Printer Friendly

Las corporaciones agrarias de Argentina y Brasil ante la crisis de las negociaciones por el ALCA.

Argentinian and Brazilian agrarian corporations facing the crisis of negotations about FTAA

Introduccion

A poco mas de una decada del rechazo al Area de Libre Comercio de las Americas (ALCA) impulsada por Estados Unidos, continua siendo relevante preguntarse por sus causas, sobre todo en el actual contexto de proliferacion de acuerdos de liberalizacion economica y comercial como la Alianza del Pacifico (AP) y el acuerdo MERCOSUR-Union Europea (UE), a nivel regional, y el Trans-Pacific Partnership (TPP) a nivel global, mas alla de su estancamiento desde la llegada de Trump a la Casa Blanca. A comienzos de la decada de 2000, la emergencia de los gobiernos denominados progresistas o posneoliberales en la region (Chavez en Venezuela, Kirchner en Argentina y Lula en Brasil) jugo un papel determinante al priorizar la integracion sudamericana y cuestionar los alcances de la iniciativa ALCA, en particular, y de los acuerdos inspirados en una logica comercialista en general. Sin embargo, diversos grupos de la sociedad civil tambien fueron protagonistas del cuestionamiento, oposicion y rechazo a la iniciativa norteamericana. Por ejemplo, los movimientos obreros, sociales y campesinos de varias partes de la region detectaron en proyectos como el ALCA, o en los Tratados de Libre Comercio (TLC), la continuidad de la apertura economica y de un modelo de integracion neoliberal con sus consecuencias sobre el desarrollo economico, las condiciones de empleo, el nivel del salario y la fragmentacion social, entre otros aspectos. Al mismo tiempo, varias fracciones de las clases dominantes locales senalaron objeciones en la cuestion arancelaria, los plazos de implementacion y los efectos que traeria el ALCA sobre las estructuras productivas. Las observaciones de las corporaciones y asociaciones empresarias del agronegocio en torno a las barreras arancelarias y paraarancelarias y las de la industria sobre la apertura comercial, fueron claves en las negociaciones y contribuyeron a detener el proyecto. Ante una coyuntura politica regional adversa para los intereses de Estados Unidos, esta multiplicidad de cuestionamientos termino de frenar la iniciativa ALCA en la Cumbre de las Americas de Mar del Plata de 2005. A partir de alli los proyectos inspirados en el comercialismo como eje de vinculacion perdieron terreno, dando lugar a una integracion y cooperacion regional mas politica.

El objetivo de este articulo es analizar y comparar los posicionamientos y acciones de las principales corporaciones agrarias de Argentina: Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA); y de Brasil: Confederacion Nacional de la Agricultura (CNA) y Sociedad Rural de Brasil (SRB), en los momentos claves de las negociaciones por el ALCA. Al respecto, se prestara especial atencion a la percepcion general que las corporaciones tuvieron del proyecto (si lo apoyaron o lo rechazaron), las objeciones y cuestionamientos especificos hacia el mismo, y la relacion con los gobiernos ante las instancias determinantes de las negociaciones. Para ello se observara la documentacion propia de las asociaciones, los posicionamientos en la prensa escrita y las intervenciones en los encuentros regionales (1). La hipotesis que orienta el presente trabajo es que el sector agrario de ambos paises, a raiz de su gran competitividad a escala internacional, fue propenso en general a la apertura economica y a una mayor conexion con el mercado global, no obstante las condiciones particulares que impuso Estados Unidos en las negociaciones de su proyecto librecambista se tornaron perjudiciales para sus intereses. En este contexto, desarrollaron una serie de observaciones a la iniciativa que, en convergencia con las otras impugnaciones sociales al ALCA, contribuyeron a trabar las negociaciones politicas entre Estados Unidos y los paises latinoamericanos.

El articulo se estructura de la siguiente forma. En primer lugar, abordaremos las principales caracteristicas del proyecto ALCA y su etapa de crisis de las negociaciones. En segundo lugar, analizaremos el acercamiento de las asociaciones empresarias del agro a las negociaciones comerciales y regionales, y su interes en ellas en ambos paises. En tercer lugar, indagaremos sobre la conducta de las corporaciones y asociaciones empresarias de ambos paises ante el proyecto ALCA.

1. El ALCA: objetivos, desarrollo y crisis de las negociaciones

Desde la decada del ochenta, en un contexto de restructuracion capitalista mundial y de aplicacion de politicas neoliberales en America Latina, proliferaron intentos de acuerdos regionales que potenciaban una vinculacion estrictamente comercial entre paises dispares economicamente y, en algunos casos, tambien lejanos en el territorio. Por un lado, encontramos los acuerdos orientados exclusivamente en la idea del libre comercio, como los diversos TLC, principalmente el Tratado de Libre Comercio de America del Norte (TLCAN o NAFTA por sus siglas en ingles), y el fallido ALCA, de alcance hemisferico. En estos acuerdos, los paises miembros discutian exclusivamente un incremento del intercambio comercial (donde los aranceles y subsidios fueron un tema central) y de las inversiones, como asi tambien los controvertidos temas de patentes, compras gubernamentales y derecho de propiedad intelectual. Por otro lado, encontramos las iniciativas caracterizadas por la Comision Economica para America Latina (CEPAL) bajo la concepcion del "Regionalismo Abierto", donde podemos ubicar a proyectos como el MERCOSUR y la Comunidad Andina de Naciones (CAN), iniciativas que desarrollaron mayores grados de coordinacion economica a traves de una politica aduanera comun para la insercion del bloque en el mercado mundial, mecanismos de solucion de controversias y asimetrias y algunas formas de institucionalidad supranacional. Sin embargo, en aquella epoca estos acuerdos tampoco escaparon a la logica imperante en el escenario de la integracion latinoamericana y tambien tuvieron una esencia economica, pero sobre todo comercial (Gudynas, 2005; Kan, 2015; Rapoport, 2008) (2).

La iniciativa ALCA lanzada por Estados Unidos, aunque inconclusa, fue la expresion mas acabada de este modelo de integracion economico comercialista enlazado con la reestructuracion capitalista global y las reformas neoliberales. Esta estrategia estuvo signada por una reformulacion del vinculo de Estados Unidos con la region en un periodo de cambios y de aplicacion de las reformas modeladas por el Consenso de Washington. A traves de las negociaciones por el ALCA, Estados Unidos retomo la iniciativa de construir una union comercial y un ambito panamericano que tenia mas de un siglo de historia de intentos en su haber (Morgenfeld, 2011). Ademas, persiguio una mayor influencia geopolitica, imponiendo tanto la agenda comercial como la de las reformas que se comenzaron a aplicar. Durante toda esa decada, bajo la predica del libre comercio y la apertura, Estados Unidos desplego un discurso diplomatico que apelaba al multilateralismo (con una aparente neutralidad e igualdad de condiciones entre todos los paises) para imponer solapadamente sus intereses economicos en las negociaciones por el ALCA y lograr una gravitacion geopolitica que encontraba respuesta en varios paises, como Argentina, con las llamadas "relaciones carnales". Aunque la misma CEPAL senalaba las diferencias entre el "Regionalismo Abierto" y el libre comercio a secas, que se manifestaban en la orientacion de los bloques subregionales explicada anteriormente, los mismos paises que construian esos bloques adherian tambien al ALCA y, a su vez, mantenian una cercania a Washington nunca vista anteriormente. A comienzos de la decada de 2000, Estados Unidos alento la firma de TLC con algunos paises o subregiones especificas y, al mismo tiempo, continuo reuniendo a todos los paises de la region bajo la orbita de las discusiones por el ALCA en las Cumbres de las Americas. Con el inicio de la crisis de las negociaciones del ALCA a partir de 2003 y, sobre todo, con el rechazo de 2005, comenzo a privilegiar la estrategia de cerrar acuerdos pequenos o bilaterales, como los lanzados para Colombia, Centroamerica, Chile y Peru, pero perdio la posibilidad de cohesionar a toda la region en una instancia hemisferica.

Como objetivo principal, el ALCA proyectaba un acuerdo continental que abarcaria desde Alaska hasta Tierra del Fuego. Presentado por Georg Bush (padre) en la conferencia "Iniciativa para las Americas" a mediados de 1990, fue lanzado definitivamente por Bill Clinton en 1994 mediante la Primera Cumbre de las Americas en la ciudad de Miami, con la asistencia y aprobacion de todos los paises americanos, con la excepcion de Cuba que no fue invitada a participar. El proposito era crear un area o zona hemisferica de libre comercio mediante la eliminacion de barreras comerciales y arancelarias para la circulacion de mercancias. Se proyectaba un mercado de 800 millones de personas con un producto bruto de trece billones de dolares, siendo el principal aporte Estados Unidos con nueve. Pero el acuerdo resultaba dudoso, pues no se trataba solo de remover las barreras comerciales, sino que incluia cuestiones como la proteccion de las inversiones extranjeras, un fortalecimiento de los derechos de propiedad por encima de lo recomendado por el Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles (GATT por sus siglas en ingles), y luego la OMC, o la obligacion de llamar a licitacion internacional para las compras gubernamentales.

Como analizaron Estay y Sanchez (2005), Katz (2006) y Morgenfeld (2006), el ALCA fue impulsado por las grandes corporaciones economicas (localizadas principalmente en Estados Unidos) para expandir sus fronteras productivas y comerciales, eliminando instrumentos habituales de los Estados nacionales para proteger a sus firmas o para modelar estrategias de desarrollo. Producto del grado y desarrollo de la capacidad productiva, presionaron por trascender las fronteras nacionales intentando crear un mercado comun en todo el continente, con una supremacia que se volveria perjudicial para las industrias locales de los paises latinoamericanos. Las palabras del propio Collin Powell, ex secretario de Estado norteamericano, anos despues de su lanzamiento, evidenciaron el objetivo: "Nuestro objetivo con el ALCA es garantizar a las empresas estadounidenses el control de un territorio que va del Polo Artico hasta la Antartica, y el libre acceso, sin ningun obstaculo o dificultad para nuestros productos, servicios, tecnologia y capital en todo el continente" (Collin Powell citado en Morgenfeld, 2006). Por ejemplo, en relacion a las implicancias del acuerdo, Katz (2006, p. 16) observo que: "El ALCA pretendia brindar a esas empresas la seguridad de amplias ganancias por sus inversiones. El convenio incluye controvertidos pagos de patentes, nuevas retribuciones por servicios y ciertos privilegios en futuras privatizaciones".

