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Las faldas de las Panza: Indumentaria femenina, cultura material y estratificacion social en el segundo Quijote cervantino.

The comic contrast between the lower classess disproportionate urge for social rise and their lack of means to achieve it was a core theme in the 1605 Don Quixote de la Mancha. Sancho Panza is the best example of such a contrast. The 1615 second part of the novel expands the theme to the Panza women. In chapters 5 and 50 of the second part, references to clothing and textile work emphasize the unsurmountable distance between a peasant and a countess or a governor, highlighting the absurdity of the delusions of grandeur that Sancho and the duchess encouraged in Teresa and Sanchica.

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UNO DE LOS EJES del primer Quijote (Madrid 1605) es el contraste comico entre las aspiraciones de ascenso social de las clases bajas y los medios--o sea, su carencia--para lograrlas; Sancho Panza es el mejor exponente de tal contraste. El segundo Quijote (Madrid 1615) extiende el eje que comentamos a las mujeres de la familia Panza. En los capitulos 5 y 50 menudean las alusiones a la indumentaria de las Panza, en especial las faldas. El contraste entre los vestidos de las villanas y lo que estas identifican como prendas propias de las clases superiores recalca la distancia social--insuperable--entre una campesina y una condesa o gobernadora; es decir, lo absurdo de los suenos de grandeza que Panza y la duquesa han inspirado en Teresa y Sanchica.

El capitulo 5 nos da la primera aparicion de la Teresa Panza de 1615, un personaje mucho mas complejo que la mujer de nombre fluctuante y caracterizacion incompleta del Quijote primigenio (Altamirano 105557). A diferencia de su predecesora de 1605, Teresa es un personaje rico en facetas y matices, varios de los cuales se incorporan en este capitulo de fuerte tono entremesil; la comicidad del capitulo se apoya en el estira y afloja entre los suenos de grandeza masculinos y la moderacion femenina, asi como en la mezcla de registros linguisticos. Sancho le anuncia a su esposa su inminente segunda salida caballeresca; arguye la esperanza de obtener "otros cien escudos como los ya gastados" (2.5:724)--beneficio concreto de la salida anterior--y, sobre todo, de verse gobernador de una insula. Teresa, buena gerente domestica (Perez Toribio 177-78), ve ahi una oportunidad para asegurar el futuro de los hijos:
      Pero mirad, Sancho, si por ventura os vieredes con algun
   gobierno, no os olvideis de mi y de vuestros hijos. Advertid que
   Sanchico tiene ya quince anos cabales, y es razon que vaya a la
   escuela, si es que su tio el abad le ha de dejar hecho de la
   Iglesia. Mirad tambien que Mari Sancha, vuestra hija, no se morira
   si la casamos: que me va dando barruntos que desea tanto tener
   marido como vos deseais veros con gobierno, y en fin, en fin, mejor
   parece la hija mal casada que bien abarraganada.

      A buena fe--respondio Sancho--que si Dios me llega a tener algo
   que de gobierno, que tengo de casar, mujer mia, a Mari Sancha tan
   altamente, que no la alcancen sino con llamarla "senoria."

      --Eso no, Sancho--respondio Teresa--: casadla con su igual,
   que es lo mas acertado; que si de los zuecos la sacais a chapines,
   y de saya parda de catorceno a verdugado y saboyanas de seda, y
   de una Marica y un tu a una dona tal y senoria, no se ha de hallar
   la mochacha, y a cada paso ha de caer en mil faltas, descubriendo
   la hilaza de su tela basta y grosera. (2.5:725-26)


En varios momentos de la novela la conducta sexual de las mujeres Panza es puesta en entredicho por el narrador, otros personajes o, incluso, ellas mismas, a traves de los tipicos juegos cervantinos con la ambiguedad y lo burlesco-erotico. El capitulo 5 es el primer ejemplo de una burla que se ampliara en capitulos posteriores.' Guillermo Seres sostuvo que, en el pasaje arriba citado, Miguel de Cervantes "( teniendo a la vista a Avellaneda?)" quiso sugerir la posibilidad de que Teresa hubiera sido manceba de abad y el primogenito, fruto de esos amores (tio "en ese paternal sentido"); para Seres, el temor a que San chica se vuelva barragana parece reforzar el pasado materno (29). Volvere sobre la influencia del Segundo tomo del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (Tarragona 1614), firmado por Alonso Fernandez de Avellaneda. Por el momento adelanto que concuerdo con Seres a proposito de una influencia avellanediana en las connotaciones sexuales que Teresa exhibe en otro momento de 1615, no en el pasaje que comentamos, en el cual no esta claro que Cervantes quisiera presentar a la mujer como manceba de abad, pues tio, sin acepcion de parentesco, era comun (725n19). En el capitulo 5 la burla sobre la sexualidad de las Panza se dirige a Sanchica, esa muchacha demasiado ansiosa por tener marido y cuyo padre la comparara dentro de poco con la infanta Urraca (2.5:728-29). (2)

