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Las cronicas periodistico-literarias del Caribe Colombiano: Juan Gossain y la naturaleza en la Nostalgia del Alcatraz.

The journalistic-literarian chronicles in Colombian Caribbean: Juan Gossain and nature in Nostalgia del Alcatraz

"El periodismo nacio para contar historias (1) ...". Tomas Eloy Martinez

Existen multiples motivos para abordar la cronica periodistico-literaria del Caribe colombiano, como un modo de representacion de diversas particularidades culturales de la region. Por lo tanto, el presente estudio parte de un reconocimiento del Caribe en Colombia, mas que como un territorio geografico, como un "area cultural independiente" (Rama 1991: 151). Esto proviene de la imagen de un pais transculturado e hibrido, lo cual se corresponde con aquella de la region caribena, fuertemente definida por los fenomenos de mestizaje y transculturacion. En consecuencia, reconocemos que las manifestaciones literarias y periodisticas pueden leerse en sintonia con estos modelos de la critica cultural. A partir de estas premisas, en este estudio comenzaremos por definir que la cronica periodistico-literaria en el Caribe colombiano se diferencia a otras producciones de este tipo en el resto del pais debido a su enfoque cultural y a sus tematicas con un estilo muy particular y caracteristico de diversos escritores de la region. Se proveera un breve trasfondo historico y literario a manera de establecer los antecedentes fundamentales para la obra del reconocido periodista caribeno Juan Gossain en los anos ochenta del siglo XX. Mas adelante, entraremos en el analisis especifico de la representacion de la naturaleza en los relatos de La nostalgia del alcatraz. Nos enfocaremos en como el cronista hace una exaltacion de la misma en sus relatos, como recurso que permite entablar una alternativa a los relatos de la violencia de esta epoca en Colombia, apelando a representaciones de binarismos como la provincia y la ciudad, la costa y el interior o lo pasado y lo presente mediados a traves de la memoria de su autor al llevarnos en un viaje hacia el fondo del corazon del Caribe colombiano.

1. Las Croniquenas: la cronica caribena y sus antecedentes

El periodista y escritor de cronicas-periodisticas ejercita su pluma en linderos al margen entre periodismo y literatura. Entra en cuestion la problematizacion entre guardar fidelidad a la realidad en la redaccion de la noticia y la creacion de la historia. En muchos casos, el enfoque en un texto periodistico es la narracion de los hechos. En entrevista con Juan Gossain, nos revelo su concepcion particular de la cronica periodistica, en cuanto a su relacion con la realidad de los hechos:
   La cronica se hace sobre una realidad, sobre la materia prima de la
   realidad. El manejo estilistico y literario que se le de es
   distinto. Lo mas importante es no olvidar que los protagonistas de
   las cronicas no son personajes sino personas. Esa es la diferencia
   entre un senor en una novela y un senor en una cronica. La persona
   es un protagonista de carne y hueso, de una historia real. Las
   personas de las cronicas empiezan a fallar cuando los cronistas le
   dan tratamiento literario. Eso no hay que olvidarlo (2).


Sin embargo, en las cronicas periodistico-literarias, la narracion de la materia prima de la realidad pasa por un proceso objetivo a otro subjetivo de reapropiacion por parte del autor, lo cual esta estrechamente relacionado con su imaginacion y cosmovision. Este proceso permite que la cronica se convierta en espacio que explora otros espacios de representacion de la "realidad" como lo es la cultura de determinados grupos sociales y/o regionales. Como ha sido comentado por periodistas como Tomas Eloy Martinez, la cronica, en tanto discurso hibrido donde se encuentran literatura y periodismo, permite postular preguntas apasionantes sobre la cultura, convirtiendose en genero idoneo para su representacion (2010: 17). En el caso especifico del escritor del Caribe colombiano, podemos determinar que su representacion de la "realidad" en la produccion cronistica se encuentra estrechamente relacionada con su imaginario colectivo, de cara a postulados de sincretismo racial y cultural (3). En otras palabras, concebimos que tal relacion con la realidad se refiere, mas bien, a la relacion del autor con el imaginario cultural en el Caribe. De ahi que, en innumerables ocasiones, los escritores del Caribe colombiano hayan manifestado la correlacion de su obra literaria o periodistica con ciertos aspectos hiperbolicos o inverosimiles de la realidad local, como por ejemplo en la produccion realista--magica garciamarquiana. Se facilita entonces que los protagonistas de las cronicas periodistico-literarias pasen de ser personas de carne y hueso a entes como animales, el mar, el viento y otros agentes de la naturaleza, lo cual veremos mas delante de manera clara en los relatos de Gossain.

Es importante mencionar que tal imaginario colectivo en el Caribe guarda estrecha relacion con los discursos de heterogeneidad e hibridez racial (lo indigena, europeo, asiatico o africano) y cultural en America Latina, y han sido tradicionalmente la base de la idea de la diferencia en la comunidad letrada de esta zona. Estos modelos han sido representados por diferentes escritores de dicha region desde el siglo XIX y XX. Por ejemplo, Alejo Carpentier en el reconocido prologo de El reino de este mundo abordo el tema del caracter unico de Latinoamerica y el Caribe, a partir de esa mezcla hibrida y heterogenea de razas y culturas. La idea de lo real maravilloso partiria de estos postulados, refiriendose a una cosmovision particular del mundo atribuida a mezclas de excesos irracionales y mitos. Estas nociones de transculturacion, hibridez y heterogeneidad permearian el discurso de la colectividad en el Caribe colombiano, concibiendole como una entidad autonomica, separada del resto del pais (unida imaginariamente al Caribe peninsular o continental de otros paises (4)) debido a sus particularidades culturales producto de la fusion e intercambio de culturas.