Las Cumbres de las Americas fueron las reuniones presidenciales donde se discutian los plazos y condiciones del acuerdo, aunque las negociaciones mas pormenorizadas tuvieron lugar en las reuniones ministeriales o minicumbres. Desde la tercera Cumbre de las Americas de Quebec, en 2001, las negociaciones comenzaron a trabarse. Si bien Estados Unidos pregonaba el libre comercio y para ello exigia la rebaja arancelaria de los paises de la region, no garantizaba la entrada de productos latinos a su pais, sobre todo en el area de la agricultura, ya que continuaba manteniendo los subsidios internos a sus productores, denominados paraarancelarios. Por lo tanto, las negociaciones se fueron estancando y los plazos y formas del ALCA comenzaron a rediscutirse. Al mismo tiempo, se inicio una creciente protesta social contra el modelo de integracion comercialista asociado a las reformas neoliberales, en paralelo a las protestas contra el libre comercio en el marco de la OMC, donde la movilizacion callejera contra el ALCA en varios paises de la region tomo un lugar destacado (Kan y Pascual, 2011; Seoane y Taddei, 2003). Por esos anos, a raiz de las luchas sociales contra esas politicas, comenzo a ponerse en crisis la gobernabilidad neoliberal y aparecieron gobiernos que tambien cuestionaron este modelo de integracion economico comercial.

En ese contexto, entre 2003 y 2005 una serie de hechos destacados en torno a la politica regional e internacional senalaron un momento de cambios en las discusiones sobre el ALCA y el conjunto de la integracion latinoamericana. Nos referimos a los fracasos de la reunion de la Ronda Doha de Cancun de la OMC (septiembre 2003) y sus efectos sobre las discusiones por el ALCA; las reuniones ministeriales de cancilleres y secretarios de Comercio de Miami (noviembre 2003) y Puebla (febrero 2004) para avanzar en los borradores del ALCA; el "Consenso de Buenos Aires" entre Lula y Kirchner (noviembre 2003 y marzo 2004); el fracaso de la extraordinaria Cumbre de las Americas de Monterrey (enero 2004); la crisis en las negociaciones entre el MERCOSUR y la Union Europea (UE) (2004); y las tensiones en la Cumbre Iberoamericana (octubre 2005). En torno a estos acontecimientos comenzo a reconfigurarse la integracion latinoamericana en general y la del Cono Sur en particular. La Cumbre de las Americas de Mar del Plata de 2005 termino de consolidar esta reconfiguracion de los ejes de vinculacion entre los paises de la region, y entre estos y Estados Unidos (Kan, 2010).

En el transcurso de este ciclo senalado entraron en tension Estados Unidos y Venezuela y, al mismo tiempo, se solidifico el bloque MERCOSUR, principalmente la relacion entre Argentina y Brasil. Estos ultimos, empezaron a sostener una mayor autonomia en los ambitos regionales y comerciales que la que habian desplegado en torno al Consenso de Washington. Ademas, los recambios gubernamentales contribuyeron a replantear el escenario de la integracion. Primero, con la llegada de Chavez al poder en Venezuela y su paulatina oposicion a las politicas norteamericanas y, posteriormente, con el ciclo andino de luchas antineoliberales en Bolivia ("guerra del gas", "guerra del agua" y destitucion de Sanchez de Losada), en Ecuador (destitucion de Bucaram, luchas contra la dolarizacion, "rebelion de los forajidos" y destitucion de Lucio Gutierrez) y en Peru (movilizaciones contra Fujimori y las posteriores resistencias al TLC en 2004-2005). Cabe destacar que los cambios de gobiernos de 2003 en Argentina (resultado de la insurreccion de diciembre de 2001 que derribo al presidente De la Rua) y en Brasil (la llegada del Partido de los Trabajadores al poder luego de varios intentos) fueron tambien de suma importancia para la reconfiguracion regional.

En este mismo periodo tambien hubo una mayor intervencion de la sociedad civil sobre la problematica regional. Por un lado, la protesta social contra las politicas neoliberales se extendio a las iniciativas del libre comercio. Nos referimos a las acciones coordinadas por las centrales sindicales de Argentina, Brasil y Uruguay ante las negociaciones por el ALCA, y a las manifestaciones de los movimientos campesinos y sociales en America Central y en varios paises andinos contra la firma de los TLC (Kan y Pascual, 2011; Seoane y Taddei, 2003). Por otro lado, la puja entre sectores capitalistas por abrirse a nuevos mercados o por oponerse a una apertura indiscriminada, a traves de sus posicionamientos ante las iniciativas de integracion como el ALCA, donde las negociaciones estaban en curso, o ante el MERCOSUR que venia de una profunda crisis, incidio notablemente sobre los cambios politicos de la region (Kan, 2015).

A continuacion repasaremos el estado de las negociaciones comerciales y regionales en el periodo en cuestion y como afectaron a las del ALCA. 2003 fue un ano clave ya que se realizaron las reuniones de la Ronda Doha de Cancun del mes de septiembre, y de la minicumbre o reunion ministerial de Miami del ALCA del mes de noviembre. En dichos encuentros las negociaciones adquirieron un curso critico y, al mismo tiempo, desplegaron sus posturas los negociadores argentinos y brasilenos para los dos anos posteriores. En la reunion de la OMC demandaron en conjunto con algunos miembros del ex Grupo Cairns, con quienes conformaron "Grupo de los 20, 21 o 22" -segun la cantidad de otros integrantes que se iban sumando- una rebaja de los subsidios de Estados Unidos y Europa para sus productores agricolas, que estableciera mejores terminos para la exportacion de la produccion agropecuaria latina. Sobre ese piso, Argentina, Brasil y otros paises discutieron la rebaja de aranceles en otras areas llamadas "sensibles" para las economias no centrales. Estos reclamos se enlazaban con las demandas de los dos sectores mas interesados en esta problematica: el agroexportador y el industrial. El primero de ellos estaba a favor del acceso a nuevos mercados, aunque objetaba la politica de subsidios de los paises centrales que impedia el libre acceso a los mismos. El segundo grupo, en terminos generales, ponia reparos a una mayor competencia externa que ocasionaria la rebaja arancelaria general del comercio de bienes y servicios, pretendiendo que la misma fuera escalonada y contuviera la posibilidad de utilizar mecanismos de proteccion. No obstante, algunas grandes empresas o grupos economicos apoyaban la apertura debido a la posibilidad de obtener nuevos mercados y tener capacidad para resistir la competencia.

En la reunion ministerial de Miami del mes de noviembre se desplegaron en torno al ALCA varias cuestiones criticas, ya manifestadas en la Cumbre de Quebec de 2001, y similares a las que se discutieron previamente en septiembre en la reunion de la OMC en Cancun. No se esbozo en Miami un rechazo total a la iniciativa norteamericana, pero si una vision diferente de la forma y los tiempos para implementar el acuerdo. Esto llevo a los planteos de un "ALCA Light", "A dos niveles" o "A la carta", en detrimento del ALCA que proponia Estados Unidos para 2005. La postura de Argentina y Brasil refloto la utilizacion del MERCOSUR como bloque regional para negociar el ALCA. A partir de la reunion de Cancun de la OMC los paises del MERCOSUR habian acordado un piso para continuar las negociaciones del ALCA en la posterior reunion de Miami, que consistio en la atadura de las negociaciones arancelarias de un ambito a otro. Esto contenia el planteo de que, hasta que no se resolvieran en la OMC los temas arancelarios, no se destrabarian en el ALCA. Asi, en ese estado de cosas, en la reunion de Miami se firmo un documento comun sobre un ALCA menos pretencioso, el conocido "ALCA Light", con la siguiente contrapartida positiva para los dos grupos de paises. Por un lado, para el grupo de Argentina, Brasil y el MERCOSUR, debido a que la discusion por los subsidios resultaba ardua y prolongada en el marco de la OMC, significo una modificacion de las pretensiones de Estados Unidos de firmar el ALCA original en 2005. Por el otro, para los Estados Unidos y sus paises aliados, ante los impedimentos de negociar un ALCA hemisferico, se establecia la posibilidad de desplegar acuerdos de libre comercio bilaterales o subregionales. De esta forma, en la reunion de Miami por el ALCA no se registro el fracaso total de las negociaciones como habia ocurrido en la Ronda Doha en Cancun, pero tampoco se avanzo en las negociaciones por el tema de los subsidios, los que quedarian pendientes de discusion en el marco de la OMC con la idea de ir quitandolos escalonadamente. Pero como en la OMC estaban trabadas, la posibilidad de destrabarlas en el ALCA era casi remota a esa altura.

En este escenario, en la siguiente reunion ministerial realizada de Puebla, en febrero de 2004, no se produjo ningun avance en las negociaciones. El objetivo de la reunion era discutir el cronograma definitivo para el resto de las reuniones que se mantendria durante 2004 y 2005, donde deberia cerrarse el acuerdo y el contenido del ALCA definitivo. Entre otros temas, se abordarian el acceso a mercados, agricultura, inversion, servicios, compras del sector publico, propiedad intelectual, politica de competencias, subsidios, antidumping y derechos compensatorios, asi como solucion de controversias. Las partes intentaron acercar posiciones sobre el tema de los subsidios y aranceles, pero los resultados fueron otros. Los viceministros de los paises americanos, aunque pretendieron avanzar en las negociaciones, no pudieron sortear las tensiones politicas ocurridas en el medio de ambas reuniones ministeriales en la extraordinaria Cumbre Presidencial de Monterrey, convocada de urgencia por Estados Unidos en el mes de enero de 2004 (3). Sin ningun piso de acuerdos, la reunion de Puebla fue un fracaso.