Cervantes exploto lo burlesco erotico asociado a la rusticidad en la caracterizacion de las mozas del partido y Maritornes, la asturiana que complementa su trabajo en la venta con la prostitucion. En el Quijote de 1615 las mujeres Panza sustituyen a las prostitutas rurales de 1605 como vehiculo de un elemento caro a la literatura de entre siglos, especialmente al entremes y al romancero nuevo de veta burlesca. La diferencia estriba en que la sexualidad de las Panza, ademas de coadyuvar a su caracterizacion como rusticas, forma parte de una burla mayor: la de las ansias desmedidas de ascenso social por parte de las clases bajas. Es cierto que Cervantes utilizo el contraste comico en los pasajes de 1605 relacionados con las tres mozas, pero, en ellos, era don Quijote quien elevaba a las mujeres humildes; en 1615 es Sancho, primero, y las villanas, despues, quienes creen que sus exagerados suenos de grandeza son posibles. La cultura material desempena un papel fundamental en la faceta femenina de la burla; la indumentaria y las labores textiles son marcas de estratificacion social, subrayan la distancia entre lo que se es y lo que se quiere ser, entre lo posible y lo imposible. Notese que las prendas que Sanchica no usa ahora--capitulo 5--pertenecen a la moda cortesana.

El verdugado era prenda del traje cortesano, imprescindible para las apariciones publicas y confeccionado con textiles ricos, como damasco, raso, tafetan, tafetan doble, chamelote o bocaci (Bernis 208, 215-16); los verdugos, aros de mimbre u otro material similar, solian forrarse de terciopelo o raso. La seda distingue a las saboyanas mencionadas por Teresa de la prenda anhelada por su predecesora de 1605. (3) Colocados en orden decreciente, los verdugos restringian el movimiento y lo mismo hacian las varias capas de corcho de los chapines, complemento obligado del verdugado (Bernis 271-74). Los reparos maternos estan fundamentados: llevar con cierta soltura el verdugado o los chapines requeria un aprendizaje; las ninas y los ninos de las clases superiores vestian versiones en miniatura de la indumentaria cortesana, a fin de irse habituando a ella. El pragmatismo de Teresa--casar a la hija a tiempo--no ha hecho mas que incrementar las fantasias de su marido. Cuando este insiste en los suenos de grandeza, Teresa reitera su adhesion a los matrimonios entre iguales; he aqui algunos de sus argumentos: "no quiero dar que decir a los que me vieren andar vestida a lo condesil o a lo de gobernadora, que luego diran: ' Mirad que entonada va la pazpuerca! Ayer no se hartaba de estirar de un copo de estopa, y iba a misa cubierta la cabeza con la falda de la saya, en lugar de manto, y ya hoy va con verdugado, con broches y con entono, como si no la conociesemos"' (2.5:728). El capitulo 50 resaltara aun mas la incongruencia de que la "hija del destripaterrones" o su madre, "la pelarruecas" (2.5:726), vistan ropas cortesanas.

En ambos Quijotes Cervantes muestra un interes especial por poner en evidencia las piernas femeninas, un juego que contrasta con las normas de la modestia impuestas a la moda cortesana por el espiritu de la Contrarreforma, las cuales fomentaban un cuerpo femenino completamente oculto a las miradas ajenas, sobre todo las masculinas (Bernis 386). En la Espana de la epoca, las piernas y los pies de las mujeres eran tabu, y Cervantes supo explotarlo. En 1605 Dorotea habia exhibido--accidentalmente--un pie y media pierna ante el cura, el barbero y Cardenio como voyeurs, en una escena cuya plasticidad no puede menos que recordar obras como Susana en el bano de Jacopo Robusti, Tintoretto, entre otras. (4) En el capitulo 26 de 1615 vemos a la Melisendra titere colgada del faldellin, con las consecuencias imaginables. En el 48 dona Rodriguez le revela a don Quijote el mal aliento de Altisidora, senal de que "no esta muy sana," y, sobre todo, el gran secreto de la duquesa: "dos fuentes que tiene en las dos piernas, por donde se desagua todo el mal humor de quien dicen los medicos que esta llena" (2.48:1115). Como senalo Mercedes Alcala Galan, es muy posible que las fuentes estuvieran encaminadas a remediar la esterilidad de la aristocrata; al no cumplir con su principal funcion como esposa, la duquesa esta en una posicion matrimonial y social muy fragil, que explica muchos rasgos de su personalidad (20-22, 27-29). El capitulo 48 se cierra con el vapuleo de dona Rodriguez--faldas levantadas incluidas--a manos de Altisidora y su senora.

