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Las controversias de la libertad en las artes visuales: a cada epoca su arte, al arte su libertad. Frontispicio del Museo de la Secesion en Viena.

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En 1999, la juez federal Nina Gershon le ordeno al alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, restituirle los fondos al Museo Brooklyn de Arte que le habia retenido como represalia por la exhibicion de la obra Holy Virgin Mary, del artista Chris Ofili. En su sentencia razono: "no hay mayor ultraje a la Constitucion que los esfuerzos de agentes gubernamentales de censurar y amenazar la viabilidad de instituciones culturales por medio de sanciones por no plegarse a los dictados de la ortodoxia burocratica ...".

Esta sentencia es relevante, no solo por su contenido, sino por su desafio al criterio interpretativo que la Corte estadunidense habia establecido con motivo de la controversia de constitucionalidad de la legislacion que modifico el estatuto de la National Endowment for the Arts (NEA). A partir de esa legislacion, la provision de fondos publicos debia hacerse "atendiendo a la sensibilidad de los criterios estandar de decencia y respeto a las creencias y valores del publico norteamericano".

La Corte considero que esta legislacion no significaba un acecho a la libertad de expresion y avalo su constitucionalidad. Solamente el ministro David H. Souter, en su voto minoritario, sostuvo: "Los puntos de vista discriminatorios en el ejercicio del poder publico respecto de actividades expresivas son contrarios a la constitucion". Con base en el criterio de la Corte, y a pesar de estos esfuerzos aislados, la NEA dejo de financiar directamente a artistas individuales, asi como los proyectos que pudieran alterar la sensibilidad del publico estadunidense, y su programa de Artes Visuales dejo de estimular la creatividad personal.

En el mismo Nueva York, en un mural plasmado en el complejo del Centro Rockefeller, Diego Rivera ya habia arriesgado la intrusion de efigies comunistas, el homenaje a la labor del obrero y la critica al establishment burgues mediante alegorias corrosivas.

En la parte derecha del mural glorificaba a Lenin, en lugar del obrero anonimo previsto en el proyecto original. Diego desoyo a su amigo, el politologo Bertram Wolffe, de sustituir a Lenin por Lincoln y sacrifico su pintura en defensa de sus ideales politicos. Diego sentencio: "Si el publico se siente ofendido por la figura de un hombre ya desaparecido, se sentira igualmente ofendido por la concepcion entera de esta pintura. Luego, antes que mutilarla prefiero su integra destruccion fisica, para por lo menos preservar la integridad moral". La policia acordono el area, y el mural fue sustituido por El progreso estadunidense, composicion de Jose Maria Sert.

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Una amiga cercana a Rivera, Lucienne Bloch, logro fotografiar la obra antes de que fuera censurada y posteriormente Diego habria de reproducirla, con el mismo titulo, en el Palacio de Bellas Artes: El hombre en el cruce de los caminos. Como lo sostiene Le Clezio, la alegoria revolucionaria de Diego abandono el ambito de la abstraccion y, al desvanecerse, ingreso verdaderamente a la realidad. Ahora, para noviembre proximo Nueva York organiza una retrospectiva del muralismo del pintor mexicano en el Museo de Arte Moderno (MoMA); la pintura de Siqueiros ya se habia reconciliado con la sociedad estadunidense con la muestra Siqueiros. Censorship Defied ("Siqueiros. La censura desafiada") en el Autry National Center de Los Angeles en 2010.

Estos episodios revelan como las expresiones culturales se ven seriamente alteradas por la privatizacion de la cultura y la enorme dificultad de defender el lenguaje simbolico del arte en el ambito de la libre expresion. A inicios de este siglo, el Estado mexicano considero por lo tanto transitar sobre un camino distinto: abrio un nuevo espacio de libertad, este de indole cultural, sometio la libertad de creacion a la tutela constitucional y vertebro el derecho al acceso a la cultura como una obligacion primaria del propio Estado; al hacerlo, renegaba de la nueva regla de oro impuesta por los neoconservadores a las artes visuales: power, people and money (poder, sociedad y dinero).