Por lo tanto, con base en dicha concepcion de esta region cultural independiente, hemos analizado a las cronicas periodistico-literarias del Caribe colombiano como un corpus aparte, que presenta caracteristicas en comun en cuanto a su enfoque, tematicas y estilo. Este fenomeno en las letras colombianas ha sido ampliamente discutido en un estudio previo donde establecemos y bautizamos a esta produccion en particular como Croniquenas. El termino ha sido acunado como combinacion de las palabras cronica-caribena, con el fin de definir a los textos periodistico-literarios escritos por periodistas y escritores caribenos sobre temas relacionados con su entorno y cultura popular, de acuerdo a una cierta cosmovision y a un estilo regional particular. Gran parte de las croniquenas de escritores y periodistas como Alvaro Cepeda Samudio, Gabriel Garcia Marquez, Juan Gossain o Alberto Salcedo Ramos, a lo largo de varias decadas de los siglos XX y XXI, se enfocan en la cultura popular, su musica, humor, lenguaje y el entorno natural y cultural de esta region. En este sentido las croniquenas, se convierten en ese responsorio que alberga elementos de la cultura popular de la region: aquel que desee entender el Caribe, decida leer sus lineas.

1.1 Antecedentes a la obra gossainiana

Se hace necesario aclarar que la aficion de los cronistas del Caribe por temas relacionados con la cultura popular no era algo nuevo para su epoca. Tampoco fue producto fortuito sino resultado del trabajo a contra corriente de ciertos autores y periodistas del Caribe en renovar las letras colombianas a mediados del siglo XX. Este proceso se daba de cara a las politicas de consolidacion del Estado nacion, las cuales atendian a una agenda homogeneizante, establecidas en una Constitucion nacional que desde 1886 mostraba una falta de reconocimiento hacia las expresiones populares. Este principio homogeneizante ocasiono la falta de reconocimiento de las diversas regiones culturales en el territorio colombiano, lo que a su vez produjo que las manifestaciones populares quedaran por fuera de la difusion oficial, reduciendo su participacion a festivales regionales musicales o fiestas populares (5).

Como consecuencia, hacia las decadas de los anos treinta o cuarenta del siglo XX en la region Caribe, y mas particularmente en los centros culturales principales de Cartagena y Barranquilla, las expresiones artisticas e intelectuales estaban regidas por la retorica oficialista. Segun el critico y cronista caribeno Jorge Garcia Usta, las fuentes de reflexion de la produccion literaria nacional de la epoca trataban de los temas de la retorica parlamentarista, la erudicion inerte y el academicismo clasicista (2003: 38). La cultura popular ocuparia por ese entonces un lugar en el patio trasero de las casas, en las historias de los abuelos, en la vida del pueblo.

Dada esta tendencia en las letras y el periodismo nacionales, el escritor caribeno no hallaria eco de sus propias realidades o cultura en el marco de la inflexion literaria y periodistica capitalina. Por lo tanto, mientras las constantes en el panorama nacional eran las corrientes hispanistas y europeizantes y el latinismo fomentado por Antonio Caro, en la costa se fraguaba un movimiento de revaloracion de las producciones literarias tradicionales:

La emergencia de la region costena imponia una estructura formativa distinta a la academica a los aspirantes a escritores: entre aquellos grupos humanos menos sumisos a la herencia hispanista, con una rica constitucion trietnica y un fabuloso espiritu carnavalesco, parecia generarse una mayor libertad de la infancia, una relacion mas directa con la naturaleza, una apertura mental de permanente ejercicio por la socializacion pueblerina. La educacion formal se hibridaba con los mas variados ingredientes de las tradiciones orales. Las dimensiones de lo carnal, lo popular y lo magico podian descubrirse en espacios como el patio y la casa. (Garcia Usta 2003: 37, enfasis mio)

Estos precedentes hicieron mas sencillo para Gossain hacia la decada de los ochentas exaltar la naturaleza del pueblo, de la vereda en sus cronicas, ya que la inclusion de la esfera popular en las letras colombianas, y en particular en las cronicas periodistico-literarias del Caribe, obedece a una tradicion iniciada desde principios del siglo XX y enfatizada hacia mediados de siglo. Es hacia esta epoca donde se ha establecido el origen de la cronica moderna del Caribe colombiano formal y contextualmente hablando, en cuanto que el desarrollo del genero se corresponde con un proyecto de fundar la literatura nacional y popular encabezado segun Angel Rama por Garcia Marquez (6), y no solo el sino que en compania de Cepeda Samudio, Fuenmayor y otros del conocido Grupo de Barranquilla al cual pertenecian.

El fenomeno de revaloracion de lo popular en la literatura del Caribe colombiano en oposicion a la tradicion dominante del centro, no necesariamente era guiado por un objetivo transgresor de incorporacion a la literatura nacional (7). El intelectual costeno al no hallar representatividad en las esferas culturales nacionales, busca crear nuevas y propias formas de expresion por lo que vuelve la mirada hacia su propia identidad, a modo de una revaloracion de su ser Caribe, por medio de la apelacion a la cultura popular y su entorno. Como Gossain o Garcia Marquez, el mayor afan de los intelectuales en el Caribe no ha sido lograr establecer la diferencia del Otro a traves de su discurso, ya que de por si el escritor Caribe se concibe diferente y es consciente de sus particularidades. Como comenta el cronista Salcedo Ramos: "Nosotros los cronistas del Caribe somos lo que somos, el punto de partida es la diferencia. De entrada ya somos diferentes, no queremos llegar a ser diferentes (...) Escribir cronicas sobre el Caribe es, no solo una manera de escribir, sino una manera de ser. Es nuestra identidad (8)".

