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Las familias esclavas en Pamplona y San Gil (Nuevo Reino de Granada), 1700-1779.

The slave families in Pamplona and San Gil (New Kingdom of Granada), 1700-1779

As familias escravas em Pamplona e San Gil (o Novo Reino de Granada), 1700-1779

Presentacion

Este texto busca presentar algunos resultados preliminares de una investigacion mas amplia acerca de los grupos familiares esclavos de la ciudad de Pamplona y de la villa de San Gil durante el lapso comprendido entre 1700 y 1779. A partir de los datos obtenidos en el notarial de Pamplona-disponibles en el Archivo General de la Nacion (Bogota)-y en los archivos municipales de San Gil y Socorro, busco realizar una aproximacion al perfil de las familias esclavas, preguntando por los tipos de familia que establecieron los cautivos (1). Esto implica no solo realizar una clasificacion, sino ademas analizar aspectos como el tamano de las unidades familiares, la union de las parejas y el papel de las madres. Si bien los notariales ofrecen informacion individualizada de los esclavos, los datos no son completos para la totalidad de los cautivos, por ejemplo, el tipo de vinculo familiar o la edad, ni constantes en el tiempo, lo que limita los alcances de las explicaciones. En los casos en que los lazos de parentesco fueron registrados, se remitieron casi exclusivamente a esposos, padres, madres e hijos, perdiendose de vista otro tipo de familiares. Es posible que los amos mantuvieran en silencio las relaciones familiares de sus esclavos porque esto les facilitaba realizar negocios y separaciones reduciendo el riesgo de conflictos con los cautivos y reclamos de los nuevos duenos o de los eclesiasticos. (2)

Si bien en la concepcion judeocristiana de familia se ha privilegiado la union de una pareja sancionada por el matrimonio religioso que debia engendrar hijos (3), la categoria conceptual que manejo de familia tiene dos condiciones: la corresidencia y el parentesco. La primera se refiere a las personas que viven bajo el mismo techo, lo que implica que comparten el mismo espacio 49 fisico de consumo, produccion, descanso, afecto, crianza y reproduccion. La segunda condicion consiste en que las personas estan vinculadas a partir de lazos consanguineos y de alianza matrimonial. (4) Esta condicion resulta indispensable dado que en las propiedades esclavistas que se analizaran a continuacion habia otros esclavos corresidiendo, pero que no tenian ninguna relacion de parentesco (5).

La estructura de la familia difiere de acuerdo con los miembros que la conforman, por lo que he adaptado la taxonomia de Peter Laslett para analizar la muestra notarial en terminos de categorias (6). El primer tipo de familia es la nuclear (simple, elemental o conyugal), que consiste en una pareja casada con o sin hijo(s), o una persona viuda con su prole. El principio estructural radica en el lazo conyugal. Otro tipo de familia es la extendida, conformada por una unidad familiar conyugal con la anexion de uno o mas parientes aparte de los hijos. La tercera clase es la familia multiple, que consiste en la corresidencia de dos o mas familias nucleares relacionadas por parentesco o por matrimonio-aunque en los datos notariales analizados en este articulo no hubo este tipo-. La hermandad es la categoria familiar basada en la relacion filial que reune a los hermanos o a los medios hermanos solteros. Los solitarios (solteros(as) y viudos(as) sin hijos) se definen como personas sin enlaces de parentesco que viven bajo el mismo techo, como una mujer y su criada o un grupo de amigas (7). No obstante, por la informacion notarial consultada, fue necesario introducir dos categorias familiares. La familia matrifocal, que es derivada de la nuclear -dado que en algun momento del ciclo familiar hubo un vinculo conyugal--, cuya jefatura recaia en las madres solteras de condicion esclava con uno o varios hijos. Finalmente, la patrifocal que consta de la presencia unicamente del progenitor masculino y su(s) hijo(s).

Antes de iniciar el analisis es necesario realizar algunas observaciones sobre los espacios y el tiempo elegidos. En primer lugar, elegir como espacios de estudio a Pamplona y a la villa de San Gil radica en que su economia tenia una vocacion agricola. Pamplona y San Gil eran dos vecindarios localizados al nororiente del Nuevo Reino de Granada, que durante el siglo XVIII tuvieron su apogeo economico y fungieron como abastecedores de productos agropecuarios y textiles de los distritos mineros y los centros urbanos neogranadinos, del occidente venezolano e incluso de otros reinos hispanicos. La produccion de cacao era comercializada en la metropoli y en la Nueva Espana a traves de Maracaibo gracias a los estimulos de la Compania Guipuzcoana de Caracas (8). La prospera economia del cacao permitio a los pamploneses establecer una variedad de propiedades rurales, destacandose las haciendas con cultivos de 70.000 arboles de cacao, complejos sistemas de riego y varias docenas de esclavos (9). Por su parte, en la demarcacion de la villa de San Gil se presento una destacada presencia de labradores pequeno-propietarios que rompio con la tradicional estructura agricola colonial de la hacienda (10). La mayoria de habitantes de la comarca eran campesinos de diversos niveles de caudal economico, quienes, al lado de los hacendados y estancieros, producian panelas, mie-51 les, tabaco y textiles de algodon que abastecian provincias como Maracaibo, Santafe, Cartagena, Antioquia y Choco. (11)

En segundo lugar, si bien los esclavos en Pamplona y San Gil no tuvieron un peso demografico comparable al de otras zonas neogranadinas mineras, de grandes propiedades rurales y portuarias (12), y ampliamente estudiadas (en 1779 los esclavos de Pamplona representaban el 5,7% del total de habitantes, los de San Gil conformaban el 3% y en el Socorro eran el 5,2%) (13), presentaron otros elementos que las hacen interesantes de estudiar. En terminos generales, si hubo una simetria sexual entre hombres y mujeres, especialmente acentuada en la villa de San Gil. En esta jurisdiccion hubo un 50,3% de esclavos y un 49,7% de esclavas, mientras en Pamplona se presento un 52,2% de hombres frente a un 47,8% de mujeres. Por otra parte, en ambas comarcas el 2,9% de los cautivos habia nacido en el continente africano, mientras que el grupo de criollos estaba principalmente conformado por mulatos, de lo que se deducen dinamicos procesos de mestizaje y la posibilidad de ascender socialmente mediante el blanqueamiento de la descendencia (14). En Pamplona los mulatos conformaron el 66,9% y los negros el 27,2%, mientras que en San Gil los mulatos correspondieron al 74,7% y los negros al 19%. De este modo, el caracter equilibrado de los sexos y la mulatizacion de los sectores esclavos indican que la provision de cautivos en las dos comarcas estuvo lejos de depender de la trata negrera transatlantica.

La estructura de la poblacion esclava de Pamplona y San Gil estuvo ligada a las contribuciones que los alumbramientos de las cautivas podian aportar para sostener la mano de obra esclava, al establecimiento de mercados locales que se autoabastecian y a la existencia de redes comerciales interprovinciales. El crecimiento natural de los sectores esclavos de Pamplona y San Gil se observa en la notable presencia de cautivos menores de 15 anos, dado que aproximadamente cuatro de cada diez esclavos tenian esa edad-el 36,8% en Pamplona y el 41,6% en San Gil-. Ademas, por los resultados que se exponen en el cuadro 1, las unidades esclavistas o esclavonias eran principalmente pequenas -entre uno y cuatro esclavos-. En San Gil el 75,5% de los amos fueron duenos de dotaciones pequenas, que en conjunto concentraron el 39,4% de los esclavos, y en Pamplona este tipo de propiedades constituyeron el 77,8% agrupando el 36,3% de la poblacion (15). En estas condiciones es posible que los amos cuidaran a sus esclavos y promovieran su reproduccion para incrementar su numero para depender menos de las compras (16).

Por otra parte, la periodizacion escogida se asocia con los cambios de la trata trasatlantica durante el siglo XVIII. Cubre el apogeo del abastecimiento de africanos por Cartagena de Indias durante la primera mitad del siglo XVIII (17). No obstante, a partir de mediados de la centuria, el ingreso de bozales disminuyo paulatinamente, aspecto que no pudo atenuar el libre comercio decretado por Espana en 1789. Simultaneamente, los trabajadores libres que se multiplicaban con el mestizaje de la poblacion empezaron a ganar peso en las actividades economicas, llegando a compartir las faenas productivas con los esclavos e, incluso, a reemplazarlos (Jaramillo, 1989, p. 70-76; Tovar, 1980, p. 44, 56 y 60). A nivel local, la periodizacion inicia en los primeros registros notariales producidos en San Gil desde su fundacion en 1689, y aunque Pamplona cuenta con documentacion desde el siglo XVI, era necesario tener los mismos rangos temporales para efectos de la investigacion.

Por ultimo, la periodizacion se cierra con el padron de 1779. Con este conteo se tienen las primeras cifras demograficas de los habitantes para las comarcas estudiadas, asi como del Virreinato del Nuevo Reino de Granada en general (18). Ademas, en 1778 comenzo la aplicacion en las posesiones americanas de la "Pragmatica sancion para evitar el abuso de contraer matrimonios desiguales", sancionada por Carlos III el 23 de marzo de 1776. Esta medida fue pensada para defender la integridad de la calidad de las elites hispanicas, pero, como lo mostro Pablo Rodriguez hace varios anos, fue apropiada por mestizos y mulatos para oponerse a los matrimonios desiguales que intentaban sus hijos, evitando de esta manera la introduccion a la familia de la mancha de las castas y de la esclavitud (19).

En el texto se constatara la existencia de una correlacion entre el tamano de las dotaciones esclavistas, los patrones socioeconomicos regionales y la estructura demografica de los sectores cautivos, lo que influyo en la composicion de las parentelas esclavas en la ciudad de Pamplona y en la villa de San Gil entre 1700 y 1779. La asociacion de estos factores determino el caracter del cuadro familiar, cuyas particularidades fueron la proliferacion de vinculos maritales poco duraderos, el reducido tamano de los grupos domesticos esclavos y la jefatura femenina en la familia, haciendo de la esclava el centro del mundo familiar. El equilibrio sexual entre esclavos y esclavas no fue un elemento clave en la conformacion de la familia, dada la potencial facilidad para hallar pareja en el otro sexo. Por el contrario, los esclavos tuvieron posibilidades de vincularse sentimentalmente mas alla de la propiedad de su amo y sin la bendicion de la Iglesia.