En su calidad de doncella favorita, Altisidora sigue la misma moda que la duquesa; la riqueza de sus vestidos debia ser considerable, como corresponde al rango de la dama a quien sirve (Bernis 208). "No es todo oro lo que reluce," dijo la duena (2.48:1115), y la duquesa y su doncella comparten un exterior hermoso que oculta un cuerpo enfermo, ecuacion que se revertira en el capitulo 50, con Teresa y Sanchica como protagonistas. El capitulo empieza retomando las fuentes y los sentimientos que la delacion de Rodriguez genero en las afectadas: "las afrentas que van derechas contra la hermosura y presuncion de las mujeres despierta en ellas en gran manera la ira y enciende el deseo de vengarse" (2.50:1130-31). La enardecida duquesa dirigira ahora la burla a la familia de Sancho; manda un paje a la aldea con una carta y una sarta de corales para la esposa del campesino convertido en gobernador de la insula Barataria. Se trata del mismo paje, "muy discreto y agudo" (2.50:1131), que habia actuado como Dulcinea en la profecia de Merlin. Va tambien el vestido verde de cazador que Sancho recibio de la senora y que este envia para Sanchica. Los regalos son clave para convencer a la otrora recalcitrante Teresa de la posibilidad de permeabilidad social; no por casualidad tienen que ver con la indumentaria. La interaccion del paje y las Panza rezuma burla a morir. La perspectiva de la risa predominante en el pasaje es descendente, parte de la duquesa y se dirige a las villanas, aunque al final el lector se queda con la impresion de que la aristocrata ha quedado en entredicho.

El capitulo presenta descripciones fisicas de Sanchica y Teresa; ambas descripciones enfatizan las piernas desnudas de las villanas y, con ello, apuntan a una doble parodia, sexual y social. Unas mujeres lavan en un arroyo cerca de la aldea. Cuando el paje pregunta por Teresa, una lavandera ("de catorce anos, poco mas o menos") se identifica como hija de esta y acepta conducirlo a la casa familiar: "Y dejando la ropa que lavaba a otra companera, sin tocarse ni calzarse, que estaba en piernas y desgrenada, salto delante de la cabalgadura del paje" (2.50:1131). En la vida real no era raro que las villanas anduvieran descalzas (Bernis 433); el ejemplo de la no habituada Dorotea, quien se cae por no calzarse, confirma que Sanchica no solo lleva desnudas las piernas, tambien los pies. (5) A los gritos de la adolescente, antes de entrar a la casa: "salio Teresa Panza, su madre, hilando un copo de estopa, con una saya parda--parecia, segun era de corta, que se la habian cortado por vergonzoso lugar--, con un corpezuelo asimismo pardo y una camisa de pechos. No era muy vieja, aunque mostraba pasar de los cuarenta, pero fuerte, tiesa, nervuda y avellanada" (2.50:1132). Notese que estas piernas campesinas son sanas: Sanchica corre y salta descalza, sin problemas, y Teresa se mueve con facilidad. El octosilabo "por vergonzoso lugar," sintesis del castigo habitual para las prostitutas medievales (Menendez Pidal y Catalan 125), es parte de las quejas de dona Lambra en mas de un romance viejo del ciclo de los infantes de Salas, por ejemplo el popularisimo "Yo me estaba en Barbadillo." En este romance-escena Lambra se dirige a su esposo, Rodrigo Velazquez--o de Lara--, quien terminara planeando la muerte a traicion de sus propios sobrinos:

--Yo me estava en Barvadillo, en essa mi heredad. Mal me quieren en Castilla los que me avian de aguardar; los hijos de dona Sancha mal amenazado me an: que me cortarian las faldas por vergoncoso lugar y cevarian sus halcones dentro de mi palomar y me forcarian mis damas, casadas y por casar; mataronme un cozinero so faldas de mi brial. Si d'esto no me vengays yo mora me yre a tornar. (Cancionero de romances [Amberes s. a.] 163v-164r)

"Por vergonzoso lugar" tambien figura en "Bodas de dona Lambra;" (6) en una version las quejas leen: "los hijos de vuestra hermana / mal abaldonado me han: // que me cortarian las haldas / por vergonzoso lugar, // me pornian rueca en cinta / y me la harian hilar // y dicen si algo les digo / que luego me harian matar" (Menendez Pidal y Catalan 99). La mayor popularidad de "Yo me estaba en Barbadillo" hace muy probable que ese fuera el romance que Cervantes tenia en mente al componer el retrato de Teresa. No obstante, el que la campesina salga con los utensilios del hilado en las manos podria indicar un cruce con la version de "Bodas de dona Lambra" que acabamos de citar, la cual anade el detalle de la rueca como amenaza de rebajamiento social; un cruce que reforzaria las segundas intenciones del narrador cervantino.