2. Las Croniquenas de Juan Gossain y la exaltacion de la naturaleza

Hacia el ano 1989, ano de graves oleadas terroristas en Colombia provocadas en gran parte por la mafia de los carteles de la droga al mando de Pablo Escobar, Juan Gossain, considerado por muchos como uno de los mejores periodistas radiales de este pais, escribio una serie de cronicas periodistico-literarias en su columna de la revista Semana. Al contrario de lo que se pueda pensar, la violencia, secuestros y otros crimenes que serian el material principal de medios como la radio, al cual Gossain estaria ligado por casi tres decadas, no llegan a ser protagonistas de sus lineas literarias. La figura central de estas cronicas compiladas en La nostalgia del Alcatraz viene a ser el Caribe colombiano, plagado de escenarios naturales, rios y veredas, olores reminiscentes de un pasado ideal en la Colombia costera. Es esa Colombia caribena de la brisa marina, el azul del cielo, de los esbeltos cocotales, de los burros y alcatraces la que inunda esta obra y ofrece, felizmente, una alternativa a las oscuras cronicas de otras regiones del pais. Surge entonces la pregunta si esta mirada a lo autoctono de la vereda, a su entorno macondiano podria ser facultad exclusiva de este autor. De hecho, la respuesta la encontramos facilmente en la pluma de Garcia Marquez, caribeno, antecedente fundamental de la obra gossainiana, quien en su Macondo de Cien anos de soledad nos remite precisamente a este mundo magico del Caribe y que, asimismo, ocupa una presencia importantisima en muchas de sus cronicas periodisticas. De sus contemporaneos, hallamos otros cronistas de esta region como Cepeda Samudio o Alfonso Fuenmayor y mas recientes como Salcedo Ramos con esta mirada a la aldea, al cantante vallenato, al boxeador olvidado, en otras palabras, a la cultura popular del Caribe colombiano. A mi juicio, Juan Gossain evoca el entorno geografico y natural de esta region como ningun otro en cronicas periodisticas de su epoca. Se hace imposible concebir esta obra sin la accion del viento costeno, el oleaje marino, el olor de las flores silvestres o el remolino formado por las hojas de almendro en lugares como San Bernardo del viento, su tierra natal, San Andres Islas, la region del Sinu, Cartagena o Barranquilla. Las croniquenas de Gossain, contienen todos estos elementos lo cual afirma su identidad Caribe y su relacion con el imaginario colectivo que percibe a esta region como un lugar casi magico, exotico y hasta irreverente. Para evocar estos espacios en el pueblo, la aldea o el patio de la casa recurre a una memoria cargada de nostalgia para recrear diferentes eventos de su pasado, haciendo uso en diferentes partes del humor tipico de esta region.

3. La nostalgia del alcatraz: nostalgia de la memoria.

La nostalgia del alcatraz es el titulo que inaugura la seleccion de cronicas periodistico-literarias de Juan Gossain publicadas en la revista Semana de Bogota, donde residia en los anos ochenta. Cualquier lector se preguntaria, ?por que escoger al alcatraz para hablar de nostalgias? La respuesta la hallamos en la cronica El solitario, donde el autor explica que la figura del alcatraz representa "El mar y la libertad" (1989: 235). Sin embargo, esta concepcion se amplia al denotar uno de los binarios opuestos presentes en sus cronicas como es el pasado feliz y el presente caotico: "El alcatraz solitario de San Andres es un simbolo de aquel viejo pais de nuestras alegrias, o de este nuevo pais que se nos esta acabando. Esta nueva tierra arrasada donde ya no hay companeros. Donde el arado fue convertido en espada. Donde el amor (...) fue reemplazado por la soledad (1989: 238). Sin duda alguna, los hechos de violencia causados por los conflictos de guerrillas, o el narcotrafico en su apogeo de los anos ochenta en Colombia tuvieron que ver con estas reflexiones.

Aquella dependencia de la cronica de los hechos reales que anotamos anteriormente, en las croniquenas de La nostalgia se ve permeada por la funcion mediadora de la memoria del autor en la narracion. El caracter factual/objetivo del recuento periodistico se ve problematizado en ocasiones por las alusiones a eventos de un pasado narrado a traves de su memoria. Igualmente encontramos a la imaginacion como un agente que juega su parte en estas narraciones. Como un aporte a esta discusion, la teoria de Paul Ricoeur nos ayuda a esclarecer la diferencia entre la imaginacion y la memoria en una narrativa historica, o en este caso, de no ficcion (9). Segun Ricoeur, la imaginacion y la memoria se diferencian en dos puntos principales: primero, el referente de esta ultima es el pasado y segundo la memoria contiene en si misma una distancia temporal: "... the notion of temporal distance is inherent in the essence of memory and assures the distinction principle between memory and imagination" (2004: 18). Por lo tanto, la memoria se autoriza en el caso de estas cronicas de Gossain como un medio legitimo (siendo que es el unico medio segun Ricoeur) para acceder a los eventos del pasado: "We have no other resource, concerning our reference to the past except memory itself" (2004: 21).