Las reuniones posteriores convocadas para abril de ese ano no se sustanciaron. En estas condiciones de desacuerdo se llego, en noviembre de 2005, a la Cumbre de las Americas de Mar del Plata, donde las negociaciones por el ALCA tuvieron su estancamiento definitivo y el proyecto de libre comercio norteamericano quedo detenido.

2. Las corporaciones y asociaciones empresarias del agro ante las negociaciones regionales y comerciales

Desde la decada de 1980 en adelante, a partir de la proliferacion de bloques zonales y regionales y del proceso de liberalizacion comercial global, las asociaciones empresarias del agro otorgaron una mayor importancia a las negociaciones internacionales y sus posibles efectos sobre el sector, ya sean positivos o negativos. Sobre todo en paises con un fuerte perfil agroexportador como son Argentina y Brasil. Esto implico que la agendas de las entidades asociativas incorporasen la cuestion de la ampliacion de nuevos mercados, la desgravacion arancelaria y las trabas paraarancelarias al comercio agricola, temas de discusion de las diferentes negociaciones comerciales y regionales y globales. Como analizaron Botto y Tussie (2003), en varios paises de la region el ALCA genero fijacion de posicion, o al menos opinion, en documentos e intervenciones especificas sobre el tema, la formacion de agrupamientos intercorporativos para ejercer lobby o participar de instancias no gubernamentales de discusion y, ademas, una mayor interaccion con los negociadores gubernamentales en los momentos claves de las negociaciones.

En el caso de Brasil, el interes de las asociaciones y corporaciones empresarias sobre los proyectos regionales y la necesidad de participar e influir en las negociaciones correspondientes fueron en aumento desde ese tiempo. Por ejemplo, en la Ronda Uruguay del GATT, a fines de los ochenta y comienzos de los noventa, la accion diplomatica brasilena fue acompanada por sectores representativos de la agroindustria interesados en la liberalizacion agricola, aunque sin una participacion decisiva del empresariado en la formulacion de las politicas negociadoras (Veiga, 2002). En la primera etapa del MERCOSUR se produjo un paulatino crecimiento de la participacion empresarial, que podemos apreciar en la constitucion de la Asociacion de Empresas Brasilenas para la integracion en el MERCOSUR (ADEBIM) en 1991, integrada por capitales locales y extranjeros, entidades de representacion corporativa y las principales empresas estatales. Esta tradicion de participacion desarrollo mecanismos domesticos de consulta y negociacion que condujeron a una rutina de comunicacion entre gobierno y empresarios caracterizada por cierta regularidad (Veiga, 2002, p. 13). Por ejemplo, la Confederacion Nacional de la Industria (CNI) tuvo una destacada participacion en el Foro Consultivo Economico y Social del MERCOSUR (FCES) desde los comienzos de esta instancia, de la misma forma que en el Consejo Industrial del MERCOSUR (CIM).

Sin embargo, las negociaciones en torno al ALCA implicaron una mayor vinculacion de las corporaciones empresarias con la iniciativa comercial, que expresaron la preocupacion de las diversas fracciones de las clases dominantes locales por las implicancias que el proyecto traeria. En el caso de Brasil, la complejidad de las negociaciones impulso una reorganizacion del proceso de interaccion entre el gobierno, las asociaciones empresarias y las instancias de negociacion, profundizando el denominado ejercicio domestico de consulta. Esta reorganizacion respondio, por un lado, al contexto de apertura economica y de aplicacion de politicas neoliberales en la region durante la decada del noventa, que produjo una aceleracion de todas las negociaciones regionales comerciales, como las del ALCA, la OMC y el acuerdo MERCOSUR-UE, sobre todo en la segunda mitad de la decada. Por otro lado, al creciente enfasis en la apertura economica acontecido con las reformas neoliberales en Brasil que, si bien fueron mas moderadas que en Argentina, no dejaron de ser una novedad para una economia historicamente proteccionista. Este interes por la apertura economica de parte de los empresarios crecio, principalmente, a partir de la promocion a la expansion de las exportaciones que caracterizaron al segundo mandato del presidente Fernando Henrique Cardoso, cuando a fines de 1997 creo la Agencia de Promocion de Exportaciones con el objetivo de duplicar en cinco anos las exportaciones de Brasil. En esta direccion, Cardoso tambien creo la Camara de Comercio Exterior (CAMEX), vinculada al Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, desligada de Itamaraty para encarar negociaciones comerciales. Este sesgo exportador, aunque centrado en cuestiones monetarias y fiscales, fue una de las caracteristicas del segundo gobierno del otrora destacado sociologo brasileno. En torno al ALCA, con anterioridad, el gobierno de Cardoso habia creado la Secao Nacional de Coordenacao de Assuntos Relativos ao ALCA (SENALCA), un organo colegiado y representativo de los diversos ministerios y entes negociadores de Brasil, que tambien desarrollo consultas a los sectores no gubernamentales, especificamente para el caso del agro, a la CNA (Junqueira Botelho, 2003).

Desde el punto de vista asociativo y corporativo, este proceso dio como resultado la creacion de la Coalizao Empresarial Brasileira (CEB) que, con el objetivo explicito de intervenir en las negociaciones por el ALCA, configuro una organizacion multisectorial de entidades de cupula empresarial que integraba a diversas organizaciones de representacion gremial, a empresas privadas de capital local y de capital extranjero y a empresas estatales. La CEB expreso, fundamentalmente, posturas de consenso entre las diferentes fracciones del empresariado, tanto entre los sectores interesados en el ALCA como entre los que pondrian reparos. En un documento de 1999, preparado para el III Foro Empresarial de las Americas (FEA), la propia CEB manifestaba que era fruto del "Resultado de un amplio consenso existente en el ambito del sector empresarial brasileno" (CEB, 1999, p. 3) (4). Mas alla de nuclear a varios sectores, desde el punto de vista sectorial la CEB estaba comandada por las principales corporaciones del agro, como la CNA, y de la industria, como la CNI y, en menor medida, la FIESP.

Para ese empresariado, el riesgo asociado a la competencia externa y la reiterada disposicion de los Estados Unidos y algunos de los paises latinoamericanos para concluir el ambicioso acuerdo en un corto plazo, demostraban la posibilidad de una efectiva implementacion. Tal como afirma Santana (2000), no se habia formado una instancia semejante a la CEB antes del ALCA. Producto de los costos y perjuicios que generaria la no movilizacion empresarial en torno al proceso decisorio del ALCA, se afirmo en el empresariado la idea de organizase para garantizar una participacion coordinada de los empresarios brasilenos en el proceso de negociaciones, sin la hegemonia del Ministerio de Relaciones Exteriores (Santana, 2000, p. 69).

Los principales posicionamientos del sector agrario y agroindustrial de Brasil, en el periodo que analizaremos en este articulo, provinieron de la asociacion que nuclea a diversos productores con capacidad exportadora, la CNA, quien se expreso en la voz de sus principales dirigentes, en los posicionamientos oficiales de la organizacion a traves de su Revista Gleba, e incluso, a traves de la mencionada CEB (5). En algunas ocasiones, tambien encontramos posicionamientos de la SRB, que tiene voz y peso propio por agrupar a los productores agrarios de la gran burguesia paulista, principalmente a los del cafe, pero tambien a los productores pecuarios y a empresas agroindustriales que tempranamente fueron parte de la interaccion entre el capital agrario, el comercio exportador y el sector financiero, que dio lugar a la conformacion del pujante sector del agronegocio en esa region. Tambien encontramos pronunciamientos, a partir de 2003, del Centro de Estudios Icone, un think tank creado por la CNA especializado en diversos temas de comercio internacional, financiado no solamente por entidades representativas del agro sino en forma directa por las grandes empresas del agronegocio. El Icone se propuso como objetivo aportar al gobierno informacion tecnica sobre el comercio internacional de bienes agricolas. Sin embargo, ademas del aporte tecnico que ya existia para determinadas cuestiones sectoriales, el Icone asumio un papel mayor en la canalizacion de las demandas del sector. Por ejemplo, desarrollo un significativo lobby para determinados segmentos de la agroindustria y fue un canal de expresion y presion del sector, en pos de adquirir mayor participacion y protagonismo en las negociaciones del ALCA con un perfil cuestionador de la politica comercial agricola del gobierno brasileno.

En Argentina, el acercamiento de las corporaciones empresarias a los proyectos regionales fue mas heterogeneo. Por ejemplo, si bien hubo participacion de los empresarios en el diseno del MERCOSUR, aquella no genero ni entidades representativas abocadas a ocuparse del MERCOSUR como tema especifico, ni una rutina de comunicacion e interaccion planificada con el gobierno. Durante la primera etapa del bloque, la participacion obedecio, como analizaron Lopez y Porta (1995) y Kan (2015), a la necesidad de intervencion del gobierno e interaccion con las asociaciones para la resolucion de determinados conflictos o problemas sectoriales especificos, sobre todo en los comienzos del bloque, donde tuvo lugar la primera etapa del programa de liberalizacion comercial arancelaria entre Argentina y Brasil.

En el transcurso de los anos noventa esta interaccion fue decayendo paulatinamente. Si bien las corporaciones y asociaciones empresarias participaron de los foros empresariales organizados por las cumbres o rondas de negociaciones del ALCA, no generaron una instancia similar a la brasilena CEB que representara al conjunto de las corporaciones empresarias. Por un lado, la crisis iniciada en 1999 con la devaluacion del Real y profundizada entre 2000 y 2001 por los intentos de sostener la convertibilidad mediante el endeudamiento externo y la via deflacionaria, generaron tensiones y alineamientos internos pero no exclusivamente sobre el ALCA o los proyectos regionales, sino sobre el conjunto de las politicas economicas (Kan, 2009). Por ejemplo, el quiebre del "Grupo de los ocho", el enfrentamiento entre dos sectores de la Union Industrial Argentina (UIA) y la formacion del Grupo Productivo, que tuvieron lugar en 1999. Ademas, estos evidenciaron el momento de fraccionamiento que transitaba la clase dominante a raiz de los efectos de las politicas economicas implementadas durante los anos noventa, que se profundizaron a raiz de la recesion iniciada en 1998 y de la crisis ocasionada por la modificacion cambiaria de Brasil de enero de 1999. Por esos anos tampoco hubo participacion coordinada de los empresarios con Cancilleria.