El articulo esta estructurado en tres secciones que siguen una propuesta tipologica de la familia esclava. La primera muestra la categoria de familia que predomino en Pamplona y San Gil durante los primeros ochenta anos del siglo XVIII: la familia matrifocal. La segunda seccion se detiene a observar la dinamica de la familia nuclear. El ultimo apartado esta dedicado a las unidades familiares que no tuvieron un peso destacado en las dos comarcas, pero que revelan interesantes pistas a tener en cuenta para explicar el mundo familiar de los esclavos.

La familia matrifocal: una tendencia dominante en Pamplona y San Gil

En la documentacion notarial he encontrado 174 referencias de grupos familiares esclavos en Pamplona (vease el cuadro 2), que involucraron a 461 cautivos (el 25% entre 1.838 cautivos). En la villa de San Gil he hallado 350 unidades domesticas que agruparon 785 esclavos (el 34,1% en una poblacion de 2.300 individuos). En otros estudios relacionados con las familias esclavas del nororiente de la Nueva Granada del siglo XVIII, Roger Pita ubico entre 3.101 esclavos 255 unidades familiares en la ciudad de Giron y en la villa del Socorro (20). Investigaciones como estas muestran tendencias similares en una region que hoy comprende los departamentos de Santander y Norte de Santander al nororiente de Colombia. Con todo, las dimensiones de los lazos familiares entre los esclavos exceden los limites de los registros notariales, lo que hace necesaria la captura de informacion de fuentes de otra naturaleza, como las eclesiasticas, para ampliar el cuadro familiar mas alla de los conyuges, las madres, los padres y los hijos (21). Incluso es posible abordar con mayor certeza la construccion de las relaciones sociales de los esclavos alrededor de sus parientes afines mediante el matrimonio, y compadres, comadres y ahijados a traves del sacramento del bautismo. Ademas, las propiedades esclavistas estaban constituidas fundamentalmente por un bajo numero de cautivos, lo que dificultaba la conformacion de grupos familiares grandes y estables. Se puede entender que habia una relacion directa entre el tamano de la dotacion y los lazos de parentesco, es decir, que entre mas reducido era el numero de esclavos por amo, menores eran las posibilidades de constituir familias cohesionadas, duraderas al interior de la dotacion esclavista e incluso de hallar conyuge (22).

En promedio, el numero de cautivos por grupo familiar era bajo, 2,6 miembros para Pamplona y 2,2 para San Gil, proporcion similar al presentado en Santafe y en la provincia de Venezuela en el siglo XVIII, estudios realizados por Rafael Diaz y Juan Almecija (23). Estas tendencias eran bajas si son comparadas con el numero de miembros que conformaban las familias esclavas en las cuadrillas del Choco (24), y de los grupos domesticos de los demas segmentos sociales en los contextos urbanos de Cartagena, Tunja, Cali y Medellin (25). Las cifras notariales muestran que el matrimonio tuvo poco peso entre los esclavos, constituyendose en regla las relaciones de pareja esporadicas y sin la bendicion de la Iglesia. En general, los esclavos casados no tenian un peso relevante en los sectores cautivos en edad de contraer nupcias, pues en Pamplona correspondieron al 28,5% y en la villa de San Gil la proporcion era aun mas baja con el 12,9%. Los esclavos menores de 15 anos presentaron una mayor vinculacion a los grupos familiares, dado que el 78,4% y el 65,9% de los cautivos en esa fase etaria hicieron parte de una familia en Pamplona y en San Gil, respectivamente. Esto es entendible si se considera la necesidad de cuidados que requeria la poblacion infantil para no morir tempranamente.

A partir de la sistematizacion de los datos notariales en el cuadro 2, se puede advertir que el hecho mas notable en la ciudad de Pamplona y en la villa de San Gil fue la acentuada supremacia de las familias matrifocales, esto es las agrupaciones familiares encabezadas por madres solteras. En Pamplona esta clase de familias conformaron el 56% y en San Gil el 82,8%. Llama la atencion el hecho de que en el momento de la inscripcion notarial, de diez esclavas en edad para establecer relaciones de pareja y procrear, siete fueron madres solteras en San Gil (74,1%), mientras en Pamplona la cifra fue de cuatro (42,3%). Esta dinamica de madres solteras no fue particular de las dos comarcas estudiadas. Por otras investigaciones se sabe de la presencia de elevados indices de madresolterismo entre las cautivas de Giron (67%) y Santafe (93%) (26), asi como entre las mulatas, negras, esclavas y mestizas de los ambientes urbanos neogranadinos que tuvieron porcentajes entre el 48% y el 78%. (27) No obstante, en aquellas zonas que agrupaban cuantiosas cantidades de esclavos, como los distritos mineros del Choco, las familias matrifocales tenia una presencia inferior. Por ejemplo, en las minas de don Salvador Gomez de Lasprilla, conformadas por mas de medio millar de esclavos, las familias matrifocales estaban reducidas a un 12,9% de las entidades domesticas. (28)

De la amplia presencia de la familia matrifocal en Pamplona y San Gil se deducen dos aspectos. El primero es el papel preponderante de la mujer de condicion esclava en la vida familiar y en la asistencia e instruccion de sus descendientes, convirtiendose en el centro de residencia, del cuidado de la prole y de la transmision de valores (29). Es significativo el hecho de que solamente aparecieran tres casos de padres solteros que vivian con sus hijos-un caso en Pamplona y dos en San Gil--, lo que revela que las madres esclavas reunian bajo el mismo techo a su descendencia cuando la figura del padre era ausente, incluso, en algunas transacciones comerciales se acostumbro a venderlas con su(s) hijo(s) mas pequeno(s) (30). Todo indica que las madres esclavas tenian un papel cohesionador en las familias y en las dotaciones esclavistas; ellas eran la clave para la subsistencia de los pequenos vastagos hasta que eran aptos para trabajar o ser vendidos; eran quienes estaban mas cerca a la prole para dar afecto y carino, y mantenian vigentes los vinculos de parentesco con otros familiares y paisanos. El vinculo madre/hijo daba a la familia esclava un acentuado caracter matricentrico (31).

El segundo aspecto derivado de la importancia de las familias matrifocales es la extension del amancebamiento-y de la ilegitimidad de los hijos-entre los segmentos esclavos de Pamplona y San Gil. Las distintas circunstancias a las que estaban expuestas las personas que vivian en esclavitud, como quedar bajo la disposicion de un amo, constituir pequenas propiedades esclavistas y las separaciones de las parejas en herencias y negocios comerciales, debilitaban la capacidad de los cautivos para llevar una vida maridable. Todo indica que la paridad entre esclavos y esclavas no fue la condicion principal para el forjamiento de matrimonios y la procreacion de hijos legitimos en Pamplona y San Gil. Ni las expresiones de afecto, ni la lealtad entre los companeros sentimentales eran suficientes para lograr uniones duraderas, ya que la continuidad de las relaciones excedia los limites de la voluntad de las parejas. Las relaciones clandestinas no estaban protegidas por las leyes civiles y religiosas, lo que despejaba el camino para los propietarios de disponer de los cautivos a su antojo y sus necesidades. Asimismo, la notable presencia de madres solteras cuestiona la capacidad que tuvo la Iglesia para impactar con sus pautas la vida sexual, conyugal y familiar de los esclavos, y sobre todo de doblegar los derechos de propiedad de los amos hacia el respeto del matrimonio y la familia de sus cautivos.

Ahora bien, ?como entender el peso de las familias matrifocales en las poblaciones esclavas de Pamplona y San Gil? La explicacion demografica del desbalance sexual que dejaba a cantidades considerables de esclavos y esclavas sin posibilidad de conseguir conyuge no se ajusta a las dos comarcas por el equilibrio entre los sexos. Parece mas viable entender el peso de la familia matrifocal en el tamano de las dotaciones esclavistas en demarcaciones agricolas como Pamplona y San Gil. La preponderancia de las pequenas esclavonias dificultaba concertar uniones conyugales entre los pocos cautivos que pertenecian a un mismo amo, obligando a los esclavos a buscar el consentimiento -o sin el-de su dueno para aventurarse a encontrar pareja por fuera de los limites de la dotacion. Asi pues, las relaciones amorosas debieron tornarse pasajeras, clandestinas e incluso desfavorables para los duenos, cuando un cautivo(a) no convivia a diario con el companero sentimental. Hasta donde he avanzado en la investigacion no puedo asegurar hasta que punto los amos promovieron los enlaces matrimoniales de sus esclavos o si les permitian adelantar tratos sexuales con cautivos de otros propietarios y gente libre. Sin embargo, las restricciones al matrimonio debieron estar presentes en la vida de los esclavos de Pamplona y San Gil, potencializando los amancebamientos, las relaciones sentimentales breves y los nacimientos de hijos ilegitimos. La autoridad de que estaban investidos los senores podia complicar el panorama familiar de los cautivos y de su vida en general, lo que no quiere decir que en definitiva las poblaciones esclavas no llegaran a constituir familias.

Otra circunstancia que contribuia a la familia matrifocal fue la vulnerabilidad y la posicion desventajosa en la que se encontraban las esclavas frente a sus amos y a los libres en general. La atraccion fisica de las mulatas y negras las hacia presa de la violencia sexual de sus duenos, de amistades ilicitas amparadas en la promesa de la libertad o de tratos condescendientes (32). Se debe tener en cuenta que las cautivas tenian la ilusion de procrear una descendencia, aunque ilegitima, potencialmente libre y blanqueada si el amo-padre otorgaba la libertad especialmente en el testamento al presentir su muerte. Bajo estas circunstancias y en un contexto de sumision, las esclavas no podian evitar las solicitudes carnales de sus amos y de los hijos de estos. De este tipo de relaciones resultaron complejos procesos de mestizaje que vivio el Nuevo Reino de Granada en el siglo XVIII (33) y, particularmente, la mulatizacion de las dotaciones esclavistas de Pamplona y la villa de San Gil. Esto explicaria en parte por que el alto indice de cautivos mulatos en ambos distritos.