Habiendo establecido estos canales por los cuales corren las croniquenas gossainianas, notaremos como se establecen diferentes oposiciones binarias, en una dialectica que involucra motivos como el presente vs. el pasado, el aqui vs. el alla, la ciudad vs. la provincia, la memoria vs. el olvido, la tradicion vs. la modernidad, el retorno, la confirmacion de la identidad Caribe y la nostalgia, enmarcados en la relacion personal del autor con seres animales y otros elementos de la naturaleza de esta region. En estos apartes, el cronista presenta historias o anecdotas de su infancia o de su pasado en provincia. Por lo tanto, analizaremos como estas cronicas estan construidas a partir de la concepcion de un periodista del Caribe, que concebia el ayer como diafano, por su relacion intima con la naturaleza y su entorno y el hoy como angustioso.

La exaltacion de la naturaleza se presenta muy bien, ante todo en aquellas croniquenas que se relacionan con su pasado. Es en el ayer vivo en su memoria que diferentes elementos de la naturaleza como los rios, las frutas, los animales tipicos de la region son los mayores protagonistas. Un viaje al fondo del corazon es una de las croniquenas de Gossain donde se representan los binarios del presente y el pasado, el aqui (Bogota) y el alla (el Caribe) virgen, natural. Tras de ese titulo anida una cosmovision del autor, fundada en valores pertenecientes a la idiosincrasia popular de la costa Caribe. Gossain vivio su infancia y juventud entre las poblaciones caribenas de San Bernardo del Viento y Cartagena, entre los cantares vallenatos y del porro sinuano o, como contaba el mismo autor en este texto, entre arboles de matarraton, pescadores, mecanicos, burros, vacas, fincas, sonidos y olores de las veredas y caminos de la costa. San Bernardo del Viento, las tierras de la sabana, el mar representan en las cronicas de Gossain a la naturaleza Caribe reconstruido por la memoria y la nostalgia del cronista. Las imagenes de su infancia fueron descritas en este bello relato, que narra el viaje del cronista desde la capital hacia el pueblo, un periplo que implicaba para el cronista mas que un simple recorrido cualquiera; ese viaje a "las tierras del departamento de Cordoba" significo un retorno a sus origenes, a aquel entorno natural que en el imaginario del cronista significaba la paz perdida, la armonia de la vida.

La dicotomia entre el presente gris y el pasado lleno de vida y color de la naturaleza se percibe en distintos apartes, desde su inicio: "Regresar a mis caminos y veredas, despues de tantos anos de ausencia, fue como recorrer rio arriba las aguas rojas que conducen al corazon" (1989: 17). Bajo esa sensibilidad nostalgica, que se interpreta en la voz del cronista que anoraba volver a las aguas rojas que dan vida, a su tierra entranable, prosigue con una descripcion imbricada entre su presente y sus recuerdos:
   (...) volvi a sentir en la nariz la fragancia incomparable del
   pasto humedo, el olor inigualable del humo hecho con lena para la
   sopa del almuerzo, y el sonido unico (...), que me hizo darle
   vuelta atras a la manivela de mi propia pelicula hasta llegar a los
   anos de mi infancia, ese sonido ritmico que sube y baja ... ahi
   estaban, Dios bendito, con el taburete de cuero recostado a la
   puerta del patio (...) dos mujeres con el redondel del traje
   embutido entre los muslos, rallando en el rallador de hojalata el
   coco para el arroz. (1989: 18)


Los olores del pasto, de la lena, el coco, los sonidos, el cronista se envuelve en una relacion sensorial con su mundo vital. La sensibilidad del narrador expresada en un tono personal y cercano a su objeto de contemplacion revela su capacidad de relacionarse estrechamente con aquellos elementos de su pasado que permanece vivo en la memoria. Este rasgo en las cronicas seria comentado por la estudiosa Susana Rotker: "(...) junto a la ternura y afecto, se lee esa sensacion de que algo se ha perdido: una forma del pasado, una idea de la justicia, tal vez un sueno de lo que pudimos ser y no fuimos" (2005: 168).

Esta relacion dicotomica entre presente y pasado del cronista se observa tambien en El burro del municipio. Es en su pasado en la vereda donde el burro, un personaje tan representativo de la cultura popular del Caribe, viene a ser actor principal de la croniquena: "(...) dandole marcha atras a la manivela de la memoria, que se parece tanto a la manigueta de los viejos telefonos de magneto, una tia mia ha traido a colacion el cuento del animal mas famoso que (...) ha existido en San Bernardo del Viento: el burro de Juan Pollera" (1989: 23). En esta cronica se presenta la alternancia entre el presente del narrador y el pasado de su anecdota central, que relata mas adelante:
   No me queda, pues, camino distinto a contar el episodio del burro,
   que nadie en el pueblo ha podido olvidar. Juan Pollera era un
   hombre curioso.su unico patrimonio era un burro de gran alzada
   (...). La verdad es que Juan Pollera vivia del burro (...) La
   montada costaba cincuenta pesos, en aquellos tiempos en que hasta
   eso era barato. se estaba haciendo rico con el "sudor" del burro.
   (1989: 24 enfasis mio)


En esta cronica vemos un ejemplo de la funcion central de la memoria como una recoleccion de eventos del pasado tanto individual (en Viaje al fondo del corazon) o colectiva (notese la expresion "nadie en el pueblo (...)" del aparte anterior).