La sexualidad de dona Lambra es fundamental en el primitivo cantar epico sobre los infantes de Salas y las baladas sobre el mismo asunto (Di Stefano, Romancero 333-34n33-34). (7) En "Bodas de dona Lambra" se arman tablados como parte de los festejos nupciales; un caballero cordobes derriba uno y exclama:

--Amad, senoras, cada cual como es amada, que mas vale un Cavallero de los de Cordoba la llana, mas vale que cuatro ni cinco de los de la flor de Lara.--Dona Lambra que lo oyera d'ello mucho se holgara: -- Oh maldita sea la dama que su cuerpo te negava! que si yo casada no fuera el mio yo te entregara. (Menendez Pidal y Catalan 98)

El comentario femenino y la respuesta insultante a la reprension de dona Sancha, madre de los infantes, provocan la enemistad de estos--Gonzalo hijo, en especial--y su tia politica. "Por vergonzoso lugar" circulo como elemento fraseologico del idioma; entre otras fuentes, lo registro Sebastian de Covarrubias en su Tesoro de la lengua castellana o espanola (Madrid 1611). (8) No cabe duda de que los lectores coetaneos percibirian las connotaciones de ligereza sexual implicitas en el verso usado para describir a Teresa, sobre todo si esas connotaciones se reforzaban con el significado equivoco de hilar, el capitulo reitera que la mujer es diestra en la labor: "--Leamela vuesa merced, senor gentilhombre [...], porque, aunque yo se hilar, no se leer migaja" (2.50:1133), responde Teresa cuando el paje le ofrece la carta de Sancho.

El aprecio de las labores textiles tuvo dos caras en el Siglo de Oro. El Protoevangelio de Santiago y ciertas fuentes medievales presentaban a la Virgen Maria, desde nina, realizando labores de aguja cotidianamente (Speelberg 41-42); a partir de la Edad Media fueron comunes las representaciones de la Virgen o santas llevandolas a cabo. No extrana, pues, que estas actividades se asociaran con la virtud femenina, al margen de la condicion social de las mujeres; fray Luis de Leon las recomienda en La perfecta casada (23-27) y algo similar hace Pedro de Valencia en su "Discurso contra la ociosidad" (apud Alcala Galan 2324M7), entre otros. Las labores textiles se consideraban eficaces para combatir la ociosidad--gran enemiga de la castidad--, particularmente peligrosa para las mujeres, a quienes convenia mantener ocupadas en manos y pensamiento (Casagrande 121-23); (9) Por ello, Dorotea las incluye entre los ejercicios "licitos" y "necesarios" a las doncellas que practica (1.28:352-53), y don Quijote las aconseja para eliminar la ociosidad de Altisidora, origen del mal de amores de la joven (2.46:1093, 2.70:130809). En el otro lado de la moneda estaban las connotaciones erotico-burlescas de las labores y los utensilios para efectuarlas; un boton de muestra sobre hilar. "Viendo Bras este embarazo, / su herramienta saco aprisa / y Juana, muerta de risa, / metio el huso en su regazo; / y Bras la cogio del brazo, / y un pie con otro le trueca, / y ella dabale con la rueca" (Alzieu, Jammes y Lissorgues num. 45). Hilado era metafora comun para el "negocio de la prostituta" (Alonso Hernandez s.v. hilado), y, en 1605, Sancho habia citado este elocuente refran (1.46:584): "cada puta hile y coma, / y el rufian que aspe y devane" (Correas 145).