Si bien se presento una inclinacion a conformar familias matrifocales entre los sectores esclavos, no se pueden desconocer las diferencias locales. El mayor peso de las familias matrifocales en San Gil respecto de Pamplona no puede entenderse solamente por la supremacia de la pequena dotacion, dado que los dos casos estudiados tuvieron una tendencia aproximada. En San Gil se presento una economia rural marcada por el predominio del campesinado pequeno-propietario que no empleo numerosas piezas de esclavos, pues los quehaceres del campo los hacian las mismas familias con el apoyo provisional de algun trabajador libre o de un cautivo (34). En Pamplona las familias matrifocales tambien dominaron el panorama domestico, aunque no tuvieron la importancia arrasadora de San Gil, pues otras categorias familiares tuvieron una destacada presencia. Aunque gran parte de los esclavos estuvieron dispersos entre vecinos de diversos niveles de riqueza, hubo plantaciones de cacao que reunieron casi medio centenar de esclavos. Entre los amos pamploneses y los escribanos del cabildo hubo un relativo interes por la inscripcion notarial de los vinculos familiares de los cautivos a diferencia de lo acostumbrado en la villa de San Gil. La omision de la informacion familiar de los esclavos facilitaba su comercializacion en la trata local, lo que se evidencia con un mayor dinamismo de las transacciones de esclavos en San Gil que en Pamplona durante los primeros ochenta anos del siglo XVIII-953 compraventas en San Gil frente a 367 en Pamplona-.

Al seriar la informacion concerniente a la familia matrifocal, se pueden deducir algunas conclusiones. Las series se han construido con la edad del hijo mayor que acompanaba a las madres solteras, con el fin de determinar el ano de su nacimiento e inicio de la familia esclava, obteniendose los datos para 94 familias matrifocales en la villa de San Gil y 33 en Pamplona. La grafica 1 muestra que en San Gil hubo una etapa en la que se dio un sobresaliente crecimiento en la cantidad de familias matrifocales, aunque fluctuante. Este periodo estuvo localizado durante la primera mitad del siglo XVIII, siendo el quinquenio de 1745-1749 el vertice de la serie. A partir de 1750 se observo una reduccion en la cantidad de madres solteras, acentuandose la caida en 1765 hasta 1779. ?Como explicar este movimiento? Parece ser que hay cierta relacion con una etapa de relativa estabilidad de los sectores rurales de la villa durante dos terceras partes del siglo. Todo indica que los anos de apogeo economico favorecian la proliferacion de madres solteras en las dotaciones y, por ende, una atmosfera familiar en la que predominaba el amancebamiento y los amorios esporadicos. De esta dinamica se debieron beneficiar tanto los grandes propietarios de tierras como los campesinos, estos ultimos para establecer pequenas propiedades esclavistas.

Por otra parte, la reduccion de las familias matrifocales a partir de los anos 1750 estuvo vinculada con la crisis socioeconomica generada tras la aplicacion de las reformas borbonicas, la sequia y epidemia de viruelas de 1776, y las disputas politicas entre sangilenos y socorranos en las decadas de 1760 y 1770. La conjuncion de estos eventos debio impactar la vida economica local, lo que represento cierta influencia en la vida de los esclavos. Pareceria que las epocas de dinamismo economico correspondian con el aumento del madresolterismo, el amancebamiento y la ilegitimidad en las poblaciones cautivas. No obstante esta hipotesis debe estar sujeta a una comprobacion futura para ser cotejada con las dinamicas del mercado esclavista local y del comportamiento demografico de los sectores esclavos de la villa.

A pesar de que la serie correspondiente a Pamplona es discontinua y, por ende, mas dificil de interpretar, es posible deducir una inclinacion ascendente en la cantidad de madres solteras en dos cortos periodos: entre finales del siglo XVII y 1729, y los diez anos que van desde 1745 a 1754. El pico de la recta se observa en el quinquenio 1750-1754, correspondiendo casi con el comportamiento serial presentado en San Gil. Esta tendencia sugiere un vinculo con la fase de expansion de la economia cacaotera en Pamplona y en la cuenca de Maracaibo, que demando brazos e impulso el crecimiento demografico generalizado de la zona (35). No obstante, durante la decada de 1730 y despues de 1755 hasta 1779 se puede apreciar una curva descendente, como tambien sucedio en el caso de San Gil para la segunda parte de la centuria. No poseo elementos suficientes que permitan explicar la caida en la cantidad de madres solteras entre 1730 y 1744-puede obedecer a la fragilidad de las fuentes-. Sin embargo, la fase de declive en el numero de madres esclavas pudo estar relacionada con la constitucion de grupos de esclavos cada vez mas numerosos dedicados a los quehaceres rurales de unas haciendas vinculadas al creciente comercio de cacao hacia Veracruz. Esto quiere decir que en grupos de esclavos mas grandes, habia mas posibilidades de constituir parejas estables acompanadas de sus hijos.

Otro factor que ayuda a explicar la caida en la cantidad de la familia matrifocal en Pamplona esta vinculado con la economia cacaotera. En el ultimo cuarto del siglo XVIII la produccion y el comercio del cacao del valle de Cucuta --y de la region circundante del lago de Maracaibo-fueron fluctuantes e incluso hubo anos de incertidumbre y, a partir de las guerras de Independencia, la economia del cacao llego a tener un declive permanente. Los factores que mas golpearon este sector productivo fueron las politicas restrictivas al comercio por Maracaibo impulsadas por el intendente general de Caracas en 1785, la competencia del cacao de Guayaquil y las guerras internacionales de Espana que afectaban el transporte maritimo hacia Veracruz y Espana (36). En definitiva, es necesario advertir que no se pueden desligar los procesos economicos regionales de la estructuracion de los grupos domesticos esclavos (37).

La familia nuclear

Los conyuges con descendencia constituyeron en Pamplona el 39% y en San Gil el 13,4% del conjunto de las unidades familiares esclavas (ver cuadro). Para citar un ejemplo de este tipo de grupo familiar, en 1762 don Tomas Casimiro de Avellaneda declaro en su testamento que tenia 27 esclavos en la hacienda de Tesqua. Sobresale la existencia de cuatro familias nucleares: una pareja con tres vastagos, otra con cinco, otra con uno y una mas que esperaba un hijo. Ademas, habia tres madres solteras cada una con su hijo, tres esclavos y una esclava, a los que el amo no registro parentesco con ninguno de los anteriores (38). Ahora bien, los datos porcentuales indican que en San Gil se dieron procesos que propendieron a dificultar la composicion de familias nucleares y su unidad, mucho mas marcados que en Pamplona. Hay que recordar que, en la primera demarcacion, las relaciones familiares no fue una informacion cuidadosamente registrada por amos y escribanos en los asuntos notariales. Por otra parte, los porcentajes de familias nucleares pueden ser un indice de una relativa baja nupcialidad en la poblacion esclava de San Gil, y revelan las dificultades que tuvieron los cautivos para constituir matrimonios duraderos con el acompanamiento de los hijos.

En lugar del desequilibrio sexual de los esclavos como factor que incidia en el mundo familiar cautivo, se debe destacar que la constitucion de familias estables era mas dificil en dotaciones pequenas que en aquellas mayores, lo que se evidencia en el bajo porcentaje de familias nucleares de San Gil. Ademas, no se puede eludir el hecho de que los senores pudieron tener cierto grado de incidencia en las relaciones sentimentales de sus cautivos, desalentando el matrimonio y fomentando la procreacion por medio de relaciones esporadicas para obtener nuevos esclavos por nacimiento, evitando las compras, lo cual se aplicaria mas claramente en la villa de San Gil. A la relativa libertad sexual de los esclavos se pueden adicionar los costos de la ceremonia matrimonial a que estaban obligados los duenos, quienes no siempre estarian dispuestos a sufragar ese item (39). Como se vio en el apartado anterior, esta dinamica refleja el alto indice de familias matrifocales, el elevado grado de mestizaje de las poblaciones esclavas y la inclinacion a procrear una prole ilegitima.

Al parecer los amos tuvieron una participacion activa en los vinculos amorosos de sus esclavos, no necesariamente para imponer de manera directa su voluntad en las nupcias, sino para promover el concubinato y las relaciones sentimentales efimeras. El amancebamiento de los esclavos convenia para su proliferacion demografica, lo que ahorraba dinero en adquisiciones y brindaba la posibilidad de vender la progenie de las esclavas. Asimismo, las uniones amorosas sin la bendicion del cura facilitaban la realizacion de los negocios comerciales de los cautivos sin trabas de por medio. La Iglesia lucho por defender el matrimonio de los esclavos y evitar las separaciones que les imponian los senores por medio de las ventas, las dotes y las sucesiones. Desde el siglo XVI la Iglesia en Peru, Venezuela, Nueva Espana y el Reino de la Nueva Granada se esforzo por fomentar las nupcias entre esclavos y proteger sus grupos familiares. La Corona tambien se sumo en este mismo sentido. Prueba de ello fue la promulgacion tardia de la Real cedula de 1789 concerniente a la educacion, el trato y las ocupaciones de los cautivos, especialmente la insistencia del capitulo septimo en promover el matrimonio y evitar los tratos ilicitos entre esclavos y esclavas (40).