A traves de esta memoria cargada de imagenes tradicionales de la costa Caribe, encontramos otro de los binarios como es aquel de la contraposicion entre la capital y la provincia y sus diferencias culturales en este "pais de regiones" como lo ha denominado el antropologo Peter Wade. El pasado es la provincia, el presente es la ciudad de Bogota donde Gossain residia y trabajaba como periodista radial hacia 1989. Al contrastar su pasado y su presente, el pasado provinciano siempre es mejor con sus frutas, el viento o el caracter amable e ingenuo de las personas. Ejemplo de esto lo encontramos en la cronica El profesor Olier:
   Hace ya muchos anos. Mas de los que yo quisiera, y de los que puede
   resistir el alma sin caer en las trampas perniciosas que le pone la
   nostalgia. El bus llego a Cartagena (...). El sol blanco del Caribe
   pintaba los muros coloniales y las macetas de astromelias en los
   balcones. Yo, que apenas levantaba unas cuartas del suelo, con
   pantalones cortos y las piernas peludas, ingrese al internado (...)
   El bus pertenecia a una empresa (...) llamada Sotracor. En mi
   tierra todos sabiamos que ese nombre significaba "Sociedad
   Transportadora de Cordoba". Pero mis condiscipulos cartageneros,
   que tienen cierta tendencia a esa arrogancia urbana que se burla de
   las gentes rurales, nos decian que la sigla en realidad significaba
   "Solo Transportamos Corronchos". Me hicieron pasar horas tristes y
   lagrimas amargas con esa cruel historia. (1989: 35)


Esta cronica con el humor tan particular del autor Caribe que posee la propiedad de burlarse de si mismo al ponerse en evidencia como un corroncho, es decir como un ordinario provinciano, nos hace notar que la contraposicion provincia/ciudad no es exclusiva del centro y la periferia del pais, sino que dentro de la misma region Caribe se presenta esta distincion, por un lado la ciudad de Cartagena, de estirpe colonial y la vereda de San Bernardo del viento.

El clima a manera del frio, el calor amainado por el fresco del rocio o del viento, o los coloridos amaneceres es otro de los elementos de la naturaleza utilizados para representar ese binarismo presente y pasado. Como su mismo nombre lo indica, San Bernardo del viento viene a ser un lugar ideal para la representacion del Caribe en la voz del viento. En La brisa, remedio infalible continua la memoria como intermediaria y la nostalgia que permite hacer de los fenomenos naturales como la brisa los mayores protagonistas: "Mi primer recuerdo de la infancia, el mas lejano, es el de una vaharada de viento fresco en medio de la plaza" (1989: 69). El cronista describe como la brisa fue la causante de la separacion de su primera novia en el instante en que le manifestaba su amor. La novia huyo despavorida ante el sonido del viento que revolvio las hojas de almendro, pensando que habian sido descubiertos, hecho que no es el enfoque de esta cronica, sino el viento como agente participador y motivador de las acciones.

Asimismo, el viento sirve como agente determinante de la diferencia entre la aldea y la capital. En el entorno de la ciudad de Cartagena el viento es personificado y continua siendo protagonista: "El viento costeno es singular porque es el unico viento del mundo que habla. Esa brisa Caribe que va y viene, como un oleaje, domina el conocimiento de las consonantes y pronuncia nitidamente las vocales. Forma frases. Tiene su lenguaje propio, hecho con pedazos de los sonidos que hace volar". Lo mismo en la ciudad de Barranquilla: "Ponga usted una mecedora en la puerta de una casa en el barrio Boston de Barranquilla a las seis de la tarde. Cierre los ojos y dejese balancear. Concentre sus oidos como si estuviera esperando la revelacion de un secreto. Entonces escuchara la conversacion del viento, lo sentira dialogando con las hojas de los matarratones (...)". En contraste con este escenario, en Bogota dice el cronista, "no hay brisa (...) lo que tiene es un tufo pegajoso que huele a carne de restaurantes y a polvo de obra en construccion" (1989: 71).

Bogota en estas croniquenas representa la mole de cemento carente de color y de alegria genuinas. Motivos como el retorno a la tierra, se presentan de manera particular ya que la forma mas posible (o por lo menos inmediata) de regresar es a traves de la memoria (10). Por ejemplo, en "Una lagrima por el gaitero", el cronista comienza precisamente con la alusion al pasado para narrar la historia de Tono Fernandez, el gaitero de San Jacinto que tocaba en la plaza con los maromeros, las mesas de juego, las fritangas y cerveza helada. En esta ambientacion, no falta la exaltacion de la naturaleza cargada de nostalgia: "De eso ya hace mucho tiempo. Yo era poco mas que un nino ... en las tierras sinuanas de Cordoba ... Con mi compadre Marcelo Agamez (...) saliamos de San Bernardo del Viento cuando apenas despuntaba la madrugada. Un cielo palido, surcado de garzas, anunciaba la salida del sol. En esa epoca le deciamos rosicler a esos amaneceres rosados y hermosos" (1989: 168). En este ambiente carnavalesco estaba la vida. En esa epoca se vivia en la alegria de la musica y el folclor de las trovas, en la frescura de la provincia: "Aquella manana--era viernes, lo recuerdo bien--habia caido sobre mi el rocio fresco. Tenia la cara lavada y el mundo parecia inofensivo" (1989: 169). Imagenes sensoriales como el rocio fresco, la cara lavada hacen alusion a la vida tranquila de este seguro paraiso. Mientras que por otro lado, la tristeza alcanza a la voz cronistica. Anos mas tarde ya en Bogota, aquella representacion folclorica, calida y colorida se contrasta con la frialdad y de su presente: "Ahora, en este paramo bogotano, recibo una llamada telefonica triste y breve: 'Tono (o sea el gaitero) se murio'" (1989: 171). En este evento, podriamos resaltar la imposibilidad de reconciliacion entre la provincia y la capital, donde la musica del gaitero y lo que el representa no tiene espacio, donde se congela su voz.