Seres (37), entre otros, reconocio las implicaciones de ligereza sexual del capitulo 50. En cambio, se ha tendido a obviar otro factor que, ademas de contribuir a la burla erotica, recalca la distancia social entre Teresa y una gobernadora. El retrato femenino se opone al esperado en la esposa de un gobernador, por la humildad de los vestidos, el escote y, sobre todo, el enfasis en las piernas expuestas de la campesina. El color, el material, el diseno y los adornos de la ropa indicaban la pertenencia a determinado grupo social. Teresa no solo viste ropas pardas, o sea de lana sin tenir, la mas barata, sino que, como era comun entre las mujeres de su clase (Bernis 385-90, 435), lleva un escote pronunciado, vedado para las seguidoras de la moda cortesana, quienes solian taparse el pecho con camisas altas, o ropas cerradas y gorgueras encima de las camisas bajas (Bernis 258-63). (10) Mas aun, la longitud de las faldas de Teresa se opone a la de las mujeres de los estamentos superiores, quienes usaban faldas hasta el suelo, ocultando el calzado, por modestia (Bernis 272, 304). Testimonios de autores coetaneos "ponen de relieve que, para una mujer, ensenar el pie (y la pierna) es ofrecer descaradamente su cuerpo e incitar al acto carnal" (Redondo 165-66). Es decir, al margen de "por vergonzoso lugar," de la habilidad de Teresa como hilandera o del vinculo de los vestidos con los picos pardos," la exhibicion de las piernas femeninas es, por si misma, senal de ligereza sexual. A la vez, esas piernas desnudas marcan la distancia que literalmente separa a la portadora de las faldas del estatus de gobernadora. Amen de los costos asociados con una inversion mayor de tela, las mujeres humildes--campesinas, fregonas (Bernis 304, 438)--necesitaban ropas que les permitieran moverse, a fin de realizar las labores domesticas o las tareas productivas necesarias para la subsistencia propia o familiar. Al ocultar el cuerpo femenino e imponerle una silueta rigida--con el carton de pecho, la gorguera o el verdugado--, la moda cortesana buscaba resaltar la especificidad del cuerpo que vestia: un cuerpo ocioso y, por ende, inclinado a la enfermedad, como lo muestra el ejemplo de la duquesa.

Las ansias desmedidas de ascenso social por parte de las clases bajas son uno de los hilos conductores de ambos Quijotes; en el capitulo 5 de 1615 ya habian involucrado la indumentaria de las mujeres Panza. Tanto ahi como aqui, capitulo 50, los accesorios o las prendas de vestir subrayan la distancia entre lo que se es y lo que se quiere ser. La duquesa, hacedora de la burla, sabe muy bien que los regalos son fundamentales para convencer a Teresa de lo imposible y, tambien, para degradarla. Las sartas de corales (Bernis 433) y el vestido verde de pano fino (desgarrado) son objetos suntuosos para una campesina que carece de manto para cubrirse la cabeza cuando va a misa, no para una gobernadora; producen, sin embargo, el efecto deseado. (12) Para Teresa y Sanchica la evidencia principal de la permeabilidad social de Sancho es la indumentaria, como declara la primera al cura y Sanson Carrasco: "estas son cartas de duquesas y gobernadores, y estos que traigo al cuello son corales finos las avemarias, y los padres nuestros son de oro de martillo, y yo soy gobernadora" (2.50:1135). No sorprende que las villanas relacionen el ascenso social que creen haber logrado con mas prendas de vestir (McKim-Smith y Welles 68-70): Sanchica suena con ver a su padre con calzas atacadas (2.50:1137) y Teresa pide al cura que le compre un verdugado "redondo, hecho y derecho, al uso y de los mejores que hubiere" (2.50:1137), justo lo contrario de lo que habia defendido en el capitulo 5 de este segundo Quijote. La campesina que piensa que ira a la corte y andara en coche quiere ahora cubrirse las piernas.

Las protagonistas del capitulo 50 de 1615, Teresa y Sanchica, son la contraparte rustica de la pareja formada por la duquesa y Altisidora: despeinadas, mal vestidas, con las piernas expuestas y realizando labores bajas--lavar o hilar con sentido equivoco--resultan risibles en sus suenos de grandeza; es el reporte que recibira la aristocrata, quien ha escogido al emisario perfecto para promover la degradacion de las villanas. A la vez, el lector, a quien al principio del capitulo le recuerdan el incidente de las fuentes, no puede menos que reparar en que las campesinas tienen cuerpos y, sobre todo, piernas sanas y que las labores realizadas por ellas se oponen a la ociosidad de la duquesa y su corte, una ociosidad que la literatura medica asociaba con las enfermedades de las mujeres de las clases superiores (Alcala Galan 23-24). Asi, pues, en este capitulo, la burla de la duquesa hacia las Panza se acompana de la puesta en evidencia de la aristocrata por parte del narrador cervantino; es decir, de una burladora burlada.

UN PARENTESIS AVELLANEDIANO

Asunto discutido por la critica es el momento en que Cervantes leyo el Segundo tomo del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (Tarragona 1614), "compuesto" por el licenciado Alonso Fernandez de Avellaneda, "natural de la villa de Tordesillas," como rezaba la portada (3). La polemica se centra en cuando empezaron las huellas de la continuacion apocrifa en la autentica, misma que Cervantes llevaba muy avanzada a finales de agosto o principios de septiembre de 1614, fecha en que termino de imprimirse la novela de Avellaneda (Gomez Canseco, "1615" 519). Para algunos estudiosos la respuesta cervantina se produjo a partir del capitulo 59, el cual contiene las primeras referencias explicitas al Segundo tomo y Cervantes estaria preparando cuando el libro llego a sus manos (Ponton 1534-37); Para otros, entre quienes me encuentro, impelido por la lectura de 1614, Cervantes introdujo cambios en el material ya escrito, ademas de modificar el proyecto original para los capitulos restantes (Gomez Canseco, "1615" 525-30; Riquer xxxv-xxxix; Romero Munoz "Genio" 132-35, "La invencion" 6669, "Nueva" 96-101). (13) Huelga decir que, dentro del ultimo grupo de criticos, no hay completo acuerdo sobre la cantidad o el alcance de las huellas avellanedianas anteriores al capitulo 59.