En torno a la relacion entre el sector agrario y la politica regional y comercial ocurrio un acercamiento similar al de Brasil, aunque sin la organizacion especifica sobre el ALCA que hubo en el vecino pais. La apertura economica iniciada en 1989 fue acompanada por las corporaciones y asociaciones agrarias por la posibilidad de incrementar las ventas y la eliminacion a las retenciones. Hubo una armonia entre la dirigencia societaria y los representantes oficiales argentinos en reuniones decisivas del GATT y de otras instancias de negociaciones arancelarias a nivel regional y global. Los meses de Junio y julio de 1990 fueron meses claves en negociaciones comerciales, donde se mostraban los primeros grados de apertura economica que el gobierno argentino implementaba, apertura que buscada tambien en las negociaciones arancelarias de la Asociacion Latinoamericana de Integracion (ALADI), del GATT y en la firma del Acta de Buenos Aires entre Argentina y Brasil como paso previo al MERCOSUR. La SRA fue parte del diseno de esa politica comercial; Guillermo Alchouron, su presidente, negociaba en la entidad con Juan Archivaldo Lanus -embajador argentino en Ginebra ante Naciones Unidas y organismos internacionales como el GATT y la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo (UNCTAD)-, para disenar la estrategia de negociacion ("Sola: en la Ronda del GATT ...", 1990). El por entonces subsecretario de Agricultura, Ganaderia y Pesca, Felipe Sola, junto a los presidentes de SRA y de CRA, viajaba a Europa para negociar con sus pares la cuestion de los aranceles y subsidios ("Sola: en la Ronda del GATT.", 1990). En esa gira, Alchouron y otros dirigentes societarios se reunian con funcionarios de Estados Unidos y de la Comunidad Economica Europea (CEE), con el objetivo de conocer con antelacion sus posturas a llevar a las reuniones de la Ronda del GATT de unos meses despues en Ginebra para discutir aranceles. Las dos principales entidades corporativas, SRA y CRA, emitian el siguiente comunicado, registrado en los diarios:

Reconocemos la gestion que llevan adelante el grupo de negociadores oficiales de la Republica Argentina no solo en el Grupo Cairns, sino en toda la negociacion que se lleva adelante en la Rueda del GATT. Nuestro apoyo radica en las coincidencias que existen en el tratamiento que se ha adoptado para llevar adelante una liberalizacion racional de los mercados agropecuarios internacionales ("Sola: en la Ronda del GATT ....", 1990)

Este apoyo al programa de reformas y apertura economica, sobre todo por parte de los productores y exportadores nucleados en la SRA, obedecio a la posibilidad de obtener un incremento en su capacidad exportadora, una tecnologia a un mejor precio y, ademas, obedecio a la cuestion ideologica, manifestada en un historico ideario de que una economia de libre mercado solucionaria problemas del sector y de toda de la Argentina. Como sostuvo Lattuada (2006), si bien el tipo de cambio sostenido por la convertibilidad genero algunos inconvenientes en el sector, el apoyo al gobierno de Menem y al programa de reformas neoliberales y apertura fue incondicional durante casi todo su mandato.

Las negociaciones comerciales, sobre todo las del ALCA, se aceleraron en la segunda parte de la decada, momento que coincidio con el comienzo de la recesion, el atraso cambiario y la crisis mas generalizada de la convertibilidad. Asi, la relacion entre el gobierno y los empresarios del agro tuvo algunos altibajos, en comparacion al solido apoyo de los primeros anos en el marco de un consenso mas general sobre el programa de reformas y apertura economica. En el ultimo ano del gobierno de Menem, SRA y CRA, en conjunto con la Federacion Agraria Argentina (FAA) y CONINAGRO, anunciaban por primera vez en la decada un lock out patronal, producto de los efectos regresivos sobre el sector de la reforma tributaria aprobada a fines de 1998 y de la caida sostenida de la rentabilidad a raiz del tipo de cambio, profundizada con la devaluacion del Real en enero de 1999 (Kan, 2009; Lattuada, 2006; Salvia, 2014). En ese contexto, el gobierno, y tanto la Cancilleria como el ministerio de Economia, desoian los reclamos de los empresarios industriales ante la devaluacion de Brasil y la ineficacia del MERCOSUR y, a su vez, alentaban las negociaciones por el ALCA. Durante el gobierno de la Alianza, la politica exterior y regional de la Cancilleria fue contradictoria con la del ministerio de Economia, sobre todo en torno a la relacion con Estados Unidos, Brasil y las negociaciones por el ALCA. Esto profundizo la falta, por un lado, de una politica regional clara por parte del gobierno y, por otro, de un dialogo sostenido entre los empresarios y el gobierno. Luego de 2003, en un periodo de aceleracion de las negociaciones comerciales, sobre todo las del ALCA, el dialogo entre gobierno y corporaciones empresarias en general, y las agrarias en particular, fue mas intenso, a diferencia de lo que se puede imaginar si se lee esa relacion desde el escenario dejado en 2008 por la recordada "Resolucion No 125".

Los principales posicionamientos del sector agrario de Argentina en el periodo que analizaremos en este articulo provienen basicamente de la SRA y, en varias circunstancias, de la CRA, generalmente ante la Ronda Doha de Cancun y las negociaciones por el ALCA. La postura de incrementar las exportaciones agropecuarias tenia el consenso de todas las entidades, incluso tambien de la COPAL que actuaba en conjunto con SRA y CRA en algunas negociaciones internacionales.

3. Las corporaciones agrarias ante el ALCA

3.1 Brasil

En el trascurso mas intenso de las negociaciones por el ALCA, los representantes del agronegocio brasileno manifestaron mas de una vez la conveniencia para el sector de un acuerdo de esa naturaleza. Por ejemplo, la CNA puso siempre en primer lugar las ventajas por sobre los perjuicios a la hora de posicionarse sobre el ALCA. Para Antonio Donizeti Beraldo, Jefe del Departamento del Comercio Exterior de la CNA, se trataba de: Una oportunidad de oro (...) las estimaciones muestran el potencial de ganancias para la agricultura brasilena si el ALCA fuera bien negociado. Las exportaciones agricolas totales de America Latina, segun lo previsto, aumentarian un 14,6 % con la creacion del bloque hemisferico ("El ALCA, una oportumdad ...", 2002). La Revista Gleba, organo de la CNA, en su edicion de mayo-junio de 2003, anunciaba: "la CNA afirma que el ALCA es visto como una oportunidad para el agronegocio brasileno, porque representa la eliminacion o la reduccion significativa de las barreras y otras restricciones de acceso a los mercados agricolas del hemisferio". En esta direccion, el conocido empresario y lobista del agronegocio, Luiz Fernando Furlan, manifestaba: "bien negociado, el ALCA puede ser un tesoro para el Brasil" ("Las negociaciones por el ALCA ....", 2002) (6).

Sin embargo, las tarifas, el acceso a mercados y los subsidios en Estados Unidos a sus productores agricolas locales, constituyeron los principales reclamos y objeciones de los sectores exportadores agrarios y agroindustriales al proyecto. De todas formas, hicieron mas hincapie en el tema de tarifas y acceso a mercados, que sobre los subsidios domesticos distorsivos de Estados Unidos. La estrategia del sector agrario brasileno consistio en que las negociaciones sobre el segundo aspecto no trabaran las del primero y tampoco el curso general de las negociaciones para la instalacion del proyecto ALCA, el que aceptaban y consideraban beneficioso.

En 2001, la CNA ya se manifestaba en busca de un acuerdo donde todo pudiera ser negociado:

"Dentro de los componentes fundamentales para llevar a la mesa de negociaciones, estan la inmediata eliminacion de todos los subsidios a las exportaciones, un programa de desgravacion contemplando todas las formas de tarifas y una cobertura plena de productos, sin exclusiones" ("Un acuerdo donde todo pueda negociarse", 2001). Al ano siguiente, en septiembre, la entidad presento un documento para el VII FEA que se titulaba: "Todo el universo tarifario debe ser negociado y desgravado", donde ratificaban esta postura en torno a las tarifas y los subsidios. En la parte final, el documento declaraba: "los subsidios a las exportaciones agricolas deberan ser completamente eliminados en el comercio intrazonal" (CNA, 2002).

Por ejemplo, en 2001 la CNA habia cuestionado el apoyo estatal norteamericano a sus productores locales y los efectos distorsivos sobre el comercio:

Estados Unidos, alega que es una de las economias mas abiertas del mundo, con la tarifa media inferior al 5 %. Sin embargo, estudios recientes apuntan que, en el universo de mas de 10 mil tarifas, Estados Unidos cuenta con 130 posiciones tarifarias encima del 35 %. De estas, 100 estan en el agronegocio, protegiendo exactamente aquel conjunto de productos de gran relevancia para Brasil, como jugo de naranja, azucar, alcohol carburante y derivados del cacao. Ademas de las barreras tarifarias, Brasil afronta tambien el problema de las barreras sanitarias, que impiden las exportaciones de diversas frutas y legumbres, y de muchos tipos de carnes. ("Los subsidios distorsivos en Estados Unidos ...", 2001)

Posteriormente, en conjunto con sus pares de los paises del MERCOSUR, la CNA continuo su critica a la politica norteamericana de subsidios:

La nueva ley agricola norteamericana, sancionada por el presidente George Bush, el 13 de mayo de 2002, denominada 'U. S. FARM Security and Investment Acto f 2002', inaugura, sin duda, una nueva etapa en el proteccionismo agricola mundial (...) La CNA, junto a otras entidades representativas del MERCOSUR, que forman las FARM (Federacion de Asociaciones Rurales del MERCOSUR) publicaron un documento en mayo de 2002, repudiando la nueva ley agricola por contradecir el espiritu de la OMC en cuanto a la liberalization del comercio agricola mundial y por afectar la credibilidad de la postura negociadora norteamericana en varios frentes de negociaciones internacionales. ("La nueva ley agricola norteamericana ...", 2002)

Los reclamos por este tema en Brasil tuvieron un caracter mas sectorializado y no se convirtieron en la estrategia para cuestionar el alcance general del ALCA, como si ocurrio en Argentina. Por ejemplo, un editorial de la revista Gleba manifestaba su preocupacion por los subsidios norteamericanos a los productores agricolas, pero el reclamo lo hacia a partir de una situacion sectorial especifica como la reclamada por el sector del azucar productor de etanol. En aquel editorial, la CNA, en vez de plantear un rechazo al ALCA en caso de no existir concesiones, impulsaba la colaboracion entre el gobierno y sus cuadros tecnicos para elaborar acciones de conjunto y enfrentar la politica norteamericana de subsidios. Los representantes del azucar proponian un acuerdo entre productores y Estado: "las acciones integradas del gobierno y los productores podran cambiar la perspectiva y la historia del sector del azucar y el etanol derivado del azucar, reafirmando su importancia para la economia nacional" ("Editorial", 2002). Unos meses despues, la CNA proponia un segundo acuerdo al ofrecer estudios tecnicos a Itamaraty para iniciar una accion contra la politica agricola norteamericana, cuyos costos honorarios en torno de US$ 400 mil serian asumidos por las asociaciones del sector agricola ("La CNA e Itamaraty disenan ...", 2002).