Por su lado, las frutas tipicas caribenas llegan a formar parte de este mosaico natural de la vereda. Se continua con la contraposicion con la ciudad, la cual se extiende incluso mas alla de las fronteras colombianas. Procede a apelar a sus recuerdos para exaltar las cualidades frutales por su gran variedad en descripciones y contrastes que apelan nuevamente a los sentidos. En Las frutas del caney el cronista se encuentra en Santa Marta frente a un plato de cerezas con manzanas californianas. La reaccion es notablemente de rechazo: "Por mi gaznate no pasara, en medio del universo del Caribe, como una herejia, esa manzana de California" (1989: 51). Al reconstruir el evento, apela a la memoria oral de los canticos de los vendedores de fruta de San Bernardo del Viento apoyado por el elemento de la oralidad de las gentes en la croniquena "Las frutas del caney": "(...) reconstruyo en la memoria los viejos canticos que se oian en San Bernardo del viento cuando venia Ignacio La Rosa, en su burro, tocando la flauta de cana, con dos jolones de frutas, pregonando: !Aqui estan, mujereeeees! ... Las patillas de Patillal, los mamones de Mamonal, los caimitos de Caimital, las guayabas de Guayabal, los limones del Limonar ... los aguacates del Carmen de Bolivar (...)" (1989: 49). Se extiende luego en una disertacion sobre la desaparicion del llamado mango de chancleta y otros: "menos hermoso que el de azucar, menos carnoso que el de masa, pero un poco mas refinado que el de puerco, que crecia entre el fango u en las estacas de los corrales" (1989: 50). Esta exaltacion de la variedad de frutas exoticas sirve para celebrar la tradicion oral popular de la costa, region a la que pertenece y que no pretende traicionar al escoger la otra fruta prohibida. En un contraste de la tradicion con la modernidad, alude a la desaparicion de la fruta del caimito: "Hoy, si hubiera caimitos, seguramente venderian un spray japones para limpiar sus huellas. Siquiera se murio el caimito, para no tener que anadirle, el dolor de su desaparicion, la tristeza del atomizador especial" (1989: 51). El ayer en este universo puro y virgen del Caribe de los caimitos y las guayabas permanecia vivo en su memoria. De esta forma, el exito del cronista ante el esfuerzo por recordar y hallar las imagenes de su pasado en la memoria, constituye lo que Ricoeur llamaria "'happy' memory": "The effort to recall can succeed or fail. Successful recollection is one of the figures of what we term "happy" memory" (1989: 28). La posibilidad de reconstruir hechos o lugares constituyen una memoria vital, feliz, una memoria que se mantiene a pesar del paso de los anos, mientras que no existia en el presente, lo cual generaba la nostalgia, el dolor de perder las tradiciones.

4. La violencia alcanza al paraiso natural

A pesar de que Gossain exalta la naturaleza a distintos niveles en sus croniquenas, es igualmente utilizada en algunos de sus relatos como recurso alternativo a la vez que representativo de la violencia, con imagenes tanto conmovedoras, como otras que producen dolor. En el siguiente relato, el cronista trata de ofrecer a traves de diferentes elementos naturales una solucion ante aquella imposibilidad de union entre regiones, y la plantea como eje que reconcilia las partes de este pais. Igualmente, sus atardeceres, el mar, la brisa son la antitesis del escenario de violencia hacia casi principios de la decada de los noventa en Colombia. Su titulo, Pedacitos de pais, alude precisamente a ese estado fragmentado muy seguramente debido a la lucha ensangrentada entre el gobierno y las guerrillas al igual que por la guerra entre las mafias del narcotrafico. Nuevamente, la memoria aparece para cumplir esta vez con la funcion de afirmacion de la identidad colectiva, al recurrir a la idea de un Caribe, no aislado del resto del pais, sino incorporado dentro del imaginario cultural colombiano, que eventualmente fomentaria oficialmente el discurso de la pluralidad en el pais (11). El cronista adopta un tono moralizante, que invita a la union de las regiones: "Amo el mar de Santa Marta, pero tambien la variedad de tonalidades verdes que se pueden ver cuando crepusculea sobre las colinas de Boyaca. Amo la brisa que habla entre los almendros de Barranquilla, pero tambien el sol que encandila los horizontes del llano (...)" (1989: 219 (12)). La apelacion a esta retorica de la inclusion de las provincias en el panorama nacional se complementa con la imagen de un pais unido: "El pais, que caramba, somos todos, incluso con las llagas que llevamos a cuestas, y que se nos estan volviendo ulceras, como la violencia" (1989: 219) . De acuerdo con algunos estudiosos, el trabajo de la memoria y su funcion en las narrativas indican precisamente el sentido de inseguridad del individuo en un presente conflictivo, y en el caso de Colombia, violento. Seria en este caso esta inseguridad la que apelaria a la busqueda de reafirmacion de la identidad individual y colectiva: "L'insecurite d'un monde en profonde mutation, les changements sociaux et culturels acceleres ont suscite un prise de conscience collective relative a la dilapidation du patrimoine propre a chaque communaute humaine, et encourage une quete d'identite" (Raphael 1980: 127). El recurso de la voz plural, un "somos todos" o "Yo, como todos los colombianos" en la cronica El Pambele de la literatura (1989: 41), apunta a reforzar su idea de conciencia colectiva, de un pais cuya retorica se fundamente en el discurso de la diferencia, del respeto y la convivencia entre regiones, y ante todo del reconocimiento de las culturas populares de las provincias por la capital (13). Gossain pone a dialogar a las distintas realidades (regiones) que conforman el tejido social en Colombia. Para ello, los agentes de la naturaleza del entorno Caribe son claves como punto de encuentro entre las regiones, proporcionando una salida ante el conflicto.