Carlos Romero Munoz ("Genio" 113-15, 134-35; "Nueva" 97, 112-13) vio replicas al "escritor fingido y tordesillesco," palabras de Cervantes (2.74:1336), en el capitulo 5 de 1615; dos de ellas relacionadas con la esposa de Sancho: el antroponimo Teresa y el patronimico Cascajo. Romero Munoz tambien afirmo--con razon--que la consorte del Sancho apocrifo--Mari Gutierrez--fue crucial para la "definitiva formalizacion" de la Teresa Panza de 1615 ("Genio" 103), pues aumento el interes de Cervantes hacia un personaje poco atendido en 1605. En un principio Romero Munoz incluyo la ligereza sexual entre los atributos de la Mari de Avellaneda ("Nueva" 113; "La invencion" 37), para despues eliminarla, rectificacion erronea a mi juicio (Altamirano 1061-65); en cambio, el estudioso siempre le nego ese matiz a la Teresa cervantina, negativa que tampoco se sostiene segun pudimos comprobar. Los trabajos iniciales de Romero Munoz motivaron a Seres (30n7) a considerar la posibilidad de una influencia del Segundo tomo en la ligereza sexual que, segun Seres, se asocia con Teresa en ciertos capitulos de 1615; en las paginas anteriores de este articulo di mis argumentos para disentir de Seres en lo que al capitulo 5 se refiere.

Amante de la variedad, Cervantes se habria propuesto escribir una obra distinta al Quijote primigenio antes de leer el Segundo tomo\ es posible que entre sus planes iniciales estuviera prestarle mas atencion a la familia del escudero: en la primera parte la esposa solo aparece una vez en la escena narrativa, al final del libro, y no se precisa ni el genero ni el numero de los hijos. La caracterizacion de otras rusticas de 1605 abria el camino para que la burla erotica se extendiera a las Panza en 1615, pero la influencia de Avellaneda es patente en el caso de Teresa. La Mari Gutierrez del Segundo tomo fue producto de la reconfiguracion de la consorte de 1605. La literatura de comadres--poemas asociados al jueves de comadres--fue fundamental en esta reconfiguracion; proporciono los rasgos por antonomasia de Mari: la aficion al vino y la ligereza sexual (Altamirano 1057-66). Ambos pasaron a Teresa, pero, en ella, son dos caracteristicas, minoritarias, entre las varias que la conforman. Retomar los rasgos por antonomasia de Mari le permitio a Cervantes darle un lado burlesco a Teresa. Frente a lo hecho por Avellaneda, proclive a la exageracion y la repeticion, Cervantes uso los rasgos heredados con cuentagotas, en pasajes selectos, anteriores al capitulo 59, senal de que volvio sobre lo escrito tras la lectura de 1614. La aficion al vino figura en la respuesta del mono adivino (2.25:919); el "jarro desbocado," sin vinculos con el ajuar de la frontera, confirma que se trata de un agregado motivado por Avellaneda. La ligereza sexual esta presente en el retrato del capitulo 50, con unas faldas que unen a Teresa a otra de las mujeres del Segundo tomo.

A partir del capitulo 22 del Segundo tomo la pareja integrada por Martin Quijada--el don Quijote apocrifo--y Sancho se convierte en triada, con la adicion de Barbara, la mondonguera de Alcala, trasunto de la Dorotea-Micomicona de 1605; la critica ha resaltado la historia de mujer burlada que Barbara cuenta y que Quijada altera para hacer de la vieja prostituta y hechicera una doncella menesterosa, cuya defensa asume (Gomez Canseco, "El Quijote" 66*). Uno de los rasgos fisicos mas resaltados de Barbara son las piernas desnudas, las cuales proceden del pie y la pierna que Dorotea descubria en 1605. Dos botones de muestra sobre las piernas de la mondonguera. Al llegar a Siguenza, los integrantes de la triada se instalan en el meson del Sol. En vez de saya, Barbara se cubre "con una capa vieja del huesped" porque su ultimo amante le ha robado dinero y vestidos, ademas de abandonarla; la mujer trae la capa "atada por la cintura en lugar de faldellin, era viejisima y llena de agujeros y, sobre todo, tan corta que descubria media pierna y vara y media de pies llenos de polvo, metidos en unas rotas alpargatas, por cuyas puntas sacaban razonable pedazo de unas sus dedos" (24:261). (14) En otro momento de la novela, en casa del archipampano de Sevilla, Sancho se acerca a Barbara:
   y tirandola de la saya colorada, que le venia mas de palmo y medio
   corta, dijo:

      --Abaje, senora Segovia, esa saya con todos los satanases, que
   se le parecen las piernas hasta cerca de las rodillas.  Como,
   digame, quiere que la tengan por reina tan hermosa, si descubre
   esas piernas y zancajos, con las calzas coloradas llenas de lodo? Y
   volviendose al archipampano, le dijo:

      -- Por que piensa vuesa merced que mi amo ha mandado a la reina
   Segovia que traiga las sayas altas y descubra los pies? Ha de saber
   que lo hace porque, como ve que tiene tan mala catadura y por otra
   parte trae aquel borron en el rostro, que la toma todo el mostacho
   derecho, quiere con esa invencion hacer un noverint universi que
   declare a cuantos le miraren a la cara como no es el diablo, pues
   no tiene pies de gallo, sino de persona, de que se podran
   desenganar mirandole los pies, pues por la bondad de Dios los trae
   harto a la verguenza y, aun con todo, Dios y ayuda. (33:358)


Las influencias entre Cervantes y Avellaneda son de ida y vuelta. Si Avellaneda se inspiro en el cuerpo semivestido de Dorotea para hacer de las piernas desnudas uno de los rasgos mas satirizados de Barbara--solo superado por la cuchillada que le atraviesa la cara--, Cervantes abrevaria en la novedad introducida por su rival al elaborar el retrato de Teresa Panza del capitulo 50 de 1615. Si Avellaneda fue el primero que asocio la exhibicion de las piernas a unas faldas demasiado cortas, Cervantes fue quien la separo de la fealdad y las implicaciones de brujeria para vincularla al hilado y a las quejas de dona Lambra. La reelaboracion cervantina de la herencia avellanediana devino un retrato que resaltaba tanto las connotaciones sexuales de Teresa como la distancia social, insuperable, entre una campesina y una gobernadora.

SAN DIEGO STATE UNIVERSITY-IMPERIAL VALLEY

altamira@sdsu.edu

Magdalena Altamirano (PhD, El Colegio de Mexico) is Associate Professor of Spanish at San Diego State University-Imperial Valley. Her primary area of expertise is the poetry of the Spanish Middle Ages and Golden Age, with an emphasis on popular lyrics, ballads, and the interaction between popular and learned culture. She has also studied the presence of popular poetry, exported from the Iberian Peninsula, in religious chapbooks of colonial Mexico (pliegos de villancicos). Her secondary field of research is modern Mexican ballads (corridos). Her current book project examines the interpolation of ballads in Miguel de Cervantes's Don Quixote (1605, 1615) and Alonso Fernandez de Avellanedas false Don Quixote (1614).

Obras Citadas

Alcala Galan, Mercedes. "Las piernas de la duquesa: Praxis medica y claves hermeneuticas en el Quijote de 1615." Cervantes 33.2 (2013): 11-47.

Alonso Hernandez, Jose Luis. Lexico del marginalismo del Siglo de Oro. Salamanca: Universidad de Salamanca, 1976.

Altamirano, Magdalena. '"Cada cual puede echar por donde le pareciere': La literatura de comadres, modelo de la Mari Gutierrez de Avellaneda." Bulletin of Hispanic Studies 95.10 (2018): 1053-69.

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(1) Otro ejemplo del segundo Quijote es la conversacion entre Tome Cecial y Sancho Panza del capitulo 13, de la cual no me ocupo en el presente articulo.

(2) En el romance "Quejas de dona Urraca," al saberse desheredada, Urraca amenaza a su padre moribundo, Fernando I el Magno, con disponer libremente de su cuerpo: "Irm'e yo por essas tierras / como una muger errada // y este mi cuerpo daria / a quien se me antojara: // a los moros por dineros / y a los christianos de gracia; // de lo que ganar pudiere / hare bien por la vuestra alma" (Cancionero de romances 158M58V).

(3) "Contadme agora, amigo mio, que bien habeis sacado de vuestras escuderias. Que saboyana me traeis a mi? Que zapaticos a vuestros hijos?" (1.52:645).

(4) Susana y los viejos fue un tema caro a la iconografia de la temprana modernidad, pues los pormenores de la anecdota biblica facilitaban la exposicion del cuerpo femenino; para los distintos aprovechamientos de la anecdota, ver el comentario que acompana la digitalizacion del oleo de Paolo Verones.