La revuelta del arte

La censura en las artes visuales tiene una larga historia y ha recurrido a multiplicidad de criterios, para decir lo menos. Desde el Renacimiento ha tenido una incidencia significativa en la creacion y en los canones esteticos: proteccion economica, tutela academica, distorsion semantica, vandalismo, manipulacion politica, condena juridica, alteracion de intereses privados y desde luego ... autocensura.

La conquista de la libertad de creacion en las artes visuales no ha sido sencilla; el mito de Sisifo acompana perennemente a la emancipacion del artista. Desde epocas anteriores el financiamiento y el fomento de las artes visuales a traves de la aristocracia o del mecenazgo siempre han estado ligados a la imposicion de criterios esteticos.

La censura siempre ha estado vinculada al poder; en donde ha florecido el conocimiento ha existido el poder, y viceversa. La busqueda del poder por la uniformidad del pensamiento ha sido una constante en la historia cuya consecuencia natural ha sido el intento de suprimir la disidencia. La futilidad de estos esfuerzos la demuestra con generosidad la historia: la Inquisicion empleo la censura para asegurar la unidad religiosa y dinastica.

Durante la Reforma religiosa, en el arte se tocaron los dos extremos: Ulrich Zwingli, el suizo reformador, preconizo en 1523 que las imagenes estaban prohibidas por Dios, lo que desato uno de los movimientos iconoclastas mas severos en Europa. En el otro extremo Francisco Pacheco del Rio, que de pintor paso a inquisidor, fijo los criterios esteticos del Santo Oficio; las secuelas son claras: con dificultad en la epoca barroca puede encontrarse un desnudo espanol ... salvo desde luego los de su propio yerno, Diego Velazquez (Venus frente al espejo).

El mural de la herejia

La parte mas relevante de las artes visuales durante los siglos XV y XVI esta asociada a la experiencia religiosa. La Iglesia catolica era la fuerza dominante en la sociedad europea, y la pintura gravitaba en torno a ella. Los cuadros de Bosch y Holbein estuvieron gobernados por las ideas del pecado y de la hipocresia de las ordenes monacales e incluso de los excesos del papado.

El Concilio de Trento marco el termino de la liberalidad del arte. "La pintura es la Biblia de los iletrados', sostenia. El arte fue puesto bajo la autoridad de los teologos, y los artistas tenian que ajustar sus creaciones a los dictados de sus consejeros espirituales. La pluma mordaz de Borromeo, del cardenal Paleotti y del flamenco Molanus hicieron el resto ...

El ejemplo mas lamentable fue el Juicio final de la Capilla Sixtina, en donde Miguel Angel desarrollo un tema escatologico: la division de los devotos de los infieles. La exposicion de genitales en las imagenes causo gran zozobra. El Vaticano reacciono: los desnudos perturbaban la santidad de los prelados y los incitaba a pensamientos pecaminosos. La censura no se hizo esperar: se solicito a Daniele da Volterra, discipulo de Miguel Angel, eliminar los desnudos a traves del vestido. Volterra, modesto en sus alcances esteticos, se gano no la fama de censor, sino un mote que lo ridiculizaba: II Braghettone.

El Verones tambien fue sometido al tribunal del Santo Oficio por su pintura para el refectorio del Convento de San Juan y San Pablo en Venecia; la Inquisicion, carente de argumentos esteticos, se dio por satisfecha con el simple cambio de titulo de la obra de La cena por el de La cena en casa de Levi o Comida en casa de Simon Fariseo.

El arte ancilado

Los simbolos comunican ideas en forma igual o mas efectiva que las comunicaciones orales o escritas. Los artistas, pintores y escultores lo saben a satisfaccion. El poder del simbolismo les permite comunicarse con los pocos educados e informados, y simultaneamente con los letrados ... Aun cuando el lenguaje y la conducta simbolicos estan hechos para comunicar ideas, con gran frecuencia carecen de un mensaje particular y en repetidas ocasiones la jurisdiccion les niega la proteccion constitucional dentro del ambito de la libertad de expresion.