De las unidades familiares nucleares de Pamplona y San Gil, solamente hubo en la villa tres parejas con origenes distintos en cuanto a la calidad, lo cual muestra la preferencia de los cautivos por companeros de rangos sociales similares. En esa ocasion, dos esclavas consiguieron marido indigena, y otra mas a un hombre libre. Sin embargo, esta tendencia homogamica (41) entre los esclavos pamploneses y sangilenos presente en los notariales se debe contrastar con los datos obtenidos de los libros matrimoniales. Por ejemplo, en una muestra de 15 matrimonios de esclavos registrados en la iglesia Santa Cruz de la villa de San Gil, entre 1736 y 1744, encontre que dos uniones involucraron a ambos consortes esclavos-una de las parejas pertenecian al mismo amo-. Los demas contrayentes fueron de origen indigena, mestizo y otros a los que no se les registro su calidad (42). En 17 matrimonios asentados en Pamplona (1758-1763), cuatro se refirieron a dos consortes esclavos que pertenecian al mismo dueno, mientras que en los demas enlaces unos de los novios fueron mulatos(as), mulatas libres y personas de ambos sexos sin referencia de su calidad, seguramente libres (43). Estos vinculos nupciales revelan un dinamico proceso de mestizaje en ambas comarcas. El contraste entre las tendencias notariales y parroquiales se puede entender si tenemos en cuenta que la informacion de los curatos amplia la perspectiva familiar dejando ver otros aspectos.

De la informacion notarial es posible hacer una aproximacion a la durabilidad de las relaciones conyugales al calcular la edad del hijo mayor y anadir un ano en el que cabia el embarazo, procedimiento que no considera la mortalidad de otros descendientes con pocos anos de vida y la venta del hijo mayor (44). Solamente se encontraron ocho familias nucleares para cada comarca. Los datos indican que las relaciones maritales de los cautivos no se prolongaban por muchos anos, dada la cercania de la muerte y las separaciones por negocios comerciales. Los promedios senalan una corta durabilidad en la vida de pareja entre los esclavos, 5,3 anos en Pamplona y 3,5 anos en San Gil, siendo raros los consortes que superaron los diez anos de union nupcial. Este fue el caso de Bernardo de 26 anos y Juana de 25 anos, quienes habian iniciado su relacion de pareja hacia al menos once anos, tiempo durante el cual procrearon cuatro hijos: Manuel de 10 anos, Josepha de 8, Agustin de 6 y Tomas de 4 anos de edad (45).

Por otra parte, se puede decir que no hubo un gran contraste etario entre los 21 matrimonios esclavos que fueron inscritos con edad en Pamplona y los 16 en San Gil. Con todo, los maridos tendieron a ser mayores que sus esposas, aunque con diferencias locales. En Pamplona la diferencia entre los conyuges fue de 3,9 anos, mientras que en la villa de San Gil fue de 2,4 anos. La disparidad mas elevada de edad a favor de los maridos que se registro en Pamplona fue 20 anos y en San Gil de 25 anos. En el primer distrito fue protocolizada la pareja constituida por los negros Joseph de 50 anos y Maria Candelaria de 30 anos (46), y en el segundo se registro el matrimonio constituido por Victorino de 65 anos y su mujer Ana de 40 anos (47). En ambas comarcas se presentaron casos en que hubo paridad de edad entre los esposos-cuatro en Pamplona y dos en San Gil--, como fue la pareja conformada por los negros Juan de Dios y Maria del Carmen ambos de 30 anos (48), y los conyuges mulatos Toribio y Ana Maria cada uno de 40 anos (49). Tambien es interesante observar la existencia en San Gil de esposas mayores que sus companeros, lo que permite explicar en parte la menor distancia etaria entre los conyuges. En la villa hubo cuatro esclavas que superaban en edad a sus companeros en 2 anos, 5 anos y dos registros de 12 anos (50), mientras en Pamplona una esclava fue mayor en 4 anos y otra en 5 anos (51)

Hasta el momento los resultados muestran que el numero de hijos de los esclavos era bajo, dado que hubo una tendencia por parte de las cautivas a concebir pocos hijos o a las muertes de los parvulos (vease grafica 2). Las dinamicas propias de la esclavitud de disponer de los cautivos como una "mercancia" era un factor que estaba presente en el dia a dia, fragmentando la unidad familiar. Las agotadoras jornadas de trabajo y la herencia de la condicion esclava transferida de la madre al hijo fueron otras circunstancias que no motivaban a las esclavas a engendrar muchos vastagos. Por otra parte, a pesar de que se desconocen los niveles de mortalidad infantil entre la poblacion esclava, no se puede prescindir de la muerte como factor que impactaba a los parvulos (52). De esta manera, 33 parejas en Pamplona procrearon 65 hijos, esto es un promedio de 1,9 vastagos por cada matrimonio. En San Gil la media fue inferior, dado que 26 conyuges tuvieron 34 infantes, para un promedio de 1,3 hijos. Por otra parte, las esclavas solteras presentaron tendencias parecidas a las de aquellas que estaban casadas, pues estas tuvieron una media de 1,4 hijos en Pamplona (97 progenitoras con 140 hijos), mientras en San Gil se presento un promedio menor con 1,1 por cada madre (290 madres con 332 descendientes) (53) (ver grafica 3). Estas cifras muestran la tendencia a procrear una descendencia pequena en ambas comarcas, pero con leves diferencias entre las unidades nucleares y matrifocales. Sin embargo, hubo conyuges con cuatro y cinco hijos, y madres solteras con cinco y seis descendientes. En San Gil, la mulata Antonia de 26 anos fue una progenitora que procreo una importante camada constituida por los mulaticos Eugenia, Hilaria, Diego, Juan, Casilda y Teresa, quienes pertenecian al espanol Francisco Macias (54).

Ahora bien, al preguntar por la edad promedio en la cual las esclavas concebian su primer hijo, y por el intervalo entre cada nacimiento se presentan dificultades porque en las inscripciones notariales no fue recurrente asentar la edad de los cautivos. Por otro lado, al tener en cuenta la edad del hijo mayor que fue registrado, se pierden de vista los datos de otros hijos concebidos antes de este, como aquellos que fueron vendidos y los que fallecieron. Al reunir la poca informacion disponible de la edad de madres e hijos entre las casadas y solteras-41 en Pamplona y 79 en San Gil-se puede deducir que las esclavas empezaban a engendrar a temprana edad (vease grafica 4), alrededor de los 15 anos, como la mulata Isabel Severiana de 15 a 16 anos de edad con su "cria al pecho" llamada Juana (55). Las gestaciones se prolongaban aproximadamente hasta los 45 anos, como fue el caso de la mulata criolla llamada Lucia de 50 anos de edad, que tenia una hija de 5 anos, Petronila, lo que indica la prolongada fertilidad que tenian algunas esclavas (56). En la ciudad de Pamplona, la edad promedio del primer alumbramiento estuvo en 22,6 anos, y en 25 anos para las cautivas de San Gil. Sin embargo este calculo puede ser enganoso porque incluye los registros de las madres mayores de 30 anos junto al hijo de mayor edad, pues con seguridad este infante no correspondia al primer parto.

La grafica 4 muestra que desde una edad temprana-alrededor de los 15 y 16 anos-las cautivas de Pamplona y San Gil daban a luz sus primeros descendientes -esto es casi en la misma edad que se ha calculado para las esclavas de Brasil--(57), de lo que se deduce que tiempo antes empezaban su vida sexual (58). Por los siguientes 20 a 30 anos continuaban teniendo hijos. La mencionada grafica muestra el mayor peso de los primeros partos en edades entre los 15 y 24 anos en el caso de San Gil, mientras que en el de Pamplona se localiza entre los 15 y 19 anos. Esta predisposicion muestra los primeros nacimientos en la fase en la cual las cautivas se encontraban en su mayor disponibilidad biologica para reproducirse. A medida que se hacian maduras daban a luz menos descendientes, y al promediar los 35 anos la capacidad para engendrar y conservar a la prole a su lado se reducia considerablemente. Con todo, como se observa en la citada grafica, hubo esclavas que engendraron hijos entre los 40 y 45 anos de edad.

Los intervalos entre nacimientos eran aproximadamente de 3,2 anos para el caso de las madres esclavas de San Gil, y de 2,1 anos para las de Pamplona. La informacion etaria de las progenitoras y su descendencia se obtuvo para once mamas y 27 hijos en el primer caso, y siete madres y 15 descendientes en el segundo, lo que limita los alcances de las interpretaciones. Las esclavas de San Gil estaban en la capacidad de procrear alrededor de 9 hijos entre los 15 y 45 anos de edad, mientras que las cautivas de Pamplona podian tener hasta 14 vastagos en el mismo lapso de la vida. Pero, como se expreso en los parrafos anteriores, la prole esclava tenia un tamano reducido. Una misma esclava podia presentar variaciones entre cada alumbramiento, como sucedio con la mulata Juliana de 40 anos, quien tenia cuatro hijos: Juana de 9 anos, Blas de 6 anos, Teodora de 4 anos y Bernardo 10 meses de edad (59). Esta tendencia fue similar a la analizada por Schwartz, Florentino y Goes en sus estudios referentes a Bahia y al sudeste de Brasil, cuyo calculo arrojo un intervalo de 3 anos para las esclavas criollas y 3,5 anos para las africanas (60). No se puede descartar el hecho de que las cautivas en el nororiente neogranadino conocian algunos metodos para alargar el periodo entre cada concepcion, tales como la prolongacion del tiempo de la lactancia de sus crios (61).

La familia extendida o ampliada

Este tipo de grupo familiar corresponde al conjunto de parientes que reune a una familia nuclear que adiciona nietos, progenitores, primos, sobrinos, abuelos, tios o hermanos de alguno de los conyuges. Empero, la expresion mas comun de familia extendida es la que concentra a tres generaciones, generalmente una madre viuda, sus hijos y nietos (62). Usualmente se ha asociado a las familias extendidas como los hogares de las altas posiciones sociales, constituidos por hombres y mujeres rodeados de hijos, familiares y sirvientes. No obstante, Pablo Rodriguez y Guiomar Duenas encontraron familias extendidas que estaban constituidas principalmente por la madre viuda, los hijos, los nietos y algun pariente, muchas de las cuales eran de escasos recursos economicos que habitaban en uno o dos cuartos y se ganaban la vida en 7 oficios artesanales. En los hogares urbanos neogranadinos, las familias extendidas conformaron el 3% en Medellin, el 6% en Cartagena y Tunja, y el 17% en Cali (63). Encontre que la familia extendida tuvo una baja representacion porcentual debido al predominio de la pequena posesion esclavista en ambas comarcas. Constituyeron el 1,1% y 2,2% del total de las unidades domesticas en Pamplona y San Gil, involucrando el 1,7% y 3,3% de los esclavos con vinculos familiares, respectivamente (vease el cuadro 2).

