja al escribir Filosofia del dinero llegaremos a un interior humano que se ha convertido en el asfixiante e inane oro del rey Midas, un mundo interno hecho a la medida del dinero porque "las cosas no tienen por que ser necesariamente economicas, pero, una vez que lo son, unicamente pueden serlo cuando se someten a la ley del valor que esta condensada en el dinero" (p. 611).

Aceptada la propuesta de estudiar el gobierno del individuo atendiendo al yo de cada persona (10), el mundo interno que se deduce de la obra de Simmel se corresponde con su exaltacion, tal y como lo estudia el profesor Javier Roiz (11). Aunque en este caso tal exaltacion se fija en terminos de expansion. Encontramos aqui un vinculo con la definicion realizada por Hegel (1770-1831) en el prologo de su Fenomenologia del espiritu segun la cual el espiritu es mas fuerte cuanta mas capacidad tiene para exteriorizarse (12). "El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido pero no sabes de donde viene ni a donde va; asi es todo aquel que es nacido del Espiritu" se dice en el Evangelio segun San Juan (13) aludiendo a un espiritu similar al hegeliano y al desvelado por la expansion del yo que anuncia Simmel. Este mundo interno a la medida del dinero engendra un individuo desmedido. Si en las cosas ordinarias existen limitaciones estrechas a las fuerzas de la personalidad, cuando el yo usa el dinero los limites se desplazan mas alla (p. 387). Por eso, el dinero es un medio, pero se convierte "en el fin psicologico absoluto para la mayoria de los seres humanos" (p. 265) porque el yo exaltado se expande con el.

Las fantasias de la voluntad encuentran su expresion en esta expansion exaltada del yo. Lo volitivo es un referente esencial en la configuracion del mundo interno del ciudadano que utiliza el dinero. Asi lo descubre Simmel al describir el peculiar estilo de vida que gira en torno a este. El concepto de estilo de vida aparece en Filosofia del dinero (pp. 233, 509-612) permitiendonos deducir que estamos ante una configuracion historica y social particular de la humanidad no generalizable en el tiempo y tampoco intrinseca a la naturaleza humana. Esta configuracion desemboca en un orden interno del individuo que exalta la voluntad y, por tanto, el dinero "se suma a las grandes fuerzas culturales, cuya esencia consiste en reunir en el punto mas reducido la mayor cantidad de poder y merced a la concentracion de energias vencer las resistencias activas y pasivas que se oponen a nuestros fines" (p. 219). La economia monetaria pone a disposicion de las personas un artefacto cultural destinado a su parte volitiva. El centro ejecutivo del gobierno interno, al disponer del dinero, puede atender sus pretensiones porque este "convierte en el contenido de su voluntad a la situacion practica del hombre ... y, al mismo tiempo, representa, exacerba y sublima su poder y su impotencia" (pp. 238-239).

La voluntad ocupa una posicion privilegiada en el diagnostico de Simmel. Sin embargo, el filosofo no tiene puestas las anteojeras que le impiden ver el amplio espectro del interior humano. Asi lo demuestra cuando escribe:
   La voluntad no es mas que una de las formas psicologicas (como el
   ser, la esperanza, etc.) en las cuales viven los contenidos en
   nosotros, una de las categorias realizadas, probablemente, de forma
   psiquica, en sentimientos musculares compatibles o de otra clase,
   por medio de las cuales recogemos el contenido meramente ideal en
   si del mundo, a fin de que alcance una significacion practica para
   nosotros (pp. 509-510).


Simmel reconoce un espacio vano dentro de la voluntad y, por ello, relativiza su sentido dando varios pasos. El primero ya se ha mencionado con anterioridad y supone comprender que la voluntad no es el unico habitante del mundo interno del individuo. El segundo, se dirige al descubrimiento de su vacuidad intrinseca pues "no puede dar lugar a nada si no recibe algun contenido que no se encuentra en ella misma" (p. 509). Si el primer paso descubre la imposibilidad de una vida apoyada solo en la voluntad, la segunda desvela el sinsentido de tal pretension. El pensador aleman reflexiona en unos terminos analogos en torno a la nocion de libertad. La relativizacion de la libertad que hace Simmel apacigua el entusiasmo que se puede deducir de la conexion entre esta y el dinero (14). Existen, segun el berlines, dos tipos de libertades: una que simplemente desplaza los limites a la voluntad del individuo y otra que los mueve, pero solo para la consecucion de algun fin o con algun sentido (p. 475). El dinero simplemente fomenta la libertad del primer tipo, es decir, la denominada libertad negativa (p. 477).