De manera similar, en la cronica El solitario Gossain recrea estupendamente la vida de un animal muy representativo de la costa, el alcatraz o pelicano, para ejemplificar ideales ya perdidos como la libertad. El relato cuenta la historia de un viejo alcatraz en la isla de San Andres que se esta muriendo de soledad. Inicia haciendo una poetica descripcion de esta ave, como producto de una creacion celestial: "El alcatraz es el animal mas bello de la creacion. No tiene el plumaje opulento del pavo real, ni el canto melodioso del canario, ni la hiriente imponencia del aguila, ni el estremecimiento wagneriano de los turpiales, ni la buena prensa que disfruta la paloma (...) Pero el alcatraz (...) es el simbolo de las dos cosas mas maravillosas que se le ocurrieron a Dios: el mar y la libertad (1989: 235). Sin embargo mas adelante, hace una lectura de la simbologia de este ser en la sociedad colombiana: "El alcatraz solitario de San Andres es un simbolo de aquel viejo pais de nuestras alegrias, o de este nuevo pais que se nos esta acabando. Esta nueva tierra arrasada donde ya no hay companeros. Donde el arado fue convertido en espada. Donde el amor, como en el episodio del pelicano, fue reemplazado por la soledad" (1989: 238). La muerte y la tristeza que estaban relegadas al ambito capitalino, ahora alcanzan al Caribe por efectos de la violencia, lo cual termina convirtiendo al alcatraz en simbolo de fracaso por aquello que representa esta ave en una sociedad maltratada.

De corte similar es la cronica El alcaguila, union de las palabras alcatraz y aguila que refiere la historia de un aguila que fue atrapada y herida en Cartagena y su utopica e imaginada relacion con un alcatraz. El cronista recibe la noticia sobre el extrano hallazgo del aguila mientras esta en Bogota:
   Aqui hay un tipo en Cartagena--me conto uno de mis companeros--que
   tiene un aguila en el patio de su casa. Borrachos--pense para mis
   adentros--... Las aguilas solo vuelan a mas de cuatro mil metros.
   Un aguila en Cartagena es como un bocachico en Paris" ... Esto
   posiblemente porque se enamoro de un alcatraz majestuoso y, si no
   la hubieran herido a punta de disparos, se hubiera apareado con su
   pelicano en un playon de Cartagena, entre las matas de hicaco y las
   palmeras. Con toda seguridad habrian empollado el animal mas bello
   de la creacion, el alcaguila, hermoso como ninguno, con la cabeza
   rampante del aguila y los ojos tristes del alcatraz. (1989: 282)


Lo peculiar de esta croniquena es que pasa al terreno de lo mitico y lo irreal; la introduccion del alcaguila pudiera ser leido en doble via: por un lado, como manera de representar la imposibilidad de union ya mencionada entre la cultura de las altas ciudades (Bogota) y las bajas tierras (el Caribe). Por otro lado, ejemplifica la forma como la violencia hace su irrupcion para cortar toda armonia, en este caso del ambiente caribeno. La cronica termina en una nota sombria sobre la muerte del aguila en Cartagena: "Finalmente murio (...) no hay motivo para sorprenderse: si andamos por la calles matando a nuestros semejantes, si la vida humana no vale nada, ?que tiene de raro que bajen un aguila a balazos? (1989: 282). La violencia y su flagelo llegan a permear el mundo ideal del cronista.

5. Conclusiones

De esta forma, la memoria cumple diversas funciones en las croniquenas de Juan Gossain, al poner de manifiesto diferentes binarios opuestos. La apelacion a la memoria cobra importancia como medio de evocar los recuerdos de la naturaleza ideal y la idiosincrasia de la region, que cumplan con la funcion de construir la identidad colectiva apoyada fuertemente en el imaginario Caribe: "Es la memoria entonces la que vendria a fundar las identidades colectivas" (Candau 2008: 14). Como diria Carlos Monsivais, en estas cronicas: "Se canjea la nostalgia ("Todo tiempo pasado fue mejor") por el descubrimiento selectivo del pasado ('Los antiguos no valoraron lo preciso de sus canciones, sus comicos, su arte popular')" (2006: 127). El regreso a los recuerdos del pasado propicia la evocacion de imagenes relacionadas con ese ambiente rural, cargado de colores y matices de unos mares, rios, atardeceres, frutas, animales en un entorno muy apegado a la cultura popular del pueblo, donde el ciclo de la vida circula de manera armonica y pacifica, mientras que el presente en la ciudad representa la tristeza y el conflicto. En este sentido: "(...) la cronica se vuelve transmisora de vigores antiguos y agonias inminentes del presente (2006: 77).

De esta forma, la memoria mas que ser un obstaculo o un elemento problematico en cuanto a la relacion del texto con los hechos pasados, se constituye como un medio no solo necesario, sino efectivo para forjar una idea de representatividad de la cultura del Caribe. Para esto, el cronista recuenta su experiencia por estos parajes del recuerdo, prenada de una carga de nostalgia, valiendose de las descripciones de un entorno exotico, puro, tropical y sus costumbres: "To memory is tied an ambition, a claim--that of being faithful to the past. In this respect, the deficiencies stemming from forgetting (...) should not be treated (...) as dysfunctions, but as the shadowy underside of the bright region of memory, which binds us to what has passed before we remember it" (Rowe, Schelling 1991: 21).