(5) "Andar en piernas, id est, sin calzas," "calzar el zapato y calzar el guante, en razon de ser la mano y el pie extremos, aunque mas propiamente se dice del pie, porque huella la tierra" (Covarrubias s.v. pierna, calzar). Cuando Dorotea descubrio a los mirones, "se levanto en pie y, sin aguardar a calzarse ni a recoger los cabellos [...], quiso ponerse en huida [...]; mas no hubo dado seis pasos, cuando, no pudiendo sufrir los delicados pies la aspereza de las piedras, dio consigo en el suelo" (1.28:349).

(6) "Bodas de dona Lambra" abarca desde el concierto de las bodas hasta las quejas femeninas o, en una version, el planto de Gonzalo Gustioz a las cabezas de sus hijos. Se conservan tres versiones antiguas de la balada, muy distintas entre si (Menendez Pidal y Catalan 97-105): la impresa en el cancionero amberino de 1550 ("A Calatrava la vieja / la combaten castellanos") y sus derivados, que integra el texto de "Yo me estaba en Barbadillo" al final; la de un pliego suelto de Praga ("Ya se salen de Castilla / castellanos con gran sana"), y la de Segunda parte de la Silva de varios romances (Zaragoza 1550) ("Ay, Dios, que buen cavallero / fue don Rodrigo de Lara"). "Yo me estaba en Barbadillo" solo cubre las quejas femeninas y la respuesta del marido.

(7) Al cantar lo conocemos por refundiciones en cronicas de los siglos XIII-XIV e interpolaciones posteriores (Menendez Pidal y Catalan 92-95).

(8) "El cortar las faldas se ha tenido siempre por grande afrenta; y asi dice el romance viejo: 'Que vos cortaron las faldas / por vergonzoso lugar'" (s.w. falda). La variante no tiene mucho sentido en el contexto del romance; es posible que se trate de una falla de memoria o que Sebastian de Covarrubias recordara una version deturpada.

(9) Para las mujeres humildes el remedio conllevaba una posibilidad mas de contribuir a la economia familiar; Sanchica, quien participa en los trabajos agricolas ("te la saco de los rastrojos" 2.5:729), hace puntas de randas "para ayuda a su ajuar" (2.52:1157).

(10) En el Segundo tomo avellanediano el escote de la honestisima esposa de Japelin aumenta la lujuria del soldado espanol; el narrador del episodio del rico desesperado, Antonio de Bracamonte, recalca: "usan mas llaneza las flamencas en este particular [descubrir los pechos] que nuestras espanolas" (15:166). Mas adelante, el Sancho apocrifo moteja a la esposa de uno de los caballeros de buen gusto, la archipampanesa, por usar una gorguera con arandela (33:353); "es posible que la duquesa del verdadero Quijote se sentase a la mesa con una gorguera similar" (Bernis 261).

(11) "Andarse o irse a picos pardos [...] con que se da a entender que alguno, pudiendo aplicarse a cosas utiles y provechosas, se entrega a las inutiles e insustanciales, por no trabajar y por andarse a la briva." Los ejemplos parecen tener connotaciones sexuales: "Reboll Ocios, Rom.60.: 'Y como sus oficinas / son garitos de soldados, / dicen que se fue con uno / su mujer a picos pardos" (Real Academia s. v. pico).

(12) No era infrecuente que prendas de vestir usadas por los estamentos superiores llegaran a las clases medias y bajas a traves de ventas, rentas, herencias, empenos, reciclaje, prestamos o regalos; el reuso solia conllevar cierto grado de transformacion de las prendas (McCall 1455): Sancho envia el vestido verde para que Teresa lo acomode "en modo que sirva de saya y cuerpos a nuestra hija" (2.36:1017).

(13) Incluso quienes se resisten a aceptar las huellas de la continuacion apocrifa antes del capitulo 59 conceden que "es sorprendente" la similitud entre los accesos de locura que sufren los protagonistas durante las representaciones del Testimonio vengado, capitulo 27 de 1614, y el retablo de maese Pedro, capitulo 26 de 1615 (Ponton 1534).

(14) Otro elemento del retrato, "las tetas, que descubria entre la sucia camisa y faldellin dicho, eran negras y arrugadas, pero tan largas y flacas, que le colgaban dos palmos" (24:261), es heredero del de la Canizares del "Coloquio de los perros," con sus tetas como "dos vejigas de vaca secas y arrugadas" (301); probablemente de la Canizares procede tambien la asociacion de Barbara con la hechiceria y la brujeria (la mondonguera niega practicar la ultima).
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Author:Altamirano, Magdalena
Publication:Cervantes: Bulletin of the Cervantes Society of America
Geographic Code:4EUSP
Date:Mar 22, 2019
Words:6557
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