En otras provincias del Nuevo Reino de Granada, se ha podido encontrar un mayor peso demografico de las unidades domesticas extendidas entre las poblaciones esclavas, las cuales constituian grandes familias. En las cuadrillas de Novita conformadas durante decadas e integradas por varias docenas de esclavos, las familias ampliadas constituyeron un 33,2%, llegando a aglutinar un 60% de los cautivos que tenian nexos de parentesco (64). Estas cuadrillas habian sido dotaciones conformadas en los primeros anos de aquella centuria con negros bozales llevados desde Cartagena, a las que se iban adicionando nuevos cautivos y especialmente esclavas, que con los anos llegaban a establecer familias. Al equilibrarse los sexos a mediados de siglo, los nacimientos suplieron la mano de obra que no se podia adquirir en Cartagena por la caida de la oferta trasatlantica de africanos. Francisco Zuluaga explico que las familias extendidas en las minas tenian beneficios practicos para los amos y los esclavos. Para los primeros significaban orden y control en las cuadrillas, organizacion del trabajo, menores posibilidades de fugas y de levantamientos, menos disposicion de movilidad geografica y un mayor arraigo al territorio. Para los esclavos, los grupos familiares numerosos implicaban una mayor unidad, estabilidad, socializacion, transmision de elementos culturales africanos y, sobre todo, la familia posibilitaba hacer la vida mas llevadera (65). Ahora bien, en distritos con el predominio de las pequenas propiedades esclavistas como Pamplona y San Gil, las familias extendidas formaban pequenas parentelas con una escasa capacidad de cohesion. Esto facilitaba a sus propietarios realizar intercambios comerciales sin tener que enfrentar grupos domesticos unidos y fuertes que impidieran la desintegracion familiar.

Solamente encontre dos casos de familias extendidas en Pamplona y ocho en la villa de San Gil. En la segunda comarca sirve como ilustracion una familia que debio pasar por la desintegracion de sus miembros. A lo mejor esto no fue suficiente para romper por completo el contacto familiar si los cautivos permanecian relativamente cerca, pero los documentos consultados son insuficientes para corroborarlo. En 1755 se registro el caso de una familia extensa que era disgregada en dos transacciones. La agrupacion familiar pertenecia a Domingo Antonio Hernandez Fiallo, y la integraban Domingo y Maria, su hija la mulata Pascuala de 17 anos y su nieta una "mulatica" de ocho meses (vease grafica 5). Pascuala habia nacido en casa de su amo, pero con seguridad no fue la unica hija que concibieron sus padres, datos que se desconocen. Ademas, la informacion notarial no permite conocer quien era el companero sentimental de Pascuala y el progenitor de su hija. El 2 de septiembre Hernandez Fiallo vendio a don Pedro Domingo de la Torre, vecino de San Gil, a Pascuala y a su pequena hija en 300 patacones (66). Apenas pasaron algunos meses para que el 28 de enero de 1756, de la Torre separara a Pascuala de su hija al vender la madre al oficial real don Joseph Mateo Sanchez Barriga, vecino de Ocana, por la cantidad de 250 pesos (67). En este caso se observa como en pocos meses y con un par de negocios comerciales la unidad de una familia quedo fragmentada, pasando sus miembros a pertenecer a tres amos diferentes, uno de los cuales habia adquirido a una madre para llevarla a una region lejana de donde habia nacido, distanciandola de su hija. Ademas, cabe senalar que la "mulatica" quedaba sin la proteccion de su progenitora, tal vez otra esclava debio asumir esa tarea.

Uno de los dos casos de familia extendida esclava en Pamplona fue el registrado en el testamento de dona Francisca de la Parra Parada en 1707. Se trato del grupo constituido por la negra Petrona, sus hijos Ignacio, Maria, Juan, otra Maria, y su nieta Polonia, hija de la segunda Maria (ver grafica 6) (68). Petrona habia sido adquirida por dona Francisca por via dotal-junto con otros bienes como los negros Gregoria y Antonio--, cuando contrajo nupcias con el capitan espanol Francisco Sanchez de Ayala. No se tiene informacion de la edad de los esclavos, de su rango generacional (69), ni de la presencia de los maridos de las esclavas.

Estas familias de esclavos de tres generaciones confirman el peso central de las mujeres, las cuales encabezaban los hogares esclavos cuando era inconstante la presencia de sus companeros sentimentales. Se evidencia un numero visible madres solteras que integraban a sus hijos pequenos a los vinculos de solidaridad y cooperacion del grupo familiar y de la dotacion esclavista en general (70). La existencia de las abuelas, de las mujeres ancianas y de hermanas jovenes en las dotaciones pudo servir para el cuidado de los parvulos cuando las madres debian ausentarse para realizar sus labores. Esta categoria de familia se definia por linea materna dado el peso de las madres solteras y de la importancia que debieron tener las abuelas rodeadas de algunos de sus vastagos y nietos (71). Otro elemento que salta a la vista es la ausencia de companeros sentimentales y de la figura paterna, de lo que se deduce que integraban los grupos domesticos de manera temporal e inestable. Esto indica que las esclavas sacaban adelante a sus hijos sin la presencia constante de sus conyuges, pero con el apoyo de los demas miembros de la parentela y del sustento de los amos.

El nacimiento de los nietos variaba las dinamicas familiares y cambiaba la estructura de la familia al pasar de nuclear o matrifocal a extendida. En cierto modo, esta categoria de familia esclava indica como se transformaba una unidad familiar con el correr del tiempo. Finalmente, cabe apuntar que las familias extendidas de Pamplona y San Gil no eran tan complejas en el numero de miembros como en las cuadrillas de los centros mineros del Choco (72). Este factor impidio que se caracterizaran por la estabilidad y cohesion, lo cual las hacia fragiles frente a la voluntad de los senores que podian separar a los integrantes de estas unidades familiares. De este modo, no solo los nacimientos y la adhesion de nuevos integrantes a la familia cambiaban la estructura familiar, sino las ventas de sus miembros y los fallecimientos.

Sobre otros tipos de grupos familiares es poco lo que se puede avanzar. Es posible identificar 24 esclavos que tuvieron lazos familiares diferentes a los anteriormente mencionados. Fueron siete grupos familiares en Pamplona y cinco en San Gil que representaron el 3,8% y el 1,2% de la totalidad de las entidades domesticas, respectivamente (ver el cuadro 2). Identifique la existencia de los vinculos entre hermanos solteros-hermandad--, padre e hijo -familia patrifocal-y las viudas(os). Los pocos casos parecen insignificantes en terminos estadisticos, pero su presencia ilustra la flexibilidad de la composicion familiar y la permanencia de ciertos lazos de parentesco mas alla del relacionado con la familia matrifocal, nuclear y extendida (73). Tambien advierten que, aunque la informacion notarial muestra un momento fijo de la vida familiar de los esclavos constrenido a un ano especifico, los vaivenes de la existencia transformaban la estructura de las unidades domesticas. Evidentemente los cautivos en algun momento de sus vidas debieron tener una madre, un progenitor, unos hermanos y hermanas, un(a) conyuge o varios(as) companeros(as) sexuales, tal vez suegros, cunados y una descendencia, pero luego los perdieron en una transaccion comercial, en una herencia, en una donacion o con la muerte. De otro lado, la existencia de cautivos que compartian los espacios de trabajo, de descanso, de preparacion y consumo de alimentos y de devocion, sugieren la configuracion de relaciones de dependencia, comunicacion y solidaridad que iban mas alla de los vinculos familiares. Asimismo, los sacramentos cristianos del bautismo y del matrimonio fueron dos puertas abiertas para que los cautivos forjaran estrechos nexos con otros esclavos y con personas de otras calidades mas alla de los limites de la consanguinidad y de la dotacion esclavista (74).

Este texto ha revelado que la familia esclava de Pamplona y San Gil en el periodo estudiado presento un cuadro multiple de formas familiares, con el notable predominio del tipo matrifocal que no fue exclusivo de estos sectores poblacionales, sino extendido entre mestizas y mulatas libres (75). Muchas esclavas asumian el cuidado de sus hijos en medio de relaciones consensuales con companeros que no aparecen en las fuentes documentales. Las familias nucleares formaron el segundo grupo en importancia, mientras que las ampliadas y los grupos domesticos compuestos por hermanos, padre/hijo y viudos solitarios constituyeron una porcion reducida. Las familias de cautivos eran de tamano limitado y con pocos retonos, hecho en que influian la dimension de las dotaciones y los intereses economicos de los amos al disponer de sus esclavos para los negocios comerciales. A su vez, la decision de las cautivas para no traer hijos al mundo, que irremediablemente nacian esclavos, asi como el fallecimiento de los ninos a edades prematuras pudieron ser factores que tambien jugaron algun papel en la conformacion de las familias. Aqui se avanzo un poco en el papel central de la progenitora esclava en la constitucion de lazos familiares. Asimismo se pudo establecer, a la luz de las fuentes, cuantos hijos lograban tener las parejas y las madres solteras. Pero es necesario indagar en la documentacion parroquial para descubrir otras relaciones familiares aparte de los consanguineos y matrimoniales. Tal vez de esta manera se encuentren nuevas pistas con las que se pueda sostener o rechazar que los esclavos formalizaban sus uniones con la bendicion del cura tiempo despues de haber iniciado su "vida marital", como Slenes encontro para Campinas del siglo XIX (76).