La conjuncion de una exaltacion-extension vana del yo a traves de la voluntad y de una concepcion negativa de la libertad ha supuesto que "la periferia de la vida, las cosas fuera de su espiritualidad, se han convertido en las dominantes sobre su propio centro, es decir, sobre nosotros mismos" (p. 575). Esta conjuncion redunda en la puesta en sintonia del mundo externo o sociedad y el mundo interno del individuo, pues convergen en una cosificacion analoga. A la cosificacion de la sociedad antes mencionada ahora le correspondemos con la cosificacion del mundo interno del ciudadano.

La economia monetaria impone sus reglas en la forma de apreciar el mundo. "El dinero tiene como resultado psicologico elevar la variacion y la complejidad de la vida, esto es, su velocidad" (p. 602). Ante tal escenario de la vida las funciones de calculo toman el protagonismo, como escribe Simmel:
   La energia espiritual que caracteriza las manifestaciones tipicas
   de la economia monetaria es el entendimiento (15), en oposicion a
   aquellas a las que, en general, se llama sentimiento o animo y que
   se manifiestan, fundamentalmente, en la vida de los periodos y
   esferas de interes no determinados por una economia monetaria (p.
   590).


Se descubre, de esta manera, un individuo con un ideal epistemologico exigido por la extension del dinero y consistente en querer "comprender el mundo como un ejemplo de contabilidad" (p. 527). Simmel demuestra una gran perspicacia al resaltar junto a la extension del uso del dinero la extension del uso de los relojes (p. 604). De esta manera podemos entender que si el dinero crea un mundo peculiar, el reloj crea un tiempo tambien peculiar. Ernst Junger (1895-1998) ha estudiado el mundo a traves de los relojes y afirma en terminos muy parecidos a los desplegados por Simmel: "Medimos el universo por sus giros temporales, desde el cosmos hasta el atomo, tanto en sus distancias de anos luz como en la inconcebible oscilacion que solo pueden expresar las formulas" (16). Lo interesante es apreciar como ambos filosofos identifican una tendencia hacia una vida basada en el calculo a traves de dos artefactos generadores de estilos de vida.

El calculo y la voluntad son dos rasgos predominantes en el perfil del individuo monetario. Simmel no hace un juicio de valor al respecto, simplemente entiende a un individuo que vive en una economia monetaria. Seguir las huellas de Simmel nos lleva a un lugar en el que el espejo nos devuelve la imagen de un ser volitivo que calcula, a traves del dinero, el valor del mundo y, a traves del reloj, el valor del tiempo.

Las patologias producidas por el uso del dinero son estudiadas por Simmel. No ocurre lo mismo con las derivadas del uso del reloj. Claudio Magris nos da algunas pistas al respecto cuando reconoce en Napoleon "la moderna fiebre de la accion que aniquila el otium y lo efimero, y destruye el instante en su impaciencia por avanzar" (17). Si el reloj puede infundir una obsesion enfermiza que acelere frivolamente nuestras vidas, el dinero puede suponer una degeneracion que culmine en la inanidad de la existencia. "Quien sirve al dinero es el 'criado de su criado'" (p. 282). Con detalle Simmel va desgranando los trastornos que puede inducir el dinero. De esta manera van desfilando por Filosofia del dinero el codicioso y el avaro (pp. 273-284), el extravagante (pp. 284-289), el pobre (p. 290), el cinico (pp. 294-295) y el saciado (pp. 295-300).