En conclusion, en las cronicas de Juan Gossain prima ante todo la celebracion del entorno Caribe y sus recursos naturales, su cultura popular recreandolo en un universo nostalgico, cargado de imagenes que evocan la creacion y en las que leemos su anhelo por una patria donde exista la armonia y la union. La exaltacion de los paisajes, el viento, las frutas tropicales, las aves sirve para redefinir la identidad del Caribe y presentar una alternativa a las narrativas relacionadas con la violencia. Sin embargo, como notamos, el ambiente paradisiaco del Caribe no es inmune a sus efectos y se inserta como elemento que disturba del orden natural. De alli que entendamos el porque de La nostalgia del alcatraz.

Notas

(1.) Citado del texto "Periodismo y narracion: desafios para el siglo XXI" de Tomas Eloy Martinez.

(2.) Cita tomada de entrevista con Juan Gossain, enero 2010.

(3.) Este imaginario es entendido como una "construccion simbolica mediante la cual una comunidad (racial, nacional, imperial, sexual, etc.) se define a si misma" (Mignolo 2000: 246).

(4.) El caso del Caribe colombiano es tal, que por compartir idiosincrasia, cultura e ideologia ha sido considerado parte del denominado Gran Caribe, que involucra desde las Antillas hasta las zonas continentales de la costa de Colombia y Venezuela. La demarcacion de lo que es el "Caribe" ha estado sujeta a constante reevaluacion; sus definiciones han sido revisitadas por estudiosos como Antonio Gaztambide, quien ha propuesto cuatro tendencias que contribuyen a definir este espacio insular: Caribe Insular o etno-historico, Caribe geopolitico, Gran Caribe o Cuenca del Caribe y Caribe cultural o Afro-America Central. Este estudio indica que aquello llamado "Caribe" es una invencion del siglo XX, al pasar de la hegemonia europea a otra norteamericana, al momento que la politica expansionista de los Estados Unidos volvio la mirada hacia las Antillas y delimito arbitrariamente lo que vendria a ser conocido como la region Caribe (Gaztambide 2003: 7).

(5.) En cuanto a las artes, solo una minoria elitista estaba a cargo de producir y calificar lo que era considerado de categoria artistica.

(6.) Segun Angel Rama, el Garcia Marquez de mediados del siglo XX, iniciaria por aquel entonces un proyecto: "En varios textos iniciales de Garcia Marquez comienza a delinearse justamente el proyecto de representar una literatura nacional y popular". (1991: 150) En su narrativa ya no solo se pretendia exaltar el costumbrismo de la vida regional, sino trascender hacia otra dimension donde se representaria una realidad maravillosa, que en combinacion con otras experiencias personales traeria consigo un nuevo universo de expresion literaria. A este estilo garciamarquiano, se anadieron en su momento distintos recursos que abrevaban de la cultura popular: la oralidad, las leyendas locales, el imaginario religioso y secular y la historia local, traduciendose en un estilo sin duda magistral. El sello del Nobel colombiano creo todo un nuevo movimiento que trascendio, en su momento, las barreras del "regionalismo literario".

(7.) Dicha tendencia autonomica en la Costa Caribe ha sido estudiada por el investigador Alvaro Lastra Jimenez, quien identifico el origen de esta disposicion, no solo como consecuencia de un sentimiento regional afianzado a lo largo de su historia constitucional, sino de un resentimiento al haber perdido su estatus de poder como monopolio de comercio exterior y centro burocratico y militar antes de la formacion de la Republica (2008: 52).

(8.) Cita recogida en entrevista personal con Alberto Salcedo Ramos, el 13 de enero de 2010.

(9.) Parece util esta teoria en tanto que analiza discursos relacionados con narrativas sobre hechos pasados.

(10.) Se entiende entonces la presencia de la nostalgia en este modo de relacion dicotomica, la que ha sido descrita como elemento esencial que promueve el sonado regreso: "Nostalgia supplies the energy motivating this binary that ultimatley results in a return to the homeland" (Kanellos 60). El regreso en Gossain, mas que definitivo, era constante a traves de las imagenes de la memoria.

(11.) Recordemos que la epoca en que se escribieron estas cronicas fue previa a la Constitucion politica de 1991, cuando se dio un reconocimiento a las culturas populares de las diferentes regiones del pais, para ser incluidas en el plan de gobierno. Igualmente, se le otorgo la facultad al pueblo de tener participacion en las decisiones con respecto a sus gobernantes, un derecho que antes era limitado.

(12.) El discurso de union y de inclusion de Gossain no esta exento de paradojas, ya que mientras establece una division radical entre la capital y la provincia, por otro lado apela a la integracion de regiones.

(13.) Notese que en las descripciones no se menciona a Bogota. Segun este aspecto, podemos inferir que serian las otras regiones las que necesitaban ser nombradas, narradas, reconocidas. La ciudad representa esterilidad y vacio de todo aquello que caracterice lo natural. Esta diferencia no parece reconciliable.

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Cecilia Marrugo Puello *

* Profesora asistente. Universidad Tarleton State, Estados Unidos.

Correo electronico: mpuello@tarleton.edu

Recepcion: 04/03/2014. Aceptacion: 30/06/2014.
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Author:Marrugo Puello, Cecilia
Publication:Kanina
Article Type:Ensayo critico
Date:Jan 1, 2015
Words:8380
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