Articulo recibido: 13-08-2016 | Articulo aceptado: 18-11-2016 | Articulo modificado: 4-12-2016

Referencias bibliograficas

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Robinson Salazar Carreno

Historiador de la Universidad Industrial de Santander (Colombia). Magister en Historia de la Universidad de los Andes (Colombia), Maestro en historia y estudiante tesista del Doctorado en Historia de El Colegio de Mexico (Mexico). Integrante del grupo de Historia Colonial (categoria C de Colciencias). Sus intereses de investigacion son historia rural y de la esclavitud en el Nuevo Reino de Granada. Autor de varios articulos y capitulos de libros, siendo los mas recientes: "Los precios de los esclavos en las operaciones comerciales. La villa de San Gil, 1700-1779", en Comunicacion, objetos y mercancias en el Nuevo Reino de Granada. Estudios de produccion y circulacion, coordinados por Nelson Gonzalez, Ricardo Uribe y Diana Bonnett (en prensa); con Julian Velasco "El honor mancillado Injurias en la villa de San Gil (Nuevo Reino de Granada) en visperas de la Independencia, en Palabras de injuria y expresiones de disenso. El lenguaje licencioso en Iberoamerica, coordinado por Rafael Castaneda y Claudia Carranza (San Luis Potosi: El Colegio de San Luis, 2016, pp. 247-274); "Conflicto y bandidaje en la villa de San Jose de Cucuta a finales del siglo XVIII. El caso de los esclavos de Juan Gregorio Almeida", en Tzintzun. Revista de Estudios Historicos 62 (2015): 9-43. Correo electronico: robinsc_2@hotmail.com.

* Articulo de investigacion Tipo 2: de reflexion segun clasificacion de Colciencias. Este texto hizo parte del documento presentado a El Colegio de Mexico en el 2014 como requisito para aprobar el primer seminario de tesis, y parte de la informacion es usada para mi investigacion doctoral que esta en curso. Ha sido presentado en el VII Coloquio de Estudios Historicos Regionales (CEHR 2015), llevado a cabo en la Universidad Industrial de Santander del 11 al 13 de noviembre de 2015.

(1) He sistematizado todos los documentos notariales que dejaron algun registro de esclavos: compraventas de esclavos, compraventas de bienes raices rurales que incluyeron cautivos, donaciones, dotes matrimoniales, testamentos, censos, cartas de poder, cartas de trueque, cartas de manumision y capellanias.

(2) Maria del Carmen Barcia Zequeira, La otra familia: parientes, redes y descendencia de los esclavos en Cuba (La Habana: Casa Editorial de Las Americas, 2003), 86.

(3) Guiomar Duenas Vargas, Los hijos del pecado: ilegitimidad y vida familiar en la Santafe de Bogota colonial (Bogota: Editorial Universidad Nacional de Colombia, 1997), 246-247; Pablo Rodriguez, Sentimientos y vida familiar en el Nuevo Reino de Granada (Santa Fe de Bogota: Ariel, 1997), 35.

(4) Peter Laslett, "La historia de la familia", en Historia de la familia, coordinadora Pilar Gonzalbo (Mexico: Universidad Autonoma Metropolitana-Instituto Mora, 1993), 4446; Juan Aranzadi Martinez, Introduccion historica a la antropologia del parentesco (Madrid: Editorial Universitaria Ramon Areces, 2008), 34.

(5) Para Peter Laslett, la condicion del parentesco no es indispensable en su estudio, puesto que se basa en documentacion primaria como los padrones o listas de hogares, que incluyen a los parientes y a los no-parientes, como por ejemplo los sirvientes, los inquilinos y arrendatarios, que estaban sujetos a la autoridad del jefe de la casa. Asi, propone la categoria de grupo domestico corresidente. Vease Laslett, "La historia de la familia", 46-48.

(6) Peter Laslett, "La historia de la familia", 52-56; Peter Laslett, "Introduction: The History of the Family" in Household and Family in Past Time: Comparative Studies in the Size and Structure of the Domestic Group over the Last Three Centuries in England, France, Serbia, Japan and colonial North America, with Further Materials from Western Europe, ed. Peter Lastett (London: Cambridge University Press, 1978), 28-32.

(7) Rodriguez, Sentimientos y vida familiar, 61-62.

(8) A finales del siglo XVIII, los textiles del Socorro, San Gil y Giron tenian demanda en Espana; vease German Colmenares, Relaciones e informes de los gobernantes de la Nueva Granada (Bogota: Biblioteca Banco Popular, t. 1, 1989), 203, 300 y 445; German Colmenares, Relaciones e informes de los gobernantes de la Nueva Granada (Bogota: Biblioteca Banco Popular, t. 2, 1989), 77 y 93; Amado Guerrero Rincon, Silvano Pabon Villamizar y Carmen Adriana Ferreira Esparza, Los pueblos del cacao. Origenes de los asentamientos urbanos en el oriente colombiano (Bucaramanga: Universidad Industrial de Santander, 1998), 138; Maurice Philip Brungardt, "Thithe Production and Patterns of Economic Change in Central Colombia, 1764-1833" (Thesis Ph.D., Disertation Submited in Partial Fulfillment of the Requirements for the Degree of Doctor of Philosophy, University of Texas at Austin, 1974), 69-71.

(9) Brungardt, "Thithe Production", 88-89.

(10) David Church Johnson, Santander siglo XIX. Cambios socioeconomicos (Bogota: Carlos Valencia Editores, 1984), 121 y 127; John Leddy Phelan, El pueblo y el Rey. La revolucion comunera en Colombia, 1781 (Bogota: Carlos Valencia Editores, 1980), 61; Anthony McFarlane, Colombia antes de la Independencia. Economia, sociedad y politica bajo el dominio Borbon (Bogota: El Ancora Editores, 1997), 102; Angela Ines Guzman, Poblamiento y urbanismo colonial en Santander: (estudio de 10 pueblos de la region central) (Bogota: Universidad Nacional de Colombia, 1987), 76; Robinson Salazar Carreno, Tierra y mercados. Campesinos, estancieros y hacendados en lajurisdiccion de la villa de San Gil en el siglo XVIII (Bogota: Ediciones Uniandes, 2011), 44.

(11) McFarlane, Colombia antes de la independencia, 91-92; Brungardt, "Thithe production...", 169, 172 y 185-187; Richard Stoller, "Liberalism and conflict in Socorro, Colombia, 18301870" (Thesis Ph.D., Duke University, 1991), 31-34 y 52-54.

(12) Para la segunda mitad del siglo XVIII ciudades como Cali, Cartagena y Medellin tenian una importante presencia de esclavos-18%, 16% y 32%-correspondientemente; vease Rodriguez, Sentimientos y vida familiar, 46-49.

(13) Para ver los padrones de 1779, consultar Hermes Tovar et al., Convocatoria al poder del numero: censos y estadisticas de la Nueva Granada (1750-1830) (Santafe de Bogota: Archivo General de la Nacion 1994), 375-376.

(14) Roger Pita Pico, Los negros esclavos en Santander desde la epoca de conquista hasta las guerras de Independencia (Bucaramanga: Direccion Cultural Universidad Industrial de Santander, 2015), 442-443.

(15) Esta informacion fue obtenida de los archivos locales de Pamplona, San Gil y El Socorro (jurisdiccion de San Gil): Archivo General de la Nacion-Bogota (AGN), Seccion Archivos Notariales de Santander, Notaria Primera de Pamplona, r. 1523133-152337 (1700-1779); Archivo General Municipal de San Gil (AGMSG), Fondo Notarial, paq. 2-13 y 15 (17001779); Archivo Notarial del Socorro-Casa de la Cultura Horacio Rodriguez Plata (ANS), Notaria Primera, t. 1-18 (1700-1779).

(16) Orlando Patterson, The Sociology of Slavery. An Analysis of the Origins, Development and Structure of Negro Slave Society in Jamaica (London: Fairleigh Dickson University Press, 1975), 105.

(17) Jorge Palacios Preciado, "La esclavitud y la sociedad esclavista", en Manual de historia de Colombia (Bogota: Instituto Colombiano de Cultura, t. 1, 1978/1979): 326-327.

(18) Tovar et al., Convocatoria al poder del numero, 375-376.

(19) Rodriguez, Sentimientos y vidafamiliar, 173-176.

(20) Roger Pita Pico, "La <<esclavitud>> de los sentimientos: vida familiar y afectiva de la poblacion esclava en el nororiente del Nuevo Reino de Granada, 1720-1819", Revista de Indias LXXII, 256 (septiembre-diciembre 2012): 674-675.

(21) Florentino y Goes calculan que al cruzar las fuentes notariales con los registros de base eclesiastica es posible elevar los enlaces familiares un 20%. Vease Manolo Florentino y Jose Roberto Goes, A paz das senzalas: familias escravas e trafico atlantico, Rio de Janeiro, c. 1790-c. 1850 (Rio de Janeiro: Civilizacao Brasileira, 1997), 82-83 y 94.

(22) Florentino y Goes, A paz das senzalas..., 95; Robert Slenes, Na senzala, uma flor: esperancas e recordacoes na formacao da familia escrava, Brasil Sudeste, seculo XIX (Rio de Janeiro: Nova Fronteira, 1999), 72; Silvia Maria Jardim Brugger, "Legitimidad, uniones matrimoniales y estabilidad en Minas Gerais: Sao Joao del Rei, siglos XVIII y XIX", en Familias iberoamericanas. Historia, identidad y conflictos, coordinadora Pilar Gonzalbo Aizpuru (Mexico: El Colegio de Mexico, 2001), 188-189; Barry Higman, "The Slave Family and Household in the Bristish West Indies, 1800-1834", The Journal of Interdisciplinary History 6, 2 (Autumn 1975): 267.

(23) En la primera mitad del siglo XVIII, en Santafe fue 2,5 miembros. Al respecto ver Rafael Antonio Diaz Diaz, Esclavitud, region y ciudad. El sistema esclavista urbano-regional en Santafe de Bogota, 1700-1750 (Bogota: CEJA, 2001), 157. Segun Almecija, al tamano de las familias esclavas de la provincia de Caracas en la segunda mitad del siglo XVIII fue en promedio 3,85 personas. Vease Juan Almecija, La familia en la provincia de Venezuela, 1745-1798 (Madrid: Mapfre, 1992), 247.