Sin embargo, a medida que el tema de los subsidios se discutia en la OMC, y en paralelo repercutia en la region trabando las negociaciones por el ALCA, el reclamo por la eliminacion paso a un segundo plano por parte de las corporaciones agrarias brasilenas, quienes intentaron evitar que el tema frustrara las negociaciones generales con Estados Unidos, como finalmente sucederia desde fines de 2003 en adelante. Observamos entonces que unos meses despues ratificaban su postura, pero priorizaban el tema tarifario:

La entidad recomienda que las negociaciones agricolas en el ALCA prioricen la cuestion de las tarifas en el area de acceso a mercados. Ya existen estudios indicando que las mayores ganancias de comercio son provenientes de la completa eliminacion de todas las tarifas que inciden en el comercio agricola regional. Las otras medidas que afectan al comercio, como el apoyo domestico, los subsidios a las exportaciones y otras de efecto equivalente, tienen efecto apenas marginal en el aumento de las exportaciones a los paises latinoamericanos y el Caribe. ("Priorizar el acceso a los mercados", 2003)

Esta estrategia tambien seria impulsada por la SRB, quien en abril de 2004, cuando las negociaciones ya estaban trabadas por la cuestion de los subsidios norteamericanos a sus productores, manifestaba que: "La polemica por los subsidios es importante pero no decisiva para trabar las negociaciones por el ALCA" ("La SRB y las negociaciones por el ALCA", 2004).

Las posturas del gobierno de Lula generaron tensiones con el agronegocio. El desencuentro crecia en las variadas objeciones de las corporaciones empresarias a las acciones del gobierno en las rondas de negociaciones, donde la actitud de Itamaraty era percibida con reservas. Cuando las negociaciones transitaron el momento mas critico, se hicieron cada vez mas evidentes los desacuerdos. La tension mas fuerte entre el gobierno y el sector agrario la podemos apreciar en el tiempo que media entre las negociaciones de la Ronda Doha de Cancun y las del ALCA de Miami:

Cuando se compara las discusiones de Cancun con las del ALCA, se constata que la voluntad politica de buscar superacion de los problemas no parece ser la misma. La voluntad politica es un ingrediente basico en cualquier proceso negociador. Sin ella no hay entendimiento (...). En el caso del ALCA nuestros negociadores adoptaron un comportamiento antagonico, excesivamente defensivo, exagerando en las negociaciones por el ALCA las amenazas y no las amplias oportunidades de nuevos mercados para los diversos sectores de la economia brasilena. ("Falta de voluntad politica ...", 2003)

Posteriormente, en la misma revista se cuestionaba al gobierno de Lula por "ideologizar" las negociaciones: "Seria un error ideologizar las negociaciones del ALCA, un ALCA bien negociado representa mas comercio, un factor indispensable para el desarrollo a largo plazo de la economia brasilena, el dogmatismo ideologico debe tener fin en esta mesa de negociaciones" ("Falta de voluntad politica.", 2003).

En abril de 2004, fracasada la reunion ministerial de Puebla, cuando las negociaciones no tenian fecha de proximo encuentro, Gilman Viana Rodrigues, vicepresidente de Asuntos Internacionales de la CNA, declaro sentir una vision: "No explicitada por el gobierno, de que todo negocio con los Estados Unidos, es ruina para Brasil" ("Los componentes ideologicos en las.", 2004). El presidente de la Asociacion Brasilena de Exportadores de Citricos, Ademerval Garcia, lo expresaba de esta forma: "La negociacion esta siendo trabada por un componente ideologico. No se trata de una negociacion con Estados Unidos desde el punto de vista politico, sino de una negociacion con el continente desde el punto de vista comercial" ("Los componentes ideologicos en las ...", 2004).

Entre fines de 2003 y comienzos de 2004, el escenario se redirecciono y la unica posibilidad de realizacion en el mediano plazo de alguna forma de ALCA la constituyo el ALCA "Ligth", con plazos mas relajados y atando las negociaciones a las de la Ronda Doha. En el periodo que transcurrio entre las reuniones ministeriales de Miami y de Puebla, se evidenciaron varias de las contradicciones que venian apareciendo. Por un lado, entre el sector agrario del empresariado y el gobierno y, por el otro, al interior del gobierno entre los diferentes ministerios por presion de las corporaciones agrarias; y tambien, entre el sector agrario y el sector industrial.

En una reunion preparatoria de la cumbre ministerial de noviembre de Miami, que tuvo lugar en Trinidad y Tobago, los negociadores brasilenos, en conjunto con los argentinos, insistieron en no abordar ningun tema si no se trataba la cuestion de los subsidios agricolas norteamericanos. Esa postura provoco tensiones entre Estados Unidos, Brasil y Argentina, cuando el gobierno norteamericano acuso al de Lula de querer obstruir las negociaciones del ALCA ("Peleas en el gabinete de Lula", 2003). El ministro de Agricultura, Ganaderia y Abastecimiento, Roberto Rodrigues, declaraba: "Sentirse avergonzado por la actuacion de la Cancilleria en las negociaciones de la semana pasada, en Trinidad Tobago, una de las etapas para la formacion del ALCA" ("Peleas en el gabinete de Lula" 2003). Rodrigues, un importante empresario rural de San Pablo -anteriormente presidente de la SRB y de la Asociacion Brasilena del Agronegocio (ABAG)- ministro entre 2003 y 2006 del gobierno de Lula, disintio varias veces con el canciller Celso Amorin y hasta con el propio Lula en las negociaciones comerciales y regionales. En esos dias, afirmaba que Itamaraty: "Actuo de forma rigida e intransigente" al no haber aceptado abordar todas las areas en la negociacion por el ALCA. Para el ministro esa postura diferia con la que la delegacion brasilena asumio en las negociaciones de Cancun de la OMC, donde lidero la formacion del grupo G-20 de paises en desarrollo: "El exito de Brasil en Cancun fue resultado de una union de fuerzas del gobierno y la iniciativa privada, liderada por Itamaraty. En cambio, en Trinidad Tobago, los negociadores brasilenos se mantuvieron distantes" ("Peleas en el gabinete de Lula" 2003). Por el contrario, el canciller Celso Amorim defendio la actuacion de los negociadores brasilenos en Trinidad Tobago y, en alusion a lo senalado por Rodrigues, sostuvo que hubo una: "interpretacion errada" de lo que sucedio ("Peleas en el gabinete de Lula" 2003).

En este contexto, la CNA manifesto su disconformidad con el resultado de la reunion de Miami, que abrio la posibilidad del "ALCA Light". Al respecto, la corporacion agraria senalo:

Se trata de un formato hoy considerado ultrapasado e incapaz de incorporar los flujos dinamicos de bienes, servicios e inversiones, que demandan reglas y disciplinas en diversas areas. La propuesta del ALCA Light consiguio el hecho inedito de atraer la unanimidad contraria de los paises americanos, inclusive de parte del MERCOSUR a la fuerza aglutinadora de la posicion. Por ejemplo en Mexico, la propuesta del ALCA Light de Brasil no consiguio obtener apoyo (...) pero dejo a Brasil aislado y al MERCOSUR dividido. ("Falta de voluntad politica ...", 2003)

Posteriormente, en el contexto de la reunion de Puebla, la CNA indico: "Sin concesiones no habra ganancias (...). La falta de disposicion en negociar y hacer concesiones en otros temas limita la posibilidad de obtener ganancias en las areas prioritarias" ("Las negociaciones de Puebla ...", 2004).