De la lectura del libro de Simmel obtenemos una idea del mundo interno del individuo a expensas de la fiebre del oro. Solo cabe preguntarse si ese yo exaltado, extendido y exteriorizado, esa fantasia de la voluntad, esa vacuidad, esa libertad negativa, esa cosificacion interior, esa obsesion por la contabilidad o esa propension hacia lo patologico son sintomas de un delirio o la respuesta interna para aclimatar el mundo interno al mundo exterior. Sea cual sea la respuesta, si somos lo que comemos, nos queda el inane, asfixiante y dorado interior del rey Midas.

CONCLUSION: LOS PIES EN EL SUELO

Sobrepasaban a todos Porfirio y Alcioneo, que era inmortal en tanto que luchara sobre la tierra por la que precisamente habia sido engendrado (18).

En una de las escenas de la Gigantomaquia representada en los frisos del Altar de Pergamo puede verse como la diosa Atenea coge del pelo al gigante Alcioneo. La intencion de la diosa al prender tan doloroso asidero es arrancar al Gigante del suelo. Segun cuenta la leyenda, si Alcioneo pierde el contacto con la tierra que le dio nacimiento deja de ser inmortal. De ahi el imposible escorzo representado en el friso: el Gigante intenta mantener su pie en contacto con el suelo para garantizar su supervivencia.

Esta escena nos evoca la importancia de tener los pies en la tierra. Simmel deja sus huellas impresas. Sus pasos son vanguardistas y nos conducen a lugares que en su momento aun no habian sido descubiertos. Esta capacidad de adelantarse a su epoca se deriva de su sensibilidad de viandante. Son sus pies en la tierra los que nos permiten, cien anos despues de la publicacion de Filosofia del dinero, contemplar sus huellas como quien observa un itinerario sobre el mapa de la sociedad contemporanea.

http://dx.doi.org/10.5209/rev_FOIN.2014.v14.46809

(1) Jason LUTES, Berlin, Ciudad de Piedras, Libro Uno, Astiberri, Bilbao, 2013, p. 115.

(2) Jose M. GONZALEZ GARCIA, "Max Weber y Georg Simmel: ?Dos teorias sociologicas de la modernidad?": Revista Espanola de Investigaciones Sociologicas, no. 89 (2000), p. 74.

(3) Ibidem.

(4) Ibid., pp. 74-75.

(5) Hasta 1914, con 56 anos, no se marcharia a Estrasburgo para ocupar una catedra, lugar en el que moriria cuatro anos despues.

(6) Jose Miguel MARINAS, "Simmel y la Cultura del Consumo": Revista Espanola de Investigaciones Sociologicas, no. 89 (2000), p. 183.

(7) Ibid., p. 186.

(8) Claudio Magris, El Danubio, trad. de Joaquim Jorda, Anagrama, Barcelona, 2014, p. 43.

(9) Anthony GIDDENS, Sociologia, trad. de Francisco Munoz Bustillo Llorente, Alianza Editorial, Madrid, 2007, p. 926.

(10) Javier ROIZ, El mundo interno y la politica, coleccion Hispanica Legenda, Plaza y Valdes, Madrid, 2013, pp. 173-176.

(11) Ibidem.

(12) Eugenio TRIAS, El canto de las sirenas, Galaxia Gutenberg, Circulo de Lectores, Barcelona, 2012, p. 128.

(13) Juan 3:8. La Biblia, Ediciones Paulinas, Madrid, 1988, pp. 1520-1521.

(14) Un buen analisis de la relacion entre dinero y libertad en Simmel se puede encontrar en: Andres BILBAO, "El dinero y la libertad moderna": Revista Espanola de Investigaciones Sociologicas, no. 89 (2000), pp. 119-139.

(15) La palabra entendimiento no debe interpretarse en su acepcion de buen acuerdo o relacion amistosa sino en la que alude al raciocinio.

(16) Ernst JUNGER, El libro del reloj de arena, trad. de Pilar Giralt, Argos Vergara, Barcelona, 1985, p. 13.

(17) MAGRIS, El Danubio, p. 75.

(18) APOLODORO, Biblioteca Mitologica, trad. de Julia Garcia Moreno, Alianza Editorial, Madrid, 2010, p. 49.
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Title Annotation:Serie Dorada
Author:Vega Gomez, Javier
Publication:Foro Interno
Date:Jan 1, 2014
Words:6025
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