(24) Segun el inventario de los bienes de don Salvador Gomez de Lasprilla realizado en 1754, poseia 550 esclavos en sus minas de Novita, que constituian 93 familias, lo cual da un promedio de 5,9 miembros. Ver Francisco U. Zuluaga R., "Cuadrillas mineras y familias de esclavos en las minas de Novita (Choco, Colombia). Siglo XVIII". America negra, 10, (1995), 70.

(25) Pablo Rodriguez establecio que el promedio familiar en Cartagena fue de 3,9 personas, en Tunja fue de 4,2, en Cali de 4,8 y en Medellin de 5 miembros por familias. Ver Rodriguez, Sentimientos y vida familiar, 46-49.

(26) El caso de Santafe fue el que ofrecio el mas alto indice de madres solteras con un 93%. En su orden seguia El Socorro (70%),San Juan de Giron (67%) y Pamplona (61,5%). Ver Diaz, Esclavitud, region y ciudad, 158; Pita, "La <<esclavitud>> de los sentimientos", 675.

(27) Rodriguez, Sentimientos y vida familiar, 62 y 81-85; Duenas, Los hijos del pecado, 247, 249 y 258.

(28) Zuluaga, "Cuadrillas mineras y familias", 74.

(29) B. W. Higman, "Household Structure and Fertility on Jamaican Slave Plantations: A Nineteenth-Century Example". Population Studies 27, 3, (nov. 1973), 543; Diaz, Esclavitud, region y ciudad, 158; Rodriguez, Sentimientos y vida familiar, 86; Aisnara Perera Diaz y Maria de los A. Merino Fuentes, Esclavitud, familia y parroquia en Cuba: otra mirada desde la microhistoria (Santiago de Cuba: Editorial Oriente, 2006), 158.

(30) En el estado en que esta la investigacion puedo sostener que en la villa de San Gil (17001779) una tercera parte de parvulos y esclavos menores de 15 anos fueron vendidos junto con sus familiares, en especial con las progenitoras.

(31) Aranzadi, Introduccion historica, 559-560 y 593.

(32) Luz Adriana Maya Restrepo, Brujeria y reconstruccion de identidades entre los africanos y sus descendientes en la Nueva Granada, siglo XVII (Bogota: Ministerio de Cultura, 2005), 207; Jaime Jaramillo Uribe, "Esclavos y senores en la sociedad colombiana del siglo XVIII" en Ensayos de historia social. I. La sociedad neogranadina, ed. Jaime Jaramillo Uribe(Bogota: Tercer Mundo Editores, 1989), 50-52; Pita, Los negros esclavos en Santander, 440, 442, 446 y 457.

(33) Jaramillo, "Esclavos y senores", 51.

(34) Salazar, Tierra y mercados, 106-114; Mario Aguilera Pena, Los comuneros: guerra social y lucha anticolonial (Bogota: Universidad Nacional de Colombia, 1985), 18; Hermes Tovar Pinzon, Grandes empresas agricolas y ganaderas. Su desarrollo en el siglo XVIII (Bogota: Ediciones CIEC, 1980), 76-77 y 82.

(35) Guerrero et al., Los pueblos del cacao, 28-29, 138 y 141; Jorge Melendez Sanchez, Cacao y rio. (Historia del valle de Cucuta, de San Faustino de los Rios, de Salazar de las Palmas y de la fronteracolombo-venezolana) (Bogota: s. e., 1982), 43, 48 y 52-54; Aristides Ramos Penuela, "Frontera y poblamiento. Hacendados y misioneros en el nororiente de la Nueva Granada 1700-1819". Cuadernos de Desarrollo Rural, 54 (2015): 11-13 y 17-18.

(36) McFarlane, Colombia antes de la independencia, 220-222; Brungardt, "Thithe production"", 69-71, 77 y 81.

(37) Brugger, "Legitimidad, uniones matrimoniales", 184-193; Ann Patton Malone, "Searching for the Family and Household Structure of Rural Louisiana Slaves, 1810-1864". Louisiana History: The Journal of the Louisiana Association 28, 4, (autumn 1987), 376.

(38) AGN, Seccion Archivos Notariales de Santander, Notaria Primera de Pamplona, r. 1523135, item 12, ano 1762, ff. 108v-109r.

(39) Pita, "La <<esclavitud>> de los sentimientos", 660.

(40) Respecto a este tema ver Frederick P. Bowser, El esclavo africano en el Peru colonial (1524-1650) (Mexico: Siglo XXI, 1977), 314; Maria Elena Cortes J., "El matrimonio y la familia negra en las legislaciones civil y eclesiastica coloniales. Siglos XVI-XIX", en El placer de pecar y el afan de normar, Seminario de Historia de las Mentalidades y Religion en Mexico Colonial (Mexico: Editorial Joaquin Mortiz, 1988), 220-222, 226-227 y 231-232; Almecija, Lafamilia en la provincia,,,, 232; David L. Chandler, "Family Bonds and the Bondsman: The Slave Family in Colonial Colombia", Latin American Research Review XVI, 2 (1981), 109 y 124-127; Pita, "La <<esclavitud>> de los sentimientos", 658-659; Diaz, Esclavitud, region y ciudad, 163.

(41) Entiendo por homogamia la union entre contrayentes de similares origenes sociales, etnicos, religiosos y profesionales o de oficio, ver Martin Segalen, Antropologia historica de lafamilia (Madrid: Taurus Universitaria, 1992), 124.

(42) Archivo Historico Regional de Santander-Universidad Industrial de Santander (AHRSUIS), Parroquia de Santa Cruz de San Gil, Libro de matrimonios 1736-1844, r. 1699089, ff. 206r-243r.

(43) Biblioteca Luis Angel Arango (BLAA), Archivos Parroquiales Norte de Santander, Parroquia de Nuestra Senora de las Nieves de Pamplona, Libros de matrimonios 1758-1934, r. 22, ff. 1r-28r.

(44) Florentino, A paz das senzalas, 121.

(45) AGN, Seccion Archivos Notariales de Santander, Notaria Primera de Pamplona, r. 1523134, item 3, ano 1731, ff. 97r-v.

(46) AGN, Seccion Archivos Notariales de Santander, Notaria Primera de Pamplona, r. 1523135, item 10, ano 1760, ff. 187r-191v.

(47) ANS, Notaria Primera del Socorro, t. 3, ano 1720, ff. 5v-8r.

(48) AGN, Seccion Archivos Notariales de Santander, Notaria Primera de Pamplona, r. 1523135, item 10, ano 1760, ff. 187r-191v.

(49) ANS, Notaria Primera, t. 17, ano 1769, ff. 413v-414v.

(50) ANS, Notaria Primera, t. 10, ano 1752, f. 333v-334v; AGMSG, Fondo Notarial, paq. 8, doc. 257, ano 1763, ff. 3v-4v; ANS, Notaria Primera, t. 18. ano 1771, ff. 75v-77v; AGMSG, Fondo Notarial, paq. 10, doc. 317, ano 1772, ff. 108v-109v.

(51) AGN, Seccion Archivos Notariales de Santander, Notaria Primera de Pamplona, r. 1523135, item 10, ano 1760, ff. 187r-191v; item 13, ano 1764, ff. 215r-216r.

(52) Orlando Patterson encontro para Jamaica que aproximadamente una cuarta parte de los bebes morian en los primeros dias de vida. El tetano fue la principal causa de muerte de los recien nacidos. Habia una practica comun entre las esclavas de envolver al bebe con la misma ropa durante una semana, lo que generaba un ambiente antihigienico. Vease Patterson, The Sociology of Slavery, 101-102 y 154-155.

(53) En Santafe tambien se presento un promedio de 1,4 hijos por madre. Ver Diaz, Esclavitud, region y ciudad, 154. En contextos economicos y demograficos diferentes, como en Bahia donde dominaban las plantaciones con mas de 100 esclavos, en 1731 el promedio de hijos por madre en el ingenio de Santana era de 2,6, aunque habia madres con hasta seis hijos. Vease Stuart B. Schwartz, Segredos internos: Engenhos e escravos na sociedade colonial, 15501835 (Sao Paulo: Das Letras em co-edicao com o Conselho Nacional de Desenvolvimento Cientifico e Tecnologico, 1995), 324.

(54) AGMSG, Fondo Notarial, paq. 2, doc. 118, ano 1710, ff. 10r y 15v-17r.

(55) ANS, Notaria Primera, t. 2, ano 1719, ff. 571v-572v.

(56) AGN, Seccion Archivos Notariales de Santander, Notaria Primera de Pamplona, r. 1523135, item 7, ano 1756, ff. 95v-96v.

(57) Basados en inventarios post mortem, Manolo Florentino y Roberto Goes senalan que durante el siglo XIX en el ambito rural fluminense las esclavas criollas comenzaban a concebir entre los 14 y los 17 anos de edad; mientras que las esclavas africanas parian alrededor de los 19 anos. En Africa, las mujeres iniciaban la procreacion hacia los 15 y 16 anos de edad, prolongandose hasta los 31 y 33 anos, es decir, cuando pasaban a la condicion de abuela. Vease Florentino, A paz das senzalas, 134-135 y 137. En el ingenio de Santana (Bahia-Brasil), el promedio del primer parto de las esclavas calculado por Schwartz era 20,5 anos en 1731 y 18,6 anos en 1752. Los jesuitas habian logrado bajar la edad de la primera concepcion gracias al fomento del matrimonio entre los esclavos de sus propiedades rurales. Vease Schwartz, Segredos internos, 324.

(58) Patterson, The Sociology of Slavery, 160; Michael Craton, "Changing Patterns of Slave Families in the British West Indies", The Journal of Interdisciplinary History, 10:1 (summer 1979), 13.

(59) AGMSG, Fondo Notarial, paq. 2, doc. 120, ano 1710, ff. 1r-7r.