Como estrategia, en ningun momento los sectores del agronegocio brasileno acudieron a la necesidad de utilizar el MERCOSUR como herramienta de negociacion del ALCA, como si ocurrio en Argentina, estando aun el bloque regional en crisis desde 1999, profundizada entre 2001 y 2002 por la crisis argentina. Por el contrario, la opinion sobre el bloque regional era predominantemente negativa para el agronegocio brasileno: "el MERCOSUR esta en estado invertebrado, en estado gaseoso" ("Un acuerdo donde todo pueda negociarse" 2001). Posteriormente, la CNA propuso que Brasil realizara algunas negociaciones por separado del MERCOSUR "en algunos productos como el azucar, en el cual el Brasil es hipercompetitivo" ("El lugar de Brasil en las ...", 2003). Al respecto, advertia que: Si Brasil no tiene una posicion fuerte en este tema se corre el riesgo que el azucar y el alcohol de etanol quedaran fuera del ALCA, repitiendose lo que acontecio en el MERCOSUR, donde el azucar quedo fuera de la integracion. ("El azucar y los subsidios ...", 2003)

La critica a otros sectores empresarios, basicamente de la industria, rodeaba tambien el posicionamiento de los sectores agroexportadores ante el ALCA:

El agronegocio brasileno ciertamente va a perder millones de dolares en exportaciones para nuevos mercados si el Brasil sale del ALCA, ademas otras perdidas significativas en otros sectores competitivos de la economia nacional. No se puede cambiar ganancias palpables y concretas de acceso a nuevos mercados en el ALCA, principalmente al mercado norteamericano, por ganancias abstractas en la divulgada preservacion de nuestra independencia en torno a la politica tecnologica e industrial. ("Falta de voluntad politica ...", 2003)

En torno a la reunion de Puebla, la CNA insistio con las concesiones y critico a los sectores protegidos llamandolos "ineficientes":

El sector agricola puede verse como el mayor perdedor de este proceso, como es previsible, por como el ALCA es defendido por los negociadores oficiales brasilenos. Sin concesiones no habra ganancias. Impedir la apertura de sectores no preparados para evitar la competencia parece ser la verdadera prioridad del gobierno. Se sacrifica a los sectores competitivos como el agricola que quedan excluidos de los beneficios de la integracion. Se hace cada vez mas evidente el paradigma que banaliza las posiciones negociadoras de Brasil y el MERCOSUR es la proteccion a los sectores ineficientes, en detrimento de los sectores mas abiertos y competitivos. (Revista Gleba, enero-febrero 2004)

A modo de sintesis, con respecto a la percepcion general que tuvieron del proyecto no cabe dudas que los empresarios brasilenos del agro, a traves de sus principales corporaciones y asociaciones, apoyaron la instalacion del proyecto ALCA. Basicamente, por los beneficios en la ampliacion del comercio que el mismo podia llegar a bridarles como sector con un alto grado de competitividad a escala regional y global. Sin embargo, esbozaron algunas objeciones y cuestionamientos especificos en torno, principalmente, a la falta de avance en una reduccion general del cuadro tarifario que incrementara la oferta comercial. En segundo plano, tambien cuestionaron la existencia de subsidios domesticos e internos a los productores norteamericanos que dificultaban la entrada de productos latinos a aquel mercado, aunque poniendola en un segundo plano si esto trababa las negociaciones generales. Por ultimo, la percepcion de las asociaciones sobre el accionar de la esfera gubernamental en las negociaciones fue negativa, entendiendo que desde la cancilleria brasilena, producto de una vision politizada, se perdio la posibilidad de lograr algun tipo de acuerdo que beneficie al sector.

3.2 Argentina

Desde fines de 2002, cuando se habia anunciado la realizacion de la reunion de la Ronda Doha de Cancun para septiembre de 2003, varios paises y actores politicos y sociales con intereses involucrados en el comercio mundial comenzaron a posicionarse sobre el tema de los aranceles. Como afirmo Morgenfeld (2006), por esos anos en Argentina los sectores agroexportadores veian en el ALCA, al igual que en la OMC, la posibilidad de negociar una rebaja de subsidios domesticos por parte de Estados Unidos, cuestion que consideraban clave para avanzar en las negociaciones. La SRA, por ejemplo, pretendia que se llevaran a la mesa de negociaciones todos los temas que impedian el libre comercio de sus productos agricolas, donde la cuestion de los subsidios distorsivos tomo una relevancia central. Esta entidad venia apoyando las posturas gubernamentales de Argentina en el Grupo Cairns, en conjunto con Brasil y otros paises exportadores de otras partes del mundo (todos hacia los paises centrales), quienes pugnaban por el fin del proteccionismo agricola de aquellos, fundamentalmente de Estados Unidos y la Union Europea (Morgenfeld, 2006, p. 77). Las medidas reclamadas por las corporaciones agrarias argentinas iban en la direccion de bregar por que las potencias dejaran de subvencionar a sus productores agricolas, permitiendo ingresar libres de subsidios las exportaciones agrarias. Al igual que otras organizaciones empresarias argentinas, la SRA apoyaba la utilizacion del MERCOSUR -a pesar de su crisis interna y sin reparar tanto en ella como los brasilenoscomo estrategia de negociacion del pais y mantenia una interaccion con funcionarios claves en los momentos relevantes de las negociaciones. Tambien CRA y COPAL lo hacian, aunque con menos aparicion publica sobre estos temas.

A comienzos de 2003, la SRA daba a conocer un documento firmado por su presidente Luciano Miguens, que se titulaba "ALCA: sin el agro no hay negociacion posible" (SRA, 2003), y apoyaba el ingreso de Argentina en el ALCA pero en determinadas condiciones:

La relacion entre el ALCA y el MERCOSUR estan llegando a un punto crucial en relacion al futuro comercio de bienes y servicios entre ambos bloques. La posicion de la Sociedad Rural Argentina al respecto se sustenta en, al igual que en Cancun, llevar a la mesa de negociaciones todos los temas que impiden el libre comercio de productos agricolas. Los aspectos que entendemos que se deberian abordar son en grandes lineas tres: (1) Acceso a mercados: solicitud de ampliacion de cuotas, reduccion de aranceles, autorizacion de ingreso de nuevos productos, etc.; (2) Reduccion de ayudas internas: solicitud de mecanismos compensatorios por producto; (3) Eliminacion de subsidios a la exportacion: compromiso de reduccion escalonada del presupuesto para estos fines. (SRA, 2003)

En el documento se afirmaba el caracter de Argentina como pais agroexportador y el potencial impacto sobre las exportaciones agricolas en caso de firmarse el ALCA. Ademas, se retomaba una idea clasica de los sectores agroexportadores argentinos, defendida historicamente por la SRA, donde el libre comercio era la llave para erradicar los problemas de la economia argentina. Se impulsaba un modelo de pais donde las exportaciones agrarias, potenciadas por un crecimiento del intercambio comercial con Estados Unidos via ALCA, conllevarian a la eliminacion del desempleo:

No se puede desconocer el potencial impacto positivo para las exportaciones de agroalimentos y para el pais de lograr avances en los tres temas, teniendo en cuenta que el 60% de los envios al exterior de la Argentina corresponden a productos del campo (.). Lacteos, carne ovina y bovina, citricos, azucar, mani, miel son algunos de los agroalimentos que podrian verse beneficiados por la liberalizacion del comercio con el ALCA, lo cual implicaria una sustancial baja del desempleo, ya que todas estas producciones se tratan de actividades que requieren mano de obra intensiva. (SRA, 2003)

Algunos meses mas tarde, con Kirchner ya como presidente, la SRA volvia a posicionarse a favor del ALCA y apoyaba la postura del gobierno argentino de utilizar el MERCOSUR como herramienta de cohesion regional para negociar en mejores terminos el ingreso al ALCA. En su discurso de apertura de la 117[grados] Exposicion Rural de Palermo, en el marco de varias criticas a las primeras acciones de Kirchner como presidente, Miguens reafirmaba el ingreso al ALCA a traves del MERCOSUR, cuestion en la que si acompanaron al gobierno: "Con referencia al MERCOSUR, dijo que 'apoyamos la accion del Gobierno de respaldar el desarrollo del mercado regional', para que desde ahi se pueda 'negociar en el ALCA'" ("El palco oficial, con un tono de calculada austeridad ...", 2003) (7).

Unos dias mas tarde, acercandose la Cumbre de Cancun de la OMC, en la inauguracion de la 68a Exposicion de Ganaderia de la Sociedad Rural de Corrientes, el presidente de la entidad solicitaba que:

El agro no sea moneda de cambio en OMC. No debemos confiarnos, tenemos que asegurarnos que el tema agricola no sea utilizado como historicamente se ha hecho, y debe quedar muy claro: el agro no es una moneda de cambio en las negociaciones internacionales ("Piden que el agro ..." 2003).

Al mismo tiempo, le solicitaba al secretario de Comercio y Relaciones Economicas Internacionales, Martin Redrado, que "El tema agricola sea prioritario en la proxima reunion de Cancun, organizada por la OMC" ("Piden que el agro ..." 2003). De esta forma, la dirigencia agropecuaria pedia enlazar la estrategia negociadora en la OMC con la del ALCA.

La postura oficial de Argentina para la Ronda Doha de Cancun expresaba, sin dudas, un entendimiento entre el gobierno argentino y las corporaciones empresarias en relacion a la eliminacion de subsidios por parte de los paises centrales. La comunion entre los empresarios del agro y gobierno comenzaba a agilizarse cuando se acercaba la reunion de Miami del ALCA. El sector agroexportador fue el principal interesado en concretar alguna negociacion y publicamente pedia negociar el ALCA si Estados Unidos eliminaba los subsidios internos a sus productores agropecuarios. Al respecto, Luciano Miguens declaraba: "Pensamos que el Mercosur debe pelear para que los Estados Unidos abran su comercio al azucar, mani, carne y citricos" ("Los empresarios piden negociar ..." 2003). Dias mas tarde, mediante un comunicado oficial, la SRA reclamaba la incorporacion de "Todos los temas que impiden el libre comercio de productos agricolas a las negociaciones por el ALCA que se desarrollaban en la VII Reunion Ministerial en Miami" ("La cumbre de Miami ..." 2003). En este comunicado pedian nuevamente abordar el tema del acceso a los mercados, pero a su vez reclamaban por la reduccion de ayudas internas y la eliminacion de subsidios a la exportacion. Como ya se senalo, la reunion de la OMC en Cancun tuvo como resultado la traba en las negociaciones comerciales globales, basicamente por la cuestion de los subsidios. El sector agrario argentino entendia como positivo de ello la accion gubernamental de transferir esas condiciones a las negociaciones por el ALCA, donde existia una mayor posibilidad de acuerdo en comparacion a la OMC. Sin embargo, como aspecto negativo existia la posibilidad de que no se avanzara en ningun tipo de negociaciones y que las del ALCA tambien quedaran trabadas de la misma forma que la OMC. Las principales corporaciones agrarias no eran partidarias de llegar a esta situacion, ya que veian como un mercado mas que interesante a los Estados Unidos. En ese estado de situacion, el encargado de las negociaciones economicas del gobierno, Martin Redrado, aseguraba desde Miami que la Argentina insistiria para que "Estados Unidos y Canada eliminen para los paises del hemisferio los subsidios a la produccion y exportacion agricola y termine con las practicas que distorsionan el comercio" ("La cumbre de Miami ..." 2003). A diferencia de Brasil, el entendimiento entre el sector agrario y el gobierno fue mas firme.