Por ello no resulta azaroso que la pintura La Libertad guiando al pueblo, de Delacroix, que personifica con genialidad La Libertad, haya sido recurrentemente censurada en su epoca y que los acechos se repitan una y otra vez: en pleno siglo XXI el Ministerio de Educacion Publica de Turquia la suprimio de los manuales escolares. Edouard Manet pinto La ejecucion del emperador Maximiliano: cuatro pinturas con el mismo tema pero con diferentes concepciones, ninguna del agrado de Napoleon III, quien las retiro del Salon parisino, censuro las litografias sobre el mismo suceso y amago a la editorial Lemercier para que destruyera la plancha litografica. Una sola voz, la de un periodista novel, Emile Zola, salio en su defensa en La Tribune.

Durante la Guerra Fria, en Dallas fueron cuestionados los pintores Joseph Hirseh, George Grosz, Pablo Picasso, Diego Rivera y Max Ernst, y los escultores Chaim Gross y Jo Davidson. En 1949 el representante republicano por Michigan, George A. Dondero, no tuvo empacho en sostener en pleno Congreso que "el cubismo quiere destruir a traves del desorden; el futurismo lo hace a traves de la maquina del mito; el dadaismo destruye a traves del ridiculo; el expresionismo destruye al imitar lo primitivo y lo insano; el abstraccionismo destruye la creacion del torrente de ideas, [y] el surrealismo destruye a traves de la negacion de la razon".

En epocas mas recientes un aristocrata como lo era Philippe de Montebello, director del Museo Metropolitano de Nueva York, llego a sostener que los patronos de este recinto constituian una forma oculta e insidiosa de censura, y Hilmar Kopper, director de la Fundacion para la Cultura

del Deutsche Bank, creada a mediados de los noventa, fue contundente al sentenciar que "el que paga, controla".

La censura en Mexico ha sido prodiga; para solo mencionar casos recientes, en 1988, en el Museo Nacional de Arte, la muestra Espacios Alternativos fue suspendida por su contenido, que se estimaba irreverente, y el director del recinto, Jorge Alberto Manrique, obligado a renunciar; en 1991 se censuro en Merida Cuerpos de Azar, que deberia exhibirse en el Instituto Cultural de Yucatan; en 1995, en Morelia Habitantes del Coito, de Sergio Davila, fue exhibida, previa censura, en el Museo de Arte Contemporaneo Alfredo Zalce no obstante la protesta de Davila, y en 2000, en Guadalajara, Homenaje a Lapiz fue censurada por Yolanda Carvajal, entonces directora del Museo del Periodismo y las Artes Graficas de esa ciudad, por su contenido erotico; en este caso el Patronato de la institucion la obligo a presentar la muestra, pero dos vandalos irrumpieron en el recinto y mutilaron la obra La Patrona, de Manuel Ahumada. La directora acabo renunciando en medio del escandalo y de una desmedida intromision religiosa.

Estos ejemplos no hacen mas que demostrar la gran ambiguedad con la que se conducen nuestros gobiernos: prestos a la censura ante cualquier atisbo de critica proveniente de sectores sensibles.

El Armagedon de la cultura

En los procesos de privatizacion de la cultura se observa una posicion privilegiada de las empresas, en especial de las trasnacionales, nacionales o internacionales, que no precisamente constituyen un elemento adicional del decorado, sino, muy por el contrario, reflejan politicas de Estado, del propio poder economico y de las ambiciones y aspiraciones de las instituciones culturales y de sus burocratas.

Ante este modelo impuesto queda como ultimo recurso la batalla por la legalidad, que es asimetrica y sustantivamente desigual, pero que se acompana de un proposito claro: formar enclaves de resistencia que desafien este nuevo orden dominante.

En los regimenes liberales, las sociedades que pueden visualizar la naturaleza y la operatividad de la censura estan aisladas. Se coneretan a recurrir al expediente obvio de denunciarla y asociada como inherente al totalitarismo, aun cuando las ignominias de las dictaduras contra la libertad se replican por todos lados. En nuestro entorno, el unico y eficaz antidoto contra la imposicion de este modelo es la defensa de las libertades en constante acecho. La reforma del articulo IV parrafo IX de la Carta Magna le asegura a las artes visuales la libertad de su lenguaje simbolico, indispensable para su creacion.

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JORGE SANCHEZ CORDERO, Doctor en derecho por la Universidad Pantheon-Assas.
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Author:Sanchez Cordero, Jorge
Publication:Proceso
Date:Oct 23, 2011
Words:2163
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