(60) Schwartz, Segredos internos, 325; Florentino, A paz das senzalas, 136.

(61) Al parecer, esclavas en otras coordenadas geograficas americanas como Cuba, Jamaica y Brasil conocian metodos abortivos y practicas contraceptivas para evitar traer hijos al mundo. Ver Florentino, A paz das senzalas, 136; Barcia, La otrafamilia, 65-67; Patterson, The Sociology of Slavery, 109-110.

(62) Rodriguez, Sentimientos y vida familiar, 62 y 66; Duenas, Los hijos del pecado, 247.

(63) Rodriguez, Sentimientos y vidafamiliar, 63; Duenas, Los hijos del pecado, 255.

(64) Zuluaga, "Cuadrillas mineras y familias", 74.

(65) Ibid., 74-76.

(66) ANS, Notaria Primera, t. 11, ano 1755, ff. 518v-520r.

(67) ANS, Notaria Primera, t. 12, ano 1756, ff. 25r-26v.

(68) AGN, Seccion Archivos Notariales de Santander, Notaria Primera de Pamplona, r. 1523133, item 4, ano 1707, ff. 188r-189v.

(69) Este dato hace referencia a la cuestion de si el esclavo(a) habia nacido en Africa (conocido como bozal), negro (nacido en America y teoricamente sin mezcla con las matrices indigenas y europea), mulato o pardo (hijo de blanco-negra) y zambo (hibrido entre sangre indigena y descendiente africano). A los cautivos americanos tambien se les conocio como "criollos".

(70) Solange Alberro, "Las representaciones y realidades familiares de los negros bozales en la predicacion de Alonso de Sandoval (Cartagena de Indias, 1627) y Nicolas Duque de Estrada (La Habana, 1796)", en La familia en el mundo iberoamericano, compiladoras Pilar Gonzalbo Aizpuru y Cecilia Rabell (Mexico: Universidad Nacional Autonoma de Mexico, 1994), 87-88.

(71) Duenas, Los hijos del pecado, 255; Maria Elisa Velazquez, "Amas de leche, cocineras y vendedoras: mujeres de origen africano, trabajo y cultura en la ciudad de Mexico durante la epoca colonial", en Poblaciones y culturas de origen africano en Mexico, compiladoras Maria Elisa Velazquez Gutierrez y Ethel Correa Curo (Mexico: Instituto Nacional de Antropologia e Historia, 2005), 340; Caetano De' Carli. "A familia escrava no sertao Pernambucano (1850-1888)" (tese mestre, Universidade de Brasilia, 2007), 80; Patterson, The Sociology of Slavery, 169-170.

(72) Zuluaga, "Cuadrillas mineras y familias", 76.

(73) Cristina V. Masferrer Leon, Muleke, negritas y mulatillos. Ninez, familia y redes sociales de los esclavos de origen africano en la ciudad de Mexico, siglo XVII (Mexico: Instituto Nacional de Antropologia e Historia, 2013), 291.

(74) Florentino, A paz das senzalas, 179-180.

(75) Rodriguez, Sentimientos y vida familiar, 62 y 81-85; Duenas, Los hijos del pecado, 247, 249 y 258.

(76) Slenes, Na senzala, umaflor, 103.

Leyenda: Grafica 1. Las familias matrifocales en Pamplona y San Gil entre 1695-1779

Leyenda: Grafica 5. Familia extendida en San Gil, 1755.

Leyenda: Grafica 6. Familia extendida en Pamplona, 1707.
Cuadro 1. Concentracion de esclavos por amo en
Pamplona y en la villa de San Gil, 1700-1779.

                              San Gil

No. de         No. de   Porcent.    No. de    Porcent.
esclavos        amos     No. de    esclavos    No. de
por amo                   amos                esclavos

1               134       39%        134       11,1%
2                62       18%        124       10,3%
3                36      10,4%       108         9%
4                27       7,8%       108         9%

Subtotal:       259      75,5%       474       39,4%
1-4 esclavos

5 a 9            57      16,6%       326       27,2%
10 a 14          17       4,9%       204        17%
15 a 19          7         2%        113        9,4%
20 a 24          1        0,3%        20        1,6%
25 a 29          --        --         --         --
30 a 34          2        0,5%        61         5%
35 a 39          --        --         --         --
40 a 44          --        --         --         --
45 a 49          --        --         --         --
Totales         343       100%      1.198       100%

                                Pamplona

No. de         No. de   Porcent.    No. de    Porcent.
esclavos        amos     No. de    esclavos    No. de
por amo                   amos                esclavos

1               140      41,9%       140        11%
2                67       20%        134       10,5%
3                25       7,4%        75        5,9%
4                28       8,3%       112        8,8%

Subtotal:       260       778%       461       36,3%
1-4 esclavos

5 a 9            49      14,6%       346       27,2%
10 a 14          13       3,8%       148       11,6%
15 a 19          3        0,8%        40        3,1%
20 a 24          3        0,8%        61        4,8%
25 a 29          2        0,6%        55        4,3%
30 a 34          1        0,3%        30        2,3%
35 a 39          1        0,3%        36        2,8%
40 a 44          1        0,3%        44        3,4%
45 a 49          1        0,3%        47        3,7%
Totales         334       100%      1.268       100%

Fuentes: AGN, Seccion Archivos Notariales de Santander, Notaria
Primera de Pamplona, r. 1523133-1523137; AGMSG, Fondo Notarial,
paq. 2-13 y 15; AGMSG, Fondo Administracion Municipal, c. 1-3;
AGMSG, Fondo Tribunal Superior, c. 3; ANS, Notaria Primera, t.
1-18; AGN, Seccion Notarias, Notaria Segunda de Bogota, t. 104
(1714-1715), ff. 177r-180; AGN, Seccion Colonia, Fondo tierras de
Santander, t. 16, ano 1801, ff. 723v-724r.

Cuadro 2. Tipos de familias esclavas en Pamplona y San Gil,
1700-1779

Tipos de familia         No. de    Porcent.    No. de    Porcent. No.
                        Familias      de      personas   de personas
                        Pamplona   familias

Familias matrifocales      97        55,7       237          51,4
Familias nucleares         68         39        201          43,5
Familias patrifocales      1         0,5         2            04
Hermandad                  4         2,2         11          2,3
Familias extendidas        2         1,1         8           1,7
Viudas(os)                 2         1,1         2           0,4
Totales                   174        100%       461          100%

Tipos de familia         No. de    Porcent.    No. de    Porcent. No.
                        Familias      de      personas   de personas
                        San Gil    familias

Familias matrifocales     290        82,8       622          79,2
Familias nucleares         47        13,4       128          16,2
Familias patrifocales      2         0,5         4           0,5
Hermandad                  2         0,5         4           0,5
Familias extendidas        8         2,2         26          3,3
Viudas(os)                 1         0,2         1           0,1
Totales                   350        100%       785          100%

Fuentes: AGN, Seccion Archivos Notariales de Santander, Notaria
Primera de Pamplona, r. 1523133-1523137; AGN, Seccion Notarias,
Notaria Segunda de Bogota, t. 104 (1714-1715), ff. 177r-180; AGMSG,
Fondo Notarial, paq. 2-13 y 15; Fondo Administracion Municipal, c.
1-3; Fondo Tribunal Superior, c. 3; ANS, Notaria Primera, t. 1-18.

Grafica 2. Numero de hijos que concebian las parejas
de esclavos en Pamplona y San Gil, 1700-1779

           Parejas   Parejas   Parejas    Parejas con   Parejas con
           con un    con dos   con tres     cuatro      cinco hijos
            hijo      hijos     hijos       hijos

Pamplona     16         7         6          31
San Gil      19         6         1

Fuentes: AGN, Seccion Archivos Notariales de Santander, Notaria
Primera de Pamplona, r. 1523133-1523137; AGN, Seccion Notarias,
Notaria Segunda de Bogota, t. 104 (1714-1715), ff. 177r-180;
AGMSG, Fondo Notarial, paq. 2-13 y 15; Fondo Administracion
Municipal, c. 1-3; Fondo Tribunal Superior, c. 3; ANS, Notaria
Primera, t. 1-18.

Grafica 3. Numero de hijos por cada madre soltera
en Pamplona y San Gil, 1700-1779

            Madres    Madres con   Madres con    Madres con
           un hijo    dos hijos    tres hijos   cuatros hijos

Pamplona     69          18            6             3
San Gil      263         17            7             2

            Madres con    Madres con
           cinco hijos   cuatro hijos

Pamplona        1
San Gil                       1

Fuentes: AGN, Seccion Archivos Notariales de Santander, Notaria
Primera de Pamplona, r. 1523133-1523137; AGN, Seccion Notarias,
Notaria Segunda de Bogota, t. 104 (1714-1715), ff. 177r-180; AGMSG,
Fondo Notarial, paq. 2-13 y 15; AGMSG, Fondo Administracion
Municipal, c. 1-3; AGMSG, Fondo Tribunal Superior, c. 3; ANS,
Notaria Primera, t. 1-18.

Grafica 4. Edad de las madres esclavas al concebir al primer hijo.

            Madres de    Madres de    Madres de    Madres de
           15-19 anos   20-24 anos   25-29 anos   30-34 anos

Pamplona       16           12           8            3
San Gil        21           22           15           13

            Madres de    Madres de    Madres de
           35-39 anos   40-44 anos   45-49 anos

Pamplona                    1           1
San Gil        6            2

Fuentes: AGN, Seccion Archivos Notariales de Santander, Notaria
Primera de Pamplona, r. 1523133-1523137; AGN, Seccion Notarias,
Notaria Segunda de Bogota, t. 104 (1714-1715), ff. 177r-180; AGMSG,
Fondo Notarial, paq. 2-13 y 15; AGMSG, Fondo Administracion
Municipal, c. 1-3; AGMSG, Fondo Tribunal Superior, c. 3; ANS,
Notaria Primera, t. 1-18.
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Author:Salazar Carreno, Robinson
Publication:Historia y espacio
Date:Jan 1, 2017
Words:14845
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