Algunas divergencias aparecieron entre SRA y CRA en torno a los beneficios del acuerdo, en ese contexto de negociaciones. Sobre la reunion de Miami y el futuro del acuerdo, opinaba el director del Instituto de Negociaciones Internacionales de la SRA, Raul Roccatagliata: "El sector agropecuario tiene mucho por ganar. Es ilogico que el agro le diga no al ALCA". Al mismo tiempo, reclamo que Estados Unidos, "competidor en carnes y cereales compense a los paises eficientes en su produccion por las ayudas internas que planea mantener a sus agricultores" ("La version light para la liberalizacion ..." 2003). Por otro lado, el por ese entonces presidente de CRA, Benito Legeren, juzgaba al proyecto de la siguiente manera: "Un ALCA que reduzca solo aranceles puede mejorar las exportaciones, pero resultara un arreglo incompleto." En la misma direccion, con un tono mas critico aun, por el lado de CONINAGRO, Mario Raiteri alertaba de los riesgos: "Los norteamericanos tienen una economia distinta y mas desarrollo tecnologico", dejando asi planteado el problema de la competencia de Estados Unidos en Brasil, ademas del posible avance de la maquinaria agricola y los agroquimicos de la superpotencia ("La version light para la liberalizacion ..." 2003).

Para el fracasado encuentro de Puebla, el negociador argentino, Martin Redrado, llevo una propuesta cerrada para retomar las negociaciones: Estados Unidos y Canada deberian aceptar algun desmantelamiento de los significativos subsidios a las exportaciones agricolas hacia el continente -para las que el gobierno de Bush destinaba 5.000 millones de dolares anuales- y tambien negociar los subsidios a su produccion agricola para el mercado interno norteamericano. No obstante, la posicion de la Argentina intentaba, en pos de lograr un acuerdo, ser mas flexible en esto ultimo pero continuar discutiendolo en el marco de la OMC. El proyecto incluia un cronograma de hasta quince anos, con productos que podrian ser liberados en el ano posterior, otros en cinco anos y otros en diez anos. Para el plazo maximo estarian reservados los productos mas sensibles como azucar y textiles (MRECIC, 2004). Al respecto, la prensa reflejaba: "Si este esquema no se respeta y EE.UU. no esta dispuesto a negociar sus subsidios, la orden del gobierno de Nestor Kirchner es retrasar la apertura del mercado local y firmar en enero de 2005 una version hibrida del ALCA" (La Nacion, 2/2/2004). El diario destacaba las consultas directas al sector agricola privado argentino para avanzar o no en las negociaciones:

El secretario de Relaciones Economicas Internacionales, Martin Redrado, llamo por telefono al presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens, y al presidente del Centro Azucarero Argentino, Jorge Zorreguieta, para saber hasta donde podia tensar la cuerda. La reunion fracaso porque el Mercosur no acepta un ALCA con la agricultura postergada. (La Nacion, 16/02/04)

A partir de alli las negociaciones quedarian estancadas, como sostenia el funcionario argentino, Gustavo Idigoras, por ese entonces director de Mercados Agroalimentarios de la Secretaria de Agricultura, de manera mas protocolar que el centenario diario: "Es evidente que habra un relajamiento de la negociacion" (La Nacion, 16/2/04). A tal punto que, como tambien senalamos, las posteriores reuniones programadas para el mes de marzo y abril, como forma de continuar acercando las partes, fueron canceladas. El agro argentino no queria frenar el ALCA, pero no estaba dispuesto a poner en un segundo plano el tema de los subsidios pararancelarios. La relacion entre gobierno argentino y corporaciones agropecuarias, en este aspecto, fue armoniosa y contrasta con el caso brasileno.

4. A modo de cierre

En primer lugar, pudimos observar que tanto en Argentina como en Brasil el ALCA genero aceptacion en las corporaciones agrarias. La idea de un acuerdo regional que liberara el comercio e incrementara las exportaciones de materias primas y de manufacturas de origen agropecuario fue algo deseado por las principales asociaciones del sector, como la SRA de Argentina y la CNA de Brasil.

Ahora bien, en segunda instancia observamos que las condiciones que impuso Estados Unidos en las negociaciones perjudicaban los intereses del sector agrarioexportador. Asi es que en ambos paises las principales representaciones corporativas agrarias demandaron a Estados Unidos una mayor voluntad para discutir el acceso a mercados y, al mismo tiempo, la eliminacion de los subsidios internos paraarancelarios a sus productores, que resultaban distorsivos para avanzar en las negociaciones por la liberalizacion del comercio, tanto en el marco de la Ronda Doha como en el ALCA. La primera cuestion fue senalada con mayor enfasis por los productores rurales brasilenos que, si bien rechazaban los subsidios paraarancelarios internos, entendieron que lo central de las negociaciones para avanzar en un acuerdo era la reduccion tarifaria para la ampliacion de nuevos mercados. Los argentinos hicieron mayor hincapie sobre los subsidios distorsivos y bregaron por enlazar las negociaciones de la OMC con las del ALCA. Esta es una de las principales diferencias encontradas entre los casos analizados.

En tercer lugar, desde el punto de vista de la estrategia negociadora, el posicionamiento de las asociaciones del agro argentinas tuvo como prioridad negociar desde el MERCOSUR, cuestion en la que hubo un rapido acuerdo con el gobierno. Los brasilenos, por el contario, no hicieron mencion a la necesidad de acudir al bloque regional, del que tenian una imagen muy negativa y sobre el que no pretendieron reclamar su uso para las negociaciones. Este es otro matiz entre las corporaciones agrarias de ambos paises.

La relacion entre corporaciones y gobiernos muestra tambien algunas divergencias. Mientras que en Argentina se construyo un entendimiento entre ambos, en Brasil hubo mayores tensiones, sobre todo desde la llegada de Lula al poder. En el primer caso, a pesar de amplias disidencias entre las corporaciones y el kirchnerismo durante los primeros meses de gobierno, por ejemplo sobre retenciones a las exportaciones, la politica economica en general y temas como los derechos humanos, encontramos apoyo con respecto a la cuestion comercial y regional, especificamente en las negociaciones por el ALCA. En este sentido, el posicionamiento de los negociadores gubernamentales argentinos en los temas comerciales y agrarios fue bastante similar al que reclamaban las entidades patronales del sector agrario. En Brasil, con la llegada de Lula y los cambios en Itamaraty, comenzaron a generarse cortocircuitos justo cuando las instancias donde se discutia el ALCA evidenciaban desacuerdos; situacion que contrasta con el segundo mandato de Cardoso donde se registro una mayor interaccion entre empresarios y gobierno. Las fuertes objeciones de los empresarios del agronegocio al gobierno de Lula fueron en torno a la ideologizacion y politizacion desplegada por Itamaraty sobre el proyecto ALCA que, desde la mirada de ellos, contribuyo a desplegar una imagen negativa del proyecto a escala regional.

Si bien las objeciones al ALCA por parte de las corporaciones y asociaciones empresarias del agronegocio de ambos paises no se debieron a cuestionamientos ideologicos y politicos al proyecto, ni desembocaron en una impugnacion total del mismo, confluyeron con la accion gubernamental de cuestionar los plazos, alcances y tambien algunos de los principios de la iniciativa norteamericana entre los anos 2003 y 2005. Tambien, sin buscarlo, las objeciones de las patronales agrarias confluyeron con la protesta social y la resistencia en las calles contra el ALCA. Aunque las corporaciones deseaban y buscaban el acuerdo, sus cuestionamientos a la particular forma de libre comercio propuesta por Estados Unidos para la region fueron vitales para trabar el avance de las negociaciones mas generales. Sin buscarlo deliberadamente, las corporaciones agrarias cumplieron un rol importante en el cuestionamiento al ALCA que termino posteriormente en el contundente rechazo en la Cumbre de las Americas de Mar del Plata de noviembre de 2005. Tener en cuenta los intereses de estos sectores en estos paises es importante para entablar nuevas negociaciones como las que se desplegaron en la coyuntura reciente. El peso que tienen para inferir ante los gobiernos y en las negociaciones no debe soslayarse, tanto para avanzar en un acuerdo como para objetarlo, segun sus intereses puestos en juego.

Fuentes y Documentos

CEB (1999): "Documento para el III Foro Empresarial de las Americas"

CNA (2002): "Presentacion para el VII Foro Empresarial de las Americas "Editorial" (enero-febrero de 2002), Revista Gleba.

"El ALCA, una oportunidad de oro" (7 de octubre de 2002), Valor Economico.

"El azucar y los subsidios: otro caso similar a lo acontecido en el MERCOSUR" (enero-febrero de 2003), Revista Gleba.

"El lugar de Brasil en las negociaciones comerciales" (24 de marzo de 2003), Gazeta Mercantil.

"El palco oficial, con un tono de calculada austeridad" (3 de agosto de 2003), Clarin.

"Falta de voluntad politica de Itamaraty en las negociaciones por el ALCA" (octubre-noviembre de 2003), Revista Gleba.

"La CNA e Itamaraty disenan una accion conjunta contra los subsidios" (3 de mayo de 2002), O Estado do Sao Paulo.

"La cumbre de Miami termino suscribiendo un ALCA acotado" (21 de noviembre de 2003), Infobae.

"La nueva ley agricola norteamericana y el proteccionismo de los paises centrales" (septiembre de 2002), Revista Gleba.

"La SRB y las negociaciones por el ALCA" (5 de abril de 2004), Valor Economico.

"La version light para la liberalizacion del comercio parece tranquilizar a promotores y detractores y se modera la batalla por el ALCA" (23 de noviembre de 2003), La Nacion.

"Las negociaciones de Puebla por el area de libre comercio" (enero-febrero de 2004). Revista Gleba.

"Las negociones por el ALCA: declaraciones de Furlan" (7 de octubre de 2002), Gazeta Mercantil.

"Los componentes ideologicos en las negociaciones comerciales"(11 de abril de 2004), O Estado de Sao Paulo.

"Los empresarios piden negociar el ALCA desde el MERCOSUR" (17 de noviembre de 2003), El Cronista Comercial.

"Los subsidios distorsivos en Estados Unidos y sus implicancias para las negociaciones por el ALCA" (abrilmayo de 2001), Revista Gleba.

MRECIC (2004): "Solo dos visiones del ALCA conviven en Puebla". Recuperado de (http://www.mred c.gov.ar/solo-dos-visiones-del-alca-conviven-en-puebla). "Peleas en el gabinete de Lula por las negociaciones del ALCA" (8 de octubre de 2003), Clarin.

"Piden que el agro no sea moneda de cambio en OMC" (11 de agosto de 2003), Ambito Financiero.

"Priorizar el acceso a los mercados" (mayo-junio 2003), Revista Gleba.

"Sola: en la Ronda del GATT se define el futuro agricola" (12 de julio de 1990), La Nacion.

SRA (2003): "ALCA: sin el agro no hay negociacion posible"

"Un acuerdo donde todo pueda negociarse" (octubre de 2001), Revista Gleba.

Referencias

Botto, M. y Tussie, D. (2003). El ALCA y las cumbres de las Americas ?una relacion publico privada? Buenos Aires: Biblos / FLACSO.

Gudynas, E. (2005). El 'regionalismo abierto' de la CEPAL: insuficiente y confuso. En Observatorio Hemisferico, International Relations Center. Recuperado de http://www.cipamericas.org/es/archives/1324

Estay J. y Sanchez Daza G. (2005). El Alca y sus peligros para America Latina. Buenos Aires: CLACSO.

Junqueira Botelho, A. J. (2003). La sociedad civil en el proceso de integracion comercial: el caso brasileno. En Botto M. y Tussie D. (Editoras), El ALCA y las cumbres de las Americas ?una relacion publico privada? (pp. 171-192). Buenos Aires: Biblos / FLACSO.

Katz, C. (2006). El Rediseno de America Latina, ALCA, MERCOSUR y ALBA. Buenos Aires: Ed. Luxemburg.

Kan, J. (2009). Vuelta previa al 2001. La devaluacion del Real de 1999 y su impacto en la burguesia argentina. En Bonnet A. y Piva A. (Editores), Argentina en pedazos. Luchas sociales y conflictos interburgueses en la crisis de la convertibilidad (pp. 223-251). Buenos Aires: Ed. Continente / Pena Lillo.

Kan, J. (2010). De Cancun a Mar del Plata. Las disputas y alineamientos entre los gobiernos de la region y Estados Unidos ante la derrota del ALCA. Ciclos de la historia, la economia y la sociedad, 19(37-38), 77-102.

Kan, J. (2015). La integracion desde arriba. Los empresarios argentinos frente al MERCOSUR y el ALCA. Buenos Aires: CICCUS-Imago Mundi.

Kan, J. y Pascual R. (2011). La politica exterior argentina post 19 y 20 de diciembre. Revista Herramienta, 46, 97-107. Recuperado de http://www.herramienta.com.ar/revista-herramienta-n-46/la-politica-exterior-argentina-post19-y-20-de-diciembre

Lattuada, M. (2003). Accion colectiva y corporaciones agrarias en la Argentina. Transformaciones institucionales a fines del siglo XX. Bernal: Universidad Nacional de Quilmes.

Lopez, A. y Porta, F. (1995). Nuevas modalidades de insercion internacional: El MERCOSUR. En Kosacoff, B. (Ed.), Hacia una nueva estrategia exportadora. La experiencia argentina, el marco regional y las reglas multilaterales (pp. 231-278). Bernal: Universidad Nacional de Quilmes.

Morgenfeld, L. (2006). El ALCA, ?a quien le interesa? Buenos Aires: Ediciones Cooperativas.

Morgenfeld, L. (2011). Vecinos en Conflictos. Argentina y Estados Unidos en las Conferencias Panamericanas (1880-1955). Buenos Aires: Ed. Continente / Pena Lillo.

Rapoport, M. (2008). Argentina y el MERCOSUR: ?Dilema o solucion? CICLOS en la historia, la economia y la sociedad, 17(33-34), 3-18.

Salvia, S. (2014). Asociaciones empresarias del agro y crisis de acumulacion, 1998-1999. Un antecedente de la mesa de enlace. Mundo Agrario, 15(28).

Santana, R. P. (2000). "Area de Livre Comercio das Americas (ALCA): determinantes domesticos e politica externa brasileira. Dissertacao Maestrado em Relacones Internacionais. Pontificia Universidade Catolica. Rio de Janeiro.

Seoane, J. y Taddei, E. (2003). Movimientos sociales, conflicto y cambios politicos en America Latina. En OSAL, N [grados] 9. Buenos Aires: CLACSO.

Veiga da Motta, P. (2002). Trade Policy-Making in Brazil: Transition Paths. Institute for de integration of Latin America and the Caribbean, Papper 13.

Notas

(1) Las traducciones del portugues al castellano de los diarios brasilenos y de los documentos de las asociaciones empresarias brasilenas son propias.

(2) Por ejemplo el MERCOSUR, en su primera etapa, privilegio la desgravacion arancelaria entre sus socios en un plazo mas corto que el estipulado originalmente, alento la llegada de inversiones y dejo de lado la coordinacion sectorial de algunas areas de la economia afectadas por diferentes grados de competitividad entre Argentina y Brasil.

(3) Luego de los reveses de Estados Unidos en la OMC de Cancun y de su perdida de terreno en Miami ante los paises del MERCOSUR en las negociaciones por el ALCA, la Cumbre de Monterrey se polarizo entre las duras posturas de Bush para afirmar el libre comercio en la region y los posicionamientos de Chavez condenando la politica norteamericana. Como observo Kan (2010), sin negociaciones concretas, esta Cumbre tuvo resultados negativos para la relacion de Estados Unidos con la region y para las negociaciones por el ALCA

(4) Los FEA fueron instancias formales creadas por el ALCA que convocaban a los empresarios de la region a opinar y discutir las implicancias de la iniciativa. Tenian caracter consultivo y no resolutivo, es decir, no fueron instancias de negociacion.

(5) Creada en la decada de 1960 en reemplazo de su antecesora, la Confederacion Rural Brasilena (CRB), continuo con el espiritu de centralizar la representacion corporativa del sector, en el marco de las reformas introducidas por Vargas en la organizacion sindical y corporativa en la decada de 1940. La CNA conforma un sistema sindical rural a nivel nacional que integra 27 federaciones, 2300 sindicatos rurales y alrededor de un millon y medio de productores asociados en forma directa. Agrupa a productores de diversos cultivos y regiones y de variadas extensiones de tierra. Aquellos con capacidad exportadora y cierta competitividad alentaron el uso de la entidad para acercar a las negociaciones por el ALCA.

(6) Por ese entonces Furlan era directivo del grupo agroindustrial Sadia, del que tambien era miembro de la familia fundadora. En 2003 asumio como ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior del primer gobierno de Luiz Ignacio Lula Da Silva.

(7) Algunas de las criticas de Miguens al gobierno fueron las siguientes: "El presidente de la Sociedad Rural (...) reclamo ayer una 'reforma profunda' del sistema tributario y cargo contra las retenciones a las exportaciones, que pidio reducir para que el campo 'recupere competitividad'. Tambien insistio con la necesidad de 'reducir las retenciones' que gravan a las exportaciones del sector, pues segun ejemplifico: 'de cuatro barcos con soja que exportamos, el Estado se queda con uno'. No se puede pedir reduccion de subsidios a los demas paises cuando aca se mantienen las retenciones', enfatizo (...). El titular de la Sociedad Rural subrayo ademas que 'ningun plan economico tendra exito sin seguridad juridica, con emision descontrolada y sin medidas de fondo que permitan un crecimiento sostenido de la economia'. A su criterio, 'es indispensable que el Estado alivie los bolsones de pobreza de los cordones suburbanos', ya que 'no podemos aceptar que haya hambre en un pais que produce alimentos para 300 millones de personas'" ("El palco oficial, con un tono de calculada austeridad ...", 2003). Con respecto a los derechos humanos, se posicionaron en contra de las primeras medidas del gobierno: "Miguens cuestiono elipticamente la posibilidad de derogar las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, para que sean juzgados en el pais un grupo de militares vinculados con la represion ilegal durante la ultima dictadura militar. 'No hay que mirar el pasado, sino apostar al futuro'" ("El palco oficial, con un tono de calculada austeridad ...", 2003).

Informacion adicional

Este trabajo se encuentra en el marco de la investigacion "Historia reciente de la integracion latinoamericana. Los actores sociales ante la reconfiguracion politica regional en Argentina y Brasil durante la decada de 2000": que es parte de mi proyecto de Posdoctorado en Ciencias Humanas y Sociales de la Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad de Buenos Aires (Resol. no 3785).

Julian Kan

Centro de Investigaciones sobre Economia y Sociedad en la Argentina Contemporanea, Universidad Nacional de Quilmes, Argentina

Centro de Investigaciones en Historia Economica, Social y Relaciones Internacionales, Facultad de Ciencias Economicas, Universidad de Buenos Aires, Argentina

Facultad de Filosofia y Letras, Universidad de Buenos Aires, Argentina

kanjulian76@yahoo.com.ar

Recibido: 11 de octubre de 2016--Aceptado: 1 de diciembre de 2017--Publicado: 26 de marzo de 2018

https://doi.org/10.24215/15155994e080
COPYRIGHT 2018 Universidad Nacional de la Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educacion
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2018 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Kan, Julian
Publication:Mundo agrario: Revista de estudios rurales
Date:Apr 1, 2018
Words:13691
Previous Article:?De asalariados rurales a ...? Acceso a la tierra en el norte uruguayo.
Next Article:Ricos buenos, pobres dignos. Moral y poder en una empre sa agroexportadora del sur santafecino.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2021 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters |